viernes, 10 abril, 2026

En el día del centenario de Luigi Giussani: los libros

En el día del centenario del nacimiento del fundador de Comunión y Liberación, Luigi Giussani, nada mejor que recopilar sus obras y lo que han escrito sobre él. Cierto que la fuerza de su carisma impregnó a otros escritores y se puede decir que Giussani estaba en ellos de alguna forma, pero se dejan fuera los libros particulares de sus discípulos (haberlos haylos muy buenos). La recopilación y selección está basada en los libros sobre los que hay fácil acceso (bien están reeditados, bien hay versión libro electrónico). También se incluyen algunos sobre su gran obra práctica: Comunión y Liberación. Su biografía la pueden encontrar aquí.

Libros de Giussani

El sentido religioso, Ediciones Encuentro.

El sentido religioso es el primer volumen del Curso Básico de Cristianismo, en el que Luigi Giussani resume su itinerario de pensamiento y de experiencia. El libro identifica en el sentido religioso la esencia misma de la racionalidad y la raíz de la conciencia humana. Según el autor, el sentido religioso se sitúa en el nivel de la experiencia elemental de cada hombre, en el que el yo se plantea preguntas acerca del significado de la vida, de la realidad, de todo lo que sucede.

Dar la vida por la obra de Otro, Ediciones Encuentro, 2022

Dar la vida por la obra de Otro (1997-2004) es el sexto y último volumen dedicado a las intervenciones de don Luigi Giussani en los Ejercicios espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación. En sus páginas Giussani pone de manifiesto cómo en la cultura de nuestro tiempo se ha producido una separación entre el sentido de la vida y la experiencia. Así, Dios es concebido como un «ente» que no tiene relación con la acción del hombre, y la realidad ha sido vaciada de su valor como signo. Consecuencia de ello es la reducción del cristianismo a moral o mero discurso.

«Me ha impresionado ver recientemente imágenes de iglesias transformadas en clubes nocturnos, cines, canchas de tenis y piscinas. Haberse enrocado en la defensa de principios morales —aunque sea una cosa justa— no aguantó ante la propagación de una mentalidad contraria, que se ha ido difundiendo cada vez más, imponiendo nuevos valores y nuevos derechos. El cristianismo, reducido a moral, ha perdido progresivamente su atractivo. Así que muchos de nuestros contemporáneos nacen y viven indiferentes al cristianismo y a la fe» (del prólogo de Julián Carrón).

¿De dónde volver a partir, entonces? Del estupor por el acontecimiento de un encuentro con una presencia humana llena de atractivo, en la cual Cristo se vuelve experimentable —en la vida de la Iglesia— y ante la que surge la pregunta: «Pero, ¿cómo hacéis para ser así?».

«La gratitud por haber conocido a un padre que nos introdujo en la relación con el Padre como la vivió Cristo, nos hace querer compartir con todos la gracia que hemos recibido, entregando nuestra vida por la obra de Otro» (del prólogo de Julián Carrón).

A través de la compañía de los creyentes, Ediciones Encuentro, 2021.

A través de la compañía de los creyentes es el quinto volumen de la serie dedicada a las intervenciones realizadas por don Luigi Giussani durante los Ejercicios espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación, en esta ocasión en los celebrados entre 1994 y 1996.

En sus páginas, Giussani desarrolla una articulada y completa reflexión sobre el hecho cristiano, no como algo relegado a hace dos mil años, sino como un acontecimiento presente, que se puede encontrar y experimentar ahora. Este hecho, presente a través de la compañía de los creyentes con la misma fuerza que en su origen, es lo que permite al hombre de hoy abordar el desafío más acuciante de nuestro tiempo: la lucha entre el ser y la nada.

«Cuando nos juntamos ¿por qué lo hacemos? Para arrancar a nuestros amigos y, a ser posible, a todo el mundo, de la nada en la que vive el hombre». ¿Quién no desearía ser alcanzado por una mirada tan amiga que lo arranque de la nada?

Un acontecimiento en la vida del hombre, Ediciones Encuentro, 2021.

Un acontecimiento en la vida del hombre es el cuarto volumen de la serie dedicada a las lecciones y diálogos de don Luigi Giussani durante los Ejercicios espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación, en esta ocasión celebrados entre los años 1991 y 1993.

En él don Giussani subraya con fuerza cuál es la naturaleza del cristianismo: el acontecimiento de Dios que se hace hombre e irrumpe así en la existencia concreta del ser humano. Y lo hace teniendo en cuenta el contexto de una época como la actual, dominada por un invasivo nihilismo existencial, del que el autor señala, de un modo profético, muchos de sus rasgos más específicos. En tal contexto, el acontecimiento de Cristo se propone como una novedad que alcanza a los hombres y a las mujeres de este tiempo a través de un encuentro humano que cambia radicalmente la vida y la transforma en una experiencia de irreductible positividad.

«Las páginas de este libro son una contribución al camino de todos, porque presentan el testimonio de un hombre aferrado por Cristo y, por ello, apasionado por el destino de cada uno, en un diálogo constante con el hombre de nuestro tiempo». (Del prólogo de Julián Carrón)

La verdad nace de la carne, Ediciones Encuentro, 2020.

El presente volumen recoge las lecciones pronunciadas por don Luigi Giussani en los Ejercicios Espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación – y los diálogos consecuentes -, celebrados entre 1988 y 1990.

¿Qué es el cristianismo sino el acontecimiento de un hombre nuevo que, por su naturaleza, se convierte en un protagonista nuevo en la escena del mundo? ¿Cómo llegamos a tener experiencia de algo tan deseable como es vivir el instante sin sucumbir a la tentación de huir? ¿Cómo podemos dar a conocer a los hombres de nuestro tiempo a Jesucristo, aquel que hemos reconocido?

Se trata de preguntas que en último término remiten a la precariedad de una carne, al hacerse hombre de aquel que es el significado de todas las cosas. Pero no como un acontecimiento sucedido en el pasado, sino como experiencia tangible en el presente a través de la precariedad de otra carne, la de una compañía de amigos hecha de personas como las demás, pero a la vez distintas, con una humanidad más plena y deseable, y que es posible encontrar en cualquiera de los ámbitos de la vida cotidiana. Dios ha nacido en la carne y permanece en la carne de aquellos que Él elige y lo reconocen.

Educar es un riesgo. Apuntes para un método educativo verdadero, Ediciones Encuentro.

Nada se percibe hoy tan importante como la necesidad de educar a nuestros jóvenes en la libertad y en la responsabilidad. El sistema educativo español presenta heridas profundas y difícilmente sanables en todos sus flancos: desaparece cada vez más rápidamente el sujeto que educa —padres, maestros, sacerdotes…—, la legislación vigente no favorece a las realidades sociales que apuestan por la educación y, por último, el nihilismo y el relativismo cultural imperantes nos dejan inermes ante tan importante y urgente tarea. Pero educar hoy es no solo necesario y urgente, sino posible.

Mis lecturas, Ediciones Encuentro, 2020.

Este libro reúne las «lecturas» comentadas que monseñor Luigi Giussani llevó a cabo de sus autores más queridos, muchos de ellos frecuentados desde su primera juventud, otros descubiertos más tarde.

Se trata de lecturas desarrolladas en distintos contextos, la mayoría de ellas en conversaciones mantenidas con jóvenes, que constituyen un valioso ejemplo de cómo una conciencia religiosa se mide con el genio y las palabras de la mejor literatura y, a través de ellos, aborda las cuestiones más decisivas de la conciencia humana.

Se desarrolla así un rico itinerario en sugerencias y juicios críticos en el que, junto a importantes exponentes de la literatura católica del siglo XX, como Claudel, Péguy o Mounier, encontramos autores laicos como Leopardi, Lagerkvist, Montale. Un libro en el que se muestra, más allá del ejercicio de la crítica literaria, cómo un espíritu auténticamente cristiano lee, en la obra de algunos «grandes», la infatigable tensión por la búsqueda del verdadero rostro humano.

Junto a Stefano Alberto y Javier Prades, Crear huellas en la historia del mundo, Ediciones Encuentro, 2019.

La clave de bóveda del presente libro es el descubrimiento del sentido profundo del cristianismo como acontecimiento imprevisto e imprevisible: el anuncio de que el Misterio se ha hecho hombre en un lugar y un tiempo determinados. La modalidad elegida por Dios para entrar en relación con el hombre y salvarlo es un hecho histórico, un acontecimiento, y no un pensamiento o un vago sentimiento religioso.

Este es el elemento en torno al que gira la reflexión sobre la experiencia humana presentada en estos textos, recopilados por sus autores alrededor de una serie de palabras-clave, ofreciendo así un conjunto orgánico y un recorrido unitario que abre la razón del hombre al reconocimiento de una Presencia excepcional a la par que íntegramente humana. Un acontecimiento que permanece en el tiempo a través de la Iglesia, es decir, de aquellos que Cristo incorpora a Sí por medio del Bautismo, hecho inaugural de un protagonista nuevo y de un pueblo nuevo en la historia.

«El verdadero protagonista de la historia es el mendigo: Cristo, mendigo del corazón del hombre, y el corazón del hombre, mendigo de Cristo».

La conveniencia humana de la fe, Ediciones Encuentro, 2018.

El presente volumen recoge las lecciones de don Luigi Giussani en los Ejercicios espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación celebrados entre 1985 y 1987 y los diálogos que éstas suscitaron.

En sus páginas, don Giussani lanza un desafío radical: a pesar de que llevamos grabado en nuestra carne el peso de la fragilidad absoluta, de nuestra incoherencia y falsedad, es posible comenzar de nuevo si percibimos la existencia de un destino. Sin embargo, en el contexto actual, para la mayoría de la gente, el destino, Dios, «puede ser una palabra respetable, pero no tiene nexo alguno con la vida». ¿Qué debe suceder para que esta conciencia del destino penetre en el tejido de nuestra existencia?

A través del libro se va desplegando la descripción de un encuentro humano que hace posible la liberación y permite «experimentar la gran novedad por la que todo, lenta, paciente, humilde pero inexorablemente, se organiza», poniéndose de manifiesto «la conveniencia humana de la fe» para cualquiera que busque un camino con el que afrontar la inseguridad y el miedo que nos atenazan.

Una extraña compañía, Ediciones Encuentro, 2018.

El presente volumen recoge las lecciones pronunciadas por don Luigi Giussani -y los diálogos a que dieron lugar las mismas- durante los tres primeros Ejercicios espirituales de la Fraternidad de Comunión y Liberación tras su reconocimiento pontificio, que tuvo lugar en el año 1982. ¿Es posible vivir el cristianismo en un contexto que el propio papa Francisco ha calificado de «cambio de época», dominado por la inseguridad, el miedo y el desamparo? ¿Cómo se puede descubrir la pertinencia de la fe a las exigencias de la vida? ¿Se puede vivir sin el desaliento de verse sobrepasado por las circunstancias? La respuesta a estas preguntas constituye el sustrato del presente libro, en el que se propone una fe que se muestra atractiva y experimentable a través de la «extraña compañía» de aquellos cuya vida ha sido ya cambiada por el encuentro con Cristo.

Toda la tierra anhela ver tu rostro, Ediciones Encuentro, 2018.

Este libro, de intensa belleza y extraordinaria modernidad, permite recorrer al lector el camino de la oración, teóricamente abierto a todos, pero transitado con gran dificultad por los hombres de este tiempo, que han perdido el sentimiento de ser criaturas. Su autor, Luigi Giussani, presenta y comenta una amplia selección de oraciones, himnos y cánticos de la liturgia cristiana (gregorianos, trapenses, de la tradición), permitiéndonos contemplar, a través de sus meditaciones, en qué medida la oración es el punto medular de la conciencia de uno mismo y la postura más auténtica frente a Dios. «Como reza la antífona: Toda la tierra anhela ver tu rostro. Pero la tierra no anhela nada, la realidad no anhela nada. ¿A qué viene que use este verbo? ¿A quién se refiere? A la conciencia del hombre, a mi conciencia. Toda la tierra se refleja en mi conciencia; es mi conciencia la que puede expresarse en deseo. En mí la tierra entera se hace consciente de Él». Esta toma de conciencia de Su presencia «es la iniciativa a la que estamos llamados cada mañana. Y así como las olas se rompen contra la roca impertérrita e inamovible, así deben quebrantarse nuestros resentimientos, carencias, pecados, todo lo que nos falta o lo que creemos que nos falta, todo lo que el mundo añora».

¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?, Ediciones Encuentro, 2017.

El presente libro recoge los comentarios realizados por don Giussani a una cuarentena de Salmos y textos significativos del Antiguo Testamento, al hilo de la Liturgia. Como el propio autor indica, «a través del pueblo judío, la pedagogía divina pretende enseñar al hombre que hay un único Dios, que lleva a cabo su plan misterioso mediante la elección de una realidad concreta de tiempo y espacio. (…) Los salmos son la forma del diálogo que Dios mismo ha establecido con su pueblo desde antiguo. Quien los recita hoy asume un clima propio del pueblo judío, profundamente marcado por la espera del cumplimiento de una promesa».

Por qué la Iglesia, Ediciones Encuentro, 2014.

«Viviendo la experiencia de la comunidad cristiana el hombre de hoy puede verificar que esta realidad no es solamente humana, sino que esta vida corresponde a las exigencias más radicales del corazón, que permite encarar las circunstancias y los problemas cotidianos con una mirada y una postura cien veces más realista y verdadera, que permite experimentar, desde ya, en esta tierra, el `ciento por uno`». (De la Presentación del cardenal Bergoglio)

«Hablar de Por qué la Iglesia significa asumir con coraje el desafío de responder a la pregunta sobre el vínculo entre Jesús de Nazaret, cuya figura no deja de fascinar a los hombres y mujeres de todos los tiempos, y esa `etnia sui generis` -por decirlo con palabras de Pablo VI- que es la Iglesia. La respuesta que propone el libro que el lector tiene entre las manos es, al mismo tiempo, sintética, articulada y profunda». (Del Prólogo de monseñor Blázquez)

«Siempre hay en la Iglesia (…) personas que fueron y son signo imprevisiblemente sobreabundante de la presencia de Dios, como la Madre Teresa, Juan Pablo II y el mismo Padre Giussani». (De la Presentación del cardenal Bergoglio)

Seguros de pocas grandes cosas (1979-1981), Ediciones Encuentro, 2014.

«El que lea estas conversaciones -escribe Julián Carrón en el prólogo- se verá llevado de la mano por su humanidad palpitante a la profundidad de un desafío apasionante». Ese desafío no es más que la propia vida, el camino más difícil y bello que debemos recorrer día a día. Lecturas tan valiosas como la de Seguros de pocas grandes cosas nos ayudan, sin duda, a dar pasos más certeros, pues «camina el hombre cuando sabe bien adónde va».

La familiaridad con Cristo, Ediciones Encuentro, 2014.

«En estas páginas de Don Giussani, Cristo no es nunca contenido de un pensamiento `espiritual` abstracto, sino una presencia real que se impone y mueve al yo en los más hondo»

«¿Qué hay más deseable que esta familiaridad con Cristo, que responde a la profundidad del deseo infinito de cada hombre y nos pone en las mejores condiciones para entrar en la realidad?» (Del prólogo de Julián Carrón)

Junto a Giovanni Testori, El sentido de nacer, Ediciones Encuentro, 2014.

Un controvertido dramaturgo y el fundador de un movimiento eclesial conversan sobre el nacimiento de la persona.

Este es el tiempo en el que es necesario rescatar la conciencia personal. Es como si ya no pudiéramos hacer cruzadas o campañas sociales. Cruzadas programadas, grupos organizados. Un «movimiento» nace exactamente con el despertar de la persona.

Es algo impresionante. (Luigi Giussani)

De la utopía a la presencia (1975-1978), Ediciones Encuentro, 2013.

«Ya no depende del estado de ánimo, de que lo sientas o no, de lo que opines o no, de lo que en ti está claro o está confuso. El cristianismo es un hecho cuyo contenido, rostro y forma es un hombre que prosigue en la historia a través de la asimilación a sí de los que él aferra… este hecho hace presente la salvación, el significado de la historia». El presente libro reproduce lecciones y diálogos de Luigi Giussani con los responsables de los universitarios de Comunión y Liberación, que tuvieron lugar en los encuentros periódicos llamados Équipe a partir de mediados de los años 70. Como tema, las preguntas que urgen una respuesta: ¿Qué destino tiene la vida? ¿Qué es el cristianismo? ¿Qué es la fe? ¿Dónde está Cristo hoy? La potencia asombrosa de una propuesta de contenido y de método. La representación de una historia en la que la experiencia de la persona y la urgencia del mundo son unidas y relanzadas en esa modalidad «subversiva y sorprendente» de vivir las cosas habituales que es la fe, tal como Giussani la ha concebido y vivido.

Los orígenes de la pretensión cristiana, Ediciones Encuentro, 2011.

Este libro se propone poner frente al lector lo que pretende ser la hipótesis cristiana. Con este objeto, después de haber indicado algunas de las actitudes más significativas que ha tenido la creatividad humana para entrar en relación con lo divino, el autor centra su atención en el cambio radical de método religioso determinado por Jesucristo, como hecho en la historia.

Se nos pone, ante todo, en condiciones de comprender los términos de dicho cambio radical y de reconocer su carácter ineludible; tras lo cual el lector se descubre recorriendo paso a paso, siguiendo la experiencia de quienes conocieron a Jesús, las posibles trayectorias de la persuasión o del rechazo; alternativas cuyas implicaciones metodológicas van siendo paulatinamente señaladas, haciendo así accesible, además de un correcto acercamiento al problema, un ensimismamiento apasionante.

Junto a Giovanni Batista Montini, Sobre el Sentido Religioso, Ediciones Encuentro, 2011.

Este libro recoge dos escritos: uno de Giovanni B. Montini, futuro Pablo VI, y otro de Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación, acerca del sentido religioso, concebido como «síntesis del espíritu» (Montini) y «suprema categoría de la razón» (Giussani). En un contexto cultural, eclesial y teológico como el de los últimos años cincuenta, ya marcado por una creciente secularización, ambos autores reconocen en estas nociones el camino para superar la división entre fe y razón y entrar en diálogo con el mundo contemporáneo. El libro cuenta con una espléndida introducción de Massimo Borghesi que permite situar y comprender la importancia de estos textos.

Cartas de fe y de amistad, Ediciones Encuentro, 2010.

Este libro recoge las cartas que Luigi Giussani envió a su amigo Angelo Majo entre 1944 y 1964. En ellas se percibe el amor del joven sacerdote milanés por Cristo y su pasión por comunicarlo a los hombres. Amor por Cristo y pasión por el destino temporal y eterno de los hombres, que conducirían al nacimiento de Comunión y Liberación. «La virtud de la amistad puede renacer en cualquier lugar, por todo el mundo, con su presentimiento de unidad, con su capacidad de escucha y su voluntad de entrega. Pero cuando lo hace en un terreno cristiano, esta virtud se enraíza sólida y abundantemente, eterna y abrazadora de todo. […] Fuera de esta tierra bendita, la amistad permanece como ímpetu noble y triste, inquieto por la conciencia de su precariedad» (del epílogo del autor). «Esta es la enseñanza fundamental de las cartas de don Giussani que publicamos en este volumen; nos persuaden de que el hombre de hoy no necesita cosas nuevas, sino un modo nuevo de ver las cosas de siempre, y este modo nuevo es Jesucristo. Mi gratitud, llena de reconocimiento afectuoso, a don Giussani que sin descanso me lo ha recordado continuamente y, sobre todo, me ha dado testimonio de ello con su vida, con su fascinante y siempre juvenil entusiasmo» (Angelo Majo).

El Movimiento de Comunión y Liberación (entrevista con Robi Ronza), Ediciones Encuentro, 2010.

Tras la muerte de su fundador Luigi Giussani, el movimiento de Comunión y Liberación es hoy una realidad viva de la Iglesia en la sociedad, presente en más de setenta países. «Su original intuición pedagógica es volver a proponer, de modo fascinante y en sintonía con la cultura contemporánea, el acontecimiento cristiano, percibido como fuente de nuevos valores, capaz de orientar la existencia entera» (Juan Pablo II, 2004). En este libro único (pues Giussani no prodigaba las entrevistas), realizado en dos momentos cruciales de la vida de este movimiento, el fundador de Comunión y Liberación nos presenta el contexto y las inquietudes que le guiaron en los comienzos de su propuesta, las dificultades e incomprensiones iniciales, la alegría del reconocimiento de la Iglesia y sus preocupaciones y esperanzas para el futuro. Un libro imprescindible para conocer de muy cerca una realidad eclesial de indudable relevancia en la Iglesia contemporánea.

Huellas de experiencia cristiana, Ediciones Encuentro, 2009.

Para el hombre: El hombre con sus interrogantes, sus deseos, las necesidades que nadie le ha podido explicar completamente ni resolver jamás. Para este hombre ha vivido una persona que pretendió darse a sí mismo como respuesta a toda la humanidad. Esta persona fue Jesu Cristo, y Jesu Cristo vive todavía.

«Huellas de experiencia cristiana» quiere indicar de modo elemental cómo es posible verificar hoy la validez de esa pretensión humanamente inimaginable.

El yo, el poder, las obras, Ediciones Encuentro, 2008.

«El cristianismo no ha surgido como una religión, sino como un potente amor a lo humano, en la concreción de la persona, en la precisión del individuo nacido de una mujer». De esa experiencia única ha nacido un modo nuevo de afrontar el poder, el trabajo, las obras y la política. El yo, el poder, las obras recoge intervenciones de Luigi Giussani sobre esa concepción nueva de lo humano, de la forma en que se relaciona con la realidad, y de la manifestación de la persona que actúa y transforma su entorno. Ofrece múltiples elementos de juicio para comprender mejor el contexto histórico actual y sugerir caminos y perspectivas para ser protagonistas en la sociedad de nuestro tiempo.

¿Se puede vivir así?, Ediciones Encuentro, 2008.

Las conversaciones que recoge este libro son diálogos vibrantes que nos permiten descubrir la vida como vocación. Reproducen un año de encuentros entre el autor, Luigi Giussani, y un centenar de jóvenes decididos a comprometer su vida con Cristo en una forma de dedicación total que la Iglesia llama “virginidad”. Un libro en el que el genio del autor brilla especialmente, en un recorrido humanamente razonable y atractivo a través de los conceptos principales que describen la existencia cristiana: fe (libertad, obediencia), esperanza (pobreza, confianza) y caridad (sacrificio, virginidad).

«En este camino, a medida que lo recorráis, estáis destinados a encontrar, a descubrir y a comprender aquello para lo que está hecha vuestra vida. Por eso es razonable empezar, porque es razonable todo lo que corresponde al deseo de la vida».

El sentido de Dios y el hombre moderno, Ediciones Encuentro, 2005.

En la voz de los poetas se hace evidente el aspecto trágico y al mismo tiempo cargado de esperanza de nuestro tiempo. En este libro Cristo nos sale al encuentro por un lado completamente diferente, desde una esquina por la que no nos lo esperábamos. Se nos manifiesta no desde el `ayer`, sino que viene a encontrarnos en nuestro hoy, proviniendo, por decirlo de alguna forma, desde el mañana. Nos sale al encuentro en medio de nuestros intereses cotidianos. Con este librito he comprendido una vez más y de forma nueva por qué monseñor Giussani ha llegado a convertirse en maestro de una generación entera y padre de un vivo movimiento. El libro debería ser leído no sólo por los que ya le conocen y le estiman, sino especialmente por los que acogen con escepticismo el anuncio de la fe cristiana. (del Prólogo de Joseph Ratzinger)

Sobre Luigi Giussani

Massimo Camisasca, Don Giussani, su experiencia del hombre y de Dios, Ediciones Encuentro, 2022.

Tienen reseña de Diario 16 aquí.

Don Luigi Giussani fue uno de los más grandes educadores del siglo XX. Esta obra, escrita por uno de sus más estrechos colaboradores a lo largo de cuarenta años, conforma una sintética biografía espiritual que permite conocer con precisión el pensamiento y la obra de esta importante figura eclesial de nuestro tiempo. Para elaborarla, don Massimo Camisasca, actualmente obispo emérito de Reggio Emilia – Guastalla, ha releído, página por página, toda la obra publicada de don Giussani, además de un buen número de textos inéditos, centrándose en los elementos esenciales para un primer conocimiento de su experiencia del hombre y de Dios.

Alberto Savonara, Luigi Giussani. Su vida, Ediciones Encuentro, 2015.

A comienzos de los años cincuenta, un joven sacerdote italiano se da cuenta de que la gran mayoría de los jóvenes con los que se encuentra, pertenecientes a una sociedad aparentemente cristiana, manifiestan una gran ignorancia sobre qué es el cristianismo, o viven una fe formal y sin incidencia alguna en sus ambientes cotidianos. Ante esta situación, decide abandonar una prometedora carrera como teólogo y empieza a dar clase de religión en un instituto público de Milán.

Partiendo de un primer encuentro con cuatro de sus alumnos, pronto reunirá en torno a sí a centenares de chicos y chicas que darán vida a una novedosa experiencia eclesial que, a partir de los años setenta, se conocerá con el nombre de «Comunión y Liberación», en la que participan actualmente decenas de miles de personas de más de ochenta países.

El presente libro, escrito por un estrecho colaborador de Giussani, nos permite conocer, a partir de diversas fuentes escritas y de testimonios significativos, pero sobre todo, de lo que el propio Giussani dijo y escribió, quién era y cómo vivió este carismático sacerdote ambrosiano, fallecido en 2005, que hizo de nuevo atractivo el cristianismo a miles de jóvenes y adultos, convirtiéndose en su maestro y compañero de camino, y en un importante referente para la Iglesia de nuestro tiempo.

Francesco Ventorino, Luigi Giussani, la virtud de la amistad, Ediciones Encuentro, 2013.

La amistad era para Luigi Giussani, fundador del movimiento eclesial Comunión y Liberación, la virtud suprema y camino a la verdad. Era para muchos un padre y un maestro que sabía escuchar y al mismo tiempo no renunciaba a enseñar, siempre abierto al encuentro personal. Esto era también lo que caracterizaba su personalidad teológica, en continuo diálogo con la cultura moderna desde la certeza de Cristo y de la Iglesia.

Este libro testimonio recorre cuarenta y cinco años de amistad y de colaboración entre el autor y Giussani. A través de sus páginas, los recuerdos de una historia común en años decisivos para la Iglesia y la sociedad se entrelazan con la reflexión sobre el estilo teológico y el método educativo de una de las personalidades eclesiales más significativas de nuestra historia reciente.

Angelo Scola, Luigi Giussani: un pensamiento original, Ediciones Encuentro, 2006.

Con la muerte de Luigi Giussani en 2005 desaparece uno de los sacerdotes y educadores más fecundos de la segunda mitad del siglo XX. Su incansable propuesta de un cristianismo capaz de dar respuesta a las exigencias del hombre de hoy y de todos los tiempos ha marcado a varias generaciones de jóvenes y adultos en todo el mundo.

Este libro, escrito por uno de sus discípulos más cercanos, el actual Patriarca de Venecia, cardenal Angelo Scola, quiere servir de introducción a su obra y su pensamiento. Para el Patriarca, el de Giussani «es un pensamiento original, fontal, es decir, capaz de dar razón sistemática y crítica de la experiencia elemental de lo humano, tal como vive en plenitud en la fe en Jesucristo».

Sobre Comunión y Liberación

Mikel Azurmendi, El abrazo. Hacia una cultura del encuentro, Almuzara, 2018.

Este libro es la crónica de un descubrimiento. El que Mikel Azurmendi, su autor, realiza al desvelar en su entorno cercano la existencia de una comunidad unida desde el origen de los tiempos por lazos fraternales. Gente de hoy, pero con valores de hace dos mil años. Habituado a vivir en el seno de una ciudadanía permanentemente insatisfecha en lo material y atizada por sentimientos de agravio, engaño y hasta odio desde sus atalayas suministradas casi en exclusiva por la ideología, Azurmendi se topó con una presencia enfundada en una inmensa alegría y colmada por un darlo todo sin aspavientos, gratuitamente, sin la vista puesta en el cálculo costo/beneficio sino únicamente merced a la activación de un inmenso amor al otro. Y constató que esa conducta producía perdurable alegría existencial y mucha certeza. O sea, algo impropio de nuestra sociedad, donde el otro es a menudo percibido como portador de incertidumbre y riesgo.

Transformarse uno, cambiar a mejor, mejorar las relaciones humanas del entorno, así en cualquier poblado africano como en la metrópoli moderna más sofisticada. En suma, ser cristiano al estilo de los primeros cristianos. Azurmendi, escritor de altos vuelos y hondas intuiciones, extrae conclusiones enormemente reveladoras sobre el sesgo de nuestra civilización moderna y los modos y maneras de encauzarla hacia la alegría y una humilde paz vital.

Massimo Camisasca, Comunión y Liberación/1. Los orígenes (1954-1968), Ediciones Encuentro.

Comunión y Liberación es hoy día una presencia evidente en la Iglesia y en la sociedad de numerosos países de todos los continentes. Es un fenómeno que suscita curiosidad e interés. De ahí la necesidad de este libro -al que seguirá otro sobre los años posteriores a la crisis de 1968-, que es mucho más que una simple reconstrucción de hechos ordenados cronológicamente: partiendo de la biografía del fundador, don Luigi Giussani, se ofrece una panorámica del ambiente social y cultural del momento. Asimismo, el relato se enriquece con los testimonios de los protagonistas de aquellos años, los chicos de Gioventù Studentesca, entre los que se cuenta el propio autor, quien, en palabras de Joseph Ratzinger, «nos ha entegado un libro que no nos cuenta sólo un pasado, sino que nos sitúa ante las preguntas esenciales de la existencia humana y nos ayuda a profundizar en la respuesta».

Massimo Camisasca, Comunión y Liberación/ 2. La reanudación (1969-1976), Ediciones Encuentro.

El presente volumen es el segundo de una trilogía dedicada a la historia de Comunión y Liberación. Tras la crisis de 1968, el autor pasa revista a los acontecimientos del renacimiento y de la difusión. En 1969 el movimiento tomó el nombre de Comunión y Liberación, que surgió casi por casualidad y consigue evocar todos los elementos esenciales de la intuición de don Giussani.

La expansión que experimenta en este decenio es impresionante. Aparecen comunidades cielline en todas las regiones de Italia; más aún, se cruzan los lindes de la península italiana y llega el movimiento a Suiza, España, Brasil, el Congo, Uganda. Ni siquiera tiene miedo de atravesar el «telón de acero» y hacerse presente en Yugoslavia, Polonia, Checoslovaquia.

Pero más significativa aún que la presencia geográfica es la presencia del movimiento en todos los ámbitos sociales y eclesiales: en la universidad, en la escuela de todo tipo y grado, en el mundo del trabajo, en la esfera de la caridad, en la cultura, en la música, en el arte dramático. No se trata de una presencia siempre agradable: está la aversión de los violentos de derechas y de izquierdas y, en el interior de la Iglesia, la incomprensión de los que no entienden y le niegan el espacio y el reconocimiento.

Massimo Camisasca, respondiendo a un compromiso tácito asumido con el primer volumen, ha sabido señalar, entre los acontecimientos de la confusa cristiandad de nuestros días, aquellos que tienen un relieve consistente y no efímero. De este modo, ha trazado un fresco que es importante para CL, para la Iglesia y para todos los que deseen comprender un capítulo decisivo de la historia de Italia.

Massimo Camisasca, Comunión y Liberación/ 3: El reconocimiento (1976-1984), Ediciones Encuentro.

El tercer volumen de la historia de Comunión y Liberación narra el itinerario del movimiento desde el giro decisivo de mediados de los años 70 hasta el pleno reconocimiento por parte de la autoridad de la Iglesia. Son años de grandes iniciativas (el nacimiento del Meeting de Rímini, el Movimiento Popular, el semanario Il Sabato, etc.), marcados sobre todo por la amistad constante y profunda con Juan Pablo II y el crecimiento en la conciencia de la misión del movimiento para la Iglesia. Una conciencia que se refleja, a través de numerosos testimonios recogidos en el libro, en la impresionante expansión de Comunión y Liberación en todo el mundo.

«Concluye así una obra en tres volúmenes que me ha ocupado durante extensos períodos de tiempo a lo largo de los últimos ocho años. A quién dedicarla sino a don Giussani. Sólo me queda por decir que me he asociado de buena gana al deseo formulado por los responsables de Comunión y Liberación de que el libro concluyera con un apéndice escrito por Ronerto Fontolan, destinado a relatar, al menos de una manera sumaria, los acontecimientos de los veinte últimos años».

Abinader logra que República Dominicana multiplique por cuatro la previsión de crecimiento de Latinoamérica

Las políticas que Luis Abinader lleva implementando en República Dominicana están generando beneficios para la ciudadanía, por más que Leonel Fernández y su populismo de corte «trumpista» pretendan hacer ver al pueblo lo contrario. Lo que se diga en Twitter, Instagram o Youtube en unas pocas palabras muy bien seleccionadas o con vídeos perfectamente editados no reflejan jamás la efectividad de las medidas de Abinader y, sobre todo, cómo está construyendo el futuro para un pueblo que ha sobrevivido durante 16 años al desgobierno más absoluto.

No son los datos que pueda ofrecer el Banco Central de la República Dominicana o el Ministerio de Economía, que podrían ser contraargumentados por el populismo de la oposición. Es el Fondo Monetario Internacional (FMI) el que está avalando con cifras cómo Luis Abinader está llevando al país a ser la vanguardia del crecimiento de toda Latinoamérica. Los datos del FMI, además, confirman que República Dominicana, en medio de un escenario de incertidumbre y crisis global, tiene unas previsiones de crecimiento muy por encima de países como Estados Unidos, Canadá, Brasil, España, Reino Unido, Alemania, Francia o China.

En concreto, respecto a las nuevas previsiones del FMI hechas públicas este mes de octubre, las políticas de Luis Abinader han llevado un crecimiento para 2022 de 5,3% y para 2023 del 4,5%. Si ponemos estas cifras en el contexto de Latinoamérica, República Dominicana casi cuadruplica las previsiones para la región dadas por el Fondo, que son del 1,7% para el año que viene.

Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, afirmó que «lo peor está por venir» en América Latina, por su fuerte dependencia de China y muchos países de la región están en serio peligro de caer en recesión. Sin embargo, Luis Abinader ha logrado implementar unas medidas de fortalecimiento de la economía dominicana que han conseguido colocar un muro frente a las incertidumbres provocadas tanto por la pandemia como por la guerra de Ucrania.

El propio FMI reconoció que en 2021 la economía de República Dominicana bajo el gobierno de Luis Abinader continuó demostrando una notable resiliencia a los shocks globales, gracias a políticas sólidas, el apoyo de la política monetaria, una campaña ágil de vacunación contra la COVID-19 y una reapertura ordenada que permitió sacar el máximo provecho económico de la recuperación mundial. Esas medidas están teniendo su impacto positivo en el escenario de crisis actual.

 «Cabe esperar que el crecimiento del PIB converja hacia su tasa potencial y la inflación vuelva a situarse en el rango definido al disminuir el impacto de los shocks globales en un contexto de estabilidad financiera y de una fuerte posición externa. En cuanto a los riesgos, la guerra en Ucrania puede tener un efecto mayor que el esperado sobre el crecimiento mundial y la inflación. La pandemia, pese a estar controlada en República Dominicana, podría debilitar el crecimiento en otras regiones. Y el endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos posiblemente incida más de lo esperado en los flujos de capital», señaló el FMI.

Ante esta situación, el gobierno de Abinader ha respondido para luchar contra la inflación importada con medidas temporales y efectivas en favor de la ciudadanía. Todo ello, según el FMI, sin abandonar la disciplina fiscal, para lo cual el gobierno de Abinader recurrió a un uso responsable, equitativo y justo del gasto y, sobre todo, se han reducido los riesgos de financiación exterior gracias una gestión proactiva de la deuda heredada de los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina.

Abinader llegó al gobierno con un crecimiento económico negativo del -6,7%. En su primer año como presidente lo elevó al 12,3%, en su segundo año, en medio de la situación actual, ha mantenido a República Dominicana en la vanguardia del crecimiento mundial y las previsiones del FMI para los próximos años señalan que cuando llegue 2024, la economía del país caribeño tendrá una tasa de crecimiento del 5%. Las palabras, los vídeos y los tuits no sirven cuando los hechos son tan evidentes. Como dijo Henrik J. Ibsen, «no se graban tanto mil palabras como un solo hecho». Abinader ha implementado en República Dominicana la política de los hechos y, ante esto, no hace falta decir nada más.

El informe de la OCDE que pretende acabar con el campo español

Una vez que ya han ocupado los núcleos urbanos de todo el mundo, el movimiento globalista, bien mediante la OCDE, bien mediante la Agenda 2030 –para contentar a la parte liberal y a la progre-, se lanza a por el mundo rural. Un mundo opaco al progreso, según los distintos informes que han fabricado en sus centros académicos (estadounidenses) de referencia, y que debe entrar en la resiliencia global.

El correo de la OCDE que llegaba a la gente del mundo de la prensa se titulaba así: “Es necesario actuar para aumentar la resiliencia del medio rural ante la crisis del costo de la vida”. Ahí, asustando para intentar colar la propaganda. Ser resilente es tener la capacidad de volver al estado original después de una perturbación. Si éste fuese el motivo principal del informe de la OCDE y amigos globalistas no habría problema. Pero no van por ahí los tiros, no. Lo que se pretende es un cambio estructural del mundo rural. Ergo no hay resiliencia por ninguna parte.

Resiliencia para meterla doblada

Curioso lo de este sustantivo (resiliencia) que viene utilizándose por la Unión Europea, por la ONU, por las asociaciones vinculadas a Soros, por la industria química, por los lobbies de EEUU, por los lobbies globalistas-capitalistas en general. Como se ha comentado arriba, el sustantivo hace referencia a la capacidad de volver a ser, mientras que en todos estos casos se utiliza como elemento de transformación radical. Un engaño lingüístico que no es nuevo en estos tiempos postmodernos. Deconstruyendo, deconstruyendo la van metiendo. ¿El qué? La modificación estructural de las sociedades occidentales.

El simposio de la OCDE, donde los ponentes son casi todos estadounidenses (algunos vinculados con las finanzas hay que financiarizar el mundo al completo) y otros con los intereses de EEUU), se llama: “Strengthening Rural Resilience against Global Challenges” (Reforzar la resiliencia rural frente a los desafíos globales). El título ya es claro que no indica el mantener la forma rural frente a las perturbaciones externas de la globalización, no bien al contrario lo que se pretende es integrar lo rural por narices en lo global. Como verán ahora, no es que haya una preocupación por lo que viene ocurriendo en los ámbitos rurales, no, es otra cosa bien distinta, como pueden leer en el informe, el cual ya habla de innovación. ¡Ven como la están intentando colar!

El mundo rural no es progre

¿Cuáles son las principales preocupaciones? Lo cuentan claro: 1.) Los trabajadores rurales tienen más complicado trabajar desde casa por la falta de digitalización; 2.) Adaptar las zonas rurales al cambio demográfico; 3.) Aumento de las patentes en el ámbito rural; y 4.) El mundo rural contamina más que el urbano per cápita. Y todo ello se resuelve potenciando los empresarios jóvenes rurales (mediante la educación), recurriendo a la ciencia y la tecnología y acogiéndose a la energía verde.

Ni todos los campesinos jienenses con los tractores a tope contaminan más que Móstoles, pero claro hay que retorcer las estadísticas para acusar al mundo rural de poco verde. Escondiendo que Internet es la industria más contaminante del mundo. Que haya más patentes en el ámbito urbano que en el rural es algo normal porque pocas universidades de investigación hay en lo rural y mucho menos centros de investigación de empresas del ramo. No es un problema de carencia de capacidad humana sino de infraestructuras. Y con internet no se resuelve todo en esta vida, y menos tener un trabajo digno y bien pagado.

Si ustedes lo leen sin un ojo experto lo que pueden comprobar es: 1.) Es el mismo discurso del gobierno de España y la UE; 2.) En ningún momento se habla del mundo rural en sí; y 3.) No parece mala idea que todo avance (al fin y al cabo hay que confiar en el progreso). Si lo leen con más perspicacia verán como 1.) es una charlotada más de los globalistas y 2.) van a por el campo para poder implementar los cultivos transgénicos (entre otras cuestiones como las tierras raras). Realmente es un intento para acabar con el mundo rural tal y como se conoce hasta ahora.

Destrucción social y rapiña del campo

¿Quiénes se han mostrado como los más importantes antiglobalistas en los países europeos y EEUU? Exacto, las personas del mundo rural. También son las que no quieren meter cultivos extraños, ni que le contaminen sus tierras para sacar minerales utilizados para la construcción de los equipos informáticos. De ahí que animen a que haya cuantos más empresarios jóvenes porque entienden que éstos serán más propensos a lo trans y a lo raro. A la explotación salvaje de la tierra hasta que no pueda generar nada y haya que comer insectos.

Lo curioso es que en ningún informe se habla de algo que para cualquier persona del ámbito rural es evidente, la carencia de infraestructuras útiles a las personas y empresarios de las zonas. Poniendo como ejemplo España, la red de ferrocarriles es centrípeta, todo hacia Madrid cuando a las personas del campo les vendría mejor, para sus exportaciones, una red transversal, que conecte el Atlántico con el Mediterráneo. Si las empresas de investigación no quieren instalarse en el entorno rural no es por la carencia de infraestructuras (que también) sino porque en el ámbito urbano consiguen reducir los salarios de los trabajadores más cualificados por una mayor oferta y el comodín de las prácticas de las universidades (entre otras muchas más cuestiones).

Acabar con los rebeldes de la globalización

De todo esto no dice nada la OCDE, ni el gobierno, ni la UE. No les interesa el mundo rural en realidad sino calmar las aguas de la irritación social donde más se concentran. Han visto con la pandemia la fuerte dependencia de los productos básicos del área loca. Toca, por ello, lanzarse a transformar todo. Mediante lo verde acusarán al pastor o al agricultor de contaminar mucho para quitar la carne y pasar al cultivo “ecológico químico o transgénico”. Las iglesias pasarán a ser arrampladas para convertirse en centro de co-working o para algún tipo de parque temático rural.

Todo un mundo controlado por empresas financieras a la que les importa poco o nada lo que suceda con el terreno y las personas. Lo poco orgánico-social que existe en el ámbito rural debe ser destruido para poner internet y que las gentes no salgan de casa pues estarán esclavizadas al ordenador, el cual lanzará órdenes constantes de unos jefes que no respetarán horarios. Es un intento más del experimento social que se viene produciendo desde los años 1970s. Quitar el alma a la humanidad mucho más que la mente. Y se comienza arrancando la tierra y echando la sal de la postmodernidad.

Luis Abinader, firme candidato a ser el próximo Premio Nobel de la Paz por su humanidad con Haití

República Dominicana y Haití son países vecinos, independientes desde el año 1844, cuando los dominicanos lograron independizarse de la intervención de los lideres haitianos tras varias batallas que costaron la vida a ciudadanos de ambas nacionalidades. Los dos países tienen idioma, cultura, costumbres, políticas y gobiernos diferentes con una estructura socioeconómica diferente.

El proceso histórico de ambas naciones es una realidad que no se puede obviar a la hora de hacer una evaluación de la relación existente entre los dos Estados. Durante 22 años República Dominicana fue ocupada por el Estado haitiano, quien dictó en toda la isla de La Española una serie de leyes como, por ejemplo, la restricción del uso del idioma español.

Hoy, casi dos siglos después de esos conflictos, Haití, desgraciadamente, se encuentra al borde del desastre y en situación de pobreza extrema, debido a la corrupción política que impera en el país, incluso, apoyada por estructuras de intereses económicos de dictadores privados nativos que cuentan con la complicidad de socios expresidentes y empresarios de otras nacionalidades. Este hecho quedó evidenciado en la forma en que fueron administrados los fondos de cooperación internacionales, incluso con infraestructuras reconstruidas en 2010, tras el desastroso terremoto que asoló al pueblo haitiano.

Otras de las causas que han colocado a Haití en esa situación son los continuos desastres naturales, la falta de un gobierno democrático, que se vio afectado por el magnicidio del presidente Jovenel Moise y el poco apoyo que reciben de los organismos y la comunidad internacional que pueden ayudarlo a salir hacia delante.

Haití, en la actualidad, es un Estado fallido porque prácticamente está controlado por bandas armadas que se han dedicado al secuestro de personas de diferentes nacionalidades, norteamericanos, dominicanos, europeos e incluso haitianos. Por ejemplo, en 2021 secuestraron a dos hermanos dominicanos que se encontraban en Haití por asuntos profesionales. Además, También fueron secuestrados el conductor de un camión que transportaba mercancías y 16 norteamericanos. Estas situaciones arrastran a República Dominicana a sufrir las consecuencias de la inestabilidad del pueblo haitiano.

En el mes de agosto de 2022 se produjo un violento enfrentamiento en el lado haitiano de la frontera Republica Dominicana-Haití, que terminó con la destrucción de parte de la infraestructura, varios heridos y un muerto, enfrentamiento del que fueron testigos decenas de ciudadanos dominicanos que sufrieron el miedo del desorden y la violencia que allí se vivió.

El hecho de que la violencia y la corrupción se hayan apoderado de Haití y de que el país se haya convertido en un Estado fallido, está obligando a sus ciudadanos a buscar la manera de llegar a otros países, ya sea por la vía legal o ilegal. Por razones de cercanía, el camino más fácil para ellos es República Dominicana porque solo tienen que pasar la frontera y porque ahí es donde esperan encontrar paz y un futuro, por la economía sólida del país dominicano, la cual les ofrece oportunidades que en Haití son impensables por la violencia y la inestabilidad.

Esta situación recuerda en gran medida lo que ahora está ocurriendo en Ucrania, donde millones de personas están huyendo de la guerra hacia la Unión Europea, o lo que ocurre en Oriente Medio en países como Siria, Irak, Afganistán o Palestina.

Tal como se ha publicado en varios medios internacionales, en España Diario16, Sabemos y otros, la ONU está ahora pidiendo para Haití lo que Luis Abinader lleva años reclamando. El presidente de República Dominicana, ante la situación de violencia, inseguridad y desgobierno que se vive casi de manera sistémica en el país vecino, ha realizado durante años múltiples llamamientos a la comunidad internacional para que intervenga en Haití y vaya en auxilio del pueblo que lo necesita. En el pasado, hubo quien calificó esos llamamientos de alarmistas. Sin embargo, el tiempo le está dando la razón al presidente Abinader.

La defensa de los derechos fundamentales es inherente a la gobernanza de todo Estado democrático. Sin duda, Luis Abinader cumple protegiendo a su pueblo y, como medida para mantener la paz y la seguridad, el mandatario ha confirmado que República Dominicana no activará una intervención militar en Haití. De igual manera, República Dominicana tampoco recibirá más asilo en el país, por lo peligroso que esto pudiera resultar para la estabilidad de la nación dominicana y, como consecuencia, para la paz.

La posición del Presidente Abinader es una cuestión puramente estratégica de defensa hacia la paz en República Dominicana, porque evitaría enfrentamientos que, sin lugar a duda, se podrían producir por la memoria histórica del pueblo dominicano.

Hay que destacar y poner en valor humano que en Republica Dominicana ya vive una cifra significativa de haitianos, que tienen derecho a la sanidad, educación y trabajo, entre otras cuestiones. Esto demuestra el perfil humanitario en favor de ese colectivo que ha sido acogido y aceptado. A esto hay que sumar la consideración por parte del gobierno de Abinader de las situaciones sociales y laborales en las que, en algunos casos, estaban viviendo los haitianos en algunos centros de trabajo, fundamentalmente, de la agricultura y la construcción, dando paso al respeto de sus derechos fundamentales.

También hay que considerar que existen países cercanos que tienen capacidad para acoger a los haitianos que huyen de la violencia, la corrupción y el desgobierno que están provocando desesperación y extrema pobreza. Panamá, Colombia, Estados Unidos o Canadá son algunos de ellos. Lo mismo se podría decir de determinados países europeos, fundamentalmente Francia, a quien le corresponde, más que a ningún otro, por responsabilidad y compensación histórica.

Una muestra de que República Dominicana no puede acoger a todos los haitianos ante una crisis es lo que se está viviendo con la guerra de Ucrania y Rusia. Todos los refugiados que salen de Ucrania se están repartiendo por toda Europa, es decir, no van todos a Polonia por ser el país fronterizo. Asumen la cantidad que pueden social y humanamente aceptar.

En la actualidad, República Dominicana tiene acogido aproximadamente al 10% de la población de Haití, manteniéndolo en términos sociales y con la intervención del presidente Abinader incluso con un nivel humano mucho mas aceptable que en los anteriores gobiernos del PLD, más aun de los de Leonel Fernández, por lo que se podría afirmar que el país dominicano ya ha cumplido sobradamente con su responsabilidad humanitaria de acogida.

El presidente Luis Abinader ha demostrado ser un mandatario que coloca las infraestructuras de las humanidades por encima de las infraestructuras de la economía. Eso también se hace, velando por los derechos fundamentales del pueblo dominicano y su diáspora.

Por esta razón, los constantes llamamientos a que la comunidad internacional intervenga en Haití para que el país pueda salir del desgobierno, la violencia y la corrupción que lo asola le convierten en un serio candidato al próximo Premio Nobel de la Paz. Este año, evidentemente, la situación en Ucrania ha hecho que el Comité Noruego del Nobel se lo concediera al activista político bielorruso Ales Bialiatski, la organización rusa de derechos humanos Memorial y la organización ucraniana de derechos humanos Centro para las Libertades Civiles.

Sin embargo, de cara a la próxima concesión, la lucha internacional de Luis Abinader por una solución para Haití confluye perfectamente con el perfil que Alfred Nobel determinó en su testamento: «La totalidad de lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta del modo siguiente: el capital, invertido en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyo interés se distribuirá cada año en forma de premios entre aquellos que durante el año precedente hayan trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y para la celebración o promoción de procesos de paz. El premio […] para el defensor de la paz [será concedido] por un comité formado por cinco personas elegidas por el Storting noruego. Es mi expreso deseo que, al otorgar estos premios, no se tenga en consideración la nacionalidad de los candidatos, sino que sean los más merecedores los que reciban el premio».

Abinader podría haber ordenado una serie de medidas que dejaran a su suerte al pueblo haitiano, implementando políticas de represión a la inmigración a través de una violencia institucional que no respetara los derechos humanos. Sin embargo, no lo ha hecho así porque, como dijo Gandhi, «los medios violentos nos darán una libertad violenta».

En cada foro internacional en que ha participado, en cada visita de Estado que ha realizado, Luis Abinader ha reclamado a la comunidad internacional su intervención para solucionar la gravísima situación de violencia, desgobierno y corrupción de Haití. Luis Abinader está luchando por la paz y la prosperidad del pueblo haitiano con más ahínco que sus propios dirigentes. Para el presidente dominicano es inconcebible ver cómo miles de familias mueren de hambre o son asesinadas por las bandas criminales que gobiernan el país.

Abinader no puede consentir, su conciencia humanista no se lo permite, que el resto del mundo permita lo que está permitiendo en Haití. Aleksandr Solzhenitsyn afirmó que «la violencia sólo puede ser disimulada por una mentira y la mentira sólo puede ser mantenida por la violencia». Luis Abinader no está dispuesto a que esto sea así y seguirá luchando para una solución para Haití basada en el respeto absoluto de los derechos fundamentales de un pueblo que lleva sufriendo demasiado tiempo las consecuencias de un desgobierno que, tal vez, esté permitido por fuerzas poderosas que viven en palacios de mármol. Y en Oslo, la voz de Abinader, vía la comunicación internacional de su transparencia como presidente, en el mundo, ya le están escuchando.

INÚTILES

¡Inútiles! Sin pensar mucho más en un calificativo para todos los que conforman el Atlético de Madrid. Desde Gil Marín hasta el caritas Félix, pasando por el propio entrenador. Ayer no era un día para intentarlo sino para hacerlo. Y no lo han hecho. Había que ganar, no sólo por tener oportunidades claras y sin depender de nadie para clasificar a octavos, sino porque va siendo necesario que este equipo responda alguna vez en las situaciones comprometidas. Que la afición rojiblanca ha olvidado las veces en que se ha producido este hecho. Tal vez desde el partido contra el Valladolid para ganar la última liga.

Inútil Miguel Ángel Gil Marín por no meter en vereda a Luis Rubiales. Inútil Enrique Cerezo por hablar de películas eróticas. Inútil Andrea Berta por no colocar a algunos jugadores que no deberían vestir las rayas canallas y no fichar un delantero centro con gol que es lo que le hace falta como el comer al equipo. Inútil el Cholo Simeone porque cada vez que hace cambios el equipo se cae o termina peor. Ayer ni la flor del cambio raro le funcionó. Inútil João Félix porque las caritas se las debe guardar o ponerlas cuando haya hecho algo destacable más allá de dos caños intrascendentes en medio campo (eso cuando no le quitan el balón por tolai).

Inútiles los jugadores que pasaron ayer por el césped del Metropolitano porque, pese a jugar decentemente (nada magnífico), no supieron dejarse todo en el campo y marcar aunque fuese un gol. No vale de nada realizar mil tiros si no hay eficacia. Lo de hacer internacional al portero contrario ya se conoce bastante en el Metropolitano, pero tampoco es que las paradas hayan sido estratosféricas. Si hubiese algo más de empeño y cabeza tendrían que haber ganado por lo civil o lo criminal. Esta no puede ser la motivación de jugadores que vistan la rojiblanca. No merece la pena señalar a ninguno porque cada cual tiene sus filias y fobias. Todos han fallado.

El Atleti, gracias al empate, igual tiene suerte y logra clasificarse, siempre y cuando el Bayer Leverkusen y el Oporto lo hagan mal contra los rojiblancos y contra el Brujas. Y tanta suerte no parece que vaya a haber. Con la incapacidad para sacar córneres, tirar faltas o enlazar un mínimo juego de ataque rápido que tiene este equipo, nadie tiene claro que se vaya a vencer los dos próximos compromisos y pasar a octavos. Es tan desesperante que acaban hastiando a la afición que había acudido con cierto ánimo de animar y no insultar.

¿De qué ha valido fichar una psicóloga o traer a Gustavo López? ¿Dónde está la mejora? ¿No ven en el banquillo que hay jugadores que o bien se reservan para el mundial, o bien no tienen calidad suficiente para jugar más en este equipo, o bien no tienen la dignidad de portar las rayas canallas? No sería la primera vez que el Atleti mete la pata y es eliminado de forma estrepitosa, pero cuando menos se veía que era con jugadores que se dejaban todo hasta el final. Si se juega con fuego acaba uno quemándose y utilizar la calculadora sólo para las matemáticas. Este Atleti es nihilista, no hay valores, ni ganas, ni nada.

Hay que ganar muriendo si fuese necesario

Existe como cierta calma (no se sabe si chicha) entre la afición rojiblanca, la poca prensa y los mismos jugadores y cuerpo técnico. El partido de hoy en el Metropolitano es una verdadera final, la cual posibilita entrar en otras tres finales. El Atlético de Madrid está obligado a ganar los tres partidos que quedan si quiere pasar a octavos de final de la Champions. No cabe especular sobre si pasa esto o aquello. Hay que ganar los tres, comenzando por el más importante, el primero.

Enzarzados en discusiones banales, como la renovación de Griezmann o la salida de João Félix, los medios parecen no tener la capacidad de motivación de los aficionados y los jugadores. Ningún artículo o columna de opinión advirtiéndoles del ridículo que están a punto de hacer. Ningún movimiento desde la SAD animando a la gente. Nadie metiendo la presión necesaria al equipo. Parece que lo anterior fue algo así como errores subsanables… y no, no lo fueron. Fueron cagadas frente a equipos a los que se minusvaloró desde el sorteo, algo que aquí no se hizo y se advirtió del peligro.

Ahora toca ganar. Por lo civil o lo criminal. Con buen o mal juego. Pero ganar dejándose hasta la vida si fuese necesario. Porque este equipo podrá tener calidad pero ha demostrado carecer de sangre en las venas suficientes para afrontar este tipo de finales. Los partidos del equipo rojiblanco transcurren en el nihilismo futbolístico más exquisito. Ni le echan huevos, ni tienen sangre en las venas, ni nada que se le parezca. Postmodernitos ofendiditos es lo que aparentan en los partidos. Hoy eso no vale. Hoy hay que sangrar por los ojos si fuese necesario. Si hay que morir que sea dando hasta la última gota de sangre.

Y la afición debe ser la que caliente el encuentro. En vez de estar haciendo el tolai con el móvil, o postureando en la grada para ver si te sacan en televisión o, casi peor, insultando a cualquier jugador porque tu esposa te pone los cuernos con el tipo más feo de la urbanización, hoy hay que abandonar el yo para fundirse en un nosotros épico. Un nosotros que lleve al equipo en volandas hasta la victoria final. Dejarse la garganta, presionar al rival y los árbitros, meter en el cuerpo de los jugadores la energía que parecen no tener. Desde media hora antes el Metropolitano debe ser un infierno. Porque no hay más oportunidades si se pierde esta.

La ONU pide ahora para Haití lo que Luis Abinader lleva años reclamando

Luis Abinader, en la anterior Asamblea General de 2021, reclamó tres acciones urgentes que la comunidad internacional debería adoptar para solucionar la gravedad de la situación social y humanitaria que sufre Haití, porque República Dominicana no puede afrontar en soledad un escenario sólo por el hecho de ser el país fronterizo.

«República Dominicana ha mostrado y seguirá mostrando la solidaridad y la colaboración debidas con el pueblo haitiano, pero también les reitero que no hay, ni habrá jamás una solución dominicana a la crisis de Haití. Por años, cada día, nuestro país ha encarado, prácticamente solo, estas consecuencias. Estamos convencidos que ninguna acción unilateral será suficiente para superar esa dramática situación».

Abinader apeló a que la comunidad internacional no puede, ni debe, abandonar a su suerte a Haití, sobre todo en una situación gravísima como la que se vivía hace un año y que ha empeorado de una manera terrible en las últimas semanas. El presidente dominicano lo advirtió, no se hizo nada y hoy se pagan las consecuencias.

El escenario de Haití ha derivado en que el país está controlado por bandas criminales que mantienen secuestradas las reservas de combustibles. A todo esto hay que unir un brote de cólera. Ante la gravedad de la situación, el secretario general de Naciones Unidas, el portugués Antonio Guterres, ha reclamado lo que Abinader lleva años pidiendo: la intervención urgente de la comunidad internacional.

En concreto, el líder de la ONU lanzó un llamamiento al Consejo de Seguridad y al resto de países en el que instaba a que se considerara el «despliegue inmediato de una fuerza armada internacional especializada para hacer frente a la crisis humanitaria» en Haití. En un comunicado emitido por la oficina de su portavoz, António Guterres informó que la petición del despliegue de tropas fue hecha por el gobierno haitiano y debe ser tratada con carácter de emergencia.

La semana pasada, la ONU había solicitado la creación de un corredor humanitario en Haití con el que poder acceder a la principal terminal de combustible, ya que las bandas armadas la tienen bloqueada, impidiendo la provisión de servicios básicos como la salud, la seguridad y el agua, en un país que se encuentra cercado por una crisis económica, una inseguridad generalizada y un brote de cólera que amenaza al menos a 1,2 millones de niños.

La realidad es que la comunidad internacional ha dejado de lado a Haití y ahora se están pagando las consecuencias de no haber hecho caso a Luis Abinader en el momento en que habló ante todos los líderes mundiales. ¿Por qué nadie hizo nada? ¿Será porque Haití no da réditos políticos? Sin embargo, no se puede dejar a millones de personas en manos de organizaciones criminales que, finalmente, terminarán gobernando como las zonas tribales de otras partes del mundo donde han instaurado el terror y han construido estados fallidos.

El hecho de que la ONU ahora se haga eco de las reclamaciones realizadas por Abinader es una muestra más del carisma y del conocimiento internacional del presidente dominicano. Lástima que no se le hiciera caso antes, miles de vidas se habrían salvado.

Las Fuerzas Armadas de República Dominicana trabajan en el marco del deber, el respeto y la seguridad del Estado en favor de los Derechos Fundamentales del pueblo dominicano y su diáspora

Cuando se habla de las Fuerzas Armadas o del Ejército, los pensamientos que surgen se trasladan a la idea de enfrentamientos violentos o de conflictos bélicos. Sin embargo, al menos en República Dominicana, no es así. Prueba de ello es la participación de la institución en ayudar a las problemáticas sociales que pueden llegar a afrontar la ciudadanía, ya sea a causa de fenómenos naturales o de seguridad.

No se pueden olvidar algunas actuaciones de las Fuerzas Armadas dominicanas en favor de los Derechos Humanos. En agosto de 2021, cuando Haití fue azotado por un terremoto de 7,2 en la escala de Richter, la institución dominicana brindó ayuda humanitaria al país vecino, con buques de la Armada y aeronaves de la Fuerza Aérea, para socorrer a los afectados y hacerles llegar medicamentos y raciones alimentarias. Este hecho pone en valor la realidad histórica del pueblo dominicano.

Igualmente, en abril del presente año, a nivel nacional, las Fuerzas Armadas brindaron su apoyo al operativo llevado a cabo por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y el Ministerio de Turismo (MITUR), denominado “Conciencia por la Vida Semana Santa 2022”, basado en avalar la seguridad del pueblo dominicano y los turistas que visitaban el país caribeño durante la Semana Santa.

Otros hechos de compromiso social realizado por el organismo son los rescates de los ciudadanos afectados por inundaciones provocadas a causa de las lluvias en el país quisqueyano y los aportes a las familias dominicanas.

Abinader
El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, junto al ministro de Defensa, teniente general Carlos Luciano Díaz Morfa

Ejercito dominicano, respetuoso de las constituciones

República Dominicana comparte la misma isla con Haití, pero, a pesar de solo estar divididos por una frontera terrestre, cada país es independiente. Por lo tanto, cada nación tiene sus propias leyes, las cuales deben ser respetadas por cada ciudadano que resida en cualquiera de los territorios, o ya sea que esté de tránsito por los mismso.

El Teniente General Carlos Luciano Díaz Morfa, ministro de Defensa de República Dominicana, es participe de ese respeto democrático y constitucional que se debe poseer desde el Estado. Los hechos así lo evidencian.

Recientemente, en la zona franca Codevi, ubicada en la comunidad haitiana de Juana Méndez, en la frontera con Dajabón, se produjo un incidente entre haitianos, en donde no solo personas de su nacionalidad lo tuvieron que presenciar, sino además, cientos de empleados dominicanos que trabajan en la zona.

El incidente provocó la destrucción de la infraestructura y heridos. Sin embargo, a pesar de la situación y al saberse que había ciudadanos de la República Dominicana en el enfrentamiento, miembros del Ejército y del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), hizo todo lo que estuvo a su alcance por proteger a sus ciudadanos, procediendo a su evacuación y, sobre todo, sin vulnerar en ningún momento las leyes que le impiden pasar a territorio haitiano.

La Defensa de la República Dominicana mantiene la seguridad del Estado y de sus ciudadanos, sin salirse del deber, el respeto y las constituciones.

Igualmente, son dignas de resaltar las acciones de las Fuerzas Armadas dominicanas, que van en favor de solucionar problemáticas sociales a través de la Asociación Dominicana de Esposas de Oficiales de las Fuerzas Armadas, INC, (ADEOFA), con proyectos tan importantes como la construcción del Banco de Sangre y Hemoderivados de las Fuerzas Armadas (BANSAHEFA), al igual que la dotación de formación académica al Instituto Superior para la Defensa (Insude), que en definitiva es en favor de todos los dominicanos, como lo han sido  las decisiones conjuntas del presidente de República Dominicana, Luis Abinader y del ministro de Defensa, que fortalecen, sin lugar a dudas, el respeto de los Derechos Fundamentales del pueblo dominicano sin distinción, ni colores.

El señorito y su cortijo

Hace tan sólo seis años, casi por estas mismas fechas, quien esto escribe hablaba en otro medio sobre la semana trágica del PSOE. Al mando del mismo estaba un desnortado y derrotado en cuatro elecciones, Pedro Sánchez. Hoy, tras una vuelta a la secretaría general y una victoria en las generales, hay un presidente del gobierno que parece tener las cosas tan poco claras. Ha quebrado todas sus promesas para auparse y mantenerse en el poder. No podía dormir con Podemos y hoy se acuesta abrazado a elles. No pensaba pactar con los batasunos y hoy les concede lo que quieren. No dejaría nunca a las mujeres en la estacada, porque él era muy mucho feminista, y hoy se entrega al lobby gay. Iba a traer la democracia al PSOE y hoy es un cortijo donde sólo cabe un señorito, él.

Ya se advirtió en estas mismas páginas que mediante el recurso del reglamento, en el cual ningún militante tiene posibilidad de impugnar o modificar, había construido una URSS stalinista en pequeño. Las hordas de sanchistas, que todavía en aquella época estaban muy activas, se lanzaron al cuello de quien esto escribe. Hoy, se esconden cuando observan que el PSOE ni posee democracia interna, ni permite la libertad de expresión (esos sanchistas ladrando contra, por ejemplo, Emiliano García-Page por opinar distinto) y, para más inri, pretende expulsar a las feministas para entregarse al lobby gay.

Un PSOE bajo la bota

Sánchez cuenta en su equipo de confianza con diversos componentes del lobby gay, a los que se añaden los pepiños, y no piensa mover un dedo por las feministas. De hecho, tan rápido como cubrió el expediente de aparentar ser feminista con Carmen Calvo, la cortó la cabeza y hoy pretende que sea expulsada del PSOE. Quiere, como buen señorito, cortar la cabeza de una destacada feminista para que las demás se callen o, igual, se vayan del partido. El caso es que no molesten al señorito en su viaje a ninguna parte política, salvo buscar su futuro con muchos ceros a la derecha. Lo que no saben en Ferraz es que igual tienen que echar a más de una y de dos, si es que se piensan que pueden expulsar a Calvo sin sufrir una batalla dentro del partido.

No se recuerda cosa igual en el seno del PSOE. El “malvado” Felipe González, junto a su inseparable Alfonso Guerra, son casi dos monjas de la caridad comparado con este hombre. En el PSOE es tradición e historia no sólo la libertad de expresión, sino la existencia de posiciones diversas. Antes había cauces orgánicos para expresar las diferencias, hoy sólo existe la voluntad de uno. Durante el referéndum de la OTAN, que supuso una fuerte pugna ideológica en el seno del partido, militantes del PSOE, especialmente los vinculados a Izquierda Socialista, hicieron campaña por el NO, participando en mítines. Hubo mosqueo en Ferraz, sí, pero no se expulsó a nadie porque se entendía que esa divergencia era propia del pensamiento socialista. Hoy cuando las feministas expresan la posición socialista son perseguidas por las hordas queer y consiente el señorito que se abran expedientes de expulsión.

Vinculado al lobby gay

Si algo ha caracterizado al socialismo, a lo largo de su historia, es no ir con las corrientes sistémicas. Más bien lo contrario. Porque esas corrientes históricas, el neoliberalismo de las dos caras actual, al final perjudican a la clase trabajadora y a las mujeres. Después del transgenerismo (porque es transgenerismo y no transexualismo) vendrá la explotación de la mujer para cumplir los deseos del colectivo gay en el que se apoya Sánchez, los vientres de alquiler. A cualquier socialista le debería hacer sospechar que las empresas farmacéuticas estén apoyando el transgenerismo (algo que no es una enfermedad en sí), menos a Sánchez y su cuchipandi de la sauna. Y como el cortijo es suyo, porque unos incapacitados (para pensar) militantes se lo entregaron, hace y deshace a su antojo.

Ahora van camino de expulsar a Carmen Calvo. Mañana será cualquier otro militante, con décadas de militancia seguramente, porque le parezca mal que se subvencione a esta o aquella empresa. O porque entienda que el cártel de la construcción no debería volver a llevarse un contrato público en el tiempo de castigo y no como ahora, que el gobierno a través de Adif permite que tengan contratos muy sustanciosos. No le gusta la clase trabajadora, él siempre ha sido un niño pijo de estudios por la privada (porque no le daba para la pública) y que ha estado vinculado a Pepe Blanco y José Luis Balbás (el del Tamayazo). De ser un fontanero del aparato a dirigirlo a su antojo, quitándose a las mujeres y hombres que le son molestos. Eso sí, con los dirigentes regionales no se atreve porque al final es un pusilánime con los fuertes y un stalinista con los débiles.

El FMI resalta que la gestión de Abinader afianza la fortaleza del sector financiero dominicano

Tal y como publicamos en Diario16, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha destacado que, desde que gobierna Luis Abinader, la economía de la República Dominicana mostró notable resiliencia. «Gracias a políticas sólidas que promovieron la estabilidad y mantuvieron un buen acceso al mercado, una campaña de salud eficaz y una reapertura adecuada —incluso del turismo— la República Dominicana pudo aprovechar al máximo la recuperación mundial y limitar los daños a largo plazo y el aumento de la pobreza. La recuperación es sólida y generalizada —el PIB a fines de 2021 se situaba 5% por encima de los niveles anteriores a la pandemia—y permitió que una consolidación fiscal temprana y la normalización de la política monetaria contrarresten las presiones inflacionarias», señala el FMI.

La sólida dinámica de crecimiento y una secuencia ordenada de políticas de respuesta continúan ayudando a la República Dominicana a enfrentar un contexto mundial difícil.A medida que las actuales crisis mundiales se desvanezcan, el crecimiento probablemente converja hacia su tendencia de largo plazo. Los shocks de la oferta han aumentado la inflación más de lo previsto, pero las medidas de política fiscal están aliviando el impacto y la normalización de la política monetaria debería permitir que la inflación converja hacia la meta en el horizonte previsto por la política monetaria.

Los riesgos están asociados principalmente a la guerra en Ucrania y el endurecimiento de las condiciones financieras en el mundo, es decir, que el propio FMI reconoce que la situación actual no es responsabilidad de la gestión de Luis Abinader, por más que desde la oposición populista liderada por Leonel Fernández se pretenda hacer creer al pueblo que es así.

El FMI se reafirma en que el principal impacto de la guerra está siendo el encarecimiento de las materias primas —el comercio directo y las vinculaciones financieras son limitadas— en tanto las condiciones financieras mundiales podrían tener un impacto mayor al esperado en los flujos de capital. La consolidación fiscal temprana, la emisión oportuna de deuda y una gestión proactiva de la deuda contribuyen a reducir las vulnerabilidades al reducir las necesidades de financiamiento a corto plazo. En conjunto, esto da cierto margen de maniobra para hacer frente a los riesgos a la baja.

En líneas generales, desde que gobierna Luis Abinader la posición externa de República Dominicana es congruente con los fundamentos económicos y con las políticas recomendadas. Las exportaciones y las remesas crecieron significativamente en 2021, si bien una mayor demanda interna y el encarecimiento de las materias primas aumentaron el déficit en cuenta corriente, el cual no obstante se encuentra totalmente financiado por una IED resiliente. Por otro lado, el FMI considera que la posición externa es sostenible y las reservas internacionales aumentaron considerablemente, mejorando así la suficiencia de reservas.

Por otro lado, el Fondo señala que las políticas económicas—la prudencia fiscal, medidas temporales para atenuar los precios de las materias primas y el endurecimiento de la política monetaria—siguen siendo adecuadas. La racionalización del gasto y las iniciativas de la administración tributaria implementadas por la Administración Abinader «contribuirán a mantener una consolidación fiscal gradual y a acentuar la trayectoria descendente de la deuda pública más de lo que se proyectaba inicialmente, protegiendo al mismo tiempo la inversión y el gasto social», afirma el FMI.

La utilización de medidas fiscales temporales para contener el impacto de los shocks de las materias primas en los precios internos de combustibles y alimentos es adecuada, como también lo son la continuidad que se ha dado a las reformas del sector eléctrico y las mejoras en la asignación de subsidios y la asistencia social. El proceso de normalización monetaria y de políticas prudenciales en curso tiene por objetivo mantener ancladas las expectativas de inflación y moderar la exposición a riesgos financieros, respectivamente.

Las medidas de regulación financiera en respuesta a la pandemia se han retirado adecuadamente y quedó demostrada la solidez a la que Abinader ha llevado al sistema financiero. «La salida estuvo bien diseñada y sigue apoyándose en una vigilancia intensiva y una evaluación de calidad de los activos transparente», afirma el FMI.

Para el Fondo, la implementación de reformas en la secuencia correcta puede ayudar a reforzar las políticas a mediano plazo. Por ello, el FMI  valora muy positivamente cómo la Administración Abinader continúa tomando medidas para fortalecer los marcos de políticas, en particular mediante la mejora de la gestión y la transparencia de las finanzas públicas. Esto preparará el camino para la introducción de legislación que apoye la responsabilidad fiscal con miras a anclar mejor las políticas a medio plazo y seguir garantizando la sostenibilidad de la deuda.

«Junto con las reformas en curso en el sector eléctrico, un mejor marco de políticas puede generar consenso sobre las futuras iniciativas de movilización de ingresos que creen espacio para las inversiones necesarias en infraestructura y capital humano. Una hoja de ruta consensuada para la recapitalización del banco central también puede contribuir a mejorar su independencia institucional y financiera», señala el FMI.