domingo, 11 enero, 2026

Rivera transforma Cs en …

No se sabe en lo que ha convertido Albert Rivera a Ciudadanos. No es algo que haya generado en estos últimos meses, al contrario, viene produciéndose desde el último congreso del partido. Un grupo de fieles a una doctrina del odio pero temerosos del Ibex-35 que se apartó de la función para la que estaba designada por el sistema. Tenía que apuntalar ese sistema que tantos beneficios da a la clase dominante pero, tras reconocer al presidente como una especie de mesías del liberalismo, se han separado hacia la división social, la irritabilidad sistémica y creerse que sólo mediante su trabajo llegará la Arcadia a España.

Mal interpretando la frase de Ferdinand Lasalle “el partido se fortalece depurándose”, Rivera ha decidido cargarse a casi todos los críticos que tenía. Salvo a Luis Garicano, evidentemente, porque tiene el apoyo de los liberales de verdad y de la clase dominante, al resto les ha pasado por la «guillotina» del desprecio. Todos aquellos que han osado dudar de su estrategia y de su omnímodo poder han sido purgados sin dudarlo. Aunque la realidad es que la famosa frase vista así está incompleta porque lo que el dirigente de la socialdemocracia alemana le contaba a Karl Marx era que “la lucha interna da al partido fuerzas y vitalidad; la prueba más grande de la debilidad de un partido es la amorfia y la ausencia de fronteras bien delimitadas; el partido se fortalece depurándose”. Justo lo contrario de lo llevado a cabo por Rivera y sus «mariachi» (como los definió Aitor Esteban), pues no permiten que haya personas que no odien a los demás, que piensen distinto, que no vean bien estar virando hacia el fascismo postmoderno de la diversidad capitalista.

Para ver el sentido de lo que está creando Albert Rivera sólo hay que leer lo dicho por el presidente de Ciudadanos: “entiendo el nerviosismo entre los que nos atacan de manera constante ya que Ciudadanos es un partido preparado, libre, moderado, liberal e intachable”. No es que les ataquen realmente, es que la mayoría de España les está llamando cuñados y se ríen de ellas y ellos. Pero en su inopia, que no llega ni a ser dogmática, sólo cabe interpretar esa befa como ataque, ya que todo movimiento del tipo incalificable que ha creado Rivera, siempre está rodeado de enemigos para lograr fortalecer el discurso y cerrarse contra posibles interferencias exteriores. Es un sistema cerrado que, como tal, sólo tiene dos opciones abrirse y dejar que entre aire fresco o autodestruirse. No hay capacidad autopoiética si se está cerrado en sí mismo. Además, la autoalabanza “preparado e intachable” como refuerzo de ese cierre sistémico y como apoyo al mecanismo sectario.

“Hay que saber a dónde vamos y nosotros somos un proyecto ganador y que será un partido de Gobierno” ha afirmado Rivera para dar ánimos (¡Vamos!) a sus acólitos mientras presentaba a los nuevos miembros adscritos. No se han percatado de que la clase dominante les está dejando caer, algo que será más evidente en cuanto haya gobierno en España (del tipo que sea). No les van a perdonar que, habiendo posibilidad de un gobierno con el PSOE, lo que proporcionaría estabilidad institucional para que el establishment siga con su proceso de acumulación, hayan decidido pensar que pueden ganar unas elecciones sin el apoyo del bloque en el poder. De hecho, la aparición de Vox les viene mejor porque así tienen un comodín capitalista y autoritario con el que jugar. No necesitan a Marcos de Quinto, quien vive de las subvenciones, según han demostrado varios medios de comunicación, pidiendo un ojo por ojo, ni a un Rivera deseando que vuelva el terrorismo a España, ni a un Edmundo Bal transformando su amargura personal en odio al resto del mundo. Y mucho menos a Inés Arrimadas montando pollos por toda España como una niña enrabietada.

Todo el mundo sabe que no son liberales, incluso hasta Pablo Casado parece más liberal que Rivera, por eso recurren al nacional-populismo que tiene aromas franquistas salvo por la entrega de España al Imperio. Se inventan enemigos interiores (Podemos, sanchismo, nacionalistas) para que no veamos que los verdaderos enemigos son el Imperio y el capitalismo más salvaje y desaforado. Como buena organización con una ideología cuñadista, de nacionalismo selectivo (sólo los que Rivera dice son buenos españoles), quieren tener sometidos a los infieles. Con algunos revisionistas (PP y Vox) se pueden entender pero el resto deben ser quemados en la hoguera. Y como cuentan, al menos hasta hoy, con amplificadores en los medios de comunicación, piensan que sólo existe su verdad, la cual entronca con el espíritu absoluto de la época y les lleva a completar la perfección. Lo malo es que olvidan que la dialéctica siempre ofrece las contradicciones y esas mismas indican que no son más que un juguete roto que acabará en el cubo de basura.

Pedro y Pablo, vuestro fracaso es el de la izquierda

Mi tía Ángeles, una señora entrañable que murió hace dos años a los 93 y que dedicó toda su vida a rezar por mi salvación, cuando se enfadaba conmigo, alzando su poderosa voz de ex monja dominica, me lanzaba un terrorífico “vete a hacer puñetas”.

Mandar a hacer puñetas a alguien es una expresión que se utiliza cuando quieres deshacerte de una persona que te es molesta y deseas que se marche dejándote en paz.

Las puñetas son los bordados y puntillas colocadas en las bocamangas de las togas que utilizan algunos miembros de la judicatura. Su nombre procede del hecho de caer la manga sobre el puño.

La confección de cada puñeta requería un largo y entretenido trabajo, por lo que mandar a alguien a hacer puñetas era sinónimo de quitárselo de encima durante un largo tiempo.

Algunas fuentes indican que el lugar donde se confeccionaban las puñetas era en los conventos apartados, por lo que se le estaba mandando a un sitio alejado y durante mucho tiempo.

O sea mi tía que se pasaba horas haciendo trabajos de punto porque según ella “el tiempo lo da Dios gratis” y había sido monja sabía mucho de eso.

Bueno pues esta tarde después de unos días y aún dolorido por lo ocurrido en el Congreso les mando a PSOE y Podemos, a Pedro y Pablo un grito así; “Iros a hacer puñetas” insensatos!

Me chupé la semana pasada todas las sesiones de investidura (masoquista que es uno) y reconozco que sentí vergüenza ajena de la poca calidad de nuestra política y de muchos de nuestros políticos.

El esperpento al que nos llevaron los dos grandes líderes de la izquierda, me lleva a la conclusión de que no se merecen estar donde están ninguno de los dos. Que les viene grande un escenario donde la negociación, la cesión y el acuerdo son de obligado cumplimiento.

Que no hayan sido capaces de acordar un gobierno con lo relativamente fácil que parecía resultar, les inhabilita para el futuro. Duele decir que los de la derecha, que tampoco son como para tirar cohetes, han quedado en mejor lugar, especialmente por su capacidad de ponerse de acuerdo entre ellos.

Dio la sensación de que el espacio de futuro que abandonan los nuestros lo van a ocupar ellos con una relativa facilidad. Si al final vamos a elecciones el 10-N no me cabe ninguna duda de que accederán al gobierno y entonces habrá llanto y crujir de dientes, pero lamentablemente de toda la izquierda en su conjunto.

Pero alguna consideración más merecen estos cuatro angustiosos días. En primero lugar el descubrimiento de que a pesar de la sensación de fraude de Sánchez e Iglesias, aún nos quedan estadistas, gentes con altura de miras en este país.

Alguno ya lo iba demostrando cono Joan Baldoví de Compromís y Aitor Esteban de PNV, pero estos días lo han bordado. Sensatez, generosidad, audacia y sobre todo la defensa del bien común.

Pero ha surgido también la mayor sorpresa, la aparición estelar de un transformado Gabriel Rufián de ERC. Sus intervenciones han sido para enmarcar y quedarán para la historia del parlamentarismo.

Ellos tres más otra agradable sorpresa, la de Mertxe Aizpurúa de EH Bildu que indica que esta vez sí están dispuestos a convertirse en la ERC de Euskadi, nos hacen reconciliarnos con la política. Chapó!

En lo que respecta a Bildu su posición respecto al cuatripartito que va a gobernar Navarra confirma este hecho. Por cierto dando ejemplo de cómo se debe hacer una negociación cuando se desea llegar a acuerdo. Exactamente igual que en Aragón. ¿Por qué allí, en Baleares o Valencia sí y en el Estado no?

Resulta curioso que precisamente desde la periferia, desde el nacionalismo de diferente tipo, hayan dado una lección de Estado precisamente a quienes deberían liderarlo. Que en sus discursos hayan antepuesto la dicotomía derecha-izquierda frente al nacionalismo rancio. Quizás haya sido el único atisbo de esperanza que nos hayan dejado estos siniestros días.

Si se supiera aprovechar por los dos grandes partidos de la izquierda, se podría afrontar el gran reto de eliminar las tensiones centro-periferia heredadas de la Transición. Se abre ahí un espacio para la esperanza.

Parafraseando a Lenin; ¿Qué hacer ahora? Resulta difícil decirlo y pensando en ello me venía a la memoria una escena memorable de una gran serie de TV que recomiendo; “When they see us”, “Así nos ven”,

En ella hay una conversación entre el abogado defensor de causas nobles y la fiscal. En la misma le plantea la necesidad de jugar limpio y ella le pregunta, “limpio….¿qué quiere decir esa palabra?”, “No sé….tiene que ver con justicia” y ella responde «esto no es cuestión de justicia letrado sino de política y la política es cuestión de supervivencia, no hay nada justo cuando se trata de sobrevivir…..” “Sobrevivir, pero ¿a qué precio?” le responde el abogado. Sin palabras…

¿Qué precio están dispuestos a pagar para sobrevivir Pedro Sánchez y Pablo Iglesias? ¿El de arrasar a la izquierda y dejar el campo libre a la derecha extrema que está esperando a la puerta? Esas son las preguntas que deberán responder en el corto plazo.

Por cierto cuánto daño ha hecho en Sánchez la aparición del siniestro gurú, Iván Redondo, un Rasputín del siglo XXI. Cada revelación que se descubre sobre el relato de esos negros días deja el descubierto su oscuro papel.

Pero quizás la maldición que le lanzó Iglesias a Sánchez el primer día; “si usted no se pone de acuerdo no será Presidente nunca”, tenga muchas posibilidades de cumplirse, aunque a él habría que trasladarle que después de estos días, nunca pasará a la historia de la izquierda de manera positiva.

Vuestro fracaso Pedro y Pablo, arrastra a toda la izquierda detrás.

Ambos han negociado como el perro del hortelano, ni han acordado ni han dejado que se acordara y nos han dejado a los demás sin plumas y cacareando.

Una última reflexión al hilo de esto. PSOE y Podemos no han culminado su trabajo, sólo cabe esperar que no veamos fotos de sus señorías en las redes sociales, o en los medios de comunicación, veraneando plácidamente en piscinas, playas, o paseando por Roma o Paris.

No creo que tengan la poca vergüenza de hacerlo porque ni se lo han ganado, ni se lo merecen. Si lo hacen sólo espero que el electorado les castigue en su justa medida.

Veremos………..

Crece el miedo en la banca a la sentencia del IRPH

En los últimos días estamos asistiendo a cómo las diferentes entidades bancarias están haciendo públicos los datos del volumen de hipotecas referenciadas al IRPH que poseen cada una. Esto no es un ejercicio de transparencia, como algunos lo han querido interpretar, sino un nuevo movimiento para aumentar la presión sobre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que el próximo mes de septiembre dicte una sentencia que sea desfavorable a los intereses del más de un millón de familias que son y han sido víctimas de este índice que la propia Comisión Europea ha declarado como abusivo. Este comportamiento muestra cómo el miedo a una sentencia favorable a las víctimas del IRPH va creciendo a medida que se acerca el mes de septiembre, fecha en la que se hará pública la decisión del TJUE.

Desde que se hizo público el informe de la Comisión Europea, según el cual no estaba justificada la interpretación del Tribunal Supremo y se alineaba con los votos particulares de los magistrados que se opusieron a la interpretación de la sentencia por la cual se aseguraba que no existía necesidad de transparencia en la incorporación de este índice en el contrato hipotecario ya que entendieron que el fallo del Supremo era contrario al derecho europeo, lo que abrió la puerta al recurso ante los tribunales de la UE que, además, no están tan supeditados a los intereses de la banca como los españoles, la banca no ha hecho más que presionar para evitar la declaración de abusividad del IRPH.

El hecho de que el TJUE admitiera a trámite el recurso presentado a esta sentencia del Supremo ya fue un duro golpe para las entidades y ahí estuvo el Estado para salir nuevamente a defender los intereses de los bancos en vez de los de los ciudadanos.

El Parlamento español instó al Ejecutivo «a modificar la postura del Reino de España en el litigio C-125/18 que, en relación al índice de referencia IRPH, está siendo tramitado en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, para defender a las personas consumidoras en lugar de a las entidades bancarias. Para ello retirará su escrito de observaciones y presentará uno nuevo o declarará que comparte las conclusiones de la Comisión Europea. También defenderá esta postura en la vista oral del caso».

El escrito de observaciones al que hace referencia el texto de la PNL y que dejó en herencia el gobierno de Mariano Rajoy decía, entre otras cosas, que no era necesario examinar si la cláusula IRPH es o no transparente y afirmaba que «no tiene sentido suministrar las fórmulas de estos tipos oficiales porque el consumidor medio no va a entenderlas». Además, y para el hipotético caso de que el IRPH fuera declarado nulo por abusivo, el Estado español pedía que la nulidad no tuviera efectos retroactivos, por el impacto económico que esta medida tendría en la cuenta de resultados de las entidades bancarias. Es decir, el Ejecutivo de Mariano Rajoy ponía los servicios jurídicos del Estado a disposición de la banca y la defensa de sus intereses. Lo peor es que el Gobierno de Pedro Sánchez tampoco ha hecho nada en este sentido y, por lo visto, seguirá manteniendo a la Abogacía del Estado a defender los intereses de los bancos.

La banca española tiene mucho miedo a lo que la Justicia europea pueda determinar respecto a la anulación del IRPH, en primer lugar, por la cuantía del dinero que tendrían que devolver a los afectados en caso de que el TJUE sentenciara a favor de éstos, en concreto, 44000 millones de euros, lo que supone prácticamente diez veces más del dinero de las cláusulas suelo; en segundo término, porque en Europa no tienen la misma capacidad de presión o de lobby de la que tienen en España dado que, mientras aquí son capaces de provocar que el Tribunal Supremo modifique una sentencia que era desfavorable a la banca, en Europa se han encontrado con tribunales que han detectado las cláusulas abusivas y las han anulado; en tercer lugar, a todo lo anterior hay que sumar el demoledor informe de la Comisión Europea que declaraba con claridad que el IRPH era una cláusula abusiva que había que anular.

Ante esta situación límite la banca ha reaccionado para intentar evitar una sentencia que anule el IRPH y lo ha hecho a través de dos de los bancos de inversión internacionales más importantes del mundo: Goldman Sachs y JP Morgan. El primero de ellos fue el que indicó que el coste de la anulación del IRPH podría alcanzar los 44000 millones de euros y que eso tendría consecuencias muy negativas para el sistema financiero europeo. Por su parte, JP Morgan, el banco de inversión del que fue vicepresidente Emilio Saracho, ha afirmado que el IRPH es el principal riesgo para la banca española de cara a 2019, es decir, que está aumentando la presión del sector financiero hacia la Justicia europea.

Esta es la razón por la que están anunciando el volumen de hipotecas que tiene cada entidad referenciadas al IRPH. Sin embargo, los datos que están dando no hacen otra cosa que manipular a la opinión pública, puesto que lo que están dando es la cantidad total del dinero prestado, no lo cobrado de más con este índice respecto al Euribor.

Si están dispuestos a dar cifras, que pueden ser reales, nadie lo pone en duda, pero que el mensaje que transmiten está claramente manipulado.

El Popular mejoró su margen de explotación un 19% en el primer trimestre de 2017

El Plan de Negocio de 2016 era un proyecto diseñado para llevar al Popular a una mejora de su situación y de su balance en el medio plazo. No se buscaban resultados inmediatos, sino que era un plan que iba obteniendo resultados poco a poco. Lo que ocultaba la fortaleza de la sexta entidad financiera de España era el elevado volumen de provisiones sobre activos dudosos e improductivos. Para eso se generó el Proyecto Sunrise que sacaba del balance esas provisiones y que hubiera actuado del mismo modo que la Sareb.

Durante el primer trimestre se produjo un incremento del margen de explotación del 19%, hecho que es consecuencia de una reducción importante de los costes, tanto en personal (un 20% interanual), como en amortizaciones y gastos totales (un 20% interanual).

El Popular tenía fortaleza en su generación de negocio. No en vano, en el primer trimestre de 2017, es decir, dos meses antes de la resolución. Los datos de negocio del Banco Popular en el primer trimestre son claros: en el principal los márgenes son positivos y los beneficios, tanto antes como después de impuestos, eran números verdes.

Por un lado, el ROTE se incrementó respecto a los datos de 2016. Ya publicamos en este medio cómo, mientras se estaba gestando la rebelión en el Consejo liderada por Antonio del Valle y Reyes Calderón, esta ratio se encontraba cercana al 15%. En el primer trimestre de 2017 subió hasta el 17%.

Además, los márgenes también eran positivos. En referencia a los intereses, el Popular tenía un margen de 551 millones, un dato que demuestra que el Popular tenía fortaleza suficiente como para haber continuado su actividad sin tener que llegar a la resolución si se hubieran hecho bien las cosas.

Respecto al margen bruto, en el primer trimestre de 2017 se encontraba en una posición de 737 millones de euros, con una explotación positiva de 435 millones. Todo ello daba como resultado que las cifras del negocio principal del Banco Popular en el primer trimestre de 2017, es decir, prácticamente dos meses antes de su resolución estaban en números verdes, puesto que el beneficio antes de impuestos se situó en 250 millones y el neto en 180.

Todo ello, además, con una reducción interanual de costes de 59 millones que compensó la caída interanual de intereses y otros ingresos.

Con estos datos, ¿cómo es posible que un banco con un negocio principal que generaba un beneficio de 180 millones de euros pudiera ser declarado inviable apenas dos meses después del cierre del primer trimestre? La única respuesta a esta pregunta es la política de comunicaciones negativas de Emilio Saracho que provocaron tanto la caída de la liquidez como el valor en bolsa, algo que está incluido en el informe pericial del Banco de España y que está en manos de la Justicia.

El libro de estilo del Santander no contempla la ética

En estos días el Santander ha realizado una serie de declaraciones en las que hablaban de la «dudosa ética» de Andrea Orcel. ¿El banco presidido por Ana Patricia Botín hablando de ética? ¿Acaso no son conscientes de los actos que han cometido o que cometen y que muestran cómo la ética no se encuentra en su libro de estilo?

A través de un comunicado, el Santander afirmó lo siguiente: «Según ha conocido el banco por la demanda, el Sr. Orcel comenzó el 12 de enero de 2019 a grabar conversaciones privadas sin consentimiento ni conocimiento de sus interlocutores, una práctica de dudosa calidad ética y moral para alguien que pretendía desempeñar el puesto de consejero delegado de Banco Santander, lo que viene a confirmar que la decisión adoptada por el consejo fue la adecuada».

Antes de hablar de «dudosa ética» de Orcel —hombre del que nosotros no tenemos conocimiento de su grado de moralidad, a pesar de que en sus círculos profesionales le valoran, por lo menos, con el mínimo de ética que se espera de un bancario. Por lo que se le acusa al señor Orcel no debe considerarse la ética como elemento de valoración por la forma de actuar del Santander y todo lo que se haga es poco— el Santander debería haber analizado sus acciones del presente y del pasado.

Sólo haciendo un repaso a la historia reciente del banco cántabro, como se puede comprobar en los hechos publicados en este medio en el día de ayer por nuestro compañero José Antonio Gómez, vemos cómo el Santander no está legitimado para utilizar siquiera la palabra ética.

No es muy ético el Caso Banco Popular, en el que, según diferentes demandas interpuestas en los juzgados y la documentación publicada en estas páginas en los artículos de Esteban P. Cano, el Santander se está enriqueciendo, presuntamente, de manera ilícita tras hacerse con la compra por un euro de la sexta entidad financiera del país. Sin entrar en profundidades, sólo hay que recordar cómo dos semanas antes de la intervención ya existía un plan —el Proyecto Neptuno— en el que se aprobó la compra del Popular en un proceso de resolución, o cómo diez días antes ya estaban negociando con BlackStone y Lone Star la venta del patrimonio inmobiliario del banco. ¿Esto es ético? Lo hubiera sido si el Santander hubiese devuelto motu proprio el dinero que perdieron más de 305.000 familias tras comprar la entidad por un euro o si no hubiese exigido que la resolución se hiciese a través de un bail in que cargaba todo el peso en los pequeños accionistas.

Tampoco es muy ético el control que tiene de la Justicia para poder sostener su impunidad ante los tribunales. El Santander ha tejido una red de influencias, propiciada por los lobbies jurídicos que controla, que hace imposible que en España la Justicia actúe contra ellos. La contratación de abogados del Estado, algunos de ellos en el Consejo de Administración, la influencia en las más altas instancias judiciales, como ocurre, presuntamente, por ejemplo, con la esposa del director general de Comunicación y vicepresidente de Santander España que en la actualidad, en pleno Caso Banco Popular, ocupa el cargo de Directora del Gabinete del presidente del Consejo General del Poder Judicial.

¿Fue ética la operación por la cual el Santander compensó a un importante empresario de Granada por sus pérdidas en la compra de Sovereign Bank con un ingente paquete de acciones que no pudieron «colocar» en la ampliación de capital de 2.008? Esta operación se hizo en perjuicio del resto de accionistas del banco cántabro y en beneficio de un empresario.

La ética no existe cuando se producen escándalos de puertas giratorias protagonizadas por jueces y fiscales que han tenido una participación directa en causas muy importantes en contra del Santander, como es el caso del ex juez Javier Gómez Bermúdez, por ejemplo, quien, tras ser el ponente de la «Doctrina Botín», abandonó la carrera judicial para incorporarse a un bufete en el que lleva casos del Santander. Tampoco es desdeñable el caso de Baltasar Garzón quien, tras volver de Estados Unidos con unos cursos financiados por la entidad cántabra, archivó la querella de Rafael Pérez Escolar por el fraude multimillonario a Hacienda en la compra de Banesto. Sin embargo, la lista de escándalos judiciales protagonizados por el Banco Santander o por la familia Botín parece no tener límite. Y, ¿cómo olvidar la actuación del juez Fernando Andreu al archivar el caso de los 2.000 millones ocultos en Suiza y que, posteriormente, realizó una instrucción del Caso Popular que fue catalogada por algunos juristas como de «inexistente»?

Ante esta situación, es normal que Andrea Orcel grabara conversaciones. En realidad, es un acto de defensa propia, como él mismo ha afirmado. Por otro lado, los argumentos con los que el Santander pretende desprestigiar al banquero italiano, tienen muy poco peso. Tal y como adelantó Diario16, la demanda de Orcel deja claro que los motivos de la resolución del contrato fueron por una cuestión de competencias, no económicas.

Además, ¿cómo pueden hablar de «dudosa ética» de Orcel cuando grabó un vídeo al banquero italiano en el que este acepta la decisión? Según ha publicado El Mundo, ese vídeo se hizo con el consentimiento de Orcel. Sin embargo, el italiano afirma que la pretensión de esa grabación era presentar su no fichaje como de mutuo acuerdo para no tener que indemnizarlo.

Además, tampoco fueron muy éticas las ofertas alternativas que, según ha publicado El Confidencial, la presidenta del Santander le hizo a Orcel y que éste no aceptó. «Tengo empresas en España donde te puedo poner de CEO mañana o de presidente. Son empresas cotizadas inmobiliarias, o sea, eso no puede estar dentro del, o sea, tengo muchas opciones para poder compensarte en cosas que además puedes hacer», le dijo Ana Patricia Botín a Andrea Orcel, según consta en la demanda. Es como si el país fuese suyo. Las amenazas a UBS para que cubriese parte del coste de los derechos de Orcel son inmorales: «o lo pagas o dejas de trabajar con Santander». Por otro lado, al italiano se le llegó a ofrecer la gestión de un fondo 2.000 millones para que se quedara con las comisiones con el fin de que no demandara al banco.

Este comportamiento no es raro en el Santander. No en vano ha utilizado a personas como Miguel Zorita en Duro Felguera, a Emilio Saracho en el Banco Popular para manejar o manipular empresas. ¿Qué decir de la actitud que adoptó Rodrigo Echenique con Felipe Benjumea al prometer apoyar una ampliación de capital y luego no llevar a efecto su promesa? ¿Y Javier García Carranza con Isolux? ¿Esto es ético?

¿Puede ser ético u honroso el destino de la ampliación de capital aprobada el pasado día 23 de julio o el proyecto que se está preparando en México junto al gobierno?

Por tanto, el Santander no es el indicado para hablar de ética. Podrá aducir argumentos del tipo que quiera, sin embargo, el Santander debería olvidarse de acudir a una cuestión ética porque el comportamiento de la entidad es absolutamente ajeno a la ética más esencial.

Denuncian al Estado por «suprimir de facto» el derecho de los consumidores a ejercer acciones judiciales contra la banca

Una asociación de usuarios de consumidores y usuarios de banca ha presentado una denuncia contra el Estado español ante la Comisión Europea por la presunta infracción de la legislación de la Unión Europea. Según el documento, al que ha tenido acceso Diario16, la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo acordó, mediante sentencia, privar a la asociación denunciante del «derecho de ejercer las acciones judiciales correspondientes en interés de dos de sus socios frente a una entidad financiera por el incumplimiento de la normativa nacional del mercado de valores, con base en la afirmación de que la cuantía y la complejidad de las inversiones litigiosas no permitían considerar el asunto como una materia de consumo», afirma la denuncia. El importe reclamado en el procedimiento era de 2.749.611,60 euros.

La denuncia solicita a la Comisión que se abra «un procedimiento de infracción contra el Reino de España a causa de la violación por parte de su Tribunal Supremo del art. 267 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE)».

La asociación denunciante cumple con todos los requisitos que legitiman su defensa de los intereses de sus asociados contra una entidad financiera y, aún así, el Supremo aplicó un requisito previsto sólo para la asistencia jurídica gratuita. Este criterio del Alto Tribunal «ha supuesto la práctica eliminación en España el derecho de las asociaciones de consumidores a defender en juicio los intereses de sus socios frente a las entidades financieras que hayan incumplido la legislación del mercado de valores«.

Según la denuncia, el Estado español ha vulnerado la legislación de la Unión Europea ya que la sentencia del Supremo conculca la normativa europea que regula el derecho de las asociaciones de consumidores a ejercer acciones judiciales en interés de sus socios en materia del mercado de valores. En concreto, la directiva que obliga a los Estados miembros de la Unión Europea a posibilitar que las asociaciones de consumidores puedan ejercer acciones ante los tribunales de justicia para garantizar la aplicación de las disposiciones nacionales adoptadas en aplicación de dicha Directiva, que en España se contraen fundamentalmente a la Ley del Mercado de Valores.

La asociación de consumidores denunciante interpuso contra la sentencia del Tribunal Supremo un incidente extraordinario de nulidad de actuaciones presentado ante la propia Sala que dictó la sentencia. En el citado escrito se alegaba la infracción del derecho a la tutela judicial efectiva de la asociación de consumidores denunciante, en su modalidad de derecho de acceso a la jurisdicción, «al haberla privado injustamente de su legitimación activa, dado que cumplía todos y cada uno de los requisitos legales», afirma la denuncia.

El Tribunal Supremo decidió rechazar el incidente extraordinario de nulidad, acordando no formular la cuestión prejudicial ante el TJUE solicitada por la asociación denunciante, en clara infracción del art. 267 TFUE, que dispone: “Cuando se plantee una cuestión de este tipo en un asunto pendiente ante un órgano jurisdiccional nacional, cuyas decisiones no sean susceptibles de ulterior recurso judicial de Derecho interno, A obligado a someter la cuestión al Tribunal”.

Por tanto, el Supremo español rechazó el planteamiento de la cuestión prejudicial sin dar razón alguna que justificase su decisión. Es decir, no alegó que consistiera en un problema de interpretación del Derecho nacional español ni que se tratara de un acto claro o de un acto ya aclarado por el TJUE. El Tribunal Supremo, simplemente, decidió no elevar al TJUE la cuestión prejudicial solicitada por esta parte porque no lo consideró oportuno en ejercicio de su libre arbitrio judicial.

Además, la denuncia apunta a una grave infracción por parte del Estado de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE en lo referente a la protección de los consumidores ante los abusos de la banca.

La denuncia afirma que «la sentencia del Tribunal Supremo, así como las decisiones de los Órganos judiciales inferiores que han aplicado su criterio, suponen la supresión de facto en España del derecho de los consumidores y clientes minoristas de los bancos a ejercer acciones judiciales a través de las asociaciones de consumidores frente a las entidades financieras que hayan incumplido la normativa del mercado de valores. El Tribunal Supremo ha anulado, por tanto, para 47 millones de consumidores financieros españoles, el derecho que la legislación europea les reconoce para actuar en juicio frente a las entidades financieras a través de estas entidades«.

Podemos se alía con la derecha mediática ¿una nueva conspiración?

¿Estamos ante una conspiración como la que se produjo en los años 90 contra el PSOE desde los medios de comunicación? No seguramente. Si se recuerda, tras ganar las elecciones de 1993 el PSOE de Felipe González, se desató una conjura (con muchos necios) contra el partido socialdemócrata. La táctica fue descrita perfectamente por Luis María Anson en una entrevista en la revista Tiempo y consistía en amplificar, cuando no en inventar, diversas noticias que dañasen la imagen de González, del PSOE y se generase un clima tal que no quedase más remedio que nuevas elecciones o un gobierno de concentración (llegaron a pensar en Mario Conde como presidente). En esta conspiración, donde se untó a cualquiera que fuese capaz de presentar cualquier documento, prueba o chisme sobre una banalidad del PSOE, la derecha mediática abrió las puertas de par en par a cualquiera, sin importar su posicionamiento ideológico, que estuviese frente al Gobierno. Así personajes como Antonio García Trevijano podía pontificar tranquilamente desde Antena 3, en un famoso programa dirigido por Jesús Hermida, contra González.

A esta política de puertas abiertas a cualquiera se sumó Julio Anguita. Le entronizaron desde los medios más reaccionarios que se recuerdan como el verdadero guardián de las esencias de la izquierda y él contribuyó a esa conspiración en la creencia de que acabaría con González y el PSOE y la clase trabajadora, ahora que podía ver la “verdad”, le llevaría hasta donde la el espíritu de la historia decía que debía estar, al frente de la lucha de clases. No dudó en ningún momento en sumarse a todas las propuestas que le presentaban desde los medios de la entente conspirativa. Su Teoría de las dos orillas, donde el PP y el PSOE estaban en el mismo lado del neoliberalismo, por muy cierta que pudiese ser, sólo se la compró el 10% de la ciudadanía dejándole en 21 diputados en el Parlamento en 1996. No pensó Anguita que al enfrentar al PSOE, que para muchas personas era (y es) de izquierdas, rodearse de la derecha más salvaje y neoliberal (con el tiempo la más corrupta también) estaba corrompiendo su propio discurso. Una izquierda que, por subir en escaños, perdía lo que pudiese haber de real en el análisis que hacía de la realidad. Estaba trabajando, consciente o inconscientemente, en favor de la clase dominante que pudo ganar las elecciones de la mano de José María Aznar.

Hoy no existe esa conspiración, como mucho una lealtad hacia los medios e intereses de George Soros, que no deja de ser un señor de la clase dominante. Pero sí están dando pábulo a las crónicas, análisis y relatos de la clase dominante. Si son asiduos de las redes sociales habrán visto cómo desde cuentas de personas de Podemos, bots y demás trolls se están poniendo videos de Francisco Marhuenda, se alaba a María Claver o se sitúa en un altar a cualquier periodista que critique al PSOE y, en especial, a Pedro Sánchez. Como le sucedió a Anguita en 1996, lo que hacen con esta estrategia de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo” es situar a la clase dominante en el poder. Si ya es complicado que un discurso verdaderamente de izquierdas (en sus muchas versiones) pueda penetrar a través de los aparatos ideológicos de dominación de ese bloque en el poder, si se permite que los edecanes de la clase dominante expongan tranquilamente sus argumentos se acaba negando la posibilidad de transformación de las mentalidades.

Es absolutamente incomprensible que Podemos Comunidad de Madrid, para criticar a Sánchez, a lo que está en su derecho evidentemente, utilice, como pueden ver en el tuit de más arriba, un artículo del diario El Mundo. Para más inri el artículo está escrito por Jorge Bustos, el autocalificado de cipotudo, y al servicio de la causa contraria a todo lo que huela a clase trabajadora o izquierda. Dan categoría de análisis a algo que no es más que propaganda al servicio de la clase dominante, a lo que hay que añadir que el artículo es una retahíla de memeces e insultos a la persona del secretario general del PSOE. Desde Podemos gustan de insultar a quien piden que se reúna con ellos a pactar un gobierno. Si ya criticamos que el alcalde de Valladolid entrase en ese juego de insultar a las personas de Podemos, normal es que nos parezca deleznable insultar a quien debería ser tu socio.

Si no están seguros de que desde Podemos está haciendo el juego a la clase dominante, sólo hay que ver el artículo de Pablo Echenique en El Confidencial, el medio de los bancos por excelencia. Está bien que el dirigente de Podemos se exprese pero, al menos, podía utilizar algún medio más a la izquierda. Y si le da un poco de apuro que sea Público, o está peleado con ese medio, hay otros en los que expresarse. Además para decir lo que ha dicho, le valía cualquier hoja parroquial. En un análisis que demuestra carecer de la mínima cultura política. El título “Expulsando de la democracia a 3,7 millones de españoles” ya es toda una muestra de falta de rigor analítico. Si se piensa bien, realmente de la democracia se expulsaría siempre a millones de españoles cuyos partidos no están en el Gobierno. Es un problema de desconocimiento de los principios democráticos, que la soberanía popular no reside en el gobierno sino en el Parlamento. Y si esos millones de ciudadanos están representados no están fuera de la democracia. Si lo dice por no estar en el Gobierno, sin haber pactado ni una sola medida programática (que esto lo esconden siempre), tres cuartos de lo mismo. Aunque en el caso de Podemos podían haber tenido tres ministerios y una vicepresidencia para Irene Montero (la número dos del partido) y no lo quisieron (que hay que recordarlo día tras día). Por cierto, habría que recordar que es el mismo El Mundo que ahora difunden el que ha utilizado a una “prima tercera” (o una señora que pasaba por allí que lo mismo da) de Montero para decir que quieren mucho a la chiquilla pero que no la ven como vicepresidenta. Lo dicho casquería y carroña.

Lo peor de todo esto no es la campaña por ganar el relato, con esa actitud no hacen más que hundirse un poco más cada día o cometer un suicidio. Lo peor de todo esto es que como formación que se dice de izquierdas, aunque sea una bohemia burguesa, está haciendo el juego a los medios de la clase dominante, impidiendo que los valores de esa izquierda plural sean hegemónicos. Que unos gramscianos no sepan esto es para preocuparse. Pueden protestar contra Sánchez y el PSOE, sin lugar a dudas, y hasta puede que tengan razón en muchas críticas de las que hacen, pero si lo haces apoyándote y utilizando a los agentes ideológicos de la clase dominante, no digas luego que te preocupa la clase trabajadora porque estás nutriendo la lucha de clases en favor de los dominadores. Están confirmando y asegurando el discurso hegemónico de ese bloque en el poder que les olvidará, como hizo con Anguita, al minuto siguiente de haber logrado su propósito, que no exista un gobierno de izquierdas, así sea de coalición o de cooperación. No se dan cuenta en Podemos que acaban jugando en favor de la persistencia de una dominación, aunque es comprensible en el caso de alguno de sus dirigentes que no son más que pequeños burgueses jugando a la rebeldía (no la que compartía Camus por cierto), que no revolución.

En todo este folletín que alimenta la política espectáculo, con la cual las cuestiones importantes, los análisis materialistas y la lucha quedan arrinconados, todos han tenido su parte alícuota de culpa. No son ni unos muy buenos, ni los otros muy malos. No, pero hay algo que es claro, si te dices de izquierdas, si te dices gramsciano, si te dices que te preocupa la gente (así en abstracto), lo suyo es que no alimentes a los medios y los edecanes de esos medios de la clase dominante que son utilizados para seguir ganando en la lucha de clases. Es de primero de izquierdas entender que, por muchas batallas teóricas y prácticas que existan, la solidaridad de clase debe prevalecer. Juan Carlos Monedero hace un panegírico sobre la fraternidad para derrotar al algoritmo de la derecha y luego es el primero que, más allá de la contingencia, se pasa el día criticando al PSOE de ser algo peor que el PP. ¿Qué ha dicho Podemos en estos días sobre los tratados de libre comercio, de la mochila austriaca, de los planes de pensiones privados que imponen desde la UE, de tantas y tantas cosas que deberían estar presentes en los análisis? Nada, porque el programa parece que no les interesa. O cuando menos parecen mostrar en público que eso de las propuestas programáticas no importa, sino los cargos. Otra paradoja es que critican al PSOE por hacer lo que ellos están haciendo, lo que no es que sea populismo sino gatopardismo.

Como Echenique en su artículo, están en el ensimismamiento (debe ser por lo de los círculos, esos mismos que han dejado sin sentido, por cierto), en el ego y no en el “nosotros, la clase trabajadora”. Paradójicamente, los que dicen que hay cosas que sólo puede hacer una ministra de Podemos, que hablan y no paran de lo buenos que son, apoyan un artículo de un periodista que blanquea el fascismo, más de derechas que la puerta de la fundación Franco y que dice que Sánchez es un ególatra. ¡Como si en los demás partidos no hubiese egolatría! Que alguien tan entregado a la causa pablista como Alberto Garzón acabe apareciendo como el único que se preocupa por las cuestiones programáticas dice mucho en contra de la oligarquía de Podemos. Siguen intentando en la formación morada conseguir cargos y nada más que cargos, sin saber para qué, pero no se han debido enterar, el dirigente de IU lo ha captado al vuelo, que el PSOE ya no les va a ofrecer ministerios. Los rechazaron y esa oferta se pierde en buena lógica. Así que sólo les queda hablar de programa o, como están haciendo ahora, entregarse al poder mediático de la clase dominante para hacer el juego a los fascistas. Como dice algún anticapitalista o personas del PCE, tampoco pasa nada, así hay tiempo y posibilidad de crear algo a la izquierda del PSOE que sea digno de calificarse de izquierdas y que no haga el juego al establishment.

Podemos se suicida públicamente

Ha habido suicidios colectivos épicos a lo largo de la historia, como el que realizaron los judíos ante el asedio de años en Masada, o el suicidio de Numancia. Los ha habido de diversas sectas religiosas como el de Jonestown en la Guayana. Pero nunca, como está sucediendo en España, se había presenciado de manera tan clara y pública un suicidio colectivo de un partido/movimiento político.

Podemos en su histeria por ganar el relato, por su ensimismamiento mesiánico o por un doctrinarismo populista mal entendido está suicidándose a ojos de todos sin importarle lo más mínimo. Aunque como sucede con los suicidios colectivos, realmente no son conscientes de estar llevando a cabo un ritual de muerte sino de trascendencia de lo material hacia lo espiritual. Y en ese mundo del espíritu absoluto es donde se van a quedar todos colgados durante años.

Tras el fracaso colectivo de la investidura de Pedro Sánchez, en Podemos están intentando ganar el partido cuando ya ha terminado con una más de sus campañas mediáticas y de redes sociales. Quieren ganar la batalla del relato cuando ya han tomado la cicuta que les está entumeciendo el cuerpo. Una batalla perdida de antemano, no por carecer de medios al servicio de sus consignas y relatos, sino porque el hastío ha hecho presa de la ciudadanía. Dirán que en el PSOE están hablando del tema, sí, pero lo hacen porque son el grupo mayoritario y están explicando los posibles pasos a dar. Están presentando futuros escenarios en los que ya no habría miembros de Podemos en el gobierno por haberlo rechazado. Porque, esto es importante recordarlo, en Podemos rechazaron los cargos sin programa y a los diez minutos sus jefes estaban diciendo que sí, que para agosto o septiembre les parecía bien. Tras confirmar que habían cometido un grave error público y a la vista de todo el mundo (hasta sus socios de coalición miraban hacia abajo avergonzados), intentaban agarrarse a lo que habían rechazado un momento antes. En buena lógica el PSOE ha cerrado esa puerta porque si no valía antes de la votación, tampoco lo vale después de no haber posibilitado la investidura.

Las redes de trolls y activistas tuiteros de Podemos se han lanzado contra Carmen Calvo a la que acusan de manipulación de los documentos de la formación morada. Se quejan quienes suelen manipular los datos ahora de que les han pagado con la misma moneda, en una campaña desquiciante de frustración ante la visita de la parca. Incluso, la jurista Victoria Rosell increpa a Calvo por no haber ofrecido Igualdad a Podemos, diciendo que mienten en el PSOE, cuando hasta Alberto Garzón ha reconocido que, mediando para desatascar la situación, consiguió que Adriana Lastra la incluyese. Un nuevo trago de cicuta es lo que supone atacar ahora, nuevamente, otra vez, a quien le pides negociar “en serio”. Porque parece ser, como expresó Irene Montero, que antes no debía ser muy seria la negociación.

Podemos en su histeria por ganar el relato, por su ensimismamiento mesiánico o por un doctrinarismo populista mal entendido está suicidándose

Cuando la bohemia burguesa negocia debe ser que todo es friendly (les gustan los anglicismos) y divertido, lo que demuestra que están en política sólo por los cargos y no las personas, o que todo lo hacen pensando que están en una serie de televisión donde el guionista puede cambiar la historia a su gusto. Y no, ellos y ellas que presumen de conocer la historia, deberían saber que el devenir histórico no espera a nadie y si se echa el borrón ahí queda y no cabe rectificación. Desde su visión pequeño burguesa en Podemos se han creído realmente que son una élite, una vanguardia superior a los demás partidos y las personas. No es un problema de esencias sino de clasismo. Cuando Ione Belarra dice que “hay cosas que sólo puede hacer una ministra de Podemos” está confirmando esa creencia de estar por encima del resto de los mortales, de haber sido tocados por el hado de la Historia para la transformación. Y realmente, más allá de la mentalidad pequeño burguesa, son incapaces de realizar un análisis material sobre el contexto histórico. Para más inri amenazan con convocar a las masas contra Sánchez y el PSOE, ¡cómo si pudiesen reunir algo más que los cargos de la propia formación! Lo dicho, un clasismo pequeño burgués.

Creerse por encima del resto ya es un mal negocio en política. Pasa bastante en la actual clase política trufada de títulos falsos. Pero pensar que siempre se tiene la razón en virtud de tener más títulos es tan estúpido como mirar las bancadas del resto de partidos. Hay de todo, como en botica, pero en el PSOE no se carece de personas preparadas y que piensan tan bien o mejor que las personas de Podemos, dentro y fuera del parlamento. Incluso en el PSOE hay personas que siguen siendo fieles al análisis materialista en su diversas variantes, algo olvidado en Podemos, que son más de la diversidad, lo populista, lo espectacular y el centralismo democrático.

Si se fijan en la imagen que ilustra este análisis verán a Pablo Iglesias sonreír junto a los miembros de la patronal con los que se reunieron poco antes del pleno de investidura. Por eso es complicado creerse que desde la CEOE les vean como un peligro. Hace tiempo que dejaron de serlo para pasar a ser una marioneta más de la clase dominante. Ese Pepito Grillo necesario para fortalecer al sistema, porque mientras habla y habla y pide cargos vende la revolución. La clase dominante, gracias a Podemos, se ha comido al insustancial 15-M.

Y cuando todo falla aparece Juan Carlos Monedero para que el suicidio tenga algo de épica o de sustancia intelectual. Insiste el politólogo en afirmar, cual augur habiendo destripado un ave en el altar sacrificial, que todo esto es para acabar con Podemos. Que la única intención del resto del mundo es acabar con ellas y ellos que son el faro de la Historia. Desde el lunes pasado ya no hace falta matar a Podemos, se ha suicidado y lo confirmó en la segunda votación de la investidura. Y quien esto escribe no es dudoso de no haber denunciado las diversas campañas contra Podemos, pero la clase dominante se ha dado cuenta de que no son más que fuegos de artificio, de los hijos de la pequeña burguesía disfrutando de su momento rebelde. Monedero vuelve a la retórica de que el establishment está detrás de todo y que Sánchez se ha entregado. Si se le pregunta, aunque lo hace él mismo en su mismidad, ¿por qué no aceptaron los cargos que estaban encima de la mesa, que eran sociales? Porque, nos intenta manipular, al final el resto de los ministros y Sánchez no les dejarían hacer cosas de la bohemia burguesa. Hacer como Carmena que era todo publicidad y pocas medidas es sencillo y quedas bien, algo que no hubiesen impedido los demás ministros porque es una forma de gobernar muy extendida. Carmena se entregó a los poderes inmobiliarios y bancarios como habrían hecho los de Podemos, pero esto no lo puede reconocer Monedero.

Hoy es cuando hacen falta las voces de Ramón Espinar o Teresa Rodríguez pidiendo reflexión y debate. Callar un tiempo para poder resituarse. No cuando lo hicieron porque suponía hacer ganar el relato al establishment mediático. Si queda alguien sin haber tomado la cicuta en el suicidio colectivo de Podemos, es el momento de pedir reflexión, pensarse para saber qué se quiere ser. De momento Garzón amaga con ir por su camino, pero sólo amaga, y son muchas las voces que en privado piden cambiar. No haber aceptado los cargos ofrecidos no ha sido bien visto por numerosos altos cargos de Podemos, de esos que no están todo el día en televisión, ni en las redes, pero sí que piensan y se conectan en otras redes con más personas. Algún analista habla de mesianismo en el PSOE con Sánchez, algún otro de cerrazón de Calvo, Montero y Lastra; cuando en Podemos son mosaicos (de Moisés), prima la ideología líquida propia de la bohemia burguesa. Ensimismados están suicidándose pensando que es el mejor camino. Sólo les queda un antídoto que es la solución programática. Que se olviden de cargos porque si no los quisieron en el pasado, no estarán en el futuro. Todo lo demás, sin necesidad de recurrir al errejonismo, es un camino hacia la muerte, hacia un suicidio colectivo que no tendrá nada de épico, ni de histórico. Podemos será una nota a final de libro por la incapacidad de sus dirigentes.

La malograda investidura

Ante el fracaso estrepitoso del intento de investidura del compañero Pedro Sánchez como Presidente de Gobierno,  la situación política pasa por un momento extremadamente difícil. Se pone en cuestión el llamado por algunos “régimen del 78”, cuya Transición tiene enormes lagunas. La principal es no haber sido capaces ninguno de los gobiernos de acabar con las estructuras franquistas, Ley D`hont, cloacas del Estado y demás reminiscencias del antiguo régimen.

El incremento del voto que obtuvo el PSOE en las últimas elecciones generales, vino amparado en las importantes movilizaciones políticas y sociales desde las bases de las izquierdas, que hicieron un importante avance en el intento de cerrar el paso a la ultraderecha que había tomado cuerpo en Andalucía con el Gobierno Trillizo de PP, C’s y Vox.

Dado el proceso de radicalización y polarización política, el triunfo de las izquierdas reflejó una orientación hacia cerrarle el paso al bloque reaccionario, llamado por algunos Bloque Azul, superado por más de 2 millones de diferencia a favor del llamado por otros Bloque Rojo.

Hubo al principio amplias esperanzas de las izquierdas para poder llegar a un entendimiento que propiciara un gobierno que reflejara el giro social necesario, que había sido prometido por los adversarios principales, PSOE y U.P. Este último, exigía desde el primer momento a Pedro Sánchez romper con las políticas de recortes que representaba la prórroga de los Presupuestos del Estado, marcados con el sello conservador del PP heredado de Montoro.

Se niegue o no por la Dirección del PSOE, el partido ha tratado de nadar y guardar la ropa, dado que desde el inicio del proceso ha estado jugando a dos bandos, mencionando constantemente que el PP y C’s debieran abstenerse para propiciar un Gobierno PSOE, pero siempre sin dejar claro la posibilidad de hacerlo en Coalición con U.P. hasta que ya apenas quedaba tiempo para una negociación reposada y las tensiones se fueron agudizando.

Apenas se ha hablado públicamente durante el proceso de negociaciones sobre el programa a aplicar por cada una de las fuerzas negociantes. Ante la ciudadanía solo aparecía la lucha por los sillones ministeriales o qué nombre se ponía al Gobierno entrante, (Coalición, Cooperación y demás vaguedades), intentando amarrar a U.P. en la negociación política, pero con la mala fortuna de vetar a Pablo Iglesias, que ha sido una de las causas que más ha distorsionado el proceso negociador.

Las acusaciones mutuas se fueron tensando, cuando Pablo Iglesias echaba en cara a Pedro Sánchez, que sus llamadas a la abstención de C’s y PP para su investidura, representaría una especie de apoyo tácito, que dificultaría aplicar las medidas sociales que eran las posiciones comunes entre los negociadores.

A su vez eran vistas como antidemocráticas si se abstenían, como pedían Aznar, Felipe, Rajoy, Zapatero, las Baronías,  la Banca, la Patronal  y demás fuerzas proclives al pacto con las derechas, al demostrar un sectarismo feroz contra la fuerza legítima que representa Unidas Podemos.

La Dirección del PSOE parece no haber entendido en sus amplios términos, el clamor de la noche electoral ante Ferraz con los gritos de “con Rivera no” cuyo grupo se ha comportado de forma totalmente sectaria y soez en sus declaraciones de ataques permanentes al PSOE y demás izquierdas, reflejando una especie de mimetismo con Vox, pese a insistir que son “liberales”.

La verborrea y las presiones de las derechas, sobre todo de Cs han sido terribles y también han representado un obstáculo con su agitación ultraderechista permanente aplicada por Rivera y Arrimadas, tratando a toda la izquierda de una “banda de forajidos”, sobre todo, actuando como incendiarios permanentes ante el conflicto de Cataluña.

Desde sus inicios cuando se declaraban “socialdemócratas” e incluso posteriormente cuando Cs reformó sus Estatutos declarándose “liberales” y al calor de la crisis catalana y posteriormente tras el Gobierno Trifachito de Andalucía, el giro hacia las posiciones españolistas extremadamente reaccionarias se agudizaron. A veces aparecían como que no tienen nada  que envidiar a Vox y PP  en algunos aspectos más ultraderechistas y ya vimos cómo  Rivera se presentó a las elecciones generales con el programa de echar del gobierno al PSOE, estableciendo un “cordón sanitario” frente a Sánchez.

Esa posición tan sectaria les lleva a su propia destrucción porque incluso son vistos como un peligro para la estabilidad del Estado como se observa entre sus padrinos (IBEX 35 y sectores de la Patronal), que han optado por recuperar el cadáver político que representaba el PP y están planteando la estrategia de que sea éste último el principal sostén de un gobierno de Derechas encabezado por Casado y no por Rivera considerado como un oportunista al que están dejando solo por la fuga de sus cuadros.

Lo reconozca o no la clase dominante, sabemos  que las presiones de los Poderes Fácticos han sido muy fuertes, ante las dificultades para armar un Gobierno. Lo exigían favorable a los intereses de la burguesía capitalista, dada la ruptura del equilibrio del Bipartidismo que ha saltado por los aires. En otro nuevo proceso electoral, la atomización podría continuar, dado el peligro de la abstención. Los partidos se reparten el “pastel” y obtienen resultados mediocres como hemos visto esa tendencia en las autonómicas y municipales.

Eso provoca crisis agudas en todos los partidos a la hora de los pactos, muchos de ellos muy contradictorios y contra/natura, porque no se respetan los lineamientos políticos entre derechas e izquierdas. No se mantienen por parte de las izquierdas posiciones principistas, programática y de clase, tanto PSOE como U.P. lo cual crea una enorme confusión entre los votantes.

Todas estas situaciones contradictorias y polarizantes,  son sintomáticas de la profundidad de la crisis a la que nos enfrentamos, como modelo agotado de la Transición y reflejan asimismo las enormes contradicciones y complicaciones que tiene la burguesía para poder estabilizar la situación política.

Las encuestas señalan una subida del PSOE sobre 39 % de votos, ante las perspectivas de nuevas elecciones para Diciembre. Podría ser una trampa, ya que el deterioro y la desgana que puede causar ese nuevo proceso no garantiza  la posibilidad de un Gobierno de Izquierdas.

Si se produjese y PSOE no alcanzase la Mayoría Absoluta, lo cual es lo más probable, las posibilidades de  pactar con U.P. serían nulas porque la campaña próxima será virulenta. Se confirmaría que amplios sectores de la clase dominante, prefieren y trabajan por un Gobierno PSOE+PP, o PSOE+Cs  aunque en ese caso, la campaña dificultaría la consolidación de esas dos fuerzas en disputa por la hegemonía.

La clase dominante y amplios sectores de la Burguesía y sobre todo la Patronal, quisieran que la polarización social, política y general bajara antes de que el debate político parlamentario domine y se apoye en las movilizaciones sociales que acelerarían las turbulencias y los procesos de toma de conciencia de las masas, sobre todo, cuando saben que en torno al próximo bienio,  la nueva crisis económica en toda Europa estallará más temprano que tarde.

La clase dominante está muy preocupada porque le gustaría tranquilizar y encauzar el conflicto de la cuestión catalana, que junto con los problemas sociales y la desigualdad, son los focos principales de inestabilidad política y social que se podrían agravar.

Pero también entienden que imponer un nuevo 155 permanente, como vociferan incesantemente tanto Cs como PP y Vox que sirva de escarmiento y represente un castigo ejemplarizante para el proceso independentista y de camino aumentar la represión contra el movimiento obrero, que empieza a ejercer sus músculos, podría crear  una peligrosa espiral de acción/reacción creciente.

La burguesía españolista carpetovetónica es incapaz de   desprenderse de lo que constituye su ADN histórico, con muchos rasgos fascistoides heredados del franquismo. Están divididos en si es necesario atacar a fondo con represión o ser más cautos y todavía no se atreven a cuestionar la situación con toda virulencia, como a veces los voceros de Cs desbocados, se lanzan al ataque.

Los dos populismos emergentes, el de derechas representados por Cs y Vox y el de izquierdas representados por U.P. tienen dos opciones: Rectificar sus posiciones e integrarse en el modelo “democrático burgués” actual, o seguir su proceso de radicalización, cuestionando este modelo, con lo que el bloque de derechas viraría hacia el bonapartismo, o sea, hacia posiciones claramente golpistas, mientras  que el de izquierdas podría acompañar a las masas en su camino hacia la revolución social.

Continuando con la situación actual, vemos que en realidad, durante casi un año de Gobierno PSOE, éste ha sido incapaz de revertir las leyes reaccionarias que implantó Rajoy ni los ataques a los Derechos conquistados por las luchas sociales y los gobiernos progresistas del PSOE en anteriores etapas.

Otro de los aspectos que también ha distorsionado el acuerdo de investidura frenando la posibilidad del Gobierno de Coalición que se negociaba, es el compromisos con Bruselas de recortes en torno a siete mil millones de euros, en los próximos presupuestos generales del Estado, que dificultaría la revalorización de pensiones y los compromisos sociales adquiridos, que fue la causa de que la Ministra de Economía dejase claro que sería difícil revertir la reforma Laboral de Rajoy.

En lo que se refiere a la salida del conflicto de Cataluña, que es uno de los aspectos centrales por la exigencia del derecho a decidir que exigen los independentistas y cada vez más fuerzas democráticas, el compañero Pedro Sánchez ha estado haciendo juegos malabares para intentar demostrar que todavía NO HA HABIDO acuerdos con los separatistas, como permanentemente les acusan los “Trillizos Aznarianos”, pero tampoco ha explicado con claridad cuál es el camino para convencer a los “indepes” que es posible un diálogo sereno que al menos aplace la cuestión para pasar del modelo “judicializado” al modelo  “político dialogante”.

También queda sin resolver, porque se ha mencionado poco y mal en este proceso de negociación malograda, la cuestión de la Memoria Histórica con la exhumación de los restos del Dictador Franco, que en realidad se debe a un procedimiento inaudito, que demuestra el peso desmesurado del franquismo en la Legislación actual.

Ha sido tremenda la presión del PSOE sobre Podemos y viceversa, intentando evitar las dos fuerzas que la responsabilidad del fracaso recaiga en el contrario pero en realidad, ante los millones de votantes, lo que queda es la responsabilidad de ambos, Pedro y Pablo, de haber desperdiciado la oportunidad de formar un gobierno favorable a los intereses de la clase trabajadora.

Pero la estrategia seguida por Pablo Iglesias ha sido claramente errónea, escudándose en la militancia con una consulta que ha demostrado que solo algo menos del 17 % del censo total, ha aprobado el referéndum interno.

Pablo Iglesias ha renunciado a una gran cantidad de su programa, sin haberlo hecho entender por sus bases ni por IU. Puso el énfasis mayormente en el nombramiento de Ministros y poco sobre programa, entendiéndose por la ciudadanía que Podemos tenía poca fuerza para exigir tanto como planteaban.  La insistencia de entrar en el Gobierno anteponiendo los cargos a las cuestiones programáticas ha sido desmesurada.

Construir la unidad de las izquierdas con raíces en la lucha de los movimientos sociales, contando con la clase trabajadora y la juventud en defensa de un programa genuinamente socialista que marque claramente el objetivo hacia la transformación de esta sociedad es una de las tareas más urgentes de la situación, porque la unidad, la organización y la lucha son los únicos caminos.

Las hipotecas REDAL provocan una lluvia de reclamaciones de familias en riesgo de desahucio

Los clientes en riesgo de desahucio por tener dificultades para pagar la hipoteca, una vez revisada y comprobada que es REDAL, están procediendo a enviar comunicaciones a los bancos reclamando el «cuadro de amortización de cuota mínima», según han informado a Diario16 distintas fuentes de los afectados.

Tal y como ha confirmado a este medio José Ramón Pérez Schwarzler, abogado que defiende casos REDA en la Comunitat Valenciana, «es importante que el juez sea consciente de que el afectado quiere pagar su hipoteca, y que no pide más que ejercer un derecho que el contrato le otorga».

Por tal motivo, nos indica Pérez Schwarzler, se aconseja a los afectados que comuniquen a los bancos cómo va a funcionar su hipoteca mediante los pagos mínimos mientras superan su situación económica. «Es obvio», añade, «que un matrimonio de 50 años que lleva 15 pagando la hipoteca, no son unos escaqueados que no quieran pagar y perder la vivienda, sino unas personas en apuros que exigen la protección que nuestro sistema jurídico les otorga».

Por otra parte, Carlos Cobo, afectado por REDAL en Málaga, reclama una mayor formación de los abogados del turno de oficio y, asimismo, de los magistrados. «En mi caso ya he enviado el burofax al banco. Si me hubieran informado de la posibilidad REDAL, hubiera podido pagar las letras cuando perdí mi trabajo. Ahora les reclamo que me calculen los importes y me permitan pagar».

Ahora bien, el afectado reconoce que es un tema complejo y, sin formación de los abogados y jueces, no se va a tutelar los derechos de los ciudadanos españoles.

En realidad, no hace falta enviar un burofax para manifestar la intención de acogerse al sistema de pagos REDAL. Afectados en Barcelona y Galicia se limitan a presentar el escrito en la oficina de la propia entidad y solicitar registro de entrada. Es un trámite gratuito que puede realizarse en cualquier oficina del banco.

Tal como señaló antes diario16, la nueva ley hipotecaria conllevará una avalancha de desahucios, al aplicar los 12 meses de incumplimiento o el porcentaje límite del capital sin amortizar. Sin embargo, tal como señala Rafael Gázquez, abogado de Barcelona, “la nueva ley prevé dos notificaciones previas para resolver el contrato de préstamo hipotecario. El cliente puede responder a la primera notificación, pero es preferible que haya manifestado antes su intención de arreglar la situación de deuda. No debemos olvidar que debe dinero, pero que en rigor, si está en incumplimiento, es porque el banco no le notificó que podía cumplir el pago con la cuota REDAL”.

REDAL: El error de la banca que evitará miles de desahucios

Una asociación de abogados y matemáticos planta cara a la banca para evitar miles de desahucios