domingo, 11 enero, 2026

Investidura: perdieron las ideologías, ganaron los asesores

Nada es casual en este mundo, y en la política mucho menos. Independientemente de lo ocurrido en las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos, la realidad es que el proyecto de los asesores sigue adelante y sólo la responsabilidad y el respeto hacia los valores de la democracia y al servicio al pueblo lo pueden frenar en el mes de septiembre.

Tras el resultado de las elecciones del 28 de abril han pasado tres meses en los que prácticamente no se ha negociado nada, a diferencia de lo que ocurre en otros países de nuestro entorno cuando se trata de conformar un gobierno de coalición.

La estrategia de dejarlo todo para después de las elecciones autonómicas y municipales y de la constitución de los ayuntamientos fue una pérdida de tiempo cuyas consecuencias sufre ahora el pueblo. Desde el minuto 0 después de la publicación de los resultados oficiales de las elecciones generales los equipos de los dos partidos de la izquierda debieron empezar a trabajar y olvidarse de lo que ocurriera en los comicios locales porque los aparatos de las formaciones progresistas tienen capacidad suficiente como para poder acometido una negociación en todos los ámbitos y sin las prisas de las 48 horas previas a la segunda votación. Sin embargo, no se hizo nada y se dejó todo para el último día, como quien dice. Algo que, por cierto, es muy español.

Históricamente, la izquierda ha escenificado en público sus diferencias y sus líneas rojas. Esta división irreconciliable —que contrasta con la facilidad con que la derecha llega a acuerdos— provocó, por ejemplo, que se perdiera una guerra para dar paso a una dictadura fascista que duró casi 40 años. Ese escenario es el que se va a repetir si hay una repetición electoral, algo que todo indica que así será… salvo que se vuelva a la cordura.

Las peticiones que hizo Unidas Podemos están fuera de toda lógica política. Evidentemente, estaban en su derecho de pedir, pero dentro de lo que le tocaría por la representación parlamentaria que tiene. La propuesta que hizo el partido de Pablo Iglesias estaba absolutamente fuera de lugar porque, en realidad, lo que proponía era tener un gobierno dentro del Gobierno, algo que, como decimos, está fuera de toda lógica.

A un partido que no tiene experiencia de gestión de gobierno no se le puede entregar la responsabilidad de Hacienda porque la responsabilidad de las cuentas públicas no se centra sólo en las políticas sociales, sino que debe dividirse en otros departamentos. ¿Qué ocurriría cuando hubiera que ampliar el presupuesto de defensa para renovar el material de los militares que van a las misiones de paz? ¿Denegarían ese presupuesto por una cuestión ideológica?

El PSOE hizo una propuesta para que las responsabilidades de igualdad pasaran a Podemos, a pesar del buen trabajo que están haciendo en esta cartera tanto Carmen Calvo como todo su equipo. Sin embargo, lo rechazaron. ¿Cómo es posible?

En la mañana del pasado jueves Podemos rebajó sus pretensiones. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por los socialistas porque aún era más de lo que podían dar. El presidente del Gobierno lo dejó claro en su intervención al afirmar que la oferta del PSOE de una vicepresidencia y cuatro carteras ministeriales era muy importante porque en Podemos «tienen personas suficientemente cualificadas para haberlas llevado a efecto. Hemos mostrado una noble voluntad de acuerdo».

La tensión que se ha generado en estos últimos días entre socialistas y Podemos ha derivado en una oportunidad perdida para la ciudadanía de poder tener en la Moncloa a un equipo que gobierne por primera vez en la historia con una base programática basada en la justicia social porque, tal y como se ha confirmado desde el Gobierno, la vía de un Ejecutivo de coalición ya no es posible: «Esa vía ya no está abierta […] Toca explorar otras situaciones para evitar elecciones».

El problema de todo este tira y afloja de última hora, a pesar del espectáculo dado, es que se está abonando el fracaso de la democracia española, de las ideologías y la victoria del plan de los asesores, que pasaba inevitablemente por una repetición electoral que, supuestamente, beneficiaría al PSOE. El objetivo de los comicios en noviembre no era otro que la vuelta al bipartidismo nacido de la Transición porque no tendría más consecuencia que el debilitamiento de los nuevos partidos (Ciudadanos, Vox y Unidas Podemos) en favor de las dos grandes formaciones tradicionales. No obstante, el verdadero vencedor sería Pablo Casado, puesto que recuperaría votantes de Rivera y de Abascal.

Esta vuelta al bipartidismo es una de las exigencias de las élites económicas, financieras y empresariales de España que no entienden lo democrático que es la diversidad de formaciones políticas ni la necesidad de negociación de las políticas que afectan directamente a la ciudadanía, no sólo a ellos. Es evidente que dos partidos son mucho más controlables que varios, tal y como se ha visto después de la Transición. Un PSOE domesticado es mucho más favorable para ellos que un partido que defienda las esencias del socialismo real, no el de las buenas palabras.

En el mes de julio del año pasado, Iván Redondo, jefe de gabinete de Pedro Sánchez, se reunió en secreto con los representantes del IBEX35, un encuentro que habría pasado desapercibido a los españoles si Diario16 no lo hubiese hecho público. Por cierto, esta información no fue desmentida en ningún momento desde Moncloa.

Por tanto, Pedro Sánchez debe decidir si seguir los consejos de unos asesores que parecen buscar que no haya un gobierno plenamente progresista o mantenerse en las esencias del PSOE que tanto ha defendido Adriana Lastra en el debate de investidura. Por otro lado, una repetición de elecciones impediría que el propio Sánchez pasara a la historia como el primer presidente que gobernó con un programa basado en la igualdad, el feminismo, la justicia social, la ética y el servicio al pueblo que le dio su confianza para que liderara el restablecimiento del orden social que la crisis y el PP rompieron.

Hay que ser consecuente con los principios porque existen cosas que se pueden hacer con algunos socios de gobierno pero con otros no es imposible. El presidente en funciones dijo en el Congreso que «el feminismo es capital» para su Ejecutivo. Con el bipartidismo es imposible realizar una política basada en la igualdad real, en el feminismo y en la lucha contra la violencia machista porque, aunque desde la derecha se puede realizar cierta defensa de los valores de la igualdad, hay demasiados intereses para evitar que se mantengan los postulados de la sociedad patriarcal. ¿Acaso se puede hacer la política de la igualdad que se contraponen claramente con los postulados del IBEX35? ¿Acaso se puede gobernar con el feminismo por bandera con los López Madrid de turno?

Es imposible hacer políticas sociales efectivas con el dogmatismo y con las exigencias de Pablo Iglesias, pero también sería inverosímil hacerlo junto a la derecha porque, tal y como estamos viendo en comunidades autónomas y ayuntamientos, al final acaban cediendo a los postulados de Vox.

Antes de dar pasos en falso que terminen en el retorno del bipartidismo, hay que tener muy en cuenta el hecho de que el partido de Abascal ha llegado para quedarse. No es la efímera Fuerza Nueva de Blas Piñar del año 1979 porque el momento histórico era muy distinto al actual. Vox no va a desaparecer, sino que va a influir en las otras derechas, sobre todo en el PP de Pablo Casado. Si éste decidiera dejar de apoyar algunos de los postulados en contra de la igualdad y la diversidad de Vox, perdería una parte del electorado que aún le apoya, lo que le alejaría de ser una fuerza con capacidad de gobierno.

En consecuencia, la única fórmula válida, porque hay experiencia de ello, para mantener políticas basadas en la justicia social, en el feminismo y la igualdad real es la del Ejecutivo de Pedro Sánchez porque, al fin y al cabo, ese modo de gobernar fue el que le llevó a ganar las elecciones con el apoyo importante de una parte de su gobierno que aún mantiene las esencias y los principios del socialismo, mientras que la otra sigue al pie de la letra los postulados indicados por los asesores.

Sin programa no puede haber investidura

El lunes a más tardar deberían sentarse en una mesa PSOE, Podemos, IU, Compromís, ERC y PNV a negociar un acuerdo programático con el que posibilitar no sólo la investidura de Pedro Sánchez, sino un gobierno estable para al menos tres años sino cuatro. Eso deberían hacer los representantes de todas estas formaciones si hubiese racionalidad, compromiso y fraternidad, pero parece que ni los hay en todos, ni se quiere hablar de programa no se sabe bien por qué. El Gobierno dice que se agotó la posibilidad de un gobierno de coalición pero que habrá que retomar otras vías. Bien, siéntese ya con propuestas programáticas.

En el PSOE, como ha dicho su secretario general, van a buscar otras vías pero tienen claro que no habrá entrega de cargos a Podemos. Eso es ya un tema tabú por mucho que ahora se lamenten y pidan volver a la última propuesta. Le ha sentado muy mal a Sánchez ser el único en la historia que por dos veces no haya logrado pasar la investidura. La primera tenía mucha lógica porque iba abrazado de los nacionalpopulistas de Ciudadanos y pedir a nacionalistas y demás izquierda apoyo era casi sacrílego. En esta segunda ocasión las cosas han sido distintas. Culpables todos por no haber hecho las cosas bien desde el principio y mucho antes. Pero una vez pasado el duelo lo peor que podría pasar al electorado de izquierdas es que se llegase a algún acuerdo con las derechas. Del tipo que sea, pero acuerdo.

Sánchez ya no quiere nada con Iglesias, salvo que el dirigente podemita se postre y entregue sus votos gratis. De ahí que sea romántica, aunque llegue tarde, la propuesta de Izquierda Unida de llegar a un acuerdo programático, sin necesidad de cargos, para conformar un programa de izquierdas. Alberto Garzón, que se mostró hierático durante la segunda sesión de investidura, debería haber sido más beligerante mucho antes. Ha estado haciendo seguidismo de Iglesias en la aspiración a ser ministro de algo, hasta que se ha dado cuenta de que no es más que un pelele en manos de Iglesias.

La ruptura de IU, aunque sólo sea para salvar la dignidad de unas siglas de lucha por los derechos de la clase trabajadora, es un buen punto de partida para conformar un programa de transformación. Existe una propuesta que el PSOE presentó muy tarde, pero serviría como comienzo de un debate de verdad. Un debate programático no sólo entre los dos partidos estatales sino abierto a otras formaciones. El PSOE no debería vetar como está haciendo la participación de Podemos, pero tampoco verle como el único a participar. Sin importar los diputados que tengan IU, Compromís y ERC pueden aportar muchas propuestas, que igual no gustan en Podemos pero sí en el PSOE, que al final será el que acepte o no como es evidente.

Es necesario y obligado sentarse a debatir un programa, durante todo agosto si es necesario, para que la ciudadanía pueda valorar los intereses reales de los partidos. Propuestas con su mecanismo de acción para que las personas valoren en qué se cede y en qué se acuerda. Algo que así escrito puede resultar baladí pero que no lo es en absoluto ya que, en esta política espectáculo de relatos vacíos y significantes más huecos aún, se podrían comprobar los valores de cada cual. Igual habría sorpresas y quien guarda las esencias resulta que no tiene más que agua de colonia y no perfume. O al contrario. Lo que es seguro es que sobre cuestiones tangibles y no sobre cargos se vería de verdad quién está interesado en la política pública y quien en cosas de poder simplemente. Además, y esto es muy positivo, se evitaría al camarlengo monclovita y al edecán morado, porque la estrategia de serie de televisión pierde sentido cuando no hay relatos sino discursos profundos y con propuestas concretas. Se desnuda a los reyes más fácilmente con cosas tangibles que con peleas por cargos. Eso sí, si quieren pueden quedar para jugar al ajedrez o para ir al cine, pero bien lejos de los debates.

¿Es posible lo que se pide aquí? Muy complicado conociendo el carácter de Sánchez que estas cosas las toma por lo personal. A José Luis Ábalos le queda mucho trabajo calmando al presidente. Y en Podemos es complicado que se avengan a discutir sobre políticas concretas porque, salvo dos o tres ideas sueltas, muy llamativas pero muy específicas a cuestiones muy concretas, no han presentado mucho más. No es muy claro que interese un debate programático porque deberían visualizar algo que todos saben, asumen, pero no reconocen, que hay que recortar 15.000 millones de euros, que la mochila austríaca y los planes alternativos de pensiones vienen impuestos por la Troika y que los acuerdos comerciales que se han firmado a nivel europeo hacen mucho daño a los agricultores españoles. Poner el 5G de internet en un pueblo de seis mil habitantes no va a generar el empleo que se dice sin un cambio de mentalidad mucho más amplio y sin las necesarias infraestructuras radiales. Pero que se sienten y elaboren un programa, siempre y cuando no sea con Ciudadanos o PP claro. Sin eso mejor ni acudir a la investidura, a votar y cruzar los dedos.

El alcalde de Valladolid va de cultureta y mete la pata hasta el cuello

No hay nada mejor que un político intentado quedar como culto frente a los contrarios. Uno puede llegar a aprender algo nuevo o simplemente comprobar que ha metido la pata, cuando no ha hecho el ridículo. Algo así le ha ocurrido al alcalde de Valladolid Óscar Puente. No ha llegado al ridículo de Esperanza Aguirre diciendo desconocer a la señora Sara Mago (cuando le preguntaban por José Saramago el premio Nobel), pero casi. Según el oficiosamente portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE un señor llamado Giancarlo Cipolla ha escrito una teoría sobre la estupidez humana que encajaría con Rivera e Iglesias en alguno de sus modelos individuales.

Tuit de Puente con error

Una muestra de cultura del alcalde más tuitero del mundo mundial, de cultura de oídas porque ni de Wikipedia ha sido capaz. El señor que en su ensayo Allegro ma non troppo expuso la Teoría de la Estupidez sí se apellida Cipolla, pero se llama Carlo Maria como cualquiera con cierto nivel conoce. El tal Giancarlo puede ser un abogado parmesano, un actor o alguna que otra persona que tenga a bien portar ese nombre. Pero escribir no han escrito nada sobre la estupidez humana. Carlo Maria Cipolla, historiador de la economía, cercano al pensamiento utilitarista, dedicó en su breve ensayo una parte a describir cómo la estupidez humana perjudica a todos por no suelen procurar beneficio al resto de la sociedad, al contrario que los inteligentes, los incautos y los malvados.

Portada del libro Allegro ma non troppo

A Rivera o a Iglesias ¿dónde les encuadraría Puente? Seguramente como estúpidos porque no le dan a Pedro Sánchez la investidura porque sí y entonces se causa un perjuicio a todo el mundo. Lo que ocurre es que Puente, seguramente no ha leído el ensayo y se olvida que la principal ley de la estupidez humana es que “siempre cualquiera subestima la cantidad de individuos estúpidos en circulación”. Hay que retener en la cabeza que “una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso”. ¿Obtiene ganancia personal Rivera no apoyando a Sánchez? Sí, cubre su ego y el de sus conmilitones, algo que al hacer ascender el nivel de satisfacción provoca un aumento de la utilidad general, como describiría Jeremy Bentham (el inspirador de la teoría). Iglesias, en cualquier caso, sería un incauto porque se perjudica a sí mismo y beneficia a los demás, en este caso Sánchez que a futuro obtendría más escaños.

El problema es que utilizando a Cipolla quien parece más cerca del estúpido es el propio Puente, porque ni la broma tiene sentido en un momento en el que hay que calmar el estado de cabreo de todo el mundo; porque es incapaz de hacer la cita de forma correcta y queda como un inculto (incluso si se quiere quedar fetén nada mejor que poner el título del libro, si es que se ha leído y no es de oídas); y porque un político en un calentón puede mentar hasta a la madre del contrario, pero sentado tomando un café o una caña no se puede calificar de estúpido a nadie. Y si se es socialista, como se dice que se es, aún más hay que guardar las formas como bien indica el pablismo tradicional del PSOE. Tener elegancia en el insulto o en el desprecio cuando menos. Y, ya que conoce la teoría de Cipolla, hacer el cálculo de costes-beneficios siguiendo las pautas utilitarias. No sabemos si habrá fardado con los amigos, pero es para decirle que al menos escriba bien el nombre que si se va de cultureta por la vida hay que aparentarlo al menos.

La estrategia del Popular para el negocio principal antes de la llegada de Saracho reforzaba la rentabilidad

El Plan de Negocio del Popular tenía una serie de estrategias orientadas tanto a la reducción de los activos improductivos, tal y como hemos visto en días anteriores, como a reforzar el negocio principal del banco.

Esta estrategia se basaba, principalmente, en un aprovechamiento de las fortalezas de la entidad, principalmente, el liderazgo en el mercado de Pymes y autónomos, la aplicación de un mecanismo que garantizaba una rentabilidad sostenible basada en una gestión activa de los márgenes, y una eficiencia en la gestión de los costes.

Todo ello vendría propiciado por el menor coste de financiación en los mercados, por una importante mejora en ratings crediticios y por el menor coste del riesgo.

Cuando se diseñó el Plan de Negocio de 2016 la banca tenía una serie de retos comunes como el desapalancamiento de la economía, los tipos de interés bajos y el incremento de la competencia a través de operadores extra bancarios.

Todo lo anterior ya estaba teniendo resultados positivos en el primer trimestre de 2017, sólo dos meses antes de la resolución.

Los datos de negocio del Banco Popular en el primer trimestre son claros: en el principal los márgenes son positivos y los beneficios, tanto antes como después de impuestos, eran números verdes. Así se muestra en un documento interno al que Diario16 ha tenido acceso.

Por un lado, el ROTE se incrementó respecto a los datos de 2016. Ya publicamos en este medio cómo, mientras se estaba gestando la rebelión en el Consejo liderada por Antonio del Valle y Reyes Calderón, esta ratio se encontraba cercana al 15%. En el primer trimestre de 2017 subió hasta el 17%.

Además, los márgenes también eran positivos. En referencia a los intereses, el Popular tenía un margen de 551 millones, un dato que demuestra que el Popular tenía fortaleza suficiente como para haber continuado su actividad sin tener que llegar a la resolución si se hubieran hecho bien las cosas.

Respecto al margen bruto, en el primer trimestre de 2017 se encontraba en una posición de 737 millones de euros, con una explotación positiva de 435 millones. Todo ello daba como resultado que las cifras del negocio principal del Banco Popular en el primer trimestre de 2017, es decir, prácticamente dos meses antes de su resolución estaban en números verdes, puesto que el beneficio antes de impuestos se situó en 250 millones y el neto en 180.

Todo ello, además, con una reducción interanual de costes de 59 millones que compensó la caída interanual de intereses y otros ingresos.

Estas cifras muestran cómo el Popular fue resuelto sólo y exclusivamente por la crisis de liquidez originada y potenciada en el segundo trimestre de 2017, en varios momentos clave:

  • 3 de abril de 2017: Hecho Relevante de re expresión de las cuentas de 2016
  • 20 de abril de 2017: Discurso de Emilio Saracho en la Junta General de Accionistas
  • 11 de mayo de 2017: Noticia publicada en El Confidencial sobre la venta para evitar la quiebra
  • 31 de mayo de 2017: Filtración a Reuters en referencia a la resolución del Popular
  • 5-6 de junio: Salida masiva de depósitos de organismos, administraciones y empresas públicas

Además, respecto a la liquidez, tras los resultados del primer trimestre, las previsiones eran otras y ni siquiera en el peor de los escenarios podían augurar lo que ocurrió. Así se refleja en un documento interno al que ha tenido acceso Diario16, según el cual, la entonces sexta entidad financiera de España tenía capacidad para disponer en diciembre de 2017 de un superávit de liquidez de 5.949 millones de euros si se hubiesen implementado las medidas aprobadas en el Plan de Negocio de 2016 y que fueron paralizadas de manera inexplicable por Saracho.

La clase dominante ganó la investidura

Una vez más (y van…) la clase dominante, el establishment, vuelve a ganar una investidura en España cuando cabía la posibilidad de formar un gobierno con la mirada en la izquierda. Un gobierno reformista, cuando menos, que tuviese la capacidad de transformar y revertir los negros años de la derecha austericida y contraria a los intereses de la clase trabajadora. No ha podido ser y la culpa, si quieren buscar una culpa, es de todos y todas. No se salva ni una persona de las que han estado implicadas en negociaciones, votaciones y aspavientos varios. Sin darse cuenta todas han trabajado en favor de la clase dominante y sus aparatos mediáticos de control ideológico. Da igual que ustedes piensen en ese medio como situado a la izquierda o a la derecha, todos haciendo su verano a costa de las visitas, los clics y alentando la pelea entre quienes debían llegar a un acuerdo.

Todos y todas han filtrado noticias, cabreos, aspiraciones y charlas informales a los distintos medios de comunicación provocando un irrespirable aire político. No se han dado cuenta de que estaban haciendo el juego a la clase dominante al ir mellando poco a poco al propio sistema. Por acción, omisión o querer ser el protagonista del espectáculo dantesco que ha venido sufriendo la ciudadanía, unas y otros ha ayudado a deslegitimar, primero, al sistema (incluso alguno ha querido cambiar artículos constitucionales aumentando el efecto) y, segundo, a la propia izquierda haciendo ver que es un grupo de personas que carecen de intereses mayores al cargo, al poder por el poder y que disfrutan peleando. Nadie recordará ni una sola aportación programática de estos días infaustos. En tres meses no hemos podido asistir a un debate sobre principios o políticas públicas. Ni lo ha habido, ni han querido que lo hubiese.

Si usted que lee esto es de Podemos seguramente cargue toda la culpa a Pedro Sánchez por no aceptar todo lo que dijesen desde la dirección de la formación morada. Dirán que con un 5% del presupuesto no se puede hacer política, olvidando seguramente que la política se hace en grupo, junto a otras personas a las que les une la fraternidad de clase, la fraternidad de la propia lucha por lo que es justo. La política es colectiva y no sólo el gobierno es el ámbito de acción, hay muchas instituciones políticas y sociales en las que la lucha debe darse. Incluso en el Parlamento hay un inmejorable altavoz, en casos mayor que el Ejecutivo, el cual debería regirse por la solidaridad entre los miembros. Pero claro, parece ser que en esta sociedad espectáculo lo importante es la ficción que oculta la realidad, el meme rápido y los me-gusta en las redes sociales. Y mucho eslogan-hashtag para rellenar egos y políticas vacías. En Podemos son culpables de lo ocurrido y de que la clase dominante tenga una sonrisa de oreja a oreja en estos momentos. Pareciera que sólo les importasen los cargos porque oferta programática no se ha conocido, ni han presentado a la luz pública.

Ver a Pablo Casado sentado en su escaño con cara de “me han fastidiado un día de piscina con los críos”, o a Albert Rivera difundiendo la chabacanería en la que se ha instalado en estos tiempos del cuñadismo patrio, o a Juan Carlos Girauta abrazándose con Santiago Abascal entre risas, es el mejor indicador para comprobar que algo estaban haciendo mal el resto de diputados. En esta tesitura hay que hacer notar que ERC y PNV, con Gabriel Rufián y Aitor Esteban, han tenido una paciencia cisterciense al esperar que los principales negociadores se entendiesen. Esperando a tener algún tipo de programa que apoyar. Esperando que los egos y las desconfianzas desapareciesen. Y esperando, esperando casi se les va la vida. Lamentable ha sido ver a Alberto Garzón anunciando que se iban a plantear cambiar el voto en IU para luego, debido a la presión de las deudas contraídas o porque se le han rebelado diputados y diputadas, hacer lo mismo que Podemos. Igual en Equo.

Por último, el PSOE con Sánchez a la cabeza tienen también culpa. No sólo por ser las fuerza mayoritaria, que al final tiene el sentido que tiene, sino por haber estado jugando una partida de ajedrez inspirada por el camarlengo monclovita. Que quien quiere ser presidente del Gobierno presente poco más de una semana antes de la investidura su oferta programática, después de casi tres meses de abusar de la política espectáculo, dice poco de sus intenciones. Por lógica a un presidente del Gobierno en funciones lo que más le interesa es tener cerrado lo político, lo mollar, lo programático para desenmascarar a sus oponentes. En el caso del PSOE nada de eso. Que si gobierno de cooperación, que si cargos intermedios, que si esto, que si lo otro y la casa sin barrer. De ahí que haya tocado hacer todo deprisa y corriendo, escondiendo la ropa sucia debajo de la cama, cayendo en el juego de su adversario. Y lo peor es que debe tener pocas luces quien le escriba los textos. ¡Cómo se le ocurre decir que sus convicciones están antes que un gobierno con el resto de la izquierda si no había ni una propuesta de programa encima de la mesa! Las convicciones y los principios se tienen en cuestiones ideológicas y/o programáticas no sobre el reparto de ministerios. Porque quien le haya escrito la frase, de la que han tenido la valentía de hacer un meme, no se ha percatado que realmente Sánchez ha dicho que su convicción es no gobernar con Podemos o el resto de la izquierda, mientras pedía la formación de un gobierno de progreso (que no se ha atrevido a calificarlo de izquierdas, como tampoco ha hecho Iglesias). Más lógico lo de Adriana Lastra hablando de las esencias de la “Berdadera Hizquierda”.

Aunque los grandes traidores y culpables de todo este embrollo no están afiliados a partidos sino que cobran de ellos, muy bien y con mucho boato, y se llaman Iván Redondo y Pablo Gentili. Los muñidores en la sombra de todo este desaguisado. Es lo malo de dejar en manos de mercenarios que únicamente tienen en mente su propia cuenta de resultados. Dos tipos que tienen a España en vilo y están liquidando a la izquierda con sus estrategias de pijos que sacan sus ideas de las series de televisión (de pago, como no podía ser de otro modo) y a los que les importa bien poco el sufrimiento de las personas, de la ciudadanía. Ahora que tan mal vistas están las personas militantes en los partidos, donde existe la memez del independiente, de listo de fuera, es bueno recordar que los militantes guardan esas esencias del partido y son la conexión más firme con lo real. Incluso cuando se constituyen como oligarquía siguen teniendo ese pequeño recuerdo de base. Los asesores, camarlengos y comunicólogos del espectáculo no lo tienen y sólo aplican recetas que ni han fabricado ellos y ellas. Y así ocurre que tienen a la izquierda al borde de la desaparición en su totalidad. Claro que la mayoría de estos asesores y mercenarios de la política son parte del establishment y tienen la misma mentalidad que la clase dominante, por lo que no pueden actuar, ni aconsejar más allá de lo hegemónico.

Una esperanza es que manden al paro a los asesores, que cambien a los negociadores que ya hemos visto que se han mostrado incapaces y aspiren a una nueva intentona. Si no quieren, todos serán culpables de lo que suceda en las siguientes elecciones y no deberían confiar en que las personas de izquierdas, después de tan patético espectáculo, les vuelvan a votar (a Errejón tampoco le votarían, como Manuel Cavanilles, alto cargo monclovita en cuestiones de estrategia, ha deseado antes de borrar un tuit). Menos egos y más programa. Nuevas elecciones sería entregar el gobierno a la derecha, bien con el trifachito, bien con Sánchez con la única posibilidad de gobernar junto a Ciudadanos (señora Lastra, cualquier acuerdo con la formación naranja nunca será de izquierdas, que luego tiene lapsus y pasa lo que pasa). Mientras tanto, la clase dominante de vacaciones en Marbella o Mallorca disfrutando del verano, sabiendo que han vuelto a conseguir que la izquierda no se una. Quien piense que detrás de Iglesias no hay mucho establishment, tanto como detrás de Sánchez, tiene la candidez como principal característica. La clase dominante gano la investidura y la clase trabajadora palmó de nuevo.

Francisco Serrano incumple los consejos médicos en su vuelta a la política: alejarse de las redes sociales y de los periodistas

Francisco Serrano, el polémico diputado autonómico de Vox en el Parlamento de Andalucía, ha anunciado este jueves vía Twitter que se reincorpora a su actividad parlamentaria después de la baja médica solicitada tras la polémica suscitada por sus críticas a la sentencia del Tribunal Supremo sobre La Manada por violación. Este regreso a su actividad política despeja los rumores de estos días atrás sobre las dudas sobre su continuidad en la política activa y la vuelta al trabajo como juez, cargo del que actualmente se encuentra en excedencia.

Serrano ha seguido cobrando su nómina íntegra de diputado pese a la baja médica recibida

Los comentarios machistas, insultantes y apologéticos de la prostitución, publicados en las redes sociales poco después de conocerse la sentencia de La Manada, los achacó a un colaborador que le llevaba supuestamente la comunicación. Pese a las excusas ofrecidas, su opinión fue desautorizada incluso por el portavoz de su formación en la Cámara autonómica, Alejandro Hernández, quien se desmarcó públicamente de la opinión de su compañero.

Serrano vuelve al primer plano de la actualidad política sin agotar la baja médica que le ha prescrito el facultativo que lo ha tratado tras las innumerables críticas recibidas a todos los niveles por sus comentarios sobre la sentencia por violación de La Manada. Lo hace justo unos días antes de que la actividad parlamentaria de la Cámara autonómica se frene en seco, al ser agosto mes inhábil, hasta después del verano, y en medio de insistentes rumores que apuntaban a su abandono de la política activa.

Según ha declarado al diario ABC, el diputado del partido de ultraderecha recibió un consejo del médico que lo trató por un trastorno mental de ansiedad. “Hacer mucho deporte, alejarme de las redes sociales y de los periodistas”. Dos de estas recomendaciones al menos las ha incumplido a las primeras de cambio. El contacto con los periodistas en la Cámara autonómica es inevitable y de entrada ya ha ofrecido unas declaraciones en exclusiva al citado diario anunciando su regreso además de algunos detalles de su enfermedad.

En cuanto al consejo médico de “alejarse de las redes sociales”, Serrano lo ha incumplido a las primeras de cambio. Precisamente el día que se ha dado de alta voluntariamente, ha hecho público su regreso como diputado con el siguiente tuit: “Ya recuperado, y tras solicitar alta médica, me reincorporo a mis responsabilidades en el Parlamento de Andalucia (sic), como Presidente del Grupo Parlamentario VOX (sic). Agradezco el gran apoyo recibido de familiares, amigos y compañeros de partido”.

Pese a que ha emitido mensajes personales solo de forma ocasional a través de esta red social durante su baja médica, Serrano no ha dejado de retuitear con frecuencia otros mensajes de su partido o de compañeros de filas, como por ejemplo del líder de Vox, Santiago Abascal.

Durante el tiempo que ha estado apartado de su actividad parlamentaria por baja facultativa, Serrano ha seguido cobrando íntegra su nómina al no tratarse de un contrato laboral. El que fuera candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía por Vox en las pasadas elecciones autonómicas del 2 de diciembre, llegó a escribir en Facebook que el fallo del Supremo lo había dictado “una turba feminista supremacista” y alegó que, a partir de esta sentencia, la relación heterosexual “más segura” “será únicamente a través de la prostitución”.

Pese al alta médica recibida tras solicitarla el también abogado y juez en excedencia, continuará medicándose para tratarse la enfermedad mental de la que ha sido diagnosticado. Desde Vox Andalucía, la noticia del alta médica de su presidente ha sido recibida con un “¡Bienvenido Presidente!”.

La charanga nacionalpopulista de Ciudadanos

Hace años tuvo su momento gracioso y gozó de cierta fama La charanga del tío Honorio, un precedente un tanto chabacano del agropop que luego vendría. Su famosa canción “Hay que lávalo” y su correspondiente puesta en escena recordaba las fiestas de pueblos, la boina calada hasta las cejas y a rosca y la garrulez tópica de una España que esteba desapareciendo rauda y veloz. Pero la cancioncilla, como una especie de mitologema, ha perdurado en la ideología política de Ciudadanos. Un españolismo de boina calada, de chufla, pandereta y diversidad que actúa como charanga desafinada por todos los pueblos donde acude a distribuir el odio que llevan inserto en su cuerpo. Si escuchan la canción de aquellos verán cómo es un muestrario de las políticas nacionalpopulistas de la formación naranja.

En nombre de la libertad a la hija del boticario hay que importunarla, por no decir otras cosas; el vino hay que beberlo para hacer patria; al guardia del cementerio hay que asustarlo porque es un empleado público y debería estar bajo la explotación privada; los chorizos del alcalde hay que comerlos junto a él (escrito con toda la ironía del mundo); y claro todo con la garrota en mano para atizar a quien no comulgue con sus propias ideas. Así son en Ciudadanos, los populistas del sistema, los nacionalistas de la clase dominante, los embaucadores máximos que tiene el establishment para acabar con cualquier posibilidad de levantamiento de la clase trabajadora o de pensamiento de un futuro mejor, de emancipación o, incluso, de utopías.

Albert Rivera no es más que el jefe de una charanga, que no eran más que la suma de personas con capacidad para tocar un instrumento que se dedicaban a amenizar bailes y festividades desafinando todo lo que se podía. Más por falta de pericia que por insistencia. Pasodobles mil veces interpretados con ritmos distintos, escalas diversas y el mismo poco gusto. Lo mismo que ocurre con Ciudadanos que es la mezcla de personas sin demasiada capacidad política, de pensamiento débil, que desafinan cada vez que tienen una actuación. Eso sí, todos y todas enchufadas en la charanga por ser algo de alguien o del establishment. El lobby de las armas pone un clarinetista, el lobby eléctrico un saxofonista, el lobby gaycapitalista un trombonista, el lobby financiero, además de pagar casi todo, pone una percusionista y el lobby constructor compra los uniformes. El problema es que el jefe de la charanga de música no sabe nada y así pasa.

Ahora han captado uno nuevo, puro establishment global, que más que ser parte de la charanga recuerda al bellotero pop de Fernando Esteso. Con su traje va a la fiesta, le falta la boina, todo el mundo sabe que eso fue cambiado hace años por la gomina, pero baila con todas si hace falta. ¡Que para eso vive de las subvenciones! Sí, hablamos de Marcos de Quinto, el “bellotero naranja”. Comparen su baile en el tuit de José Zaragoza con los movimientos del video de Esteso, como gotas de agua se parecen. Y al igual que el personaje de la canción, el relator de la clase dominante sentado en el Congreso de los Diputados, va de chulo y prepotente porque sabe que es parte de una clase que va ganando. Lo que encaja perfectamente con la filosofía nacionalpopulista de Ciudadanos.

Es curioso que llamen banda al PSOE y sus posibles socios porque, a diferencia de una charanga (fue demasiado generoso Aitor Esteban al calificarles de mariachi), una banda tiene capacidad para interpretar, esfuerzo, trabajo, inteligencia, sudor, sangre y lágrimas. En resumidas cuentas, una charanga es una unión de mandados o de gentes sin capacidad pero ganas, lo que no es óbice para sonar bien. Una banda es algo mucho más trabajado, de hecho las charangas de los pueblos han desaparecido y ahora son bandas municipales de calidad excepcional. Han desaparecido en la realidad, pero como Rivera, De Quinto o Inés Arrimadas viven en una realidad paralela, entienden que “hay que lávalo” y “desinfectalo”. Son tan poco inteligentes que buscando un insulto contra Pedro Sánchez y sus socios acaban loándoles. Eso sí, están en política para que el sistema caiga y lleguen los monstruos de verdad, el capitalismo con rostro fascista.

Y para todo lo demás Juan Carlos Girauta tocando la guitarra.

El ministrable Garzón y el fracaso de su votación

El espectáculo en el que se encuentra instalada la política española afecta por igual a quienes se encuentran cómodos con ello y quienes dicen no hacerlo pero bien que hacen uso de la interpretación teatral. En el caso que nos ocupa, Alberto Garzón intentó legitimar de alguna forma la posibilidad de ser ministro en cuanto los medios de comunicación comenzaron a difundir su nombre y las bases socialdemócratas, por molestar sin duda a la “pareja de Galapagar”, inundaron las redes dorando la píldora al Coordinador General de Izquierda Unida. Justo en ese momento en que todo cambió hacia la facticidad de poner sus posaderas en una sinecura del Estado, decidió que él también iba a montar su propio referéndum para consultar a sus bases.

Contamos aquí algún día antes que ni se le pasaba por la cabeza, que bastante tenía con hacer de edecán de Pablo Iglesias. Pero la posibilidad de ocupar el Ministerio de los Pasos Perdidos, una sinecura en toda regla que tampoco le importa, tal y como ha ofrecido el PSOE necesitaba de algún tipo de legitimación y nada mejor que preguntar a las bases sobre la posibilidad de un acuerdo programático. Garzón intentaba ganar el relato del programa frente a los cargos, pero es conocido que el programa está ya escrito y que lo importante son las canonjías. Pero sus dos minutos de gloria por ser el adalid de los programas, que no se cumplirán o que estarán lastrados por los 15.000 millones en recortes que hay que hacer en los siguientes dos ejercicios presupuestarios, quedaban ahí. Lo que no pensaba es que no fuesen a votar casi ni los propios cargos orgánicos.

Cuando sólo vota el 16,37% del censo es que algo anda mal, que la gente no se fía o las dos a la vez. Esta moda tan populista de preguntar electrónicamente, algo que es manipulable de forma sencilla, más por la propia oligarquía, no cala en las bases de los partidos de izquierdas, sean socialdemócratas o comunistas o mediopensionistas. Saben que las preguntas siempre están manipuladas (¿Recuerdan la del PSOE para no reconocer que iban de la mano con Ciudadanos?) y que no existe un verdadero debate sobre qué posición tomar. Es más, este tipo de consultas tienen sentido antes de negociar para marcar territorio y mandatar, no a dos días de que se cierre todo. Tomando como ejemplo la propuesta por Garzón, se habla de un acuerdo programático de Unidas Podemos con el PSOE pero no sobre qué versaría el acuerdo. Para Garzón y sus agregados parece que cualquier acuerdo vale, da igual que sea para aniquilar a la clase trabajadora, como para lograr la dictadura del proletariado. Si no se especifica qué, para qué o cómo mejor no preguntar. Pero Garzón necesitaba “su” consulta para quedar bien.

Lo peor es que, tras constatar el fracaso de no haber votado casi nadie, lo que en algunos países hubiera provocado la nulidad de la propia consulta, sale al espacio público a hacer alarde de apoyo suscitado a su postura. “Casi un 80% de la militancia de IU ha votado a favor de conformar un gobierno de coalición entre Unidas Podemos y el PSOE si se alcanza un acuerdo programático para la investidura. ¡Muy satisfecho de esta decisión!” ha escrito en Twitter, donde se prodiga mucho. No es un 80% de la militancia, sino un 78,76% de los que han votado, que no llegan ni al 17%. Está muy bien el intento hype, esa hipérbole para ocultar realmente lo que ha pasado y quedarse con la cifra manipulada, pero los comunistas otra cosa no, pero no se dejan manipular de esa forma. De ahí que el futuro ministro de los Pasos Perdidos se haya visto criticado con dureza. Ese casi 83% de los que no han votado en la pantomima que quería esconder realmente una pelea por canonjías han salido en tromba contra el Coordinador General.

La pelea más grotesca ha sido con Javier Parra que le ha afeado los números y le ha impelido a reflexionar por una participación bajísima. Pero claro para Garzón esas críticas no son más que cabreos porque las opciones de los demás han fracasado, en referencia a la petición de Parra de votar no. Y, además, le ha afeado el ministrable que haga públicas sus discrepancias, como si Garzón nunca las hubiese hecho o hubiese respondido al propio Parra en público. Cinismo de persona que se cree líder (según criticaba a Parra leía las alabanzas de las personas del PSOE para nutrir su ego), pero que, pese al dinero de la deuda de IU, está llevando a su organización a la desaparición. Justo en el momento en que hay más posibilidades de reconstruir algo a la izquierda del PSOE.

Uno tras otro, militantes de IU le han calificado de mentiroso, de sátrapa, de traidor, de trilero, de estar a la voluntad de Pablo Iglesias, de intentar reírse de la inteligencia de sus bases… vamos que le han amargado la mañana. Con lo contento que estaba por la posibilidad de ser ministro. Curioso que cuando el público en general le reconozca ser un valor parlamentario se dedique a hacer cosas raras, preguntas extrañas y, lo peor, hacer alarde de lo que ha sido un claro fracaso participativo. Es lo que tiene la política espectáculo que el guion de la función no siempre está rematado, logrado o bien definido. Y eso que gracias al voto en Madrid y Andalucía la cifra ha sido algo mejor, bueno en Madrid sin los 5.000 purgados hubiese sido mucho mejor pero mejor no amargarle sus sueños de ministro de la Puerta de Entrada.

Abandona el comunismo para hacerse populista, que vende más en el bazar político y te saca Ferreras en la televisión, y entrega su organización a la voluntad de otra organización sin percatarse de que en la pregunta demostraba que él no había presionado a Iglesias por la posición de sus bases, eso hubiese sido así si la pregunta hubiese sido “un acuerdo programático de IU con el PSOE más allá de Podemos”, pero está tan entregado a la formación morada que ni en eso ha estado hábil. El jueves se verá si le hacen ministro o simplemente le invitan a café. Y se verá que el programa en todo esto no ha importado jamás. Si no hay acuerdo programático ¿votará No? O si habiéndolo choca contra los principios de su organización ¿votará No? Ni en los sueños más húmedos de sus críticos lo haría, hará lo que le digan que haga.

https://twitter.com/HabibiAyllon/status/1153706654891945984

¿Han dejado de hablar los políticos?

Lamentable espectáculo el que ofreció ayer la clase política española. Del primero al último daba vergüenza ajena escucharles y mirarles mientras hablaban de todo menos de lo que de verdad interesa a la ciudadanía. Si quieren ir a elecciones que lo digan abiertamente y vayan arriesgándose a que suceda como en el Ensayo sobre la lucidez de José Saramago. Dicen que la situación se parece a la de entreguerras del siglo XX con el ascenso de los fascismos y la quiebra de las democracias occidentales. Para ser realistas aquellos hombres y mujeres tenían dos dedos de cerebro más que la actual clase política que nos gobierna, incluyendo a fascistas como Gentile, por ejemplo. Es tal lo vacuo de los discursos actuales que ya sólo cabe la risa, el mirar hacia otro lado y esperar tiempos mejores o sublevarse frente a todos a la mínima oportunidad.

Ni una propuesta pensando en la ciudadanía. Algunas personas dirán que Pedro Sánchez ofreció unas cuantas propuestas. Hubiese estado bien que no lo hiciese siendo el candidato, sin más apoyo que el diputado de Equo y el del PRC. Aunque vista la agudeza del camarlengo Iván Redondo, tendría que haber llegado y soltar en el hemiciclo “¡Si me queréis investirme!”, más que nada porque las propuestas de ayer lleva desde 2015 ofreciéndolas. Lo interesante hubiese sido que explicase cómo va a llevar a cabo todas esas políticas a la par que debe recortar cerca de 15.000 millones de euros en dos años. O que explicase en profundidad cuáles son las líneas de la reforma del Estatuto de los Trabajadores más allá de los contratos indefinidos como los básicos, algo que huele que apesta a contrato único.

Con esto cumplía su papel, evitando hablar de Cataluña (no vaya a ser que lo afirmado en el 39º Congreso sobre la plurinacionalidad de España le cueste el buen rollo con la derecha), de los problemas de los parados de larga duración y mayores de 40 años, pero lo peor ha venido después, en las contrarréplicas. Sólo si se desea ir a nuevas elecciones se dinamita una supuesta relación preferente con el otro partido de izquierdas y los partidos nacionalistas tal y como ha hecho. Utilizar gran parte de los discursos para hacer chanzas frente a dementes tales como Rivera, al que antes se había pedido casi de rodillas la abstención para no tener que contar con Unidas Podemos, es muestra del patetismo en el que está instalada la clase política. Hijas e hijos del espectáculo, de lo inane y de la preservación de la oligarquía (como es propuesta de modificar el artículo 99 destruyendo el parlamentarismo y entrando en una dictablanda).

No es que en la derecha hayan ofrecido algo mejor, Pablo Casado, salvo un minuto donde se ha ofrecido para algunas “cuestiones de Estado”, aquellas que permiten que las oligarquías inilustradas persistan en el poder, el resto del discurso ha sido producto de una mente que no conoce España y sólo vive en un permanente estado de rencor. Claro que Albert Rivera lo ha superado. No es que haya expresado rencor por estar en la posición en la que está, es que ha dinamitado cualquier atisbo de respeto a los valores democráticos. Se ha pasado de la raya en cada una de las frases que parecían esputos de una mente incapaz de trasladar propuestas, filtradas por la propia ideología evidentemente, en favor de la ciudadanía. En estas dos partes de las derechas nada sustancioso, salvo que están muy contentos con ir a nuevas elecciones, nada que tuviese que ver con valores, sino espectáculo, demagogia barata y una demostración de completa incapacidad intelectual para algo más que sostener un vaso de agua.

Y ¿qué decir de Unidas Podemos? Pablo Iglesias ha entrado en el juego sucio que le habían puesto en lance. Podía haberlo evitado y haber hecho una crítica al programa y desde ahí pedir el pacto. Pero no, le reconcome por dentro hacer cosas lógicas y no se le ha ocurrido nada más y nada menos que hacer públicas las conversaciones y ofrecimientos (ninguno) de Sánchez. Ha jugado, dejando de pensar en la ciudadanía, en ganar la batalla de los relatos a Sánchez y se ha lanzado a morder la yugular de su deseado socio. Cierto que el otro ha provocado ninguneando y arremetiendo contra Iglesias, pero un político de altura no entra en esas disputas de facultad de pago, sino que utiliza la política, los valores y posicionamientos ideológicos para construir su propio discurso. Pero como hoy en España lo que gustan son los relatos, sin importar las contradicciones de un día a otro, en vez de los discursos pensados, con valores e ideológicos, normal que Iglesias haya echado más agua al fango. Muy gracioso ha sido ver también a Alberto Garzón pidiendo programa, igual pensaba que todavía podía ser ministrable, o que su votación serviría para algo.

De Santiago Abascal y sus cosas mejor no hablar porque ya sabemos todos que desarrolla un populismo trufado de noticias y datos falsos, con contundencia y mala leche. Al final ha sido el único que ha cumplido su papel ultracatólico y autoritario. El problema es que los demás, empeñados en sus relatos y sus cosas del espectáculo, dejan la puerta abierta a que pudiera ser creíble en las memeces que dice cada vez que habla. Anda que si en Vox en vez de haber cogido lo peor del fascismo y del liberalismo hubiesen hecho justo lo contrario, Rivera, Casado y Sánchez estarían en grandes apuros. Por suerte no son más que un chascarrillo autoritario que sirve a los partidos sistémicos de chivo expiatorio o de ayuda de cámara.

Por todo ello lo que muchas personas se habrán preguntado ayer es si se habían callado ya en la clase política. Esos niños malcriados, chulos, prepotentes y que se creen que la cosa política es para hacer risas y llevarse un buen sueldo. La crisis del sistema de representación no se arregla con estas gentes, que viendo sus grupos parlamentarios, con alguna excepción, no es que sean los peores, sino con personas que se tomen en serio los valores del sistema democrático. Sumamente imperfecto pero, de momento, el único que tenemos y sufrimos. Sin hablar de valores, principios y desde posicionamientos ideológicos (ninguno lo ha hecho) el sistema muere y llegan los monstruos. Luego llorarán. Pero si hace años gentes con más integridad ideológica fueron barridas, dos manipulaciones de Trump o Putin y esto se va al carajo.

Sinopsis de la situación global en 100 claves

El conflicto EEUU/IRAN se tensó con el derribo de un DROM iraní.

Estalló la tormenta bélica en el Estrecho de Ormuz y anuncia catástrofe.

Las consecuencias para poblaciones de países pobres serían devastadoras.

Cualquier acción bélica afectaría a  la economía: China, UE. Rusia, etc.

La política mundial se encuentra desequilibrada entre ricos y pobres.

El sistema capitalista está enfermo afectado por desigualdad aguda.

Las contradicciones de fondo, lejos de remitir se acentúan gravemente.

El F.M.I. ha rebajado las expectativas de crecimiento para 2019/20.

Al estancamiento que afecta a las potencias,  se suman más factores.

El  endeudamiento mundial supera el 317 % del P.I.B. y es impagable.

La deuda de empresas, bancos, gobiernos y familias son de 247 Billones $.

La nueva burbuja especulativa se financia por el Capitalismo Mafioso.

La capitalización bursátil en 2017 alcanzó los 80 Billones de dólares.

La empresa  más fuerte Apple  valía en octubre/18,  más de un Billón $.

En 3 meses sus acciones se hundieron y perdieron un 30 % de su valor

La competencia feroz entre China/EEUU es la causa de esos desajustes.

La situación económica mutó  con el “nacionalismo económico” deTrump.

EEUU compraba a China 4 veces más de lo que vendía y subió aranceles.

La guerra comercial tiene efectos perniciosos en la desaceleración.

Las multinacionales han recortado sus planes de expansión previstos.

El proceso de unificación de la Unión  Europea podría saltar por los aires.

Brexit y Cataluña son dos síntomas de las divisiones profundas.

La situación del caos político y la radicalización se prolongan.

Ante  situaciones volátiles,(Chalecos Amarillos, etc)  nada se puede descartar.

Las consecuencias de la polarización política y social son incalculables.

La raquítica recuperación ha significado aumento de las desigualdades.

Las políticas de austeridad, saqueo y corrupción han sido un fracaso total.

La precariedad, la miseria y pobreza se extienden como una gangrena.

Con la agudización de las  crisis  habrá  agitaciones sociales fuertes.

Vemos la amenaza de organizaciones reaccionarias de derechas.

La burguesía en estas fases  de desconfianza financia a su populismo.

Las alianzas de  la izquierda con la derecha es un error que se paga.

La forma de mejorar las cosas: unidad y organización de las izquierdas.

Inestabilidad, giros repentinos y bruscos es lo que traerá la nueva crisis.

La derrota de la burguesía con M.C. desconcertó a los poderes fácticos.

Prebostes de derechas e izquierdas pedían Gobierno PSOE+Cs o PP.

La política que quieren para el PSOE es de continuismo de sus planes.

Gobierno PSOE con presupuestos de Montoro  giraría a la derecha.

La presión de las fuerzas conservadoras es tal que todo lo cuestionan.

La derecha estaba cómoda con el bipartidismo pero éste ha colapsado.

La situación tras la Moción de Cesura les enfureció y radicalizó;  llegó Vox.

Troika, Ibex 35, Patronal y burguesía boicoteaban el  pacto  P/S. + P/I.

Rivera se descartó trazando la línea “NARANJA”  y les rompió la jugada.

La presión ha sido terrible y hasta las baronías de PSOE mandan carta.

FGZ, JMAZ, Rajoy…negaban gobierno coalición pero tienen que optar.

Los dirigentes de U.P. llegaron lejos en sus errores y les pasará factura.

Con la deserción de Errejón, Carmena y demás, Iglesias se debilita.

Dirigentes  como Garzón (IU), Iglesias,(UP) etc  han sido  neutralizados.

Necesitamos un nuevo modelo económico-social que supere al actual.

Es urgente iniciar una política orientada hacia la Igualdad económica.

Es preciso detectar las contradicciones y luchar por eliminarlas.

El mejor método para ello es la Democracia Participativa y la Ética.

La pseudodemocracia burguesa mundial es una farsa y está trucada.

Bajo la careta “Democrático/ Burguesa” está la “Dictadura Capitalista”.

El Club Bilderberg  gobierna marcando la hoja de ruta de las finanzas.

La Gran Banca controla el PIB mundial (87 Billones $) y dirige con chantajes.

En realidad, obligan a los gobiernos que hagan Leyes a favor del Capital.

Los gobiernos que no obedecen, son expulsados de ese Club de Ricos.

La Mafia Capitalista aplica también la Guerra  contra el que desobedece.

Las sanciones, la guerra y/o los Golpes de Estados, son sus métodos.

ONU, FMI, BM, BCE, etc. cómplices de Paraísos Fiscales y corrupción.

Esto  organismos son antidemocráticos y  perjudican a los pueblos.

Teóricamente los bancos nacionales son concesiones de los Estados.

Prácticamente es una farsa: Los bancos nacionales lo robaron los privados.

El control por parte de los Gobiernos es ficticio. No tienen soberanía.

Para que un Estado sea Soberano, tendría que tener Banca Pública.

Con  Banca Pública y Estado Republicano Democrático, si habría soberanía.

En una Democracia, la soberanía reside en el pueblo y para el pueblo.

Si existiese Democracia sana, los conflictos se resolverían votando.

Pero el voto es insuficiente para luchar contra la corrupción.

El pueblo  debe luchar masivamente hasta derrotar a los mafiosos.

No a la economía sumergida, la corrupción y la evasión fiscal.

Por un trabajo digno para tod@s y salario mínimo de 1.100 €/mes.

Jornada de 35 horas y no a las horas extras para repartir el trabajo.

Plenos derechos laborales, políticos y sociales para la ciudadanía.

A igual trabajo, igual salario, para mujer, varón, migrantes y nativos.

Lucha por la Igualdad entre sexos  y  LGTBI: No a la violencia de género.

Educación, Sanidad, Servicios Sociales  universales y de calidad.

Combatir la corrupción empresarial con nuevo Estatuto del Trabajador.

No a la destrucción de empleo. Empresa cerrada, empresa incautada.

Plan Estatal de inversiones públicas con apoyo a la Economía Social.

Plan de un millón de Viviendas Sociales para ponerlas en alquiler social.

Educación Pública gratuita, laica y científica con  un 7 % de presupuesto.

Incremento de un 20 % de Presupuestos Sanitarios  y  aumento plantillas.

Frenar inflación y subida de precios que no sean autorizados por Ley.

Seguridad Social única y universal. Pensiones a cargo Presupuestos Generales.

No a la Huelga de Capitales: Plan Estatal de producción  y  empleo.

Créditos baratos a Trabajadores, Cooperativas y Pymes.

Control Social y Democrático tanto en sector público como privado.

Gobierno de los Trabajadores con apoyo de sindicatos y Orgs. Sociales.

Laicismo y Religión: Respeto a todos los credos  e ideologías.

Denuncia de Concordato con Santa Sede para evitar privilegios.

Condena de Dictaduras, guerras, terrorismo y violencia.

Lucha pacífica pero firme en defensa de los Derechos Civiles.

Plan ecológico contra el Cambio Climático para salvar el planeta.

Financiación Estatal Ley de Memoria Histórica: Verdad, Justicia y Reparación.

Estado Federal, laico, republicano, plurinacional, socialista y cooperativo.

Por un Gobierno de los Trabajadores con un programa Socialista.

Otro mundo es posible  y necesario pero no cabe dentro del Capitalismo.