lunes, 12 enero, 2026

La derecha entusiasmada con el gobierno de las izquierdas

Si no fuese por cierta corrección estilística el titular mejor podría haber sido “La derecha babea con el gobierno de las izquierdas”. Desde luego mucho más descriptivo de lo que está pasando ahora por las mentes poco preclaras de sus dirigentes y del resto de la carcunda mediática. Hoy, cuando los controladores de los medios de comunicación de la derecha loan a Pablo Iglesias, ya están preparándose para lo peor, decidir con quién se quedan de las tres cabezas de Cerbero. El posible pacto de gobierno entre las izquierdas españolas, más la adenda de partidos regionalistas, que permitiría a Pedro Sánchez permanecer en el poder es alimento para necios en manos de la derecha mediática sí, una gran baza para sacar toda la metralla de la que son posibles, que es mucha, y el aumento de sus lectores con todas la noticias falsas, manipuladas o paranoicas que se puedan pensar. Pero en su seno esta estrategia tiene su propia contradicción, puede llevar a la muerte de los suyos.

En el PP están contentos porque en sus análisis de Harvardaravaca piensan que con el acuerdo podrán situar al PSOE en la anti-España. Podrán sacar al PSOE del grupo constitucionalista del régimen del 78 y así hacerse ellos con el trono de la nación española (eso que no saben explicar salvo como sentimiento). Podrán poner con los malos malísimos del marxismo internacional y de las conspiraciones putinistas a los socialdemócratas y presentarse como los salvapatrias. Pero en el teatro de la política un gobierno de las izquierdas piensan les conviene para sacar a relucir todo su arsenal de mentiras, infamias y cerebros basculantes. Llegarán a compararse con los apóstoles en esta nueva misión histórica, en esta nueva cruzada contra el mal. El problema es que ya no están solos en el teatro de la derecha sino que hay más actores. Y esos actores tienen también sus diálogos, sus medios afines y sus propias cuentas de resultados. No han pensado en el PP que en algún punto deberán poner el límite para no autodestruirse.

Pablo Casado no es persona de un pensar brillante pero sus asesores sí deberían tener en cuenta que por mucha cruzada contra la anti-España que puedan defender, llegados a un punto esa misma campaña les puede destruir a ellos mismos. Las personas pueden llegar a tragarse muchas mentiras pero hasta un límite. Frente a sus proclamas de que el PSOE siempre gestiona mal, están las pruebas de la destrucción de la sanidad madrileña, por ejemplo, que sufren las personas de derechas y de izquierdas por igual. Cuando un cáncer te atrapa, por mucha sanidad de pago que se tenga, se acaba en un hospital público y ahí se toma consciencia de cómo han dejado todo. Y si la economía permite avanzar el discurso, a medio plazo, se resiente. Por lo que sólo les quedaría la demagogia del nacionalismo rancio españolista, el cual, puede provocar al final la destrucción de la propia nación española.

En Ciudadanos tampoco se han quedado atrás con la posibilidad de un gobierno de las izquierdas más los partidos regionales. Marcos de Quinto ya ha lanzado la primera soflama con claro aroma tardofranquista. “Parece que Sánchez va a pasar a la historia por ser el primer presidente en dar entrada al gobierno a un partido de ultra-izquierda, admirador y cómplice de la dictadura chavista. ¿Dirá algo Macron al respecto?” ha escrito en la red social twitter. En su caso, como claro exponente de la clase dominante inserto en el Parlamento se comprende su miedo y pavor a que entre un partido socialdemócrata radical, que eso es lo que es Podemos, con una pátina de diversidad. Esa misma diversidad que tanto les gusta a los de Ciudadanos como disgregador de la conciencia de clase. Porque para De Quinto es obvio que existe una conciencia de clase, al menos la suya, en lucha con otra a la que tienen desmovilizada. El miedo de Ciudadanos, que utilizan como siempre el comodín de Venezuela, cuando a ellos se les podría aplicar el comodín de Arabia Saudí, de Brasil y hasta de China, con la que hacen buenas migas comerciales, es ese, que se restablezca una conciencia real de que los plutócratas están llevando a la sociedad occidental a su ruina material y personal. Que las personas tomen conciencia de que los más ricos se hacen más ricos mientras se precariza al resto de la población.

Albert Rivera está más callado, no se sabe si por su enfermedad gástrica, o porque está alimentando el bicho que tiene dentro y piensa soltar todas sus paranoias personales el día del debate de investidura. Seguramente lo segundo. E intentará quedar por encima del PP en cuanto a los peligros y destrucciones que provocarán los sanchistas y los comunistas en el gobierno con los independentistas que quieren destruir España. Jugará a ser más de derechas que Casado sin percatarse de que esa guerra sólo se puede perder. Más de derechas supone situarse en lo autoritario, algo que ya practica dentro de su partido, en lo iliberal, en las fronteras del mal. Y, por mucho que diga y grite, la realidad es la que es. La mayoría de españoles y españolas, sean de derechas o de izquierdas, tienen un límite. En general son mucho más capaces que la clase política por lo que su giro a la ultraderecha nacionalista en competencia con el PP acabaría llenando las arcas del voto del PSOE. Con un pequeño giro a la derecha de Sánchez y dos buenos datos económicos, Ciudadanos estará camino de la funeraria.

¡Qué decir de Vox! A estos les da igual quien esté en el gobierno si no es de los suyos. Pero se verán acorralados por PP y Ciudadanos en la batalla de las derechas. Una batalla de autodestrucción donde como mucho pueden quedar dos y que la ultraderecha puede ganar a poco que anden con ojo. Porque si azules y naranjas calientan demasiado a las personas, el original más cercano al fascismo tiene todo en su mano para recoger la cosecha del descontento. Con un PP corrupto hasta las trancas y un Ciudadanos amigo del movimiento gay, los machistas, nacionalistas y ultracatólicos de Vox ganan en su sector.

Hoy los tres partidos babean de placer ante la posibilidad de situar fuera de la democracia al PSOE y sus aliados, pero especialmente al PSOE. Están en éxtasis político porque sus mentiras van a tener cabida en un sistema político que van a calentar día sí, día también. La carcunda mediática sabe que sus visitas aumentarán en esa inestabilidad. Pero la contradicción inherente a toda esa alegría es que creando inestabilidad pueden destruir todo el sistema, empezando por el económico que es al que deben pleitesía. Una guerra de destrucción entre los tres partidos, que ahora no vislumbran y de la que no pueden valorar sus consecuencias. No podrán aguantar los tres en una escalada dialéctica de odio hacia el resto de españoles. El peligro a la democracia y el sistema capitalista no vendrá del “comunismo” sino de la derecha en su pelea por ser “la derecha”. Eso sí, los medios contentos porque tienen carnaza.

Berdadera Hizquierda

En las últimas semanas, con motivo de las disputas entre los defensores del PSOE y Podemos, se ha podido verificar una lucha por la ubicación ideológica de la izquierda. Una disputa, sin sentido en algunas ocasiones, por autodefinirse como la izquierda más pura o “berdadera hizquierda” como han escrito unos y otras. Y la realidad es que desde que se estipuló en la Asamblea francesa aquello de izquierda y derecha, ni la izquierda ha sido única, ni la derecha tampoco. Con mayor propiedad hay que hablar de las izquierdas, lo que son cada una y lo que defienden. Es evidente que hay personas que se significan o autoubican en la izquierda por cuestión puramente sentimental pero sus acciones son muy lejanas al corpus teórico e ideológico de las izquierdas.

A fin de que cada cual pueda ubicarse con mayor propiedad en las izquierdas vamos a hacer un breve resumen de los distintos posicionamientos que existen en el todo de la izquierda. Eso sí, antes de explicar cada una de esas posiciones, cabe recordar que la ubicación, en términos generales, se obtiene siempre por la defensa o la crítica del sistema, que en nuestro caso es el capitalismo con su doctrina hegemónica el liberalismo (o neoliberalismo como gustan decir algunas personas). Es a favor o en contra del sistema, como bien nos ha enseñado la historia, de la forma en que se establecen los posicionamientos. Los liberales del siglo XVIII y comienzos del XIX eran la izquierda porque estaban contra el sistema anterior. Hoy en día al ser los portadores de la voz principal del sistema dominante quedan a la derecha. Como es lógico, conservadores o tradicionalistas siguen existiendo en esas derechas, pero la voz de la clase dominante se sitúa en el neoliberalismo. Es por ello que el posicionamiento a favor o en contra del sistema marca estar a la izquierda o la derecha.

La izquierda en términos globales es anticapitalista porque busca una nueva sociedad trascendiendo el sistema de clases sociales, de control de los medios de producción y de explotación (de muy diversas clases) del capitalismo. En primer lugar dentro de las izquierdas, y los más cercanos a la derecha, serían los reformistas, que en buena parte se identifican con la socialdemocracia clásica. Son aquellos que pretenden superar el capitalismo mediante reformas estructurales, que perduren y cambien el funcionamiento sistémico. Unas reformas que se pretenden históricas y no reversibles. No vaya a ser que suceda como los socialdemócratas suecos y alemanes que fueron los primeros en desmantelar su propia obra que llegó a calificarse como cercana a la sociedad socialista. La famosa, como muerta, Tercera Vía que pretendió ser un posicionamiento entre lo neoliberal y lo socialista, a la que se adscribió hasta José María Aznar, no entraría en el reformismo de izquierdas, como mucho en el de derechas.

Posteriormente vendría el socialismo, tanto en su rama gradualista como revolucionaria, que son aquellas posiciones que entienden que la lucha de clases persiste aunque el sujeto histórico de cambio se haya transformado por acción del neoliberalismo y la postmodernidad. En buena parte son marxistas, pero principalmente entienden el socialismo como un corpus ideológico en el que hay que, partiendo del materialismo y con otras aportaciones teóricas, la lucha se debe producir en todos los ámbitos de la vida para llegar a una sociedad socialista. Una sociedad que sea la república de la libertad y la democracia, no del igualitarismo que es algo que aborrecen en sí los socialistas. Hay que cambiar la estructura para cambiar todo el sistema, con simples reformas no hay transformación social. Lo que no empece en la lucha en el ámbito cultural o de formación hegemónica del pensamiento de la época, de ahí su insistencia en la formación de las personas para poder llevar a cabo la emancipación. Apoyan con firmeza a los sindicatos y las luchas de la clase trabajadora, pero no desdeñan apoyar otras luchas subsidiarias que puedan derrotar al capitalismo.

Los comunistas (y sus ramificaciones trotskistas, maoístas, etcétera) siguen la estela de los socialistas con una mayor acentuación del análisis marxista y son abiertamente anticapitalistas. En mayor medida que los reformistas y los socialistas son internacionalistas, incluso altermundistas, y apoyan la lucha de clases a nivel internacional en distintas ramificaciones. Su ideal no es parar en la sociedad socialista, sino que como destino histórico hay que llegar a la sociedad comunista. Realmente, como sucede con los socialistas, hoy en día defienden el gradualismo para la conquista de la historia, pero no descartan el proceso revolucionario dirigido por una vanguardia de la clase trabajadora si se diesen las condiciones propicias para tal situación. Digamos que tienen un mayor poso revolucionario que los socialistas pero no dejan de ser consecuentes con la realidad y la correlación de fuerzas existente en la actualidad.

Feminismo, Derechos Humanos y Ecologismo.

Esta es en parte la izquierda en términos generales, tal y como se ha conocido, tal y como sigue existiendo. Habría que añadir el anarquismo, el cual va más allá de lo comentado. Pero estos son los posicionamientos de izquierdas realmente existentes. Todo lo demás, como veremos, o bien no está contra el sistema, o bien tiene contradicciones tan grandes respecto al sistema que caen en el espectro de la izquierda por expulsión moral de otros ámbitos. Porque lo moral se ha convertido, para alegría de Kant, en lo sustancial para muchas personas que se dicen de izquierdas o se posicionan en ese espectro. Buena culpa de ello tienen los posestructuralistas que hicieron de “lo moral” casi la verdad absoluta de la izquierda y también la Nueva Izquierda que vino a instaurar lo postmaterial, o lo que va más allá de lo material.

¿Es el feminismo de izquierdas? Si evitamos el caso español, donde ciertas peculiaridades propias como la presión de la Iglesia Católica y el conservadurismo franquista conservan trazas que no se producen en otros países, el feminismo tiende más a la izquierda que a la derecha. Eso sí, desde posicionamientos liberales se ha defendido la igualdad de la mujer y la lucha contra el patriarcado con tanta intensidad como desde la izquierda. Hay una parte del feminismo que sí se posiciona frente al sistema capitalista, pero hoy en día el feminismo que se defiende tiene poco de antisistema. Es una batalla que la izquierda puede y debe dar, pero no es la batalla principal para transformar el sistema. Si se le añade el feminismo queer, entonces, casi se está en posiciones procapitalismo.

¿Es la lucha en favor de los Derechos Humanos de izquierdas? Como sucede con el feminismo es una lucha que debe dar la izquierda aunque la lucha por los derechos humanos en sí no es anticapitalista. La lucha por los derechos civiles es de justicia social, algo que está unido al acervo de la izquierda, pero en sí luchar por esa igualdad de derechos no conlleva en muchos casos la quiebra del sistema capitalista y su doctrina hegemónica el neoliberalismo. Las personas discriminadas por su color de piel no tienen por qué luchar para cambiar el sistema, sino simplemente para insertarse de mejor forma en el propio sistema. Lo mismo ocurre con otras discriminaciones que no son de clase. En muchos análisis no hay posicionamiento de clase, sólo del aspecto discriminatorio. Es una lucha que atañe a la izquierda pero no es principalmente de izquierdas y muchos liberales también lo defienden. Fíjense en Bernard-Henri Levy, uno de los adorados por Macron.

¿Es el ecologismo de izquierdas? De todas las doctrinas de la Nueva Izquierda es seguramente la que más antisistema podría posicionarse. De hecho en sus inicios, con el pacifismo, la lucha antinuclear y la crítica al consumismo humano era el mejor aliado de la izquierda que había olvidado ciertos aspectos naturales/ecológicos. Hoy en día, dependiendo del sector ecologista que se analice, los hay que persisten en la conexión de la destrucción del planeta como parte inherente al sistema capitalista y los hay que lo único que desean es un capitalismo verde. Verán cómo se critica el consumo de bolsas de plástico a la par que se mira hacia otro lado respecto a las empresas contaminantes. Hace unos días, como ejemplo, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, se felicitaba por la apuesta de Zara de tener fábricas ecológicas, mientras no dijo ni una sola palabra sobre las condiciones laborales. Una lucha de la izquierda pero que no en todas sus visiones es de izquierdas. Una liberal puede ser feminista, pro-Derechos Humanos y Ecologista pero apoya a muerte el capitalismo.

Posiciones transversales y engañosas.

Ahora analizaremos algunas posiciones que caen de ese mundo progresista que es el significante vacío más utilizado porque quiere decir todo y acaba no siendo más que una aceptación y rendición ante el sistema capitalista. Un mejorar condiciones de las personas, dicho así en general, y que no haya cotas de miseria y pobreza tan enormes que puedan causar vergüenza o un proceso revolucionario. En esas está la izquierda sentimental, defensora de derechos humanos, defensora de la justicia social, que acepta las tesis del fin de la historia (capitalismo más democracia liberal representativa), que acepta la dominación de clase y que se siente cómoda cumpliendo los mandatos del FMI. Se declaran de izquierdas por sensibilidad social pero no hay análisis o explicación que hagan en el que muestren algún tipo de deseo de transformación del capitalismo. Se prodigan, al contrario, en avisar de la inevitabilidad de la globalización, en la complejidad del sistema (lo que supone un escaqueo analítico) y en la necesidad de deliberar y aceptar las posiciones de las personas de derechas.

La izquierda postmoderna es esa izquierda que desea que todos los deseos humanos se transformen en derechos, que apuesta por el hedonismo y el placer como mecanismo para lograr la felicidad, para la que la diversidad y su pluralismo identitario es la máxima expresión del desarrollo humano en sociedad, pero todo dentro del capitalismo. De hecho es sencillo encontrar postulados gaycapitalistas en este sentido. Lo materialista, la lucha de clases es una antigualla porque si alguien no asciende socialmente no es por su condición de clase sino por su condición como ser humano y no ser suficientemente emprendedor, empático o espiritual. Una izquierda que vive Instagram como máxima expresión de la felicidad. No son utilitaristas al uso, sino hijos, hijas o hijes del me gusta. Se autocalifican de izquierdas porque hay demasiada moralina en la derecha, pero allí donde hay partidos liberales que les hacen caso, allí que están en su mayoría.

La izquierda populista es esa izquierda que podría ser de derechas si tuviesen hueco allí. Es más una cuestión de estrategia y de espectáculo que mediante la suma de numerosas demandas compone un todo que sirve para bombardear Siria o para defender el feminismo. De hecho llegan a pervertir todo tanto en esa cadena de equivalencias y entrega al líder supremo que llegan a afirmar que el feminismo o el ecologismo incorporan todas las demandas de la clase trabajadora. Que lo primero es mejor que lo segundo porque hoy está de moda. Si la lucha de la clase trabajadora no estuviese proscrita mediáticamente por interés del sistema de dominación, se apuntarían los primeros. Para ellos, realmente no hay ni izquierda, ni derecha, sino arriba y abajo y un proceso agonístico donde las posiciones quedan definidas en esa contradicción. ¿En el poder? Pues no hacen nada más que propaganda. Son los primeros en que si hace falta utilizan a Marx contra el propio Marx para aparentar una pátina de izquierdas, aunque se quedan sólo con lo hegemónico de Gramsci, trufado de un fascista como Gentile si hace falta, pero huyen como de la peste de una análisis de clase. Adoran a las masas por lo que conlleva de espectáculo, pero piensan de ellas lo mismo que hacía Gustave Le Bon, que son manipulables y execrables.

Por último hay una serie de posicionamientos teóricos o prácticos que, desde su transversalidad, son parte del acervo de las izquierdas pero que también comparten posiciones de derechas, más allá de los que se posicionan en el lado zurdo social por ser unos amargados (que también los hay). Republicanistas, cristianos de base, teólogos de la liberación, tercermundistas, altermundistas, utilitaristas, humanistas se acercan a la izquierda buscando un lugar donde asentar su moral o su radicalidad democrática. Es normal que un liberal, estudioso de John Stuart Mill, como John Rawls haya sido colocado y adorado por los más moderados o sentimentales de la izquierda, algo que sucede con Michael J. Sandel. En términos generales, si no hay análisis, ni posicionamientos materialistas, esas personas que se sitúan personalmente en la izquierda son moralistas, además, algunos y algunas en una forma asfixiante. Aunque en muchas ocasiones es una doble moral.

Estas son las izquierdas, no hay más o menos pureza en unas u otras, aunque sí es obvio que todas aquellas posiciones que se sitúan a la izquierda aceptando el capitalismo tienen un salto sencillo a la derecha pues lo moral se mueve rápidamente. Lo que hace cien años escandalizaría, hoy podría ser tratado como algo de infantes. Si alguien se dice puro en las izquierdas sólo debería ubicarse en alguno de los grupos que hemos presentado y verían como en la mayoría de los casos tendrían un tufo liberal o moralista que espanta. A veces se está en la izquierda porque la derecha está llena o por cuestiones ajenas al posicionamiento respecto a la estructura sistémica, pero en otras ocasiones las diferencias son tan mínimas que pareciera que la clase dominante ha estructurado partidos del sistema con los que tener una función espectacular. Por último destacar como la burguesía bohemia, o izquierda caviar, se apodera del discurso de la izquierda en los medios de comunicación haciendo muy complicado que las posiciones materialistas puedan construir sujeto alternativo. Así domina la clase dominante, pero de ello hablaremos otro día.

¿Dos gallos de pelea hacia el 10-N?

Pedro Iglesias y Pablo Sánchez llevan más de dos meses con su peculiar pelea de gallos.

No, no existe un error en este cometario. No ha habido un intercambio inocente de nombres o apellidos, porque está escrito intentando reflejar lo que al autor inspiran estos dos personajes, estos chavales llegados recientemente a la política actual y que durante dos meses están consiguiendo aburrir hasta al acomodador.

Porque en realidad ambos ocupan el mismo lugar en el relato de este tiempo, el de perro del hortelano, que ya se sabe que ni j.., ni deja j…O quizás en su caso haya que cambiar la negación por afirmación, porque es lo que están consiguiendo en concreto a la izquierda.

Por lo que se palapa en la sociedad da la impresión de que más allá de los incondicionales, algunos incluso palmeros, que existen en ambas formaciones, PSOE y Podemos, el resto de la ciudadanía, especialmente la que se siente de izquierdas, o simplemente progresista, se encuentra ya un poco harta del espectáculo que nos están dando. Ellos y sus adláteres.

Ignoro si las gentes que les asesoran pasean por las calles, participan de las charlas de bar, o en la carnicería, peluquería, o en las cenas de amigos, pero les recomendará que bajaran de su torre de marfil y se dieran una vuelta por abajo.

Al principio parecía que era el juego típico de cualquier negociación que se precie, pero con el paso del tiempo está se ha ido pareciendo a una guerra de gallos, que generalmente acaba sin plumas y cacareando.

Esto tendría gracia si no estuvieran jugando con el futuro de 46 millones de españoles y más concretamente con los 11 que les apoyamos el pasado 28-M. Una fecha cercana pero que vista desde hoy parece remota.

¿Cómo puede acabar esto? Pues visto desde el un instante antes de escribir esta reflexión tenía toda la pinta que con elecciones anticipadas el próximo 10-N. pero de pronto la tarde del viernes todo cambió. Antes de llegar a ese momento seguir con la reflexión previa.

¿A quién podría beneficiar este adelanto electoral? Algunos “asesores” de la nada susurran al oído del caballo-líder socialista, como en la gran película de Robert Redford que por cierto no tiene final feliz, que a ellos. Bueno más concretamente a él que es donde parece estar situada la cuestión. Tezanos y su CIS así lo ha asegurado cerrando definitivamente el círculo para la decisión.

A partir de ese instante la psicología del gallo socialista engordó convirtiéndose en pavo real y como consecuencia choca frontalmente con el supuesto socio, que no acaba de ver la que se le viene encima ese fatídico 10-N y como consecuencia el choque de trenes estaba dispuesto.

Lo que no acababan de comprender ambos es que todo choque de trenes acarrea sufrimiento, muertos y heridos en ambos además de terminar de manera abrupta el viaje a ninguna parte. Mientras, otros como PP, Cs, y VOX observan pacientemente sentados en sus mecedoras ver pasar el cadáver de sus contrincantes.

No es casual el perfil bajo que especialmente Casado está teniendo los últimos días. No le hace falta llevar la iniciativa porque Sánchez e Iglesias le están haciendo el trabajo sucio. Mientras PSOE y Podemos se desangran en ese choque suicida, el PP se recupera a marchas forzadas sin mover un solo músculo.

Si al final llegan a acuerdos con Cs y VOX en Murcia y Madrid como parece probable, su imagen saldrá fortalecía ante una ciudadanía cansada de la bronca de la izquierda. Se verían como gente seria que es capaz de llegar a acuerdos incluso dejando “pelos en la gatera”.

Pero además ese 10-N podría darse dos circunstancias más. Que se llegue con un electorado de izquierdas desgastado por la lucha fratricida, dando lugar a un incremento notable de su abstención y que lleguemos a ella con la operación Navarra suma trasladada al ámbito nacional.

O sea que la positiva experiencia puesta en marcha por la derecha en Navarra de sumar UPN, PP y Cs, que le permitió pasar de 17 a 20 parlamentarios, exportarla al ámbito de todo el estado.

Podría ser con una España suma, o como parece más probable una en cada territorio, Cataluña suma, Euskadi suma, Cantabria suma, Madrid suma, etc., etc.

La consecuencia sería pasar de la situación mayoritaria actual de la izquierda, a una nueva de mayoría, probablemente absoluta, de una derecha recuperada y fortalecida.

A la hora de escribir esta reflexión faltaban 3 días para el inicio de la investidura de Sánchez, 5 para la primera votación y 6 para la segunda y definitiva.

¿Ese plazo es suficiente? La experiencia sindical de quién escribe llena de negociaciones de convenios de Artes Gráficas indica que sí. ¿Cuántos de esos convenios se han firmado a las 4 de la madrigada del día de comienzo de una huelga que al final es desconvocada? Muchos.

Había que reconocer que sus últimas apariciones en sendas entrevistas en la Sexta no ayudan sino que dificultan aún más, al igual que resultado de la consulta a las bases de Podemos, que no por ya sabido ha dejado de ser otro jarro de agua fría, pero cabe preguntarse: ¿les queda sensatez suficiente a Pablo y Pedro, Pedro y Pablo, “tanto monta, monta tanto” para romper su inmovilismo sin que ninguno resulte humillado, o derrotado?

Hace apenas unas horas señalaba en una reflexión que la solución parecía muy fácil; que Iglesias convocara una rueda de prensa y continuando con su propuesta de gobierno de coalición, renuncia a ir él en el mismo. Además de dar una lección de generosidad y altura de miras situaría la pelota en el tejado de Sánchez.

Así ha sido como si me hubiera leído y reflexionado. En una sorpresiva aparición lo acaba de anunciar. Se aparta para favorecer la formación de un gobierno de izquierdas.

Ahora el reto lo tiene Pedro Sánchez y el PSOE, porque si a pesar de este gesto no tuviera otro igual permitiéndolo, pondría a Podemos en una mejor situación de cara a ese 10-N. La culpa pasaría al “otro” en esa guerra infantil por el relato. En definitiva les situaría como los responsables del fracaso y de la repetición electoral con el consiguiente castigo en votos.

Ahora todo resulta más fácil, porque esta vez el gurú Iván Redondo ha errado la táctica. Al apostar todo a la exclusión de Iglesias ha corrido el riesgo de que este haga lo que al final ha hecho, apartarse. Parece que no era tan infalible como se pensaba.

Porque además  el acuerdo programático ya está hecho, sólo se necesita actualizar el que firmaron para los fallidos presupuestos. Tampoco parece pues que eso sea ahora un escollo insalvable.

En cuanto a los nombres de los miembros de Podemos que entren en el gobierno, parece que su posición será menos intransigente, especialmente por el revolcón de la escasa participación en la consulta que convocaron, además de que un importante 30 % se manifestó a favor de un gobierno exclusivo del PSOE.

¿Serán capaces de hacerlo o por ese orgullo mal entendido permitirán a la derecha la posibilidad de darle la vuelta al resultado?

Solo enviarles un último mensaje: Compañeros de la izquierda Pedro y Pablo, recordar que el día siguiente al 10-N ya no habrá capacidad de reacción. Para entonces toda la izquierda calva.

Veremos…………

Habemus papam

Debería salir José Luis Ábalos, cual cardenal protodiácono, al balcón de la calle de Ferraz y decir aquello de “habemus papam”. Si algún enredador profesional o el establishment no lo impiden, Pedro Sánchez será nuevamente elegido para dirigir los actuales designios de España como presidente del Gobierno. Podrá de esta forma seguir residiendo en la Moncloa a cambio de ceder tres ministerios a Unidas Podemos. Casi tres meses después de las elecciones generales habrá un gobierno que actúe como tal y un parlamento que tenga actividad. Tres meses después de las elecciones el baldío, en términos prácticos, debate sobre los sillones y las personas que los pueden ocupar dejará paso a la acción política propiamente dicha.

La renuncia de Pablo Iglesias a formar parte del gobierno, si bien deberá haber ministros y ministras de Unidas Podemos, permite eliminar el principal escollo que el presidente en funciones había señalado como real inconveniente. El establishment, el carácter o vaya usted a saber qué fobia particular era cordón de seguridad que impedía al dirigente morado estar en el gobierno. El portero de la discoteca gubernamental sabe que el “chaval que viste de morado” no va a entrar pero sí sus amigos y amigas, como ha reconocido Adriana Lastra. Una vez que todo el mundo sabe cuál es su papel en este espectáculo, Sánchez ya tiene en su mano la posibilidad más que real de gobernar. No como hubiese sido su deseo, en solitario (o en coalición con Ciudadanos, algo que las bases le vetaron), pero sí teniendo en su mano los resortes del poder. No pondrán pegas en Unidas Podemos a las carteras que les ofrezcan porque ya estarán peleándose por ver quién de ellas y ellos entra en las quinielas, sí que alguna tenga visibilidad esa cuestión tan importante en la época de la política espectáculo y que gusta tanto a populistas.

Respecto al programa, que parece que van a negociar en tres días, tampoco habrá problema pues en Unidas Podemos aceptarán casi todas las medidas que ha propuesto el PSOE en el resumen de su propio programa electoral que les presentaron hace una semana. Desde Unidas Podemos colarán alguna medida rimbombante y que puedan catalogar como propia, pero una vez que están ya en el poder, que tocan pelo, que se sientan en ministerios, tampoco es que les importen mucho las medidas. Saben que desde la Troika tienen a España pillada por los presupuestos, que la Unión Europea está mirando de reojo a lo que se hace y que los grandes acuerdos comerciales ya están firmados y aceptados. Poco margen de actuación pero contentos de estar en los ministerios. Una ley de regulación de los alquileres, como la impuesta por Macron en Francia, por ejemplo, y tan contentos. Un nuevo Pacto de Toledo garantizando las pensiones constitucionalmente y a correr.

El populismo tiene esas cosas por muy de izquierdas que se venda. Cualquier medida que aporte algo es válida. El programa es secundario al final porque con tanto significantes añadidos algo se quedará por el camino seguro. Intentarán enfadar a la derecha con alguna cuestión simbólica pero no dudarán en aplicar el artículo 155 si se diese el caso en beneficio de la patria. Recuperará Podemos el sentido populista al estar en el Gobierno, algo que no le viene mal al propio Sánchez que podrá ofrecer un perfil más nacionalista e internacional. Si piensan que va a haber grandes debates dentro del Consejo de Ministros más allá de los habituales es no conocer que en Podemos necesitaban los cargos como el comer para poder sobrevivir. No estar en el gobierno e ir a nuevas elecciones les hubiese matado, bien por el efecto errejonista alimentado desde el establishment, bien por aburrir a las ovejas a su electorado.

Necesita Unidas Podemos ministerios donde colocar a sus colaboradores, a su cúpula, a su oligarquía, como sucede en los demás partidos también es cierto pero de forma más apremiante porque estaban viendo pasearse a la parca a su lado. Sin una organización territorial real, con dudas sobre la fusión fría con IU, necesitaban tiempo y recursos para los suyos y así comenzar a reconstruir Podemos o lo que venga a llamarse después. El programa es secundario frente a la supervivencia de la organización y de sus dirigentes. De eso se va a aprovechar Sánchez, que debería saberlo, para que acaben renunciando a algunos postulados que hoy venden como irrenunciables. Se dirá aquello de que se gobierna para todas las personas, las que han votado y las que no; se dirá que las responsabilidades de gobierno presentan contradicciones insuperables; dirán que la mirada larga gubernamental necesita de medidas que pueden parecer improductivas a corto plazo pero no son más que esfuerzos pequeños para lograr un fin mayor; o dirán que hay que entender el contexto globalizado en el que nos movemos para hacer políticas más allá de la socialdemocracia. A poco que Sánchez les meta en la cabeza lo de la responsabilidad gubernamental del día a día acabarán siendo liberales sociales.

Eso sí, en la partida que parecen haber estado jugando Pablo Gentili y el camarlengo monclovita (Iván Redondo), asesores áulicos de Iglesias y Sánchez respectivamente, parece que el primero le ha ganado por la mano al segundo. Como contamos hace más de un mes, el dirigente podemita estaba de acuerdo con aceptar esos cargos intermedios a cambio de algunas medidas. Parece ser que Gentili y gente como Monedero le pidieron que aguantase el envite que al final la cuerda se rompería por el lado socialdemócrata. Sabía Iglesias que no podría estar en el gobierno pero ha hecho girar todo en torno a su figura, creando un relato muy simbólico que le permite ahora salir casi como un héroe, mientras que en el PSOE han acabado aceptando ministerios de Podemos. Justo lo que no quería el camarlengo pues no dudaba en acudir a nuevas elecciones, algo que en la CEOE tampoco era mal visto. Pero el perder el gobierno no entraba en los cálculos y con la primera encuesta donde se daba esa posibilidad, Sánchez ha sido excesivamente claro y ha permitido el gobierno de coalición que no deseaba hundiendo la partida del camarlengo. Y con Iglesias en el Parlamento que no es mala situación personal.

Al final se produce, lo que en teoría de juegos se califica de win-win, un acuerdo en el que todos ganan. Sánchez va a tener un gobierno plenamente socialdemócrata que no pondrá demasiados problemas a las peticiones de la Troika, mandará a Nadia Calviño al FMI y él podrá seguir haciendo política internacional que es lo que más le gusta. Y para más inri podrá decir que España es como el resto de países europeos donde gobiernan coaliciones, en este caso con una pátina de izquierdas. En todo esto, al final, el único que sale señalado es el camarlengo monclovita que ha tenido España paralizada tres meses por sus cálculos de patio de colegio (ni de facultad de Ciencias Políticas). Desconoce que en política hay algo más que el relato, el marketing y el espectáculo y que las personas tienen suficiente cabeza para quedarse en casa si se sienten hastiados por los partidos que dicen representarlos. Más allá de las redes sociales las personas de izquierdas estaban diciendo basta por mucho meme y campaña que lanzaban desde Moncloa, o por muchas falsas noticias que colaban en los medios amigos (veremos cómo se las cobrarán a futuro).

Habemus papam y se llama Pedro Sánchez II. Ahora la derecha ya puede sacar todas las momias del pensamiento para decir que España irá a la ruina máxima y al colapso como parte de la civilización occidental. Si nada se tuerce, que con políticos mediocres todo es posible, la izquierda gobernará unida por primera vez a nivel estatal. Algo que servirá de ejemplo para otros gobiernos de otros niveles y que ridículos como el de la señora esa de Podemos en La Rioja no vuelvan a presentarse. Que gente tan incapaz haya llegado a donde ha llegado es culpa de los partidos y sus miserias, pero esos mismos partidos están a tiempo de cambiar y ofrecer un gobierno de izquierdas con sus contradicciones lógicas, sus tensiones y su buen gobierno. Ya si pudiesen transformar algo el sistema sería para premio, pero después de años de destrucción de la derecha no es tan sencillo.

La traición de Garzón a las bases de IU

Si nadie, ni nada lo remedia mañana sábado se consumará el entierro de Izquierda Unida sin necesidad siquiera de velatorio. Alberto Garzón ha decidido, por su cuenta y riesgo, que la otrora formación de izquierdas desaparezca en el limbo de la política postmoderna. Pese a que algún que otro dirigente, en este caso la dirigente riojana Henar Moreno, ofrezcan muestras de dignidad, el actual jerarca de IU ha decidido ser un buen edecán (algunos y algunas dirán vasallo) de Pablo Iglesias y entregará la soberanía de su partido político a los votos y decisiones de Podemos. Cuando Cayo Lara pidió un frente anticapitalista en las elecciones de 2011, y así sumar parte del cabreo contra el sistema, no pensaba desde luego en entregar la cuchara de esta forma, ni en estas condiciones.

Garzón, no se sabe si animado por algún futuro ministerio en un gobierno de Pedro Sánchez, no piensa consultar a las bases de IU las acciones a tomar respecto a los aconteceres actuales de la política espectáculo en la que estamos insertos. Ignora a esas bases que han mantenido la organización durante años en condiciones muy adversas, que posibilitan la existencia de concejales y concejalas, de diputados y diputadas regionales, para hacer lo que le digan desde una fuerza exterior como Podemos. En la reunión de la Asamblea Política de IU, que dadas las fechas no se sabe si logrará llenar, van a decidir aceptar lo que haya salido del referéndum (“trampa” que dicen propios y extraños) de una organización que no es la suya. Por mucho que exista un acuerdo electoral y de acción política, se supone que en IU pudieran tener una opinión distinta.

No son pocas las personas que han dejado de votar a IU por su acercamiento a Podemos y la asunción de sus postulados sin prácticamente debate alguno. Muchos votantes han visto que desde la formación morada no hay una defensa real, por mucho que Íñigo Errejón califique a Podemos de IU 2.0., de los intereses de la clase trabajadora en este país. Piensan en las bases de IU, y entre la ciudadanía que les ha votado a lo largo del tiempo, que ni lucha de clases, ni análisis certeros sobre la realidad, sino más bien un caminar lento e infructuoso hacia posicionamientos socialdemócratas, en el mejor de los casos, cuando no directamente populistas de la postmodernidad. Todo esto no le importa al Coordinador General de la formación, anteriormente conocida como de izquierdas, pues piensa que las votaciones no están manipuladas por Pablo Echenique y que IU debe hacer seguidismo de lo que digan en Podemos. Eso sí, lo van a discutir como si fuese el antiguo Comité Central del PCE, pero con la decisión tomada: hacer lo que mande Iglesias.

Las bases del partido no cuentan, carecen de opinión ante la vanguardia de la iluminación y la destrucción de la lucha

No es de extrañar que Adelante Andalucía, después de lo de Asturias y La Rioja, abandone el grupo del senado de Podemos para engarzarse a los partidos regionalistas de izquierdas. No aguantan más los insultos y desprecios de la cúpula morada. Algo que sí parece dispuesto a aceptar Garzón. Al menos está dispuesto a humillarse ante Iglesias y aceptar todo lo que le digan desde la nueva sede morada. Así lo ha reconocido pese a que Izquierda Unida siempre ha destacado por centrar cualquier tipo de propuesta en la elaboración de un programa. Hoy no hay programa en la mesa y Garzón hubiese tenido un papel estelar en el espectáculo si hubiese tenido el valor de ser el proponente del mismo entre PSOE y Podemos. También podría haber hecho lo que sus compañeros asturianos y riojanos, y haberse salido del debate cupletista en el que están Sánchez e Iglesias. Con sus seis diputados haber tomado las de Villadiego y negociar con el PSOE propuestas de izquierdas. Con esto, al menos, hubiese ganado a futuro una posición que las personas podrían votar antes que al errejonismo, por ejemplo.

Un comunista, debido a su formación, siempre ha tenido en cuenta las correlaciones de fuerzas y parece que Garzón sólo las tiene respecto a Podemos y no a nivel global. Decía Louis Althusser que los comunistas debían participar en gobierno con los socialdemócratas y acordar ciertas cuestiones programáticas siempre que fuese en beneficio de la clase trabajadora, supusiese un impulso para la transformación del capitalismo o la correlación de fuerzas obligase a ello (Filosofía para no filósofos, Editorial Siglo XXI). Garzón ha olvidado lo programático, la correlación de fuerzas y está entregado al jefe morado. Las bases del partido no cuentan, carecen de opinión ante la vanguardia de la iluminación y la destrucción de la lucha. El saber del Coordinador es suficiente para aceptar lo que digan en Podemos, no sólo sus dirigentes, sino también sus bases. Con lo cual resulta que las bases de IU, con más años de batalla y lecturas que la mayoría de los y las inscritas en Podemos, son incapaces de pensar respecto a una serie de personas que están apuntadas a una web y votan de vez en cuando, sin necesidad de debate incluso, y sobre las cuestiones más baladíes.

Acepta Garzón que un/una queer que se pasa el día calificando de transfobas a las feministas de IU, que un postmoderno en patinete eléctrico que olvida que la contaminación está en las grandes industrias y la opresión en la fabricación de su patinete, o que un dirigente del tercer sector de la caridad bien entendida que llama antiguas las ideas de las bases de IU tengan más poder de decisión que la militancia. Una militancia comunista, en gran parte, que las ha pasado canutas, que es vilipendiada por unos y otras, que es parte de una larga tradición de luchas y que han ayudado a una mejor vida en el mundo, es ninguneada por las masas del placer y el deseo perpetuo. No es un líder carismático Garzón, aunque como san Pablo en la primera carta a los corintios se lo haya adjudicado, pero actúa como tal frente a las bases de IU. Pareciese que, al estar cerca de Iglesias y que Sánchez le haya saludado un par de días, él tuviese la capacidad de augurio y no necesitase de las bases.

Por si no fuese poco, un dirigente enfadado y con algo de dignidad, ha filtrado a la prensa el informe interno donde se propone superar a IU en un “nuevo sujeto rupturista” pero sin descartar la fusión fría con Podemos. O lo que es lo mismo, enterrar IU y aceptar ser un edecán de Iglesias en lo que quede de Podemos o de Errejón, no lo descarten, si hay elecciones. ¿Hay algo más rupturista con el sistema capitalista que un partido comunista o socialista? O ¿la ruptura es para entregarse al populismo parafascista de los significantes vacíos y los análisis vacíos (pero con palabras muy esdrújulas a ser posible y rebuscadas)? ¿Piensa Garzón, pasado el sábado y entregadas las broncíneas lanzas a Iglesias, escribir un nuevo libro titulado “Por qué soy postmoderno”? O ¿titulado “por qué soy populista”? O ¿”por qué soy medieval” (por aquello del vasallaje)?

Sea como fuere, la traición de Garzón respecto a Izquierda Unida se está consumando a la vista de todos. En su vasallaje respecto a Iglesias no ha calculado que las bases, en algún momento y por ley, deberán hablar. En algún momento le pondrán de patitas en la calle. En algún momento le dirán hasta aquí hemos llegado. Porque darse cuenta de cómo las trata, ya lo han hecho. Algunos y algunas hace tiempo, otros y otras en estos días. Cuando muchas personas valoran de IU su firmeza de palabra en los acuerdos, el establishment está dispuesto incluso a dar espacio a quienes piensen más en lo institucional que en el cargo, a Garzón sólo se le ocurre traicionar a su organización y venderse a Iglesias. No sabemos si por cuarenta monedas, un ministerio o dos charlas en un círculo, pero la traición está consumada de la forma más dictatorial posible. El lunes a las 12 el entierro.

El Imperio contra Pedro Sánchez

Ha comenzado el Imperio estadounidense a tomarse a cachondeo al Gobierno de España. Desde que Donald Trump es presidente imperial, ya en época de M. Rajoy, comenzaron a pasarse por el forro de las barras y estrellas los acuerdos comerciales y no dudaron en perjudicar los intereses comerciales españoles en EEUU, como viene sucediendo con la aceituna negra de mesa, a la que han impuesto aranceles para así gravar su coste. El gobierno pepero nada dijo, José Manuel García Margallo tragó, pero es casi normal en un PP entregado desde los tiempos de José María Aznar al poder imperial cual vasallos. De aquellas lluvias estos lodos que le aplican al presidente Pedro Sánchez. El Imperio piensa que España es una colonia más a la que poder saquear, obligar y rendir su soberanía.

Ayer en el diario El Mundo aparecía una información que ha sido obviada por la mayoría de los medios de comunicación, algo normal cuando se trata del poder imperial contra la multitud. La noticia afirmaba que la administración Trump ha mandado un comunicado a sus embajadas para que actúen de todas las formas posibles contra aquellos países que discriminen de alguna forma los intereses de las empresas estadounidenses: “La administración Trump no se quedará cruzada de brazos y no tolerará ninguna discriminación contra las compañías con sede en EEUU”. Mike Pompeo ha querido señalar a sus funcionarios en los distintos países europeos que, pese a quien le pese, hay que ejercer como Imperio contra esos países que piensan tienen soberanía nacional. Da igual el país, debe postrarse a los intereses comerciales imperiales o habrá consecuencias para esos mismos países. Un comunicado con toda la chulería, prepotencia e idea de ser realmente el Imperio.

El Imperio piensa que España es una colonia más a la que poder saquear, obligar y rendir su soberanía

“Si un país se mueve fuera del procedimiento en curso en la OCDE e impone unilateralmente un Impuesto sobre Servicios Digitales, EEUU tomará en cuenta seriamente acciones de represalia” han comunicado a los funcionarios diplomáticos estadounidenses. ¿Piensan invadir países? No será por falta de ganas, pero a lo que se refieren es a denunciar en los tribunales del país en cuestión la puesta en marcha del impuesto o a sanciones comerciales de todo tipo. El ejecutivo de Sánchez tiene en mente la aplicación de la llamada Tasa Google como ha recordado hace unos días la ministra de Economía Nadia Calviño: “El Gobierno no descarta actuar y abordar esas tasa sobre determinados servicios digitales”. Por tanto el gobierno de Sánchez que, hasta el momento ha tragado con lo de las aceitunas pues anda Josep Borrell a otras cosas, se encuentra con una amenaza imperial en su propio territorio. Más allá de lo que acabe por decidir la OCDE, que igual es nada, y como el G-20 no decidirá tampoco sobre tasas digitales, España puede ver su soberanía amenazada. La soberanía fiscal fundamental para prestar los distintos servicios a la ciudadanía.

Gracias a los tejemanejes de ciertos países de la Unión Europea para que las empresas desvíen impuestos en los distintos países, la vía irlandesa, holandesa o luxemburguesa, España tiene la obligación como explicó en su momento Sánchez de aplicar una tasa a ciertas transacciones digitales para recuperar lo que la ingeniería financiera que es permitida en la UE quita. No hay más en la pretensión del gobierno español, pero desde el Imperio no han tardado en filtrar el comunicado a un medio de la propia cuerda para que llegue a oídos del propio presidente. España ya ha visto cómo sus intereses comerciales están siendo perjudicados y tiene la oportunidad de alzar la voz. El desprecio con que Trump viene tratando al presidente del Gobierno no es más que la muestra sobre cómo trata el Imperio a sus vasallos. Sánchez es considerado un vasallo que debe hacer todo lo que le digan desde Washington y si se rebela cual Espartaco recibirá su castigo.

De momento el gobierno Sánchez había respetado los acuerdos firmados por Rajoy respecto a la compra de armamento pero igual debería replanteárselo. Sánchez, en materia de relaciones internacionales, debe hacer menos propaganda y actuar pensando en la propia soberanía. La posibilidad de que Calviño acabe como jefa del FMI, la cueva del poder imperial capitalista, no es óbice para que España sea respetada por los países que se dicen aliados. El 4 de julio, saltándose la legislación internacional, la Royal Navy con la ayuda de los marines estadounidenses detuvieron un petrolero, con bandera panameña pero iraní, que había fondeado en aguas del estrecho de Gibraltar. Incluso la armada británica se tomó la libertad de impedir el paso de la Guardia Civil. Bien es cierto que desde la capital imperial había avisado a Borrell pero de ahí a que España permita tamaña felonía en sus propias aguas territoriales (por mucho que los británicos las reclamen) dista un mundo.

No basta con mandar una queja a Londres, no se atrevieron desde el ministerio de Exteriores a hacerlo a Washington, Sánchez debe alzar la voz. El FMI no merece una misa, ni que la soberanía española se ponga en duda por parte del Imperio. O bien actuaban tropas españolas de la armada (ya que existe un embargo a Siria de la UE podrían haberlo hecho), o bien explica en los medios con dureza que estas cosas no pueden, ni deben pasar. El Imperio está contra Sánchez y Sánchez debe responder con firmeza. Que la situación política interna está como está no empece a defender los intereses de España. Ya sea directamente al presidente imperial, ya sea por medio de la Unión Europea. Al fin y al cabo, ni EEUU, ni casi Gran Bretaña son socios y partícipes del proyecto europeo. Si tiene que imponer la tasa Google se impone, al fin y al cabo ya imponen tasas desde EEUU a nuestros productos. Quid pro quo.

IU se une a la lucha de Page por el Tajo

Izquierda Unida, a través de su diputada en el Congreso Eva García Sempere y en colaboración con su federación en Castilla-La Mancha (IU CLM), ha registrado una iniciativa parlamentaria para, entre otras cuestiones, saber “qué medidas va a establecer el Gobierno para cumplir las diversas sentencias del Tribunal Supremo relativas a la fijación de caudales ecológicos en el Plan Hidrológico del Tajo 2015-2021 en las zonas del río que discurren por los municipios de Toledo, Talavera de la Reina y Aranjuez”.

García Sempere recuerda en su iniciativa que “hasta en cuatro ocasiones a través de sendas sentencias el Supremo ha anulado parcialmente el Plan Hidrológico del Tajo aprobado por el Gobierno de Mariano Rajoy, al estimar parcialmente los recursos presentados por plataformas y colectivos medioambientales, por los ayuntamientos de Toledo y de Talavera de la Reina y por el Gobierno de Castilla-La Mancha”.

El Supremo razona su anulación de parte del articulado del Plan Hidrológico del Tajo en que no se fijan caudales ecológicos en zonas del río, entre ellas las que discurren por los tres municipios mencionados.

A pesar de la firmeza de los fallos del Alto Tribunal, en los pasados meses de marzo y abril el actual Gobierno en funciones del PSOE autorizó los siguientes trasvases desde los embalses de Entrepeñas-Buendía, a través del Acueducto Tajo-Segura: abril, 38 hm3; mayo, 20 hm3; junio, 20 hm3; y julio, 20 hm3.

La parlamentaria de IU en el grupo de Unidas Podemos advierte de que “el Ministerio de Transición Ecológica ha autorizado así el envío máximo posible. Lo hace a pesar de encontrarse los embalses de cabecera en situación hidrológica excepcional -nivel 3- y de tener por delante la evidencia de sufrir una de las mayores sequías de los últimos años”.

Desde IU CLM se recuerda también que “hace unos días la Comisión de Explotación del Tajo-Segura publicó un informe en el que aseguraban que a finales de año se alcanzarán ‘nuevos niveles de alerta’ en los pantanos de cabecera del Tajo. Dicho documento, elaborado por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), explica con rotundidad que ‘salvo un giro meteorológico inesperado en los próximos meses, la cabecera del Tajo llegará a octubre con apenas 415 hectómetros cúbicos de agua’, al borde del nivel 4, es decir, prácticamente vacíos”.

Eva García Sempere recuerda al actual Gobierno del PSOE en su iniciativa que “a pesar de las sentencias, no ha habido ningún cambio en la política de trasvases y se manda la máxima cantidad que recoge el memorándum, lo mismo que hacía el Gobierno de Rajoy. Esta situación sitúa al Tajo en el punto de no retorno para poder ser recuperado medioambientalmente”.

De ahí que interrogue directamente al actual Ejecutivo para que responda por escrito “cuándo prevé que cumplirán dichas sentencias y cuáles serán los caudales ecológicos en dichas zonas” y si “tiene intención de continuar trasvasando el máximo de agua acordada en el memorándum”.

García Sempere completa sus preguntas indicando también si “piensa cumplir el Gobierno y en qué plazos las 13 recomendaciones realizadas por la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo sobre la situación del curso medio del Tajo para cumplir con la Directiva Marco sobre el Agua”.

Por su parte, Juan Ramón Crespo, coordinador de IU CLM, Juan Ramón Crespo, considera que “el Tajo necesita una solución de una vez por todas. No podemos seguir como este último año, con un PP y un PSOE tirándose los trastos a la cabeza mientras que cada mes se siguen firmando más trasvases”.

Crespo tiende la mano al resto de partidos a los que insta a realizar un documento sobre la verdadera situación del Tajo y su recuperación, “que debe pasar por poner una fecha de caducidad al trasvase”, para que así solo haya una única voz en defensa de los intereses de Castilla-La Mancha.

Con su permiso: señor Pérez Renovales, secretario general del Santander…

Jaime Pérez Renovales, secretario general del Banco Santander, ha afirmado en una entrevista concedida al diario económico Expansión que, en el Caso Popular, «desde el primer momento se tuvo en cuenta lo que iba a suponer [la resolución] para los accionistas». Además, en referencia a la situación judicial, ha dicho que «toda la situación procesal derivada de Popular está dentro de lo previsto».

Como decíamos en el subtitular, usted es una persona culta, conocedora de su profesión de abogado —no en vano llegó a ocupar responsabilidades de Gobierno en el Ministerio de la Presidencia durante el mandato de Soraya Sáenz de Santamaría—, conocedor de las leyes y de la jurisprudencia, tanto española como europea. Además, según las personas que le conocen bien, es usted un hombre amable y respetado. Por esta razón, sorprende que en su entrevista a Expansión haya afirmado cosas sobre el Caso Popular que no se corresponden a la realidad o a lo que han indicado instituciones tan respetables como el Banco de España. Pero ese es otro tema que, espero, pueda tratar con usted personalmente.

Como usted es un hombre ecuánime y considerado, máximo responsable del «primer despacho de abogados» de Europa, creo firmemente en que usted no tendrá ningún reparo para ser entrevistado por mí, ya sea para Diario16 o, si así lo prefiere, para otro medio de comunicación en el que el Santander estaría más cómo o en el que pudiera tener más influencia. Si ha hablado con Expansión con total naturalidad, ¿por qué no iba a hacer lo mismo para el periódico para el que solicito la entrevista, teniendo en cuenta su equidad y su talante justo?

Por otro lado, como creyente, católico formado en la teología de la liberación que soy y considerando que mi ética está marcada y basada por mis creencias, mi propuesta para entrevistarle a usted, señor Pérez Renovales, no se puede enmarcar en otro escenario que no sea el de informar a mis lectores a través de sus palabras y las respuestas que pueda dar a mis preguntas. Si no lo acepta, evidentemente que respetaría su decisión, faltaría más, porque mis creencias y mi ética están basadas en el respeto al otro. Eso sí, también le digo que el respeto a los cientos de miles de lectores de Diario16, me obliga a rebatir punto por punto lo indicado en la entrevista de Expansión a través de mis próximos artículos.

Por lo pronto, esos miles de abogados que trabajan bajo su responsabilidad y los contratos que externaliza a determinados despachos no hacen más que alimentar a lobbies que hacen que España sea uno de los países donde la Justicia es menos justa, y eso en su banco lo conocen bien. Apoyarse en lobbies para tener controlado los poderes del Estado es el mismo sistema que utilizan las dictaduras públicas y privadas.

Pero bueno, esto es otro asunto del que, a buen seguro, podremos hablar y debatir en persona con total libertad y con la equidad, el respeto, la igualdad y la ética que se nos presupone a los dos.

Reclaman una comisión independiente para investigar los escándalos del Santander

Caso Popular: un golpe de Estado financiero dado desde dentro

«Un golpe de Estado financiero dado desde dentro». Así definen fuentes financieras consultadas por Diario16 lo ocurrido con el Banco Popular y su resolución. Estas mismas fuentes ponen como ejemplo lo ocurrido con el número de títulos en préstamo desde el inicio de la rebelión de Antonio del Valle y Reyes Calderón, pasando por la presidencia de Emilio Saracho. En concreto, se pasó de tener 95,27 millones de títulos en julio de 2016 a 506 millones el 26 de mayo de 2017, última fecha pre-resolución de la que este medio tiene datos.

Sin embargo, el inicio del incremento no se produce sólo por responsabilidad de Saracho, ya que fue el ejecutor de una operación que se inició con la rebelión de Antonio del Valle y Reyes Calderón que, entre otras cosas, consiguió la paralización del Plan de Negocio tras el cambio de presidente para, de este modo, intentar que el mexicano se hiciese con el banco a través de una OPA, tal y como se ha señalado en estas páginas y en el libro de Manuel Domínguez Moreno Banco Popular, una operación diabólica.

El incremento de títulos se produce a partir de la reunión mantenida por Reyes Calderón con Ángel Ron en el mes de julio de 2017, un encuentro que, según los peritos del Banco de España, duró más de 3 horas. Hasta el mes de diciembre se pasó de 95,27 millones a 381,91 millones, es decir, que se incrementó en un 380% y, a partir de que Saracho toma las riendas del Popular se llega a disparar hasta los 506,14 millones el día 26 de mayo, precisamente el día en que Elke König dio su entrevista en Bloomberg donde señaló que el banco estaba bajo la vigilancia del BCE.

Casualmente, tras la resolución, el número de títulos en préstamo bajó casi en 100 millones, en concreto, 410,03.

Este incremento del 500% supone que, teniendo en cuenta que el precio medio de cada título en ese periodo era de 1,023 euros, esto sólo se consigue cono aportaciones de 500 millones de euros, lo que indica que, con la información interna del banco con la que contaban, pasaron, de manera voluntaria o involuntaria, a actuar con bajistas. Este hecho es algo que no pudieron haber pasado por alto los responsables de la supervisión ni, por supuesto, el FROB.

En consecuencia, tal y como hemos indicado en estas páginas, el Banco Popular fue víctima de un golpe de Estado interno que tuvo como principal consecuencia la ruina de más de 305.000 familias.

Con su permiso: señor Pérez Renovales, secretario general del Santander…

Denuncian al Estado español por prevaricación continuada del Tribunal Supremo

Los denunciantes de corrupción viven en España en un limbo en el que la Justicia se vuelve en contra de ellos. El equipo jurídico que está soportando su lucha, incluido en el Proyecto Punto Magenta, ha interpuesto en los últimos meses varias denuncias contra el Estado porque han detectado que en varios procedimientos judiciales las cuestiones prejudiciales dirigidas al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) eran rechazadas de manera sistemática y siempre con parecidas argumentaciones. Estos procedimientos se han vehiculizado en tres denuncias a la Comisión Europea y una cuarta al Servicio de Compliance de la UE (Direct-Europe).

Estos hechos, según los denunciantes, se ha dado en las salas tercera, cuarta y quinta del Tribunal Supremo, en la Audiencia Nacional, Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y Cataluña, así como en la Audiencia Provincial de Sevilla.

La última de las denuncias corresponde a un procedimiento instado a la Sala Tercera del Supremo por el juez sustituto Fruitós Richarte, quien pretendía que a los jueces sustitutos se les reconociese su relación laboral indefinida tras años de contrataciones temporales y la discriminación sufrida al no ser dados de alta en la Seguridad Social pese a que se hallan a la total disposición de sus Tribunales Superiores de Justicia. En consecuencia, los jueces sustitutos tienen un contrato de 0 horas e incompatibilidad para poder trabajar para terceros. Una situación similar a la que sufren los falsos autónomos.

En este caso, el Supremo no le dio la razón. Sin embargo, no se instó ninguna cuestión prejudicial a la Justicia europea. La respuesta que los denunciantes recibieron del Servicio de Compliance de la UE tras denunciar los hechos fue la siguiente: «A la luz de la nueva información facilitada por el informante y del análisis de la jurisprudencia pertinente, parece que el órgano jurisdiccional nacional debería haber remitido la cuestión al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas para una remisión prejudicial […] Hemos identificado más de sesenta casos entre febrero de 2015 y marzo de 2017 en los que el Tribunal Supremo español se negó a remitir el caso al Tribunal de Justicia. De acuerdo con la legislación española, no existe ningún recurso judicial contra la decisión del Tribunal Supremo y, por lo tanto, de acuerdo con el artículo 267 TFUE, el tribunal debería haber llevado el caso ante el Tribunal de Justicia de la UE».

Tras consultar con varias decenas de letrados expertos en la materia el equipo legal de los denunciantes de corrupción concluye que hay indicios claros, continuados y confrontados con la Unión Europea de que las instituciones de Justicia del Estado español han cometido un presunto delito de prevaricación continuada por su insistente y continuada voluntad de, en perjuicio del justiciable, no aplicar el Derecho de la Unión, que es prevalente al Derecho nacional y tiene primacía sobre el mismo.

Los denunciantes hablan de acciones dolosas, no culposas, dado que las personas que supuestamente más deben saber de derecho han impedido, presuntamente, acceder a la Justicia Europea. Además, al no haberse encontrado ningún voto particular ni oposición a estas decisiones, los denunciantes deducen que ha podido haber un acuerdo previo de las salas para que esto ocurra. Además, estos hechos se pudieron producir a sabiendas del dolor que estas decisiones provocarían en la ciudadanía, por lo que también se denuncia un trato degradante, según se indica en la jurisprudencia española, europea e internacional.

El equipo legal de Punto Magenta ha pedido que se aporte a cada una de las actuaciones abiertas copia de las investigaciones y expedientes referidos a esas más de sesenta vulneraciones de la legalidad en menos de dos años por parte del Tribunal Supremo. Además, han requerido la notificación de las mismas al TJUE, al disponer éste de amplia autonomía frente a las violaciones reiteradas del Derecho de la Unión por parte de un Estado. En otro orden, han pedido la notificación a todos los afectados para que puedan ejercitar acciones legales contra el Estado, lo que podría suponer indemnizaciones millonarias.

Por otro lado, han requerido a que se remita una copia de las actuaciones de todas las referidas en la contestación de la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión a la OLAF (Oficina Europea de Lucha contra el Fraude) por si en cada una de las sentencias detectadas hubiera defraudación en los intereses de la Unión.

A todo lo demás hay que añadir una gravedad añadida de los hechos. Estamos hablando de más de sesenta casos que han llegado a la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión, es decir, de ciudadanos e instituciones que en «empleo, asuntos sociales e inclusión», pusieron su demanda de prejudicialidad, se la denegaron y denunciaron a Europa. Pero, ¿cuántos son los que la pusieron y no se quejaron a la UE? ¿Cuántos fueron los que ya ni tan siquiera la pusieron, porque pensaban que era un muro infranqueable? ¿Cuántos de otras materias o juzgados? Sala V, Audiencia Nacional, Tribunales Superiores de Justicia, Audiencias Provinciales.

Estaríamos hablando de miles de afectados, según los denunciantes, muchos de ellos que lo han perdido todo por causa de la actuación presuntamente delictiva de unos magistrados. Hablamos de los derechos de los funcionarios de todos los niveles y especialidades, de guardias civiles a maestros, de bomberos a sanitarios. Hablamos de derechos sociales, sindicales y de los trabajadores; pero también de multas y de sanciones, de fianzas y de impuestos, de despidos e indemnizaciones.

Los denunciantes esperan que la Fiscal General del Estado abra expediente para que se separe inmediatamente de sus cargos aquellos que presuntamente prevaricaron. Finalmente, el equipo legal de Punto Magenta ha recordado que los sistemas de administración judicial de Polonia, Hungría y España, están, por decirlo de alguna manera, «alejados» del resto de los demás países europeos.

Pueden consultar el contenido de la denuncia AQUÍ