miércoles, 14 enero, 2026

Isa Serra denuncia el abandono del Sur de Madrid

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La candidata a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Isa Serra, ha acudido hoy a Fuenlabrada a un encuentro de proximidad con los vecinos y vecinas de la localidad, acompañada por Pedro Vigil, candidato de Podemos a la alcaldía del mismo municipio y de Jacinto Morano, candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid.

Isa Serra ha reivindicado que la Comunidad de Madrid aún hoy en día sufre del “proyecto aguirrista de la especulación respecto a la vivienda, al suelo, a los servicios públicos, al transporte y a todo lo que son derechos fundamentales”. Este modelo, según Serra, lo han continuado todos los gobiernos del PP y ha consistido en “aumentar la segregación, en aumentar la desigualdad y en aumentar la desigualdad también en términos territoriales. Y quiénes vivís en el Sur sabéis perfectamente que se han dedicado a abandonar el Sur y la periferia para favorecer al centro”.

Por su parte, Vigil ha destacado que a pesar de que históricamente el Sur ha sido una zona industrial, actualmente municipios como Fuenlabrada viven el paradigma de lo que está ocurriendo en la región.

“Aquí detrás tenemos Coca-Cola, una multinacional que, obteniendo beneficios, decidió hacer un ERE donde mandó a centenares de trabajadores y trabajadoras a la calle. Afortunadamente, los espartanos y espartanas se organizaron y lucharon por su trabajo”, ha explicado el candidato a Alcalde.

Respecto al encuentro, Morano ha destacado que “este encuentro de hoy es un ejemplo de cómo creemos que tiene que ser esta campaña. Hay muchas propuestas políticas que están haciendo grandes hitos mediáticos, pero parece que hay miedo a hablar con las vecinas y vecinos y escuchar sus problemas”, ha dicho, y es que para el candidato de Podemos, las propuestas políticas se tienen que construir “en base a los problemas reales de la gente”.

Vigil ha destacado que aunque “no vamos a tener los medios de comunicación, no vamos a tener el dinero”, lo que hace fuerte a Podemos es “que tenemos a la gente”. “Os pido que esta semana seáis nuestra voz, en las panaderías, en las fábricas, en los colegios… sois nuestro principal activo, sois nuestra fuerza. Que no nos digan que no se puede.”

“Estamos en la recta final de las elecciones generales y yo creo que nos tenemos que dejar la piel en estos días para que podamos sacar el mejor resultado posible el próximo domingo. Creo que nos jugamos mucho y creo que de hecho es literal: creo que nos jugamos la vida (…) nos la jugamos las mujeres, pero también nos la jugamos los trabajadores, los pensionistas, los jóvenes”, ha dicho Serra. Por eso la candidata a la Presencia ha concluido en que “solamente” con un gobierno de Unidas Podemos fuerte es como se va a conseguir mejorar la vida de la gente y recuperar la posibilidad de tener un futuro “para todos y todas”.

Debates: error y rectificación

Ya sabíamos que esta campaña electoral iba ser abrupta, llena de descalificaciones e insultos, que la posverdad, fake news o simplemente la mentira (no entiendo esa moda de habiendo palabras en castellano utilizar de otros idiomas, o que se impongan desde el imperio) se impondrían.

También que dado el bajísimo nivel de la clase política actual y en especial de sus líderes, no iba a ser un momento especial para expresar ideas, propuestas, e incluso para aportar salidas a los temas conflictivos. Tampoco que se buscaran nuevas soluciones a viejos problemas, con valores de los que hoy en día escasean como audacia, imaginación, o generosidad.

Quien quiera todo esto que recurra a los libros de historia y lea sobre nuestra Transición.

Pero que se diera un espectáculo como el que estamos sufriendo sobre los manidos debates electorales, supera todas nuestras previsiones negativas iniciales.

Conviene hacer un poco de historia consciente de que en dos días este asunto será ya de la prehistoria. Pero antes una breve reflexión, convencido de que no será entendida por mis compañeros de ideología, que contiene un interrogante.

¿Se puede ser socialista, votar al PSOE (vale igual para el resto de partidos), y al mismo tiempo no ser  un borrego y analizar libremente lo que se ve y oye, criticando al líder sabiendo que se hace por su bien y especialmente el del partido?

La respuesta parece evidente; no sólo se puede sino que se debe, por eso avanzo en esta reflexión.

Pedro Sánchez intentó una jugada maestra aceptando ir al debate organizado por A3…..porque iba VOX y quería enfrentar a las derechas.

Hubo críticas, incluso desde el socialismo, porque no fuera al debate de la televisión pública que en lógica electoral era a cuatro. Pero no se inmutó porque ya se sabe que hoy en día la táctica se impone a la estrategia y los que deciden no son sesudos ideólogos sino técnicos en marketing político y estudios demoscópicos.

Que por cierto, valen igual para un roto que un descosido, o sea para asesorar a la izquierda, a la derecha, o a una empresa de cosméticos.

Tras la decisión de la Junta Electoral Central se complicó ese plan y sus asesores no supieron reaccionar y le han hecho cometer un grave error, que le podía llevar a hacer el ridículo o quizás ya lo haya conseguido.

En campaña lo más importante es no cometer errores, hasta ahora la de Sánchez estaba siendo impecable contrastando con los constantes errores de sus adversarios, pero ahora cometía uno que le podía costar caro si no reaccionaba con inteligencia democrática, y al final ha sido así.

Sánchez ha demostrado que tiene más fuerza que el resto para encarar un doble debate aunque sea atípico y fuera de lógica.

Ha hecho lo que la gente sensata que le apoyamos  le indicábamos, que fuera a los dos debates obligando a TVE a cambiar la fecha, calmando así la rebelión que se estaba produciendo en su seno y demostrando cintura política y altura de miras.

Es evidente que ha sido una decisión atípica, porque jamás se han hecho dos debates seguidos, incluso que es un arma de doble filo, pero es un hombre de suerte y puede salir de ellos fortalecido en la forma y en el fondo.

Con ese movimiento recupera de nuevo el mando de la campaña perdido en estas horas, desactiva las críticas de sus oponentes y lo más importante, demuestra que no tiene miedo a ninguna situación  por difícil que ésta sea. Vuelve a ser otra vez el Pedro Sánchez de “Manual de resistencia”.

Ésta ha sido la única manera de sacar la patita y dar la vuelta a esta compleja situación, no haciendo caso a un pusilánime como Redondo y sí  a los viejos socialistas de la antigua escuela.

Sigue así Pedro, sigue así.

¡Lo que faltaba! Casado copia al PSOE propuestas de empleo

No pasa un día sin que el candidato del Partido Popular no nos sorprenda con alguna ocurrencia. Normalmente Pablo Casado, debido a su mitomanía, nos regala las mentiras más grandilocuentes, pero en esta ocasión se ha lanzado al “más increíble todavía” apropiándose de propuestas del Gobierno del PSOE para su programa de empleo y relaciones laborales. Sí, como lo leen. Ese mismo gobierno que está destrozando España resulta que tiene propuestas de empleo que le parecen no sólo buenas, sino hasta apropiables al nesciente Casado.

No hace tanto, aunque en esta sociedad cagaprisas más que líquida pueda parecer una eternidad, la ministra de Economía Nadia Calviño adelantó algunas de las propuestas gubernamentales para favorecer la movilidad en el empleo. En su charla afirmó que el PSOE estaba decidido a implantar la capitalización individual del trabajador (sobre el 1,53% del salario bruto a pagar por el empresario) para “favorecer un mercado laboral eficiente y justo”. Esto es la famosa “mochila austriaca” que también quiere implementar Ciudadanos y que ahora presenta Casado como si fuese una gran idea propia. Nada más lejos de la realidad aunque en el fondo quiere lo mismo que los demás, surtir a la fracción financiera de fondos privados para que tengan liquidez. Parece que el dinero barato y los miles de millones que han inundado a la fracción dominante del bloque en el poder no son suficientes para dotarles de estabilidad.

Curioso es también que Casado casi calque las palabras de la ministra al hablar de lo beneficioso que puede llegar a ser. Eso sí, a diferencia de la tecnócrata de Pedro Sánchez, pudiera ser que Casado, como quiere Albert Rivera, lo que tiene escondido es acabar con las prestaciones por desempleo. Lo curioso es que esa mochila austriaca no es bien vista ni por sindicatos, ni parte de la patronal. Pero Casado, al ver que nadie decía que no, ha decidido apropiarse de la propuesta de Calviño en sus mismos términos. Así tenemos a PP, PSOE y Ciudadanos con la misma propuesta pero desconociendo lo que hay detrás de la propuesta en realidad, salvo que es una petición de la Troika. No copia al PSOE sino a Ciudadanos lo de los bonos de la FP Dual y para la formación de parados. Algo que no contiene garantías de calidad y se presta a muchísimas irregularidades posibles como han denunciado los sindicatos

También ha copiado Casado las propuestas del PSOE para el cambio de la flota de vehículos dependientes del petróleo por híbridos o eléctricos o la necesidad de poner puntos de recarga a lo largo y ancho de España. Bueno realmente se siguen las indicaciones de la Unión Europea y poco más. Pero lo mejor, como pueden ver en el tuit anterior, es que promete aplicar algo que ya se viene aplicando, los dos años de tarifa plana para autónomos. No se ha enterado el candidato de que eso ya lo ha introducido el gobierno del PSOE y numerosos gobiernos autonómicos. Como no se entera de lo que pasa realmente en España, salvo sus fantasías mentales, pues no es capaz de ver que propone algo que ya se hace.

Eso sí, como no podría ser Casado sin mentir o inventarse propuestas imposibles, deja para el final lo mejor. 500.000 empleos al año, unidad de mercado y 5 días para la creación de empresas. Vayamos por partes. Si el consejero de Empleo de Andalucía (que es de derechas) ha afirmado que es mentira que vayan a conseguir crear 600.000 empleos en cuatro años en la región más poblada de España, ¿qué le hace suponer a Casado que conseguirá 2.000.000 millones de empleos en toda España? Sí, dos millones pretende crear Casado y sin destruir ninguno claro. Vamos piensa acabar casi con todo el paro. Claro que conociendo sus capacidades matemáticas (850 es más que 900) no sería de extrañar que menos un millón sea mejor que dos millones. También sabemos que para el candidato pepero un trabajo de explotación de 300 euros es casi un lujo.

Lo de la inscripción de empresas en cinco días es una propuesta de Ciudadanos de la campaña de 2015-2016 (ahora Ciudadanos propone  dos días) que recoge ahora el PP. Parece que Daniel Lacalle es tan gran economista que se dedica a copiar a los demás pero no lo sabemos apreciar. O es que Casado, como está tan acostumbrado al plagio, ya que lo ha hecho en diversos escritos utilizados para organismos oficiales, lo que no es extraño dada la capacidad (o habría que decir incapacidad) intelectual del candidato, pues copia y sonríe con mendacidad. Como verán tanto al PSOE como a Ciudadanos, el señor Casado les roba las ideas. Al resto de españoles ya sabemos perfectamente lo que les quiere quitar.

Post Scriptum. Dos apuntes breves. Uno, la creación de empresas puede llevar meses desde que surge la idea y se implementa, por lo que sería bueno que los políticos utilizasen el verbo adecuado que es inscripción. Utilizando creación pareciera que en cinco días se puede desarrollar un proyecto. Sabemos que a Casado incluso le sobran días, pero si hasta dios, según dicen, tardo seis días en crear el mundo, igual hay que ser un poco mejor hablado. Dos, la unidad de mercado existe en España desde hace algunas decenas de años, casi siglos, que se quitaron las fronteras arancelarias interiores. Igual deberían utilizar otros términos o no hablar en caso de no saber de qué hablan.

Pablo Iglesias: “No hay soberanía sin escuelas públicas y hospitales públicos”

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Pablo Iglesias ha comenzado su intervención señalando la importancia de la campaña para los comicios del 28 de abril, puesto que son “unas elecciones formalmente generales pero materialmente constituyentes”. “Una de las grandes crisis a las que se enfrenta el Estado español es la crisis de la territorialidad, que no es solo el conflicto en Catalunya sino que tiene que ver con un proyecto reaccionario centralista”, ha dicho Iglesias.

En ese sentido, ha añadido que “los patrocinadores del proyecto recentralizador son los mismos que defienden entregar la soberanía monetaria al Banco Central Europeo, son los mismos que entienden que la política económica tiene que venir de Bruselas. Y nosotros les decimos en el siglo XXI que hablar de democracia es hablar de soberanías compartidas”.

Además, el candidato de Unidas Podemos a la Presidencia del Gobierno ha defendido la importancia de los servicios públicos. “No hay soberanía ni patria sin escuelas públicas, sin hospitales públicos. La dignidad de una patria es que esos servicios públicos se garanticen, porque lo que diferencia una democracia de una dictadura es que las democracias garantizan que, hayas nacido en el barrio que hayas nacido, vas a poder tener una educación y una sanidad igual que las personas que hayan nacido en un barrio mejor que el tuyo”.

Iglesias ha reparado también en la crisis de indiferencia política que afecta especialmente a los jóvenes, que piensan que la política no vale para nada y que los políticos no son gente de fiar. “No hay que fiarse de ningún político, de nosotros tampoco; hay que fiarse de las garantías. Pero, si la política no vale para nada, ¿por qué las grandes empresas energéticas se compran cada día expresidentes y exministros llevándolos a sus consejos de administración? Si la política no sirve para nada, ¿para qué sirven las cloacas?”. Por ello, ha animado a los indecisos a ir a votar y ha pedido que den “una oportunidad, una sola, a Unidas Podemos, porque hemos demostrado que las cosas pueden cambiar”.

“Hay algunos a los que les gustaría no debatir, a los que les gustaría que no hubiera elecciones y se hiciera una media de todas las encuestas, pero la llave de lo que va a ocurrir el próximo día 28 la tiene gente anónima, gente que tiene un instrumento muy útil, el instrumento del voto”, ha resaltado. Las elecciones tienen una gran importancia “para decir que España no tiene por qué ser un país dominado por los fachas, que puede haber una alternativa diferente de fraternidad para construir un futuro colectivo”.

Por su parte, María Eugenia Rodríguez Palop ha centrado su intervención en el feminismo y ha cargado duramente contra lo que ha denominado “el trifachito trifálico”, en referencia al PP, Ciudadanos y Vox. “Están dispuestos a tenernos sometidas a las mujeres, a criminalizarnos, a sacarnos del mercado laboral”, ha asegurado. La candidata al Parlamento Europeo ha criticado el “feminismo liberal”, afirmando que solo “piensa en las mujeres elitistas, en el 1%, pasando de las personas dependientes, de las cuidadoras y, por ende, de las mujeres migrantes, de las que solo quieren sus hijos”.

“Nuestro feminismo, el feminismo del 8M, es aquel que apoya el feminismo de los cuidados, de los afectos, de los vínculos, y por eso sabemos que tenemos que hacer justicia a quienes nos han cuidado, que son las mujeres migrantes y las madres y las abuelas pensionistas, que con sus pequeñísimas pensiones cuidan de nuestros hijos e hijas para que nosotros, hombres y mujeres, podamos trabajar de forma precaria en un mercado laboral de mierda”, ha sentenciado.

Casado es un negacionista del cambio climático

No es que sorprenda esta posición de Pablo Casado, su máxima referencia intelectual José María Aznar piensa igual, pero es curioso que lo haga de forma tan abierta y sin recurrir a la mentira como viene haciendo en esta campaña electoral. Niega el candidato de la reacción que la utilización de coches diésel sea harto contaminante. Es más incluso se permite el lujo de afirmar que los diésel de hoy en día contaminan menos que un coche de gasolina de hace años. Lo hace para reforzar la industria automovilística en España sin percatarse de que si sigue esa industria aquí no es precisamente por la fabricación o no de motores diésel. Así que en cierto modo engaña, o no tiene ni idea de lo que habla que es lo más posible.

Empieza como siempre a ofrecer datos para darse importancia. Entre éstos afirmar que el sector del automóvil genera 575.000 empleos directos y 1.000.000 de empleos indirectos. Y ¿cuáles son los indirectos que tan en peligro estarían? Desde luego no son ni los bares de al lado de las fábricas (escasos desde hace décadas), ni los talleres mecánicos, ni los vendedores de piezas que tendrían trabajo mientras haya coches. Podrían ser los fabricantes de autopartes pero desde hace unos años vienen deslocalizando la producción así que no se sabe bien cuáles son esos empleos indirectos tan en peligro por la persecución al diésel. Que igual no lo están tanto porque, se fabriquen o no los coches en España (gracias a las enormes subvenciones estatales para que no deslocalicen), es de suponer que el resto de la industria relacionada seguiría pues los coches y camiones sí se venderían, sean diésel, gasolina, híbridos o eléctricos. Una exageración que, empero, esconde algo peor, como es la negación del cambio climático.

“Cuando presida el Gobierno no prohibiremos los coches diésel, ni subiremos los impuestos un 31% a 17 millones de conductores (unos 1000€ al año) como propone Sánchez” ha rematado. Ya afirmamos que subir el impuesto al diésel perjudicaba a la clase trabajadora principalmente, pero esos mil euros por persona igual son muchos euros pues salen a 90 euros al mes aproximadamente, un depósito y medio al mes. Olvida también que la famosa subida al final no ha sido aplicada y que el PP subió el diésel hasta cotas históricas mientras bajaba el precio del petróleo. Realmente olvida que hasta hace un año él era parte del partido gubernamental, el cual machacó a los conductores con impuestos para paliar su incompetencia recaudadora por otras vías y pagar los 60.000 millones regalados a los bancos. Pero, como advertíamos, todo ello viene derivado de la negación del cambio climático.

Isabel Díaz Ayuso, la libertaria mentirosa que se presenta como candidata a presidir la Comunidad de Madrid, afirmaba no hace mucho que “nadie podía decirle si debía o no utilizar el coche”. Que eso de los miles de muertos por culpa de la contaminación en Madrid capital era mentira y un invento de los peligrosos colectivizadores. Si recuerdan que Aznar afirmaba que nadie le iba a decir a él si se tomaba una o dos copas antes de conducir, lo que suponía que le importaba bien poco asesinar a otras personas por culpa de su ebriedad, Díaz Ayuso, la amiga de Casado, dice que para trasladarse a ella nadie le dice cómo. Que ella conduce siempre que quiera, contaminando lo que haga falta, porque el individuo es libre. Claro y los que viven alrededor deben ser peluches. O pero aún, son rojos ecologistas que nada más que merecen morir. No lo dicen pero seguro lo piensan.

Casado es de la misma opinión. Como el individuo es autónomo y libre puede ir por la vida causando el mal a los demás y destruyendo el planeta. Decía el gran filósofo de la libertad, John Stuart Mill (uno de los padres del liberalismo), que en todo lo relativo a la autonomía del ser no era bueno que interviniesen los demás, salvo cuando esa acción autónoma perjudicara a las demás personas. Estos liberales nescientes, que ni han leído a Mill ni a nadie, piensan que esto es la jungla, que la sociedad no existe, que el cambio climático es un invento de rojos y que nadie les va a decir cómo ir por la vida. Por eso los cientos de casos de corrupción para financiar al PP o para llevárselo crudo no les incumben, por eso siempre son los otros los culpables de todo, por eso aunque lleven gobernando más de veinte años en Madrid es culpa del PSOE todo lo malo.

Es complicado entender su modo de pensar pues escapa a cualquier racionalidad mínima, de hecho subsisten como seres humanos gracias a que tienen asimilados los procesos de ingestión de alimentos y de reproducción, plenamente animales, porque de otro modo se hubiesen extinguido hace tiempo. Un individualismo que, como las mentiras de Casado, sólo existe en sus cabezas, ya que negar la existencia de una sociedad (a la que recurren para autolegitimarse cuando nadie les da la razón en algo, por cierto) es como mínimo de orates. Hasta Platón era consciente de su existencia y por ello quería controlarla. Popper llegó a reconocer que no sabía qué hacer con la sociedad en su pensamiento. Es la paradoja liberal, negar la existencia de algo que es mucho más real que sus ideas individualistas. Y entre esas verdades está que el exceso de industrialización del capitalismo está matando el planeta. Siendo la automoción uno de los problemas, no el mayor pero el más sencillo de atajar.

Y la solución que nos propone Casado es renovar la flota y poner más puntos de carga, lo mismo que propone el PSOE, Ciudadanos o Unidas Podemos, algo que no han hecho en los siete últimos años de estancia en el gobierno pese a las indicaciones de la Unión Europea (que algunas multas pagadas del dinero del bolsillo de la ciudadanía nos ha costado). Como vamos conociendo a Casado y sus embelecos, cabría preguntarle si esa renovación para costear automóviles más caros (eléctricos o nuevos) ¿la va a pagar la gente con la subida del SMI que pasa de 900 a 850 euros? ¿Con salarios modales en torno a los 1000 euros cómo pagar casa, coche y alimentación? ¿Sabe cuántos puntos de recarga son necesarios? ¿Sabe lo que es un punto de recarga? Realmente lo que parece es que más que proteger los empleos está protegiendo los intereses de los constructores y el facilitar a sus amigos ricos el cambio de automóvil.

Rivera está preparando a conciencia los debates…

Lleva una campaña donde ha procurado dar mayor peso específico a sus candidatos Albert Rivera. Salvo dos o tres actos que pueden haber sido más peculiares como el de Rentería, el candidato ha optado por un perfil más bajo en líneas generales. No ha podido evitar su mantra central “sanchismo-Cataluña”, pero sí es cierto que se ha dedicado a ser más propositivo que reactivo. La leña la ha dejado para Arrimadas, Girauta o De Quintos (quien está sorprendiendo dentro de la formación naranja según nos cuentan). Se ha optado por un menor desgaste del candidato principal, en un intento de hacerle ver más presidenciable entre el amplio grupo de la derecha y no asustar al votante más moderado.

Las encuestas no muestran que ese “ocultamiento” de Rivera esté dando resultados pero, nos dicen, queda mucha campaña y esta semana se daba por descontada. O lo que es lo mismo, piensan más en términos de concentración de esfuerzos en la última semana. Ahí es donde piensa echar el resto el candidato para terminar de restarle votos al PP y posicionarse como principal fuerza de la derecha. La verdad es que las mentiras constantes de Pablo Casado ayudan en ese sentido y quieren potenciar un perfil menos “cuñadista” para lograr el objetivo. Quieren, en la última semana, evitar esa imagen de chaquetero, de ultra, de cuñado en barra de bar, para darle un buen mordisco al voto del PP que las encuestas internas les muestran. También, piensan en todos esos votantes moderados que tienen dudas sobre Pedro Sánchez y sus pactos con el secesionismo.

No olvida a su Némesis ni en un acto con mascotas, ¡Sí ha hecho un acto con perros!, y ha incidido en la mala imagen del presidente del Gobierno queriendo evitar los debates: “Sánchez ha intentado engañar a todos los españoles manipulando a la televisión pública para esquivar los debates”. Desde el PSOE afirman que no es cierto, pero la imagen que ha quedado, culpa de Iván Redondo como recogió ayer nuestra compañera Amalia Yebra, es la que proyecta Rivera. Por una vez le han permitido que su antisanchismo no suene como una locura. Pero, incluso con esta postura gastada, Rivera está a otra cosa, está escondido. ¿Por qué?

En Ciudadanos fían mucho de su suerte electoral a los debates en televisión. En anteriores ocasiones, pese a ser Rivera una persona que se prepara hasta lo maniático las intervenciones, no consiguió traspasar las pantallas, especialmente en el debate a cuatro de 2016. Esto es, no consiguió dar la imagen de ser un candidato fiable para presidir ni la comunidad de vecinos. En estos años tampoco ha conseguido quitarse la imagen de cuñadista, de correveidile del establishment, de derecha camuflada. Ahora, con su persistencia en la defensa del liberalismo, intentan dar una vuelta hacia algo más moderado. El problema es que al reconocer un pacto de gobierno con los neofascistas y la famosa foto de Colón (que ha sido tema de debate en Ciudadanos), ese supuesto liberalismo desaparece a ojos de las personas. Por tanto, sólo le queda ser una especie de M. Rajoy 3.0. O lo que es lo mismo, un señor de derechas moderado pero que protege los intereses de la clase dominante.

Está preparando los debates para machacar a Sánchez, por un lado, y por otro a Casado. Después de sus diferentes coqueteos, repartiéndose ministerios de la nada, se han dado cuenta que les va mal en las encuestas y quiere resarcirse. No le queda otra a Rivera si quiere que el establishment siga apoyándole a futuro, de posicionar último o segundo (siempre que los neofascistas no sean los primeros)  sabe que la puerta de salida estará más que abierta. Por eso está más desaparecido estudiando para los debates electorales y así poder machacar a sus contrincantes, no tanto para ganar, ni en sus sueños más húmedos visiona la victoria, sino para poder ser el primero de los perdedores o el primero para el pacto.

Sí, porque aunque siga criticando el sanchismo, Rivera es consciente que sumando ambos partidos él tiene garantizada una vicepresidencia junto a Sánchez. El establishment quiere ese acuerdo para dar estabilidad y moderación al gobierno. No quieren ni en pintura a Unidas Podemos, ni a ERC, ni cómo-se-llame-lo-de-Puigdemont. Quieren un Gobierno PSOE-Cs, algo que saben y manejan en ambas cúpulas partidistas, las cuales están de acuerdo, aunque ahora disimulen. Tanto en el PSOE como en Ciudadanos, por mucho que diga Juan Carlos Girauta, tienen claro que, después de mucho teatro y apariencia espectacular, sumando ambas organizaciones el pacto será el que se presupone. Por ello no insisten mucho en los medios más apegados al establishment. Ni El País, ni El Español, ni ABC que tienen sus análisis suelen afirmar que suman los sondeos claramente. Todos lo niegan y hablan de bloques porque les interesa, por un lado, activar al votante de derechas y, por otro lado, que no se vea la jugada.

En el PSOE lo niegan también pero más de la mitad de su ejecutiva babea con esa posibilidad. En Ciudadanos mojan hasta la cama por las noches cuando piensan que van a tocar poder estatal. La Troika sabe que sus deseos de estabilidad, moderación y pacto social-liberal se verán cumplidos, porque el látigo de los recortes lo tiene preparado por si decidiesen los participantes salirse del guion articulado en profundas reuniones de la clase dominante. Si se fijan los dos candidatos que más moderación muestran son Sánchez y Rivera y no sólo por cuestión electoralista, sino porque saben que van a tener que ir por ese camino sí o sí. El resto, por muchas palabras que malgaste Adriana Lastra (quien se abstuvo para que gobernase Rajoy, por cierto), es utopía electoral para ganar votos.

Para que lo previsto acabe cuadrando se necesita a Ciudadanos con al menos 50 diputados o alguno más, y eso sólo será posible si no vuelve a meter la pata, si deja de ser cuñadista o si deja de decir salvajadas. Algo que en las últimas fechas parece haber conseguido. Bueno, si se preguntan por los vientres de alquiler, no es tema nuevo y es un claro guiño al lobby homosexual que insiste en el tema. Cabe recordar que también lo apoya el número dos del PSC por Barcelona y miembro de la ejecutiva del PSOE Francisco Polo. Por tanto, Rivera se ha recluido más de lo normal para poder salvar el cuello y los diputados en los debates electorales. Sabe que por un camino u otro (aunque el del pacto con los neofascistas no acaba de agradar al mundo financiero) estará en el poder, si no se hunde el día 28 de abril. ¿Estaremos ante la pérdida del mayor cuñado político de la Historia? Seguramente no pero lo está intentando el chico.

Montero: “Tener un empleo ya ni siquiera te permite salir de la pobreza”

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Irene Montero, candidata de Unidas Podemos al Congreso por Madrid; Alberto Rodríguez, candidato de Unidas Podemos al Congreso por Santa Cruz de Tenerife; Rafa Mayoral, candidato de Unidas Podemos al Congreso por Madrid; e Isabel Serra, candidata de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, han participado este viernes en el encuentro con jóvenes ‘El futuro es nuestro’, organizado por Rebeldía y celebrado en Madrid.

En sus intervenciones, las y los jóvenes han abordado temas como la precariedad, la España vaciada y las dificultades del transporte en algunas zonas, la educación pública hasta la universidad, el racismo y la xenofobia, el acceso a la vivienda, el feminismo, la ecología y energías renovables, la migración forzosa por motivos económicos, la cultura como herramienta de transformación, el problema de las casas de apuestas, la educación sexual y el referéndum sobre la monarquía.

Irene Montero ha arrancado el acto señalando la importancia de la participación política de la juventud, la militancia en movimientos sociales y la necesidad de organizarse y no rendirse. «Hay que aprender de lo que significa la lucha colectiva. Si no hay mucha gente pensando junta cómo se resuelven los problemas que tenemos y haciendo lo que haga falta para que eso cambie, hay otros poderes que tienen más poder que nosotras y nosotros y que van a conseguir que las cosas sigan como están. Cuando uno lo intenta y se organiza con otros, a veces cuesta mucho, pero las cosas se consiguen».

La organización es un antídoto contra «la impotencia, el elemento más desmovilizador», ha explicado. Además, ha reivindicado el derecho a voto a partir de los 16 años «no solo para poder elegir a tus representantes, sino para que se oiga tu voz de forma directa». También ha defendido la necesidad de crear «una asignatura de feminismo que eduque en solidaridad y valores de convivencia», aumentar la inversión en educación, revertir privatizaciones de sectores estratégicos y crear un impuesto a la banca para que el sector devuelva el dinero del rescate a la ciudadanía.

Por último, ha señalado que «este modelo económico minimiza nuestra capacidad de decisión». «Tenemos pocos mecanismos de control democrático de las cosas que afectan a nuestras vidas» y, además, «si tu preocupación es que mañana no sabes qué comer, es mucho más difícil que puedas participar. Cuanto más jodido estás, cuanto más te precarizan, más difícil es que tengas tiempo y energía para organizarte y cambiar las cosas», ha concluido.

Por su parte, Isabel Serra ha afirmado que, tras la crisis, “el contrato social se ha roto». «Tener un empleo ya ni siquiera te permite, a día de hoy, salir de la pobreza. Hay un 15% de trabajadores pobres en este país. La recuperación no ha llegado a la vida de los jóvenes, las reformas laborales continúan y las empresas abusan mucho más del empleo gratis, las tasas universitarias siguen en niveles insoportables, hay una precariedad insoportable en los servicios públicos…”, ha señalado.

La candidata de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid ha recordado cómo el plan Bolonia «convirtió la universidad en una fábrica de másteres», ha reivindicado también la asignatura de feminismo y más recursos para combatir las violencias machistas; la regulación de los precios del alquiler y la urgencia de mayor oferta pública de vivienda destinada al alquiler social. Sobre la monarquía, ha señalado que «es una institución obsoleta anacrónica y corrupta, y hay que decidir ya sobre la jefatura del Estado».

Rafa Mayoral ha alertado de que «vivimos en una sociedad en la que quieren que nos convirtamos en emprendeudores: gente que depende de los bancos en su vida cotidiana y que se autoexplota con eficiencia». Una sociedad dividida «en winners y losers (ganadores y perdedores)» basada en la precariedad –no solo laboral, sino también educativa, sanitaria, en todos los ámbitos– como forma de vida. «El hecho de militar es un tiempo recuperado para la vida, decisivo para construir presente y futuro, para decidir colectivamente qué queremos hacer y cómo queremos que sea nuestra vida», ha coincidido con Irene Montero.

Respondiendo a una pregunta, Mayoral ha explicado algunas medidas para acabar con una de las nuevas lacras de los barrios: las casas de apuestas. Podemos propone prohibir la publicidad y limitar el horario de apertura, «pero no ocultamos nuestras intenciones, queremos cerrarlas». Frente a estos locales, hacen falta centros sociales para construir comunidad. «No espacios de consumo, sino de participación directa y ocio creativo, cultura y deporte», ha indicado.

Alberto Rodríguez ha centrado su intervención en las medidas destinadas a garantizar empleos y salarios dignos. Ha señalado la necesidad de limitar y controlar los contratos parciales y temporales, reducir las subcontratas y los falsos autónomos (refiriéndose especialmente a los riders) y facilitar que las personas jóvenes, que tienen más dificultad para acceder al mercado de trabajo, puedan acceder a la prestación por desempleo con menos tiempo cotizado. También ha hablado de la necesidad de abordar una transición energética –creando una empresa pública de energía– que tenga en cuenta el cuidado del planeta, baje la factura de la luz y garantice la justicia social.

Sánchez: “Si no vamos a votar el 28 de abril, la España que queremos no vendrá”

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“Si no vamos a votar el 28 de abril, la España que queremos no vendrá, por eso es tan importante votar porque la frontera entre la involución y el avance puede ser un voto”. El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado esta tarde en Santander que el Partido Socialista “representa el futuro” frente a las tres derechas que son el pasado. “Si el bloque de la involución suma, volverán la corrupción, los recortes, la desigualdad y la confrontación territorial, pero si el PSOE gana, lo que habrá es más justicia social, más convivencia y más limpieza en la política”.

Sánchez ha hecho hincapié, ante 2.000 personas, en que el PSOE “ya le ha ganado la batalla a la derecha” porque ha demostrado en estos 10 meses que “se puede hacer una política económica diferente”, basada en las personas, junto a “una política social integradora”. Por eso ha reiterado que el 28 de abril “no va solo de ganar sino de ganar para poder gobernar” y se ha referido a la importancia de los debates que se celebrarán el lunes y el martes. El PSOE acudirá a ellos “con el estilo de guante blanco, de hablar, de proponer que hemos hecho durante la campaña” y “trataremos de convencer a aquellos que están indecisos y movilizar a la mayoría de España para que nuestro país mire al futuro y no al pasado”.

El candidato socialista ha pedido el voto “a los que siempre votáis socialista” pero también “a los que lo han hecho alguna vez” sin olvidar a los que no han votado nunca a los socialistas porque “tenemos que unirnos todos en el PSOE” porque es la única fuerza política con un proyecto “cabal, sensato y de futuro” para España. “Estamos en uno de los momentos más históricos del socialismo español y europeo”, ha lanzado entre aplausos.

En el mitin también tomó la palabra el secretario general del PSOE de Santander y candidato a la alcaldía de esta ciudad, Pedro Casares, que ha subrayado que el Gobierno de Pedro Sánchez “ha hecho más por Santander en 10 meses que Rajoy en 7 años”. Por ello, señaló que nunca había sido tan importante el voto para el PSOE porque “con la papeleta del PSOE se construyen hospitales, se abren escuelas y se mejoran las pensiones”. “Que nadie se quede en casa el 28 de abril, tenemos que llenar las urnas de votos socialistas para que gane Santander, Cantabria y España y hagamos esa España que queremos”, exclamó.

Por su parte, el secretario general del PSOE de Cantabria y candidato a la presidencia de esta Comunidad Autónoma, Pablo Zuloaga, agradeció a Sánchez “haber devuelto la esperanza, la ilusión, la credibilidad y la confianza” a nuestro país y haber demostrado que “los socialistas cuando gobernamos sabemos gobernar de otra manera”. ”Cantabria quiere futuro y eso solo viene de la mano del PSOE” y “solo lo podemos lograr con la papeleta del Partido Socialista el próximo 28 de abril”, dijo. Además, destacó la “valentía” del presidente del Gobierno por aceptar los dos debates electorales, en los que “volverá a demostrar a los españoles que tenemos mucho que ganar con el PSOE y mucho que perder con los que quieren volver al pasado”.

Iván Redondo perjudica a Pedro Sánchez

No hay nada como creerse el más listo y el que más sabe para caer en la soberbia. Si es una cuestión individual puede pasar, pero cuando eres asesor y persona de confianza de un dirigente político, ese envanecimiento es perjudicial en alto grado. Así le está pasando a Iván Redondo que harto de ponerse medallas por cuestiones, en ocasiones, producto de la Fortuna maquiavélica, parece haber engordado tanto su ego que está arrastrando mediante su torpeza y arrogancia a Pedro Sánchez. Traspiés tras traspiés acaba perjudicando al asesorado, quien se libra de algunos males gracias a la descomposición del resto de combatientes electorales.

Como escribimos hace unas semanas, ya metió la pata con el eslogan elegido, esa mala copia de libro de autoayuda para neurótico individualista estadounidense. Traducir “Make it Happens” por “Haz que Pase” en vez de ocurra, suceda, es una de las barrabasadas en campaña más graves que le han pasado al PSOE desde que Rosa Conde se preocupaba de que a Almunia le brillaba mucho la calva. Y si a eso se le suma la cartelería en blanco y negro y con el rostro de Sánchez en primer plano, copiando el famoso “Manual de Resistencia”, acabas rematando la jugada. Menos mal que la imaginería cada vez tiene menos peso, pero ha permitido la sorna de los demás contrincantes. Algo que es básico en el manual de asesoramiento, que los demás no utilicen lo tuyo contra ti.

La segunda metedura de pata que perjudica al asesorado es el tema de los debates televisivos. No es cuestión de si se hacen en una cadena pública o privada, sino la manipulación que se ha llevado a cabo para que coincidan en la fecha y así intentar que sólo haya uno cuando la estrategia propia ha fracasado. Sánchez no quiere debates porque no ha ganado jamás uno al decir de la mayoría (¿Recuerdan a Patxi López destrozándole dialécticamente al preguntarle si sabía que era una nación?) y por eso prefería a los neofascistas para que se peleasen entre ellos. Como la JEC impide que acudan, aprovecha Sánchez para jugar a su antojo y utilizar su poder para enfangar la RTVE. Todo esto es producto de Redondo. Los debates en sí dan igual, el problema es que deja en mal lugar a su candidato frente a los demás. Segunda metedura de pata del chico listo.

Y no querer grandes espacios para los mítines para que parezca que siempre se queda gente fuera es una falta de respeto a la militancia y a la capacidad de atracción del presidente del Gobierno. Redondo no confía realmente en esa capacidad de Sánchez como queda demostrado en estas acciones. Ningún local de más de 2.000 personas. Normal que se queden personas fuera con esos aforos mínimos. Hay que recordar que en 2015, en diciembre, Sánchez fue capaz de congregar a más de 4.000 personas en Fuenlabrada. Y el PSOE estaba que daba pena en aquella época. ¿Miedo a que haya un hueco? No, estrategia para que parezca que siempre está abarrotado, pero los medios de comunicación se dan cuenta, hacen la cuenta y lo cuentan.

Y un último error es hacer parecer que Pedro Sánchez es poco menos que Superman en lo físico. Dicen los malos tratadistas que la muestra de energía del líder es una virtud, y todos los pomposos asesores ponen a sus asesorados a correr, hacer pesas y demás. Igual Winston Churchill tenía más energía que todos estos para lo que era su cometido. Lo mismo se puede decir de muchos otros grandes líderes políticos. Confunden el culo con las témporas y muestran imágenes como la del tuit de Sánchez. Un fresco y nada sudoroso presidente afirma que acaba de recorrer 10 kilómetros haciendo running (que ya hay que ser medio lila para no emplear el verbo correr). Quien lo vea apreciará un tipo sin mácula y la verdad es que no es creíble. Expliquémoslo.

El record mundial de los 10.000 metros está 26 minutos, logrado por Kenenisa Bekele. A esa velocidad es seguro que Sánchez no correrá por lo que esos 10 kilómetros corriendo, siendo generosos, deben costarle como poco de 30 a 35 minutos. Si corres durante 35 minutos a muy buen ritmo llegas empapado en sudor, especialmente si vas con gorra y camiseta de algodón. Y si se fijan ni la gorra está sudorosa, ni los sobacos de la camiseta tienen sudor. Pero ¡si tiene las zapatillas limpias y todo en un paraje boscoso! Una de dos, o es una especie de Superman que no tiene exudación; o es mentira la imagen. Igual ha corrido y ha llegado hecho unos zorros, se ha lavado, refrescado y cambiado de ropa. O igual no ha corrido 10 kilómetros, que también puede ser. Lo que sí queda mal es que intenten engañar a las personas. Y la culpa es de quien es, Iván Redondo.

¡Casado dice que es el representante de la clase trabajadora!

“Los populares somos el partido de las clases medias, de los trabajadores, de la España que madruga para sacar adelante a sus familias. Tenemos un proyecto moderado e inclusivo, una agenda de gobierno para recuperar el rumbo de nuestro país que han puesto en riesgo” ha dicho sin que la faz de la cara le cambiase y sin sonrojarse Pablo Casado. Resulta que ahora el dirigente popular está al frente de la lucha de clases pero no en favor del bloque en el poder sino de los trabajadores. No tiene vergüenza en querer asignarse la representación de una clase, como le pasa con la clase media aspiracional (que diría Daniel Bernabé) o los que madrugan (frase ya utilizada en el Congreso del PP donde le eligieron los delegados). Tiene cara para eso y para mucho más.

La nueva táctica del PP es intentar atraerse a la clase trabajadora, la cual históricamente se ha inclinado por el PSOE y algo IU (en términos análisis sociológico claro), porque los nacionalistas de derechas parece que les han abandonado debido a las constantes mentiras de su presidente. Así, no extraña que en los últimos tiempos Cayetana “No es Sí” Álvarez de Toledo, Teodoro García Egea y algunos más hayan pedido a la clase trabajadora que abandone a comunistas y socialdemócratas para unirse a sus filas. Lo curioso del caso es que lo hagan pensando que la clase trabajadora es “medio gilipollas” o algo por el estilo. Son conscientes que por la derecha tragan con cualquier mentira, blasfemia racional o banderita ondeando al viento y piensan que a la izquierda deben ser más tontos aún. Ese elitismo y soberbia que demuestran despreciando a los “suyos” la quieren trasladar al ámbito de la izquierda. El problema es que, sin haber leído a Hegel, en la izquierda se tiene autoconciencia del propio ser y su vinculación de clase. Lo que antes se denominaba conciencia de clase vamos.

El elitismo y los malos resultados que otean en lontananza para las huestes peperas provocan estas ridículas pretensiones. No tanto porque la clase trabajadora o la clase media tenga un partido en sí con claridad, sino porque saben perfectamente que quienes les han precarizado, les han empeorado la sanidad, no quieren sus hijos e hijas estudien con calidad y de forma gratuita, quieren bajarles la pensión, desean explotarlos trabajando más allá de las 40 horas, les han quitado los derechos laborales y sociales, son los del PP. Ni más, ni menos. Esa clase trabajadora (incluyendo a los que se dicen de clase media) sabe perfectamente que en el PP se han dedicado a robar las arcas públicas y por eso sus hijos e hijas estudian en barracones.

La clase trabajadora sabe perfectamente que detrás de las banderas hay un despotismo inilustrado. Porque lo curioso es que se piensan como una élite, por tanto superiores a la mayoría del pueblo, y resulta que han estudiado con engaños o demuestran que si pasaron por la Universidad la Universidad no pasó por ellos. No se puede tener menos capacidad intelectual y cognitiva que la mayoría de esas personas que se ven a sí mismas como una élite. Con suerte son los perros de presa de la plutocracia española. Y no es porque estudiar dote de más capacidad a unas personas que otras, pero desde luego no les hace aparentar lo que muestran día tras día en el PP. Ni un mínimo liberalismo más allá del económico. Ni un mero conservadurismo, ni un mero tradicionalismo tampoco. Son seres de derechas porque sí que, encima, se piensan superiores a los demás.

No es la conciencia de clase algo que se ancle, en estos tiempos a un partido político concreto, pero de ahí a entregarse a la vanidad y la inanidad de lo que representa y propone el PP, tampoco. Además, por si lo anterior no demostrase que tienen más cara que espalda, afirma Casado que tiene un proyecto inclusivo y moderado cuando quiere acabar con los partidos regionalistas, quiere las manadas de violadores tengan dónde agarrarse para no penar prisión, cuando desprecia a las feministas, cuando desprecia  los que no piensan como él, cuando al hablar de los comunistas saca todo el odio y la bilis que lleva dentro. Es obvio que debe pensar que los españoles son idiotas, una masa aborregada, una turbamulta o simplemente tiene mentalidad de cacique andaluz que piensa que dispone del espíritu y el cuerpo de sus trabajadores. Desde luego si hay partidos que puedan representar a la clase trabajadora no son el PP. Y menos este PP de la doble moral y las mentiras.