lunes, 5 enero, 2026

Con verdaderos comunistas Sánchez sería presidente

Con verdaderos comunista a la izquierda del PSOE seguramente Pedro Sánchez habría dejado de gobernar en funciones y estaría comenzando el primero de sus cuatro años de legislatura. O habrían acabado a golpes y sin quererse volver a ver pero todo el país sabría que hay elecciones el 10 de Noviembre. No habría ni más reuniones, ni más postureo, ni más tonterías como las que la clase política nos está ofreciendo en los últimos tiempos. Los y las comunistas de antes eran personas serias, comprometidas y con una visión mucho más amplia que la que hoy nos muestran quienes se llaman herederos de aquellos (“Porque fueron somos” dicen). En primer lugar, aquellos comunistas (no hace falta remontarse al siglo pasado, por cierto) se habrían reunido durante dos días, como poco, a debatir qué hacer y cómo hacerlo escuchando todas las opiniones y propuestas. En el PSOE también lo hubiesen hecho pero ya se encargó José Luis Rodríguez Zapatero de acabar con el sentido del Comité Federal. Y una hablado y discutido de forma grupal y, más o menos pública, (en Mundo Obrero hubiesen dado cuenta breve de los debates y en periódicos afines habría habido columnas con distintas posturas) se habrían planteado las distintas opciones para llevar a las negociaciones.

En esta ocasión no ha ocurrido nada por el estilo. Un señor decidió por todo el mundo, con casi más de la mitad del Consejo Ciudadano dimitido por fracasos electorales, y su voluntad es la que ha prevalecido durante todo el periodo de negociaciones. Los comunistas, empero, hubiesen comenzado planteando la negociación desde lo programático, con dureza, con salidas de tono, con acusaciones de revisionismo o entreguismo, pero sabiendo que el contexto manda. La coyuntura, la correlación de fuerzas y todas esas cuestiones que provienen del análisis marxista son fundamentales para definir lo que se puede o no hacer. Los comunistas habrían forzado, seguramente, tras un primer acuerdo programático base reuniones conjuntas con PNV, ERC, PRC y Compromís para quitar o añadir alguna que otra cuestión. No negociaciones individuales primero con unos, luego con otros y seis programas de gobierno. Al contrario un programa de mínimos (o máximos que nunca se pueda dar nada por sentado) y paso al siguiente aspecto negociador: la entrada o no en el Gobierno.

Los comunistas de verdad hubiesen valorado estratégica y subjetivamente la viabilidad de entrar en el Gobierno, siempre entendiendo que dada la correlación sería de forma subalterna. Y desde ese análisis tomarían la decisión. En Francia pasó esto cuando François Mitterrand alcanzó el Gobierno. George Marchais se apartó de cualquier cargo al ser secretario general del PCF, ya que entendía que éticamente un dirigente de un partido no podía estar bajo el mando del mismo cargo pero de otro partido. La salvedad es que era una alianza pre-electoral, pero en Portugal han funcionado así en la última legislatura. Como ha contado hace unos días en la X Universidad Anticapitalista Francisco Louçã, del Bloco de Esquerda, sabían que ni unos querían tenerlos en el gobierno, ni los otros verse en el gobierno con los socialdemócratas así que negociaron sobre la base que tenían en común: un programa. En otros lugares se han pactado otras cosas sí, pero ¿cuál es la coyuntura? Por de pronto en Dinamarca son cuatro los partidos que están en el gobierno, de su padre y de su madre (desde liberales hasta roji-verdes). Y ¿en España?

En España ninguno de los dos contendientes de las negociaciones ha hablado de incorporar a los demás partidos desde la derecha nacionalista del PNV hasta los soberanistas de ERC. Si lo hubiesen propuesto el contexto negociador hubiese cambiado radicalmente (como aspira José Antonio Pérez Tapias), pero al no querer a esas partidos en el gobierno, ni esos partidos participar del gobierno estatal, la coyuntura es radicalmente distinta. O así habría pensado un verdadero comunista y no los postmodernos populistas del adanismo político que existe en España. Sólo hay que leer a Juanma del Olmo que el gobierno de coalición daría más empaque a la democracia española porque nunca se ha hecho. Tampoco se ha intentado la revolución y la democracia radical dentro de los partidos, pero los populistas recurren a cualquier aspecto innecesario o anecdótico para tratar de legitimar su posición. Una posición que difiere de la que hubiesen tomado los comunistas.

En Podemos no han presentado ningún papel con contenido programático hasta agosto cuando el PSOE les presentó a primeros de julio el suyo. Lo más que se recuerda sobre algo parecido a un programa es a Ione Belarra charlando con Ferreras sobre cinco puntos programáticos. Sí, eran cinco y sólo cinco los que manejaban en aquel momento porque, a diferencia de los comunistas (hay que recordar que Alberto Garzón se cansó de hablar de sentarse a firmar un programa primero, luego lo fusilaron), el programa les da igual sólo quieren cargos. Ahora se ponen dignos sobre el programa que les ha presentado el PSOE, como ha hecho Yolanda Díaz, cuando no les ha interesado en todo este tiempo. Si presentaron una copia de los papeles que les envió el PSOE (porque era eso y poco más) debió ser por vergüenza o por la estúpida pelea por el relato.

No interesando el programa, algo que es patente, los populistas que se dicen herederos del comunismo mundial (porque el español les debe parecer poco, de hecho hablan poco de los comunistas de 1970 para acá) sólo tienen los cargos en su mente. Poder, redes de poder, control de dinero y posibilidad de subvencionar a ciertas redes. No hay más que eso y controlar al resto del gobierno. Porque la primera propuesta era quintacolumnista y con la única intención de controlar al propio presidente del Gobierno. Y en el PSOE son socialdemócratas no idiotas. Luego llegó la exigencia de una vicepresidencia para Pablo Iglesias o en su defecto la vicepresidencia para Irene Montero, algo que fue exigencia para sentarse a hablar cinco días antes de la segunda sesión de investidura. Curiosamente desde Podemos están intentando ocultar la realidad pues hablan de dos días para negociar cuando no sucedió así. Es increíble que estas personas piensen que las personas son tan mendaces para creerse eso, salvo que sean seres irracionales, prototipos de las gentes en las redes sociales.

Los comunistas sin el primer paso no hubiesen acudido nunca al segundo porque saben de las tendencias a desviarse hacia el centro de los partidos socialdemócratas y la mejor fórmula de control no es compartir el gobierno sino el programa. Porque sin programa cualquier medida que tomase el gobierno debería ser acatada por disciplina al no tener un referente programático. Así que los comunistas saben que sin programa toca tragar con todo en todo momento sin posibilidad de crítica o ruptura sin caer en la contradicción. Esto a Podemos le importa poco o nada, el populista al carecer de discurso solido le vale cualquier programa o política siempre que toque poder. Lo primero no es hegemonizar el contexto discursivo sino tener sillones, mientras que para el comunista el cargo es lo segundo. No son frailes benedictinos los comunistas, quieren cargos a ser posible y si se dan las condiciones propicias, pero nunca a costa de hundir su propia organización.

Y hablando de organización encontramos la última clave de las diferencias entre los comunistas y los populistas postmodernos. Para los primeros la posibilidad de apoyar una investidura y mantenerse en la oposición no sólo es por la utilización del Parlamento como cámara de resonancia de sus propias demandas y de las críticas al gobierno cuando se desvíe de lo acordado, sino por la posibilidad de poder plantear, solos o en compañía de diversas organizaciones, movilizaciones de masas contra la acción gubernamental. La imbricación con el tejido asociativo y sindical es fundamental para un comunista al conocer, por experiencias históricas e internacionales, que cuando llega el acontecimiento o el momento de la protesta sólo desde esa coparticipación con las (personas) sin-parte se consiguen los objetivos. En Podemos se reúnen con algunas asociaciones, para la que trabajaron o fundaron algunos de los que están ahí, desde una posición de superioridad, tratando a las estructuras de movilización de masas como subalternas. El comunista, sin dejar de perder de vista el sentido de vanguardia, camina a su lado. De ahí la victoria en la huelga general de 1988, por ejemplo, o las pequeñas victorias logradas de miles de municipios a lo largo y ancho de España. No les subvencionan (o prometen subvencionar como hacen Podemos y PSOE) para que sean subalternas sino que acogen sus reivindicaciones, las hacen propias, al incorporan a su acervo y no les dejan tiradas a las primeras de cambio. Todo esto dicho en una época en que tampoco es que haya mucha movilización y la que hubo (15-M) no era transformadora sino quejosa de la pérdida de privilegios por parte de la bohemia burguesa o la izquierda caviar (salvo la PAH).

Como los populistas no quieren estructuras orgánicas, ni nada por el estilo, sino sólo ser movimiento la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, el Movimiento 5 estrellas italiano o Podemos/Más Madrid necesitan el poder gubernamental, el poder de las instituciones para sobrevivir. Su estructura es completamente institucional sin relación de base, de lucha codo a codo, día a día, con los excluidos. Representan al pueblo pero sin pasarse, que siempre ha habido clases. Aquí radica otra diferencia con los comunistas que no es que se junten con el pueblo sino que son parte de él, algo muy distinto. Siempre se ha pedido a los intelectuales y quienes tenían trabajos de ese tipo (profesores, escritores, etc.) que tuviesen la valentía de abandonar los mecanismos pequeños burgueses que había adquirido por su desarrollo vital, en el caso de Podemos potencian ese cariz pequeño burgués y se alzan como los elegidos de la Historia. Una concepción que ya han olvidado hasta los comunistas.

Los comunistas no hubiesen rechazado la vicepresidencia, ni los tres ministerios, seguramente hubiesen negociado mejor, porque no hubiesen puesto nombre alguno por delante (como Iglesias con Montero a fin de asegurarse la sucesión) y eso da margen para hacerse con algún ministerio más incluso. Pero tampoco hubiesen, ni persistirían tras el rechazo, mendigado cargos. Hubiese habido gobierno con programa y sin cargos, con ambas cosas, o con ninguna dada la coyuntura especial que se vive en el país (sentencia catalana, crisis económica en el horizonte, desafección ciudadana, etc.). Pero hoy no estarían insultando a los demás partidos políticos que no piensan como ellos, sea ERC, sea PSOE, sea Compromís, sea el que decida no apoyar lo que “amado líder” ha decidido en comandita. Los comunistas eran y son serios, los demás…

Post Scriptum. Una cuestión graciosa de las no-negociaciones actuales y que define muy bien el porqué de darles igual el programa a la gente de Podemos. Aparece la neo-pablista Yolanda Díaz diciendo en televisión que el PSOE no quiere derogar las reformas laborales y que eso es un algo muy negativo y que les separa. Se olvida que en Podemos no tienen claro ni la abolición de la prostitución, ni los vientres de alquiler afectados como están por lo postmoderno, pero que es fundamental en la lucha feminista. No tratar el cuerpo de la mujer como un mero objeto de alquiler o un mero sujeto de explotación patriarcal. ¿Algo que decir? No al PSOE sino a las gentes que defienden eso en Podemos.

Con tanto aborto no va a tener agenda el Consejero de Salud para hacerse fotos

Cuando se carece de ética sucede que se hacen gracias cuando uno debería estar callado, agachar la cabeza e intentar solucionar las cosas. Se creen en el PP Andaluz que, tras colocar a todos los familiares en la Consejería de Salud y Familia, el rancho es suyo y pueden hacer lo que quieran. Así parece en el caso del consejero Jesús Aguirre que, faltando al mínimo decoro, cuando se produjo el primer aborto a causa del brote de listeria, por la carencia de controles de la empresa Magrudis, le dijo a la mujer que se haría una foto con ella cuando tuviese otro bebé. Hay que ser mala persona, carecer de ética y de humanidad, aunque se postre cincuenta veces en la Macarena, al lado de la tumba de Queipo de Llano como no se puede dudar.

En casos similares puede haber habido un error humano y lo normal es dar todas las explicaciones necesarias para no crear alarmismo social y actuar con contundencia contra la empresa causante y los organismos que no hubiesen actuado adecuadamente. Con las personas que sufren ese descuido mucha comprensión, apoyo y solidaridad más si cabe cuando pierden a un hijo o hija que venía en camino. O con el chaval que tiene cáncer y ahora se ha visto afectado con esta infección que le puede llevar camino del cementerio. Pues no, el señor Aguirre ni da explicaciones, ni asume que realmente la culpa no es un error humano sino producto del mal trabajo de las instituciones públicas, ni aplica medidas contundentes (administrativas claro) contra el empresario. Hacerse fotos es lo que quiere el inhumano consejero que al ritmo que van abortando las mujeres infectadas le van a dejar sin agenda suficiente para hacerse todas las fotos.

No piensen que esto es sólo producto de la incapacidad de gestión de un señor y su equipo, no, esto es más grave y afecta al modo de entender la política del PP, especialmente en su rama andaluza (aquí todo el seguimiento del caso por Natalio Blanco). De los hilillos negros a hacerse fotos con mujeres que han perdido un hijo deseado, o dejar de echar huesos al cocido de la malagueña. La culpa nunca es suya es de otros, o del primer funcionario que encuentren. Como pasa con la corrupción que siempre es de otros en el partido pero acaban en el juzgado los padres putativos de los actuales mandamases… de momento. Cuando le pasa a otro partido abren la caja de Pandora de los insultos y la persecución mediática. Cuando les toca a ellos, con añadido de señorito en Andalucía, o bien es porque algo hicieron mal los que estuvieron antes que ellos (aunque hayan pasado 24 años como en Madrid), o bien es que la virgen ha castigado al pueblo por pecar. Siempre tienen una excusa carente de moral porque en el PP son seres amorales en su mayoría y piensan que el poder es parte de su patrimonio.

¿Han visto a Juan Manuel Moreno Bonilla o a su consejero áulico Elías Bendodo preocupados? No, ni los verán, que se recuperen y poco más. A esperar que escampe y aquí no ha pasado nada. A las personas infectadas les intentarán comprar el silencio, dirán que FACUA es una organización bolivariana y al final será Pedro Sánchez el culpable. “Vamos a recuperar las competencias de Salud alimentaria, en este ámbito no deben existir bicefalias. El Servicio Andaluz de Salud debe ser el único competente en esta materia” es todo lo que ha dicho con cierta enjundia, esto es, algo meramente competencial y administrativo que no resuelve el problema y la incapacidad para dar cuenta del brote a tiempo.

Los liberales abandonan Ciudadanos

En Ciudadanos liberal, lo que se dice liberal, debe quedar Luis Garicano y poco más. Todos los que se podían adscribir a esa posición ideológica han ido desfilando hacia la calle sin querer mirar atrás. Ninguno se arrepiente de la decisión tomada, ni han tenido problemas de cargos o de deseos personales insatisfechos, bien al contrario eran personas destacadas y con una buena apreciación por parte de la ciudadanía. Javier Nart y Francisco de la Torre han sido los últimos que ayer mandaron a esparragar a Albert Rivera, Inés Arrimadas y a Ciudadanos. Personas con cultura, capacidad y posibilidad de irse a trabajar en algo que les llena han decidido abandonar el barco naranja pues hace tiempo que perdió su esencia liberal para convertirse en una banda de montapollos profesionalizada.

El liberalismo propugna el debate, la deliberación, el uso de lo racional, la libertad personal y la lucha por el bien común, algo que piensan los liberales se consigue mediante el libre mercado (cuanto más mercado mejor), la potenciación del individualismo, la reducción de la intervención del Estado (impositiva y administrativa) y siempre el respeto al otro. En algunos casos, los que pueden estar más hacia el centro, parte del liberalismo, que se diferencia en esto de los neoconservadores y la extrema derecha, busca que exista una igualdad de oportunidades (mediante la educación) y cierta protección social (que no incluye las pensiones públicas). Sólo hay que leer a Garicano o Vargas Llosa para entender a esta corriente del liberalismo. Pues todo esto, por vago que sea el esquema, es lo que ya no existe en Ciudadanos y que ha provocado la salida de estas dos personas más Toni Roldán y Francesc de Carreras hace poco tiempo.

Entonces ¿qué queda en Ciudadanos si se van todos los liberales? Orgánicamente, dentro del partido y en sus estructuras legislativas, todo se condensa en la aceptación sin crítica alguna de las ideas de la oligarquía (prácticamente Rivera y sus asesores) y un centralismo burocratizado de control de hasta la más mínima decisión a escalones menores. No sorprende que se haya expulsado a dos concejales canarios por haber pactado con el PSOE cuando el mandato de Rivera era que nada con nadie de ese partido, salvo los que le caen bien al mandatario. Una dictadura comisarial en lo interno con continuas purgas de quien discrepa. ¿Qué más queda? Una confluencia de lobbies insertos en las mismas estructuras que, además de financiar al partido naranja, que son los que dirigen la política más mollar, esa que es decisiva en la acumulación de las grandes empresas.

Hacia afuera dejan a Rivera, aunque su cabeza está cerca de la guillotina porque ha enfadado a personas que mandan mucho a nivel mundial, y el resto de odiadores profesionales, los cuales no es que tengan unas cabezas brillantes pero para cumplir con el populismo del sistema sirven. Es curioso que los más cultos y avezados son los que van abandonando Ciudadanos (algunos se callan para no sufrir la purga), mientras los mediocres permanecen haciendo el juego sucio a los lobbies y a la propia clase dominante. El problema es que al no quedar ningún liberal con suficiente enjundia dentro de la formación naranja el paso que están dando hacia el neoliberalismo autoritario ya no convence a la población. Para eso existe Vox, aunque con un tamiz religioso que Ciudadanos no posee. La formación naranja es un partido que se va acercando a las posturas de Salvini o de Bolsonaro mediante destrucción de todo aquello que molesta al sistema capitalista y la instauración de un Estado policial. Siempre quieren endurecer las penas, perseguir a los que no piensan como mandan los cánones establecidos por la clase dominante, haciendo cuñadismo ético y estético a cada paso que dan. Hablan de un PP corrupto pero jamás dejarán de apoyarle porque así se lo han dicho cuando la alternativa es el gobierno de la izquierda.

El problema es que, como sucede en otros partidos de adanistas y listillos, la soberbia ha hecho presa del dirigente máximo y se ha creído que está por encima de las órdenes de sus jefes (para un buen análisis desde la derecha, nada mejor que Jorge Vilches). Bueno de parte de sus jefes, los de la fracción financiera, ya que las demás fracciones han seguido con sus apoyos a través de sus medios de comunicación. Negar cualquier diálogo con el PSOE es algo tabú para Rivera que cree que así desbancará a Pablo Casado y será el más mejor de la derecha, cuando la ciudadanía deja de apoyarle por poner el bien común de la estabilidad gubernamental en manos de Podemos. Muchas personas del centro-derecha no entienden que no haya querido pactar con Pedro Sánchez y así controlarle, más cuando Ana Botín o la CEOE se lo pidieron. Esto es su tumba política, por muchas vacaciones que se coja, por mucha mansión en la zona más cara de Madrid se alquile, pero no lo ha entendido. Y para rematar la faena acaba pactando con la extrema derecha, a la cual parece querer superar para instalase en el neofascismo. Normal que liberales de verdad, que no se juntan con la extrema derecha y piensan que los socialdemócratas son aliados, se hayan ido. En el mundo de Rivera sólo está él, como ser elegido para la gloria (aunque va camino de la miseria), y su equipo de edecanes y corifeos. Otro más que se lo ha creído.

ÉL humilla a 9.374.525 votantes

Siguen en Podemos dentro de la espiral del idealismo pablista, también conocido como idealismo ensimismado, o simplemente viven en su mundo apartados de la realidad. Por ello no tienen empacho en decir que se está humillando a sus 3.732.929 votantes como si fuesen los únicos que han votado. O lo que es peor, que sean esos millones de personas las únicas que se encuentran en posesión de la verdad única, infalible y atestiguada por la Historia, algo que cada día más parece ser lo que piensan en la calle Princesa. ÉL hablando de no humillar a sus votantes, por no acordar un programa de gobierno y salvar a España de nuevas elecciones, acaba humillando a esos 9.374.525 de votantes que no quieren ver a la derecha en el gobierno. Votantes del PSOE, de PNV, de Compromís, de EH Bildu, del PRC o de ERC que parecen ser menos que los 3,7 millones de Podemos. Casi diez millones de personas que, en el pensamiento pablista, no cuentan o no tienen “derechos” como los que le votan a ÉL.

Las redes, por si no se han percatado, no son un mundo real por lo que por mucho apoyo que tenga a sus tesis (en ocasiones son los grupos controlados por el aparato pablista), quedan unos cuantos millones de personas que igual no opinan igual. ¿Opinan las personas de IU de igual forma que las de Podemos (los que les queden claro está)? Pues igual sí o igual no, pero ÉL se arroga la representación de todas ellas sin considerar que está dentro de una coalición. Ya ha hecho no pensar y propugnar el evangelio populista a Alberto Garzón, pero las demás personas de IU igual sí quieren un acuerdo programático y controlar con dureza al Gobierno de Pedro Sánchez. Así lo han dicho diversos dirigentes históricos, como por ejemplo Cayo Lara. Tampoco las gentes que se sientan cercanas a Anticapitalistas están de acuerdo con lo pretendido por Él.

La prepotencia demostrada excluye al resto de formaciones de la opinión sobre un tipo u otro de Gobierno. Gabriel Rufián ya ha expuesto que mejor un acuerdo programático y todos a la oposición (constructiva o destructiva, cada cual que elija), lo que le ha costado, como viene siendo habitual, los insultos de las redes moradas. Nadie puede pensar distinto a ÉL y quien lo hace recibe la consiguiente andanada de insultos y excomuniones de una izquierda en la que habría que ver quién está o no. El populismo tiene esto, suelen tomar la parte por el todo y se han pensado que como los inscritos de Podemos han dicho “X” todos los demás deben pensar igual, estén en la coalición o no. ÉL representa a todo el pueblo, lo demás es antipueblo, fascismo o vaya usted a saber qué se les ocurra. Típica reacción de populistas que carecen de visión a largo plazo y sólo piensan en el aquí y ahora. Lo que se se puede resumir con esta frase: “¿Dónde están mis cargos?”.

Siguiendo la lógica, si es que se puede calificar de esa forma, de la formación morada los 7.480.755 de personas que votaron al PSOE y que lo quieren en solitario en el Gobierno se sentirían humilladas por una minoría (¡Perdón! Pongámoslo en negrita para ver si se dan cuenta), una minoría que quiere postrar la voluntad de una mayoría, al menos en el lado de los que quieren que no gobierne la derecha. Más de siete millones de personas que también tienen sus “derechos” y que igual se contradicen con los de la gente de Podemos. Seguramente habrá mucha gente que votó al PSOE que no se sienta humillada por un gobierno de coalición, pero con la cantidad de insultos que profieren contra quienes han votado distinto a ellos, igual son otra minoría minoritaria, que sigue sin explicarse por qué se rechazó lo que hoy se demanda como derecho adquirido. Permítannos un pequeño inciso discursivo. Lo mejor de todo esto es que hay personas que siguen negando (así se lo han dicho a Angélica Rubio, directora de El Plural, rodeado de insultos) que ÉL pidiese una vicepresidencia para su persona o para Irene Montero.

Así que tenemos a todo el mundo humillado por cuatro cargos que es lo que les importa a las gentes de Podemos. Ni lo programático, ni las políticas a desarrollar. Los cargos para que ÉL no se vea como un fracasado (de derrota en derrota hasta la victoria final parece ser su lema) y pueda dar el paso de dejar el partido en manos de Montero (algo así como pretendían los Kirchner en Argentina y cuyo modelo populista copian). ¿Les han visto protestar por la no inclusión del Estado plurinacional y la posibilidad de un referéndum? ¿Les han visto protestar por la falta de perspectiva para la España rural? ¿Les han visto protestar en favor de algo que suponga la transformación sistémica? No, porque al final del trayecto, como buenos populistas que se han puesto el disfraz de izquierdas, sólo les interesa el poder y sus derivados personales. El individualismo político más salvaje que se haya conocido, casi a la altura de Ciudadanos.

Y, cómo no, en ayuda de ÉL acude el santo padre de la iglesia pablista Juan Carlos Monedero para hablar no sé qué del 15-M. Ese acontecimiento (a ver si hablando en términos marxistoides lo pillan) hace tiempo que perdió vigencia. La rebelión de los bohemios burgueses enfadados porque el sistema ya no les iba a dar lo que ellos pensaban que ya era suyo, ser élite y formar parte de una fracción dentro del cloque en el poder de la clase dominante. O en otros términos, mandar ellas y ellos sobre las almas y los cuerpos de la clase trabajadora. O ser esbirros del capital. La bohemia burguesa sigue pensando, como se comprueba en los discursos de los dirigentes de Podemos, a cual más soberbio, que deberían mandar al resto de la población porque son algo así como los filósofos-reyes. Los designados por la Historia para mandar aunque sin tocar realmente el poder constituido el cual ocuparían ellos. Ser los más capitalistas de los capitalistas, pero con corazón y rastas. Pero como se han quedado sin argumentos y sin base sólida, al haber renunciado a cualquier proyecto alternativo y transformador, tienen que reclamarse del 15-M para obtener algún tipo de legitimidad que ya no tienen por lo que hacen (purgas, contradicciones éticas, derechización…).

Eso sí, por el camino 9.374.525 de personas humilladas a mayor loor y prez de ÉL. Sin duda hay cosas criticables en las 370 medidas que ha presentado el PSOE (lo fundamental que no han sido aprobadas por ningún Comité Federal, ni por consulta a la militancia), esas que llama Enric Juliana medidas almibaradas por ser similares a las de Podemos, aunque olvida que Podemos las copió al PSOE primero. Un círculo espectacular que muestra que lo programático ni les interesa en Podemos sólo que ÉL y su chupipandi consigan la canonjía deseada. Como buenos postmodernos los deseos, lo hedonista prevalece sobre el uso de la razón y el bien común. Un bien común que puede desaparecer por la cabezonería de algunas personas. Sánchez tendrá parte de culpa (jugó en abril-mayo-junio-julio demasiado con los tiempos) pero ÉL, por muy inmaculado que se crea, llega gran parte del pecado. ¿Qué pecado? En las narraciones míticas o mitologemas sobre héroes se describe perfectamente como hybris, que no es otra cosa que la soberbia. Aunque en los mitologemas esa soberbia es de vencedor contra el destino, otras personas o los dioses, de ÉL todavía se está esperando que gane algo, alguna vez, en algún momento. Y en beneficio de todas y todos. En beneficio del bien común, que parece que últimamente es el menos común de los bienes.

Y como las redes sociales también tienen cosas maravillosas, hacemos acopio de un texto de Juan Marsé de su novela Últimas tardes con Teresa: “Con el tiempo, unos quedarían como farsantes, otros como víctimas, la mayoría como imbéciles o como niños, alguno como sensato, generoso y hasta premiado con futuro político, y todos como lo que eran: señoritos de mierda”.

¡El 15-M ha muerto!

El Santander es el banco con menor solvencia de España

El Banco Santander es un gigante, de eso no cabe duda, pero también es cierto que sus cifras empiezan a ser preocupantes. En referencia a su capitalización nos encontramos con que la entidad presidida por Ana Patricia Botín es la que menor ratio de capital tiene y, por ende, la que menor solvencia tiene. La ratio CET 1 Fully Loaded es el que se toma como referencia para medir la solvencia de los bancos. El mercado le da mucha importancia puesto que, para demostrar su solvencia, todas las entidades financieras están obligadas por los reguladores a mantener un porcentaje de capital en relación a sus activos de riesgo.

El mapa de la ratio CET1 Fully Loaded de la banca española determina que el Santander está en la cola con un 11,03%, una cifra que no varía desde hace un año. El BBVA, su principal competidor, se encuentra en un 11,52%, Sabadell en un 11,20%, CaixaBank en un 11,60%, Bankinter en un 11,50%, Liberbank en un 12,80%, Bankia en un 12,91%. Unicaja, por su parte, alcanza el 13,21%.

Hay que recordar que la ratio CET1 del Popular en el primer trimestre de 2017 estaba en un 10,02% y que con cualquiera de las ofertas de ampliación de capital ofertadas a Saracho hubiera subido a niveles superiores al 12%. Sin embargo, a la entonces sexta entidad financiera de España, la resolvieron gracias al trabajo de Emilio Saracho, el Ministerio de Economía de Luis de Guindos (y todas sus instituciones dependientes) y los organismos europeos.

Por otro lado, no hay que olvidar que el banco alemán Barenberg ya indicó en el mes de mayo de 2017 que el Santander tenía un déficit de capital de 10.000 millones de euros. En esas fechas la ratio CET1 de la entidad cántabra estaba situada en un 10,07%, es decir, superior a la actual. ¿No le ha servido para nada al banco presidido por Ana Patricia Botín la operación del Popular y la adquisición por un euro de una entidad solvente, viable y con beneficios en su negocio principal? Todo el dolor que está generando esta operación, ¿no ha servido para nada? ¿Cómo está, entonces, en realidad el Santander?

El valor en bolsa

Desde que Ana Patricia Botín sucediera a su padre en la presidencia, el Santander ha pasado de tener 100.000 millones de euros de valor bursátil a 57.000, es decir, que ha perdido un 43%. No es de extrañar lo que indicó a Diario16 un accionista minoritario: «son muchos [los accionistas] los que están preocupados por la evolución del valor de la acción. En la Junta General del mes de julio un accionista de 92 años le dijo a Ana Patricia Botín que si las cosas iban tan bien que por qué la acción estaba tan baja. Exactamente le dijo «Ana contéstame, si todo va tan bien por qué la acción está tan baja», y arrancó el aplauso de todos los presentes. Los accionistas están muy preocupados».

Veamos la evolución que ha tenido el valor del Santander en España desde una fecha muy concreta, el 7 de junio de 2017, día en que compró al Popular por 1 euro:

En este tiempo los accionistas del Santander han perdido un 34% de su inversión desde el día 7 de junio de 2017.

Todo esto es consecuencia de la gestión que desde 2014 se está ejecutando en la primera entidad financiera de España y refleja a la perfección el por qué de la traición a Andrea Orcel y su no contratación por culpa de la inseguridad y el miedo de Ana Patricia Botín. La medida adoptada con el banquero italiano ha perjudicado gravemente a la reputación del Santander y, en consecuencia, a sus accionistas. ¿Cuándo van a reaccionar éstos para que no les ocurra lo que a los del Popular? Accionistas consultados por Diario16 a los que se les hizo esta misma pregunta indicaron que es prácticamente imposible puesto que para poder convocar una Junta General Extraordinaria o para introducir puntos en el orden del día de la Ordinaria es necesario tener un 3% del capital social, algo que ni siquiera tiene la familia Botín. Así lo marcan los estatutos, por lo que el actual Consejo está blindado porque ninguno de los grandes accionistas ha realizado, de momento, ningún movimiento en este sentido.

Ante esta situación, ¿qué está haciendo el BCE, Luis de Guindos, la JUR, el Estado español, la Justicia, los grandes lobistas de los grandes despachos de abogados, la CNMV, el Banco de España, los bancos custodios, los grandes fondos, los Medina de turno? ¿Estarán preparando una nueva operación para regalarle al Santander otra entidad como, por ejemplo, Unicaja que cotiza seis veces por debajo de su valor en libros? Banesto y Popular fueron los primeros. Con el Santander, cualquier cosa puede pasar.

El Banco Santander pierde 2.204 millones de euros en un mes

En caso de producirse un Brexit duro, tal y como propone el Primer Ministro británico Boris Johnson, el Banco Santander será una de las grandes empresas españolas más afectadas. Esto se está demostrando en estos días de incertidumbre, ya que, en el último mes, la entidad cántabra ha perdido 2.204 millones de euros de valor bursátil en Londres.

Este fenómeno se produce, por un lado, por la pérdida del valor de la acción, que pasó de 340,35 libras el día 5 de agosto a 311,75 con que cerró la sesión del 2 de septiembre. Por otro lado, al cotizar en una divisa diferente al euro, el Santander se ha visto afectado por la devaluación de la moneda británica propiciada por la incertidumbre de que Johnson pudiera ejecutar un Brexit duro el 31 de octubre.

Según la información que se encuentra en la web del banco presidido por Ana Patricia Botín, el Santander tiene en la bolsa de Londres un total de 75.398.989 de títulos. Por tanto, el día 5 de agosto, el valor de la entidad cántabra era de 25.662 millones de libras. Ese día el cambio respecto al euro era de 0,9142, por lo que el valor en la moneda de la Eurozona era de 23.460,24 millones de euros.

Sin embargo, la sesión del 2 de septiembre cerró con un valor del Santander de 311,75, lo que daba un total de 23.505,63 millones de libras esterlinas. Ese día el cambio a euros de la divisa británica era de 0,9043. Por tanto, el valor bursátil del banco presidido por Ana Patricia Botín en la bolsa de Londres es de 21.256,14 millones de euros.

En consecuencia, la incertidumbre provocada por Boris Johnson en referencia a la implementación de un Brexit duro deja una víctima clara respecto a las empresas españolas: el Santander ha perdido en menos de un mes un total de 2.204 millones de euros.

La exposición del banco presidido por Ana Patricia Botín a los mercados exteriores provocó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) catalogó al Santander como una entidad de alto riesgo. En un informe publicado en 2017 se afirmaba que la entidad cántabra tenía «más de la mitad de sus activos en el exterior y depende en gran medida de las ganancias de sus operaciones internacionales. La gran confianza en subsidiarias extranjeras en la generación de ganancias podría implicar vulnerabilidades significativas si las condiciones financieras en los países de acogida se deterioraran». El FMI lo dejó claro: la exposición a los movimientos económicos del extranjero hace que el Santander se convierta en un verdadero peligro para el sistema financiero mundial.

Estos riesgos se incrementan, además, por la exposición al comportamiento de las divisas de esos países en los que tiene presencia el Santander. En los resultados de 2017 ya pudimos comprobar cómo la entidad presidida por Ana Patricia Botín absorbió en su patrimonio un impacto negativo de más de 8.000 millones de euros —como se detallaba en la página 25 del Informe Anual de ese ejercicio—, por la evolución de las divisas en los países en los que opera.

Por tanto, el Brexit vuelve a ponerse sobre la mesa como una de las causas por las que el Santander realizara operaciones que intentaran paliar las posibles pérdidas que sufriría con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, operaciones como la del Banco Popular o la que se está empezando a implementar en México.

Sin embargo, ¿aguantarán los grandes accionistas las pérdidas que está sufriendo el Santander, no sólo en Reino Unido sino también en España? ¿Permitirán que se continúe imponiendo la voluntad de la familia Botín, que apenas controla un 1% del banco, a la hora de frenar estrategias que beneficiarían a la entidad pero que podrían perjudicar a su presidenta como sucedió con el caso Orcel? Los accionistas, principalmente los minoritarios, los clientes y los empleados asisten con preocupación a la evolución del Santander y, sobre todo, por la aparente inactividad del Consejo de Administración frente a una situación que podría ser muy preocupante en un futuro, tal vez, no muy lejano. Un accionista minoritario ha declarado a Diario16 que «son muchos los que están preocupados por la evolución del valor de la acción. En la Junta General del mes de julio un accionista de 92 años le dijo a Ana Patricia Botín que si las cosas iban tan bien que por qué la acción estaba tan baja. Exactamente le dijo «Ana contéstame, si todo va tan bien por qué la accion está tan baja», y arrancó el aplauso de todos los presentes. Los accionistas están muy preocupados».

El PP de Casado revienta por los cuatro costados

Ningún partido de la Europa civilizada hubiese soportado la inmensa cantidad de casos de corrupción que el PP ha llegado a acumular en los últimos años. Lo normal en cualquier organización política colapsada por tal número de escándalos hubiese sido cerrar el negocio, poner el cartel de traspasa y dedicarse a otra actividad, mucho más después de un batacazo electoral como el que sufrieron los populares el pasado mes de abril.

Los 66 escaños de las generales cosechados por Pablo Casado fueron un auténtico bochorno que cualquier dirigente serio hubiese pagado con una sonora e irrevocable dimisión. Sin embargo, el joven sucesor de Mariano Rajoy decidió no tirar la toalla (hay veces en la vida que esa es la única salida) y se aferró al clavo ardiendo de su pírrica victoria en Madrid. Para dar la apariencia de que el PP entraba en una nueva etapa, dejando atrás el oscuro pasado, el líder conservador buscó una cara nueva como Isabel Díaz Ayuso (en realidad no lo era, ya que había nacido y crecido políticamente a la sombra de Esperanza Aguirre, hoy imputada por corrupción) y trató de convencer a los españoles de que el partido iniciaba un proyecto renovador basado en la limpieza, la regeneración y la recuperación de la confianza perdida. Hoy ya sabemos que la operación de maquillaje ha embarrancado a las primeras de cambio, ya que Díaz Ayuso no es más que un hermoso maniquí sin capacidad alguna de decisión, un bonito producto de bisutería política de Casado que no puede ocultar la auténtica fealdad del monstruo que como en It, la estupenda novela de Stephen King, se esconde en las cloacas del inframundo, o sea en los despachos secretos del partido.

En Génova 13 se han acumulado toneladas de basura en las últimas décadas, un auténtico estercolero gigante, y hay tanta corrupción que los periódicos no van a tener problema para dar portadas con buenos titulares durante los próximos veinte años. El entramado corrupto formado por redes mafiosas como la Púnica, la Gurtel, las cajas B y otras alcantarillas es tan formidable y tan monumental, afecta tan profundamente a las estructuras internas del partido, a las personas y a las redes clientelares imbricadas con empresas corruptas, que ni siquiera derribando los cimientos del partido y volviéndolos a levantar podría Pablo Casado empezar a soñar con fabricar un nuevo proyecto.

En las últimas horas hemos asistido a más de lo mismo, una película repetida mil veces cuyo final se estaba viendo venir. Aguirre y también su sucesora, Cristina Cifuentes, tendrán que presentarse ante el juez para responder de la financiación ilegal del PP madrileño. La noticia suena a sarcasmo, a broma pesada, después de que hace apenas veinte días Díaz Ayuso anunciara a bombo y platillo “tolerancia cero contra la corrupción” durante su discurso de investidura en la Asamblea regional. Todo el mundo sabía que mientras ella soltaba la chuleta aprendida de memoria, el disco rayado con el programa de supuesto buen Gobierno del PP madrileño para los próximos cuatro años, la prensa y los juzgados seguían investigando a toda máquina al menos tres escándalos que la afectaban directamente: sus supuestas relaciones con el caso Púnica y con sus antecesoras en el cargo, Aguirre y Cifuentes (hoy flamantes imputadas); sus cinco años de supuestos impagos al Impuesto de Bienes Municipales (IBI); o el crédito de 400.000 euros de AvalMadrid para una empresa de su padre.

Pero no queda ahí el carrusel de escándalos que han seguido brotando como setas en el tumultuoso PP de la capital de España. Según se ha ido sabiendo, Ayuso, quizá por imposición de Casado, se ha ido rodeando de la vieja guardia “aguirrista”, ex altos cargos que en su momento habían salido salpicados por el “terremoto púnico” o que simplemente habían fracasado en su gestión en anteriores gobiernos y habían quedado “quemados”. Así, ayer mismo el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón citaba a declarar como imputado a Francisco Lobo, secretario general técnico de la Consejería de Sanidad de Madrid y cargo de confianza de la presidenta Díaz Ayuso. Lobo fue fulminantemente cesado a las pocas horas y un lacónico Ignacio Aguado, vicepresidente del Ejecutivo regional y portavoz del grupo Ciudadanos en la Asamblea Regional, tuvo que salir a dar la cara ante los periodistas para ofrecer explicaciones y garantizar que el compromiso de la formación naranja con la regeneración y contra la corrupción sigue intacto. Si el cese de Lobo ha sido consecuencia de las presiones del partido de Albert Rivera o idea de Díaz Ayuso es algo que aún no ha trascendido, aunque todo apunta a la primera hipótesis, ya que el cesante había sido colocado por la presidenta como cargo de confianza.

Mientras tanto, la turbina popular de fabricar desperdicios sigue trabajando a tope y soltando más y más detritus. También ayer (sin duda un día aciago para el PP) se supo que el ex consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid y número 2 del PP en la región, Francisco Granados, lideró una trama que entre 2002 y 2014 saqueó más de 15 millones de euros a cooperativas de profesores en la construcción de colegios concertados en municipios madrileños y otras comunidades autónomas, según el relato de los hechos que recoge el auto del juez García Castellón. Más dinamita para Génova 13, más explosivo de demolición para unos muros que milagrosamente, y sin que nadie sepa explicar cómo, todavía aguantan y se mantienen en pie, aunque quizá por poco tiempo.

Y así seguirá siendo por los siglos de los siglos. La basura saliendo y Cayetana Álvarez de Toledo mintiendo. Parece que la nueva portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados apuesta por el viejo manual para hacer frente a la crisis, es decir, negar la realidad, acusar de rojo masón al juez instructor o matar al mensajero periodista. Cualquier delirio menos aceptar la realidad de los hechos y asumir responsabilidades políticas, que sería lo lógico y sensato. Trucos retóricos los de Cayetana que en el pasado ya se vio que no funcionaron y que llevaron al desastre al Partido Popular. Mientras tanto algunos, los patriarcas de la tribu fundada por Fraga, los honestos y sensatos del partido (que también los habrá) se miran unos a otros y se preguntan estupefactos: ¿A dónde vamos por este camino?

Caso Popular: Saracho tampoco hizo caso a las recomendaciones de Europa

Tal y como hemos informado en Diario16, Emilio Saracho paralizó la aplicación de la segunda parte del Plan de Negocio de 2016 que ya estaba dando resultados positivos, tal y como se pudo comprobar con las cifras del primer trimestre de 2017 que generaron beneficio neto positivo en su negocio principal. La paralización por parte de Saracho y Luis de Guindos del Proyecto Sunrise, que hubiese sacado del balance los activos dudosos e improductivos que lastraban a la entidad, fue una medida que los propios peritos del Banco de España han catalogado como de incomprensible. Sin embargo, Saracho tampoco aplicó una serie de medidas que Europa que hubieran reforzado el capital de la entidad en 2.000 millones en fondos propios con la venta de una serie de activos. Este hecho también fue permitido por los supervisores dependientes del Ministerio de Economía de Luis de Guindos —quien terminó ocupando la vicepresidencia del BCE—, lo que muestra la presunta connivencia del Estado en el Caso Banco Popular.

Las recomendaciones de los organismos europeos se hallan en el Plan de Resolución que la JUR entregó al Popular en el año 2016 que ha sido desclasificado parcialmente tras el fallo del Panel de Apelación en referencia a un recurso presentado por el despacho B. Cremades & Asociados.

Según la JUR, ese reforzamiento de capital hubiera venido de la venta WiZink y TotalBank, de las que Saracho disponía de ofertas de Värde y del banco chileno BCI respectivamente, tal y como hemos publicado en Diario16. Además, se recomendaba en el Plan de Resolución la venta del negocio de seguros, el negocio de banca comercial del Banco Pastor, Eurovida Portugal, Popular Seguros y la filial portuguesa. Muchos de esos activos sí que fueron vendidos por el Santander una vez que se hizo con el Popular por un euro, logrando con ello importantes plusvalías.

Sin embargo, a pesar de estas recomendaciones, Saracho llegó al Popular con el objetivo de lograr una venta total de la entidad y para ello hizo todo lo posible para llevar al banco a una situación límite, en primer lugar, con la caída de su valor en bolsa y, en segundo término, tras los buenos resultados del primer trimestre, con los momentos clave indicados en el informe de los peritos del Banco de España que determinaron las fugas de liquidez que llevaron a la declaración de inviabilidad. Esas salidas de depósitos se contabilizan del siguiente modo:

  • 232 millones en abril de 2017: anuncio de reexpresión de cuentas y discurso de Saracho en la Junta General de Accionistas;
  • 520 millones en mayo de 2017: publicación de noticia en El Confidencial sobre posible quiebra y filtración de Reuters;
  • 232 millones en junio de 2017: cifra concentrada tras el inicio del proceso de resolución el día 3 de junio

Sin embargo, los organismos europeos, en el plan de resolución entregado al Popular en 2016, calcularon que el Popular tenía capacidad para aguantar una fuga de liquidez de 20.000 millones. Sin embargo, la sexta entidad fue resuelta por una salida de depósitos de aproximadamente 18.000 millones, cantidad que se concentró en el segundo trimestre de 2017. Si en 2016 el Popular tenía esa capacidad, sólo existe un factor diferencial al año siguiente: el cambio en la presidencia y el objetivo único que tenía Saracho de vender la entidad o de llevarla a una situación límite que permitiera que fuera adquirido a bajo precio por otra entidad. «Casualmente», esa operación se realizó en base a las condiciones aprobadas en el Consejo de Administración del Santander.

En consecuencia, si Saracho no siguió las recomendaciones del Plan de Resolución y ni los organismos españoles dependientes de Luis de Guindos ni del BCE le indicaron que las aplicara para evitar dicha resolución, estamos ante una nueva prueba de la presunta connivencia tanto del Estado español como de la Unión Europea en la operación que terminó con la ruina de más de 305.000 familias españolas.

Juan Carlos de Borbón: el heredero de Franco que impidió una democracia plena en España (I)

El día en que, por ley de vida, Juan Carlos de Borbón fallezca, los medios de comunicación se llenarán de obituarios y de homenajes póstumos a la figura del Jefe del Estado que encabezó la transición de la dictadura franquista a una democracia moderna. Se recordarán momentos de su reinado como el 23F, la entrada de España en la Unión Europea o el rifirrafe con Hugo Chávez en la Cumbre Iberoamericana con el famoso «¿Por qué no te callas?». También se pasará de puntillas por los escándalos que protagonizó, principalmente la cacería en Botsuana o el romance con Corinna zu Sayn-Wittgenstein, sin darles ninguna importancia.

Sin embargo, nadie hablará de cómo el propio Juan Carlos de Borbón fue el artífice de que en España haya una democracia incompleta, un Estado en el que no se respetan los derechos fundamentales de los ciudadanos, en el que no existe igualdad real entre hombres y mujeres, en el que la figura del Jefe del Estado es la de un mero «adorno» sin capacidad alguna de actuación cuando la clase política se muestra incapaz de resolver los problemas reales de la ciudadanía.

En primer lugar, Juan Carlos de Borbón es el heredero de Franco y accedió a la Jefatura del Estado por la Ley de Sucesión de 1947, en la que se indicaba que el dictador determinaría quién sería su sucesor. En España no se permitió al pueblo que decidiera si quería que la voluntad de Franco se mantuviera en el tiempo o no. Esta es una de las razones por las que Juan Carlos de Borbón impidió que nuestro país tuviese una democracia plena, dado que parte de una tara muy grave: el Jefe del Estado no tiene la legitimidad democrática que da la voluntad del pueblo expresada a través del sufragio universal libre y secreto.

En segundo término, cuando la ciudadanía española decidió votar a favor de la Constitución, Juan Carlos de Borbón no juró ni prometió cumplirla y hacerla cumplir, tal y como hacen todos y cada uno de los cargos públicos del país. Su hijo Felipe sí que lo hizo cuando le sucedió tras la abdicación de 2014. Eso sí, el rey emérito sí que juró los Principios Fundamentales del Movimiento en noviembre de 1975. ¿Cómo se puede afirmar que España es una democracia plena cuando el hombre que ocupó la Jefatura del Estado durante casi 40 años no juró cumplir ni hacer cumplir la Carta Magna?

Los defensores del actual modelo de Estado afirman sin ningún tipo de rubor que el pueblo español sí que votó a favor de la monarquía en 1978, puesto que, según ellos, el voto afirmativo a la Constitución era el refrendo a que Juan Carlos de Borbón y su dinastía fuesen los depositarios de la Jefatura del Estado. Este argumento es una burda manipulación de la realidad, puesto que lo que se le puso a los españoles en aquel año fue un «trágala» en toda regla: no habría democracia si no se mantenía a la monarquía en el poder.

El propio ex presidente Adolfo Suárez reconoció en una entrevista televisiva que desde el poder político se había manipulado la realidad para evitar que hubiese un referéndum sobre el modelo de Estado puesto que, según las encuestas internas que manejaba el gobierno, el pueblo español quería una república. ¿Alguien se cree que Juan Carlos de Borbón no estaba al tanto de todo esto? Evidentemente, era conocedor y, por tanto, permitió que se ejecutara lo que hubiera que ejecutar para mantenerse en el poder.

Florentino lleva dos años engañando al madridismo

No se asusten por el titular porque es una realidad que nadie quiere admitir. Dos años llevan engañando al madridismo desde la presidencia del Real Madrid, desde los medios de comunicación (del florentinato o no) y desde distintos confidenciales. Dos años, ya verán por qué, mintiendo sobre las posibilidades deportivas de la institución blanca para aparentar lo que ya no son. O lo que es lo mismo, para aparentar que pueden fichar sin ton ni son, como en los tiempos galácticos, y aquí no pasa nada. Pues sí, ahora sí que pasa y desde la propia institución callan a sabiendas, como lo hacen los voceros autorizados del florentinato. Dos meses hablando de fichajes de campanillas cuando la realidad era bien distinta. Entretenimiento del madridismo desde chiringuitos mediáticos para ocultar la realidad: el Real Madrid ya no puede comprar lo que quiera al precio que sea.

La economía del equipo blanco no es boyante pero es sostenible bajo los parámetros que ha impuesto Florentino Pérez desde hace tres años. Tiene el problema de deficitario baloncesto pero es asumible por otros cauces ya que suele dar alegrías deportivas. A ello hay que sumar que, salvo que salgan bonos o un financiador a cambio de cambiar el nombre, el estadio blanco se deberá sufragar con ingresos propios, esto es, con lo que se saque del equipo de fútbol e ingresos atípicos. Una obra faraónica (costará más que el nuevo Metropolitano, por ejemplo) que se espera deje buenos rendimientos económicos a futuro. No quedando más “torres” y terrenos que vender en la ejecutiva madridista han entendido que el nuevo Bernabéu les proporcionará un rédito económico mayor con la inversión a realizar. Esto trastoca las finanzas blancas bastante más de lo que se ha contado en los medios “oficiales” del florentinato. Pero Pérez quiere dejar un estadio, no hay que desdeñar nunca la parte subjetiva de estas cuestiones, que le consagre como el mejor presidente de la historia del Real Madrid (aunque José María García piense que da igual lo hecho siempre será el peor).

En el aspecto deportivo ¿influye esta faraónica construcción? Sí hasta cierto punto. El quid de la cuestión está en tener a grandísimos jugadores que permitan ingresos publicitarios suficientes para sostener todo el entramado que ha diseñado Pérez. Y ahí es donde entra en juego la otra parte de la mentira: ya no pueden fichar como en los primeros tiempos de Florentino porque hay un control de la UEFA. Como sabrán la institución futbolística europea, asustada por los Equipos-Estado como Manchester City, PSG, etc., estableció mayor rigurosidad en el Fair Play Financiero. Éste consiste en: introducir una mayor disciplina y racionalidad en las finanzas de los clubes de fútbol;  disminuir la presión sobre los salarios y las transferencias y limitar el efecto inflacionario; alentar a los clubes para competir con (en) sus ingresos; fomentar las inversiones a largo plazo en el sector de la juventud y la infraestructura; proteger la viabilidad a largo plazo del fútbol europeo; y garantizar que los clubes resuelven sus pasivos de forma oportuna.

Hasta el momento nadie en la casa blanca ha salido a decir que, debido a la normativa de la UEFA, ya no pueden fichar como si mañana se acabara el mundo porque les sancionarían sin participar en competiciones europeas, sin poder inscribir a los jugadores o fichar en varias ventanas. Esto significa que este año no podían comprar a Hazard y Pogba (mucho menos a Mbappé) sin vender a unos cuantos jugadores de la actual plantilla (Bale, James, Mariano, Modric…). Vender a tantos como fuese necesario para cubrir 170 millones aproximadamente. Visto el mercado y los precios que han ofrecido por estos jugadores, Pérez habría tenido que vender a más de cuatro jugadores para tener a dos. Esto no se cuenta en los medios del florentinato porque no interesa mostrar que el halo de todopoderoso del “tito Floren” ha desaparecido. Los equipos que juegan competiciones europeas (aquí se cuenta todo con excelsa claridad) no pueden gastar en fichajes más de 100 millones respecto a lo que ingresan. La gran mayoría de los clubes se han ajustado a ese tipo de gasto salvo el Real Madrid, por lo que podría ser investigado por los “hombres de negro de la UEFA”. Es improbable que haya sanción, las redes alemanas del florentinato son poderosas, pero sí un toque de atención. La directiva blanca es consciente de esto y saben que el año que viene podrá fichar poco. Tal vez galáctico, pero muy poco.

Imposible la operación Neymar con la que tuvieron entretenidos a los aficionados blancos, dándoles esperanzas donde sólo había una gran fábula con final triste, como imposible era Bruno Fernandes o Paul Pogba sin vender a unos cuantos. Y aquí es donde entra Zinedine Zidane en acción. Se esperaba que, para no contar lo que pasa realmente, el entrenador francés dijese a los jugadores el futuro que les esperaba. Incluso a alguno de sus intocables al que en la directiva tenían en la rampa de salida pero, salvo con Bale, se ha achantado en la toma de decisiones. A lo que hay que sumar que el único ofrecimiento por James era del Atlético de Madrid y después de 3-7 se cerró cualquier posibilidad.

La “revolución francesa” que se quedó a kilómetros de la Bastilla y que ahora es portada de todos los medios del manto florentino también impide fichar más o mejor. Porque el sistema del florentinato sólo se sostiene con jugadores que generen ingresos publicitarios pues el club se queda con porcentajes entre el 40% y el 25%. Cristiano Ronaldo casi se pagaba con la publicidad su propio salario, de ahí que su pérdida fuese tan grave en lo deportivo y lo económico. ¿Cuánto generan Modric, Kroos, Mariano…? Bastante poco y con las nuevas reglas económicas del fútbol europeo Florentino ya no puede cometer los excesos de hace años, ni generar inflación, ni tener cinco galácticos. Por eso la apuesta por la compra de posibles futuros valores futbolísticos. A los cuales los pelotas del presidente hacen Balón de Oro sin haber perdido los dientes de leche, lo que provoca desilusiones cuando están en el periodo formativo. ¿Recuerdan los bajones deportivos de Raúl o Guti en la casa blanca? Pues tanta adulación puede provocar interferir en lo formativo y lo que supone jugar en un club de máxima exigencia.

Dos años engañando al madridismo por no contarles la realidad. Claro que igual contándola se vuelven los socios, los supuestos dueños del club, hacia el palco a pedir dimisiones o cuentas. Y por ahí sí que no pasa Florentino Pérez, antes se lleva por delante a su actual parapeto, Zidane, y vuelve a traer a Mourinho que aceptar que a su magnificencia le pitan por hacer las cosas mal. Con lo sencillo que es decir que se puede gastar hasta un límite si no se quiere sanciones sin jugar competición europea. Ha tenido suerte porque el actual grupo le ha proporcionado trofeos, pero desde hace dos años van con lo justo en el campo. Y ya no dan más de sí estos jugadores para los que no se ha comprado sustitutos sino suplentes a precio de caviar.

Como muestra de lo que venimos contando, las palabras del inclasificable Tomás Roncero hablando del mazo de Florentino y su completa ocultación de las trabas del Fair Play Financiero. En este caso no sabemos si ocultación por soberbia o desconocimiento total de la normativa europea. Algo que no es privativo de Roncero sino de gran parte de las gentes del florentinato mediático.

Post Scriptum: En breve ofreceremos datos del FC Barcelona que están mal financieramente y también se oculta.