viernes, 16 enero, 2026

Paremos el golpe de Estado de la derecha

En ciertos momentos hay que abandonar la lírica y el análisis para pasar a la acción afirmativa, para situarse en el centro del combate, sea ideológico, sea de otro tipo. Ha llegado el momento en que las personas decentes, la mayoría de las que habitan España, digamos basta y enfrentemos el golpe de Estado que están perpetrando las derechas. De modo sutil, incluso difuso, con la excusa de la ruptura de no se sabe muy bien qué, quieren subvertir la voluntad popular, la poca soberanía que le queda al pueblo español, y acabar no sólo con un gobierno legítimo, sino con todo aquello que no encaje en su totalitarismo mental. Nos venden una falsa libertad que no es más que una pareja de grilletes para cada uno de los españoles de bien.

Hay que decir basta a la generación más mediocre y vendida al establishment de la Historia de España. Una Historia con mancillan con tan sólo proferir el nombre de España y que se han inventado para sojuzgarnos bajo la apariencia de una tradición inventada de la que ellos siempre han sido justicieros del poder instituido. Nunca han sido pueblo y en esta ocasión quieren que España deje de ser pueblo, quieren súbditos. Les molestan las políticas sociales de un gobierno socialdemócrata; les molesta la existencia de un partido como Podemos que hace de la virtud apuesta política; les molesta que haya partidos nacionalistas y/o republicanos; les molesta que la gente piense por sí misma; les molesta que haya sindicatos y un fuerte movimiento social; les molesta que la libertad real sea la propuesta por los demás grupos y no ellos, les molesta en términos generales que la nación española sea diversa y no homogénea y sometida como la que sí les gusta a ellos.

Dicen defender una Constitución que pisotean cuando acaparan el Poder Judicial; cuando ningunean las asambleas autonómicas; cuando ponen sus garras sobre los fondos públicos para llenar las arcas de sus partidos; cuando entregan el esfuerzo productivo de los españoles a la primera multinacional del establishment internacional; cuando obvian la soberanía popular para entregarse al Imperio; cuando trabajan en la política para que sus jefes de la clase dominante sigan forrándose a costa de los trabajadores.

Y ahora, visto que no pueden con la unión de todas las fuerzas políticas dignas y decentes de este país, se lanzan a la conquista de la calle mediante una excusa banal que no han tenido la valentía de expresar en la casa de todos: el Parlamento. Convocan una manifestación para quebrar España, para imponer su visión del mundo, para acabar con la democracia porque se ven incapaces de articular alternativa alguna. Están preparando un golpe de Estado en toda regla, con apariencia de democracia, pero en realidad es un asalto a todos los derechos conquistados por las luchas de trabajadores, demócratas, dominados, excluidos y, especialmente y con una fuerte virulencia, se posicionan contra la emancipación de las mujeres. La reacción, empujada por el capital por interés propio, quiere retroceder en el tiempo en que unos mandaban y todos callaban. Han escogido la fórmula de la identidad nacionalista, no quieren que el conflicto termine, porque es la más adecuada a la consecución del golpe de Estado.

Mientras se han visto con el poder, que piensan que sólo es legítimo cuando es suyo y no del pueblo, no han dicho nada, sólo han amordazado a la población y le han ido quitando derechos sociales poco a poco, a cuenta gotas para entregar a la clase dominante el dinero de todos, pero ya no aguantan más sin mandar. El establishment sabe que viene una crisis económica que se llevará por delante todo el falso armazón financiero y especulativo que han construido para seguir acumulando mientras las personas decentes pasan frío en invierno por no poder pagar la calefacción. Por eso lanzan a las hordas de la derecha a asestar un golpe de Estado que debemos parar con todas nuestras fuerzas, librando un combate en todos los órdenes de la vida. Luego no valdrán las lamentaciones cuando, por fin, la derecha española se ha quitado la careta y muestra su verdadero rostro. Esto no es contra Pedro Sánchez, es contra todos.

Con un hagstag como #Yonovoy no basta, hay que decirles que no nos gusta su España homogeneizadora y retrógrada. Queremos una nación española donde quepan gallegos, astures, cántabros, vascos, navarros, catalanes, aragoneses, riojanos, valencianos, andaluces, extremeños, castellanos, bercianos, castellanos, manchegos, valencianos, baleares y canarios, cada uno con sus peculiaridades, sus idiomas, sus culturas y su gastronomía. Que España es grande por diversa, plural y respetuosa con el otro. Esa España que nos pretenden inocular es machista, arcaica, excluyente y de derechas. No es la España de todos, no es la patria de los españoles, sino de las élites españolas que es algo muy distinto. España es una nación en tanto en cuanto está conformada por naciones y regionalismos. En la nación que se construye todos los días caben todos y no sobra nadie, pero por la fraternidad no por la obligación. Es más lo que nos une que lo que nos separa, menos para la derecha que siempre ha puesto la bota encima de la cara de quien quería expresarse con libertad.

El frente demócrata debe parar a estas derechas reaccionarias y fascistoides acudiendo en masa a votar, llenando las urnas de votos frente a la reacción. Debe hacerles frente en las redes sociales acusándoles de dar un golpe de Estado, de querer quebrar España por intereses egoístas, de querer una ciudadanía sometida a una ideología que cercena la libertad, la fraternidad y la igualdad. Debemos señalarles cuando ataquen a las mujeres, a los extranjeros o, simplemente, cuando se metan con alguien que opina distinto. La derecha se ha levantado con una excusa banal (¿un relator es una traición?) en defensa de una Constitución que nunca ha respetado, ni le ha gustado. Intentan que las personas decentes, a fuerza de sentirse humilladas por pensar distinto, acaben quedándose en su casa en vez de ir a votar. Controlan todos los aparatos de dominación, pero aún hay resquicios de libertad en España para oponerles y enfrentarles. No somos malos españoles, los que no sienten España, la España bonita y diversa, son ellos.

No es una lucha por nación tan sólo, si fuese por eso se la podrían guardar para ellos solos. Es que lo que hay detrás de la nación, gran máscara teatral, son trabajadores que tendrán peores condiciones laborales, que no tendrán pensiones, ni sanidad pública, ni educación para sus hijos y que, además, verán como los aparatos de dominación le atacarán cuando protesten. ¿Han visto la criminalización de los taxistas?, por ejemplo. Detrás de esa nación hay millones de mujeres que no quieren que las maten, ni las maltraten, ni las humillen, ni que las paguen menos, ni que utilicen sus vientres como un nicho de mercado, ni que tengan techos de cristal u hormigón armado. Y todas estas mujeres están en peligro por el golpe de Estado de la derecha. ¿No han visto las intenciones de Casado respecto a la ley del aborto o de Rivera con los vientres de alquiler?, por ejemplo. Detrás de esa nación hay niños y niñas a los que quieren quitar el futuro. Detrás de esa nación hay personas decentes, un pueblo que no debe, ni puede permitir que le roben los sueños desde la derecha.

La peor generación de políticos de la Historia de la derecha, la más ignorante, la más necia, la más inculta quiere dominarnos mediante un golpe de Estado que los medios de comunicación del establishment están cocinando a fuego medio. No quieren quitar a Sánchez por nefasto para España, sino porque la coalición del gobierno perjudica sus intereses. Es el egoísmo de las derechas, no el narcisismo del presidente, lo que está detrás de este levantamiento, de esta llamada a las masas. Que son masas sin capacidad analítica alguna sino movidas por el odio, desconociendo que su destino es caer en las fauces del poder de la clase dominante. Ante esto no queda más que levantarse y pelear en cada rincón del espacio público. El frente democrático es más necesario que nunca.

 

Post Scriptum. ¿Cómo se pagarán los autobuses todo gratis del PP? ¿En esta lucha dónde se posiciona Felipe de Borbón? ¿Saben que UPYD apoya esta manifestación? ¿Sabrán que las banderas que llevarán el domingo están fabricadas en China los muy patriotas?

El Instituto de la Mujer de CLM destaca a las mujeres como fuerza transformadora de la sociedad

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La directora el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, Araceli Martínez, ha destacado el papel de las mujeres como fuerza transformadora de la sociedad y se ha mostrado convencida de que “el feminismo ha sido de lo más importante que le ha ocurrido a nuestra sociedad en los últimos tiempos”.

Un argumento que la responsable del Gobierno regional ha basado en “los importantes cambios que el feminismo ha conseguido generar no solo para las mujeres sino para toda la sociedad” aunque para poder seguir avanzando “necesitamos también de la alianza de los hombres”.

Así lo ha indicado Araceli Martínez en la presentación de la novela histórica-feminista ‘Fi al’ del autor Matías Argumánez que “con su acción” literaria pero sobre todo artística “ha sido capaz de aliarse con las mujeres para ir provocando esas transformaciones” algo que, según ha dicho, “no solamente es bueno para la sociedad, para las mujeres, sino para otros hombres que se pueden ver referenciados en su figura”.

La directora de la Mujer de Castilla-La Mancha ha mostrado con su presencia el apoyo del Gobierno regional a la edición de esta obra “y a ese ensalzamiento de la figura de mujeres a lo largo  de la historia y nuestras capacidades invisibilizadas y sin embargo muy importantes para la historia de la humanidad”.

Y por otro lado, porque el autor, para el Instituto de la Mujer, es un “absoluto referente de esas nuevas masculinidades que siempre reivindicamos y que son necesarias para seguir avanzando en igualdad”.

Por lo tanto, ha concluido Martínez, el libro en sí mismo, su contenido, la reivindicación que hace de las mujeres pero también “el posicionamiento vital” que tiene el autor “está alineado” con los objetivos del Instituto de la Mujer aliando fuerzas, hombres y mujeres “para seguir avanzando hacia la igualdad entre mujeres y hombres más en estos momentos donde tristemente parece que hay algunos grupos o personas negacionistas de las desigualdades y de la violencia que se ejerce hacia las mujeres y las injusticias que nos rodean “ ha concluido.

El acto ha contado con la presencia de la delegada de la Junta en Ciudad Real, Carmen Teresa Olmedo, y la directora provincial del Instituto de la Mujer en Ciudad Real, Carmen Pimienta.

Caso Popular: «Sorprendentemente, ningún político que esté en el gobierno o en la oposición es consciente de la realidad»

En primer lugar, desde Diario16 queremos agradecer al eurodiputado Jordi Solé, a la eurodiputada Lola Sánchez y al abogado Josep Jover el haber posibilitado la presencia de Manuel Domínguez Moreno, presidente del Consejo Editor, en la comisión sobre denunciantes de corrupción del pasado miércoles en el Parlamento Europeo donde pudo exponer con total libertad el Caso Banco Popular.

Cuando un colectivo es ultrajado, robado y engañado por quienes tienen la responsabilidad de protegerles de los abusos de las dictaduras públicas y privadas, la presencia de una persona o una institución que está dispuesta a darlo todo para defenderlos, provoca una reacción del calibre de la tercera ley de Isaac Newton: «Actioni contrariam semper et æqualem esse reactionem (Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria)».

Los afectados del Banco Popular se han sentido solos desde el día 7 de junio de 2017. Nadie, desde ningún ámbito, ni público ni privado, se ha acercado a ellos para buscar una solución a la ruina de más de 305.000 familias. Nadie. Por esta razón, Diario16, con Manuel Domínguez Moreno a la cabeza, ha logrado convertirse en el referente de todos estos ciudadanos a los que se ha ultrajado y robado. Como decíamos hace unos días, el presidente del Consejo Editor de este medio, fue el primero en iniciar esta investigación en el otoño de 2016, con la redacción de un primer dosier de más de 600 páginas en las que desentrañaba la génesis de la operación. La magnitud de lo que estaba descubriendo le hizo crear un equipo de investigación que lleva casi dos años trabajando en exclusiva en el Caso Banco Popular.

El hecho de que en el día de ayer Manuel Domínguez Moreno presentara ante el Parlamento Europeo el Caso Banco Popular, una oportunidad que en el Congreso de los Diputados ni en el Senado español se le ha concedido, ha generado la reacción de los afectados, en general, de agradecimiento a este medio. Sin embargo, tal y como ya escribimos una vez, «No somos héroes. Somos justos».

Estos son algunos de los mensajes recibidos de los afectados, en los que se repite una y otra vez «Gracias Diario16» o «Gracias don Manuel Domínguez Moreno»:

  • «Una vez más, muchas gracias por esta impagable defensa de nuestros intereses. A ver si sirve de algo y remueve conciencias».
  • «Europa ha colaborado en la estafa a través de sus instituciones. En España los principales partidos son cómplices de la corrupción».
  • «Lo que sucede es que a las instituciones europeas van más los lobbies a defender sus intereses que personas con ética como el señor Domínguez. Esta es la verdad de la basura de institución europea que nos han querido vender».
  • «Señores jueces, ¿qué más necesitan para empezar a repartir justicia? Hay muchas personas en España pendientes de ustedes. ¡Hagan su trabajo justamente!».
  • «Lo primero, agradecer a este periódico y especialmente a Manuel Domínguez Moreno la ayuda que nos presta para intentar recuperar los ahorros de nuestra vida, pues, como bien dice él, esto ha afectado mayormente a pequeños ahorradores y, lo segundo y más sorprendente, es que ningún político que esté en el gobierno o en la oposición sea consciente de la realidad de este periódico y pueda leer a través de él a informarse sobre la injusticia que se está cometiendo con sus compatriotas. Esto es lo que verdaderamente más me sorprende: que no haya ningún miembro de un partido que quiera levantar las alfombras. Eso quiere decir que está todo tan podrido que difícilmente se va a poder solucionar, pues la limpieza que habría que hacer sería tan excesiva que, a día de hoy, democráticamente no se podría conseguir».
  • «Pero, ¿es que las instituciones europeas tenían alguna credibilidad? La institución europea es, lisa y llanamente, un club de políticos corruptos a nivel europeo, fundada únicamente, con el fin de auto protegerse entre ellos. Los políticos se ven más arropados, unidos, que a nivel de país, donde sería más fácil encarcelarlos. Los británicos, son los más serios y formales de Europa y hace tiempo se dieron cuenta de que tenían que salir de esta cueva de políticos, corruptos, vagos y ladrones. Nos están vendiendo la moto, de que el Brexit va a ser poco menos que la ruina para Reino Unido. Todo lo contrario, en el momento que salgan, y tras un corto periodo de acomodamiento, los índices de crecimiento y prosperidad, serán inmensamente superiores al resto de Europa. A los ingleses les podremos tachar de insolidarios, aunque a nadie le puedes retener en un club de golfos como es Europa. Yo he trabajado 40 años en Manchester, conozco un poco el empresariado británico, y puedo confirmar que las tropelías y engaños a nivel de cuentas y balances, auditorias falsas, etc. que se dan en las empresas del Ibex, en Reino Unido no estarían permitidas. El Santander, con las ilegalidades que comete, no duraría dos días, y su directiva estaría a buen recaudo entre rejas. De verdad digo que después de trabajar tantos años en Gran Bretaña vuelvo a España y me da la sensación de que estoy en una república bananera, pero de las de tercera división. Pienso que hasta en Venezuela hay más seriedad. En Venezuela hay un alto nivel de corrupción, pero ¿alguien me puede aseverar que el nivel de corrupción de España es inferior?».
  • «No hay premios suficientes en el ámbito del periodismo, pero se los merecen todos. Gracias por ser nuestros abogados defensores ante este robo al más estilo castellano con nocturnidad y alevosía. Señor juez Calama, empiece a hacer su trabajo. Puede hacer historia metiendo en prisión a todos y cada uno de los responsables y que se nos devuelvan nuestras acciones del Banco Popular».
  • «Mil millones de gracias les tenemos que dar a Don Manuel, Don Esteban, Don Jose A., Doña Claudia y a todo el equipo de Diario 16 por todo el trabajo que hacen en nuestra defensa y para dar luz a este caso que las instituciones y la justicia (con minúscula todo) han dejado de lado para que acabe por olvidarse. Le hacemos el favor al Santander y “plis plas”, trabajo hecho. Ojalá en Europa se quieran enterar de una vez y tomen cartas en el asunto, porque está claro que los arruinados les importamos una m…».
  • «Soy afectada del Banco Popular y leo todos los días Diario16. Mis abogados han usado mucha de la documentación que publica don Esteban Cano, don Manuel Dominguez y don José Antonio Gómez para mi querella contra el Santander. En ningún momento esa documentación ha sido rechazada por el juzgado. No suelo escribir comentarios, pero leo todos los días dar las gracias a Diario16, pero nadie parece dispuesto a hacer nada para agradecer lo que esta gente está haciendo por todos nosotros sin pedirnos nunca nada a cambio. Mi situación no me permitía más, pero me suscribí a la revista. Es lo menos que podía hacer».

Estos son algunos de los que nos han llegado a la redacción o a través de los canales digitales de comunicación de Diario16. Sin embargo, en todos se puede comprobar cómo toda esta gente, pequeños ahorradores —no especuladores como los quiso definir el señor Rodrigo Echenique— trabajadores, pensionistas, pequeños empresarios o autónomos, han visto cómo un ciudadano de a pie y un medio de comunicación libre e independiente les está defendiendo ante las instituciones que les han abierto las puertas y han tenido interés en escuchar lo que realmente ocurrió en el Caso Banco Popular en base a la documentación que obra en posesión de este medio. Ese hecho, en un país en el que las instituciones, partidos políticos y gobiernos han dado la espalda a más de 305.000 familias, se convierte en un acontecimiento cuando, en realidad, debería haber sido algo habitual desde antes de la resolución que les arruinó.

La publicidad abusiva como elemento de normalización de la adicción al juego

El juego está sufriendo una transformación en la sociedad digital: del esparcimiento o la actividad recreativa está pasando a ser un problema de salud pública. En Diario16 ya hemos hablado de las casas de apuestas o de juegos y de cómo desde las edades más tempranas no tienen problema en apostar o jugar. Sin embargo, todo lo que se diga desde asociaciones de psicología o de jugadores rehabilitados se queda corto ante la exposición perniciosa a la que se está sometiendo a los ciudadanos con la extrema emisión de anuncios de casas de apuestas o de juegos on line.

A cualquier hora en que alguien ponga la televisión, escuche la radio, lea prensa digital o, simplemente, pasee por la calle, se encontrará con una pieza publicitaria de las empresas de juego. Si ya nos centramos en los medios de comunicación deportivos la exposición a los contenidos promocionales de las casas de apuestas se incrementa. En cualquier programa radiofónico, en cualquier retransmisión de un evento deportivo o en las épocas cercanas a la celebración de un Mundial, una fase final de Champions League, una Final Four de Euroliga o unos Juegos Olímpicos, cada noticia relacionada o cada acción de juego va acompañada de una pieza publicitaria de una casa de apuestas online.

Pongamos el ejemplo de los programas de radio o de las televisiones temáticas con contenido deportivo. Antes de comenzar los partidos de fútbol de la jornada de liga los locutores exponen las cuotas de las apuestas. En medio de la retransmisión se dice a cuánto se pagaría que el próximo gol lo marque tal jugador, tal equipo o de una remontada. Todo esto se da en horario infantil. Lo mismo ocurre con la emisión de los partidos por televisión. Cada cierto tiempo aparece un faldón con las cuotas actualizadas dependiendo de cómo vaya el resultado.

Todo esto ocurre por el vacío legal existente en España y que el propio sector del juego está de acuerdo en cambiar. De ahí que el borrador de un decreto ley pendiente de aprobación fuera consensuado entre el anterior gobierno de Mariano Rajoy con las distintas asociaciones empresariales del juego.

En este documento, en referencia a la publicidad, se invoca al principio de «juego responsable» y se indica claramente que son contrarias al mismo las comunicaciones comerciales que «inciten a la práctica irreflexiva o compulsiva del juego o a la adopción de comportamientos de riesgo, o bien presenten los anteriores patrones de juego como prácticas estimulantes o atractivas». Actualmente, la mayoría de los cortes publicitarios emitidos o publicados incumplen con este principio porque plantean el juego como algo atractivo, tanto desde el punto de vista económico como personal.

También iría en contra de lo estipulado las prácticas publicitarias que «presenten ofertas de préstamos a los participantes». ¿Qué diferencia existe entre un préstamo o un regalo de hasta 500 euros si una persona se inscribe en una de las plataformas online de juego? Para las empresas esos regalos no es más que una inversión a medio plazo, ya que está planteado desde el punto de vista de gancho para generar adicción o necesidad de jugar o apostar.

Sin embargo, tal y como veremos próximamente, la solución no pasa por la regulación o la reducción de la publicidad sino por la restricción absoluta tal y como han implantado países como Italia o Bélgica.

Rusia: «El tiempo corre en contra de Nicolás Maduro»

Preocupación en el Kremlin con la situación en Venezuela. El gobierno de Vladimir Putin, tras apoyar a Nicolás Maduro después de la autoproclamación de Juan Guaidó y el reconocimiento inmediato de Trump, comienza a tener dudas sobre si su decisión fue acertada, pero, sobre todo, en la capacidad del presidente venezolano para resistir el desafío lanzado desde la Asamblea Nacional por la oposición.

Según Bloomberg, Moscú aún no ha decidido retirar el apoyo a Maduro, pero, según fuentes cercanas al Kremlin consultadas por la cadena norteamericana, el cada vez más deteriorado estado de la economía venezolana y la pérdida de influencia del régimen en las fuerzas de seguridad que está limitando, «está agotando inexorablemente lo que queda de su apoyo público».

«Desafortunadamente, el tiempo no está del lado de Maduro. En una situación de empeoramiento de la crisis económica, el estado de ánimo en la sociedad puede volverse rápidamente en su contra», ha dicho Vladimir Dzhabarov, primer vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales en la Duma Estatal.

Estas dudas por parte de Rusia no eliminan su desconfianza respecto a los países que han reconocido a Juan Guaidó. Sin embargo, el gabinete de Vladimir Putin es muy consciente de que los apoyos a Nicolás Maduro para recuperar la economía venezolana son demasiado débiles como para que el Kremlin se haga cargo del rescate en exclusiva junto a China.

Esa preocupación se extiende a la industria armamentística rusa, puesto que Venezuela es uno de sus principales clientes. Dmitry Shugaev, director del Servicio de Cooperación Técnico-Militar, en declaraciones al periódico Kommersant, por el contrario, afirmó que Rusia no estaba inclinada a recortar la cooperación militar con el gobierno de Maduro.

La realidad es que el apoyo ruso a Nicolás Maduro es puramente político, sobre todo desde la llegada al poder de Donald Trump porque para Rusia Venezuela no es un «aliado» estratégico como lo puede ser Siria. Poco a poco la postura del Kremlin se ha acercando a la mantenida por la Unión Europea, según se desprende de las palabras del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov: «Las conversaciones entre el gobierno venezolano y la oposición son la única forma de salir de la crisis de lo contrario, simplemente habrá un cambio de régimen en el que Occidente se ha involucrado muchas veces».

Por otro lado, la presencia de dos presidentes en un país con el potencial de inversión de Venezuela, incomoda al gobierno ruso y, aunque no lo han confirmado oficialmente, es más que probable que la diplomacia rusa ya haya comenzado a conversar con Juan Guaidó o con representantes de su equipo.

“Málaga la roja” resistió al golpe de franco hasta el 8 febrero 1937

El 8 de Febrero se cumplen 82 años del Asalto a Málaga por los rebeldes franquistas. El golpe fascista no fue una sorpresa para la mayoría de la población porque los rumores eran constantes. Málaga la Roja rechazó el golpe de los sublevados y resistió heroicamente hasta el ocho de febrero.  Como cuenta la historia, debemos entender el grado de tensión política que se vivía en los meses anteriores. La situación política estaba bastante crispada en todo el Estado y los rumores del golpe eran notorios.

En Málaga como en el resto de la República, desde el acuerdo de las izquierdas del 15 Enero 1936 el Frente Popular salió reforzado. En la jornada electoral del 16 de Febrero ganó el Frente Popular compuesto a nivel Estatal  por las fuerzas políticas PSOE, I.R. UR. ERC, PCE y 12 pequeños partidos, sumando entre todos 263 escaños  y el movimiento obrero  era fuerte también a escala sindical con la unidad de acción de CNT/UGT.

Los meses anteriores al Golpe de Franco se vivía un periodo de fuertes agitaciones políticas y sociales con huelgas y enfrentamientos entre patronos y obreros, produciéndose actos de violencia ocasionados por pistoleros falangistas  y  jóvenes de la CEDA.

Los pistoleros a sueldo cometieron varios asesinatos y un intento fallido de asesinar a Cayetano Bolívar (PCE), Concejal en Málaga. Hubo una huelga de Pescadores donde la Patronal actuó con mucha violencia. El 10 de Junio cuando Andrés Rodríguez (PCE) se dirigía hacia Pescadería a su puesto de venta de pescado, fue asesinado a balazos a la entrada de Calle del Carmen. Su compañero Gutiérrez escapó y avisó al sindicato. Luego de una investigación el crimen fue ejecutado por un elemento pagado por la patronal de Pescadería en represalia por la Huelga.

El 11 de Junio en el entierro del Concejal Rodríguez, desfilaron por la calle Larios las Juventudes Socialistas Unificadas y detrás de ellos los Concejales del PCE, PSOE,  U.R. y demás representantes de las fuerzas políticas y sindicales. También se convocó una Huelga de Tranvías que paralizó el transporte.  Esto me lo contó un socialista ya mayor en los inicios de la Transición, Enrique Mowbray,  que era miembro de JSU en tiempos de la  República,  le llamábamos “El Comandante” y era uno de los reorganizadores del PSOE (Histórico), sector al que estábamos afiliados  muchos obreros de UGT y JJSS.

Enrique me contó también que cuando iban para el entierro de Rodríguez, el Socialista Antonio Román Reina,  Presidente de la Diputación Provincial (PSOE),  cayó abatido a tiros en las escaleras del puente de Santo Domingo. Hubo un tiroteo y poco después José Gallardo (PCE) también fue objeto de un atentado.

La espiral de violencia expresaba los métodos que utilizaba la oligarquía española dispuesta a defender sus privilegios históricos a tiro limpio, como después se comprobó con el golpe de Estado que ocurrió al mes siguiente. El 18 de Julio se produjo el golpe franquista y  Málaga resistió casi siete meses.

El Asalto a Málaga fue una ofensiva lanzada por las fuerzas fascistas sublevadas contra la república. A principios de enero de 1937 los sediciosos empezaron a concentrarse al norte de la provincia, donde situaron una potente fuerza motorizada de “camisas negras”, compuesta  de entre 10.000 y 15.000 efectivos con 9 batallones.

Era un ejército mercenario bien pagado por el fascismo y amenazaban con saqueos y violaciones a través de la radio mediante arengas permanentes del General Franquista  Queípo de Llano desde Sevilla. También contaban con más de 100 aviones suministrados por Hitler que descargaban toneladas de bombas sobre la ciudad, además del apoyo de una numerosa flota de automóviles blindados y la Agrupación de carros de asalto.

El ataque definitivo se inició el 3 de febrero cuando desplegaron  las fuerzas que avanzaban desde Ronda. El día 5 por la mañana, los camisas negras italianos enviados por Mussolini avanzaron desde el norte de la ciudad y comenzó el cerco, la batalla  y las escaramuzas de autodefensa.

La provincia de Málaga había mantenido el rechazo al Golpe del 18 de Julio y permanecía fiel a la República habiendo reorganizado la defensa mediante las milicias y los comités obreros  que se habían hecho fuertes en el control de la zona.

Tras el asalto y la caída de Granada en agosto 1936 la provincia de Málaga quedó prácticamente aislada por territorios tomados por el fascismo de los golpistas, con un pasillo costero que conectaba con Almería.

El día 8 de febrero a las 7 de la mañana, las columnas de los golpistas, compuesta ya por entorno a 15.000 efectivos armados y pertrechados,  asaltaron la capital de Málaga. La caída de la ciudad produjo una de las masacres más horrorosas de la Guerra Civil, lo que dio en llamarse la “Masacre de la carretera de Málaga a Almería”.

El profesor de la Universidad de Málaga, Miguel Ángel Melero, en su libro “La Desbandá” reconoce que sobre aquella tragedia aún cuesta poner números. Entre 200.000 y 250.000 huyeron hacia Almería aunque hay quien eleva la cifra a 300.000 y entre 4.000 y 6.000 muertos, atacados por permanentes bombardeos de la fuerza aérea franquista, y desde el mar por los buques Canarias, Baleares y Almirante Cervera. Sobre esos horrores puede consultarse numerosa literatura al respecto.

Con su unidad de transfusión de sangre para socorrer a la población civil que estaba siendo masacrada por los franquistas, se había desplazado desde Valencia a Málaga un equipo de voluntarios canadienses con el Doctor Norman Bethune, que escribió en sus memorias: “…Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos…”

Paul Preston también nos relata: “La multitud de refugiados que bloquearon la carretera de Málaga-Almería había estado en un infierno. Fueron atacados desde el mar y bombardeados desde el aire en un continuo ametrallamiento. La escala de represión, en el interior de la ciudad capturada explica por qué estos civiles estaban dispuestos a echarse a la carretera”…

La matanza del Ejército franquista fue atroz. Más de 150.000 republicanos fueron ejecutados por bandas fascistas durante la guerra y finalizada ésta,  las ejecuciones acabaron con la vida de 90.000 más. Cerca de 500.000 presos abarrotaban las cárceles y campos de concentración, siendo aplastadas las organizaciones de los trabajadores y eliminadas las libertades democráticas. Un informe oficial (marzo 1939)  señalaba que 440.000 refugiados habían huido a Francia y México acogió sobre 25.000 exiliados.

Arias Navarro, aquel “compungido” criminal que  anunció llorando: “Franco ha muerto” cuando era Presidente del Gobierno, fue conocido como  “Carnicerito de Málaga” porque organizó tras el asalto a la ciudad una represión sistemática y ordenó miles de fusilamientos sin juicio previo.

Según un informe emitido  y documentado por el historiador y cónsul británico,  Anthony Beevor, “del 8 al 14 de febrero de 1937, los nacionales ejecutaron sin juicio previo a 3.500 personas y hasta 1944, otros 16.952 fueron condenados a muerte y fusilados en Málaga”.

Durante la primera semana tras el asalto de los  fascistas a Málaga  “fueron asesinadas unas 4.000 personas”  (Hugh Thomas),  luego confirmada esa cifra que habían sido fusilados y yacían en fosas comunes del cementerio San Rafael de Málaga, a las que habría que sumar las de algunos pueblos. Muchos cuerpos de los fusilados permanecen en las cunetas sin identificar todavía.

La recuperación de la Memoria Histórica de la República sigue siendo una demanda de “Verdad,  Justicia y Reparación” para rendir homenaje a aquellos que lucharon legítimamente en defensa de la libertad y la república, ofreciendo con un valor y una generosidad solidarias la aspiración de defender la República,  como Demócratas unos, otros como Socialistas, o Comunistas,  o Anarquistas,  pero todas y todos  buscando una vida mejor para la humanidad, incluidas las milicianas que fueron también sumamente heroicas.

Los herederos de los golpistas, tanto Vox, como PP y C’s, no condenan la Dictadura de Franco. Continúan intentando ocultar, tergiversar, destruir, mutilar o impedir la información y el desarrollo de la Ley de la Memoria Histórica, como de forma insultante lo explicaba Rajoy ufanándose de la dedicación de “Presupuesto Cero” para esta causa durante su mandato, eludiendo la Ley con ese desvergonzado CERO.

En honor a la verdad también han sido responsables los gobiernos del PSOE, por su incapacidad y lentitud para resolver esta cuestión, atascada una vez más con el intento de sacar la momia del Dictador del Valle de los Caídos y sobre todo, no haber terminado con la exhumación de los republicanos asesinados cuyos cuerpos siguen en fosas comunes o  cunetas, cuestión que estaría resuelta legislando contra la apología del franquismo y del neonazifascismo.

Asimismo centenares de  miles de republicanos fueron arrojados a lúgubres prisiones donde se les mataba de hambre o  internados en campos de concentración, u obligados a huir al exilio,  vejados, torturados y explotados por lo que aquella situación puede considerarse como un crimen de lesa humanidad, según informes de Juristas destacados.

Aquellos republicanos y los familiares de tantos y tantos inocentes que fueron llevados al paredón y asesinados en las tapias de los cementerios o en las cunetas, por órdenes de Franco y durante su horrorosa dictadura que duró 40 años de permanente represión, todavía esperan reparación y al menos poder enterrar dignamente los restos de sus seres queridos.

Para millones de personas, familiares de los que dieron la vida, la mayoría de ellos obreros y campesinos,  pertenecientes a la clase menos favorecida, que tras la llamada “Transición” continuaron la lucha democrática por la República, entendemos que la mejor manera de cerrar esas heridas afrentosas, es mediante un Referéndum Democrático, para que el pueblo decida libremente qué tipo de Estado prefiere, si República o Monarquía, que significaría, con el resultado que fuese, terminar con esta transición semi-franquista y comenzar una auténtica democracia sana y limpia.

El modelo de 1978 está agotado como refleja la situación política, económica y social actual. La cabecera del periódico “Diario 16: El Diario de la Segunda Transición”, expresa con ese lema cada vez compartido por más gentes,  que necesitamos un cambio profundo del modelo actual, corrupto y degenerado.

Los que seguimos defendiendo los ideales y el programa del socialismo  y la democracia, demandamos asimismo con urgencia la recuperación de la Memoria Histórica para poder restaurar de una forma clara y por métodos democráticos la paz de nuestro pueblo.

Una Democracia limpia y plena es el método, no solamente para avanzar hacia la Justicia y la Dignidad que nunca se ha reconocido, sino para cerrar definitivamente esa etapa histórica cruel y oscura, para que no se repita, aprendiendo de sus lecciones para que no vuelvan a ocurrir aquellos terribles acontecimientos.

Debemos intentar conseguir reatar el nudo de las historia a base de más democracia que fue cortada brutalmente por el Golpe de Franco y alentar a la juventud, a la clase trabajadora  y a las demás capas sociales para implicarnos de forma participativa y solidaria en defensa de una auténtica Democracia, con Igualdad, Justicia, Libertad y Solidaridad, para construir entre todas y todos esa sociedad mejor que cada persona merece y para tener el honor de poder llamarnos de verdad seres humanos e iniciar el camino para construir un nuevo modelo de sociedad a la que aspiramos como socialistas, con el máximo respeto a los demás ideales.

Los sobreactuados Casado y Rivera optan por crispar el país para derribar a Sánchez

Lo de menos ya es si Pedro Sánchez se ha equivocado o no al aceptar la propuesta de Quim Torra de nombrar un relator para iniciar el diálogo entre partidos sobre Cataluña. Ahora lo realmente crucial para este país es si las derechas –PP, Ciudadanos y Vox− están dispuestas a llegar hasta el final en su estrategia de crispación social tras convocar una manifestación en Madrid que servirá para poco, salvo para reafirmar el fervor patriotero. Y parece que por ahí van los tiros.

Si realmente quisieran resolver el conflicto territorial, Casado y Rivera se sentarían en una mesa de negociación con los demás partidos para hacer política, que a fin de cuentas para eso se les paga. Pero no lo harán sencillamente porque les resulta más rentable políticamente seguir avivando el polvorín catalán. Es la vieja teoría del “cuanto peor mejor”, que también practican los indepes al otro lado de la trinchera y por eso van a tumbar los presupuestos. De modo que se ha juntado el hambre con las ganas de comer.

El problema perpetuo e irresoluble de Cataluña exige mucho cerebro, mucha templanza y mucha inteligencia emocional para “conllevarlo”, como decía Ortega y Gasset, pero el “trifachito” ya ha trazado su descabellada estrategia en este asunto: agitar las calles, enardecer los sentimientos, inflamar el odio hasta que el okupa Sánchez, ese “traidor y felón”, como ha dicho Casado con un lenguaje medieval, sea desahuciado de la Moncloa. Invocar la España del balcón y las banderas de Bienvenido Mr. Marshall en pleno siglo XXI, como hace el líder del PP, no solo es algo anacrónico, sino peligroso e irresponsable. Sobre todo porque aquella era la España del hambre y porque no tenemos al maestro Berlanga para exorcizarnos los malos espíritus. Sin embargo, Casado está dispuesto a subirse al balcón, en plan Guaidó, para lanzar desde allí su soflama de opereta. Por lo visto tiene muchos votos que conservar ante el avance imparable de Vox y muchas cortinas de humo que desplegar para tapar sus vergüenzas (lo último que se ha sabido sobre la corrupción popular es esa información de El Confidencial que apunta que Mariano Rajoy ganó las elecciones de 2011 haciendo trampas, es decir, gracias a la financiación ilegal del PP de Madrid).

Pero más allá de sainetes y manifestaciones domingueras por la patria, los argumentos que utilizan las derechas contra Sánchez son tan desleales como falsos. Concedamos que el presidente puede haberse equivocado al aceptar el famoso relator que convertirá la negociación catalana en algo así como los acuerdos del Viernes Santo de Irlanda del Norte, de manera que el conflicto seguirá internacionalizándose, que es lo que pretende Puigdemont. Pero eso no es para sacar los tanques a la calle ni mucho menos. De momento ni siquiera se sabe qué funciones tendría asignadas el famoso personaje del “relator”. Para la ministra Carmen Calvo sería una especie de notario, amanuense, pasante, escribiente o mecanógrafo sin demasiadas prerrogativas, mientras que si dependiese de Torra colocaría a un robusto casco azul de la ONU para visibilizar aún más el conflicto. En este punto ha estado acertado Iñaki Gabilondo al asegurar que la figura del relator como puente entre la Administración central y la Generalitat le parece “confusa, innecesaria, peligrosa y un patinazo de Sánchez”, al tiempo que añade que Torra le ha metido “un gol por la escuadra al presidente”. El acierto de la medida es discutible pero de ahí a hacer creer al pueblo que el Gobierno va a poner España a los pies de los independentistas, como ha sugerido Albert Rivera, media todo un abismo.

Casado y Rivera han estado demasiado sobreactuados en esta historia del relator, tirando incluso de lenguaje guerracivilista y hablando de “echar” a Sánchez de la Moncloa, como si el presidente fuese un okupa. El líder del PP es el que ha llegado más lejos al alegar que Sánchez es un “presidente ilegítimo por pactar con golpistas y dejarse chantajear por quienes quieren romper España”. También lo ha llamado “mediocre”, “indigno”, “el mayor traidor”, “felón”, “ególatra” y “mentiroso compulsivo”, evidenciando así una máxima que se cumple siempre en política: que la talla y la altura de un gobernante (Casado pretende serlo) es siempre inversamente proporcional al número de insultos por segundo que es capaz de soltar contra sus rivales parlamentarios.

Sin entrar en las gruesas palabras del vehemente líder de los populares, que parece haber sido víctima de una diabólica posesión satánica y últimamente no hace más que echar espumarajos verdes por la boca, en una cosa sí se equivoca de todas todas: en que el Gobierno de Sánchez no tiene legitimidad. Puede repetirlo una y mil veces pero el Gobierno socialista es tan legítimo como el que han organizado las derechas en Andalucía. Es cierto que Sánchez no ha ganado unas elecciones, pero tampoco lo ha hecho Juanma Moreno Bonilla, y ahí está el hombre, confortablemente sentado en el Palacio de San Telmo (Vox mediante). Los pactos electorales, los acuerdos entre partidos y las mayorías políticas que se van construyendo al margen de las urnas constituyen la esencia de la democracia y si Casado no lo entiende así es porque se saltó el parvulario y algunos cursos más de la educación primaria democrática.

En cualquier caso, Casado/Rivera parece que han caído es una especie de neurosis grave que les lleva a competir por parecer el más ultra mientras Vox se frota las manos porque en ese juego tiene todas las de ganar. Nunca pudimos imaginarnos que diríamos esto algún día, pero cuánto vamos a echar de menos la templanza, sensatez y retranca de  Rajoy en estos tiempos de discursos radicales, reaccionarios y violentos.

De momento el más beneficiado por la manifestación antiSánchez del próximo domingo será Santiago Abascal, que ya ha pedido a sus adeptos que se pongan sus mejores galas y saquen las rojigualdas a pasear (la del pollo también sirve) por todo Madrid. Casado y Rivera se lo están poniendo en bandeja a Vox al hacerle el caldo gordo y el trabajo sucio. A fin de cuentas los ultras se sienten más cómodos desfilando por la calle, brazo en alto, que haciendo política en las instituciones. Algo que para ellos es un auténtico latazo.

«El escándalo del Popular afecta de lleno a la credibilidad de las instituciones políticas europeas»

Tal y como informábamos ayer, Manuel Domínguez Moreno, presidente del Consejo Editor de Diario16 y primer periodista que inició la investigación del Caso Banco Popular, ha participado en unas jornadas en las que han tenido el protagonismo los denunciantes de corrupción en España para transmitir los aspectos fundamentales, basándose en la documentación que obra en poder de este medio, de lo ocurrido en la resolución de la sexta entidad financiera de España.

Domínguez Moreno ha iniciado su intervención hablando de la génesis del Caso Popular con contundencia: «La resolución y venta del Banco Popular Español por un euro al Santander el 7 de junio de 2017 es un gran escándalo de proporciones desconocidas en Europa, que afecta de lleno a la credibilidad de las instituciones políticas europeas y de las entidades financieras […] según los informes publicados por la Junta Única de Resolución, el Banco Central Europeo y el banco de España era una entidad no sólo solvente EL DÍA ANTERIOR A SU RESOLUCION, sino que cumplía e iba a seguir cumpliendo con los requerimientos mínimos de solvencia hasta al menos 2019 el Banco fue declarado como inviable por su Consejo presidido por el Sr. Saracho».

También ha hecho referencia a un hecho que es fundamental: la aplicación por primera vez de un mecanismo de resolución «pensado para entidades insolventes; y se le aplica porque el Banco Popular atravesaba por una crisis de liquidez generada por una comunicación negligente en la que se mezclaron rumores y noticias negativas, con la clara finalidad de bajar la valoración en Bolsa para propiciar una operación corporativa de venta o ampliación de capital a bajo precio».

La gestión de Emilio Saracho al frente del banco no podía dejarse pasar y los europarlamentarios presentes han escuchado de la boca de Manuel Domínguez Moreno cómo el ex presidente del Popular provocó «no sólo el efecto esperado de una caída en Bolsa, sino también su negligencia en la gestión determinó una salida desordenada de los depositantes, que huyeron ante la desconfianza que les provocaban las declaraciones de los responsables del Banco, que no sólo no actuaron para detener la salida de depósitos, sino que sólo pidieron la línea de liquidez de emergencia del BCE a través del Banco de España, a la que tenían derecho, hasta el 5 de junio, dos días antes de resolución. Prueba de la solvencia del Banco es que le fue concedida esa línea por 9.500 millones de euros, pero el Banco no aportó las garantías necesarias (colaterales) para su disposición total».

Siguiendo con la gestión del ex presidente del Popular, Manuel Domínguez Moreno ha desvelado cómo «múltiples personas y algunos empleados del banco oyeron al Sr. Saracho hablar de que pensaba “acojonar” a las autoridades, a los accionistas, a los mercados y a los medios de comunicación para lograr su objetivo, hacer “la operación”». Entre los asistentes ha sorprendido el hecho de que desde que Saracho accedió a la presidencia, actuó como un banquero de inversión y llevó el precio de la acción hasta el punto en que era óptimo para el adquiriente.

Tampoco ha pasado inadvertido a los europarlamentarios el hecho de cómo Saracho ocultó las ofertas de ampliación de capital de Deutsche Bank, Barclays o Credit Suisse, las propuestas de compra de los activos no estratégicos por parte del banco chileno BCI o de Värde, además de la información que transmitió a Daniele Nouy, presidenta del Mecanismo Único de Resolución, en comparación con lo que estaba ocurriendo realmente en la entidad.

El proceso de adjudicación al Santander y las dudas que ha generado por la opacidad demostrada por los organismos europeos al no publicar o entregar los documentos que afectaban, además de la gestión de Saracho, ha provocado «multitud de demandas en todos los órdenes jurisdiccionales, tanto español, como europeo y en Estados Unidos».

En referencia a la actuación de la Justicia, tanto la española como la europea, Manuel Domínguez Moreno ha hecho referencia a una frase de Emmanuel Kant, quien decía que «todos los actos deben ser juzgados por la intención que los origina. Tomando como base este pensamiento del filósofo prusiano, y en medio de la polémica por las presiones que recibe la Justicia desde diferentes ámbitos, hay que distinguir la presión que se ejercita desde instituciones o sectores empresariales para obtener un beneficio directo de las decisiones judiciales y quienes estamos utilizando información y documentación para dar luz sobre las actuaciones de la Justicia».

Manuel Domínguez Moreno (izq), charla con el eurodiputado Jordi Solé (der) junto con el abogado Josep Jover (centro)

«No llegamos a aprender nada de nuestros errores, y como consecuencia nos condenamos a nosotros mismos a repetirlos sin entender que se debe vivir hacia adelante, pese a que la vida solo se llega a comprender si nos volvemos a mirar hacia atrás. Puede que tengan razón los que afirman que la historia de la humanidad es una interminable sucesión de ocasiones perdidas, de errores decadentes, de esperanzas frustradas. Como decía Camus, en esta sociedad el éxito es fácil de obtener, lo difícil es merecerlo», ha añadido.

Para finalizar, y en medio de unas jornadas de denunciantes de corrupción, Manuel Domínguez Moreno ha hecho referencia a los afectados, a las más de 305.000 familias arruinadas por la corrupción o la insaciabilidad de las dictaduras privadas que ejecutan su poder de influencia sobre las instituciones públicas para salir impunes incluso cuando pueden llegar a vulnerar la ley. Estos comportamientos, que son un tipo de corrupción diferente, son más dolosos porque van dirigidos contra los más débiles y, en el caso del Banco Popular, es un buen ejemplo puesto que los afectados han sido las pequeñas y medianas empresas y los pequeños ahorradores que lo han perdido todo.

Los paracaidistas de Pedro Sánchez

El secretario general del PSOE y actual presidente del Gobierno tiene una extraña obsesión por los candidatos “independientes”. En su corta historia como jefe de los socialdemócratas españoles ha abusado de los llamados «paracaidistas» en listas electorales y cargos relevantes. Su historia política está plagada de personas que se han acercado al PSOE de la mano de Sánchez. Es normal que alguna persona por su pericia o experiencia pueda ser designada «digitalmente» para tal o cual responsabilidad. Sin embargo, en el caso de Pedro Sánchez, se ha exagerado esa presencia en el propio gobierno.

Decía Alfonso Guerra que la llegada de «paracaidistas» debía ser bien recibida por los partidos políticos pero que a esas personas no debería dárseles un plus respecto a los del propio partido. Esto lo decía, además, mientras Felipe González soltaba lastre guerrista en sus gobiernos.

Pedro Sánchez, sin embargo, dota de ese plus a esas personas «independientes» frente a su propia militancia. La razón de este comportamiento podría ser tratada como de incógnita o como un ejemplo más de la decadencia del PSOE. Según fuentes cercanas al entorno de Sánchez sobre la causa de este comportamiento, no han sabido contestar más que el presidente valora a gente de fuera como un ejemplo de independencia. Los críticos afirman, por su parte, que puede ser producto del miedo que siente a que le pueda hacer sombra alguna persona de su propio partido. El presidente del Gobierno siempre se ha caracterizado por una personalidad que respeta en demasía su propio ego y la presencia de alguien de dentro del partido que ensombrezca su figura pasa de ser compañero a enemigo. No se van a analizar aquí esas disquisiciones más propias de una pelea partidista, tan sólo exponer los casos de paracaidistas que han aterrizado bajo la mano de Sánchez en su mandato, y respecto al partido en Madrid, donde parece que la obsesión es mayor.

El primer caso, y, tal vez, el más sangriento, fue el de Ángel Gabilondo. El candidato a la Comunidad de Madrid aterrizó tras fulminar a todo el PSOE de Madrid, ejerciendo Rafael Simancas de cerrajero. Tomás Gómez, en tiempo y forma, había ganado las primarias del PSOE-M para ser candidato a la Comunidad de Madrid. Desde la ejecutiva federal, César Luena, por mandando de Sánchez, pidió a Gómez que se retirara tras una campaña de difamaciones orquestada, con la connivencia de Ferraz, contra el dirigente madrileño. Justo antes de ejecutar la salida con malos modos de Gómez, El País colaba una «filtración» del PP sobre la posibilidad de que Gómez sólo sacase 19 diputados en la Asamblea y fuese sobrepasado con rotundidad por Podemos. Se creaba el ambiente propicio para asestar el golpe definitivo a la pieza codiciada, tener a su entera disposición la candidatura madrileña.

Gómez, junto a toda su ejecutiva, fueron desalojados de la sede de la plaza de Callao y, empujado por el grupo Prisa, Sánchez presentó a Gabilondo como el mejor candidato posible. Se hacía con la candidatura y con el manejo de las listas para que nadie protestase. Una gestora con el férreo control de Simancas, y obrando en consonancia con Luena y el secretario general, observó que igual el “dedazo” de Gabilondo podía ser perjudicial y abrieron unas votaciones sin control —pudieron votar personas sin estar afiliadas— en las Agrupaciones para elegir al candidato deseado, frente al que, en un gesto de defensa de la democracia, se postuló Pedro. El aparato y las promesas de listas hicieron que el elegido fuese el deseado por Sánchez. «Pedro Sánchez me dice que debo dar un paso atrás. Le pregunto que a qué se refiere. Me dice que debo dejar de ser candidato. Le pregunto la razón. Me dice que la descomposición orgánica. Le respondo lo que él ya tendría en la cabeza: que no. Ya le dije que no a un demócrata como José Luis Rodríguez Zapatero. Él me dijo que actuaría según creyera conveniente. Lo que ha hecho es incompatible con la labor de un buen secretario general». Estas fueron las últimas palabras de Tomás Gómez. Se contuvieron en Ferraz de quitar a Antonio Miguel Carmona porque dos ejecuciones hubiesen sido una exageración, aunque estuvo encima de la mesa la posibilidad como nos ha narrado alguien que estuvo allí presente. Hay que recordar el boicoteo a la campaña de Carmona, llegando incluso a contraprogramar sus actos electorales con otros de Gabilondo a la misma hora.

Así, mediante la devastación de una Federación/Partido, logró Sánchez situar al candidato que él quería, como pago a ciertos favores, en un momento donde se veía como el siguiente presidente del Gobierno por todos los casos de corrupción del PP y sin miedo al sorpasso de Podemos. Las elecciones castigaron la osadía de Sánchez dejando a su candidato con el menor porcentaje de voto del PSOE en la Comunidad de Madrid. Gabilondo, después de una anodina portavocía en la Asamblea, sigue siendo el candidato elegido por Sánchez. En esta ocasión nadie consideró necesario oponerse al electo de Ferraz, aunque se había preocupado José Manuel Franco, el secretario general madrileño, de bajar las opciones de quienes hubiesen querido optar al cargo. Esta es la historia del primer paracaidista en Madrid. En las elecciones generales, vendrían las siguientes.

Llegó el tiempo electoral de Pedro Sánchez para diciembre de 2015. Dejando de lado la pancarta de 70 metros cuadrados con su foto que recordaba a la que José María Gil Robles colocó en la Puerta del Sol («Estos son mis poderes»), el secretario general decidió llenar la lista de Madrid de independientes. En esta ocasión fueron tres mujeres porque decía confiar en su poder y su necesaria presencia política, lo que ocultaba el peligroso mensaje de que las militantes de su partido no le servían. Margarita Robles, ya había sido secretaria de Estado con Felipe González y fue situada como número dos. Se supone que para hacer ver que si Podemos tenía una jueza (Manuela Carmena) en el PSOE también tenían otra. Sin embargo, en el recuerdo de los viejos socialistas madrileños estaban ciertas acciones y filtraciones que Robles hacía a los medios de comunicación cuando era el tiempo de «La Conspiración». No gustó esa elección.

Algo mejor cayó Zaida Cantera, oficial del ejército, que había sido suspendida y perseguida por denunciar un caso de acoso sexual. La ex-militar fue bien recibida porque se entendía que su lucha era la de todas las mujeres. Hoy en día está un tanto olvidada en el Parlamento, después de haberse batido el cobre en la campaña previa a las primarias del regreso de Sánchez o en la defensa del «No es No» a Rajoy. Debe ser que darse de alta como militante ahora le penaliza a Cantera. Pero en su momento fue una de las paracaidistas de Sánchez en las listas madrileñas.

La siguiente, que causó repulsa y protestas en Madrid, fue Irene Lozano. Amiga personal de Sánchez y por la que siente cierta debilidad dado que no se entiende que siempre la tenga a su lado. Una persona que calificó a los socialistas como lo peor de este mundo, los más corruptos —«El PSOE permite las prácticas corruptas de cargos públicos», llegó a decir—. Otras frases gloriosas de Lozano sobre los socialistas fueron: «Su ideal europeo es que esto sea una mezcla entre Suiza y Sicilia»; «El PSOE considera que Andalucía es su cortijo». Ex dirigente de la UPyD de la reaccionaria Rosa Díez, Sánchez la colocó en las listas de 2015 pero ella misma renunció a estar en las de 2016. Eso sí, también la situó en el Comité de Expertos del que se rodeó —otra manía de Sánchez— como experta en regeneración democrática, cuando salvo las proclamas tribunas en el Congreso no se le conoce experticia en la materia ya que es periodista. Tanto le atrae la figura de Lozano que ha sido nombrada, en un nuevo giro de la historia, como directora de Marca España, la oficina para la proyección de la imagen comercial del país en el mundo. Tampoco se le conocen capacidades para la materia, pero Sánchez la quiere consigo.

El último paracaidista en aterrizar ha sido José Vicente Hernández, ex seleccionador de baloncesto y amigo personal de Pedro Sánchez. A Pepu no se le conoce ningún tipo de conocimiento sobre posturas más o menos socialistas o de izquierdas, pero el presidente del Gobierno ha decidido que debería ser el candidato a la alcaldía de Madrid, ha decidido que las dos cabeceras de las listas con mayor resonancia mediática sean de dos independientes y no de militantes. Deberá pasar por unas primarias que todo el aparato de Moncloa —José Rodríguez está moviendo todo lo que puede las redes sociales en su favor—, de Ferraz y de Buen Suceso —la Agrupación de Moncloa, saltándose toda imparcialidad, retuitea los diferentes perfiles creados— están intentando inclinar en favor del candidato elegido por la voluntad de Sánchez.

Este grupo de paracaidistas, a buen seguro, aumentará en las listas próximas, hecho que la trayectoria de Sánchez avala puesto que ni siquiera se dignó a dignificar a muchos de quienes se partieron la cara por él cuando estaba defenestrado tras al Comité Federal del uno de octubre de 2016 dejándolos arrinconados.

El trifachito necesita que el conflicto catalán se mantenga

“Felón, traidor, impresentable, okupa, ilegítimo, sin escrúpulos, peligroso” son algunos de los calificativos que han dedicado desde el “trifachito” al presidente del Gobierno por su intención de poner un relator en la Mesa de Partidos catalana para solucionar el conflicto catalán. Una Mesa en la que deberían y podrían estar todos los partidos políticos catalanes, aunque desde PP y Ciudadanos ya han anunciado que ni por asomo estarán en ella. Eso demuestra que no quieren ninguna solución al conflicto catalán sino mantenerlo para intentar sacar rédito personal y político, a la par que así se ocultan sus oscuras maniobras para extraer todo el jugo a los españoles. A esos mismos que dicen amar. Y nada mejor que lanzar a las masas a las calles para que deglutan durante un rato el nacionalismo español reaccionario que sostienen en las tres formaciones.

Decía Fitche que el ego es el que crea el mundo con toda su tosquedad, no tanto por interés propio, sino para disponer de ese antagonista que genera una lucha, la cual permite a ese ego tomar conciencia de sí mismo. Si se llegase a acabar con el antagónico termina la actividad al alcanzar la perfección y viene la muerte. Esto mismo les pasa a Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal, se pasan el día buscando a ese ser antagónico con el que luchar para no morir en términos políticos se entiende. Hay, al contrario de lo que decía Fitche, un interés propio de cada persona individualmente considerada como dirigente de un partido, y como colectividad ideológica. Uno tiene que ver con la no aceptación de los dirigentes de PP y Ciudadanos por la población española como lo que son en estos momentos, dirigentes políticos. El otro se refiere a la muerte política porque se muestran incapaces de avanzar electoralmente sin ese antagonista pues sus propuestas políticas y sociales son una regresión a tiempos pasados donde se han demostrado inoperantes y generadoras de pobreza en las clases dominadas.

En esta tesitura de total incapacidad de acabar con una izquierda, y lo intentan provocando divisiones en Podemos, o intentando quebrar la confianza en Pedro Sánchez, mucho más que en el PSOE en sí, que gobierna con cierto sentido social, sólo les queda el nacionalismo como bandera. El proceso identitario de esa comunidad imaginada (ninguno ha sido capaz de decir qué es España como nación o como patria) parece que les sirve para derrocar, sí derrocar porque están en modo guerra y golpista, al Gobierno. No quieren que Cataluña pueda tener una solución, como no querían que ETA desapareciese. Viven constantemente de inocular miedo al otro, a la posible ruptura de una nación que no existe más que en sus cabezas porque no ayudan a construirla. Como dijo el liberal Renan: “la nación es un plebiscito de todos los días”. Es, por tanto, una construcción continuada y adaptada a los tiempos que corren. Confrontan con el independentismo catalán con las mismas armas ignominiosas, con la misma soberbia, pensando que al otro lado de la frontera imaginaria lo que hay son metecos o ilotas.

El nacionalismo, se ha comprobado, tiene raíces muy fuertes en el pensamiento y el comportamiento de las personas y esto es algo que están utilizando los dirigentes del trifachito. Alimentar no el diálogo racional y la deliberación como bueno liberales, sino lo identitario como mecanismo de movilización, pero también de dominación. Porque quien te tapa la cara con la bandera es porque está escondiendo algo. Es curioso que la unión de populistas de derechas, reaccionarios y neofascistas se apropien de la nación cuando la lucha antifascista de la izquierda se produjo para liberar a las naciones, precisamente, del totalitarismo utilizado por el capitalismo para acabar con las revoluciones de la clase trabajadora. Hoy parece que quieren darle la vuelta y utilizar la nación contra las políticas sociales del Gobierno poniendo como excusa el conflicto catalán. Pretender hacer ver que la izquierda nunca ha tenido sentimientos patrióticos sí que es una felonía, pues no sólo los ha tenido en conjunción con el internacionalismo y el pacifismo, pero en una unión que el trifachito no puede permitir que aparezca en escena: la patria de los derechos sociales. No se enfadan porque se pida un relator en una Mesa de Partidos, sino porque de salir bien el diálogo podría renacer la nación social.

Miroslav Hroch afirmaba que “cuando la sociedad fracasa, la nación aparece como la garantía última”. Esta sociedad capitalista ha fracasado porque la utopía, que han estado vendiendo desde el poder, de una riqueza continuada para todo el mundo se ve que no es así. Que el bienestar de las personas es lo primero, que afirman desde la clase política, también es falso pues sólo se prestan al saqueo continuado de lo público. La sociedad capitalista se desvanece y sólo queda recurrir al conflicto entre identidades. Fíjense la extraña obsesión contra la diversidad, esa misma que fomentó el sistema para destruir la identidad de clase, del trifachito. La identidad de mujer es mala, la de gay es mala, la de nacionalista no españolista es mala, y mientras tanto, mientras hay una pelea por identidades del propio sistema mediadas por la identidad nacional españolista, la pobreza se extiende a toda la población española. Necesitan el conflicto catalán, y los otros conflictos, para poder tener el poder y seguir con las políticas del austericidio y de la desposesión de lo público (privatizaciones encubiertas o directas).

“Ha cruzado todas las líneas, es el mayor traidor a nuestra legalidad, está cometiendo un acto de felonía contra la dignidad de un país que no puede verse chantajeado” ha dicho Casado, cuyo máster dijo la semana pasada una jueza que fue regalado. Eso sí es una traición a los miles de españoles que han tenido que hacer un esfuerzo tremendo para obtener un título para trabajar. Porque lo de Casado no ha sido para producir riqueza, sino para vivir del momio, lo que supone otro acto de indignidad. “Hay que frenar a Sánchez en las calles y ha llegado el momento de dar la batalla cívica porque es una obligación y una necesidad” ha expresado Rivera que fue quien primero se lanzó a convocar la manifestación contra el gobierno. Eso sí, en favor de Rivera hay que decir que al menos tapa un poco el nacionalismo españolista llamándolo “batalla cívica”. Debe ser que ha leído lo que le dijimos sobre el patriotismo y empieza a utilizar conceptos más republicanistas. Pero el fondo es el mismo por mucho que lo intenten esconder, no es defender España de unos secesionistas, sino calentar el ambiente contra el gobierno recurriendo a lo único que les queda: el nacionalismo. Por la batalla cívica no es por derechos sociales, ni por derechos laborales, ni por derechos de ciudadanía, nunca lo son en el caso de Rivera, sino por una identidad y crear un antagonista que les permita ganar dos votos más.

Porque, que no les engañen, detrás de todo esto hay un mero cálculo electoral sin más. No quieren defender España, no lo han hecho en relación a la soberanía en las decisiones internacionales respecto a Venezuela donde se han bajado los pantalones ante el poder imperial de EEUU, quieren ganar las elecciones y que lo social desaparezca del plano político. Detrás de ello hay un trasfondo económico de la clase dominante española. Necesitan que haya flujo de dinero de lo público hacia lo privado porque se han vuelto improductivos por sí mismos, han generado tales monstruos financieros que a día de hoy necesitan de ese flujo para sobrevivir en algunos casos, o para que las acciones no caigan en bolsa. La megalomanía financiera de generar supuesta riqueza mediante lo que siempre se ha conocido como especulación está al borde del abismo. Necesitan que las televisiones públicas desaparezcan para que las suyas aumenten ingresos. Necesitan la publicidad institucional para que sus medios sigan produciendo fake news. Necesitan que el poder del Estado esté en manos de los suyos por un tiempo indefinido para controlar la reproducción de las relaciones sociales.

No quieren dejar el conflicto catalán porque eso les permite un plus electoral según han pensado de lo acontecido en Andalucía. Un análisis simple pero que han inoculado en las mentes de las personas y así derivarlas hacia lo identitario y no lo deliberativo. Tampoco les interesa a ciertas partes del secesionismo que haya un descanso en la contienda identitaria no vaya a ser que se vean con claridad sus políticas nefastas para la población, y no las lingüísticas sino las sociales. Ambos contendientes quieren seguir con el conflicto porque sacan rédito de ello sin importarles lo que le pueda pasar a la ciudadanía. Una ciudadanía que quieren transformar, en ambos casos, en masas aborregadas con sólo un pensamiento en la cabeza y sin capacidad alguna de análisis de la realidad. Volvemos a los tiempos donde la mesmerización se impone entre la población. Sin nacionalismo PP, Vox y Cs no tienen nada que ofrecer a la sociedad, nada. Por eso insisten en el conflicto identitario. Crean un enemigo a la nación, como Sánchez, fíjense que ya no es Puigdemont el malo sino el presidente del Gobierno, para intentar dotar de unidad a las masas. Unas masas que quieren dirigir ellos hacia una nación que ni ha existido, ni sabemos qué es porque nunca lo dicen.

Decía lord Acton que un Estado que no sabe satisfacer a diferentes naciones se condena a sí mismo. El trifachito está condenando a España a la verdadera disolución. No sólo del Estado sino de la propia sociedad. Es el trabajo del neofascismo que nos intentan vender como democracia. No están luchando en favor de España, el Estado o la Democracia, sino en contra realmente. Los insultos y las palabras gruesas muestran el grado de desesperación que tienen por la utilización del resto de partidos de los canales comunicativos y deliberativos. Ellos no quieren diálogo porque, para terminar la obra disolvente, necesitan el enfrentamiento. Les da igual el relator, lo que no quieren es el diálogo, como no lo quieren en Venezuela, o donde sea. Quieren conflicto y terror para quebrar la propia democracia como sistema de resolución de conflictos. La democracia, que es más bien una aristocracia camuflada, que desean sólo es un mero intercambio de elites del sistema mediante unas elecciones que aparenten ser democráticas. Casi lo habían conseguido hace unos años, por eso el establishment estaba contento y tranquilo, pero los excesos contra la población han provocado ciertos cambios sistémicos que no quieren ya. Han lanzado a sus muchachos del trifachito a acabar con la democracia. Incluso en la manifestación habrá una pelea por ver quién se proclama, no presidente del gobierno como algunos irónicamente dicen, sino el jefe de las masas. Quieren masas y no ciudadanos a las que manejar y que no se quejen por su fatal destino. Y nada mejor que Rivera y Casado para ejecutar la democracia.