domingo, 25 enero, 2026

Cuatro meses de políticas sociales, feminismo y regeneración democrática

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En apenas cuatro meses, y pese a contar con solo 84 diputados, el Gobierno socialista ha dado buena muestra de su intención de llevar a cabo algunas de las reformas que necesitaba el país tras largos años de conservadurismo liberal del Partido Popular. El de Sánchez no solo se ha definido desde el primer momento como un Ejecutivo esencialmente feminista (11 ministras por solo 5 hombres) sino que ha asumido en lo económico un compromiso firme con las políticas sociales, algo que esperaban como agua de mayo millones de españoles castigados por la terrible recesión que comenzó en el año 2008. La prueba de que el talante progresista de este Gobierno está suficientemente acreditado es que en las últimas semanas Sánchez no ha dudado en recurrir incluso a una argucia legal para sortear el techo de gasto que establece la Ley de Estabilidad Presupuestaria, evitar el veto del PP en el Senado y aprobar unos presupuestos que contemplen más inversiones en políticas sociales, tan olvidadas por los duros recortes de Mariano Rajoy que habían socavado el Estado de Bienestar. La maniobra, constitucional a todas luces pese a que no haya gustado a PP y Ciudadanos, ha sido aplaudida por los grupos de izquierdas como Podemos que, de salir adelante los nuevos presupuestos, en principio mucho más solidarios, mantendrá con toda probabilidad su apoyo a Pedro Sánchez.

El carácter netamente socialdemócrata y reformador de este equipo que, no lo olvidemos, se constituyó deprisa y corriendo tras la moción de censura del pasado mes de junio contra Rajoy, se demuestra en otras importantes iniciativas que se han ido conociendo en los últimos días, como la intención de Sánchez de gravar las fortunas más elevadas en el impuesto de la renta de las personas físicas y sociedades, atajar el fraude fiscal, acometer reformas laborales para que los trabajadores recuperen derechos perdidos, cumplir con las ayudas a las personas dependientes y actualizar las pensiones más bajas según la subida del IPC. Además, el nuevo gabinete ha cumplido su promesa de bajar el precio de la factura de la luz siempre sometida a los abusos de las compañías eléctricas (aunque la medida ciertamente se antoje insuficiente, ya que la rebaja de dos euros apenas se notará en los bolsillos de los ciudadanos) y sigue trabajando en más reformas, como la de la ley de igualdad para avanzar en los derechos de las mujeres, y la nueva ley educativa, que prevé ambiciosos objetivos como ampliar la concesión de las becas de estudio, el impulso a la investigación o la recuperación en los colegios de la asignatura educación para la ciudadanía. En todo esto trabaja Sánchez sin olvidar la necesaria regeneración democrática tras lustros de corrupción institucional donde ocupa un papel preeminente la supresión de los aforamientos para que los políticos implicados en delitos de corrupción puedan ser juzgados por jueces ordinarios, como cualquier otro ciudadano, y no por el Tribunal Supremo. A ese compromiso ético se une que Sánchez pretende dictar una ley para controlar la financiación de los partidos políticos y exigir una mayor transparencia en el patrimonio de los cargos públicos.

En cuanto al Procés, el presidente del Gobierno ha apostado por una vía mucho más inteligente y eficaz que la de su predecesor, la vía del diálogo político con los independentistas, un territorio que ni siquiera se atrevió a explorar Mariano Rajoy, que se limitó a boicotear el Estatut y los productos catalanes, a reprimir el referéndum del 1-O con los antidisturbios, a intervenir la autonomía mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución y a judicializar el problema mediante el encarcelamiento de los líderes soberanistas mientras Puigdemont, con su exilio en Bruselas, lograba internacionalizar aún más el conflicto y, de paso, poner a los tribunales europeos en contra de España. Tender puentes entre Madrid y la Generalitat de Quim Torra es lo mejor que se puede hacer, quizá la única salida para evitar el desastre, y aunque finalmente no resuelva nada al menos había que intentarlo.

Las buenas intenciones del PSOE, que incluso ha impulsado una ley para sacar los restos mortales de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos después de 40 años de democracia, están fuera de toda duda. A su vez, el acogimiento de los inmigrantes del Aquarius, que fueron abandonados a su suerte en medio del mar por el ministro italiano de Interior Matteo Salvini, la propuesta de reforma de la Constitución y el nombramiento de Rosa María Mateo como administradora de TVE son aspectos políticos no menores que han marcado un claro sello socialista al Ejecutivo de Sánchez. Estamos pues ante un programa muy distinto a las políticas inmovilistas y de ajuste duro del PP.

Y sin embargo, mientras las reformas avanzan con mayor o menor rapidez y las encuestas del CIS revelan que la mayoría de los españoles avalan las medidas urgentes del PSOE (de celebrarse hoy elecciones los socialistas ganarían con diez puntos de diferencia sobre el PP) el nuevo Gobierno se ha visto implicado en varios escándalos tan extraños como inesperados, como el que obligó a dimitir a Màxim Huerta de su cargo de ministro de Cultura por un supuesto fraude a Hacienda y a la ministra de Sanidad, Carmen Montón, por irregularidades en su máster. Las rápidas dimisiones de ambos demuestran que este es un Gobierno que asume responsabilidades políticas de inmediato cuando sus cargos públicos se ven envueltos en cuestiones éticas que ni siquiera han llegado a los tribunales, un comportamiento bastante más higiénico democráticamente hablando que el de aquellos imputados del PP que se eternizaban en sus puestos mientras los jueces los acusaban de graves delitos. Queda por ver qué pasará con la ministra de Justicia, Dolores Delgado, y esa deleznable grabación de audio captada en una comida con el juez Baltasar Garzón y el comisario Villarejo en la que suelta algunos comentarios fuera de tono y llama “maricón” al que entonces era su compañero, el magistrado de la Audiencia Nacional Grande-Marlaska  (hoy ministro del Interior).

En cualquier caso, parece claro que este Gobierno, salvo el episodio puntual y poco más que anecdótico de Delgado, no tiene nada que ver con las llamadas “cloacas del Estado”, por las que se movieron tan cómodamente algunos ministros del anterior Gobierno (véase Soraya Sáenz de Santamaría como responsable del CNI o el caso de la policía patriótica, que afectó al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz). Urge por tanto que Sánchez acometa la gran reforma pendiente de la democracia española, la administración de Justicia, para homologar a España con los Estados avanzados de la UE. Un país donde los vocales del Poder Judicial y el Fiscal General del Estado son nombrados por los partidos políticos y el Gobierno, donde el machismo de los jueces impregna numerosas resoluciones judiciales como la de la Manada, donde todavía existen los aforamientos medievales y donde el rey sigue siendo penalmente inmune e inviolable no puede recibir con propiedad el título de democracia avanzada. Escándalos denunciados por Diario16 como la compra del Banco Popular por el Santander a cambio de un euro, sin que la Justicia haya actuado con contundencia, así lo atestiguan. Un Estado democrático no se puede permitir el lujo de tener un tercer poder en el que se acepte que las élites financieras dispongan de la vida de las personas, que para rescatar a un banco sea necesaria la ruina de más de un millón de personas, que esa entidad genere en los ciudadanos la sensación de impunidad ante la Justicia o que, en medio de una grave crisis en la que ellos mismos reconocieron que llevaban seis años sin obtener beneficios, se contrate a un banquero de inversión para ser consejero delegado de un banco comercial ganando una fortuna (en Merrill Lynch ganó bonus por valor de más de 25 millones de euros) cuando está previsto realizar un ERE en el que más de 5.000 trabajadores se quedarán en la calle. Las grabaciones del ex comisario Villarejo a la ministra Dolores Delgado han sacado a la luz no sólo esas siniestras “cloacas” del Estado sino también las de la Justicia en las que una parte de sus integrantes intentan controlar los mecanismos de la Administración a través de un poder oscuro y oculto que demuestra que la independencia que se les presume está supeditada a intereses superiores. Esta situación puede generar que en un momento determinado se dude de la imparcialidad o que un corrupto ante un juez se plante y le espete “¿y usted qué derecho tiene a juzgarme a mí?”, dejando entrever que hay una corrupción simbiótica. Por eso es fundamental que se haga la principal revolución pendiente de nuestra democracia, la del tercer poder. Mientras no contemos con unos jueces imparciales e independientes libres de toda sospecha que indaguen hasta sus últimas consecuencias en los entresijos de las élites no podremos decir que vivimos en una auténtica democracia. Y esa revolución pendiente será con Sánchez o no será.

Manuel Valls: el emboscado que quiere ser alcalde

Manuel Valls es el mayor ejemplo de todos esos políticos que bajo la bandera del socialismo quisieron alcanzar poder pero que, finalmente, han sido los culpables de la aniquilación de la socialdemocracia europea. Quien fuera ministro de Interior y Primer Ministro de Francia constituye el mejor ejemplo de que ser socialista es un hecho que se demuestra con, precisamente, hechos porque los pueblos esperan de quienes enarbolan el puño y la rosa la aplicación de políticas que favorezcan las necesidades reales de los ciudadanos y no las de las élites enmascaradas con el eufemismo macabro de «cuestiones de Estado».

La trayectoria política de Valls le delata como un falso socialista. Fue el inventor de la vuelta de tuerca a la tercera vía de Toni Blair, otro emboscado: el socialismo pragmático que él mismo definió como la renuncia a las esencias ideológicas básicas del progresismo. «Hay que terminar con la izquierda del pasado, esa que se amarra a lo antiguo y nostálgico. Mi idea de izquierda es pragmática y no ideológica», afirmó en una entrevista en el año 2.014. La realidad es que su carrera política es la demostración de cómo se renuncia a los valores principales del socialismo. Cuando fue ministro del Interior, expulsó a más de 5.000 personas de etnia gitana de Francia, algo que ahora pretende hacer Matteo Salvini. Una vez alcanzado el puesto de Primer Ministro, aplicó una reforma laboral más dura que la de Mariano Rajoy que provocó que la clase trabajadora francesa reaccionara con huelgas y disturbios en las calles.

Posteriormente, intentó arrebatarle el liderazgo de En Marche! a Emmanuel Macron, otro emboscado del liberalismo, pero perdió y su luz política parecía apagarse. Sin embargo, Albert Rivera le propuso encabezar la lista de Ciudadanos para la alcaldía de Barcelona.

Por tanto, ante esta personalidad la realidad que puede ofrecer Valls a la ciudadanía de Barcelona son buenas palabras y una realidad centrada en los preceptos liberales más duros, porque así lo dice su curriculum y por llevar de compañero de viaje a Albert Rivera. Con los datos económicos positivos de la alcaldía de Ada Colau, los barceloneses tendrán que elegir una opción que, bien o mal, está gobernando para el pueblo o entre un emboscado del liberalismo más cercano a los preceptos del Tea Party  a pesar de predicar con una candidatura transversal en la que tendrán supuestamente cabida todas las ideologías que acepte Albert Rivera o Inés Arrimadas, es decir, socialdemócratas, liberales, ultraliberales, conservadores y, sobre todo, la extrema derecha que defiende el nacionalismo español.

Manuel Valls tiene todo el derecho del mundo a presentarse a la alcaldía de Barcelona, sin embargo, esta nueva frivolidad de Rivera demuestra cómo hay desesperación por alcanzar el poder en alguna capital de provincia y, principalmente, porque no encuentra en su partido a nadie con el prestigio suficiente como para tener un cartel que pueda competir con Ada Colau. Las frivolidades en política acaban en fracasos estrepitosos o en dictaduras peligrosas. Valls y Rivera tienen la capacidad y la ideología adecuadas para que se den cualquiera de las dos situaciones.

Pedro Sánchez coge la escoba para limpiar la corrupción que ha dejado el PP

Las intenciones del comisario José Manuel Villarejo debían ser acongojar a la clase política y judicial por las grabaciones que pueda tener. Un sinvergüenza que quiere tumbar el sistema político y judicial mediante grabaciones que no indican ningún delito en sí, salvo los tarros robados por Cristina Cifuentes, pero que pretende dejar un halo de porquería sobre todos. Tiene razón Pablo Iglesias cuando dice que huele a podrido todo lo relacionado con Villarejo e Inda (por qué la SER ha cortado esta parte de sus manifestaciones es un misterio). Y Pedro Sánchez lo tiene aún más claro: “ningún corrupto nos marcará la agenda política”.

Desde Estados Unidos el presidente del Gobierno ha querido, además, remarcar que la intención del PSOE gobernante es limpiar España de la corrupción, cloacas y podredumbre que ha dejado el PP en sus años de Gobierno. Limpiar y airear la pestilencia que los conservadores han dejado en el país. “Este es un Gobierno sin hipoteca, que tiene un mandato claro y está determinado a cumplirlo: regenerar la vida política y luchar contra la corrupción venga de donde venga” ha dicho con contundencia Sánchez. Al igual que ya tienen preparada la expulsión del PSOE, si no dimite antes, del presidente de la Diputación de Huelva, Ignacio Caraballo, por si fuese a juicio, como contó Diario 16, van a ser rigurosos con los demás corruptos sean del partido que sean.

“Si la oposición quiere hacer oposición en base a un corrupto es su problema” ha querido zanjar Sánchez, dejando claro que por ese lado no piensan dejar ni un milímetro de espacio a la duda a la derecha azul y naranja. Sabe que la derecha política y mediática están tras su cabeza, no una conspiración en sí, pero una persecución total a todo lo que diga o haga. Sabe que desde el PP van a catalogarle de golpista por haber utilizado un recurso constitucional legítimo y legal, como les ha recordado la vicepresidenta Carmen Calvo, y por ello no va cejar en el empeño, ni rehusar la batalla ahora.

Es consciente el presidente del Gobierno que estos ataques que sólo buscan elecciones cuanto antes, por si la derecha lograse sumar como aspiran desde Génova y Alcalá. Pero también sabe que debe resistir estos ataques pues se puede poner en quiebra el sistema por aquellos que pretenden salvarlo. Con una situación sin solventar en Cataluña, con una crisis económica (o al menos un ciclo bajista) a la vista, con un país que está destruido por el austericidio del PP y su socio Ciudadanos, con una población en el precariado debe aguantar por el bien del sistema, no el propio cuello. Además, no conocen en PP y Cs que es muy cabezota el presidente y capaz de aferrarse al cargo hasta que le echen, como ya le pasó dentro del PSOE. Por eso no sorprende que dijese que piensa aguantar hasta 2020 en el cargo.

Diego Conesa reivindica la labor de los funcionarios de prisiones en la reinserción social de los internos

El delegado del Gobierno, Diego Conesa, ha reivindicado el compromiso, la trayectoria y la labor de los funcionarios de prisiones en la reinserción social de los internos durante la celebración esta mañana del Día de La Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias.

“Un objetivo difícil, nadie lo duda, pero que, con vuestro esfuerzo, el de los funcionarios, educadores y voluntarios, resulta mucho más cerca”, les ha transmitido el delegado en su discurso de clausura del acto celebrado esta mañana y en el que Conesa les ha traslado su profundo reconocimiento y admiración por la trascendental tarea que desarrollan.

“Por vuestra dedicación y sacrificio, y por vuestro sentido del deber y compromiso para hacer valer y cumplir con la filosofía que emana de nuestro texto constitucional. Un texto constitucional que en su artículo 25.2 señala que “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y la reinserción social”, ha añadido.

Como cada año, una veintena de funcionarios han recibido placas de reconocimiento por sus 25 años de servicio, y se han entregado otras dos placas de reconocimiento a María José Pérez, alcaldesa de Campos del Río, y Antonio Sánchez Martínez, capellán de la prisión de Campos del Río.

El delegado del Gobierno ha definido como ejemplar el sistema penitenciario español por una filosofía basada en trabajar para mejorar las competencias y habilidades sociales de los internos, preparándoles para regresar a la vida en común y en libertad.

“Una tarea verdaderamente difícil y sin duda poco reconocida. Pero con un trasfondo de un valor incalculable: la de hacer mejores  personas y mejores ciudadanos. Un trabajo, el vuestro, que busca armar de herramientas para que la vuelta a la vida en común se haga de manera exitosa. Un éxito que solo sería posible con un sistema que comprende las diferentes dimensiones del delito y que personaliza con soluciones multidisciplinares las actuaciones que han de llevarse a cabo para mejorar en el interno no solo aquellos elementos estrictamente conductuales, sino también para prepararles a una incorporación a la sociedad con normalidad, perfectamente integrados. Una meta que con seguridad redunda en beneficio de toda la sociedad”, ha concluido.

Casado no acudió a clase porque comía con Villarejo

Pobre Pablo Casado, sus ocupaciones como político en ciernes y pelota de Esperanza Aguirre y José María Aznar le impedían acudir a clase. Y entre esas ocupaciones estaba reunirse con José Manuel Villarejo, el comisario corrupto que parece tener a toda la clase política de derechas en su mano. Por eso no podía ir a clase como los demás compañeros de Máster. No porque acordase, como otros políticos, que por su cargo debía tener el curso de postgrado por la cara (es curioso cómo se convalidan asignaturas de grado con postgrado cuando se supone que son más técnicas y/o específicas que las del título menor), sino porque tenía que comer con personajes siniestros. Sí incluidos sus compañeras y compañeros del PP que con Granados (el del volquete de putas), González (el comisiones) o Aguirre (la señora de las ranas) hacen una familia más tétrica que los Corleone.

Lo curioso es que la dudas y los cambios de recuerdo de Casado suenan y mucho. Tras hacerse conocido que había comido con el comisario, desde el PP afirmaron que acudieron más de 40 personas y que no estaba organizado por Villarejo sino que era un foro donde había jueces, políticos, periodistas y académicos. Luego, al rato, tal y como relatan en Público, las fuentes del PP rápidamente dijeron que era una conferencia pronunciada por Casado en el despacho Medina Cuadros Abogados en 2015. Y ¿quieren que vaya a clase con tanto trabajo? Pero vamos que en ningún caso se trata de algo como lo de la ministra Delgado.

Pues no señor Casado, no era una conferencia, ni nada por el estilo sino un encuentro privado y sin teléfonos para “hablar a calzón quitado” y entre jueces y políticos de todo pelaje (Óscar López y Patxi López asistieron a algunas de esas reuniones). Cierto es que se celebró en el despacho de abogados, pero no había más de 12 o 14 personas. No era una conferencia para escuchar sus supuestas excelencias intelectuales, que con tanta convalidación parece que no le sobran, sino para confraternizar con las cloacas del Estado. Con aquellos que en algún momento podían echar una mano en la judicatura o en el ministerio de Interior.

Y justo se reunió y comió con Villarejo cuando ya se sabía que Ignacio González le había pedido ayuda para tapar lo de su ático en Marbella. Así que Casado no puede argumentar candidez o inocencia. Como buen chico de Aguirre, y por tanto enfrentado a González, igual acudió a conocer de primera mano algún dato para contar a la jefa de las ranas madrileñas. Por ello debería dar explicaciones en rueda de prensa con preguntas, evidentemente, y si no quiere debería dimitir por los mismos motivos que aduce para la ministra Delgado. Porque sabiendo como sabía, o es muy tonto para no conocer lo que ya se veía en Madrid, ¿a qué acudió? ¿qué habló con Villarejo? Pero como es del PP y son amorales, vamos que carecen de cualquier componente ético en sí, no dimitirá.

Joaquín López: “El Partido Popular se está quedando solo en su delirio de utilizar el agua como arma electoralista para obtener votos”

El vicesecretario general del PSRM-PSOE y portavoz parlamentario, Joaquín López Pagán, ha asegurado que el PP no ha cambiado de estación y sigue estancado en el siglo pasado, utilizando el agua como arma electoralista  para conseguir votos, como ha venido haciendo durante sus 23 años de gobierno. “El Partido Popular se está quedando solo en su delirio de utilizar permanentemente e instrumentalizar el tema del agua, enredando, mintiendo y sembrando dudas infundadas sobre el futuro del Trasvase Tajo-Segura”.

López Pagán niega que el Ministerio pretenda incrementar de 400 a 600 hectómetros cúbicos el mínimo trasvasable en la cabecera del Tajo y afirmó que el PSOE está trabajando para que el Trasvase Tajo-Segura siga aportando recursos a la Región junto con las desaladoras, que deben aumentar su producción al cien por cien para garantizar el agua necesaria, además de seguir modernizando los regadíos para utilizar este recurso de manera eficiente.

“El Gobierno de España está comprometido con la Región de Murcia en este y otros temas y los regantes pueden estar tranquilos, a pesar de la demagogia que está haciendo el PP, porque saben que el Trasvase Tajo-Segura es una infraestructura que no se va a tocar y está garantizado por ley; y porque el Gobierno de España tiene un Plan para que a la Región de Murcia no le falte agua”.

El dirigente socialista quiso enviar un mensaje de tranquilidad y de responsabilidad a la ciudadanía, porque “el PSOE no nos va a negar el agua que necesitamos y seguirá cumpliendo la ley. Al PP solo le queda enredar cuando habla de agua, porque la realidad es que el Gobierno de Pedro Sánchez ha autorizado ya dos trasvases y habrá un decreto de sequía en próximas fechas. Esa es la realidad y lo cierto”.

La lucha de los pensionistas logra revalorizar las pensiones con el IPC

Han sido las luchas en la calle las que han conseguido doblar el brazo de la derecha para que las pensiones sean revalorizadas mediante el IPC. Y también que los partidos de izquierdas no buscasen otro tipo de subterfugios. La lucha de esas personas ha demostrado que si se quiere y se lucha se puede conseguir llevar a la clase política a los intereses de las personas. Los partidos de izquierdas, salvo ERC que tendrá que explicar bien su negativa, tenían claro desde hace tiempo que el IPC debía ser la medida mínima de revalorización, pero ha sido la derecha azul y naranja la que ha puesto más impedimentos. Las movilizaciones, que demuestran que la lucha de clases, por asombroso que parezca, existe, han generado aunque sea por puro cálculo electoral rendir a los representantes de la clase dominante.

Yolanda Díaz, diputada de IU, ha sido clara: “son los pensionistas los que han logrado este acuerdo”. Un acuerdo que pide que se garantice el poder adquisitivo de los pensionistas mediante la revalorización con el IPC real. “la revalorización anual de las pensiones en base al IPC real se presenta como el mecanismo que ha de servir para conservar el poder adquisitivo de las pensiones” dice el comunicado del Pacto de Toledo. El “IPC real” deberá ser definido por el Gobierno, en este caso del PSOE, para saber realmente qué será lo que suban las pensiones. Se consigue lo que quería el gobierno de Pedro Sánchez, tener un acuerdo en el Pacto de Toledo para poder legislar sobre la materia y poder aplicarlo con el máximo consenso en los presupuestos generales. Pero, como dicen los propios pensionistas, esto no empece para abandonar la lucha pues el acuerdo del Pacto de Toledo es sólo una recomendación. Por ello las movilizaciones seguirán hasta que se haga realidad esa recomendación.

“La comisión considera esencial, a los efectos de generar confianza en la ciudadanía, recuperar el consenso de la Recomendación del mantenimiento del poder adquisitivo y mejora de las pensiones, aprobada en el año 2011 en el marco de las Recomendaciones del Pacto de Toledo” remarca el texto difundido. Una recomendación que debería ser casi ley o norma para todos los partidos políticos como piden en las movilizaciones. Una recomendación que el PP y su socio Ciudadanos han estado evitando hasta que han visto las orejas al lobo. Están en modo electoral y cualquier voto debe ser mantenido o conseguido. Por ello han tragado con la recomendación que no hace tanto tiempo han impedido y no querían ni en pintura. Tal vez verse rodeados en el Parlamento les haya servido para tomar conciencia de que las personas se movilizan y toman nota.

Las panteras grises de España han demostrado que la lucha debe ser constante, que la unión de las trabajadoras y trabajadores, de cualquier raza, territorio e identidad, suele traer beneficios para la clase trabajadora. El establishment, cuya mayor sede está en Bruselas, debe saber que la lucha siempre estará presente. Que la clase trabajadora ha despertado por el empuje de sus mayores y que está preparada para luchar. Como demuestran las gentes de Vestas, por ejemplo. Además, para molestia de la clase política representante de la clase dominante, los pensionistas tienen mucho tiempo y familias que lo están pasando tan mal como ellos mismos. Y eso supone no dejar la lucha. Una vez organizados lo siguiente podría ser la sanidad pública, la educación pública sin manos políticas o el sistema financiero que ahoga a los pueblos.

El Parlamento andaluz aprueba una ley de Igualdad de derechas

Susana Díaz lleva toda la legislatura vendiendo que sus Administración es la más igualitaria de todas, que toda acción de gobierno lleva las gafas moradas puestas, que no se puede dudar de su compromiso feminista… y no se puede dudar de su compromiso, pero sí de su efectividad. Ya descubrimos en estas mismas páginas que mentía respecto al gasto presupuestario con perspectiva de género, y alguna metedura de pata como presentar la Copa de España de fútbol sala femenino solo con hombres. Ayer era su día grande para presentar su gran ley de Igualdad y hacerse con el monopolio del feminismo. Sin embargo, lo aprobado parece más una ley de derechas que una representativa de la izquierda. Avances sí, pero muy lejos de las reclamaciones del feminismo. Por eso la ha aprobado con apoyo de la derecha y no de la izquierda.

Comenta la consejera María José Sánchez Rubio que la ley va a “reforzar el papel de los centros escolares como vehículos de transmisión de igualdad es vital y la reforma garantiza el desarrollo de planes de obligatorios en todos los centros docentes y detallando todas las funciones específicas que desempeñarán las personas responsables de coeducación, encargadas de velar por el cumplimiento de los mismos”. Un avance en Educación que ya se venía poniendo en práctica en sí con los textos transversales que disfruta el alumnado andaluz. Pero la ley no avanza donde realmente está el problema de la Igualdad mujer-hombre, en el terreno material. Y eso que como socialistas debería tener alguna rémora del materialismo histórico en sus venas, pero debían estar de botellón ese día de clase.

Adelante Andalucía (Podemos e IU) han querido destacar los porqués de su no apoyo, muchos de los cuales son parte del propio programa del PSOE a otros niveles y en otras regiones. Lo primero que destacan es que la Ley que han presentado desde el PSOE y la derecha no es más que “una modificación de la actual, que lleva 11 años en vigor sin que el gobierno andaluz haya hecho cumplimiento de ella”, como les ha recordado la diputada Elena Cortés. Desde Izquierda Unida explican que la Junta sigue contratando con empresas que han sido condenadas por discriminación, algo que prohíbe la ley anterior. Añaden que los Planes de Igualdad de las empresas permiten que se aprueben sin necesidad de marcar acciones eficaces contra la brecha salarial. Vamos lo que marca la legislación estatal y poco más.

Otra cuestión, que la Junta lleva realizando desde hace años, es que la interrupción voluntaria del embarazo se pueda llevar a cabo en la red pública de Hospitales del SAS, no como hasta la fecha que se producen en un 99% en clínicas privadas que viven de lo derivado de los público. Más que nada porque parece como señalar a la mujer como una apestada que no puede cumplir su derecho en lo público, sino que hay que esconderlo. También indican que no hay medidas para luchar y combatir el lucro con la prostitución ajena, no se sabe si por influencia de las putas pagadas con fondos de FAFFE. No apoya que sea el IAM quien verifique y dé el visto bueno a los planes de igualdad de las empresas públicas. Y, claro, que Canal Sur quede fuera del control de los estereotipos de la mujer, de los roles machista o sexistas, clama al cielo. Y, por último, entre otras cuestiones, piden que “el Consejo de Participación de las Mujeres merece tener personalidad jurídica propia y ser un consejo consultivo con capacidad de incidencia en las políticas públicas”.

Más contundente se ha mostrado Teresa Rodríguez. Pero mucho más contundente mostrando un gran enfado por lo que considera un verdadero engaño de Susana Díaz y la derecha azul y naranja. “Vuestro feminismo es para vosotras y las vuestras, para seguir viviendo del cuento. Mientras seguís llenando los bolsillos del Ibex a costa de la salud y los derechos de nuestras madres y hermanas. A hacer puñetas los lavados de cara. Con nosotras no” ha clamado la portavoz de Podemos. También ha insistido en alguno de los argumentos de IU: “Votamos que no porque se han negado a garantizar el aborto en la sanidad pública con total normalidad. Las señoras del PSOE obligan a las mujeres y a las chavalas a ir una clínica privada, muchas veces en otro municipio, con una sensación horrible de clandestinidad”.

Y luego ha pasado a criticar lo poco o nada que subirán las pensiones no contributivas con el extra que pretende la Junta: “El incremento del IPC a las pensiones no contributivas es un insulto. Se gastan 12 millones/año en pensiones y 14 millones en autobombo de una sola empresa pública. Es un insulto a nuestras madres y abuelas que se han partido el alma trabajando toda la vida sin ser reconocidas”. “Ellas cobrarán con el magnífico incremento previsto 386 € AL MES, lo mismo que algun@s diputad@s en dietas sin justificar A LA SEMANA porque se negaron a aprobar nuestra reforma de «privilegios cero» ¡¿Quién vive con 386 €?! Eso también es violencia machista” ha querido rematar en twitter. Muy enfadados en Adelante Andalucía porque la Ley propuesta no avanza mucho más allá de la legislación estatal en lo que entienden es una tomadura de pelo y propaganda de la presidenta de la Junta de Andalucía.

Concejala del PP llama a Pedro Sánchez golpista

Parece que el falso mantra de la derecha más recalcitrante se quiere extender por España. Hoy en el Pleno del Ayuntamiento de Alcorcón, la concejala del Partido Popular, Susana Mozo, ha calificado al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, de ser un golpista “por gobernar con 84 diputados” y negociar con terroristas/etarras (como se puede ver en el vídeo adjunto). Una vez más un gobierno del PP es el frente de la reacción conservadora ante unos malos datos del CIS que dejan al PP del “sin efecto” Pablo Casado a más de 10 puntos de distancia.

La reacción de la oposición ante tamaña falsedad e ignominia contra un procedimiento democrático y constitucional, eso mismo que en el PP defienden como sacro cuando les conviene, ha sido levantarse e irse del Pleno en señal de protesta. Para Ganar Alcorcón/Podemos se entiende que el alcalde David Pérez ha decidido convertir los plenos del ayuntamiento en un circo permanente. Jesús Santos, portavoz de la formación morada, cree que “es intolerable que el Pleno se convierta en un auténtico circo, desacreditando el espacio democrático cuyo fin y obligación es debatir la resolución de problemas de la ciudadanía de Alcorcón”. Desde el PSOE se exige la “inmediata rectificación al Gobierno del PP por llamar golpista a Pedro Sánchez”.

Ganar Alcorcón, en boca de su portavoz, insiste en que “es un acto de absoluta irresponsabilidad que merma el ambiente democrático que debería haber en el máximo órgano de debate municipal”. Olvidan en la formación podemita que el PP no conoce el significado de la palabra democracia cuando no gobiernan. Lo mismo que Dolors Montserrat, cuya empresa familiar debe una millonada al fisco, da lecciones de ética y lanza el mantra del golpismo en la sesión de control al Gobierno estatal, eso es replicado por los demás estratos del conservadurismo español. Mozo no es más que la continuación de esa estrategia para reforzar la pérdida del apoyo de la ciudadanía frente a Ciudadanos y el gobierno socialista con apoyo de Podemos.

Tras solicitar que se retirasen las propuestas que habían llevado al Pleno, Santos ha querido remarcar que “esto simboliza que el partido Popular no sólo no quiere escuchar a la ciudadanía sino que tampoco quiere escuchar las soluciones que traía nuestro grupo municipal a problemas como el mantenimiento de las calles y los edificios públicos, o a las carencias de plantilla municipal para proporcionar los servicios públicos que necesitan los vecinos y vecinas”. Una estrategia del PP de David Pérez para que no se hable de la polémica que siembra estos días las calles de Alcorcón por la falta rigor en la recogida de basuras. Donde la oposición acusa al máximo rector de la ciudad de tenerla hecha un asco y con basura amontonada en los puntos de recogida, y el alcalde les acusa de apoyarle para dotar a la empresa municipal. El caso es que la nueva consigna del “sin-efecto” Casado y su PP es llamar golpistas a Sánchez y sus socios por actuar bajo los parámetros constitucionales. Y así todos los días…

Análisis crítico y autocrítico en la batalla por el socialismo.

El género humano,  desde el inicio mismo de la humanidad, trató de arrojar luz sobre las leyes que gobiernan nuestra propia existencia, utilizando diversas teorías. Éstas han tratado desde explicaciones que estaban basadas en supersticiones, que posteriormente evolucionaron hacia la filosofía metafísica,  madre de las religiones, hasta los conocimientos científicos y el desarrollo del saber, la robótica y los avances tecnológicos.

El modelo económico actual, imperialista/capitalista, está basado en la división del trabajo. Las crisis constantes reclaman una solución alternativa e internacionalista. El desarrollo de las fuerzas productivas ha quedado anclado en procesos recesivos cíclicos. Dos contradicciones impiden su avance: a) La propiedad privada de los grandes medios de producción demasiado concentrada. b) Las fronteras nacionales, que significan guerras.

Es la lógica de la disputa por estrechos mercados cada vez más limitados. La teoría de la evolución está aceptada por la historia. Esa teoría evolutiva se adapta mejor a la concepción científica. Siguen existiendo escuelas filosóficas que no acaban de asumir la realidad científica y siguen defendiendo el “creacionismo metafísico”.

Los partidarios del socialismo marxista concedemos una importancia grande al estudio de la historia. Intentamos que se soporte en el mayor rigor científico que concuerde lo más posible con la realidad concreta a la que la ciencia se debe. El objetivo es sacar las pertinentes conclusiones que las lecciones enseñan. Sin una comprensión de la evolución de los acontecimientos, es difícil prever las futuras perspectivas que conviene estudiar con el máximo rigor de aproximación.

La ciencia de la perspectiva se ayuda del método materialista  dialéctico. Procura desentrañar los procesos complejos del desarrollo histórico ya que esa filosofía  contempla y analiza las cosas, no como entidades estáticas, sino en el proceso de movimiento,  desarrollo y cambio.

Esa ciencia enseña que la evolución no representa solo el movimiento de lo inferior a lo superior, sino que contempla la vida y la sociedad en su desarrollo de una manera contradictoria.  Incluso las civilizaciones suelen contar con auges y declives.  Esos procesos caminan en espiral y no constituyen una línea recta.

Funciona mediante un desarrollo a saltos; catástrofes, convulsiones y agitaciones, con rupturas de la continuidad. Transforma la cantidad en calidad (y viceversa). Existen  impulsos internos hacia el desarrollo, produciendo fuertes contradicciones y creando conflictos entre las distintas fuerzas, tanto en el aspecto centrífugo como centrípeto, entre individuos como entre clases sociales.

Los proyectos políticos, los programas partidarios, las ideologías, las teorías y los pensamientos no caen del cielo, sino que reflejan más bien el mundo material y los propios intereses interclasistas. Decía Marx: “el modo de producción de la vida material condiciona los procesos de la vida social, política e intelectual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino al contrario, es el ser social el que determina su conciencia.”

La historia del capitalismo explica que en sus inicios representaba una fuerza revolucionaria que luchó contra el sistema feudal hasta vencerle. Nadie puede negar el carácter progresista que tuvo en sus años de desarrollo, pero de forma dialéctica, en la actualidad se ha convertido en un freno para el desarrollo y el avance de la humanidad. Ha mutado en reaccionario, caduco y senil, entrando en un estancamiento recesivo que puede llevar a la Humanidad hacia la barbarie.

Marx cometió algunos errores de ritmos en sus perspectivas cuando esperaba que el proletariado alcanzase el poder primero en algún país capitalista desarrollado. No se cumplió y el eslabón más débil se rompió por uno de los países más atrasados: Rusia. Analizando el experimento estalinista, la política de  la dirección agravó la situación al aplicar  la teoría marxista erróneamente en la atrasada Rusia. Reconociendo los grandes avances en las primeras décadas, el sistema colapsó corroído por la inoperancia y los errores de la burocracia, que fueron un freno para el desarrollo de la democracia socialista plena.

La única clase capaz de llevar a cabo transformaciones profundas, como demuestra la historia, es la clase trabajadora organizada. Una dirección firme  consiguió dirigir y aglutinar tras de sí a la clase obrera, sectores campesinos y pobres. Los trabajadores tomaron el poder en 1917 venciendo al zarismo.

Repartieron las tierras haciendo la reforma agraria, expulsaron a los imperialistas parásitos y unificaron el país. El proletariado mundial no se detuvo en sus ansias y aspiraciones de continuar la revolución a escala mundial. Hubo derrotas por errores de la dirección y el proceso fracasó. No solo las direcciones de la socialdemocracia menchevique y bolchevique se merecen una crítica por los errores, excesos y traiciones cometidos, sino sus herederos. También debemos ser críticos y autocríticos con los errores de nuestras direcciones actuales.

La Revolución de Octubre  fue  un gran acontecimiento en la  historia de la humanidad.  Por primera vez, la clase obrera tomó el poder en sus propias manos. Sometió a terratenientes, a capitalistas y a militares zaristas blancos que  habían mantenido  el poder a sangre y fuego. Iniciaron la construcción del “estado democrático de los trabajadores”, que podría haber sido el comienzo de la transformación socialista mundial.  Se frustró por la invasión de los 21 ejércitos burgueses imperialistas que apoyaron la Contra/Revolución de los Ejércitos Blancos Zaristas pero fueron derrotados.

Rusia quedó aislada, un país atrasado, devastado por la guerra, con destrucciones masivas, analfabetismo y un agotamiento que supuso tremendas trabas. La clase obrera debilitada no pudo contrarrestar el sistema de corrupción burocrático que empezaba a degenerar. Stalin implantó el Partido Único y eliminó el control mediante la democracia social de los Consejos Obreros que se ejercía en los primeros años.

El hundimiento de Rusia en la sangrienta guerra civil produjo la desestabilización de la economía. Eso puso las bases para el inicio de la degeneración del “socialismo”, planteando Stalin la teoría de la construcción del socialismo en un solo país.

Se dieron condiciones objetivas, además de subjetivas, (errores en la dirección) que alentaron el crecimiento de la burocracia soviética, tanto a nivel Estatal,  Partido Comunista y  Sindicato  Único.  Stalin se encaramó sobre las espaldas de la casta burocrática que él fomentaba y ésta sobre los hombros de la clase obrera.

El desarrollo se estancó ya que “el taller que retrasaba toda la producción se llamaba burocracia” y eso demostraba que los políticos en la historia, no se representan a sí mismo, sino que son los cauces por donde se expresan los intereses de grupos, castas, o clases en el seno de la sociedad.

La degeneración estalinista no surgió ni del socialismo, ni del comunismo, ni del anarquismo,  (sistemas que no pueden existir mientras permanezca el capitalismo). Fue la consecuencia del aislamiento y el atraso material de la URSS en una situación de crisis de post-guerra, que eliminó la democracia inicial del movimiento obrero con el fin de mantener y preservar los privilegios y el poder de la casta burocrática creciente.

El nuevo régimen se basaba en las nuevas formas de propiedad que habían surgido con la industria y la tierra nacionalizadas y planificadas, pero los consejos de trabajadores y la democracia obrera fueron aplastados por la contra-revolución burocrática. La posibilidad de una verdadera transformación socialista sana y democrática que hubiese marcado el inicio de una forma nueva y superior de la sociedad se abortó.

Hubo derrotas: La revolución socialista en Alemania y demás países. En España donde la clase trabajadora luchó por el socialismo ante el Golpe de Franco, pero las potencias imperialistas, con su hipócrita “No intervención”, permitieron o apoyaron a los fascistas que ahogaron en sangre a la República,  por causa de los errores y el divisionismo de las propias direcciones de izquierdas.

En la II Guerra Mundial, Stalin colaboró en la derrota del Nazi/fascismo junto a la Alianza Burguesa. En la guerra fría posterior, no rompió las trabas con su “Capitalismo de Estado”  para liberar las fuerzas productivas y producir más y mejor, repartiendo con justicia el fruto del trabajo, que es el objetivo del socialismo.

Bien es cierto que los obstáculos de la propiedad privada  que aparentemente fueron barridos a medias, podrían haber permitido un salto en el desarrollo, pero la revolución socialista no podía limitarse a un solo país, sino que necesitaba superar fronteras, ya que la economía mundial requiere soluciones internacionales y necesitaba enlazar con el desarrollo de los países más adelantados.

La teoría marxista explica que una de las primeras tareas de la clase trabajadora cuando alcanza el poder es la sustitución de la vieja maquinaria del Estado burgués, que permitirá a su vez poner las bases para la producción económica planificada de forma armoniosa de los bienes necesarios para satisfacer las necesidades humanas.

En la URSS el Estado se estableció, no como un órgano de dominio de la clase obrera sobre la clase capitalista, ejerciendo el control democrático desde las bases, sino mediante el control burocrático bajo el dominio del Partido Único Militarizado que representaba no más del 3 % de la población  y que impedía el libre ejercicio de la crítica democrática y el control obrero  consumiendo en los últimos años el 64 % de los recursos. Igual ocurrió en China.

Estas situaciones plantean la cuestión de si la clase trabajadora necesita un Estado.  Surge la controversia de qué tipo de sociedad, no solo queremos, sino podemos construir, en ese periodo de transición mientras que sigan existiendo las fuerzas capitalistas de la reacción que quieran volver a tomar el poder en sus manos, arrebatándolas por la fuerza de las armas, contra la fuerza de la razón, que es el arma del socialismo.

Atrapados en la corrupción burocrática y su desastrosa teoría de construir el socialismo en un solo país se enfrentaron a un dilema: a) Una revolución política de la clase trabajadora que derribara la burocracia e implantara la democracia socialista sana. (No se produjo).  b) La restauración capitalista (Si se produjo).

Los compañeros que sueñan con bonitas utopías, no quieren entender que algún tipo de poder se requerirá para mantener a raya a los reaccionarios, banqueros, capitalistas, explotadores y embaucadores que, una vez tomado el poder por la clase trabajadora, quisieran volver  a las andadas.

El socialismo plantea, que se necesita un Estado democrático, donde las decisiones se tomen de abajo arriba, por los colectivos de producción, con normas para profundizar en la democracia socialista combatiendo la corrupción mediante el control obrero y popular.

Los trabajadores tenemos que luchar democráticamente por construir un nuevo tipo de Estado, que no sea ni capitalismo ni estalinismo, que represente y defienda los intereses de los más pobres, de los necesitados, de la clase trabajadora y el pueblo trabajador en su conjunto, pero sin que los capitalistas puedan mantener el control de la producción, el transporte y el cambio, que debe pasar al servicio de los trabajadores, bajo control democrático  pleno.

Con los medios técnicos alcanzados por un Estado Social, que represente a la mayoría absoluta de la población, en transición al Socialismo, debe mantenerse bajo control a esa pequeña minoría de ex-capitalistas. El enorme aparato burocrático montado por el capital, para defender sus intereses, tiene que ser desmontado. Será posible mediante la aplicación basada en democracia social participativa, la verdadera democracia del pueblo, ejercida por el pueblo en beneficio del pueblo, de abajo arriba, en todos los estamentos del nuevo estado, combatiendo la corrupción y los despilfarros.

Recurramos a Marx para aclarar eso: “La democracia burguesa es un sistema en el que a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años, qué mandatarios de la clase opresora dominante ha de representarnos y aplastarnos en el Parlamento”.  “La libertad bajo la burguesía consiste en que todos el mundo puede decir lo que quiera, siempre y cuando los Consejos de Administración del gran capital monopolista decidan lo que se hace para beneficiar el ansia de lucro privado de los accionistas de sus compañías financieras”.

Ante una Europa de los Mercaderes agonizante, una socialdemocracia decadente y un estalinismo que fracasó, debemos luchar por un nuevo modelo político a escala Internacional, que nos abra la posibilidad de avanzar por una vía no violenta, democrática y socialista, para iniciar la construcción de un sistema distinto al capitalismo. Necesitamos “unidad, honradez y firmeza” para  avanzar sin padecer los traumas históricos de otras épocas, que solo será posible nacionalizando los monopolios, bancos y latifundios para planificar la economía al servicio del bien común, a base de democracia plena y participativa en la esfera política,  económica, social y cultural. Un mundo mejor es posible y necesario para la humanidad, con Socialismo genuino y Democracia total.