jueves, 15 enero, 2026

La negativa de Marchena a la traducción simultánea de Turull puede provocar la nulidad de su declaración

El ex consejero de Presidencia de la Generalitat de Cataluña Jordi Turull comenzó su declaración en el juicio del ‘Procés’ expresando su queja por no poder hacerlo en catalán y no contar con una traducción simultánea.

Tras ser invitado por Manuel Marchena a sentarse en la mesa para declarar, Turull recordaba al Tribunal que él es uno de los acusados que pidió declarar en catalán y contar con traducción simultánea. Según explicaba, lo solicitó «no tanto por un tema emocional», sino por tener «todas las garantías», ya que consideraba que «la espontaneidad» es una circunstancia muy «importante tanto para el acusado como para el tribunal». «Con la traducción consecutiva esto no es posible. Para la señal de televisión está todo inventado, también para la de internet, pero tiene usted razón cuando dice que la gente en esta sala tiene derecho a entenderlo todo«, dijo Turull, no sin cierta ironía, a Marchena.

El ex consejero cargó otra vez de ironía para matizar que hizo ese comentario como una «reflexión», apuntando que facilitar auriculares a las personas que están presentes en la sala -magistrados, fiscales, acusación, abogada del Estado y público– «no es un gasto, es también una inversión«.

Pero lo que estaba haciendo en realidad Jordi Turull era manifestar expresamente su queja a la desafortunada respuesta que el presidente del Tribunal había dado días antes en relación con la cuestión del uso del catalán, en la fase de cuestiones previas al juicio.

 “Cualquiera que quiera responder en su lengua materna podrá hacerlo”, manifestaba Manuel Marchena de forma tajante, y sin embargo a renglón seguido indicaba, no sin cierta sorpresa de todos los presentes, “que la Sala reconoce las razones de carácter emocional” que llevan a los enjuiciados a querer declarar en catalán, y que podrían hacerlo, pero “mediante dos intérpretes” que estarían a su disposición en la Sala y que traducirían sus palabras “aunque no de modo simultáneo”.

Para justificar esta tesis tan chocante, Marchena explicaba que un sistema de traducción simultánea “supondría que todos los que están en esta sala o fuera y no disponen de auriculares no podrían entender las respuestas de los procesados”. Y eso “implicaría una inadmisible restricción del principio de publicidad”, señalaba Marchena que consideraba además (también de forma sorprendente) que el uso de la lengua materna es solo una “cuestión emocional” que no afecta al derecho de defensa.

En lo que fuentes jurídicas consultadas consideran que ha sido uno de los errores de bulto más graves de todo el juicio al ‘Procés’, Manuel Marchena justificaba su disparatada decisión en que según su opinión la Carta Europea de Derechos Humanos rechaza otorgar “derechos individuales ni colectivos a los hablantes de una lengua minoritaria”, cuando es lo cierto que la Directiva 2010/64/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de octubre de 2010, relativa al derecho a interpretación y a traducción en los procesos penales, establece todo lo contrario cuando indica que “La interpretación y traducción en virtud de la presente Directiva deben facilitarse en la lengua materna del sospechoso o acusado o en cualquier otra lengua que entienda o hable con objeto de permitir el pleno ejercicio del derecho a la defensa, y con el objeto de salvaguardar la equidad del proceso”.

Este error de bulto de Marchena negando a Turull la posibilidad de la traducción simultánea dificultando su declaración en catalán, supone una violación flagrante del artículo 6 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales  y del artículo 47 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en cuanto que  consagran el derecho a un juicio equitativo. Además se infringe también el artículo 48, párrafo segundo, de la Carta en cuanto que garantiza el respeto del derecho a la defensa.

La nulidad de la declaración del ex consejero de Presidencia de la Generalitat de Cataluña, Jordi Turull, está servida.

José Bono en un acto de la izquierda del PSOE

Sorpresa para buena parte de los asistentes a la presentación de la precandidatura de Manuel de la Rocha con la aparición de José Bono. El expresidente de Castilla-La Mancha y del Congreso de los Diputados apareció en un acto de la parte izquierda del PSOE. Sí, pensarán muchos, cómo es posible que la izquierda y la derecha del PSOE confluyan en un acto, donde además hablaron sindicalistas, exalcaldes y personas de ese ala izquierda. Los muy sanchistas dirán que no, que es Pedro Sánchez la izquierda. Bien vale para ellos la perra gorda. La realidad es que Bono quien pasó del guerrismo a la renovación (interesante leer esa parte en sus memorias, ahora que están de moda) no se puede decir que haya tenido demasiado contacto, salvo el normal entre compñaeros de partido, con Izquierda Socialista de donde proviene De la Rocha. De hecho cuando los izquierdistas del PSOE apoyaban el No a la OTAN, apoyaban la Huelga General de 1988 contra los contratos basura y criticaban la Europa de los mercaderes, Bono estaba a lo suyo y con sus obispos.

De ahí que la sorpresa fuese máxima. Nadie le invitó pero él quiso acudir porque… aquí está la clave, porque en definitiva defiende al partido, al PSOE, sea quien sea el compañero, frente a plataformas personalistas, que es en lo que se están convirtiendo los partidos. No sólo en el PSOE, sino en los demás partidos si se fijan, quien vence en una contienda interna (cuando existe de verdad) se ha tomado la manía poco democrática de volver al antiguo “quien gana se queda con todo”. Da igual que sea Sánchez, que sea Albert Rivera, o que sea Susana Díaz, al final se tiende a entronizar a quien más votos obtiene y a despreciar al resto de la militancia y de los dirigentes políticos. Manuel de la Rocha encarna justo lo contrario, es el símbolo del partido como mediador con la sociedad, en general, no la estupidez liberal de la sociedad civil que no dejan de ser organizaciones con fines privativos, algo que un partido, y más si es socialista, no puede elevar a la categoría de relevancia máxima.

La última transformación de los partidos políticos, los que siguen en pie y no han caído frente a la marabunta de las plataformas personalistas (obsérvese el caso de Francia o Errejón y Valls en España), es asemejarse cada vez a organizaciones laxas, líquidas, etéreas donde lo que importa es el jefe supremo y su guardia pretoriana. El resto del partido, cuando existe, queda para lanzar tuits, sonreír y hacer mucho la pelota, ciegamente y sin pensar a ser posible, a la oligarquía. La misma que hace y deshace, sólo hay que observar el reglamento del PSOE, los estatutos de Ciudadanos o los de Podemos para comprobar que todo el poder de decisión queda en manos de unos pocos, con pocas o complicadas fórmulas revocatorias. Las estructuras son molestas para la neopolítica medieval que es pura carne del espectáculo. Los partidos molestan a los dirigentes que prefieren tener las manos libres y olvidarse de la tradición del propio partido y de su ideología. El partido en España es un recipiente, lo más vacío posible, para poder entregarse a la estupidez del día, la chanza, la puya y el transformismo político sin problemas.

Bono y De la Rocha no encarnan ese tipo de partido, sino el clásico, como una estructura de mediación y de transformación con un fuerte componente ideológico. Por muy plural que sea, como pasa en el PSOE, debe haber un sustrato de pensamiento que marque la ética, la acción política y el programa. Ahora, por contra, los partidos cambian de programa como de chaqueta. Eso sí, no verán a casi ninguno que se atreva de verdad con el establishment. Bono y De la Rocha (como Chema Dávila y Marlis González) representan el respeto a la tradición socialista, al valor de la militancia y el respeto a la pluralidad del partido. Poner a Pepu Hernández, como a Ángel Gabilondo, y lo que se espera en las distintas listas electorales, va en detrimento de la militancia. En parte por miedo a que hagan sombra a los oligarcas, en parte porque al irse personalizando el partido se pasa por encima de las estructuras para amoldarlo al personaje de turno. Este no es el tipo de partido que defienden los dos socialistas.

Se dice que con una estructura flexible se atrae a buenas personas de la “sociedad civil”, lo que es un buen eufemismo para referirse a personas que trabajan en empresas, son conocidos de las estructuras del Estado (porque hay que recordar que la judicatura o los cargos europeos son parte del Estado, por ejemplo) o tienen una ONG conocida. Ni más, ni menos que eso. Es un eufemismo de “como no me fio de los de mi partido no vaya a ser que pierda y me quieran quitar pongo a independientes”. Pensar que dentro de un partido, especialmente en el caso de uno tan asentado y grande como el PSOE, no hay buenos economistas, politólogos, maestros, abogados, ejecutivos y obreros, así como activistas sociales, es no conocer el propio partido o tener mala fe. No es extraño que Bono haya acudido a una reunión de la izquierda del PSOE, ve en De la Rocha al último representante de lo que significa militar en un partido, para bien y para mal. Una forma de decir basta Bono a la desideologización del PSOE y su transformación en una plataforma donde los oligarcas dan rienda suelta a sus apetencias y las intentan pasar como las de toda la estructura partidista. No se ha vuelto de izquierda radical Bono, no se asusten, sigue siendo un socialdemócrata, pero sí que valora lo que es ser del PSOE. Ni más, ni menos.

Netflix y Putin unidos para mentir sobre Trotsky

En estos días la empresa norteamericana Netflix acaba de emitir la miniserie “Trotsky” dirigida por Alexander Kott y Konstantin Statsky. Había sido estrenada en el canal ruso más popular, el estatal Canal Uno de Rusia de la Federación Rusa en noviembre del año 2017. A los 100 años de la Revolución Rusa, Vladimir Putin, que preside de la Federación Rusa, y por ello el canal, eligió a León Trotsky para esta mega producción de 8 episodios.

Teniendo en cuenta el pasado estalinista de Putin como director de la KGB y que no deja de disimular sus añoranzas por la Gran Rusia zarista, no se podía esperar una serie que reflejara honesta y objetivamente la figura y obra de quien fue junto a Lenin el más importante dirigente de la Revolución de Octubre. ¿Cuál es el objetivo de Putin de reflotar estas falsificaciones? ¿Por qué denigrar a los revolucionarios cuando Rusia avanzó en la restauración capitalista y nada parece oponerse a la nueva burguesía rusa ni a Putin que gobierna hace 18 años? ¿Por qué Netflix que llega a millones de personas en el mundo reproduce esta serie?

Aquí algunas de las principales falsificaciones de la serie:

  1. Según sus autores no es un documental pero dice que está basada en hechos reales. Sin embargo, son las mismas falsificaciones que utilizaban los imperialistas y el zarismo o el estalinismo para defenestrar a Trotsky y sus seguidores cuando avanzaba la burocratización de la URSS. Todas ellas fueron refutadas por la Comisión Dewey formada especialmente por personalidades extrapartidarias en 1937, en México.
  2. Contra toda evidencia histórica y contradiciendo la visión de la época de sus allegados y no allegados, la personalidad de Trotsky se muestra como egocéntrica, mesiánica, autoritaria, inhumana, criminal, competitiva, lo que estaría ligado a su siempre recordado origen judío. En su vejez sufre alucinaciones, atormentado por el remordimiento de sus crímenes en la revolución.
  3. Jackson (Ramón Mercader) es un periodista estalinista honesto, crítico y sensible que entabla una larga relación con Trotsky para escribir su biografía, a la que supuestamente Trotsky accede. Pero en realidad Trotsky no conocía su adhesión al estalinismo y su relación se restringió a breves encuentros siempre por iniciativa de Mercader, quien como miembro de la NKVD tenía el encargo de Stalin de asesinar a Trotsky.
  4. En las revoluciones rusas se muestra a los obreros, campesinos, soldados y el pueblo ruso manipulados por dirigentes ambiciosos como Lenin y Trotsky que deciden por ellos. En la de 1905 se denigra a los soviets como meros auditorios para sus discursos. No hay lucha de clases, todo es enfrentamiento y venganza entre los individuos. Pero la revolución de 1917 no fue sólo uno de los movimientos de masas más grandes y radicales de la historia contra el zarismo, sino también contra el gobierno burgués provisional y la contrarrevolución de Kornilov instaurando el poder de los soviets, con la participación protagónica de los explotados y oprimidos, dirigidos por el partido bolchevique. La serie, en cambio, pretende presentar a la revolución como una lucha mezquina por el poder y a los revolucionarios como psicópatas manipuladores.
  5. Denosta todas las relaciones de Trotsky con las mujeres. Grandes bolcheviques como su primera esposa Aleksandra, es una ama de casa a la que Trotsky abandonó junto a sus dos hijas. Natalia, su segunda esposa, conquista a Trotsky por su belleza y luego de casados se convierte en una ama de casa al cuidado de sus hijos varones (a los que Trotsky ignora y es capaz de utilizarlos como escudos humanos en un supuesto intento de asesinato durante la revolución) y su secretaria personal. La muerte de los cuatro hijos (ocultando la participación del estalinismo en los cuatro) es una de las culpas que lo persigue hasta su muerte. Larissa Reissner es una femme fatal, acompañante (sobre todo sexual) y secretaria de Trotsky en el tren blindado. Pero la verdad es que Aleksandra Sokolovskaia era la dirigente del primer círculo marxista al que se unió Trotsky a los 16 años. Los dos fueron deportados a Siberia con sus dos hijas y ella fue quien ayudó a Trotsky a huir de Siberia decidiendo quedarse en Rusia. Natalia Sedova perteneció al Comisariado Soviético de Educación a partir de la revolución. Los cuatro hijas e hijos de Trotsky apoyaban la militancia de sus padres, especialmente León Sedov, el colaborador más íntimo de Trotsky e impulsor y principal organizador de la Oposición de Izquierda rusa en la clandestinidad. Larissa Reissner escribió sobre la guerra civil pero no desde el tren blindado. Tuvo un puesto importante en el quinto ejército como en la revolución en general. Se embarcó en la flotilla del Volga, tomó parte de los combates y participó en la revolución alemana: fue una de las más destacadas militantes bolcheviques hasta su muerte en 1926.
  6. La relación con Lenin antes y durante la revolución es presentada como una pelea de egos y acuerdos por conveniencia, al punto que Lenin quiere tirar de un balcón a Trotsky. Stalin es el secretario de Lenin. En el momento de la insurrección de Octubre Lenin escondido solo aparecerá frente al interrogante de Trotsky cuando la revolución ya triunfó. La serie omite que Lenin ya venía desde septiembre de 1917 luchando contra el Comité Central del Partido Bolchevique sobre la necesidad inmediata de la insurrección que, coincidiendo con Trotsky, sería el inicio de la dictadura del proletariado. Luego de la toma del poder y esperando el Congreso de los Soviets, los dos fueron juntos a descansar sobre unas mantas en el suelo donde conversaron sobre los últimos detalles de la conquista del poder. Respecto a la verdadera visión de Lenin sobre Stalin, se puede leer su testamento y sus críticas a los métodos “chovinistas gran rusos” en la cuestión georgiana.
  7. Durante las negociaciones de Brest-Litovsk con el imperio alemán, Trotsky ordena distribuir panfletos “subversivos” para provocar una rebelión contra el káiser, la que fracasará y justificará la ofensiva alemana. Los grandes opositores a que se firme el tratado son los exgenerales zaristas y no los socialistas revolucionarios, como fue en realidad. En la serie, Jackson culpa a Trotsky por no haber defendido a Rusia con los cosacos. Aquí se refleja la visión prozarista de Putin. La serie obvia que el Congreso de los Soviets había aprobado el decreto de paz para Rusia en la Primera Guerra Mundial (uno de los grandes reclamos de las masas) y que, ante la falta de respuesta de los aliados, Rusia debió comenzar las negociaciones con Alemania, donde la socialdemocracia estaba apoyando la guerra de su propio imperialismo. Tanto Lenin como Trotsky veían las negociaciones de Brest como una tribuna para impulsar la revolución mundial, especialmente la alemana.
  8. Cuando se le encarga la formación del Ejército Rojo se presenta a Trotsky dirigiendo el tren blindado como una estrella de rock, sexsymbol y asesino, que aprueba incluso una masacre de pobladores en un funeral. En 1918 se prepara un supuesto motín en Kronstadt (en realidad se produjo en 1921) al que Trotsky responde inventando cargos y testigos para aplicar la pena de muerte a su dirigente. La serie solo nombra la ofensiva checa y no la de 14 ejércitos imperialistas y al ejército blanco zarista al que el Ejército Rojo tuvo que enfrentar en la inmensidad del territorio soviético. Tampoco nombra los años del bloqueo económico imperialista. Respecto a Kronstadt, hay que considerar que su composición era totalmente diferente a la de 1917 cuando había sido vanguardia de la revolución. Una confirmación del carácter contrarrevolucionario del motín fue la aparición de la noticia, en la prensa tanto internacional como de los exiliados rusos, dos semanas antes de los acontecimientos. Trotsky también señalará la reacción al alza del mercado al conocerse la noticia del motín de Kronstadt.
  9. La fundación de la III Internacional en 1919 no es nombrada, aunque Trotsky declara su ambición de conquistar el mundo. Para la serie, la historia de la revolución termina con la muerte de Lenin. Es decir, no existe la Oposición de Izquierda fundada por Trotsky ni la época contrarrevolucionaria de Stalin, los Juicios de Moscú, las detenciones, torturas, encierros en campos de concentración y fusilamientos que sufrieron casi todos los dirigentes bolcheviques de la revolución y cualquiera que fuese sospechado de oposicionista al poder del régimen burocrático. Dando vuelta la historia, todos estos crímenes son adjudicados a Trotsky, incluso el asesinato de los Romanov, otra mentira, ya que ni Lenin ni Trotsky dieron esa orden.
  10. Recién en el último capítulo aparece el verdadero nombre de Jackson en una placa y alguien que le exige que haga su tarea ese día. Trotsky enfermo le pide a Jackson que entre a su casa. Mientras, llega un telegrama de la embajada canadiense que advierte a Trotsky sobre la falsa identidad de Jackson. Trotsky golpea a Mercader, el que le responde de frente con un piolet colgado en la pared de la habitación de Trotsky; la serie sugiere que el revolucionario ruso buscó con la provocación que el supuesto periodista lo atacara. La forma en que se presenta el atentado, es una nueva falsificación: oculta que Stalin quería concretar la sentencia a muerte de Trotsky antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, ya que sabía que las condiciones de la guerra podían provocar la revolución política que éste había previsto para la URSS. Por eso y por la perspectiva de la revolución social en los países capitalistas, Trotsky y sus seguidores fundaron la IV Internacional. En una entrevista entre Hitler y el embajador francés Coulondre en agosto de 1939, el segundo dice “Stalin ha abusado del doble juego”, y que en caso de haber guerra “el verdadero ganador será Trotsky”. Las burguesías imperialistas le pusieron un nombre propio al espectro de la revolución. Pero la serie es una justificación del asesinato de este supuesto “monstruo” llamado Trotsky.

Los abajo firmantes repudiamos esta falsificación que busca enterrar el suceso más importante desde el punto de vista de la lucha por la emancipación de las clases laboriosas de la explotación y opresión capitalista, junto con la obra que legaron sus principales dirigentes.

Esteban Volkov (nieto de Trotsky) y CEIP (Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones) “León Trotsky” (Argentina, México);

Adhieren: Fredric Jameson, profesor, Universidad Duke (EEUU); Nancy Fraser, socióloga, New School de Nueva York y socialista (EEUU); Slavoj Žižek, filósofo y sociólogo; Robert Brenner, historiador, UCLA (EEUU); Mike Davis, escritor (California, EEUU); Michael Löwy, director emérito de investigaciones, CNRS, París (Francia); Michel Husson, economista (Francia); Stathis Kouvélakis, filósofo, King’s College (Gran Bretaña); Franck Gaudichaud, politólogo, Universidad de Grenoble Alpes (Francia); Ricardo Antunes, profesor de Sociología de la Universidad Estadual de Campinas, Unicamp (Brasil); Eric Toussaint, historiador y doctor en Ciencias Políticas, Universidad de Liège (Bélgica); Alex Callinicos, profesor de estudios europeos, departamento de estudios europeos e internacionales, King’s College (Gran Bretaña); Suzi Weissman, profesora de política, Saint Mary’s College de California, co-productora del próximo documental «Trotsky: el hombre más peligroso del mundo» (EEUU); Sebastian Budgen, editor, Verso (Londres-Nueva York); Catherine Samary, economista, Universidad de Paris Dauphiné (Francia); Isabelle Garo, filósofa (Francia); Paul Le Blanc, profesor de Historia, La Roche College Pittsburgh, Pennsylvania (EEUU); Cinzia Arruzza, profesora e filosofía en The New School for Social Research, Nueva York (EEUU); Warren Montag, Occidental College (Los Ángeles, EEUU); Jaime Pastor, politólogo, UNED (Estado español); Massimo Modonesi, historiador, sociólogo y politólogo, profesor de la Universidad Nacional Autónoma (México); Charles-André Udry, director de Editions Page 2 y del sitio A l’encontre (alencontre.org) (Suiza); Esteban Mercatante, economista, staff de Ideas de Izquierda y La Izquierda Diario (Argentina); Mathieu Bonzom, profesor de Estudios Norteamericanos, Universidad Paris 1, Panthéon-Sorbonne (Francia); Brais Fernández, revista Viento Sur (Estado español); Bill V. Mullen, profesor de Estudios Americanos y Globales, Universidad Purdue (Indiana /EEUU); Pelai Pagès, doctor en Historia y profesor de la Universidad de Barcelona (Estado Español); Pepe Gutiérrez-Álvarez, vicepresidente de la Fundación Andreu Nin (Barcelona/Estado Español); Tatiana Cozzarelli, comité editorial de Left Voice, miembro del Grupo Feminista Socialista del Democratic Socialists of America de Nueva York (EEUU); Lucía Nistal, investigadora becaria, Universidad Autónoma de Madrid (Estado Español); Alfonso Claverías, biógrafo de Joaquín Maurín, diputado de Podemos por Huesca (Estado Español); Andy Durgan, historiador, doctor en Historia por la Universidad Londres (Gran Bretaña); Javier Maestro, historiador y profesor de Historia en la Universidad Complutense de Madrid (Estado Español); Rolf Wörsdörfer, docente, Universidad Técnica de Darmstadt (Alemania); y cien firmas más de docentes e intelectuales de todo el mundo.

Europa al filo de la recesión y los desequilibrios incrementan la tensión

Los desequilibrios de la economía capitalista a escala mundial  se han hecho tan profundos, que ninguno de los paradigmas económicos adoptados, sea el liberalismo, sea el keynesianismo, sea una mezcla de ambos, han servido para impulsar una fase de crecimiento vigoroso y estable.

Europa camina hacia una ralentización del ritmo económico marchando a la cola del pelotón Italia que ha entrado en recesión, Alemania baja las previsiones de crecimiento PIB para 2019 al 1% cuando creció un 2,2 % en 2017 y un 1,4 % en 2018 y se estanca quedando al borde de la recesión con un crecimiento plano de octubre a diciembre en el último año. Nuestro país creció un 2,5 % en 2018 y el Banco de España recorta la previsión de crecimiento al 2,2% para 2019. Ante la desaceleración de los países, principalmente los sureños, pero igualmente en el resto de mundo,  se ciernen negros nubarrones y la nueva crisis podría sincronizar la recesión, lo cual sería muy grave.

El modelo de «nacionalismo económico» que está implantando Trump,  lo quiere copiar el «Trifachito» desde Andalucía, extendiéndolo al Estado español. No pueden entender que las guerras comerciales al final acaban estrellándose con el alto grado de interpenetración y dependencia mutua que han alcanzado ya las economías mundiales globalizadas.

Por eso las contradicciones del capitalismo, en su fase decrépita y senil,  se han vuelto tan explosivas, porque en la actualidad producen más pobreza y malestar que riqueza y bienestar como en sus años de juventud.

Las pugnas inter-imperialistas de los cuatro grandes bloques económicos, radicalizadas ahora en dos peligrosos grupos, EEUU y U.E, que se enfrentan por el conflicto de Venezuela contra China y Rusia, continúan incrementando la tensión hasta el punto de que EEUU ha roto el acuerdo antinuclear con Rusia, volviendo de hecho y derecho a la guerra fría, que se podría ver recalentada.

Si no se consigue pronto una desescalada de la tensión y se continúan confrontando las cuestiones económicas hasta sus últimas consecuencias, los desequilibrios de la economía podrían ser dramáticos, teniendo en cuenta que en torno al 45% de la deuda EEUU está en manos de inversores extranjeros y China posee el 18,7% de la deuda USA con más de UN billón de dólares.  Si China optase por responder a la agresividad de Trump, en la guerra de los aranceles y decidiese vender parte o la totalidad de la deuda de EEUU, el dólar lo pasaría mal y  para la economía mundial sería mucho peor, afectando directamente al socio de EEUU que es Europa.

Estamos observando que entre los analistas más inteligentes del capitalismo está cundiendo la incertidumbre y el pesimismo, contagiando la histeria a algunos “politicastros” ultraderechistas, unificados ahora en derecha y ultraderecha  en ese Bloque Burgués Reaccionario,  cuyos ejemplos más significativos los hemos visto en EEUU, Brasil, Francia,  Andalucía y algunos otros países.

Junto a los desequilibrios no resueltos de la anterior recesión de más de diez años,  sufrida  principalmente por la clase trabajadora y las capas medias empobrecidas, aparecen otros de gran calado por los efectos nocivos de la guerra comercial, que pueden estar precipitando la nueva recesión en Europa y EEUU e incluso, si las gestionan los grupos reaccionarios mencionados de las ultraderechas,  una depresión severa podría hacerse inevitable.

Los abultados niveles de deuda que siguen creciendo globalmente sin cesar, se han convertido en una grave amenaza para el conjunto del modelo capitalista a escala mundial. La deuda global de empresas, particulares y gobiernos, han pasado de 142 Billones $ en 2007, a más de 232 Billones en 2017, habiendo alcanzado un 318 % del PIB mundial y los banqueros entienden que nunca las podrán cobrar, pero su táctica es mantenerlas y frenarlas, para seguir explotando a los pueblos a base de recaudar altas tasas de intereses a través de los Estados, que la cargan sobre las espaldas de la ciudadanía.

Un ejemplo paradigmático de esos desequilibrios monetarios y financieros es el caso de la Moneda Fiduciaria Virtual, el Bitcoin, que perdió en 2018 un 80 % de su cotización, desde el máximo que había alcanzado en diciembre de 2017, en solo un año, según la página Coindesk. Era increíble que la capitalización bursátil del Bitcoin alcanzada en ese castillo especulativo, similar a la conocida estafa clásica de la “pirámide”, llegó a estar por encima de una de las empresas más potente de EEUU como es J.P. Morgan, cuyos ingresos por ventas fueron 118.200 Millones de dólares en 2018.

Con esos desequilibrios y los recortes en las perspectivas del crecimiento mundial, los márgenes de actuación de la burguesía se han limitado bastante, estando muy avanzada la destrucción del llamado Estado de Bienestar y quieren seguir recortando con sus medidas ultraliberales hasta los huesos castigando siempre a los más pobres.

La clase dominante recurre a las mismas fórmulas que han venido empleando y estirándolas hasta lo imposible, utilizando maniobras de inyecciones de liquidez y artilugios de “ingeniería financiera” que encubren enormes estafas a favor de la Banca y grandes capitalistas financieros, facilitadas por sus políticos al servicio de este Capitalismo Mafioso de Casino Trucado que está llegando a su agonía.

Más allá de la propaganda y la demagogia a la que nos tiene acostumbrados ese potente aparato de propaganda, con su nuevo modelo de Fake News, equivalente a las antiguas  “mentiras”, “mentiras podridas” y “estadísticas”, a ningún analista serio se le escapa que una nueva recesión se acerca y en un contexto tan explosivo como el actual, donde la lucha de clases se hará inevitable, como vemos ya en Francia con la larga lucha de los Chalecos Amarillos y otros países, la situación puede ser convulsiva.

En el Estado español se está en preparación la Huelga General Feminista del 8 de Marzo próximo, a la que se siguen sumando colectivos sociales, sindicales y políticos que podría desencadenar una etapa explosiva de las luchas de la clase trabajadora a escala al menos continental, cuyas consecuencias políticas podrían ser impredecibles, si las direcciones de las izquierdas no se ponen las pilas y luchamos juntos, para cortar el paso al avance de los neonazifascismos emergentes.

Aquella lucha histórica entre el socialismo utópico y el socialismo científico, que han impedido históricamente la unidad del movimiento obrero, encarnado hoy por el “reformismo socioliberal” (sin reformas)  que domina y arrastra a parte de la corriente socialdemócrata en toda Europa,  ha fracasado estrepitosamente por haber sucumbido a las presiones del neoliberalismo habiendo sido fagocitada por la clase dominante en su giro hacia la derecha.

Por tanto, ahora toca el giro a la izquierda prometido y que las masas están esperando, luchando por un nuevo modelo transformador y democrático, en base al Socialismo Científico, pero que debe situarse en estos momentos históricos a la cabeza de las luchas sociales, aunque renunciando a su intransigencia y sectarismo propio de aquel periclitado estalinismo burocrático, que sofocó la democracia obrera.

La unidad en la acción y postelectoral debe reconocerse por las direcciones de los partidos y sindicatos de clase y por las organizaciones sociales que luchan por un mundo mejor, pero orientados al Internacionalismo Solidario y reclamando con urgencia el entendimiento entre ese Bloque de Izquierda para luchar y derrotar al Bloque Burgués Capitalista en las próximas confrontaciones electorales a las que estamos siendo llamados, en las urnas y en las calles.

De lo contrario, las derrotas de las izquierdas podrían venir del divisionismo, si se mantiene, por lo que debemos hacer como han hecho las derechas, que, aunque van en tres bloques, vienen anunciando que si ganan, marcharán unidas para perpetrar una fuerte derrota a las izquierdas, reclamando incluso la verborrea neofranquista que podría ser muy grave para el movimiento obrero, porque podrían eliminar los derechos conquistados y privatizarlo todo para entregarlo a los amos que les financian que son sus principales objetivos.

Las izquierdas, desde las bases, nos tenemos que activar y encuadrarnos organizadamente para luchar por una vida mejor, dando la batalla por la democracia plena y la paz, dentro de la pluralidad de la convivencia solidaria, de todos los pueblos y nacionalidades, buscando salidas en base al Federalismo, anteponiendo las cuestiones sociales y los niveles de vida de las clases menos favorecidas para avanzar hacia el bien común como seres humanos.

Hay que continuar la batalla global por la Igualdad y los Derechos Civiles, priorizando el bienestar de la persona, combatiendo las estafas y reclamando la devolución de los enormes beneficios de las grandes potencias capitalistas evadidos a Paraísos Fiscales, hasta derrotar a sus gobiernos derechistas que nos quieren seguir arrebatando el futuro con sus políticas de recortes y austeridad, que siempre recaen contra los menos favorecidos.

El PSOE copia el lema a… ¡¡Vox!!

Ferraz. 10:30 horas un día cualquiera. Iván Redondo junto a Santos Cerdán y el equipo de comunicación de ambos gerifaltes. Piensan y piensan, una y otra vez el lema de la precampaña electoral. De repente uno de ellos se para y dice “La España que quieres”. “Magnífico” dice Redondo. “Así podemos implicar a las personas en la construcción del país” afirma Cerdán. “¡Mucho más que eso! Transmitimos que la nación se construye día a día con la mediación de todas las personas como dijo Renan” remarca Redondo. Todos comienzan a darse abrazos. “Lema muy pegadizo que conecta con las personas” celebran por acá y por acullá. Más abrazos y palmadas en la espalda. “Somos únicos” es gritado a coro.  Terminan la reunión contentos porque han dado a luz un lema con enganche nacional y se van tomar unos vinos en el bar de enfrente de la sede de Ferraz.

Imagen donde comparar ambos lemas iguales

El relato anterior es pura imaginación de las reuniones que pueden haberse dado, tanto en Ferraz como en Moncloa. No han sucedido así, aunque los actores sí habrán sido los mismos. Pero, siempre hay un pero, ese lema que les sonaba y les parecía tan pegadizo ya ha sido utilizado para fines similares. ¡Vaya! ¿Habrá sido en una campaña en Chile? No. El lema es una copia de uno utilizado recientemente por ¡¡¡Vox!!! Los neofascistas han utilizado el lema “La España que quieres” hasta hace pocas fechas. Hace un año que lo venían usando como habrán podido ver en la imagen de este artículo. El PSOE, por no tener cuidado, ni analizar al resto de contrincantes, algo tan sencillo como echar un vistazo en Twitter o Flickr, ha acabado copiando el lema de un partido neofascista.

Redondo y Cerdán, máximos culpables del desaguisado por acción y/u omisión, no han revisado nada. Se han dejado llevar por el nacionalismo inherente y desajustado de sus propias cabezas. Al menos deberían tener la vergüenza mínima de poner sus cargos a disposición de la militancia que ha sido pisoteada con un lema de los neofascistas. Esto cuanto menos. Porque, más bien, demuestran que en cuestiones de comunicación política meten la pata con demasiada frecuencia. Les ocurre por estar desideologizados y sólo pensar la política en términos de lemas. Y como, además, parecen sobrados pues ni cotejan lemas utilizados por otros partidos.

El PSOE hace muchos años que es patriota, no patriotero que es una cosa bien distinta. Tantos como desde 1981 como poco. Momento en que su dirigencia dejó atrás el socialismo para abrazarse a la regeneración de España, mediada por algunos toques socialdemócratas. Está muy bien intentar utilizar mecanismos utilitaristas para conformar España, como expresa el lema, intentar que cada persona vea reflejados sus deseos en el PSOE. Tanto como para construir una España donde lo principal sea la mayor felicidad del mayor número de personas. Pero no dejan de ser eso personas con deseos. Los neofascistas utilizan el deseo por la falsa quiebra de la “comunidad imaginada” que es esa nación española que nunca fue. El PSOE el deseo le aleja de la construcción republicanista a través no de deseos sino de acciones de la ciudadanía.

Pedro Sánchez salió ayer al atril con un lema de un partido neofascista detrás. Y Santos Cerdán cruzado de brazos como aburrido sin percatarse de la metedura de pata que han cometido (por acción y/u omisión volvemos a repetir). E Iván Redondo seguramente alegrándose de lo impactante que ha sido el acto y lo guapo que ha salido el presidente del Gobierno. Y hoy los medios sacando una foto del PSOE junto a Abascal por una metedura de pata. Bien pensaran los militantes “¡Son de lo que no hay!”. Y por suerte no abundan, no. Si Rivera cometió un error de primero de suicidio político, Esther Palomera dixit, Redondo y Cerdán han cometido un error de segundo de inutilidad en campaña.

Impiden a diputadas ver la documentación pública de la Operación Chamartín

Una nueva actuación de ocultación de datos en el caso de la Operación Chamartín. Opacidad que, pese a las noticias aparecidas en los medios de comunicación, da un halo de perversidad a todo lo que rodea al pelotazo urbanístico que hay detrás del acuerdo. En esta ocasión se ha impedido a las diputadas Sonia Farré y Eva García Sempere, autorizadas por el Congreso de los Diputados, más la diputada Sol Sánchez (recién llegada) y los concejales madrileños Carlos Sánchez Mato y Rommy Arce, analizar la documentación que obra en poder de Adif (o sea RENFE) sobre la Operación.

Así lo ha relatado García Sempere: “Esta mañana hemos estado en la sede de Adif para consultar la documentación sobre la #OperaciónChamartín tal y como se nos autorizó a Sonia Farré y a mí misma, por escrito, por parte de la cámara. Sin embargo,  a pesar de esta autorización, no se nos ha permitido ver la documentación, impidiéndonos por tanto el ejercicio de nuestras funciones parlamentarias”. En efecto, los representantes de la soberanía popular tienen acceso, o deberían tenerlo pues no es un secreto oficial aunque lo parezca, a la documentación. Son parlamentarias que están haciendo uso de su función de control para que la ciudadanía no salga perjudicada.

Les han comentado que podrían responder a sus preguntas amablemente, pero como es evidente no es lo mismo y, además, tienen derecho a ver la documentación al ser una empresa pública. García Sempere lo explica perfectamente: “Agradecemos su oferta a responder verbalmente a nuestras consultas, pero entendemos que no es lo mismo ver los documentos que escuchar una interpretación de ellos y que una filtración en prensa no sustituye el derecho a la información de una empresa pública. Así que a la negativa a los vecinos a acceder a la información hay que sumarle que tampoco podemos hacerlo diputadas del congreso”.

Los vecinos, hay que recordar, mediante la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) interpuso un recurso contencioso administrativo, el pasado mes de diciembre, ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, al que se sumó Ecologistas en Acción y que ha sido admitido a trámite. La acción judicial de los vecinos podría bloquear el proyecto estrella de cara a las próximas elecciones municipales del equipo de Gobierno de la alcaldesa Manuela Carmena, quien en un principio se opuso a un plan que vio la luz en tiempos de Ana Botella y que finalmente lo ha terminado asumiendo como propio. Algo que ha sido decisivo para que el errejonismo-carmenismo no haya querido juntarse con IU y Anticapitalistas, pues la Operación Chamartín es intocable para la actual alcaldesa. “Hay que contar con las empresas” decía hace poco Carmena, pero también ser transparentes como reclaman las diputadas de izquierdas.

Como publicamos hace unas fechas, la clave del cambio de opinión de Carmena estuvo en los números. Y si a alguien le cuadraban las cuentas del proyecto Madrid Nuevo Norte era a ADIF, al BBVA y al Grupo San José. De hecho, tras el anuncio oficial de que el plan urbanístico había sido desbloqueado y empezaba a hacerse realidad, las acciones de Grupo San José (segundo accionista de DCN con un 25% por detrás de BBVA, que tiene el 75%) se dispararon en Bolsa y subieron un 8,5%. Según consta en el informe del Instituto por la Democracia y el Municipalismo, mientras que el plan original Madrid Puerta Norte, en principio mucho más sostenible, preveía un número máximo de 4.600 viviendas, Madrid Nuevo Norte aumentaría el volumen de casas hasta las 11.000, es decir, más del doble. Esta operación fue duramente criticada por Ecologistas en Acción en un comunicado de prensa, en el que alertó de que la edificabilidad se triplicaba con el nuevo proyecto: de 675.692 metros construidos se pasaría a 2,8 millones. Un pelotazo en toda regla para el poder financiero. Justo ese poder que controla algunos medios de comunicación que tan bien tratan a Carmena y Errejón ahora.

Una vez más el poder financiero parece tener bula para saltarse las leyes. Como ha escrito la concejala Arce en Twitter: “Nos hemos ido de vacío, la ley de transparencia es papel mojado cuando se trata de proteger los intereses de DCN (o sea de BBVA)”. Una muestra más de la acumulación por desposesión que explicó David Harvey en su libro Ciudades Rebeldes (Akal). Quitan terreno público a todas y todos para entregárselo a la clase dominante, especialmente la fracción financiera. Y en este caso con la adenda de que a unas representantes del pueblo español, ese que tanto tienen en la boca las élites políticas al servicio de quien ya sabemos, se les ha impedido ver documentación de una empresa pública. Isabel Pardo de Vera, colocada por el dedo de la ministra María José Montero, debería explicar se comete tamaña agresión a la ciudadanía.

Guaidó utiliza tácticas fascistas de señalamiento

“Vamos a mandarle un mensaje a cada jefe militar responsable de las zonas del país por donde va a entrar la ayuda. Es un llamado a la reflexión que haremos de manera pacífica, con la convicción de que juntos logremos el cese de la usurpación” manifestó el autoproclamado Juan Guaidó. Una forma como otra de señalar al “otro”, al antagonista, al que queda excluido si no se atiene a los deseos de quien ejecuta el señalamiento. La campaña Soldado Escucha recuerda terriblemente a otras campañas similares que han utilizado los fascistas no hace tanto tiempo. Señalar para ejecutar si no cumple con lo que una persona ha decidido. Lo peor es que quien ha decidido no vive en Venezuela, ni es venezolano, sino el presidente de EEUU, Donald Trump.

Los medios occidentales, dentro de ese entrañable buenismo informativo, especialmente cuando se trata de la potencia imperial, han calificado el señalamiento de los mandos militares como una estrategia de presión sobre los mismos para que dejen pasar la ayuda humanitaria que envía el señor de la Casa Blanca. También llega ayuda desde Rusia, pero el señor Putin no es el jefe imperial y cae mal a los buenistas. Así Trump ya ha manifestado que los políticos y los que apoyan a Maduro deben plegarse a sus deseos: “[Deben aceptar la] generosa oferta de amnistía de Guaidó o pueden elegir el segundo camino: seguir apoyando a Maduro. Si eligen este camino no encontrarán un refugio, no habrá una salida fácil. Lo perderán todo”. Una amenaza en toda regla que vulnera el mínimo de los derechos humanos, los principios democráticos y que quiere provocar, al final, un conflicto armado que interesa a EEUU, no al resto del Mundo.

Volviendo a la táctica de Guaidó, cabe recordar que Venezuela, en especial, pero América Latina en general tiene unos índices de violencia muy por encima de los estándares a los que están acostumbrados los europeos. Y señalar a alguien supone poner en peligro su vida y la de su familia. Por mucho que diga el autoproclamado que es todo pacífica, sabe perfectamente que ese señalamiento es peligroso para todos esos jefes militares y sus familias. Al poner, además, sus imágenes quedan retratados ante sus vecinos o algunos de los más desaprensivos de la oposición venezolana. Porque no se confundan violentos y armados están ambas partes. Y un tiro por la espalda, en países donde se mata por robar un móvil, es bastante más sencillo de lo que nos puede parecer.

Como Hitler hizo con los judíos al señalar sus comercios al principio, y luego ponerles la estrella amarilla, lo que está haciendo Guaidó es similar. Señalar a los mandos militares en las redes sociales, que es como señalar un comercio en 1939, pero luego intenta lavarse las manos. Jamás un jerarca nazi diría que ese señalamiento provocaba violencia, eso es culpa de los judíos por serlo diría. Lo mismo podría aplicarse al autoproclamado al señalar a estas personas. Si les pegan un tiro o si se aplica la ley de Lynch dirá que es culpa de las propias víctimas por ser como son. Una táctica fascista que en España conocemos bien, sin llegar al extremismo nazi, cuando se señalaba a una familia como una “familia de rojos”. En ese momento se cerraban todas las puertas a esa gente. Lo mismo hace Guaidó, que igual como no ha conocido el fascismo, cree que ha inventado algo nuevo, cuando no es más que una fascistada.

Lo que le pueda pasar a las familias de esos señores a los que ha marcado como traidores, cuando realmente como militares están en la obligación de obedecer la cadena de mando y ésta no les ha ordenado ejecuciones, ni nada por el estilo, será culpa de Guaidó. De él y de Albert Rivera, Pablo Casado y todos los políticos que apoyan al Imperio en la consumación del ataque violento que se está perpetrando en el cono sur americano. Que EEUU despliegue 3.000 soldados en la zona para bloquear de forma armada Venezuela les debe parece lo más normal del mundo a estas gentes, que no son más que botarates sin cabeza. Eso sí, las muertes de más de 1.000 sindicalistas y activistas de movimientos sociales en Colombia, no por culpa de los cárteles de la droga o las guerrillas precisamente; eso les parece democracia. No se trata de defender a Nicolás Maduro, que al fin y al cabo ha ganado elecciones no lo ha usurpado, sino de defender la dignidad humana y cierta ética. Y poner en peligro las vidas de las personas y sus familiares por señalarles públicamente es fascista, por mucho que rece a su dios (que no debe quererles mucho pues les tiene abandonados).

¡¡Cuñaooooos!!

“Ciudadanos no pactará con Sánchez ni con el PSOE para un futuro gobierno en España” ha dicho José Manuel Villegas en la rueda de prensa posterior a la reunión de la oligarquía naranja. Una frase que no sólo supone hacer del apriorismo su máxima estratégica, sino que les aleja de la centralidad buscada en el sistema político español. Un error estratégico que seguramente acaben pagando en las urnas al marcar a los buenos y los malos, algo que Albert Rivera gusta de hacer con suma frecuencia. Pero en su caso es por una debilidad de análisis mental. La verdad es que se debería revisar lo que portan en sus vasos durante las reuniones, porque esta decisión recuerda al cuñadismo máximo de barra de bar, a ese “¿Qué no? Sujétame el cubata”. Nadie en su sano juicio establece las alianzas postelectorales a priori, y menos si se autocataloga como liberal y progresista.

El titular refleja perfectamente esa estrategia de “cuñao” de sobremesa de cena sabatina. Ese querer ser el más en todo lo que se plantee, aun cuando se entre en contradicciones enormes que puedan provocar que pierdas a la mitad de tu electorado de un plumazo, que te señale como un antidemócrata y acabes con la ideología que dices defender. Expliquémoslo porque tiene su intríngulis la decisión. Porque según comentan ha sido por decisión unánime. Normalmente suelen ser así por aquello del centralismo democrático leninista y las posibles purgas, pero no suelen comentarlo en público. Que Luis Garicano, que es profesor de la London School of Economics and Political Science, apoye algo así es para pensar que igual en el extranjero nos hacen un favor y se llevan a los peores. Porque de alguien como Juan Carlos Girauta se espera eso y pedir la horca (por favor que Pedro J. Ramírez le deje de publicar textos en los que se piensa que es escritor de novelas, que esos fascículos son infames). En el caso de Garicano se esperaba, cuando menos por roce con pensadores ilustres, que supiese qué es realmente ser liberal. Pero parece que debe existir algún tipo de virus en la sede de Alcalá que come cerebros.

Volviendo al tema principal de la decisión, que a veces nos desviamos porque hacen la crítica sencilla, establecer apriorísticamente un no pacto con el PSOE puede llegar a perjudicar a Ciudadanos. Primero, establecen que sólo pactarán con el partido de la corrupción (PP) y con los neofascistas. Porque es evidente, y Rivera lo pregona constantemente, que ni con nacionalistas, ni con populistas (Podemos-IU) lo harían. Así que sólo le queda esa opción. Y a tenor de lo que marcan las encuestas se quedan sin más opciones, salvo elecciones cada tres meses como pretendían en Cataluña en su momento (se las han pedido a Mas, Puigdemont y Torra en cada sesión parlamentaria durante los últimos 7 años). Esto supone, segundo, que las personas que les apoyan por separarse del infecto PP podrían volver a su partido anterior porque carece de sentido su apuesta regeneradora. Por el lado izquierdo, en tercer y último lugar, mucha gente les apoyó porque Pedro Sánchez les parecía un mastuerzo en 2015 y Rivera parecía poder jugar un papel central de moderación. Hoy sabiendo que Ciudadanos va a pactar, como ha hecho en Andalucía y pregona para Madrid, con los neofascistas, esa gente tiene estómago e igual les abandona. Así, Ciudadanos pierde por un lado y por el otro haciéndose el harakiri.

Venden que con esta medida quieren “formar una mayoría social en torno a la candidatura de Albert Rivera, una alternativa regenerada, limpia y de futuro”, justo cuando afirman que van a pactar con los corruptos del PP y los neofascistas que es una vuelta al pasado claramente. Sabemos que el cuñadismo ideológico provoca este tipo de contradicciones, pero nunca hasta el momento las habían expuesto tan claramente. Porque, y esto es importante, con esa actitud marcan claramente que su apuesta es de todo menos democrática. Advertir que con los populistas de Podemos no se va a acordar algo ya es difícil de justificar como proclama. Y si se añade ahora al PSOE hace más complicado decir que se tienen valores democráticos. Con Podemos hay una diferencia ideológica abismal que hace innecesario decir que no se pactará. El partido naranja representa los intereses de la clase dominante, más en concreto la fracción financiera del bloque en el poder. Y el partido de Pablo Iglesias justo lo contrario. Dos partidos antagónicos por el propio desenvolvimiento de la lucha de clases. Ahora bien con el PSOE no sólo se añade la parte antagónica, sino que se elimina con falsedades (destruir o vender España) a un partido que todas las personas saben que ha sido fundamental para construir y mantener la democracia en España. Las encuestas afirman que un 68% de la ciudadanía quiere una solución dialogada del problema catalán, con ese rechazo de Ciudadanos desestima a esa parte de la población. Desestima que ese 60% de españoles sean democráticos. Tanto hablar de Venezuela les provoca parecerse a Maduro al final.

El liberalismo no es tener un pensamiento antidemocrático en sí. Suelen ser elitistas en gran parte, pero la democracia, que se adjetiva como liberal precisamente, suele ser defendida como mecanismo de resolución de conflictos, de deliberación y de acuerdos. Decir que no se piensa pactar gobierno con el PSOE y Sánchez (han remarcado ambas partes) ya supone posicionarse frente a la propia ideología. En nuestras sociedades occidentales, además, los partidos liberales suelen actuar de eje moderador entre conservadores y socialdemócratas. Algo que niega Ciudadanos para tumbarse sólo con la reacción que representa Casado y el neofascismo. Luego nos querrá vender Garicano libros sobre liberalismo cuando él mismo actúa como un iliberal.

Si se produjese una suma con mayoría absoluta PSOE-Cs, y sin posibilidad de suma a la derecha, ¿piensa Rivera que le van a dejar desde el Ibex-35 no pactar y entregar a España a una situación de crisis perpetua? Al día siguiente está rectificando y postrándose ante Sánchez jurándole amor eterno (algo muy factible que se vea, por cierto). Por tanto de nada le va a servir la bravata salvo para llevar a Ciudadanos, partido que comienza a ser muy antipático, al hundimiento. No es demócrata, ni es liberal. Ya hemos dicho que es un populista del sistema, un populista elevado por la clase dominante,  pero si intenta aparentar, lo suyo es intentarlo y no virar tanto a la derecha que Vox vaya a parecer de centro.

La desorientación de Ciudadanos parece que persiste. No han aprendido nada de la alianza andaluza, donde los liberales europeos (estos sí lo son, menos Emmanuel Macron que es otro populista disfrazado) les dijeron que eso de juntarse con la ultraderecha no era democrático. En general no aprenden nada y ya ni hacen caso a los sondeos de opinión. Por querer robar voto a Casado para ser el primero de los perdedores, igual lo acaba perdiendo por su derecha y su izquierda. Si la población aguanta a medias su cuñadismo ideológico, ese cambio de parecer cada quince minutos y ese travestismo ideológico, no espere Rivera que aguanten sus derivas antidemocráticas, elitistas y su nula capacidad intelectual. Cada día que pasa más gente se da cuenta de que sólo es un pelele del poder financiero. Y si encima lo dice con claridad sólo se puede decir ¡cuñaoooosss!

Señor Casado no mienta tanto que le pillamos siempre

La verdad es que es para comenzar a pensar que, o bien Pablo Casado carece de la suficiente capacidad de análisis de la realidad, o bien es un ignaro prepotente que piensa que el resto del mundo es idiota. Algo extensible a su grupo de corifeos de la Ejecutiva. No hablamos de cuestiones interpretativas sobre fundamentos ideológicos, como podría ser el aborto, sino de la realidad de los hechos innegables. Igual Casado nos sorprende un día como terraplanista o creacionista (aunque dice que ha leído a Darwin, pero hemos demostrado que no lo ha hecho anteriormente) y nos mira a los demás como estúpidos por no ver lo obvio. Lo obvio que es la cantidad de mentiras que suele verter, como agua desbordada, por su boca cada vez que habla. No hay día en que deje de mentir y que le pillemos desde los medios de comunicación libres.

Casado, que debe tener en el dial radiofónico sólo COPE y EsRadio, y le deben pasar los reportes (porque ni los periódicos lee a tenor de sus palabras) de los medios más cavernarios, está acostumbrado a un modo de acción donde todo está controlado desde el poder económico. Así, ningún medio de la Caverna hablará jamás de las mentiras que suele lanzar. En tiempos de Goebbels mentir podía tener su valor porque había mucho analfabetismo y los medios estaban concentrados en unas pocas manos empresariales. Ahora, hoy, en España las personas no se dejan guiar por un medio solamente y hay medios que tenemos libertad para señalarle y decir que miente. Y en la última semana son ya muchos los que lo hacen. Incluso alguna columna en el ABC lo ha advertido (Juan Manuel de Prada, que le pone a bajar de un burro). Así que persistir en las mentiras constantes lo único que provoca es que se rían de él, que le señalen como un lerdo, como un falso, como un niño pijo al que se lo han dado todo hecho y no sabe manejarse en la vida real sin que los demás, en este caso los poderosos, le protejan.

Y a veces es tan estúpido que es capaz de intentar tapar la mentira con una boutade: “El Gobierno de Sánchez es el más extremista y dañino de las últimas décadas, hemos dejado al descubierto la traición a España que estaba a punto de hacer. No permitiremos que se nos cambie de país sin preguntar a los españoles”. Es evidente que ni ha habido traición, ni estaba en la cabeza de Sánchez cualquier camino a la autodeterminación, pero lo curioso es que Casado sí la plantea. Dice que no permitirán que se cambie algo de España sin un referéndum. Que no es otra cosa que preguntar a los españoles. Como lo están leyendo, Casado propone un referéndum para solucionar el tema catalán. Realmente no quería decir eso pero lo ha dejado por escrito. Y todo porque se lía con la España de unos y otros, justo de lo que le acusa todo el mundo a él que sólo quiere una España de parte. Se lía con algo que sea más complicado que un cuaderno de caligrafía Rubio, así que con cosas políticas imaginen.

Casado pidiendo referéndum autodeterminaciòn

De hecho cuando se está pensando en mentir, en decir las grandes mentiras que suele exponer, pasa eso, que la persona acaba diciendo lo que no quiere decir. Una barrabasada política que, ante un auditorio poco atento o con una capacidad cognitiva parecida a la de Casado, nadie parece haberse percatado. Porque el discurso de la mentira acaba siendo destripado. No es una mentira ideológica, que eso es más bien un encubrimiento o un idealismo, es la mentira que se contradice con la pura realidad. Porque decir que los socialistas y comunistas ponen en riesgo los servicios públicos, cuando todos los días se sacan noticias de despilfarro en los Gobiernos del PP (en la Comunidad de Madrid miles de millones en manos de Florentino Pérez y demás empresarios), de mala calidad del servicio (como sucede en Galicia con la Sanidad), cuando el candidato del PP en CLM ha dicho que hay que privatizar la Sanidad, pues parece que es un poco una mentira interesada.

O cuando Teodoro García Egea, su número dos, hasta hace poco insistía en que era un malvado Sánchez por convocar elecciones justo en la Semana Santa. Hoy ya sólo dice que él el viernes de dolores no va a hacer campaña. El resto de personas no católicas se lo agradecerán. Pero mentía haciendo creer que iba a coincidir justo con la celebración de las vacaciones (porque hay que ser sincero a la mayoría de españoles las procesiones les importan más bien poco). O como su amiga íntima Isabel Díaz Ayuso, la electa por el dedo para la candidatura madrileña, que se va por Europa de viaje a conocer modelos buenos de gestión, porque los de la izquierda son malos, y no recuerda que llevan más de 20 años en el Gobierno. Tienen una capacidad para la mentira soberbia. Ni ruborizarse. Pero al final se les pilla porque entran en contradicción o piden un referéndum de autodeterminación.

Queda para el recuerdo esta frase que enjuga toda la capacidad para la mentira de Casado y su coro de mentirosos: “Nos presentamos a estas elecciones con el orgullo de haber salvado a España por tercera vez”. ¿Cuáles han sido las dos primeras? O bien cuando gobiernan ellos y dejan quebradas y vacías las arcas (por incompetentes o ladrones), o bien igual se refiere a 1936 que este chicho ya sabemos que la Historia del PP la extiende hasta Don Pelayo. No han salvado nada porque no había pacto oculto entre el PSOE y los secesionistas como quedó comprobado en el voto de éstos últimos. Sin embargo, sí que hay un pacto entre Casado y los secesionistas. Miente cada vez que habla y si no miente es que debería ser puesto a cuidado psiquiátrico por distorsión de la realidad, lo que puede ser peligroso para las vidas del resto de españoles.

IU quiere saber qué han hecho PP y PSOE con los curas pederastas

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Izquierda Unida, a través de su portavoz parlamentario y coordinador federal, Alberto Garzón, y su portavoz en la Comisión Constitucional, Ricardo Sixto, trata de romper el bloqueo impuesto conjuntamente desde hace cuatro meses por el Gobierno del PSOE y el Grupo Popular, y forzar que la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, cumpla con su obligación y acuda al Congreso a hablar de la “impunidad de los cargos religiosos frente a los casos de abusos sexuales a menores” cometidos en el seno de la Iglesia católica.

Garzón y Sixto firman el escrito registrado esta mañana y dirigido a la Mesa de la Comisión Constitucional para que su presidente, el ‘popular’ Jesús Posada “convoque con carácter de urgencia a la Mesa y Portavoces” de dicha comisión para “celebrar una sesión en la que se haga efectiva la comparecencia de la vicepresidenta del Gobierno para que aclare lo expuesto en la mencionada solicitud”.

Se da el caso de que estos dos parlamentarios de Izquierda Unida consiguieron hace ya casi cuatro meses -el pasado 23 de octubre- que los órganos de gobierno del Congreso tramitaran favorablemente esta petición de comparecencia de Calvo.

El texto de la iniciativa aprobada entonces -con número de expediente 213/001217- fijaba que la ‘número dos’ del Ejecutivo de Sánchez debía acudir a la Cámara Baja para, textualmente, aclarar “si el Gobierno va a denunciar los Acuerdos de España con la Santa Sede para buscar un nuevo marco de relaciones entre el Estado y la Iglesia católica compatible con los parámetros de un Estado aconfesional y acabar, en particular, con la impunidad de los cargos religiosos frente a los casos de abusos sexuales a menores”.

En estos casi cuatro meses transcurridos ni la vicepresidenta del Gobierno, por un lado, ni el presidente de la Comisión Constitucional y diputado del PP, Jesús Posada, por otro, han movido un dedo para sustanciar esta comparecencia.

Se da la circunstancia de que la semana después de que el Congreso diera su visto bueno a la comparecencia de Calvo, ésta acudió al Vaticano para reunirse con el cardenal Pietro Parolin, ‘número dos’ del Papa, con quien trató este tema de los abusos a menores por curas católicos en España, entre otras cuestiones. De todos esos asuntos no hubo una explicación amplia en sede parlamentaria en ningún momento.

Lo que sí ha hecho el Gobierno de Pedro Sánchez en todo este tiempo es cerrar las puertas para aclarar a Izquierda Unida los pasos que daba o pensaba dar en relación con los casos de abusos a menores. Así, en diciembre respondió por escrito una pregunta parlamentaria de la diputada de IU Eva García Sempere y confirmó que rechaza elaborar o proponer a la jerarquía católica en nuestro país que elabore un informe sobre los centenares de casos de abusos sexuales silenciados durante décadas, como ya han hecho otros Estados como Alemania, Austria o Irlanda.

A la pregunta de García Sempere sobre si “¿piensa el Gobierno requerir a la Iglesia católica española que promueva la realización de un informe sobre abusos sexuales contra menores cometidos por sus religiosos?”, el Ejecutivo dijo textualmente que ‘no corresponde al Gobierno hacer este tipo de requerimientos. Si existe noticia de la posible comisión de un delito lo oportuno es ponerlo en conocimiento del Ministerio Fiscal, no un informe’.

De la misma forma, la diputada de IU interrogaba al Ejecutivo del PSOE si “¿piensa que los Acuerdos con la Santa Sede son un obstáculo para acabar con la opacidad en la Iglesia española y la falta de colaboración con la justicia en casos de pederastia?”

El Gobierno mostró una vez más su pragmatismo y tiró de legislación para insistir en su respuesta en que la Iglesia católica está obligada por ley a comunicar a la justicia ordinaria los casos de abusos que conozca y que la única posibilidad de no hacerlo es precisamente acogerse a los Acuerdos de 1976: ‘El art. 2.3 del Acuerdo de 28 de julio de 1976, ratificado en Instrumento de 19 de agosto de 1976 dispone que “En ningún caso los clérigos y los religiosos podrán ser requeridos por los jueces u otras autoridades para dar información sobre personas o materias de que hayan tenido conocimiento por razón de su ministerio”’.

Este dato, que no es novedoso y que ya recogía García Sempere en su propia iniciativa parlamentaria, le sirvió al Gobierno socialista, no obstante, para pertrecharse y no incidir en más hechos concretos.

Los responsables de la Iglesia católica en otros países sí han elaborado trabajos como el que demanda IU. Por ejemplo, un informe interno de la Conferencia Episcopal de Alemania documenta un total de 3.677 casos de abusos sexuales cometidos por 1.670 religiosos católicos desde 1946 hasta 2014. La mitad de las víctimas eran entonces menores de 13 años.