jueves, 1 enero, 2026

Salvajismo en la derecha para ocultar sus miserias políticas

Salvajismo “Dícese del modo de ser o de obrar propio de animales o personas salvajes”. Uno de los sinónimos del concepto es barbarie por lo que, sin recurrir al luxemburguista eslogan “socialismo o barbarie”, el cual no encajaría, se puede decir que la derecha española, da igual mediática que política, se sitúa en el estado de barbarie o de salvajismo. Un estado cercano al estado de naturaleza filosófico que en términos de Thomas Hobbes sería el estado de todo contra todos, sin reglas y lleno de antagonismos que sólo la fuerza o la muerte pueden cancelar… de momento. No están en el estado de naturaleza bien porque existe un Estado de derecho que lo que impide, bien porque no es una lucha de todos contra todos, sino una lucha por esconder las propias miserias políticas e intelectuales. Una lucha al ver que, pese a que la ideología dominante campa a sus anchas, en la división política de aquella no logran vencer a la opinión pública hacia sus postulados. O lo que es lo mismo, recurren al salvajismo porque carecen de las competencias y los argumentos necesarios para captar la atención del gran público.

Piensan que las masas son amorfas y están lo suficientemente cretinizadas, así es como ven a la ciudadanía desde la derecha, para entrar en la disputa salvaje, en la pelea del “y tú más” o en el combate por ver quién la suelta más gorda sin argumentar y sin debatir. Se dicen demócratas y liberales pero reniegan en sí de los fundamentos mismos de la democracia liberal como son el intercambio de opiniones, el debate racional y la búsqueda del bien común (sea lo que esto signifique para cada uno). Justo antes de ayer fallecía uno de los columnistas de derechas que siempre aportaba argumentos, que siempre estaba dispuesto a debatir, que siendo de derechas tenía la duda de que igual el otro (o la otra) podía tener razón en todo o en algo. Pero ya no queda gente como David Gistau en la derecha mediática o política. Sólo hay salvajes que hacen del salvajismo un modus vivendi como Arcadi Espada, capaz de afirmar que las muertes por violencia machista de diez mujeres en enero ha sido una casualidad estadística. Casualidad estadística es que hubiese caído una maceta en la frondosa y teñida cabeza del columnista, pero afirmar lo que ha afirmado es salvajismo y algo muy lejano al liberalismo.

¿Por qué recurrir al salvajismo más allá de que piensen que la ciudadanía es una masa amorfa y cretinizada? En el caso de Pablo Casado es para evitar que las personas lleguen a oler el putrefacto hedor que desprende su partido, del que hemos sabido en las últimas fechas que había desviado fondos presupuestarios para pagar los gastos de la “policía patriótica” de las cloacas que montaron a fin de acabar con los oponentes políticos. Esto que en cualquier país de mundo acabaría con el partido, bien por la salida masiva de las personas que se consideran honradas y éticas, bien porque la Justicia habría intervenido en la erradicación del mal mediante la suspensión de los derechos políticos a la organización. Al tener una Justicia de parte y partido no se produce la segunda cuestión y respecto a la primera parece que no hay personas éticas en el PP, así que para evitar que se llegue a oler la putrefacción y se percaten las personas de los manejos del aparato estatal en favor de unos pocos, recurre al salvajismo. Venezuela a todas horas como un escándalo donde lo más grave, según parece, es que el ministro José Luis Ábalos habría mentido sobre una reunión de Estado, y por tanto con cierta reserva de comunicación. Claro que se asombran de la mentira quienes llevan mintiendo toda su vida en lo personal (el famoso máster en “Hardvaravaca” con foto incluida de Santiago de Compostela) y lo político.

Asalvajados también están en el reducto neofascista de Vox. En este caso hay algo de natural en el mismo. Se entiende que nacieron así y/o fueron socializados en salvajismos varios. Al ser el grupo que desearía que toda España viviese en la barbarie continuamente recurren a las ocurrencias más disparatadas para llamar la atención, mientras en la acción política trabajan en la destrucción de todo lo social y de las estructuras estatales que no sirvan para la represión. Algo que apoyan los medios de comunicación (que igual deberían preguntarse si con un Estado mínimo les subvencionarían con la cantidad de millones actuales) y por los demás bárbaros de la derecha. A este tipo de salvajes no hay mejor fórmula que aplicarles lo legal-punitivo, el internamiento o la exclusión política. Mas hay que tener valentía para hacerlo porque, en algún caso, pareciera que desde otras posiciones más racionales deseasen tener a los salvajes como cortina de humo. Algo así como “no critiquéis porque vienen los malos”. Y ¡cómo no! Salvajismo en la derecha independentista que, al igual que la españolista piensa que las masas catalanas no se enteran de nada y pueden ser manipuladas a su antojo, sigue insistiendo en caer en la barbarie negando la realidad de la imposibilidad de procés. Aunque para ello tengan que acudir a frases estentóreas y performances diversas a fin de ocultar su miseria de procés.

Y ¿qué decir de la prensa de derechas? En los medios escritos es sorprendente lo que hay que leer. La mendacidad con la que se publican ciertas noticias y columnas. Lo curioso es que, mientras para hablar el cerebro puede no ser un freno racional (una vez metidos en la bronca cualquier cosa se puede decir), para publicar algo existe un proceso de maduración de las ideas, de racionalización del mensaje a transmitir y/o reflexión sobre lo que se quiere decir. Al parecer, en los medios de derechas, priman las personas que escriben como hablan, sin pensar, sin utilizar la razón. Si los observase René Descartes pensaría que no existen porque ni dudan, ni por lo tanto piensan. O igual es que tienen uno de esos artilugios informáticos a los que se habla y copia lo que se dice. Nunca una prensa, que se autocalifica de seria, había tenido columnistas más soeces y más incapacitados para ofrecer reflexiones. El tema da para otro artículo pero hay que preguntarse ¿por qué los medios de comunicación que tanto proclaman ser garantes de la democracia actúan justo en contra de los principios fundamentales de la democracia liberal? La única respuesta plausible en este caso es porque realmente no son demócratas. Y esta es su miseria oculta.

Si defienden la prostitución no son feministas

La mujer, como sujeto revolucionario, al tomar conciencia de su opresión por la estructura patriarcal (y capitalista), ha sido sin lugar a dudas el acontecimiento más importarte para la transformación del sistema de los últimos cuarenta años. Ni el altermundismo, ni el anticolonialismo, ni el movimiento obrero en su languidez han superado en movilización y en generación de miedo a la clase dominante. Capaz de asimilar la mayoría de luchas culturales, el capitalismo se ha enfrentado a la mitad de la humanidad en demanda de la igualdad real mientras se intentan derribar las estructuras que han mantenido oprimida a la mujer. Sí, a la mujer porque ese y no otro (u otres) es el único sujeto de transformación del feminismo. El resto meros acompañantes, incluidos los micromachistas redimidos. El miedo en su cambio de bando (como dice cierta canción que ha quedado en mero simbolismo) ha penetrado en las élites económicas, las cuales no han tardado en intentar destruir al movimiento feminista de las mujeres desde dentro.

Tal y como hicieron con la clase trabajadora al fomentar la existencia de la clase media (asalariados desposeídos de los medios de producción pero bien pagados y encantados de sus fetiches mercantiles), ahora intentan acabar con las mujeres feministas mediante la inserción de demandas postmodernas (tipo Queer), de movimientos lejanos al feminismo como el gay y todo ello con la publicidad que sólo la clase dominante puede ofrecer desde sus medios de reproducción social. Curioso como un movimiento que había conquistado incluso a las fracciones femeninas de la derecha ideológica (sí hay mujeres feministas, aunque moderadas, en el PP por ejemplo) ahora sufre el ataque desde el interior de una supuesta izquierda que no es más que una forma de entrismo del neoliberalismo ideológico. Ese neoliberalismo que se disfraza de libertario en las universidades estadounidenses pero que ni se atreve a cuestionar las bases del sistema en general, sino sólo atacar la lucha de la mujer en busca de su emancipación del patriarcado, en primer término, y del capitalismo al final del camino. El uso de la diversidad para hacer desaparecer las luchas de la clase trabajadora es bien conocido (lean el libro de Daniel Bernabé, La trampa de la diversidad), ahora lo están utilizando para acabar con el feminismo.

Respecto al movimiento queer pueden leer a Paula Fraga, a Alicia Miyares, a Amelia Valcárcel, entre otras, lo cuentan bastante mejor de lo que en estas líneas se podría hacer. Demandas extravagantes como señores con barba y un pene de veinticinco centímetros (del cual están ¿orgullosos?) que exigen que se les trate como mujeres porque en su fuero interno así se sienten, sin abandonar su apariencia de hombre pues les proporciona beneficios dentro del patriarcado. Mujeres con pene que insultan y señalan a las demás mujeres y hombres por no querer chuparles el miembro. Y así cientos de casos protegidos por la teoría queer porque el género el completamente subjetivo y electivo aunque la apariencia sea otra. Todo ello nada más que tiene una finalidad, que no es precisamente la búsqueda de una libertad de ser lo que quieran ser (para ello no hay necesidad de demandas regulatorias, ni de subirse al barco de otras demandas, aunque curiosamente no suelen defender las demandas materiales de la clase trabajadora), sino acabar con el sujeto mujer. Si se fijan bien, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora ha pasado a ser el Día de la Mujer. Algo que estaría bien si las mujeres de la clase dominante se sumasen a la lucha renegando de su posición de clase, no al estilo de Ana Botín que se vende como feminista pero poco hace en favor del feminismo (algo sí, despedir a hombres y mujeres por igual). Pero es que ahora todo ha quedado reducido al 8-M como si fuese un día sin más, al estilo del fracasado 11-M. Ni rastro de la mujer, no se vayan a molestar otros colectivos.

¿Qué pintan otros colectivos en el Día de la Mujer Trabajadora sino es para acompañar? El movimiento LGTBi tiene mujeres en su seno pero también hombres, algunos que defienden los postulados del feminismo, pero una gran cantidad de ellos apuestan por la explotación más salvaje de la mujer mediante los vientres de alquiler. ¿Qué pintan esas personas en un día de demandas como mujeres y trabajadoras? Entrismo. Peor aún, dentro del colectivo de mujeres hay unas cuantas, muy ligadas al colectivo queer y LGTBi, que defienden la prostitución de las mujeres, apoyando la legalización y no la abolición de la misma. Parece que todos estos grupos lo que quieren es que el Día Internacional de la Mujer Trabajadora sea más bien un happening o una fiesta que termine con stripers a las que darles palmadas en las nalgas y lanzarles billetes de un dólar, como han hecho algunas famosillas en EEUU. No quieren ni la presencia de la mujer con ser en sí y para sí, ni las demandas de clase que presentan. No quieren que el capitalismo y todo su mundo de fetiches tengan la más mínima irritación sistémica.

Apoyar los vientres de alquiler y la prostitución, así como negar la opresión contra la mujer en numerosos aspectos sociales como la violencia machista que sesga la vida de muchas de ellas año tras año, no es de izquierdas, lo primero; no es propio del feminismo, lo segundo; pero es que tampoco es una posición progresista sino todo lo contrario, es de una rancia reacción contra la que justamente están luchando las mujeres. Sin duda puede haber contradicciones en el movimiento feminista (que levante la mano la doctrina ideológica que no las tenga); puede haber cuestiones aun en disputa; puede necesidad de adaptación a las diferentes coyunturas y modelos de reproducción social; pero los principios básicos son intocables. Y justo todos esos movimientos, que tienen amplia difusión en los medios de comunicación, lo que pretenden es atacar al núcleo central de los principios defendidos en beneficio de la clase dominante y, por ende, del propio sistema que se ve amenazado. Ya lo han probado con la clase trabajadora y les salió medio bien, ahora el ataque es contra la mujer, para poner en duda la conciencia generada dentro del sujeto feminista. Y lo terrible es que cuentan con aliados dentro de la izquierda. Aunque, los maestros del entrismo como Anticapitalistas sean ya unos clásicos en defender cuestiones por las que Trotsky o Mandel les habrían dado de gorrazos, no se fíen porque también están dentro de las instituciones. ¿Cuántos gays hay con cargo institucional que defienden los vientres de alquiler? ¿Cuántas mujeres hay en cargos institucionales que defienden la desaparición de sujeto mujer? ¿Cuántas mujeres y hombres hay en partidos de izquierdas que defienden la prostitución y con carguito? Se asombrarían bastante.

Caso Popular: el Santander no quería que aflorasen los beneficios de la entidad vendida por 1 euro

Una de las cuestiones que más ha animado a las querellas es la falta de explicación racional al hecho de que si el Banco Popular tenía un valor patrimonial de 11.000 millones de euros al cierre de 2016 o de 10.700 al cierre del primer trimestre de 2017, anunciado el tres de mayo, un mes antes de la intervención:

  • ¿Cómo es posible que fuese valorado por un euro?
  • ¿Cómo es posible que el Popular registrase pérdidas de 13.000 millones de euros una vez estuvo en manos del Santander?

Respecto al primer asunto, en Diario16 ya explicamos el enorme número de incongruencias en las que cae el informe de Deloitte y la fragilidad e inconsistencia del proceso de resolución, que se están poniendo de manifiesto en múltiples demandas contra la decisión de la JUR.

La JUR y las autoridades insisten en que, ante una situación de emergencia generada por una situación de falta de liquidez del Popular, y la inaplicabilidad de los planes de resolución que tratan de restaurar la solvencia —ni siquiera hubo requerimientos previos al banco para que restaurase su solvencia, porque tal situación no se produjo nunca, que es lo que se llama Plan de Recuperación—, decidieron vender el Banco en bloque, tomando como referencia la única oferta recibida —en esto insisten los recursos ante la JUR que dicen que el Santander fue el único Banco que podía presentar oferta porque era el único que disponía de información y, además, necesita la compra- por un euro, apoyándose en un informe de Deloitte defectuoso, apresurado e ilegal.

La segunda cuestión es más relevante. Una vez comprado el Popular por un euro, Santander tiene que encajar la compra en su contabilidad y no quería dar beneficio alguno por la adquisición, puesto que ese beneficio correspondía a los accionistas del Popular, no del Santander.

Se requería, por tanto, de un ejercicio de integración contable que permitiese salvar a la vez varias situaciones.

En primer lugar, las cuentas del Popular requerían una opinión limpia del auditor PwC que había auditado desde 1990 las cuentas de Banco Popular, siempre sin salvedades. PwC justifica la corrección de las cuentas de los ejercicios anteriores, debido a que se produce un hecho sobrevenido e inesperado que supone un cambio en los supuestos de valoración: la resolución por un problema de liquidez acaecido en el segundo trimestre del año 2017 por la retirada masiva de depósitos, algo que Emilio Saracho buscó con denuedo. De un plumazo, PwC ratificó las cuentas de los años anteriores —nada había que rectificar y ellos lo sabían bien— y justifica un cambio de criterio con resultados brutales e inexplicables a simple vista.

En segundo término, hay que recordar que, a diferencia de Bankia y Deloitte, PwC no se había negado a firmar las cuentas del Popular, ni éstas se habían reformulado, pese al intento de reexpresión de Saracho que azuzó a los cortos y abrió la veda contra la entidad.

En tercer lugar, Santander no quería que aflorasen beneficios y, por tanto, fue necesario hacer ajustes sobre los grandes capítulos y encontrar asideros en las normas de resolución. Santander había cambiado recientemente de auditor y, casualmente, había elegido a PwC para sustituir a Deloitte.

La aplicación de las normas de resolución —en este caso, aplicadas a un banco solvente, caso no previsto por la regulación— permitirían aplicar en las cuentas de Popular algunas asunciones sobre la liquidación teórica del mismo, que permitirían amortizar fondos de comercio y activos fiscales, dado que, a continuación, el Banco Popular se incorporó al Grupo Santander en pleno funcionamiento. La rentabilidad para el banco presidido por Ana Patricia Botín de la operación del Popular tiende a infinito. Todo responde a una finalidad: hacer provisiones sobre los activos del Popular de tal forma que desaparezca el patrimonio de los accionistas y hacer colchones para utilizarlos a continuación.

Por otro lado, esa técnica no suele dar problemas si al vendedor se le paga algo. Sin embargo, en el Caso Popular al vendedor, a las familias afectadas, se le confiscó su patrimonio. ¿Cómo se explica el expolio de ese patrimonio? Continuará.

Denuncian irregularidades en las subvenciones concedidas a las empresas del hermano de Ximo Puig

Tal y como informábamos en Diario16, el Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV) dispone de un detallado dossier sobre las presuntas actividades económicas del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a quien los populares implican en diferentes operaciones personales y familiares. «Desde que es presidente, Ximo Puig se ha visto envuelto en dos tramas que relacionan a la Generalitat con intereses suyos o de su familia y que suman un total de 2,5 millones en dinero público», asegura el informe del PPCV al que ha tenido acceso Diario16.

Dentro de ese informe se encuentra un análisis de las subvenciones recibidas por las empresas de Francisco Puig, hermano del president, en el que se concluye que las subvenciones recibidas no cumplían con los requisitos marcados por la ley y, por tanto, no deberían haberse concedido.

Por un lado, las subvenciones no cumplían con el requisito de audiencia ya que, según el PP, habría sido necesario que todos los habitantes de una comarca de 5.266 habitantes vieran el mismo programa producido por las empresas de Francisco Puig en 7 televisores distintos a la vez.

Además, los populares valencianos han detectado una serie de irregularidades en la documentación aportada para solicitar la subvención. Son estas, según el informe:

  • Personas cuyo salario se utiliza como gasto duplicadamente en distintas partidas
  • Medios de comunicación que comparten contenidos, pero reciben subvención por separado
  • Las dos empresas se nutren recíprocamente de contenidos
  • Contenidos de televisión y radio se repiten todos los años
  • Ayudas por clausulas sociales cuando el Plan de Igualdad se otorgó en 2017 por lo que no sería válido para las subvenciones de los años 2015 y 2016.

Por otro lado, el PP denuncia en su informe que varias de estas subvenciones se recibieron por un mismo contenido: «Ambas empresas reciben subvención, pero reutilizan mutuamente sus contenidos subvencionados. Actúan unitariamente, pero comparten y reutilizan sus contenidos, reciben subvenciones individualizadas que se superponen –por lo tanto, se duplican», afirma el informe.

Este hecho hace pensar que se pudieron preparar dichas subvenciones presuntamente «a medida» de las empresas del hermano de Ximo Puig. En concreto, el informe afirma que la cadena de televisión de las empresas de Francisco Puig no disponía de licencia de emisión en el año 2015 y, aún así, recibió la subvención porque «curiosamente, la convocatoria de la subvención en 2015 no requiere de licencia y sí lo hace la de 2016. Con anterioridad a 2015 sí se exigía licencia».

Además, las cuentas de la empresa de Francisco Puig estaban en negativo y pasaron a positivo tras la llegada de Ximo Puig al gobierno de la Generalitat. El informe del PP es contundente al afirmar lo siguiente: «antes de que Ximo Puig fuera president de la Generalitat y el Sr. Trenzano director de Política Lingüística i Gestió del Multilingüisme, una de las empresas de D. Francisco Puig (ni siquiera las dos) recibía en concepto de subvención por el fomento del valenciano casi 150.000 euros menos, esto es, 25 veces menos de lo que recibió a partir de la Presidencia del Sr. Ximo Puig. El Consell faltó a la verdad cuando aseguró que había comprobado el cumplimiento de los requisitos exigidos para la concesión de la subvención por el Director de Política Lingüística. En el presente caso, D. Rubén Trenzano, mediante el citado acuerdo, afirmó que la Generalitat Valenciana había realizado las actuaciones de control exigidas por la ley 1/2015 y las Órdenes 22/2015 y 48/2016. Sin embargo no se corresponde con la realidad, dado que fue cuando fue requerido por el PP cuando el órgano competente (en la persona de D. Rubén Trenzano), aprobó el plan de control de las subvenciones para el fomento del valenciano a medios de comunicación social».

Testaferros y sociedades pantalla: así funcionan los usureros del siglo XXI que destrozan la vida a las víctimas de la crisis

Desde la Antigüedad la usura ha sido una práctica mal vista aunque era practicada en las civilizaciones mediterráneas de Grecia y Roma. En Grecia, Aristóteles, en su tratado sobre ética y moral titulado Ética a Nicómaco, criticaba la avaricia y decía que los que prestaban a interés no apreciaban a sus deudores. Mientras, en Roma, Catón, Cicerón y Séneca calificaban la usura como sórdida, deshonesta y sanguinolenta. Sería el cristianismo el que acabará con los préstamos con interés y la usura. Siempre se ha relacionado la usura con los judíos que tenían prohibido prestar con interés a sus compatriotas, pero se permitía prestar a los extranjeros de forma usuraria. La literatura lo ha plasmado, siendo la obra más conocida El Mercader de Venecia de William Shakespeare, en la que destaca el despreciable, vengativo y sórdido personaje de Shylock el prestamista judío.

Durante la crisis que azotó desde el año 2008 proliferaron en España las redes de usureros que se aprovecharon de personas necesitadas. Entre esas redes de usureros se encuentran, por ejemplo, entidades como, por ejemplo, SuizaInvest o Suitaprest, administradas por la sociedad Management Mediterranean de Crédito Financiero, SL con sede en barrios selectos de Madrid y Barcelona. Sin embargo, hay muchas más, como informó Diario16 tras la quiebra de dos de estas empresas, Rápido Finance y OK Money. Además, hay entidades con licencia bancaria en España, instaladas en comunidades autónomas como Extremadura o Galicia, que también están aplicando procedimientos usurarios en distintos tipos de préstamos.

Dichas entidades se anuncian en páginas web con situaciones idílicas y ofreciendo el paraíso. Pero la realidad es muy diferente ya que las familias y profesionales que acuden a ellos angustiados en muchas ocasiones se ven abocados a la completa ruina y la pérdida de sus viviendas.

La realidad es que esas redes de usureros constituyen sociedades específicas con el capital mínimo legalmente requerido de 3.000 euros. Dichas sociedades específicas conceden uno de los préstamos usurarios. Las sociedades prestamistas son constituidas por prestanombres o testaferros que aparecen como supuestos socios y administradores de esas sociedades prestamistas usureras pero que no hacen otra cosa que ocultar a los verdaderos titulares de la sociedad y que son los prestamistas usureros finales.

Es evidente que, si el verdadero titular que concede el préstamo usurario se oculta tras testaferros, es porque es consciente de que su actividad de préstamos usurarios es presuntamente ilícita, amén de éticamente reprobable, y por ello no quieren ser identificados como manera de eludir posibles acciones judiciales.

Las sociedades tapadera que conceden los préstamos usurarios en las que figuran los testaferros dicen cumplir con todos los requisitos legales y estar auditadas, inscritas en todos los registros estatales e institutos de consumo preceptivos, pero la realidad es que, en algunos casos, ni siquiera presentan las cuentas en el registro mercantil como es la obligación de todas las sociedades, hecho que es indicativo.

En esa sinuosa y oscura actividad mercantil carente de toda transparencia se plasma también en su solicitud de que los ingresos mensuales de los intereses se efectúen en cuentas de bancos situados en paraísos financieros offshore dentro de la Unión Europea.

En Letonia las sociedades de cartera que se dedican exclusivamente a gestionar las acciones de otras compañías disfrutan de amplios beneficios al estar exentas de tributación por las ganancias y la transferencia al exterior de los beneficios. Letonia es una plataforma para operaciones financieras internacionales que permite a los extranjeros utilizar los bancos de dicho país como cabeza de puente para transferir dinero con bajo coste fiscal desde Europa a otros paraísos fiscales. El coste de dichas transferencias desde Letonia es incluso inferior a los de otros paraísos offshore. Igualmente, Letonia tiene fama de ser uno de los centros de blanqueo de capitales de sus países vecinos.

La finalidad de constituir las sociedades mediante testaferros a sueldo es la de eludir las responsabilidades por posibles reclamaciones y denuncias de los afectados. Tras los testaferros, que no realizan ninguna labor real de administración, se ocultan los verdaderos gestores de las sociedades.

Para todas las gestiones jurídicas se sirven de abogados que cobran supuestamente por asesorar al cliente, cuando realmente trabajan para el prestamista usurero y su labor se centra exclusivamente en asegurarse de que la redacción de la escritura del préstamo o la hipoteca se centre en tratar de eludir las responsabilidades en caso de demandas por usura y cláusulas abusivas. Las escrituras se suelen firmar siempre en las mismas notarías, tal y como han confirmado a Diario16 algunos de los afectados.

Estos usureros del siglo XXI conceden préstamos manifiestamente usurarios y leoninos con intereses desorbitados que alcanzaban y superaban el 14% anual cuando el interés legal del dinero era del 3% y el Euribor estaba al -0,095%. El prestamista no entrega realmente la cantidad que se hace constar en la escritura ya que cobra al cliente por todo tipo de conceptos para encubrir la usura bajo una supuesta prestación de servicios de asesoramiento que el cliente no percibe.

Tampoco se entregan las condiciones vinculantes ni el borrador de escritura con la antelación legalmente establecida y se obliga a los prestatarios a firmar todo tipo de papeles cuyo contenido es falso, para tratar de encubrir las múltiples infracciones de la legalidad que comete el prestamista usurero.

Además, el resto de condiciones son abusivas, con comisiones de apertura desorbitadas, por ejemplo, y haciendo pagar al prestatario los gastos e impuestos de forma contraria a la jurisprudencia que, por la influencia del derecho de la Unión Europea, continúa en su evolución de ampliar y extender la protección tanto a consumidores y usuarios como a las empresas, exonerando a empresarios del pago de infinidad de productos financieros por falta de transparencia, defectuoso asesoramiento etc.

El control por parte de organismos públicos, como el Instituto Nacional de Consumo, de estos chiringuitos y entidades piratas usureras es prácticamente inexistente.

Los afectados de estas entidades contactados por Diario16 manifiestan que se ven obligados a acudir a denunciar los hechos a la Audiencia Nacional al ser una red que opera en varias comunidades autónomas y ser infinidad los afectados, al Instituto Nacional de Consumo, la Agencia Tributaria, a la Dirección General de Registros y Notariado, a los Colegios de Notarios y Abogados de Madrid y Barcelona para que dichas entidades y personas que colaboran con estas empresas usureras sean sancionadas e inhabilitadas.

«Esto es Cádiz y aquí hay que mamar» con la libertad de expresión

En el Carnaval de Cádiz se conoce como “pelotazo” a una agrupación reveladora que promete romper con los esquemas del concurso de agrupaciones del Gran Teatro Falla, pero al igual que en las plazas públicas se prohíbe jugar a la pelota para evitar posibles balonazos, el pelotazo que atiende al carnaval, en ocasiones, puede parar en un tejado donde tampoco son bien recibidos los juegos.

Hace un par de días celebrábamos la fiesta de la libertad popular con el pelotazo de la chirigota de Juanlu Cascana, Aquí estamos de paso, que fue un ejemplo de humor y de visibilización de las necesidades especiales y de colectividad. Hoy Cádiz, cuna de la libertad, amanecía con esa libertad arrebatada y una media sonrisa, en pleno día de la Pestiñá, por la expulsión del director y autor musical de la chirigota, Juan Luis Soto Velázquez “Cascana”, de su cuadrilla de cargadores de la Hermandad de la Borriquita, según adelantaba el Portal de Cádiz.

Sería interesante resaltar la singular manera que tiene la gaditana y el gaditano de vivir sus fiestas populares, pues en una ciudad azotada por el desempleo y los altos índices de pobreza, el festejo y la colectividad se convierten en el eje vertebrador de la resiliencia adquirida por este pueblo, que no entiende otra manera de vivir que la de tirar p’alante con las herramientas que le brinda su ecosistema de plata y sal.

La Virgen de los Dolores y un Jesucristo en silla de ruedas, interpretados por los amigos de siempre de la chirigota del barrio de la Viña, arrojaron la frescura y el sentido del humor necesario para una sociedad que padece de la falta de perspectiva de futuro, que convive con la eterna ofensa, y con el odio motivado por un grupúsculo que todavía defiende que la mujer, las personas migrantes y el colectivo LGTBIQ+l son ciudadanos de segunda clase.

Sin embargo, Cádiz parecía librarse de este papelón gracias a su cariz isleño, a un ayuntamiento consecuente con su pueblo y su idiosincrasia, que perpetúa ese estado de armonía que hace de la Tacita de Plata y su carnaval “el Shangri-la de la libertad de expresión”.

Y, aunque resulte un tanto anacrónico, con la Iglesia hemos topado. Según informa Portal de Cádiz, El Cascana fue informado de que la Cuadrilla de Cargadores de los Hermanos Martín de Cádiz lo expulsaba y que no podrá cargar a Nuestra Madre y Señora María Santísima del Amparo, como lo hacía hasta la fecha de maniguetero del paso de palio.

Así lo confirmó también el hermano mayor de la hermandad, Ignacio Ortiz, al mismo medio, aclarando que “los responsables del colectivo de la cuadrilla de los Hermanos Martín nos informaron de que, habiendo tenido conocimiento de la idea de la chirigota, habían decidido no contar con este señor para esta próxima Semana Santa”.

La eterna pugna entre Don Carnal y Doña Cuaresma parece salpicar directamente a la libertad de expresión. Una vez más, la cruz, acostumbrada a imponerse sobre todo aquello que la contradice o la altera, intenta ejecutar del mismo modo que hizo con la Santa Inquisición o la quema de brujas, pero a escala local y sin víctimas mortales.

Esta limitación e intolerancia no es nueva. Remitiéndonos al año 1993 con Los Miserables de Martínez Ares, éste le escribió un pasodoble al Papa criticándole que no le había dado la comunión a una persona con discapacidad intelectual, que finalmente venía a decirle que no creía en él. Entonces, la Cofradía del Nazareno, a la que Martínez Ares pertenecía, le negó salir en la cuadrilla y, como respuesta, al año siguiente, sacó un pasodoble con La Ventolera diciendo que él era un demonio y que le llevaría flores desde el infierno.

Aquí no se trata de señalar al Torquemada de la historia, sino de poner el grito en el cielo por el atentado contra la libertad de una fiesta que une a una gran cantidad de personas, que buscan ser críticos desde el humor y la ingenuidad alejada de toda malicia. Malicia que solo ve el ojo que llora cuando su paso no sale por la lluvia, y que no encuentra la empatía hacia un grupo de amigos que, al igual que su cuadrilla de cofrades, lleva un año preparando con el mismo cariño su agrupación para sacarla en carnavales y gritarle al mundo que “esto es Cádiz y aquí hay que mamar”.

¿Qué ideología tienen los partidos políticos españoles?

“Gobierno socialcomunista”, “El trifachito”, “Populismo”, “Bioideología”, “Marxismo cultural”, “Estado minotauro”, “Neofascismo”, “Diversidad”, “Reconocimiento de las personas”, “Nacionalismo etnicista”, “No hay alternativa” son calificativos o conceptos que vienen utilizando la dirigencia política española en sus discurso sin saber muy bien qué quieren decir. Se utilizan como lugares comunes, como intentos de establecer antagonismos que reduzcan la complejidad hasta la dinámica amigo-enemigo, mientras las posiciones ideológicas parecen moverse continuamente o directamente se afirma que no hay ideología alguna sino sentimientos o amalgama de demandas ciudadanas. Se confunden principios con estrategia y con políticas públicas en un totum revolutum que permite a la estructura de poder mantenerse sin mella alguna, cuando no fortalecerse. Dentro de esa maraña de posicionamientos claro que hay posturas ideológicas; relatos que reclaman cuestiones teóricas y éticas; sin llegar a la simpleza analítica de Esteban Hernández de hablar de dos derechas (una neoliberal y otra de la diversidad) hay mucho más dispersión ideológica como corresponde a un cambio de época. Un cambio que aún no se sabe qué puede deparar, pero cambio en el que todo torna más evanescente y espectacular por la acción de los medios digitales. Aun así claro que hay ideologías, de hecho hay una ideología dominante que impregna al resto de ideología o relatos (en aquellos casos donde se sitúan en la transversalidad) y las condiciona como es lógico.

¿Tienen los partidos políticos españoles ideología? Sin duda ¿Es ese posicionamiento ideológico que dicen defender concordante con la ideología que realmente expresan en sus discursos y plasman en sus acciones? Esto es otra cuestión que nos lleva hacia la negación en la mayoría de los casos. Autocalificarse de algo no supone que ese partido o grupo de personas sean lo que dicen ser. En muchas ocasiones incluso son algo distinto a lo que dicen ser. La autoubicación ideológica es parte de la política espectáculo, del juego de trileros políticos que suelen ofrecer unos y otras, pero no deja de ser una cuestión subjetiva que necesita confrontar con la objetividad de lo afirmado y lo hecho. No para constituir una tesis mediante un procedimiento dialéctico, sino para tener una base analítica que permita comprender si el discurso encaja con los principios que se dice encarnar y si estos son pisoteados por las acciones políticas en lo que constituirían una búsqueda de cierta verdad. Bien es cierto que desde los años 1970s todo el espectro político ha estado girando continuamente hacia la derecha. Desde la irrupción de la ideología neoliberal, en combinación del capitalismo financiarizado y la expansión globalizadora máxima (siempre ha existido algo de globalización), todas las posiciones de los partidos políticos han virado hacia la derecha. De ahí que en ciertos casos conservadores y socialdemócratas puedan hasta compartir defensas de ciertas políticas. Una mezcolanza que tuvo sus grandes hitos con la Tercera Vía (o el Nuevo Centro) y, más recientemente, la defensa de la Diversidad. Ambos casos no dejan de ser intentos de diferenciarse en el ámbito de lo subjetivo (o superestructural que dirían los marxistas) porque en lo básico parecen estar de acuerdo. No hay realmente posiciones políticas destacadas que sean antisistema.

Lo identitario-diversidad, sean nacionalismos, sean individualismos, sean indigenismos, ha asustado a los pocos liberales que quedaban, como Francis Fukuyama, tanto como para reubicarse en posiciones más conservadoras y pedir que las cosas no se acaben yendo de madre. Bien es cierto que estos teóricos quieren quedarse en un capitalismo con algunas reformas pero siempre con democracia liberal y un Estado soberano, no es una vuelta atrás al Estado de bienestar ni nada por el estilo, pero sí apoyan la cuestión ecológica y el problema de destrucción a medio y largo plazo que hay detrás. Tampoco las supuestas revoluciones andinas han sido algo más que un nacionalismo indigenista de defensa de la soberanía frente al poder imperial (que ya es suficiente). Se han apoyado en simbolismos de izquierdas porque carecían de referentes liberales y porque la izquierda occidental siempre ha sido muy de apoyar cualquier acción que molestase a EEUU. Pero el nacionalismo en sí no es de izquierdas, de hecho si algo ha hecho daño a lo largo de los años, casi siglos, a la izquierda ha sido el nacionalismo y su embobamiento con las cuestiones identitarias antes que las materiales. Los nacionalismos surgen porque hay nacionalistas y éstos suelen pretender ocultar sus intereses de clase mediante la cuestión identitaria. Ernest Gellner ya lo demostró a mediados del siglo XX.

¿Qué ideología tienen los partidos de derechas?

Comenzando por el lado más a la derecha del espectro político español, tenemos a Vox a los que unos califican como neofascistas y otros como ultraderecha. Ellos se califican como derecha valiente y neoliberal. La realidad es que son reaccionarios en lo moral, autoritarios en lo político y neoliberales en lo económico. De ahí que se les pueda calificar de neofascistas pues su Estado mínimo sería un Estado puro de represión de la clase trabajadora y en favor de la clase dominante. Un Estado mínimo del que utilizarían ciertos aparatos ideológicos para transmitir la moral católica reaccionaria, para coaccionar las mentes de las personas para que no intenten sublevarse y para “nacionalizar” la política que quedaría reducida a un partido dominante con algún partido más o menos social que serviría para dotar de cierto poso democrático al sistema construido. Sin alternancia política en sí porque se utilizarían todos los recursos estatales para impedirla pero que les sirva para parecer algo que no sería.

El PP es una mezcolanza de ideologías de derechas donde el peso mayoritario se encuentra en los neoliberales. Hay conservadores y algún que otro tradicionalista pero la mayoría de sus cuadros actuales son neoliberales. Defensa de la democracia liberal, un Estado cada vez más débil, apertura total de fronteras comerciales, desregulación de las relaciones laborales y una constante lucha de clases para la cual se valen de los aparatos represivos e ideológicos del Estado. Si mantienen la estructura estatal heredada de los tiempos del Estado de bienestar es porque de esta forma pueden implementar lo que David Harvey cataloga de “acumulación por desposesión”, o lo que es lo mismo utilizar los mecanismos políticos/legislativos para entregar a las empresas privadas lo comunal. Por eso Martínez Almeida regala a una fundación judía un edificio que iba a ser un ambulatorio. Por eso se regala suelo público al Opus Dei para que hagan negocio educativo. Individualismo puro y duro, negación de todo vínculo social salvo el nacional-patriótico. Hay algún anarcoliberal pero no son mayoría.

Ciudadanos son el mejor ejemplo de populismo del sistema. Individualismo y capitalismo encajado de la forma que sea en posiciones que aparentan ser más sociales o más liberales según el momento espectacular del sistema. En realidad les gustaría ser Vox pero sin olor a sotana. La democracia es un instrumento, sólo la nación tiene valores. Como acabarán siendo una corriente interna del PP, realmente no merece la pena gastar más tiempo en dilucidar si son liberales o no. No lo son se pongan como se pongan. Lean las columnas de Juan Carlos Girauta en ABC y compruébenlo.

¿Qué ideología conservan en la izquierda?

En la izquierda está el PSOE que realmente no es socialdemócrata sino más bien liberal. Felipe González ya se adhirió al liberalismo político y económico en su momento. El padre de la Tercera Vía completó el viraje a la derecha situando a su partido dentro del liberalismo. Un liberalismo comparable al continental donde se defendían las tres o cuatro columnas del Estado de bienestar pero en el resto se caminaba por la senda del capitalismo financiero y deslocalizador. Con José Luis Rodríguez Zapatero se añadió el poso republicanista que no deja de ser un liberalismo más humanista que el neoliberalismo. Defensa de la libertad como no dominación que se ha visto plasmado en la defensa de la diversidad, de la Justicia social de cualquier colectivo que se sienta oprimido (menos si se es de clase trabajadora), de nacionalismos y federalismo diversos e intentando utilizar el Estado para cierta redistribución de la riqueza. Lo mismo que defendía el partido liberal en los años 1960s en Alemania o Gran Bretaña pero adaptado a los tiempos. Pedro Sánchez sigue esa pauta con el añadido de la preocupación por lo ecológico. No es ni bueno ni malo que el PSOE sea liberal aunque siga vendiéndose como socialdemocracia avanzada, pero la realidad es que no cuestiona el sistema económico y político en ninguna de sus diversas transformaciones. Adam Smith, David Ricardo, Jeremy Bentham, James Mill, John Stuart Mill, Jean-Baptiste Say John Maynard Keynes o Amartya Sen son liberales clásicos que se han mostrado preocupados por las desigualdades crecientes del capitalismo. Cierto que hay socialdemócratas radicales o clásicos, incluso marxistas, en el seno del partido pero los cuadros actuales son prácticamente en su totalidad liberales. Producto todo ello, sin duda, por el desplazamiento del espectro político hacia la derecha desde hace años. Lo que ha provocado en el seno del partido disputas por cuestiones identitarias-nacionalistas, muy ajenas a lo que es la izquierda. Una evolución hacia el liberalismo que, paradójicamente, le mantiene en el mismo lugar en la percepción popular por el viraje ya comentando.

Podemos, dejando sus comienzos un tanto populistas, no son comunistas, ni nada por el estilo. En realidad son socialdemócratas radicales o clásicos. Defensa a ultranza del Estado de bienestar y potenciación del constitucionalismo como marco decisorio de la soberanía popular. ¿Esto qué significa? Que sabiendo que el momento de ruptura llegará o no, se puede transformar la sociedad y el sistema económico desde los aparatos del Estado. No son tan imprudentes de pensar, como hacen algunas personas, que el Estado es un ente puro y sin ideología. Bien al contrario saben que tiene una ideología (la dominante) pero que también hay intersticios en los que poder presentar batalla hacia la mejora de la vida de las personas. Una socialdemocracia humanista y culturalista que batalla contra el capitalismo con las armas de las que dispone. Dentro de esa defensa de valores republicanistas entienden también están extasiados por los nacionalismos periféricos, aunque hacen gala de un patriotismo estatalista que no entienden como incompatible con los otros. En las cuestiones más culturalistas se suman a las modas liberales que se exportan de la costa Oeste estadounidense. ¿Son comunistas en IU? Paradójicamente, aun estando el partido comunista en su seno, no lo son. Tras abandonar el leninismo y el materialismo histórico como mecanismo analítico están más cerca de la socialdemocracia que del comunismo. ¿Qué les diferencia de los otros dos partidos? Que en su discurso dicen defender a la clase trabajadora y las políticas de clase. La realidad es que no se diferencian mucho de Podemos en sí. Ni Pablo Iglesias, ni Alberto Garzón son revolucionarios, en el mejor de los casos esperan que algún día se produzca el acontecimiento y, tal vez, lanzarse a la completa transformación del sistema capitalista. Mientras tanto a cambiar lo que se pueda e impedir que el neoliberalismo domine como hasta la fecha. Y si para ello hay que sumar posiciones liberales y diversas no tienen problema en ello.

La derecha con apelar a las banderas o maldecir a la izquierda hablando de peligros insospechados consigue que las contradicciones posibles entre discurso, acción e ideología se noten menos. En la izquierda, sin embargo, es más complicado por mucho que “cabalguen contradicciones” o digan que hay que repensar la izquierda una vez más. Las bases de Podemos e IU seguro que son mucho más revolucionarias que sus élites y aguantan esas contradicciones por motivos estratégicos, personales o por seguir la moda. En el PSOE, con el proceso de desideologización que comenzó Rodríguez Zapatero con el fin de ocultar el salto al liberalismo político, las contradicciones son menos palpables porque se piensa más en términos de ostentación del poder que en términos ideológicos. En ambos casos el culto a la personalidad también sirve para pulir las aristas entre ideología que dicen representan y realidad de acción o discursiva. Impugnar el sistema siempre será mejor que no hacerlo, el problema es que al carecer de proyecto (utopía) claramente diferenciado estructuralmente de la derecha, se puede producir lo que viene pasando en el entorno europeo, que la ultraderecha pueda hacerse con el apoyo de fracciones de la clase trabajadora para obtener una mayoría social y política. Se sabe que la clase media, como demostró el fascismo del siglo XX, acaba solicitando mano dura si hay mucha inestabilidad (por eso no se quejó casi nadie de la ley mordaza realmente), pero hasta la fecha la clase trabajadora había sido fiel a los partidos de izquierdas. Había sido… Lo bueno de la situación española es que, si las fracciones más liberales que están parapetadas en la izquierda se encuentran controladas (lobby gay, lobby financiero, fracción economista, etc.), se generará un aura de que la izquierda gestiona mejor en favor del pueblo más allá de banderas y demás escondrijos simbólicos que suele utilizar la derecha. Por ello cuantas menos contradicciones mejor… y explicar las acciones de gobierno. Mientras tanto a esperar que llegue el momento revolucionario.

Rivera mintió y amenaza con volver

De los personajes más dañinos que recuerda nuestra historia reciente, junto a José María Aznar, debería figurar Albert Rivera. No sólo llevó España a un estado de enfrentamiento perpetuo, que paradójicamente acabó haciendo más daño a la derecha que a la izquierda, sino que cuando tuvo la oportunidad de ser útil prefirió seguir su propia ambición arrastrando a su propio partido a la práctica desaparición. Además, se atreve a amenazar a los españoles con su vuelta al mundo político, cuando él había dicho por activa y por pasiva que volvería a su trabajo. Parece que no ha tenido bastante con todo lo que ha hecho que, igualmente, se ha creído de verdad que era un gran hombre de Estado o un político situado en la ola de la Historia.

Mintió cuando dijo que volvería a su trabajo y no lo ha hecho. Realmente Rivera lleva tiempo buscando un agente que le sitúe en tertulias, conferencias internacionales o lobbies diversos, donde paguen mucho y se trabaje poco. Incluso ha escrito un libro donde piensa contar “su” verdad sobre lo que sucedió con Ciudadanos. Como es su verdad es obvio que será todo mentira pues ya en sus tiempos de político activo no había día que no mintiese. Así es normal que esa confusión entre realidad y mentira seguramente esté presente en el libro donde no contará que se lo cargaron desde el poder económico. Si lo dijese no volvería a trabajar en España. Al menos en lo que él quiere trabajar, ya que son las grandes empresas las que financian esas charlas de famosos que se utilizan como gancho para atraer a personas. Un libro donde dirá que hubo una confabulación del sanchismo con algún catalán por medio y donde jamás reconocerá que él y sólo él se cargó el proyecto de Ciudadanos.

Siguen esperándole en La Caixa para que ocupe su antiguo lugar de trabajo, que no es que esté muy bien pagado, pero es un dinero suficiente para que viva como todo un español medio. Esos a los que tanto decía proteger pero a los que no quiere volver a tratar. Él ya es clase alta. Mucho más que eso. Es clase estratosférica y por eso no puede volver al metro lleno hasta las trancas a las ocho de la mañana. Mintió cuando decía ufano que él tenía un trabajo donde volver y que los demás eran unos paniaguados. Ahora vemos que tenerlo igual lo tenía, pero que no piensa volver al mismo ni atado. Quiere vivir de la política o con cuestiones relativas a la política como el resto de políticos que se creen que por haber tenido un cargo más o menos llamativo merecen una recompensa social. Si es por lo hecho a Rivera no le corresponde nada, es más le saldría a pagar en horas de trabajos sociales todo el daño causado. Pero a vender hipotecas no vuelve.

Rivera sigue sin aceptar que fue el pelele del establishment, el mimado de algunos empresarios como Florentino Pérez, que estaba siendo utilizado para una operación de cierre sistémico que, al final, él ayudó a reventar por su propia egolatría. No asume que la velocidad de la política quema tan rápido a las figuras que la suya es una aparición espectral antes que un posible consejero sobre alguna materia. Albert Rivera es ya el no-ser; es la evanescencia política con color a napalm; es un mal recuerdo del pasado; es lo que nadie querría ser; es la inversión dialéctica del político que es respetado. Juan Carlos Girauta sigue siendo porque cumplió y se volvió a escribir, que es lo que hacía antes. Rivera ya no es y queda demostrado porque se sitúa al mismo nivel de Cristina Cifuentes al ofrecerle mucho dinero por participar en un programa basura. Tanta porquería lanzó por esa boca cuando estaba en la primera línea que ahora sólo le ofrecen lo indicado a aquellos comportamientos. Lo más gracioso es que amenaza con volver como si realmente los suyos le quisiesen; como si el establishment le necesitase; y como si los españoles le recordasen. Cuanto antes asuma que ya no-es mejor para su cerebro.

Cosas de las que no habla la prensa de derechas

Si ustedes sólo cotejan la prensa claramente de derechas para informarse posiblemente no se esté enterando de muchas cosas que suceden en el mundo. Cuestiones que son claves para comprender algunas de acciones y decisiones que se toman en España. Se les está hurtando información clave para tener todos los elementos de análisis necesarios para hacerse una opinión lo más cercana a la realidad. Además, existe el problema añadido de que esa prensa de derechas, que es abrumadoramente mayoritaria en España, arrastra hacia el fango de la desinformación al escaso número de medios que intentan ofrecer una información más ajustada a la realidad y con un sesgo progresista. Y si les dicen que los medios no tienen ideología no se lo crea pues la tienen y bastante afinada porque la estructura ideológica dominante influye no sólo a las direcciones empresariales de esos medios sino también a los propios periodistas. Por eso es normal que quienes asisten con frecuencia a, por ejemplo, actos de Ciudadanos acaben adoptando sus poses y fórmulas lingüísticas. No es que hagan conscientemente información de partido pero casi.

¿Qué cosas no les cuentan desde los medios de la derecha más allá de la burda manipulación que suelen hacer de las noticias? Seguramente no se hayan dado cuenta de que en Francia, país vecino, lleva la clase trabajadora casi dos meses de huelgas constantes contra la política económica del presidente Emmanuel Macron. Huelgas, por otro lado, victoriosas y que están provocando una crisis política que se esconde por el efecto contagio que podría tener. Es cierto que la caverna mediática quiere que el Gobierno de coalición caiga cuanto antes pero no al precio de tener a la clase trabajadora luchando por sus derechos y venciendo en esa batalla. Son partidistas pero no estúpidos. La clase dominante está ganando todas las batallas en España y no quieren lanzarse a una lucha de clases visible y perdurable. Por eso la ultraderecha se intenta infiltrar en las demandas de los pequeños agricultores para captarles e impedir una alianza de clases con las demandas de la clase trabajadora. Francia está en llamas y no quieren que se sepa en España para evitar una confrontación de base popular no contra el Gobierno sino el propio sistema en sí.

Tampoco les están contando que en el famoso viaje de la vicepresidenta venezolana, más allá de todo el teatro y las mentiras que cuentan, había una defensa de los intereses económicos de las empresas españolas allí. Unos intereses a los que Donald Trump ha señalado como molestos a su gobierno, con la intención de sancionar dentro de sus límites imperiales a las empresas españolas que trabajen con Venezuela. Ni uno solo de los periódicos de la derecha, tan patriotas ellos, tan de bandera, tan de España es lo más grande, han hecho crítica alguna al poder imperial. Tampoco lo han hecho los títeres políticos de la derecha, que muestran así que una vez más la bandera de España la usan realmente para limpiarse sálvese sea la parte cuando desde Washington señalan con el dedo. Son una derecha global al servicio del Imperio que no tiene piedad, ni le importa pisotear a los españoles. Algunos problemas del campo español vienen de bajarse los pantalones ante Trump. Lo que nos pueda suceder con problemas de productos petrolíferos al resto de los españoles también. Si leen habitualmente estas páginas, empero, sí habrán tenido esa información sobre la defensa de los intereses de España antes que los deseos imperialistas de Washington.

Hablando del problema agrícola que tanto parece que preocupa ¡ahora! a la prensa de derechas hay que decir que fue bajo los mandatos de diversos presidentes y presidentas autonómicas, más algunas alcaldías, cuando se fueron centralizando los mercados centrales; cuando los mataderos municipales se fueron cerrando y unificando en pocos lugares y zonas; cuando se abrieron las puertas a las exportaciones para beneficiar a los países del norte europeo sin importarles los del sur; cuando los mercados pasaron de ser un servicio municipal a casi un negocio privado y así con una gran cantidad de pequeñas modificaciones legislativas que beneficiaban a los grandes terratenientes y perjudicaba a los agricultores pequeños y medianos. Por no hablar de la permisividad con los mayoristas a los que se protege constantemente. Pero este tipo de análisis se lo ocultan desde la prensa cavernaria. Allí todo es escándalo y ocultación. Escándalo al que contribuye cierta parte de la izquierda que se piensa que por salir en los papeles tienen más razón. Como sucede con algunas baronías socialistas (y no precisamente por unas demandas justas sobre el IVA que el Gobierno central les rapiñó), algún grupúsculo de Podemos o con ciertos colectivos postmodernos identitarios o nacionalistas.

Ahora la prensa de derechas comienza una nueva campaña (siempre están en el machismo realmente) contra el feminismo no con provocaciones de la ultraderecha, no con monsergas eclesiásticas sino con la misma acción de colectivos que se dicen de izquierdas y acaban representando a lo más reaccionario. Si han visto algunos memes que circulan por las redes sociales de un llamado Colectivo 8-M, convocan a la huelga feminista desde la postmodernidad más machista que se recuerde. En primer lugar, ni citan el sustantivo “mujer” en todos esos memes porque parece que les gusta más aquello de progenitor gestante. O en segundo lugar, cuando tienen sencillo la utilización del género femenino en el lenguaje, no se les ocurre mejor cosa que convocar a “las hijas y les hijes”. Una perversión que sólo tiene como finalidad destruir al sujeto político femenino algo que a la derecha mediática encanta por dos grandes razones: potencian la ideología patriarcal y pueden someter a burla a la “izquierda”. Visto que el feminismo puede ser un verdadero sujeto de cambio sistémico (por eso las feministas se encuentran tan ligadas a la lucha de clases), lo mejor que potenciar todo lo que suponga la desaparición de una posibilidad revolucionaria. Eso sí lo verán en los medios, incluso los que se llaman de izquierdas. Pero no verán que se está eliminando al sujeto del feminismo, eso lo callan porque les interesa.

Es complicado, hay que reconocerlo, no ser impactado por la prensa de derechas pues es la gran mayoría. En televisión todas las cadenas son de derechas (sí, incluyendo La Sexta) y los todólogos, opinólogos, doxósofos y demás ralea tertuliana sólo ejecutan poses. Son capaces de decir lo mismo y lo contrario a la vez durante el mismo debate sin inmutarse. Carentes de información en la mayoría de las ocasiones, también se podría añadir formación, hablan y no paran de lo que haga falta sin capacidad de análisis. Unos se sitúan como liberales (derechas) y otras como progresistas pero en realidad ninguno de los que acuden dirán algo malo contra el sistema o la clase dominante. Ni uno, ni una. Fake news a todas horas en todos los medios que son, además, amplificadas. No les contarán las noticias que más se acercan a la verdadera realidad (precarización, pobreza, despoblación por concentración de elementos productivos donde es políticamente más rentable, etcétera), pero les entretendrán como si de una obra de teatro fuese. Incluso alentarán que se enfaden con sus amigos, su cuñada, su suegro y hasta con el panadero por cuestiones tan banales y superfluas que si se parasen a pensar en ello se asombrarían. Les niegan todos los datos, cuando aportan alguno, y les ponen delante una pelea continua donde no se acaba entendiendo nada. Y el “maestro de la manipulación” Antonio Ferreras saltará de un tema a otro, de un todólogo a una opinóloga sin conservar el mismo tema o no dejará explicarse al invitado de turno. Es todo un engaño, que también utilizan Quintana y Griso, para que parezca que hay debate público cuando en realidad no es más que un espectáculo de baja calidad democrática. Y ¿piensan que con este panorama un Gobierno de izquierdas va a conseguir que sus logros perduren en la mente de las personas?

Demostración de inutilidad de la Junta de Andalucía

El presidente de la Junta de Andalucía no deja de fardar allá por donde va de lo bien que están haciendo las cosas, de lo bonita que es la nueva imagen corporativa de la Junta, de que sin él Andalucía estaría cerca del abismo. Pero la realidad es que desde que Juan Manuel Moreno Bonilla se ha hecho cargo del poder, gracias a los neofascistas y acompañado por los populistas naranjas, sólo llegan malas noticias desde la región sur. En temas sanitarios la alarma es constante entre la ciudadanía andaluza, no porque el brote de listeria se gestionase de forma pésima sino porque enfermar a día de hoy en Andalucía supone estar más cerca de la muerte que de la vida. Carencia de profesionales (para derivar todo lo que puedan a la sanidad privada), de recursos técnicos y falta de lustre. Es más sencillo morir esperando una cita o por contraer algún tipo de infección que por el desenlace fatal de la propia enfermedad. Suerte que los profesionales sanitarios van capeando el temporal porque podría catalogarse como zona catastrófica.

Realmente lo que sucede en la Junta de Andalucía es que, salvo donde pueden hacer ganar dinero a los amigos de las empresas privadas y ponerse las botas con opíparas comidas, no se está haciendo nada. Y cuando se dice nada es llegar al extremo de no cambiar ni los nombres de los consejeros del PSOE de las convocatorias que copian y pegan de los años en que no gobernaban. Sí. Por extraño que les parezca son tan vagos e inútiles que hacen corta-pega hasta en el nombre de los consejeros anteriores. Así ha pasado en la consejería de Agricultura donde los responsables han puesto en la convocatoria de ayudas el nombre de Rodrigo Sánchez Haro como consejero. Con fecha del 4 de febrero de 2020 han convocado las ayudas a las agrupaciones ganaderas firmadas por alguien que no es consejero. No sólo se muestran tan incapaces de no modificar la forma de la convocatoria, sino que ni se molestan en poner como responsable a la señora Carmen Crespo, actual encargada de la consejería.

“Nunca tan pocos hicieron tanto daño a tantos” dicen que afirmó Winston Churchill. Algo aplicable al trifachito andaluz pues están dejando la imagen y la institución de la Junta andaluza por los suelos. Moreno Bonilla, que ya destruyó en sus años en Madrid el sistema de dependencia, va camino de lograr destruir parte de España por inacción e incapacidad, lo cual es bastante peor que hacerlo por defender unos ideales, todo hay que decirlo. Porque en el segundo caso al menos cabe la excusa de haber defendido algún proyecto de mejora de la calidad de vida de la mayoría de la ciudadanía. En el caso del trifachito andaluz no hay ideales que defender sino destrucción e inutilidad a partes iguales. Los que iban a acabar con los chiringuitos del régimen del PSOE han acabado copando todos los cargos con amigos, familiares y allegados de diversa calaña. Como les llegó el falso mito de que no trabaja ni dios en la Junta, bastante que se han tomado la molestia de cambiar la fecha de la convocatoria. Eso sí, gastarse un dinero que no hay en adecuar la Cartuja sevillana para que se juegue la Copa de España y así salir en la televisión (habrá que ver los codazos y empujones de toda esta recua que sólo vive para aparentar) lo primero.

También es posible que todo sea una treta sumamente inteligente de los responsables de la Junta para desviar la atención a futuro. Imagínense a Moreno Bonilla y su edecán Elías Bendodo junto al mayordomo de San Telmo, Juan Marín, pensando cómo echarle la culpa a Susana Díaz de todo lo que hagan. Nada mejor que poner los nombres de los consejeros y consejeras del PSOE y así decir que lo firmaron los malos. Esto sería demasiado inteligente para las capacidades intelectuales que han mostrado a lo largo de vida política. Si fuera cuestiones puñaladas, pisotones y ascender dentro de los aparatos serían verdaderos artesanos, pero en cuestiones de gestión ninguno de los que copan la cadena de mando ha demostrado capacidad alguna. Queda descartada, por tanto, la treta como cortina de humo y se confirma la inutilidad de las personas que controlan la Junta de Andalucía. Incapaces de hacer bien un corta y pega. Por cierto, ¿montarán campañas hablando de plagios desde los distintos medios regionales y los estatales de la derecha? Apuesten que no.