jueves, 30 abril, 2026

Sobre el reconocimiento del Supremo de Franco como “su Jefe de Estado”

La sentencia del Tribunal Supremo frena la exhumación del Dictador Franco reconociéndolo como Jefe de Estado desde octubre de 1936.  Entre sus argumentos dicen que ese hecho provocaría “un grave trastorno para los intereses públicos encarnados en el Estado y en sus instituciones constitucionales, habida cuenta de la significación de don Francisco Franco”.

La polémica está servida y la prensa refleja sus posiciones de las que analizo algunos titulares, por ejemplo,  El Mundo publica: “Política: En el auto del Tribunal Supremo. Críticas al Supremo por considerar a Franco jefe del Estado desde octubre de 1936: “insultante”, “vergüenza” y “barbaridad”. Pablo Iglesias, Eduardo Madina, Gaspar Llamazares o Carles Puigdemont se han  mostrado en contra de la expresión usada en el Alto Tribunal para paralizar la exhumación del Dictador” (…) (ElMundo.es 4-6-19).

Salvo que los miembros del Tribunal Supremo sean unos ignorantes (que no lo son) o que tuviesen “presuntas” predilecciones ideológicas cercanas a aquel régimen, eso representaría dar una validez al golpe del 18 de julio, lo cual es muy grave, porque sería como legitimar las consecuencias de los miles de muertos, mayormente militantes republicanos de izquierdas, los más de 300 campos de concentración donde hacinaban a la población en condiciones infrahumanas,  las terribles torturas por la Brigada Político Social y los Tribunales de Orden Público, que funcionaron hasta después de la muerte de Franco.

La represión era tremenda, por hacer huelgas, protestar contra el régimen, estar afiliado a un partido político,  sindicato de izquierdas o pedir algún derecho estaba prohibido y castigado con prisión y sanciones hasta 1977. Fueron cientos de miles los exiliados obligados a huir de aquella terrible y sangrienta dictadura durante y después de la guerra.

El diario Público.es el 5-6-19 titula la noticia “El Supremo reconoce a Franco como jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936, en plena Guerra Civil. El auto que paraliza la exhumación del dictador del Valle de los Caídos recoge que Francisco Franco fue “Jefe del Estado” desde el 1 de octubre de 1936. Sin embargo, en aquella fecha, solo habían pasado dos meses desde el golpe militar del 18 de julio y quedaban por delante más de dos años de Guerra Civil”.

Se desprecia a Manuel Azaña… a Francisco Largo Caballero… a la Democracia… a la República… a la Historia…se insulta al pueblo, lo que indica que este modelo híbrido de “pseudodemocracia burguesa” viene haciendo aguas por todas partes, aguas albañales de los sumideros de las Cloacas del Estado que quedaron intactas y que todavía no es homologable a otras democracias vecinas, porque piense alguien que ocurriría si esa sentencia sucediese en Alemania y el T.S. justificase los comportamientos de Hitler o atendiera peticiones de sus familiares.

También es impensable que en Italia se fallara una sentencia similar sobre Mussolini, pero algunos jueces y políticos no quieren entender que en el Estado español ocurrieron hechos gravísimos, siendo el país del mundo con más fosas comunes después de Camboya.  Los torturadores y asesinos nunca fueron juzgados por lo que mucha gente duda que esto sea un verdadero “Estado de Derecho”, más bien lo han convertido en un “Estado de Desecho” con este desprestigiado “régimen del 78” como le llama cada vez más gente.

El País.es informa de la noticia el 6-6-19: “EXHUMACIÓN VALLE DE LOS CAÍDOS. El jefe de Estado el 1 de octubre de 1936: ¿Franco o Azaña? El auto del Tribunal Supremo sobre la paralización de la exhumación del dictador causa sorpresa al reflejar que éste llegó al poder tres meses después de que estallara la Guerra Civil”.  ¿Sorpresa o algo más…?

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica ha denunciado el “vínculo de amistad de algún juez con Santiago Milans del Bosch, sobrino del teniente general golpista, colaborador de la Fundación Francisco Franco y dueño de un bufete de abogados que ha representado a la familia del dictador en varios casos”. 

Es inadmisible para cualquier demócrata honrado que  miembros del aparato del Estado justifiquen al Dictador, beneficiando a sus familiares, que nunca fueron investigados por acumular riquezas ni han demostrado su procedencia lícita, pero la responsabilidad también debe atribuirse al Poder Legislativo que ha tolerado esa situación demasiado tiempo.

Todos los gobiernos desde la muerte del Dictador han venido siendo cómplices de las reminiscencias franquistas y de la incapacidad para poner fin a la “apología del terrorismo de Estado”, que representaron los 40 años de aquel régimen atroz y otros más de 40 años de “pseudodemocracia burguesa contaminada de  fascismo”.

Ninguno de los Gobiernos desde la llamada Transición  se ha atrevido a legislar para limpiar el aparato del Estado de esos elementos “neonazifascistas” que han quedado en la impunidad, amparando crímenes, ocultando enormes fortunas, rechazando derogar la Ley de Amnistía, rechazando publicar las listas de los Evasores Fiscales que garantiza la impunidad de esos delincuentes,,, ¿Hasta cuándo?

Es una vergüenza que tampoco se hayan retirado las condecoraciones a los torturadores y se sigue haciendo la vista gorda  con los que participaron en el golpe del 23F, teniendo algunos la desfachatez de asimilar aquel golpe militar con lo que ocurrió en Cataluña, cuando el pueblo se organizó para poder votar.

Llamar golpe al conflicto de Cataluña, comparándolo con el de Franco, con los cientos de miles de asesinatos que perpetraron los golpistas alzados,  dirigidos por el Dictador y la abominable dictadura cruel que instauraron al terminar la guerra,  que las  fuerzas del Capitalismo financiaron y alentaron, es cuando menos una falsificación histórica descomunal, por no afirmar otra cosa.

También está resultando una farsa las manipulaciones que estamos viendo en el aparato del Estado de este “régimen híbrido creado en el 78”, pues los responsables de aquellos hechos nunca fueron sentados en el banquillo y los familiares de las víctimas, cuyos cuerpos todavía están esparcidos en cunetas y fosas, siguen sufriendo ese escarnio que dura ya más de 80 años.

Las críticas contra la judicatura, contra la Monarquía, contra la casta política siguen arreciando porque con esa posición se ha puesto de manifiesto sin ningún tipo de duda, que las leyes, los derechos y la parafernalia en la que se escudan y amparan hablando de la Constitución, no representan más que métodos amables y dilatorios bajo los que se esconde, con la careta de esa “pseudemocracia burguesa”, la dictadura de los capitalistas y su clase dominante para beneficio de los poderes económicos, empresariales y sus poderes fácticos afines, que defienden los intereses de los archimillonarios y sus familiares.

Basta solo con repasar y estudiar los nombres y apellidos de esa plutocracia que se afianzó bajo el franquismo, que ha estado protegida, financiando al PP (herederos de aquella AP de Fraga, pupilo aventajado del antiguo régimen) haciéndose patente que son los mismos que dominan la política a través del actual Trifachito.

La política es la economía concentrada y en este aparato del Estado que vienen usufructuando para medrar, utilizándolo como una “propiedad privada” más, estos elementos se consideran los legítimos “herederos de Franco por la Gracia de Dios”, que han seguido amasando inmensas fortunas, que atesoran en potentes bancos o en Paraísos Fiscales y multinacionales, a base de trabajo esclavizado y mal pagado, con una explotación salvaje y oprimiendo a la clase obrera, para beneficio del Ibex35 que es quién financia a toda esa casta.

Ese núcleo duro de “españolistas carpetovetónicos” son los que se sienten amenazados cuando los pueblos como el de Cataluña y otros movimientos sociales luchan por una democracia sana y el derecho a decidir sus propios destinos, como vemos que,  hartos de tanta podredumbre, abusos y chanchullos, el pueblo se levanta, las feministas se organizan, los pensionistas retan al Estado y la indignación de la juventud y la clase trabajadora crece contra sentencias infames que protegen a violadores, cuando aplican la Ley de forma represiva, como hemos comentado anteriormente y también el reciente ejemplo, cuando se sanciona al Sindicato de Estudiantes con 600 euros por llevar una camioneta con megafonía a la manifestación del 8 de Marzo como han venido haciendo desde hace muchos años, impidiéndoles la entrada recibiendo ahora una sanción, lo que significa una peligrosa regresión en la aplicación sesgada de la legislación.

La indignación,  las movilizaciones, las protestas y las luchas masivas son legítimas, pero con la represión se pone en evidencia la catadura de algunos pilares de este modelo que está completamente agotado, que pide una Segunda Transición o se tendrá que ver con una Revolución.

La creciente marea de protestas masivas que se está viendo en los últimos años, reprimidas brutalmente,  significa la frustración y el engaño permanente que sufren las masas, manipulados por esos sectores reaccionarios de las derechas, que utilizan sus posiciones en las instituciones, de forma ilegítima por estar dopado con dinero negro de la corrupción,  no para solucionar nuestros problemas sociales, sino para golpearnos con la pretensión de amedrentarnos y que la clase dominante siga  impunemente robando al pueblo trabajador.

Es el momento de organizarnos mejor, para poder movilizarnos conjuntamente en defensa de nuestros derechos que nos vienen siendo arrebatados. Tenemos el legítimo derecho de protestar contra las sentencias injustas, contra los abusos laborales, contra el incumplimiento de las Leyes que nos perjudican y esas movilizaciones deben ser dirigidas y organizadas por los sindicatos de clase, por los partidos y organizaciones sociales, porque también hay que salir a la calle para enfrentarnos a la ofensiva de las derechas a base de acciones masivas de la clase trabajadora y la juventud.

Esa sentencia debe entenderse como una prueba de fuego para todas las organizaciones de izquierdas, que debemos hacer frente conjuntamente a la reacción demostrando nuestra fuerza y determinación para frenar las agresiones a nuestros Derechos, porque tenemos Memoria Histórica y exigimos “verdad, justicia y reparación” y reivindicamos el derecho a una vida digna, a una democracia sana, a una Justicia equitativa, con Libertad, Igualdad y Ética, en una batalla firme por la transformación socialista de la sociedad, por la que tantos luchadores republicanos dieron su vida, sufrieron represión, persecución y exilio.

Esos objetivos lo podremos lograr si continuamos la lucha organizándonos para sanear este sistema corrupto y apartar a sus portavoces, políticos y empresarios corruptores,  que trapichean para beneficiar a la clase dominante, pero la solución pasa por la defensa de una alternativa socialista que ponga fin a este modelo degenerado que está al servicio de una minoría y no de la mayoría de la población, usurpando el nombre de la verdadera Democracia.

Sánchez pasa al «Con Iglesias no»

El camarlengo monclovita le ha dicho a su jefe que “Con Iglesias no”. Y Pedro Sánchez le hace caso y no quiere a Pablo Iglesias cerca ni en pintura. No quiere, en realidad, a nadie de Podemos “de verdad” en el Gobierno, como mucho algún catedrático, un técnico y con una proyección pública tipo Isabel Celaá. O lo que es lo mismo ninguna. Esta es la estrategia que quieren llevar a cabo y la venden mediante una lógica que no se sostiene, pues la vía portuguesa tiene sentido en Portugal y no en un Parlamento mucho mayor y con una multiplicidad de partidos que le acerca más a otros parlamentos europeos donde no existe un sistema mayoritario. Pero esta es la excusa que esconde dos posiciones estratégicas y personalistas que son la verdadera causa de la negativa a ceder algún ministerio a cualquier persona que sea militante de Podemos.

La primera cuestión estratégica pergeñada por el camarlengo de Moncloa es que un Gobierno en solitario sirve para seguir con la bandera del “Somos la izquierda”. Intentar monopolizar la bandera de la izquierda que, además, gobierna y lo hace de forma social. No importa que cuelen la mochila austriaca, el dieselazo a la clase trabajadora, que no bajen el IVA a los autónomos (falsos o medio falsos), todo eso no importa porque hay que vender que Sánchez es la única izquierda posible y el resto es utopía, radicalismo o una enfermedad infantil. Sólo Sánchez es de izquierdas de verdad y cambiará la socialdemocracia europea. Y dicen sólo Sánchez porque el PSOE ha pasado a ser una especie de movimiento personalista donde se hace y dice lo que quieren en Moncloa. De ahí que María Chivite no tenga autonomía, bajo amenaza de cese de actividades; de que se impida a militantes con capacidad crítica presentarse a elecciones (como ha pasado en algunos municipios); y se salvan los barones porque han ganado, con una mayoría que no ha logrado el máximo dirigente, que si no.

Si incluyese en el Gobierno a gente de Podemos, más si fuesen gente como Iglesias, Rafael Mayoral o Ione Belarra, por ejemplo, no tendría ese monopolio de la izquierda que quiere tener a nivel estatal. Los morados sin duda discreparían con algunas medidas, tendrían agenda propia señalando posiciones de izquierdas, pelearían en los Consejos de Ministros por derechos y libertades que, como en el caso de los derechos de la clase trabajadora, se quieren edulcorar y vender como un logro, aunque no se toque la reforma laboral del PP. Tener a Podemos en el Gobierno le obliga compartir ser de izquierdas gubernamental con Podemos. Y es de sobra conocido que ni en el propio PSOE quiere algo o alguien que le haga sombra por la izquierda. José Antonio Pérez Tapias salió, Andrés Perelló disfruta de una estancia placentera en París y tiene secuestrada a Izquierda Socialista. Él es la izquierda y no puede haber más, salvo radicales y no-gubernamentales.

Y luego está la cuestión personal, que es tan importante como la del relato. Sánchez si por algo se ha destacado a lo largo de sus años ha sido por cuidar su imagen más allá de lo recomendable. Tiende a rodearse de mediocres que le son fieles o de técnicos con escasa capacidad política. Ambos tipos, si se fijan en la Ejecutiva del PSOE y el Gobierno, los encontrarán siempre alrededor del dirigente. Pelotas y fontaneros en palabras más clásicas. Cuando está Sánchez sobre el escenario sólo puede mirarle el foco a él. Miren lo poco que ha durado Josep Borrell en el Gobierno. Por ello es lógico que no quiera a Iglesias cerca de él. El podemita tiene más capacidad dialéctica y eso dañaría su imagen. El dirigente morado tiene más capacidad analítica e intelectual y eso dañaría la imagen de Sánchez. Aunque está muy marcado por la campaña de las cloacas y la que ahora potencia el propio PSOE desde la prensa que se está haciendo afín. Pero juntos, Iglesias podría ponerse las medallas que sólo quiere disfrutar Sánchez.

Queda un tercer aspecto estratégico que no es menor. A día de hoy Sánchez no piensa en Ciudadanos como partido que le vaya a apoyar, pero le están moviendo la silla a Albert Rivera y se sabe que caerá más temprano que tarde por presiones del establishment. Ciudadanos está intentando captar poder territorial y así armar una red partidista, por eso no puede hoy entregarse a pactar con el PSOE. Sí sobre algunas cuestiones puntuales, que es lo que desea Sánchez. Pero conocen en Moncloa que de aquí a dos años aproximadamente tendrán que abrazarse a un Ciudadanos dirigido por Arrimadas, por ejemplo, debido a la crisis comercial (no financiera en sí) que viene vislumbrándose. Tendrán que formar un gobierno que implemente las políticas que desee la Troika y para ello mejor la formación naranja que Podemos. Teniendo a Iglesias en el Gobierno esto sería imposible.

No quiere a Iglesias y no transigirá con esos deseos del dirigente podemita. De ahí que se aliente a los críticos del dirigente morado cuando hablan de no estar en el Gobierno y actuar desde afuera, así como de la necesidad de un Asamblea extraordinaria. Quieren tenerle con el suelo temblando para que acabe aceptando el trágala del pacto a la portuguesa. Quiere el camarlengo monclovita, que es quien ha pensado todo esto (no piensen que Sánchez dedica diez minutos a la cuestión por obligaciones y capacidad), que Podemos se vea presionado para apoyar la investidura casi gratis (que alguno como Alberto Garzón parece que ya acepta) y seguir manteniendo una investidura para un Gobierno de izquierdas. Tampoco les viene mal que el establishment presione a Ciudadanos para que Iglesias no tenga influencia, pero como socios será cuando se carguen a Rivera, pues ambos dirigentes se odian personalmente.

La izquierda de antes molaba más

No es un lamento producto del pensamiento de que cualquier época pasada fue mejor, eso sería casi un pensamiento tradicionalista y medio conservador. No van por ahí los tiros porque las sociedades avanzan, el soporte económico de las mismas cambia producto de la implosión de nuevas tecnologías y porque algunas certezas acaban por convertirse en dudas y al contrario. La izquierda de antes no era mejor, ni peor, sino que era la izquierda que tocaba bajo en contexto cultural y económico que había. El problema es que ahora, por decirlo en un tono suave, no hay izquierda, tan sólo una especie de espíritu de aquellos tiempos y aquellas ideas. Molaba más sí, porque era izquierda y no la mezcolanza que existe hoy en día.

Desde la derecha y la izquierda hay una profunda queja por la irrupción de las identidades como único elemento político capaz de construir sujetos, más bien microsujetos, políticos. Si se lee a Francis Fukuyama o Luis Garicano, por citar a dos pensadores con libros actuales, tienen miedo a las identidades nacionalistas y la capacidad de destrucción de la democracia liberal representativa. Si se lee a Daniel Bernabé, casi un rara avis de la crítica desde la izquierda, son todas las identidades un producto asimilado y potenciado por el neoliberalismo para destruir las reclamaciones de la izquierda clásica. La realidad es que la identidad, sea nacional o personal, es un producto de la propia Ilustración. Se puede encontrar su defensa en Kant o en Mill. La plena autonomía individual, que sirvió de base para la plana autonomía nacional, genera con el paso del tiempo ese tipo de identidades. Pero siendo realistas, siempre han existido identidades, más o menos fuertes, porque son consustanciales a la vida en común, a la existencia de una sociedad o a la libertad individual/colectiva.

Las identidades están por todas partes y cada colectivo que se siente oprimido, por extraño y fantasioso que sea, reclama su voz en esta época postmoderna. En algunos casos hay una historia detrás de opresión, en otros es una victimización totalmente construida. Todos piden su sitio y su voz en las cercanías del poder. Y la izquierda, alejándose de su epistemología tradicional, las ha ido añadiendo como en esa cadena de equivalencias que tanto gustaba a Ernesto Laclau. La derecha también lo ha hecho al ver que no hay problema contra el sistema en sí. La izquierda postmoderna es identitaria y multisujeto. Allí donde alguien reclame una injusticia acude por absurda que pueda llegar a ser su reclamación. Es más, se componen demandas multi-identitarias que son asumidas en ese populismo que ni roza las entrañas del sistema. Son liberales sin haberse dado cuenta.

La izquierda, la transformación del sistema y el futuro.

No hace tanto tiempo, antes de la postmodernidad, de la modernidad líquida, de lo que se le ocurra al primer intelectual liberal, la izquierda tenía claro que el problema del sistema capitalista, con su rama de democracia liberal, estaba en la estructura del mismo, la cual acaba “determinando” el sistema superestructural. De ahí que hubiese diversidad analítica entre diversos marxismos y socialdemocracia; o diversidad estratégica entre keynesianos, marxistas, leninistas, maoístas, trotskistas, etcétera. Hoy toda la izquierda es populista y liberal. Evidentemente quedan remedos de aquel pensamiento diverso, pero con una visión común, pero no son los elegidos por las élites de la izquierda. Es más cómodo hablar de justicia social y añadir reclamaciones identitarias que analizar cómo está el sistema capitalista avanzado y global alterando las vidas de las personas, cómo la aliena y explota o cómo el sistema domina.

Hoy en día se hace complejo que un intelectual, especialmente vinculado a los partidos políticos (pues siempre hay cierta conexión), escriba algo parecido al “Como domina la clase dominante” de Göran Therborn. Ni qué decir que ya no hay un Althusser, un Bensaid, un Henri Weber, un Balibar, un Badiou, un Rancière, un Lefebvre, un Gómez Llorente, un Sacristán, un Claudín, un tantos y tantos nombres que añadir en el amplio espectro de la izquierda. Tuiteros y pensadores líquidos, sin embargo, hay a cientos. Politólogos con tanta laxitud que son capaces de defender lo uno y lo otro a la vez sin sonrojarse. Economistas que hablan de empoderar a las personas y defienden el emprendimiento y están en las cúpulas de los partidos de izquierdas. Analistas que dicen que hay mucha desigualdad y cuya única solución es la Renta Básica como Piketty. Ya advirtió en El Hombre Unidimensional Herbert Marcuse que la paradoja de nuestro tiempo era que podíamos comer todos y todas, pero no había ganas ni intención de acabar con el sistema que permite la hambruna y la pobreza.

No hay una izquierda que, aunque sea como visión a largo plazo, tenga en su pensamiento la transformación del sistema capitalista. De forma gradual o revolucionaria, da igual, pero una transformación radical del sistema económico. Toda la izquierda, mucho más la que está copada por la burguesía bohemia, nada dicen de transformar la estructura sistémica, sino que están a verlas venir. Por supuesto, no hay un impulso que permita construir un sujeto, como en su tiempo fue la clase trabajadora, sino que se apuntan a los sujetos de la diversidad cuyas luchas no inciden en la quiebra del capitalismo. Eso de la clase trabajadora lo tachan de antigualla e inexistente. Más que nada porque es mucho más cómodo sumarse a luchas pequeñas y sencillas de ganar (tipo movimiento LGTB), que dotar al sujeto propio de la izquierda la clase trabajadora, con toda su amplitud y contradicciones de clase media (que diría el recientemente fallecido Erik O. Wright), de un cuerpo teórico y práctico de acción colectiva. Nada de luchas de clases aunque la clase dominante siga ganando batallas.

Sólo hay un sujeto identitario que está plantando cara al capitalismo en un sentido de transformación estructural del sistema como es el feminismo. Hasta que lo acaben por estropear con devaneos, microidentidades y postmodernidades. Cuando dicen que hay un feminismo liberal (compra bebés e individualista, por cierto) es porque la clase dominante ha sido capaz de ver el potencial liberador e impugnador de las mujeres. No es extraño que los medios afines potencien a las estrambóticas del movimiento, a los partidos machistas o a cualquier grupo (tipo queer) que pueda quebrar la otrora firme unidad del feminismo. El feminismo, en lucha junto a la clase trabajadora, son los sujetos revolucionarios y transformadores en la actualidad. Pero los partidos de izquierdas se quedan sólo con una parte para canalizarla hacia la reforma y el trágala del capitalismo.

Sin sujeto, sin análisis global (económico y cultural) la izquierda postmoderna se transforma en un mero gestor del liberalismo con cara amable (justicia social), con iguales derechos (igualdad) y garantizando la libertad comercial y de consumo de la ciudadanía dentro de una seguridad más o menos completa. Hace años los intelectuales y los políticos nos decían qué vendría en el futuro partiendo del contexto en el que se encontraban, hoy se muestran incapaces de decirnos algo más que la realidad es compleja y, por tanto, no hay más que la praxis del día a día. Cuando las identidades nacionalistas, o de otro tipo han aumentado, no es sólo porque las haya potenciado el neoliberalismo, sino porque la izquierda ha perdido su capacidad de crear y mantener un sujeto colectivo de cambio, de ejercer de tribunos de los males del sistema (hay que conocerlos) y de ser de izquierdas. Hoy nos dicen que no hay alternativa al sistema liberal-capitalista salvo las dictaduras identitarias, aunque es mentira. Haberlo haylo pero cuesta más pensarlo y ejecutarlo.

Page gana a español a Rivera, Casado y Abascal

Cuando vea las imágenes seguro que Albert Rivera y el neotoledano Juan Carlos Girauta echarán espuma por la boca, hasta un socialdemócrata de esos tan peligrosos que hay que vetar como Emiliano García-Page, da más muestras de españolismo que ellos que llevan la bandera casi tatuada en la piel. El presidente en funciones castellano-manchego acudió ayer a la jura de bandera civil que la Academia de Infantería de Toledo ha celebrado en la capital. En la misma también han jurado bandera el portavoz Nacho Hernando (que está haciendo la mili civil de todos los socialdemócratas manchegos con aspiraciones) y otros miembros del Gobierno. Más españoles que el palo de la bandera que portaba la misma.

Cuando las personas se preguntan, especialmente todo el sanchismo que echa espuma por la mayoría absoluta, sobre el porqué de la victoria de García-Page, esta imagen es una muestra más de la contestación. El presidente manchego no deja nada a la improvisación en lo referente a tradiciones propias de su tierra. Si hay que ir a misa, va. Si hay que jurar bandera, se jura con todo el amor y la pasión española. Si hay que recorrerse la región, lo hace. En vez de acudir a los lugares a odiar a personas o regiones con la bandera detrás, como hace Rivera, García-Page acude a participar de lo típico por muy tópico que sea. Y eso sí, para que nadie diga lo contrario, es más español si cabe pues jura bandera, algo que el dirigente de Ciudadanos no ha logrado hacer por mucho que habla de patria y de banderas.

García-Page saluda a un legionario

También debe estar enfadado Pablo Casado, quien no se conoce que haya hecho algo parecido, pues el presidente manchego le da lecciones de españolidad. Él que siente España en el fondo de sus bolsillos, pues no ha conocido más pagador que el Estado español, tiene que soportar que un socialdemócrata, un rojo, jure bandera y esté en el desfile militar bien tieso y con casi lágrimas en los ojos. Y ¿qué dirá Santiago Abascal al ver a Page abrazado a un legionario? Igual así entienden la tunda que les han dado en Castilla-La Mancha. Lo que vende en Madrid, no vende en otros sitios. Y para jugar contra Page hay que ir más allá y no presentarse con un programa de destrucción de la sanidad y la educación.

En La Moncloa se habrán reído seguramente cuando hayan visto las imágenes y habrán dicho algo como “mira el cabrón del Page españoleando”. Aunque con un poco de envidia seguramente por no ser protagonista de tan bella estampa que hubiese acabado con su archienemigo Rivera. “Más grande era la mías” habrá pensado el presidente en referencia a lavandera de 40 metros cuadrados que utilizó cuando era Sánchez I, reconociendo su verdadero ser y no la estafa republicana que suele comentar. Pero a banderas y sentir España no le ganan a Page, luego que no se queje cuando le digan que es de derechas los sanchistas porque, a veces, les da pie a ello.

Iglesias aceptará parte del discurso de los críticos

En la reunión de hoy en el Consejo Ciudadano de Podemos, Pablo Iglesias aceptará parte del discurso de los críticos de Podemos, que cada día aumentan su número. Al menos así lo reconocen desde la propia organización. Lo que podía parecer una reunión tensa en el máximo órgano entre asambleas se ha convertido en una verdadera puesta en cuestión de buena parte de la estrategia que viene llevando a cabo el dirigente morado. Por ello, según nos cuentan, el máximo dirigente aceptará buena parte de las críticas, más bien las necesidades a futuro, siempre y cuando le permitan negociar con las manos más o menos libres la posible entrada de miembros de Podemos en el Gobierno de Pedro Sánchez.

Algo que según pasan los días torna más complicado pues desde el PSOE, apoyando la campaña contra Iglesias desde algunos medios que se están volviendo afines, intentan tensar la cuerda hasta el punto de que Podemos acepte una rendición (no entren personas de la formación morada o IU en el Gobierno) o fuerce unas futuras elecciones y así poder echarle todas las culpas. Lo que sí tienen claro en Moncloa es que Iglesias no entrará en el Gobierno de ninguna de las maneras, como mucho se aceptará un perfil técnico de alguien cercano a la formación morada. Sánchez no quiere a nadie que le haga cierta sombra o que le pudiese hacer parecer que está entregado al establishment financiero. También quiere tener las manos libres para pactar con Ciudadanos al ser consciente de que le forzarán a hacerlo desde los poderes fácticos. Ni con Rivera, ni con Iglesias es el lema que mantienen en Moncloa bajo supervisión del camarlengo.

Una vez le acepten esta posibilidad, aunque Espinar ha dicho que le parece un error como también han insinuado los Anticapitalistas, aceptará los análisis y, lo que es más importante, algún tipo de reunión para cambiar tanto la estructura del partido como la estrategia y análisis del nuevo ciclo político. No será posiblemente una Asamblea Ciudadana en sí, pero algún tipo de asamblea extraordinaria donde se puedan producir los cambios que se están demandando sobre el funcionamiento de las estructuras de partido y de las personas que ocupan los cargos de poder y donde analizar los resultados de estos cinco años intensos. No va a permitir que a él o a Irene Montero (los Ceaucescu como dicen en el errejonismo) les quiten de los cargos donde les pusieron los inscritos, pero de los demás atenderá a las peticiones de cambios organizativos y mayor democracia interna.

Que alguien con tanta influencia intelectual, cuando menos, como Manuel Monereo le haya pedido a Iglesias que piense seriamente en una Asamblea, le ha sacado de su burbuja a donde le había llevado la campaña para acabar con Podemos que existe en los medios. Que Margalida Quetglás, senadora balear comprometida y capaz, haya pedido un tiempo de reflexión también ha llegado a las altas esferas. Que María Espinosa pida recuperar el feminismo como mecanismo de comportamiento dentro de la organización es otro aviso de que los comportamientos de partido de toda la vida, que la ex-diputada califica de machirulos, sobran en Podemos. A estas personas hay que añadir a la potente Andalucía que viene con las pilas cargadas por la gran cantidad de agravios sufridos en el pasado, cuando paradójicamente han conseguido mejores resultados con Adelante. También vienen desde Aragón y Cataluña con ciertos resquemores.

Haber entregado la cabeza de Pablo Echenique y cambiarle por Alberto Rodríguez ha calmado algo a las personas que participan en el Consejo Ciudadano, pues todos los dedos señalaban en la misma dirección sobre los problemas más allá de Madrid. También le van a afear la conducta que ha tenido con Fran Casamajor al que ha laminado por el simple hecho de ser amigo de Espinar y provenir de la Comunidad de Madrid. En general va a ser la primera reunión donde le van a decir verdades que igual no le gustan a Iglesias. Debido a la campaña de acoso y derribo se ha apartado de quienes hacían críticas constructivas y se ha encerrado con un núcleo que comparte una visión tan restringida. Esto también se lo van recordar aunque no le guste.

La perspectiva no es amable para con Iglesias, pero piensan muchos y muchas que, una vez han pasado las elecciones, es el momento de para para pensar el proyecto y acabar con las actuaciones laminadoras por la sola voluntad o el miedo. Eso sí, Iglesias no quiere ni oír hablar de recuperar al errejonismo. Están vetados como grupo porque sigue teniendo en su propio cuerpo el puñal clavado como si fuese de ayer mismo. Y que algunos y algunas hablen de recuperarle le parece una afrenta. Por ahí no va a pasar porque sería como dimitir en sí. Aceptará debatir y, si no logra entrar en el Gobierno o si lo consigue, una Asamblea o como quiera que llegue a llamarse. Pero antes manos libres para enfrentarse a Sánchez, prietas las filas y que se calle durante un tiempo prudencial todo el mundo. Eso si no le han cabreado esta noche, dimite y manda todo…

¿Qué ha hecho Madrid para merecer a Aguado, Ayuso y Monasterio?

La primera respuesta a la pregunta realizada es obvia, no haberles votado. Pero no es tanto el haber votado al PP, a Ciudadanos y los neofascistas, que también, sino a las personas que encabezan cada una de las candidaturas. Analizadas por lo que dicen y hacen se hace incomprensible que los hayan elegido en sus partidos (gracias a que no hay democracia interna) y que las personas hayan validado a tal cantidad de incompetentes. En su vida más allá de la política igual se manejan con soltura y donaire, igual hasta sólo tienen saberes laborales (en el caso de la pepera no), pero en política demuestran que como poco no dan la talla.

De Isabel Díaz Ayuso se ha escrito de todo y todo malo. Durante la campaña electoral conocimos a una candidata que mostró una completa incapacidad para gestionar lo público, para tener una idea cercana a algo parecido al bien común, que sólo sabe cuatro eslóganes pero en cuanto se sale del guión es un esperpento completo. Da miedo que esta mujer pueda llegar a tener un presupuesto de 20.000 millones de euros. Ya de entrada se ha gastado en sus propuestas más dinero del que va a poder ingresar en sus cuatro años de gobierno juntándolos todos, pero le da igual porque está en otra cosa, en hacer de la política un bochorno continuo y que la desafección permita a la derecha gobernar por siglos. Y de paso insultará a catalanes, vascos, navarros y valencianos.

Rocío Monasterio es neofascista y ultracatólica. Quiere volver al siglo XIX cuando se podía explotar hasta la muerte a la clase trabajadora, la gente era temerosa de dios y los nobles y empresarios campaban a sus anchas. Y todo en una unidad universal de destino que es España. Nada nuevo bajo el sol porque son los hijos de los fascistas (incluso de los fascistas cubanos) que, salvo lo económico, quieren acabar con la democracia liberal, con la izquierda y con lo que se les ponga por delante. Y todo esto no le molesta al PP porque son hijos e hijas de quienes son.

Quien ha sorprendido es Ignacio Aguado porque se le tenía por tener algo de cerebro y capacidad. Siempre ha sido un sinsorgo pero lo que decía, más allá de las consignas partidistas, no era algo alocado. Cuñadista sí, pero no loco. Hasta que ha llegado esta semana y ha comenzado a decir cosas incongruentes y a meter la pata sin sonrojarse. Igual la nueva melena turca que luce le viene afectando pero decir que es liberal y progresista y aceptar los votos de los neofascistas y sentarse con ellos (como ha hecho Gabilondo por cierto) igual es incongruente. Decir que es liberal y afirmar que con Ángel Gabilondo no va ni a cenar porque es socialdemócrata y amigo de Pedro Sánchez es para lobotomizarlo y ver si hay algún bicho dentro. Pero lo mejor ha sido su campaña contra Correos.

Se quejó de que el PSOE se gastaba 200.000 euros para casi no cambiar el logo de Correos. Metedura de pata antológica pues es un contrato del PP y una decisión de ese mismo partido. Le han puesto la cara roja y el hombre no sólo no ha cejado en el empeño, sino que se ha lanzado a criticar que se hayan renovado los uniformes con el antiguo logo y que haya que cambiarlos por el nuevo. “Hace menos de un año, Correos cambió los uniformes a 25.000 trabajadores. Ahora, con el “nuevo” logo tendrán que volver a cambiarlos…igual que el rotulado de miles de buzones, furgonetas, papelería, etc. Es indignante como dilapidan el dinero público” ha escrito en tuiter. Y lo ha dejado por escrito sin percatarse de que esos dilapidadores del dinero público son sus socios de gobierno, el PP. Cuando se produjeron todos los hechos Albert Rivera estaba en amor y compaña con M. Rajoy y le pudo decir que no gastase de forma loca. Incluso Aguado podría haber presentado una Proposición No de Ley (PNL) para pedirlo y no sobre estupideces que es lo que le gusta.

O tiene mucha cara, o la inteligencia brilla por su ausencia pero criticar al partido con el que te sientas a negociar para gobernar diciendo que es lo mejor, muy de persona capaz no es. Criticar las políticas del PP pero sentir un amor tan profundo por sus dirigentes y repartirse los cargos no demuestra que la inteligencia comunicativa sea lo suyo. Decir que el PP despilfarra y vetar a los demás partidos salvo a ese partido sólo demuestra que Aguado tiene necesidad de pillar cargo público de cualquier forma. Porque no vaya a ser que pongan a Inés Arrimadas al frente de Ciudadanos, le dé por cambiar cargos y Aguado caiga en la purga. De ahí que si es consejero o vicepresidente se salva por los pelos, nunca mejor dicho. Es puro egoísmo o que le gustan los neofascistas y los hijos del franquismo de Alianza Popular.

En junio Madrid será la capital mundial de la Memoria

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Entre el 25 y el 28 de junio, más de 1300 especialistas de todo el mundo se reunirán en Madrid con motivo del tercer Congreso de la Memory Studies Association, en la que será la reunión académica más importante que se ha celebrado nunca sobre este tema. Este número duplica las cifras de participantes de las ediciones anteriores, celebradas en Ámsterdam (2016) y en Copenhague (2017).

El Congreso tendrá lugar en el campus de Moncloa de la Universidad Complutense de Madrid, en el mismo año en el que se conmemora el 80 aniversario del final de la Guerra Civil en 1939: el cartel y el programa muestran una imagen de las ruinas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense, donde se celebra la conferencia, en 1939, justo después de la guerra.

Sin embargo, el Congreso no se centrará solamente en la memoria concebida como “memoria histórica”, sino que será lugar de encuentro para las tendencias más novedosas en el campo de estos estudios: desde la memoria digital (¿qué pasa con la información que compartimos en redes cuando alguien muere? ¿Cómo se conmemoran los genocidios online?), la relación entre memoria y cambio climático (hay especialistas que ya están hablando del “trauma climático” creado por los cambios en el medio ambiente, o la nostalgia por los paisajes del pasado) o las concepciones no occidentales de la memoria, entre otros muchos. De hecho, el tema central del Congreso será la conexión de diferentes tradiciones de memoria en el mundo contemporáneo. Este tema se materializará en una charla entre intelectuales de diferentes orígenes y tradiciones, desde la concepción maya de la memoria hasta la dakota, la coreana o la “memoria oceánica” de la que se habla en Australia. El cierre del Congreso, por su parte, estará dedicado a la memoria de Ruanda, en el 25 aniversario del genocidio del pueblo Tutsi en 1994. Además de las más de 1300 ponencias, distribuidas en mesas redondas, plenarias, paneles y, posters, el Congreso contará también con un programa paralelo de cine y otro de arte.

Puesto que la memoria social siempre se manifiesta en el presente, el Congreso tendrá un firme anclaje en nuestra actualidad: ¿Cómo se sirve la extrema derecha en Europa de los discursos de la memoria para construir su propia genealogía? ¿Cómo recordamos en países como España y Portugal nuestro pasado colonial? ¿Y cómo recuerda Japón su participación en la Segunda Guerra Mundial? ¿O por qué el centenario de la Revolución Rusa de 1917 fue tan celebrado por todo el mundo menos en la propia  Rusia? ¿Cómo afecta la migración forzada a la construcción de la memoria de las personas que están obligadas a dejar sus países?

Al Congreso asistirán intelectuales como Aleida Assman (considerada “la experta de la memoria” en Alemania y creadora del concepto “memoria cultural”), Marianne Hirsch (creadora del concepto de “posmemoria”), Elizabeth Jelin (pionera de los estudios sobre represión y memoria en el Cono Sur), los escritores Viet Thanh Nguyen (Premio Pulitzer 2016) e Isaac Rosa, la dramaturga Laila Ripoll o Federico Mayor Zaragoza (ex director general de la UNESCO).

El Congreso está organizado por la Memory Studies Association, una asociación de especialistas en el ámbito de la memoria de todo el mundo: personas que trabajan en universidades, en archivos, en museos, en el ámbito del arte y que investigan, desde diferentes disciplinas, cómo relacionarnos con nuestro pasado. El comité organizador en Madrid está formado por ​ Francisco Ferrándiz (CSIC), María García Alonso (UNED), Marije Hristova (Warwick University), Johanna Vollmeyer (UCM) y María García Alonso (UNED).

Los críticos con Iglesias continúan haciendo el juego a la Caverna

Las revoluciones no se cuentan se llevan a cabo” podría ser un eslogan para todos los críticos que asoman cada día en los medios de comunicación para criticar a Pablo Iglesias. Es de primero de políticas (o de sentido común) que si se quiere orquestar una operación contra el líder del partido, lo primero es no difundirlo a los cuatro vientos y lo segundo ejecutar la acción… si puedes claro. Todo lo demás va en detrimento de las propias posiciones y te puedes cargar por el camino el partido al que pretendes salvar. La manía de hablar de lo interno en medios de comunicación, que es uno de los grandes lastres de Podemos, como si así se fuese más transparente o más democrático, lastra cualquier ejercicio de debate o de crítica en el Consejo Ciudadano. Todos acaban conociendo la posición de todas.

Airear los trapos sucios de manera personal y frontal es un error porque, como sucede con los casos de Ramón Espinar y Oscar Guardingo, acaban siendo señalados por los y las inscritas como traidores. Cuando se airean las desavenencias de forma tan cruda y existe un líder con tanta auctoritas como Iglesias, lo normal, a lo largo de la historia, es que se acabe pereciendo en el intento. Tener la razón, por muy convencido que se esté de ello, no habilita para no tomar decisiones inteligentes. Es comprensible que ante la llegada del CC del próximo sábado, a los críticos les hayan venido las prisas para que sus posturas puedan tener cabida. Pero si es algo que no es de uno solo, sino que se ha debatido y comentado entre varias personas, algunas de las cuales podrían estar presentes el día indicado, es preferible callarte. Y si quieres ejercer la libertad de expresión mejor no estar a todas horas en televisión.

Lo que están consiguiendo Espinar y Guardingo, especialmente el primero, no es poner sobre el tapete una serie de críticas muchas posiblemente acertadas, sino dar alimento de fácil deglución para las masas a la Caverna. Da igual que Espinar ni se postule, ni tenga un candidato, sólo con aparecer en los medios da pie a que sus palabras sean tergiversadas. Y como toda la ciudadanía que ha votado a Podemos no está constantemente al tanto de lo que pasa, sino que como mucho ven lo que les pasan en grupos o lo que dicen los principales medios de comunicación, acaban siendo presa fácil de los medios cavernarios. Al final a los críticos les pasa como en el mito de la caverna a quien había conseguido ver las verdaderas formas, es asesinado por quienes permanecían en la caverna que no le creyeron. Por tanto un doble error de principiante si lo que se quiere es que las propias posiciones sean debatidas e, incluso, refrendadas por la mayoría.

Curioso que el día en que Iglesias acudía a ver a Felipe de Borbón, distintos medios de comunicación hayan requerido a Espinar para tenerle todo el día en cartelera mediática y se haya publicado el artículo de Guardingo. Contraprogramación de la caverna para que lo que pueda decir el secretario general cause menos impacto o quede distorsionados por la suciedad que se introduce en el canal comunicativo. O bien no se dan cuenta de que están siendo utilizados, o bien se han lanzado a una guerra sin cuartel que perderán. También puede darse el caso de que sea una forma de justificar el irse a McMadrid como ha llamado Jesús Ausín al errejonismo. En todo caso, cualquiera de las tres fórmulas no ayuda a establecer un debate serio y necesario, porque lo paradójico es que es necesario aunque intemporal como ya dijimos.

¡Que vuelvan los burgueses bohemios!

Estos pueden ser los errores más graves (hablar a destiempo y alimentar a la bestia), pero no son los únicos. El debate debe situarse no en los nombres sino en la visión de conjunto en la que debería encajar Podemos, en la estrategia a seguir y en el claro problema estructural y de dirección. Sin embargo, lo que más suena y resuena es que Espinar y Guardingo quieren que vuelvan Errejón y cía., Bescansa, Bustinduy y otros compañeros de fatigas. Justo se habla de nombres cuando no se quería hablar de ellos sino de ideas. Y si bien muchas personas son recuperables, como por ejemplo Lorena Ruíz Huerta, los errejonistas es posible que ya no sean bienvenidos en Podemos. La salida de los McMadrid y la mala uva empleada contra Podemos en la campaña no son el mejor aval para recuperarles. Roma no paga traidores y las bases podemitas menos.

El errejonismo es feliz siguiendo su camino que no es otro que seguir al ungido caudillo de la verdad de la izquierda (caviar) y Podemos ya verá qué hacer. Además, no hay que dejarse deslumbrar por el resultado en Madrid, eso pasa una vez y no dos, y no hay garantías de que se pueda extender con éxito. Con el añadido de que los medios no le van a alimentar porque ya cumplieron su cometido que ha sido casi hacer desaparecer a Podemos en Madrid. Las personas que han apoyado a Errejón posiblemente vuelvan a Podemos o al PSOE, pero lo que interesa a la formación morada son aquellas que se abstuvieron, no que vuelva Íñigo Errejón y los burgueses bohemios. Seguir a la beautiful del progresismo postmoderno lo único que puede provocar es que las personas de las capas populares abandonen y los “bobos” acaben votando a Ciudadanos que es su cubículo natural.

El debate estratégico y orgánico.

Curioso que lo que menos se ha difundido es la crítica, muy lícita de Espinar y Guardingo al deseo de Iglesias de pactar con el PSOE. ¿Sería mejor que Podemos no estuviese en el Gobierno y apoyase desde fuera tipo Portugal? ¿Es de fiar Pedro Sánchez en sus pactos con la formación morada o hay que vigilarlo de cerca? Ambas preguntas son claves en lo que hoy en día está pasando y es algo que se debería debatir con amplitud de miras y pluralmente en el Consejo Ciudadano. Ambas posiciones son legítimas y tienen inconvenientes y beneficios para Podemos. En contra la visión de entregados al establishment, pérdida de capacidad de impugnación del sistema, etcétera. A favor que se puede ganar visibilidad, capacidad decisoria y generar confianza en las personas para que no vean a Podemos como una “banda de extremistas” como venden en la Caverna.

No han dicho los críticos una cuestión estratégica, que deberían haber hecho de forma particular, y que en estos momentos podría ser clave. Debería Iglesias callar durante un tiempo, hacer una campaña de silencio hasta que Sánchez se posicione, que no sepan a qué estás jugando desde el mismo sábado. Aunque se decida entrar en el Gobierno, callar y esperar. Si no ha llamado ni a Iglesias, ni a Garzón, ni al Baldoví, mejor estar callados y que comiencen a pensar que se han enfadado y que ya igual ni se vota a favor. Es más ni responder mensajes o llamadas en unos días. Mejor que decir que a Podemos no le da miedo que haya nuevas elecciones que piensen que eso puede pasar. La comunicación de Iglesias está siendo nefasta en este sentido. Silencio total.

Y ¿qué hacer con Podemos como organización a futuro? Casi todas las inscritas y los inscritos no verían con malos ojos una Asamblea Extraordinaria donde se debatiese con tranquilidad, en varios días y no de forma atropellada como pasa en Vistalegre, participando organizaciones muy diversas, círculos (los que queden), intelectuales, partidos extranjeros, lo que se decida. En vez de una Universidad de Verano, una Asamblea de Verano donde, después de que se sepa qué hace el gobierno en funciones, se trabaje por el futuro de la formación morada. Esto es mucho mejor que lanzarse a un Vistalegre III o cualquier otro paso en falso. En verano, que las personas no quieren ni oír hablar de los “puñeteros políticos” y así todos pueden mirarse a la cara. Las han pasado canutas críticos y oficialistas con las campañas de acoso y derribo y esos lazos no se pierden así como así. Incluso hoy hay una campaña contra Iglesias, como denunciamos hace días, por eso no es bueno alimentar a la Caverna con posiciones legítimas, en muchos casos con mucha razón (en la parte organizativa sobre todo), porque se pierde la razón y la oportunidad. Es necesario que quepan los kichis, los espinares y los iglesias. Y si lo que se quiere es la revolución, ¡¡¡no la aviséis!!!

Esquerda Unida califica de “fraude” la futura Ley de Juego de Feijóo

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Eva Solla, coordinadora nacional de la Esquerda Unida y Vicepresidenta del Parlamento de Galicia, calificó de «fraude» el proyecto de ley de Ley de Regulación del Juego de Galicia que el PP ha presentado y que tiene la intención de actualizar la obsoleta Ley del Juego. «Valoramos hoy el proyecto presentado por el PP en el juego como un auténtico fraude, que no aborda todos los compromisos y demandas sociales en relación con la necesidad de detener la implementación del juego en nuestro país», dijo Solla en una conferencia de prensa.

«La Xunta de Galicia tardó más de un año en presentar un proyecto de ley y lo hizo después de que Esquerda Unida presentara su propuesta de ley y, contrariamente a la nuestra, es un fraude y no defiende a los jóvenes ni a las familias, como se prometió. «Dice el coordinador estadounidense. En primer lugar, «porque esta ley no resuelve el problema de abordar la publicidad de los corredores de apuestas», mientras que desde EE. UU. Exigimos la eliminación de la publicidad relacionada con la promoción, difusión y patrocinio de cualquier forma de juego de diferentes maneras (tanto en los medios de comunicación de comunicación como en internet) dirigida a mostrar el juego y las apuestas como ocio. «Sin embargo, la Xunta deja este punto abierto a la aprobación de una autorización, por lo que este anuncio no está prohibido y no resuelve este grave problema que termina normalizando el juego», dice.

En segundo lugar, «esta Ley no establece ningún mecanismo de acceso a las máquinas ordenadas». Desde los EE. UU., Proponemos elementos destinados a evitar que se pueda acceder a estas máquinas mediante mecanismos similares a las máquinas de tabaco o después de una verificación mayoritaria, y que estas máquinas no sean accesibles para los menores.

«Otra de las innovaciones que los Estados Unidos introdujeron en la Propuesta de Ley es un elemento importante: las casas de apuestas no son bares, por lo que es importante desasociar el consumo de alcohol del juego, es decir, debe prohibir la venta de alcohol en estas casas de Las apuestas, que no se mencionan en la Ley de Propuestas de la Xunta de Galicia «, aclara Solla.

«Con respecto a las distancias de los corredores de apuestas, el Draft de la Xunta es un fraude absoluto, ya que si bien los EE. UU. Propusieron una distancia de un kilómetro entre los corredores de apuestas y los centros juveniles, escuelas … la distancia que marcan es un poco ridícula, De 150 metros, y solo contempla las escuelas, no importan los parques infantiles, los lugares de ocio o las instalaciones deportivas. Por eso decimos que esta ley es solo para salvar la cara, pero no para satisfacer las demandas sociales «, analiza.

En su opinión, «la Xunta debería tomar nota de las demandas de los profesionales y las familias». El juego no es de ocio, es un negocio que está relacionado con un modelo social que rechazamos de los EE. UU. Es por eso que desde Esquerda Unida continuaremos trabajando con las asociaciones y nos reuniremos con las asociaciones de vecinos, ambos barrios como Los Mallos en A Coruña o el barrio de Navia en Vigo, para escuchar sus demandas. «Este es un problema que afecta a las familias y la sociedad, quienes entienden que el juego y las casas de apuestas no están relacionados y que tienen que estar fuera del alcance de los jóvenes», dice.

La ministra Ribera vuelve a secar El Tajo

Mientras la “expoliante” legislación creada por el PP para apoyar a sus otrora barones regionales siga en vigor sólo cabe esperar que la responsable ministerial ejerza su poder de decisión para no secar el río Tajo. Como diputada electa por Madrid, la ministra en funciones Teresa Ribera debería ser consciente del daño que los trasvases por debajo de cuota de agua embalsada de referencia. Por si no lo recuerda el río pasa por la región madrileña y el año pasado provocó en Aranjuez, por ejemplo, problemas ecológicos. Lo mínimo que se puede esperar de un Ministerio para la Transición Ecológica, además de abroncar a las personas por no reciclar, o hacer dieselazos, o estar todo el día de flower power, es procurar que tener poder sirva para mejorar el ecosistema.

Ayer mismo, día del Medio Ambiente para mayor escarnio, se supo que el ministerio que ostenta Ribera, gracias al informe presentado por Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), ha autorizado el trasvase en junio de 2019 de 20 hm3, constatándose que el agua embalsada en Entrepeñas y Buendía es de 639,6 hm3, muy por debajo del volumen de referencia mínima que es de 673 hm3. ¿Esto qué significa? Que el PP introdujo en la legislación, para favorecer a sus dirigentes territoriales y sus feudos partidistas, la posibilidad de trasvasar agua aunque los embalses estén por debajo del mínimo. O dicho de forma más rotunda, la capacidad del gobierno para secar embalses y ríos si les place.

El año pasado en Castilla-La Mancha ya se observó cómo este método de trasvasar agua provocó numerosos problemas a los ecosistemas del río Tajo, además de provocar una plaga de algas con el peligro de insectos que de ello se deriva. Se quejó en su momento Emiliano García-Page y ayer lo volvió a hacer. El presidente manchego ha asegurado que solo pide una cosa al Ejecutivo de Pedro Sánchez en esta legislatura en materia medioambiental; esto es, “coherencia” para con los planteamientos de un Gobierno que ha recibido “un voto mayoritario” con un planteamiento “claramente ecologista” y que “tiene que asumir” que el trasvase Tajo-Segura “no tiene nada de ecológico”. Dejar con restricciones de agua a los castellano-manchegos, mientras en Alicante, Murcia y Almería disfrutan del agua del Tajo sin arreglar y sin utilizar toda la potencia de las desaladoras existentes, es un claro caso de dejadez política por parte de los responsables territoriales que no quieren asumir el aumento del coste del agua. Porque es más barato saquear el Tajo que poner a pleno rendimiento las desaladoras por el mayor coste del agua.

Ya se llevó a los tribunales europeos algunos trasvases “ilegales” y se le dio la razón a la Junta de Castilla-La Mancha. En esta ocasión, según nos cuentan fuentes desde el Palacio de Fuensalida, no quedará más remedio que volver a acudir a los tribunales europeos para ganar la batalla del agua. García-Page no se ha negado a ceder agua, pero siempre y cuando sobre en la región, a la par que ha animado a utilizar las fuentes alternativas. Hasta han llegado a saquear pozos subterráneos de la provincia de Albacete para enviar agua a Murcia. De ahí que cueste entender que la ministra, que debería ser consciente de las consecuencias de trasvasar por debajo del límite, no haya paralizado la transferencia de aguas. Es una decisión administrativa, en base a un estudio y que lo posibilita la legislación, pero en su mano está, sin caer en la prevaricación, el no autorizar el trasvase porque hay sentencias condenatorias de la UE.

Parece que la ciudadanía castellano-manchega, por ser menos numerosa, por no estar gobernada por el sanchismo, por no se sabe bien qué, es despreciada cuando se juega con sus recursos. “Para este caso del nivel 3, el artículo 1 del citado RD 773/2014, de 12 de septiembre, indica los valores umbral mensuales de reservas conjuntas en los embalses de Entrepeñas y Buendía que definen el nivel 3 y, asimismo, establece que en esta situación el órgano competente podrá autorizar discrecionalmente y de forma motivada un trasvase de hasta 20 hm3/mes” dice la legislación. Queda claro que hay libertad de autorizar o no si se llega al nivel 3. Por tanto no hay excusa para no actuar en pro del bien común. Mientras se seca el Tajo y se producen alteraciones en el ecosistema. Mucho New Green Deal de la burguesía bohemia pero la ciudadanía manchega a pasarlas canutas.