jueves, 1 enero, 2026

Las mentiras de Casado y Ayuso para culpar a Sánchez

El PP decía no hace ni unas horas que sería leal con el Gobierno de España en esta crisis vírica que afecta a todo el país. Que ellos serían los más leales en apoyar todas las medidas que hiciesen falta para atajar el problema. Eso decía Pablo Casado (junto a sandeces como utilizar a las víctimas del 11-M para hablar de ETA, lo que demuestra que siguen con la conspiración en la cabeza), pero resulta que sus presidentes regionales hacen justo lo contrario y él mismo ha cambiado el tono por conseguir tres votos. Juan Manuel Moreno Bonilla como tiene la sanidad completamente destrozada se cuida un poco de asomar la cabeza. Para eso tiene a Juan Marín, para decir sandeces como que no se suspende la Semana Santa porque tiene una fecha. Cuestión bien distinta es Isabel Díaz Ayuso que se ha encargado de filtrar a los “medios afines” sus mentiras para lanzar una guerra mediática contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Los típicos “encargos mediáticos”, luego generosamente recompensados, al medio de siempre (El Mundo) con el añadido de alguno más que en los últimos tiempos parece ser OkDiario. Es conocido en la profesión periodística este modus operandi desde la Comunidad de Madrid o, a veces, desde el gobierno central cuando lo han ocupado.

Así, resulta que desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid han filtrado al periódico afín que Díaz Ayuso lleva preocupada desde hace más de diez días por el coronavirus y que pidió al Gobierno “socialcomunista” que tomasen medidas. Limpiado de cara ante una actitud completa de incapacidad. Estos trucos ya los usaba Esperanza Aguirre, la creadora de la Brunete mediática, y ahora quieren que se siga creyendo en ellos. La presidenta madrileña, si es que sabe lo que es el coronavirus a día de hoy, pretende que las patentes muestras de incapacidad de su gobierno sean transferidas al estatal porque es el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien tenía que haber tomado decisiones. Eso lo dicen desde un Gobierno que ¡¡¡tiene transferidas las competencias fitosanitarias!!! Si Díaz Ayuso tenía tan claro el 29 de febrero que la extensión del coronavirus era devastadora para la región bien podría haber comenzado a contratar personal sanitario y auxiliar el 2 de marzo (competencia madrileña); bien podría haber suspendido todos los encuentros masivos (se celebró el Libertycon, la mayor concentración de anarcoliberales del mundo en Madrid a la par que el Congreso de Vox y el Día de la Mujer Trabajadora, pero no quiso ni tocarlo porque era de los suyos y daría mala imagen); bien podría haber dado una rueda de prensa, por ejemplo, el 5 de marzo pidiendo al Gobierno socialcomunista que suspendiese las manifestaciones del domingo; bien podría haber aislado zonas donde ya se atisbaba que podían ser focos del virus (como Torrejón de Ardoz); bien podría haber comenzado las desinfecciones de los vagones de Metro en día 4 de marzo, por decir una fecha en consonancia con la supuesta preocupación; bien podría haber hecho todo lo que hubiese deseado, pues tiene las competencias transferidas, antes de quejarse y filtrar que ya estaban preocupados.

Mentiras. De hecho se sabe que no ofreció los verdaderos datos de expansión del coronavirus hasta el lunes por la mañana de manera oficial, tal y como se ha confirmado. Y las medidas propuestas para paliar la crisis, curiosamente, eran en su mayoría de su competencia como la compra de material sanitario. ¿No era Madrid el motor económico de España y se pueden bajar los impuestos porque hay dinero de sobra? Parece ser que no es así y que las mentiras de tantos años, con una considerable pérdida de la ratio habitantes/sanitarios, quedan en evidencia y hay que taparlas acusando a Sánchez de todos los males. En otro momento, sin duda, tocará hablar de la diligencia o no del Gobierno estatal, pero en lo referente al trabajo dentro de la Comunidad de Madrid la responsabilidad, porque así ha quedado establecido constitucionalmente (lo poco que les gusta la Constitución para estas cosas a los populares), es completamente de PP y Ciudadanos. Por cierto, los naranjas madrileños bien que están callados a la espera de apuntarse el tanto o cargar contra los socios de gobierno.

Se filtra a OkDiario, porque aunque manipulan suelen tener algún chascarrillo detrás de sus informaciones, que los socialcomunistas quieren aislar Madrid (algo que en breve se tendrá que hacer por la irresponsabilidad de Díaz Ayuso) para no tener que tomar la decisión de ser ella la que avance esa decisión. Quiere lavarse las manos, entre otras cosas porque no sabe ni qué hacer, y que sean los demás los que las tomen y si salen bien apuntarse y si sale mal criticar. La Comunidad de Madrid es un caos por el coronavirus, con las personas tomando copas y llenando terrazas de forma insolidaria, y todo porque quien tiene la responsabilidad de evitar que el virus se expanda más está a otras cosas. Han cerrado las actividades culturales dependientes de su Gobierno (todo el mundo sabe que las bibliotecas se llenan hasta la trancas de personas para adquirir más cultura) y las discotecas pero no se han atrevido a hacerlo con los bares de copas, los restaurantes, los bares y demás lugares de tránsito frecuente. No se atreven a tomar las medidas que se deben tomar.

Taxista de Miguelturra (Ciudad Real) con protocolo higiene y gel desinfectante

Mientras tanto, nada mejor que permitir la expansión del virus por el resto de España. Cerradas las universidades, que las personas de fuera vuelvan a sus regiones de origen llevando consigo el virus, como ha sucedido en Galicia y en Castilla-La Mancha. Por cierto, en esta última región, con muchísimos menos casos en términos porcentuales, ya se han tomado más medidas que en la Comunidad de Madrid. Por ejemplo, hay un protocolo de medidas de limpieza donde en numerosos centros de trabajo o de formación ya deberían haber instalado geles antibacterias. Se han suspendido los movimientos fuera de las oficinas de los empleados públicos siempre que no sea obligatorio. Los Ayuntamientos están suspendiendo todas las actividades que impliquen concentraciones de personas. Ahí tienen el ejemplo de los ayuntamientos manchegos, muchos dirigidos por el PSOE, donde se están clausurando todas las actividades que supongan un peligro para el contagio. O el sector del taxi, como la gente de Taxi Unido, que han sacado su propio protocolo de actuación (como pueden ver en la imagen) y ya tienen geles en el propio vehículo. Esto lo hacen con apenas 100 casos (la mayoría de ellos infectados en Madrid o Italia). ¿Por qué no actuó así Díaz Ayuso?

Y qué decir de Casado. No sólo ha roto esa, ya se sabía que falsa, lealtad institucional sino que dentro de su ignorancia supina acusa al Gobierno de seguir el dictado de los científicos y los técnicos. Igual él, aunque es un ignaro reconocido, tiene el poder taumatúrgico de curar a las personas con la imposición de las manos y piensa que los demás dirigentes políticos también. Le ha cabreado bastante que el Gobierno no incorporado en las primeras medidas económicas regalos a los empresarios como pedía (miren el tuit adjunto). La salud le importa poco o nada, como ha quedado demostrado con las acciones de Díaz Ayuso o Moreno Bonilla, pero intenta colocar recetas neoliberales (la famosa doctrina del shock) en momentos críticos y que acabarían perjudicando a toda la población y nutriendo los beneficios de la clase dominante. No sólo es un desleal y un ignaro sino que pide contundencia al Gobierno cuando hace tres días él y sus compinches del PP hablaban de exageración si se le ocurría aislar a Madrid. Hablaban de hecatombe económica. Ahora con medidas contundentes ¿qué quiere decir? No es cerrar Madrid, esa zona de riesgo descontrolado donde no se está contando la verdad, sino dar miles de millones a los grandes empresarios, no a los autónomos o los pequeños empresarios que en realidad serán los que más sufran esta crisis si se produjese el cierre. ¿Por qué cuando habla de contundencia no incorpora un recado a Moreno Bonilla para que suspenda las procesiones de semana santa? Porque no le interesa la salud, sólo la economía. Justo la visión economicista que ha provocado todo esto. Paradójicamente los que se dicen liberales piden acabar con libertades civiles y algunos que se dicen comunistas las defienden. En ninguno de los casos hay preocupación por el bien común que es la propia ciudadanía. ¿Por qué sabiendo cómo estaban ya las cosas acudió al acto del 11-M? Para lanzar palabras miserables y hacerse la foto.

Las mentiras tienen las patas muy cortas, afirma el dicho, y las de Díaz Ayuso mucho más. Teniendo en su mano el poder de actuar prefirió dejar hacer a los demás. Si tan segura estaba de lo pandémico ¿por qué no actuó antes? Si tan lista e inteligente nos quieren vender que es ¿por qué no hizo una rueda de prensa el 5 de marzo señalando al gobierno estatal y tomando las medidas necesarias? Si tan buena es gestionando ¿por qué ha mandado a la chavalería a casa sin medidas de acompañamiento para que los progenitores puedan estar con ellos y no pasárselos a los abuelos y abuelas que son un grupo de riesgo? Si tan claro lo tenía ¿por qué no compró material sanitario? Si tan claro lo tenía ¿por qué no ha previsto la cuarentena de los estudiantes universitarios y que no llevasen con ellos y ellas el virus a otras regiones? Si tan, tan es ¿por qué no hay en sus acciones y declaraciones una mínima muestra de inteligencia? Porque cuando llega la hora de tomar las decisiones de verdad se muestra que la política actual es puro marketing y espectáculo. Los actuales asesores no quieren que sus asesorados se mojen ni lo más mínimo y siempre esperando a ver lo que hace el otro para publicitarse mejor. Esto es lo que está haciendo Miguel Ángel Rodríguez con Díaz Ayuso, echar la porquería propia hacia otro lado. En eso les secunda Casado, los del virus verde y el camarlengo monclovita. Mientras las personas van muriendo y enfermando sin que se tomen decisiones a tiempo.

Vox «infecta» España

La crisis del coronavirus ha demostrado lo que la mayoría de españoles sospechaban, que Vox es un producto infeccioso al cual hay que aplicar una terapia de choque lo más potente posible. Quitárselo de la vista y sin importar que eso acabe teniendo consecuencias mortales para el propio virus verde. Un virus que ataca a las mentes y a los cuerpos por mucha performance que intenten ahora para aparentar que no han tenido culpa alguna del desparrame del coronavirus entre la dirigencia política… como poco. Santiago Abascal ha querido culpar al Gobierno por permitirles celebrar el congreso a la búlgara del pasado fin de semana porque, según dicen, les han ocultado datos. Curiosamente no ha sido el Gobierno de la izquierda, el de los progres que suelen decir peyorativamente, sino el Gobierno de la derecha de la Comunidad de Madrid que ellos mismos apoyan y sostienen. Ha sido el PP de Madrid, el de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, el que no ha proporcionado los datos necesarios para haber puesto la alarma mucho antes. El caos que parece existir en la Comunidad de Madrid no es producto del Gobierno de España en sí, en tanto en cuanto desde lo central se van dando pasos según la información que ofrecen las comunidades.

Lo curioso del caso es que, además, el primer afectado conocido, Javier Ortega Smith, se pasó por el forro los avisos dados desde el ministerio de Sanidad y viajó a Milán y Vitoria, dándose besos y abrazos con todo el mundo, sin tener en cuenta que podía contagiarse. Él, español de pro, no se podía contagiar. Eso es de comunistas chinos y de italianos amanerados, pensaría. Y la que ha liado el señor es buena porque ha infectado a compañeros de partido y vaya usted a cuántas personas más. Una enorme irresponsabilidad que aumenta si cabe al saber que tenía posibles síntomas (fiebre alta, tos…) y no acudió a los servicios médicos, ni se autoaisló llamando por teléfono como se ha venido pidiendo desde el ministerio. Les podía más el confrontar ese día, justo ese día, contra la manifestación de las mujeres vindicando sus derechos. Había que lanzar una guerra cultural (que es realmente material en la práctica del día a día) contra el feminismo y… la han perdido doblemente.

Todos los infectados de Vox, más aquellas personas a las que habrán alcanzado y se irá sabiendo, demuestran que el virus verde no debe estar ni un minuto más en la política española. Es una infección del cuerpo y del alma, que dirían los escolásticos, y la demostración más simbólica y visual de la completa incompetencia de las personas que están al frente. No sólo es que sean xenófobos (¿eran los extranjeros los que traían enfermedades malas?), no sólo atentan contra las mujeres, no sólo quieren acabar con lo común, sino que demuestran que más allá del populismo y ser unos jetas son incompetentes. No es el Gobierno español el que debía suspender su congreso búlgaro, porque eso hubiese sido utilizado como un atentado contra las libertades, sino ellos mismos los que debían haber sido previsores, como deben ser los bueno gobernantes. Ante situaciones críticas el ondear banderas sirve de poco; decir muchas veces España tampoco ayuda, pero sí que es necesario tener un poco de cabeza y sentido común.

Vox es una infección peor que el coronavirus, pero éste ha ayudado a comprender a muchas personas el egoísmo, el cinismo y la iniquidad del virus verde respecto a sus verdaderas intenciones. Anteponen sus propios intereses a la salus pública. Ahora intentarán dar ejemplo por ponerse voluntariamente en cuarentena, cuando el propio Abascal podría haber sido infectado, no por su compañero de partido, sino por Ted Cruz, el senador conservador estadounidense con el que estuvo de reunión en su viaje a EEUU. Un viaje que también se podía haber ahorrado, no sólo por el ridículo que cosecharon sin lograr llenar el espacio que había reservado, no sólo porque los calificaron como algo cercano a los nazis, sino por mera precaución sanitaria sabiendo cómo estaban las cosas ya en ese momento. Pero obviaron el peligro real por intereses publicitarios ya que Vox es un virus mediático y espectacular que necesita estar todo el día en la pomada y las redes para infectar las almas. De momento el coronavirus les ha parado en la vida real… lo otro llevará un poco más de tiempo.

Las experiencias de China y Corea del Sur deberían imitarse en España

El caos parece haberse apoderado de la Comunidad de Madrid. No sólo es la región española con más casos de coronavirus, casi el 50% de los 2.128 que había anoche, sino que aparentar tomar la decisiones a salto de mata. La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha salido con una discurso muy voluntarista (“Madrid es muy fuerte y aguantará esto”) sino que las medidas tomadas hasta el momento no es que parezcan demasiado eficaces. Suspender las actividades deportivas y culturales en la Comunidad es lógico pero insuficiente. Suspender las clases en la educación, sin medidas para que los progenitores se hagan cargo de la chavalería, o permitir que los estudiantes universitarios de otras regiones puedan volver a sus lugares origen (llevando consigo, en algunos casos, el virus) no parecen las mejores medidas.

Una vez que el caos se ha instalado y como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo que se tomarían medidas contundentes, se podría aprender de China y Corea del Sur. Por si no les gusta el primer país, por aquello de que es una dictadura comunista, el segundo es una democracia liberal. El Gobierno chino en cuanto observó que en Wuhan la situación comenzaba a irse de las manos, a causa de la propagación del virus, tomó la medida de aislar a la misma cantidad de personas que viven en Madrid. La presidenta madrileña dice que no lo han valorado pero deberían hacerlo cuanto antes porque, comparados los porcentajes de infectados, el foco de infección es claro. Se aísla, se cierra todo sin importar lo económico (en Italia sólo permanecen abiertas farmacias y tiendas de alimentación) y así se evita que se expanda allende las fronteras madrileñas.

También podrían hacer una aplicación de móvil, como explican en el tuit que se aporta, y que han empleado en Corea del Sur para que el personal sanitario no se vea saturado y las personas infectadas o no sepan a qué atenerse y por donde moverse, dentro del aislamiento claro. Ante el destrozo que los gobiernos del PP han hecho de la sanidad pública con recortes en todos los recursos que han podido, si con una aplicación informática se evita el desplazamiento de personas infectadas y se lleva a cabo una prueba in situ sin peligro para el personal que la realiza, mejor que mejor. En China, el gobierno comunista también ha utilizado una aplicación informática para el teléfono móvil con alertas roja, amarilla y verde para que las personas se muevan por las diversas zonas. Si la alerta era roja, esa persona debía irse a casa, avisar y ponerse en cuarentena. ¿Frena esto la expansión del coronavirus de forma total? No, de hecho en Seúl ha aparecido un nuevo brote inesperado, pero se contiene de mejor forma.

¿Tendrá valentía Díaz Ayuso para tomar esas medidas a nivel regional? Seguramente no. ¿Tendrá valentía el Gobierno central para tomar medidas de ese tipo? Dijeron que sí lo harían. Ahora bien ¿quién le pone el cascabel al gato? Que el virus no vaya a acabar con todo el mundo, aunque tiene una alta mortalidad, no empece para que acabe convertido en una pandemia total dentro de España. Más allá de las medidas y precauciones que deben tomar todas las personas de manera individualizada (no desplazarse fuera de las zonas de residencia, salvo fuerza mayor; lavarse bien y constantemente; no frecuentar lugares atiborrados; no caer en el pánico y comprar compulsivamente…), el Gobierno madrileño y estatal tienen la obligación de que no se expanda más allá de las fronteras interiores. Medidas de inteligencia artificial y medidas contundentes son las que deberían copiar sin esperar y sin dudarlo. A ello añadir una compra de respiradores porque no hay en la mayoría de hospitales suficientes.

“¡Es la Economía, estúpidos!” y no la salud lo que preocupa a la clase dominante

“¡Es la Economía, estúpido!” es una frase que tuvo su éxito durante la campaña electoral entre Bill Clinton y George Bush padre, mediante la cual se ejemplificaba que lo importante para los estadounidenses no era tanto la Guerra del Golfo I como los problemas de la crisis económica que vivían día a día (el autor fue James Carville asesor de Clinton). Hoy esa frase ejemplifica perfectamente la preocupación de la clase dominante por el tema del coronavirus. El Consejo Europeo, que no deja de ser el Consejo de Administración Político de la clase dominante, antes que los detentadores de la soberanía europea, se ha reunido mediante videoconferencia para tomar una serie de medidas contra el efecto de la infección no en las personas sino en la economía. En el ruedo español ha sido Pablo Casado quien mejor ha ejemplificado esa preocupación por lo económico antes que por lo sanitario. Como vamos a morir de igual forma, nada mejor que salvar al capitalista… otra vez.

¿Estamos ante una nueva fase de la doctrina del shock que popularizase Naomi Klein? El tiempo dirá si esta catástrofe sirve para seguir la senda de los Chicago Boys del neoliberalismo imponiendo más medidas neoliberales de destrucción del Estado de bienestar, por aquello de basarse en desastres y contingencias (y así ganar lo psicológico del tipo “si se aplica tal fórmula neoliberal todo mejorará”) como es la que ofrece el coronavirus. A tenor del pánico que vienen sufriendo los anarcoliberales españoles, la dirigencia del PP y la Comisión Europea no parece que en esta ocasión se vaya a intentar aplicar esa doctrina. Bien al contrario, al menos a nivel español, lo que ha salido reforzado es el sistema sanitario público pues se ha visto que la sanidad privada se dedica a derivar a los infectados a centros públicos, lo que provoca una imagen perfecta de lo que sucedería en ese estado ideal que intentan vender los gurús del neoliberalismo. Que ni teniendo mucho dinero te atienden en casos de pandemias.

Pedro Sánchez ha ofrecido una rueda de prensa, con posterioridad a la reunión mediante videoconferencia con el resto de países de la Unión Europea, y ha explicado los acuerdos adoptados. De las cuatro partes en que se dividen las acciones a tomar, sólo una se refiere a medidas fitosanitarias o de salud, mientras que las tres restantes tienen que ver con la cuestión económica. Evidentemente, no es culpa del presidente del Gobierno pues es un acuerdo europeo y, por ende, muy influenciado por la ideología dominante (que como todos ustedes saben es la neoliberal), pero salvo algunas cuestiones muy concretas de apoyo a las empresas, que es razonable en determinados sitios donde la infección se está extendiendo y donde se tomarán “medidas contundentes” (se supone que aislar Madrid, Álava y La Rioja), lo que hay detrás de muchas de esas medidas (sobre las que se ha explayado con un poco más de concreción, lo que denota que estaba en el ambiente de la dirigencia europea lo económico no lo sanitario) tiene más que ver con un salvamento general del capitalismo que ya había dado muestras de recesión y agotamiento mucho antes de que en Wuhan saltase la alarma en enero. Como en España se estaba con las elecciones, la formación de Gobierno y, por ejemplo, la invención de casos como el Delcygate o demás estupideces de la derecha española, no ha traspasado el umbral de lo mediático el problema del capitalismo financiero, las distintas guerras comerciales y la crisis de producción.

Ahí tienen el caso de Casado que antes de ayer tuvo a bien ofrecer una serie de medidas, un plan de choque, contra el coronavirus que no reunía ni un solo apartado sanitario. Entre otras cosas porque no tiene ni idea o porque, se sospecha en la capital española, la administración madrileña o bien no ha ofrecido los datos sino que los ha escondido, o bien tienen tal caos organizativo que ni sabían lo que pasaba realmente, y así no se le podría señalar a él como coparticipe de la situación.  Una serie de medidas que, en buena parte de los casos, no tienen nada que ver con el coronavirus en sí. Al menos con la afección directa en ciertos casos sino que parecen más bien una serie de medidas para beneficiar a las distintas fracciones del establishment. Ni una sola de las medidas aportadas beneficia en sí a la clase trabajadora. Como sucede con el teletrabajo, donde el trabajador debe poner todos los útiles y gastos mientras que el empresario no compensa eso salarialmente y veremos si no se producen abusos varios (que suelen ser habituales en este tipo de trabajos), como extender la jornada laboral más de lo establecido.

Tanto el PP como la Unión Europea se están preocupando mucho más de salvaguardar los suyo, el sistema capitalista, que la salud de las personas. Al ser un virus que no es sumamente mortal (no es una peste o un ébola) pues que la gente se quede en su casa encerrada. Eso sí, produciendo y gastando de alguna forma. Bien es cierto que las medidas de aislamiento y cierres de centros educativos no se toman para que las personas no se infecten sino para que no colapsen los servicios sanitarios. Esos mismos que vienen destruyendo los gobiernos de derechas, esos mismos a los que han desangrado en términos de recursos humanos, esos mismos a los que ponen por las nubes ahora (populismo de pancarta) pero a los que vienen negando el pan y la sal en cuanto a infraestructuras o investigación. Hoy, cuando las cosas vienen mal dadas, la derecha europea recurre a “papá Estado” para que les proteja y salve ese sistema capitalista que boquea y vuelve a necesitar respiración asistida porque ya no da más de sí. Todos los neoliberales ahora no afirman que mejor el dinero en los bolsillos de las personas y que gasten con quieran. Ahora piden el dinero de la clase trabajadora para sostener al capitalismo en sus distintas variantes. Y todo porque como los antiguos socialistas saben muy bien: “¡Es la Economía, estúpidos!”. Tanta guerra cultural para que hasta el más machote de la extrema derecha, Javier Ortega Smith, ahora acuda al Estado a que le cure y salve el sistema. De primero de materialismo y aquello de la determinación en última instancia.

¡¡¡Vamos a morir todos!!! (por coronavirus igual menos)

Llegados a este punto la ciudadanía española no sabe si le han estado engañando antes, si la engañan ahora o, directamente, si la dirigencia política es de tal incapacidad que ha tenido que llegar un virus para demostrarlo y que la mayoría abran los ojos. Tampoco se puede excluir de esa estupidez humana a la clase dominante que ahora se asusta y hace bajar las bolsas provocando, con ello, una nueva crisis económica. Aunque en el caso de la economía igual no es miedo a los efectos de un virus sino un síntoma de las bocanadas de aire que está tomando el capitalismo para intentar respirar un poco más antes del maremágnum final. Que vamos a morir los seres humanos es algo que, desde que se tiene una mínima conciencia, se observa como normal. Unos le dan un aire místico y aspiran a un reino de los cielos; otros se lanzan con compulsión al consumismo para aparentar durante la estancia en la Tierra; los de más allá pues pasan como pueden, con lo que pueden. Pero que vamos a morir todos así será, más tarde que temprano se espera siempre. También es cierto que los seres humanos morirán en mayor medida por cuestiones bien distintas a las provocadas por el coronavirus.

Lo mejor es ir por partes. Lo que parecía un mero crecimiento geométrico de los casos de personas infectadas, algo conocido sobre el famoso virus, parece que se ha convertido, de la noche a la mañana, en una pandemia peor que la peste bubónica. Así debe ser para que en la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso haya reunido a todos los partidos que configuran el arco parlamentario y se haya decidido cerrar la educación en general durante quince días. Casi 500 casos de infectados (el 0,0075% de la población total) han provocado el caos institucional y el ciudadano. Sin pensar en otras medidas suplementarias se deciden a cerrar todos los centros escolares para evitar la propagación entre aquellas personas que estudian. Las cuales están expuestas a la infección por el contacto con las madres y padres que salen a la calle, cogen el metro, tren y/o autobús para ir a trabajar. Porque la producción no puede parar. Aunque sea una producción intelectual. O esas madres que pudieron infectarse en la manifestación del Día de la Mujer trabajadora (que igual no dijeron nada porque así disminuye la cantidad de mujeres “progres”). O las diputadas del PP que acudieron a ver el partido del Rayo Vallecano. Y así el resto de actividades multitudinarias que no se han visto afectadas por algún tipo de medidas. De la noche a la mañana, de repente, el coronavirus es pandémico, o eso transmiten desde las altas instancias, aunque sólo para una parte de la sociedad.

Si ustedes no tenían miedo, ahora seguro que se lo han metido en el cuerpo. Desde luego la acción de un virus del que se desconoce casi todo es para activar la alerta personal de cada cual. Restringir ciertas actividades, buena limpieza y demás recomendaciones. Pero ahora lo que existe es pánico, el cual es alentado gustosamente por los medios de comunicación todo sea dicho de paso. Hasta el momento el porcentaje de alcance del virus no es ni de un 1% ni en China, ni en Italia, ni en Francia, ni en ningún lado. Cierto que su crecimiento es geométrico (una persona infecta a 3 de media) antes que aritmético (una persona infecta a otra) y que el nivel de la curva de infección se eleva rápidamente, pero de ahí a lanzarse a medidas completamente inútiles como cerrar colegios, institutos y universidades si no se acompañan de otras, no resuelven el problema. Parece improvisación ante una alerta mediática, mucho más que social en sí, que causa el pánico y provoca hasta desabastecimiento. Como pasó con los robos de mascarillas (que sólo son efectivos para los infectados y el personal sanitario en un entorno médico), ahora las decisiones apresuradas que no impedirán la transmisión a los menores causan desabastecimiento. Y todo por no informar correctamente de las medidas que se podrían llegar a tomar. ¿Alguien piensa que cerrando la Comunidad de Madrid (algo que se debería valorar en su momento) se va a dejar sin alimentos a sus casi siete millones de personas? En Italia no ha pasado. Ni en Haro tampoco.

Eso sí, ese aumento de gasto viene muy bien a las empresas distribuidoras que van a tener más efectivo ahora que lo financiero está quebrando. Porque esa es otra, se acusa al coronavirus de causar una bajada terrible de los índices bursátiles. Todo es culpa del virus maligno y no de los problemas de liquidez que tiene la fracción dominante (la financiera, la especulativa…) y que por eso viene insistiendo, a través de sus lobbies y contactos directos, en acabar con las pensiones públicas (pese a que las privadas no garantizan mejores prestaciones), en incorporar la mochila austríaca para vaciar las arcas públicas y llenar las privadas, o en transferir toda la gestión que se pueda a lo privado para tener flujo de caja. Las finanzas internacionales y nacionales, que han sido el ariete mayor del neoliberalismo, se han quedado sin más margen de crear dinero ficticio. A ello súmenle que hay una guerra petrolera entre diversos países (¿por qué creen que la oposición venezolana ha aceptado pactar elecciones con Maduro?). Se han aprovechado tanto de las personas y del sistema que lo han esquilmado pensando que sería eterno. Deslocalizaron producciones que ahora no pueden vender porque la crisis financiera ha generado memoria económica en los países occidentales y las personas ya no se fían del mundo financiero. Además, hasta los minarquistas (los que quieren un Estado mínimo), esos anarcoliberales, están pidiendo que el Estado se haga cargo de los problemas que causan el virus y el marco financiero, consolidando de esta forma la recuperación que venía teniendo el Estado como forma de protección.

Visto lo visto, es más fácil que el capitalismo acabe matando a más personas que el coronavirus. No hay que tomárselo a broma y hay que aplicar las medidas necesarias para que no se extienda. Pero con medidas que sean verdaderamente efectivas. Afecten o no a lo económico y ofreciendo los datos comparados y de manera racional. Si los medios de comunicación hablasen de los muertos por gripe o en carretera de la misma forma en que lo hacen con el famoso virus, seguramente el miedo y el pánico estarían instalados en la ciudadanía día tras días de la misma forma. ¿Por qué no se hace? Porque se conocen ese tipo de muertes y las medias. El problema es que al enfrentar algo desconocido, en vez de seguir los dictados de los epidemiólogos, el uso de los datos en perspectiva y no lanzarse a la caza de cuantas más visitas mejor, se provoca más pánico del necesario y problemas sociales que no tendrían sentido en otro tipo de casos. Admitir que no se sabe, que se es inculto en algo, no es muy del periodismo español, pero en esta ocasión podrían haber tenido más humildad. Como la deberían haber tenido en la Comunidad de Madrid los reunidos, que se han lanzado a tomar medidas que no sirven de gran cosa… bueno, para bajar los atascos sí. El problema real es que los centros sanitarios acaban colapsados y se tienen que suspender todo tipo de operaciones e ingresos menores para dar cabida a los infectados. No verán a Díaz Ayuso utilizando el muy constitucional (ahora que son muy mucho constitucionalistas) intervención de los hospitales privados para acoger a personas infectadas.

Eso sí, los partidos de fútbol a puerta abierta que se cabrean los poderes fácticos. Y las Fallas con más petardos que nunca, que igual así muere el virus. Y luego quieren que la dirigencia política salga bien parada en las encuestas. Como ha sucedido con Luis Garicano al que deberían dar el premio al político más inepto del año por su mensaje en redes sociales creando una alarma infundada. Porque si bien el virus se extiende geométricamente, la acción humana de protección y actuación contra el virus no permite que la curva de infectados, en términos matemáticos, crezca hasta el infinito. La acción de los gobiernos y de las propias personas acaba frenando ese crecimiento exponencial. Eso sí, el dirigente de Ciudadanos ofrece una fórmula matemática para parecer muy científico. Pero esto no verán que lo digan los políticos o los medios de comunicación (salvo casos contados) porque es mejor aparentar en lo espectacular que en lo real. Prevención y medidas con cabeza, no políticos alarmistas que toman decisiones sin ton ni son porque tienen pánico al qué dirán. Como se dijo en párrafos anteriores, si hace falta aislar Madrid, prohibir las Fallas y las procesiones de semana santa se hace y se asume. No al “tun, tun” generando pánico.

Juan Carlos de Borbón no es inviolable: al juzgado con él

Quien fuera monarca en la etapa final de la dictadura y la democracia, Juan Carlos de Borbón, se ha visto nuevamente envuelto en circunstancias extrañas, presuntamente corruptas, las cuales salpican directamente a su hijo, el actual jefe del Estado español, Felipe de Borbón. Las noticias sobre una donación de 65 millones de euros a su ex-amante Corinna zu Sayn-Wittgenstein (o Larsen que ahora le han “desnobilizado”) y a su hijo, que provendrían de unas comisiones arrancadas a Arabia Saudí, están en las páginas de todos los medios europeos. Incluso en la derecha mediática española se ha levantado la veda y se publican con todo tipo de detalles los movimientos monetarios corruptos del otrora bonachón. Y si la derecha mediática, especialmente la más panfletaria, no para de aportar datos y noticias es porque la situación ha tornado inasumible para un país que se vanagloria de ser democrático.

Una auténtica red mafiosa la constituida desde la jefatura del Estado para enriquecerse y que se ha conocido con datos, porque las sospechas sobre los dineros entregados por los empresarios que conseguían contratos en Arabia Saudí, en Marruecos y otros lares por acción de Borbón siempre se han comentado en el “todo Madrid”, gracias a los líos de faldas. Da igual que su ex-amante, ampliamente beneficiada con ese dinero corrupto que ayudó a conseguir, le quiera denunciar por amenazas, eso no deja de ser parte de la acción mafiosa de los personajes que están en el asunto. Lo verdaderamente importante es que el ex-jefe del Estado debería pasar por el juzgado al haber cometido acciones tipificadas como delitos en España. Da igual que haya sido monarca, que hiciese caso de las potencias europeas para lograr que España dispusiese de una democracia (con todas sus limitaciones), que haya sido siempre muy simpático, porque al final lo que cuenta es que sus actos han estado marcados por la corrupción y el interés propio. Tenía la vida resuelta para él y su familia, más con todo el apoyo de la prensa y la clase dominante, pero su codicia le pudo y pensando que estaba protegido como los monarcas taumatúrgicos del pasado se lanzó a arramplar con todo el dinero que pudo. Manuel Prado y Colón de Carvajal, su amigo del alma, le ayudó todo lo que pudo en mover esos dineros por inversiones y paraísos ocultos.

Ahora resulta que la dirigencia política afirma que es inviolable haciendo un uso retorcido de la constitución. El artículo 56.3 de la Constitución afirma lo siguiente: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65.2”. Leído así, sin más, parecería que cometiese el acto que fuese nadie podría actuar contra su persona, incluso si cometiese una violación. Pero no es así, sino que los actos a los que se refiere la Constitución son aquellos, de orden político y representativo, que se establecen en el artículo 62. Por eso en el artículo de la inviolabilidad del rey se deriva al artículo 64 y 65.2. Nadie puede acusar al monarca de los actos políticos que cometa pues, al fin y al cabo, son refrendados por el Gobierno o el Congreso. Pero no se dice nada de inviolabilidad en el caso de cometer delitos, por eso la fiscalía tienen en tiempo muerto este caso, del tipo que sean. No puede matar sin condena, como no puede robar sin la misma.

No se entienden las declaraciones de Adriana Lastra hablando de la no cabida “constitucionalmente hablando” de una comisión sobre los tejemanejes del Borbón. Si aquellos actos, en el uso y ejercicio del poder, no fueron refrendados por el Gobierno, claro que tienen cabida porque hubo un abuso de poder como poco. Si aquellos actos fueron privados, que lo fueron, pero utilizando su posición de poder para lograr un beneficio mediante el cobro de comisiones, claro que se puede celebrar una comisión congresual. Al fin y al cabo, tan sólo sería una investigación de la representación de la soberanía popular que no tendría causa penal, que va por otro sitio. “Es simplemente leerse la Constitución y saber que el Rey es inviolable” ha dicho Lastra. El problema es que sólo lo es en términos de acción política derivada del Gobierno. Es verdad que hay que leerse la Constitución, pero hay que hacerlo y entenderlo. O lo que es lo mismo, hay que leerla con cierto conocimiento del articulado referido a la corona. Si hasta la prensa de derechas está alarmada y pone en cuestión la moralidad del emérito ¿a qué viene protegerlo?

Juan Carlos de Borbón, por lo que se conoce hasta el momento, debería ir a la trena (aunque por edad no entraría), debería acudir como acusado a los tribunales, debería demostrarse que ser monarca en España no es más que una cuestión de imagen, que el jefe del Estado es un ciudadano más respecto a sus acciones personales. Y si ha traspasado dinero a su hijo y éste no lo ha declarado a Hacienda, al banquillo también. Son miles de personas las que se las ven y las desean con el ministerio de los dineros, sufriendo embargos de nóminas o de todo el dinero disponible si se es autónomo, por deudas menores debidas, en muchas ocasiones, a las circunstancias económicas del país (esas Administraciones que pagan tarde o empresas que tienen falsos autónomos a los que se les paga tarde). La borbonada no tiene ningún privilegio, al menos no lo debería tener, por encima de sus conciudadanos. El Gobierno de la izquierda, más viendo cómo está reaccionando la derecha mediática, debe tomar la delantera y defender la igualdad ante la ley. Y si cae la monarquía mejor que mejor, pero al menos el primer paso democrático.

Beatriz Labián: “En el ámbito rural el feminismo llega con mayor dificultad”

Entrevistamos a la concejala Beatriz Labián de Manzanares (Ciudad Real), una mujer comprometida con el feminismo y el socialismo, que desde su puesto de Portavoz del Gobierno manzanareño y sus múltiples funciones municipales (piensen que así se hace la política en los municipios más pequeños) intenta ir paso a paso para mejorar la vida de las personas. Afiliada al PSOE desde 1998 y responsable provincial de Transparencia, la munícipe no se esconde ante las preguntas más ásperas o complicadas. Ofrece su mejor sonrisa y comienza a aportar ideas y datos que confirman el profundo conocimiento de un trabajo en favor de la ciudadanía. Lectora empedernida (sacando horas de donde no hay) y corredora de fondo, muestra que la política de cercanía, más si es socialista, acaba con todas las estrategias y publicidades de los santones de la política espectáculo. En Manzanares no hay espectacularidad sino buen hacer y dejarse la piel a pie de obra. Como verán en la entrevista, además, tienen ideas originales y estrategias publicitarias que sorprenden.

Una vez más, en nuestro compromiso editorial y personal de visibilizar el trabajo de las mujeres, especialmente de la mujeres en el ámbito rural, nos lleva a traerles una muestra del trabajo realizado por dirigentes políticas que hacen una labor, impagable en algunas ocasiones, muchas veces bajo contextos complicados y sin el apoyo de los grandes medios. Un feminismo que está fuera de los supuestos grandes debates urbanitas, ese feminismo de cátedra o queer que tanto daño hace, y que su acción se ve reflejada con mayor inmediatez que las grandes pretensiones de otros lares. La sororidad tiene mucho que aprender de todas esas concejalas (no sólo de Igualdad sino de todas las materias gubernamentales) por su humanismo, cercanía y buen hacer. Hoy es un buen día para saltar sobre esa doble invisibilidad (de género y rural) y presentar a una mujer socialista como Labián.

 

D16.- Ya asombrasteis el Día contra la Violencia Machista con las señales de tráfico en color morado y concienciando sobre ese grave problema, ¿tenéis pensado algo similar para el día de la mujer trabajadora?

BL.- Para el 8 de Marzo hemos puesto en marcha un total de 12 actividades que se extenderán desde el día 4 al día 20 de Marzo. El eje vertebrador de las mismas será la cultura como agente de cambio. Este año sorprenderemos entre otras cosas con la representación de la Casa de Bernarda Alba, un teatro hecho por mujeres (dirección, escenografía, vestuario, iluminación, sonido, reparto, etc.).

Nuestra V Gala de la Igualdad con la entrega de premios Igualdad, con Almudena Grandes como galardonada en la categoría nacional, así como nuestros café- tertulia: Las mujeres y la Cultura y Mujer, discapacidad e igualdad. O la presentación de la Asociación Feministas de Pueblo. Son algunos de los platos fuertes.

D16.- En un entorno rural como el de Manzanares, pese a ser una localidad con más de 15.000 habitantes, ¿cómo se trabaja la Igualdad? ¿Qué problemas más usuales os encontráis?

BL.- Los problemas son los mismos que tienen las mujeres en cualquier otro municipio del entorno, en el ámbito rural el movimiento feminista llega con mayor dificultad.

En Manzanares trabajamos desde el Centro de la Mujer, con cuatro profesionales encargados de las diferentes áreas: con el objetivo de orientar, asesorar, formar y acompañar a la mujer. El año pasado: En 2019 entre las cuatro áreas del Centro de la Mujer se han registrado 1.835 consultas individualizadas a 504 usuarias, de las cuales 148 son nuevas usuarias del Centro de la Mujer. El resto eran usuarias desde años anteriores. Por áreas los datos son los siguientes:

  • ÁREA PSICOLÓGICA. Se ha intervenido a nivel individual con un total de 99 mujeres. En total se han realizado 355 atenciones
  • ÁREA LABORAL. Se han registrado 223 consultas.
  • ÁREA SOCIAL. Se han atendido más de 500 consultas de un total de 153 mujeres
  • ÁREA JURÍDICA. Se han atendido 728 consultas.

Mujeres víctimas de violencia de género atendidas en 2019 en el Centro de la Mujer, con o sin  orden de protección: 80.

Además se han llevado a cabo cerca de 100 actividades grupales y comunitarias en forma de talleres, cursos, charlas, campañas, actos etc. De ellos podemos destacar:

  • Campaña “Liga con juego limpio”. Para la prevención de agresiones sexuales en jóvenes y adolescentes.
  • Campaña de prevención de acoso callejero.
  • Jornada de formación para profesionales de la educación.
  • Jornada de formación para profesionales del ámbito jurídico.
  • Talleres en centros educativos llegando a alrededor de 1500 escolares de todas las etapas educativas, infantil, primaria y secundaria.
  • Talleres sobre nuevas tecnologías para reducir la brecha digital.
  • Cursos para la formación para el empleo
  • Actividades de empoderamiento, crecimiento personal, salud etc.
Labián debajo de una señal contra la violencia machista

D16.- Perteneces a un partido, el PSOE, que siempre fue vanguardista respecto a la lucha feminista (las primeras cuotas, las listas paritarias…); eres de una generación que ha llegado a la política con un bagaje personal feminista ¿cuesta aún que los compañeros un poco más mayores acepten según qué cosas?

BL.- El partido socialista es el partido que más herramientas en forma de leyes y medidas ha puesto encima de la mesa para alcanzar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Nunca he tenido ningún problema con ningún compañero porque no aceptara propuestas en materia de igualdad o porque no me aceptara.

D16.- ¿Tenéis algún tipo de red, al menos entre los grandes municipios, para las cuestiones referidas a la lucha por la Igualdad en la provincia de Ciudad Real?

BL.- El Instituto de la Mujer de CLM, su Consejera de Igualdad, las Directoras Provinciales y la red de Centros de la Mujer de CLM y el trabajo que en ellos desarrollan las diferentes técnicas y profesionales constituyen no sólo una red, sino un eje vertebrador sobre el que construir la Igualdad en la Provincia de CR y en todas y cada una de CLM

D16.- Se dice que la mal llamada “España vacía” es conservadora ¿qué de cierto hay en ello? Y ¿qué técnicas utilizáis para poder trabajar en favor de la Igualdad entre mujeres y hombres? Igual habría que cambiar la catalogación por tradicional ¿no crees?

BL.- Como te decía anteriormente, el feminismo llega con muchísima menos intensidad en el ámbito rural, especialmente en los pueblos más pequeños y peor comunicados. En los núcleos más despoblados efectivamente el feminismo y la necesidad de alcanzar la igualdad no se entienden de la misma manera y en los mismos la desigualdad adquiere ciertas características: se producen más desigualdades, mayor presión social, difícil acceso a información y recursos, brecha digital, nula articulación del territorio, hay más estereotipos por género y está más normalizada la violencia de baja intensidad contra las mujeres entre otras cosas.

La asociación regional Feministas de Pueblo tiene como objetivo precisamente tejer una red para dar voz y solución a los problemas de la mujer rural

D16.- Manzanares es un municipio sumamente industrial ¿tenéis algún tipo de diálogo con las empresas para aportar decálogos de Igualdad, que cumplan con los requisitos de tener un Plan de Igualdad…?

BL.- Por supuesto que sí. De hecho con el equipo multidisciplinar del Centro de la Mujer tenemos prevista realizar una campaña “puerta a puerta” en todas las empresas de la localidad. Con el objetivo de informar de los recursos públicos que se han puesto a su disposición y en favor de la empresa que incorpora la igualdad entre los valores de su imagen y responsabilidad corporativa, así como los incentivos de dicha política en la contratación pública y los beneficios y bonificaciones en materia de seguridad social.

Para ofrecer información pormenorizada sobre el Distintivo de Excelencia, etiqueta Empresas y entidades de Castilla-La Mancha por una sociedad sin violencia hacia las mujeres, planes de igualdad, beneficios en la contratación con la administración pública y bonificaciones en Seguridad Social por causa de conciliación familiar y laboral, así como recoger sus cuestiones e inquietudes.

De igual manera que en nuestras Jornadas Empresariales siempre contamos con alguna ponencia en ese sentido.

¿Hay hombres feministas?

Por escandaloso que les resulte el titular la realidad es esa, a día de ¿algún hombre puede ser considerado feminista? No es lo mismo que decir que todos los hombres son machistas. Los hay machistas y menos machistas (o micromachistas); los hay antagonistas o compañeros de viaje; los hay que se esconden y los hay que dan la cara; los hay que se hacen pasar por lo que no son y los hay que admiten lo que son; los muy intelectuales y los hay más bastos; los hay de todo tipo: raza, confesión religiosa, ateos, identitarios, rubios, morenos y con cargo político. Pero en realidad ninguno es feminista, entre otras cosas, porque el feminismo no se aprende leyendo (mucho feminista de cátedra), no se adquiere yendo a manifestaciones, no se apoya sólo aprobando leyes, sino que es algo intrínsecamente ligado a experiencias vitales que un hombre, por mucho que lo intente, no lo podrá llegar a comprender. Los hombres han caído, por mor del desarrollo histórico, en el lado bueno de la historia. A eso súmenle que los hombres tienen otra genética (como decían Monty Python, no tienen matriz, entre otras diferencias).

Es lamentable escuchar, especialmente a políticos, afirmar que ellos son muy feministas. “Los hombres del PP apoyamos a las mujeres” suelen decir desde el partido conservador, por ejemplo, y buena muestra de ello es que las situamos al frente de las listas. Fíjense que esto que se puede escuchar no sólo en el PP, expresado de distintas formas, no deja de ser paternalismo. No deja de ser machismo, de macho alfa que manda en la manada. En el PP no se autocalifican de feministas, por aquello de la guerra cultural, pero en otros lares sí y con frases parecidas. No hay dirigente de izquierdas (a las gentes de Ciudadanos les dejaremos tranquilas porque bastante tienen con lo suyo ahora) que no se autocalifique como feminista pero acaba mostrando todos los típicos micromachismos y suficiencias de una cultura patriarcal que han mamado desde que nacieron. Una cultura que les favorecía enormemente respecto a las mujeres. Y por tanto una socialización en la que no han sufrido todo lo que conlleva ser mujer, especialmente, para mal.

Acto apoyo a mujeres

Otro ejemplo lo tenemos en un acto ayer del consejero de la Comunidad de Madrid, David Pérez, que acudía a un acto para visibilizar a las mujeres: “La Comunidad de Madrid pone en valor el papel de la mujer en el mercado inmobiliario”. Muy capitalista, como es propio en el PP, pero donde las imágenes no llegan a invisibilizar a las mujeres pero las presenta como subalternas. Si se fijan en la imagen Pérez y Santiago Saura hacen de anfitriones en el centro de la imagen (el lugar destacado) y dejan a las dos mujeres (Ruth Blanco y Elvira Solana) a los lados, en los lugares secundarios. Nuevamente hombres irrumpiendo en el espacio de las mujeres.

O Pablo Casado ejerciendo de macho alfa del PP en una charla o encuentro de las mujeres del PP (como pueden ver en la imagen de entrada del artículo). Entre todas ellas, aparece el jefazo en medio, haciéndose el amo del escenario, el centro de las miradas y el comandante de la manada popular. Con esa imagen no se afirma que apoye a las mujeres (cuestión paternal), no es que permita que haya muchas mujeres del PP destacando (cuestión de mando-macho alfa), sino que les niega el momento de autodeterminación como mujeres del PP poniéndose en primera fila. Algo que suelen hacer todos los dirigentes políticos. Sin mala intención porque les sale inconscientemente ya que han tenido una socialización distinta bajo el patriarcado y les sale de forma natural. Deberían llegar a ser conscientes de los micromachismos que persisten incluso entre quienes se autocalifican de feministas, especialmente por la izquierda. Deberían aprender de lo que tienen que decir las mujeres. Y cuando haya actos de mujeres, al menos, no quitarles protagonismo a ellas (por muy doloroso que sea para el ego). Pasarán generaciones, por desgracia, hasta que un hombre pueda decir que es realmente feminista. Mientras tanto acompañamiento y aprendizaje.

14 asesinatos en 2020, ¿debemos avergonzarnos de ser hombres?

Se acerca un nuevo 8 de Marzo y constato sobresaltado que en lo que va de este año 2020, nada menos que 14 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. Sí, sí, asesinadas, porque el lenguaje es muy importante, en especial el de ciertos medios que “crean opinión”.

Que en el caso que nos ocupa y preocupa se lea con demasiada asiduidad “una mujer muere a manos de su pareja”, causa estupor e indignación. Sobre todo si como dicen los expertos en esta lucha contra la violencia machista, resulta muy importante el trabajo sobre la educación y ahí tiene un papel fundamental el lenguaje en los medios de comunicación.

¿Cómo acabar con esta lacra?

Compleja pregunta con difícil respuesta. Algo parece evidente a la vista de que la inmensa mayoría de los casos de maltrato, resultan ser del hombre contra la mujer y no al revés.

Que la culpa fundamental, o para utilizar un término alejado de la moral cristiana la responsabilidad, es del hombre. Es por lo tanto nuestra, del que escribe este artículo y también del que lo lea siendo hombre.

Reflexionar también sobre que no sólo en este campo destacamos en lo negativo, también en los casos de pederastia o de asesinatos en serie. Existen pocas evidencias de mujeres acusadas de delitos en estos tres campos.

¿Alguien se ha dedicado a investigar que por el ejemplo en el caso de la iglesia, los mayores casos de abusos se estén produciendo entre los religiosos y no entre las religiosas? ¿Será porque el problema fundamental no es la iglesia sino el género? ¿O cómo es posible que apenas existan mujeres acusadas de asesinatos en serie?

Somos pues los hombres los que ejercemos el maltrato, los que estamos implicados en la pederastia, en los crímenes en serie, incluso los grandes genocidios de la humanidad han sido dirigidos y perpetrados por hombres.

Y no vale interpelar a esta responsabilidad con el “no me incluyas que yo no soy maltratador”, porque querámoslo o no esa responsabilidad histórica ha sido y es nuestra.

Tampoco como pretenden algunos, alegar causas de siglos de educación de poder del hombre sobre la mujer, ni siquiera la manida educación judeo-cristiana para justificar lo injustificable. La otra religión monoteísta, el islam, resulta aún más cruel e injusta.

Especialmente en los últimos tiempos donde la capacidad de reflexionar, de analizar y por tanto de rectificar es si cabe mayor que en momentos anteriores.

Resulta cierto que esa losa de siglos de machismo es difícil quitársela de encima, pero es posible, necesario hacerlo y desde luego no justifica ni esos comportamientos de una minoría, ni el silencio cómplice de la mayoría.

A veces me sonrojo ante comentarios, chistes, bromas, comportamientos de mis congéneres ante los que reacciono con dureza, generando y eso es lo más grave, la incomprensión de los mismos.

No me siento reconocido en ellos, ni siquiera considero que estemos hechos de la misma pasta, pero lamentablemente acabo dándome cuenta de que también aquí me encuentro en minoría.

Haber escuchado alguna vez cánticos impresentables (en voces unánimemente masculinas) en ciertos campos de fútbol a favor de maltratadores impresentables, resulta desalentador.

¿Qué hacer? Pues al menos los que aún en un mundo de autistas seguimos reflexionando y empatizando, evitar cualquier atisbo por mínimo que sea de machismo discriminatorio con la mujer y a partir de ahí no consentirlo en los demás. Comenzar el trabajo por nosotros mismos. Mirarnos al espejo y preguntarnos: ¿José eres aún machista?

También evitar comportamientos hipócritas. ¿Cuántos machos que participan en las manifestaciones de condenas contra la violencia sobre la mujer, después en su ámbito privado la ejercen, física, psicológica, o discriminatoriamente?

También resulta desolador para quienes pertenecemos a la generación que luchó contra el franquismo, observar como esa batalla que se desarrolló a finales de los 70 y 80 a favor de la igualdad de derechos y que concienciaba al hombre evitando viera a la mujer como un objeto de posesión, se haya visto quebrada en los últimos años, quizás por una relajación en la educación de origen, en especial en el seno de las propias familias.

Ver a los y las jóvenes de ahora volver a los lamentables principios de antes de nuestra democracia,  ayuda a esta plaga de violencia y al mismo tiempo produce preocupación y un cierto desánimo.

¿Cómo es posible que después del recorrido realizado los y las jóvenes actuales sean más machistas que nuestra generación? ¿Qué está fallando para que eso ocurra? ¿Qué pasaría si en un año se siguieran produciendo 80 asesinatos a manos de ETA, de ellos 20 niños y niñas? Responder a estas preguntas, abrir un debate social y político sobre ellas puede dar lugar a medidas eficaces para evitarlo.

No basta con las campañas, la indignación, o la solidaridad con las víctimas. No basta los 8 de Marzo manifestarse a favor de la igualdad. La solución, como en el caso de la inmigración, está en origen. En las familias que deben procurar inculcar valores de igualdad y respeto, de intransigencia con cualquier síntoma de falta de ellas, más medidas sólidas de educación en el seno de esas mismas familias.

Con ETA se acabó cuando la campaña contra su violencia de los cuerpos y fuerza del estado, la presión judicial y la colaboración internacional, se vieron acompañadas por un trabajo eficaz en la base social que la apoyaba, o sea en el lugar de donde nace el problema.

En esta dura batalla debe ocurrir lo mismo. No son las mujeres, víctimas de esa violencia, quienes deben liderar en exclusiva la lucha contra la misma. No son las mujeres que sufren la discriminación quienes solas batallen contra ella. Somos los causantes, los hombres, quienes debemos hacerlo, empezando por nosotros mismos y por quienes tenemos algún tipo de ascendente, en especial nuestros hijos machos.

Boicotear programas de televisión donde no se corten de raíz comportamientos de ese tipo, o medios de comunicación, revistas, películas, tertulianos, escritores, músicos y músicas que lo fomenten. Empezando por ese bodrio que se llama bachata, o ciertos corridos mexicanos.

Tolerancia cero, o mejor menos cien con todos ellos.

Después un pacto de estado de consenso para acabar con esta lacra, programas educativos serios, protección real a las víctimas y sus hijos, castigos duros a los culpables, dotar de fondos para pisos en alquiler, ayudas, casas de acogida. Un Pacto de Estado con mayúsculas.

Estamos en estado de emergencia, todas las luces rojas permanecen encendidas y sólo una implicación social y política profunda puede conseguir apagarlas.

¿Servirá para paliar esta situación la “Ley de libertad sexual” aprobada el pasado martes por el gobierno? Me temo que si no existen cambios sociales más profundo no.

Esta tarde escribiendo estas reflexiones me siento avergonzado de ser hombre, de pertenecer a esa mitad de la humanidad que margina, maltrata y asesina a la otra mitad, calla o simplemente mira hacia otro lado.

Puede parecer exagerado, pero quizás sólo desde esta posición intransigente podamos acabar con esto.

Uno sólo no puede, pero un solo grano ayuda a compañero y puede lograr llenar el granero.

Como hombre, como macho avergonzado solidario con la mujer, además de pedirlas excusas a todas y cada una de ellas, grito alto y fuerte:

¡Basta ya! ¡No en mi nombre!

El PSOE se vuelca en el apoyo a Carmen Calvo

Las bases del PSOE y buena parte de la dirigencia y cuadros intermedios se han lanzado a defender a la vicepresidenta primera del Gobierno de España de los ataques recibidos desde Podemos y sus satélites mediáticos. Carmen Calvo ha sido tomada como esa muñeca a la que se pueden dar golpes porque se saben protegidos por el camarlengo monclovita, Iván Redondo. Que Podemos utilice a Alberto Garzón para esas cosas, así la prensa afín puede vender que conserva su independencia crítica, no quiere decir que la vicepresidenta pueda ser utilizada de esa manera. Al menos así lo han entendido desde las bases del PSOE que se han lanzado a defenderla con toda la fiereza y razón. Incluso algunas baronías regionales han torcido el gesto cuando han visto el procedimiento utilizado desde dentro de Moncloa para intentar calmar las aguas. De momento callan de puertas para afuera pero la guardan, no como patriotismo de partido (que sería legítimo), sino porque ésta es sólo la primera de muchas que vendrán y, a lo mejor, ya no se tragan.

Adriana Lastra lanzó la primera andanada señalando que los ministerios del PSOE eran tan feministas, o más, que los de Podemos. Una advertencia que no ha sentado bien entre quienes se piensan que tienen la verdad siempre de su parte, mientras que en el PSOE bastante tienen con tener la suerte de haber sido elegidos para formar parte del Gobierno con semejantes seres inmaculados y dotados de una suerte de divinidad. Como se han creído que el lenguaje es performativo, esto es, que al pronunciar las palabras lo dicho se transforma en acción verdadera, todo lo que propongan para legislar contiene esa verdad inmutable. Esto se lo creen porque siguen a pies juntillas todo lo que dice la diosa de lo queer Judith Butler, esa misma que está detrás del transfeminismo, de lo queer, que es la base del feminismo podemita. Algo que choca frontalmente con el feminismo, entre otras cosas, porque el transfeminismo niega el sujeto mujer. La condición mujer ni es biológica, ni ella determina el rol social asignado por el patriarcado, lo que en términos normales es la alienación, la explotación y la sumisión de la mujer al hombre durante siglos. Para Podemos ser mujer es una elección de autodeterminación individual (¡qué guay es colar a Kant!) y si un ser humano, que genéticamente es hombre, mantiene su barba de leñador y va presumiendo de un pene de 25 centímetros, pero afirma ser mujer es mujer. Se podría seguir con diversos ejemplos de este tipo pero carecen de importancia analítica. Lo importante es que el supuesto feminismo de Podemos, que es donde está el quid de la cuestión, elimina al sujeto mujer. Y al eliminar el sujeto acaba disolviendo el feminismo en una especie de happening o fiesta de lo diverso.

No era problema la ley de agresiones sexuales, más allá de la incapacidad de redactarla, sino el fondo que hay detrás de ella y lo que se quiere hacer con el ministerio de Igualdad. No es un cabreo porque le hayan quitado ese ministerio al PSOE; no es una batalla por el liderazgo del feminismo (eso supondría no haber entendido la sororidad, que en algunos sitios no lo han hecho y lo ha señalado Marcela Lagarde en alguna ocasión); sino una lucha por el feminismo en sí y su potencial transformador. Para Calvo, como para la mayoría de las feministas del PSOE e intelectuales feministas (como Alicia Miyares), el patriarcado tiene una especial correlación con el capitalismo y por ello la lucha por el feminismo está imbricada, no de forma subalterna, en la lucha de clases. Eso lo dijo claramente Calvo no hace muchas fechas en una charla en Alcorcón. Esto no lo asumen en Podemos, entre otras cuestiones porque niegan la existencia de la lucha de clases en sí, sino que son más de las cadenas de equivalencias, de sumar apoyos de todos los enfadados del mundo para que el líder supremo consiga cambiar las cosas, sin necesidad de tocar las estructuras. A esto se niegan las feministas socialistas que, siendo conscientes de la complejidad de la transformación del capitalismo en su última mutación, entienden que mediante el reformismo siempre se avanza sin necesidad de esperar la llegada de un guía.

La disputa no es por la pérdida o no de un ministerio, como viene alentando Antonio Maestre, por ejemplo,  sino por algo más profundo, algo que afecta al movimiento feminista y a la clase trabajadora. Todas las elucubraciones del ministerio de Igualdad son perfectamente asumibles por el sistema, no le suponen ningún tipo de problema, es tan adaptable que las incorpora como signo de los tiempos. Ahí tienen a Cayetana Álvarez de Toledo defendiendo el feminismo amazónico de Camille Paglia, que es otra autora transfeminista y transgenderista. Las elucubraciones del postestructuralismo de Jacques Derrida, Michel Foucault o Gilles Deleuze se trasladaron con prontitud a EEUU donde han servido para el capitalismo de la diversidad y el feminismo sin sujeto mujer, o han servido para el populismo de Ernesto Laclau que es la base de la doctrina de Podemos. Biopolítica, bioideología, queer, colonialismo y demás abstracciones que lleva años fomentando la clase dominante porque no dejan de ser mecanismos de desactivación de la izquierda y del feminismo. Este debate va más allá de lo puramente estratégico y espectacular, tiene que ver con el feminismo y con la izquierda transformadora.

Tan es ideológico que si ustedes hacen memoria el día 8 de marzo ha pasado de ser el “día de la mujer trabajadora” al “día de la mujer” y al “8M” sin más. Se ha vaciado de sustancia al día reivindicativo. Ya no aparece ni la mujer como sujeto de cambio. Y la clase dominante tan contenta porque sin sujeto no hay cambio sólo medidas estéticas. Esto lo ha visto muy bien Elisa Beni que ha denunciado lo que pretendían hacer en el preámbulo de la “ley del sí es sí”, colar toda la ideología queer o transfeminista para acabar con el sujeto mujer. La ideología queer del equipo de Igualdad había escrito en el borrador una definición de identidad que borraba completamente a la mujer: “Identidad sexual o de género: vivencia interna e individual del sexo y/o el género tal y como cada persona lo vive y autodetermina, sin que deba ser definida por terceras personas, pudiendo corresponder o no con el sexo asignado al nacer y pudiendo involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal”. Con esas palabras, muy performativas y más allá de que no tienen hueco legislativo en sí, lo que se está haciendo es negar que la mujer sea un sujeto oprimido por el patriarcado. En la derecha están dando palmas con las orejas. No es que el ministro de Justicia sea un señoro, como ha indicado Pablo Iglesias, es que las definiciones ideológicas no van como tal en las leyes y menos cuando una ley que se presenta en defensa del derecho de la mujer a ser tratada de igual forma, sin que se vea sometida al machismo, sin que deba ser ultrajada por el hecho de ser mujer, haga desaparecer a la propia mujer de la ley. Menos mal que es un anteproyecto. Normal que se enfaden las feministas del PSOE, de IU (las que quedan claro), o de los movimientos sociales.

Las elucubraciones académicas están muy bien y ofrecen aperturas para el debate, pero en Podemos las han querido llevar a la legislación sin apoyo empírico, racional o de sentido común. Al no tener otra cosa a la que agarrarse, porque ya dijeron que se tragarían todos los sapos habidos y por haber con tal de estar en el Gobierno, han visto que este anteproyecto les venía muy bien para hacer su performance no sólo el día de la mujer sino para toda la legislatura. Aparentar para que no les vean como casta. Y si además logran tener el apoyo de los grupos minoritarios pero muy activos en redes sociales mucho mejor. Hasta Maestre, ese periodista que se declara bourdieuano pero confunde los conceptos de Pierre Bourdieu, se ha lanzado contra Calvo pidiendo un debate que, paradójicamente, es contradictorio con la lucha de clases que gusta predicar. Han visto que el camarlengo Redondo apoya a Iglesias en esta disputa, pues a ese señor lo que tenga debate jamás le interesa (no se sabe si por falta de capacidad o mera estrategia), y han visto el campo abierto. Pero desde el PSOE, sus bases, esas que nunca fallan, sí que están dando la batalla por la vicepresidenta. Y no sólo porque sea de su partido sino porque lo que está en juego es el feminismo en sí y, por ende, el socialismo.