sábado, 3 enero, 2026

Cotarelo instaura la República Catalana de los Consejos

Ramón Cotarelo ha sido siempre un tipo peculiar. Sus compañeros de la Universidad pueden dar prueba de ello, al igual que miles de alumnos que han pasado por sus clases (como quienes esto suscriben en licenciatura y doctorado). Una peculiaridad que va unida al genio para el análisis politológico, donde ha sido, es y será siempre un maestro. Verle ahora defendiendo con una fe inquebrantable la independencia de Cataluña puede ser extraño, ridículo u óptimo según a quien se pregunte, pero lo que es seguro es que lo hace firmemente convencido.

¿Qué hay detrás de ese apoyo? Instaurar el régimen más democrático posible, desanclado de las estructuras de poder del régimen borbónico y más allá del nacionalismo racial de algunos iluminados del otro lado. Ayer, frente al Parlament, Cotarelo estaba instaurando la República Catalana de los Consejos, la República Catalana, para que nos entendamos, formada desde la propia base del movimiento independentista sin prestar lealtad a formación política alguna. Una República espartaquista rememorando a Rosa Luxemburg y a Karl Liebknecht, algo que conoce de sus años mozos de lucha antifranquista (y de escisiones a cual más pura en la izquierda). Un cambio en lo ideológico que va más allá de lo que digan en Waterloo o en sede parlamentaria. Una construcción de las personas desde la formación de distintos consejos independentistas. Si escuchan el video entenderán esto que les contamos.

 

El viejo profesor ha tomado la máxima consejista de “Socialismo o Barbarie” para transformarla en “Independencia o Barbarie”, donde la barbarie es seguir subyugados al Estado español. Las estructuras del franquismo persistente, la corrupción generalizada de los partidos del régimen y la clase dominante que sólo mira por sus intereses (como es obvio) vienen impidiendo, tal y como ha expresado Cotarelo en diversas ocasiones, la libertad de los pueblos hispánicos. No de sus élites, sino de los pueblos colectivamente considerados. El yugo franquista que persiste en la visión general del mundo de los españolistas impide que las personas puedan decidir por sí mismas (autodeterminarse) como pueblo. Incluso, como ha dicho en alguna ocasión, desde los partidos de las derechas parecen no querer ni que las personas piensen en términos distintos a lo que las élites culturales de España ha determinado que debe pensarse. Nada mejor que una República independiente pero que no caiga en los mismos errores del Estado opresor piensa en profesor.

Ni con Puigdemont, ni con el Borbón sino una Cataluña libre e independiente que decida desde la base, de forma democrática, su propio destino. Así, y esta es la segunda parte que entendemos está detrás de las posiciones de Cotarelo, el régimen narcotizante del 78 caerá por su propio peso. Se hundirá el sistema político que impidió expresarse al pueblo en 1978, que hubo de sufrir persecución y muerte en los años de la sacro-santa transición (más de 200 muertos de personas de izquierdas) y, tal vez, resurja de sus cenizas una República donde quienes hoy se quieren ir participen en igualdad con los demás pueblos hispánicos. Significa matar la España histórica (de la historia oficial claro) para salvar la España de los pueblos libres. Una república consejista porque lo de soviética como que ya no se lleva, pero en lo íntimo igual tampoco le desagradaría al profesor que así se llamase. Eso sí, sin culto a la personalidad (como parece hacerse con Puigdemont), ni doctrina única, ni partidos políticos, ni burocratización… algo más de base como fueron los soviets al comienzo.

¿Socialdemocracia vs Socialismo Democrático o viceversa?

Algunos políticos parecen tener roña en las orejas y no escuchan ni  atienden el clamor de la ciudadanía.  Pero no voy a centrarme hoy en la ingobernabilidad que me inquieta, sino más bien en las corrientes de opinión en el campo del izquierdismo, desde el punto de vista de mi militancia activa crítica, que puede molestar a más de un dirigente.

Con ánimo de polemizar y crear debate, entro directamente en materia, pues pienso que la teoría política del “Socialismo Democrático” debe basarse en una economía donde la propiedad y administración de los grandes medios de producción estén democráticamente al servicio de la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos para avanzar hacia la igualdad, la libertad y la justicia.

El “socialismo democrático”, aunque es de la misma familia que la “socialdemocracia”, el “estalinismo”, el maoísmo y otros sucedáneos, tiene diferencias con los demás modelos y he aquí la permanente controversia de las izquierdas.

El objetivo es conseguir  un nuevo modelo alternativo al actual sistema capitalista en el cual exista una verdadera democracia participativa a todos los niveles, en lo político, social, económico y  cultural, pues las nuevas tecnologías nos permitirían tomar las decisiones democráticamente desde las bases.

Existen diversas fórmulas que plantean los teóricos del socialismo que buscan el camino para la transformación social a través de la conquista del poder por la clase trabajadora e iniciar el avance al socialismo, pero resumiendo la cuestión se concentran en dos:

  1. Una vía revolucionaria violenta, que ha sido el modelo seguido históricamente para derrocar al capitalismo.
  2. La posibilidad de encontrar una vía revolucionaria NO violenta, democrática y participativa, para superar y reemplazar al capitalismo.

Cada vez que las masas han conquistado el poder con el modelo A) la historia demuestra que ese modelo ha degenerado y ha sido imposible aplicar el “Socialismo Democrático”, convirtiéndose más bien en “Dictaduras contra el Proletariado” para luego sucumbir ante las presiones del imperialismo que representa la Dictadura del Capital. Algunos países que resisten todavía,  están cercados por el imperialismo, como Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, etc.

También algunos modelos basados en la “socialdemocracia” han sido atacados violentamente por el capitalismo,  aunque en ocasiones han gobernado con posibilidades de hacer ciertas reformas avanzando progresivamente, cuando las masas en acción les han apoyado, pero nunca han rebasado el marco del modelo capitalista.

Esos “modelos socialdemócratas”, cuando se ven frenados en sus reformas por las crisis capitalistas y no están preparados para romper con el sistema para superarlo, entran en decadencia y quedan atrapados sin poder superar las contradicciones del capitalismo, al sucumbir ante las derechas y  pactar con ellas.

El debate consiste en si es factible construir un sistema distinto al Capitalismo, a la Socialdemocracia,  al Estalinismo, al Maoísmo…  que son los modelos antagónicos fracasados, porque en realidad, la socialdemocracia es utilizada como muleta del sistema burgués y aunque en algunos países nórdicos como Suecia, Noruega, Finlandia… han alcanzado un alto grado de desarrollo del  Estado de Bienestar, fueron incapaces de extenderlo dando pasos atrás y adelante en la órbita del capitalismo.

Teóricamente es necesario continuar el debate para indagar métodos y fórmulas que nos permitan explorar si sería posible desarrollar fuerzas democráticas, que potencialmente están, llamado el factor subjetivo, basado en el Internacionalismo, pues son los millones de asalariados que componen la inmensa mayoría de la sociedad (pero que actualmente carecen de dirección y organización, suficiente y necesaria,  para unirse en la acción)  en contraposición al número minoritario de capitalistas que controlan la abrumadora riqueza acumulada, fruto de las plusvalías arrancadas durante cientos de años a los asalariados.

La dialéctica enseña que las situaciones son proclives a cambios,  repentinos o lentos,  a través de luchas solidarias, como las que hemos visto en Hong Kong, derrotando al Gobierno forzado a retirar la Ley de Extradición, o como podría pasar con la Huelga que se ha convocado por grupos Ecologistas y el S.E. a los que se han unido miles de organizaciones del mundo,  para el 27 de este mes de septiembre, contra el Cambio Climático.

Serían necesarias muchas luchas  sostenidas y potentes por las cuestiones sociales y  cambios profundos que nos permitiese avanzar hacia el  “Socialismo Democrático”, sin los traumas históricos de otras experiencias terribles. Como por ejemplo el Golpe de Franco contra la República  o el Pinochetazo en Chile, cuando Salvador Allende, socialista marxista honesto y valiente  se jugó la vida por su pueblo aquel dramático 11 de Septiembre,  tras el triunfo democrático, cuando quiso construir el Socialismo por las urnas para aplicar un programa a favor de los pobres y el fascismo  Golpeó.    

Existen corrientes de opinión como Izquierda Socialista, Izquierda Anticapitalista, Izquierda Revolucionaria, Izquierda Andaluza, Corriente Marxista, etc… que vienen apostando por el “Socialismo Democrático”, que debiera basarse en un análisis correcto de la realidad, una estrategia adecuada, un método democrático, una práctica formativa y un programa de transición que contemple las acciones a llevar a cabo por las masas en lucha porque “el socialismo será obra de la clase trabajadora o no será”, como dijo el clásico.

La formación o educación para el socialismo es fundamental, ampliando la cultura hacia los valores superiores de una nueva sociedad solidaria y fraternal, para también comprender científicamente la economía y demás materias, que tienen que representar asimismo,  una alternativa a la educación burguesa.

Ésta NO enseña al niño a entender, comprender y saber en libertad, sino que el objetivo de esa educación dentro del sistema capitalista es domesticarlo desde la infancia y que “aprenda a obedecer” para poder explotar y oprimir al futuro asalariado en la docilidad, el acatamiento y creer en supersticiones antes que en la ciencia crítica. Le aplican luego la política del terror,  a perder el puesto de trabajo,  siendo represaliado o apaleado por las fuerzas represivas, al servicio de la Patronal,  cuando reclama sus derechos.

Desde niño se nos domestica y de mayor se nos explota durante 30 a 40 años de vida laboral;  luego jubilado, nos dicen durante el resto de nuestra existencia,  que no queda dinero para pagar la pensión, mientras ocultan o niegan que nos han estado robando durante toda la vida y los recursos los tienen atesorados unos cuantos archimillonarios, que en realidad son los verdaderos grandes ladrones de guante blanco, pues las competencias que se auto/conceden, a través del dominio del Estado Burgués,  estriba en violar permanentemente las leyes, con evasiones fiscales, quiebras fraudulentas, economía sumergida, trata de blanca, tráfico de drogas y demás artilugios corruptos que benefician a la Banca y al Gran Capital.

La persona que se considere Demócrata y a su vez Progresista,  Socialista o de Izquierdas, tiene que seguir luchando por un verdadero “Socialismo Democrático”, que sería posible alcanzarlo desarrollando una economía que funcione al servicio de la población y no de las multinacionales y grandes grupos que controlan la producción para obtener beneficios privados y no pueden actuar de otra forma bajo el capitalismo, porque contradice su lógica.

El objetivo del “Socialismo Democrático” tiene que ser satisfacer las necesidades humanas; eso es imposible bajo el sistema capitalista y su lógica perversa de su competencia feroz, que no duda en desatar guerras, ocupaciones, golpes de estado y lo que les haga falta, para continuar con su modelo sanguinario, caduco y enfermo de explotación y opresión.

Es preciso reconocer, que los cambios necesarios serán imposibles  sin la aplicación de la ciencia y los nuevos descubrimiento tecnológicos, para llevar a cabo la planificación científica de las grandes palancas de la economía, que deberán estar basadas en la Gestión Democrática de la Banca, los Latifundios y los Monopolios  que tendrían que pasar bajo control democrático a propiedad social, orientados al bien común y al desarrollo armonioso de la producción para el bienestar,  con bases tendente al cooperativismo y la economía social, eliminando el sistema de los oligopolios, los saqueos al Estado y la corrupción, de lo contrario, el “Socialismo Democrático” seguirá siendo una utopía, aunque sabemos que el Cambio Social es hoy más necesario que nunca.

Teóricamente las Derechas defienden al mundo del capital, con su “libre mercado” de explotación y opresión;  las izquierdas debemos defender al mundo del trabajo, con nuestras legítimas aspiraciones de emancipación, igualdad, fraternidad, solidaridad  y libertad.

Está científicamente comprobado que los capitalistas son menos numerosos que los trabajadores, que somos la abrumadora mayoría de la sociedad y si nos organizamos y unimos como ellos hacen, les podríamos vencer democráticamente.

Tanto desde la filosofía de la  lógica formal como desde la filosofía dialéctica materialista, si la Democracia es el Gobierno del Pueblo, por el Pueblo y Para el Pueblo, ¿Cómo se puede admitir  que una minoría, domine a la mayoría, nos explote, nos oprima, nos engañe y tengan la desfachatez de seguir insistiendo que eso es una “Democracia”? ¿Acaso no se oculta bajo esa careta de “Democracia Burguesa”,  la dictadura de los capitales?

Cierto que existe un gran número de trabajadores que votan derechas… SI, demasiados hay, pero habría que analizar las causas. ¿No será que la educación y la ideología que se les imparte son solo para que aspiren a ser capitalistas? ¿No será que asumen acríticamente la filosofía de  “libre mercado” como la única y mejor posible? ¿Cómo se puede defender el “libre mercado”, por esos llamados “liberales”  y cuando la economía capitalista colapsa, acudir al Estado para rescatarla? ¿Han hecho algunos burgueses la prueba de ir al mercado “sin dinero y sin tarjeta de crédito” a ver lo que pueden comprar para mantener una casa, por ejemplo con una pensión o un salario de 900 euros al mes en “su libre mercado”? ¿De qué libertad de mercado nos hablan y qué clase la puede disfrutar plenamente?

La causa principal de que tantos trabajadores voten a las derechas y sean sumisos, la desarrollaba Marx en la “Teoría Marxista de la Alienación”.  Muchos asalariados asumen la lógica del capital y en realidad se encuentran “alienados, enajenados…” sometidos a la ideología y las políticas insuficientes que desarrollan gobiernos de derechas (o reformistas) y por rechazo o indignación, pasan a votar a partidos contrarios a sus intereses o se abstienen, beneficiando a la clase dominante indirectamente. 

Admitamos que es un error ese comportamiento pero también tendrán más responsabilidades las Direcciones Izquierdistas que se dedican continuamente a criticarse y destrozarse mutuamente, cuando en realidad deberían aplicar un buen método pedagógico y formativo con un discurso claro para combatir y desmantelar las mentiras, las contradicciones y  abusos de las Derechas.

Los errores de las Direcciones de izquierdas son la causa de que sigan avanzando estos “Trifachitos” aquí y en toda Europa, cuando de lo que debiera tratarse es de convencer con argumentos, datos y cifras, de la necesidad de organizarnos mejor para luchar por el “Socialismo Democrático”.

Para ello, es preciso luchar y defender un programa genuinamente “Socialista y Democrático”, dentro y fuera del PSOE, dentro y fuera de Unidas Podemos y demás partidos. Asimismo, dentro y fuera de sindicatos y organizaciones sociales, ecologistas, pensionistas y movilizando a la juventud, llamando a la organización y al encuadramiento,  para que,  allá donde se encuentre un asalariado, un jornalero, un estudiante o cualquier persona, que se sienta de izquierdas,  socialista, comunista, anarquista o simplemente progresista, se una a la causa defendiendo también la unidad de las izquierdas porque bajo el capitalismo no hay salida para la Humanidad y las derechas no nos regalarán nunca nada, sino que vendrán de nuevo los recortes, la austeridad y si los dejamos podrían intentar restaurar el antiguo régimen franquista, que todavía vienen reclamando impunemente y haciendo apología de la violencia. ¿Qué ocurrirá si no cambiamos las estructuras podridas del capitalismo?

El establishment quiere cargarse a Pedro Sánchez

Creemos haber escrito este mismo artículo no hace más de dos años o estamos viviendo en “El día de la marmota”, pero no ha sido la primera y parece ser que no será la última vez que desde la clase dominante quieran llevarse por delante al secretario general del PSOE Pedro Sánchez. Hace dos años por no ceder y abstenerse para que gobernase M. Rajoy y en esta ocasión no se sabe bien por qué.

No hay nada en la acción de Gobierno que intimide al poder instituido; las propuestas pergeñadas para intentar atraer a Podemos hacia un pacto programático son bastante suaves, socialdemócratas pero suaves; el propio presidente en funciones no es que se prodigue hablando y haya tocado algún resorte que no debería según la clase dominante. Parece ser, entonces, que el peligro de nuevas elecciones y que no las ganase el trifachito estaría en la cabeza del bloque en el poder.

Decía Enric Juliana que la salida de tono de Juan Luis Cebrián y las palabras de antes de ayer de Felipe González indicaban una contradicción en el bloque dominante como se decía antes. Contradicción no ha existido en el bloque en el poder (que es como se decía) y la fracción dominante (esa parte de la clase poderosa que manda más que el resto de los integrantes de la misma) ya mostró que quería acuerdo Ciudadanos-PSOE que no ha sido posible por la negativa de un ensorbebecido Albert Rivera. Y no hay contradicción, aunque sería mejor decir disputa, en la clase dominante porque hace tiempo llevan presionando al presidente en funciones para que pacte con alguien, incluso con Podemos.

No hay contradicción, ni hay disputa, simplemente han comenzado a mover los peones sobre algo que hace tiempo está en los mentideros madrileños, en caso de llevarnos a nuevas elecciones presionarán para que el PSOE cambie el candidato, al que echarán todas las culpas del fracaso de las negociaciones. Lo que sí es paradójico o sorprendente es que desde el establishment ahora se apoye a Pablo Iglesias y Podemos cuando no hace muchos meses querían destruirlos. Ahora apoyan hasta las campañas contra otros partícipes de Unidas Podemos, como la existente para silenciar a Alberto Garzón y su gente, o como la maniobra que carece de apoyo por la base contra la anticapitalista Teresa Rodríguez. Hasta entrevistan al secretario general del PCE, Enrique Santiago, a quien debían conocer tres hace tres semanas para dar cobertura al posicionamiento de cargos de Iglesias. No es sólo el apoyo de Cebrián, Marhuenda, Anson y demás prebostes mediáticos, es la utilización de editoriales, de opinólogos y doxósofos, de portadas, de medias verdades, etc. Es un movimiento que va más allá del simple artículo de opinión de un alto representante de la clase dominante (recuérdese que Cebrián es parte del club Bilderberg), quien ha atizado hasta a Felipe de Borbón por irse de vacaciones como el presidente en funciones (aunque esta crítica sea comprensible en cierto sentido).

¿Qué ha hecho Podemos o Iglesias en este corto lapso de tiempo para que la clase dominante decida apoyarle en sus intenciones y comience a pedir levemente la cabeza de Sánchez? Pues salvo, la reunión que mantuvo con la CEOE antes de las elecciones, prácticamente nada, salvo malmeter contra el PSOE a nivel público e insultar por redes sociales a quienes defendían la posición oficial de Sánchez. ¿Por qué no son vistos por la clase dominante como un peligro entonces?

Lo primero porque lo programático parece que les importa poco o nada, como ha quedado demostrado, así que el programa de Gobierno sería el del PSOE prácticamente en su totalidad. En términos generales podríamos decir que Podemos se ha socialdemocratizado en un tiempo récord (a González le costó dos años al menos) y ya no se sitúan como un partido transformador, sino brioso. Han comprendido desde la clase dominante que no son más que unos bohemios burgueses que sólo quieren ser élite como la ideología dominante les prometía. Vamos que quieren mandar y de ahí que sólo pidan cargos.

Las “Razones para un Gobierno de coalición” de Cebrián son como una pistola puesta en la nuca del secretario general del PSOE. Una amenaza (con Rivera piensan ajustar cuentas en cuanto puedan) para que acepte darles los cargos que piden y eche a andar la legislatura, que es lo importante para ese bloque en el poder. ¿Por qué se preguntarán? ¿Qué interés tienen en que haya un gobierno PSOE-Podemos? En primer lugar el trifachito no está maduro para gobernar y se quieren quitar de en medio al “cuñado” que cada vez camina más hacia la extrema derecha o el neofascismo, que diría Miguel Urbán. En segundo lugar, pese a que las encuestas no les permiten abrazar algún tipo de esperanza a las derechas respecto a gobernar, no quieren en la clase dominante que sean los partidos de derechas los que estén en el gobierno cuando llegue la pronta crisis. No quieren tener a los suyos en el Gobierno para que el pueblo tome conciencia de cómo les están engañando otra vez y les dé por pensar en una alternativa al capitalismo desaforado actual. Por eso las palabras de González en la entrevista del domingo diciendo que había que haber hecho las cosas de forma distinta respecto a la crisis de 2008 son un indicador de por dónde van los tiros. Prefieren a un socialdemócrata o a un liberal con preocupación social para pasar el trago de la nueva crisis y probar otras fórmulas de sostener un sistema que se cae a pedazos. Y en tercer lugar, si funcionase bien, la clase dominante seguiría acumulando riquezas y desposeyendo lo público en su favor. Si saliese mal tendrían a los suyos preparados para mandar. Una especie de préstamo del poder por un tiempo a los bohemios burgueses de ambas formaciones.

Toda esta estrategia depende solamente de una persona, Pedro Sánchez, aunque a Iván Redondo le tienen en el punto de mira también. A este no sólo desde la clase dominante, por no hacer lo que ha ido pregonando que conseguiría por diversos mentideros del poder, sino desde el propio partido a que tiene abandonado hasta en lo más simple como es convocar el Comité Federal para debatir y aprobar si fuese necesario la estrategia y el acuerdo programático. Y al depender de una sola persona y su equipo le estén acribillando día sí, día también. Como hacen con Adriana Lastra o cualquiera que medio defienda la postura del PSOE. Empezaron por los medios más escorados a la derecha (casi todos), ahora están en los del centro derecha y pronto comenzarán desde el centro izquierda a pedir la cabeza de Sánchez, De hecho, para que vean que las conexiones en el establishment funcionan, desde Podemos sus portavoces ya vienen avisando que, de ir a nuevas elecciones, el PSOE debería presentar otro candidato o candidata. No dan puntadas sin hilo y no piensen que los dirigentes de Podemos no se relacionan con la clase dominante (estarían encantados con ser parte, aunque sean unos simples títeres), bien al contrario se reúnen a escondidas tanto como puedan hacer desde el Gobierno. Total, George Soros paga la fiesta si hace falta.

La elección de un hombre de Ana Patricia Botín para presidir el Popular no fue casual

En artículos anteriores hemos conocido los hombres que tuvieron importancia en la vida profesional y personal de la presidenta del Banco Santander, sobre todo Emilio Saracho y Jaime Castellanos. No hay que olvidar que, por ejemplo, Enrique Casanueva, el hombre con el que trabajó Ana Patricia Botín junto a Saracho en su primera aventura en la banca de inversión (Banco Santander de Negocios), fue quien sustituyó al ex presidente del Popular en JP Morgan y que fulminantemente cesado de su cargo una vez que la sexta entidad financiera fue resuelta y adquirida por el banco cántabro por un euro. Este hecho podría confirmar que el encargo que le hizo Saracho a JP Morgan para vender el Popular era una patraña, en conflicto de interés evidente, ante el que las autoridades no hicieron nada.

Años después, los hombres y los nombres del pasado profesional de Ana Patricia Botín, volvieron a la escena porque tuvieron un papel muy importante en la ruina de más de 305.000 familias por la resolución del Popular y su posterior venta al Santander por un euro.

No fue casual, de ningún modo, la elección por parte de Reyes Calderón de Emilio Saracho para ser la persona que sustituyera a Ángel Ron al frente del Banco Popular. Tal vez pensó que sería un hombre leal al grupo de consejeros encabezados por Antonio del Valle y ella misma. Sin embargo, lo que tal vez no supieran ni analizaron fue la relación entre Saracho y el Santander o la complicidad personal entre la presidenta del Santander y el entonces vicepresidente mundial de JP Morgan. De igual modo, tampoco fue casual que Saracho comunicara en los días finales del verano de 2016, en una cena de íntimos celebrada en El Escorial, que volvía a España para presidir el Banco Popular.

Hacía pocos días que se había producido la primera reunión entre Reyes Calderón y Antonio del Valle y, sin embargo, según ha reconocido varios de los protagonistas de la operación diabólica, los contactos entre el entonces vicepresidente de JP Morgan no se produjeron hasta varios meses después y a través de un headhunter (cazatalentos, profesional de selección de altos ejecutivos).

Hay que tener en cuenta un hecho importante que se produjo apenas 60 días antes de esa cena en El Escorial: el Brexit, un hecho que fue capital para que se iniciara la Operación Washington, de la que ya hemos escrito en estas páginas.

 

Creemos que los datos de la JUR deberán conducir a la anulación de la resolución. Como no es un proceso reversible, por todo lo que ha hecho Santander y lo que han consentido las autoridades del Estado español y la UE, esto se encamina a una reparación del daño.

Rivera no descarta acuerdos con Vox si hay elecciones

Tras su huida veraniega en la que no ha dado señales de vida, Albert Rivera ha vuelto a hablar sobre los problemas de España y también los de Ciudadanos. En una entrevista con El Mundo, el líder de la formación ha definido su proyecto como un partido liberal del que se siente “orgulloso” y que concibe como “el mejor preparado en estos tiempos”, ya que, a su juicio, “el liberalismo es el mejor antídoto contra nacionalismos y populismos”.

“El liberalismo es la ideología de la globalización. La gran división ideológica del siglo XXI se fija entre favorables o contrarios a la globalización. El debate en Europa no es si eres más o menos socialista o conservador, sino si eres proteccionista o si crees en la globalización, en el libre comercio”. Hasta ahí, Rivera parece tener claro lo que es ser un liberal a la europea centrado, moderno y civilizado. Sin embargo, cuando el entrevistador le pregunta sobre si seguirá pactando con Vox y si formaría una coalición a tres junto a PP y el partido de Santiago Abascal para gobernar España, el presidente de Cs no se moja, da largas, esquiva la cuestión, se pone de perfil y prefiere pasar palabra. “Es más funcional hacer gobiernos de coalición a dos, que ya es difícil, que una amalgama de tres o más”, se limita a decir Rivera en un claro ejercicio de escapismo político.

El problema es que cada vez parece más claro que el líder de Ciudadanos tiene dos caras: ese supuesto rostro liberal y amable que quiere vendernos públicamente y otro mucho más adusto, oscuro, feo, el del político autoritario que no le hace ascos a la foto de Colón, al abrazo con los falangistas, al pacto con la ultraderecha española. Todos en Europa –desde periódicos influyentes como The Guardian hasta sus compañeros de filas en el Parlamento europeo− le han dicho ya por activa y por pasiva que esa ambigüedad en realidad es una peligrosa contradicción y le aconsejan que corrija ese tic neofalangista que le sale a todo español de derechas porque lo lleva interiorizado dentro de sí mismo. Rivera quiere pasar por un renovador, un moderno, un europeo pacífico y atemperado que pretende superar la dialéctica de “rojos y azules” para centrarse en los problemas reales de los ciudadanos, pero a la hora de la verdad es un patriota tradicionalista que va pactando en secreto por los hoteles de Madrid con los nostálgicos de Franco, con los africanistas montaraces, con los fanáticos del brazo en alto que sueñan con la vuelta al pasado, al blanco y negro y al 36. A Rivera se le llena la boca de críticas e insultos hacia los golpistas catalanes (que no han matado a nadie) pero se abraza a aquellos que justifican otro tipo de golpismo mucho más violento: el que nos llevó a la guerra civil y a un millón de muertos.

La prueba de que Rivera no va a cambiar es que no descarta que su partido vote leyes junto a la formación que dirige Abascal, ya que entiende que “legislar es ponerse de acuerdo”. Lástima que siempre termine poniéndose de acuerdo con los mismos, con los que no debe, con los del brazo en alto y El novio de la muerte. Al presidente de Cs solo le nace un reproche contra Vox: cuando dice que hay cosas que propone el partido verde en materia moral y de libertades que le parecen “pasos atrás”, en clara alusión a las políticas machistas, homófobas y racistas que pretende implantar la ultraderecha en España. Pero no deja de ser un bonito eufemismo llamar “pasos atrás” a lo que simple y llanamente es una vuelta, con todas las de la ley, a las cavernas, al patriarcado y a la mujer de su casa sumisa con su marido.

Eso sí, cuando a Rivera se le pregunta sobre las salidas de Roldán y De la Torre de Cs por graves discrepancias con la dirección del partido no las entiende como una “cuestión de lealtades personales” sino de “lealtad a un proyecto”, ya que el programa “sigue siendo el mismo”. Una pirueta dialéctica imposible, ya que los que se han ido lo han hecho desencantados con el timo de Rivera. Un hombre que es muy demócrata en campaña electoral, de puertas para afuera, pero que cuando llega el momento de la verdad se va de francachelas con lo peor de nuestra historia.

El Santander y la hipocresía con el cambio climático

La semana pasada conocimos que Ana Patricia Botín ha protagonizado un programa de televisión con Jesús Calleja en los glaciares de Groenlandia. La noticia fue publicada por sus medios afines y distribuida, a bombo y platillo, en Twitter e Instagram por la propia presidenta del Santander y Jesús Calleja.

Sin entrar en consideraciones de la campaña de imagen de la presidenta del Santander, ¿resulta hipócrita protagonizar un programa sobre el cambio climático y la desaparición de los glaciares cuando al mismo tiempo se está financiando a empresas que producen gases de efecto invernadero que causan el derretimiento del hielo y generan el calentamiento global?

Esa hipocresía es todavía mayor cuando Ana Patricia Botín, como presidenta del Santander, es perfecta conocedora de la financiación de dichas empresas por el banco y, además, todos los años se le recuerda por diferentes accionistas en la Junta General.

Es conocido que la quema de combustibles fósiles (carbón, lignito, etc.) producen dióxido de carbono y partículas en suspensión, conocido como «humo negro», que generan lluvia ácida y gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global y el cambio climático y contaminan el agua. La quema de combustibles fósiles se realiza de diferentes maneras y una de ellas es en las centrales térmicas para la generación de electricidad.

Existen multitud de informes científicos que afirman que la quema del carbón puede liberar al medio ambiente más residuos radioactivos en suspensión que las centrales nucleares, residuos que, además, se filtran a los acuíferos. Un informe publicado a finales de los 80 en la revista Science llegaba a la conclusión que las personas que vivían cerca de centrales térmicas recibían más radiación que los que lo hacían cerca de centrales nucleares.

Pues bien, según diversos informes, el Santander es uno de los bancos mundiales que más invierte en compañías de combustibles fósiles por encima de los 4.500 millones de dólares anuales con un total de 14.973 en el trienio 2016-2018.

Estos hechos y cifras no se le escapan a Ana Patricia Botín ya que diferentes accionistas se lo han manifestado en diferentes juntas de accionistas como las de marzo de 2018 y abril de 2019.

En la junta de 2018 Ana María Barreira López y Olaya Carlota Ruiz Bautista, directora y abogada del Instituto Internacional de Derecho y Medioambiente (IIDMA), recordaron a Ana Patricia Botín que el banco que preside financia «algunas de las mayores empresas del sector del carbón en el mundo, como CEZ en República Checa, PGE y Tauron en Polonia, RWE en Alemania, SGCC y SPIC en China o Marubeni Corporation en Japón».

La Olaya Carlota Ruiz expuso que el Santander, a través de su banco polaco BZ WBK, financia empresas extractoras de carbón como ZE PAK, que se dedica a la extracción de lignito y a la generación de energía eléctrica con su quema en centrales térmicas, que ha recibido 50 millones de euros desde 2016. También acusó al Santander de financiar otras empresas polacas como PGE y ENEA que tienen planes de abrir nuevas minas de carbón y crear nuevas centrales térmicas. La Ruiz también manifestó que el Santander había suscrito bonos del Grupo Minero Polaco en 2017 por más de 300 millones de euros junto a otras entidades.

En la Junta de 2019, Ana María Barreira afirmó que la política en materia de energía del Santander «no contenía criterios claros que impidiesen financiar a los clientes en los sectores de la minería del carbón y la producción de electricidad con carbón, a pesar de que varios bancos europeos ya habían adoptado tales criterios». También expuso que, conforme al informe Banking on Climate Change, el Santander había destinado 14.973 millones de dólares a proyectos relacionados con combustibles fósiles desde el Acuerdo de París de 2015.

En esa misma Junta de 2019, intervino Jakub Jerzy Gogolewski que manifestó que el Santander figuraba como «el segundo financiador más grande de combustibles fósiles en Europa» y se refirió a las empresas polacas PGE y ZE PAK a las que el banco seguía financiando. También preguntó cuándo haría pública su estrategia para eliminar su exposición a todo el sector de combustibles fósiles que competidores “como BBVA, y otros bancos europeos como ING, ya tenían”.

En definitiva, Ana Patricia Botín, como la inmensa mayoría de ciudadanos del mundo, es consciente de la gravedad de las emisiones de gases de efecto invernadero que generan el calentamiento global y el cambio climático y, si no lo fuera, los accionistas se lo recuerdan en las juntas de accionistas. Pese a ello es el segundo banco mayor financiador de Europa con 14.973 millones de dólares entre 2016 y 2018 y continúa financiando empresas que se dedican a la extracción y quema de combustibles fósiles para la generación de electricidad produciendo el pernicioso dióxido de carbono y el humo negro que deriva en lluvia ácida.

El informe Banking on climate change: fossil fuel finance report card 2019 indica que en los años 2016 a 2018 los principales bancos, entre los que se encuentra el Santander, invirtieron 1,9 billones de dólares en compañías de combustibles fósiles. Según dicho informe, el banco cántabro habría incrementado de 2016 a 2018 en un 566% la financiación a empresas que extraen gas y petróleo en el Ártico.

El mismo informe expone que el Santander en 2016 no financiaba la extracción de petróleo mediante “fracking” y comenzó a hacerlo en 2017 duplicando la financiación en 2018.

A su vez, la financiación del Santander a compañías de exportación e importación de gas natural licuado se incrementó un descomunal 1.783% de 2017 a 2018.

En cuanto a la financiación de compañías mineras de carbón el Santander la duplico del 2016 al 2018.

En consecuencia, queda completamente desacreditado el programa que ha protagonizado Ana Patricia Botín junto a Jesús Calleja en los glaciares de Groenlandia al quedar evidenciado que no es más que un simple «postureo» y una operación de imagen a costa del cambio climático, ya que el Santander continúa financiando a las empresas que producen dióxido de carbono y humo negro y causan el derretimiento de los casquetes polares y glaciares de Groenlandia y el Ártico.

Lo que realmente le importa a Ana Patricia Botín es su cuenta de resultados y, si para incrementarla, tiene que continuar financiando combustibles fósiles lo seguirá haciendo sin por ello dejar de prometer inversiones en sostenibilidad, transición energética, financiación limpia y cumplimiento normativo, afirmaciones que quedan muy bien en los voluminosos informes anuales pero que son sistemáticamente incumplidos, tal y como ha publicado Bloomberg mencionando al informe del grupo de expertos que forman «Carbon Tracker» que demuestra que esas promesas no se cumplen.

Como dice el refrán y la comedia de Lope de Vega «obras son amores y no buenas razones».

Senado: 2 millones de euros para taxis

El pasado viernes finalizó el plazo para la presentación de ofertas de la licitación del Senado para «servicios de transporte en taxi, urbano e interurbano, en la Comunidad de Madrid». En concreto, el objeto del contrato es «la adjudicación del contrato de servicios de transporte en taxi, urbano e interurbano, dentro de la Comunidad de Madrid, realizados a través de vehículos provistos de licencias de autotaxi expedidas por cualquiera de los Ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, de conformidad con lo dispuesto en el presente pliego y en el pliego de prescripciones técnicas», según se indica en el pliego de condiciones.

El valor del concurso es de 2 millones de euros para los próximos 5 años, es decir, 400.000 euros anuales que se gastarán los senadores en desplazamientos en taxi. Por tanto, miembro de la Cámara Alta dispondría de más de 7.500 euros para gastar en taxis, en base al precio licitado. «En el presupuesto se entienden incluidos todos los gastos que la empresa deba realizar para el normal cumplimiento de las prestaciones contratadas, como son los generales, financieros, beneficios, seguros, transportes y desplazamientos, honorarios del personal técnico a su cargo, de comprobación y encargo, tasas, licencias, visados, y toda clase de impuestos, tanto municipales como provinciales, autonómicos y estatales», se puede leer en el pliego de contratación.

Desde el año 2006, este servicio era prestado al Senado por Radio Taxi Madrid, a quien se le ha ido prorrogando el mismo hasta el límite legal de prolongación del contrato.

Según datos del Senado, los senadores se han gastado 740.000 euros en taxis desde 2016 hasta 2018.

 

Felipe González quiere salvar a sus amigos (capitalistas)

El “Pensamiento político de Felipe González”, así han calificado los escritores la entrevista que se le ha realizado en El País al expresidente del Gobierno de España. Felipe González en su salsa, con periodistas amables y amigos, desde su finca extremeña y haciendo lo que más le gusta en los últimos tiempos decir lo mismo que dicen los demás pero apropiándoselo. Algo que no es nuevo en el hombre que dirigió los destinos del país durante casi 14 años pues en su máximo esplendor ya se hablaba de un lenguaje maravalliano (por José María Maravall). Lo mismo que ha hecho en la entrevista que ayer nos ofrecieron, lo ha hecho desde que se retiró. Primero hablando de transiciones democráticas a los mexicanos, de terceras vías hacia el abismo a todo el que quería escucharle, de gobernanza global o del peligro de autodestrucción del capitalismo.

El expresidente del Gobierno se encuentra muy preocupado por el estado del Mundo, los problemas globales que acechan a toda la humanidad como en cambio climático, el descontrol capitalista o la ingobernabilidad existente entre los países. Los distintos lisonjeros han salido a loarle, no se sabe si por lo manifestado en la entrevista (nada nuevo), o por hacer la pelota a la directora del rotativo madrileño para que les aumente o les conceda columnas en el órgano oficial, nada de oficioso, de la progresía patria. En realidad el diario oficial de la bohemia burguesa y de los aspiracionales (por tomar la fórmula de Daniel Bernabé) y el que dictamina si se es un buen o mal intelectual progresista. Una preocupación que es cuando menos paradójica desde el propio titular entresacado de la entrevista: “El capitalismo triunfante está destruyéndose a sí mismo”. Al cabo de los años y de haber hecho abandonar al PSOE el marxismo y el socialismo, como ya contamos, González parece descubrir el materialismo histórico de Karl Marx, donde ya se advertía que la lógica capitalista llevaba a crisis periódicas y a la destrucción del propio sistema. Que el sistema no sea “sostenible desde el punto de vista socioeconómico” es algo que llevan siglos diciendo los intelectuales que a ello se han dedicado, pero González nos lo vende como si fuera un descubrimiento único. Y lo peor es que los entrevistadores se lo compran.

De ahí, de la falta de sostenibilidad socioeconómica pasa a la natural, al ecologismo pero lo que acaba por preocuparle mucho más es la destrucción del Orden Mundial. Lo que él cataloga de anomia internacional. Países que juegan desde un aspecto nacionalista, una Unión Europea a verlas venir, una lucha entre dos fuerzas globales mercantiles y militares (EEUU y China, aunque es curioso que no profundice en la influencia rusa en Europa) y una falta de principios y respeto de la organizaciones internacionales que los países se habían dado. Dice que EEUU controla algunos países europeos (se le olvida el control directo o indirecto de partidos en muchos de ellos) pero no se atreve a calificar de política imperialista pues sería renegar de su propio pasado como peso importante de la OTAN y las barbaridades que cometió, no contra el imperialismo soviético, sino dentro de los propios Estados europeos con las redes criminales para acabar con toda oposición de izquierdas (tipo Glaudio). Pero merece la pena analizar ese estado de anomia que nos dice González que se ha instalado en el orden capitalista.

El padre de la palabra anomia, Emile Durkheim, comento en su trabajo La división social del trabajo que el capitalismo conducía a la anomia social por su propia esencia. El individualismo del capitalismo, la competencia feroz o la acumulación constante de riqueza profundiza en las propias estructuras sociales para irlas carcomiendo hasta dejarlas vacías. Esto provoca que los lazos normativos que servían de pegamento social se destruyan y reine el individualismo donde sólo el interés propio más la fuerza del Estado para evitar que se maten las personas sean hegemónicos. No se ha llegado a ese reino ideal de los pensadores liberales/capitalistas (los utilitaristas querían algo de sociedad) donde lo máximo que se puede considerar es la sociedad civil (un entramado de organizaciones en defensa de sus propios intereses y controladoras del poder estatal), no la sociedad. Si se han percatado, los políticos actuales han asumido como propio ese lenguaje que enajena lo realmente social para hacerlo pasar por una estructura de poder como es la sociedad civil. Esa anomia si tomamos, siguiendo a Niklas Luhmann y su Teoría de Sistemas, a los países por subsistemas del sistema total, esto es como “sujetos” está también presente en el orden internacional porque la base del mismo es tan capitalista como en los Estados. Si el capitalismo destruye la normatividad estatal también lo hace con la internacional porque sigue su lógica inmanente.

A González le preocupa esto y se posiciona en el lado de los normativistas, esto es, los que hablan de Justicia Social o reglas para dar al capitalismo un rostro más amable pero que no contradicen, no ejercen en ningún momento la dialéctica, la base material del propio sistema, que en la finca se está a cuerpo de rey. Y al no tocar, ni raspar la base material de todo el entramado al final acaban participando, pues algo determina, no todo pero sí algo, en la construcción de la ideología dominante, la cual es individualista y ajena a toda normatividad. Sólo hay que escuchar a los neoliberales cómo abominan de cualquier control social, político o supraestatal. Boris Johnson y el Brexit no se explican sin hacer referencia a esta lógica del propio sistema, algo que olvida por completo Felipe González pues es parte del propio establishment sistémico. Es parte activa de la reproducción de las relaciones económicas e ideológicas del sistema constantemente, por eso no es extraño que, en contradicción con el deseo de una normatividad internacional y estatal, desee que Europa sea más tecnológica, que las personas sean más emprendedoras (individualismo) y que siga la acumulación de riqueza… pero de otra forma. Pura ideología dominante e incapacidad de observar que lleva en sí la contradicción del propio sistema.

Lo curioso es que se queja de la falta de normas en todos los niveles cuando él ha sido el impulsor en gran medida de esa anomia existente a nivel internacional. Es como si un asesino, que no se ha arrepentido de ello, nos diga cómo ha de ser el código penal, siempre lo pondrá de forma que él pueda seguir matando con menores penas. Quienes construyeron las bases del nuevo (des)orden mundial son culpables de lo que sucede. Dejaron al Imperio y al capitalismo sin freno y con toda la legitimidad del mundo para que el TINA (No hay alternativa en inglés) triunfase, mientras llenaban sus propias arcas con conferencias y asesoramientos diversos que incidían en reforzar la lógica del Capital. No fue otro sino González quien comenzó la concentración bancaria en España (¿recuerdan los bancos Atlántico, Bilbao, Vizcaya, Central, Hispanoamericano, Banesto, Caja Postal, Exterior de España, etcétera, que hoy ya no existen?), quien desindustrializó el país sin fomentar la alta tecnología sino que se le compraba a países como EEUU, Francia y Alemania (una forma de dar las gracias por la entrada en la CEE). Luego lo remataron Aznar, Rodríguez Zapatero y Rajoy, pero quien puso la base del cambio fue él.

Lo anterior no debe asustar si tenemos en cuenta que más que socialdemócratas González y Guerra eran en sí unos regeneracionistas, o unos nacionalistas como dijo la revista Time. Llegaron al gobierno con la intención de regenerar el país de años de atraso y llevar a cabo la revolución burguesa pendiente en España. De hecho el histórico militante socialista Luis Gómez Llorente (fundador entre otros de Izquierda Socialista) se apeó de la presencia institucional porque sabía que esas eran las intenciones del dúo andaluz. Normal que ahora la cúpula del PSOE y algunos de sus militantes vean con tan buenos ojos a Íñigo Errejón ya que está copiando el discurso de aquellos años de nacionalismo con tintes sociales. Sin duda hicieron buenas cosas para el país los gemelos socialdemócratas pero, a día de hoy, es paradójico que se quejen de todo aquello que se animaron a lanzar ellos mismos. González, de hecho, intenta robarse el lenguaje de autores marxistas como Immanuel Wallerstein hablando en el plano internacional del centro y la periferia y las periferias internas, cuando siempre han apoyado al centro y su imperialismo sobre una periferia que afectaba a España. Le parece mal lo hecho por la Unión Europea para salvar la última crisis, pero ahí abandona el método centro-periferia que le ayudaría a ver que si no se hizo de otra forma es porque le beneficiaba al centro y no a la periferia europea, donde Alemania y Francia sitúan a España e Italia pese a ser potencias económicas. O igual por eso.

El análisis de González, por tanto, es un conglomerado de todas las críticas que desde distintos puntos de la izquierda se viene haciendo al sistema capitalista. El expresidente lo mastica bien para regurgitarlo en forma de ideología dominante. Todo el discurso, que no el pensamiento, de González va encaminado a intentar volver a tiempos pretéritos con el avance tecnológico actual (se muestra pesimista respecto al control de la tecnológicas), a tiempos en los que las normas se cumplían en beneficio de los mismos pocos que ahora se benefician, pero había normas y el sistema no tenía fricciones sino que deambulaba contento y feliz hegemonizando todas las estructuras de la sociedad (provocando que todo se pudiera comprar y vender y generando la anomia). Quiere un capitalismo que beneficie a sus amigos sin tener que estar con constantes crisis económicas (que les hagan tener pérdidas millonarias en las bolsas mundiales), donde mande quien tiene que mandar (EEUU y UE), o donde la democracia burguesa no de paso a autoritarismos no vaya a ser que a la gente le dé por cambiar el sistema. En todo el largo texto ni una sola alternativa porque es parte de la propia clase dominante y detesta cualquier posibilidad de transformación hacia otro mundo que no esté controlado por ellos. Cuando el acontecimiento espera detrás de la esquina para poder generar una revolución que acabe con el reinado del capitalismo destructor de almas y cuerpos, González quiere controlarlo pero no desmontarlo. Quiere salvar el capitalismo de los amigos. Un conservador en todos los sentidos.

¿A quién se le ha ocurrido rechazar los apoyos gratis de Podemos?

Hemos expuesto por activa y pasiva que Podemos, desde el momento en que rechazó la vicepresidencia y los tres ministerios de la investidura fallida, carecía de autoridad alguna para reclamarlos posteriormente. Durante la negociación, como ya hemos contado, no dijeron que querían más competencia en esos ministerios o que les cambiasen alguno por el de Cultura (como se ha visto en la propuesta que lanzaron en agosto), sino que esos no los querían, que querían otros o nada. Es una negociación y se asume ese riesgo. Todo lo que ha venido después hablando de los cargos ya es agua que no mueve molino porque se les avisó de que así sería. Tuvieron la oportunidad, tras sacar a Pedro Sánchez y su equipo monclovita de su posición de no dar nada, de no quedar en una posición subalterna y la perdieron.

La nueva fase, por mucho que insistan en pedir cargos, se basa sobre aspectos programáticos, la vuelta a elecciones (con el riesgo consecuente) o apoyar sin pedir nada a cambio. Lo programático no ha importado a Podemos hasta agosto y no parece que vayan a hacer una guerra por ello al insistir en los cargos perdidos, pero dentro de Unidas Podemos (ojo al matiz) hay una corriente que va cogiendo fuerza y que apuesta por un pacto programático o un apoyo sin contraprestaciones algunas. Anticapitalistas ya dijeron al comenzar todo que, al no fiarse del PSOE y verlo como el partido eje de Régimen del 78, lo mejor era llegar a un acuerdo programático sobre cuestiones fundamentales (derogación reforma laboral, por ejemplo) y permanecer en la oposición reconstruyendo el espacio del cambio o como pudiera llegar a llamarse eso. Esto también ha sido apoyado por un sector de Izquierda Unida, al menos el que se encuentra al lado de Alberto Garzón (y no son Yolanda Díaz, ni Enrique Santiago según nos cuentan). Entrambos y otros dirigentes de Podemos también ha comenzado a correr la idea de un apoyo sin anda a cambio y pasar a la oposición. Algo que en el espacio socialista (que no socialdemócrata) defienden personas como José Antonio Pérez Tapias y gentes de Izquierda Socialista.

Un debate sobre cuestiones estratégicas que podría servir para solucionar el dilema de si acudir o no a nuevas elecciones. Salvo que en Moncloa y la calle Princesa tengan encuestas que proporcionan 180 diputados al conjunto de ambas formaciones (que no es así ya que lo hemos preguntado), las elecciones las carga el diablo. Quien no es otro que el compendio de la desafección del votante de izquierdas (que lleva un tiempo con la mosca detrás de la oreja) y la clase dominante. Respecto a la parte importante del cuerpo del diablo, la clase dominante. Tras ver que no se pudo generar la gran alianza entre PSOE y Ciudadanos, ya tienen en mente tras las elecciones preparada mediáticamente la Gran Coalición. Harán fuerza para sacar del sistema o hacer minoritarios a los partidos que consideran innecesarios, Ciudadanos y Podemos (Vox es necesario no se equivoquen) y presionarán para que Sánchez y Pablo Casado acaben como Ricardo Corazón de León y el rey de Francia, encamados pero sin amor. Desde los medios y los periodistas más sistémicos ya han lanzado las primeras andanadas sobre la posibilidad.

En este contexto, cuando desde Podemos y otras fuerzas subsidiarias, se contempla el apoyo sin nada a cambio, al modo en que se han planteado en ERC, resulta que en el PSOE deciden que si les apoyan sin anda a cambio no lo quieren y que vamos a elecciones. De verdad ¿quién ha ideado esta estrategia en el PSOE? ¿Iván Redondo? ¿Tezanos? ¿Todos a la vez uniendo las cabezas con un tubo como en la icónica foto de Supertramp? No es comprensible ese rechazo de primeras y ha causado sorpresa en buena parte de las bases del PSOE que entienden que significaría anticipar la derrota de la izquierda y entregar el Gobierno al trifachito. Tras escuchar a Isabel Celáa, y al propio Sánchez (en el mitin de Toledo que parecía casi pre-electoral), no salen de su estupor las bases socialdemócratas que quieren ver a su presidente ejerciendo de eso precisamente. Desde Moncloa (porque Ferraz hace un año que no pinta nada) podrán dar razones de ello, es seguro que las tienen, pero no es claro que las hayan pensado bien del todo. Vayamos con algunas hipótesis que manejan en sede gubernamental.

Primera. No quieren que Unidas Podemos y todo el resto del conglomerado que apoyó la moción de censura vayan por libre. Lo que aceptan en el caso de ERC o PNV (aunque éstos rascarán lo suyo en la negociación presupuestaria), les parece inasumible en el caso de Podemos. ¿Por qué? Porque Pablo Iglesias y los suyos se pasarían toda la legislatura dando guerra y señalando los puntos débiles del día a día. ¿De verdad en Moncloa han pensado que Unidas Podemos se callarían ante lo que pudiesen ver como desviaciones neoliberales? Salvo estando en el Gobierno, y habría que verlo, no se callarán ante cuestiones que atenten contra sus propios principios ideológicos, especialmente, la rama de Izquierda Unida que por algunas no pasaría. De ahí que la importancia del acuerdo programático sea relativa. Más bien sirve para echar en cara a los otros lo que no quieren cumplir y que está firmado.

Segunda. No se fían de ellos y ellas para entrar en el Gobierno por mantener posturas, en muchos casos, extrañas a lo que de forma cínica se llama política de Estado. Gracias a Jaume Asens (como pueden ver en el tuit), de los comunes catalanes y muy cercano a Iglesias, saben que esa parte de Podemos está con el soberanismo independentista. Una vez ganada esta parte del relato, algo que no van a lograr acordar realmente porque irán por su lado los comunes catalanes, ¿qué más les da que les apoyen sin contraprestación? ¿Piensan que por poner negro sobre blanco que no habrá referéndum en Cataluña van los comunes, buena parte de IU o los Anticapitalistas a abjurar de sus propios principios, cuando en el PSOE su sector del PSC se mantiene en una posición ambivalente al respecto? No. Ni apoyar cosas de la OTAN, ni cuestiones como los acuerdos comerciales que acaban perjudicando al campo español (mientras e habla y no se para de la España rural) como el firmado con Mercosur.

Tercera. Ganarse ya el apoyo a los próximos presupuestos para aguantar dos años, al menos, con ellos si se torciesen las cosas. Que España esté sin Presupuestos es de locos sí, pero por mucho programa que exista de por medio, los presupuestos hay que negociarlos porque incluyen numerosas partidas y posibles políticas públicas, a nivel incluso local. Pareciese que hubiese miedo a negociar cosas con el resto del parlamento español. Pareciese que se quiere tener todo atado, cuando es un imposible, y no negociar con el resto de partidos no deja de ser una afrenta a la soberanía popular que allí reside. ¿Quiere el PSOE actuar más allá de la soberanía popular cual presidente bananero? Se entiende que no, pero igual en Moncloa algunos no lo tienen muy claro. En España la democracia es parlamentaria, de ella emanan los poderes y a ella se debe todo el Gobierno. Pareciera que en Moncloa, ya saben ustedes quienes, piensan en una República presidencialista con un mero control del Congreso, cuando no es así. Hay que acudir y negociar. Y si resulta que eso es cansado para ministras y ministros que dejan el paso a otras y otros que en el PSOE hay gente de sobra.

Realmente la estrategia de Redondo (curioso que un hombre de partido como José Luis Ábalos no esté en el meollo negociador) pretende subalternizar a Unidas Podemos y no dejarles ni hablar el resto de la legislatura. Algo que no es bueno por dos razones fundamentales. Una ética, no es bueno arrinconar a quien te está apoyando. Y otra democrática, pretender quitar la voz al resto es una intención sumamente totalitaria. Si ya has conseguido que nadie en el Consejo de Ministros te haga sombra ¿por qué perseguirles más allá de lo gubernamental? El camarlengo ha ideado que “acuerdo programático o nada” con esto en su cabeza. Algo que no gusta tampoco en las bases socialistas que quieren a “su” Pedro Sánchez de presidente pero, a pesar de las escaramuzas en redes sociales, entienden que comparten más con las gentes de Podemos, IU, Anticapitalistas, Compromís o ERC que con el PP, Ciudadanos o Vox. Las luchas obreras, codo con codo, y otras cuestiones del día a día en los lugares donde gobierna la derecha (que es como la santísima trinidad, una y trina) han cimentado una solidaridad de clase y de vivencias comunes que, por mucho que quiera el camarlengo monclovita, no se pueden romper.

Lo último y más sorprendente para quienes se dicen grandes estrategas, quienes no se acaban nunca de poner medallas (cuando en la realidad no han hecho gran cosa que copiar todo lo que pueden y más a los partidos estadounidenses), quienes van por la vida perdonando vidas es que no se han percatado que de rechazar que Podemos vote sí sin contraprestación y acudir a elecciones a quien perjudicaría sería a Sánchez y el PSOE. ¿Alguien en su sano juicio piensa que acudir a unas elecciones rechazando el apoyo gratuito de los demás partidos va a generar un entusiasmo enorme para volver a votar a su candidato?  Salvo que Redondo piense que los españoles son idiotas (algo no descartable), jamás podrá decir que en campaña que hay elecciones porque el resto no les ha apoyado. Si mañana sale Iglesias en televisión diciendo que votan sí gratis ¿cómo van a explicar el camarlengo y su banda de pensadores que rechazan ese apoyo y llevan al país a nuevas elecciones por culpa de quienes les apoyan gratis? Capaces son porque tienen cara para esto y mucho más, pero lo normal es que al PSOE le hiciesen pagar esa factura y le podrían llevar a la casi desaparición. Si mañana hay más de 175 votos posibles y favorables ¿realmente el PSOE rechazaría el Gobierno para ir a elecciones? Lo que pasó en 2015 se quedaría pequeño con esto y si en aquella ocasión fueron los barones, esta vez serían las propias bases. Eso sí, en Unidad Podemos tan felices y deseando que eso pase.

Urge un Defensor del Mayor

Supongamos que una serie de acontecimientos vividos en los últimos meses con una persona de edad avanzada muy próxima, me hayan hecho hacerme esta pregunta. ¿Quién protege a nuestros mayores?

No ya quién los cuida, sino qué estamento oficial se dedica a ayudarles y protegerles en situaciones complejas para ellos.

Como en algunas películas comenzaremos con el rótulo de; “esta reflexión está basada en hechos reales, pero los personajes son ficticios para evitar cualquier problema posterior”.

Imaginemos que esa persona muy querida está casada en segundas nupcias y en momentos dados te pide que le ayudes a superar situaciones complejas con esa persona. La autoridad en este caso la tiene ella y no los hijos o nietos con lo que la situación resulta compleja.

A raíz de esa petición te movilizas para informarte de maneras de defenderle ante supuestos comportamientos deshonestos.

Llegas a la conclusión de que tenemos una gran situación de indefensión ante los y las supuestos canallas. Que este mundo está diseñado para gentes sin escrúpulos, que practican la hipocresía y la teatralidad para dar una apariencia de lo que no son y tampoco hacen.

Verlo desde dentro y poder comparar con el comportamiento externo podría llevarte a tener una visión completa.

Supongamos que comprender y observar la falta de cuidados, incluso de todo lo contrario, te subleva y decides recurrir a los organismos oficiales. Servicios sociales de Ayuntamiento y comunidad, policía municipal, foral, nacional. Todo con el mismo resultado; con los instrumentos actuales no se puede hacer nada.

Sólo pueden intervenir si demuestras que la persona querida está incapacitada mentalmente, o si existe maltrato físico, repito; físico exclusivamente, que no sería éste el caso.

Así que otras variantes como maltrato psicológico, económico, o falta de atención quedan fuera de la posible intervención de las diferentes autoridades. Indefensión.

A partir de esos hechos comienzan los interrogantes: ¿Qué pasa si esa persona supuestamente manipula el comportamiento de la otra intentado aparentar que es agresivo, o que está loco, con provocaciones constantes en público? Nada.

¿Qué ocurre si maniobra para supuestamente tener un control mayor del dinero incluso con trasvases a otras cuentas de manera irregular? Nada, porque tal y como dijo la policía a una persona directamente afectada, en el seno del matrimonio no existe el delito económico. Aunque estemos hablando de una persona de noventa y tantos años.

¿Qué sucedería si a esa persona, diabética con tratamiento de insulina, se le compra cantidades ingentes de productos absolutamente desaconsejados como higos, cerezas, pan blanco, o se le atiborra de comida? ¿Incluso si esa mala práctica alimenticia se refleja en los informes médicos de los numerosos ingresos producidos por hiperglucemia? Nada.

¿Existe formas de deshacerse de una persona de edad que necesita un gran cuidado de esa manera, sin que sea delito? ¿Qué se puede hacer ante situaciones parecidas que probablemente sean más numerosas de lo que parece?

Después de esa experiencia personal se podría llegar a una conclusión. Que resulta absolutamente imprescindible crear la figura del “Defensor del Mayor”, o algo parecido tanto a nivel estatal como autonómico, con una conexión directa con Fiscalía y los diferentes organismos oficiales, servicios sociales, policía municipal, foral y nacional.

Que cualquier caso que tenga que ver con esta problemática se pueda llevar para investigar y en su caso intervenir. Que lo puedan hacer no sólo familiares, también vecinos, o personas allegadas. Así las instituciones de manera rigurosa e imparcial pondrían fin a esta problemática y los mayores quedarían protegidos.

El problema existe, parece que cada día será de mayor envergadura, por eso urge tomar medidas. A esa persona querida hipotética ya no le afectará porque probablemente ya no esté, pero si sirve para otros y otras deberíamos darnos por satisfechos.

Veremos…………