sábado, 18 abril, 2026

Novedades Literarias: Grandes editoriales (20 noviembre)

Les ofrecemos las novedades literarias (novelas, poesía, teatro, curiosidades) de las grandes compañías del sector. Como es habitual, se hace un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.

Novela

Rafel Nadal, Cuando se borran las palabras, Destino, 21€

Después de la publicación de los dos primeros libros de esta inolvidable saga familiar, Rafel Nadal vuelve a dirigir su mirada literaria hacia la memoria, el paso del tiempo y las nuevas generaciones. Así, nos ofrece este libro íntimo y delicado, con el que homenajea a padres y abuelos y cierra su exitosa trilogía.

Cuando las palabras se borran y los recuerdos se apagan, aquello que no se nombra deja de existir. Entonces al autor solo le queda escribir estas páginas, con la esperanza de que cada vez que alguien las lea rescate las historias que se describen en ellas y reviva, uno a uno, a sus protagonistas. Un relato que no esconde la nostalgia por una época que se acaba, pero que llena de humor y ternura un tiempo que justo acaba de empezar.

Un libro de gran intensidad emocional que permanecerá imborrable en la memoria de los lectores.

Patricio Alvargonzález, Conservados en champán, Espasa, 19,90€

«Siempre había tenido ese pensamiento —un poco marxista— de que todas las familias tienen una historia que merece la pena. Entonces empecé a fijarme y descubrí que había gente realmente aburrida, absolutamente pobre, familias que habían nacido para la intrascendencia. Por suerte, ese no era mi caso.»

Eugenio Martínez de Orujo, patriarca de los Martínez de Orujo, «familia copiosa de la era dorada de los latifundistas venidos a menos», acaba de morir. Para disputarse su herencia deja una esposa y varios sobrinos y sobrinos nietos, hijos de los hijos de su hermana Demetria, una mujer de bandera de verdad, es decir, preconstitucional, como toda la gente bien. Entre todos ellos está Antoñito, el narrador de esta historia, que es de derechas porque, al ser hijo único y huérfano de padres, lleva mal lo de compartir. Y quien, de funeral en funeral, de fiesta en fiesta, de París a Madrid y de Madrid a Londres, perseguirá dos sueños: ser escritor de éxito y heredar la baronía de Romañá.

Patricio Alvargonzález, berlanguiano por compromiso, felliniano por gusto y alleniano por devoción, ha escrito una novela desopilante y ácida sobre los destitulados bastiones de la antigua aristocracia, en la que hay una guest star ineludible: Cayetano Sáenz de Betolaza, ese «cursi redomado que divierte a la gente bien con su cuenta de Instagram».

Quedan invitados al funeral de los Martínez de Orujo.

S.R.C. ¡No olviden el dress code: vestido largo, luto!

Ledicia Costas, Golpes de luz, Destino, 18,50€

Una novela tierna y llena de humor sobre los secretos que marcan la vida de tres generaciones de una familia en la Galicia rural. 

Julia es periodista, acaba de separarse y decide dejar atrás Madrid y regresar a su pueblo, en Galicia, con su hijo Sebas, para cambiar de aires y cuidar de su madre. El niño tiene diez años y está convencido de que su abuela Luz es el dios Thor, porque nunca se separa de su martillo. Aunque esconda polvorones en las medias, beba Sansón hasta ver doble y diga mentiras sin parar, Sebas adora a su abuela. Es una diosa, y ha convertido su jardín en un templo. Pero para Julia volver a la casa familiar supone enfrentarse a un pasado lleno de secretos que necesita desvelar y a la desaparición de su padre, que hace más de treinta años se fue sin despedirse.

El narcotráfico en la Galicia de los años noventa, el mundo de los cuidados y la búsqueda de la verdad envuelven esta historia llena de humor y habitada por unos personajes inolvidables.

Después del éxito de Infamia, Ledicia Costas muestra de nuevo su gran talento creativo con Golpes de luz, una novela tierna y salvaje.

Soledad Puértolas, Cuarteto, Anagrama, 19,90€

La princesa de un reino sufre una extraña enfermedad; ninguno de los médicos, sabios y curanderos consultados por su padre el rey da con la cura, y esta llegará de un modo inesperado… El hombre rico de un pueblo contrata a una maestra para sus hijos y permite a otros chicos asistir a las clases; uno de ellos se queda prendado de la maestra y tiempo después tratará de dar con ella… Una joven deja la isla en la que vivía con su padre viudo, monta en la ciudad un salón de té y conoce a una clienta que desaparece misteriosamente… La esposa de un médico lo abandona para irse al norte a trabajar como científica; un día a él le llega la noticia de que está muy enferma y emprende un viaje hacia ese lugar remoto para verla por última vez…

Cuatro relatos a la manera clásica con un twist moderno. Cuatro relatos que hablan del amor –no siempre consumado, a veces esquivo–, del paso del tiempo, de ausencias, de reencuentros, de secretos, de historias que pueden tener varios finales posibles…

Cada uno de ellos lleva por título una locución latina –horror vacui, ceteris paribus, festina lente, noli me tangere– alrededor de cuyo significado gira la trama. Una prosa elegante, pinceladas sutiles, un clima envolvente y personajes sugestivos y matizados son algunos de los elementos con los que Soledad Puértolas ha ido construyendo su ya extensa obra. Estos cuatro relatos exquisitos, profundos y emocionantes son una buena muestra de su espléndida madurez literaria.

Jamaica Kincaid, Un lugar pequeño, Pre-Textos, 13€

En esta obra confluyen la experiencia individual y el devenir social, la historia y el paisaje, para dar cuenta de la isla de Antigua. Texto clave de la literatura caribeña contemporánea, escrito a contrapelo de los lugares comunes que encasillan a la región, este libro constituye una radiografía a la vez despiadada y amorosa de la sociedad antiguana y, a través de ella, de los modos en que el poder cuaja en el Caribe.

Javier Pérez Andújar, El año del Búfalo, Anagrama, 18,90€

Esta es una novela -como su título indica- sobre el año chino del Búfalo, que cayó en 1973, pero también en años anteriores y posteriores, como 1961 y 1985. Esta es una suerte de novela total, escrita con inventiva inagotable, aires pop y erudición desenfrenada. Una narración de narraciones descacharrante y conmovedora, políticamente radical y estéticamente subversiva.

Daniel Saldaña París, El baile y el incendio, Anagrama, 18,90€

Tras años sin verse, en Cuernavaca se entrecruzan tres amigos que se conocieron en la adolescencia: Natalia, Erre y Conejo. El reencuentro del trío hace aflorar el pasado y los confronta con su presente. Daniel Saldaña París ha escrito una novela poderosa, que sacude al lector y lo sumerge en un universo turbulento que no dejará a nadie indiferente.

Karl Ove Knausgård

En otoño, Anagrama, 18,90€

Este primer volumen de la serie consta de tres cartas dirigidas a la hija que se está gestando en el vientre de la madre y de una suerte de enciclopedia personal para explicarle el mundo que le espera. En ella el autor reflexiona sobre los temas más variopintos, combinando lo sublime y lo escatológico, lo divertido y lo trágico, lo aparentemente nimio y los conceptos más profundos… Una sucesión de pinceladas cotidianas y sagaces cavilaciones, en las que tanto caben las manzanas, las avispas y el sol como los pedos, la sangre y las meadas; y en las que Flaubert, Van Gogh y August Sander conviven con los chicles, las bolsas de plástico y los petroleros. El autor nos habla también de las medusas y la migración de las aves, de la soledad y el dolor, del amanecer y el crepúsculo, de las latas de conserva y las botas de agua, de los rostros y los labios genitales…

El resultado es un libro heterodoxo y deslumbrante. Karl Ove Knausgård posee el don de hacernos redescubrir con ojos nuevos todo lo que nos rodea.

En invierno, Anagrama, 18,90€

«29 de enero. Estoy sentado en una silla, debajo de la ventana, en una habitación del hospital de Helsingborg. (…) Naciste ayer por la tarde y todo salió bien, aunque llegaste con más de un mes de antelación. (…) Estuviste despierta tal vez durante una hora después de nacer, me mirabas fijamente con tus ojitos negros (…). Sentir el calor de tu cuerpo contra el mío, percibir tu olor, que era tan delicioso y tan parecido al de tus hermanos, me llenó de la alegría más grande que he sentido jamás.» Con esta carta a la hija recién nacida culmina el segundo volumen del Cuarteto de las estaciones de Karl Ove Knausgård. Sigue el mismo esquema del precedente, al que completa: dos cartas escritas a la hija durante los últimos meses de gestación y otra redactada el día de su llegada al mundo enmarcan una nueva entrega de la particular enciclopedia personal del escritor para explicarle a la niña el entorno en el que va a vivir.

Mientras espera expectante la llegada de su hija durante la estación más fría y melancólica, el autor –combinando lo autobiográfico y lo universal– explora temas como la primera nieve, los sonidos invernales, los regalos de Navidad, el frío y Papá Noel, pero también el deseo sexual, los cepillos de dientes, los trenes, los funerales, los átomos, el azúcar, la década de los setenta, los autobuses y autocares, las tapas de alcantarilla, los botines, las ventanas, el cerebro o las rutinas… La sucesión de temas da pie a evocaciones íntimas, toques de humor y reflexiones filosóficas más o menos heterodoxas. Knausgård posee una portentosa capacidad para hacernos redescubrir a través de la escritura todo cuanto nos rodea como si también nosotros fuéramos niños viéndolo todo por primera vez.

En primavera, Anagrama, 18,90€

«No sabes lo que es el aire, y sin embargo respiras. No sabes lo que es el sueño, y sin embargo duermes. No sabes lo que es la noche, y sin embargo reposas en ella. No sabes lo que es el corazón, y sin embargo late regularmente en tu pecho, día y noche, día y noche, día y noche. Has cumplido tres meses de vida y ya pareces envuelta en rutinas.» Así arranca el tercer volumen del Cuarteto de las estaciones, que supone un radical cambio de planteamiento con respecto a los dos primeros. Lo que el autor nos ofrece aquí es la narración de un día en la vida de un padre y su hija, que ha nacido hace unos meses. Lo que se nos relata es la cotidianeidad familiar, en la que –a través de las rutinas y también de las evocaciones– emergen la emoción y la belleza, pero también los miedos y los demonios. Porque en el corazón de esta historia está la posibilidad de la enfermedad física, y también la sombra amenazante de la enfermedad mental, que cae sobre la madre, un trauma que se desvela y aborda en estas páginas…

Karl Ove Knausgård plantea en este tercer volumen la novela de la vida de una familia en la Noruega rural, y su pulso narrativo logra transformar las vivencias diarias en una experiencia literaria de una intensidad única, que seduce y atrapa al lector.

En verano, Anagrama, 18,90€

«El mundo es intraducible, pero no incomprensible, mientras se conozca la sencilla regla de que nada de lo que expresa a través de sus miríadas de vida y criaturas va seguido de interrogaciones, sino solo de exclamaciones», le cuenta Karl Ove Knausgård a su hija en este volumen que cierra el Cuarteto de las estaciones.

Llega pues el apoteósico final de este ambicioso proyecto. Se recupera aquí el formato de enciclopedia personal, en este caso marcada por el estío, lo cual da pie a hablar de la lluvia de verano y las lágrimas, los cerezos y los ciruelos, los cubitos de hielo y los helados, la pesca de cangrejos y las barbacoas… Y entre esas reflexiones siempre sagaces y heterodoxas, se intercalan entradas de un diario íntimo del escritor. Emergen, entre otros temas, sus proyectos literarios y la conflictiva relación con su padre durante la infancia, y se nos relata la historia –que el abuelo a su vez le relató al autor– de una mujer que vivió un amor prohibido con un soldado enemigo durante la Segunda Guerra Mundial. Y asoma también, ahora que se cierra el ciclo, una reflexión sobre la capacidad de la literatura para explicarnos el mundo.

Culmina uno de los proyectos más originales de la literatura contemporánea, un ejercicio de escritura que explora nuevas dimensiones y perspectivas, un texto sincero y arrollador que nos habla del sentido de la vida, de la búsqueda de la felicidad, de la asunción del dolor, de la belleza a veces terrible del mundo, del compromiso de la paternidad y de la emoción de estar vivos.

Curiosidades

Josep Pla, La ceniza de la vida, Destino, 24,90€

Josep Pla fue uno de los prosistas más importantes del siglo xx en nuestro país. Su labor literaria y periodística lo encumbró como uno de los narradores que mejor supo retratar la situación política y social, así como las costumbres de su tiempo.

Por primera vez se reúne en un solo volumen la narrativa completa de Josep Pla escrita en su versión definitiva entre los años 1949 y 1967. Un libro que dará a conocer su figura como narrador más allá del periodista, el memorialista, el escritor de viajes o el biógrafo en una edición única y cuidada para lectores fieles del autor y para todos aquellos que quieran acercarse a su obra de ficción.

Bolsillo

Ramón J. Sender, Tres novelas teresianas, Austral, 8,95€

Un estimulante viaje al siglo XVI donde se mezclan personajes históricos con otros como Don Quijote, Sancho Panza, Don Juan o Lázaro de Tormes.

Este libro se articula como un retablo barroco que recoge en tres narraciones cortas tres estampas de la vida de la Santa de Ávila.

«La puerta grande» nos acerca a una Teresa de dieciséis años que reflexiona sobre su vocación, que canta mientras barre y que dialoga con un caballero flaco, alto y canoso llamado Don Quijote y con su fiel escudero Sancho. En «La princesa bisoja», la santa escucha de la voluptuosa princesa de Éboli el frívolo e irritante relato de sus intrigas. Por último, «En la misa de Fray Hernando del Castillo», Teresa se duele de Felipe II, cuya participación en el asesinato del Barón de Montigny denunciará el capellán de la corte.

Con una imaginación desbordante y un empleo de la lengua que tiene ecos del siglo de oro, Sender sitúa a Teresa en un escenario que acoge, sin distingos, inquisidores y cortesanos, a Lázaro de Tormes o al Burlador de Sevilla, para proporcionarnos una visión personalísima de la soleada pero oscura España de los Austrias.

Jacques Kermoal y Martine Bartolomei, La Mafia se sienta a la mesa, Tusquets, 8,95€

Un conjunto de relatos donde se cocinan los delitos más famosos de la historia.

Pocos saben que los «padrinos» de la Mafia preparan los menús de sus ágapes con el mismo esmero que sus crímenes. Ya desde sus comienzos, la Honorable Sociedad se ha reunido en torno a los manteles para festejar aniversarios o éxitos, urdir estrategias… o poner fin a los días de algún miembro de la Familia. En La Mafia se sienta a la mesa se describen las comidas que ocupan un lugar preeminente en la gastronomía mafiosa, como la organizada para preparar el desembarco de Garibaldi en Marsala en 1860 o la que celebraba la «toma» del Bronx por Maranzano. Así, entre bocado y bocado, los nombres de Mussolini, Roosevelt o Churchill se mezclan con los de don Vito, Calogero Vizzini o Lucky Luciano en este suculento libro, que, para satisfacción de los gourmets, ofrece los menús, las recetas y los vinos de los festines mafiosos más relevantes.

Enrique Vila-Matas, París no se acaba nunca, Debolsillo, 10,95€

Enrique Vila-Matas hace una reconstrucción irónica de su etapa parisina, cuando trataba de vivir a la manera de Hemingway en París era una fiesta. Si en los años veinte su ídolo de juventud fue acogido por Gertrude Stein, en la década de los setenta el joven Vila-Matas alquila una buhardilla en la capital francesa a Marguerite Duras. En vez de codearse con Scott Fitzgerald, Ezra Pound o Pablo Picasso, trata con Roland Barthes, Georges Perec, Isabelle Adjani, Julio Ramón Ribeyro y una escurridiza Paloma Picasso, entre muchos otros.

París no se acaba nunca es un relato autobiográfico que conecta con cierta sensibilidad contemporánea para la cual hay una continuidad natural entre lo real y lo ficticio. Una novela en la que el autor «ficcionaliza» el yo y lo real en términos literarios muy convincentes.

La derecha francesa obtiene casi un 70% de la intención de voto

El giro a la derecha en las presidenciales francesas es un hecho. Éric Zemmour y Marine Le Pen ya suman entre ambos más de un tercio del voto de la ciudadanía francesa. El presidente Emmanuel Macron se asienta en el 24-25% del voto y el candidato de la derecha clásica Xavier Bertrand está en el 13% de la intención de voto. A la izquierda de presidente… la risa. Lo que viene a decir que casi un 70% del electorado francés apuesta por candidatos de derechas.

Desde la derecha sistémica entregada a la Unión Europea y el globalismo (Macron), hasta la derecha ultra (Le Pen y Zemmour), pasando por los republicanos (Bertrand y Dupont-Aignan), parecen haber conquistado el voto de los franceses. A la izquierda de todo esto está Yannick Gadot de los verdes (8%), Anne Hidalgo del PSF (5%), Arnaud Montebourg (3%), Jean-Luc Mélenchon (9%), Fabien Roussel del PCF (2%), Phillippe Poutou (1%) y Nathalie Arthaud (1%). Un 29% de los votos que no sirve ni para que les inviten a tomar algo en una terraza parisina. Algo normal si se ha seguido la política francesa en los últimos años, todo postmoderneces cuando desde hace dos décadas la población viene advirtiendo que ya no se tragan los sapos del izquierdismo barato.

Aviso a los países circundantes

Con la victoria del SPD alemán, la socialdemocracia europea se ha venido arriba haciendo creer que lo siguiente sería un cambio de época en favor de unos gobiernos un poco más virados a la izquierda. Un poco, tampoco se piensen que esto lleva a una mínima rebeldía. Francia, que siempre ha sido un poco espejo para ver por dónde van las cosas –para bien y para mal-, muestra que la derechización tremenda de ciertos países europeos es un síntoma más de una enfermedad interna. Francia es un país que tiene graves problemas de integración de la población inmigrante y de los musulmanes de segunda generación. Algo que se está viendo en la propia campaña.

Que Zemmour esté dando la sorpresa (en los sondeos de la semana pasada, por otras encuestadoras, le daban hasta un 18% de los votos) no es extraño. Como se contó en estas páginas, la deriva política francesa era lugar propicio para esa irrupción, más cuando el lepenismo estaba anquilosado –igual por el bloqueo permanente, igual por cierto cansancio-. Un 36% de los franceses estarían apostando por una política radical de derechas, soberanista, antipostmoderna y antiliberal. Normal que intelectuales como De Benoist, Delsol, Bousquet, Micheá o el mismo Zemmour vendan muchos libros, en cantidades que en España son imposibles. Por no hablar los que vienen advirtiendo del malestar por la izquierda como Guilluy.

Habrá bloqueo a Le Pen/Zemmour en segunda vuelta

Lo normal hasta la fecha es que el candidato del sistema que logra pasar a la segunda vuelta obtiene el apoyo del resto de candidatos, de izquierdas y derechas. Pero esa lógica, más con la irrupción de Bernard y Zemmour, igual ya no se cumple en esta ocasión. En las últimas elecciones Macron venció a Le Pen por ese veto electoral y mediático, pese a haber perdido en la primera vuelta, algo que está por ver en esta ocasión. Si un 70% del electorado está volcado a la derecha ¿quién garantiza que ese bloqueo sea efectivo en esta ocasión?

El pírrico 29% de la izquierda ¿pasaría a Macron directamente o pasaría a la abstención? Desde luego los verdes, esa eterna promesa, se pasarían al candidato de la Francia en marcha, al fin y al cabo son casi lo mismo, pero el resto de votantes igual prefieren quedarse en casa. Como han demostrado las encuestas el voto antaño comunista ahora se encuentra en buena parte en el lepenismo ya que en las banlieues las están pasando putas y les ofrecen amor y besos contra la precariedad. ¿Pueden el resto de votantes hastiados de la izquierda acabar votando a Le Pen o Zemmour? Lo más probable es que se queden en casa en segunda vuelta y que dios reparta suerte. Al Macron que ganó las elecciones se le apoyó una primera vez, a este Macron, con las que viene haciendo, igual se le deja caer.

La cultura de la cancelación entra por ley en la Universidad española

Hasta el momento la cultura de la cancelación dentro de la Universidad española se debía más a los criterios de este o aquel rector, decano, director de escuela o asociación de amargados profesionales. La autonomía universitaria, constitucionalmente protegida, posibilitaba que dentro del ámbito universitario se pudiese utilizar la libertad de expresión y pensamiento… Hoy ya no será posible con la Ley de Convivencia Universitaria de Manuel Castells.

El ministro de Universidades ha despertado de su larga siesta (sí, el dinosaurio seguía allí) para perpetrar una ley que, de rondón, cuela la posibilidad de la cancelación, esto es, de la prohibición de la libertad de expresión. Como todo el mundo conoce, el ministro ha sido uno de los popes de esa casta universitaria de la costa Oeste estadounidense que son ahijados del neoliberalismo. En versión puritana progre, eso sí. Esos mismos que, apoyados en Foucault o Derrida, han destrozado el saber de siglos para imponer una ideología que pretende acabar con cualquier discrepancia a los ellos, ellas y elles dictaminen. Una dictadura del pensamiento en aras de la deconstrucción del todo y la vida digital o en red.

Dar espacio a los ofendiditos

La LCU pretende ser un marco bajo el cual el mundo universitario pueda regirse en términos disciplinarios. Si acontece una pelea, pues se acude a la mediación y no al mero régimen disciplinario. Y así con numerosas situaciones como destrozar la facultad, el despacho de un profesor o hacer alguna novatada… Hasta ahí todo muy new age y de abracitos sanadores. ¿Cuál es el problema? Que entre esas medidas de convivencia se acaba introduciendo un pequeño punto que supone, en realidad, aplicar la cultura de la cancelación.

“Discriminar por razón de sexo, orientación sexual, identidad de género, origen nacional, pertenencia a grupo étnico, edad, clase, discapacidad, estado de salud, religión o creencias, o por cualquier otra causa personal o social” dice uno de los motivos de falta muy grave. Leído deprisa puede parecer que es algo obvio y objetivo, pero si se paran en las palabras en negrita comprenderán mejor. Si un profesor, por ejemplo, hablase en teoría social del islamismo como una religión violenta y contraria a los postulados de occidente, cualquier alumno musulmán podría quejarse y decir que le están discriminando. Si un profesor de biología dijese que el ser humano se constituye en dos sexos, cualquier persona podría decir que se le discrimina por no respetar su identidad de género.

En una sociedad donde los ofendiditos tienen la capacidad de que los medios de comunicación siempre les hagan caso como supuestas víctimas (recuerdan al gay que supuestamente habían marcado unos ultraderechistas que no se verificó), cualquiera que no esté de acuerdo con una afirmación académica, en favor de alguna cuestión mágica, puede decir que le discriminan o le ofenden. O lo que es lo mismo puede ejecutar la cancelación de un profesor o investigador, como ha sucedido en otros países. Porque de hecho, si lo piensan bien, eso de cualquier causa social puede servir para verse discriminado cualquier. En una carrera, por ejemplo, como Ciencias Políticas si alguien critica al liberalismo, al marxismo, al catolicismo, al socialismo, a cualquier posible identificación no se podría impartir clases.

El feminismo muere en el ámbito académico

Así, mientras poco a poco se van introduciendo la ideología de género y otras apuestas deconstructoras o neoliberales en el mundo académico, la libertad de expresión acaba en el baúl de la historia. Las feministas, las de verdad, no las postmodernitas, no podrán defender sus teorías porque ello ofendería y supondría una discriminación para los generistas. Porque el feminismo no es ideología de género, quiere acabar con el género en sí. Esta posible discriminación académica supone la muerte del feminismo en términos académicos, como supone la muerte de perspectivas católicas, de posiciones críticas con el sistema, etcétera. Supone, en realidad, la muerte de la libertad de cátedra.

Curioso es que, para terminar, mientras el plagio de una tesis doctoral (o de cualquier otro tipo) está considerado como muy grave, la pena por ello sea casi inexistente. Un azote en el culo del plagiador (no dejarle matricular al año siguiente, es algo que no tiene valor real) y ya está. En ningún caso hay mención de retirar el título (se debe seguir acudiendo a los juzgados), de prohibición de actuación/participación en cualquier ámbito universitario (que sería lo lógico), ni nada por el estilo. ¿Será que han tenido en mente a los políticos plagiadores que se van descubriendo? Actuación de casta, sin duda.

UEFA MAFIA

¡Váyanse a la mierda! ¡Métanse la Champions li por donde les quepa! ¡Basta ya de mafias! No tienen la valentía de hacer lo que vienen haciendo con el Atlético de Madrid en todo este tiempo con otros equipos. Mucho menos si son de los que ponen pasta para sus fiestas (con caballos o yeguas que decía el Gordo), sus trinques y sus viajes por todo el mundo. Tampoco el presidente de la Federación Española se libra porque es incapaz de defender a los equipos españoles… bueno a dos sí los defiende.

La actuación mafiosa de la UEFA debería despertar a los adormecidos titanes para que fuesen a Suiza y aplastar a Čeferin y los suyos. No sólo sancionan a Antoine Griezmann con dos partidos, sino que lo hacen mediante alevosía. Comunican que uno, contra el Liverpool, seguro que no lo juega y ya veremos si nos apetece ponerle más. Por una patada sin intención y sin causar lesión alguna, estos sinvergüenzas meten dos partidos a un jugador con alevosía y… premeditación.

Premeditación porque han esperado a ver si podían joder al Atleti y cómo para que no se clasifique. A ver señores de la UEFA, que el equipo que está en la Superliga es el otro de Madrid. ¡Ah pero con ese no se atreven! Como el viudo con gafas preside, se achantan y se ceban con el equipo rojiblanco. Luego no se extrañen si no pueden entrar al Metropolitano un día. Son muchas las que la parroquia rojiblanca tiene apuntadas contra los mafiosos que se esconden en Suiza.

Para más inri, también le ponen dos partidos de sanción a Felipe (aunque este igual nos viene bien para no sufrir) por una patadita de nada. No les valía con dejar al equipo con diez casi todo el partido, hay que hacer sangre y dejar al equipo con los números del 22 hasta el 40. No existe mayor sinvergonzonería (bueno sí existe pero hoy no es día de lucha contra el nacionalmadridismo) que la de este grupo de mafiosos protegidos por el silenzio stampa. Porque el consejero bastante tiene con subir en la lista Forbes ¿para qué protestar? Si no quieren que juguemos la Champions, lo dicen el primer día y nos ahorramos cabreos.

El ‘genocidio’ que están montando las comunidades del PP

Con la pandemia salieron a la luz las costuras rotas de todo el sistema sanitario español. Da igual donde se mirase que allí había precariedad de medios y, en algunos casos, de recursos humanos. Tras la pandemia, algunas comunidades han decidido remendar o resanar el tejido sanitario, otras han decidido que la pandemia es un muy buen momento para destruir la sanidad pública. Intentando que no se note o con toda la cara del mundo, como en Andalucía o Madrid. Lo que se viene preparando es un “genocidio” bien pensado y bien ejecutado.

Las muertes en las residencias de ancianos provocaron el estupor de una población confinada. Se sabía poco del virus, en muchos casos se pensó que era menos de lo que se contaba oficialmente –era más fácil hacer caso a los negacionistas-, y las infecciones masacraron a los más mayores y a las personas con diversas patologías. Una masacre que en sí no es achacable a los gobiernos, salvo en el trato y en las medidas a tomar. En algunas comunidades fue un problema sobrevenido, en otras se dejó morir con toda la pachorra del mundo. Lo que viene ahora es peor, porque no es un problema de un virus y población altamente vulnerable. Ahora es una actitud genocida por culpa del capitalismo de amiguetes y de una clase dirigente que podría haber estado en la Conferencia de Wannsee.

La Atención Primaria desmontada

Poco a poco, utilizando la excusa del teléfono o lo digital, se va retrasando la llegada del paciente a la Atención Primaria. Tres, cuatro o cinco semanas para valorar qué es eso extraño que el paciente ha comenzado a sentir, para derivar a especialista por ese bulto extraño que le ha salido, o simplemente para una analítica que pueda prever cualquier patología. Desmontando la Atención Primaria, con la pandemia como excusa, el primer frente médico que tienen los españoles desaparece. Así, en las comunidades donde gobierna el PP, al mismo momento en que aumentan los anuncios de “mágicos” seguros privados, se han propuesto acabar con este tipo de atención y que si alguien se siente mal acuda a Urgencias.

Saturación de las Urgencias

Está comprobándose en las urgencias sanitarias que cada vez acuden más pacientes con patologías que podrían haberse resuelto en Atención Primaria pero que, debido a la desesperación de los pacientes, acaban colapsando, en muchas ocasiones, los servicios. El problema es que así se machaca al personal existente sin adoptar la incorporación de más personas. Y no es lo único que se están encontrando en Urgencias.

Especialidades con más de 90 días en lista de espera

Si ustedes se animan a buscar en las estadísticas de las listas de espera sanitaria, todo parecería que funciona perfectamente… si no fuera porque están manipuladas. En realidad son cientos de miles las personas que deben esperar para ver al especialista. Personas con traumatismos que tienen fecha para dentro de dos meses… eso si antes no han perdido la pierna, por ejemplo. Un colapso generado desde el comienzo del sistema sanitario con aviesas intenciones. En Andalucía y Madrid, ya saben, han mandado a las listas del paro a los sanitarios que lucharon durante la pandemia cuando las listas de espera son kilométricas.

Casi muertos a las puertas de un hospital

Si van sumando, unas con otras, se resuelve el acertijo del genocidio. Una persona con un cáncer incipiente se podría salvar si se comienza con el tratamiento y/o la operación en un breve lapso de tiempo. Si el sistema manipulado por los políticos del PP, con la finalidad de derivar hacia lo privado, acaba diagnosticando más tarde de lo necesario, ese cáncer incipiente puede ser más peligroso para la vida de la persona. O un dolor en el pecho que acabe siendo un ataque cardiaco y acabe con la persona en una caja de pino.

Desde el PP pretenden, por un lado, que la mayoría de las personas acaben sacándose seguros privados (los que puedan) y así favorecer los bolsillos de esos empresarios que tan bien tratan a los políticos del PP; o, por otro lado, no saturar los hospitales de gestión privada pero titularidad pública que están costando a la ciudadanía, de media, un 33% más que si la gestión fuese pública. No saturar para dar una pátina de funcionamiento perfecto que no tienen. Por el camino cientos de miles de españoles van perdiendo el derecho a la sanidad y van comprando la entrada para el tanatorio más cercano.

Un genocidio consciente

En Urgencias se están encontrando, cada día más, enfermedades muy agravadas y sin tratamiento porque el sistema sanitario hace dejación de funciones en la cúpula. Y lo hacen de forma consciente y sabiendo que el colapso les viene bien para seguir llenando los bolsillos privados con dinero público (bien por gestión de hospitales, bien por derivación de pacientes), por el camino están generando un genocidio de compatriotas. Claro que igual es que prefieren que mueran muchas personas mayores para ahorrarse la pensión y los servicios sociales. O igual quieren que mueran posibles “malos españoles”. O que se reduzca la clase trabajadora por el camino de la muerte por enfermedad (por hambre ya lo están intentando). Respecto a esto último habría que valorar también incluir a los secesionistas catalanes. Otros que tienen una sanidad destrozada (al fin y al cabo su modelo de gestión es neoliberal) y que son copartícipes del genocidio. En su caso deben dejar hacer para acabar con españoles y construir su Estado catalán puro. Las políticas sanitarias son las mismas y con las mismas aviesas intenciones. Al final son lo mismo y producen lo mismo.

Las élites globales están experimentando con España (I)

No es parte de una conspiración ni nada por el estilo. Ya se han hecho en otros continentes experimentos sociales por parte de las élites globales (cabe recordar lo que ha venido sucediendo con Chile). También Rusia y China hacen sus pinitos en eso de introducir sus consignas en diversos países a lo largo y ancho del mundo. Pura geopolítica. En Europa todo el mundo conoce el destino que se deparó a Grecia, pero fue mucho más desde dentro de la Unión Europea que una apuesta a nivel global. Ahora toca el turno de España y, en cierta medida, Italia como lugares de experimentación de propuestas económicas, políticas y de ingeniería social (sí, los liberales son los mayores ingenieros sociales de la historia aunque lo oculten).

No es un conspiración del tipo red Gladio (esa se constituyó para acabar con cualquier posibilidad de una izquierda de clase en el momento en que se estaba produciendo el cambio de paradigma global), es más un campo de experimentación de cuestiones que han podido resultar en otros lugares, de cambios de mentalidades (corrección política y desaparición de cualquier pensamiento crítico), de hijoputismo cultural. Es una forma de experimentar si todas las partes que están sueltas pueden llegar a formar un todo y ha tocado España como lugar idóneo.

Capitalismo y sociedad abierta

España es plenamente capitalista desde hace muchos años, no es problema la introducción del capitalismo como economía en el país, pero sí lo es como sistema social y político. Se trata de construir una Sociedad Abierta (Open Society se llama la fundación de George Soros, ese que dicen es progresista) que acabe con todas las resistencias que existen en el país para ver si así pueden hacer lo mismo en otros lares. La utópica sociedad inventada por Karl Popper (cuidado que les gusta la utopía a los Karls) quiere hacerse real en España, además bajo los parámetros del libertarismo (otra utopía). Para ello no queda otra que hacer ingeniería social desde la izquierda y la derecha.

Sí porque el neoliberalismo de la postmodernidad actúa a diestra y siniestra. Si Margaret Thatcher negaba la existencia de la sociedad (que es la inexistencia de cualquier comunidad en sí), desde la izquierda se reclama la disolución de los vínculos fuertes en favor de miríadas de grupúsculos diversos. Mientras desde la derecha se actúa en favor del individualismo máximo, desde la izquierda se dota a ese individualismo de etiquetas muy diversas. El caso es acabar con el sentido de comunidad o de grupo social. Todo ello bajo el prisma de lo espectacular, mecanismo al fin y al cabo de alienación, para que las personas acaben tragando.

Les molestan las clases trabajadoras y medias (las clases populares) les molesta el catolicismo (como mecanismo comunitario); les molestan las tradiciones porque dotan de memoria histórica (ya saben que Popper era poco amigo del historicismo, aunque lo practicase realmente); les molesta cualquier relación social que no esté mediada por algo monetario o pueda generar vinculación más allá de lo económico. Quieren entornos atomizados y para ello nada mejor que la ingeniería social de la derecha y de la izquierda.

Ejemplos hispánicos

La banca siempre gana

Debe ser España, así hablando de memoria, el único país –igual junto a Italia- donde el salvamento del sistema financiero ha supuesto un incremento enorme de la deuda pública, de la desaparición de fondos públicos de pensiones y aquí nadie ha exigido en el parlamento, de verdad, con leyes, la devolución de ese dinero. Ana Botín, que como todos saben es una de las grandes damas de Club Bilderberg, salvó su banco mediante la apropiación indebida del Banco Popular (muy vinculado a la iglesia católica española, lo que es indicativo) y todos los grupos parlamentarios aplaudieron. Los sufrientes ciudadanos se comen el marrón de la deuda y los depositarios de los ahorros se quedan sin su dinero por el banco.

La libertad de no ser humano

El marco de debate en torno a la libertad se ha exportado a España, gracias al PP y sus ramas libertarias, con gran profusión de columnas, de debates estériles y de grandes falsedades. No es problema de libertad de expresión en sí, sino de libertad de mercado (como si no fuese libre); de libertad de la clase dominante respecto al resto de la ciudadanía; de libertad para utilizar ampliamente el ejército industrial de reserva, importándola mediante diversos canales “humanitarios”; de libertad para disolver la naturaleza humana; de libertad de producir en las condiciones que sean; de libertad para ser mujer u hombre con sólo desearlo; de libertad de cualquier cosa que o bien sea anarcocapitalista, o bien sea diversa.

Corrección política o ingeniería social

Libertad de pensamiento no existe si alguien osa salirse del marco mental establecido. Muchos de los que se quejan de la corrección política son los mismos que la están alimentando constantemente. Si por un lado no se puede hablar de negros, por ejemplo, por el otro no se puede hablar de superar la sociedad capitalista. En uno u otro caso está mal visto. Señalan como nostalgia, y por tanto cancelable, aquello que tiene historia, aquello que conforma sociedad y solidaridad, aquello que no es más que un arma a utilizar en la batalla cultural. Nadie quiere vivir como hace cuarenta años, pero nadie quiere perder la conciencia, la comunidad, el debate o el raciocinio de esos años.

El pasado fin de semana se celebró el Congreso Católicos y Vida Pública con el tema de la corrección política (que igual ni se han enterado porque no es interesante ni para el espectáculo, ni para la ideología dominante). No interesa lo que tenga que decir los católicos, ni interesa debatir con ellos, sí contra ellos. Como tampoco interesan debates donde haya una derecha o una izquierda verdaderamente alternativa. Que si rojipardos, que si extrema derecha, que si fascistas, que si marxistas, que si occidentalistas en realidad. La ingeniería social de la izquierda y la derecha globalista utiliza, por ejemplo, la familia como arma; el aborto como arma; cualquier tema como arma del espectáculo. No hay debate sino armas simbólicas porque ni por la derecha quieren perder efectivos, ni por la izquierda transformar el sistema.

La culpa es de los viejos que no se mueren y de los jóvenes por blandos

Dentro de esa ingeniería social que se distribuye a izquierda y derecha está el tema de las pensiones y la precariedad laboral, la cual se intenta circunscribir a los estratos más jóvenes pero que afecta a todo el mundo por igual (los mayores de 47 años tienen muy complicado conseguir trabajo si son despedidos o su empresa desaparece). Desde la izquierda se ha lamentado que las personas no se mueran tanto como en el pasado, lo que provoca un atasco en las pensiones. Desde la derecha se ha criticado a los jóvenes como blandos y consentidos porque no aceptan salarios de miseria y dejarse explotar mediante jornadas de 14 horas. Eso lo funden y sale que no habrá pensiones porque los jóvenes no trabajan y los viejos no se mueren. Y las que haya serán privadas para nutrir a un voraz mercado financiero de la completa y absurda especulación.

Nadie señala al sistema como incapaz, nadie señala a los gobernantes como incapaces… la culpa de los demás. La élite son superhombres y supermujeres que están donde están porque son mejores porque sí. Nietzsche en vena para individualizar, para generar élite, para disolver el mundo. Un ministro económico afirmando que hay que jubilarse cuanto más tarde mejor y una supuesta ultraderecha que quiere importar el sistema económico de Chile a España. ¿No ven que son lo mismo con disfraces distintos en el plano estructural? Eso sí, nos venden que hay un peligro fascista a la vuelta de la esquina o que va a llegar el comunismo. Si alguna de esas situaciones fuese cierta, dado el nivel de agotamiento de las sociedades occidentales, sería extraño que no tuvieran un apoyo apabullante.

García Saco: “El negacionismo se combate con política útil”

La portavoz de Igualdad del grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Charo García Saco, ha recalcado hoy el compromiso del Gobierno de Emiliano García-Page con la igualdad y contra la violencia machista, al tiempo que ha afeado al PP el “ruido” que pretende generar respecto a la celebración del 25N.

García Saco se ha pronunciado así en rueda de prensa previa a la celebración en las Cortes regionales de la Comisión de Economía y Presupuestos donde ha comparecido la consejera de Igualdad y portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández, para informar sobre el presupuesto para el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha de cara al próximo ejercicio.

La portavoz socialista ha destacado la aprobación hoy de manera unánime por los tres grupos parlamentarios del Informe para una Sociedad Libre de Violencia de Género en Castilla-La Mancha, un “compromiso conjunto” que ha afirmado que es “necesario, pues, como saben, el negacionismo se combate con política útil, con unidad y con consenso”.

Por este motivo, ha cuestionado que el PP intente crear “ruido” respecto a la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres el próximo 25 de noviembre.

“En vez de hablar de esa resolución conjunta de compromiso, el PP habla de la celebración del 25N, pero es que el 25N cae en jueves, es que no se puede celebrar el 25N el 24 o el 26, pues habrá que celebrarlo el 25, es que es una cosa innegable”, ha aseverado. Así, García Saco ha criticado que quieran “solo generar ruido”, cuando “las señorías del PP están en contra de estos actos institucionales”.

Unos presupuestos eficaces

Frente a esta circunstancia, ha incidido en que el compromiso del Gobierno del presidente Emiliano García-Page con la igualdad se plasma en los presupuestos regionales de la Junta para 2022. “A través del Instituto de la Mujer, el presidente Page propone este año la mayor subida de la historia para la prevención de la violencia de género, la atención a las víctimas y el fomento de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres”, ha resaltado.

La diputada socialista ha detallado que son “46 millones para este año 2022, 17 más que el año pasado y 32 más que en 2015, que fue el último presupuesto del Gobierno de Cospedal”. Para la parlamentaria socialista, es un presupuesto también “comprometido con la cobertura de mujeres en el medio rural, que parece que muchas veces se olvida, pero los centros de la mujer son los centros más cercanos a la mayoría de las mujeres de Castilla-La Mancha porque, como saben, somos una región eminentemente rural”.

“Los presupuestos del Instituto de la Mujer 2022 impulsan el fomento de las políticas de igualdad entre hombres y mujeres, y refuerzan las medidas de prevención integral de la violencia de género como lo demanda la sociedad”, ha remarcado.

Por otra parte, García Saco ha respondido a las palabras de la secretaria general del PP en la región, Carolina Agudo, sobre el viaje institucional a Emiratos Árabes Unidos del presidente regional, Emiliano García-Page. Ha recordado que el presidente está realizando un viaje que estaba en la agenda institucional del presidente castellanomanchego y del que este domingo informó el Gobierno autonómico en una nota de prensa en la que se explicaba «muy claramente».

Ha afirmado que el presidente autonómico dedicará su viaje institucional a presentar Castilla-La Mancha como un destino turístico, lo que beneficiará a la región, ante lo que ha preguntado al PP si está “en contra de la mejora económica de la región”. “Es un viaje que puede tener muchos beneficios para la región porque, por ejemplo, mañana es el día de honor de Castilla-La Mancha, que lo presidirá García-Page”, ha destacado García Saco, quien ha reprochado al PP que realice esta crítica el día después de su Congreso Regional, lo que a su juicio “denota la falta de proyecto político” que tiene para la comunidad.

Casado ¿es así de mentecato o se lo hace?

Si este artículo se hubiese titulado “TOOONNNNTOOO” seguramente ustedes no necesitarían ni foto para saber de quién se está hablando. Si aún les quedase alguna duda, con saber que se trata de alguien del PP, ya tendrían casi completamente claro al personaje. Quedaría por conocer si usted vive en Castilla-La Mancha. De ser así aún podría caberle alguna duda pues Francisco Bulos es el sosias de la persona protagonista de esta triste historia: Pablo Casado.

Casado descubre que por las noches no hay sol

Acudió ayer el presidente, de momento, del PP a cerrar el acto de reelección como jefe regional de Francisco Bulos –sí, se apellida Núñez, pero en la La Mancha es conocido como bulos- y tenía que decir algo impactante con lo que atacar al gobierno. Es su responsabilidad al estar en la oposición. Podía haber dicho algo profundo, algo analítico, pero no, ha tenido que decir una estupidez que avergüenza hasta a las personas de derechas. Como no tiene ni (¿se puede decir puta?) idea de la generación de energía eléctrica, no ha tenido mayor ocurrencia que quejarse porque por las noches no hay sol.

Las risas en redes sociales pueden imaginar cómo han sido. Debe ser que piensa que según llega el rayo de sol a usted le dan electricidad para la lavadora. Sí, es así de simple. Imaginen cuando descubra que hay estaciones de ciclo combinado, le estalla la cabeza. Y no sólo eso sino que ha tenido que incluir una mentira, como esa de que a la izquierda no le gusta la energía eólica por el paisaje. Ha leído que un grupo de ecologistas hartos de comer cosas veganas, y por ello sin nutrientes esenciales para discurrir con éxito, ha dicho eso y lo hace extensivo al gobierno. Se ve que no hay leído los informes y programas del gobierno… verán cuando descubra que se quieren aprovechar las corrientes submarinas, capaz es de decir que mezclar electricidad con agua es peligroso.

El peligro de que una persona así gobierne España

Si se concede a los medios de derechas que el Gobierno de Pedro Sánchez es perjudicial para España. Si se les concede que las recetas que vienen implantando no generan el desarrollo económico que sería necesario. Si se les concede que el presidente del gobierno sólo tiene ansia de poder y por ello pacta con los bilduetarras y los secesionistas. Cabe preguntarles a todos los directores de esos medios y ¿quieren al mastuerzo de Casado como presidente del Gobierno? Una persona a la que deben vestir por las mañanas porque tiene pinta de no saber hacia dónde va la bragueta, si delante o detrás.

No es la primera vez que el tipo ha dicho una boutade. El otro día casi se le escapó que el PP venía robar y ya dijo que de corrupción sólo podía hablar su partido que sabía lo que era. Si esos medios de comunicación siguen apoyando a este señor no dejan de ser corresponsables de lo que pueda suceder en España si llegase a vencer en unas elecciones. Piden raciocinio y lealtad a Sánchez, pero tragan con un ser que ni tiene raciocinio, ni cultura, ni nada digno de mención. Miles de columnas en esos medios pidiendo cordura y sentido de Estado para sacar a España de los problemas estructurales que tiene ¿para entregársela a Casado?

Inventa que algo queda

El problema de Casado, además de su incapacidad intelectual manifiesta –haciendo que lee a Harari es normal-, es que siempre va con una mentira por delante. Han debido leer en el manual de Steve Bannon que lanzar bulos es rentable y a ello se dedica. Inventar la realidad no es nuevo, se ha hecho a lo largo de la historia (de ahí la leyenda negra), pero no por ello la realidad deja de ser tozuda. El problema es que por hacer mayor la hipérbole de la inventiva se acaba pareciendo idiota. En eso Casado es un maestro.

Aprovechan que la gran mayoría de medios se dedican a manipular, no ha ofrecer algo que se aproxime a lo real, pero hasta eso tiene el límite de la estupidez humana. Cuando Casado era un chusquero de M. Rajoy no había peligro. Bien que lo sabía Soraya Sáenz de Santamaría que siempre impidió que tuviese algún cargo gubernamental. Loli Cospedal, en un acto de venganza y conociendo el percal, debió pensar que ya que iba derecha hacia el penal, lo mejor era dejar muerto al PP. “Les dejo a este simple y que reviente todo” pensó la señora. Y bien que dejó la bomba de explosión retardada. El problema es que con una prensa de derechas incapaz de hacer su trabajo y destrozar al interfecto, están dejando España en manos de este ser. Porque, para responder a la pregunta del titular, no se hace el mentecato, lo es.

5 mujeres, nada de feminismo

Muchas personas se preguntarán sobre la paradoja de que el Frente Amplio se presente con cinco mujeres a la cabeza y ni exista nada menos feminista. Ideología de género mucha, pero feminismo nada. Y no, no son cosas similares, ni compatibles. Bien al contrario son antagónicas porque mientras el feminismo lucha contra el patriarcado, la ideología de género (o generismo) es un arma del patriarcado -como bien dice el libro de Kajsa Ekis Ekman que se publica la semana que viene (Sobre la existencia del sexo, Cátedra). Cinco mujeres y nada de feminismo. Vamos como si se hubiesen juntado cinco mujeres de Vox… o casi.

Mujerismo y epicleras

A lo largo de la historia ha habido mujeres que han tomado el mando de sus grupos tribales, de reinos, imperios o estados-nación. Ello no indica que el patriarcado estuviese ausente –todos esos libros de supuesta antropología intentando hacer ver lo que no es son un producto más del engaño-, bien al contrario. En ocasiones esas mujeres estaban al mando no tanto por sus condiciones o acciones propias, que pudo darse algún caso, como por ser la representación de la clase dominante o una fracción de ella. Bien fuese una casta, bien fuese una tribu, bien fuese una tendencia religiosa. Esas mujeres eran conocidas como epicleras. Entre las presentes ayer en Valencia alguna que otra hubo. Gobernar por persona interpuesta que se dice.

También existe, especialmente desde que las mujeres decidieron pedir la igualación con los hombres en derechos y libertades, porque la obligaciones parecen no habérselas quitado, el llamado mujerismo (lean a Amelia Valcárcel para conocer más sobre el tema). O lo que es lo mismo, colocar a mujeres en puestos relevantes institucionales pero sin capacidad de mando, o con esa capacidad limitada. Esto lo hacen todos los partidos políticos, todos. En ambos casos no hay feminismo por mucho que estén mujeres al mando (Margaret Thatcher, Indira Ghandi, Kamala Harris, son ejemplos de todo lo dicho). Es más si se fijan en la derecha, en cuanto una mujer ha decidido tener cierta autonomía, la acosan (y no es la primera vez, a otra le sacaron cremas).

Ideología de género contra las mujeres

Las cinco mujeres que ayer estaban en Valencia dicen ser autónomas, en algún caso lo pueden ser, pero desde luego no son feministas. Las cinco, no una, ni dos, ni tres, sino todas atentan contra los principios básicos del feminismo. Y todo porque las cinco son producto de ese engendro postmoderno que ha derivado en ideología de género. Ese ser mujer sentido. Ese respeto por cualquier forma cultural pese a ser simbólica y prácticamente un atentado contra la autonomía de las mujeres. A ver, llevan dos siglos las feministas intentando quitarse de encima las sotanas como para entregarse al hijab. Y lo peor es que aún tienen a Ione Belarra e Irene Montero en la recámara –llorando ahora, sí-.

Y esto no es lo peor. Ada Colau es partidaria de legalizar el proxenetismo, vamos a los chulos. Mónica Oltra también y además es muy partidaria de la explotación de las mujeres mediante los vientres de alquiler. Mónica García también es partidaria, hasta que se demuestre lo contrario, de que hombres con barba y cipote de aquí a Salamanca sean considerados mujeres porque así lo sienten. Y Yolanda Díaz, ya saben, dice que todo es muy complejo. Normal que un grupo de mujeres les haya gritado “reaccionarias”. Aunque igual se han quedado cortas porque los tradicionalistas y la bandera de San Andrés les pasan por la izquierda.

Miedo en las clases populares

Hasta la fecha no es que se hayan mostrado muy amables y partidarias del feminismo, pero con las clases populares tampoco. Ese pijismo postmodernito y progre de Malasaña es algo que espanta a la clase trabajadora y a buena parte de la clase media. Sienten miedo porque ya se han dado cuenta que hacen un discurso de verbo izquierdista pero a la vuelta de la esquina está la CEOE con la daga preparada. De derogar la reforma laboral a vayan preparando el culo que les van a dar. O de luchar para que no haya desahucios (cuando menos algunos tipos) a echar a la calle a una familia con tres hijos porque no pueden pagar la hipoteca y ellas estar comiendo el tofu ese que anuncia Alberto Garzón.

Como imagen-espectáculo es un buen intento. Los medios posmo-progres babean y tienen orgasmos, los medios de la derecha ya venden (ayer mismo siete u ocho columnas) que acabarán con Pedro Sánchez y las clases populares palpándose el cuerpo para ver si no les han robado la cartera. Porque mucho espectáculo y palabras bonitas, pero hoy como ayer los que están palmando y pagando el roto y el descosido son los mismos. Mucho discurso aparente y engolado pero con las cosas del comer sí que juegan esas cinco… y con las vidas de millones de mujeres.

Novedades literarias: pequeñas y medianas editoriales (14 noviembre)

Les presentamos las novedades de las pequeñas y medianas editoriales. Como siempre, se hará un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.

Novela

Natalia Ginzburg, Sagitario, Acantilado, 14€

Para ahuyentar el tedio que padece desde la muerte de su marido, una mujer de mediana edad decide dejar la casa de campo donde ha vivido durante años y trasladarse a la ciudad. Chabacana, mandona y sumamente quisquillosa, sobre todo en lo que respecta a sus hijas, traba amistad con la enigmática Scilla, y pronto las dos mujeres planean abrir juntas una galería de arte.

Douglas Kennedy, El discreto encanto de la convivencia conyugal, Arpa, 21,90€

El destino de una mujer a través de los cambios de su época, los misterios de la unión marital y el enfrentamiento atronador entre aspiraciones progresistas y valores conservadores. El discreto encanto de la vida conyugal convirtió a Kennedy en autor internacional nº1 en las listas de los más vendidos de «The New York Times», junto a sus otros éxitos: «En busca de la felicidad» y «Una relación especial».

Doris Langley Moore, Por pura amabilidad, Alba, 22€

En el pueblo de Charlton Wells, la señora Hovenden, una viuda empobrecida y endeudada, ofrece al honorable doctor Sandlilands, en compensación por tratarla gratuitamente unos dieciséis cuadros a los que nunca ha prestado mucha atención. Cuando entre estos se sospecha que podría haber algún Boticelli e incluso un Leonardo, el doctor consulta con el más prestigioso experto en maestros antiguos de Inglaterra.

Gustave Flaubert, Cuentos completos, Páginas de Espuma, 39€

Imponente traducción de Mauro Armiño, doblemente merecedor del premio Nacional de Traducción, de los cuentos completos, labor que realiza por primera vez en nuestro idioma recoge los tres cuentos largos «Un corazón simple», «La leyenda de san Julián el Hospitalario» y «Herodías» y los cuentos póstumos apenas conocidos en español y subraya los porqués de la genialidad el autor francés.

Marie-Nöelle Hébert, Gorda y fea, Pepitas de Calabaza, 17€

Relato crudo y conmovedor, sin concesiones, sobre los prejuicios ligados a la apariencia física y a los cánones de belleza del cuerpo femenino, esta obra narra el proceso de reconciliación de la autora consigo misma y con los demás, cómo logró transformar el odio y el desprecio que durante mucho tiempo le produjo su cuerpo en un poderoso motor de creación.

Armonía Somers, De miedo en miedo. Los manuscritos del río, Trampa, 15,95€

«Toda la narrativa de Armonía Somers, desde su primera notable novela «La mujer desnuda», se va internando cada vez más hondo en esa dimensión oscura y desconcertante de la psicología. Dando a sus creaciones, indudablemente de las más originales de nuestra literatura, la magia del realismo onírico, dentro de las posiciones estéticas más avanzadas del siglo XX.»

Seicho Matsumoto, Un lugar desconocido, Libros del Asteroide, 17,95€

Durante un viaje de negocios en Kobe, Tsuneo Asai recibe la noticia de que su esposa Eiko ha fallecido de un infarto. Como Eiko sufría una enfermedad coronaria, la noticia no le habría resultado extraña si no fuera por el lugar donde ocurrió: un barrio alejado de Tokio que no frecuentaban y en el que abundan los hoteles por horas. Intrigado, Asai indagará e intentará averiguar las verdaderas circunstancias de su muerte.

Publicada en 1971, Un lugar desconocido es un clásico de la novela negra japonesa escrita por el maestro Seicho Matsumoto, máximo exponente moderno del género en su país y autor de la famosa El expreso de Tokio. El autor vuelve sobre algunos de sus temas predilectos, como la venganza, la injusticia y el miedo al escándalo, en una envolvente novela que refleja su habitual crítica a la sociedad japonesa de mediados del siglo xx y a las convenciones y falsedades que la enturbian.

Daniel Nesquens, Mi familia, Nórdica, 19,50€

Mi familia es un conjunto de historias en las que el autor nos presenta a los miembros de una familia: primero al padre, luego a la madre, después a la hermana, al hermano, a Norberta, la tortuga, al abuelo Daniel…

La «familia» de Nesquens no es una sucesión de datos biográficos de personajes con relevancia histórica, ni de ningún otro tipo. De este modo, a través de la fragmentariedad, de la suma de microrrelatos que van dibujando una forma de vida se va alzando el testamento de una generación como es la de los años 60, años en que España empezaba a despertar de un letargo en el que había estado sumida, un tiempo que resultó ser casi una eternidad.

Helen McCloy, Un reflejo velado en el cristal, Hoja de Lata, 19,90€

Bajo el pretexto de «no acabar de encajar con el espíritu de la escuela», la joven profesora de arte Faustina Crayle es despedida a mitad de curso en el idílico internado de Brereton, en plena campiña neoyorquina. La única persona que parece dispuesta a apoyarla es su colega Gisela von Honenems, quien va dándose cuenta poco a poco del terror que su amiga causa en los demás y decide contarle el extraño fenómeno a su prometido, el doctor Basil Willing, psiquiatra asesor de la Fiscalía del Distrito de Nueva York y detective aficionado. Y este no tarda en presentarse en Brereton dispuesto a meter la nariz en este estrambótico puzle fuera de toda razón.

Caleb Azumah Nelson, Aguas abiertas, Alpha Decay, 19,90€

Dos jóvenes se conocen en un pub del sudeste de Londres. Ella es bailarina, él fotógrafo, ambos afrodescendientes nacidos en Inglaterra que intentan abrirse camino en una ciudad que al mismo tiempo los celebra y los rechaza. Aquella noche, cuando se presentan, la atmósfera del local se carga de electricidad: se produce entre ellos una atracción inmediata, una conexión espiritual profunda. A partir de entonces, se van enamorando de forma tierna y cautelosa, conscientes de las dificultades y las contradicciones a las que se enfrenta un primer amor como el suyo. Un debut extraordinario, que destaca por su estilo elegante a la vez que arriesgado, y que trata sobre la fuerza del amor, la vulnerabilidad que provocan las dudas, el dolor ante la pérdida y el cansancio de nadar a contracorriente.

Robert Walser, El hombre que perdió la cabeza, Las Afueras, 14,96€

El hombre que perdió la cabeza es un relato del autor suizo Robert Walser nunca antes traducido al castellano. Un texto que, como una muñeca rusa literaria, incluye dentro de sí un cuento infantil, imaginativo, filosófico y surrealista, en el cual, un hombre que no se da cuenta de nada de lo que ocurre a su alrededor, acaba perdiendo su propia cabeza.

Juan Yanni, Alma, The Galobart Books, 17,90€

Madrid. En la actualidad. Quinientas de las personas más influyentes del mundo, políticos, artistas, financieros, jeques, royals son los afortunados poseedores de una entrada para la exposición más importante de arte contemporáneo celebrada nunca . Mia Golding, una mujer atractiva y poderosa en ese mundillo se encuentra , en el transcurso de la misma, con un macabro hallazgo: el más reconocido crítico de arte del mundo aparece asesinado.

La inspectora Idoia Iturri será la encargada de resolver el caso y vuelve a sorprendernos con su inteligencia, empatía y sagacidad.

Un entresijo de sospechosos con muchas razones para asesinar: venganza, enemistad, rivalidad, corrupción, oscuros secretos… Juan Yanni les da vida en esta inusual y excitante novela en la que no hay tregua para al aburrimiento. La trama te hará viajar como en una montaña rusa por diferentes escenarios: Madrid, Rusia, Londres o Formentera.

Un thriller adictivo, sorprendente y en el que el amor, la amistad, la corrupción, la salud mental, el poder y los recuerdos del pasado juegan un papel fundamental.

Julen Azcona, Lodo, Dos Bigotes, 19,95€

En la pequeña localidad navarra de Ariza-Lenea, extraen del fondo de un lago el cadáver de Laura Íñigo, periodista de La Gaceta. Endika, que acaba de regresar al pueblo tras finalizar una bulliciosa etapa universitaria en Barcelona, se ve empujado a aceptar el puesto vacante en el diario local.

El día del funeral, Endika se hace con el móvil de Laura y el manuscrito de un thriller ambientado en la propia Ariza-Lenea que la joven estaba escribiendo antes de morir. A través de los mensajes que encuentra en el teléfono robado, Endika reconstruye la personalidad de Laura y se propone terminar en secreto la novela que ella empezó. Poco a poco, se difuminan los límites entre la identidad de Endika y la de Laura, hasta tal punto que él empieza a estar seguro de que la difunta le ha dejado un mensaje oculto entre las páginas del libro.

Las extrañas circunstancias de la muerte de Laura llevan al protagonista a indagar en una trama que parece involucrar a personas importantes en el pueblo, incluida su abuela María Luisa, una poderosa terrateniente cuya obsesión es impedir que el nuevo Ayuntamiento expropie su caserío ancestral; y O’Malley, el propietario de una planta de lodos a las afueras del pueblo con el que Endika comenzará una turbia relación.

En Lodo, que arranca con tintes de thriller rural y desemboca en un relato intimista de traumas, dolor y violencia, Julen Azcona demuestra que no solo maneja con precisión los mecanismos del suspense, sino que es capaz de construir unos personajes de psicología compleja que se asoman al abismo en el marco de la España vaciada.

Manu Sierra, Corruptio Optimi, Versátil, 17,90€

La inspectora Alicia Acosta no pasa por su mejor momento. Se siente sola y desubicada, con el único abrigo de sus rutinas y la plena dedicación al trabajo como jefa del Grupo de Homicidios en Sevilla.

A nivel personal solo cuenta con el excomisario Atalaya, además de su perro, Estoico, y un extraño gorrilla georgiano, Grugol Mestekhi, con quien juega al ajedrez de vez en cuando.

Por error, recibe la declaración de un testigo, el sindicalista Victoriano Ferreiro, que al parecer colabora estrechamente con la Unidad de Delitos Económicos en una investigación contra la cúpula de CCOO de Andalucía. Un hecho anecdótico hasta que un par de días después reclaman al Grupo por la aparición de un cadáver que resulta ser el propio Ferreiro.

A cada paso que da, Acosta parece hundirse más en el fango, pues las pistas apuntan en varias direcciones y sabe que no puede fiarse de nadie; ni siquiera de su propia intuición.

Peter Schneider, Vivaldi y sus hijas, Libros de Seda, 19,95€

Peter Schneider tiene una misión: quiere escribir un guion cinematográfico sobre la vida de Vivaldi, para hacer una película. A pesar de su éxito actual, sabe que las composiciones del músico permanecieron completamente olvidadas hasta hace unos cien años, en que vieron de nuevo la luz. Y descubre todavía más cosas, como por ejemplo que en 1703 entró a trabajar como maestro de violín en el Ospedale della Pietà, que acogía tanto a niñas de buena familia como a expósitas y necesitadas. El «cura rojo», como se le conocía, padece asma, no puede dedicarse al sacerdocio, así que se consagra a la música y crea en Venecia la primera orquesta femenina de Europa. De ahí arranca una meteórica carrera musical que lo llevará a lo más alto y, posteriormente, al olvido. ¿Cómo? ¿Por qué? Estos y otros aspectos se desgranan en esta maravillosa novela documental y biográfica, que encantará a todo amante de la música y de la historia.

Mark Richard, Niño Pez, Dirty Works, 22,40€

A Niño Pez lo abandonaron a su suerte en un pantano, cerca del mar, y desde entonces vive en una caja de cartón. Trabaja en la lonja, al servicio de las burdas mujeronas del puerto, entre carcasas de crustáceos desbullados y restos de pescado podrido.

Su vida da un vuelco el día en que, creyendo haber cometido un crimen, se ve forzado a embarcar de polizón en un barco de arrastre tripulado por un delirante hatajo de freaks y renegados: John, un gigantón que lleva tatuadas las cartas náuticas que le ayudarán a reencontrarse con su escurridiza amante; el señor Watt, el sabio y repulsivo timonel, viscoso y supurante, nacido con todo lo de dentro fuera; Lonny, aficionado a las hachas y a descalabrar cocineros; Ira Dench, un tipo de lo más agorero que ve venir cada dos por tres la ola gigante que pondrá fin a sus desvelos; el Jefe de Máquinas Harold el Negro, una suerte de enigmático Vulcano, con sus fieles esbirros de las calderas; una pareja de fugitivos engrilletados que se pasan todo el día conspirando y pisándose al hablar; el impertérrito cadáver descompuesto del sheriff que los apresó; un idiota de tomo y lomo, un cocinero inepto (y, para mayor escarnio, poeta) y un llorica que, por lo que sea, solo sabe decir «mierda».

Alina Bronsky, El último amor de Baba Dunja, Tres Puntos, 16,45€

Las arañas tejen telas diferentes y las cigarras y los pájaros cantan con más fuerza en el pueblecito al que ha decidido irse a vivir Baba Dunja. Se encuentra dentro de la zona de exclusión de Chernóbil y, tras haber sido abandonado, Baba Dunja y sus ancianos vecinos han construido allí un paraíso en el que pueden disfrutar de su vejez en libertad, acompañados de los espíritus de sus muertos y unos pocos animales. Se alimentan de las frutas y las verduras que cultivan, que nadie más se atreve a comer, beben agua de pozos que son analizados con interés y temor por los científicos que se acercan bien protegidos a visitarles, y no les preocupa de dónde vienen los vientos y las nubes que les rodean.

Alina Bronsky, con una escritura intensa, poética, llena de ingenio y de sensibilidad, nos regala una historia fascinante sobre una frágil comunidad que se enfrenta a la disolución cuando recibe la inesperada visita de un joven padre y su hija. Su presencia torcerá el destino de los miembros de esta comunidad ya que, desde la explosión del reactor nuclear, nadie en su sano juicio ha hecho que un niño vaya al pueblo.

Damián Cordones, Parisia, El Transbordador, 17€

Unas semanas después de la muerte de Franco, un grupo de personas vinculadas al régimen, temerosas ante unas hipotéticas represalias, deciden huir del país. Al mando de la expedición se encuentra Camilo García Ruidarbo, miembro importante de la Falange, violento y paranoico aficionado a la literatura de quiosco.

Huyen a un balneario en ruinas del Algarve que, poco a poco, bajo la dirección de Camilo, se va transformando en un castillo medieval, un delirio repleto de anacronismos, y él, en el monarca francés Luis XVI. Para protegerse crean una tapadera, una piscifactoría que se convierte en la fortaleza del castillo y, con el tiempo, en uno de los negocios más importantes del sur de Portugal. Tres años después de la huida la corona necesita un heredero, y Richelieu, mano derecha del monarca, se dirige a Granada para recoger a Amadeo, sobrino del rey que trabaja allí como camarero. El infante descubrirá un siniestro juego de simulación, un mundo de tramas palaciegas alimentado por la imaginación perversa de su tío.

Eugen Ruge, Metropol, Armaenia, 23€

Moscú, 1936. La comunista alemana Charlotte acaba de escapar de la persecución nazi. A finales de verano, emprende un viaje de varias semanas por la Unión Soviética con su marido y con Jill, una joven británica dispuesta a morir por la causa proletaria. El calor es asfixiante y el trayecto agotador. A los viajeros los une algo más que una simple amistad, algo más que una relación de familia: son miembros del servicio de inteligencia del Komintern, para el que trabajan comunistas de todo el mundo. En medio de los procesos contra disidentes, el terror estalinista eleva la tensión, y la sospecha de cualquier indicio de deslealtad a la causa puede costar la vida. Un día, Lotte leerá en el periódico, en la lista de los «enemigos del pueblo», el nombre de Alexander Emel, a quien conoce mejor de lo que la ortodoxia estalinista está dispuesta a tolerar. Recluidos en el hotel moscovita Metropol, los protagonistas se debatirán entre las convicciones y la razón, entre la lealtad y la obediencia, entre la sospecha y la traición, mientras aguardan su incierto destino durante las purgas estalinistas.

Fiódor Dostoyevski

El jugador, Alma, 12,95€

Documenta el descenso a los infiernos de la adicción al juego, de la expatriación forzosa y de los amores destructivos e imposibles. Dostoyevski nunca incorporó tantos elementos autobiográficos a una novela suya, lo cual la hace más terrible y descorazonadora, si cabe. Una novela intensa, apasionante y repleta de humor. Sin duda, una de las cumbres literarias del realismo psicológico ruso.

Diario de un escritor, Páginas de Espuma, 78€

Dostoievski, además de ser uno de los grandes novelistas de la historia de la literatura, se dedicó durante la mayor parte de su vida al periodismo y fue un activo creador de opinión. Esta edición completa reúne en dos volúmenes todos los textos que el escritor ruso publicó como «Diario de un escritor», pero también el resto de su producción periodística y ensayística.

Tamara Djermanovic, El universo de Dostoievski, Acantilado, 14€

La voz de Dostoievski, capaz de penetrar en las profundidades del alma humana para observar los sentimientos más sublimes o más terribles, sigue fascinando a los lectores, que reconocen en sus obras un universo común tan deslumbrante como peligrosamente actual y cercano. Tamara Djermanovic consigue tomar distancia para ofrecer un análisis sintético e iluminador.

Otras lecturas

Pierre Pachet, Autobiografía de mi padre, Periférica, 16,75€

¿Quién traza el dibujo de una vida? Aquí es el hijo quien asume esta tarea: «La palabra de mi padre muerto reclamaba hablar a través de mí como no había hablado nunca, más allá de nuestras dos fuerzas reunidas». Y así comienza a narrarse, en primera persona, Simcha Apashevsky, nacido en un territorio fronterizo de la Rusia meridional, huérfano de madre y superviviente de un despiadado siglo con dos guerras mundiales y un holocausto, obligado a ocultar su apellido judío en su nueva vida en Francia.

Una cuestión obsesiona a este modesto médico: ¿cómo ser justos, e incluso felices, en un mundo que no lo es?

Pachet da voz a todas las edades de su padre sin juzgarlo ni tampoco idealizarlo, comprendiendo su vulnerabilidad y su ocasional intolerancia, su luminoso y áspero envejecimiento.