jueves, 1 enero, 2026

Dirigente de IU se une al Spexit de Vox

La aclaración del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la inmunidad de desplazamiento y adquisición del acta de eurodiputado de Oriol Junqueras, además de toda una retahíla de leguleyos más listos que los propios jueces (incluidos algunos catedráticos que parecen no haberse leído el último párrafo), ha provocado que la ultraderecha española, con Vox a la cabeza como no podía dejar de ser, haya lanzado una campaña en redes para que España abandone la Unión Europea. Así, han utilizado Spexit (en esto lo del uso del español no les importar y prefieren utilizar la lengua imperial) para señalar su inconformidad con no se sabe qué pérdida de soberanía nacional e indisolubilidad de la nación que sólo se encuentra en sus cabezas. Como son cosas fascistas para alimentar al monstruo no merece la pena hablar más de esas salvajadas demagógicas pero sí hay que señala que un destacado dirigente de Izquierda Unida se ha unido jubilosamente a estas protestas de la extrema derecha.

Álvaro Aguilera, secretario general del PCM y según fuentes internas némesis de Alberto Garzón, ha querido ser más que los neofascistas y ha subido la apuesta de la salida de España por estar entregada al capitalismo y el imperialismo. Justo el mismo discurso que el dirigente de Vox Santiago Abascal, salvo en lo capitalista obviamente. “Hay una ‘izquierda’ progre y neoliberal que apuesta por la UE. Un modelo de dominación imperialista y capitalista. Con él no hay alternativa constituyente. El capital campa a sus anchas, y cualquier propuesta transformadora será inviable. Dejemos de hacer el ridículo. #Spexit”. Si Abascal dice que la UE nos quita soberanía nacional, Aguilera afirma que es soberanía popular lo que se pierde por culpa de la política imperial. Aunque si se lee con atención los mensajes acaba por defender la soberanía nacional de la burguesía catalana de igual forma que Vox defiende la nación burguesa española. Paradojas de la otrora izquierda comunista… o como dirían algunos la ex-izquierda.

No ha leído el auto del TJUE Aguilera y se nota. No dice nada de presos, ni de liberarlos, ni nada sobre sentencias fraudulentas, que es lo que viene manteniendo el dirigente madrileño de lo que hace tiempo fue un partido comunista. Según el secretario general fue el PCE quien advirtió que la UE era un instrumento imperial del capitalismo, eso sí, todos los socialistas, comunistas e intelectuales que lo decían hace más de 30 años no existen. Cosas de darse protagonismo que son usuales en los cargos políticos, pero en el fondo si se fijan, el planteamiento de Aguilera y el de Abascal es el mismo, retroceder al marco estado-nación para defenderse de las distintas ofensas que recibe el pueblo español por parte del imperio franco-alemán. Es el mismo discurso en el fondo, un discurso de desplazamiento del foco de lucha para reforzar lo nacional. Mientras las luchas por lo material se abandona, queda el recurso a la creación de un muro nacional que permita, en un caso preservar el espíritu español y en el otro… en el caso del otro no es muy claro lo que se quiere salvo no-se-qué constituyente.

Vuelta a la perversión del lenguaje para parecer muy “verdadera izquierda”, la purga a las gentes de Carabanchel deben ser parte de esa acción constituyente, pero en el fondo actúan de la misma forma que la extrema derecha. Es más, si entramos en lo riguroso del texto de Aguilera habría que preguntarle ¿qué está haciendo para lo destituyente?, ¿sobre qué sujeto se asienta esa destitución que permitiría un proceso constituyente? Lo queer y toda la fauna de la diversidad parece, porque la clase trabajadora sólo es citada como quien cita los salmos bíblicos. Es más, como han propuesto intelectuales europeos como Étienne Balibar (que igual algo más que izquierda progresista es) el marco de la Unión Europea permite realmente la lucha internacionalista de las clases subalternas, aunque sólo sea por aquello de que el proletariado no tiene patria y cadenas que decía cierto texto que se cita pero no ejecuta. Frente al internacionalismo obrero, proletario, sindicalista, trabajador, precariado o como quieran llamarlo, Aguilera pide la salida de la UE y el cierre en las propias fronteras y no para hacer una revolución sino para pensar cómo hacer un proceso constituyente sin proceso destituyente previo. Ni Lenin fue capaz de eso, claro que Lenin no se acercaba a los planteamientos ideológicos de todos los partidos fascistas de la Unión Europea. Algunos políticos deberían respetarse un poco más y seguir con la poesía.

Telemadrid, un polvorín a punto de estallar

Los problemas se van acumulando en Telemadrid sin las personas del común se percaten de ello. Desde sentencias condenatorias por tener falsos autónomos hasta rebeldías de los propios empleados con el susto en el cuerpo por unos posibles despidos en estas mismas navidades, a lo que hay que añadir la no convocatoria de elecciones sindicales pese a que se está incumpliendo de manera flagrante la legislación laboral. El director de la cadena madrileña está en sus momentos más bajos, pese a que la audiencia ha aumentado desde otros tiempos oscuros, y enfrentado a la dirigencia de la Comunidad de Madrid por un supuesto “chiringuito” de contratos que le han pedido desde altas instancias que abandone de inmediato.

José Pablo López ha visto como los jueces le han obligado a convertir en trabajadoras normales a dos falsas autónomas que se atrevieron a denunciar la última semana, las cuales se añaden a los más de treinta trabajadores que ya tuvieron que cambiar sus estatus laboral por la misma razón. Según diferentes medios de comunicación que vienen siguiendo el entramado de contrataciones del director de la cadena “los falsos autónomos es la forma que tiene José Pablo López de contratar a dedo y granjearse favores políticos y personales”. Al igual que hacía cuando dirigía la cadena episcopal 13TV, juega con colaboradores y otros contratados de esta forma ejerciendo de sumo pontífice digital para granjearse amistades y lealtades según cuentan. Todo esto supondría un aumento exagerado del gasto en la cadena radiotelevisiva cercano al millón de euros según algunos cálculos. Como ejemplo, a un redactor contratado le pagan cerca de 2.000 euros mientras que a un falso autónomo 1.200 (asumiendo éste todos los costes). Hagan cálculos y verán el escándalo que hay detrás más allá de la utilización del cargo de director para cuestiones simbólicas personales.

No para aquí la mala situación de Telemadrid. Existe un nutrido grupo de trabajadores que se muestran muy enfadados con la gestión de López y exigen a Isabel Díaz Ayuso (o en su defecto a la propia Asamblea de Madrid que fue la que lo nombró) que tome cartas en el asunto. En un texto, al que ha tenido acceso Diario 16, el cual se titula “Un Cuento de Navidad en Telemadrid en su 30 aniversario” los trabajadores de la cadena radiotelevisiva expresan sus temores ante una supuesta ejecución de despidos de empleados en estas mismas fechas navideñas: “El despido que les traerán los Reyes Magos es el regalo que José Pablo López, director de la cadena, ha pedido para ellos en una carta dictada por Luis Lombardo, presidente del comité de empresa, contribuyendo una vez más a aumentar los muchos  momentos vergonzosos que vienen conformando los últimos años de historia de la cadena. A esos momentos viene a sumarse éste en el que Telemadrid paga los servicios prestados durante los últimos años por los profesionales de esos departamentos con DESPIDOS PARA EL 7 DE ENERO QUE SERÁN COMUNICADOS EL DÍA DE NOCHEBUENA, ande, ande, ande… la marimorena…”.

Dan a entender en este comunicado que Luis Lombardo estaría detrás de una bolsa de contratación para trabajadores que habrían sufrido el ERE, lo que lleva a pensar que el retraso en la convocatoria de las elecciones sindicales podría estar vinculado a la contratación de unos sí y otros no según la cercanía o no a CCOO: “¿Pero por qué? Se preguntan los trabajadores despedidos entonces y los que lo serán ahora. No ya sólo por el buen desempeño y la profesionalidad demostrada hasta el último minuto, como bien saben todos los que actualmente trabajan en Telemadrid y así han hecho constar en numerosas ocasiones los mandos intermedios de la cadena, y pese a rondar cada mes desde hace un año el despido sobre sus cabezas y con el ccooccoo de la bolsa amenazando sus salarios y su día a día. Si no por el absurdo que además supone embarcar a la cadena en una serie de batallas legales que sólo contribuyen a dañar, más todavía si cabe, la imagen y la sostenibilidad de la cadena”. Una guerra laboral y política sin duda la que se está viviendo en el seno de Telemadrid con dos claros dirigentes de todo ello el director López y el director dos Lombardo según los trabajadores rebeldes.

El contraataque ha sido realizado por el Consejo de Administración quien se queja amargamente de que la presidenta de la Comunidad no les presta el suficiente cariño y atención que requieren. Piden aumentar la plantilla los fines de semana para poder ofrecer el deporte autonómico y nuevos equipos, en alquiler, para poder emitir en alta definición. Algo que parece razonable, pero también es cierto que al gobierno regional le están llegando las disputas y gestiones extrañas, además de la no convocatoria de elecciones sindicales, y se toma la situación con cierta calma como han reconocido fuentes gubernamentales. A ello hay que sumar que se está a la espera de aprobar los nuevos presupuestos, necesarios sin duda, para poder financiar esos cambios que solicitan desde el Consejo. Pero esta pelea política deja en el aire cuestiones como ¿existe una alianza de compadrazgo entre López y Lombardo?, ¿se está esperando a las nuevas incorporaciones que según denuncian los trabajadores de Telemadrid tienen tufillo de cercanía sindical? Veremos en los siguientes capítulos de esta obra de nunca acabar.

Ocaso y desaparición de Errejón

Nunca pudo imaginar hace tan sólo cinco años, cuando junto a su ¿amigo? Pablo Iglesias iba marcando el paso mediático y vendía una fórmula, cuyo éxito garantizaba él, que hoy estaría en el ocaso intelectual y político más absoluto. Íñigo Errejón es un caso más de personaje político mediático que de tanto creer en la idea propia la acaba absolutizando, deja de ver las contradicciones y acaba en el estercolero de la Historia. Todo debía ser conseguir la hegemonía mediante un planteamiento populista importado de luchas nacionalistas y para ello nada mejor que rodearse de gramscianos, traidores de muchas causas e intelectuales con exceso de teorización (ni Althusser llegó a tanto nivel de abstracción teorizando). Intentó el sueño peronista con un grupo de bohemios burgueses, en su mayoría, que apelaba al pueblo pero tan distanciados del pueblo que éste ni les hizo caso. No tuvieron la picardía de los populistas, especialmente del siglo XIX, de disfrazarse al menos de populacho, muy al contrario decidieron hablar raro, con conceptos que sólo ellos y ellas entendían y sin esconder que estaban en esto por el cargo.

El ocaso y casi desaparición es patente en todas sus intervenciones públicas y televisadas (aún le dan cancha desde la derecha en espera de no se sabe bien qué milagro acabe con Iglesias y Podemos), carente de pujanza y de discurso, Errejón está en declive, parece que hasta personal. La gente de su, por llamarlo de alguna forma, partido-movimiento está harta de su protagonismo caduco y de su autoentronización como “líder supremo” que ni consulta, ni debate, ni sabe bien qué hacer. Parece que, además, personalmente se encuentra en una fase de dudas existenciales que le tienen al borde  de la postración en el diván de un psicoanalista político y filosófico. Dudas que para cualquier lego en las materias de la izquierda no lo son, pero que Errejón y su equipo de luminarias nunca vieron, ni supieron salir del enquistamiento teórico en el que se han manejado. Entre los aparattachicks que están a lo que están (por su tercera o cuarta traición partidista) y los sesudos analistas de la hegemonía (aún siguen sin comprender a Gramsci o a los populistas rusos) y todo entregado a lo más transversal, en el discurso al menos, que existe en la política actual como es lo ecológico, pero poco movilizador (lo de Greta es un engañabobos del ecocapitalismo posmoderno), no le queda nada más que sus conversaciones con Chantal Mouffe.

Antes de ayer se reunió con el PSOE, junto a Compromís que así parecían más, y les exigió una serie de cuestiones que, paradójicamente, están ya en el programa del partido del Gobierno y que se pretenden implantar en la legislatura próxima. Sí, como lo han leído ¡Errejón exigió al PSOE que cumpliese el programa del PSOE! Es tal la nebulosa programática de Más País que, tras haber copiado a Podemos y PSOE, piden a los que han plagiado que cumplan con el plagio que han hecho ellas y ellos. Menos en los temas del género evanescente para dañar al feminismo (el PSOE le hubiese mandado fuera), los vientres de alquiler y todas esas cosas postmodernas que sólo interesan a la bohemia burguesa, el resto es lo mismo que han programado los partidos que conformarán el Gobierno de Coalición. Y como en el tema de lo español Vox ya les ha tapado los huecos con su discurso fascistilla, Errejón no tiene hueco en la política española y el problema para él es que lo sabe.

Puede dedicar estos cuatro años (hay que ser optimistas con la duración del Gobierno) a leer autores verdaderamente interesantes, de esos que no ha leído aunque los cita porque se sabe alguna frase tomada de Google, formarse en algo que no sea populismo y bohemia burguesa o escribir alguna memoria tipo “Historia de un fracaso”. Poco más le queda por hacer en política ya tras fracasar todos sus intentos populistas. Incluso el gran populista español, Alejandro Lerroux, consiguió más. Intelectualmente se podrá ganar la vida dando charlas a todos esos populistas que campan por España y Latinoamérica y que aún no se han percatado de que lo de la hegemonía y la cadena de equivalencias no es más que una engañifa que provoca que jetas, malandrines y aprovechados se hagan con el poder para seguir haciendo lo que hacían los demás (en el caso latinoamericano esquilmar las arcas públicas). Seguir con la reproducción del sistema imponiendo la reacción social que venden como muy progresista y no es más que un totalitarismo moral. El cual, por otra parte le es muy cómodo a la clase dominante, de la que se mueren por pertenecer todos estos pequeño burgueses. Errejón es ya el pasado, la velocidad política lo ha devorado. Y lo peor es que nadie llorará su ausencia.

La derecha mediática calló cuando el PP intervino CLM y Madrid

No hay nada mejor para desmontar la supuesta imparcialidad de la derecha mediática que analizar lo que dijeron en el pasado y lo que dicen en la actualidad sobre un hecho similar, con la salvedad de que cambia la posición de los actores. Se demuestra entonces que no hay imparcialidad en la presentación de sus noticias, ni en la configuración de sus portadas sino un claro sentido ideológico en todo lo que hacen. Un posicionamiento ideológico, cuando no partidista, que utilizan para lo mismo una y otra vez, intentar conformar una visión de la izquierda acorde al discurso dominante de los partidos de derechas. Una fusión partido-medios que es similar, aunque no lo quieran reconocer, a lo que puede pasar en Cuba con Gramma. De hecho, la gran mayoría de los medios de comunicación españoles son, en las noticias destacadas, panfletos de los partidos políticos a los que se han entregado. ABC, El Mundo o La Razón claramente con el PP. OkDiario y EsRadio con Vox. Otros brujulean entre unos y otros.

En los últimos días ha aparecido con gran aparato mediático detrás Juan Manuel Moreno Bonilla (más conocido por gastarse todo el dinero de comidas oficiales en gambas de Huelva) quejándose por una carta que le han enviado desde el Ministerio de Hacienda debido a la deuda y los gastos de sus presupuestos. Una advertencia de intervención de las cuentas si no hacen lo que piden desde el ministerio, que realmente es lo que piden desde la Unión Europea. Una política de austeridad presupuestaria hasta que hayan reducido la deuda pública a lo recomendado. Para los medios de la derecha, que no sólo han mentido respecto a la intervención de las cuentas sino que se han lanzado a criticar la gestión de Susana Díaz (a quién, por cierto, el PP no dejó financiarse en el mercado mientras lo permitía a la Comunidad de Madrid). La culpa del PSOE (cierto en este caso) y por ello aducen los medios de la derecha que se debería dejar tranquilo a Moreno Bonilla sin acometer las políticas que tienen los demás gobiernos autonómicos.

En el pasado reciente Cristóbal Montoro intervino las cuentas del Ayuntamiento de Madrid, no por que estuviesen generando déficit, sino porque querían utilizar el superávit de miles de millones tanto para pagar deuda como para proyectos sociales. El PP de Mariano Rajoy, haciendo un uso político del ministerio de Hacienda (como hacen de la judicatura) impuso que se abonase toda la deuda posible y que los madrileños y las madrileñas se fastidiasen. ¿Qué dijo la derecha mediática entonces? Defendió al ministro popular y señaló al gobierno de la izquierda por querer gastar el dinero en cosas sociales. ¿Qué excusa utilizaron? La presión de la Unión Europea que hoy niegan para avisar al presidente andaluz. ¿Quién había dejado la tremenda deuda? El PP de Gallardón y Botella gastando miles de millones en llenar las arcas de sus amigos empresarios (en algún caso familiares de tapadillo) para que derivasen algunos milloncetes a la financiación del propio partido. Como buenos panfletos partidistas se entregaron a la causa de su propio partido.

No es el único caso. En la anterior legislatura autonómica, el ministro Montoro con el beneplácito de Rajoy hizo lo mismo con Castilla-La Mancha presidida por Emiliano García Page del PSOE. Le impidieron desarrollar ciertas políticas obligándole a ajustarse a lo dictado desde Madrid. ¿Dijeron algo los medios de comunicación? Nada, silencio. ¿De quién era la deuda? De la por entonces todopoderosa María Dolores Cospedal que en sólo cuatro años casi duplicó la deuda manchega. Lo paradójico es que lo consiguió haciendo recortes a diestro y siniestro. También entra dentro de la paradoja que siendo García Page uno de los preferidos del PSOE en la derecha mediática, al que vitorean cada vez que critica a Sánchez, no le defendiesen. Son medios de partido y evidentemente no dirán nada por mucho que le utilicen (y se deje utilizar el interfecto), no podían dejar mal a Rajoy, Montoro y Cospedal. Por eso se callaron lo mismo que hoy señalan como una intromisión intolerable a la gestión de los destructores de Andalucía. Incluso se atreven a señalar que quieren hacer lo mismo con la Comunidad de Madrid (la cual tiene una deuda mayor de 30.000 millones de euros) porque se financia en los mercados y no de manera pública. No sólo hacen dumping fiscal en Madrid sino que aumentan cada día un poco más la deuda por financiarse eternamente (¿por qué iba a prestarle una Universidad más de cien millones de euros si tan bien gestionan?).

Y todo esto ¿por qué ocurre? ¿Por qué han salido en defensa de Andalucía como si no hubiese otra cuestión más importante? Por molestar a Pedro Sánchez dirán la mayoría y algo de eso hay, pero el motivo es mucho más material que eso. Lo hacen porque la Junta de Andalucía da muchísimo dinero en publicidad institucional y hay que proteger las inversiones propias. Andalucía y Madrid gastan mucho dinero en publicidad, un dinero que sirve a estos medios para cubrir los gastos. El Ayuntamiento de Manuela Carmena no lo hacía de igual manera (de hecho vetada a medios que tenían derecho a publicidad por ley) y Castilla-La Mancha tampoco gasta mucho dinero más allá de sus medios regionales. Sin embargo, Moreno Bonilla tiene mucho parné para traspasar a las cuentas bancarias de esos medios de comunicación. Por ello no verán ni una sola crítica al lamentable estado de la sanidad y la educación en Andalucía (y no por culpa de los anteriores precisamente); ni verán críticas al despilfarro de personal y gastos extraordinarios de los cargos “puestos a dedo” (entrecomillado porque si son nombrados por la izquierda es dedazo y si es por la derecha por mérito, por mérito de ser hermana o sobrina del presidente). Así son los medios de la derecha, falseando la realidad cuando les interesa y escondiéndola cuando no les conviene a sus intereses pecuniarios.

La derecha entrega España a los independentistas

Mucho hablar de la falta de patriotismo y de sentido de Estado de las izquierdas pero a la hora de la verdad la derecha solamente tiene una patria, el dinero. Da igual a que parte de las derechas miren los españoles siempre verán mucha bandera y poco patriotismo; mucha apelación nacional y poco trabajo en favor de la totalidad del pueblo español; mucha reconquista, mucha Historia Imperial y al final se entregan al verdadero Imperio como buenos súbditos arrastrándose por el suelo o con una genuflexión tan exagerada que se podrían lamer sus propios pies (aunque la realidad es que lamen la bota  imperial y del dinero). Llevan meses hablando de que Pedro Sánchez destruirá España, tanto los voceros políticos como los mediáticos, y cuando tienen la oportunidad de actuar en consecuencia, como buenos patriotas, resulta que su verdadero interés es el partidista. O lo que es lo mismo, tener a buen resguardo sus sillones y seguir en el momio, no vaya a ser que haya que buscar trabajo fuera y saben que no están preparados para eso.

Pablo Casado e Inés Arrimadas se reunieron ayer con el candidato a la presidencia del PSOE y en ambos casos le dejaron claro a éste que no le piensan apoyar para ser presidente pero que si lo logra estarían dispuestos a pactos de Estados (para privatizar las pensiones y la sanidad sin duda) y lo que haga falta pues son muy mucho españoles. El matiz lo ha introducido, sabiendo de antemano que estaba proponiendo un imposible, la dirigente de Ciudadanos que ha pedido un acuerdo a tres de los “constitucionalistas” pero excluyendo a Podemos y demás partidos. Como sabía que era un imposible, lo sabe desde el mismo día en que se quedaron con diez escaños cuando pudieron ser parte del Gobierno en julio, lanza ese mensaje para ganar adeptos. Cuestión distinta es que le sirva para ese menester ya que más bien parece que la fusión fría con el PP está a la vuelta de la esquina (como la de IU con Podemos). Una propuesta falsa desde el principio en busca del propio interés, como se ha dicho, y el carguito no vaya a ser que haya elecciones rápido.

Casado ha descubierto la razón por la que se le califica de sinsorgo pues su discurso nunca encaja con sus acciones, salvo para pactar con la extrema derecha que ahí es un calco, pues tanto hablar de defender España, de patriotismo, de banderas rojigualdas y en el momento en que puede proponer eso al candidato socialdemócrata y, de no aceptar, dejarle sin argumentos, se raja, se acobarda, recula en toriles (ya que le gusta lo taurino) como un manso. ¿Por qué no puede ser Casado patriota? Porque perjudicaría a su partido ya que Vox le comería desde los tobillos (éstos ya se los ha roído aunque no se haya enterado). Así que vende España, siguiendo su discurso, a los independentistas con los que va a tener que pactar Sánchez. También es verdad que quedarse en la oposición y no ser patriota le conviene porque podrá decir todas las mentiras habituales para un mitomaníaco como él pero desde el engaño y la falsedad de su patriotismo.

Lo mismo puede decirse de Arrimadas que propone cosas que no se pueden llevar a cabo pero en el fondo, como dicen sus lacayos catalanes, quiere que Sánchez entregue España a los independentistas para poder intentar ganar algo a futuro. Le da igual la patria si ella no puede rascar un buen sueldo, no consigue que le hagan la pelota, no puede ir a televisión o si los miembros de la clase dominante dejan de llamarla. El interés particular por delante de la patria común de los españoles, algo lógico pues es una defensora del individualismo y que cada cual se busque las castañas. Que Cataluña ponga en un brete al resto de España le da igual porque “cuanto peor mejor” para seguir viviendo a costa del erario público que afuera hace mucho más frio. Y ahora que se puede despedir por enfermedad igual le cuesta el trabajo.

Y ¿qué decir de Vox? Muy mucho españoles pero ni se han dignado en hablar con el candidato a presidente. La verdad es que le han hecho un favor al socialdemócrata que así no tendrá ni que tocarlos, ni aguantarlos media hora por cortesía. Pero demuestran que en realidad la unidad de España les importa tanto como decir alguna verdad de vez en cuando. Están en política para proteger los intereses de la clase dominante y destruir a la izquierda para que esa clase por apoderarse de todo el Estado, como ya se contó en estas páginas, y los dineros que lleguen a quedar. Ni el tema catalán les preocupa, ni los problemas reales de los españoles, su xenofobia, su homofobia y su autoritarismo se encaminan a destruir las estructuras de defensa de la izquierda en España (lo mismo que hacen sus compañeros nazis y católicos de Europa). Si fuesen patriotas habría propuesto a Sánchez un acuerdo de Gobierno pues los números casi darían y siempre podrían engañar a Arrimadas para sumarse. No lo harán porque sus intereses son otros y no precisamente muy patrióticos sino tan particulares como asegurarse un buen peculio pues entre los que nunca han trabajado y a los que han pillado cometiendo fraudes de algo deben vivir. Y no han encontrado nada mejor que vivir de la política, eso sí, poniendo la bandera de España por delante. Tal vez para que no se vea lo que se llevan.

Siguiendo la misma lógica del discurso de la derecha, esto es, que se deberían juntar por patriotismo PSOE, PP y Ciudadanos se ha comprobado que el patriotismo realmente donde no está es en las derechas. ¿Abrirán Bieito Rubido, Francisco Marhuenda o Francisco Rosell hoy sus diarios diciendo que las derechas traicionan a España y la entregan a los independentistas? Seguramente no. Eso sería ser un buen patriota y los medios de comunicación de la derecha (casi todos, incluido ese que se vende de progresista) dependen de sus accionistas y fondos de inversión. O lo que es lo mismo de la clase dominante, de la que les dejan de ser parte de manera provisional. No sólo no lo dirán sino que insistirán en la leyenda de la destrucción de España por parte de la izquierda. Curioso cuando hasta Podemos ha demostrado ser más patriota que las derechas renunciando a muchas de sus propuestas para lograr la estabilidad. No es nuevo que detrás del nacionalismo está la mano de la burguesía y el dinero, por tanto el verdadero amo de los muy mucho patriotas es lo que es, la patria, la nación tan sólo es un mecanismo de ocultación, de manipulación y entretenimiento (más allá de cuestiones culturales evidentes) para que unas pocas personas sigan acumulando riquezas y otras pasando penurias. Al final quienes entregarán el destino de España a los independentistas serán las derechas, como siempre han hecho o ¿es que ser los esbirros de EEUU o Alemania no significa entregar la soberanía a otros?

El fascismo está ganando la batalla del discurso

La suspensión por la decisión de un equipo de no continuar el partido por supuestos insultos a un jugador del mismo viene a demostrar que el discurso fascista de asimilación de una ideología totalitaria, xenófoba, supremacista y machista está ganando la batalla del discurso en la sociedad española. No se debería insultar a nadie, sin lugar a dudas, pero cuando los insultos son racistas, machistas u homófobos no parece que el mundo del deporte se muestre muy dispuesto a parar partidos o los responsables suspenderlos. Así en los campos de España se ha podido escuchar “Guti maricón”, “negro, cabrón recoge algodón”, “es una puta, la chica es una puta” o “puta Cataluña” en campos tan bien ponderados como el Bernabéu o el Nou Camp. Insultos también recibió la temporada pasada un jugador del Albacete de color negro y sus compañeros no hicieron la menor intención de parar el encuentro. ¿Se acepta socialmente un grito racista más que un calificativo como nazi a quien ha demostrado ser nazi? Parece que sí, incluso sus propios compañeros justifican que Román Viacheslávovich Zozulya sea nazi afirmando que todas las ideologías se deben respetar.

Si alguien que tiene una presencia pública es capaz de tolerar y respetar a un nazi, como diría el dicho alemán, es que tiene algo de nazi dentro. Que Javier Tebas, conocido antiguo dirigente de Fuerza Nueva, saque un comunicado hablando de violencia, racismo o xenofobia, cuando el grito fue “puto nazi”, es claro ejemplo de que el discurso fascista está más dentro de la sociedad española de lo que se quiere reconocer. Quien dirige el fútbol profesional asimila el insulto recibido por el jugador ucraniano en una calificación que tiene mayor trascendencia social, ocultando que se tolera el pensamiento nazi-fascista. Igual los compradores judíos, como el segundo máximo accionista del Atlético de Madrid, no opinan igual pues tienen al guía espiritual del jugador del Albacete, Stepán Bandera, señalado como colaboracionista nazi y antisemita reconocido (aquí pueden ver un resumen de su vida). Como el nacionalismo ucraniano tiene una cierta inspiración nazi y lucha contra Rusia parece que se debe aceptar la ideología nazi sin ningún tipo de problemas. De hecho hasta el Albacete acepta esa ideología nazi en su enfrentamiento con Pablo Iglesias, quien ya señaló a Zozulya por su despreciable ideología.

Que Zozulya es un nazi queda claro con toda la simbología que muestra en sus redes sociales, pero el lamentable espectáculo que se ha montado por el fútbol no es sino la muestra de algo mucho más preocupante que se está extendiendo por toda la sociedad española, recuperando esa parte de cultura fascista que sigue habitando en ella. La aparición de Vox, el machismo de abogados de manadas, los ataques con granadas a centros de menores, el señalamiento y lawfare que se mantiene contra dirigentes de la izquierda, el intento de desprestigio del sistema político que llevan a cabo los medios de comunicación día tras día (que Spiriman diga que él quiere destruir el sistema sin que le confronten sus amigos de la derecha es muy indicativo) y poco a poco inoculando actitudes xenófobas, racistas, homófobas y con la pachorra de indicar que luchan contra el pensamiento único son señales de que en España hay más fascistas de lo esperado tras cuarenta años de democracia.

El problema es que la izquierda está a verlas venir. Sumidos en su buenismo dejan que los fascistas campen a sus anchas en los diversos medios de comunicación sin ofrecer una respuesta contundente. Cuando en una sociedad 500 personas salen a defender a agresores sexuales de una menor alegando, sin conocimiento, que es producto de la biopolítica de la izquierda o del marxismo cultural es claro que esa parte de la sociedad es fascista. Curiosamente el término biopolítica lo creó Michel Foucault para señalar los modelos represivos de capitalismo y su clase hegemónica la burguesía; y del marxismo cultural no quedan ni los flecos, pero utilizan ese lenguaje para ganar la batalla de discurso sabiendo que la otra parte que conforma la ideología dominante hace tiempo la tienen ganada. La izquierda se muestra inoperante ante estos ataques después de tantos años de buenismo, de izquierda caviar, de cuidar las flores y demás cuestiones que les han hecho abandonar las demandas y el discurso materialista. Ahora dicen que los nazis son malos malísimos y ya, ni se fijan en las causas, ni en cómo atajar el problema que ya está aquí (siempre pueden recurrir a una batukada antifascista o un curso al que acuden convencidos).

La ideología dominante no es monocorde, se adapta según las coyunturas y los lugares pero siempre mantiene una estructura básica que es la defensa del sistema capitalista. En el caso de España las interpelaciones a esa ideología dominante han venido desde el regeneracionismo nacionalista de Felipe González hasta el fascismo de Vox, pero en ningún caso se ha interpelado la base estructural de la misma. Enredados en la hegemonía de Gramsci o en el progresismo ilustrado han dejado las izquierdas que, primero los neoliberales y después los neofascistas, las interpelaciones que acaban configurando la ideología dominante actual en España sean conservadoras, reaccionarias o parafascistas directamente. El cuestionamiento a esa ideología dominante desde la periferia del sistema es tan reaccionario como los nacionalismos (vasco y catalán) que lo sustentan. Y toda la izquierda corriendo detrás de los nacionalistas burgueses para parecer antisistema. Claro que peor son los discursos nacionalistas, tipo Alfonso Guerra, que justifican a la propia ideología dominante. Normal que el discurso fascista gane terreno y ante el señalamiento de un nazi, todos salgan a defenderlo y excusarlo. Como dicen los alemanes, si en una mesa hay doce personas y un nazi, hay doce nazis. Aplíquese a España.

Banco Popular, un botín de 37.710 millones de euros

El informe pericial del Banco de España supuso una revolución en el Caso Popular-Santander. Según las conclusiones del mismo y los estados reales de las cuentas de la sexta entidad financiera, sumado a los beneficios que está obteniendo el Santander, auditores independientes han determinado que el valor actual del banco estaría en el orden de los 37.710 millones de euros, según se indica en un análisis contable independiente que fue entregado a la Fiscalía.

Un estudio de valoración del Banco Popular, al que ha tenido acceso Diario16, comienza con las conclusiones de los peritos del Banco de España que, claramente, indica que la sexta entidad financiera de España era viable, puesto que tenía capacidad de generar beneficios recurrentes por valor de 1.500 millones de euros, era capaz de pagar sus propias deudas y obligaciones a corto y largo plazo y que, además, disponía de un patrimonio neto de 9.389 millones de euros. El Popular, además, era solvente y sólo la crisis de liquidez provocada durante el segundo trimestre de 2017 fue la causa real de la resolución y venta al Santander por un euro.

El documento realiza, además, un análisis de la normativa y del cumplimiento de la misma por parte del Popular. «El Banco Popular va asimilando las pérdidas y provisionándolas. Por tanto, cumplió la normativa en cuanto a capitalizar las provisiones, ahora no con la velocidad y premura que se le exige». Además, se incide en el hecho de que, según los datos del informe de los peritos, no hubo falsedad contable.

La situación contable del Popular indicaba que, en referencia al patrimonio, disponía de 10.777 millones de euros a los que hay que sumar los 5.692 millones disponibles en créditos fiscales diferidos que, «legalmente podría haber monetizado, ante la situación en la que se encontraba o haberle servido como garantía para solicitar más liquidez», afirma el documento.

Además, los datos ofrecidos por Quasar, la sociedad conjunta creada por BlackStone con el Santander para la venta de los activos inmobiliarios del Popular, indican que la tendencia alcista del mercado habría permitido a la sexta entidad española obtener 5.115 millones de no haber sido resuelto y vendido al Santander por un euro.

Otro punto importante del análisis de las cuentas del Popular es el referente a la liberalización de provisiones. El Santander tenía contabilizadas un importe de 4.600 millones de euros, siendo a 31 de mayo de 2017 las que dispone contabilizadas el Banco Popular por un total de 16.967 millones de euros. Las estimaciones de pérdidas que se presentan en el plan de negocio de esa misma fecha incrementan en 2.090 millones de euros el capítulo de provisiones, más las necesidades de alcanzar el objetivo del 50%, por lo que serían necesarios 1.331 millones de euros más. Por tanto, se contabilizaron en el capítulo de provisiones la cantidad de 19.057 millones de euros. Hay que recordar que aquéllas se cubrieron con dos ampliaciones de capital por importe de 5.000 millones y por la reducción de los dividendos a los accionistas durante la generación de dichas provisiones, así como la reducción del patrimonio neto del banco o del valor del banco que corresponde a los accionistas. Por tanto, con las provisiones contempladas por el Banco Santander en dicho capitulo, se liberalizaron 15.246 millones de euros en provisiones.

Si hiciéramos un cálculo del valor de 37.710 millones de euros, el dinero que deberían recuperar los afectados estaría del orden de 6,67 euros la acción. ¿Quién se hará cargo de devolverlo? ¿El Santander, que se está beneficiando de la compra, o quien ejecutó la resolución de un banco solvente? Eso lo decidirán los tribunales, salvo que alguno de los implicados quiera terminar con la situación y alcance acuerdos extrajudiciales, como ya reclamó el Defensor del Pueblo.

Las cloacas del Estado y su terror a la nueva Directiva europea contra la corrupción

Cuando hablamos de las cloacas del Estado no nos referimos sólo a la organización del ex comisario Villarejo o a la guerra sucia del Estado contra ETA. Dentro de las cloacas también se encuentran todos aquellos que dedican todos los recursos del Estado, económicos y humanos, para tapar la corrupción cueste lo que cuesta, aunque para ello sea necesario la muerte civil o la tortura a las personas que denuncian los comportamientos corruptos de ciertos elementos de la Administración estatal, no sólo los políticos.

En estas páginas hemos analizado de situación en la que se encuentran denunciantes como el ex teniente Luis Gonzalo Segura, el ex juez Fernando Presencia, Roberto Macías o la sargento de la Guardia Civil, María Serrano. Sin embargo, varias centenas de personas de este país, que un día descubrieron comportamientos corruptos en los organismos de Estado, decidieron denunciarlo ante la Justicia y muy caro les ha costado. La corrupción política es la que más escándalo despierta entre la ciudadanía. No obstante, en España existe en cualquier ámbito, incluida la judicial que ha sido denunciada por víctimas de la misma ante el CGPJ y, sobre todo, en los tribunales e instituciones europeas.

Sin embargo, esta parte de las cloacas del Estado, ese aparato corrupto, se ha encontrado con que su impunidad se ha terminado con la aprobación de la Directiva de Protección a los Denunciantes de Corrupción que entra en vigor mañana. Nuevamente ha tenido que ser Europa la que tenga que venir a España a poner orden y, en este caso, a hacer justicia con quienes confiaron en los tribunales y se encontraron con su vida destrozada.

Esta nueva directiva es un nuevo ejemplo de cómo la UE ejerce su soberanía frente a la de los Estados y es directamente aplicable desde el día de mañana porque, aunque existen dos años de adaptación, ese periodo no es sinónimo de que no se deba aplicar.

En la aplicación de esta nueva Directiva tendrá mucho que ver la nueva Fiscal General de la UE que empezará su actividad en España sin encontrarse bajo el control del Estado, de la Fiscalía española ni, por supuesto, a la Judicatura. Casualmente, la primera reacción de los magistrados españoles ha sido decir que esa figura es incompatible con el derecho español. ¿Por qué será? ¿Ven peligrar sus privilegios?

La directiva que entra en vigor mañana es muy importante porque indica claramente quién es el depositario de la soberanía de temas concretos y expone un procedimiento único de control, pero, fundamentalmente, la directiva ofrece unas bases para gestionar los conflictos relacionados con la corrupción y que estará por encima de las legislaciones estatales. Por tanto, el aparato corrupto de España, el mismo que está torturando a los denunciantes de corrupción, va a tener un órgano legal que se escapa a su influencia y a su poder, un órgano independiente que valorará los hechos de la denuncia en base a los mismos y no sobre quién ha sido denunciado.

Esta directiva se aplicará sobre los siguientes casos que son reconocidos explícitamente como Derecho de la Unión:

  • Cualquier contrato público, sea cual sea la institución implicada y la cuantía.
  • Los servicios, productos y mercados financieros (préstamos, hipotecas, comisiones, riesgos, usura)
  • Prevención del blanqueo de capitales, cumplimiento legal (compliance)
  • Financiación del terrorismo
  • La seguridad de los productos que puedan adquirirse dentro del territorio de la Unión
  • La conformidad de los productos bienes y servicios sometidos a la legislación Europea, aunque no afecte a la seguridad de los mismos.
  • La seguridad del transporte, (sea por carretera, tren, avión, fluvial o marítimo, control y vigilancia de los mismos, aduanas).
  • La protección del medio ambiente, (urbanismo, caza)
  • La protección frente a las radiaciones, (clínicas, hospitales, antenas de telecomunicaciones, wifi)
  • La seguridad nuclear, (centrales y almacenamiento y transporte de residuos)
  • La seguridad de los alimentos, (etiquetado, caducidad, aditivos)
  • El control de los piensos y aditivos para animales.
  • La sanidad animal, (veterinaria, plagas, animales de compañía)
  • El bienestar de los animales, (tauromaquia, abandono, agresiones a los mismos).
  • La salud pública, (riesgos, hospitales, farmacia, medicación, política sanitaria).
  • La protección de los consumidores de productos y servicios, incluidos los servicios prestados por el Estado (Administración de Justicia).
  • La protección de la privacidad y de los datos personales, transmisiones transfronterizas de datos.
  • La seguridad de las redes telemáticas y otras infraestructuras críticas (agua, gas, electricidad y comunicaciones)
  • Los sistemas de información, (procedimientos, acceso, agujeros de seguridad y resiliencia).
  • Cualesquiera infracciones que afecten a los intereses financieros de la Unión tal como se contemplan en el artículo 325 del TFUE (a partir de 10.000 €)
  • Todas las infracciones relativas al mercado interior, tal como se contemplan en el artículo 26, apartado 2, del TFUE (mercados cautivos, dumpling)
  • Todas las infracciones de las normas de la Unión en materia de competencia
  • Cualquier actividad que haya percibido ayudas otorgadas por los Estados, aunque no fuera dinero directo de la Unión.
  • Todas las infracciones, así como las infracciones relativas al mercado interior en relación con los actos que infrinjan las normas del impuesto sobre sociedades.
  • Cualquier práctica cuya finalidad sea obtener una ventaja fiscal que desvirtúe el objeto o la finalidad de la legislación aplicable del impuesto sobre sociedades.

Por tanto, la Directiva ha empezado a generar miedo entre todos aquellos que presuntamente están protegiendo los comportamientos supuestamente corruptos que fueron denunciados y que, por intereses superiores, han convertido en un infierno la vida de quienes denunciaron.

Santander: el «banco sostenible» que financia empresas altamente contaminantes

Este no es un artículo pagado, sino libre e independiente. Como tal, expondrá la hipocresía del Banco Santander en referencia a su actitud real respecto al cambio climático. En diferentes medios ha aparecido publicado un artículo pagado por el banco presidido por Ana Patricia Botín titulado «Un banco responsable contra el cambio climático», evidentemente, referido a las acciones que el Santander está aplicando en favor de la lucha contra el cambio climático.

Sin embargo, la realidad es tozuda y nuevamente se impone a las campañas de marketing y de lavado de imagen de un banco que cada vez está más atenazado por las amenazas reputacionales. El artículo en cuestión dice cosas como que el Santander «encabeza numerosas acciones a favor de la sostenibilidad y el medio ambiente, y se ha fijado un nuevo objetivo: ser neutro en carbono en 2020»; «el sector financiero juega un papel muy relevante en garantizar una transición ordenada hacia una economía verde. Un ejemplo es el compromiso de Banco Santander, implicado desde hace años en la protección del medio ambiente y en la lucha contra el cambio climático».

El Santander afirma en este artículo que está comprometido con la protección del medio ambiente desde hace años. No obstante, la realidad es que el banco presidido por Ana Patricia Botín es una de las principales entidades financieras del mundo que financia proyectos y empresas que generan altos niveles de gases de efecto invernadero.

La propia Ana Patricia Botín, que en la COP25 ha afirmado que «el cambio climático es el mayor reto al que se enfrenta el mundo y exige tomar decisiones», es conocedora de la financiación de dichas empresas por el banco y, además, todos los años se le recuerda por diferentes accionistas en la Junta General.

En la Junta de 2018 Ana María Barreira López y Olaya Carlota Ruiz Bautista, directora y abogada del Instituto Internacional de Derecho y Medioambiente (IIDMA), recordaron a Ana Patricia Botín que el banco que preside financia «algunas de las mayores empresas del sector del carbón en el mundo, como CEZ en República Checa, PGE y Tauron en Polonia, RWE en Alemania, SGCC y SPIC en China o Marubeni Corporation en Japón».

Olaya Carlota Ruiz expuso que el Santander, a través de su banco polaco BZ WBK, financia empresas extractoras de carbón como ZE PAK, que se dedica a la extracción de lignito y a la generación de energía eléctrica con su quema en centrales térmicas, que ha recibido 50 millones de euros desde 2016. También acusó al Santander de financiar otras empresas polacas como PGE y ENEA que tienen planes de abrir nuevas minas de carbón y crear nuevas centrales térmicas. La Ruiz también manifestó que el Santander había suscrito bonos del Grupo Minero Polaco en 2017 por más de 300 millones de euros junto a otras entidades.

En la Junta de 2019, Ana María Barreira afirmó que la política en materia de energía del Santander «no contenía criterios claros que impidiesen financiar a los clientes en los sectores de la minería del carbón y la producción de electricidad con carbón, a pesar de que varios bancos europeos ya habían adoptado tales criterios». También expuso que, conforme al informe Banking on Climate Change, el Santander había destinado 14.973 millones de dólares a proyectos relacionados con combustibles fósiles desde el Acuerdo de París de 2015.

En esa misma Junta de 2019, intervino Jakub Jerzy Gogolewski que manifestó que el Santander figuraba como «el segundo financiador más grande de combustibles fósiles en Europa» y se refirió a las empresas polacas PGE y ZE PAK a las que el banco seguía financiando. También preguntó cuándo haría pública su estrategia para eliminar su exposición a todo el sector de combustibles fósiles que competidores “como BBVA, y otros bancos europeos como ING, ya tenían”.

En definitiva, Ana Patricia Botín, como la inmensa mayoría de ciudadanos del mundo, es consciente de la gravedad de las emisiones de gases de efecto invernadero que generan el calentamiento global y el cambio climático y, si no lo fuera, los accionistas se lo recuerdan en las juntas de accionistas. Pese a ello es el segundo banco mayor financiador de Europa con 14.973 millones de dólares entre 2016 y 2018 y continúa financiando empresas que se dedican a la extracción y quema de combustibles fósiles para la generación de electricidad produciendo el pernicioso dióxido de carbono y el humo negro que deriva en lluvia ácida.

El informe Banking on climate change: fossil fuel finance report card 2019 indica que en los años 2016 a 2018 los principales bancos, entre los que se encuentra el Santander, invirtieron 1,9 billones de dólares en compañías de combustibles fósiles. Según dicho informe, el banco cántabro habría incrementado de 2016 a 2018 en un 566% la financiación a empresas que extraen gas y petróleo en el Ártico.

El mismo informe expone que el Santander en 2016 no financiaba la extracción de petróleo mediante “fracking” y comenzó a hacerlo en 2017 duplicando la financiación en 2018. A su vez, la financiación del Santander a compañías de exportación e importación de gas natural licuado se incrementó un descomunal 1.783% de 2017 a 2018. En cuanto a la financiación de compañías mineras de carbón el Santander la duplico del 2016 al 2018.

Da la sensación de que el Santander y sus principales dirigentes van conformando planes de negocio en base a las epifanías de su presidenta quien, como Saulo de Tarso camino de Damasco, descubrió un día que era feminista y al otro que también era ecologista. La realidad es que, después de cada campaña de imagen y marketing protagonizado por Ana Patricia Botín, el Santander anuncia un nuevo producto relacionado con los descubrimientos de su presidenta. Tras anunciar su supuesto feminismo, el banco cántabro anunció un fondo de inversión orientado a mujeres emprendedoras; tras la grabación del programa con Jesús Calleja en Groenlandia, Santander anunció la emisión de bonos verdes.

Sin embargo, la realidad siempre va más allá del marketing y, mientras Ana Patricia Botín hablaba del empoderamiento de la mujer o criticaba el peaje laboral que deben pagar las mujeres por ser madres, su banco despedía sin ningún tipo de piedad a madres jóvenes con hijos que estaban haciendo uso de su derecho a la reducción de jornada. La realidad es que el Santander habla de ecologismo y de lucha contra el cambio climático mientras va de la mano en Brasil de Bolsonaro, un negacionista convencido del calentamiento global. En México, por ejemplo, el banco está inmerso en la implementación de un megaproyecto de construcción y financiación de viviendas que generará altas emisiones de gases a la atmósfera, según distintas fuentes consultadas por Diario16 en México.

Por tanto, con estas cifras, ¿puede el Santander afirmar que es un banco comprometido con la lucha contra el cambio climático? Evidentemente, no, puesto que, la propia entidad podrá colegir que emite poco carbono a la atmósfera. Sin embargo, si está financiando por otro lado a empresas que superan los máximos exigidos, ¿una mano lava la otra? No.

El Evangelio de San Mateo afirma lo siguiente: «Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis». En conclusión, por sus hechos los conoceréis.

¿Por qué no piden los barones del PSOE la abstención de Ciudadanos?

Los barones díscolos del PSOE andan mustios porque Pedro Sánchez ha entablado conversaciones con ERC. Conversaciones democráticas, como ha recordado la vicepresidenta Carmen Calvo, de las que no tienen conocimiento y desearían que les contasen todo pues ellos dos, y sólo ellos dos, son muy mucho españoles y conservadores de las esencias felipistas del nacionalismo reformista. Es cierto que a muchas personas del ámbito del PSOE les puede resultar un tanto antipático tener que hablar con ERC. Al fin y al cabo se les ha inculcado desde los medios de comunicación de la clase dominante que los independentistas quieren destruir España y dejarles en la inmundicia. También les resultaba antipático pactar con Podemos y lo han aceptado con un porcentaje del 92%. Por mucho que molesten las negociaciones en sí, siendo conscientes de que no se pondrán en peligro los principios constitucionales, tampoco encuentran otra alternativa que procure la investidura del candidato del PSOE.

Emiliano García Page y Javier Lambán han hablado de sus problemas con la vaselina, del asco que les produce pactar con ERC, de la defensa del españolismo identitario y casposo de “una grande y libre”, de todo menos de lo que deberían haber hablado. El manchego sí ha pedido al PP que se abstenga para devolver el favor que, tras el golpe de partido, las baronías le hicieron a Mariano Rajoy. Pero no se les ha escuchado hablar de la abstención de Ciudadanos, algo que, dado su verborrea constante para que los medios de la derecha les encumbren como “verdaderos socialistas”, deberían pedir día sí y día también. Han propuesto grandes pactos entre PSOE, PP y Ciudadanos para garantizar estabilidad (¿Alguien sabe cómo han sacado esa conclusión salvo de la clase dominante?) y pactos de Estado. Pero poco más que eso, lo cual denota bastante por donde va su mentalidad, que es la misma que está hundiendo a la socialdemocracia en la Europa continental.

¿Por qué no piden la abstención de Ciudadanos? Porque eso supondría avalar el acuerdo con Unidas Podemos, algo que les parece tan detestable como negociar con ERC o el PNV. Si Ciudadanos se abstuviese y Sánchez sumase a la mayoría de regionalistas más el PNV sería investido presidente. Ocurre que Inés Arrimadas ya ha dicho que no, que lo que hay que hacer es sumar los 221 diputados de los tres partidos “constitucionalistas” y ya. Nada de populistas de un lado u otro del espectro político, ni obviamente secesionistas. García Page y Lambán podrían presionar a Arrimadas, y dejar de querer ficharla (algo que sí que ha molestado a la militancia del PSOE) para impedir que los catalanes sean fundamentales en la investidura, pero no lo harán porque piensan igual que la dirigente naranja, tan odiosos son los independentistas como Unidas Podemos. Ellos dos que son muy mucho españoles, muy monárquicos, muy de incienso y sotana, no pueden permitir que un partido de corte socialdemócrata radical (no es más que eso Podemos) pueda poner en cuestión algún aspecto de la dominación existente en España.

Piden la abstención del PP para evitar otras alianzas si fuese posible y de no serlo comparten con la derecha que se acuda a nuevas elecciones, eso sí, pedirían en su momento que no fuese Sánchez el candidato por haber perdido varias investiduras. No es que hayan apoyado mucho ellos dos al secretario general de su partido, pero les gusta hablar lo que luego no hacen en el Comité Federal o no permiten que se haga en sus comités regionales respectivos. Saben que los medios de la derecha mediática (casi todos) son altavoces para sus soflamas nacionalistas que les ayudan a esconder sus propios errores de gestión en sus respectivas comunidades (si Lambán gestionase bien ¿habría surgido Teruel Existe?, por ejemplo). Saben que lo mismo que dicen hoy es lo que obligaron a Sánchez a admitir en el famoso comité federal de 2015, las líneas rojas de Podemos e independentistas. Saben que si Sánchez pactase con el PP y Ciudadanos acabaría cayendo en una derrota escandalosa y así ellos dos podrían hacerse con el poder de todo el partido. Saben que con este discurso la clase dominante les dará altavoz y buena mesa durante unos cuantos años. Saben que la crítica siempre es buena pero hacerla todos los días es de porculeros. Saben que su jugada no es ganar algo hoy sino mañana. Lo que no saben es que igual mañana no tienen jugadores que utilizar.

¿Por qué no piden, en resumidas cuentas, la abstención de Ciudadanos haciendo presión en el partido que puede impedir el acuerdo con ERC? Porque comparten la misma visión que la formación naranja y están a la espera de pescar en el río del PSOE cuando haya llegado al nivel de “metástasis”. Prefieren ver al PSOE hundido y defenestrado antes que gobernando y consiguiendo traer a ERC a la senda de la constitucionalidad. Son tan nacionalistas como los catalanes o los vascos y eso acaba aflorando. No es lo social sino lo nacional lo que les enfada. No es lo social sino lo sistémico lo que les mueve. Son la fracción nacionalista incrustada por la clase dominante en el PSOE y actúan en consecuencia. No piden ni pedirán la abstención de Arrimadas porque ni quieren a ERC, ni quieren a Podemos. A los primeros por principios y a los segundos por ideología. Parece que el “cuanto peor mejor” del marianismo ilustrado también les gusta a estos dos dirigentes.