jueves, 1 enero, 2026

El acordeonista de Aznar califica al PSOE como fascista

No piensen que hay insulto alguno en el titular. El candidato del PP a la Lehendakaritza tiene como profesión ser profesor de acordeón y, por ende, acordeonista. No le dio para más y de forma respetable buscó una profesión que se adecuase a sus condiciones mentales. Pensaba seguramente salir de gira con algún grupo de polkas alemán, pero se cruzó la oportunidad de vivir del momio público haciendo alarde de su ideología reaccionaria, ultraderechista y ejercer de lacayo de José María Aznar y  Jaime Mayor Oreja. ¡Dónde se va a comparar! El acordeón quedó arrumbado y lleno de polvo en espera de mejores tiempos musicales o hasta que llegase a la cúpula del PP un grupo de jóvenes con la misma capacidad intelectual que él y le reclamasen como guía experto en la mentira, la bilis y los esputos ultraderechistas.

Carlos Irtugaiz no ha sido nombrado por Pablo Casado sino por quien maneja realmente las riendas del PP, Aznar. Desde que llegó al poder partidista el mitomaníaco se ha dedicado a colocar a sus amigos, lo primero, y a todo lo aznarista que le han mandado desde la dirección de FAES y demás lobbies controlados por el ex-presidente del Gobierno. En este caso ha elegido no al mejor del PP vasco, ni al más preparado, sino al más extremista que, además, no ha tenido mejor comienzo que catalogar al PSOE como partido fascista. Sí, un señor que defiende los posicionamientos reaccionarios, hijos del vómito franquista, de la derecha española; ese mitologema de la unidad nacional y España como unidad de destino, se ha atrevido a catalogar al PSOE de partido fascista. Debe ser que apoyar a Viktor Orban, por muy amigo que sea de Aznar, le exime de cualquier veleidad autoritaria y le convierte en el poseedor de una autoridad especial para calificar a los demás de fascistas. O porque es hijo del aznarismo de la mentira del 11-M, de la Conspiración o ha rebrotado su esencia franquista sin más.

Si han escuchado al interfecto ayer, ha afirmado que su candidatura se presenta para luchar contra los nacionalismos (sin percatarse que él es también un nacionalista, aunque si entendiese esta paradoja igual le explotaba la cabeza) y contra el Gobierno fasciocomunista. Ha habido bromas con el calificativo entre otras cuestiones porque, pese a que desde la derecha siempre se ha insistido en que son lo mismo, no lo es. No es lo mismo dos formas de gobierno totalitarias que matar industrialmente a personas por su raza, condición sexual o ideología como hizo el fascismo. Debe pensar Iturgaiz que eso es pecata minuta. Evidentemente con la parte de comunistas se refiere a Unidas Podemos, donde comunistas la verdad es que no es que haya muchos (como ya se contó en su momento), pero aceptemos que no tienen más capacidad para llamarles de otra forma analizando los discursos y las acciones. De donde no hay no se puede pedir y es más fácil alentar la narración franquista del peligro de los comunistas (pese a que la Transición española demostró que ni peligro, ni ). Si se quita la parte comunista de Unidas Podemos, queda la calificación de fascista para el PSOE.

¿En qué momento, salvo que le hayan hecho una transfusión de sangre de Pio Moa y Federico Jiménez Losantos, el PSOE ha actuado como partido fascista, con un programa fascista o con unas políticas fascistas? ¿Es fascista Felipe González? ¿Es fascista Pedro Sánchez? ¿Salió Iturgaiz de la extrema izquierda trotskista donde a los partidos socialdemócratas se les calificaba de socialfascistas en el siglo pasado? Simplemente es que el cerebro del acordeonista no da para más que asentir, vulnerar el código de votaciones haciéndose pasar por otro y ejecutar lo que Aznar le mande mediante mensaje. Mensaje que debe ser sencillo y de fácil comprensión para que el señor lo llegue a asimilar. Cuidado que desde el PP han gastado un montón de calificativos contra Sánchez, incluso utilizando neologismo creados ex profeso, pero calificarle de fascista, a la par que se anima a la unión con un partido neofascista, cuando se milita en un partido con pasado franquista, es llegar a límites insospechados de la majadería política.

La realidad es que el hombre no ha debido entender el mensaje que le ha enviado Aznar. O tal vez ha sido Casado mediante un mensaje de voz que no se oía bien, aunque tampoco es que el presidente nominal del PP (porque el real se sabe que es Aznar) sea un dechado de virtudes oratorias y de pensamiento, y le dijo “nos vamos a unir a los fascistas contra los comunistas” y el pobre se lió y juntó los términos. Iván Redondo ha debido pegar un salto de alegría con este tipo de descalificaciones porque más que atraer a personas al PP, donde son de derechas no asalvajados en su mayoría, lo que va a conseguir es que el PSOE ocupe al final toda la derecha moderada. Entre Inés Arrimadas, la “choni naranja”, e Iturgaiz, más los de la AEPA, van a provocar el mayor movimiento de partidos a este paso. Aznar, como perro faldero de la clase dominante, ha ordenado la unión de toda la derecha, primero con las escasas naranjas que quedan antes de pudrirse y luego con los neofascistas. Y el bueno del acordeonista se ha lanzado a abrazarse a todos ellos sin pararse a pensar que igual había fases intermedias y que según su camino deja expedito el centro derecha al PSOE. No para que se posicione allí sino para captar a las personas moderadas, de derechas, pero moderadas. Hasta Aznar, cuando Abascal le mandó a freír espárragos, marcó los tiempos no hace mucho. Pero estaba embebido el vasco en su música de acordeón y no se enteró.

Abandonando la ironía un poco, aunque hay algo de verdad en ella, Aznar ha ido situando a los pocos peones que le quedan en el PP mientras Casado hace que manda. Hasta Juan Manuel de Prada le ha calificado de botarate y falto de carácter al presidente nominal porque ha visto la jugada. Casado es fuerte con los débiles (Alonso era el último sorayista) y débil con los fuertes (no ha tenido arrestos de enfrentarse a Núñez Feijóo). Y sus compinches de ejecutiva tres cuartos de lo mismo. Bueno, entre los que tienen algo de capacidad y no son parte de los “cretinos” que ha afirmado De Prada, seguramente estén los restos del aznarismo-aguirrismo. Pero no es que sean muchos, al menos los suficientes para entender las órdenes que les han dado. Buena noticia para el PSOE al que ceden al votante de centro derecha, para alegría de Redondo, y para Euskadi porque se va a quitar de en medio a esta gente. Pero llamar fascista al PSOE es de no ser una lumbrera… Y para guasa la del PP que no tiene ni fotografías más o menos actuales de su candidato, ni se acordaban que estaba en el partido hasta que se lo ha dicho Aznar.

Casado quiere destruir el PP comenzando por Euskadi

Sorpresa de última hora en el PP. No sólo se han avenido a unirse a Ciudadanos, un partido extraparlamentario y carente de apoyo alguno en Euskadi, sino que tras defenestrar a Alfonso Alonso se ha atrevido a nombrar a Carlos Iturgaiz como candidato al Lehendakaritza. Pablo Casado ha decidido liquidar lo poco que había de moderación en el PP, salvo tal vez Alberto Núñez Feijóo, y lanzarse a una carrera por ver quién la dice más salvaje, quién es más radical y quién acaba antes en el contenedor de la historia. En el PP a estas horas se preguntan: ¿qué hay en la cabeza del presidente para hacer y deshacer de esa manera tan nefasta para el propio partido? Nadie tiene la respuesta porque lo que hay en la cabeza de Casado no lo sabe ni él mismo. Parece tener un elfo dentro que le dice cosas y así actúa porque la realidad es que es incomprensible eliminar al candidato que podía mantener el tipo en Euskadi por uno que no gusta desde hace años.

El sábado el ex-ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, dijo una gran verdad: “Desde que no nos matan ya no tenemos discurso”. Da igual que éste sea más liberal, más conservador o más anarcoliberal, pero un discurso reconocible y una capacidad medianamente racional en la forma de actuar, habría que añadir. La realidad es que la imposición de la coalición con Ciudadanos, para la futura refundación de la derecha, que ha solicitado la clase dominante, ha provocado momentos de pavor en Casado. Se sabe una marioneta del poder fáctico y de José María Aznar, que es lo mismo que decir de los poderosos lobbies atlantistas e imperialistas. Sí porque el padre de la refundación de la derecha es Aznar, el mejor esbirro que han tenido en EEUU para sus juergas imperiales allende las fronteras de su país, quien no hace mucho afirmó que ese era el camino a tomar. No porque a Aznar le importe la casa común de la derecha, sin él al frente todo le parece menor, sino porque es un mandato imperativo mucho más potente que el kantiano. El poder de clase ha hablado y hay que ejecutar sus deseos, por lo que el ex-presidente del Gobierno ha aprovechado para colocarse él al frente y ver qué puede rascar (para él o su familia).

Iturgaiz es otro de los mimados por Aznar desde hace años. El profesor de acordeón, que lleva años de cargo en cargo, ha llegado a votar en favor de Viktor Orban (otro defendido por Aznar) y su estado autoritario cuando en el Parlamento Europeo se le quiso quitar el derecho de voto por vulneración de los principios básicos del Estado de derecho. El único del PP que lo hizo y que da buenas muestras de por dónde van los tiros del PP casadiano. Al carecer de discurso ya que ninguno de sus dirigentes tiene un mínimo de capacidad intelectual para ello, se ha lanzado al odio y las estrategias del aznarismo de odio contra el Gobierno. Hasta se ha refundado un segundo Sindicato del Crimen periodístico para apoyar esa campaña y favorecer a la derecha, igual más a Vox. Ahora nada mejor que poner a otro de los esbirros de Aznar al frente del PP en Euskadi para que pida la ilegalización de ETA… ¡Ay que ya no existe! Da igual pedirán algo parecido y se entregarán a insultar al PNV y a quien ose aliarse con ellos en el gobierno vasco (seguramente el PSE). Llevar la bronca a todos los parlamentos regionales derribando hasta el propio sistema y constituir un Gobierno autoritario.

Alonso representaba la moderación de las formas pero la contundencia de los principios del PP. Alguien que no caía demasiado mal en Euskadi, teniendo en cuenta que siempre van a caer mal los dirigentes del PP. Es cambiado por un asustaviejas que lo único que puede provocar es que acabe desapareciendo el PP, junto a sus amigos de Ciudadanos que ya de por sí eran un cero a la izquierda. Ese cambio, más allá de un “aquí están mis coj…” por haberle salido respondones en Euskadi, es a peor sin dudarlo. Pero es que además muestra que Casado es un “machote” con los débiles (Alonso) y un “mierdecilla” con los que tienen poder (Núñez Feijóo). Porque con el gallego no se ha atrevido y eso que le ha dicho claramente que no se junta con la banda de Ciudadanos. Una muestra más de la inutilidad que muchos en el PP han visto en Casado. Teledirigido por Aznar y el aznarismo que creían haber purgado en tiempos de Mariano Rajoy, Casado lleva al PP a la completa desaparición en Euskadi y Cataluña a este ritmo. Por haberse portado bien ya le conseguirá su jefe Aznar “un algo” incluso en Harvard, pero el de verdad, no el de Aravaca.

La defunción de Cs e IU retransmitida en directo

En este pasado fin de semana se ha podido asistir a la transmisión en directo, típica de la sociedad del espectáculo, de la defunción de dos partidos políticos: Ciudadanos e Izquierda Unida. Una defunción provocada por el suicidio de las ejecutivas respectivas, eso sí, asistidas en ambos casos por distintas fracciones de la clase dominante. Mientras que en el caso de los naranjas ha sido previa solicitud de la fracción financiera, en el segundo lo ha sido por una parte de la mediática. No se quieren “divisiones estériles” en los núcleos irradiadores que tiene la clase dominante en la guerra cultural con la que tienen entretenida a la población en general y a la clase trabajadora en particular. Por el lado de la derecha, tras no cuajar un partido liberal de corte europeo que sirviese como eje vertebrador del sistema político español, esto es, que sirviese para pactar con socialdemócratas y conservadores, pero siempre defendiendo la ideología dominante neoliberal, han decidido disolverlo y experimentar con la extrema derecha. Al fin y al cabo, la salida autoritaria siempre ha sido del gusto del poder capitalista para conservar sus privilegios. Por el lado de la izquierda, por si no había quedado claro con anterioridad, la existencia de IU tenía fecha de caducidad por expreso deseo de cierto grupo mediático.

En ambos casos mantendrán un tiempo las siglas a fin de que el paripé típico de los actos teatrales de política entendida como espectáculo postmoderna permita ganar unos euros a la clase dominante. Ciudadanos seguirá siendo Ciudadanos hasta que no quede más remedio que realizar la refundación de la derecha donde no se excluye que hasta el PP acabe perdiendo sus propias siglas. No en vano PP y corrupción tienen una conexión simbólica muy profunda en el inconsciente colectivo de la ciudadanía española. Hasta que llegue el momento de esa nueva refundación de la derecha se mantendrán en una especie de rememoración de aquella Coalición Popular de Manuel Fraga. Con menos inteligencia en su interior, sin duda, pero como mera farsa de la ocultación de un entreguismo como nunca se había visto de la fracción política de la clase dominante a los intereses imperiales y globalizadores del poder económico. Izquierda Unida también se mantendrá durante un tiempo hasta que acabe diluida con un montón de siglas o sepultada por la impericia de su actual élite dirigente. El caso es que no ha interesado desde hace un tiempo la existencia de un partido que aún conservaba cierto repudio hacia el sistema económico, político y social imperante. Pese a abandonar el leninismo, simbólicamente era un partido socialista o comunista (según a quien se preguntase), transformador, republicano, laico y fuera de las corrientes neoliberales, como todo el postmodernismo de izquierda que ha asimilado la ideología dominante pues no alcanza a tocar la base misma del sistema. En ambos casos no dejarán durante el tiempo en que dure el velatorio de ser organizaciones completamente subalternas de otros dirigentes y otros poderes.

Ciudadanos o ¡cómo manda la clase dominante!

La fundación de Ciudadanos es conocida por todo el mundo medianamente informado y se sabe que fue un intento de un grupo de catalanes, abiertamente no independentistas, que se unieron para articular un partido social-liberal que aglutinase el descontento con el PP y con el PSC. Así estuvieron unos años hasta que la aparición de Podemos provocó la alerta de la clase dominante (en aquellos años sí que se asustaron de verdad) que promovió la figura de Albert Rivera y sus amiguetes catalanes, como Juan Carlos Girauta que era más conocido por sus apariciones en la cadena de la Brunete mediática EsRadio, como alternativa populista de derechas pero sin llegar al extremo. Una partido populista, liberal en lo ideológico, pero muy nacionalista como elemento de identificación. Todas las cadenas de televisión y todos los medios de comunicación (y todos son todos, incluso los que se venden como de izquierdas) apoyaron a Ciudadanos y sus dirigentes aparecieron hasta el hastío en los diferentes medios. Se produjeron fichajes de personalidades con prestigio en ámbitos intelectuales o empresariales (como Luis Garicano o Toni Roldán) y aspiraron los impulsores a ese partido vertebrador que excluyese los extremos populistas y secesionistas-nacionalistas.

La realidad es que estuvo a punto de lograrse esa aspiración de la clase dominante, pero la soberbia de Rivera y un exceso de triunfalismo provocaron que se perdiese el favor de los poderosos. Y cuando eso sucede lo normal es acabar como han acabado en Ciudadanos, en el basurero de la historia. Pese a la insistencia de Ana Botín (por medio de sus voceros mediáticos), no se quiso pactar con el PSOE y formar un gobierno con 181 diputados, así que nada mejor que hacer desaparecer lo que no sirve. Incluso en un periódico controlado por Florentino Pérez, donde antes de esta situación estaba prohibido publicar algo negativo contra Ciudadanos, se lanzaron a apoyar al PP y a dar noticias negativas de los naranjas. A esto hay que sumar que tenían ciertas expectativas con Inés Arrimadas pero han comprobado desde el poder que no es más que una “choni de la política” y ya no les sirve salvo para una refundación de la derecha menos autoritaria. Y a eso se encaminan, más cuando no hacen más que ofrecer posiciones y acciones vergonzosas en cualquiera de los cargos que ostentan. Añádase unas primarias más propias de un partido de país bananero y el arrastrase frente al PP para llegar a acuerdos de unión electoral (previa a la refundación) que, como no dan para mucho, están siendo utilizadas por el partido de la corrupción para asentar su dominio.

Izquierda Unida, el lento camino hacia la desarticulación.

La realidad es que da pena ver en lo que ha quedado Izquierda Unida. Un proyecto situado a la izquierda del PSOE que aglutinaba al entonces incipiente movimiento ecologista, al histórico PCE, la Izquierda republicana de Azaña, el PASOC (que no era sino el PSOE histórico obligado a cambiarse de nombre), el Partido Feminista y tantos otros partidos del ámbito socialista y comunista. Hoy no queda nada de eso y menos aún tras la expulsión del Partido Feminista en favor de los principios de la teoría queer, ese mantra neoliberal que están inoculando en el movimiento feminista para destruirlo desde dentro por su potencial movilizador y transformador. Ya sólo queda realmente el PCE que está muy desteñido tras el colapso ideológico sufrido en los últimos años. Desde que llegó Alberto Garzón a la coordinación federal todo ha sido un transitar hacia la corriente helada de la izquierda y hacia la subordinación programática y estratégica de Podemos. Después de haber sido un referente de izquierdas con personas como Julio Anguita, Gaspar Llamazares o Cayo Lara, que igual podían estar errados en algunos postulados, pero mantenían los valores y principios de la izquierda, han pasado a no saber bien qué son. Garzón siempre escribe sobre el socialismo más que sobre el comunismo (más allá de que haga refritos de intelectuales de izquierdas sin conclusiones claras); las gentes de su cúpula dicen hoy una cosa y mañana la contraria; o siempre parezcan subordinados de Podemos.

Paradójicamente cuando consiguen un ministerio en el Gobierno de España (el de Yolanda Díaz, pese a militar o algo parecido en IU, es computable a Podemos), es cuando el coordinador federal habla de la unidad en la diversidad (lema copiado al federalista Daniel Eleazar) para hacer un proyecto más fuerte. O lo que es lo mismo una refundación de la refundación para la refundación de la izquierda donde las siglas realmente son un elemento simbólico porque, por mayor peso político y social, sea Pablo Iglesias quien determine todo. Decían Anticapitalistas que Podemos estaba “subalternizado” por el PSOE en el Gobierno, pues IU esta subsumido en el partido morado completamente. Existe porque hay que terminar de pagar la deuda y a Podemos le interesan las sedes de IU para establecer un partido con implantación territorial en toda España.  Ayuda a pagar la deuda de IU y se queda al final con la infraestructura del PCE. En realidad no hay una diferencia ideológica entre Iglesias o Garzón. Política sí porque el primero tiene un arrastre social del que carece el segundo, así que mantener dos o tres partidos cuyas cúpulas piensan igual es improductivo. Y el menor ha de desaparecer a corto plazo. El hijo en esta ocasión ha acabado devorando al padre. Aunque como parricidio no sucederá lo que Freud contaba sobre la totemización del padre asesinado, sino que se le dará un entierro digno y poco más. Muchas personas de IU no están de acuerdo, pero entre las desfederalizadas, las purgadas (por querer abolir la prostitución) y las que ya se han dado por vencido no son capaces de una voz fuerte que se oiga. Como otros partidos comunistas su salida es la transformación y garzón ha sabido ejecutar el asesinato con manca finezza. Y él se ha llevado su premio por ello.

Primarias en Ciudadanos: ¿manipulación o inutilidad?

Están de primarias en Ciudadanos, ahora eligen compromisarios para el nuevo Congreso y parece que las cosas están yendo por mal camino. El partido que ha vendido que tenía a los más preparados, a las más inteligentes, a quienes tienen vida más allá de la política (aunque Albert Rivera no ha vuelto a vender preferentes en La Caixa sino que busca un momio en el que no se trabaje mucho) resulta que es incapaz de llevar a buen puerto una simple elección entre sus bases. Ayer las quejas por el no funcionamiento del sistema informático para esta elección enervó a las bases naranjas como nunca antes. El partido de la perfección absoluta cuyos miembros levitan más que andar resulta que o está haciendo trampas, o es incapaz de elaborar un sistema informático que funcione con corrección.

Existe un runrún en el ambiente naranja sobre la completa manipulación desde la Gestora para que Inés Arrimadas obtenga el poder del partido sin ningún tipo de crítica o elementos críticos a su persona. No es que ese poder sirva para algo porque la fusión con el PP está cada día más cerca, como han dejado claro desde el partido conservador, pero es un poder pequeño que sirve para que quien esté al frente acuda a los programas basura de Griso o Quintana. Son cada vez más las personas que critican el rumbo que está teniendo Ciudadanos desde la señora “montapollos” se ha hecho con las riendas de facto. Incluso fundadores del partido creen que va a ser peor que el último y soberbio Rivera. Al menos así lo van reflejando las encuestas donde ni remontan el vuelo (con un PP con toda la porquería de la corrupción asolándole), ni se mantienen, sino que cada vez más apuntan al extraparlamentarismo o la subordinación a la ultra y la ultra-ultraderecha. La Gestora en vez de propiciar un camino democrático, que podría dar el aliento necesario, se está dedicando a laminar las voces críticas (miren lo que hacen con Igea) o a manipular en favor de Arrimadas.

Que no haya democracia interna en un partido, más si es de derechas, es normal. La paradoja del sistema de partidos es que éstos carecen, da igual a izquierda que derecha, de democracia interna plena cuando son instrumentos del sistema democrático. A ningún dirigente de partido le gusta el debate, que le indiquen los errores o que le planteen alternativas ideológicas. Es más que la famosa Ley de hierro de la oligarquía de Robert Michels, es el bonapartismo en el interior de los partidos (plebiscitos, silenciamiento de las críticas y represión de los discordantes). Pero en el caso de Ciudadanos supone un salto más allá. Siendo una secta, con fuertes controles (con unas SS permanentes a nivel estructural) y con un culto a la ejecutiva excesivo, pasar a un partido sin una dirigente que caiga bien y que tenga una capacidad intelectual media suficiente para desarrollar un discurso articulado (ella es más de memes y de latiguillos), donde se defienda un liberalismo medianamente coherente, es complicado sin manipular. Y parece que más allá de la manipulación del reglamento para elección de la nueva cúpula (aunque se están planteando reunir los avales), existe una manipulación informática para que los compromisarios sean los afines a Arrimadas.

Puede ser manipulación o que son una banda de incompetentes. Como pueden ver en el tuit anterior, parece ser que han contratado una empresa informática con problemas financieros y cuyos trabajadores no trabajan el fin de semana que han contratado desde la Gestora para dilucidar las elecciones. Que se sepa no es de algún amigo de personas de la dirección anterior, pero resulta patético no comprobar cuando se contrató que sí podían ofrecer el servicio. Como utilizan lo informático para manipular (otros partidos también lo hacen) y evitan el voto en urna, como habían pedido los críticos, no hay ningún tipo de garantía que la caída del sistema no haya sido hasta provocada. Desde la diputada de la Asamblea de Madrid, Marta Marbán, hasta afiliados más o menos anónimos, se han quejado amargamente de esta situación que no han sabido manejar desde la cúpula del “partido de la perfección”.

Normal que Francisco Igea haya amenazado con una rueda de prensa donde pedir explicaciones y volver a insistir en un proceso verdaderamente democrático. Bastante tienen que sufrir la elección “digital” (de dedo) de los componentes de las listas, para que en un proceso que se atisba fundamental existan estas meteduras de pata. ¿Dirán algo desde los medios cavernícolas? Nada. Si esto sucediese en el PSOE o en IU hasta un especial sacaban el domingo, pero como se trata de la protegida de algunos periódicos y de algún banco, se callan y permiten una ignominiosa manipulación y falta de democracia. En 1981 tras obtener la aprobación del 91% a su gestión, todos los periódicos dijeron que Felipe González gustaba de los Congresos a la búlgara, la realidad es que eso es más de la derecha. Uno manda y todos a callar sin rechistar que por eso tiene el dedo elector. Ni en el Vaticano cuando hay elección papal hay tanta carencia de democracia… claro que hay partidos que parece que copian a la derecha en estas cosas. Pero eso es otro tema para otro artículo. Lo mejor de todo es que cuando ya han podido votar han suspendido la votación… ¿tan mal iban los resultados para ciertos intereses?

Garzón es un guasón

Si hay un político que ni se inmute respecto al principio de contradicción o frente a las incoherencias entre discurso y realidad en España ese no es otro que Alberto Garzón. El ministro de Consumo ha vivido su semana grande, lo único realmente sobre lo que podía legislar lo ha liquidado al poco de llegar al sofá ministerial. Una regulación sobre las casas de apuestas, auténtica lacra social, que no ha dejado a nadie contento. Bueno a los dueños de las casas de apuestas sí. Una regulación que ha vendido como mejor que la prohibición de publicidad, algo que con el tabaco no hubo tanto problema y es también un lobby poderoso, porque excluye los horarios infantiles, pone pegas “y muchas más cosas” ha dicho. Ni las asociaciones de consumidores, ni las gentes que luchan a pie de obra en los barrios, ni las asociaciones de ayuda a la ludopatía han quedado contentas pero eso no es algo que preocupe a Garzón, él levita sobre las críticas pues está tocado por el aliento de los dioses de la Historia… o eso piensa.

Realmente Garzón ha sido elegido como el muñeco de “pim, pam, pum” de la coalición de izquierdas. El elemento sobre el que hacer chistes y al que todo el mundo puede pegar (periodísticamente hablando) para que sirva de elemento de distracción. Un ministro sin funciones realmente pero que sirve para un roto o un descosido al resto de ministros. El ministro que puede hablar todo lo que quiera sabiendo que nadie le hará caso, pero le tienen ahí para aparentar y que la prensa tenga a quien atizar sin piedad y sin que importe al propio Gobierno o al interfecto. Él ya ha conseguido lo que pretendía desde hace tiempo y le han dejado llevarse al ministerio a sus colegas, a los que dentro de Izquierda Unida muchas voces califican de “liquidadores”. Unos necesitan cuanta más pluralidad mejor, con el añadido de contar con un aliado para posibles broncas dentro del Consejo de Ministros; otros un elemento para intentar desestabilizar a los otros, o meter una cuña. Teniendo fama de entregarse al mejor postor, más allá de los principios que dice defender, es un elemento valioso para disputas a puerta cerrada.

No es sobre este tema el que provoca la intención del artículo y el título que lleva aparejado. Garzón es un guasón por lo que ha dicho en la Asamblea Político y Social de IU, lo otro ya se esperaba de su persona. En la APyS el coordinador general (¿o general coordinador?) ha hecho recuento de lo realizado desde 2016 cuando accedió al cargo. Según su interpretación en estos tiempos IU se ha reforzado más que cuando él recibió el testigo. Una organización que ha conseguido un ministerio (“Eso es también expresión de la fortaleza de esta organización y de su consolidación como movimiento político y social”), algo que no se había conseguido en democracia (más allá de los nombramientos en tiempos de guerra), y que permite ver el futuro con optimismo. “No había garantías de que hoy podríamos estar haciendo este balance de gestión” cuando llegó a la coordinación y todo gracias al “trabajo abnegado e incansable de la militancia en cada asamblea y en cada pueblo”. Y aquí comienzan las contradicciones. Será en cada asamblea de las que quedan porque hay que recordar que se han laminado direcciones, células y asambleas de discrepantes y en algunos lugares, como Castilla-La Mancha la unidad de acción que tanto promulga ni se logró. Esto para Garzón es accesorio.

Se añade una nueva contradicción cuando, tras decir que se ha reforzado la organización IU, se necesita la unión más allá de lo electoral con Podemos para, ¿lo adivinan?, reforzar a la organización. Hay que apostar por la estrategia de unidad popular para fortalecer IU ya que “eso significa fortalecer también el espacio de unidad, y se hace consiguiendo ser un instrumento útil para que más gente se afilie”. Casi una tautología. IU es fuerte porque está en el espacio de unidad que a su vez ha fortalecido a IU. ¿De verdad que no hay nadie en IU para decirle que se cuide de estos pensamientos? ¿Tanto tiempo repensando la izquierda para decir esto? ¿Sabe que IU es un recuerdo de un tiempo pasado salvo en Zamora donde queda un grupo reducido de verdaderos comunistas? ¿No se dan cuenta que están empobreciendo las siglas del PCE que tanto han significado para las personas demócratas de España? Estas preguntas quedarán en el aire porque ya ha afirmado que no hay vuelta atrás, que la liquidación de IU es inminente: “La estrategia de unidad se ha validado en el tiempo y es irreversible […] no digo que sea perfecta, pero es el único camino posible”. Claro que siendo Garzón mañana mismo puede dejar de ser el único camino posible. Todos los intelectuales comunistas, los de verdad, hablan de filosofía del encuentro pero no ha debido entender el concepto el coordinador general. Porque no es unirse por unirse sino que el propio acontecimiento revolucionario es el que marca en parte el sujeto revolucionario. No es un encontrarse por encontrarse que es lo que postula el ministro. Abandonado el materialismo e inserto en el idealismo de la estrategia por la estrategia Garzón con toda la guasa del mundo ha confirmado la liquidación de IU. Guárdese un minuto de silencio.

Post Sciptum. Por si fuera poco han expulsado al Partido Feminista de IU porque es feminista y defiende el feminismo, no el magma postmoderno que gusta a Garzón y adláteres. Por enfrentarse a lo queer acaban expulsando a un partido feminista (abolicionista, contrario a los vientres de alquiler…), de clase y confrontador del capitalismo…

Caso Popular: Hacienda descubre la inseguridad jurídica que provocó la resolución

Hacienda se está convirtiendo en una aliada inesperada de los afectados del Banco Popular. Hace meses negó el cobro de los créditos fiscales al Santander en espera de ser estudiadas las solicitudes, un dinero que era propiedad de los accionistas de la sexta entidad financiera de España.

Esta semana se ha conocido que la Agencia Tributaria ha reclamado a los grandes accionistas del Popular (fondos y vehículos patrimoniales) que devuelvan las cantidades desgravadas por las pérdidas de su participación en la entidad resuelta. Este procedimiento sólo afecta a aquellos inversores que tributaban por la ley de sociedades.

Sin embargo, esta reclamación tributaria lo que ha demostrado es que los argumentos de la JUR y, en consecuencia, los del Estado español, para defender la resolución no tienen consistencia. Hacienda considera lo ocurrido el 7 de junio de 2017 una reestructuración del banco y no una extinción.

Este argumento de la Agencia Tributaria es el que Diario16 lleva defendiendo desde hace 3 años, es decir, que el Popular no se extinguió con la resolución y, por tanto, no se podía hacer una liquidación como se realizó.

Con este nuevo episodio se empiezan a ver las contradicciones entre los organismos europeos y los españoles, lo que hace más insostenible que el Estado siga manteniendo en el TJUE su defensa de los intereses de la JUR, además de ponerlo contra las cuerdas, ya que la reclamación de Hacienda lo que está provocando es una contradicción in terminis.

No se puede defender una cosa y la contraria al mismo tiempo, es decir, no se puede afirmar en un sitio que hubo una extinción o liquidación y en el otro que fue una reestructuración, dado que el Banco Popular continuó funcionando hasta el mes de septiembre de 2018 con su personalidad jurídica a pesar de estar dentro del Grupo Santander. Una vez que se produjo la fusión por absorción, incluso, tampoco se produjo la liquidación sino que la entidad fue absorbida por la matriz del banco presidido por Ana Patricia Botín.

Además, estas contradicciones muestran la inseguridad jurídica a la que se están enfrentando los afectados del Popular. El artículo 9.3 de la Constitución afirma claramente que «La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos». El hecho de que se produzca una contradicción entre esos organismos públicos, en este caso entre Hacienda y la Abogacía del Estado, no es más que una demostración más de la indefensión que están viviendo 1,2 millones de personas que fueron arruinadas ese día 7 de junio de 2017 y que ven cada día cómo los organismos y administraciones que deberían defender sus intereses se ponen al servicio de las élites para no perjudicar la estabilidad del sector financiero.

IRPH: «Sólo queda la esperanza de que Europa tenga la decencia que en España no hemos encontrado»

Además de los problemas económicos que muchos de los afectados han manifestado a través de sus mensajes, cartas o correos a Diario16, muchos de ellos publicados en los últimos días, las víctimas del IRPH están viviendo la pérdida de calidad de vida, la imposibilidad de dar a sus hijos cosas que para el resto de los ciudadanos son de lo más normal. Todo ello por culpa de tener sus hipotecas referenciadas a un índice que la Comisión Europea ha declarado como abusivo.

Sin embargo, esta cláusula de la banca está provocando verdaderas tragedias humanas, como la que publicamos hoy, que demuestran la voracidad de la banca que no conoce más que una cosa, el poder del dinero:

«Mi pareja y yo vivíamos de alquiler. En el año 2.006 yo me quedé embarazada y decidimos comprar un piso. Ya se sabe lo que se decía entonces: alquilar era tirar el dinero y una vivienda en propiedad era una inversión que daba estabilidad al hogar. Hicimos una ruta por casi todos los bancos y lo que buscábamos se nos iba de presupuesto. Al final una inmobiliaria nos dijo que ellos nos podían financiar la compra a través de una entidad con la que tenían un acuerdo. Una financiera de la que no habíamos oído hablar pero que supimos que pertenecía al Banco de Santander lo que nos llenó de confianza.

El IRPH hizo que tuviera que renunciar a los cuidados de mi hija y eso no se lo perdonaré jamás a quienes nos estafaron

» Nos explicaron cómo sería el préstamo, las tablas de amortización, donde la cuota no subía de 750 euros. En ningún momento nos dijeron que había IRPH. En la notaría nos leyeron una serie de documentos de forma muy rápida y firmamos la hipoteca.

» Mi hija nació con una minusvalía y necesitábamos 500 euros más para pagar las terapias de estimulación precoz que, con el paso de los años, han pasado a fisioterapia y logopedia, entre otras cosas.

» La sorpresa nos la llevamos cuando veíamos que la letra de la hipoteca subía mientras que la de mi hermano bajaba por lo que escuchábamos del Euribor en la televisión. La cuota llegó a los 1.100 euros. Fue en ese momento cuando nos acercamos a preguntar por qué subía nuestra hipoteca y la del resto de la gente bajaba. Fue entonces cuando escuché por primera vez la maldita palabra: IRPH.

» El IRPH hizo que tuviera que renunciar a los cuidados de mi hija y eso no se lo perdonaré jamás a quienes nos estafaron. La niña está bien, pero lleva varios años en los que recibe una atención inferior a la que le correspondería y eso está afectando a su desarrollo. Todo por culpa de que con los sueldos que entran en casa nos es imposible. Hemos intentado vender la casa, pero con la bajada del precio de la vivienda y el poco capital que hemos amortizado por culpa del IRPH nos es imposible. Sólo me queda la esperanza de que la gente de Europa tenga la decencia que en España no hemos encontrado».

La derecha funda una asociación de periodistas para expulsar al gobierno

Estos días pasados una recua de periodistas de derechas, incluso de ultraderecha por definirlos de mejor forma, ha fundado la Asociación de Periodistas y Analistas por España (APAE). Una reunión de lo más granado de la caverna mediática con la finalidad de defender una serie de principios que se verán a continuación, pero que realmente no es más que el agrupamiento de gentes que no han dignificado su profesión o carecen del “título” para ejercer de analistas. Como se ha dicho en más de una ocasión, carentes de la auctoritas del saber, no analizan la realidad sino que se expresan en connivencia con la ultra y la ultra-ultraderecha con fines puramente partidistas y el apoyo de la clase dominante que sólo tiene como finalidad expulsar por todos los medios, legítimos o no, a la coalición de izquierdas del Gobierno.

Si recuerdan en el verano de 1994, tras un fracaso más de los medios de comunicación para derribar a Felipe González y el PSOE del Gobierno del Estado, se fundó la Asociación de Escritores y Periodistas Independientes (AEPI) que era la plataforma de enmascaramiento del proceso de conspiración que Luis María Anson reconocería tiempo después y que tan brillantemente desgranó el otrora excelso politólogo Ramón Cotarelo. En aquel entonces se juntaron los siguientes personajes: Presidente: Camilo José Cela; Pedro J. Ramírez, José Luis Gutiérrez, Luis María Anson, José Antonio García Trevijano, Pablo Sebastián y Manuel Martín Ferrand como cabezas de cartel. Contaron con la ayuda directa de Antonio Herrero, Luis Herrero, José María García y Fernando Sánchez Dragó (COPE); Eugenio Trías, Juan Francisco Martín Seco, Francisco Umbral, Pilar Urbano, Melchor Miralles, Jesús Cacho, José María Zavala, Casimiro García Abadillo, Enrique Gimbernat o Enrique González Duro (El Mundo); Federico Jiménez Losantos (ABC/COPE/El Mundo); Jaime Campmany (ABC/COPE); Amando de Miguel (ABC/COPE); y Raúl del Pozo (Diario 16/El Mundo). De estas plumas surgieron los más vomitivos ataques al Gobierno socialdemócrata de González (hoy le elevan a los altares paradójicamente), con una intensidad que hoy en día no son capaces de alcanzar, por mucho que les parezca que sí. Era un frentefachismo con la única intención de hacer caer al presidente de cualquier forma, poniendo en riesgo incluso la propia democracia porque los principios les resultaban inanes ante la destrucción de quien habían identificado como el enemigo máximo de España (¿les suena?), mientras que ellos era muy patriotas e independientes (¿les vuelve a sonar?).

¿Qué pretende la APAE? Dicen defender “la libertad de expresión, el pluralismo y la libertad de opinión”, como si no pudiesen ejercer esos derechos. Tanto los ejercen que hasta llegan a mentir, inventarse noticias o colar como análisis, pese a carecer de las competencias intelectuales para ello, lo que no deja de ser ideología. Además, dicen que mediante la Asociación quieren también defender los ataques que sufren “el Estado de derecho, la Constitución y la Unidad de España”. Como se puede observar unos fines nada periodísticos, muy políticos y con una absoluta carencia de ética y moral. Esto último algo que hubiese sido legítimo si lo defendiesen desde posiciones no partidistas. Ahora que ha fallecido Jean Daniel, en Francia siempre le reprocharon que mientras su amigo Albert Camus se mantuvo alejado de las prebendas políticas, él había ejercido como mandarín intelectual del Partido Socialista Francés. Lo mismo se puede decir de esta caterva de supuestos independientes que defienden lo que dicen defender sin permitir contradicción a sus postulados. Sólo ellos tienen la verdad y por tanto, como buenos teólogos, la ejercen con toda la saña posible contra los pecadores. No defienden valores sino cuestiones de fe que por su naturaleza son inescrutables. Una fe que acaba escondiendo, realmente, una posición de clase y la defensa de los derechos, no de los pobres asociados, sino de la clase interpuesta. Actúan como mamporreros del poder.

¿Quiénes conforman en nuevo sindicato del crimen? De momento esto son los asociados: Juanma Rodríguez, Alfonso Merlos, Cake Minuesa, Carlos Cuesta, Alfonso Rojo, Juan Carlos Girauta, Javier Cárdenas, Javier Negre, Cristina Seguí, Luis Balcarce, Carmen Tomás, Graciano Palomo, Pilar García de la Granja, Albert Castillón y Jaime González. Como pueden ver todos y todas son grandes intelectuales de reconocida obra y acertados análisis, o periodistas que han ganado siete pulitzer desmontando al poder. Vamos lo más granado de la profesión pero para mal o peor que mal. En muchos casos personas amargadas con la vida porque no llegaron donde creían que debían llegar, a pesar de haber sido los más condescendientes con los gobiernos de la derecha; en otros, ultraderechistas reconocidos y sin capacidad intelectual, que en algún caso se han permitido hasta amenazar a compañeros de profesión de forma violenta. Todólogos, tertulianos de la nada, edecanes de políticos menores, biógrafos de ladrones o, simplemente, expendedores de bilis. Curiosamente todos ellos y ellas blanquean constantemente a la extrema derecha y miran hacia otro lado con los casos de corrupción del PP.

Un nuevo sindicato del crimen para luchar contra el Gobierno en defensa de una libertad de expresión que piensan no existe en España. Y lo dicen con la boca grande y sin mirar que son todos ellos los que vomitan mentiras y manipulan constantemente la información. Fascistas de la palabra y de las ondas hertzianas que realmente sólo pretenden cobijarse bajo una asociación para atacar al Gobierno y, lo que es peor, a sus propios compañeros de profesión. No les gusta la Asociación de la Prensa, ni nada por el estilo porque n defienden como debieran a los periodistas. ¿Querían que defendiesen a Negre tras inventarse una entrevista? Lo raro es que Francisco Rosell no le haya puesto de patitas en la calle. Son las SA de la extrema derecha española para amedrentar a periodistas y verdaderos analistas de otros medios de comunicación. Tienen un olor a autoritarismo que espanta, porque sólo existe una verdad, la suya, y quien se oponga a ella debe ser perseguido y ajusticiado, al menos, socialmente. La realidad es que demuestran no tener capacidad intelectual, ni creativa pues se han limitado a copiar el originario sindicato del crimen periodístico de los años 1990s. De momento esas son las personas que se han adherido, veremos si se unen más qué nivel podría tomar el entramado cavernario.

Blanqueamiento del terrorismo ultraderechista

El atentado terrorista de Hanau ha dejado bien patente que la extrema derecha acaba provocando muertes. La ultraderecha mata. Da igual el tipo de disfraz que acaben tomando porque la senda del camino que siempre toma la extrema derecha conduce a la colina de las botas o al campo de exterminio. Como ha sido un atentado perpetrado por un ultraderechista, blanco y alemán de pura cepa, la prensa española, en especial la situada en el lado más diestro, no han dado demasiada publicidad al tema. Blanqueamiento nuevamente de cierta posición política a la que se acaba presentando como extrema pero asimilable o, algo peor, aceptable. Una banalización del peligro de muerte por la cercanía cultural y social del asesino.

Como dato empírico cabe decir que el asesino de Hanau ha causado más muertes que algunos atentados yihadistas perpetrados por “lobos solitarios”. Esto indica que ambos tipos de terror son execrables y tienen una misma finalidad, sembrar el miedo para hacer reivindicaciones políticas. La utilización del dato se trae a colación porque de tratarse de un atentado de otro tipo, rápidamente la prensa cavernaria hubiese ofrecido a cuatro columnas el número de muertos, la forma en que han sido asesinadas esas personas y hasta el color de la ropa interior del asesino. Y todo porque el terrorista en esta ocasión es “uno de los suyos”. Una forma como otra cualquiera de pervertir la realidad y manipular las voluntades de la ciudadanía. Si se fijan bien, ninguna televisión buscó saber el color del pelo de la prima tercera del terrorista de ultraderecha como si hubiesen hecho en otros casos. Casi ninguna apreciación negativa sino el ofrecimiento de un hecho como si fuese lo más normal y aceptable de las sociedades occidentales. Un “loco suelto” que asesina personas debido a su locura y que eligió la fórmula ultraderechista como podía haber elegido otra.

Hasta el momento han venido hablando de los movimientos de ultraderecha como algo extraño, raro, pero perteneciente al propio sistema de dominación capitalista. Cuando el terror llega de fuera es malo porque no pertenece a ese sistema de dominación. La realidad es que cualquier tipo de atentado es horrible venga de donde venga, pero en el caso de la ultraderecha se acepta como consecuencia de un mal social al que no se quiere poner apelativos, ni señalar. El terrorismo de ultraderecha no es más que uno de los monstruos del capitalismo, una forma de defensa del sistema en sí con ribetes autoritarios. Mientras periódicos como El País se dedican a blanquear a la ultraderecha, ésta asesina a personas inocentes en Alemania. Dirán desde el grupo Prisa que eso es en otro país y que ellos pretenden entender qué es ese fenómeno ultraderechista. Muy bien, siempre y cuando las historias no se presenten como si fuera un programa rosa y haya un componente crítico y analítico al lado que permita tener todos los elementos para la comprensión. Desde hace muchos años se sabe que la ultraderecha es autoritarismo, es violencia, es maldad contra el ser humano y supone un arma del propio sistema contra los problemas del capitalismo.

Ayer fue Alemania, mañana podría ser Holanda y al otro España. Nadie está libre del deseo de llevar a la práctica las disquisiciones xenófobas e “iliberales” de estos grupos neofascistas. Desde algunas cátedras también se ha blanqueado a la extrema derecha hablando de iliberalismo y no de autoritarismo. La sociedad del espectáculo mediatizado e hipertextualizado son el cubículo perfecto para esa ideología violenta y que lleva incorporada la muerte en su propia esencia. Y ante esto desde la academia y los medios de comunicación no han hecho nada más que blanquear lo que es evidente para cualquier analista. Al menos para cualquier analista que no esté embargado por la ideología dominante con ese postmodernismo de pensar que cualquiera tiene razón, sin necesidad de presentar pruebas lógicas, sino simplemente por desearlo y anhelarlo. Los muertos de ayer no son diferentes a los otros atentados con origen islamista, la diferencia es que sobre los primeros parece haber una especie de ocultamiento de que hay algo mal dentro de la sociedad. Banalizar el mal propio sin ir a la causas de ese mal es lo que sucede comúnmente. La banalización del mal no deja de ser una fórmula ya practicada por la clase dominante porque, por mucha complejidad que inserten en el análisis, al final del camino se sitúa ella misma. Nos hablarán de locura como si estos atentados fuesen producto de personas marginales, pero la realidad es que son los medios que blanquean, alientan o tratan como algo anecdótico el discurso de la ultraderecha quienes fomentan el marco para este tipo de acontecimientos.

Casado miente en el Congreso ¿dimitirá?

La mitomanía de Pablo Casado hasta el momento se había circunscrito a temas personales (mentiras sobres sus estudios y sus viajes) y a la arena puramente electoral. Una enfermedad que tiene cura esa de mentir constantemente pero que parece haber hecho presa completamente del ser del presidente del PP. Y en esta ocasión no es porque desde la ultraderecha le estén apretando las clavijas especialmente a él. Se las aprietan todos los días y de ahí sus arrebatos autoritarios. Ayer en el Congreso, sede de la soberanía popular, Casado mintió sin presión de ningún lado, de motu propio, sintiéndose feliz con ello, sabiendo que mentía y pensando que los demás están haciendo el canelo o son tan cretinos que no se percatarían. Ayer mintió con la grandeza de quien es mentiroso, lo sabe y se crecer en la mentira.

“¿Qué dijo?”, se preguntarán ustedes. Algo que parece haber pasado desapercibido para la mayoría de los plumillas y tertulianos a sueldo de la clase dominante, que el dinero de los dirigentes venezolanos es traído a España con aviesas intenciones. No se sabe si en la valija del cuerpo diplomático (las famosas maletas), si a las cuentas de la dirigencia de Podemos o al bolsillo de alguien del Gobierno. No dejó muy claro el destino porque estaba mintiendo y lo sabe. No puede ser tan necio para lanzar esa acusación sin saber a ciencia cierta lo que dijo. Si lo fuese sería un peligro para la democracia sin duda, pero él sabe perfectamente la verdad pero la esconde con tal de intentar arañar dos votos a quienes ya le están comiendo por los tobillos. Lo primero que hay que decir es que las valijas diplomáticas, que las envían todos los gobiernos del mundo, están protegidas y son intocables. Por tanto, ni el Gobierno español, ni Casado saben qué había en las mismas. Hablar de maletas junto a dinero, u otro, sólo es parte de la mezquindad típica del PP y sus aliados mediáticos por carecer de argumentos útiles para el juego parlamentario y de oposición.

Más extraño es que haya hablado del dinero de los jerarcas bolivarianos cuando él sabe perfectamente que una buena parte de ese dinero ha llegado a España en tiempos de Mariano Rajoy. Quien además protegió a uno de los dirigentes que más dinero se llevaron. Los famosos bolichicos, que están todos en el entorno del PP e, incluso, Casado se ha visto en más de una ocasión con ellos, llegaron bajo gobierno conservador a hacer negocios en España. De la mano de los opositores al sátrapa, por cierto. Y son esos bolichicos los que, como se ha contado en Diario 16, podrían estar detrás de toda la operación de acoso y derribo a José Luis Ábalos. Por tanto miente siendo consciente de su mentira y de los tejemanejes que se trae la dirigencia venezolana con su propio partido político. Una especie de cortina de humo para esconder el pecado nada venial que está cometiendo.

Pasando al componente ético que abanderan desde el PP constantemente, hay que decir que si la mentira está penada socialmente quien debería dimitir es Casado, no Ábalos. Al fin y al cabo, en un tema que no interesa ni al 1% de la población española, el ministro no mintió en sí, sino que no ofreció la información completa. Algo normal respecto a las cuestiones de relaciones internacionales. Sin embargo, Casado lleva mintiendo desde antes de que le eligiesen, por no elegir a Sáenz de Santamaría, sin que por ello le hayan aplicado el mismo rigor ético. Si el presidente del PP dimitiese como señal de dignidad, de coherencia ética y de asunción de la propia culpa, estaría obligando a Ábalos a dudar y plantearse la salida del Consejo de Ministros. Pero como la ética en el PP siempre es para los demás; cuando las dimisiones sólo se producen cuando los llevan esposados a comisaría; cuando mentir debería estar inscrito en el lema partidista; no tienen la más mínima capacidad ética y moral de pedir dimisiones por mentir. Realmente si dimitiesen todos los políticos que mienten o no dicen la verdad habría una buena limpia. Hay que preguntarle a Casado ¿piensa usted dimitir pos las constantes mentiras? No esperen una respuesta afirmativa, en su mundo mental él es perfecto y ha viajado a Harvard.