Supóngase que el domingo que viene, a eso de las once y pico de la noche se confirmase la victoria de Pedro Sánchez, sólo o en compañía de otros, en las Elecciones Generales. ¿Qué dirían los medios de comunicación? ¿Qué columnas se escribirían al día siguiente? ¿Qué dirían los locutores a las siete de la mañana? ¿Qué programas harían en las televisiones? Haciendo un poco de ficción, especialmente respecto a lo de ganar, pero con el espíritu de lo que vienen diciendo en las últimas fechas esos medios tan imparciales que hay en España, sería algo así:
El país
Titular: “Imperator Sánchez”
Resumen del editorial: “En una increíble remontada electoral, Pedro Sánchez logra la victoria y así apuntala la senda progresista y serenar a los poderes internacionales”.
Como carecen de columnistas destacados realmente, habrá que suponer que unos dirán que estamos ante el mayor superviviente político de la historia y otros que colarán los deseos de quienes están detrás de Prisa.
El mundo
Titular: “Sánchez vuelve a engañar a los españoles”
Resumen del editorial: “Sánchez ha conseguido engañar a los españoles durante una campaña llena de mentiras, falsedades y entreguismo a los partidos antiespañoles”.
Jorge Bustos: “Las mujeres dan la victoria a Sánchez”
Arcadi Espada: “España se suicida y Sánchez podrá dividirla”
El diario
Titular: “Sánchez, Sánchez, Sánchez”
Resumen del editorial: “La victoria antológica de Sánchez permitirá, al fin, llevar adelante la agenda progresista sin ningún tipo de cortapisas. La alianza con Sumar pone a España como primer país progresista del mundo”
Antonio Maestre: “España es antifascista”
Elizabeth Duval: “La interseccionalidad del fantasma lacaniano podrá elevar a rango ontológico la posibilidad de la destrucción de los dispositivos que impiden la emancipación de las minorías históricas”
Ok Diario
Titular: “Marruecos consigue que venza Sánchez”
Resumen del editorial: “La gran cantidad de súbditos de Marruecos con doble nacionalidad y su intervención en Indra logran modificar el resultado deseado por los españoles de bien”
Carlos Cuesta: “Indra ha logrado manipular los resultados electorales, no sabemos cómo, pero seguro que lo ha hecho”
Público
Titular: “El Frente Popular vence”
Resumen del editorial: “España enseña al fascismo lo que es la democracia, aunque el nuevo Frente Popular debería temer que los fascistas den otro golpe de Estado”
Los diversos columnistas del medio sacarán banderas rojas, postureando sobre ser comunistas, aunque residiendo en urbanizaciones de Pozuelo con piscina, y poniéndose medallas por la derrota de un fascismo que sólo ellos han visto.
ABC
Titular: “Sánchez vence con sospechas”
Resumen del editorial: “La victoria de Sánchez queda empañada por las sospechas que Feijóo, sabiamente, ha lanzado sobre el proceso electoral”.
Juan Carlos Girauta: “Unos utilizaron trenes, Sánchez utilizó Correos”
Salvador Sostres: “España se suicida y autodestruye”
Ignacio Camacho: “Nos van a llevar a la ruina”
El Confidencial
Titular: “Sorpresiva victoria de Sánchez”
Resumen del editorial: “Sánchez debería formar una gran coalición con el PP para afrontar las negras sombras económicas que se vislumbran”
Esteban Hernández: “Sumar se posiciona como un alternativa de izquierdas”
El Debate
Titular: “La victoria de Sánchez empuja a buscar patriotas que defiendan España”
Resumen del editorial: “Sánchez hundirá España, el capitalismo y la libertad religiosa, por ello es necesario que algunos patriotas se atrevan a poner freno a esa deriva totalitaria que ha conseguido vencer con engaños”
Alfonso Ussía no escribe porque le ha dado un tabardín
Richi Franco: “La profunda serenidad del doliente”
Cadena SER
Titular: “Nos vais a comer la polla (sin especificar si de hombre o mujer trans)”
Àngels Barceló: “Los progresistas hemos parado el fascismo”
El resto de locutores y opinólogos no pueden expresarse bien por las cantidades de alcohol ingeridas
Cadena COPE
Titular: “Sánchez hizo trampas”
Carlos Herrera: “De alguna forma Sánchez ha logrado que los votos de los patriotas hayan cambiado a votos de traidores a España”
Deportes Cope: “Para una vez que gana algo el Atleti”
Onda Cero
Titular: “Gana Sánchez, pierde Feijóo con Ayuso a la expectativa”
Antena 3 y Telecinco cancelan sus programas de la mañana (Espejo Público y Las mañanas de AR) y ponen películas turcas y reposiciones de Gran Hermano. Sus colaboradores no pueden acudir a los platós por diferentes diarreas (unas físicas y otras mentales) y las presentadoras se van de vacaciones.
Decía Oswald Spengler que en el punto de máxima efervescencia del proceso de civilización (ya saben que es el paso decadente), lo religioso tornaría a espiritualidad. El libro del argentino Lucas Cervetti que hoy se presenta en estas páginas, digitales, eso sí, es un reflejo perfecto de ese espiritualismo civilizatorio. La luz de la conciencia (Koan) es el clímax espiritual propio del siglo XXI.
Todo comenzó con un rechazo social por ser una persona diferente, desprejuiciada desde la infancia y que escuchaba voces en su cabeza durante sus años mozos sin saber el porqué. La muerte de su hermana y la adaptación social le llevó a sufrir un infarto que le produjo una muerte temporal. En ese lapso mortal, en ese momento en que se acercaba al Estigia, “un ser que, hasta el día de hoy guía mi camino, se acercó y se presentó como dios”. Gracias a ese presencia Cervetti tomó conciencia de su historia álmica y decidió “entregar todo el amor que pudiera”. Este libro es producto de esa toma de conciencia, de ese despertar a la verdad y a la libertad, las cuales se encuentran en el propio interior de cada persona.
Todo fluye, nada es rígido, el universo está en constante movimiento, como ya descubrió el sabio jónico Heráclito. De este fluir son parte las almas, las cuales navegan de cuerpo en cuerpo, de época en época, hasta alcanzar la máxima dimensión posible y así llegar a fundirse completamente con el todo. Ahora, nos advierte el autor argentino, estamos en un momento de vibración de Gaia, en un salto cuántico que nos lleva a un nuevo ciclo evolutivo. Un salto enorme de la tercera a la quinta vibración, que es la del amor incondicional. Algo que los sabios de Lemunia y la Atlántida planificaron en las civilizaciones maya, inca, sumeria y esenia mediante sus grandes conectores entre cielo y Tierra, las pirámides.
El ser, nos cuenta Cervetti, tiene tres niveles de identidad: la personalidad o yo inferior; el alma o yo medio; y el espíritu o yo superior. Según seamos capaces de activar uno u otro podremos conectar con nuestro propio ser y con los externos. La introspección es, por tanto, el camino fundamental para la realización del ser. Para la conexión espiritual mediante los canales álmicos. Las más de las veces se deberá recurrir a guías espirituales (o ángeles en sentido cristiano), pero el principal aprendizaje es que el yo inferior, el ego-personalidad, deberá estar siempre al servicio del yo medio o alma.
Durante la lectura podrán entender la importancia de las dimensiones de la conciencia, de los Chakras, de los guías espirituales, de las distintas leyes universales que son producto de la causalidad (karma, abundancia, espejo, equilibrio, atracción, “como es dentro es fuera”, resistencia, fluir, dar y recibir, o afirmación). Una completa conformación de la conducta, por tanto una ética, para conseguir que el cielo se implante en la Tierra esa quinta vibración. Una visión bastante gnóstica, en ocasiones, de la vida.
Un libro especialmente indicado, del que no se ha querido destripar más, para todas esas personas que, sintiendo que el ser humano necesita algún tipo de espiritualidad, buscan un camino distinto. Un libro que entronca con la new age derivada del verano del amor y pretender ser, filosóficamente hablando, un compendio de distintas aportaciones religiosas (de ahí la mezcla de la trinidad con los chakras o el veganismo). Una guía que pretende sanar tanto cuerpo como alma. O mejor dicho, pretende liberal tanto al cuerpo como al alma de la cotidianeidad que impone el vivir en el mundo tal y como se vive.
No podían haber elegido mejor momento las gentes de Automática Editorial para esta recuperación, con nueva traducción, del libro de la escritora Kay Dick: Ellos. Secuencias del desasosiego. Una novela distópica que estuvo olvidad casi como en la biblioteca de los libros perdidos y que posee una actualidad enorme.
Lo normal, como le ha pasado a quien esto escribe, es que según vayan transcurriendo los párrafos y capítulos, breves (no se asusten), se le vaya poniendo una mala leche incomparable con otras novelas del estilo. No porque libro esté mal escrito, si hubiese sido el caso el libro se abandona rápidamente y a por otro del montón de no leídos, sino porque los relatos del mismo invitan al lector a proyectarse en el presente. Si cambian a Ellos por gentes canceladoras o por la Inteligencia Artificial, el libro comienza a abandonar el rincón de la distopía para abrazar la realidad.
Sí, es un libro distópico para la época en que fue escrito. En esos tiempos que se censurase lo bello, el arte, o lo sublime estaba muy localizado. Bien el comunismo con su veto burgués, bien las capas conservadoras con su moralismo. Pero lo que se censuraban eran aspectos de lo bello o lo bueno, no lo bello o lo bueno en sí. El arte como arte no era vetado y retirado sino algunas manifestaciones. Eso es lo que hacen Ellos (acabar con lo bello, el arte, etc.) durante todos los relatos. Porque la estructura del libro son relatos interconectados mediante la idea principal y la acción de Ellos.
¿Quiénes son Ellos? Una de las cosas buenas es que el texto no lo determina, con lo cual deja la libertad, paradójicamente, al lector para poner en funcionamiento su imaginación o proyectar bajo sus propios prejuicios. Si se fijan en las desapariciones, la proyección puede ser de algún tipo de dictadura real (desde los Ayatolas hasta cualquier república bananera), o se puede proyectar simbólicamente sobre ciertas actitudes que son parte de nuestra cotidianeidad. Porque la muerte o desaparición no tiene por qué ser física, también la ruina social cabe en esta buena distopía.
Muy recomendable la lectura del libro de Dick. De una actualidad asombrosa y que en cada lector puede llegar a causar desasosiego al proyectar lo que allí se dice con lo que observan y viven en rededor. Lo que aquí se ha presentado es una de las muchas posibilidades de la comprensión del texto. Caben otras más internas al ser humano. No busquen, eso sí, soluciones o descripciones detalladas del mal, pero sí entenderán al ser humano cuando enfrenta una situación similar. Lean a Kay Dick y luego expresen sus sentimientos sin temor, todavía no están Ellos. ¿O sí?
En redes sociales están los troles y los que no son tan troles, vamos que actúan igual pero van de dignos, atacando a las feministas clásicas porque han lanzado una campaña a favor del voto nulo. No van a votar al Frente Obrero o a Falange Española y de las JONS, no, van a ejercer su derecho al voto de forma distinta. Las ha habido que muestran una papeleta donde califican de traidor a Pedro “el guapo” Sánchez, en otras muchas aparecen apreciaciones similares con Yolanda “Desbrozadora” Díaz. Tal vez si hubiesen puesto “Roma no paga traidores” no lo hubiesen entendido y son más directas. Menos imaginativas pero más directas.
Cuatro locas
Pues esto, que es una expresión democrática más, sustentada, además, en datos objetivos, ha molestado a las hordas del sumarismo inilustrado pero con másteres, quienes están atacando y vilipendiando a las feministas que muestran la campaña en sus redes sociales. Lo primero que hacen es acusarles de ser cómplices del fascismo –ese fascismo imaginado por los partidos de neoliberales con apariencia de progresismo, no el fascismo esteta y de acción, ni el fascismo de Pasolini, no, uno inventado– y, por ende, culpables de la más que probable pérdida de derechos humanos. Quitar la Ley Queer será culpa de las feministas y les perjudicará…
Eso se lo dicen a las feministas que están en contra de la ideología de género, ese mundo queer, deconstruido, interseccional y favorable a la prostitución y los vientres de alquiler. No se han debido enterar de que, desde el primer minuto, han estado en contra de esa ley, como lo estuvieron de la Ley del Sí es Sí por reducir las condenas. O los troles son muy tontos, no se descarta, o no saben lo que es el feminismo, lo más seguro. Los sanchistas también han aparecido en algún perfil pero alguna compañera les ha dicho que calladitos estaban más guapos.
Lo curioso es que culpen a estas feministas de provocar la llegada del fascismo –el totalitarismo postmoderno tampoco es que sea agradable– cuando dicen que, al fin y al cabo, “son cuatro locas”. Además de “viejas que no consiguen follar con ningún tío”. O “comepollas rancias”. Por no olvidar lo de “terfa muerta abono para mi huerta”. Demasiada preocupación por un grupo que no parece muy numeroso y que mejor que voten nulo a votar a Falange ¿no?
Los neorrancios aliados del fascismo
Lo mismo ocurre con mujeres y hombres que señalan a PSOE y Sumar como vendidos al poder otanista; por haber abandonado a su suerte a la clase trabajadora; por intentar hacer experimentos de ingeniería social y alimentaria con el precariado; etcétera. Otros traidores neorrancios que van a conseguir que el fascismo llegue a España. Gentes de una pureza extrema a los que ningún partido les parece bueno porque son tan puros que no tienen en cuenta todo lo que hacen por elles. Esta crítica la hacen desde sus muy burguesas casas, montados en sus patinetes de 1.000 euros y antes de irse de vacaciones a Bali. Utilizar a Marx para justificar sus mierdas postmodernas no sólo es un insulto a las luchas trabajadoras, sino un insulto a la inteligencia. Pasa como con Religión en Libertad, donde confunden feminismo con ideología de género y la culpa es de Marx (ya podrían estudiar un poco).
Todos culpables de la llegada del fascismo sin percatarse de que sus análisis subjetivistas y emotivistas son justo algo que hace que la clase trabajadora salga echando pestes de ahí. Primero porque son tan pomposos que hablan raro, en mensajes vacíos, pero raro. Y quien no habla raro es claramente un aliado del capital. Segundo porque lo material acaba transmutado en cuqui, biquiños y mucho brilli-brilli. Realmente lo que les molesta de un posible fascismo es que sería un totalitarismo, sin necesidad de la utilización de la fuerza bruta (sin estética, juventud, acción, ni nada atrayente), confrontador del propio totalitarismo.
¿Populistas o totalitarios?
Si se le preguntase a cada uno de los que dicen defender la Agenda 2030, o apoyar al sanchismo y al yolandismo que es lo mismo, cómo se van a llevar (o se están llevando) a la práctica esos postulados tan cuquis y bellos, el 99% no sabría qué decir. Se piensan que las tontadas de Alberto Garzón sobre comer insectos, carne fabricada por ordenador y cosas así son tonterías del mini-nistro. Y no. Como ha sucedido en otros momentos de la historia, al final son dos totalitarismos enfrentados, aunque en esta ocasión sólo está detrás el capitalismo. Unas fracciones a un lado y otras al otro, pero sin pisarse las mangueras. O, mejor dicho, dos o cuatro populismos enfrentados en una disputa agonística donde el pueblo en general no pinta nada. El populismo brilli-brilli, el kitchnerista, el evangelista y el nacionalista.
Mucho respeto por la democracia no parecen tener. La libertad de expresión, pensamiento y voto no la aceptan. Imagen entonces qué piensan de la igualdad o la fraternidad. Solo es posible la igualdad y fraternidad de clase, de su clase, el resto a buscarse la vida. Mientras la clase trabajadora a pagar por utilizar unas autovías que ya pagó con su trabajo. Y las mujeres a tragar con mujeres (lesbianas o no) con pene u hombres con coño sino quieren ser consideradas odiadoras y malas feministas. Pero las pollas femeninas no se las comerán ninguna de las que señalan, ni pondrán su culo cobrando por ello, ni dejarán su útero para gestar para un grupo de gays.
Mientras ustedes están preocupados por la llegada de las hordas fascistas o comunistas, hay acontecimientos alrededor del Real Madrid. No, no es la llegada de Kylian Mbappé (este año se están tapando algo e incluso dicen con la boca pequeña que igual les hace la trece-catorce otra vez), son los chanchullos habituales orquestados por su presidente, Florentino Pérez. El ser superior que, prefiriendo que gane Feijóo (ahí tienen a Inda sacando hasta lo de los prostíbulos del suegro de Sánchez), sabe que de ganar los comunistas él sería un camarada más. De ahí que se permita hacer todas las trampas posibles, se cree intocable.
Ocultando deuda y salvándose de poner dinero
Como en España la prensa es nacionalmadridista, unos por convicción, otros por subvención (ya saben todos esos periódicos con publicidad encuebierta de Clece o ACS), nos hemos tenido que enterar que las cuentas del señor Pérez en el Real Madrid incluyen trampas contables. Según The Telegraph (y todavía no ha salido ningún medio, de esos que se arrastran para obedecer a su verdadero jefe, a desmentirlo) el Real Madrid no habría justificado 122 millones de euros en gastos operativos. La investigación del rotativo británico induce hacia la ocultación de pagos de deuda mediante la pignoración o “alquiler” de diversos ingresos a futuro.
Es cierto que la UEFA no hará nada, salvo machacar al Osasuna con los grandes se caga en los pantalones, pero de sus informes se puede conocer que la situación operativa del Real Madrid no es tan óptima como nos venden desde los medios nacionalmadridistas. Aquí ya se ha contado en más de una ocasión que tanto con la construcción del Bernabéu como por los ingresos extras, Florentino estaba mintiendo sobre las cifras de negocio. Esos préstamos encubiertos, que hoy no quieren desvelar como cuenta The Telegraph, habrían servido para tapar pérdidas durante tres años y por ende no hacer uso de los avales de la Ejecutiva madridista. O lo que es lo mismo, hacer que el ser superior y sus colegas pusiesen dinero de su bolsillo.
Mentir con préstamos concedidos, pero no ejecutados, para presumir de tener 200 millones de euros disponibles para fichar a Mbappé mañana mismo, puede servir para engañar a todos esos que se creen lo que les cuentan los Teleñecos de la noche, el roncerismo inilustrado o el virginal tito Gárgamel. Pero las cuentas son las cuentas y parece que Vinicius y compañía no venden una camiseta (como símbolo de ingresos extraordinarios). Si se le añade que el Bernabéu va a costar 500 millones más, pues igual no están tan bien.
En general La Liga es una ruina porque nadie tiene dinero. El Real Madrid lleva gastados 170 millones de euros y miren cómo debe estar engañando a Hacienda y a la UEFA. No les reducen el límite salarial, ni la capacidad de fichar porque hacen trampas. Pero casi mejor porque tampoco dan mucho más de sí. Incluso duden de que pudiese acometer el fichaje de la tortuga francesa sin que el próximo Gobierno, sea del color que sea, le conceda algún aval o préstamo ICO. No sería la primera, ni la última vez que lo hacen.
El parking del que nadie habla
A la clase política la tiene controlada. De hecho su único enemigo es Javier Tebas, al que saca de vez en cuando en el diario del patillas alguna cosa medio inventada. Así lo demuestra el alcalde de Madrid José Luis Martínez Almeida. El tipo al que Florentino pega collejas, ha modificado un concurso público para que una empresa (de hecho se ha esperado hasta que la empresa estuviese constituida), cuyo administrador único es José Ángel Sánchez y el propietario es el Real Madrid, pudiese optar a la concesión del parking del Santiago Bernabéu. La próxima vez no se extrañen si el alcalde hace una felación en público al ser superior, total ya dice Mazón que para los del PP chupar una polla tampoco es para tanto.
Aquí sí que ha salido algún nacionalmadridista a mentir. En concreto quien más activo está, hasta que cualquier periódico haga el publirreportaje, es Ramón Álvarez de Mon, conocido en Twitter por el pajillas por las supuestas ganas de ver en cueros a la cantante Aitana. Si ayer se advertía en este periódico que la formación en universidad privada del presidente se dejó notar en el debate del lunes, aquí habría que revisar lo mismo porque no se entiende que no sepa lo que es un concurso público, ni calcular los posibles beneficios empresariales del parking. Normal que se dedique a aparecer en los medios deportivos, en los económicos o jurídicos le deben tener fichado.
Dice Álvarez de Mon que el resultado operativo del parking no es para tanto, que esa graciosa concesión de Almeida solo daría unos cinco millones netos de beneficio. Aunque solo fuesen cinco, ya serían un regalo, pero es que no son cinco. Calculen 600 plazas de residentes y les saldrá un ingreso de más de un millón de euros. El resto de plazas (900) quedarían para parking libre. Si se calcula por el precio más barato (consultar tablas en la web del Ayuntamiento de Madrid) y una utilización casi perfecta, en un año la sociedad del Real Madrid ingresaría más de 20 millones de euros. Descontando gastos, IVA, canon e impuestos, el resultado mínimo sería de 10 millones de euros. El doble de lo calculado por Mon. Y esto tirando por lo bajo. Con diez millones algún sueldo o plazo de créditos pagan.
Como sucede con todo lo que rodea a Florentino, no faltarán quienes escriban mentiras, oculten las trampas (todavía siguen negando que se les regalasen terrenos el Valdebebas) y alaben al ser superior como ejemplo de buen gestor. Cierto que también lo hacen con Miguel Ángel Gil, otro que se sabe todas las trampas pero no dice que todo sea perfecto. En Barcelona, al menos, hay cierta parte de la prensa que atiza a Joan Laporta. Con Florentino es un arrastrase constante, un hacer de felpudillo, un callarse todo por miedo a perder el trabajo y, por supuesto, un ocultar todas las trampas y apaños con olor a tráfico de influencias. Florentino siempre gana porque los tiene comprados o acojonados. Elijan ustedes qué utiliza con cada personaje del nacionalmadridismo y de la política (recordar que el último pelotazo lo ha dado con la gente de Sumar en el gobierno del ayuntamiento).
En el PSOE deberían estar muy contentos. Una de sus grandes proposiciones, que la universidad pública es mejor en España que la privada; que los niños pijos que acuden a la privada están saltándose la meritocracia e igualdad de la pública; que en algunos casos se regalan títulos de postgrado; que la inversión en talento debe seguir y no precarizar lo público, se vio antes de ayer refrendada. En el debate quedó patente que un estudiante de la universidad pública tiene más recursos y mayor capacidad que uno de la universidad privada.
El problema lo tienen en que el niño pijo que se salta la meritocracia, vamos que en su momento no le llegaba la nota para la pública, y al que le han regalado un título de postgrado es su principal candidato: Pedro Sánchez. El doctor en Economía demostró ayer que sus conocimientos sobre la materia no es que sean muy grandes. Además de no saber hablar en leguaje económico, no tuvo la cintura intelectual para acabar con las mentiras o falacias (eso dicen en el PSOE) de su contrincante.
No puede decir que el PIB se ha multiplicado por cuatro, eso más que falso es una burrada que cualquier economista de verdad sabe. El PIB habrá aumentado un 4% o cuatro puntos porcentuales. De haberse multiplicado por cuatro España sería la mayor potencia europea con 5 mil billones. No es nuevo que tenga dificultades con en lenguaje económico, viene sufriéndolo públicamente desde que es candidato en primarias. Paradójicamente la economía no es su fuerte siendo doctor en la materia. Un punto negativo para la universidad privada.
Ustedes dirán que Alberto Núñez Feijóo mintió mucho, utilizó argumentos falaces para enquistar el debate o hacer sentir incómodo a su contrincante. Para eso hay que tener capacidad, más cuando se hace sin que se mueva un solo músculo de la cara. Lloran que ha hecho Gish Gallop, una espiral de mentiras y falacias para vencer en el combate televisivo, y pese a que no fue tan así, es curioso que un universitario de la pública sepa de ese recurso dialéctico. Punto para la pública.
Frente al Gish Gallop económico había un doctor en la materia enfrente, tenía fácil salir airoso y más siendo gobierno (tiene los datos). Pero parece que la universidad privada no forma tan bien a sus alumnos. Sí parece que les hace ser un poco prepotentes y poco hábiles en el análisis rápido. Prepotencia porque parece que no preparó bien el debate y poca habilidad ya que pudo decir, cuando el pepero mostró el cartelito de comparación de la UE, que faltaban como doce países. Para esto no hacen falta estudios, sino capacidad.
Aquí mismo, cuando Sánchez dijo en estampida que quería seis debates durante la campaña, se advirtió que aquello era una salida de pata de banco del presidente del Gobierno. El histórico ha demostrado que jamás ha ganado un debate. Ni a Patxi, ni a Susana, ni a José Antonio, ni a Eduardo, ni a nadie fuera del PSOE. ¿De verdad esperaban derrotar a Feijóo sin sudar? ¿Se ha creído lo que le dicen sus palmeros de que su inteligencia es única (se entiende que para bien, no para mal)?
La realidad es que la universidad privada ha mejorado bastante, al menos algunas universidades no todas, pero en la época de la licenciatura de Sánchez no. Ni con el doctorado según se observa. Un chaval de la universidad pública ha conseguido no ser derrotado –en realidad los dos candidatos han salido bastante tocados– por uno de la privada. Parece que la igualdad de oportunidades acaba funcionando. El chaval de la pública poniéndole las cosas complicadas al niño pijo. Está muy bien saber inglés, pero si no tienes nada con que utilizarlo…
En un lapso temporal breve se han producido una serie de circunstancias vinculadas a los intelectuales. Por un lado, un manifiesto de intelectuales de “izquierdas” pidiendo que se vote contra aquellos que vetan (haciendo un veto, vamos) y, por otro lado, un artículo de Víctor Lenore sobre la publicación de un libro de la Fundación Disenso sobre la “exclusión” del intelectual de derechas puro. ¿El mundo de la intelectualidad en campaña? Pues aunque parezca que sí, no.
Si se quedan con que un intelectual es aquel que utiliza el intelecto, que no la inteligencia, para trabajar, tienen millones de intelectuales en España. Si el concepto de intelectual se restringe un poco más a quienes no solo piensan sino que estudian, leen y escriben entonces la reducción del monto de personas intelectuales, al menos en España, queda más restringida. Si a eso le añadimos que tengan una participación en el foro público, analizando, criticando o exponiendo sus conclusiones realmente intelectuales, lo que se dice intelectuales tenemos pocos o casi ninguno en España.
La digitalización de los medios de comunicación ha traído consigo un tipo de columnismo, que ya existía en los tiempos de la dominación del papel pero ahora es el mayoritario, donde cualquier ganapán tiene columna propia y vomita en ella la primera ocurrencia que le viene a la cabeza y que encaje con la imagen que se ha creado de él o ella misma y con el sesgo del periódico en el que escribe. De este tipo hay un abuso y exceso de periodistas, a uno y otro lado del espectro político-mediático, que han pasado de dar noticias a intentar ser la noticia. Son imágenes de marca (propia) que se deben vender y para ello cuanto más salvaje y menos inteligente la columna, mejor.
El problema es el arrastre que hacen con los demás columnistas, pues gentes que podrían analizar, advertir u opinar con consistencia, por capacidad, acaban atrapados en la bazofia del pensamiento light, macarra y/o banal. La “banalización del intelectual” podría llamarse a este proceso del espacio público de debate y confrontación de ideas. Cualquier abogadilla acaba en programas de radio y escribiendo libros sin tener la capacitación suficiente. O cualquier tuitero joven haciendo vídeos de dos minutos (como pueden comprender ninguna idea desarrollada puede caber ahí) acaba como referente de cierta parte del espectro (con su libro correspondiente). De hecho, si se fijan bien, aquellas personas que salen y acaparan la radio y/o la televisión son los que acaban publicando libros. Esos mismos que casi nadie lee y que acaban descatalogados al año de haber sido publicados.
Claro que existen buenos columnistas y buenos intelectuales (como hay buenos periodistas de investigación) pero casi en los márgenes del sistema mediático. Se pueden encontrar buenas columnas de intelectuales en algún periódico regional, en alguno de corte católico, en alguno nacional –casi por casualidad–. El resto son columnistas que lanzan sus prejuicios para confirmar los prejuicios de quienes les leen. Una retroalimentación espectacular, banal y carente del más mínimo atisbo de reflexión. Ninguno, o casi ninguno, pone en cuestión que podría estar equivocado. Bien al contrario se pontifica desde una supuesta infalibilidad de no se sabe bien qué.
En el artículo de Lenore se reflejan las críticas de la derecha intelectual porque los partidos de derechas no les quieren pues no desean posiciones fuertes. Posiciones de derechas de verdad. Lo mismo ocurre en la izquierda. Miren el patronato de la Fundación Pablo Iglesias del PSOE y verán los grandes intelectuales que hay allí. Los partidos políticos en general no desean intelectuales porque mantienen un sentido crítico y eso molesta a los que están instalados en la canonjía y el poder. Claro que nadie del mundo de la política (entendido globalmente y más allá de los partidos) quiere a intelectuales cerca, lo que más les molesta son las críticas de los “suyos” porque quedan desarmados. Aunque ahora en la izquierda se han inventado lo de los neorrancios o rojipardos.
En términos generales lo que se quiere son activistas. Esto es, personajes con apariencia de intelectual pero que, como sucede con los columnistas periodistas, trabajen dentro del espectáculo; utilizando los prejuicios de grupo para masificar, amoldar y desmovilizar; que entren en el agonismo propio de esta época de bastardía democrática; y esencialmente no dialoguen con el otro. Porque el otro ya no es más un igual que yo, un ser fraterno sino un enemigo en potencia, un rival, un antiyo. Y no se crean que Eric Zemmour o Vanessa Kaiser (buen, en general toda la familia Kaiser) son intelectuales, no, son activistas con un perfil de intelectualidad pero que reproducen los prejuicios propios del lugar donde se encuentran posicionados.
A todo ello hay que añadir otra situación que, en parte, es reproducción de lo que sucede en el ámbito académico y musical: la rueda de columnistas y/o intelectuales. ¿Qué es? Pues algo tan sencillo como que los de un mismo círculo se citan unos a otros, se magnifican unos a otro, se colocan unos a otros. Por eso ustedes siempre verán las mismas caras en los platós de televisión, en los estudio de radio y en las columnas de los periódicos. Una gran limitación del espacio público que se llena de opinólogos, doxósofos, correveidiles y en muy pocas ocasiones de intelectuales. Y haberlos haylos, aunque hoy es cada vez más imposible que un Louis Althusser, un Raymond Aron, un Augusto del Noce, o un Norberto Bobbio aparezcan en lo mediático.
Todos esas personas estúpidas que alertan de la llegada del fascismo seguramente ni se han parado un minuto a mirar el programa electoral, lo que escriben en la fundación Disenso o lo que dicen, más allá de los cortes mediáticos, en sus mítines. Realizar un esfuerzo tan grande no está entre sus planes porque ni se han leído, ni han mirado, ni han escuchados a los que dicen los suyos propios. Si alguien se tomase la molestia de analizar el fenómeno Vox vería que, más allá de cierto postureo rancio-nacionalista, tan solo hay un enorme vacío que se llena con ideología evangélica más chulería. La realidad es que, en la práctica –algunos si fuesen marxistas de verdad y no de postureo sabrían aquello de teoría y praxis–, no son muy diferentes del PP de siempre.
Santiago Abascal gusta de “soltar perlas” en todas las campañas electorales. Que si el moro nos va a invadir. Que si media España tiene sus casas ocupadas. Que si están quitando el trabajo a los españoles. Que si esto y lo otro. Al final ¿qué hace donde gobierna en coalición? Nada, salvo abrir un chiringuito tipo Oficina antiocupación, colocar a algún amigo y a vivir que son dos días. Porque saben perfectamente que, al no tener competencias, cualquier oficina de ese tipo sirve para poco o nada y la gente acude antes a un abogado, que es el que le va resolver el problema de verdad.
Si hubiesen leído, los críticos, el programa económico –incluso si lo hubiesen leído los que les votan– verían que de cada seis, siete propuestas son contradictorias con las demás. En realidad las únicas propuestas que tienen congruencia son las propias de lo que se ha dado en llamar libertarismo liberal. O ¡sálvese quien pueda y a los autónomos que les jodan! Un programa económico que no asusta nada, pero nada, al gran capital o a la fracción dominante. Nada de patriotismo económico, ni nada por el estilo. En la práctica se observa que tampoco les importan los productos españoles de exportación cuando transitan hacia EEUU. Como son amigos, más cuando estaba Donald Trump, calladitos. Marine Le Pen es más patriota en términos económicos que ellos, por no hablar de su actual musa Giorgia Meloni.
Es curioso que los progres del wokismo inilustrado, esos nitzscheanos de izquierdas, se quejen y alarmen porque Abascal y su tropa hayan dicho que va a eliminar la Ley Trans. Que eso va a quitar derechos. Pensando que la izquierda española, la izquierda de verdad, la silenciada y vetada, también lo dice, igual es que no son derechos sino algún tipo de metedura de pata. Lo que sí es algo sumamente contradictorio y que demuestra que la inteligencia les sale por el culo, es esa frase de Abascal sobre que allí donde tengan las responsabilidades de Cultura harán lo que quieran. Toda la vida quejándose de la cultura de la cancelación, del #MeToo, de la ideología de género y cosas por el estilo para acabar siendo unos censores culturales.
Miguel Ángel Quintana Paz, director académico del ISSEP y vinculado a Disenso, ha escrito y explicado en televisión lo terrible que supone esa manía de vetar, de prohibir, de silenciar y mal informar de la izquierda postmoderna. Abascal se ha derretido al escucharle y ahora, en la práctica, viene a hacer lo mismo de lo que se queja. Y no solo eso sino que afirma que hará lo que le salga del nacle. Será que hará aquello que no sea contrario a las leyes ¿no? Será que hará aquello que haya programado y presupuestado ¿no? Será que defenderá, como ha dicho hasta saciarse, la libertad de expresión y pensamiento ¿no? ¿Será que han empezado así en dos o tres sitios para marcar territorio y luego tragarán con lo que haga falta, como tragaron en Andalucía con Blas Infante abrazados al PP?
Teoría y praxis. Una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen. Y decir, dicen muchas cosas, muchas bravuconadas pero hacer, lo que se dice hacer, hacen poco. Trincar subiénsose los sueldos en ayuntamiento y autonomías, o montar chiringuitos oficiales para vivir de la mamandurria. O la enorme estupidez de eliminar las autonomías o revertir la educación y la sanidad a la administración central. No son tan idiotas, desde luego Jorge Buxadé no lo es, como para saber que para revertir esas competencias el único camino es que cada Comunidad modifique sus estatutos de autonomía.
¿Piensan en Vox que el PP va a perder una buena cantidad de colocados en Sanidad y Educación? De hecho, en cuanto Vox coloque a unos cuantos se olvidará. Y lo de las Autonomías solo se puede hacer modificando la Constitución. ¿Van a abrir el melón de la reforma constitucional sin consenso, sin mayoría y con la posibilidad de que quede peor aún? No son más que mentiras y saben que lo son. Bravuconadas para aparentar que son soberanistas, muy mucho españoles y alejados de las élites. Nada de eso. Ni fascistas, ni obreristas, ni soberanistas.
Abascal sabe van a molestar con sus bravuconadas a los biempensantes y a esa izquierda postmoderna que se piensa que el derecho, si es el suyo, es intocable pero el resto se puede debatir y modificar. Cuando Pedro Sánchez advierte que lo que está en juego es la democracia, especialmente la que no existe en el PSOE, es preso de esa mentalidad donde el debate está cercenado y la libertad de expresión coartada. Lo mismo que dicen haría/hace Vox. En este juego de trileros en el escenario del espectáculo político, todos utilizan ciertos símbolos –aunque habría que llamarles fetiches ideológicos– para movilizar. Luego acabarán haciendo lo que les dejen sus jefes, que no son los ciudadanos.
A Santiago se le va la fuerza por la boca y la inteligencia por las posaderas. Y verán como traga, como está tragando su amiga Meloni en Italia, con 500.000 inmigrantes para ocupar puestos de trabajo y precarizar aún más el mercado laboral español. Ni son soberanistas (rancio-nacionalistas), ni son obreristas, ni son católicos, ni son nada de lo que dicen ser. Bravucones generados por la oligarquía empresarial española. Como lo fue Ciudadanos. Si Albert Rivera hubiese sido inteligente hoy estaría presentándose a estas elecciones como vicepresidente del Gobierno y no tendría que estar persiguiendo chavalas en fiestas de empresarios. Abascal durará lo que quieran quienes les financian. Mientras tanto bravuconadas para engatusar a estúpidos y potenciales antisistema de derechas. Lo mismo que Sumar por la izquierda.
Post Scriptum. Si se toman la molestia de realizar una comparación, verán que las propuestas “morales” de Vox son las mismas que los evangélicos estadounidenses. Las mismas. También han copiado a Trump en el vídeo de los votantes hispanoamericanos. No dan más de sí.
Les presentamos las novedades de ficción, reediciones y no ficción literaria de esta semana. Como siempre, se hará un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales y/o las distribuidoras sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.
Narrativa
Lucy Clifford, La otra madre, Beetruvian, 18€
Una madre amenazante con cola de madera y ojos de cristal. Una muchacha que vive justo en el borde del mundo. Un pez de juguete al que le gustaría ser real. Los relatos que componen este libro esconden entradas y ventanas a un mundo más inquietante, amenazador, mágico. Son cuentos que invitan a la reflexión, pero que no la concluyen sino que sirven de inspiración, entre la ternura y la pesadilla.
Reyes Salvador, Dinero caído del cielo, Pregunta, 17€
Caminando entre sucesos reales –el misterioso accidente del avión LeO 451 y la travesía de las madres de Peraltilla en pos del encuentro con sus hijos en el frente (Guerra Civil)– y personajes auténticos a la par que ficticios, esta novela reúne emoción, ternura y sensibilidad, recuerdos y pasiones, para reivindicar a una generación de la que todavía no se ha escrito todo.
Julia Otxoa, El hombre del espejo, Eolas, 16€
En los ochenta y un relatos breves y microrrelatos que integran El hombre del espejo, Julia Otxoa ejerce la escritura como un acto de responsabilidad. Su mirada vertida sobre la realidad circundante le devuelve un mundo a menudo incomprensible, por su violencia, su injusticia, su crueldad, su mentira, su insolidaridad o su desigualdad. Es tal la perplejidad que una aproximación realista se torna insuficiente, y la realidad aparece teñida de lo absurdo, lo surrealista, lo extraño, lo maravilloso, lo fantástico o lo distópico. El volumen da cuenta de horrores políticos y sociales con el empleo de diversos recursos: combinatorias de una misma anécdota; la predisposición a concebir la realidad de manera esponjosa, porosa y permeable a la filtración de lo insólito; bellas imágenes visuales; objetos extraordinarios; seres y hechos prodigiosos; guiños intertextuales; lenguaje metafórico; y numerosas interpelaciones, porque eso es, en definitiva, este libro, literatura que nos interpela. Lo excepcional y extraño por insólito que recorre El hombre del espejo no se presenta desde la sorpresa o la imposibilidad, sino como parte integral de lo real. Es al mismo tiempo un modo, un código de lectura, pues, en la obra de Julia Otxoa, lo fabuloso, lo fantástico y la maravilla descodifican la realidad, la traducen y, en cierto modo, ayudan a penetrarla con la clara intención de discutirla.
Josephine Tey, Las arenas cantarinas, Hoja de Lata, 22,90€
De baja por fatiga mental, nuestro elegante inspector Alan Grant, de Scotland Yard, viaja rumbo a Escocia para disfrutar de unas fugaces vacaciones en la granja de su prima Laura. Sus planes no van más allá de pescar en compañía de su primo pequeño Pat, experto en cebos monstruosos, tomarse la obligada «copita de antes de cenar» con Laura y su marido Tommy o esquivar con disimulo a las variopintas candidatas solteras que su prima acostumbra a hacer desfilar ante él. Sin embargo, en el tren nocturno que lo conduce a su retiro, un hombre aparece muerto en un vagón. Tentado por las enigmáticas líneas de un poema garabateadas por el difunto en un periódico, Grant no duda en zambullirse en este inesperado caso, cuyo rastro lo conducirá hasta las remotas Hébridas Exteriores y más allá de los confines de la gris Britania. No hay médico ni nervios que puedan frenar el instinto policial de este afable y certero inspector.
Abraham Guerrero Tenorio, Las luces de Hannover, El Paseo, 12€
Un secuestro es el punto de partida en esta novela. A partir de este suceso se despliega una concatenación de situaciones y personajes que se ven afectados, directa o indirectamente, por las consecuencias del rapto. Dividida por capítulos a modo de relatos interpolados, con una mezcla de estilos según la narración, se establece un juego de géneros en el que la inmigración, el acoso, el coltán, la infidelidad, el suicidio o la propia literatura se erigen como temas secundarios de un thriller que abandona sus cauces tradicionales y adentra al lector en un laberinto de sospechas, conjeturas y culpabilidad.
Thomas Browne, Musaeum clausum o Bibliotheca abscondita, Interzona, 9,90
La obra de Sir Thomas Browne es de una rareza alucinante. Se trate de medicina, esoterismo, teología o ciencias naturales, Browne escribe siempre con el gesto del anticuario. Su erudición barroca, más apasionada que verídica, es capaz de mezclar la alquimia con los peces que comió Jesús al resucitar, la cetrería con los versos ropálicos, los túmulos funerarios con las respuestas del oráculo de Apolo en Delfos.
Solo un escritor tan sabio y versátil como Italo Calvino podía llevar a buen término la tarea de seleccionar los doscientos mejores cuentos de la tradición popular italiana, acompañados de un extenso prólogo y anotados por el propio Calvino. A lo largo de dos años Calvino escogió, entre narraciones recopiladas durante casi dos siglos, las versiones más bellas y originales y las tradujo al italiano a partir de los dialectos en que habían sido compiladas. Una verdadera joya de la tradición popular italiana que nos llega de la mano de uno de los grandes maestros de la literatura universal.
Italo Calvino, Marcovaldo, Siruela, 16,95€
Compuesto por veinte relatos, cada uno dedicado a una estación del año, por lo que el ciclo de las estaciones se repite cinco veces, y protagonizados por el mismo personaje, ¿es Marcovaldo, o sea Las estaciones en la ciudad un libro para niños? ¿Para jóvenes? ¿Para adultos? ¿O, más bien, uno donde Calvino expresa su propia relación, perpleja e interrogante, con el mundo?
Petra Hulová, El Movimiento, Funambulista, 18,50€
La novela transcurre en un futuro cercano donde el Movimiento ha creado una nueva sociedad dirigida por mujeres, basada en la ideología de que estas deben ser valoradas por sus cualidades espirituales, y no por sus atributos físicos. Para consolidar su posición, el Movimiento ha creado una red de Instituciones donde los hombres se someten a un programa despiadado e intensivo de reeducación, diseñado para erradicar las ideas de dominación masculina y de cosificación sexual de la mujer.
Con ecos de El cuento de la criada, pero poniendo a las mujeres al mando, esta novela, que suscitó debates encontrados en Chequia, desafía e inquieta con su visión escalofriante de una utopía feminista, y plantea importantes cuestiones éticas sobre hasta dónde se puede llegar para conseguir un mundo verdaderamente igualitario, al tiempo que advierte de los peligros que acechan tanto en el Mundo Antiguo como en el Mundo Nuevo.
Miquel Giménez, Operación Barcelona: matar a Hitler, Sekotia, 21,95€
Separatistas, nazis, servicios secretos, masonería, conspiraciones, romance… Todos los elementos necesarios para conformar la conspiración más deseada. Hitler ha invadido España para hacerse con Gibraltar. Franco se ha exiliado por no plegarse a las intenciones del Führer. Cataluña ha conseguido separarse de España, convirtiéndose en un protectorado nazi. El único país que resiste ante el Tercer Reich son los Estados Unidos, una vez caída Gran Bretaña y con la URSS a punto de rendirse. Los servicios secretos norteamericanos planean atentar contra el líder nazi durante su visita a Barcelona con motivo de la Diada catalana. Y un anarquista escéptico y descreído es reclutado para cumplir con la misión. Miquel Giménez aparece con una novela increíble que podría haber sido cierta. Los personajes descritos, los diálogos rápidos e inteligentes y la trama meticulosamente estructurada, nos llevan hasta el final sin descanso. ¡Una novela adictiva!
Gráfica, Ilustrados, Cómic
Antonio Hitos, Inercia, Astiberri, 19€
Inercia es la historia de Jaime y Juan, dos amigos estancados en su propia rutina que, como la mitad de su generación, viven al día intentando arañar las contadas posibilidades que este mundo grande puede ofrecer a la gente pequeña. El desencanto cotidiano ha ido poco a poco aplastando su juventud, pero la insatisfacción crónica les impide aceptarlo y dejarla escapar. En un esfuerzo continuo por adaptar las expectativas a ese futuro incierto, los protagonistas tendrán que sobreponerse al inmovilismo y tomar las decisiones que les permitan salir a flote. Los planes de vida que habían imaginado ya no valen nada. Antonio Hitos plantea el relato de un estado de ánimo, donde jardines mutantes, cucarachas parlantes y ojos voladores empujarán a los personajes a entender por qué la desidia los ha paralizado por completo.
Poesía y Teatro
Paul Legault, Los otros poemas, Kriller 71, 15,70€
¿Hay una libertad en la forma? Es decir, ¿podemos ser libres (e incluso más libres) cuando asumimos las restricciones de una forma? Legault nos dice que sí, y lo hace de manera gozosa y rotunda. A partir de la disposición firme y, a la vez, casi fantasmal del soneto, estos poemas se despliegan en conversaciones imposibles, fragmentos de teatro absurdo y gags poéticos.
Daniela Martín Hidalgo, La piel, la pulpa, el gusano, la semilla, Pre-Textos, 16€
Daniela Martín Hidalgo (1980), licenciada en Filología Hispánica. Es traductora del inglés y el neerlandés, idioma este último del que ha traducido varios ensayos del escritor antifascista Menno ter Braak recogidos en «El nacionalsocialismo como doctrina del rencor y otros escritos» (2022).
Ramón de la Serna, La noche inclinada, Espuela de Plata, 14,90€
La noche inclinada, obra de teatro escrita a principio de los años sesenta del siglo XX, está compuesta por tres jornadas y ahonda en los recovecos del alma de José Miguel Carrera -uno de los héroes más controvertidos de la independencia hispanoamericana- en el momento más difícil y atormentado de la vida, o sea cuando se encuentra cara a cara con la Muerte, a la que se entrega sin miedo y sin remordimientos, consciente de haberlo dado todo por su patria, honorándola siempre. Tras su fusilamiento, tocará a la Noche protegerle de la Envidia y de la Muerte y otorgarle la posibilidad de brillar para la eternidad.
Nuria Antón, Diario de precipicios, Eolas, 10€
La vida es un poema de cambio. Un juego donde, el poeta, puede ser precipicio.
Mar Sancho, Maneras de imaginarnos, El Desvelo, 14,96€
Los premios literarios del Gobierno de Cantabria 2022 recayeron en Ángel Silvelo Gabriel, en la categoría de novela corta ‘José María de Pereda’, por su obra ‘Los dioses perdidos’; en Mar Sancho Sanz, en la de poesía ‘Gerardo Diego’, por ‘Maneras de imaginarnos’; y en Rosario Díaz Monroy, en la de cuentos ‘Manuel Llano’, por ‘Animales solitarios’.
El Desvelo Ediciones edita desde hace una década el libro ganador en la modalidad de poesía, en este caso ‘Maneras de imaginarnos’. Según el jurado, se trata de un poemario «muy bien estructurado y homogéneo» en 33 cantos, creando un libro «muy literario, orgánico y denso». Con una «cierta estética nerudiana», en los poemas cobran especial relevancia la memoria y el amor, que se evoca en contextos donde la naturaleza adquiere «una fuerte presencia como elemento del recuerdo».
La riqueza del vocabulario, el medido sentido del ritmo poético y la belleza sensual de las imágenes empleadas por la autora confieren al libro una «gran calidad», según el jurado.
Paul Valéry, La joven parca y otros poemas, Visor, 12€
Paul Valéry (Sète, 1871 – París, 1945) es el prototipo de la llamada «poesía pura» y uno de los poetas más influyentes y considerados del siglo XX. Su obra está basada en el escepticismo y la tolerancia, despreciando las ideas irracionales y dudando de la inspiración poética, exaltando el trabajo, la conciencia y la razón como las bases de la creación poética.
«Su espíritu, sin abandonar su rigor, supo conservar todo su valor poético e introducir, incluso, en su obra creadora ese rigor que en general puede considerarse como antagónico al arte y que, al contrario, transforma el arte de Valéry en un milagro de perfección». André Gide
No ficción literaria
Guillermo de Torre, Literaturas europeas de vanguardia, Renacimiento, 29,90€
Literaturas europeas de vanguardia (1925), obra temprana de Guillermo de Torre, se convirtió, en su momento, en una perfecta guía para recorrer y comprender las distintas estéticas de comienzos del siglo XX. Verdadero norte para los críticos y escritores de la época y excelente canon para establecer divisiones y subdivisiones en los diversos ismos europeos, este manual –ampliado en una segunda edición de 1965, con diferente título y con revisión de contenidos– supone un resumen y cierre de un período de avanzada creatividad, y resulta decisivo –a la vez– para abordar y continuar otros estudios y análisis posteriores. Las lecturas decisivas de Ortega y Gasset y Jean Epstein –entre otras– constituyeron la base ideológica, en este primer ensayo del autor madrileño, para desarrollar sus ideas literarias. La aportación de datos y el análisis ofrecido han sido determinantes para estudiar con rigor las primeras vanguardias.
Max Aub, María Teresa León y Rafael Alberti, La amistad, patria de los sin patria, Renacimiento, 19,90€
Este libro ofrece la edición del epistolario inédito cruzado entre Max Aub, María Teresa León y Rafael Alberti entre 1953 y 1972, fecha de la muerte de Aub. La fecunda colaboración empezada en los años de la guerra civil española se reanuda gracias al contacto epistolar, que aborda asuntos relativos al desarrollo de proyectos colectivos, como la revista Los Sesenta, y a la ingente tarea editorial desplegada en México, Argentina e Italia para difundir la obra de los refugiados españoles, brindando asimismo importantes datos sobre la gestación de textos fundamentales de la literatura exílica, cuales Memoria de la melancolía, Roma, peligro para caminantes y La gallina ciega.
Soledad Cavero, Evolución y conciencia en la obra de Juan Ramón Jiménez, Visión Libros, 10€
Este pequeño estudio sobre la vida y obra de Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel en 1956, es un aporte centrado en su mundo interior. Mundo que le condujo hacia su propio descubrimiento teniendo como guía la palabra. Palabra que reverenció hasta el final de su vida con tal de obtener sus frutos más conseguidos e imperecederos. Para Juan Ramón Jiménez la poesía fue luz y camino.
Les presentamos las novedades de ensayos, historia y otro tipo de lecturas (vinculadas a la no-ficción) que se publican en España. Como es usual, la presentación de las obras se hace tomando los textos de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.
Ensayos
Nadia Urbinati, Pocos contra muchos, Katz, 13€
El siglo XXI está jalonado por una serie ininterrumpida de manifestaciones populares que han llevado el descontento generalizado a las calles. De Occupy Wall Street a las primaveras árabes, de los indignados a los chalecos amarillos o a los levantamientos en Chile, Hong Kong y el Líbano, estamos en presencia de una nueva forma del conflicto, la rebelión contra la función de liderazgo tradicional que “unos pocos” exigieron y mantuvieron durante décadas. No es solo el conflicto de “los muchos” contra los ricos y poderosos, sino también contra los dirigentes y los propios partidos políticos, entre los que ostentan el poder y los que sienten que no cuentan para nada.
En esta obra, Nadia Urbinati explora el corazón del mecanismo democrático –el choque entre los “pocos” y los “muchos”– bajo las nuevas formas que está adquiriendo en el presente. Con la agudeza que la caracteriza, identifica, bajo una tematización precisa y sugerente, los principales rasgos del conflicto político en la sociedad contemporánea.
Randolph Bourne, La guerra es la salud del Estado, Ediciones El Salmón, 12€
En 1918, cuando casi todos los progresistas americanos apoyaban la guerra y la participación en ella de su país, Randolph Bourne (1886-1918) un joven intelectual escribía un lúcido ensayo antibelicista: según él, la guerra revelaba el verdadero rostro del Estado, que se servía de ella para extender su dominio en el extranjero y aplastar toda disidencia interna con leyes de excepción. Allí figura el aforismo que le hizo célebre: La guerra es la salud del Estado.
Bourne mostró desde joven un talento precoz para la escritura, colaborando con medios progresistas como The Atlantic Monthly o The New Republic. Pero simpatizaba cada vez más con la causa de los trabajadores, identificándose con los explotados y oprimidos por experiencia directa derivada de su discapacidad física (era un jorobado de 1,50 m con el rostro deforme) y su precariedad laboral. Desde 1914, su inflexible postura antibelicista lo enfrentó a casi toda la izquierda americana, que lo marginó y expulsó de sus medios.
En los textos que presentamos aquí, «La guerra y los intelectuales» y «El Estado», Bourne ejecuta un análisis mordaz de cómo el intelectual progresista americano, aliándose con las fuerzas más reaccionarias, abandona su pacifismo e internacionalismo por una guerra «en pos de la democracia», y muestra al Estado en tanto que maquinaria para borrar toda disidencia e imponer un pensamiento único.
Jonathan Ramos, Crítica de la razón crítica, Sekotia, 23,95€
Jonathan Ramos, a través de esta obra, ofrece la información necesaria para conocer y comprender el entramado político, económico y social que se ha gestado desde la antigüedad hasta nuestros días, conformado por un pensamiento único y débil. Ofrece una visión serena y explica que la muerte de Dios, más bien provocó la muerte del hombre al aniquilar conceptos como dignidad humana para ser solo consumidor de placeres y bienes aparentes, con la consecuente pérdida del sentido de la vida, la belleza y la bondad. ¿Por qué la diosa razón no es suficiente para mantener vivo al ser humano? ¿Qué sucedió al trasladar la teología luterana a la vida política y social?
El texto, minuciosamente elaborado, deja claro cómo han influido a lo largo del tiempo, las críticas y propuestas de Marx y Nietzsche en el comportamiento humano, pero también cómo sus escritos han sido manipulados en la práctica y trasladados a circunstancias ajenas a las cuestiones concretas que les inspiraron en su época. También señala la influencia de Hobbes y Hegel; la ligereza con la que se ha dado asentimiento a autores como Foucault y Derrida; el regreso de los sofistas y los estragos de los imperialismos de toda índole, sean religión-estado o autoritarismos socialistas y liberales.
Concluye con lo que podemos considerar consecuencias del Progresismo: Posthumanismo, Transhumanismo, neonihilismo, y neo-cinismo. Cataloga los orígenes de las guerras, las migraciones, la trata de personas, la pobreza extrema, las ideologías desfragmentadoras como parte de la crisis decadente de las últimas décadas. Frente a este catálogo de deconstrucción social, Ramos ahonda en los fundamentos metafísicos de la antropología filosófica para defender la dignidad humana, el orden como custodio del ser ontológico de la persona y la verdad para el diálogo social, entre otros aspectos. Es una obra que pone en diálogo a filósofos de todos los tiempos a los enfrenta con situaciones actuales del siglo XXI, como economía, política, sociología, antropología, medicina, investigación científica, neurociencias, tecnología, ciberespacio, centrando la trascendencia con perspectiva de comunidad. Crítica de la razón crítica, debe ser leída para comprender las causas que generan la incertidumbre de hoy, es decir, el desconcierto existencialista, ya sea global o local.
Rodrigo Gómez Lorente, Ser conservador es el nuevo punk, La Esfera de los Libros, 18,90€
Si hablamos de Occidente y de Europa, voces muy distintas alertan del agotamiento de una civilización sin rumbo, desorientada, que ha renunciado a cualquier idea de identidad compartida y de comunidad estable en favor de la atomización y del consumismo más crudo.
Los principios conservadores son el nuevo punk porque ideas que hace pocas décadas parecían perfectamente asumidas —como la importancia de la familia para la protección y el arraigo; la legítima conservación de las identidades locales; el valor del sentido de trascendencia, de belleza o de cultivo del espíritu— están hoy marginadas, cuando no son directamente atacadas por un nuevo espíritu inquisidor.
Ser conservador es ante todo un instinto, y un grupo de jóvenes ensayistas agrupados en torno a la Revista Centinela lo recuperan aquí con referentes intelectuales, reflexiones y propuestas no solo para resistir, sino para intentar construir una alternativa.
Historia y Biografías
José Manuel Cuenca Toribio, Historia de la Segunda guerra mundial, Almuzara, 27,95€
La Segunda Guerra Mundial es sin ningún género de dudas uno de los capítulos más decisivos del siglo XX y, por ende, de la historia universal. Su influencia en las décadas posteriores marcará el sino de las principales potencias del orbe y trazará el devenir de los pequeños países, sometidos en mayor o menor medida al legado de la trágica confrontación. Sin embargo, a pesar de los ingentes y muy notables trabajos publicados desde entonces, todavía hoy persisten aspectos necesitados de un fino análisis, de una mirada exenta de subjetividad y movida por el rigor y la veracidad de los datos. A esa aspiración pretende dar respuesta esta imprescindible obra de José Manuel Cuenca Toribio, uno de los historiadores más conspicuos de su generación, que retoma aquí un texto cuasi mítico, publicado al filo de la década de los noventa, para enriquecerlo con nuevas aportaciones que configuran un libro esencial, de consulta obligada para todos aquellos que deseen conocer las claves que sellaron aquella descomunal contienda. Una obra de referencia, insólita en el ámbito historiográfico español, sobre la Segunda Guerra Mundial. En sus páginas se abordan los prolegómenos de la conflagración, las fulgurantes campañas del ejército alemán en Polonia y Francia, pasando por la entrada en el conflicto de Estados Unidos tras el bombardeo nipón de Pearl Harbor o la épica defensa rusa de Stalingrado, hasta desgranar sus decisivas secuelas en el panorama internacional resultante.
Antonio J. Candil, El mito de la batalla de Inglaterra, Almuzara, 19€
A mediados de junio de 1940, la esvástica alemana ondeaba prácticamente en toda Europa occidental, a la vez que el país podía presumir de solidas alianzas con Italia y España. Sin embargo, Gran Bretaña, en pocas semanas, lejos de avenirse a un tratado de sumisión pacifica, pudo plantar cara en la conocida como batalla de Inglaterra y preservar su independencia, así como su libertad de acción. Para España, este hecho llegó incluso a ser definitivo, marcando a partir de octubre de 1940 un claro viraje en el posicionamiento de Franco, al socavar la frágil confianza que Hitler le ofrecía. Antonio J. Candil nos ofrece un exhaustivo trabajo, perfectamente documentado y amenamente narrado, sobre los detalles que pusieron sobre el tapete un exceso de confianza y cierta descoordinación dentro del Alto Estado Mayor germánico.
A través de sus protagonistas, el libro nos presenta una certera visión sobre lo acaecido durante el verano de 1940, permitiendo al lector comprender la posterior evolución de la Segunda Guerra Mundial a partir de la «no derrota» del Ejército británico y las nefastas consecuencias que para Alemania va a tener la sobrestimación de su Fuerza Aérea, a la vez de un incomprensible desinterés por el control militar del canal de la Mancha. La detallada secuencia de decisiones, que por acción u omisión se van a producir, ayuda a entender las causas por las que la guerra se acabará convirtiendo en un conflicto global, en lugar de ceñirse solo a suelo europeo. «Sin duda, para los amantes de la historia militar, la lectura de estas páginas nos otorga una visión poliédrica bien fundamentada sobre los eventos acaecidos durante aquellos meses centrales de 1940, un período de los más intensos de la historia moderna, donde además de enorme arrojo y heroísmo en el campo y cielo de batalla, la estrategia militar fue superada por decisiones incompetentes que solo beneficiaron al que supo priorizar con audacia la iniciativa en la acción».
Douglas M. O’Reagan, La tecnología arrebatada a los nazis, Pinolia, 29,95€
Basándose en archivos desclasificados, O Reagan explica las razones por las que estadounidenses, británicos, franceses y soviéticos quisieron controlar y explotar la ciencia y la tecnología alemanas en medio de una feroz competencia interna y externa en los albores de la Guerra Fría. Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciencia y la tecnología alemanas supusieron una amenaza aterradora para los Aliados. Combinadas con la excelente reputación de Alemania en ciencia e ingeniería, estas armas avanzadas, que incluían cohetes, misiles V-2, tanques, submarinos y aviones a reacción, dieron una preocupante credibilidad a la propaganda nazi sobre las futuras «armas milagrosas» que decantarían la guerra decisivamente a favor del Eje. Una vez finalizada la guerra, las potencias aliadas se apresuraron a apoderarse de las innovaciones en casi todos los campos de la tecnología industrial y la ciencia académica de la Alemania ocupada. La tecnología arrebatada a los nazis narra cómo los aliados occidentales reunieron equipos de expertos para recorrer la Alemania derrotada en busca de secretos industriales y del personal técnico que pudiera explicarlos. Enjambres de investigadores reclutados en la industria, las ramas militares y las agencias de inteligencia invadieron las fábricas e instituciones de investigación alemanas. Incautaron o copiaron todo tipo de documentos, desde solicitudes de patentes hasta datos de producción de fábricas o revistas científicas. Interrogaron, contrataron y a veces incluso secuestraron a cientos de científicos, ingenieros y otro personal técnico. Se apoderaron de bibliotecas académicas, compitieron celosamente por los químicos y conspiraron para negar los frutos de la invención alemana a cualquier otra tierra, incluida la de sus aliados.
Adrian Geiges y Stefan Aust, Xi Jinping, La Esfera de los Libros, 19,90€
Xi Jinping ha sido reelegido por unanimidad presidente de la República Popular y secretario general del Partido Comunista para un tercer mandato. Nadie acumula tanto poder desde Mao Zedong. ¿Cómo piensa y a qué aspira el líder supremo de la mayor dictadura del planeta?
Hijo de uno de los héroes de la guerra civil, Xi creció como vástago de la «nobleza roja», pero su padre cayó en desgracia y fue encarcelado. Él sufrió humillaciones públicas durante la Revolución Cultural y fue deportado al campo, donde vivió en cuevas y tuvo que convertirse en el más maoísta para sobrevivir. Se rechazó su entrada en el partido diez veces, hasta que fue aceptado en 1973 y logró prosperar.
Xi es hoy mucho más popular que sus predecesores y abandera un robusto nacionalismo. China está muy cerca de convertirse en la primera potencia mundial y su motor ideológico es el «pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era». Sin maniqueísmo, el libro de Stefan Aust y Adrian Geiges analiza en qué medida el «sueño chino» de Xi aspira tan solo a la prosperidad nacional o también al dominio mundial.
Enrique Martínez Ruiz, Fiesta y tragedia, La Esfera de los Libros, 26,90€
Un recorrido completo por la forma de vivir y de morir de los españoles del Siglo de Oro, los años gloriosos de la Monarquía Hispánica, cuya presencia se extendía por cuatro continentes.
Enrique Martínez Ruiz, uno de los grandes historiadores del periodo, nos enseña, con claridad y agudeza, las luces y las sombras del imperio español para guiarnos con detenimiento por los siglos xvi y xvii. El autor nos explica todos los aspectos de la vida española de la época: desde cómo se organizaba la sociedad hasta la concepción que tenía de la muerte, sus grandes y numerosas fiestas, sus vicios, la evolución de la moda y el significado de los distintos trajes, la figura de la mujer, la importancia del matrimonio, el papel que jugaba la religión en el día a día y lo que significó para la monarquía la construcción de dos edificios emblemáticos como el Real Alcázar de Madrid y el palacio del Buen Retiro.
Alejado de tópicos, este libro nos muestra en todo su esplendor «una sociedad que palpita, sufre, se divierte, delinque, peca, reza y muere».
Gianfranco de Turris, Julius Evola, un filósofo en guerra (1943-9145), Editorial EAS, 24,95€ (En breve)
Entre agosto de 1943 y el final de la guerra, Julius Evola, uno de los filósofos más discutidos de la era contemporánea, se mueve en el colapso de Europa: de Berlín al cuartel general de Hitler en Prusia Oriental, luego de regreso a Roma, como agente detrás de las líneas, después de la llegada de los americanos a Verona y luego a Viena donde, bajo un nombre falso, se dedicó al examen del material masónico y donde fue herido durante un bombardeo y quedó paralítico. Un período desconocido de la vida del filósofo reconstruido con minuciosos detalles y documentos inéditos. El resultado es un ensayo en el que, a través de hechos biográficos, se analizan y releen las ideas de Evola para un proyecto político destinado al «después». Reflexiones sobre el fracaso del fascismo y el nazismo, la génesis del Movimiento por el Renacimiento de Italia, el esoterismo, la visión política y artística se entrelazan en una trama que nada tiene que envidiar a una historia de espionaje, entre servicios secretos alemanes, identidades falsas, misteriosas actividades y viajes, heridas del cuerpo y del alma.
Jean Haudry, Los indoeuropeos, Editorial EAS, 24,95€ (En breve)
Este pequeño libro resume los principales logros de una disciplina lingüística que nació, en los últimos años del siglo XVIII, con la hipótesis de la existencia de un parentesco entre las principales lenguas de Europa y el sánscrito, semejante al de las lenguas románicas que derivaron del latín. Más tarde se consideró que la comparación no debía limitarse a las similitudes aproximativas, sino que debía enfocarse a evidenciar las concordancias regulares. (…) la reconstrucción de la lengua ha conducido a preguntarse por el pueblo que la habló, lo que no constituye una hipótesis sino una implicación, puesto que toda lengua natural es por principio la lengua de un pueblo. El vocabulario reconstruido nos informa sobre diversas realidades técnicas y medioambientales mediante la disciplina llamada Paleontología lingüística, que partiendo de la forma reconstruida lleva al conocimiento de la realidad correspondiente.
La principal aportación del autor del presente trabajo ha consistido en reagrupar (…) disciplinas bajo el nombre de «tradición indoeuropea», mostrando que, lejos de oponerse, conllevan intermediarios (como la tríada Pensamiento, Palabra y Acción) y en intentar elaborar una cronología de dicha tradición en paralelo a las reconstrucciones lingüísticas.
La mayor innovación ha sido identificar la fase más antigua de esta tradición en los recuerdos relativos a un hábitat circumpolar que fue evidenciado por Ernst Krause y Bal Gangadhar Tilak a fines del siglo XIX. Para los periodos siguientes el autor se suma al consenso general al trabajar sobre un periodo común definido a un mismo tiempo tanto por la ideología de las tres funciones como por la estructuración de la sociedad en cuatro círculos, de la familia a la tribu, demostrada por Émile Benveniste, y sobre un periodo final, la «sociedad heroica» (y sus prolongaciones históricas). En aquellos tiempos el hábitat se localizaba ya en las regiones templadas de la Europa oriental o central, en conformidad con las indicaciones suministradas por el vocabulario reconstruido.
Religión
Miguel de Santiago, Comunicación y cristianismo 1. Teología, ética y evangelización, PPC, 20€
Miguel de Santiago, Comunicación y cristianismo 2. Los medios, características y funciones, PPC, 20€
“El primer deber de los usuarios de la comunicación social —dice el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales— consiste en discernir y seleccionar. […] La educación en el uso de los medios de comunicación, más que enseñar algo acerca de las técnicas, ayuda a la gente a formarse criterios de buen gusto y juicios morales verdaderos, que constituyen un aspecto de la formación de la conciencia”. Tomando pie de esta recomendación, y partiendo de la teología subyacente en la comunicación social, se aborda su ordenación al servicio al bien común de las personas y de la sociedad, sin distorsionar la verdad, la libertad y la justicia. Para ello, se exponen los criterios éticos que deben tenerse en cuenta en el proceso comunicativo (desde la emisión del mensaje hasta la recepción del mismo) y, por último, la perspectiva evangelizadora que las instituciones fundamentales en el ámbito educativo, como la familia, la escuela y la Iglesia, necesitan acometer para el buen uso de los medios con criterios del humanismo cristiano.
Amedeo Cencini, Vida en comunidad, reto y maravilla, Sígueme, 18€
La comunidad cristiana se descubre a sí misma como expresión sacramental y concreta de la fraternidad a la que aspiran los grupos humanos. No representa, pues, un modo depurado de clasismo ni es, por supuesto, un privilegio o una forma de pureza que aísla de las tentaciones y peligros del mundo a los perfectos.
Quienes se consagran a vivir en común pretenden mostrar, con temor y temblor, que gracias al Espíritu de Cristo se pueden vivir los consejos evangélicos con sentido y fecundidad. Nada atrae tanto como una vida compartida que salvaguarda la dignidad del próximo y hace posible la misión colectiva, que, por no pertenecer a nadie sino solo a Dios, atempera todo personalismo.
La más sencilla comunidad cristiana tiene a su alcance, cuando se deja guiar por el Espíritu, la acogida de la diversidad, el respeto de los ritmos y la santificación de todos sus miembros.
Cuando la Palabra se escucha en comunidad, cuando se comparte el trabajo, cuando la casa, la amistad y el afecto brotan de los gozos y las preocupaciones que tejen la trama de la existencia, las personas descubren como posible gustar ya el reinado del Padre de Jesús en esta tierra.
Larry W. Hurtado, ¿Cómo llegó Jesús a ser Dios?, Sígueme, 14€
El reconocimiento de la condición divina de Jesús entre sus discípulos es uno de los fenómenos más fascinantes y llamativos del cristianismo naciente. Dicho reconocimiento, que tuvo una expresión muy elocuente en las prácticas cultuales, merece ser estudiado en profundidad y con rigor, ya que resulta decisivo a la hora de relacionar la investigación sobre el Jesús histórico y los comienzos del cristianismo.
El autor presenta primero una panorámica del debate actual sobre los orígenes de la devoción a Jesús. Luego muestra con renovados argumentos cómo la temprana definición de la fe cristológica fue clave para la formulación de la imagen cristiana de Dios. Por último, explora las consecuencias que tuvo para los primeros cristianos la adhesión exclusiva a Dios y al Señor Jesús en los diversos ámbitos de la vida.
Otras lecturas interesantes
Manel Alías, Historias alucinantes de Rusia, Arpa, 21,90€
Un retrato caleidoscópico para entender el país más grande del mundo a través de sus gentes. Manel Alías ha trabajado más de siete años como corresponsal bajo el régimen de Vladímir Putin. Durante este periodo de noticias y reportajes, ha recorrido la inmensidad de Rusia, recopilando historias extraordinarias que no cabían en una crónica pero que ayudan a entender el país en su complejidad.
Pedro León, Viajes interestelares, Guadalmazán, 25,95€
Descubre la asombrosa historia de las Voyager, las sondas que transformaron nuestra visión del sistema solar y se convirtieron en un mito espacial. Descubre la asombrosa historia de las Voyager, las sondas que transformaron nuestra visión del sistema solar y se convirtieron en un mito espacial. Desde su lanzamiento en 1977, estas naves revolucionarias han superado todos los límites tecnológicos de su época y han dejado una huella imborrable en la exploración espa-cial. Con su capacidad para superar obstáculos y su increíble longevidad, las Voyager nos deslumbraron como ninguna otra sonda. «Las sondas Voyager llevaron a toda una generación hasta lugares donde nadie había podido llegar.
John Hands, Cosmosapiens, La Esfera de los Libros, 29,90€
Los campos de especialización científica se desarrollan a velocidad de vértigo, pero ¿qué nos están explicando en realidad sobre cómo empezó el universo y sobre cómo evolucionó el ser humano para llegar a jugar un papel tan dominante en la Tierra?
La expedición extraordinariamente ambiciosa que ha emprendido John Hands pretende compilar todos estos conocimientos científicos y evaluar sin sesgos ni prejuicios todas las teorías y evidencias sobre el origen y la evolución de la materia, la vida, la conciencia y la humanidad.
Este asombroso libro ofrece el relato más completo publicado hasta el momento sobre conceptos tan actuales como la inflación cósmica, la energía oscura, el gen egoísta y el determinismo neurogenético. Con la prosa más clara posible, diferencia lo sólidamente establecido de lo especulativo y examina las reivindicaciones de campos como la “teoría de cuerdas” para abordar una teoría unificada de todo. De este modo desafía el consenso ortodoxo en aquellas ramas de la cosmología, la biología y la neurociencia que se han osificado hasta crear un dogma.
Su sorprendente análisis revela patrones subyacentes de cooperación, complejidad y convergencia que conducen a la aparición de una conciencia introspectiva, exclusiva de los humanos, que nos permite determinar nuestra futura evolución.
Este libro innovador está destinado a convertirse en un clásico del pensamiento científico.