viernes, 16 enero, 2026

El 8M volverá a ser un grito unánime y multitudinario para defender la vida y los derechos de las mujeres

Valencia ha sido la sede este pasado fin de semana del V Encuentro Estatal del 8M con la participación de más de 500 mujeres que han coordinado la organización de la próxima huelga general del 8 de Marzo por la igualdad real. Si el pasado 2018 la convocatoria de huelga y de concentraciones en todo el país fue un éxito de participación, en este año se espera desbordar todas las previsiones. El momento que viven los movimientos feministas ante los ataques de la ultraderecha va a significar un total apoyo a las convocatorias del 8M. Uno de los llamamientos ha sido combatir desde la unión al fascismo creciente, tejiendo redes de mujeres y sumando fuerzas.

El encuentro estatal celebrado en Valencia ha concluido con objetivos contundentes y con una convocatoria que quiere ir más allá de los paros en el trabajo laboral y productivo a través de acciones que se programarán antes y después del 8 de Marzo. La Universidad de Valencia ha acogido a centenares de mujeres representantes de colectivos feministas de todo el país y de otros países que han celebrado un fin de semana de reivindicación y trabajo a través de las distintas comisiones relacionadas con los ámbitos de la educación, violencias, antirracismos, consumo, cuidados y trabajo.

A partir del próximo día 1 de Marzo comenzarán a desarrollarse acciones informativas y participativas para alcanzar la máxima visibilidad e influencia del feminismo en temas tan relevantes como la violencia machista, la educación y el rechazo a las políticas fascistas que rechazan los derechos y libertades de las mujeres. Pero, sobre todo, la celebración del Día Internacional de la Mujer se convierte en la voz multitudinaria de las mujeres ausentes, las mujeres asesinadas y maltratadas. De nuevo, volverá a reivindicarse una mayor contundencia y recursos de las instituciones públicas en el Pacto nacional contra la Violencia de Género.

Procés catalán: el Supremo juzgará una causa que es nula

Tal y como hemos venido indicando en Diario16 a través de los análisis jurídicos de, entre otros, Fernando Presencia, el juez que está denunciando la corrupción del sistema judicial español, la causa del Procés catalán tiene diferentes causas de nulidad, sobre todo por la instrucción realizada por Pablo Llarena.

En primer lugar, la Sala de Admisión del Tribunal Supremo es la encargada de acordar la apertura de los procedimientos contra personas aforadas y la que designa al magistrado instructor. Es a éste a quien le corresponde incoar la investigación dependiendo del tipo de delito: o se abren diligencias previas o un sumario. Sin embargo, a Pablo Llarena, el instructor, se le olvidó incoar la causa del Procés. Este error provocó que el auto de la Sala de Admisión se convirtiera en un elemento de la propia instrucción, lo cual va contra el ordenamiento jurídico español y que inhabilitó a todos los integrantes de la Sala para dictar sentencia en esta causa.

En segundo término, Diario16 tuvo conocimiento del hecho de que fue, en realidad, la Sala de Admisión y no la Sala de Recursos la que confirmó el auto de conclusión del sumario. Esto es una irregularidad puesto que fue también la primera la que abrió la instrucción tras el error de Llarena al no dictar el auto de incoación. En consecuencia, la Sala de admisión del Tribunal Supremo estaba confirmando la instrucción que había sido ordenada por ella misma, lo que a todas luces resulta contrario a las prevenciones que sobre la imparcialidad de la jurisdicción ha establecido con reiteración el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en una doctrina que ha culminado en la reciente sentencia de Estrasburgo que condena a España por vulnerar el derecho de Arnaldo Otegui a un juicio justo.

En tercer lugar, el propio nombramiento de Pablo Llarena como instructor también genera dudas, puesto que, según informó Diario16 a través del análisis de Fernando Presencia, el acta de nombramiento como instructor de la causa del Procés fue “falsificada”. Las Normas de reparto de la Sala 2 del Tribunal Supremo previenen que en las causas penales contra aforados existan dos salas distintas, según se trate de conocer la admisión a trámite de las diligencias de investigación (Sala de admisión) o de los recursos contra las resoluciones del magistrado instructor (Sala de recursos). A parte se establece un turno riguroso de antigüedad para la designación del magistrado instructor, y para la designación de los ponentes de las dos salas. Manuel Marchena lo hizo al revés. Nombró a los magistrados más antiguos para integrar las dos Salas de admisión y de recursos, lo que no era ni preceptivo ni conveniente, dejando para la designación del magistrado instructor a los más inexpertos.

En la fecha de la admisión a trámite de la querella de la fiscalía por la causa del Procés, el orden de antigüedad de los magistrados integrantes de la Sala 2ª del Tribunal Supremo era el siguiente:

  • Andrés Martínez Arrieta.
  • Julián Artemio Sánchez Melgar.
  • Miguel Colmenero Menéndez de Luarca.
  • Francisco Monterde Ferrer.
  • Juan Ramón Berdugo Gómez de la Torre.
  • Luciano Várela Castro.
  • Alberto Gumersindo Jorge Barreiro.
  • Antonio del Moral García.
  • Andrés Palomo del Arco.
  • Ana María Ferrer García.
  • Pablo Llarena Conde.

Pablo Llarena era el más inexperto de todos los componentes de la Sala 2ªdel Tribunal Supremo y, por tanto, el último de la lista. Sin embargo, el presidente de la Sala, Manuel Marchena, permitió su designación como instructor en la causa que ha procurado la crisis política más grave de la historia de nuestra democracia reciente.

Además, en el caso de Pablo Llarena él no era el único magistrado del Supremo disponible para instruir la causa del Procés según las Normas de Reparto del año 2017, ya que también estaba liberada de las Salas de Admisión y de Recursos la magistrada Ana María Ferrer García, que es a quien realmente le correspondía la designación al ser la más antigua de los dos.

Por tanto, nos encontramos con un juicio que se iniciará con graves sospechas de parcialidad y con distintas causas de nulidad, algo que la Justicia española no se puede permitir, sobre todo después de anteriores precedentes.

¿Dará Sánchez un ultimátum de ocho días a Israel o Arabia Saudí?

Nicolás Maduro ha instaurado una dictadura con apariencia de democracia en Venezuela, un régimen autoritario que reprime duramente a la oposición. En la República Bolivariana nos encontramos con una lucha de legitimidades, la legislativa y la ejecutiva, que sólo puede resolverse a través de unas elecciones libres y con todas las garantías democráticas que están presentes en cualquier país del hemisferio occidental. Esa es la solución que han propuesto la Unión Europea y el presidente español Pedro Sánchez. Sin embargo, las formas utilizadas no son las adecuadas puesto que dar un ultimátum Nicolás Maduro o, de lo contrario, reconocer al opositor Juan Guaidó, no es más que una injerencia en la política de un Estado soberano, algo que está prohibido en el derecho internacional en base al principio de no intervención que protege tanto a los Estados soberanos y sus gobiernos como a los pueblos y sus culturas, permitiendo a las sociedades mantener las diferencias religiosas, étnicas y de civilización que tanto valoran. Esto significa, desde un punto de vista jurídico, que tiene un estrecho vínculo con los principios de igualdad soberana de los Estados y de autodeterminación de los pueblos.

La injerencia en los asuntos internos de un Estado tradicionalmente se entiende como perjudicial, ya que puede desestabilizar el orden de los países y avivar las luchas étnicas o civiles. En ese sentido, la regla de no injerencia anima a los Estados a resolver sus propios problemas internos y a evitar que se extiendan y conviertan en una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.

La justificación que se da para el ultimátum de Sánchez y la Unión Europea a Nicolás Maduro para la convocatoria de elecciones es que se están subvirtiendo derechos fundamentales del pueblo venezolano. Sin embargo, y utilizando el mismo argumento, ¿por qué no hacen lo mismo con Israel o con Arabia Saudí?

Ningún país del mundo viola tan repetidamente el derecho internacional como Israel en referencia a las políticas de apartheid aplicadas contra el pueblo palestino. Desde el mismo año 1948 ha violado constantemente todas las normas imperativas de derecho internacional y ha despreciado de forma sistemática y abierta las obligaciones que tiene como Estado miembro de las Naciones Unidas. Pongamos algunos ejemplos.

El desarrollo y la expansión de los asentamientos constituyen un obstáculo permanente e ilegal para el ejercicio efectivo del derecho del pueblo palestino a la libre determinación. Desde 1967, Israel ha llevado a cabo una política implacable de colonización del territorio palestino, con el establecimiento de asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este que ocupan más del 38 por ciento de Cisjordania y no han parado de crecer. Así, el número de asentamientos ha aumentado un 63 por ciento desde 1993, a pesar del proceso de paz iniciado con los Acuerdos de Oslo.

La aplicación por parte de las autoridades israelíes de una intensa política colonizadora en Cisjordania y Jerusalén Este viola muchas disposiciones del derecho internacional y, en particular, algunos principios del derecho internacional humanitario.

A pesar de que Israel discute la aplicabilidad de los principios del derecho internacional humanitario en los territorios palestinos, hoy en día no cabe ninguna duda de que el IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempos de guerra es aplicable en los territorios palestinos ocupados. Por un lado, el Estado de Israel está adherido a esta Convención, que ratificó el 6 de julio de 1951; por el otro, Palestina también emitió en el año 1982 una declaración unilateral por la que se comprometía a aplicar este instrumento internacional.

Otro ejemplo lo tenemos en Jerusalén Este que ha sido uno de los temas más espinosos ya que, en un principio, disfrutó de un estatuto internacional específico que la resolución 181 del 29 de noviembre de 1947 de la AGNU define de la siguiente manera: “La ciudad de Jerusalén será constituida como corpus separatum bajo un régimen internacional especial y será administrada por las Naciones Unidas. El Consejo de Administración Fiduciaria será designado para desempeñar en nombre de las Naciones Unidas las funciones de Autoridad Administradora”. El estatus internacional de Jerusalén establecido por la resolución 181 de la AGNU fue socavado por la política de expansión territorial llevada a cabo por el Estado de Israel.

Estos son sólo dos ejemplos, pero hay muchos más en lo referente a Israel. ¿Y Arabia Saudí? El Reino tiene una legislación que viola, no sólo el derecho internacional, sino los propios derechos humanos reconocidos por la ONU. En el país árabe se calcula que se ejecuta a más de 100 ciudadanos o ciudadanas al año, hecho que le coloca entre los principales países del mundo en la aplicación de la pena capital. En Arabia Saudí tampoco se respeta la libertad de expresión, dado que la publicación de opiniones contrarias es condenada como delitos de terrorismo. El último ejemplo de ello lo encontramos en la ejecución en el consulado de Estambul del periodista Jamal Khashoggi.

Otro aspecto es el trato vejatorio y discriminatorio que se ejerce sobre las mujeres con la aplicación de la Sharia, además de que se protegen a los acosadores sexuales o las violaciones.

Además, Arabia Saudí está violando el derecho internacional humanitario en Yemen, con la campaña de bombardeos que está provocando una crisis de hambruna, además de que se están asesinando a civiles de manera indiscriminada.

Con el currículum de estos dos países, ¿por qué Sánchez, Borrell y la UE no han dado el mismo ultimátum que a Nicolás Maduro en Venezuela? Está claro que el actual presidente de la República Bolivariana debe dar el paso a que el pueblo venezolano hable libremente y que, una vez tenidos los resultados de los comicios, el perdedor acate los resultados de manera democrática. Lo que no es de recibo es que se pretenda legitimar un golpe de Estado sólo porque haya intereses superiores que son comunes a Israel y Arabia Saudí.

Saracho “se mofó” de los accionistas del Popular

Día 3 de junio de 2017. La reunión en la que se decide iniciar el Proyecto Hipócrates por el que se certifica la resolución del Popular ha finalizado. Todo está preparado para que el día 6 de junio se comunique la inviabilidad de la entidad y el día siete se celebre la subasta para vender el banco a cualquiera de las cinco principales entidades financieras españolas a las que, al día siguiente, se les remite una carta para comunicarles la situación y la apertura del proceso.

A las 12.08 Emilio Saracho recibió un correo electrónico de un cliente y accionista del Popular en el que, desde su buena intención y con toda la preocupación del mundo, le ofrece ayuda a través de sugerencias de implementación de estrategias para “dar salida a la situación”. Evidentemente, esta persona no conocía que el Popular ya estaba sentenciado y que Saracho era conocedor de ello.

En concreto, este cliente y accionista le dice lo siguiente a Saracho:

En el correo se puede comprobar cómo el cliente y accionista le plantea dos opciones que podrían ser adecuadas o no, pero demuestra tener proactividad dando alternativas a lo que desde fuera se podía estar apreciando que estaba ocurriendo. Sin embargo, hay una de ellas que hubiera sido suficiente como para frenar la crisis en el mercado: la entrega de los activos inmobiliarios dudosos a la Sareb. Lo que el cliente/accionista no sabía era que desde finales del mes de mayo el Santander ya estaba negociando la venta de esos activos con los fondos buitre LoneStar y BlackStone.

Hasta aquí todo parece normal: un cliente preocupado se pone en contacto con el presidente del Popular. Lo que no es tan normal es la respuesta que da Saracho a Joaquín Hervada, secretario del Consejo de Administración: “¿Qué hago con los espontáneos para, al menos, no azotarles con el látigo de la indiferencia?”. ¿Azotarles con el látigo? Esto es una mofa y una falta de respeto. Una persona coherente y con sentido de responsabilidad lee el mensaje y se calla, no entra en valoraciones, tal y como se hace en muchas empresas del mundo. Y, mucho menos, se mofa.

¿Este es el respeto que tenía Saracho de los clientes y los accionistas del Popular? Evidentemente, sus palabras, su incontinencia verbal, su lenguaje tabernario, le definen a la perfección. El ex presidente del Popular que llevó a la sexta entidad financiera de España a la resolución y a sus accionistas a la más absoluta ruina no pensó en ningún momento en ellos sino en el final que había sido acordado ese mismo día a primera hora de la mañana.

Rivera no sabe cómo parar el hundimiento de Ciudadanos

No lo quiere reconocer pero es patente que Albert Rivera no sabe cómo parar el hundimiento de Ciudadanos frente a las otras dos partes del trifachito. Todas las encuestas señalan que ya ha llegado a su techo, el que podría ser calificado como techo Rivera (como hubo un techo Fraga), que ya no hay más avance y sólo queda el hundimiento. Es algo muy estudiado en la Ciencia Política el efecto de ciertos partidos que aparecen, suben mucho, se estancan y acaban desapareciendo o fusionados con otros ya existentes. Algo así le pasó al Social Democratic Party en Gran Bretaña. Apareció cuando la crisis del laborismo, como una escisión del mismo, sumó rápidamente diputados y diputadas, se estancó y acabó aliándose con el partido Liberal para formar el Liberal Democratic party o lib-dem.

Salvo los sondeos de un periódico amigo (El Español) que le sitúa siempre sobreestimado, el resto de sondeos, sea el del CIS, sea el de ABC (GAD-3 que suele ser fiable y en un medio de derechas), muestran el estancamiento y la caída hacia el abismo. Ayer mismo supimos que ya están en bajada constante por la irrupción de los neofascistas y la permanencia de PP y PSOE. Al pobre Rivera, con su cuñadismo ideológico a cuestas, ya no le sirve el populismo del sistema tipo Macron (quien también está pasándolas canutas en Francia), se queda sin registro o relato porque nunca supo construir un discurso político liberal. No sabía cómo, ni estaba dispuesto a hacerlo. A los cuñados naranjas les vale con decir que son liberales (más bien neoliberales) y tomar dos o tres ideas con las que conjugar frases mediáticas. Pero en cuanto hay un conflicto ideológico se ve que no hay nada detrás, sólo lo que les manden desde el bloque en el poder.

Bajada en las encuestas que no es capaz de frenar porque ahora se enfrenta a un PP reaccionario y como tal tan nacionalista como Rivera. Si en Ciudadanos hubiesen hecho caso a su nombre, paradojas de la política, y hubiesen articulado un nacionalismo, que no deja de ser una comunidad imaginaria que diría Benedict Anderson, de tipo republicano asentado sobre la ciudadanía y no historias inventadas de un pasado acomodado, hoy podría tener alguna posibilidad de competencia. A ello súmesele que han ido por toda España sembrando el odio contra otras comunidades donde hay una lengua propia, junto al español, que tienen sus propias comunidades imaginarias, intentando imponer una visión de España como entidad monocorde. Para hacer una copia de los discursos de Ramiro Ledesma o Julio Ruíz de Alda ya están los neofascistas y los hijos del franquismo del PP. Partidos que, además, cuentan con el apoyo importante de la fracción de la construcción y que les obliga a privatizar terreno público para construir, como se está viendo en Andalucía y en Ciudadanos callan.

Sin estandarte nacional Ciudadanos queda en nada. Y si se añade que el cuñadismo ideológico ya es visto por todo el mundo como lo que es, demagogia y apropiación de las ideas de los demás, hay una combinación de factores que propician el abandono del partido naranja por la ciudadanía. No se puede decir que “salimos a ganar [las elecciones europeas] para construir una Europa más fuerte y unida frente a los populistas” y hace dos días pactas con neofascistas, a los que calificas de populistas de derechas, y tragas con sus imposiciones políticas. Desde Ciudadanos han obligado a una consejera andaluza a desdecirse de unas palabras en las que afirmaba que la Semana Santa era rancia (que es algo que mucha gente piensa en España), todo por presiones de los populistas. ¿Cómo vas a pelear contra los populistas si en cuanto te señalan los esfínteres se te aflojan? El cuñadismo ideológico de Rivera y su alegre muchachada naranja desparece ante estas situaciones. El pánico les lleva, incluso, a favorecer a Vox con cacicadas en la representación proporcional institucional en Andalucía. Total están a lo mismo que es privatizar la educación y la sanidad.

Y si afirmas, sin rubor, que “Ciudadanos es el partido más demócrata ya que aquí te escogen tus compañeros y no el presidente o el secretario general del partido”, la risa es tremenda. Un partido que está plagado de comisarios políticos que controlan a concejales y diputados, muy demócrata no parece. Olvida Rivera que fue el PSOE el que impulsó las primarias en España y las listas abiertas para elegir las listas. ¿Cómo se eligen las listas en Ciudadanos? El dedo. Una mentira más que de tanto decirla se la ha llegado a creer aunque todo el mundo sabe que es mentira. Y dice primarias por no decir engaño para que la gente piense que somos más democráticos, porque no se ha permitido nunca a una persona con posibilidades reales poder presentarse a unas primarias abiertas. Algún día se contará, con pelos y conversaciones de whatsapp, lo que ha pasado en algún territorio o localidad.

Estas cosas son las que provocan que Ciudadanos pierda más de tres puntos y medios en las últimas encuestas. El centro lo ha perdido por su pacto con los neofascistas y por la derecha ya no puede quitar más voto al PP, mientras que Vox sí se lo quita a él. Si dices luchar contra la corrupción y pactas un gobierno, como el andaluz, con un partido que tiene un posible caso de corrupción en puertas con más de 2.000 millones de posible desvío de fondos públicos y cuyo presidente sabía todo lo que pasaba en Gürtel y no dijo nada, lo más probable es que se muestre que mucho interés por regenerar no tengas. Y más si en esa misma Comunidad tienes también un caso propio de enchufismo y tráfico de influencias, con una gran empresa del Ibex-35 además. Todo el mundo sabe que Ciudadanos no viene a regenerar porque no lo ha hecho donde ha apoyado gobiernos, ni lo piensa hacer. Todo el mundo ha comprendido, aunque sea tarde, que están al servicio de la clase dominante para acabar con la izquierda. De ahí que Rivera afirme, con un tono muy autoritario, que “es muy difícil sentarse a hablar de las grandes reformas que necesita el país con un presidente sectario”. Por lo que no piensa pactar nada con un PSOE en el que esté a la cabeza Pedro Sánchez. Si le parece que la socialdemocracia clásica del sanchismo es una izquierda sectaria, qué pensara de una izquierda socialista. El caso es que él está en política para que ni el PSOE, ni una alianza de izquierdas gobiernen, y eso le impide crecer en el centro.

El hundimiento de Rivera está en puertas de suceder. “Llegó, vio y perdió” escribirán en su epitafio. Va a tener tan poco tiempo más en política que no va a poder escribir ni sus memorias ya que ocuparán dos páginas como mucho. Si César escribió la Guerra de las Galias, Rivera escribirá la carta a los reyes magos con suerte, porque ganar, parece que no gana, ni ganará nunca. Y lo peor para él es que el establishment ha recurrido al neofascismo (populismo para él) para acabar con la carrera del catalán, pero español muy español.

Un Casado cobarde esconde a su candidata por Madrid

Miedo, existe mucho miedo en la calle Génova con sus candidatos. No vaya a ser que saquen a la luz sus verdaderos perfiles y los neofascistas les pasen por encima o la secta naranja les acabe doblegando. Miedo de Pablo Casado a ser el enterrador del PP, a no superar las expectativas que han puesto en él los sectores más reaccionarios, a quedarse en un bluf político, más con lo que ha costado mover influencias para que el “caso Master” quedase en nada. La situación de temor se ha instalado en la cúpula del PP que acusa de cobardía a los demás para tapar la propia. Porque cobardía, no se puede llamar de otra forma, es esconder a la candidata a la Comunidad de Madrid por miedo a que haga el ridículo.

Tal y como ha informado David Fernández en El Confidencial desde el PP han decidido que Isabel Díaz Ayuso no acudiese, como estaba previsto y cerrado en un principio, al programa de Telemadrid Turno de Palabra. Un debate televisivo y con control estricto de tiempo que se estrenó hace una semana y congrega a los candidatos de los distintos partidos. En el último momento, desde Génova han alegado cierta bisoñez de la candidata para participar en el debate y la han cambiado por Percival Manglano del Ayuntamiento de Madrid y polemista nato. Poner como excusa la bisoñez de alguien que ha sido diputada, ha hablado en la Asamblea de Madrid (poco bien es cierto), que tiene ya una cierta edad (40 años), que lleva años viviendo de la política, es cuando menos sorprendente. Lo que oculta esa excusa realmente es miedo a que hable y quede mal, pues es conocido en el PP que sus virtudes no son especialmente oratorias o intelectuales. No pasaría lo mismo con una diputada como Nadia Álvarez seguramente. Miedo a que se les caiga la candidatura antes de comenzar.

La “Thatcher de Malasaña”, como maliciosamente se la comienza a conocer, ha bebido en las fuentes del conocimiento de Esperanza Aguirre, como su amigo Casado, y todos conocen que esas fuentes estaban infectadas. Por eso no extraña que la generación de políticos menos preparados de la historia del PP tenga pavor al debate. Sólo juegan cuando tienen todas las reglas a favor, esto es, cuando los turnos de palabras les benefician, cuando con decir tres tonterías basta para arrancar el aplauso fácil y debido de las bancadas de personas que saben que la dedocracia les puede poner y quitar. En esos casos son más valientes que nadie. Pero cuando hay que debatir en igualdad de condiciones y contra otros tres candidatos, ahí, justo en ese momento, se esconden, se acobardan y se esconden bajo peregrinas objeciones. Eso es lo que le ha pasado a Díaz Ayuso, que le ha entrado el canguelo por debatir en igualdad. Vale que está ahí porque es amiga de Casado de hace años, pero su impericia le delata.

Díaz Ayuso tiene como registros intelectuales máximos “Venezuela” para Podemos, “socialistas peligrosos” para el PSOE (Andalucía ya no lo puede utilizar) y “copiotas” para Ciudadanos. A eso súmenle el concepto “libertad” que lleva todo el día en la boca y se ha acabado la candidata. No hay más capacidad de análisis, ni intelectual posible. Libertad como eufemismo de mercado, de explotación, de aniquilar personas, pero nunca como concepto político. Visto que debía enfrentarse a Ángel Gabilondo no ha querido pasar la vergüenza, y eso que este hombre es muy prudente, de verse corregida o apabullada por la cultura del candidato del PSOE. Hasta Ignacio Aguado con sus cosas del cuñadismo ideológico o Rita Maestre (en sustitución de Íñigo Errejón, pero ambos son lo mismo y no Podemos precisamente) la hubiesen machacado. No es que sea bisoña, sino otra cosa más bien. Y como en el PP son muy cobardes cuando juegan en igualdad (por eso montaron el sistema de financiación corrupto saqueando las arcas públicas, para no competir en igualdad), pues han decidido ocultar a la candidata. Mejor algunas ruedas de prensa con los medios amigos que un debate con quienes te van a pintar la cara.

Nadie pide que en política estén los más cultos del mundo (cultos que no estudiados), pero un mínimo para saber de qué se habla sí. Y Díaz Ayuso parece, por cómo se comporta su propio partido, no debe dar ese mínimo. Marcelino Camacho, siendo un tornero fresador, era culto y tenía capacidad, esa misma que parece que en el PP no han desarrollado sus dirigentes actuales. Hay mucha titulitis que se cae como un castillo de naipes en cuanto llega el viento de la verdad y lo importante. Han aprendido tres o cuatros eslóganes y dos conceptos mal articulados en FAES y con eso piensan que ya están preparados. Deberían, ya que bendicen la Transición, aprender de lo que estudiaban aquellas generaciones para no fallar al pueblo español. Hoy son incapaces. Se esconden en un lenguaje propio para ocultar todas sus miserias y la ignorancia propia. Y claro enfrentarse a personas que sí están preparadas, por las causas que sean, les aterra y huyen cobardemente.

IU propone el nombre Norman Bethune para el parque de entrada a Almería

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El grupo municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Almería ha presentado una moción para que el parque existente a la entrada de Almería por Málaga, próximo a Pescadería, lleve el nombre de Norman Bethune. El portavoz de este grupo político, Rafael Esteban, pretende con esta propuesta el reconocimiento de la ciudad a la gran labor humanitaria desempeñada por este médico cirujano canadiense que atendió a la población civil que huía de Málaga en febrero de 1937 en plena Guerra Civil.

El próximo 7 de febrero se cumplirán ochenta y dos años del inicio de la que fue la mayor masacre  de esa contienda española, conocida como ‘La Desbandá’. Más de 300.000 personas huyeron por la carretera de Málaga camino de Almería ante el terror que causaba la ocupación de las tropas fascistas que se acercaban a la capital malagueña. Aquella carretera era la única salida posible, sin embargo, la población civil que huía por esa vía fue el objetivo de los ataques de los aviones de alemanes e italianos y de los bombardeos de los barcos franquistas desde el mar.

El portavoz de IU, Rafael Esteban, recuerda que fue Norman Bethune (Gravenhurst, Canadá, 1899-1939), un reputado cirujano pulmonar, que formaba parte de las Brigadas Internacionales y que, al tener conocimiento del horror que se estaba viviendo en esa carretera “decidió venir a Almería para socorrer a los refugiados, salvando a muchas personas gracias a su unidad móvil de transfusión sanguínea, porque, además, Norman Bethune fue pionero de la donación de sangre en la Guerra Civil española”.

Sus experiencias quedaron plasmadas en artículos de prensa publicados en un diario de los hechos y en el New York Times. Además de estos relatos escritos, la masacre de ‘La Desbandá’ quedó plasmada también en un estremecedor relato fotográfico que muestra este terrible episodio de nuestra historia.

Es por eso que el grupo municipal IU considera que el Ayuntamiento de Almería debería reconocer la labor humanitaria de Norman Bethune y poner su nombre al parque por donde entró la población civil que llegaba a la capital víctima de la guerra.

Manuel Mata: “En la Comunidad Valenciana ni olvidamos ni perdonamos, aún estamos pagando las consecuencias de la corrupción y empobrecimiento que nos dejó el PP»

El vicesecretario general del PSPV-PSOE y portavoz del Grupo Socialista del Parlamento autonómico, Manolo Mata, ha destacado que esta semana  la Audiencia Nacional “será un desfile de testigos y cargos del Partido Popular que tienen la obligación de contar como empobrecieron a la Comunidad Valenciana y se llenaron los bolsillos, facilitando también que se los llenasen unos desalmados”. Así de contundente se ha mostrado Mata tras conocer que el expresidente popular de la Generalitat, Francisco Camps, ha pedido a la Audiencia Nacional que se anulen todos los interrogatorios previstos para esta semana en la causa que le investiga por los contratos durante su Gobierno a empresas de la trama Gürtel.

En ese sentido, Mata ha remarcado que “en la Comunidad Valenciana ni olvidamos ni perdonamos” y ha recordado que “aún estamos pagando las consecuencias del empobrecimiento que nos dejó el PPCV”. El síndic socialista en Les Corts, ha insistido en que los valencianos y valencianas “tenemos el derecho de saber quiénes son los responsables de que se hayan resentido servicios públicos, como la sanidad, la educación y el Bienestar Social, entre otros”.

Para el responsable socialista “es indeseable que alguien quiera lanzar una cortina de humo sobre el periodo más nefasto de nuestra historia”, y ha reiterado que “esta semana  la Audiencia Nacional, será el foco en el que podamos averiguar lo peor de nuestro pasado”. Además, el vicesecretario general de los socialistas valencianos ha recordado que “ni la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, ni su presidente a nivel nacional, Pablo Casado, han pedido perdón por todo el daño que causó el Partido Popular en nuestra tierra”.

Por último, Manuel Mata ha advertido que “si el pueblo valenciano no lucha por su dignidad y por el recuerdo de todo lo malo que nos hicieron, incluso podrían volver”, y ha tachado de “irresponsabilidad” dejar que vuelvan a nuestras instituciones “alguien que es hija política de todos los investigados en la trama Gürtel”.

La banca continúa subiendo el IRPH

A pesar de la amenaza de nulidad de este índice tras el informe demoledor de la Comisión Europea que considera al IRPH como una cláusula abusiva, éste ha vuelto a subir hasta el 2,037% mientras que el Euribor se mantiene en tasa negativa (-0,115%).

El IRPH pasó de 2,009 del mes de noviembre de 2018 a 2,037, lo que viene a reafirmar que la banca española no tiene ninguna intención de eliminar este índice antes de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y de cambiar las hipotecas referencias a IRPH a Euribor devolviendo el dinero cobrado de más a los afectados.

La diferencia entre las hipotecas con Euribor y con IRPH aumenta, ya sea en las que revisan trimestralmente, semestralmente, o anualmente. La evolución durante el año 2018 fue siempre al alza puesto que en enero se encontraba en 1,902.

Una hipoteca referenciada al IRPH que se revise anualmente con los datos de diciembre, que tenga un capital pendiente de 100.000 euros, con un plazo restante de 20 años y con un diferencial sobre el IRPH del 0% pasará de una cuota mensual de 501 euros a otra de 507 euros, lo que supone un aumento mensual de 6 euros, o un encarecimiento de 72 euros anual, mientras que en el mismo caso, con Euribor las cuotas mensuales bajarían.

Los afectados por el IRPH, aunque están también pendientes de los valores que va alcanzado el IRPH, así como de su evolución alcista, tienen todas sus vistas puestas en la vista pública que el TJUE tendrá sobre la elevación prejudicial de un caso IRPH cuyo juez ha paralizado el procedimiento a la espera de la resolución el TJUE.  La vista pública está prevista para el 25 de febrero a las 14.30 horas, donde las partes expondrán sus argumentos ante los jueces y el abogado general. En otra fecha el abogado general publicará su dictamen y el TJUE en otra fecha dictará sentencia.

Caso Popular: El Santander busca una nueva Doctrina Botín

Tal y como decíamos en artículos anteriores, el Santander está demasiado acostumbrado a que la Justicia española y el resto de organismos del Estado se plieguen a sus intereses. Por esta razón, en Boadilla están desconcertados por las decisiones que se están adoptando en diferentes órganos judiciales en referencia al Caso Banco Popular. Diario16 ya informó de que la imputación penal abría la puerta a la adopción de medidas cautelares, ya que lo que parecía que no era más que un movimiento lógico del juez Calama Teixeira, consecuencia de la desaparición de Banco Popular una vez que se ejecutó la fusión por absorción por parte del banco presidido por Ana Patricia Botín, se puede convertir en algo más y eso es lo que temen. Cuando un juzgado imputa penalmente a una persona física o jurídica (o investiga, según la última reforma de Rafael Catalá) es porque hay indicios sólidos y objetivos de la comisión de un presunto delito.

Ante esta situación, el Banco Santander ha presentado un recurso que se fundamenta en dos pilares argumentativos fundamentales: en primer lugar, que en este caso se debería aplicar la misma jurisprudencia que en el caso CaixaBank-Banco Valencia y, en segundo término, que la imputación penal del Santander tendría una consecuencia funesta para todo el sistema financiero de la Eurozona ya que, según la argumentación del recurso, podría destrozar el Mecanismo Único de Resolución.

Sin embargo, el Santander va más allá y afirma en su recurso lo siguiente: «Como consecuencia de la resolución, nació un nuevo Banco Popular, materialmente distinto del antiguo Banco Popular, en cuyo seno se habrían eventualmente cometido los supuestos delitos objeto de investigación y cuyos consejeros se encuentran investigados en este procedimiento. La decisión del poder público europeo que, en protección de relevantes intereses generales, acordó la resolución de Banco Popular supuso la creación de una nueva realidad, un nuevo Banco Popular, para venderlo a un tercero (en este caso, Banco Santander)».

Es decir, el Santander se ha inventado un banco nuevo para que los presuntos delitos que se le imputan sean responsabilidad de ese antiguo Popular que indican. Sin embargo, la personalidad jurídica de la entidad era la misma hasta el momento de la fusión por absorción, los clientes que tenían sus depósitos y sus créditos mantenían sus contratos firmados con Banco Popular Español S.A. Entonces, si una persona tiene un préstamo y lo deja de pagar ¿quién se lo reclama, el antiguo, el nuevo o el Santander? ¿A quién se están pagando esos créditos? Desde el 7 de junio de 2017, ¿de dónde cobraban los empleados, del nuevo o del viejo? ¿Se les hizo un cambio de contrato en el que se les indicaba que la resolución había creado una nueva entidad?

Por otro lado, el Santander se ha estado lucrando del patrimonio, del know how, de los créditos fiscales, de las emisiones de bonos, de la marca, de la actividad comercial, etc. del antiguo porque todo eso ya estaba y se lo llevó todo por un euro. Para ganar dinero es válido lo anterior al 7 de junio, pero para asumir la responsabilidad penal, no.

Otro aspecto que demuestra que el argumento de la diferencia de bancos es esperpéntico lo dio el propio Santander cuando sacó al mercado los bonos de fidelización para accionistas del Popular que lo eran, siguiendo la argumentación del recurso, del antiguo y no del nuevo. Si no hay responsabilidad penal tampoco había obligación de emitir esos bonos.

El Santander ha tenido una instrucción blanda propiciada por las fuertes presiones a las que se sometió al anterior juez instructor que le llevaron a abandonar su juzgado porque no podía soportar la situación. El banco cántabro está demasiado acostumbrado a que la Justicia se ponga de su parte y ejemplos hay muchos: la Doctrina Botín, el dinero oculto en Suiza o el indulto a Alfredo Sáenz son sólo algunos ejemplos. Según la argumentación presentada en el recurso, se podría pensar que el banco presidido por Ana Patricia Botín está pretendiendo la creación de una nueva doctrina legal a la carta como la que salvó a Emilio Botín de la cárcel por las cesiones de crédito, doctrina en la que fue ponente el juez Gómez Bermúdez quien, en la actualidad, defiende los intereses del Santander en un despacho de abogados. El juez Calama Teixeira no puede caer en esto, no puede poner otra piedra de vergüenza en la desprestigiada Justicia española.

Tampoco se entiende cómo quieren aplicar en el Caso Popular la doctrina del Banco de Valencia dado que, en esta causa, tanto el criterio de la Abogacía como de la Fiscalía no tenía relación con que no existieran responsabilidades penales para CaixaBank, sino las condiciones en las que se aplicaría dicha responsabilidad. Además, Banco de Valencia tenía un patrimonio neto negativo como consecuencia de las pérdidas acumuladas, contaba con una red de oficinas desproporcionada y una plantilla sobredimensionada, además de una cartera crediticia de muy baja calidad.

El absurdo puede terminar si Ana Patricia Botín llega a acuerdos extrajudiciales con todos los afectados y una entidad como el Santander debería tener músculo suficiente como para poder acometer una operación que le ahorraría costes de litigio exorbitados y más sufrimiento a los afectados.