sábado, 24 enero, 2026

La operación del Popular será anulada por las graves irregularidades de la JUR

Los despachos de abogados que representan a los afectados del Banco Popular y que no tienen ningún tipo de conflicto de interés con el Santander ya tienen suficientes herramientas como para solicitar de inmediato a la Justicia, tanto la europea como la española o la norteamericana, la anulación de la resolución y la posterior venta al banco presidido por Ana Patricia Botín para, de este modo, recuperar lo que se les arrebató con nocturnidad y alevosía el día 7 de junio de 2.017.

Las publicaciones de Diario16, según nos ha confirmado alguno de estos bufetes, están sirviendo de herramienta para plantear querellas, demandas y recursos ante las diferentes instancias en las que se está jugando una batalla judicial que, además, le puede provocar un gran agujero a la entidad liderada por Ana Botín si el Santander no hace suyas las lógicas y justas recomendaciones del Defensor del Pueblo a la hora de llegar a un acuerdo extrajudicial.

Hace unas semanas Diario16 publicó una serie de artículos en los que señalaba importantes irregularidades cometidas por la Junta Única de Resolución (JUR) que iban en contra de los reglamentos y leyes por los que esta institución debería regirse. Una de ellas es la inexistencia de una valoración definitiva.

El despacho que defiende los intereses de la familia Luksic, Aeris Invest, ha presentado ante el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) una demanda que tiene por objeto recurrir «la decisión adoptada por el organismo de no realizar una valoración definitiva de Banco Popular al considerar que la información facilitada hasta ahora es suficiente. Aeris Invest solicitó a la JUR a principios del mes de agosto la publicación del llamado Informe de Valoración definitivo de Banco Popular». Sin embargo, tal y como publicó Diario16, la Junta Única reconoció que no existe tal documento, hecho que va en contra del propio reglamento del Mecanismo Único de Resolución.

Se trata de un nuevo caso de vulneración del derecho a una defensa justa y efectiva que tienen todos los ciudadanos europeos porque, de haberse realizado esa valoración definitiva se habría permitido hacer un análisis prudente, completa y realista de la verdadera situación en la que se encontraba el Banco Popular y no la tergiversada e incompleta con la que se tomó la decisión de intervenir, vender por un euro al Santander y arruinar a más de 305.000 familias.

Por otro lado, hay que recordar que la valoración publicada en el mes de agosto utilizó el supuesto de que el Popular era una entidad en liquidación, algo que es absolutamente falso, lo que supone otra nueva causa de nulidad.

Debemos recordar que, tal y como publicó Diario16, el propio TGUE reconoció a los afectados que interpusieron recursos que inició los procedimientos para juzgar a la JUR por, al menos, 6 presuntos delitos cometidos en el proceso de intervención del Banco Popular. En concreto, el Tribunal juzgará a la JUR por violación de los derechos de defensa y tutela judicial efectiva, del deber de diligencia y buena administración, del derecho a la propiedad, del derecho a ser oído, de la no concurrencia de los requisitos para la aplicación del instrumento de resolución y la impugnación del informe de valoración de Deloitte.

Por tanto, una nueva causa de nulidad que la Justicia no puede dejar pasar y que acerca más la posibilidad de que los afectados del Caso Banco Popular recuperen el dinero que les quitaron, ya sea por una decisión judicial, ya sea porque la entidad presidida por Ana Patricia Botín se sienta tan acorralada por la Justicia que intente solucionar la situación a través de un acuerdo extrajudicial.

Rivera y Casado liderarán a las tropas en Barcelona…

La tensión en Cataluña va en aumento. Quizá no se vea en los telediarios porque la gran mayoría de ellos están alineados con la violencia que están desatando tanto Albert Rivera como Pablo Casado. No hay grandes altercados en la calle. Barcelona y el resto de ciudades catalanas no están ardiendo y, sin embargo, se está trasladando a la ciudadanía del resto de España una situación social similar a la que se pudo vivir en las calles de Belfast en los años setenta y ochenta o la de los disturbios raciales de Chicago durante el mandato de John Fitzgerald Kennedy. Nada de eso es cierto pero hay quien pretende que así sea para que sirva como argumento sobre el que sustentar medidas que van en contra del espíritu real que debería regir nuestra democracia.

No hay ningún tipo de interés por parte de los independentistas y los unionistas de que la situación se arregle porque ambos, sobre todo en el lado de quienes han cogido la bandera de los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, obtienen muchos beneficios electorales del enfrentamiento.

Por esta razón, sólo hay dos personas capaces de evitar una tragedia mayor de la ya existente entre el pueblo catalán: Quim Torra y el presidente Pedro Sánchez, sobre todo el primero, aunque hay que ser muy pesimista de que el President de la Generalitat dé pasos constructivos en vez de movimientos que incrementen el enfrentamiento.

Albert Rivera y Pablo Casado han sacado del baúl los Principios Fundamentales del Movimiento o los discursos de José Antonio Primo de Rivera con el único fin de lograr un apoyo electoral del pueblo español con el que luchar contra las políticas sociales que está implementando el gobierno Sánchez. El hecho de que se esté mostrando de que existe un modo de gobernar que va más allá de los recortes o de la imposición de un modelo neoliberal de las relaciones económicas entre los ciudadanos y las élites de cualquier ámbito es algo que no pueden permitir ni ellos por motivos ideológicos ni quienes les financian por razones económicas.

¿Qué es Albert Rivera? ¿Qué puede ofrecer al pueblo el proyecto de Ciudadanos? Nada porque él mismo ya es un fraude político y social que basa su modelo de país en lo que le dictan aquellos que le han colocado en el lugar en que está gracias al apoyo mediático de quienes han visto que es más rentable apostar por el naranja que por el azul. Cuando hay paz social en España, Ciudadanos es la formación con menos apoyo porque su proyecto dejaría en la cuneta a millones de personas. Por eso necesita del enfrentamiento en Cataluña, acentuarlo, echar gasolina al fuego porque, de otro modo, es un político amortizado porque la gente ya va conociendo qué es y lo que pretende hacer. Sin embargo, Albert Rivera, Inés Arrimadas, José Manuel Villegas o un personaje tan nefasto como Juan Carlos Girauta saben que pretender una invasión por parte del Estado de las competencias catalanas a través del artículo 155 o del 55 de la Constitución les puede dar muchos réditos electorales sobre todo porque disponen de un aparato mediático que da “vox” a quien, en otros momentos políticos, estaría predicando en el desierto. La realidad es que Rivera sueña con ver los tanques por la Diagonal con él al frente como el liberador, como el caudillo que consiguió erradicar el nacionalismo de España.

¿Y Pablo Casado? El nuevo presidente del Partido Popular ha cogido el mensaje de Rivera y lo ha intentado endurecer. En esta semana le hemos escuchado exigir al Gobierno la prohibición de los partidos independentistas, tal y como hizo Lerroux en los años treinta, o hacer la promesa de que si el PP vuelve a Gobernar lo hará para poner orden en Cataluña. ¿Ilegalización de partidos políticos? ¿Poner orden? Eso fue exactamente lo que hizo Franco cuando alcanzó el poder a través de un Golpe de Estado. Por tanto, Pablo Casado también sueña con encabezar las tropas desfilando por el Paseo de Gracia.

Para evitar que nuestra democracia no sufra el golpe que pretenden dar Albert Rivera y Pablo Casado es fundamental que se inicie un diálogo entre las dos personas que pueden terminar con esta locura: Pedro Sánchez y Quim Torra. El presidente del Gobierno ya ha puesto sobre la mesa una serie de puntos de importante calado sobre los que iniciar el consenso político necesario para dar normalidad a lo que se está convirtiendo en un ejemplo académico de irracionalidad: más autogobierno, nuevo régimen económico, etc.

¿Quim Torra recogerá el guante? Desde luego todo indica que prefiere mantener el enfrentamiento que siempre nace de la unilateralidad. El últimatum lanzado por el President de la Generalitat a Sánchez no es un buen punto de partida, sobre todo cuando se ha quedado solo incluso dentro del propio soberanismo. No obstante, Torra sigue intentando incrementar la tensión y, así, se hace imposible buscar una solución consensuada.

El mayor problema de la incapacidad política o de la irracionalidad autoritaria lo sufrirá el pueblo catalán con unas consecuencias más trágicas que las actuales porque, a medida que crece la tensión entre los dirigentes los conatos de violencia y enfrentamiento entre los ciudadanos soberanitas y unionistas se van haciendo cada vez más habituales. La historia nos ha mostrado cómo suele terminar una situación así: con muertos en las calles. ¿Acaso para lograr sus fines políticos tanto los independentistas como los españolistas necesitan que la gente se deje la vida para poder utilizar a esos muertos como arma política? Sería muy triste que así fuera pero todo parece indicar que tanto Rivera como Torra o Casado lo están buscando. Ya sabemos que los hay que no tienen ningún rubor a la hora del uso de la tragedia humana para su beneficio político.

La nueva derecha española es contraria a la igualdad de trato

El Gobierno de Pedro Sánchez y Carmen Calvo están empeñados en que la igualdad real sea una de sus prioridades. Esto se demuestra, entre otras cosas, en la proposición de ley de Igualdad de Trato y no Discriminación presentada por el PSOE en el Congreso. Una de sus medidas más potentes es la creación de una autoridad independiente que sea la responsable de hacer cumplir con los principios igualitarios básicos. Sin embargo, tanto el gobierno como el Grupo Socialista se ha encontrado con la oposición del sector conservador. Ciudadanos quiere acotar tanto las competencias de esta nueva autoridad que se quedaría en un mero observador en vez de disponer capacidad y poder de actuación. El Partido Popular, directamente, la rechaza.

Esta autoridad independiente tendría la capacidad de investigar de oficio y ejercer acciones judiciales en defensa de la igualdad de trato y estaría dotada de recursos económicos de la administración.

Una propuesta que es un avance para la lucha por la igualdad se ha encontrado con la oposición frontal de los partidos liderados por Albert Rivera y Pablo Casado. El Partido Popular rechaza radicalmente la creación de este nuevo organismo y quiere eliminar todos los artículos incluidos en la proposición de ley relacionados con esta iniciativa alegando «mejoras técnicas». Hay que recordar un hecho histórico que, en otro orden, está relacionado con esta postura del PP. Tras la muerte de Franco, Torcuato Fernández Miranda se vio obligado a imponer un procedimiento de urgencia en la tramitación de las leyes que significaban la reforma de las leyes franquistas para evitar que los procuradores del bunker las frenaran con la excusa del «perfeccionamiento» de estas normas.

Por su parte, el partido de Albert Rivera no quiere eliminar el nuevo organismo, pero en las enmiendas presentadas lo despersonaliza de tal modo que lo convierte en un mero servicio asesor sin ningún tipo de competencia y en colaboración directa con el Defensor del Pueblo. También le limita su posibilidad de ejercer acciones judiciales para la defensa de la igualdad.

El perfil ideológico de Albert Rivera y de Pablo Casado está llevando a sus respectivos partidos a ocupar posiciones más cercanas a la ultraderecha que a la derecha democrática que dicen representar. Lo vemos en asuntos de Estado como la inmigración o las políticas territoriales. En la lucha por la igualdad real nos hallamos ahora con posicionamientos más propios de organizaciones como Hazte Oír que son contrarias a las reivindicaciones de respeto a los derechos humanos de los hombres y las mujeres feministas. No se puede olvidar la actitud de enfrentamiento que tomaron tanto los de Rivera como los de Casado respecto a la huelga de mujeres del pasado día 8 de marzo, llegando alguno de sus dirigentes a insultar a todos y todas las que defienden día a día la lucha por la igualdad.

Sánchez e Iglesias obligados a entenderse contra la violencia de la derecha

La involución ideológica que se pretende desde las esferas del poder para establecer una dominación en el plano de la hegemonía cada vez es más patente en España. No sólo se pretende una unanimidad ideológica, con una derecha haciendo de derecha y una socialdemocracia tapando los agujeros del sistema, sino que la deriva que está tomando en España la confrontación ideológica comienza a ser peligroso. No para la izquierda, sino para toda la ciudadanía. Y no es culpa de Cataluña. Más bien la región del norte ha servido como excusa. La derecha en el gobierno (azul) y en la oposición (naranja) necesitaban una Cataluña levantada y contra el Estado para poder entrar hasta el fondo en los intersticios del mismo y disolverlo tal y como lo conocemos. Cataluña como excusa para hacerse con el control total del Estado y dominar en todas las relaciones que éste establece.

Esta situación, que es perfectamente visible en la violencia simbólica e institucional que muestran PP y Ciudadanos, ha hecho que dos antagonistas del espectro izquierda acaben por entenderse. Comenzaron pugnando por el mismo espacio electoral con una irrupción de Podemos que pasó por encima de Izquierda Unida y le comió buena parte del terreno al PSOE. En aquellos momentos Pedro Sánchez I se enfrentó, defendiendo su hueco, a Pablo Iglesias con dureza. Tanto como para entregarse a Ciudadanos y Albert Rivera en un pacto vomitivo pero que contó con el 80% del apoyo de aquellos poco que votaron en la consulta socialista. Una visión cortoplacista de poder y que hoy, seguramente, muchos ni se pensarían al ver la verdadera esencia de la formación naranja. Pero Sánchez dimitió y abandonó el cargo de secretario general bajo la presión y el poder interno de las baronías. Ahí las cosas comenzaron a cambiar en la relación entre ambos.

Sánchez II ganó las primarias con un Podemos, que había pasado su propio purgatorio congresual en Vistalegre II, que se mantuvo al margen por no perjudicar a su amigo. Sin embargo, ya tenían entre manos plantear la moción de censura. Tal y como se contó en estas mismas páginas diversos dirigentes de ambas formaciones se habían reunido para ver la posibilidad de plantear una moción conjunta, antes de que Puigdemont se lanzase a la unilateralidad. Pero ese acuerdo, que ilusionaba al sanchismo, no lo terminó de ver claro el asesor áulico de Sánchez y se frenó para no dar de comer al susanismo que contaba con un 40% casi de los votos del PSOE. Así Iglesias, sintiéndose defraudado, siguió adelante con la moción por pensar que Sánchez II era igual que Sánchez I. De hecho hasta el último momento desde Podemos estaban dispuestos a ceder la cabeza del gobierno. No quiso el socialdemócrata que prefirió, al empuje del Somos la izquierda, intentar ganarle votos a Podemos.

Pasó el tiempo y ni se quitaba a Rajoy, ni se arreglaba el conflicto catalán, ni el PSOE quitaba votos como hubiese querido a Podemos (cualquier analista político vería que es más complicado que sumar y restar). Comenzó entonces una vuelta al diálogo y el entendimiento. En la Comunidad de Madrid, primera entente, se juntaron para derrocar a la presidenta que roba tarros de crema y con un master regalado como a Casado. Dimitió y no se pudo poner en un aprieto a Ciudadanos, quienes se quitaron el sudor de la frente porque ellos y ellas se sienten cómodos gobernando hacia la derecha. Estaba todo hablado para una moción de censura a nivel estatal pero faltaba el acontecimiento que lo provocase. Llegó con la condena del PP por corrupción y todo se desató.

Unidos contra la violencia de la derecha.

Ahí comenzó a fraguarse una alianza con sus más y sus menos, pero una alianza frente a unas derechas que siguen elevando el tono. Sánchez elogió a Manuel Carmena, en un claro gesto de confraternización, e Iglesias le defendió con lo sucedido con su tesis doctoral. Es más, fue quien le animó a hacerla pública para “callar bocas”. Sólo puede haber habido tensiones cuando se descubrió que Carmen Montón había plagiado su TFM, algo execrable. El resto del tiempo han ido confluyendo con tiras y aflojas para dotar a España de una política de izquierdas y revertir el austericidio dictado por la Troika y ejecutado por Rajoy. Ahora hay algo que les viene a unir aún más, así sepan que deberán confrontar en elecciones. La violencia que está desatando la derecha en España.

Desde la coalición dominante vienen utilizando sus medios de comunicación para generar un clima de crispación, de violencia simbólica contra ambas formaciones políticas. En Podemos lo llevan sufriendo más tiempo, y en el PSOE casi desde que llegó al gobierno se ha desatado una avalancha en su contra. Y no lo hacen por cuestiones de acción de gobierno en sí, sino por derivados del pasado o sin incidencia política. Hay que acabar con la izquierda en el gobierno para mantener los privilegios y la situación de expolio hacia la población española. El establishment quiere a España como una sede de servicios y por ello hay que tener salarios bajos, los más bajos de los países más ricos de Europa. Y el gobierno quiere volver a situar a España como la octava potencia mundial, a lo que los fondos de inversión y el Ibex-35 no está dispuesto porque es desviar fondos de los lugares donde se encuentran sus verdaderos intereses económicos. Si analizan las propuestas de PSOE y Podemos se observa un cambio en las inversiones claro y nítido.

Las derechas políticas, como se muestran incapaces de presentar alternativas claras pues prefieren el capitalismo de amiguetes y la acumulación por desposesión, tiene que recurrir al tema catalán y la posverdad. No les importa generar violencia institucional como impedir que, como se negoció con la UE, en España se puedan gastar 6.000 millones de euros más. Eso supondría recuperar algunos de los recortes más terribles del PP y la Troika. Eso supondría una tensión económica entre sectores productivos perdiendo los de la fracción dominante. Eso supondría bienestar para la ciudadanía. Y todo esto no lo quieren en Ciudadanos y PP. De ahí que se lancen a la algarabía y la presión en las calles. Algo que no consiguen por otro lado.

No queda más remedio que PSOE y Unidos Podemos se acaben entendiendo, mucho más por obligación que por deseo expreso. Tanto dentro del PSOE como dentro de Podemos se querría cavar con el oponente, pero ante el acoso de la derecha queda la obligación de defenderse desde la izquierda. Algo que han entendido en Moncloa y la calle Princesa. Y no mediante la competición virtuosa de Errejón precisamente, sino haciendo de la necesidad virtud. Sánchez e Iglesias deben entenderse y aguantar hasta las próximas elecciones por el bien de España y el mal de la violencia de las derechas. Una guerra que no será sencilla pero que hay que dar para que no acaben con la izquierda como ha hecho el establishment en Italia y Francia.

Una “tasa social” a las grandes compañías eléctricas erradicaría la pobreza energética en España

Las medidas aprobadas el pasado viernes por el Gobierno para combatir la pobreza energética suponen un tímido avance, apenas un parche a un gigantesco problema al que se enfrentan más de 4,5 millones de personas que no pueden poner la calefacción en invierno porque no disponen de ingresos suficientes para pagar la factura a final de mes. El decreto aprobado por el Gobierno, que amplía el bono social, establece que no se podrá cortar el suministro eléctrico por impago a ningún hogar en que viva un menor de 16 años, ni a una persona con una discapacidad del 33 por ciento o más, ni a un enfermo dependiente de grado 2 o 3. ¿Pero qué pasa con esos cientos de miles de personas que no cumplen tales requisitos y no pueden poner la estufa o la calefacción? ¿No tienen el mismo derecho a no morirse de frío que cualquier otro ciudadano? “Las modificaciones introducidas en el bono social son insuficientes porque siguen excluyendo a personas y familias en situación de pobreza, que no pueden permitirse el mantenimiento adecuado de su vivienda”, asegura UGT. Por su parte, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) considera “insuficientes” las medidas anunciadas por el Gobierno sobre el bono social, y aunque “van en la buena dirección, se quedan cortas o muy cortas”, ya que no llegan a todas las familias que realmente lo necesitan.

En general, todos los agentes sociales –tanto sindicatos como oenegés y asociaciones de usuarios– consideran urgente que se empiece a trabajar ya en un Plan Estratégico Nacional contra la pobreza energética en el que se introduzcan medidas estructurales que permitan una actuación integrada para erradicar esta lacra estrechamente unida a la desigualdad. Y ahí es donde está la clave de la cuestión. ¿Qué clase de plan integral debería adoptar un Gobierno para terminar con un problema que solo afecta a sociedades tercermundistas y que se cobra 7.000 muertes anuales en nuestro país? Los expertos y economistas de ideología más progresista creen que para combatir la pobreza energética habría que aplicar algunas ambiciosas medidas que chocarían de lleno contra los intereses de las grandes compañías eléctricas.

Para empezar, y con carácter urgente, el Gobierno debería prohibir que las empresas suministradoras corten la luz a los clientes morosos que no pueden pagar la factura sin realizar antes un estudio pormenorizado para comprobar si la familia en cuestión se encuentra en situación de especial vulnerabilidad. Pese a las normativas y decretos como el dictado por el Consejo de Ministros el pasado viernes los cortes de luz por las bravas, drásticamente, se siguen repitiendo por cientos cada día en nuestro país. Hasta la fecha solo Cataluña ha dictado normas en este sentido, por lo que sería una buena idea implantar la medida también a nivel nacional. La ley 24/2015 de la Generalitat catalana establece el conocido como “principio de precaución”, que ordena que antes de cortar la corriente energética en un hogar que no pueda pagar el recibo de la luz los servicios sociales de ese ayuntamiento deben realizar un informe preceptivo sobre la situación de las personas que viven en el domicilio. Mediante este procedimiento el Govern ha conseguido que no se corte el suministro a al menos 39.000 familias. Por descontado, las grandes multinacionales no quieren ni oír hablar de ese protocolo de actuación que permitiría ahorrar mucho sufrimiento a los hogares en situación de vulnerabilidad.

Pero el cascabel que ningún gobierno quiere ponerle al gato es sin duda la necesidad de imponer un “impuesto social” a las principales compañías eléctricas (dirigidas por cierto por políticos que entran y salen de ellas a través de las famosas puertas giratorias). Estas empresas que ganan 9.470 millones al año y que reparten el 88 por ciento de sus dividendos entre los socios accionistas disfrutan de uno de los negocios del siglo. Numerosos expertos y algunos partidos como Podemos creen que no estaría de más que el Gobierno les impusiera un canon, impuesto o tarifa especial para que destinaran parte de esos jugosos beneficios –mediante el hermoso principio de la responsabilidad social corporativa–, a echar una mano a la población que más lo necesita. Invertir una parte mínima de sus ganancias en condonar la deuda a las familias que no pueden pagar el recibo y no cobrar los reenganches tras los cortes de luz en los domicilios sería una medida eficaz, no solo un parche. La tarifa social energética ya ha sido aplicada con éxito en Portugal, donde los descuentos se aplican de forma automática a los beneficiarios en su factura, sin necesidad de solicitarlos ni de ningún tipo de bono como el que se ha implantado en España. La “tasa social” permitiría recaudar un buen pellizco que resolvería, sin duda, buena parte del problema de la pobreza energética.

Tampoco estaría de más que de una vez por todas España atendiera a las directivas de la Unión Europea de 2009, que urgen a los países miembros a garantizar el suministro eléctrico básico de toda la población. Dejar de especular con el precio de la energía sería el primer paso para caminar hacia un sistema más justo. Para ello las cinco grandes multinacionales españolas deberían ponerse de acuerdo en la fijación de un precio mínimo para aquellas personas que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad o de exclusión social pero hablar de ese pacto entre multinacionales, a fecha de hoy, es como hablar de ciencia ficción, de modo que tal medida solo podría aplicarse por decreto. Lo malo es que hasta ahora ningún Gobierno ha tenido el valor de plantarle cara a las grandes empresas del sector. Las puertas giratorias siguen teniendo demasiado poder.

Terminar con los lobby de presión al Gobierno para imponer sus intereses sobre los de la ciudadanía y prohibir las visitas de esos molestos comerciales de empresas privadas que van de puerta en puerta por los domicilios de las familias más vulnerables para tratar de convencerles de que cambien su contrato con empresas reguladas (Precio Voluntario al Pequeño Consumidor, PVPC) por otras con servicios que no necesitan y que aplican tarifas bastante más caras serían otras dos herramientas eficaces.

Por último, UGT ha criticado que en su recién firmado decreto el Ejecutivo haya añadido al bono social eléctrico uno nuevo, el “bono social térmico”, que se aplica de forma automática al contar con el primero. Para el sindicato, hubiera sido más fácil “ampliar el bono social en lugar de crear una nueva figura que puede llevar al consumidor a una mayor confusión”. Y es que se ha comprobado que la burocracia genera más pobres energéticos.

Fracaso de las derechas en su concentración contra Pedro Sánchez

Lo llevan anunciando casi desde que el gobierno propuso la exhumación del dictador. Mensajes de teléfono, Facebook, grupos y demás mecanismo digitales de comunicación han sido utilizados para la convocatoria de una concentración para pedir a Pedro Sánchez que convoque elecciones. ¿El motivo? Que es un gobierno del PSOE porque cualquier otra cuestión expuesta es puro infantilismo mental y carencia de neuronas suficientes. Convocaba la plataforma Stop Sucesiones, los mismos que acribillaron durante meses en los medios de comunicación de la derecha (especialmente Espejo Público) al presidente asturiano y a la presidenta andaluza, casualmente ambos socialistas, por los altos impuestos que debían pagar… los ricos. Porque mediante diversos estudios se demostró que las familias de menor patrimonio solamente pagaban las plusvalías municipales, donde las más altas eran de ayuntamientos del PP.

Nuevamente, por tanto, la plataforma sirve de escudo a las derechas azul y naranja para atacar a gobiernos socialistas. En esta ocasión al estatal y todo para pedir que convoque elecciones ya que es malo, malísimo, y poco español. Vamos por ser de izquierdas y gobernar con personas de izquierdas. Y por no meter los tanques en Cataluña, claro. Eso mismo que las derechas en el gobierno no se atrevieron a hacer y fueron engañadas por Puigdemont hasta provocar el guirigay en el que se encuentra España. Ese país que supuestamente aman tanto las personas de la concentración. Como PP y Ciudadanos no se atrevieron a convocar aprovecharon a esta asociación que se dedica a trabajar para la derecha como queda demostrado. Dirigentes de ambas formaciones animaron en privado a acudir para ver si así metían presión al gobierno, pero ha resultado un fracaso.

Según cálculos de los organizadores han acudido unas 12.000 personas. Para expertos en concentraciones consultados debía haber entre 3.000 y 4.000 personas por la densidad que se veía en las imágenes. Ni la delegación del gobierno ha hecho un cálculo ante lo risible de la concentración. Cuatro amigos muy gritones con muchas banderas de España, eso sí, para pedir a Sánchez que quite el impuesto de sucesiones, que no es estatal en su mayoría, y que como no lo va a hacer (no puede hacerlo) convoque elecciones. Eligio Taboada, el convocador, así ha expuesto la mentira puesto que la concentración realmente ha sido contra el gobierno del PSOE por ser el PSOE. Pero han fracasado en su intento de agitar las calles contra el gobierno.

PP y Ciudadanos sólo quieren generar violencia simbólica, política y/o física. Da igual en Cataluña o en Madrid porque ello les puede dar votos. Quieren presentar la imagen de un gobierno que al ser de izquierdas no tiene mano dura, no es beligerante con los violentos. Curiosamente los violentos, como siempre pasa, son de derechas para provocar y que pase algo. Eso sí, para José María Aznar ETA era el movimiento de liberación vasco y tuvo que llegar un gobierno socialista para acabar al fin con el terrorismo. El referéndum, más bien los dos realizados, aunque ilegales, se los montaron a un gobierno del PP dirigido por Mariano Rajoy. No asumen la democracia ni sus mecanismos salvo que sean ellos y ellas quienes se benefician. Sánchez, al que votaron miles de ciudadanos y ciudadanas en la lista del PSOE de Madrid (por si no lo recuerdan), fue elegido mediante un mecanismo constitucional, la moción de censura, le guste o no a las derechas. Por tanto, legal y legítimo. El resto, un nuevo fracaso de las derechas.

Listas de espera: la gran asignatura pendiente de la maltratada Sanidad pública

En los últimos años los insaciables recortes de los Gobiernos de Rajoy han agravado un problema endémico en la Sanidad pública española: las listas de espera. En ese capítulo España cae a la posición número 19 de la zona euro, debido a los largos tiempos de demora que se registran en numerosas especialidades. Según los informes elaborados por la UE, preocupan sobre todo algunos plazos de espera en intervenciones de cataratas y operaciones de cadera, que aumentaron entre 2010 y 2016 y se sitúan muy por encima de la media de los países de nuestro entorno.

El tiempo de demora que debe soportar un paciente varía de forma significativa según la comunidad autónoma en la que resida. Así, mientras los pacientes de Cataluña, Castilla-La Mancha y Canarias tienen que esperar más de 160 días para someterse a una intervención quirúrgica, en el País Vasco el retraso se reduce a menos de 50. Es evidente que el Estado de las autonomías no ha conseguido reducir la “desigualdad interregional” en materia sanitaria y en términos generales España sigue siendo “uno de los países que peor funciona en relación con la justicia social de toda la UE”, según los informes de Bruselas, que añaden: “con el fin de reducir sus listas de espera España ha aplicado medidas de urgencia como ampliar las horas de trabajo de los cirujanos y aumentar la financiación para comprar más equipos, pero esta creciente oferta no parece suficiente para satisfacer una demanda que crece incluso más rápido en algunas comunidades».

En Madrid la situación resulta especialmente preocupante. En el año 2012, el peor ejercicio hasta el momento, el número de personas que esperaban para operarse en esa comunidad autónoma marcó un récord histórico de 57.722 pacientes. Y nunca mejor dicho lo de “pacientes”.

A las listas de espera interminables, las unidades especializadas que se han cerrado y las urgencias colapsadas se unen los centros de salud saturados donde decenas de pacientes se amontonan como en el peor hospital de un país tercermundista. Es el caso del ambulatorio de la calle Joaquín Benlloch de Valencia, que vive una situación límite desde hace años. Se trata de un bajo comercial que no reuniría las mínimas condiciones de salubridad ni para la apertura de un supermercado. Cuando se inauguró, hace ya varias décadas, el centro prestaba servicio a unos 7.000 vecinos del populoso barrio de Malilla. En la actualidad da cobertura a unos 32.000 habitantes. A determinadas horas punta decenas de pacientes se hacinan en las estrechas y lóbregas salas de espera, pasillos y demás dependencias del centro. En caso de emergencia, seguramente no podría garantizarse una evacuación adecuada y las consecuencias podrían ser fatales, según denuncia el Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana.

“Nos consta que los profesionales están al límite de sus posibilidades, así como que la situación de estrés en la que trabajan puede ser lesiva para su salud”, aseguran las fuentes sindicales. Los vecinos llevan años saliendo a la calle para protestar y reclamar la construcción del nuevo centro de salud tantas veces prometido pero que ningún Gobierno ha hecho realidad. Esa, una sanidad pública abandonada a su suerte, es la que dejó en herencia Francisco Camps, quien en su día se jactó de haber construido el mayor hospital de Europa, la nueva Ciudad Sanitaria de La Fe, a costa de desentenderse de la asistencia médica en los barrios. En Valencia los rumores sobre la especulación en la Sanidad pública y las privatizaciones han sido incesantes en los últimos años de legislaturas populares.

A la falta de equipamientos se une la cada vez más escasa inversión en tecnología de la sanidad española. El 28% de los equipos tecnológicos de los hospitales de nuestro país tiene más de diez años, es decir, la tercera parte corre serio riesgo de convertirse en chatarra obsoleta y no parece que esté previsto un plan Renove, como sí se está haciendo en otros departamentos del Estado, véase Defensa. En 2024 España invertirá en gasto militar el doble de lo que gasta en la actualidad, casi el 1,53% del PIB, cuando en la actualidad es del 0,86%. El objetivo del Gobierno español es acercarse al 2%, tal como exige la OTAN. Así las cosas, no parece haber dinero para sostener la Sanidad pública pero sí para tanques y aviones mientras la ex ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, animaba a los ciudadanos a “superar sus prejuicios” cuando se habla de incrementar el gasto militar.

Aunque parezca imposible, la sanidad española sigue siendo pública, gratuita y universal pese a los recortes brutales, pero cada vez lo es menos, tal como demuestran los datos. El sistema se ha deteriorado tanto en los últimos años que hoy por hoy los ciudadanos españoles deben costear de su bolsillo el 24% del gasto sanitario global, una cifra muy por encima del 15% de la media europea y que se ha disparado tras la crisis económica como consecuencia de los copagos. La falta de inversiones ha afectado gravemente a comunidades autónomas como Cataluña, que en el año 2011 se vio obligada a cerrar 40 centros de atención primaria y a derivar a miles de pacientes a otros hospitales. Decenas de ciudadanos tuvieron que asumir que a partir de entonces tendrían que recorrer hasta 25 kilómetros para pasar una simple consulta médica y no pocos municipios se quedaron sin servicio de urgencias las 24 horas del día. El Gobierno de Artur Mas se vio obligado a planificar un recorte de hasta el 10% del presupuesto que destinaba a la sanidad −unos 1.000 millones de euros− mientras las tramas de corrupción del 3 por ciento saqueaban las arcas públicas.

La inédita medida de echar el cerrojo a algunos centros de salud para ahorrar en costes y nivelar el déficit se extendió pronto a las demás comunidades autónomas. Las mareas de ciudadanos y profesionales de la Medicina tomaron las calles, las manifestaciones diarias de batas blancas y los paros secundados por los sindicatos médicos se convirtieron en el pan nuestro de cada día en las ciudades de todo el país. Pronto se vio que el modelo empezaba a resquebrajarse, sobre todo cuando pacientes de dolencias graves, como las mujeres afectadas por el cáncer de mama, empezaron a sufrir recortes en sus terapias y programas de prevención.

Pero si la atención médica ha empeorado ostensiblemente en los últimos años también lo han hecho los precios de los medicamentos. El Ministerio de Sanidad publicó recientemente un listado con al menos 426 fármacos que quedaron excluidos de la financiación pública, es decir, productos que ahora tienen que costearse los propios enfermos. Quienes más se resienten de estas medidas son las personas con menor poder adquisitivo, parados, pensionistas y enfermos crónicos que dependen del suministro de medicamentos para seguir viviendo, con independencia de lo que cuesten. Repagos, copagos, céntimos sanitarios y nuevas tasas son medidas a las que se ha recurrido con mayor o menor frecuencia para tratar de aliviar una sanidad maltrecha pero que al final repercuten como siempre en los bolsillos de unos ciudadanos que hasta hace diez años se beneficiaban de la adquisición de la mayoría de los medicamentos de forma gratuita o a muy bajo coste. Conviene no olvidar que a comienzos de la crisis económica las farmacias valencianas y catalanas sufrieron un grave problema de desabastecimiento de fármacos, ya que los Gobiernos regionales, casi en la quiebra, no pudieron hacer frente al pago de la factura por la financiación de medicamentos. Numerosas farmacias tuvieron que cerrar y durante meses se vivieron situaciones dramáticas protagonizadas por pacientes que no podían acceder a sus tratamientos y medicinas habituales.

Aumenta un 24% el tejido de organizaciones feministas en Andalucía

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El Consejo Andaluz de Participación de las Mujeres (CAPM), órgano de participación del asociacionismo de mujeres en las políticas de igualdad de género del Gobierno andaluz, ha pasado de representar a 218.000 mujeres de organizaciones feministas en 2015 a 270.000 mujeres, un incremento del 24%, un indicador «no solo de que el feminismo crece, sino también de que cada vez tiene más voz en las políticas públicas, algo imprescindible para que avancemos hacia la igualdad real entre mujeres y hombres». La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha dado a conocer estos datos con motivo del 25 aniversario del Consejo Municipal de la Mujer de Granada, órgano consultivo y asesor de representación y participación democrática de las mujeres granadinas y de sus asociaciones en la política municipal.

La consejera recuerda que la recién aprobada reforma de la Ley andaluza de Igualdad de Género dará un mayor protagonismo al tejido asociativo, al ampliar el papel del CAPM dentro de sus funciones de asesoramiento en materia de igualdad de género, con especial incidencia en materia salarial, política urbanística y de transporte y coeducación.

Sánchez Rubio ha puesto en valor la importancia de esta norma, que introduce la coeducación transversal obligatoria en todo el sistema educativo, poniendo así el foco en la formación como base de la deconstrucción del sistema patriarcal, y que dota a la administración andaluza de capacidad sancionadora ante el incumplimiento de la igualdad de género.

La consejera ha recalcado la apuesta del Gobierno andaluz por el fomento de la participación social de las mujeres, y ha recordado que en los últimos dos años el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) ha destinado más de 2,5 millones de euros a subvenciones a organizaciones de mujeres para la elaboración de proyectos que fomenten la igualdad de género en el territorio, y otros 794.000 para iniciativas asociativas contra la violencia machista. En este sentido, ha subrayado que «el tejido asociativo y de organizaciones feministas son a veces las redes más cercanas a las mujeres en los territorios, por lo que es fundamental esta estrecha colaboración para crear una red de colaboración ciudadana contra la violencia de género y el machismo que la sustenta».

La consejera también ha resaltado la importancia de esa colaboración entre el asociacionismo y la red de centros provinciales y Centros Municipales de Información a la Mujer (CMIM), primera puerta de entrada a los recursos públicos, especialmente por violencia de género.

Un total de 361.510 mujeres han sido atendidas en Andalucía de manera directa y personalizada desde 2015 hasta mediados de 2018 a través de la red de centros provinciales y municipales, cuyo papel también se ha reforzado en la nueva Ley de Igualdad de Género, especialmente en atención integral ante la violencia y en la participación para la elaboración de los planes locales de igualdad.

Caso Banco Popular: ¿Qué le pasa al juez Andreu?

Tal y como publicamos hace unos días en base a una información de El Independiente, el juez Andreu abandonará en breve su puesto en el Juzgado Central de Instrucción número 4 para incorporarse a la Sala de lo Penal, un movimiento extraño, sobre todo teniendo en cuenta el hecho de que en diciembre podría ser elegido vocal del Consejo General del Poder Judicial, lo que le obligará a estar en situación de servicios especiales durante un periodo de cinco años. Este cambio provocará la automática paralización de la instrucción del Caso Banco Popular (y del resto que está instruyendo en la actualidad) hasta que se incorpore el juez que acceda a la plaza tras la publicación de la oferta pública.

Según la información obtenida por Diario16 de fuentes conocedoras de la situación de Andreu, desde el pasado mes de agosto el juez ha entrado en un estado de nerviosismo e intranquilidad que los que le conocen bien no comprendían y que se ha traducido en la adopción de decisiones en la instrucción del Caso Banco Popular que, aunque no son contradictorias en sí, generaron confusión entre las distintas partes del proceso. Por un lado, pidió al Santander que «jugara limpio» y, por otro, imputó a un ex director financiero del Popular porque participó en las cuentas de 2.016 en base a la demanda de una asociación de accionistas minoristas de banca. La respuesta del banco presidido por Ana Patricia Botín fue entregarle un pen drive en el que iban incluidos más de 100.000 folios de documentación, hecho que, evidentemente, alargaba los tiempos de la instrucción. Finalmente, y tras saberse de su marcha, Andreu ha levantado el secreto de cierta documentación para que sea utilizada por todas las partes del proceso y que debe ser muy sensible tanto para el Santander como para el BCE porque, en su momento, ya se opusieron a que fuera compartida esa información «sensible».

Su salida del Caso Banco Popular, con las consecuencias que acarrea para los afectados, ¿tendrá que ver con la llamada que recibió para que se mantuviera en la instrucción porque ahí hacía un mejor servicio a España? ¿Habrá una relación con que su nombre pudiera aparecer nuevamente en grabaciones del ex comisario Villarejo donde se relaten hechos ocurridos en la instrucción de alguno de los casos del juez Andreu?

Ya indicamos que en una grabación revelada por Público aparecía su nombre y Villarejo se refería a él como «gran amigo», además de desvelar que era asiduo de las comidas organizadas junto a Adrián de la Joya. ¿Qué podría tener el ex comisario de Andreu para que en tan pocos días se estén organizando estos movimientos tan extraños? ¿Podría estar alguien cercano a alguna de las partes de la causa del Banco Popular recordándole algún error cometido en instrucciones pasadas como, por ejemplo, el Caso Emperador?

El juez Andreu fue el instructor de la causa abierta tras la desarticulación de la red de blanqueo de capitales del ciudadano chino Gao Ping en la que estaban implicadas personas muy importantes de este país. En ella el magistrado cometió algunos errores. En primer lugar, alargó de manera irregular el arresto de los detenidos sin haber dictado auto de prisión, lo que provocó que aquéllos salieran a la calle. Además, denegó la petición de la Fiscalía de volver a encarcelar a Gao Ping y su cúpula porque había «indicios sólidos y fundados de criminalidad», el riesgo de fuga y reiteración delictiva, la gravedad de los hechos que se les imputaban y la posible destrucción de pruebas. Andreu afirmó que no adoptar nuevas medidas contra los imputados para su ingreso en la cárcel si no se alegaban nuevos hechos que puedan ser delictivos. Un año después decretó el ingreso en prisión de Gao Ping.

En 2.014 actuó con corrección y ética profesional al solicitar ser apartado de la instrucción del Caso Emperador por su amistad con uno de los imputados, el comisario Carlos Salamanca, hecho que no se produjo y, al año siguiente, dejó en libertad bajo fianza a Gao Ping. Años más tarde archivó la causa contra todos los policías y comisarios presuntamente implicados en la trama de blanqueo.

¿Es el caso Emperador o el archivo de la causa contra la familia Botín por haber ocultado 2.000 millones de euros en Suiza al fisco? Lo único que queda claro es que aquella llamada, las preguntas que en agosto le realizó en su despacho Diario16 y los acontecimientos posteriores, con la publicación de algunas grabaciones realizadas por Villarejo lo que parecen haber desconcertado a un juez que, sin darse cuenta, puede estar siendo víctima de un ataque frontal por parte de quienes pretenden gobernar el país desde el parapeto en el que se encuentran las élites y que no tienen ningún escrúpulo en utilizar a cualquier persona o estamento hasta que deja de ser útiles a esos intereses espurios y, por tanto, hay que eliminar cualquier posibilidad de que se queden cabos sueltos.

En el momento crucial de la instrucción en la que se encontraba el Caso Banco Popular resulta paradójica la concatenación de acontecimientos que han terminado con la salida de Fernando Andreu del juzgado del que era titular desde hace más de una década, la aparición de noticias en las que, directamente, se pone en duda la honorabilidad del juez por el miedo a que aparecieran más documentos sonoros de Villarejo, información publicada, precisamente, por un medio de un grupo de comunicación donde el Santander es uno de los máximos accionistas. Dos meses después de haber recibido la llamada telefónica y de renunciar a la Secretaría de Estado, se filtran grabaciones en las que están implicados dos importantes miembros de la Administración de Justicia, Dolores Delgado y Baltasar Garzón, dos personas muy cercanas a Andreu.

Fernando Andreu siempre ha sido uno de los jueces mejor valorados dentro de la carrera judicial, precisamente, por su seriedad en las instrucciones y por su imparcialidad. ¿Hubo temor a que ejerciera esos valores en el Caso Banco Popular y por eso hay gente que le prefiere tener apartado del mismo? ¿Qué puede tener Andreu para que haya sucumbido a las presiones? Tarde o temprano se sabrá.

 

El Santander y el blanqueo de capitales de las dictaduras

En los últimos tiempos, desde la llegada de Ana Patricia Botín a la presidencia del Santander, su departamento de comunicación, capitaneado por Juan Manuel Cendoya y con la colaboración de sus medios afines, han tratado a marchas forzadas de vender la imagen de un banco transparente que no se ajusta a la realidad para tratar de mitigar su riesgo reputacional tan dañado con escándalos como los de las cesiones de crédito, la doctrina Botín, la ocultación en Suiza de 2.000 millones de euros a la Hacienda española, la operación diabólica del Popular, la venta de productos de Bernard Madoff a sus clientes, el fracaso de la compra de Sovereign Bank , etc.

Los asesores de imagen de Ana Patricia Botín la han lanzado a Twitter a dar explicaciones a bombo y platillo sobre su más que cuestionable feminismo o a contar en sus medios amigos sus vacaciones en Cantabria.

No obstante, cuando se trata de colaborar en la averiguación de su relación en el escándalo de la estafa piramidal de Bernard Madoff o esclarecer los manejos del blanqueo de capitales de los dictadores con cuentas abiertas en el Santander todo es ocultación, secretismo y falta de transparencia, aunque la solicitud de información venga de un Comité del Senado de los Estados Unidos.

No veremos en la cuenta de Twitter de Ana Patricia Botín explicar sus visitas a Bernie Madoff en el Lipstick Building y los informes de sus empleados que advertían de la mega estafa piramidal, ni el blanqueo de capitales de los dictadores Obiang y Pinochet, ni la utilización de los testaferros de Mobutu y Marcos.

Respecto del blanqueo de capitales de las dictaduras, el senador demócrata Carl Levin lideró una investigación en un subcomité del Senado americano en el que salieron a relucir los millones de dólares ocultos en el Santander y otros bancos. El subcomité del Senado americano requirió información a la entidad cántabra que no prestó ayuda alguna con las excusas habituales de secreto bancario.

El Santander omitió toda la información sobre los más de 26 millones de dólares ocultos por Teodoro Obiang Nguema Nbasogo en la cuenta de la sociedad Kalunga Company, SA; que provenía de la explotación del petróleo en Guinea Ecuatorial por las petroleras Exxon Mobil y Marathon.

En España, un juzgado de instrucción de Las Palmas ha llevado a cabo la investigación sobre los 26 millones de dólares en las cuentas de la sociedad Kalunga Company en el Santander a consecuencia de la querella presentada por la Asociación Pro Derechos Humanos de España contra Obiang. En estas pesquisas se ha visto involucrado un ciudadano ruso, Vladimir Kokorev, que, al parecer, hacía de testaferro de Obiang y que aparece vinculado con la venta de helicópteros de combate a Guinea una vez que fue extraditado a España desde Panamá.

Obiang es el actual dictador de Guinea desde que en 1979 destituyó a su tío, Francisco Macías Nguema, para el que antes llevó a cabo la persecución de sus opositores y torturas en la cárcel de Black Beach, en la isla de Bioko (Malabo), calificada como una de las cárceles más crueles del planeta. Cuando Obiang llegó al poder, tras el golpe de Estado a su tío Macías, instauró su personal dictadura y continuó con la persecución de los opositores hasta el día de hoy.

Gracias al dinero del petróleo de Guinea, Obiang acumuló 700 millones de dólares en la banca Riggs, que actualmente superarían los 2.000 millones de dólares en otras entidades bajo sociedades off shore. También ha comprado dos mansiones en Maryland y una casa en Virginia. Mientras, su hijo y vicepresidente del país, Teodorín, vive a cuerpo de rey como un playboy con una mansión en la Avenue Foch en los Campos Eliseos parisinos con un valor de más de 100 millones de euros con estatuas de Rodin, varios huevos de Faberge y una colección de los coches más caros (Bugatti, Maserati, Aston Martin, Ferrari, Porsche y Rolls Royce). En 2006 adquirió una mansión en Malibú valorada en 35 millones de dólares. Todo esto mientras el pueblo guineano vive sometido a una dictadura que no respeta los más elementales derechos humanos, vulnera la libertad de prensa, persigue a la oposición y saquea los recursos naturales de un país que se convirtió en el tercer mayor exportador de petróleo de África.

Teodorin Obiang, que fue condenado el pasado año 2017 por el Tribunal Correccional de París a tres años de cárcel por corrupción y blanqueo de dinero consecuencia de la denuncia de la ONG Transparencia Internacional, ha sido detenido en Brasil el pasado 17 de septiembre con 16 millones de dólares entre efectivo y relojes de lujo que le fueron incautados en el aeropuerto de Viracopos cuando intentaba salir del país carioca.

El Santander tampoco ha prestado información sobre las cuentas del dictador de Chile, Augusto Pinochet Ugarte, y su dinero proveniente de las comisiones de compra de armas. La Fiscalía chilena presentó en 2009 una demanda en un tribunal de Miami contra el Santander (Consejo de Defensa del Estado de la Republica de Chile v. Banco Santander Central Hispano, S.A., No. 09-20621, 2009 WL 233.6429 S.D. Fla. May 29, 2009) por el presunto ocultamiento y desvío de 27 millones de dólares del dictador.

En las investigaciones sobre el patrimonio oculto de Pinochet llevadas a cabo por el Senado americano se descubrieron varias cuentas del Santander nºs 763.802 y 763.810 de la sociedad Eastview Finance Ltd y las cuentas nºs 56.297.511 y 56.297.521 de Tasker Investment Ltd, aparentemente relacionadas con la venta de armas, aviones Mirage y tanques Leopard, que ocultaban el cobro de comisiones por parte de Pinochet. Fueron objeto de investigación otras muchas sociedades como Pulsar Internacional, Cornwall Overseas Corp., Ashburton Limited, Santa Lucía Trust, Althorp Investment Limited, Trilateral International Trading, G.L.P. Limited, Abanda Finance, Belview International Inc., Belview S.A., Pinochet Joint Miami TD, Kilmek Limited, Earston Overseas Limited, Berthier Investments Inc, Nemesis Holding Ltd., Lego Corporation, SBILF, The Darien Peak Corp., Marchill Investments y Levant Management.

En España, Baltasar Garzón tuvo a su cargo la investigación de cuentas ocultas de Pinochet en el Santander dentro de la causa que instruyó por genocidio contra el dictador chileno en la Audiencia Nacional. La investigación sobre los fondos de Pinochet coincidió en el tiempo con el escándalo del patrocinio por el Santander de los cursos de Garzón en la Universidad de Nueva York.

El régimen de Pinochet, que duró 17 años (1973-1990), es conocido por la violación de los derechos humanos, el asesinato de más de 3.000 chilenos opositores, 28.000 torturados y más de 100.000 detenidos por sus ideas políticas. Tristemente famoso por la Operación Cóndor y los asesinatos, con sendos coches bomba, del general Carlos Prats y su esposa en 1974 en Buenos Aires y del exministro Orlando Letelier en 1976 en Washington.

Diario16 ya publicó, en relación con la reclamación de la empresa Inversión Hogar por la venta de una finca en Mijas, la posible relación del Santander con los mismos testaferros, los hermanos Herbert y Heinz Batliner, utilizados por los dictadores Mobutu Sese Seko del Congo y Ferdinand Marcos de Filipinas para el presunto blanqueo de capitales saqueados en sus respectivos países. Mobutu fue el dictador del Congo entre 1965 y 1997, que instaló una cleptocracia con corrupción, nepotismo y violación de derechos humanos mientras él pasaba largas temporadas en su residencia de la Costa Azul francesa. Por su parte, Marcos fue el dictador de Filipinas de 1965 a 1986, periodo en el que amasó una fortuna cifrada en más de 5.000 millones de dólares y del que se dice que tenía una magnífica colección de pintura de más de 300 obras, repartida entre su palacio de Malacañan en Manila y su apartamento de Manhattan, que incluía cuadros de Renoir, Van Gogh, Gauguin, Goya, Miguel Ángel, Rafael, Tiziano o El Greco. Al dictador filipino se le imputan abusos de los derechos humanos con 3.240 asesinatos, 34.000 torturados y 70.000 encarcelados según Amnistía Internacional.

En definitiva, el Santander se vanagloria de transparencia, de buen gobierno corporativo, de pertenecer a asociaciones como el Wolfsberg Group que tienen como objetivo desarrollar marcos y guías para la gestión de riesgos de delitos financieros. Sin embargo, en la práctica, parece que sus estándares no son realmente llevados a efecto, como demuestran los informes del Senado de los Estados Unidos o de organizaciones no gubernamentales como Global Witness y las recientes investigaciones de la Audiencia Nacional sobre blanqueo de capitales contra Ignacio Benjumea y otros seis miembros del departamento de prevención del blanqueo de capitales del Santander.

Con estas malas prácticas de ayuda a la ocultación del dinero saqueado por estos dictadores en vez de la denuncia de los mismos, se les ayuda a perpetuarse en el poder, siendo cómplices de sus crímenes y violaciones de derechos humanos.