martes, 27 enero, 2026

Los Metros andaluces podrían concluir el año con 33 millones de viajeros

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Los metros de Sevilla, Málaga y Granada, que gestiona la Junta de Andalucía, transportaron un total de 17,4 millones de usuarios en el primer semestre del presente año, una tendencia que permite proyectar una estimación conjunta para el cierre del presente ejercicio 2018 de un volumen de demanda agregada de 33 millones de usuarios entre estos tres sistemas de transporte público.

Andalucía constituye la única comunidad autónoma en el conjunto del Estado provista de metros operativos en tres áreas metropolitanas diferentes, desde que el 21 de septiembre de 2017 la Consejería de Fomento y Vivienda pusiera en servicio comercial el Metropolitano de Granada. Estos tres ferrocarriles metropolitanos suman un trazado total de casi 46 kilómetros de longitud y 64 estaciones y paradas a lo largo de los diferentes recorridos.  Los más de 17 millones de viajeros transportados por estos tres ferrocarriles metropolitanos durante los seis primeros meses del año equivalen a un promedio de casi tres millones de pasajeros al mes, o una media de 100.000 usuarios diarios.

El comportamiento de la demanda en este primer semestre de 2018, con crecimientos significativos que van más allá de la evolución del sector del transporte público en el conjunto del país (en los casos de Sevilla y Málaga, con una variación interanual del 4 y el 7,28%, respectivamente, frente el mismo periodo de 2017), permiten estimar que, al cierre del presente ejercicio, los tres ferrocarriles metropolitanos habrán transportado alrededor de 33 millones de usuario durante 2018.

En términos de valoración, la percepción cualitativa de los usuarios puede calificarse de notable alto, ya que las encuestas de satisfacción anual de Metro de Sevilla y Metro de Málaga han arrojado una puntuación global del servicio del 8,3 y 8,7, respectivamente, en una escala de 0 a 10. En el caso del Metropolitano de Granada, y pese a no haber aún cumplido su primer año de funcionamiento comercial, las encuestas generales del Consorcio de Transportes del Área de Granada a usuarios de los autobuses interurbanos y del metro han otorgado una calificación de 7,8 al metro ligero, en una escala también de 0 a 10.

El consejero de Fomento y Vivienda, Felipe López, ha destacado que «estos balances positivos constituyen un incentivo más en la culminación de los ferrocarriles metropolitanos proyectados, en los que la Junta de Andalucía está desarrollando una inversión agregada de 2.600 millones de euros», un esfuerzo económico que, como ha hecho hincapié, «no tiene equiparación con el del resto de comunidades autónomas en materia de metros y tranvías».

Para completar estos sistemas de transportes, contemplados en el actual Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transportes (PISTA 2020), resta por finalizar aún la culminación de la Red de Metro de Málaga, ya que en servicio se encuentra el 81% de la infraestructura; el Tren Tranvía de la Bahía de Cádiz, así como la reactivación del sistema tranviario de Jaén y de Vélez Málaga, junto a ampliación del metro de Sevilla con la prolongación de la Línea 1 hasta Alcalá de Guadaíra.

Huella ambiental

Una vez culminadas todas estas actuaciones, Andalucía albergará seis sistemas de transportes ferroviarios, que sumarán casi 96 kilómetros de longitud de trazado, con una expectativa de demanda en el horizonte 2021-2022 de casi 58 millones de viajeros transportados anualmente. En términos de huella ambiental, ha destacado el consejero de Fomento y Vivienda, «esos sistemas permitirán liberar a sus respectivas aglomeraciones urbanas de un tráfico anual equivalente a 15 millones de coches al año, entre la suma de las seis áreas metropolitanas, con una reducción de emisiones contaminantes agregada que se estima en 21.857 toneladas anuales de dióxido de carbono (CO2), que dejarán de emitirse al aire», con el funcionamiento comercial pleno de todos estos metros y tranvías.

Si a esta cifra se añade el tranvía urbano de Sevilla capital, gestionado por el Ayuntamiento de Sevilla –denominado Metrocentro y que actualmente aborda una fase ampliación de su trazado hasta Santa Justa–, las cifras agregadas arrojarán más de 66 millones de viajeros anuales entre todos los metros y tranvía andaluces.

Finalmente, Felipe López ha considerado que a estos datos habrá que añadir «a medio plazo» la construcción y puesta en servicio del tramo preferente de la Línea 3 del Metro de Sevilla, entre Pino Montano y Prado de San Sebastián (trasbordo con L1), que la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Sevilla y la Administración General del Estado impulsan actualmente.

Solo este tramo, de 7 kilómetros de longitud y 718 millones de euros de inversión, prevé una demanda anual de 13 millones de usuarios, cifra que posibilitará casi duplicar el actual volumen de la Línea 1, así como consolidar una red con cobertura al 40% de los habitantes de la capital, que serán los residentes localizados en un radio de influencia de 500 metros de una estación de las líneas 1 y 3.

El Juez Llarena pide al CGPJ que lo declare inviolable frente a la justicia belga

El juez Pablo Llarena, instructor de la causa contra el ex presidente Carles Puigdemont y los miembros de su gobierno, ha pedido amparo al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Solicita que lo defienda frente a la demanda cursada en Bélgica contra él por los políticos catalanes ‘huidos’.

En el escrito dirigido por Llarena al CGPJ, el juez explica que, según las noticias periodísticas, en la demanda interpuesta contra él el pasado junio «se cuestionaría la imparcialidad de mi instrucción, pretendiendo que sea un tribunal belga el que examine la corrección de mi labor«.

«Según parece«, añade, «de ello pretendería derivarse una condena para que se declare la lesión del derecho al honor de los demandantes, con las consecuencias económicas derivadas de esa declaración: un euro por cada uno de los demandantes, más las costas del proceso«.

Llarena considera que la conclusión del juez decano de Madrid al negarse a notificar la acción civil de Puigdemont «condensa y evidencia el carácter groseramente fraudulento de la demanda, que no tendría más fin que sustraer de su sede natural la revisión de los actos de la Justicia española (que es la jurisdicción de la propia Justicia española) y hacerlo defraudando los instrumentos de los que el ordenamiento jurídico español se dota para asegurar la independencia de mi función: el aforamiento ante el Tribunal Supremo y la prohibición contenida en la Ley Orgánica del Poder Judicial de que puedan dirigirse demandas directas contra jueces y magistrados por actuaciones llevadas a cabo en el ejercicio de su función«.

Se trata, señala, de «una garantía común en nuestro entorno de Derecho comparado para asegurar la independencia de los jueces por la vía de asegurar su integridad patrimonial, que puede verse gravemente condicionada por ataques dirigidos por quienes tienen la capacidad económica para forzar a los jueces a invertir y poner en riesgo su patrimonioteniendo que sufragar los costes de su defensa para desempeñar una función que no se lleva a cabo en interés propio o personal, sino en defensa de los intereses generales«.

Por todo ello, y también por el «riesgo» que esa demanda supone «para la integridad de la jurisdicción española», la reclamación de los procesados en Bélgica «supondría un ataque planificado a las condiciones de independencia en las que desarrollo mi labor«, estima Llarena.

El juez termina pidiendo al órgano de gobierno del Poder Judicial que tome las medidas que considere necesarias «para restaurar la independencia judicial dañada y la integridad de la jurisdicción”.

De esta forma, el Juez Llarena estaría pidiendo al Consejo General del Poder Judicial, a través de la solicitud de amparo, algo más de la protección que de por sí ya dispensa el aforamiento que le protege solo frente a las denuncias y querellas criminales y no contra las demandas civiles.

Lo que el magistrado está pidiendo en realidad a través de la solicitud de amparo es que se le declare inviolable frente a cualquier demanda civil que se le plantee por cuestiones relacionadas con el ejercicio de sus funciones, frente a las cuales no le protege suficientemente el instituto del aforamiento que se refiere solo a las responsabilidades penales y no a las civiles.

El problema con el que  entonces se va a encontrar este jueves próximo la Comisión Permanente del CGPJ es doble: de un lado se va a enfrentar con la dificultad de calificar inquietante o perturbadora la actuación procesal de un tribunal –el juez belga que ha emplazado a Pablo Llarena– integrado en el espacio jurídico europeo; y de otro lado, que el instituto de la inviolabilidad está reservado exclusivamente por la Constitución Española  a la figura del Rey (artículo 56), a las Cortes Generales (artículo 66), y a los Diputados y Senadores por las opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones (artículo 71), pero no a los jueces y magistrados aunque pertenezcan al Tribunal Supremo e instruyan la causa del procés.

Salvini ya «ha asesinado» a más de 800 seres humanos en el Mediterráneo

¿Asesinó Adolf Hitler a los casi 20 millones de judíos en el Holocausto? Evidentemente no fue él personalmente quien los asesinó pero sí que fue el máximo responsable de ello por lo que esas muertes son suyas. Lo mismo ocurre con Matteo Salvini, el xenófobo ministro del Interior italiano. Sus políticas antinmigración, el cierre de los puertos para evitar que los rescates en alta mar terminen en las costas italianas y el endurecimiento de medidas contra las ONG, a las que se ha llegado a acusar de tráfico de personas, han provocado que en los meses de junio y julio hayan muerto en el Mediterráneo Central más de 850 seres humanos que intentaban alcanzar las costas de la Unión Europea en busca de una vida digna. Por tanto, esas muertes son responsabilidad única y exclusivamente de Matteo Salvini.

Ante esta situación —que muchos ya están catalogando de «genocidio»— la Unión Europea se halla ante un escenario en el que se ha dado cuenta de su ineficacia ante la firmeza de quienes pretenden cerrar las fronteras y que, por desgracia, cada vez tienen más poder gracias al apoyo que están logrando en las urnas, un apoyo generado por el discurso populista del miedo al migrante que no se corresponde con la realidad de los países. Nadie se juega la vida por nada, nadie se embarca en una patera o en un cayuco por placer. Tiene que haber algo más, y ese algo no es otra cosa que el deseo de huir del hambre, de la guerra, de la persecución o de la explotación que se vive en la gran mayoría de los países del África Subsahariana. Sin embargo, los mensajes racistas y xenófobos de personajes como Matteo Salvini, Marine Le Pen, Albert Rivera, Viktor Orbán o Pablo Casado calan en los países del sur de Europa.

El Gobierno de Pedro Sánchez, con sus lógicos vaivenes, se ha convertido en el ariete contra esos mensajes xenófobos y populistas llenos de mentira, de odio y de racismo. Esta postura ha generado que desde la derecha se haya intensificado el lanzamiento de mensajes más propios de los ultras de «Hogar Social» que de dos partidos que se llaman a sí mismos democráticos. Todo ello con el apoyo de una prensa que estaba acostumbrada a las prebendas y limosnas del poder pero que con el cambio de gobierno temen perder lo que sostenía un tipo de periodismo entregado a los intereses de un partido político concreto y, por supuesto, al gran capital —eso que no falte. Una de las cabeceras históricas de este país se enfrentó claramente al Ejecutivo de Pedro Sánchez en la primera crisis del Aquarius y criticó duramente que se abrieran los puertos españoles para la entrada de migrantes. Este medio compró claramente el discurso del PP y de Ciudadanos de que se iba a generar un efecto llamada. Sin embargo, en la segunda crisis de Aquarius, criticó con una dura portada que Sánchez no se hiciera cargo del rescate del buque. Pura coherencia.

La derecha de este país está totalmente en contra de la dignidad del rescate a los seres humanos que huyen de sus países jugándose la vida en el mar. Eso sí, a Rivera y a Casado no les importa acercarse a ellos y darles la mano cuando los fotógrafos están cerca para continuar con su mensaje populista para, una vez retirados los reporteros gráficos, desinfectarse rápidamente y huir cuanto más lejos mejor para dar una rueda de prensa llena de xenofobia que genere el miedo y el odio entre los españoles hacia esos seres humanos.

Tanto Albert Rivera como Pablo Casado están luchando a muerte por un espacio político que están viendo que puede ser más rentable por el contagio de las ideas xenófobas de Le Pen, Orbán o Salvini. Cada día que pasa los niveles de racismo en España se van incrementando gracias a la trasposición de estos mensajes populistas que calan muy rápido en un pueblo que aún no se ha recuperado de las graves consecuencias de la crisis económica y que, una vez que ha logrado conseguir una estabilidad económica precaria, pero estabilidad, al fin y al cabo, tienen miedo de perderla, temor que es utilizado por el populismo ultraconservador para ganar adeptos. Si se tiene miedo a que unas personas que no hablan nuestro idioma, que no tienen estudios ni experiencia laboral quiten los trabajos a los de aquí es que algo falla. Es ahí donde entra el mensaje populista xenófobo de Rivera, Abascal y Casado utilizando la doctrina del pánico que tan bien le ha funcionado a Marine Le Pen, a Matteo Salvini o a Nigel Farage. Es doloroso para cualquier demócrata ver cómo los partidos de la derecha española están luchando por el espacio de la extrema derecha en vez de por el de la democracia cristiana o el de la socialdemocracia.

Ante este escenario es fundamental que sean los países que aún tienen la capacidad y el poder de frenar a esta extrema derecha los que adopten las decisiones pasando por encima de esta Unión Europea que ha abandonado desde hace décadas los pilares de integración y de respeto de los derechos humanos sobre los que se asientan sus tratados. Por eso los acuerdos bilaterales entre los Estados que aún son demócratas se han convertido en la salvación de la dignidad, de la ética y de la humanidad en sí misma. Si la Unión Europea falla, tienen que ser los Estados los que tomen las riendas ante la crisis migratoria. De ahí la importancia de los acuerdos cerrados entre Pedro Sánchez y Ángela Merkel en Doñana o los alcanzados para el reparto de los migrantes del Aquarius.

Salvar vidas es una obligación moral de cualquier ser humano o de los Estados. Provocar que mueran ahogados en el mar cientos de hombres, mujeres y niños es asesinato.

Pederastia en la Iglesia española: el silencio de las sotanas

“Me besó en la mejilla y luego en los labios; quedé paralizado”. La vida de Miguel Ángel Hurtado, un psiquiatra español que vive en Londres, nunca fue lo mismo después de cumplir los 16 años, cuando un sacerdote sexagenario se acercó a él con intenciones espurias que nada tenían que ver con enseñarle las bondades del catolicismo. “Teníamos conversaciones sobre muchos temas, sobre la familia, sobre los amigos, hasta que empezó a introducir el tema sexual. Todo fue muy sutil. Primero me besó en la mejilla. Yo pensé que fue un beso de cariño, pero acabó besándome en la boca. No entendía nada de lo que estaba pasando”, asegura Hurtado en una entrevista para Diario16.

El papa Francisco ha advertido de que todo aquel religioso, hombre o mujer, que se vea implicado en un caso de abuso infantil, deberá dimitir de su ministerio con independencia de cuál sea su escalafón en la jerarquía eclesiástica, imponiendo por fin la doctrina de la tolerancia cero con este tipo de prácticas abominables. El sumo pontífice amplió su advertencia a cualquier superior que encubra o no actúe con la debida contundencia ante un caso de pedofilia llevado a cabo por un subordinado. Es evidente que el papa ha declarado la guerra a los acosadores sexuales que ocultan sus vicios tras el hábito, aunque aún queda mucho camino por recorrer y un sector de la jerarquía eclesiástica se resiste a abrir los archivos secretos del Vaticano, donde se almacenan miles de expedientes de abusos a menores.

No hay más que echar un vistazo a los periódicos para darse cuenta de que el problema para la Iglesia adquiere tintes de auténtica epidemia. Pese a la actitud decidida del Papa Francisco I de actuar contra los pederastas de sotana, la Conferencia Episcopal Española asegura que no dispone de datos sobre cuántos religiosos se han visto involucrados en este tipo de escándalos en los últimos diez o quince años en nuestro país. “Los datos están en cada diócesis y las diócesis dependen de Roma, no de la Conferencia Episcopal Española, que no es un organismo superior jerárquico. La Conferencia no es más que una oficina que está para servir en las necesidades de la Iglesia, está por debajo de las diócesis, no por encima”, asegura a Diario 16 José Gabriel Vera, portavoz de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal.

Pero recabar de cada diócesis cifras concretas no es tarea fácil y ningún medio de comunicación ha conseguido acceder, de momento, a ese material sensible. De manera que una vez más la burocracia y la complicidad de los demás poderes del Estado, que prefieren no toparse con la Iglesia, sirven a la jerarquía católica para ocultar una realidad que puede llegar a ser aterradora. Ni el Gobierno, ni las fuerzas de seguridad, ni el poder judicial suelen ser transparentes a la hora de aportar toda la información de que se dispone sobre casos de pederastia en el seno de la Iglesia española, como si los diferentes resortes del Estado trataran de proteger la imagen sagrada del catolicismo. De momento, el número de religiosos condenados judicialmente asciende a poco más de una docena, una cifra insignificante si se compara con los historiales que pueden estar ocultos en los despachos y archivos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el organismo vaticano competente para investigar este tipo de sucesos. Pepe Rodríguez, periodista, escritor y autor de La vida sexual del clero (Ediciones B, 2005) asegura que la Iglesia española ha encubierto sistemáticamente, durante décadas, los numerosos escándalos de pedofilia. “Llevo desde el año 1993 documentando casos y ya he registrado más de cuatrocientos. He visto casos de curas que han dejado embarazadas a niñas y les han tapado la boca con una pensión, niños bolivianos abusados, he visto de todo. La Iglesia de este país es particularmente hipócrita y sinvergüenza”, asegura. La curia católica suele ampararse en el secreto de sumario que el Derecho Canónico impone a este tipo de procedimientos para no facilitar información. “Vale que no den los nombres y apellidos de los curas implicados en cada pueblo, pero una estadística al menos sí deberían ofrecer”, insiste Rodríguez. Otros estudios, como el llevado a cabo por la Universidad de Salamanca, sugieren que entre un 4 y un 9 por ciento de los casos de abusos a menores registrados en España son cometidos por religiosos, en su mayoría por curas contra niños varones.

Datos preocupantes que contrastan con la opinión de aquellos prelados de la curia española que suelen minusvalorar la importancia de estos escándalos, asegurando que la corrupción infantil ejercida por miembros del clero es mínima o residual. La actitud rotunda y decidida del papa Bergoglio de acabar con esta lacra de una vez por todas no parece que despierte gran entusiasmo en algunas altas esferas de la Iglesia católica. En la Conferencia Episcopal Española, sin ir más lejos, algunos mantienen una interpretación algo distinta a la postulada por el sumo pontífice. Mientras unos obispos reclaman más contundencia en la lucha contra la corrupción de menores, como monseñor José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, quien ha mostrado su «absoluta condena ante estos gravísimos crímenes», otros matizan y prefieren lavar los trapos sucios en casa, como Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, quien en algún momento ha llegado a afirmar que esta problemática no le preocupa «excesivamente», alegando que las denuncias forman parte de una campaña de ataques contra la Iglesia «para que no se hable de Dios». Por declaraciones como estas y otras contra los homosexuales y la igualdad entre hombres y mujeres el papa Francisco ha llamado a capítulo a Cañizares. “Francisco no ha endurecido la normativa contra estos actos, se ha limitado a aplicar las normas del Vaticano que ya existían con Benedicto XVI, que incluso mantenía reuniones con las víctimas. Eso sí, este papa ha dado más visibilidad al problema”, explica un portavoz autorizado de la Conferencia Episcopal.

En palabras de Francisco I, los instructores “no dan abasto” ante el elevado número de expedientes que llegan a diario a la oficina vaticana. Y es que limpiar la Iglesia católica de pederastas es un trabajo que podría llevar más de cincuenta años. A estas alturas resulta más que obvio que la pederastia en la Iglesia de Roma amenaza con socavar los mismos cimientos de esta institución dos veces milenaria. Los primeros casos se destaparon en la década de los años 90 del siglo pasado, en concreto en las Iglesias de Estados Unidos e Irlanda, sobre todo en seminarios, colegios e internados dirigidos por religiosos. Más tarde, desde que en el año 2001 periodistas del diario Boston Globe empezaron a investigar los abusos a menores en el estado norteamericano de Massachussets –un suceso que ha dado lugar a Spotlight, la excelente película premiada en la pasada ceremonia de los Oscar– el goteo de escándalos ha sido constante en todo el orbe católico. Y el terremoto, como no podía ser de otra manera, también ha alcanzado a la Iglesia española.

Solo en la última década, el Vaticano ha recibido más de 6.000 denuncias por casos de pederastia, una media de 600 por año. Más de 3.400 expedientes han sido instruidos e investigados por la Congregación para la Doctrina de la Fe entre 2004 y 2013 y al menos 800 religiosos han sido expulsados de la Iglesia. Pero, ¿cuál es la magnitud real del problema? ¿Cuántos asuntos no salen a la luz pública? Y sobre todo, ¿cuántos terminan no con un castigo ejemplar sino con una simple advertencia al sacerdote para que enmiende su conducta y vuelva al camino recto trazado por el Señor? En España, los últimos años han sido los peores y numerosos curas han tenido que enfrentarse a las acusaciones de pederastia. “Me desperté porque noté que me estaban tocando. Me hice la bolita hasta que se cansó, no sé cuánto duró. Pero al final se fue. Aquellos profesores tenían más de cien niños a su cargo, que sus padres enviaban sin darse cuenta a la boca del lobo”, relata otra víctima de abusos.

Rodolfo Llopis, el gran olvidado del PSOE

De 1944 a 1972 mantuvo las esencias de su partido en el exilio forzado, desgarrador y cruel. No por ello cejó en el esfuerzo de mantener viva la llama del partido más antiguo de España para poder devolverlo a la sociedad en una democracia plena e integrada en una Europa política (que no económica). Hoy que tanto se habla de memoria histórica es necesario reconocer a Rodolfo Llopis, el que ha sido el secretario general más longevo del PSOE, todos ellos en el exilio por culpa del levantamiento fascista para su desgracia y la de todos los españoles.

Para muchos socialdemócratas de hoy en día Llopis es tan sólo un señor al que Felipe González sustituyó en el Congreso de Suresnes (aunque realmente le dieron puerta en agosto de 1972). Otros seguramente no sabrán ni quién es, ni qué hizo. Llopis es una figura del pasado que ha sido devorada por los libros de historia que casi ni pueblan los anaqueles de algunas bibliotecas. Un pasado que se olvida y que ni el propio partido que defendió a capa y espada reconoce con la dignidad merecida. Aunque no sólo fue secretario del PSOE, ante todo fue un pedagogo, un maestro de escuela, un republicano, un marxista y el gran reformador de la escuela pública y laica. El gran constructor de la escuela laica durante la II República, esa misma que tanto se ensalza hoy en día y que sigue pareciendo un sueño utópico. Porque la enseñanza (como bien saben en la histórica FETE de la UGT que ayudó a crear) y el PSOE fueron su vida.

En la localidad alicantina de Callosa d’Ensarriá, en un cuartel de la Guardia Civil, un 27 de febrero de 1895 vio la luz Rodolfo Llopis. Pronto sus inquietudes intelectuales quedaron fijadas por su vocación educativa. En Madrid cayó bajo el influjo de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) y obtuvo el título de maestro. Impartió cursos, gracias a una beca, en la localidad de Auch en Francia durante dos años, que le ayudaron a conocer la lengua a la perfección y que tanto le valdría en el futuro. Allí quedó impresionado por el sistema educativo laico de la III República francesa, lo que le hizo ver claro que el “problema de España” era un problema de educación del pueblo. No sería hasta 1917 cuando, tras las luchas obreras y las distintas huelgas, tomaría conciencia de la necesidad de un cambio radical de la sociedad. Funda la Asociación General de Maestros que inmediatamente se une a la UGT. Al contrario que otros personajes de la ILE, Llopis no optó por partidos republicanos, sino por el socialismo que encarnaba Pablo Iglesias. Ya en esta época tiene claros los valores a defender, los cuales comparte con el PSOE: austeridad, humanismo, justicia social y libertad de pensamiento. Por esto último defendería para el PSOE la existencia de tendencias ya que son las que fortifican al partido mediante el debate. Sin divergencias teóricas el partido se muere. Algo que sigue siendo válido en nuestros días.

Como en la vida hay que ganarse las habichuelas obtiene plaza de profesor en Cuenca en 1919, impartiendo geografía. Esta cambio de residencia le hace darse de bruces con la realidad de la España profunda, dominada por caciques y el clero. Su empeño en querer cambiar la sociedad, tras unos años de amargura por chocar de frente con la Iglesia, le hace presentarse a las elecciones de 1922 para el cargo de concejal, el cual obtiene y en el que estará hasta la llegada de la dictadura de Primo de Rivera. En estos mismos años es cuando se une a la masonería del Grande Oriente de España donde llegó a ser uno de sus máximos dignatarios. Alguna biografía afirma que fue masón hasta 1961 por no poder atender todas las obligaciones que tenía, otros “hermanos” han expresado que lo siguió siendo hasta el final de su vida. El caso es que, como en otros muchos casos, hubo una plena compatibilidad entre ser socialista (y marxista) y ser masón. De hecho hoy hay muchos próceres de la socialdemocracia española que lo son.

Deja por un tiempo la enseñanza en sí, para dedicarse a la pedagogía política desde las páginas del diario El Sol, verdadero órgano de pensamiento de la conjunción republicano-socialista. Allí Llopis podía enseñar a las masas letradas (porque había muchas iletradas a las que había que leer) lo que significa el socialismo y la acción de masas conducente a la transformación del sistema. Tocase el tema que tocase siempre volvía al marxismo y a la lucha por la democracia plena. Con el advenimiento de la II República le llegará la oportunidad de llevar a la práctica sus ideales pedagógicos, que eran casi similares a los de la ILE y por tanto ampliamente compartidos. Así desde la Dirección General de Enseñanza Primaria puso las bases, mientras pudo, para una enseñanza laica y humanista mediante la Escuela Única.

Pensamiento y exilio.

Durante esta época se va formando el pensamiento de Llopis, que no es más que una mezcolanza de pedagogía krausista, pablismo, republicanismo y marxismo. También aumentó su unión con la facción de Francisco Largo Caballero, la cual le indujo a empaparse del obrerismo sindicalista de la lucha de clases en el día a día y no quedarse en la cuestión meramente teórica. Se conformaba un ideario que, con matices, ya no le abandonaría en toda su vida y que marcaría su propio devenir. Una educación libre y que formase ciudadanos, que formase seres humanos, pero que él veía incompatible dentro de un sistema capitalista, es ejemplo de esa hibridación de distintos enfoques. El socialismo pablista era entendido como austeridad y búsqueda de la ética de vida y acción. Un pablismo que prefería la calidad de los miembros del PSOE antes que la cantidad. Sin llegar al partido de vanguardia del leninismo, lo que el pablismo transmitía es que los militantes del PSOE debían tener una ideología bien asentada y firme, fuesen ocho u ocho mil, que no por tener más militantes se haría la lucha mejor. Y esto es algo que tendrá su importancia en el futuro. Su marxismo, un poco como el de Luis Araquistaín, tenía numerosas fallas, era muy mecanicista, darwinista, muy de palabras sin utilización del materialismo histórico, pero muy de batalla y lucha de clases. Para Llopis la razón y el posibilismo mientras se respetase la legalidad, en un país acostumbrado al sable y la falta de democracia, primaba antes que la revolución. Justo en ese momento de quiebra legal e impedimento a las mayorías sociales decía “quedaremos citados para la batalla final”. Esto es, la revolución.

El levantamiento fascista, la derrota en la Guerra Civil (con la división socialista por culpa de Juan Negrín y su apoyo en la URSS stalinista) y el exilio forzado, más para quienes tuvieron altos cargos durante los años republicanos, le llevaron a Francia. Allí ayudó a compatriotas a llegar a Orán para salvar la vida, allí intentó liberar a todas las personas que pudo de los campos de concentración donde el gobierno francés metió a los republicanos españoles y allí pasó la II Guerra Mundial con el miedo de que el gobierno de Vichy le mandaría a las SS para llevarle, como le pasó a Largo Caballero, a un campo de concentración nazi. Allí, en vigilancia domiciliaria, vivió la derrota del fascismo europeo (hasta los Pirineos) y se puso manos a la obra para acabar con la dictadura franquista, reordenar el PSOE y participar en el gobierno republicano en el exilio.

En el II Congreso en el exilio de 1944 cuando las tropas fascistas estaban cayendo los socialistas eligieron a Llopis como secretario general con un poder limitado a los compañeros que formaban la ejecutiva del interior de España. La gente de Negrín estuvo diciendo que el verdadero PSOE era el suyo hasta que en 1947 el Comité de las Conferencias Socialistas (COMISCO), antecesor de la Internacional Socialista, reconoció al PSOE de Llopis e Indalecia Prieto como el único que podía llevar ese nombre. Por eso, aunque desde Canarias insisten en revitalizar al ex-presidente canario, Negrín nunca ha sido plato de buen gusto entre los más mayores del PSOE. En 1951, Llopis acudió a la reorganización de la Internacional Socialista en Frankfurt quedando el PSOE como uno de los partidos fundadores. En estos años también fue elegido presidente del gobierno de la República en el exilio hasta que se vio que las fuerzas occidentales apoyaban la dictadura franquista. En ese momento el PSOE y UGT abandonaron las instituciones republicanas en el exilio por carecer de sentido seguir insistiendo por ese lado. Intentaron, casi al final de la II Guerra Mundial una entente con los monárquicos de Juan de Borbón, pero se percataron del doble juego del señor de Estoril y cortaron de raíz cualquier relación. Porque una cosa era intentar que la democracia llegase a España y otra que el Borbón jugase a dos bandos con Franco. También algunos militares de la dictadura tantearon al PSOE para abrir España a una monarquía constitucional por la época pero Llopis no dio su brazo a torcer. Creía en la República y no podía tolerar algo que naciese de las entrañas de la dictadura. Paradójicamente esa fue la solución que al final ocurrió y que llevó al enfrentamiento entre el exilio y el interior. Dentro del partido, pese a ser partidario de la democracia interna y del debate, hubo de recurrir al centralismo por cuestiones de seguridad y de operatividad. Llopis desde Francia y Amat desde dentro hasta que cayó en 1958, y se dio paso a Ramón Rubial como jefe de la oposición en la clandestinidad. Esta situación de encerrar al partido en sí mismo, dejó el campo abierto al PCE y a otros movimientos de oposición, especialmente en las luchas sindicales. Llopis alegaba que era más importante la calidad de la oposición que la cantidad, pero la verdad es que el PSOE no era más que grupúsculos en ciertas partes de España. Sólo había una lucha encubierta como tal en el País Vasco y Asturias.

A todo ello hay que sumar el excesivo anticomunismo del PSOE producto de los desencuentros durante la Guerra Civil y a lo que sucedía en la URSS y los países del Telón de Acero. No modificó su marxismo como hacían el resto de partidos de la órbita socialista. Pensaba que bajo un sistema capitalista las clases obreras al final acabarían poniéndose al servicio del capital americano. Algo así ha pasado parece. Y ello porque Llopis era un convencido europeísta. Creía en los Estados Unidos de Europa. Más bien en los Estados Socialistas de Europa como contrapeso al poder militar y económico de Estados Unidos y la URSS. Querían el PSOE y Llopis un sistema basado en “la justicia social, una vida mejor, la libertad y la paz universal” acorde a los tiempos que vivían. Y todo ello con un sistema no capitalista. Hacia dentro del partido pablismo, o lo que es lo mismo austeridad, honestidad y sentido de la responsabilidad. Tan así lo entendió que, solicitado por los propios compañeros, y gracias a los fondos solidarios de los demás partidos del entorno, le pusieron un sueldo que él aceptó sólo si era equivalente al de un obrero metalúrgico francés. No como sucede ahora que se adjudican 100.000 euros, que no los gana ni un obrero, ni un administrativo y ni un profesor.

La derrota dentro de su propio partido.

Esto ocurría en el exterior de España, pero dentro las cosas se iban moviendo y las personas jóvenes comenzaban a orientarse de otra manera. La creación de la Agrupación Socialista Universitaria, los movimientos de CCOO dentro de los sindicatos verticales, la acción en los campus universitarios, la lucha en las fábricas de la España que crecía quedaba fuera del panorama visual del secretario general del PSOE. Pese a que Rubial le informaba, no acababa de comprender realmente lo que acontecía. Al igual que les pasó a los dirigentes del PCE y su Huelga General revolucionaria, Llopis no supo ver que la transformación social acabaría por desembocar en algún tipo de democracia y que el PSOE debía estar presente cuanto antes en el interior de España. Así se lo hizo saber Luis Gómez Llorente tan pronto como en 1961 durante la celebración de un congreso. Y esto es lo que acabarían por decirle los jóvenes que se adscribieron al PSOE en los años 1960s. Primero fue Enrique Múgica, luego Pablo Castellano (del que se sospechaba que era infórmate de Carrero) y al final los jóvenes sevillanos.

Tras el XI Congreso de 1970, donde Felipe González expuso en el plenario del congreso a las claras lo que estaba ocurriendo en España y la necesidad de mandar la ejecutiva al interior, Llopis entendió que era un ataque a su persona. Que querían quitarle a él y empezó a ver conspiraciones por todos lados. Y haberlas las hubo pero no como él creía. No era contra él, sino en favor de la organización. Los mismos hijos de los exiliados pronto se unieron a los del interior porque veían la historia avanzar por derroteros distintos a los de Llopis. Así, tras no convocar preceptivamente el congreso en 1972, los miembros de la ejecutiva del interior junto a nueve del exterior convocaron el XII Congreso donde, pese a pedírselo insistentemente, no acudió. De ahí salió una ejecutiva colegiada a la espera del dictamen de la Internacional Socialista. Como sucediera en 1947, Llopis confiaba en que le darían la razón y más habiendo “hermanos” del Grande Oriente entre los dirigentes socialdemócratas. Y se equivocó. La IS le dio la razón a González, Guerra, Redondo, Múgica, Castellano, Bustelo o Gómez Llorente, a los que se había unido el histórico Rubial, y se encaminaron hacia el famoso congreso de Suresnes.

Llopis quedó tocado psicológicamente. Sin medios de vida tuvo que solicitar tras la muerte del dictador su pensión como maestro, la cual le fue concedida a finales de 1975. Decidió seguir con el PSOE histórico, el cual fue utilizado por Adolfo Suárez para luchar contra González. De hecho los históricos celebraron antes su congreso en España que el PSOE. Pero ya nada era igual. Llopis pensaba que el PSOE había caído en manos de unos radicales que habían engañado a Willy Brandt y demás prebostes socialistas. Lo que era estrategia, como se pudo ver en el 28° Congreso del PSOE y su posterior Extraordinario con el abandono del marxismo y el culto al líder, Llopis lo entendió como real. Él pensaba que el PSOE debía seguir siendo pablista, lo que se perdió en cuanto el PSOE acarició el poder y llegaron las masas a llenar sus agrupaciones. Lo que se temían el ex-secretario general ocurrió, llegaron muchos que no tenían principios asentados al albur del líder carismático. Pero no es menos cierto que la partida de la transición venía trucada y había que adaptarse a ella.

El 21 de julio de 1983 falleció olvidado de una hemorragia cerebral en su casa de Albi en Francia. Francisco López Real acudió al entierro en nombre del PSOE, pero salvo Diario 16 que le dedicó dos páginas escritas por Gómez Llorente (otro pedagogo y pablista que ha sido más recordado por suerte y que dijo de Llopis impresionaba “por su firmeza ideológica y por su radical austeridad”) y Nicolás Redondo (que le recordó como “una de las figuras más distinguidas de la familia socialista”), poco más se dijo. Había dedicado toda su vida a mantener el PSOE para la democracia y cuando llegó le había arrebatado el ser de su vida. Por mala cabeza y por ver fantasmas donde no los había, Llopis acabó muriendo fuera de su PSOE en sí, aunque para los socialistas de verdad Llopis siempre será del PSOE, sin histórico o renovado. El secretario general que más tiempo y con más dignidad ha ocupado el cargo. Nunca ganó si se quiere ver así, pero legó el penúltimo vestigio de pablismo para la posteridad. Hoy muchos que corren y matan por un cargo y un coche oficial deberían aprender mucho de él.

El PSOE achaca a la “mala gestión” del PP de Murcia la pérdida de 329.000 euros

El Ayuntamiento de Murcia deja de recaudar 329.000 euros en concepto de plusvalía y consiguiente multa por haber realizado fuera de plazo las liquidaciones a la sociedad El Tiro, y el PSOE pedirá al concejal de Hacienda, Contratación y Movilidad Urbana, Eduardo Martínez Oliva, el informe correspondiente, al tiempo que pretende que se den las pertinentes explicaciones “ante la gravedad del asunto”.

Así lo ha expuesto el concejal Sebastián Peñaranda después de conocerse que la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia haya estimado el recurso presentado por la sociedad El Tiro y haya anulado la liquidación de plusvalía que le fue girada por el Ayuntamiento, por importe de 236.600 euros, y la multa que le fue impuesta, que ascendía a 93.000 euros.

La sentencia indica que ambos acuerdos no están ajustados a Derecho, por lo que procede decretar su nulidad. La Sala, al estimar el recurso, deja sin efecto la sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso número Uno de Murcia, que declaró procedentes los acuerdos municipales y desestimó así la demanda presentada por la citada empresa contra el Consistorio porque los hechos habían prescrito.

“Ya anteriormente desde el Grupo Socialista pusimos de manifiesto situaciones similares que suponían una merma para las arcas municipales. En este caso por la dejadez y el caos administrativo se deja de cobrar una gran cantidad de dinero  con la que el Ayuntamiento podía haber acometido, por ejemplo, el IBI social para que familias sin recursos pudiesen tener alivio en el pago de este impuesto”, ha explicado Peñaranda.

“Es sorprendente, cuando no alarmante, que mientras trabajadores y pensionistas han visto embargadas sus cuentas por no hacer frente a impuestos municipales se permite por esa mala gestión que una sociedad deje de pagar más de 300.000 euros por no haber cumplido el PP en el Ayuntamiento con su obligación de cobro”, ha incidido.

93.000 estudiantes andaluces se beneficiaron de la enseñanza y la práctica del ajedrez

Un total de 93.094 alumnos y alumnas de 491 centros docentes sostenidos con fondos públicos han participado el pasado curso en el programa aulaDjaque, puesto en marcha en 2017/18 por la Consejería de Educación con el objetivo de dar a conocer los beneficios de la práctica y enseñanza del ajedrez en el ámbito educativo. Para ello, la Consejería ha formado al profesorado de los distintos niveles educativos para que puedan implementar el ajedrez como una herramienta pedagógica en el aula, de forma que sea utilizada para ayudar al alumnado en el desarrollo de sus habilidades cognitivas y socioafectivas. En esta primera edición del programa se han implicado casi 5.800 docentes.

El juego del ajedrez favorece, entre otras capacidades, la memoria, la concentración, la toma de decisiones, la reflexión, la visión espacial o el razonamiento lógico-matemático. Asimismo, desde un punto de vista emocional la práctica de este juego ayuda a reconocer los errores, a no buscar excusas, a obtener un sentido de logro y una mayor autoestima o a llevar la iniciativa cuando es preciso,  y todo ello tanto dentro como fuera del tablero.

Dentro de esta estrategia educativa, se desarrollan distintas acciones en el ámbito de la cultura del juego-ciencia que favorezcan la alfabetización ajedrecística y la creación de nuevos espacios para el ajedrez escolar. Así, aulaDjaque contribuye a que los estudiantes conozcan las múltiples manifestaciones que este juego tiene en el arte, la ciencia, la literatura o la inteligencia artificial.

Cada centro puede desarrollar el programa de la forma que mejor se ajuste a sus necesidades y características, tanto de forma transversal en varias áreas como de modo independiente y siempre en horario lectivo. En la práctica docente, el ajedrez puede relacionarse con todas las competencias clave. Así, en la competencia matemática, el llamado ‘rey de los juegos’ ayuda a aplicar los principios y procesos matemáticos en distintos contextos. El juego-ciencia integra un espacio (el tablero), un material (piezas) y un tiempo (secuencia de jugadas y turnos) que permite que el docente pueda plantear problemas y elaborar didácticas matemáticas como por ejemplo la multiplicación.

En la competencia social y cívica, la enseñanza-aprendizaje del ajedrez en el aula desarrolla las habilidades sociales del alumnado, mejorando su relación con el entorno y favoreciendo el diálogo y la resolución de conflictos, mientras que en la competencia lingüística, la práctica de este juego favorece la comprensión lectora del alumno.

La Consejería de Educación ha puesto a disposición de los centros recursos y materiales como guías didácticas, vídeos explicativos de piezas, libros para el alumnado adaptados a cada nivel o aplicativos para las pizarras digitales o tableros murales. El programa también cuenta con el asesoramiento de un grupo de profesionales expertos en ajedrez educativo y dispondrá de un espacio en la plataforma Colabor@, desde donde se puede acceder a todos estos materiales y que permite la interacción entre todos los docentes participantes.

Totana muestra su firme rechazo a las actividades de explotación y extracción de gas mediante “fracking” en la Región de Murcia

El Ayuntamiento de Totana ha manifestado su rechazo a las actividades de explotación y extracción de gas mediante la conocida técnica de la fractura hidráulica, conocida popularmente como “fracking”, e insta a la Comunidad Autónoma a la elaboración de una norma que, en el uso de sus competencias medioambientales, la prohíba mientras no se disponga de garantías suficientes sobre su seguridad  y fiabilidad medioambiental.

Además, el Pleno totanero acordó exigir que se haga efectivo el acuerdo adoptado por la Asamblea Regional en 2015 mediante el cual se declaraba a la Región de Murcia “Zona Libre de Fracking´” y que se legislase en consecuencia.

El Consistorio totanero exige a las administraciones competentes que, antes de la concesión de cualquier permiso de investigación o prospección utilizando la técnica de fractura hidráulica, se informe convenientemente a la sociedad a todas  las Administraciones Públicas y que se tenga en cuenta la postura de las comunidades autónomas y los ayuntamientos implicados.

El 25 de abril de 2013, el Ayuntamiento ya aprobó una iniciativa para que, tanto el municipio de Totana como la Región de Murcia, quedase libre del “fracking”, dado que esta técnica de extracción es un crimen contra la salud y el medio ambiente, ya que afectar a la contaminación de nuestras aguas y tendría verdaderos efectos sobre la población.

El “fracking´ es una técnica para la extracción no convencional de gas que consiste en realizar una serie de perforaciones verticales y horizontales en el subsuelo para provocar fracturas en los estratos rocosos que contienen el gas a una profundidad de entre 3.000 y 5.000 metros. Por lo tanto, las perforaciones pueden afectar a las capas más superficiales, donde se encuentran grandes bolsas de agua.

A través de estas perforaciones se inyecta a alta presión una mezcla de agua, arena y cientos  de productos químicos que disgregan el subsuelo y permiten liberar el gas asociado en estas rocas porosas e impermeables. Esta técnica es, por tanto, muy invasiva y agresiva con el medio ambiente y conlleva una serie de  impactos sanitarios y  ambientales.

Con relación a  sus efectos e impactos en el medio natural, las repercusiones posibles son la emisión de gases contaminantes, la contaminación de acuíferos subterráneos,  el  vertido  incontrolado de aguas residuales, contaminación atmosférica, terremotos de pequeña y mediana intensidad, contaminación acústica e impactos paisajísticos.

El Ministerio de Energía volvió a abrir una puerta al “fracking” en la Región de Murcia el pasado año al autorizar, por segunda vez, el programa de prospecciones que pretende llevar a cabo la multinacional “Oil & Gas Capital” en Calasparra, Cieza y Jumilla.

El portal de información judicial de la Junta aumenta un 22% sus visitas

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El portal Adriano de información judicial a profesionales y a la ciudadanía andaluza recibió 449.738 visitas durante el primer semestre de este año, lo que supone un incremento del 22% con respecto a las 368.602 registradas durante el mismo periodo de 2017 en este servicio gestionado por la Consejería de Justicia e Interior.

El objetivo fundamental de este portal puesto en marcha en 2013 es acercar la administración de Justicia a través de la red tanto a los profesionales que trabajan en ella como a aquéllos que se relacionan con este servicio público, así como su acceso a la ciudadanía en general.

Los meses de febrero y marzo han sido los que han registrado un mayor número de visitas durante el primer semestre de este año -más de 87.000 mensuales­- a esta página web que ofrece a sus usuarios toda la información necesaria en el ámbito judicial y facilita, además, la resolución de los trámites más frecuentes para la ciudadanía mediante la aplicación de las nuevas tecnologías.

La Consejería de Justicia e Interior creó este espacio web con el propósito de que la ciudadanía pueda resolver de forma rápida y eficaz sus peticiones más frecuentes y comprenda mejor el funcionamiento de la Administración judicial. Este portal permite al usuario acceder a todas las novedades y noticias de este ámbito que se registran en Andalucía, así como  llevar a cabo fácilmente trámites como la solicitud del certificado digital y otras gestiones, fundamentalmente las relacionadas con el Registro Civil, como las inscripciones o las solicitudes de certificados.

Además, Adriano cuenta con un espacio destinado a los profesionales con una información específica destinada a facilitar su labor en el desarrollo de los distintos procesos judiciales y que incluye una serie de modelos documentales de su interés.

Algeciras, territorio ‘narco’

El Estrecho de Gibraltar va camino de convertirse en un lugar cómodo y seguro para los narcotraficantes. Un narcoterritorio. Las potentes lanchas planeadoras cargadas con cientos de fardos de hachís se pasean cada día ante los ojos impotentes de los agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que desde sus barcazas obsoletas no pueden hacer otra cosa más que ver cómo los contrabandistas se alejan en el horizonte sin que puedan detenerlos. Esta situación se ha ido cronificando con el tiempo, mientras los sucesivos gobiernos, tanto del PP como del PSOE, han permitido que campen a sus anchas los grandes capos de la droga, que se han hecho dueños y señores de Algeciras y la comarca del Campo de Gibraltar, convirtiendo toda la zona en un pequeño narcoestado, uno de esos que a veces vemos en las películas sobre los cárteles de la droga sudamericanos. Algeciras, un territorio deprimido y muchas veces olvidado con una tasa de paro por momentos cercana al 30 por ciento, de las más altas de Europa, se ha convertido en un buen puerto y refugio para las mafias del hachís, un lugar ideal para que las multinacionales de la droga se instalen confortablemente, sin que a ningún Gobierno parezca importarle. ¿Por qué el Estado ha arrojado la toalla definitivamente en la lucha contra la droga en la frontera sur? ¿Por qué cada vez se invierte menos en agentes y en nuevas barcazas capaces de dar alcance a las velocísimas planeadoras de los narcos? ¿A quién le interesa que perdamos finalmente esta batalla para que triunfen ciertos oscuros intereses?

Ayer vimos cómo la Jefatura de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras  recibía a los nuevos agentes que prestarán sus servicios de forma temporal en la demarcación. Llegaron al cuartel con el boato que la situación requiere, y conocimos las misiones que dichos agentes van a tener que llevar a cabo en las diferentes unidades territoriales de la Comandancia de Algeciras. Pues bien, una vez más tuvimos que asistir con sorpresa al hecho de que las unidades más castigadas por la lucha contra el narcotráfico son las que menos refuerzos van a recibir este año, según denuncia la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC). Es incomprensible que unidades como San Roque, Guadiaro, Tarifa y La Línea, o el Servicio Marítimo, sólo reciban uno o dos agentes a lo sumo, siendo estas las que más efectivos han tenido o tienen de baja médica por incidentes y tropiezos con los narcotraficantes. Otras demarcaciones como Castellar, Jimena de la Frontera o Torreplata no han recibido ninguna. Fuentes policiales califican esta falta de inversión como “alarmante” y ponen en duda el compromiso del Gobierno en la lucha contra el tráfico de estupefacientes a gran escala. Es como si a alguien le interesara que los malos sacaran cada vez más ventaja en esta lucha sin cuartel y perdida de antemano contra la droga. Las plantillas están cada vez más desmotivadas, las bajas por depresión arrecian, los salarios son bajísimos para unos agentes que se juegan la vida a diario en trepidantes persecuciones con las planeadoras en aguas del Estrecho de Gibraltar.

Ayer llegaron los refuerzos: unidades como San Roque, Guadiaro, Tarifa y La Línea, o el Servicio Marítimo, sólo reciben uno o dos agentes a lo sumo, según AUGC

Entre otras cosas, tampoco se entiende cómo se incrementa la jornada laboral de los ocupantes de las patrulleras a 40 horas semanales, haciendo recaer sobre los agentes la responsabilidad de suplir las carencias, aumentando así la carga de trabajo que deben soportar y el estrés sufrido ante las situaciones de riesgo a las que se enfrentan en la lucha contra unos narcos peligrosos y bien armados. “Por todo ello, desde la AUGC  consideramos que los refuerzos recibidos son insuficientes para cubrir las necesidades de la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras. Se tiene que cubrir al catálogo de puestos de trabajo en su totalidad de una forma definitiva, no vale que manden agentes de forma temporal, porque una vez que se marchen, los pocos efectivos que quedan  tendrán que seguir enfrentándose a los narcotraficantes y deberán hacer frente al drama de la inmigración, teniendo que multiplicar sus esfuerzos como han estado haciendo hasta ahora”, se lamenta la AUGC. Con más de 30.000 afiliados en toda España y más de 1.200 en la provincia de Cádiz AUGC es la decana de las asociaciones profesionales y la mayoritaria en el Consejo de la Guardia Civil. Cuenta con representación en todo el territorio español, en cada una de las unidades y especialidades del cuerpo policial y viene liderando el movimiento asociativo desde la llegada de la democracia, cuando nació como un sindicato clandestino. Su lucha por la democratización y la desmilitarización de la institución le valió en 2010 el Premio Nacional de Derechos Humanos que concede la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE).

Desde esta asociación se sigue reclamando el aumento de unos 300 agentes uniformados para la Comandancia de Algeciras y unos 100 más para los equipos de investigación, unos efectivos “mínimos” para combatir el narcotráfico de una forma eficaz y que nunca llegan. Sin esta inversión que Madrid jamás afronta, pese a que el problema de las planeadoras va a más, el servicio de seguridad que se debe prestar al ciudadano se ve mermado, como está ocurriendo en la actualidad. Entre los agentes cunde la sospecha de que la llegada masiva de inmigrantes de este verano tiene mucho que ver con el tráfico de drogas, ya que las mafias africanas controlan no solo el contrabando de seres humanos sino también el hachís que se mueve en la zona. “Enviar pateras llenas de personas a España, incitar a que cientos de migrantes salten la valla de Ceuta, podría ser una estrategia de despiste de las mafias, ya que cuantos más agentes tengamos que destinar a la lucha contra la inmigración ilegal menos estarán vigilando el Estrecho y el paso de las planeadoras. Eso es de cajón y ellos lo saben”, aseguran fuentes policiales. Se dice que por cada patera que llega a las costas españolas entran mil kilos de hachís por otro punto en una estrategia perfectamente diseñada.

Tampoco se entiende que el Gobierno no haya considerado la zona como de especial singularidad para hacer más atractivo a los agentes este destino, ni que nadie se plantee seriamente la creación de un juzgado específico contra el narcotráfico. Misteriosos interrogantes que hacen sospechar que a alguien, allí arriba, en eso que se llama las altas esferas, no le interesa acabar con el crimen organizado. Por algo será.