martes, 13 enero, 2026

Gobierno de cooperación o “Pablo te quedas fuera”

Preguntaba el profesor José Antonio Pérez Tapias en redes sociales sobre el significado del significante “gobierno de cooperación” que ha utilizado el presidente del Gobierno Pedro Sánchez. Son tantos los eufemismos que utiliza la clase política actual para encubrir la verdad, para desviar el tiro de cámara, para ocultar lo siniestra que se ha vuelto la política por la abundancia de mediocridad, que la ciudadanía ya no sabe lo que les están contando. Gobierno de cooperación como eufemismo de qué se preguntarán aunque lo más importante sería el para qué. En términos sencillos ese eufemismo es algo así como “Pablo te quedas fuera” del Gobierno.

El otro día nuestra compañera Amalia Yebra ya contó que Sánchez y el PSOE habían decidido alejar del Gobierno a Pablo Iglesias. No abundaremos en los motivos porque pueden acceder mediante el enlace, pero es evidente que Sánchez no quiere a Iglesias y parece que le ha convencido de ello durante la reunión que mantuvieron ayer. A cambio, esa cooperación, tendrá un refrendo en algún ministerio para personas afines a Podemos, cercanas a Podemos o que gusten en Podemos. No serán las que determinen en la dirección de Podemos y seguro que ni Iglesias, Mayoral, Montero o Monedero estarán. Es algo que, según nos cuentan, no quiere ni en pintura el camarlengo de la Moncloa. Y eso es lo que le ha expresado el presidente en funciones a su “cooperador”. Quieren en Moncloa a personalidades independientes que no tengan excesivo roce con el dirigente morado para poder ganárselos para la causa de Sánchez.

Gobierno de cooperación sin Iglesias y sin programa de mínimos por lo que se ve, de momento. Es curioso como desde ambos bandos han dejado lo importante para el final. A los votantes de PSOE o de Podemos les importa bien poco, salvo que sean aficionados a la política espectáculo, quién o quiénes conformarán el Gobierno. Si acaso es interesante ver cuáles son los perfiles de los electos para saber si tendrá una mirada más naranja, más establishment, más Troika o más roja. Pero la enjundia está o debería estar en el acuerdo programático de gobierno. Lo demás es dar de alimentar a la caverna mediática y llenar artículos de periódico sin sustancia alguna. Da igual si en el Gobierno hay uno, dos o veinte personas de diferentes partidos son las intenciones las que cuentan. Decir que va a ser un gobierno de cooperación pero sin saber qué van a hacer en materia educativa, social, estatal, estructural o internacional es acabar en la nada más absoluta. Una pura abstracción de engaño ideológico.

Lo importante que han dicho tanto el presidente como el dirigente de Podemos es que sí hay intención de llegar a un acuerdo progresista. Otro eufemismo que suele traer malas noticias, pero dejémoslo correr. Lo importante, retomemos el hilo argumental, es que se van a sentar para intentar acordar una serie de políticas a implementar por un gobierno del tipo que sea. Eso ya es un avance respecto a las tomas de posición que llevan ofreciendo las últimas semanas. Han debido recapacitar en ambos bandos y cederán en lo superfluo, esperemos, para acordar en lo importante que ya se conocerá en unos días. Hasta que no se sepa para qué no hay que lanzar campanas al vuelo, pero es indiscutible que después de ver cómo Ciudadanos blanquea a Vox el camarlengo monclovita habrá abandonado sus aspiraciones de jugar a derecha e izquierda. O que no quiere decir que no se vayan a producir, pero al menos arrancará la legislatura con ese acuerdo y el que se alcance con el PNV, Compromís y demás agregados.

¿Pondrán rejas de protección en el Congreso de los Diputados?

En los estadios de fútbol se destina una zona de la grada para las aficiones visitantes que suelen estar en lo más alto. En muchos campos se ha tenido que colocar una reja o una red de protección para evitar que algunos desaprensivos tiren objetos, basura o bengalas contra los espectadores situados por debajo de ellos. Ya hemos visto momentos muy peligrosos, por ejemplo, en el Parque de los Príncipes con los ultras del Olympique de Marsella que no dudaron en tirar bengalas encendidas contra la afición del PSG.

Teniendo en cuenta la distribución de los escaños en el Congreso de los Diputados que se ha hecho pública hoy, ¿se verá obligada Meritxell Batet a ordenar la colocación de algún tipo de medida de protección?

Según esa distribución, los 24 diputados ultras de Vox han sido situados en lo que se denomina «el gallinero» de la zona central del hemiciclo. Hasta aquí todo normal. Sin embargo, en la fila inferior a los escaños ocupados por la extrema derecha se ha colocado a Unidas Podemos y a Esquerra Republicana de Catalunya. Este hecho garantizará duras polémicas entre unos y otros. Sin embargo, ahí no acaba el riesgo de que haya duros altercados en el Congreso de los Diputados, dado que, en las filas de la derecha del espacio ocupado por Abascal, Ortega Smith y los suyos, se sitúa el Grupo Mixto que, dependiendo de cómo se organicen podrían coincidir, brazo con brazo, con diputados de Junts per Catalunya o de Bildu.

Las diferencias de estos grupos con Vox podrían provocar situaciones muy tensas que jamás se han visto en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo desde antes de la Guerra Civil.

El tiempo dirá si Meritxell Batet tendrá que tomar ejemplo de las medidas adoptadas en los campos de fútbol o si sus señorías saben distinguir entre la diversidad ideológica, la razón o si se pasan líneas rojas que hasta ahora jamás se sobrepasaron.

La «degeneración democrática» de Albert Rivera

Albert Rivera siempre ha alardeado de que su partido es el único que puede llevar a efecto la tan necesaria regeneración democrática, siempre, eso sí, enmarcando sus propuestas con unas alarmantes dosis de «cuñadismo». El propio líder de Ciudadanos afirmó que «No se puede defender la regeneración y luego llegar al gobierno y aplicar la degeneración». Eso es lo que le está ocurriendo tanto a él como a su partido.

Hay una famosa canción que dice lo siguiente: «Tú dices blanco, yo digo negro / Tú dices voy y yo digo vengo / Miro la vida en color y tú en blanco y negro». Esto mismo le pasa a Rivera, que es capaz de decir una cosa y hacer la contraria en menos de cinco minutos. Todo sea por alcanzar el poder, a costa de lo que sea, incluso de la ética o del respeto a las convicciones que cualquier político tiene y defiende.

Sin embargo, Rivera es único, es auténticamente auténtico, es genuino y exclusivo. En el mundo no hay ningún ser humano como él…, afortunadamente.

El líder de Ciudadanos dijo en una ocasión que «Nuestro pacto contra la corrupción y por la transparencia es como las Tablas de la Ley». En las negociaciones que está manteniendo el partido naranja en ayuntamientos y comunidades autónomas, con la presión constante de la dirección de Madrid, se ha afirmado que el socio preferente es el Partido Popular, formación de la que dijo Rivera que «tampoco es precisamente el adalid en la lucha contra la corrupción». Además, ha alcanzado acuerdos con el PP de Madrid (Gürtel, Púnica, Lezo) y de Murcia (Púnica, Barraca, Púnica), algo que sorprende cuando el propio líder máximo dijo que «si tienen imputados que ni se molesten en levantar el teléfono».

En estos días estamos siendo testigos de cómo desde la dirección de Ciudadanos en Madrid se está presionando a otros líderes regionales para que no pacten con el PSOE y sí con el PP, caiga quien caiga y tenga las consecuencias que tenga, sobre todo en territorios donde para alcanzar la regeneración democrática es necesario derribar el control absoluto que el PP ha tenido sobre esas regiones durante décadas como, por ejemplo, en Castilla y León. Los casos están ahí, las presuntas irregularidades también, y, sin embargo, Rivera sigue adelante con su idea de pactar con el PP. ¿Ya se ha olvidado de cuando dijo que «O se hace una lucha seria contra la corrupción o no hay nada que hacer»?

Por otro lado, los pactos con la extrema derecha para poder alcanzar gobiernos también va en contra de las profundas reformas constitucionales que necesita el país. Por más que Rivera afirme que él no ha pactado con Vox, la realidad es que se celebran reuniones secretas con los ultras que certifican que la foto de la Plaza de Colón fue algo más que el final de una concentración: fue una declaración de intenciones o un quitarse la careta.

Si Albert Rivera pretende que la regeneración democrática se adapte a su mentalidad patriótica que le acerca a los planteamientos de España de José Antonio Primo de Rivera o a su odio hacia los nacionalistas periféricos, entonces pasaremos a lo que él mismo afirmó: a la degeneración democrática.

Los bolichicos venezolanos siguen comprando España

En estas páginas ya hemos expuesto lo que está suponiendo para España la presencia de esos ciudadanos venezolanos que se enriquecieron gracias a la corrupción en los diferentes estamentos de Venezuela y, sobre todo, en PDVSA. En otros casos, ese enriquecimiento vino por el aprovechamiento de las «bondades» económicas del país. Es el caso de Juan Carlos Escotet, presidente de Banesco y de la entidad gallega Abanca.

Mucho se ha hablado de la relación del banquero con Hugo Chávez, un tira y afloja constante en el que el presidente le lanzaba puyas a través de su programa Aló Presidente mientras luego le pedía consejos sobre la economía.

Escotet se hizo con Abanca, la entidad nacida de la fallida fusión entre Caixanova y Caixa Galicia, por un precio de 1.000 millones de euros y faltó tiempo para que en 2015 el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) colocara al banco en su punto de mira por la existencia de serios indicios de que la entidad estaba siendo utilizada para presuntamente atraer capitales de Latinoamérica de los que no se conocía su origen.

Al igual que otros bolichicos venezolanos —Rafael Ramírez, Jorge Neri, Baldo Sansó, Nervis Villalobos, Diego Salazar, etc.—, Juan Carlos Escotet también frecuenta los paraísos fiscales como las Islas Bahamas, un país donde muchos bolichicos ocultaron el dinero expoliado al pueblo venezolano. Además, su nombre apareció en la Lista Falciani.  En el año 2.014, por ejemplo, su filial en Panamá

Mientras otros bolichicos están realizando inversiones millonarias en diferentes sectores, Escotet no se sale de su zona de confort y pretende aumentar su imperio en el sector bancario español porque, a diferencia de sus compatriotas que entran en sectores empresariales que desconocen y que, por tanto, les generan pérdidas millonarias que presuntamente utilizan como fórmula de supuesto lavado de dinero, Escotet sí sabe a la perfección el rumbo de la banca y, tras la crisis global de 2008, tiene asumido que Abanca necesita un refuerzo porque el mercado va en el sentido de las grandes entidades. Por esta razón, ahora pretende hacerse con Liberbank con una oferta de más de 1.500 millones de euros. Además, ha logrado que el Banco Central Europeo aprobara la operación, aunque se haga a través de Banesco y no del banco gallego.

Liberbank, por su parte, intentó una fusión con Unicaja que falló porque, según fuentes del sector financiero consultadas por Diario16, hubo mucha desconfianza en las negociaciones y se negaron, entre otras cosas, a facilitar el estudio íntegro de los libros.

Este fracaso de las negociaciones entre dos bancos españoles fue incomprensible desde todos los puntos de vista, como lo es la continua intromisión del Banco Central Europeo. También sería ilógico que el BCE autorice una operación con capital de un banco americano para hacerse con otra entidad española (como ya ocurrió con Abanca) si no estuviese ocupando la vicepresidencia el ex ministro Luis de Guindos. Por ejemplo, ¿por qué no se permitió a ningún banco extranjero entrar en la puja por el Banco Popular?

En el mundo financiero no existen las casualidades. En la época de Luis de Guindos se aprobó la operación de Escotet en Abanca (2014). Cinco años después, con el ex ministro nuevamente con capacidad de decisión, se le vuelve a permitir otro movimiento de compra de un banco español. ¿Hubo presiones desde Fráncfort para abortar la fusión entre Liberbank y Unicaja? Porque no es casualidad que se rompieran las negociaciones en apenas 24 horas.

¿Esta operación de Banesco con Liberbank no puede ser el inicio de algún movimiento contra el Banco Sabadell que parte de la imposición de una multa a la entidad catalana por la integración de TSB por un valor muy superior al que se está manejando en el mundo financiero? En este sentido, para defender la soberanía financiera de España, la ministra Nadia Calviño debería tomar cartas en el asunto para evitar injerencias que no hacen más que beneficiar a los grandes bancos y, por consiguiente, perjudicar a los clientes y accionistas.

Por tanto, nos encontramos ante un paso más de la estrategia de los bolichicos venezolanos para hacerse con el control de una parte importante de la economía española. Por un lado, ya son dueños de algunos de los barrios más exclusivos de España, de históricos medios de comunicación, de bancos, y de otras inversiones realizadas desde paraísos fiscales. ¿Nadie va a ponerles freno?

¿Navarra; cumplimiento o traición?

Hace unas semanas escribía de manera crítica de la clase política que nos toca sufrir en estos tiempos. Los definía como chavales a los que no les había llegado aún y quizás nunca les llegue, el “Espíritu de la Transición”. Esta visión pesimista general también es de aplicación a Navarra. En el momento de escribir estas líneas todo es posible aquí.

María Chivite dice blanco, Carmen Blanco negro, Ábalos matiza y lo convierte en gris, Pedro Sánchez parece que va pero realmente viene. La política del esperpento, de película de los Hermanos Marx.

Mientras, UPN se vuelve de repente cómplice de la posibilidad de un gobierno socialista utilizando Navarra como moneda de cambio. Yo te doy mi voto para tu investidura si tú me entregas Navarra. No se sabe muy bien si con la aquiescencia de sus socios de Cs y PP. Sólo recordar que de los 20 parlamentarios de Navarra +, 3 son de Cs y 25 de PP.

Llevo 50 años en política y reconozco que jamás he vivido y sufrido una situación tan vergonzosa, ausente de principios y de ética. Creo que aún me queda un atisbo de lucidez y que entiendo perfectamente el castellano, pero juro que hay veces que les escucho con atención y no entiendo absolutamente nada.

¿Ese reparto de papeles es para intentar que decidan lo que decidan al final quedar bien?

Es lo que parece, pero simplemente recordarles, a PSN y PSOE, a Chivite y Sánchez que “Roma no paga a traidores”, que una parte de esos 70.000 navarros y navarras que les hemos apoyado (32.000 provenientes de Podemos e I-E), lo hemos hechos para que sus 11 parlamentarios colaboren en un gobierno de progreso, de colaboración de las diferentes izquierdas. Que por cierto es lo que llevan repitiendo desde hace un mes.

Un gobierno liderado por PSN al ser la lista más votada de ese sector, con el apoyo del resto, Geroa Bai, Podemos, I-E y Bildu. Sí, sí, Bildu, porque es un partido legal con el que, especialmente desde la desaparición de ETA, se puede dialogar, acordar y pactar.

Aún recuerdo mis años de concejal y parlamentario del PSN-PSOE cuando les decía precisamente eso aleccionado por mis mayores. “Señores de la Izquierda Abertzale, cuando ya no apoyen a ETA, su violencia, todo será posible con nosotros, dialogar, pactar, acordar. ¿Y ahora qué cara se me queda?

¿O es que el PSOE puede hacerlo cuando hace unas semanas solicitó y aceptó su voto, para sacar adelante en la Comisión Permanente del Congreso los Proyectos de Ley de las medidas de los famosos viernes sociales, y el PSN ni siquiera puede aceptar su abstención para que María Chivite sea la próxima Presidenta de Navarra?

¿Es peor aceptar esa abstención que el voto de VOX que sin ningún pudor mercadean PP y Cs? ¿Por qué pueden en Madrid, capital y comunidad, arrebatar el poder a la lista más votada del PSOE y Carmena con los apoyos de los herederos del franquismo y en Navarra no podemos hacer lo mismo con quienes colaboraron en que ETA dejara de existir?

¿No recuerda Pedro Sánchez que llegó a la situación de privilegio actual gracias a una moción de censura contra Rajoy, con el apoyo entre otros de Podemos, IU, PNV y Bildu, justo los que se necesitan en Navarra? ¿Por qué él sí y Chivite no?

Cada pregunta tendrá su respuesta, pero de que sea una u otra depende que nos juguemos nuestro futuro, evitando o no otro tránsito por el desierto de 12 años como provocó el “Agostazo” de 2007, consolidemos nuestra democracia aceptando a Bildu como un partido más, o que suponga un nuevo engaño y una traición para nuestra base social.

De las declaraciones de Adolfo Aráiz su anterior portavoz en Onda Vasca, se puede deducir que EH-Bildu se lo va a poner fácil al PSN con su abstención. Eso situaría la pelota en su tejado

El socialismo en Navarra se juega en este envite la honestidad y la coherencia, cumplir con la palabra dada en las elecciones o traicionar sus principios.

Además si como parece Pedro Sánchez acaba siendo de nuevo Presidente del Gobierno, va a tener que decidir si quiere pasar a la historia como aquel  que acabó con las tensiones centro-periferia en este país y lo que pase en Navarra será clave para conseguirlo.

Sólo un aviso a navegantes a todos; que tengan cuidado con lo que vayan a hacer los próximas semanas, porque quizás un día esa misma ciudadanía que en estas elecciones ha acudido en masa a votar porque ha recuperado la confianza en la política, puede cansarse de engaños y traiciones y abandonarles en la misma cuantía. Esa peligrosa posibilidad supondría un golpe mortal para la calidad de nuestra democracia.

Veremos……….

Ningún partido debería estar en la fiesta del Orgullo

En Ciudadanos no ha sentado nada bien que los organizadores de la manifestación, que los más festivos llaman cabalgata, del día del Orgullo LGTBi les hayan prohibido acudir. Al menos en donde se sacan las fotos porque como personas individuales y comprometidas pueden ponerse donde quieran sin cercenar su libertad. Y este cabreo ha generado una pequeña polémica porque, dicen en la formación naranja, que ellos siempre han apoyado al movimiento LGTBi y que no entienden cómo se les prohíbe estar por hablar con una formación política como Vox. Desde el movimiento les han dicho que si apoyan a los neofascistas que quieren guetarizar a los gays y tratarles como si fuesen enfermos, lo normal, lo que cualquier persona entendería es que no deben importarles mucho las reivindicaciones.

Se han quejado Ignacio Aguado, quien hace unas horas estaba amancebándose políticamente con los neofascistas, y Patricia Reyes porque les quieren hacer firmar un documento político desde COGAM. ¡Ay vándalos estas gentes del movimiento LGTBi! Para no parecer que están por la foto, Reyes ha afirmado que su deseo, sin concesiones políticas, es el siguiente: “No es que queramos estar en la cabecera, lo que queremos es reivindicar que todavía queda mucho por hacer y que vamos a seguir luchando por los derechos LGTBi”. Pues lo puede hacer desde el final de la manifestación pro lo que la queja es superflua. Pero no, realmente, como les pasa a otros partidos, lo que quieren son las fotos, el parecer progre, el aparentar y el espectáculo al fin y al cabo. Pero Ciudadanos y los demás partidos políticos, salvo los neofascistas. Algo que aprovechan muy bien desde el propio movimiento LGTBi, por cierto.

En una lógica donde las organizaciones de la sociedad civil ejercen de canalizadoras de demandas hacia el sistema político, el movimiento LGTBi debería prohibir la aparición de cualquier partido político y sindicatos en la cabecera de la manifestación porque así las demandas parecen menos contaminadas por la guerra partidista. Que no vayan ni Ciudadanos, ni PP, ni PSOE, ni IU, ni Podemos, ni el PCPE. Y los sindicatos, que son de clase, tampoco porque ahí no hay batalla ni cultural, ni estructural contra el capitalismo. Deberían los promotores del Día del Orgullo alejarse de la contaminación de la clase política para poder ejercer como una organización de la sociedad civil. Esto es lo lógico en la teoría y el buen funcionamiento de las instituciones sociales. Pero hay muchos intereses creados entre unos y otros como para que eso se produzca.

Por un lado, sin la ayuda de la clase política lo del Día del Orgullo quedaría como una mera manifestación, tipo 1° de mayo, de reivindicaciones justas o no (debe ser la sociedad en su generalidad la que determine si lo son o no mediante procesos de deliberación e interacción), y no la Fiesta en que se ha convertido. Culpa en parte de los propio promotores que, con tal de tener su espacio mediático, dan pie menos a los talleres, charlas y conferencias que a lo festivo-carnavalero. Cuando Ciudadanos proponía considerar en Día del Orgullo como Bien de Interés Cultural (BIC), pese al rechazo de algunos colectivos, estaba apuntando a lo que ha quedado reducido lo que era una reivindicación sobre la no-discriminación de las personas.

Por otro lado, la clase política es consciente que el lobby LGTBi es de los más potentes que existen actualmente. Su penetración hasta influir en algunos círculos del poder, especialmente los culturales, hace que los políticos se peguen codazos para no parecer homófobos y aparecer en la famosa pancarta de primera fila con políticos y sindicalistas. No es que los LGTBi sean una mayoría social pero son votos muy activos que hay que ganar al precio que sea. Dentro del mercadeo político los votos del colectivo hay que adquirirlos aunque no se compartan todas sus reivindicaciones. Hay temor a que te señalen como no-amigo LGTBi. Todo el poder mediático que tiene el Orgullo es, por tanto, un atractivo para la clase política, especialmente si provienen del partido del cuñadismo ideológico como es Ciudadanos. Es más cómodo, en esta política postmoderna y sin alma, acudir a hacerse la foto el día del Orgullo que a una manifestación para luchar por los derechos de la clase trabajadora.

Y ¿por qué el colectivo LGTBi no expulsa a todos los partidos teniendo un lobby tan potente? Porque al final el propio sistema acaba generando dependencias entre organizaciones de la sociedad civil y el poder político que controla la parte fecunda del Estado, es decir, las subvenciones. Y no es que el colectivo LGTBi viva de las subvenciones, es que lo hacen casi todas las organizaciones de la sociedad civil. En un estudio de hace unos años demostramos que al final todo este tipo de organizaciones (a nivel mundial) dependían en un 80% de los ingresos del Estado para sus actividades. Salvo que un millonario esté detrás el resto de organizaciones dependen de las distintas administraciones para poder tener un altavoz con el que transmitir sus demandas. Que todos son muy del colectivo, pero al final rascarse el bolsillo nadie. De ahí que COGAM y otros grupos similares deban tragar con la clase política para continuar con su lucha.

Lo lógico sería que, salvo algún apoyo puntual para charlas y utilización de espacios públicos, el movimiento LGTBi prescindiese totalmente de la clase política. Así se evitaría polémicas como la que han tenido con Ciudadanos. Es cierto que éstos no entienden que pactar con fascistas y homófobos te inhabilita para decirte defensor de los derechos del colectivo, pues la primera lucha es servir de barrera a ese tipo de actitudes, pero los demás tampoco es que sean santos. Y si se entiende que es una lucha transversal, que no depende de ideologías en sí, pues el resto de la clase política debería desaparecer como instituciones. A nivel individual quien quiera evidentemente. Eso sí, igual tendrían menos cobertura televisiva, menos cobertura mediática, pero eso es un riesgo a hacer valer. Bastante incrustados están en los partidos ejerciendo lobby desde dentro como para depender de lo espectacular.

Elecciones hasta que gane Sánchez

Amenazas de acudir a elecciones nuevamente como si fuesen cuchillos cortantes entre PSOE y Podemos, aunque es una muestra más de la chulería patriarcal que aún queda, y mucho, en la política española. Ver quien aguanta más con la mirada, quien caza más (votos), quien atrae más hembras para ser el macho alfa, quien es más estúpido a fin de cuentas porque no se les paga por eso sino por el “bien común”. Desde la sede morada dicen que quieren ministerios para gente de los “suyos”, especialmente para el “macho alfa morado”. Desde la sede de Ferraz contestan que no, que no tiene suficientemente largo el número de escaños para estar en el gobierno y que si se enfadan a elecciones.

Ya dijimos el domingo que Pedro Sánchez está instalado en el “Con Iglesias no” por atarle las manos demasiado a la izquierda y porque le quitaría el espacio mediático que quiere para él solo. Cuestión de egos y de querer humillar al contrario para que se rinda sin condiciones, como ya hizo Alberto Garzón hasta que le reconvinieron desde Podemos. En Ferraz entienden que pueden lograr la investidura sin necesidad de incorporar al gobierno a nadie de Podemos, máximo algún técnico cercano a su órbita pero muy técnico y que no destaque, y por ello han llevado la posible sesión de la misma a finales de julio. Dos meses después de haber ocupado diputadas y diputados sus “sacros” aposentos deberán empezar a trabajar duro en algo que no sean dos o tres preguntas al gobierno que no contestarán. El PSOE de Sánchez en vez de estar trabajando en firme para conseguir la investidura resulta que está a ver qué pasa en Ayuntamientos y Comunidades y, a la vez, forzar los ánimos de los demás partidos y que se entreguen derrotados.

Esperar y que otros le hagan el trabajo es la típica estrategia sanchista, del propio Pedro Sánchez como veremos. El ahora presidente siempre fue un fontanero, primero del genio del Tamayazo, José Luis Balbás, luego del otrora poderoso secretario de Organización, José Blanco. Llegó a los distintos cargos que ha ocupado porque otros le allanaban el camino dimitiendo o abandonando. Su tesis, según lo publicado, también se la han hecho otros por copiar informes del Estado sin análisis y sin comillas. Llegó por primera vez a la secretaría general, después de ser barrido en el debate por Pérez Tapias y Madina, porque los barones, especialmente Susana Díaz, le consiguieron los votos suficientes. En la segunda ocasión no hizo nada hasta que desde las bases ya había un poderoso movimiento y le aseguraron otras personas que no eran de su confianza en ese momento que había estructura para ganar. Ha llegado a presidente del Gobierno porque Pablo Iglesias movió Roma con Santiago para que los independentistas diesen el sí sin condiciones, además de entregarle los votos morados sin pedir nada a cambio. Como se ve un camino que siempre le hacen otros. Hasta su libro último se lo ha escrito Irene Lozano, no vaya que se fuese a cansar de dar a la tecla.

Ahora la táctica es que también le hagan todo el camino los demás por agotamiento o miedo a nuevas elecciones. Él tranquilo en Moncloa viéndose como el gran salvador de la socialdemocracia europea y como Tezanos le dice que ganaría casi por mayoría absoluta tan tranquilo. Salvo que hay factores que no ha tenido en cuenta. Primero de todos que el miedo a Vox ha pasado a mejor historia, es pura anécdota como elemento movilizador. Segundo, nadie le puede garantizar que los votos de Podemos fuesen a sus sacas porque, si se analizan los discursos, quien ha votado a Podemos y se ha abstenido en la locales, no quieren a Sánchez ni en pintura. Su ego posiblemente no asimile esto pero es una razón bien fundada. Tercero, cabe la posibilidad de que gane la derecha que está recomponiéndose a marchas forzadas y Sánchez se quede compuesto y sin Falcon. Cuarto, echar la culpa a Iglesias o Rivera de la no formación de gobierno podría ser favorable en unas elecciones o, en sentido contrario, podría hacer ver que es como político un incapaz para llegar a acuerdos.

Lo que sí no se pueden quitar de la cabeza las españolas y los españoles es que la cabeza de los políticos que representan a la soberanía nacional no hay atisbo de capacidad de diálogo con el adversario, ni preocupación por el bien común, tan sólo cálculos personalistas (porque se preocupan por la persona que está al frente de cada formación) y electoralistas. Si el mandato de los electores era un gobierno de progreso, con tintes de izquierda, lo lógico es que hubiese mandado a Ábalos y Lastra hace tiempo a negociar un programa con Podemos y otras fuerzas. Y luego, una vez acordado eso, pasar a hablar de posibles entradas o no en el gobierno. Pero es que ni eso ha hecho cuando ha pasado más de quince días desde que se votó por última vez. Y todo porque el camarlengo monclovita es quien dirige la estrategia de Sánchez y del PSOE, no la ejecutiva federal. Así que nadie descarte estar en continuas elecciones hasta que gane Sánchez o la derecha, ya fue esa su intención en 2015 y 2016. Mejor que cuando hable de sentido de Estado calle, como deberían callar los demás dirigentes, porque ni lo tiene, ni es capaz de hablar de tú a tú con posibles socios. Tiene que mandar a otros para que le hagan el trabajo, como le ha pasado toda su vida política vamos.

Roser Maestro pide al Gobierno controlar las subvenciones

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La diputada de Izquierda Unida Roser Maestro reclama al Gobierno de Pedro Sánchez  explicaciones sobre qué control, evaluación y seguimiento realiza de las subvenciones que con importantes cantidades de dinero público otorgan las Administraciones desde los distintos ministerios y entidades de todo tipo. Maestro quiere, entre otras cuestiones, que el Ejecutivo detalle “¿cómo valora la falta de control, transparencia y homogeneidad que denuncia la AIReF en el conjunto de las subvenciones públicas?”

Como se puede ver esta iniciativa parlamentaria parte del trabajo realizado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que hace unos días presentó un proyecto que evalúa la estrategia y los procedimientos seguidos en la concesión de subvenciones públicas, dentro del primer estudio del proceso de revisión del gasto público que está llevando a cabo.

La parlamentaria valenciana de IU encuadrada en el grupo de Unidas Podemos recuerda que la conclusión “más destacada” de este trabajo es que “existe una clara falta de vinculación entre las políticas públicas, la programación presupuestaria y los planes estratégicos de subvenciones”.

Para evitarlo, la AIReF propone crear un nuevo marco de planificación estratégica y presupuestaria con indicadores de resultados, impulsar las conferencias sectoriales, modificar la Ley General de Subvenciones, así como mejorar la información y capacidad de explotación de la Base de Datos Nacional de Subvenciones (BDNS)

En este contexto, Roser Maestro reclama al Gobierno de Sánchez que detalle por escrito “qué medidas va a desarrollar para mejorar la política de subvenciones y asegurar la utilización eficiente de los recursos públicos”.

Los ejemplos de fallos e irregularidades en los controles públicos parece que son múltiples, según la AIReF. La parlamentaria de IU recuerda en su iniciativa que “el conjunto de administraciones públicas gastan miles de millones de euros en subvenciones sin transparencia ni homogeneidad”.

Apunta también que “llama la atención, en particular, el análisis que se realiza de las ayudas canalizadas a través de la Conferencia Sectorial de Vivienda, Urbanismo y Suelo, considerando que la competencia en materia de vivienda es exclusiva de las comunidades autónomas, si bien el Estado mantiene algunas competencias exclusivas de definición y regulación”. A partir de ahí, la Administración General del Estado establece programas de ayudas e incentivos en materia de vivienda que gestionan los gobiernos autonómicos.

Maestro incide en los fallos que existen en los criterios para la distribución territorial de los fondos destinados anualmente a vivienda, que no solo son desconocidos, sino que parece que permanecen fijos desde 1992, a pesar de la distinta evolución de la población en cada territorio y otras variables relacionadas con la política pública de vivienda.

Por eso incluye en sus preguntas al Gobierno para las que demanda respuesta escrita si “es cierto, tal y como concluye la AIReF, que los criterios para la distribución territorial de las subvenciones en vivienda no están definidos y permanecen fijos desde 1992”.

Izquierda Unida: entre la postmodernidad y la fusión fría con Podemos

Mediáticamente no ha trascendido el debate que hubo en Izquierda Unida el sábado. Se celebró a la vez que Podemos hablaba de sus cosas y tampoco es que el discurso articulado por la otrora fuerza de la izquierda sea tan impactante como para trascender más allá de los muy militantes. Que no acudiese casi nadie, 72 personas de 250, igual muestra bien a las claras la situación en que se encuentra la coalición de izquierdas. Desafección, cabreo y un olor a cadáver viviente caminando por la senda de la fusión y rendición sin condiciones con Podemos. Transmiten la sensación de sentirse derrotados y de aceptar lo inevitable de su futuro como organización.

Bien es cierto que las deudas influyeron para la unión en 2016 y de ahí al amor sólo había un paso. Lo que es menos lógico es la pérdida de discurso diferenciado, la pérdida de una estrategia de base y de bases y participar del “cachondeo” que han supuesto las elecciones locales y autonómicas sin haber negociado una unidad clara. Gran parte de la pérdida de votos en estas últimas elecciones no sólo han podido ser los distintos títulos de las coaliciones (tipo Unidas-Ganar-Ahora-Somos-IU-Anticapis- y arriquitaun), sino que la campaña en sí ha mostrado que esas coaliciones eran como el ejército de Pancho Villa, pero sin revolución de por medio. Las candidaturas de IU por un lado, las de Podemos por otro y las de los demás haciendo lo que podían. Eso sí quedaban una vez a la semana para tomarse una caña y hacer un mitin conjunto. O bien ha sido producto del descontrol, la desconfianza entre organizaciones y cierta egolatría de las candidaturas, o bien es que son torpes hasta decir basta en la comunicación política. Al menos en Adelante Andalucía tenían claras estas cosas.

Siendo esto preocupante porque demuestra que se está a otras cosas, hay cuestiones más preocupantes para la histórica formación. De hecho han cambiado las tornas clásicas de toma de contacto social y por ahí pueden estar viniéndoles los problemas. “El papel de IU es utilizar esa presencia institucional para estar en contacto con la sociedad civil organizada, y para organizar a la que no lo está” ha dicho Alberto Garzón en la APyS de IU el sábado. Y claro cualquiera se pregunta, ¿desde cuándo los comunistas utilizan las instituciones para hablar con las asociaciones (que no es sino eso lo de sociedad civil organizada) y no al revés? ¿Desde cuándo los comunistas no trabajan desde las bases del sistema para organizar? Es dar la vuelta a la estrategia normal de una organización que tiene al PCE en sus filas, que se ha considerado ecosocialista y entregada a la lucha de clases. Ahora, según Garzón, la lucha de clases se organiza desde el escaño y con tuits y no trabajando codo con codo con esas clase trabajadoras. Si no hubiese esa presencia institucional ¿no contactarían? Un error estratégico de “una oligarquía asentada en la comodidad del escaño” como dicen los críticos en redes sociales y foros internos.

Lo curioso es que se señala a Zamora como el referente de lo que es un trabajo bien hecho, cuando los comunistas zamoranos han hecho justo lo contrario de lo predicado por Garzón. Como también lo han hecho gentes en Andalucía y otros lugares que no han dejado de patearse las calles. Pero es significativo que el máximo responsable de IU haga un alegato tan socialdemócrata y tan elitista, pese a los condicionantes que existen mediática y políticamente. Por ahí pueden venir algunas de las lagunas que existen en una organización que, de este modo, va dando pasos hacia la fusión fría con Podemos como única forma de salvación. Algo que ni desean sus militantes, ni desean las buenas gentes que aún votan a IU (que cada vez se quedan más en su casa o han emigrado a otros lugares).

El discurso en IU ha estado “banalizándose” o postmodernizándose a marchas forzadas, más desde que se está junto a Podemos. La defensa de la clase trabajadora está quedando cada vez más debilitada en el discurso oficial de IU. O, por decirlo de otra manera, se está diluyendo dentro de un sinfín de batallas posmodernas que hacen que sea indistinguible del discurso morado o del socialdemócrata. Se siguen diciendo marxistas y comunistas sí, pero el discurso se aleja de esa identificación analítica y práctica. Por ejemplo, en su libro Por qué soy comunista Garzón afirma que “la agresión del capitalismo es tan brutal y salvaje que, bajo las actuales condiciones históricas, defender los derechos humanos es impugnar el sistema capitalista mismo” (p. 319). Si se toma la frase de forma poco analítica y sin observar la realidad material nadie diría que es falsa la proposición. Pero si se piensa un poco más en lo que son los derechos humanos hoy en día, también se da cuenta de que por esa rendija se cuelan todas las postmodernidades que agarrotan a la organizaciones comunistas. No es normal afirma eso y expulsar, como ha pasado en Madrid, a un grupo de feministas porque se ha quejado no-se-qué grupo que apoya la regulación de la prostitución. Lo curioso es que en el mismo libro el propio Garzón hace un análisis de la postmodernidad bastante acertado.

Y a nivel mediático, por mucho que Ferreras y Griso inviten a Garzón a la tele, la subordinación a las recetas y hasta el lenguaje de Podemos desdibuja a la propia organización. Hay muchas personas que trabajan mucho y fuerte y a las que se hace poco caso como ocurre Eva García Sempere, por ejemplo, pero no hay una diferenciación en el lenguaje empleado y en las propuestas realizadas. Es más parece que al coordinador general desde Podemos le mandan a la televisión cuando hay que hablar de algo que a ellos y ellas no les apetece. No vale con decir ciudadano Borbón al ciudadano Borbón para establecer una diferenciación, es que cuando haya que ir a fábricas (como Alcoa) se acuda con agenda propia. Con el caso banco Popular, por ejemplo, podía haber clamado contra el poder del banco de Santander para hacer y deshacer en España pero igual ni se han enterado de eso. Y en otras ocasiones parece que sólo hablan para ciertos periódicos y ciertas televisiones, parece que hacen un veto a algunos medios de comunicación. Y a lo peor esos medios llegan más a sus votantes.

Al final del todo el camino muchas personas y militantes están con la mosca detrás de la oreja, como les dijeron en la APyS, de una “fusión fría” con Podemos como mecanismo de supervivencia. Supervivencia “¿de qué o de quién?” se preguntan los críticos, que aumentan su tamaño cada día que pasa. Acusan de aburguesamiento a la cúpula de IU, señalando a Garzón y Enrique Santiago especialmente, y estos devaneos y la pérdida de un discurso típicamente de izquierdas, de denuncia del capitalismo, de impugnación de ese sistema, de alternativa, provoca que las personas vean a IU como la marioneta de Iglesias. El PCE postmoderno deja de ser el PCE, dicen los críticos, para convertirse en una agencia de colocación, que va camino de la quiebra porque cada vez coloca a menos personas. El análisis de autocomplacencia del coordinador federal no ayuda a que amainen las sospechas de fusión. E IU no está tan bien como pinta, no está muerta, pero el pronóstico es de gravedad reservada y estancia en la UVI.

No hay necesidad de fusionarse con Podemos, sino más bien de mantener una fuerte agenda propia y si hace falta chocar con los aliados se choca. Curioso es que el coordinador federal de IU haya afirmado, aunque tapado por el terremoto Espinar, que hay que llegar a un acuerdo programático de izquierdas con Pedro Sánchez y desde fuera controlarlo cuando vire a la derecha, y a los pocos días casi defender la entrada de Iglesias en el Gobierno. Si la primera postura era la lógica desde el análisis del contexto, no hace cambiarla salvo que le hayan dado un aviso desde la formación morada. Esa autonomía es necesaria recuperarla. Si la estrategia de Unidas Podemos sólo es decidida por Iglesias, o sólo por Iglesias y Garzón, la organización comunista tiene siempre las de perder. Hoy más que nunca hace falta una fuerza que impugne el sistema pero sin liarse con cuestiones que no gustan a su electorado. La Transición no fue lo mejor, pero el papel del PCE queda en el recuerdo de muchas personas, de ahí que sea hasta contraproducente estar hablando de tiempos pasados que ya no mueven molino. Hay que centrarse en batallas transformadoras y esa de impugnación del régimen del 78 la tienen perdida (¿no han visto lo que ha pasado con Podemos?). Mejor entablar las batallas que se puedan ganar, aunque sea parcialmente. Mejor ser menchevique que populista. Mejor ser uno mismo que ser la copia de un movimiento que está en claro reflujo.

¡Si es que al final van a dar la razón a Llamazares!

Sobre el reconocimiento del Supremo de Franco como “su Jefe de Estado”

La sentencia del Tribunal Supremo frena la exhumación del Dictador Franco reconociéndolo como Jefe de Estado desde octubre de 1936.  Entre sus argumentos dicen que ese hecho provocaría “un grave trastorno para los intereses públicos encarnados en el Estado y en sus instituciones constitucionales, habida cuenta de la significación de don Francisco Franco”.

La polémica está servida y la prensa refleja sus posiciones de las que analizo algunos titulares, por ejemplo,  El Mundo publica: “Política: En el auto del Tribunal Supremo. Críticas al Supremo por considerar a Franco jefe del Estado desde octubre de 1936: “insultante”, “vergüenza” y “barbaridad”. Pablo Iglesias, Eduardo Madina, Gaspar Llamazares o Carles Puigdemont se han  mostrado en contra de la expresión usada en el Alto Tribunal para paralizar la exhumación del Dictador” (…) (ElMundo.es 4-6-19).

Salvo que los miembros del Tribunal Supremo sean unos ignorantes (que no lo son) o que tuviesen “presuntas” predilecciones ideológicas cercanas a aquel régimen, eso representaría dar una validez al golpe del 18 de julio, lo cual es muy grave, porque sería como legitimar las consecuencias de los miles de muertos, mayormente militantes republicanos de izquierdas, los más de 300 campos de concentración donde hacinaban a la población en condiciones infrahumanas,  las terribles torturas por la Brigada Político Social y los Tribunales de Orden Público, que funcionaron hasta después de la muerte de Franco.

La represión era tremenda, por hacer huelgas, protestar contra el régimen, estar afiliado a un partido político,  sindicato de izquierdas o pedir algún derecho estaba prohibido y castigado con prisión y sanciones hasta 1977. Fueron cientos de miles los exiliados obligados a huir de aquella terrible y sangrienta dictadura durante y después de la guerra.

El diario Público.es el 5-6-19 titula la noticia “El Supremo reconoce a Franco como jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936, en plena Guerra Civil. El auto que paraliza la exhumación del dictador del Valle de los Caídos recoge que Francisco Franco fue “Jefe del Estado” desde el 1 de octubre de 1936. Sin embargo, en aquella fecha, solo habían pasado dos meses desde el golpe militar del 18 de julio y quedaban por delante más de dos años de Guerra Civil”.

Se desprecia a Manuel Azaña… a Francisco Largo Caballero… a la Democracia… a la República… a la Historia…se insulta al pueblo, lo que indica que este modelo híbrido de “pseudodemocracia burguesa” viene haciendo aguas por todas partes, aguas albañales de los sumideros de las Cloacas del Estado que quedaron intactas y que todavía no es homologable a otras democracias vecinas, porque piense alguien que ocurriría si esa sentencia sucediese en Alemania y el T.S. justificase los comportamientos de Hitler o atendiera peticiones de sus familiares.

También es impensable que en Italia se fallara una sentencia similar sobre Mussolini, pero algunos jueces y políticos no quieren entender que en el Estado español ocurrieron hechos gravísimos, siendo el país del mundo con más fosas comunes después de Camboya.  Los torturadores y asesinos nunca fueron juzgados por lo que mucha gente duda que esto sea un verdadero “Estado de Derecho”, más bien lo han convertido en un “Estado de Desecho” con este desprestigiado “régimen del 78” como le llama cada vez más gente.

El País.es informa de la noticia el 6-6-19: “EXHUMACIÓN VALLE DE LOS CAÍDOS. El jefe de Estado el 1 de octubre de 1936: ¿Franco o Azaña? El auto del Tribunal Supremo sobre la paralización de la exhumación del dictador causa sorpresa al reflejar que éste llegó al poder tres meses después de que estallara la Guerra Civil”.  ¿Sorpresa o algo más…?

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica ha denunciado el “vínculo de amistad de algún juez con Santiago Milans del Bosch, sobrino del teniente general golpista, colaborador de la Fundación Francisco Franco y dueño de un bufete de abogados que ha representado a la familia del dictador en varios casos”. 

Es inadmisible para cualquier demócrata honrado que  miembros del aparato del Estado justifiquen al Dictador, beneficiando a sus familiares, que nunca fueron investigados por acumular riquezas ni han demostrado su procedencia lícita, pero la responsabilidad también debe atribuirse al Poder Legislativo que ha tolerado esa situación demasiado tiempo.

Todos los gobiernos desde la muerte del Dictador han venido siendo cómplices de las reminiscencias franquistas y de la incapacidad para poner fin a la “apología del terrorismo de Estado”, que representaron los 40 años de aquel régimen atroz y otros más de 40 años de “pseudodemocracia burguesa contaminada de  fascismo”.

Ninguno de los Gobiernos desde la llamada Transición  se ha atrevido a legislar para limpiar el aparato del Estado de esos elementos “neonazifascistas” que han quedado en la impunidad, amparando crímenes, ocultando enormes fortunas, rechazando derogar la Ley de Amnistía, rechazando publicar las listas de los Evasores Fiscales que garantiza la impunidad de esos delincuentes,,, ¿Hasta cuándo?

Es una vergüenza que tampoco se hayan retirado las condecoraciones a los torturadores y se sigue haciendo la vista gorda  con los que participaron en el golpe del 23F, teniendo algunos la desfachatez de asimilar aquel golpe militar con lo que ocurrió en Cataluña, cuando el pueblo se organizó para poder votar.

Llamar golpe al conflicto de Cataluña, comparándolo con el de Franco, con los cientos de miles de asesinatos que perpetraron los golpistas alzados,  dirigidos por el Dictador y la abominable dictadura cruel que instauraron al terminar la guerra,  que las  fuerzas del Capitalismo financiaron y alentaron, es cuando menos una falsificación histórica descomunal, por no afirmar otra cosa.

También está resultando una farsa las manipulaciones que estamos viendo en el aparato del Estado de este “régimen híbrido creado en el 78”, pues los responsables de aquellos hechos nunca fueron sentados en el banquillo y los familiares de las víctimas, cuyos cuerpos todavía están esparcidos en cunetas y fosas, siguen sufriendo ese escarnio que dura ya más de 80 años.

Las críticas contra la judicatura, contra la Monarquía, contra la casta política siguen arreciando porque con esa posición se ha puesto de manifiesto sin ningún tipo de duda, que las leyes, los derechos y la parafernalia en la que se escudan y amparan hablando de la Constitución, no representan más que métodos amables y dilatorios bajo los que se esconde, con la careta de esa “pseudemocracia burguesa”, la dictadura de los capitalistas y su clase dominante para beneficio de los poderes económicos, empresariales y sus poderes fácticos afines, que defienden los intereses de los archimillonarios y sus familiares.

Basta solo con repasar y estudiar los nombres y apellidos de esa plutocracia que se afianzó bajo el franquismo, que ha estado protegida, financiando al PP (herederos de aquella AP de Fraga, pupilo aventajado del antiguo régimen) haciéndose patente que son los mismos que dominan la política a través del actual Trifachito.

La política es la economía concentrada y en este aparato del Estado que vienen usufructuando para medrar, utilizándolo como una “propiedad privada” más, estos elementos se consideran los legítimos “herederos de Franco por la Gracia de Dios”, que han seguido amasando inmensas fortunas, que atesoran en potentes bancos o en Paraísos Fiscales y multinacionales, a base de trabajo esclavizado y mal pagado, con una explotación salvaje y oprimiendo a la clase obrera, para beneficio del Ibex35 que es quién financia a toda esa casta.

Ese núcleo duro de “españolistas carpetovetónicos” son los que se sienten amenazados cuando los pueblos como el de Cataluña y otros movimientos sociales luchan por una democracia sana y el derecho a decidir sus propios destinos, como vemos que,  hartos de tanta podredumbre, abusos y chanchullos, el pueblo se levanta, las feministas se organizan, los pensionistas retan al Estado y la indignación de la juventud y la clase trabajadora crece contra sentencias infames que protegen a violadores, cuando aplican la Ley de forma represiva, como hemos comentado anteriormente y también el reciente ejemplo, cuando se sanciona al Sindicato de Estudiantes con 600 euros por llevar una camioneta con megafonía a la manifestación del 8 de Marzo como han venido haciendo desde hace muchos años, impidiéndoles la entrada recibiendo ahora una sanción, lo que significa una peligrosa regresión en la aplicación sesgada de la legislación.

La indignación,  las movilizaciones, las protestas y las luchas masivas son legítimas, pero con la represión se pone en evidencia la catadura de algunos pilares de este modelo que está completamente agotado, que pide una Segunda Transición o se tendrá que ver con una Revolución.

La creciente marea de protestas masivas que se está viendo en los últimos años, reprimidas brutalmente,  significa la frustración y el engaño permanente que sufren las masas, manipulados por esos sectores reaccionarios de las derechas, que utilizan sus posiciones en las instituciones, de forma ilegítima por estar dopado con dinero negro de la corrupción,  no para solucionar nuestros problemas sociales, sino para golpearnos con la pretensión de amedrentarnos y que la clase dominante siga  impunemente robando al pueblo trabajador.

Es el momento de organizarnos mejor, para poder movilizarnos conjuntamente en defensa de nuestros derechos que nos vienen siendo arrebatados. Tenemos el legítimo derecho de protestar contra las sentencias injustas, contra los abusos laborales, contra el incumplimiento de las Leyes que nos perjudican y esas movilizaciones deben ser dirigidas y organizadas por los sindicatos de clase, por los partidos y organizaciones sociales, porque también hay que salir a la calle para enfrentarnos a la ofensiva de las derechas a base de acciones masivas de la clase trabajadora y la juventud.

Esa sentencia debe entenderse como una prueba de fuego para todas las organizaciones de izquierdas, que debemos hacer frente conjuntamente a la reacción demostrando nuestra fuerza y determinación para frenar las agresiones a nuestros Derechos, porque tenemos Memoria Histórica y exigimos “verdad, justicia y reparación” y reivindicamos el derecho a una vida digna, a una democracia sana, a una Justicia equitativa, con Libertad, Igualdad y Ética, en una batalla firme por la transformación socialista de la sociedad, por la que tantos luchadores republicanos dieron su vida, sufrieron represión, persecución y exilio.

Esos objetivos lo podremos lograr si continuamos la lucha organizándonos para sanear este sistema corrupto y apartar a sus portavoces, políticos y empresarios corruptores,  que trapichean para beneficiar a la clase dominante, pero la solución pasa por la defensa de una alternativa socialista que ponga fin a este modelo degenerado que está al servicio de una minoría y no de la mayoría de la población, usurpando el nombre de la verdadera Democracia.