Uno que ya peina canas recuerda que hace ya unos cuantos años –sí, ya sabemos Antoñito, somos rojipardos- cuando el presidente del Gobierno comparecía era para algo sustancial y que afectaba a la nación. Las comparecencias de Adolfo Suárez eran seguidas con mucha atención, tanto por la importancia de lo que decía en plena transición, como por los problemas y peleas en UCD que lastraban el final de su presidencia.
Felipe González –al que una encuesta en ABC cataloga como el mejor presidente de la democracia actual a decir de los españoles- continuó con las comparecencias presidenciales. Unas veces por cuestiones políticas de gran magnitud, otras para explicar tratados internacionales, etcétera. José María Aznar comenzó a no utilizarlas. Al fin y al cabo daba lo mismo porque nadie entendía lo que decía –se sigue sin entender ese habla para adentro-. José Luis Rodríguez Zapatero pasaba y sólo sonreía. Mariano Rajoy sólo lo hizo en una ocasión, aunque su hablar cantinflesco hubiese dado días gloriosos. Ahora parece que se recuperan las comparecencias presidenciales. Bien ¿o no?
Error de comunicación
Pedro Sánchez compareció ayer ante los españoles y la mayoría de los mismos aún están tratando de entender para qué lo hizo. Lo primero es que el horario, las once de la mañana de un domingo, no era propicio para que las personas estuviesen pendientes. Los que no iban hacia la misa de doce, estaban con los críos en la calle. Los que volvían de correr estaban en la ducha. Y así hasta descontar a los periodistas de guardia, cuatro señoras a las que cortaron el programa de La 1 y los muy acérrimos del presidente. Si se tiene algo importante que contar, se hace a una hora propicia para que el anuncio llegue a la mayor parte de la población posible.
Segundo, el mensaje debe ser sustancial y con una información que merezca la pena. No algo que se podría mandar en una nota de prensa para que lo reprodujesen todos los medios de comunicación o que podría explicar el ministro de la Presidencia o la ministra portavoz, que para algo están –no para ver si son candidatos de algo en un futuro cercano-. El presidente debe salir a hablar frente a la nación cuando hay algo importante que contar. Así lo han recogido todos los medios, causando más daño a su imagen que beneficio.
Comparecer para nada
El mensaje se lo podía haber guardado realmente Pedro Sánchez. Porque no dijo nada importante. Una reunión de la Conferencia de Presidentes para tomar unas medidas que ni los intervinientes saben cuáles podrían ser, no es motivo para hacer una comparecencia. Tampoco para decir que gracias a que la mayoría estamos vacunados la mortalidad es menor. Ocurre que la mayoría de la clase política piensa que habla para tontos. Eso ya lo sabía la mayoría y a los tontos (antivacunas y demás especies) por mucho que se les diga van a seguir siendo tontos.
Ha realizado una comparecencia, anunciada a bombo y platillos, para nada en realidad. Igual para que su familia le viese guapo (o feo, que sobre gustos no hay nada escrito) por televisión. Porque para anunciar algo importante y de impacto nacional no fue. Con el camarlengo monclovita sacaban fotos, ahora con los chicos de Pepiño hacen comparecencias inanes. Ha faltado el discurso de su amigo en plan Mr. Wonderful o coaching.
Subir en las encuestas
Realmente la comparecencia no tenía ningún sentido gubernamental sino personal. El gobierno no sabe ni lo que va a hacer en la reunión de la Conferencia, pero Sánchez necesita algún tipo de presencia pública como gobernante. Ha estado en algunos congresos regionales del PSOE, pero sus discursos han carecido de trascendencia social. Vamos que nadie les ha prestado atención. Sin embargo, la visita papel de Yolanda Díaz ha sido muy comentada, como así lo ha sido su comida con la patronal. Además como tiene el apoyo mediático de los medios progres (incluyendo El país) pues están que trinan en Moncloa.
Tenía que salir aunque no dijese nada para ganar esa cuota de presencia pública. Pablo Casado tiene la suya por sus cuitas internas. Para que las personas le vean como el presidente del Gobierno y no como el señor del Falcon. Porque sus reuniones europeas, esas que tanto le gustan, son vistas con escepticismo por los españoles ya que los recuerdos cercanos son de pánico frente a las obligaciones de la UE. De hecho la mayoría de españoles saben que los dineros prestados costarán sangre, sudor y despidos.
Alergia a la prensa
Por cierto, ya que quiere comparecer, que lo haga para explicar con detalle lo que supone el préstamo de la Unión Europea. Con pelos y señales. Eso sí es importante y los españoles lo agradecerían. Y que comparezca alguna vez con prensa. Porque como viene siendo habitual, la prensa es algo que evita todo lo que puede y más. Ni en los congresos regionales, ni en ningún otro sitio, la prensa puede inquirir al presidente del Gobierno sobre asuntos políticos, económicos o sociales.
Nunca ha sido Sánchez una persona que haya encajado bien las críticas. Las destructivas es obvio, pero las constructivas o las que señalan errores patentes tampoco. Y estar cerca de la prensa supone que alguna crítica puede haber. En realidad si quería presencia pública, en vez de hacer el paripé a las once de la mañana de un domingo prenavideño, con concertar una entrevista en algún canal que le deba algún favor, ya estaría. Ni lo que ha dicho es sustancial, ni ha aportado algún tipo de orientación sobre lo que se propondrá en la reunión (el gobierno lo es por su capacidad propositiva). Una cosa puede tener clara, la gente no está para cierres, ni restricciones.
Algunas editoriales han aguantado hasta el final. Algún libro se nos ha olvidado por el camino. Por ello, en esta ocasión, presentamos los últimos libros del año. Igual se encuentra entre ellos esa obra magna que las listas de cagaprisas con las mejores del año no tendrán nunca, o no. Esto último depende de los lectores no de los amanuenses al dictado de ciertos grupos.
Novela
Cristina Peri Rossi, Habitaciones privadas, Menoscuarto, 14,90€
Nueva edición de uno de los libros de relatos más ambiciosos de la nueva Premio Cervantes, Cristina Peri Rossi.
Si un extraño aterrizara en una de nuestras grandes ciudades y quisiera saber cómo viven y qué sienten los urbanitas, este libro le daría una visión sutil e irónica de los deseos, conflictos e ilusiones del ser humano de hoy. Todos los relatos comparten ese escenario urbano y su desarrollo en espacios cerrados: un after hours, un cuarto de hotel, un plató de televisión o una oficina. Los pequeños dramas cotidianos y la búsqueda de la amistad, amor o sexo muestran los aspectos más conflictivos del capitalismo tardío. Disfruten, padezcan, gocen y regocíjense con Cristina Peri Rossi y sus Habitaciones privadas, nuestro mundo, con sus ilusiones y frustraciones.
Steven Millhauser, El lanzador de cuchillos, Interzona, 18€
Una deslumbrante colección de mundos laberínticos y maravillosos que solo pueden surgir de un ingenio fantástico: tan vívidos, que traspasan el papel y se funden con el propio imaginario, rompiendo todos los límites de la ficción.
Steven Millhauser se consolida como un hechicero de la palabra, su prosa límpida es capaz de crear los reinos más brillantes o los lugares más inquietantes. Explora como en placenteros sueños lúcidos los oscuros misterios de la vida cotidiana, las fuerzas ocultas y la transgresión en donde lo único imposible es emerger indemne de sus historias.
Ella Maillart, Oasis prohibidos, Línea Horizonte, 23€
A pesar de las pugnas internas en la China de 1935 y de la prohibición del Gobierno chino al acceso de extranjeros, la viajera Ella Maillart parte desde Pekín con la intención de atravesar China de este a oeste. Busca llegar a los oasis «prohibidos» de Sinkiang, y pasar desde allí a Cachemira atravesando las montañas del Pamir y del Karakórum. Ella Maillart recorre China de forma clandestina sorteando grandes desafíos y trabando contacto con algunos pueblos de Asia Central (mongoles, turcos, kirguises…). Es una viajera curiosa, siempre dispuesta a conocer nuevas costumbres y disfrutar de la riqueza de otras culturas. Enfrenta con paciencia y astucia las dificultades del camino mientras nos transmite el placer de viajar por regiones remotas y desconocidas, sin escatimar su ánimo.
1975, un activo y seductor miembro del Partido Comunista desaparece misteriosamente de Madrid. 2018, su cadáver aparece asesinado en una playa de la República Dominicana. Cuando su antigua novia, Carmen, ahora una abogada recién jubilada, lee la noticia en El País no puede reprimir la curiosidad de qué ha podido ser de la vida de este aventurero que le marcó para siempre. Junto a Manuel Toriceo, un antiguo torturador de la Brigada Político Social y Rufo Ahondo, un profesor universitario exmiembro del partido, emprende una búsqueda que la llevará a recorrer todo Madrid, incluidos los más bajos fondos y a ser cómplice, tal vez, de nuevos asesinatos. La revisión del pasado, el hilo de la historia del último tercio del siglo XX la llevan a Nicaragua, a la República Dominicana o al País Vasco para desgranar lo que ha sido la vida de Bocalinda y las consecuencias desastrosas que ha tenido su deambular por los escenarios de la historia y sus conexiones con el presente. Un policía destruido, un agente de la CIA, una ingenua yonky y un exitoso joven financiero son el resto de protagonistas que se verán envueltos en esta aventura que es, a la vez, una reflexión generacional sobre el desencanto y la historia reciente de España.
C. S. Lewis, Pack: «Cartas del diablo a su sobrino»; «Los cuatro amores»; «El peso de la gloria», Rialp, 29€
En «Cartas del diablo a su sobrino», un demonio ya anciano escribe a uno joven para enseñarle el oficio de tentar a los humanos. A través de esas cartas se plantean importantes cuestiones donde el lector podrá reconocerse con facilidad.
«Los cuatro amores» es una lúcida reflexión sobre el amor. Parte de lo más bajo a lo más alto, del gusto y del placer de los sentidos, y de la necesidad de amor que todo ser humano experimenta, para recorrer a continuación cada uno de los cuatro amores.
«El peso de la gloria» recoge nueve sermones del autor, proclamados en su mayor parte en Oxford durante la Segunda Guerra Mundial y en los años inmediatamente posteriores. Salvo el primero, que da título al volumen, siguen un orden cronológico, y fueron publicados por primera vez en 1949.
Ensayo
Roberto Echavarren, El pensamiento chino, Pre-Textos, 17€
«Mi propósito es considerar la etapa creadora y original del pensamiento chino, vale decir, la época de su desarrollo intelectual autóctono (770-221 a. C.) previo a la irrupción del budismo en China (a partir del siglo I d. C.). Leer a la China no es presentar lo exótico y lo ajeno sino volver sobre los elementos constructivos del pensamiento».
Jesús Sebastián-Lorente, Contra Occidente, Editorial EAS, 21,95€
Jesús Sebastián-Lorente nos invita a realizar un recorrido por las diversas temáticas de la corriente ideológica conocida como Nueva Derecha y, en particular, por el itinerario intelectual de su autor más emblemático, Alain de Benoist. El hilo argumental transversal es la crítica del liberalismo y de todas sus manifestaciones contemporáneas, en especial, de su apropiación de las esferas, antes ajenas a esta ideología, de la derecha conservadora y de la izquierda posmarxista, proceso a través del cual se ha convertido en una ideología liberal-libertaria que todo lo invade y lo pervierte. El autor no se reivindica como un pensador original, tampoco como un simple discípulo de la corriente neoderechista, tan solo como un divulgador, incluso como un vulgarizador, de dicha escuela de pensamiento, en su eterna búsqueda de alternativas al sistema dominante. Los textos recopilados en este volumen muestran sus adhesiones, pero también sus dudas y sus vacilaciones. El título del libro no debe llevar a engaño: Occidente ya no representa la civilización europea, sino la aspiración universal de la mundialización neoliberal de la mano de sus instrumentos más diabólicos, los Estados Unidos de América y la Unión Europea.
Nick Land, Sed de aniquilación, Materia Oscura, 22€
Nick Land, cuyo objetivo es difundir lo que él denomina «el horror virulento» de la obra de Bataille, escribe con una viveza y un compromiso que suelen asociarse más a las obras literarias que a la investigación intelectual. Este libro es relevante para todos aquellos interesados en la filosofía del deseo, la psicopatología, la teoría política y jurídica, la historia de la religión o la poesía.
Una manzana cae, los planetas giran majestuosamente alrededor del Sol, el remolino de un agujero negro ejerce su atracción fatal (¡y es fotografiado directamente por primera vez!), diminutas ondas gravitacionales fluctúan en el tejido invisible del espacio-tiempo. Estamos ante distintas expresiones de la enigmática fuerza de la gravedad. ¿Cómo la entiende la ciencia desde Newton hasta Einstein, pasando por los intentos de descifrarla en la escala de la gravedad cuántica? ¿Cómo la retrata la literatura y el cine? ¿Qué reflexiones filosóficas nos despierta?
En este libro Gerardo Herrera nos habla de uno de los descubrimientos científicos más importantes de este siglo, la detección de las ondas gravitacionales, así como de los agujeros negros, a los que están íntimamente ligadas. Empezando con las ideas de Galileo y Newton, el libro nos guía hacia la relatividad de Einstein, la curvatura del espacio-tiempo, los agujeros negros y las ondas gravitacionales. El autor nos lleva después por el camino de las teorías de unificación que intentan reconciliar la visión de Einstein de la gravedad con la mecánica cuántica, y nos introduce a los conceptos de la teoría de cuerdas y la gravedad cuántica. Finalmente, Herrera explora la relación de nuestras modernas teorías físicas con el cine y la literatura, para concluir con una visión filosófica sobre la naturaleza del tiempo y el destino del Universo. Éste es sin duda un libro apasionante que nos habla de una de las grandes aventuras del pensamiento humano, que debe leer cualquiera que esté interesado en entender los últimos grandes avances de la física, la cosmología y la astrofísica.
Giorgio Agamben, La epidemia como política, Adriana Hidalgo, 12,50€
Los artículos reunidos en este libro son el resultado de las intervenciones del filósofo italiano en el debate internacional en torno a la crisis sanitaria mundial. Los 11 últimos artículos son inéditos y están incluidos en la edición ampliada en castellano que presentamos hoy, advirtiendo que se trata de un libro coyuntural que además de sus artículos incluye la respuesta a los críticos de sus posiciones respecto a las políticas en relación con la epidemia/pandemia.
Juan José Solozábal, La democracia en apuros, Minerva, 22€
La propuesta de este libro, que recoge las anotaciones de un constitucionalista durante los últimos tres años, es identificar, a medida que van surgiendo, los problemas de nuestro sistema democrático, con especial atención a sus manifestaciones territoriales o parlamentarias, proponer una determinada solución a los mismos, de acuerdo con una obligada óptica constitucional, y encuadrarlos en una referencia valorativa o ética política determinadas. Lo que va a encontrar el lector sobre estas cuestiones no es un análisis doctrinal académico al uso sino algunos apuntes sobre los episodios más llamativos o graves, acompañadas de una reflexión en torno al pensamiento político, representado por nombres señeros, la práctica jurisprudencial o la situación de los temas en el contexto comparado, preferentemente americano y europeo. Entender nuestra democracia en tiempos difíciles, en un contexto ideológico e histórico crítico, es el propósito que este libro, verdadero diario de ideas, pretende contribuir a conseguir.
Silvia Federici, Brujas, caza de brujas y mujeres, Tinta Limón, (PVP Consultar)
En este libro Silvia Federici repasa las tesis centrales de su ya clásico Calibán y la Bruja ante el recrudecimiento de la violencia contra las mujeres. Así como en el mundo colonial la caza de brujas fue la precondición para el despegue del capitalismo, en los últimos tiempos observamos la actualización de ese mecanismo en el contexto de un nuevo proceso de acumulación. El despojo y la privatización de tierras, la destrucción de las relaciones comunitarias y la intensificación de la explotación del cuerpo y el trabajo de las mujeres, son aspectos centrales de una recolonización política que busca entregar al capital el control total de la riqueza natural y del trabajo.
Miguel Serrano, La Antártica y otros mitos, Editorial EAS, 11,95€
«Quien abra este pequeño libro en busca de una descripción geográfica, de un dato científico o de una tesis de derecho internacional, no podrá menos de sufrir una decepción. No encontrará lo que busca. Quien lo reciba, en cambio, como el diario de viaje de un alma atormentada, que con la sensibilidad del artista revive la fantasmal belleza de un mundo abandonado, se sentirá sobrecogido por la emoción de la más pura poesía».
Mauro Giuseppe Lepori, San José, el eco del padre, Ediciones Encuentro, 10€
«Este mundo de huérfanos que vagan sin referencias es el que nos recuerda la urgencia de poder encontrar un padre humano que nos eduque en la filiación divina, un hombre que el Espíritu Santo ha vuelto capaz, en la obediencia silenciosa, de educar humanamente al Hijo de Dios».
Juan Manuel Aragüés y Luis Arenas (eds.), Marx contemporáneo, Plaza y Valdés, 18€
Si Marx hubiera habitado nuestro presente, hubiera perfilado sus textos en otras direcciones. Sin duda. El Marx del siglo XXI no sería el Marx del siglo XIX. Pero seguiría siendo Marx, es decir, una máquina crítica, comprometida en comprender su tiempo a través de conceptos y, como en toda teoría crítica, en poner ese conocimiento al servicio de la promesa de la emancipación del ser humano.
Fabrice Hadjadj, La fe de los demonios (o el ateísmo superado), Nuevo Inicio, 23€ (nueva edición)
Muchos cristianos piensan que sus enemigos más peligrosos están entre los libertinos y los lujuriosos, sin embargo, los demonios son ángeles e ignoran los placeres de la carne. Otros los buscarían entre los ateos o los agnósticos, pero los demonios creen, nos recuerda Santiago, y tiemblan. No hay un solo artículo de fe que no tengan por cierto. Quizás lo demoníaco no sea algo tan exterior como imaginamos. Este libro no es un tratado de demonología, sino una reflexión sobre la lógica del mal, un pequeño breviario de combate (y de vulnerabilidad), una lección de ka(ra)tecismo para, como dice San Pablo, aprender a “ejercer el pugilato, sin dar golpes en el vacío” (1 Cor 9, 26).
Fabrice Hadjadj,Ser padre con san José, Rialp, 19€
Ya es hora de desempolvar la imagen. Ya es hora de devolverle su figura humana, porque la santidad no nos aleja de la humanidad: nos compromete con ella. José ya no es un padre ideal: es un padre muy concreto, superado como todos los padres de este mundo por la vida que se entrega a través de él. Y al ser su hijo el Hijo de Dios, se ve aún más superado que todos nosotros. Él solo trata de hacerlo bien, pero nunca llega a estar a la altura (¿quién puede estar a la altura del Altísimo?). Esa limitación le obligará a confiarse siempre al Padre eterno.
En doce lecciones que combinan la exégesis bíblica y la experiencia familiar, Fabrice Hadjadj nos ofrece una breve guía, ágil, profunda y a la vez desenfadada, para nuestra época de catástrofes. Se propone dar respuesta a cuestiones prácticas del estilo «¿Cómo cortejar a la Santísima Virgen?» o «¿Cómo hacerse obedecer por Dios sin pegar gritos?». Confía en demostrar, a través de José, que tanto hoy como ayer y quizá hoy más que ayer la paternidad es la aventura más importante y decisiva.
Otras lecturas
Alfredo Tobía, La mirada ambulante, Los Aciertos, 21,50€
Persiguiendo un deseo del que probablemente ninguno de los dos era consciente hasta que fue formulado en voz alta, Ariel Rot y Alfredo Tobía hicieron el petate y se embarcaron en una aventura que los llevó a recorrer nuestro país durante tres años con la intención de «escucharlo». Y Tobía fue captando con su cámara a los personajes con los que compartieron momentos extraordinarios.
H. P. Lovecraft, El astronomicón, El Paseo, 20,95€
¿Puede la Luna ser alcanzada por el hombre? ¿Es Marte un mundo habitado? ¿Hay aún planetas por descubrir? ¿Existen extraños cuerpos en el espacio interestelar? En su intento por educar al público en los fundamentos de la astronomía, H. P. Lovecraft planteaba e intentaba abordar estas cuestiones tan provocativas y sugerentes hace ya más de un siglo. En realidad, el genio de la literatura fantástica luchaba por hacer atractiva la divulgación de su amada ciencia. Con ese empeño concibió este compendio de cosmografía en el que, con gran didactismo, Lovecraft nos habla del Sol, la Luna y los eclipses; de los planetas del sistema solar; de los asteroides, cometas, estrellas y constelaciones; también de sus insondables misterios, e incluso de los mejores telescopios y observatorios existentes. Este pequeño manual de astronomía para amateurs se lee hoy con un nuevo significado; a la luz de la influencia de estas aficiones científicas en su célebre «punto de vista cósmico» y en su ya imperecedera faceta como creador de mundos fantásticos.
La segunda parte de este volumen ofrece una formidable polémica epistolar y periodística, a ratos cómica y burlesca, sobre la eterna confrontación entre astronomía y astrología. Y lo hace mediante los escritos cruzados entre el propio Lovecraft y un astrólogo de Providence a finales del año 1914, con el trasfondo de los vaticinios en torno a la Primera Guerra Mundial. Emerge entonces una encendida defensa de la ciencia y de sus promesas para la humanidad.
Gloria G. Durán, Las sicalípticas, La Felguera, 24,90€
Cuando arrancó el siglo XX en España tuvimos que inventar un mundo, y con él nos tocó también inventar términos acordes con los cambios sociales, como la sicalipsis: ese batallón de damas galantes, las sicalípticas, diosas del placer y reinas de templos de varietés, teatros, teatruchos, tugurios, salones y music halls. Excéntricas y gozadoras a manos llenas de escándalos que dejarían a los futuristas como auténticos principiantes. Poetas de vaselinas lúbricas que anularían al mismísimo Tzara. Heroínas de la modernidad, diosas bastardas y eléctricas, toda una galaxia de perdición y cosmopolitismo castizo. Mujeres independientes, sindicalistas convencidas, bolcheviques temporales, políglotas intermitentes. Temidas como diablesas capaces de contagiar de independencia a todas las mujeres españolas, portadoras del virus de la perversión, de la fornicación y de la perdición del hombre.
La Chelito, la Fornarina, la Cachavera, Raquel Meller, la Polaire, la Bella Dorita, Yvette Guilbert, la Bella Otero, Adelita Lulú, Tórtola Valencia, la Goya, Amalia de Isaura y muchas otras transitan esta colosal e ilustradísima obra erudita, divertida y fascinante donde también circulan escritores indeseables, enemigos de los unamunos, demonios epilépticos, mujeres dandificadas, figuras de la bohemia, castizas chulescas, peinados cubistas, chulaponas con bastón y bastoneros con chichón, marqueses gangosos, diseñadores aniñados, altares laicos, noches eternas en zonas sin ley ni tiempo. Ellas, que dieron la batalla para transformar a esa España aún oscura, cambiarán nuestro país a ritmo de machicha, de cakewalk y de foxtrot. Protagonistas reales de nuestra historia cultural y anuladas en cualquier relato al uso por hacer esa cosa que llaman «baja cultura». Abrir cualquier revista o periódico de la Edad de Plata es encontrar a miles de mujeres que han desaparecido del relato oficial. Todas sicalípticas. ¡Gloria eterna a la sicalipsis!
Pedro Amorós, El tiempo detenido, Cuadernos del Laberinto, 16€
Pedro Amorós es un asiduo colaborador del diario La Opinión, de Murcia, concretamente del llamado «Grupo 30», formado por filósofos, literatos, historiadores…, es decir, por intelectuales que vierten su saber y su cultura en las columnas de este periódico. Este libro reúne veinticuatro ensayos e historias que Amorós ha escrito a lo largo del 2018 y 2019.
Todo un firmamento rico y complejo que nos hace transitar por la obra y los recovecos de personajes de la talla de Larra, Chéjov, Tiepolo, Ginzburg, Keynes, Zweig, Blas de Otero, Gaudí, Chirbes, Verne, Argullol, Gimferrer, Ferlosio, o Kurosawa, entre otros. Un mundo exquisito que muestra esos detalles insólitos y complejos que han hecho que todos ellos sean figuras claves del pensamiento y el arte.
Amorós es un crítico literario ecuánime y reconocido. Por eso, no es de extrañar que nos encontremos en este libro con una obra próxima y apasionante, que busca conectar al lector con los artistas y creadores imprescindibles de todas las épocas.
Gabriel Calvo Zarraute, De la crisis de fe a la descomposición de España, Homo Legens, 26€
Al autor de este libro le duele España y le duele, sobre todo, la Iglesia. La tesis principal es que las dos agonías están conectadas porque la fidelidad al cristianismo ha sido el hilo conductor de la historia de España. El tema de este libro es una crítica valiente y dolorida a la Iglesia por haber descuidado su misión primordial en este momento de autodestrucción. Cuando Occidente más necesitaba que le recordaran que este mundo no lo es todo, la Iglesia se rindió al mundo.
Leyendo un tratado de teología política (no se asusten no era de Popper, Hayek, Queer, Laclau o algo por el estilo) he descubierto la figura de uno de los Padres del Desierto: san Zósimo -o venerable Zósimo, pues es santo ortodoxo y greco-católico-. Este asceta, que se convirtió en hieromonje gracias a María de Egipto, dejó una máxima que es aplicable en estos tiempos convulsos: hay que considerar al malhechor como un benefactor porque permite que nos culpemos a nosotros mismos por las obras del otro.
Si se olvida la parte meramente teológica y de eclesiología, que interesa poco para el artículo, cabe decir que esa máxima (la única que se le conoce) es algo que las sociedades actuales han olvidado. Si un hombre viola y asesina a niñas, rápidamente saldrán aquello que le aplicarían la ley del Talión; otros que le querrían castrar y luego ya, si eso, rehabilitarlo; o aquellos que pondrían todo el esfuerzo en intentar curarle/recuperarle para el mundo. Todas propuestas que tendrían encaje en la visión cristiana del mundo. Todas con una representación en el parlamento español (en casi cualquier parlamento). Todas evitando el verdadero problema.
La comunidad se interroga
Si ese ser peligroso hubiese actuado en una comunidad, hace algún siglo, sin duda hubiese sido ajusticiado a la mayor brevedad (salvo si era noble, rico o del clero –y no está claro que la familia no le ajusticiase-). La pena impuesta va en concordancia al propio derecho de esa comunidad y es menos importante de lo que parece a nivel teórico, que no social. Lo que es seguro es que esa comunidad de seres humanos se preguntaría y se cuestionaría el porqué de haber generado un monstruo tal. Seguramente lo habría achacado al demonio, a la posición social u a otra cuestión de las que conformaban la ideología social. Hoy se habla del criminal, del crimen pero no de lo social en sí.
Sucede con algo tan grave como el suicidio. Cientos de horas gastadas en teléfonos de la esperanza, en invertir en psicólogos y demás lamentos –que no es que sean malos en sí-, pero sin centrarse en lo fundamental. Al final son respuestas, da igual la parte del espectro donde se sitúe el interlocutor, de carácter individualista. El problema es social en tanto en cuanto ha perjudicado a uno o varios individuos de la sociedad; en tanto en cuanto ha provocado dolor a agentes sociales; en tanto en cuanto se ha producido bajo el cobijo de un Estado liberal de derecho. Pero sin mirar de frente al causante de la mala acción: el sistema.
El culpable es el sistema neoliberal capitalista y postmoderno
Lo que la lección del anacoreta Zósimo nos enseña es que el malhechor es un benefactor social porque nos muestra dónde se encuentra el problema; porque nos pone ante los ojos que el mundo no es una miríada de individuos aislados cuyas relaciones son más o menos mercantiles; porque al asumir la mala obra del otro como propia nos permite ver qué todos somos un tanto culpables de lo sucedido por haber permitido que eso sucediese. Cuando un yihadista se suicida en Europa causando decenas de muertes, no es sólo culpa de un extremista, sino de un sistema que a) no ha sabido integrarle en la sociedad actual (en bastantes casos), b) no le ha hecho entender que llevar al extremo cualquier religión o ideología no es un camino de salvación, y c) no ha sabido mostrarse como no-enemigo más allá de las propias fronteras.
Lo mismo puede aplicarse a otro tipo de crímenes que se repiten año tras año y, especialmente, los crímenes a causa de la desesperación por la pobreza y la falta de futuro (teleología) que la sociedad capitalista muestra. Porque es la sociedad capitalista y neoliberal la que está en el fondo del problema. ¿Por qué salen por la izquierda los bohemios burgueses criticando cualquier forma de communitas sea grupo de amigos, sea población periférica, sea aquello que genera sociabilidad? ¿Por qué por la derecha individualizan cualquier crimen y niegan persistentemente que el sistema genera ciertos monstruos y ciertas malas obras?
Protestantes disfrazados de católicos
La mayoría de las situaciones que nos aterran y nos producen repugnancia como malas obras no dejan de ser productos del sistema. Emile Durkheim ya señaló por dónde venía el problema del suicidio (sistema). La literatura realista, mucho más que los tratados sociológicos, nos desgarra con sus historias de desgracias asumiendo parte de esa culpa de las malas obras –aunque se quedan sin señalar al culpable en muchas ocasiones-. El nihilismo con que tratan, en muchas ocasiones, las derechas a los grupos sociales es parte de ese intento de no mostrar aquello que genera las malas obras. Cuando digo en esta columna que son protestantes realmente es porque han asumido que inmanente el pecado a los individuos y que será dios quien libre cuentas al final de los tiempos.
Tampoco en la izquierda abandonan ese protestantismo. Hablan más del sistema pero es como el que habla de los diez mandamientos y no cumple con ninguno. Exige a los demás que los cumplan pero él se los salta uno a uno. Y no es cuestión de tener más o menos fornicio, es que la izquierda moraliza a la sociedad –deja libertad al individuo-; impone un lenguaje políticamente correcto (esta semana asustados porque han dicho coño en el parlamento) que ni las novicias; y acaba obviando que el problema está en la base misma del sistema. No es meramente lo cultural lo que hay que cambiar, sino el capitalismo mismo.
Un santo en el parlamento
San Zósimo nos enseña el beneficio de asumir como propio el pecado/error del otro, pero los parlamentarios españoles actúan buscando el pecado siempre en el otro. Cabría preguntar a la izquierda: si es cierto que existe un peligro fascista en España ¿qué parte de culpa tienen ustedes? ¿Han analizado los porqués de ese mal y la responsabilidad propia? Lo mismo podría decirse a la derecha respecto al peligro comunista o el aumento de los robos, que luego están siempre apoyando que haya más policía cuando en ninguna ocasión son capaces de ver las causas.
No estaría mal que san Zósimo apareciese por el parlamento (por el catalán mucho más), con sus vestidos raídos, su delgadez y su luenga barba. No le dejarían entrar pensando aquello de “¡Uy, un pobre!”. Pero suponiendo que entrase, seguramente asumiría todas las malas obras que allí se perpetran (como permitir tratar a los ancianos como deshecho sociales por parte de los bancos, por ejemplo) y les expondría el beneficio de esa acción. Ni eso les avergonzaría porque ni son conscientes de dónde está el problema y aquellos que son conscientes o viven bien con él, o son portavoces del mal.
Cuando hace unos días se contaba aquí mismo que el nacionalmadridismo es incapaz de disfrutar de las victorias, se decía por cosas como las que hoy se van a contar. Deben tener el ojete bien cerrado ante la eliminatoria contra el PSG porque no se entiende su actitud. Bueno, igual sí se entiende pero podría ser delito contar los motivos. Tienen una mente tan enferma que ahora señalan a Koke y Oblak como propagadores de los positivos por coronavirus de Modric y Marcelo (más Bale, Asensio y Rodrygo).
Sí, como lo oyen. Verán, más adelante, una serie de mensajes en redes sociales –en esas donde no hace falta hacer un test de inteligencia para escribir- donde hablan de la conspiración del Atlético de Madrid para inocular el coronavirus a sus jugadores. No se pierdan tampoco a la gente de Deportes Cuatro, que se supone deben tener dos dedos de frente, que son los que lanzaron la sospecha. Luego que si el nivel de la prensa deportiva es bueno… será donde no haya nacionalmadridistas.
🔴⚪ El Atlético, en alerta por Oblak y Koke: con fiebre tras los dos positivos del derbihttps://t.co/p8ek5RpBqo
Comienzan estas personas señalando que Cerezo y Gil han escondido posibles positivos de los jugadores del Atlético de Madrid (cierto que tenían febrícula el domingo y también test superados). A ver, Cerezo bastante tiene con mantenerse derecho en numerosas ocasiones, no le llega para esas conspiraciones. Gil el domingo estaría en Valdeolivas con sus caballos y bañándose en billetes de 100 euros. Ni se enteraron de la fiebre de los jugadores… ni del partido en realidad.
La conspiración: parte 2 ¿para qué contagiarles?
Como son muy inteligentes estos seres de luz del nacionalmadridismo, no han sido capaces de decir para qué querría el Atleti contagiar a sus jugadores. Se puede intuir que para que pierdan sus próximos partidos antes de las vacaciones de Navidad… si no fuera porque les queda… UN PARTIDO.
Todo el lunes antes del sorteo UEFA diciendo que sacaban muchos puntos al Atleti y al Barça, para ahora estar preocupados por perder un partido. Las dos neuronas cerebrales no han debido coincidir antes de escribir el mensaje. De hecho, alguno lo ha debido escribir en el servicio mientras las neuronas estaban entretenidas con alguna función vital.
Andres, tengo una seria pregunta para usted.. sus padres son hermanos? Primos? Y usted se ha hecho alguna prueba de que no sufre ningún tipo de retraso cognitivo? Si no lo ha hecho, está usted tardando!
Lo mejor han sido esos personajes que, en un momento de oscuridad mental –porque no puede ser por otra cosa-, han hablado de guerra química del Cholo Simeone. A ver que alguno de TwAtleti diga aquello de “¡Totaler Krieg Gegen Madridisten!” no es para creerse que el entrenador tiene en casa botes de Zyklon-B o algo por el estilo. Que está prohibido hasta para fumigar. En realidad el Cholo no es el Cholo, es Raymond Reddington.
Se quejan de la patada de Carvajal a Griezmann, pero Oblak y Koke, que jugaron con fiebre el domingo, se nos han cargado a media plantilla. La guerra química del Cholo https://t.co/Y9sZPWR6QY
Sería la última estrategia del bilardismo aplicado. Pero está el Atleti como para pensar que estupideces de ese tipo. Eso sólo puede anidar en mentes especiales, pero no precisamente por grandeza. Mentes calabresas. Mentes chiringuiteras. Mentes, en general, duoneuronales. De otra forma no se explicaría cómo es posible que Bale y Marcelo que ni estuvieron, ni se les esperaba hayan caído.
Y lo del baloncesto también es casualidad? En ese caso fue contra el Varcelona, no?
En realidad, lo que le ocurre al nacionalmadridismo es que está achantado, está cagado tiene miedo. Pensaban que estando el Barça en la ruina ya podrían sumar diez mil ligas y once mil Champions con tranquilidad y, de repente, hay un equipo que le quita la liga 2020-2021. Una liga donde mamaron biberón cosa rica. Y claro, ahora no las tienen todas consigo. Que sí, que igual ganan esta, pero y ¿la siguiente? Porque al Sevilla comenzarán a tangarle partidos, que eso lo sabe hasta el desmayos.
Descartados ya para la Champions, por muchas bolas calientes que metan y muchos batidos de Pintus que tomen, física y futbolísticamente hay cuatro o cinco equipos en Europa que los pueden laminar. Al resto de equipos españoles también, pero esos no les importan. Sólo pensar que después del PSG, si pasan, puede caer el Bayern, o el City… y les entran sudores fríos. Nadie ha conspirado, ni propagado el virus… al menos el coronavirus. Lo que tiene el nacionalmadridismo es otro virus: el biberón.
Según adelanta El diario, siempre bien informado en cuestiones podemitas, el ministro de Universidades, Manuel Castells, se marcha y deja el gobierno. No verán a las masas llorando delante del ministerio. Ni a los diputados de Podemos-Izquierda Unida-Comuns-Frente Amplio-y arriquitaun rasgarse las vestiduras. Ni a su amigo Pedro Sánchez prestar la más mínima atención al asunto, más allá de colocar a alguien en su puesto.
Ha habido ministros insulsos a lo largo de la historia española, pero ninguno ha llegado al nivel de Castells. Fue empeño de Pablo Iglesias colocarle como cuota de Ada Colau y ahora estarán juntos en la Universidad privada de la pareja del ministro contándose sus penas y alegrías. ¿Quién le iba a decir a Iglesias que acabaría trabajando para Castells sin gloria alguna detrás de ellos?
Poco tiempo pero suficiente para destrozar lo público de la Universidad
Ha estado poco tiempo el ministro. El suficiente para destrozar lo poco que de público quedaba en la universidad española. Ni ha reformado la locura que es la investigación –en Ciencias Sociales cualquier estupidez o reiteración es casi válida-, ni ha reformado la ANECA –nadie sabe a ciencia cierta cuáles son los requisitos mínimos-, ni nada que sirva para salirse de los estándares impuestos por cuatro o cinco grupos editoriales y empresariales al resto del mundo.
Viniendo de la costa oeste de EEUU lo normal es que siguiese la lógica estadounidense, la cual no tiene por qué ser adecuada para la Europa. Las magufadas, las tonterías acientíficas y la corrección política campan a sus anchas por las aulas españolas atentando contra la constitucional libertad de cátedra. Profesores que son administrativos cualificados, doctores en el paro casi en el 10% y el señor Castells echándose la siesta.
Un prestigio arruinado en poco tiempo
Para haber estado poco tiempo, la verdad es que el ministro Castells ha arruinado el prestigio que tenía de su etapa anterior. Salido de los pechos de Henri Lefebvre, pionero de la sociología urbana en España y gran pope del progresismo de las redes sociales, hoy, en España al menos, es considerado un cualquiera. Ni ha demostrado sapiencia, ni ha demostrado… algo. Cualquier cosa.
Claro que casi es mejor tener un ministro de las siestas que lo que puedan llegar a poner. Cualquier tipo con ganas de ponerse medallas y estropear aún más las cosas. Porque Podemos exigirá que el ministerio no sea asumido por Educación (lo normal) y querrán poner a otro brilli-brilli o algo peor, son capaces de poner a Pisarello. No se asusten que han elegido a Joan Subirats… a ver lo que tarda en arruinar su prestigio (al menos en algunos círculos).
Los debates presupuestarios suelen ser, en parte por su exceso de tecnicismos, sumamente aburridos. Un quita de aquí seis euros para ponerlos allí. Lo jugoso, las grandes partidas que pueblan los titulares tienen sus intríngulis y es ahí, justamente, donde se ven las intenciones de cada partido. Lo que Jesús Ausín llama hijoputismo en sus columnas en Diario 16 se ve en los cambalaches de cifras.
Así ha sucedido con las enmiendas del PP de Castilla-La Mancha, sospechosos habituales por otro lado, para la partida de Bienestar Social. El cuidado de los más mayores de la sociedad; de las personas discapacitadas; del trabajo de muchas personas en la España periférica con lo que eso supone en recorrer distancias… Ahí sale la vertiente maligna del PP de Pablo Casado y Francisco Núñez: dejar que se pudran todas esas personas con las que luego gustan de hacerse fotos.
Dejar sin comer a los discapacitados y…
Ha sido el diputado socialista Pablo Camacho quien se ha percatado de los ardides maliciosos del PP. En unas “enmiendas de la vergüenza” el PP pretendía recortar de partidas fundamentales para asignarlas a cosas del Tercer Sector fundamentalmente. Lo que huele a capitalismo de amiguetes o la asociación del amigo. El señor Aroca, pepero, ha dicho con toda sobriedad, tras dedicar buena parte de su discurso a acusar a Pedro Sánchez –sí y también a Emiliano García-Page-, que era “rigor parlamentario”.
Como ha destacado Camacho el PP quería recortar buenos millones de partidas como “Servicios de comedor” de los centros que tratan con personas discapacitadas. Han debido pensar que, total como no deben moverse mucho, la comida no es fundamental para aportar las energías necesarias. Por ello han insistido y se han lanzado a recortar de la partida “Productos alimentarios” para esas mismas personas. Como les ha preguntado el diputado del PSOE: “¿Qué entiende el PP que se compra en una partida de Productos Alimentarios?”.
…a las personas de las residencias de mayores
Deben tener algún tipo de fobia a la comida en el PP -salvo en Andalucía donde se gastan en cuatro meses de langostinos de Sanlúcar el presupuesto de un año de comidas de la Junta- porque también quieren recortar en esa partida para las residencia de mayores. Igual, como ha dicho Camacho en la sesión, “pretenden que los mayores se compren su propia comida”, o igual pretenden acabar con esas personas como en la Comunidad de Madrid. Nunca se sabe con el PP.
Pueden pensar que es malicia de quien escribe lo anterior, pero cuando también quieren recortar el servicio de limpieza y la electricidad de las residencias, todo apunta a algo más grave. Si no es por hambre, que sea por frío o por infecciones a causa de la falta de higiene. Normal que el diputado socialista se haya escandalizado, porque es para ello y mucho más. Por si fuera poco también quieren quitar los servicios de transporte de las personas mayores con discapacidades a los centros de día.
Ni leen los presupuestos
El problema de todo esto es que el PP, en Castilla-La Mancha y en cualquier lugar de España, no está preocupado por la población sino por el negocio de sus amigos. Como el PSOE tiene mayoría absoluta ni miran las partidas y se ponen a lanzar cifras. Luego sale Núñez diciendo que han propuesto aumentar la inversión y Page se lo rechaza. Como los medios les compran esos lloros sin verificarlo…
El socialista Camacho ha ofrecido las claves, pueden prometer porque recortan a las personas que menos resistencia pueden ofrecer, las discapacitadas y las mayores en residencias. Dignos hijos de Dolores Cospedal (que recortando elevó la deuda casi en 2.000 millones) y muy amigos de Casado recortan donde pueden hacer más daño a las personas vulnerables. Lo hicieron con la Dependencia y ahora con la comida. No les gustará la eutanasia, pero sí y mucho la eugenesia.
Si ayer se hablaba de los mamporreros al servicio del ser superior, hoy nada mejor que retomar el análisis con los mamporreros de la política. No se refiere el artículo a los apparatchik de los partidos, esos son bien conocidos. Los Simancas, los Arenas, los Meyers… ese tipo de personas que matan, pierden elecciones y siempre están en la mamandurria son parte del paisaje habitual. Y suelen mojarse poco por si pierden el cargo al que llevan agarrados desde se asustaron cuando les hablaron de trabajar.
El artículo tiene que ver con los medios y periodistas que ejercen dedicados a las loas de un partido y a la crítica del adversario/enemigo. Siempre y bajo cualquier condición. Viven, y muy bien, de escribir al albur de este o aquel partido político. Lo tienen de derecha a izquierda, del centro a la periferia. Ahí, inasequibles al desaliento en apoyo de “su” partido. Aunque luego se autocatalogan como profesionales de la información y sin sesgo alguno… ya.
Del PP y del PSOE de toda la vida
Hay gentes, ustedes los conocen bien, que llevan viviendo del PP y del PSOE toda la vida. No porque esos partidos les abonen cantidades algunas, no es necesario, sino porque les llevan defendiendo contra viento y marea. Un PP de corrupción hasta la cejas provocó que muchísimos columnistas se dedicasen a hablar de Venezuela (como si a los españoles les importase algo). Un PSOE incapaz de gestionar seriamente provocó columnas y artículos hablando de la corrupción del PP.
Se llegó a montar una conspiración de periodistas para derribar un gobierno. Pero todos ellos salen en prensa, escriben memorias y se califican de dignos. También es cierto que muchos de esos periodistas tienen trabajo gracias a sus contactos con esos partidos y, lo que es más importante, los fondos de subvenciones a los medios de comunicación mediante la publicidad institucional. Pueden ser unos juntaletras pero si consiguen pasta hasta les sacan en televisión.
Todólogos de partido
Son todólogos de partido. Doxósofos a sueldo. Se reparten por la prensa escrita, televisiones y radios poniendo el cazo, siempre y cuando tenga opinión de todo contra el adversario. Capaces de mentir sin sonrojarse y tener la caradura de defender a muerte a los suyos. Y no por una cuestión ideológica, la mayoría carece de ella más allá de la ideología dominante, sino porque si ejerciesen con dignidad la profesión no tendrían trabajo, ni habrían llegado a dirigir periódicos o programas de radio y televisión.
La verdad, aunque sea de forma precaria, no les importa. Son hacedores de opinión (de partido) y generadores de una realidad paralelas. Ahí tienen a los de derechas avisando del peligro socialcomunista y a los de izquierdas bramando contra el fascismo… y en España, hoy, no existe ni comunismo, ni socialismo, ni fascismo… Hay mucha tontería, sí, pero eso no tiene que ver con ideologías y/o teleologías.
Un día hicieron una crítica
Cuando vean a algún director de periódico, a algún columnista destacado, a algún presentador de radio o televisión haciendo una crítica “a los suyos” o una alabanza “a los otros”, no se asusten. No han tenido una caída de Damasco, es que algo están a la espera de rascar. Cierto que los BOE oficiales de PSOE, PP y Podemos suelen necesitar menos esas argucias, pero cuando llega la época de repartir subvenciones, de contratar publicidad institucional o de nuevas concesiones desde las administraciones… se lanzan a criticar.
Lo hacen de manera suave. Una especie de “mira que te doy”. En cuanto pactan los ingresos y cobran se acaban los arañazos y vuelven a lo suyo, al mamporrerismo. Que al grupo Planeta le dan una Universidad, pues los trabajadores de prensa, radio y televisión de esos medios salen a adorar a Isabelita. Que a Roures le conceden unas bicocas, Público y Ferreras elevan a Yolandita a los cielos. Que ayudan a reducir deuda de Prisa, su sanchidaz pasa a ser dios. Y así en todos los medios y columnas. Incluso los que parecen ir por libre, están haciendo trabajo para unos y otros.
Prebendas
Esos mamporreros acaban escribiendo libros en editoriales de postín. Acaban copando las televisiones hablando de cualquier estupidez que se presente (¿no se han fijado que hay como una rueda por todas las televisiones?). Si hay algún problema se le busca acomodo en la televisión regional donde se gobierna. Y así toda una pléyade de marionetas del sistema (y del supuesto antisistema) vive a cuerpo de rey a costa de pisotear la dignidad de la profesión.
En el caso de los nacionalismos vasco, valenciano y catalán esto es mucho más patente. Los que están por la causa tienen asegurados programas, canales de radio, editoriales y hasta drogas si hace falta. Dicen ser la voz de la sociedad civil pero no son más que esbirros del poder político… y del empresarial. ¿Por qué nadie critica a cierta cadena de supermercados, cierta marca de moda, cierto banco, ciertos centros comerciales…? Porque son los que ponen la pasta. Esto, siendo un déficit de ética –dentro del capitalismo es así y se sabe-, no tiene nada que ver con los mamporreros de partido. Aunque en algún caso hay fusión de intereses empresariales, políticos y futbolísticos.
Lo de las “pajillas de Roncero” que decía José Antonio Abellán es una tontería comparado con la realidad de la prensa deportiva de Madrid. No es que se pasen el día mintiendo y ejerciendo de apologetas de la ideología nacionalmadridista, es que son incapaces de ejercer la profesión con un mínimo de dignidad. Son mamporreros, o estajanovistas si lo prefieren, de Florentino Pérez. A la mínima se lanzan a cumplir los deseos de su amo y señor, llegando incluso a anticiparse a esos deseos.
Después de haber vencido en el derbi madrileño y haber lesionado a Antoine Griezmann (en Marca tienen los santos cojones de decir que fue un choque) no podían disfrutar. Estaban preparados para escojonarse del rival capitalino en el sorteo de Champions pero algo salió mal. Pillaron a la UEFA en uno de sus trucos habituales y hubo de repetirse el sorteo con suerte dispar en esta ocasión.
Se acabaron las risas
Cuando el sorteo había sido tramposo la prensa madrileña nada dijo, estaban riéndose de la más que probable eliminación (sin jugar los 180 minutos) del Atlético de Madrid y su paseo lisboeta. Clamaron los medios en Francia, Inglaterra, Italia o Alemania mientras en España estaban de celebración con champán. Mira por donde, por una vez, se le cayó la cara de vergüenza a la UEFA y decidió repetir el sorteo.
De repente el nacionalmadridismo dejó de sonreír y los sudores fríos comenzaron a recorrer las frentes de todos ellos. Ya no había saltitos de rana coja en platós, ni pronósticos de 100% a cero en las webs deportivas. Se exigía que el sorteo se celebrase desde la eliminatoria Benfica-Real Madrid… como si esa no hubiese estado bajo la sospecha habitual.
VergUEFA
A cualquier persona interesada por el fútbol, menos a los nacionalmadridistas, siempre les ha parecido sospechoso (así lo han reconocido en UEFA hace tiempo) que a cierto equipo le tocasen en sorteos los más débiles de cada eliminatoria. Y pretendían que eso se mantuviese. UEFA no tragó con ello y repitió el sorteo completo. Cambiaron los emparejamientos y que le haya tocado el PSG parece que no ha gustado en el paseo de la Castellana (donde la caja de herramientas gigante).
“VergUEFA” titulaban ayer los mamporreros escocidos. Tanto como para haber olvidado dos cosas: la victoria en el derbi y que el PSG no le gana ni a los de su propia liga. Da igual, sólo de pensar que Ramos marque en el Bernabéu el gol que facilite la eliminatoria en el último minuto, les aterra. Como les aterra que Mbappé les meta siete goles (aunque ya le llamará el Don para que no lo haga). O que Messi les clave un par de faltas. Confían tan poco en su equipo que cualquier cosa con nombre les asusta.
Manipula que algo queda
Ahora ya han comenzado la campaña de manipulación contra los demás equipos y contra el PSG. Que si Haaland ya está hecho con el Madrid porque se pagará la cláusula de 75 millones (aunque el Borussia Dortmund haya dicho oficialmente hace una semana que no existe tal cláusula) y lo del Barça es filfa. Que si el PSG se está cobrando lo de no haber apoyado la Superliga. Por cierto, ¿por qué hay miedo a jugar con el PSG si querían una liga de los mejores? O que si el Atleti…
Con el Atleti no sólo hay la rabia desde niño del Don (eso de que les pintasen la cara con el ala infernal, o con Luis o con Pereira y Capón…) sino que el ex-yerno del tito Floren es patrocinador del club rojiblanco. Al dueño del Real Madrid (por mucho que digan sus socios que no) le ha salido uno contestón hasta el la propia familia. No sólo se divorcia de su hija sino que se va a financiar a su máximo enemigo (aquí la noticia). Normal que manipulen las lesiones, las tarjetas y hasta el color de las camisetas, el odio es infinito.
No son capaces de disfrutar de las cosas buenas. Son malas personas que sólo viendo al otro humillado sienten gozo. No confían, como se ha dicho, en su equipo pese a que quieren poner a todos los jugadores del nadaplete en todos los premios. Son unos gruñones (con lado llorón) insatisfechos que sólo disfrutan como estajanovistas del ser superior. Lo raro es que no estén todos enfermos en hospitales por ese esfuerzo diario para complacer a su amo.
En América van a terminar de odiar más a los españoles de lo que pueden hacerlo en la actualidad. Vale que no les hagamos mucho caso salvo para la cosa de los negocios pero esto de enviarles a José Luis Rodríguez Zapatero, a Irene Montero, a Adriana Lastra (todos miembros del grupo de Puebla), a Santiago Abascal y ahora al presidente del PP no se hace ni al peor enemigo. En el último caso, además, con la sana intención de extender el ridículo perpetuo que en España ya es conocido.
Pablo Casado, como no tiene ya quien le haga caso en España -porque ha logrado cansar hasta al BOE del PP (El Mundo)-, se va a hacer las Américas llevando allí su incapacidad manifiesta para cualquier cuestión política… bueno, para cualquier cuestión. Lo mejor de todo es la pose de chulo con cubata en la mano que utiliza antes de hablar y las fotos. Como esos personajes que el roce del pelo de una mujer lo cuentan como sexo. Esto es propio de la personalidad del tipo, pero que deje a España mal es problema de todos.
No sabe ni de lo que habla
El problema de Casado es que le dieron una chuleta con cuatro ideas en FAES (ahí no había asignaturas que aprobar) y las suelta y mezcla sin ton ni son. Debe pensar que en Chile o Argentina son mastuerzos intelectuales (típica pose del chulito de barra de pub) y vale cualquier cosa que diga. En su mente la mitad de la población debe ir con taparrabos porque no se entiende que intente explicar el indigenismo a los que lo viven día a día.
Quiere montar un PP internacional, básicamente Europa y América que es a lo máximo que llega su mente prodigiosa, para hacer frente al Grupo de Puebla. Ese grupo, en esto tiene cierta razón, que apoya dictaduras y candidatos sospechosos. Bueno, tan sospechosos como los que él apoya, léase José Antonio Kast en Chile e Iván Duque en Colombia. Es tan ridículo que tras criticar a los que apoyan dictaduras señala que el candidato Kast ha tenido sus cariños con la dictadura de Pinochet (que parece que es buena como decían los Chicago boy’s y es algo normal para un hijo de exiliado nazi) y Duque mata a manifestantes a tiros.
Buenismo con excepciones
En su charla en el Centro de Estudios Públicos, de thatcheriano recuerdo, salió su vena buenista. Allí afirmó que “no hay que diferenciar a la gente ni por raza, ni por religión, ni por orientación sexual, ni por lengua…”. Una declaración muy acorde al pensamiento ilustrado si no fuera porque él sí que diferencia por lengua y por religión (sólo le gusta la cristiana, tirando a protestante, y la judía). Lo decía porque el indigenismo y el nacionalismo son dos lacras iguales.
Pablo Casado: "No hay que diferenciar a la gente ni por raza, ni por religión, ni por orientación sexual, ni por lengua… Somos todos iguales, somos todos personas. No creo en los proyectos políticos colectivistas porque degradan la libertad de las personas" pic.twitter.com/fyAphlgfLe
¿En qué cabeza cabe igualar una posición premoderna con una moderna? Sólo en la cabeza de Casado. Lo más gracioso es que en el vídeo afirma, casi al final, que esas divisiones indigenistas-etnicistas acaban por disgregar a la nación. “¿Pero no era malo el nacionalismo?”, cabría preguntarle. Entre otras cosas porque no hay naciones sin nacionalistas. El caso es que a él no le gustan los colectivismos salvo el suyo. Sólo hay individuos viene a decir pero reconocer que la sociedad civil debe ser fuerte y ¿qué hay en la sociedad sino colectivos?
No sabe ni qué es una nación y su vinculación al capitalismo
Es tan inculto que ni sabe que el Estado-nación, donde hay nacionalismo, se formó a mayor gloria del capitalismo que tanto le gusta. Ese colectivismo lo crearon los liberales para homogeneizar el mercado interior dentro de un Estado y así poder hacer mayor acumulación, tener garantías monetarias y control del proletariado. La nación servía para todo eso. Y no es algo que digan intelectuales rojeras, lo dice un católico como William T. Cavanaugh (Migraciones de lo sagrado, editorial Nuevo Inicio).
Esos católicos no le gustan porque es un protestante camuflado, pero la tontería ante gente estudiada y con más cabeza que él es importante. El indigenismo puede ser malo (es una cuestión subjetiva) pero compararlo con su contrario que es el nacionalismo es de idiotas. Claro que en la cabeza de Casado el nacionalismo es sólo el catalán, no el español. Y las discriminaciones sólo se hacen con los catalogados malos. En realidad dice tantas tonterías que no se sabe bien qué es lo que quiere decir en algunos momentos.
Apoyar a dictaduras es malo, salvo si lo hago yo
Su máxima preocupación en América Latina son las dictaduras de izquierdas y de derechas populistas (tampoco le gusta Bolsonaro) y por ello hay que actuar contra aquellos que las apoyan, sean de Podemos, sean de Argentina o Chile. Bien una muy buena posición política, siempre y cuando no se perdonen a los que apoyan a día de hoy a Pinochet, a la dictadura argentina o a Franco. En eso tiene toda la razón, pero ¿qué decir de aquellos que han hecho negocios con dictadores?
Casado fue uno de los muchachos de José María Aznar encargados de hacer negocietes con la dictadura de Gadafi en Libia. Puede que fuese el típico “nuestro hijo de puta”, y los libios hoy viven bastante peor, pero es cuestiones éticas no hay trampas. No las hay salvo que te importen una higa las dictaduras y sólo actúes ideológica y materialmente. Si es una dictadura con la que hacer negocios buenos, son amigos y si no se pueden hacer malos. No se puede ser halcón y paloma a la vez.
Mala imagen de España
Se quejaba estando en aquellos lares Casado de los pocos viajes que ha hecho el presidente Pedro Sánchez a aquellas tierras, cuando habría que tener más contacto permanente. Puede tener razón, pero si el presidente del gobierno siempre hace el ridículo a nivel internacional ¿por qué ha de ir más y así dejar el pabellón español arriado? Si va es malo y si no va también.
El problema es que desde la derecha han enviado a Albert Rivera (bajo apoyo de Aznar y algún grupo conectado con la CIA y el sionismo) y a Casado. Antes ya estuvieron Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón… Más ridículo que eso es imposible. ¿Esta es la imagen que ofrecen a los amigos americanos?
Al menos aquellos no calificaron a los paraguayos que viven en España como lumpen, ni hablaron de colectivizaciones como la hispanidad (Casado tiene colectividades a porrillo), ni insultaron al gobierno. Porque lo peor no son las tonterías que suele decir –en España ya se está acostumbrado- sino que va dejando mal el nombre de España por donde pasa. Lástima que nadie les recordase a las personas de esas tierras que en España le llaman Fra-Casado.
Ayer mismo se contaba en estas mismas páginas la revolución que pensaba llevar a cabo el PP de Castilla-La Mancha respecto a la construcción de colegios e institutos. Habían ideado una fórmula para que el coste de los mismos fuese de tan sólo 50.000 euros. Francisco Núñez, más conocido como “el bulos” o “el empanao” entre la población, ha tenido escondidos los proyectos de esas infraestructuras tan baratas, hoy se desvelan.
Cole de integración
El primer colegio se ha calificado como “cole de integración”. Es un colegio de reducidas dimensiones pero con la intención de que los animales que pueblan la meseta manchega puedan sentirse integrados. Ahí tienen a cabrillas, cerdas, cebras y demás especies en el colegio. Le faltan puertas y paredes, pero eso no es algo importante tratándose de animales. Un colegio muy rural al que igual le falta algún pastor de esos que conoce Pablo Casado.
Cole para pequeñas poblaciones
El siguiente colegio, como pueden ver en la imagen, está planeado para pequeñas poblaciones. Con que tengan dos niños valdría porque tampoco la infraestructura da para más. En esta ocasión el colegio tiene una pared y hasta un reloj, al que cualquier gigante puede cambiar la hora. Viene equipado con instrumentos musicales, escuadra y cartabón. Todo un lujo asiático para la España rural.
Colegio de infantil
El colegio de infantil tiene servicio de transporte incorporado como pueden ver. Lo que no han desvelado es si serán los infantes quienes lleven el coche, porque no cabe más que una persona, o si es de attrezzo. No se ve un colegio muy grande y parece especial para niños cabezones, pero en cuestiones vanguardistas Núñez es el especialista. Seguro lo ha copiado, como hace siempre, de algún lado.
Instituto
Si se fijan en la imagen el instituto ya es algo más grande y tiene dos plantas. Cuenta con pupitres individuales, un esqueleto y parece que estará adaptado para niñas y niños discapacitadas. Habrá aula de informática para dos personas (le han contado no sé qué de la España vacía y para qué más) y baños (algo importante porque en los otros colegios se hacían las necesidades en la calle). Tendrán un profe progre, una profesora asiática (por aquello de la diversidad) y una profesora rubia de bote y chocho…
Si sobra algo para la saca
Viendo las imágenes da para pensar que de esos 50.000 euros va a sobrar bastante dinero. ¿Qué hacer con lo que sobre? Nada. Núñez y sus alegre muchachada del PP han pensado pagar ese dinero sobre o no. Ya verá el constructor si luego quiere ser generoso con el partido y hacer algún donativo. Sin presiones, no piensen que esto es como la Gürtel. Total con esas infraestructuras tendrían que hacer ocho millones de colegios e institutos y de ahí sí que saldría una buena morterada para la saca. Como les enseñó la “tita Loli”, de los Cospedales de toda la vida.