jueves, 30 abril, 2026

Sánchez: “A partir de hoy nada va a ser igual”

Pedro Sánchez ha encabezado, como secretario general, la delegación del PSOE que ha tomó parte ayer noche en Madrid en la multitudinaria manifestación por el Día Internacional de las Mujeres. El líder socialista quiso hacer referencia a la trascendencia de las movilizaciones de este año, para resaltar que “en la lucha por la igualdad a partir de hoy nada va a ser igual”. “Estamos ante un momento histórico para la sociedad española, que ha sido liderado por las mujeres de este país”, ha destacado.

En ese sentido también se manifestó la presidenta de la Junta de Andalucía en Sevilla. Susana Díaz, quien ha asegurado que este 8 de Marzo comienza a «cambiar las cosas» hacia una igualdad real entre mujeres y hombres, un «sueño», ha defendido, que «se tiene que hacer realidad». La secretaria general del PSOE-A ha defendido «una sociedad moderna, justa, igualitaria». Para ello, ha apostado por la coeducación, la igualdad salarial, la conciliación laboral además de la salvaguarda de los derechos de las mujeres a promocionar «a nivel personal y profesional», aspectos que «a día de hoy no son una realidad».

Por su parte Sánchez ha declarado que la movilización de este 8 de marzo “demuestra lo vibrante y la vitalidad de nuestro sistema democrático (sic); el compromiso social que trasciende lo ideológico, y que ha unido a millones de mujeres, pero también a millones de hombres en una causa que es de justicia, que es la de romper las brechas salariales, de romper también los techos de cristal que sufren muchas mujeres, y en eso no solamente están las mujeres, sino también millones de hombres que estamos con ellas”.

Así, en nombre del PSOE, Sánchez ha expresado toda la solidaridad y el reconocimiento a esta causa, con la que se pone de relieve “que España entera demuestra una vitalidad democrática que está siendo vista por el conjunto del mundo, de muchísimas sociedades que están viendo en España una causa a la cual se unen. Y esa causa es la de la igualdad de género”. El kaiser de los socialistas ha señalado que “cuando hablamos de sociedades con igualdad de género entre hombres y mujeres, estamos hablando de sociedades unidas, y creo que ese es el mensaje fundamental que queremos trasladar: queremos sociedades unidas, queremos romper todas las brechas salariales, todas las brechas de desigualdad que sufren millones de mujeres en nuestro país y fuera de nuestro país, y desde luego abogar y construir sociedades mucho más unidas”.

El secretario general ha instado a “seguir con la lucha” a partir de mañana, y ha hecho referencia a la iniciativa legislativa que ayer registró el PSOE en el Congreso, la proposición de ley para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, una propuesta “muy importante, transformadora” que da continuidad a las que presentó el Gobierno socialista en pro de la igualdad de género y de la lucha contra la violencia de género. Esta nueva iniciativa “trasciende lo que representa luchar contra la brecha salarial, que sin duda alguna es fundamental, es importantísima”. Y ha concluido llamando a abrir nuevos debates, “como es por ejemplo el de la conciliación de la vida laboral, familiar y personal”, dado que son las mujeres las que sufren “el reparto inequitativo que existe entre hombres y mujeres en las labores del hogar”.

Susana Díaz ha lamentado que actualmente existe brecha salarial y dificultades en el desarrollo profesional y el acceso a la maternidad, además de que «siguen siendo las mujeres las que cargan mayoritariamente con las cargas domésticas». «Pero esta sociedad tiene que cambiar y avanzar y siempre es bueno que haya un punto de inflexión como este 8 de Marzo», ha destacado. Para la presidenta de la Junta, el movimiento de reivindicación del Día Internacional de las Mujeres es una «marea» y los ciudadanos «están tomando conciencia de que hoy todo empieza a cambiar». «No será un día, ni dos ni tres», pero «estoy convencida de que lo vamos a cambiar», ha insistido. Por último, querido subrayar que la jornada de ayer «es de esas batallas importantes que cambian un mundo» y ha defendido un «futuro mejor para todos y todas cuando alcancemos la realidad de la igualdad entre hombres y mujeres».

Feminicidio: el corredor de la muerte de las mujeres (2)

Las cifras hablan por sí solas. Según diferentes organizaciones internacionales como la ONU o la Unión Europea, se calcula que en el año 2.015 fueron asesinadas por sus parejas, ex parejas, maridos o ex maridos más de DOS MILLONES SEISCIENTAS MIL MUJERES. Esta cifra, evidentemente, se queda corta con lo que es la realidad ya que existen países en los que el hecho de que una mujer sea asesinada en el ámbito del hogar es visto como algo normal y no refleja la violencia psicológica a la que se somete a la mujer. Hay Estados en los que no hay estadísticas. Por tanto, el número de mujeres asesinadas o víctimas de la violencia machista es mucho mayor que esos 2,6 millones. Entretanto, se calcula que el número de muertos causado por el Estado Islámico en los últimos diez años no llega a los 0,6 millones y, sin embargo, es el problema prioritario, que lo debe seguir siendo, pero que no debe desviar el objetivo hacia el hecho de que en base a un mal entendido sentido de la propiedad o de la superioridad del hombre son millones las mujeres en el mundo que sufren este tipo violencia o que, directamente, son asesinadas. ¿Por qué los Estados o las instituciones supranacionales no son lo suficientemente diligentes para terminar con esta lacra? En primer lugar, las mujeres asesinadas no son rentables para las empresas porque no generan grandes contratos como ocurre con la lucha contra el terrorismo internacional. En segundo lugar, porque la violencia contra la mujer no genera un estado de miedo global sino individual. Sin embargo, la respuesta ante estas cifras tiene que tener una respuesta por parte de los Estados muy distinta, tal y como nos comenta Marta González del Partido Popular: «La respuesta es mucho más difícil de dar que en el caso del terrorismo internacional. Cuando uno tiene un problema de terrorismo, tiene una banda organizada que tiene un sistema, una cabeza, una estructura, una pirámide y tiene un número de personas que forman parte de esa banda. Cuando hablamos de violencia de género estamos hablando de que hay un porcentaje importante de hombres que son potenciales maltratadores pero no forman parte de ninguna organización a la que podamos seguir el rastro, a la que podamos investigar. Son productos de una cultura machista que les ha considerado desde la cuna seres superiores a las mujeres. ¿Cómo se lucha de manera efectiva contra la violencia de género? No se puede comparar con el terrorismo».

Según la ONU y la Organización Mundial de la Salud se estima que un 35% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia física o sexual tanto dentro de sus relaciones personales como de las laborales o por parte de personas ajenas a cualquier relación que pudieran tener. Sin embargo, en algunos países esa cifra se incrementa hasta el 70%. El porcentaje se eleva al 47% cuando nos referimos a la violencia psicológica. Si nos referimos a los nuevos tipos de violencia como, por ejemplo, el ciberacoso, un 10% de las mujeres de la Unión Europea entre los 15 y los 50 años ha denunciado haberlo sufrido. Cuando manejamos cifras que ya son escandalosas de por sí nos encontramos con que son sólo estimaciones ya que, por un lado, hay países que no manejan ningún tipo de estadísticas al respecto al considerarse cualquier tipología de violencia contra la mujer como un tema que no merece ser recogido en ningún tipo de informe oficial. Por otro lado, tenemos a las mujeres que no denuncian por la razón que sea y, por lo tanto, quedan fuera de cualquier tipo de estudio. En otro orden de cosas, vemos cómo no existe ningún tipo de baremo unificado para medir estadísticamente las consecuencias de la violencia contra las mujeres. Aun así, es obvio que nos encontramos ante una situación límite.

Ángeles Álvarez, del PSOE, lo dice muy claro: «Las cifras no muestran ni de lejos la realidad». Teresa Peramato, Fiscal de la Sala contra la Violencia de Género de la Fiscalía General del Estado, hace hincapié en que « España forma parte de la ONU, de la UE y con el convenio de Estambul se podrían hacer cosas a través de dicho convenio. Es necesaria una coordinación mayor» entre los Estados.

La tipología del maltrato. No sólo es el asesinato

La mujer sufre distintos tipos de maltrato, no sólo el físico que es el más obvio. No se trata sólo de la violencia de la pareja/matrimonio, sino que nos hallamos ante la violencia sexual, el sometimiento absoluto al hombre aceptado aún en muchas culturas, la mutilación o la falta de libertad de acción. En este reportaje nos centraremos en los tipos de maltrato que sufre la mujer en el ámbito doméstico.

Como hemos dicho, la violencia física es la que más alarma crea porque se hace evidente a quienes rodean a la víctima. Golpes, puñetazos, patadas, quemaduras, torturas o intentos simulados de estrangulamiento son algunas de sus formas ya que la imaginación torturadora de los maltratadores parece no tener límite. «Cuando teníamos cualquier discusión solía pegarme puñetazos en la tripa o patadas en las piernas porque así no quedaban heridas visibles. En una ocasión me tiró al suelo y me pateó las costillas. Me rompió alguna. En ese momento se asustó y me prohibió que fuera al médico y me tuve que curar yo sola en casa», nos cuenta una víctima. Ante la primera agresión, las mujeres no suelen darle la importancia que tiene y ese es su principal error, como nos reconoció una víctima: «La primera vez que me pegó lo tomé como un calentón porque habíamos tenido una discusión muy fuerte. ¡Incluso me culpé por ello porque le había gritado! Han pasado ya los años y me doy cuenta de que ese debió ser el momento en que tuve que marcharme de allí. Aquel día comenzó un infierno que casi me mata».

Un elemento muy común en las situaciones de maltrato nos encontramos también con el componente sexual. Todas las víctimas con las que hemos hablado nos han confirmado que fueron violadas por sus maltratadores. «Parecía que cada vez que le decía que no me apetecía hacerlo él lo interpretaba como un sí y que mi resistencia no era otra cosa que un modo de excitarle. Normalmente, cuando me violaba se corría en muy poco tiempo. Creo que verme sometida por la fuerza le excitaba muchísimo». Muchas víctimas al final se someten y se dejan hacer para evitar ser maltratadas después.

Pero la violencia contra la mujer no se circunscribe sólo al ámbito de la agresión. Hay maltratadores que jamás han utilizado la violencia física pero sí la psicológica, un tipo de violencia que no se ve más que por la víctima y de muy difícil demostración delante de un tribunal. El intento de controlar todo lo que hace la mujer, el maltrato verbal, el acoso, la privación de cualquier tipo de recursos, la humillación o la reclusión son algunas de las formas en que se manifiesta. El maltratador tiene un concepto de posesión sobre la mujer y lo aplica. Este tipo de maltrato se da desde el principio de las relaciones, en la época del noviazgo, y, también, es una señal para la víctima de que el intento de control absoluto de la vida de la mujer o el aislamiento respecto a familia y amigos que pretenden imponer muestran que ese hombre es un ser peligroso. «Cuando éramos novios me controlaba la ropa que me ponía, si me pintaba mucho, si me pintaba poco, si había estado en tal o cual sitio, si había hablado con otros chavales. Yo creía que esos celos eran una demostración de amor y me sentía halagada, así que le iba haciendo caso cuando me decía que no me relacionara con otros chicos, que estuviera más tiempo con él que con mis amigas de toda la vida. Hubo un momento en que estaba más tiempo con él que con nadie más. Lo peor vino cuando nos casamos. Estaba como obsesionado con que me quedara embarazada cuanto antes. Yo seguía viéndolo como amor. Cuando nació mi hija me convenció de que dejara mi trabajo porque con lo que él ganaba nos arreglaríamos bien y así me podía dedicar a la casa y a la niña. Yo me lo creí y a partir de ese momento él lo controlaba todo y me controlaba a mí con el dinero, con los horarios, con las veces que veía a mi familia. Poco a poco me fui sintiendo muy sola. Estábamos sólo la niña y yo. Y fue cuando se lo comenté, que necesitaba hacer algo fuera de la casa porque me iba a volver loca, cuando empezó a pegarme. Lo recuerdo como si fuera hoy, la primera bofetada diciéndome que era una puta que lo que quería era pavonearse por la calle para que todos la vieran».

Crecen en Andalucía un 16% las sociedades mercantiles en enero

El número de sociedades mercantiles constituidas en Andalucía durante el pasado mes de enero fue de 1.641, con un aumento del 16,1% respecto a las que se inscribieron en los registros mercantiles provinciales el mismo mes del año anterior, según la Estadística sobre Sociedades Mercantiles en Andalucía elaborada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), organismo dependiente de la Consejería de Economía y Conocimiento.

El capital suscrito para la constitución de las nuevas sociedades mercantiles superó los 53,0 millones de euros, un 17,1% menos que un año antes. Las entidades que se extinguieron fueron 488, un 6,9% menos que en enero de 2017. Como consecuencia, la diferencia entre las constituciones y las extinciones producidas en el mes ofrece un saldo positivo de 1.153 sociedades mercantiles efectivas, lo que supone un aumento del 29,6% respecto al mismo mes del año anterior.

En cuanto a las nuevas empresas, la forma jurídica predominante fue la de sociedad limitada, con el 99,4% de las sociedades constituidas. Málaga fue la provincia donde se concentró el mayor número de constituciones empresariales, con el 35,2% del total, seguida de Sevilla, con el 23,3%.

Por otra parte, atendiendo a su actividad, el sector del comercio y reparación concentró el mayor número de constituciones en Andalucía, con el 21,4%, al que siguió en importancia cuantitativa servicios a empresas y otras actividades de servicios, con el 20,6%.

En lo que respecta al número de socios, el 76,7% de las sociedades fueron creadas por un solo socio fundador y el 16,0% por dos socios. El 23,4% del total de socios fueron mujeres, quienes contaron con una mayor presencia relativa en servicios a empresas y otras actividades de servicios. Del total de nuevas empresas, el 70,4% fueron constituidas sólo por hombres y el 19,7% sólo por mujeres.

Un total de 496 sociedades mercantiles ampliaron capital, un 7,4% más que en el mismo mes de 2017, con un capital suscrito que superó los 395,1 millones de euros, lo que supone una disminución del 29,2% respecto al mismo mes del año anterior. Por el contrario, el número de sociedades que redujeron capital en enero fue 96.

El PSOE defiende un modelo que acabe con las colas en las ITV y abarate su coste a los ciudadanos

 El viceportavoz del Grupo Parlamentario Socialista Alfonso Martínez Baños ha exigido garantías jurídicas para el sistema de las ITV en la Región. Esta mañana se ha debatido la enmienda a la totalidad del Grupo Parlamentario Podemos a la Proposición de Ley sobre las ITV, presentada por Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía. El Grupo Parlamentario Socialista se ha abstenido en esta votación.
Alfonso Martínez mostró su esperanza de que se pueda realizar un trámite urgente a la propuesta de Ciudadanos, que genera inseguridad jurídica al sistema,  y quede rechazada, abriendo la puerta a una posible solución. El PSOE está trabajando con los sindicatos UGT, CCOO, CSIF y con los trabajadores en propuestas que garanticen la viabilidad del modelo, “que no son las que nos gustan pero son las menos malas”.
El viceportavoz socialista explicó que tres son las soluciones que plantea el Grupo Parlamentario Socialista a esta cuestión: en primer lugar, mantener un control público sobre el modelo de ITV; en segundo lugar, que haya empleo de calidad y que el nuevo sistema no propicie la precariedad laboral, tal y como está pasando en otras comunidades como Madrid, donde se ha liberalizado el servicio; y la tercera condición es que se mantenga la estación de Alcantarilla como centro de referencia y sea gestionado por la Comunidad Autónoma.
Martínez Baños precisó que el objetivo es acabar con las colas en las estaciones de ITV, aumentando el número de instalaciones dentro de un control; y por otra parte, abaratar el coste de las revisiones a los usuarios.

Lorca se sitúa a la vanguardia del tratamiento de residuos urbanos

El Concejal Delegado de la empresa Municipal de Limpieza (Limusa), Juan Francisco Martínez, ha afirmado que la nueva inversión que asciende a casi 6 millones de euros por parte del Gobierno Regional para la optimización de la Planta de Tratamiento del Centro de Gestión de Residuos (CGR) de Barranco Hondo, «va a situar a Lorca a la vanguardia en materia de aprovechamiento y reutilización de residuos urbanos».

Martínez Carrasco ha indicado que la aprobación por parte del Consejo de Gobierno de la propuesta de la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente para realizar esta inversión completará, además, la modernización del CGR que ya se está ejecutando y que está financiada con fondos propios de Limusa, alcanzando 4.336.975,40 euros. En este proyecto se suman a la construcción del nuevo vaso el sellado del actual (celda 2), la construcción de accesos y cunetas, una balsa para la recogida de pluviales, la renovación del alumbrado y la construcción de un edificio administrativo con aula de educación ambiental y formación, por lo que el porcentaje de ejecución en su conjunto es del 30,72%. «Hemos de recordar que las obras en marcha permiten que el nuevo vaso del CGR será un 55% más eficiente y económico que el anterior, multiplicará por 4 su vida útil y permitirán a los lorquinos ahorrarse anualmente 5.857.456,44 euros entre costes de desplazamiento y manipulación de residuos urbanos». La capacidad total de la instalación es de 2.826.000 metros cúbicos. El incremento respecto al vaso actual, que ha prestado servicio durante 9 años y 7 meses, es de un 254%.

El Concejal de Limusa ha explicado que el nuevo proyecto que se va a desarrollar en el CGR se incluye en el modelo de ciudad que «entre todos los lorquinos estamos levantando para nuestra Nueva Lorca. Se trata de un proyecto estratégico que va a posibilitar que Lorca crezca de forma sostenible, aprovechando, reutilizando y ofreciendo a los residuos urbanos el tratamiento más respetuoso con el medio ambiente. Estamos ante una muy buena noticia que se suma a las decenas de actuaciones en marcha que están cumpliendo y que están consiguiendo que los lorquinos hagamos realidad las infraestructuras que históricamente demandaba nuestra sociedad (Centro de Ferias y Congresos, ronda de evacuación, renovación urbana de barrios, mejora de la red de caminos y carreteras…)» 

Las obras, que contarán con un periodo de ejecución de 12 meses incluyen dotar de nuevo equipamiento e instalaciones para la optimización de procesos de gestión y clasificación de los desechos urbanos, con el objetivo de incrementar la capacidad de recuperación de materiales orgánicos e inorgánicos. Está previsto que este año se realicen obras por valor de 4.748.233 euros y en 2019 se completen con la inversión de 1.190.609 euros. Esta iniciativa cuenta con cofinanciación europea a través de fondos Feder.

Martínez Carrasco ha anticipado que en los próximos días se explicará el proyecto al detalle, siguiendo la línea de total claridad y transparencia establecida por nuestro Alcalde, Fulgencio Gil. Para ello se realizará una visita al CGR donde se informará de todas las cuestiones ligadas a esta nueva inversión del Gobierno Regional en nuestra ciudad.

La Guardia Civil registra una finca de la familia del detenido por acosar a la madre de Gabriel Cruz

Agentes de la UCO registraron la finca de unos familiares del hombre que fue detenido por acosar a la madre de Gabriel Cruz, el niño desaparecido el pasado 27 de febrero en la localidad almeriense de Níjar (Almería).

El registro se produjo en una finca situada en la zona próxima a la desaparición dentro de las operaciones organizadas para tratar de localizar al niño.

El hombre fue detenido la semana pasada por incumplir la orden de alejamiento respecto a la madre del niño ya que había sido condenado dos vecs por acosarla. Se le reconoció un trastorno mental como circunstancia atenuante.

La Guardia Civil continúa con la búsqueda de Gabriel en un radio de doce kilómetros desde el lugar donde desapareció el pasado martes 27 de febrero.

Este 8M por ellas y por nosotras

Este 8 de marzo será especial. Por primera vez en la historia está convocada una huelga a nivel mundial, en ciento cincuenta países, en la que todas las mujeres estamos llamadas a dejar de trabajar, de cuidar, de consumir y de realizar tareas domésticas. Una acción que pone encima de la mesa los trabajos invisibles que a diario desarrollamos y que pasan desapercibidos.

Esta nueva ola, ha logrado poner en el centro del tablero el feminismo y la necesidad imperiosa de reflexionar sobre el mismo. Somos muchas las que salimos a denunciar la violencia machista, la brecha salarial o el que los cuidados recaigan tan sólo en nosotras, sin embargo, es necesario agregar en nuestra lucha el concepto de interseccionalidad. No podemos mirar para otro lado, cuando a nuestra condición de género se le suman otras formas de opresión como es el racismo o la xenofobia, porque este movimiento no sólo está formado por mujeres blancas, sino por afrodescendientes, moras, latinas, asiáticas o kalís que peleamos cada día contra el patriarcado. Mientras el #Metoo cala en parte de la población estadounidense o española, otras formas de denuncia se producen en India o en Nigeria, pero todas tienen el mismo objetivo común.

Es necesario comprender por tanto que esto es un camino que debemos recorrer juntas, en la misma dirección. Una comunidad de lucha que responde a una reivindicación colectiva, asumiendo la interseccionalidad como parte del feminismo, porque el feminismo tiene que ser entendido siempre desde un enfoque global de género. Somos nosotras quienes sufrimos más la precariedad; quienes cobramos menos que nuestro compañero de al lado; quienes ocupamos menos puestos de dirección que ellos; somos quienes dejamos nuestros trabajos para cuidar de los nuestros y quienes realizamos más tareas domésticas y, sin embargo, somos las mujeres racializadas, las mujeres migrantes quienes más discriminación sufrimos. Y eso es un hecho innegable que nos sitúa como parte de la batalla que hay que dar en este país a favor de la igualdad y del reconocimiento del derecho a tener derechos. El derecho a ser ciudadanas.

No es casual que los trabajos más invisibilizados resulten ser los más precarios. El hecho de concebir los cuidados como algo natural, intrínseco a la mujer, provoca que estos no sean valorados y por tanto, que el pago por los mismos sea casi inexistente. Estos son mayoritariamente desempeñados por mujeres migrantes, quienes se ven abocadas, por la Ley de Extranjería, a aceptar en su mayoría, trabajos devaluados. Un ejemplo de ello son las trabajadoras domésticas, quienes en su mayoría no disponen de contratos, de horarios, ni de condiciones laborales justas, si las comparamos con el resto de trabajadoras y trabajadores, sin embargo, en esta lucha no se trata de quien está más discriminada, sino de poner en el centro la pelea contra el patriarcado que nos oprime a todas, independientemente de nuestro color de piel, acento o lengua y de conseguir que todas las mujeres, blancas, kalis, afrodescendientes, moras, latinas o asiáticas puedan realizar la huelga, entendiendo las complejidades a las que cada una debe hacer frente y aplicando diferentes estrategias que permitan sumarse a la misma.

Hay una lección que nos enseñó el 15M, y es si nos quieren en soledad nos tendrán en común. Sobran los motivos para unirnos a la huelga, sobran las razones por las que pelear para que exista igualdad. Es momento de tomar la palabra, de ocupar espacios…y de reivindicar la sororidad para combatir el machismo, y este sistema que nos está matando. También es momento de que las propias estrategias feministas incorporen la mirada racial. En este país habrá millones de mujeres precarias (migrantes) que ni siquiera podrán ejercer su derecho a la huelga. Salgamos por ellas y por nosotras y trabajemos para que el movimiento feminista sea interseccional.

Porque precisamente lo que el patriarcado quiere es que nos peleemos las penúltimas contra las últimas. Y no nos lo podemos permitir. Este 8M saldremos juntas a decir que si nosotras paramos, se para el mundo. 2018 será feminista o no será.

Dina Bousselham

Politóloga, responsable de Migraciones en Podemos Comunidad de Madrid

Carolina Elías

Abogada, presidenta de SEDOAC (empleadas domésticas del Servicio Doméstico Activo)

Igualdad de sexos ya

Deseo a las manifestaciones y en especial a la huelga general de las mujeres  un éxito sin precedentes porque es justo y necesario. El momento no está elegido al albur, proviene del movimiento contra el acoso sexual (#Metoo). Manda narices que a estás alturas, incluyendo la desigualdad laboral y la exclusión a causa de la maternidad, las mujeres se vean intimidadas en lo privado (la expresión bárbara: el femicidio) y en lo público (sus jefes hacen befa y mofa de ellas en las oficinas tras los burdos tocamientos,  insulto a la sagrada privacidad del cuerpo) por una manada de falócratas inseguros de su masculinidad y frustrados con lo insustancial de sus penes: paradoja de la historia, el que ataca es el débil, que encima ostenta el poder. Los datos son de sobra conocidos aunque haya que repetirlos hasta la saciedad, hasta calar en los machos alfa de indigencia mental. Falta de oportunidad ocupacional; cada 40 minutos una mujer pone una denuncia por violencia de género; cobran un 23% menos que el varón en cargos de la misma capacitación; ocupan solo el 9% de los cargos directivos, y además, rémora del franquismo y de milenios de machismo, realizan las labores del hogar sin, en la mayoría de los casos, la ayuda del varón. Lo contrario está mal visto. Tengo un amigo que se avergüenza de no trabajar y de que su mujer llene el plato de lentejas, como si el trabajo en el hogar no fuese tal y degradase, algo asumido desde la normalidad en los países nórdicos, Francia y la USA no Trump. Y eso sin mentar la prostitución, que debería estar regulada a fin de eliminar las mafias y asegurar a las mujeres, otros de los avances de los que carecen las mujeres. Y sin mencionar la ablación a las púberes en algunas tribus y la esclavitud de niñas y niños en los países subdesarrollados. No olvidemos que un acto de desigualdad sirve de justificación a los demás. Lo anterior y lo posterior vale también para el colectivo LGTB.

El primer hombre feminista –no somos suficientes- ibérico es musulmán y andaluz, el gigante del pensamiento Averroes, que escribe en el S.XII: “Parece que las mujeres están destinadas a dar a luz y su servidumbre ha destruido su facultad de las grandes cosas, lo cual empobrece a nuestras ciudades”. Ni siquiera la Iglesia del Papa Francisco, un progresista a su modo (acepta la homosexualidad y el uso de preservativos en África por evitar el contagio del VIH) se ha planteado que las mujeres oficien misa, tratándolas, acaso sin pretenderlo, de falta de preparación y espiritualidad, cuando en España hay más mujeres que hombres y con mayor rendimiento en las universidades.

Se repite, y con razón, que la mujer posee más sentido de lo práctico que los hombres. Ellas proporcionan la vida y, tengan hijos o no, su instinto maternal funciona de escudo protector en todo, lo que les obliga a analizar lo medible, palpable y razonable, la realidad en suma, con lo que conocen mejor que los hombres sus necesidades, así que resulta indispensable que alcancen al varón en derechos; el mundo iría mejor. Solo por egoísmo masculino deberíamos aceptar cada una de sus demandas, más allá de que sea de justicia social con mayúsculas, pilar de la democracia, pese a que la UE permita dicta blandas como Polonia y Hungría, donde la situación de la mujer es alarmante.  Por ello ellas deciden, resulta legítimo, la interrupción del embarazo, que debería ser legal en el mundo libre y pagado por la sanidad pública. Una eternidad de persecución, de similar guisa, ha agudizado su astucia y su cualidad de supervivencia, como al pueblo judío, al que pertenezco, siendo mi nación España.

Si las mujeres decidieran tomar las riendas desde una revolución ganarían, y nosotros,  adolescentes adultos, pasaríamos a un segundo plano. Lo peor, o mejor, según se observe, es que estarían cargadas de buenos argumentos. Nos lo mereceríamos por despreciativos.

Habría que recuperar la ley de la igualdad de Zapatero,  entre otras cosas.

Que a una mujer, en una entrevista laboral, se le pregunte si pretende quedarse embarazada, es una ofensa. El jefe que obliga a realizar la interrogación es un mamarracho, denigra a la mujer en su condición natural, que no obligatoria (no nos llamemos a engaños). A tal efecto el PNV ha aprobado una magnifica ley, ampliar el permiso de maternidad y paternidad a 18 semanas. Me repugna que en voz alta, en las calles, a una mujer desconocida se la llame polvazo o similar. Cuestiones de justicia social y de educación priman.

Pero cuidado con el feminismo mal entendido: la ley donde el piropo masculino es delito. En el juego de la seducción, proemio de un amor consensuado, el halago del hombre a la mujer y viceversa resulta un elemento indispensable. Al hilo de los términos, no se puede decir portavozas; el participio activo no permite sustantivar portavozas. Una iniciativa debería pedir a la RAE que cambie la norma, como se hace  con las leyes, a las que acuden desde el civismo y la pluralidad (a los hombres nos falta afinarlas por primitivos, se explica en las algaradas futbolísticas) las mujeres en la huelga general de hoy.

Día 8 de Marzo: Huelga Feminista Internacional

En el día internacional de la mujer trabajadora, que se conmemora cada 8 de marzo, el movimiento feminista ha convocado este año una huelga general, como un día de lucha internacional por la igualdad y contra la violencia machista y la opresión que sufre la mujer trabajadora. Han solicitado en su campaña que llevan semanas muy activas, que los movimientos sociales, sindicales y políticos,  se impliquen de forma vigorosa y directa en esta lucha, porque el Gobierno del PP viene otorgando una gran impunidad a la desigualdad, al machismo y a la violencia. Durante el año pasado, el machismo patriarcal asesinó a 91 mujeres y la violencia contra las mujeres se está convirtiendo en institucional y crónica.

Pero el resurgir de los movimientos sociales ha comenzado como hemos comprobado por las movilizaciones ejemplares de los Pensionistas las últimas semanas,  reclamando sus derechos y llamando a la solidaridad de los estudiantes, los trabajadores y demás sectores, por lo que ese día 8 debe ser una lucha de la mujer por su emancipación en la que debemos movilizarnos defendiendo la igualdad, tanto mujeres y varones, para avanzar hacia una sociedad justa donde se contemple el desarrollo integro para cada persona. Bajo el capitalismo esas legítimas aspiraciones son muy difíciles de conquistar, pero las luchas las pueden mejorar a través de la participación masiva en las contiendas  sociales que es lo único que sirve.

La verdadera igualdad se podría llevar a cabo cuando se desarrolle una sociedad auténticamente socialista y verdaderamente democrática porque la mujer es mayoría en esta sociedad. Pero existe un feminismo burgués y un feminismo socialista. ¿Cómo puede haber igualdad entre las organizaciones feministas “Las Kellys”, “Las Espartanas” o “Libres y Combativas”, cuyos salarios rondan los 800 euros al mes, comparadas con grandes burguesas como la presidenta del Banco de Santander, Ana Botín, que ganó 7,87 millones de euros en 2017 y tuvo una aportación a su plan de pensiones de 2,71 millones de euros, con lo que en total recibió 10,58 millones, un 6,9 % más que en 2016, lo que representa un salario diario de 28.986,31 euros.

El día internacional de la mujer trabajadora fue fraguando en la edad moderna al final del siglo XIX, en el fragor de la revolución industrial al compás de las luchas del movimiento obrero. Pero remontándonos a la antigüedad las luchas de las mujeres se iniciaron en la antigua Grecia cuando una mujer llamada “Lisístrata”, viendo cómo morían sus hijos en la guerra,   iniciaron una huelga sexual, junto con otras mujeres,  contra los hombres,  reivindicando el NO A LA GUERRA.  Más adelante en plena Revolución Francesa las mujeres parisinas exigieron junto al hombre “libertad, igualdad y fraternidad”, marchando codo a codo con el varón hacia Versalles, donde exigían el sufragio femenino, los Derechos Civiles plenos y la toma del poder.

Pero no fue hasta los primeros años del siglo pasado cuando la mujer comenzó a preparase para luchar construyendo organizaciones internacionalistas de izquierdas, porque bajo el sistema capitalista la mujer trabajadora siempre ha sido presa de una doble explotación: 1) La explotación doméstica por la labor no remunerada en el hogar y como reproductora de la mano de obra para el sistema capitalista. 2) Cuando accede al mercado laboral, padeciendo también las relaciones de producción como asalariada bajo el dictado de un patrón, vendiendo su fuerza de trabajo y obteniendo una remuneración por debajo de la riqueza producida. Actualmente sigue discriminada y según UGT la brecha salarial se sitúa en un 23,25 % más baja que el varón y sometida a trabajos denigrantes.

La mujer trabajadora que es en realidad la esclava del esclavo bajo el capitalismo, se ve limitada a procurar su existencia para conseguir asegurarse la supervivencia de la familia. Para el capitalista, la mujer asalariada es una máquina más con un carácter sumamente rentable por lo que es sometida a un estado de opresión, explotación y trato machista.  Una de las batallas que se convierte en un reto en la vida laboral con la que se enfrenta la mujer, es conseguir un puesto de trabajo, tan difícil en situaciones de recesión como en la actualidad, donde los abusos son permanentes y se acentúan las dificultades.

Muchas mujeres no salen de casa a buscar un puesto de trabajo porque en realidad no lo encuentran,   pero sí lo hacen en el hogar aunque ese trabajo no es remunerado, sin embargo, tiene una importancia social tremenda aunque no es considerado como actividad económica cuantificada y socialmente rentable. El tiempo en que la mujer está fuera de trabajo por maternidad, también juega un papel para estar en desventaja frente a la disponibilidad con la que cuenta un hombre.  Asimismo la mujer se ve  perjudicada por la cuestión de la movilidad, pues por lo general tienen más ataduras que le impiden viajar o estar un largo periodo fuera del hogar.

Existen otras desventajas de la mujer en el ámbito laboral que reducen el rol igualitario que se merecen,  impuestas por esta sociedad machista y que muchas veces, ésta no encuentra condiciones para elegir. Luego está la carga extra de la feroz competencia que el capitalismo impone como forma de selección porque este modelo caduco que es el sistema actual, corrupto y degenerado es incapaz de ofrecer trabajo para todas y todos los asalariados que lo demanden,  lo cual demuestra la bancarrota del capitalismo.

Muchos puestos de trabajo se han modificado en la actualidad por el avance tecnológico e industrial, requiriendo menos esfuerzo físico,  pero la mujer y la juventud,  siguen sobreexplotadas con salarios basura, sin derechos iguales, esforzándose la mujer mucho más pero ganando menos. La mujer que está incluso mejor preparada que el varón sabe que eso es totalmente ilegal, pero la necesidad les obliga a sufrir esa afrenta y no se pueden tomar las medidas adecuadas porque la inspección de trabajo y las leyes están a favor del empresario, que impone su dictadura del terror”, diciendo la famosa frase “eso es lo que hay y si no te interesa, puerta”, así que si protesta pierde el puesto de trabajo, siendo esta situación muy beneficiosa para el empresario que les hace firmar contratos abusivos, por meses, semanas, días y hasta por horas, gracias a la ventaja que les da la famosa Ley del Gobierno PP, llamada reforma laboral que Rajoy y la patronal defienden con uñas y dientes.

El gobierno PP mantiene la mentalidad del antiguo régimen y hace honor al dicho reaccionario de:  “la mujer, con la pata quebrada y en casa”, que pregonaba y practicaba el “nacionalcatolicismo franquista” porque en realidad, al capitalismo le es útil la mujer en casa cubriendo los trabajos sociales, de cuidar a abuelos enfermos y criando niños,  porque es un salario gratis que no pagan y sin embargo, le ayuda al capitalista a “reproducir a un coste bajo, la fuerza de trabajo”, mediante labores esclavistas en las tareas domésticas; de esa forma el varón no tiene que llegar a hacer la comida, a lavar, a planchar y demás menesteres hogareños, con cuyo método conservador de usos y costumbres, se reproducen los roles ancestrales que al capitalismo le interesa, llegando el varón a descansar y recuperar fuerzas para mantener al día siguiente un jornada agotadora de 12, o 14 horas por un salario base que está en 736 míseros euros, lo cual es asquerosamente rentable y beneficioso para el patrón.

La mujer se encuentra en una situación muy desigual viéndose obligada a luchar contra la corriente, de “este machismo patriarcal creado y mantenido a partir de las relaciones materiales de producción”, como explicaba Engels en su obra “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, que debería ser de obligada lectura desde la infancia, sin olvidar las adiciones ideológicas, religiosas, culturales y demás tradiciones reaccionarias que lo respaldan y que pesa como una losa en la conciencia de las personas de cualquier condición, sexo o religión.

Comprobamos en la realidad actual cómo el capitalismo se sigue beneficiando al conservar las tradiciones por lo que las derechas como el PP ó C’s no tienen necesidad de que la mujer consiga la igualdad, negándoles un puesto de trabajo fijo y bien remunerado, que tendría que ser un Derecho tanto para ellas como para ellos, pero existe lo que llamaba Marx “el ejército de reserva de mano de obra excedente” donde poder elegir y pagarle lo que el patrón quiera, en defensa del “sacrosanto liberalismo”.

Las feministas burguesas como Celia Villalobos, Cristina Cifuentes, la Ministra Montserrat y  otras más, se pueden adornar con muchos discursos e incluso pueden conseguir elaborar algunas leyes progresistas, que luego, sin recursos presupuestarios, no sirven para nada porque en los hechos la mujer no ha visto una mejora en su situación laboral y personal, excepto en un pequeño porcentaje. La opresión de las mujeres trabajadoras no es una creencia que podemos procesar o no, sino que es una realidad perfectamente documentada que provoca un sufrimiento terrible a más de la mitad de la humanidad. Muchos hogares no pueden mantenerse con un solo miembro trabajando y requiere que la pareja trabaje, porque los gastos familiares agobian a la familia y cuando existe una familia monoparental, la situación se multiplica. Todas esas dificultades son a veces causas de divorcios y en ocasiones, los machistas las agravan con lo que se llama “terrorismo doméstico” que todos tenemos que condenar y evitar.

La falta de las condiciones mínimas para llevar una vida digna a la que nos tiene condenado este modelo capitalista corrupto y agónico, acelera el proceso molecular de toma de conciencia de la mujer buscando su emancipación, pero que en el fondo es inherente a la del hombre y la sociedad completa. Bajo el capitalismo, ni la mujer trabajadora se puede emancipar total y  socialmente sin contar con el varón,  ni viceversa. Tenemos que tomar conciencia de que todas y todos tenemos la obligación de continuar una lucha conjunta para acabar con la explotación, tanto mujeres, como varones, tanto jóvenes como mayores/pensionistas.  Y lo podremos alcanzar, poniendo fin al modelo desigual que genera tanta opresión y sufrimiento para la clase trabajadora como es el capitalismo, por lo cual, nuestra tarea conjunta es seguir luchando por unas políticas que defiendan nuestras condiciones laborales y nuestros derechos para todas y todos por igual.  Nadie nos  va a regalar nada. ¡Todas y todos a secundar la Huelga General Solidaria, Pacifica e Igualitaria del 8 de Marzo¡

Flor de un día

Llega, una vez más, el 8 de marzo y sacamos de nuevo, el símbolo astronómico de Venus, pero ahora con tintes de huelga. Una reivindicación más que fundada, si tenemos en cuenta que la diferencia entre sexos es palmario. Me refiero por supuesto a las condiciones socio-laborales de las mujeres, en general.

No somos iguales, ni lo quiero ser, desde el punto de vista antrolológico. Me encanta ser lo que soy, pero desde luego la historia nos ha tratado mal y sigue haciéndolo; ocultando, invisibilizando, menospreciando, violando, agrediendo, discriminando, no teniendo en cuenta nuestra formación o capacidad para desarrollar tareas asignadas, por rol, al sexo masculino. Hablo de la historia, porque hemos sido todos, por activa o por pasiva, los que hemos dado lugar a esta desigualdad.

¡Ya está bien!,  que seamos dueñas de lo privado y no existamos en lo público, (para la inmensa mayoría de las féminas). Ambos ámbitos deben de ser compartidas por los dos sexos. Poco a poco conseguimos que las empresas permitan a mujeres compatibilizar trabajo y familia, y se verifica, que la rentabilidad de las medidas implantadas en favor de la flexibilidad y compatibilidad casa-trabajo es positiva, (R. Fuertes, fundación Masfamilia).

Todo esto está muy bien, hablamos de conciliación, en la que todos ganan; empresa y familia. Sin embargo en la casa ¿quién trabaja? El 51% de las mujeres, que todavía no han tenido hijos, asume que si los tuvieran deberían renunciar a su desarrollo profesional, mientras solo el 11% de los hombres se plantea el tema (Malas Madres, 1/17).

Y es que la mujer, es la que más uso hace del trabajo a tiempo parcial. Según el CIS, sólo un 4% de los asalariados masculinos tienen un empleo a tiempo parcial, mientras en las mujeres se eleva hasta el 23%. Las profesiones que ofrecen salarios más altos están claramente masculinizadas, mientras que las que ofrecen salarios más bajos hay un persistente predominio de mujeres. Esta diferencia responde, entre otros, a la mayor continuidad en la carrera laboral de los hombres, sin las interrupciones que se producen en las de las mujeres. El mayor tiempo de permanencia de los hombres en la empresa hace que haya más complementos salariales, y claro está mayor promoción profesional.

Si en verdad se quiere trabajar en igualdad se necesitan, urgentemente más guarderías y escuelas infantiles, junto a la flexibilidad laboral. Pero claro para eso hace falta una financiación que Murcia desagraciadamente no dispone.

No sé si una huelga servirá para algo, pero en cualquier caso, es necesario que no se quede en “flor de un día”, y que se haga política  no solo de promesas preelectorales. A la postre lo que falta es que nuestros representantes sean capaces de que Murcia sea visible, para que haya un nuevo sistema de financiación que asegure el cumplimiento de los principios de equidad para garantizar la promoción de nuestra región.