lunes, 12 enero, 2026

¿Por qué no una Gran Coalición (PSOE-PP)?

Los intereses de la clase dominante suelen verse plasmados en los medios de comunicación que controlan, con cuenta gotas (¿se han fijado que ayer los principales medios hablaban de los antibióticos? Lo que nos hace pensar en una acción de la fracción farmacéutica) o, en ocasiones, de formar cruda y directa. Ana Botín, sin querer forzar, pidió nada más terminar el recuento electoral que lo ideal para los intereses de la fracción financiera sería un acuerdo PSOE-Ciudadanos. Al fin y al cabo, han estado alimentando a la formación naranja para ello. Dotar de estabilidad al sistema, impedir que sus intereses se vean menoscabados (que nadie dude de robos como el del Popular) y tener en el Gobierno a personas que no ponen en duda ninguna de las partes fundamentales del sistema. Esa coalición dinamitada por las ínfulas de Albert Rivera ya no es posible y bien que lo pagará el cuñado naranja, pero ¿por qué nadie ha planteado una Gran Coalición PSOE-PP?

Si se hace memoria, cuando M. Rajoy tenía los mismos diputados que tiene en la actualidad Pedro Sánchez se le pidió al segundo, después de unos “resultados históricos”, que se juntase con el popular y así procurar a tener una estabilidad sistémica y poder encauzar los distintos problemas que existían en España (Cataluña, crisis de legitimidad, etcétera). Sánchez se negó a la primera y tras las segundas elecciones. Su “No es No” hizo furor y tampoco quiso una abstención si no le garantizaban su puesto de secretario general (estaba Susana Díaz esperando que se abstuviese para cazarle). Como no se produjo la garantía mínima que exigía el madrileño (que intentó forzar pidiendo la celebración de un Congreso exprés del PSOE), la posibilidad de Gran Coalición se enterró. Pero bien que dieron la murga desde todos los medios de comunicación a derecha e izquierda con el tema. Destacados dirigentes de la historia del PSOE salían a pedir esa coalición, así como algunos próceres de la transición. No fue posible. Pero hoy ¿por qué callan?

Salvo Felipe González que lo ha insinuado, desde el establishment no se ha pronunciado nadie en favor de esta alianza que, si se piensa de manera racional, sería mucho mejor que lo que se está negociando o ir a nuevas elecciones. En términos económicos, y siendo la única parte de la eurozona con un crecimiento mejor que el resto, tener una estabilidad de cuatro años con un gobierno sólido prevendría de problemas de calentamiento comercial que ya se están notando en otros países. En términos políticos, y sin elecciones a la vista, dotaría a la cultura política del país de una nueva forma de entender la política de pactos y acuerdos, que el consenso de la sacro santa transición sea recuperado es bueno para la nuevas generaciones de adanistas y niños malcriados que pululan por todos los partidos. Una nueva forma de ver la política donde el contrario no es un enemigo sino un adversario que puede tener opiniones divergentes pero con el cual se puede llegar a acuerdos de mínimos en favor de la sociedad.

Veamos que, además de la positividad a nivel macro, no hay tantas diferencias. Sánchez ha negociado con Merkel y Macron (PP y Ciudadanos para entendernos) diferentes puestos en la Comisión Europea. Los socialdemócratas han negociado con los populares los principales puestos en el Parlamento y en distintas comisiones. Estando habituado a pactar con los populares y en pro del bien común ¿por qué no un acuerdo PSOE-PP? También hay que destacar que el propio Pablo Casado se ha ofrecido a Sánchez para sacar adelante unos presupuestos generales del Estado que permitan a España caminar por la senda de la estabilidad, total viene gobernando con los de Montoro. Unos presupuestos que recojan los recortes que se vienen demandando desde Bruselas y que ascienden a 12.000 millones de euros. Algo que Sánchez ha prometido hacer a Merkel en sus reuniones diversas. Respecto a la privatización de Bankia están de acuerdo ambos partidos, así como en otras cuestiones macroeconómicas como el Pacto de Toledo (con su mochila austriaca), el nuevo Estatuto de los Trabajadores, liberación de mercado o las inversiones en infraestructuras.

En el tema catalán, como ha reconocido Sánchez al criticar a Podemos, las opiniones entre la cúpula del PSOE y PP son parecidas. Ambos aplicarían el artículo 155 sin dudar y el pensamiento real del PP, sin llegar a ser federalista, sí es posibilista para acabar con la “pantomima independentista”. Ahí tiene un aliado seguro Sánchez y nada mejor que tenerlo en el propio Consejo de Ministros. Consejo en el que, seguramente, Casado no querría estar y no tendría inconveniente en que hubiese perfiles más técnicos del PP. Incluso volver a posicionar a García Margallo como ministro de Exteriores ahora que Borrell abandona la política española. Perfiles de los que gustan a Sánchez hay disponibles en el PP. Casado podría hacer críticas desde su púlpito del Congreso. Con un acuerdo de mínimos fundamentales en los que ambos estén de acuerdo, seguramente no habría ninguna queja en el PP.

Un coalición de este tipo, ya que gusta tanto en el PSOE recordar lo que sucede en otros países, es lo que acontece desde hace un tiempo en Alemania. Tienen un ejemplo de buen funcionamiento entre un partido conservador y otro socialdemócrata. La prensa española lo alabaría sin lugar a dudas y les defendería de las tropelías que dijesen desde Ciudadanos o Podemos. Es más, incluso acabarían con Ciudadanos si hiciese falta. González, Aznar y demás prebostes políticos alabarían en los foros internacionales la vía elegida por los dos “jóvenes prometedores de la política española”. En la Troika darían palmas hasta con las orejas. Incluso podrían conseguir que Nadia Calviño acabe como jefa del Fondo Monetario Internacional, algo que está cogiendo mucha fuerza en las últimas semanas. Cuatro años de Gran Coalición, con la clase dominante apoyándolo y los demás sin canales mediáticos en contra supondría, al final, el deseo verdadero de PSOE y PP, volver a los tiempos de bipartidismo imperfecto y acabar con sus distintos oponentes que ya han demostrado no tener sentido de Estado.

Todo es perfecto y perfectible en esta Gran Coalición que todavía no ha pedido la clase dominante porque esperan que haya elecciones para que Podemos quede reducido a la mínima, incluso con el errejonismo ocupando su lugar; que Rivera se dé tal batacazo que sólo le quede apoyar al PSOE o al PP y entienda que su función es de bisagra; o que se creen las condiciones necesarias para que haya un clamor que solicite la Gran Coalición. Esta vez no se han movido porque saben que tienen todos los ases en la mano y están esperando que nadie les salga con una escalera de color. Por tanto nada mejor que elecciones de nuevo para que en ese nuevo reparto de las cartas tengan, de nuevo, la mano buena de la partida. Hoy tienen la duda de si el adversario guarda la sorpresa, y como clase dominante que son les gusta jugar con las cartas marcadas y ganar siempre. Por eso no han pedido la Gran Coalición que, como han podido leer (en cierto sentido irónicamente escrito), tiene argumentos a favor y muchos más apoyos de los que se piensa.

Iglesias lanza una campaña contra Teresa Rodríguez

Muchas personas han estado defendiendo, desde la lógica, la posición de Pablo Iglesias de una coalición de Gobierno con el PSOE con el fin de garantizar un núcleo duro de diputadas y diputados durante la legislatura. Personas que deben nada al máximo mandatario de Podemos, que son circundantes a sus ideas o que simplemente defienden la unidad de la izquierda. Han mirado para otro lado cuando se hablaba del matrimonio Ceaucescu porque entendían que era una cuestión interna del partido morado y que no incumbía a lo que sucedía fuera. Muchas personas han tragado sapos y culebras con la personalidad de Iglesias por el bien de la izquierda pero hoy ha tocado fondo ese apoyo por dos cuestiones.

Primera, lanzar una votación a las bases de Podemos con dos preguntas claramente tendenciosas, donde se parece indicar que la opción que viene defendiendo el dirigente máximo es la que habría que votar para legitimarle ante Pedro Sánchez. A lo que hay que añadir que no es el momento de preguntar a las bases ahora, cuando ya han pasado más de dos meses después de las elecciones. Algún politólogo mediático y algún político de esos que llevan cuarenta años en el momio han visto en la acción una falsedad populista porque rompería la negociación en sí, ya que sólo se debería preguntar cuando se hubiesen ejecutado las negociaciones Y la realidad es que ha tardado bastante en preguntar porque debería haber tenido la opinión de las bases antes de sentarse y de llamarse con el vencedor de las elecciones. Si se quiere ser democrático, si se quiere que las bases sean parte fundamental de las decisiones, hay preguntarles antes sobre el sentido de la negociación a llevar a cabo, no cuando todo está cerrado. Una vez cerrado un acuerdo se violenta a las bases y se les impide votar en libertad. Pero no pidamos a los analistas del sistema que piensen más allá de los intereses de clase que llevan insertos en su mente.

La segunda acción, lamentable, ha sido lanzar en las redes (dirán que no desde la cúpula, pero todo el mundo conoce cómo se ejecutan las acciones en Podemos) la petición de salida de Teresa Rodríguez de Podemos. #fuerateresarodriguezdepodemos es el eslogan elegido por el núcleo pensante. Una más que sumar a las peleas por la exclusividad dentro de Podemos. A ella y a Kichi (ganador en Cádiz) se la tienen jurada desde que montó Adelante Andalucía y, para mal de males, la confluencia ha funcionado mejor que en el resto de España los diversos acuerdos y retahílas de nombres. ¿Envidia? Puede ser. ¿Ganas de tapar una voz discrepante y con peso? También. Y todo porque Rodríguez ha dicho que no piensa votar en la votación abierta por Iglesias, ya que la considera un fraude completo. Algo que ha expuesto de manera muy argumentada.

El primer argumento versa sobre la forma: “Las opciones son abiertamente tendenciosas. La pregunta debería ser: pacto de gobierno con el PSOE sí, no o abstención, y dar los detalles del pacto que se somete a consulta”. Tiene razón en que así sería mucho más lógica la consulta. Tres opciones con su explicación del porqué de las cosas. Algo lógico y normal entre seres civilizados. Por si no quedaba claro ha extendido su explicación sobre las formas: “Olvida otras opciones posibles y es, lamentablemente, un verdadero insulto a la inteligencia que denota falta de confianza en los argumentos que se tienen para defender un pacto a toda costa”.

También ha criticado el fondo de la propia consulta: “Importa el para qué, si no hay derogación de las reformas laborales, de la ley mordaza, del 135, de la LOMCE, si no hay lucha contra el cambio climático si no hay derogación de la austeridad sólo servirá para regalarle nuestros logros y asumir las contradicciones de un PSOE históricamente habituado a defraudar”. Lo que piensan muchísimos militantes y votantes de Podemos, así como de toda la izquierda en general. Sin tener claro el para qué de poco sirve coaligarse o ceder a las pretensiones de Sánchez. Y en la consulta no hay ese para qué. “Espero sinceramente estarme equivocando, pero no será por no haber planteado mis argumentos con claridad y sin trampas” ha terminado Rodríguez poniendo el dedo en la llaga.

Desde la cúpula de Podemos, viendo a sus propios compañeros de partido como enemigos de la causa pablista, no han tenido mejor idea que, en vez de rebatir los argumentos, cerrarse y lanzar a sus huestes en las redes contra la política andaluza. En vez de debatir, además sobre un tema importante, mejor comenzar una caza de brujas o de disidentes políticos. Esto acaba dando la razón a todos aquellos y aquellas que vienen señalando a Iglesias y demás equipo como dirigentes que se han elevado tanto por encima de la realidad y creen ser los únicos en tener la verdad que ven a cualquiera que discrepe como un peligro. Lo curioso del caso es que Alberto Garzón, que es parte de la votación final, no haya dicho ni esta boca es mía para apoyar o rebatir la argumentación. De hecho no ha dicho nada, pese a ser la cabeza visible de IU, sobre cómo se están llevando las negociaciones. Ha cesado como activista y no es más que un seguidor de Iglesias más. Al final será peor el remedio que la enfermedad.

Bilardismo y menottismo en la política española

Resulta curioso pararse a observar la política española con un poco de calma o de desazón, que en estos tiempos viene casi a ser lo mismo, para observar que la especie humana mutada en clase política, al menos en España, es casi un regresión de la misma. Seres humanos que deberían haber inoculado algo del raciocinio propuesto por la última gran revolución (Revolución Francesa y su sino cultural la Ilustración), pero que se muestran como si el paso del tiempo sólo provocase una regresión a estados preilustrados. Tampoco es que la sociedad tecnológica que nos venden como panacea vaya por un camino aún mejor, pero a quienes se autoproclaman elites políticas hay que pedirles cuando menos un poco más.

Sin duda estamos ante la clase política peor de la Historia de España. Muy trufados en títulos, ganados a saber cómo en muchos casos, pero sin un mínimo de coherencia, sin sentido común, sin compromiso ideológico al carecer de mecanismos propios de análisis de la realidad, y enfrascados en el espectáculo que la sociedad capitalista fomenta y, ahora, amplifica por mil haciendo de los mensajes una comunicación para seres que se los piensa con la capacidad de los peces. Mensajes para tontos, campañas en redes sociales con la última memez del día y espacios televisivos o radiofónicos sin profundidad y con doxósofos que lo mismo valen para un roto que para un descosido. Carencia de compromiso real con la sociedad, desde la posición ideológica que sea, y mucho menos compromiso con la transformación. Mera adaptación a lo existente, al chiste del día, al propio sistema como algo sacro que no debe ser tocado, ni vilipendiado. Un tótem al que adorar y ante el que arrodillarse. Y para despistar, desde el propio sistema con el agrado de quienes se alzan como clase política, se nos cuelan temas que no dañen lo principal, la base del propio sistema.

Así, en parte, domina la clase dominante pero dentro de ese espectáculo que pretende ofrecer la clase política se puede ser más o menos coherente y tener más o menos principios. Cuando menos, ya que se actúa, hacerlo con un personaje que sea cuando menos creíble. No faltan quienes hacen dogma de la propuesta de Max Weber de la vida política como un discurrir entre la ética de las convicciones y la ética de las responsabilidades. Propuesta falsa y que tenía, como toda ética, una misión clara cuando la propuso el pensador alemán en su La política como profesión, impedir que los críticos al sistema se saliesen con la suya y, a la vez, dotar de legitimidad a quienes defendían el propio sistema desde la política. Decir que en política se actúa según las propias convicciones pero que hay que tener en cuenta las responsabilidades lleva al partido socialdemócrata alemán a firmar los presupuestos de guerra (I Guerra Mundial) y a que se permitan los asesinatos de los espartaquistas. Pero todo desde la ética que más bien acaba siendo una mera estética que permite sólo quedarse en la responsabilidad disfrazada de convicción.

Hoy, por mucho que el politólogo de cámara del espectáculo traiga a la mente a Weber, no hay convicciones. Como mucho hay diferenciaciones respecto a cuestiones éticas/justicia social pero sin cuestionar el sistema como tal. Se dice que la globalización está ahí y no se puede hacer nada salvo adaptarse (da igual se sea de izquierdas o derechas), que hay que poner parches a lo malo que genera el sistema (posición básicamente de la izquierda), pero nadie se para a pensar cómo es el sistema y qué hacer contra el sistema. Si fuesen un poco hegelianos verían que las contradicciones sistémicas generan sus propias antítesis y dependiendo de cuáles se escojan así será la nueva síntesis que a su vez generará nuevas contradicciones. Y como hoy en día sólo se escogen las antítesis que son prácticamente tesis ya propuestas, vivimos en un continuo de contradicciones que intentan tapar de forma diversa e individualista. Si no hay trabajo para todos es porque el individuo no es emprendedor. Si no hay diferencias entre unos partidos y otros, se ponen en primer plano las identidades individuales y se crean nuevos derechos para todos y todas abrazarse a la justicia social. Al final sólo hay dos morales y una lucha por lo hegemónico, lo cultural, abandonando toda transformación real. No es que lo viejo quede dentro de lo nuevo, es que no hay nada nuevo sino irritaciones sistémicas por la falta de acción transformadora.

El bilardismo entiende que hay que ganar el partido ante todo y que la forma de hacerlo da un poco igual

Y dirán ¿qué tiene esto que ver con el bilardismo y el menottismo? Bastante porque la pelea política ha quedado en el terreno del mero poder por el poder. Con todos los memes que ustedes quieran, pero sólo poder por el poder. El bilardismo entiende que hay que ganar el partido ante todo y que la forma de hacerlo da un poco igual. El menottismo dirá que el partido hay que ganarlo sí, pero jugando bien al fútbol. Y ¿cómo se juega bien al fútbol? Sólo los elegidos lo saben y lo transmiten como algo sacro. Así, la política española es puro bilardismo. Pedro Sánchez sólo ansía el poder renunciando a la forma en que se juegue, pero presentándolo como parte de unas fuertes convicciones que cambian según avance el partido. Por ejemplo, ha pasado de defender la España plurinacional a no querer juntarse con Podemos porque apoyan un proceso de referéndum. Ha pasado de defender que hay que derogar la reforma laboral a querer pactar un nuevo Estatuto de los Trabajadores con todas las fuerzas políticas, colando la mochila austríaca como les han pedido desde la Troika. Todo con el fin de ganar el partido (permanecer en el poder) como sea. Jugando bonito o feo.

En el caso de Albert Rivera y Ciudadanos, los más bilardistas de todos, sabemos que su máxima es tensionar de todas las formas posibles la convivencia a costa de llegar al poder. Mentir hasta perder cualquier compromiso moral siempre con la pretensión de trabajar en favor de sus amos del Capital. Los partidos se ganan y como dijo Bilardo “¡Al enemigo pisálo!”. Luego intentan vendernos que su juego en menottista porque piensa en el bien común, pero la realidad es que les gusta dar patadas, meter codazos, tirarse al suelo para perder tiempo o simplemente engañar a todo el mundo. Pablo Casado como representante del PP también se acoge al bilardismo. Sólo le interesa el poder por el poder. Bien porque llevan en su ADN que el poder es suyo de forma patrimonial, bien porque deben actuar en favor de la clase dominante. No esconden que lo que les gusta es ganar de cualquier forma, con tamayazos, o con cloacas.

Luego está Pablo Iglesias que quiere hacer ver que es menottista, o lo que es lo mismo, que la forma en que se juegue el partido sí importa. Que los medios son tan importantes como los fines. Pero mal interpretando a Nicolás Maquiavelo acaba cayendo en el bilardismo. Democracia plebiscitaria como mecanismo de hacer ver que es menottista, pero realmente como los demás quiere el poder, quiere cuotas de poder, quiere ser quien diga a los demás cómo hay que jugar al fútbol pero desde el poder. Ganar a cualquier precio, algo que Maquiavelo jamás dijo en sí, utilizando todos los medios necesarios para estar en la cumbre. Como menottista se nos vende, en ocasiones, como el Zaratustra de Nietzsche, ese ser que se aisló del mundo en una montaña y bajó junto a los hombres para enseñarles a conocer la verdad, pero la realidad es que como el eremita del filósofo emplea cualquier mecanismo a su mano para tener el poder. No se sabe si lo haría tipo Carmena, esto es, entregándose a la clase dominante, o tipo Kichi.

Todos, en realidad, se venden como menottistas, todos dicen que su juego es el bonito, pero realmente sólo les importa ganar el juego (las elecciones) como sea y al precio que sea. No son las responsabilidades lo que les mueve, no son las convicciones tampoco (queda destruida la propuesta de Weber así), es el poder sin más. Evidentemente desarrollan políticas públicas, porque las exige el propio funcionamiento del sistema, pero nunca intentan superar las contradicciones que se presentan, sino desviarlas o adaptarse a las mismas (provocando más contradicciones, por cierto). El bilardismo está inserto en la política española y ello provoca muchas memeces como tachar y pintar en los baños de la Eurocámara, montarpollos, campañas de Twitter, o pedir que se devuelva el Pazo de Meirás (segundo comodín franquista), etcétera.

El bilardismo al final es el idealismo empirista, o lo que significa lo mismo, mostrar siempre los datos (tan manipulables como son) para justificar la presencia en el poder. Los bilardistas siempre sacan las estadísticas de puntos, robos de balón y demás zarandajas del juego para idealizar su método, pero eso método en el caso de la política es que siempre acaban ganando los mismos, la clase dominante. Por eso niegan la lucha de clases, porque da vergüenza que el 10% de la población española tenga el 90% de las riquezas. La lucha de clases implica revertir aquello pero no estar en el poder a lo mejor. Mejor ser bilardista y tocar sillón, venderlo de menottismo para señalar a los demás y que la rueda del capitalismo siga rodando.

Adelante Andalucía pide a Marín responsabilidades por la muerte un joven en Almería

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La parlamentaria de Adelante Andalucía por la provincia de Sevilla, Maribel Mora, ha exigido hoy al vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, que comparezca públicamente y de manera urgente para explicar las circunstancias que rodean la muerte de Ilyas T., joven marroquí de 18 años que perdió la vida en el centro de menores de Tierras de Oria (Almería) durante una maniobra de contención por parte de miembros del equipo de seguridad del citado centro. Como ha señalado la dirigente andaluza, este centro acumula un amplio historial de quejas y denuncias por violencia y abuso en la aplicación de las contenciones mecánicas «inadmisible en una comunidad autónoma comprometida con los Derechos Humanos», por lo que ha urgido a Marín a «depurar responsabilidades por esta muerte» y a aclarar si la «brutalidad» va a seguir siendo la pauta dominante en el trato a jóvenes infractores cuando debe primar por encima de todo las medidas educativas, «incompatibles con lo que ha sucedido en este centro».

Así, Mora ha exigido explicaciones al Gobierno andaluz sobre el protocolo de aplicación de contenciones mecánicas y las circunstancias de su aplicación en este caso, así como en el resto de ocasiones que se hayan producido en este centro almeriense en los dos últimos años, a fin de valorar, ante las múltiples quejas, si en este centro se opera bajo los principios de respeto, dignidad personal y proporcionalidad.

Esta petición se produce una vez conocido el informe preliminar de la autopsia del joven fallecido que habla de “signos asfixíacos generales” y describe las circunstancias de la muerte, con “seis guardias jurados para contener” al joven. Este estudio “no descarta la compresión abdominal o la sofocación con almohada/colchón en esta muerte”, versión que contradice los argumentos del vicepresidente de la Junta expuestos el pasado día 3 de julio, cuando afirmaba que la muerte fue resultado de una parada cardiorrespiratoria durante la asistencia del personal por auxiliar al joven tras sufrir un infarto y convulsiones. El informe pericial publicado por el diario El País, sin embargo, señala un “corazón aparentemente normal con dilatación de ambos ventrículos, tricúspide [una válvula cardiaca] muy fina y sonrosada”, datos incompatibles con el infarto al que aludía Juan Marín.

Para Maribel Mora, la opacidad de los portavoces de la administración andaluza y sus argumentos desmentidos por los informes periciales dejan claro que «el asunto no está siendo tratado con la seriedad que merece la muerte de un joven de 18 años mientras permanecía bajo responsabilidad de la Junta de Andalucía», al tiempo que ha señalado sólo la grabación en vídeo del suceso «permitirá esclarecer hasta qué punto la muerte de Ilyas T. pudo haberse evitado». Según el informe pericial elaborado tras el visionado de las imágenes, los trabajadores del centro de Oria ataron al joven de pies y manos sobre su cama, boca abajo, y se sentaron sobre él, hasta que perdió el conocimiento. Hasta 15 minutos transcurrieron cuando se percataron de que permanecía inmóvil, tras avisar al médico, se procedió a una maniobra de reanimación cardiopulmonar que resultó infructuosa.

En consecuencia, la dirigente andaluza ha solicitado por vía parlamentaria la remisión de una copia del vídeo de los hechos; el protocolo de contenciones mécanicas de la Junta de Andalucía para los centros de internamiento de menores; y la comparecencia del vicepresidente Juan Marín al objeto de explicar la aplicación de este protocolo en los últimos años.

La mejora de la tendencia de ventas inmobiliarias, punto clave para la salvación del Popular

El Banco Popular estaba iniciando una mejora tanto de sus resultados como de su actividad una vez que el mercado inmobiliario se estaba recuperando tras el pinchazo de la burbuja. Uno de los principales problemas que tenía la sexta entidad era el elevado número de provisiones de los activos improductivos, pero se estaba comenzando a recuperar, hecho que fue tenido en cuenta en el Plan de Negocio diseñado en el año 2016 y que contaba, además del Proyecto Sunrise, con otros elementos que preveían que para finales del año 2018 el banco tendría una situación solvente y con importantes datos de liquidez, sobre todo por la eliminación de esas provisiones una vez que los activos se hubiesen vendido.

En un documento interno al que Diario16 ha tenido acceso, podemos comprobar cómo la tendencia en la venta de esos activos inmobiliarios desde el año 2012 era muy positiva ya que se pasó de 398 millones de euros en ventas a 2.109 millones en 2015, es decir, un incremento en 4 años del 507%. ¿Esto no es un signo de recuperación de la capacidad de ventas del banco?

Por otro lado, esa misma mejora se pudo comprobar los resultados de las ventas de inmuebles, en el que se logró por fin la venta por encima del valor neto contable, es decir, generando plusvalías.

Las previsiones realizadas en el Plan de Negocio se han visto certificadas por los movimientos del Banco Santander tras hacerse con el Popular por un euro. En primer lugar, con el acuerdo firmado con BlackStone para la compra de activos inmobiliarios de la sexta entidad financiera de España y, en segundo término, por las plusvalías que esos activos han generado sólo por la revalorización por la mejora del mercado inmobiliario.

Sin embargo, nada de esto pudo llevarse a efecto debido a cómo Emilio Saracho gestionó un banco solvente que tenía suficientes herramientas como para haber podido salir adelante por sí mismo, ya fuera a través de una ampliación de capital, ya fuese por medio de operaciones corporativas de venta de activos no estratégicos. Todo ello, además, junto a la aplicación del Plan de Negocio que, como estamos viendo, marcaba una serie de pautas que hubieran evitado la resolución y la ruina de más de 305.000 familias.

España tiene un sistema fiscal “de risa” que permite evadir 60.000 millones de euros al año

España no consigue controlar su inmenso fraude fiscal, un porcentaje del PIB que de ingresar en las arcas públicas cada año resolvería problemas tan graves como la financiación de la Sanidad, la Educación o el sostenimiento de las pensiones. El coordinador del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), Ángel Mayo, denunció hace unos días que en nuestro país se defraudan anualmente 60.000 millones de euros. Y otro dato no menos revelador: el fraude fiscal en Cataluña asciende a más de 14.000 millones, un hecho que rompe con el mito del España ens roba, con el que los independentistas promovieron el ‘procés’ soberanista durante años.

Hoy se sabe que el fraude fiscal en España es el equivalente a un 20% de su Producto Interior Bruto (PIB), una cifra astronómica, gigantesca, que revela cómo la corrupción y la evasión de capitales al extranjero están esquilmando la riqueza del país.

Mayo hizo estas valoraciones durante unas jornadas organizadas por la Mesa del Tercer Sector Social de Cataluña y la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social (EAPN) en Barcelona. En ese foro, al que acuden expertos de primer nivel, el portavoz de Gestha aseguró que con el actual sistema fiscal “uno de cada cinco euros” escapa el control de Hacienda. ¿Y a quién beneficia esta falta de control, esta desidia en la persecución de una de las mayores lacras para la economía española? Sin duda al gran capital, a las élites financieras, a la banca. Las medidas para favorecer la transparencia que los gobiernos del PP y del PSOE han adoptado en los últimos años no parecen haber dado resultado y el dinero sigue escapando a chorros al control del fisco.

Varias razones explicarían ese abultado volumen de dinero negro que fluye al margen de Hacienda. En primer lugar, hay una causa cultural y educacional y es que en los países mediterráneos se defrauda más por costumbre y tradición, ya que el individualismo y la picaresca que se remonta a los tiempos de los fenicios forman parte de la idiosincrasia de sus ciudadanos. Por el contrario, en países como Finlandia, Suecia o Dinamarca el fraude es mucho menor, puesto que la filosofía del trabajo, el esfuerzo y el bien común está mucho más arraigada en la sociedad.

Pero sin duda el mayor problema hay que buscarlo en los graves fallos de nuestro sistema tributario y de inspección. La ley fiscal persigue a las rentas más bajas, mientras que es más tolerante con los patrimonios más elevados. A todo ello se une un cuerpo de inspectores desmotivado, mal pagado e insuficiente (no solo en medios humanos sino también materiales) que no da abasto para investigar todos los casos.

Mayo considera que la fiscalidad española está “a la cola” de Europa porque las rentas medias −20.000 euros− están muy por debajo de los valores europeos −40.000 euros−, lo que obliga al Estado a “sobrecargar” de impuestos a las rentas bajas y medias. Para mejorar el actual sistema fiscal español, que Mayo ha calificado “de risa”, ha propuesto una mayor inversión en pedagogía, para motivar a la ciudadanía a pagar impuestos, y la creación de nuevas políticas laborales, para acabar con la precariedad y aumentar el número de contribuyentes con rentas más elevadas, informa la Agencia Efe.

“El gran problema es el número de contribuyentes del que desconocemos su cantidad total de ingresos, estos son expertos en deslocalizar su dinero y pueden permitirse grandes asesores fiscales”, añade. La administración española y también la catalana han recibido duras críticas ya que, según Mayo, pierden mucho tiempo “echándose la culpa” entre ellas en lugar de trabajar de forma conjunta para hacer frente al fraude fiscal. El coordinador sindical ha cargado contra el resto de países, en especial contra los denominados “paraísos fiscales”, porque considera que muchos gobiernos “compiten por atraer a las grandes fortunas”, con sistemas llenos de mecanismos de elusión y fraude fiscal.

A nivel español, la profesora titular de Hacienda Pública en la Universidad de Barcelona, Cristina de Gispert, ha hecho especial hincapié en las políticas populistas de los partidos españoles y en el uso que hacen estos de las subidas y bajadas de impuestos en sus campañas. “No es creíble decir que bajando los impuestos va a aumentar el gasto social, hablar de impuestos sin mencionar el gasto público no tiene sentido”, asegura.

Según la profesora Gispert, los impuestos de imposición directa (IRPF) y los impuestos de imposición indirecta (IVA) deberían nivelarse, ya que en España se sigue el modelo europeo, en el que se le da más peso a la imposición indirecta, y las diferencias sociales y la exclusión social se agravan por el bajo nivel de renta media.

En lo que respecta a otros tipos de impuestos, Gispert destaca el papel de los impuestos medioambientales, que tienen un gran valor social para concienciar a la ciudadanía sobre energía renovable, entre otros. Gispert alega que en el caso del agua, está protegida dentro del nivel de consumo básico y necesario, ya que el acceso a ella está considerado un derecho fundamental. “A partir de esta franja, cuánto más se consume, por encima de lo que consideramos necesario, más se paga”, puntualiza.

Por su parte, el presidente de EAPN en España y Europa, Carlos Susías, recuerda en su intervención la importancia de la política fiscal como “herramienta contra la pobreza y la desigualdad”. Susías califica de “pensamiento mágico” hablar constantemente de gasto social sin tener en cuenta la necesidad por parte del Estado de recabar fondos, que se obtienen principalmente a través del pago de impuestos. “Tener un buen batallón de inspectores de Hacienda y Trabajo, aunque no le guste a la gente, también es política social”, afirma.

Haga lo que haga Iglesias le crucificarán, así que…

Debe ser consciente Pablo Iglesias de que, haga lo que haga, sea cual sea su movimiento, acabarán por crucificarle así que lo mejor es pensar en lo que es posible y beneficioso para Podemos. Desde luego estar en el Gobierno sería lo máximo pero se sabe, así lo reconoció Adriana Lastra ayer en la cadena SER, que existe un veto a su presencia. Un veto que, como hemos contado, proviene de la derecha nacionalista, de los egos socialdemócratas y, especialmente, de la clase dominante. No quieren a Podemos cerca de la toma de decisiones en España. Aceptan por un tiempo prudencial que sea un “aliado social” del PSOE, pero no va más allá de esa capacidad de lograr algún impulso social.

Lo venimos contando desde hace tiempo y ayer la vicesecretaria general del PSOE lo dejó claro, existe un claro veto a Podemos. Y se preguntarán ¿por qué? Desde luego el miedo en el cuerpo de 2015 todavía lo tienen en la fracción financiera de ese bloque en el poder que conforma la clase dominante. Cuando se lanzaron a apoyar a un partido supremacista como Ciudadanos sabían bien lo que hacían, cuestión bien distinta es que sus dirigentes se hayan creído que son magníficos, ya caerán, pero siguen sirviendo a sus amos. Ahora contra el lobby gay porque piensan que es la izquierda el que lo controla cuando, más allá de lo que puedan votar, está controlado por el gaycapitalismo. Pero como es una pelea intrabloque en el poder mejor que sigan. Ahora se suma al miedo la poderosa fracción eléctrica de la clase dominante, la cual en alianza con el bloque financiero, quiere impedir ver a Podemos por el Gobierno. De hecho las propuestas más contundentes que el PSOE rechaza de plano son aquellas que señalan claramente a esas dos fracciones del poder.

Vistas así las cosas tampoco es que le quede mucho margen a Iglesias y su coalición para poder obtener un buen resultado, al menos respecto a sus pretensiones. Por un lado, si vota contra la investidura de Pedro Sánchez tendrá a toda la prensa, salvo alguna excepción, criticándole por llevar a España a unas nuevas elecciones mostrando que tiene muy poco sentido de Estado. Además, ya le tienen preparado al errejonismo para intentar cazar la presa de Unidas Podemos en el interregno. Si se abstiene por no lograr un acuerdo ocurriría casi lo mismo, aunque en el saco sumaría a Ciudadanos con las culpas, aunque desde la clase dominante ya hayan decidido acabar con Rivera y compañía. Recuerden que su voto contrario a un gobierno de derechas PSOE-Cs provocó en su momento una campaña contra Podemos. De hecho son muchos los socialdemócratas que aún les recuerdan que no apoyaron a ¡¡¡Rivera y sus políticas de derechas!!! Así que sólo parece quedarle decir sí a todo lo que le digan, humillarse y poner la misma cara que puso en su momento Robespierre cuando le llevaban al cadalso.

Esta última opción podría ser buena siempre y cuando se haga con cabeza y sin permitir humillaciones. Hay que tener en cuenta que desde algunos medios controlados por el poder financiero la campaña va a ser dura porque quieren un pacto PSOE-Cs y que Más Madrid acabe devorando a Podemos. Vamos a intentar explicar los porqués de tomar una decisión así, que no será fácil y es muy probable que los inscritos e inscritas la rechazarían.

Primero: tener las manos libres para señalar a Sánchez. Si Podemos vota sí sin contraprestaciones algunas deja con las manos libres a los socialdemócratas pero también queda libre de cualquier componenda que quieran llevar a cabo el dirigente del PSOE y su camarlengo. Al no haber pactado propuesta alguna Iglesias y los suyos siempre podrán señalar a Sánchez como un traidor a la izquierda y a las personas que son las más perjudicadas. Queda liberado Podemos para día sí y día también atizar al PSOE produciéndole un gran desgaste por la izquierda, al que habría que sumar el que tendría por la derecha. Por mucha escenografía que intente, Sánchez no sabe moverse cuando tiene que hacerlo todo, le gusta que se lo den hecho para él mostrarlo como si fuese suyo. Tener que negociar cada medida, ya sea a izquierda o derechas, supone un desgaste enorme. De esta forma, al final, acabaría aceptando a Podemos más cerca o a Ciudadanos, con lo que cavaría su tumba.

Segundo: ganar tiempo para construir el nuevo partido. Después de la salida de Íñigo Errejón, tener tres años como poco para construir el nuevo partido no es una mala opción. Estando en el gobierno es más costoso en esfuerzos pues hay que estar muy pendientes de cuestiones gubernamentales que pueden hacer desviar del objetivo principal. Podemos es una organización frágil y eso no es conveniente, como se ha visto, para procesos de menor nivel que el estatal. Sin tener una cierta correa de transmisión de conocimientos en toda España es complicado poder funcionar como partido en todos los espacios. A esto se suma que el proceso de fusión fría con Izquierda Unida necesita de tiempo y esfuerzos para llevarse a cabo. Hay que pensar cómo hacerla, cómo canalizar otros colectivos y pasar a un Vistalegre III que suponga un nuevo comienzo. Además, en tres años el errejonismo se desgastará porque, al fin y al cabo, están sólo en Madrid y si los comunes decidiesen unirse a ellos casi harían un favor a largo plazo. De momento están haciendo el juego al PSOE diciendo que las elecciones en la capital se perdieron por culpa de Iglesias, sin pensar que igual su jugada provocó asco y repulsa en buena parte del electorado de izquierdas. A lo que habría que añadir su escaso bagaje de gestión más allá de los barrios burgueses bohemios o de pijos-progres.

Tercero: descolocaría a los demás partidos. Iglesias tendría que negarse a cualquier pacto hasta casi la entrada en la sesión de investidura en el segundo día de votación. No es sencillo que en Podemos se estén todos callados porque filtran hasta los vasos de papel de la sede de la calle Princesa lo que ocurre dentro. Por cierto algo que deberán empezar a controlar en la formación morada. Si se logra que nadie diga nada, o que Iglesias espere hasta la reunión previa a la votación para decirlo, y se vota sí haciendo un discurso duro contra Sánchez, incluso utilizando un poco la demagogia del pueblo y las necesidades, quedarían todos los partidos descolocados. El primero el PSOE que se quedaría sin argumentos y con cara de panolis. No se descarta que muden incluso a la blanca palidez que decía la canción de Procol Harum. Si Sánchez no consigue los apoyos suficientes no podrán decir que es culpa de Iglesias, lo intentarían, pero ese mensaje se desharía como un azucarillo. Y en nuevas elecciones las culpas para el apuntador, o lo que es lo mismo, sin mensaje central del campaña pues habrán gastado el peligro de los neofascistas y el de Podemos es muy malo.

Igual esto no le gusta Paolo Gentili, al que venden como el gurú detrás de la estrategia en Podemos y que parece un Iván Redondo pero en argentino. Pero que no le guste no quiere decir que sea una salida más que factible siendo realistas con la situación en la que está Podemos. Tras la campaña de las cloacas, con la mayoría de la prensa contra ellas y ellos, con una amenaza constante de los traidores del errejonismo y con Sánchez capándoles políticamente, igual no es la salida perfecta, ni la que desearían esas bases que se están partiendo la cara en las redes sociales. Mas sería una solución sorprendente y que daría a Iglesias tiempo. Si en la aparición de Podemos la guerra relámpago (blitzkrieg) era lo necesario, ahora lo que necesitan es tiempo para estar un poco separados de lo gubernamental y para ganarlo en pensar Podemos o lo que salga tras la unión a Izquierda Unida (si es que se produce) y el futuro con tres años por delante. Y gana no llevarse berrinches cuando el PSOE pacte el Estatuto de los Trabajadores con Ciudadanos, por ejemplo. Una solución como otra cualquiera pero que bien jugada puede resultar ganadora.

Adelante Andalucía pide más trenes de Cercanías en Almería

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En la mañana de ayer Diego Crespo intervino en la Comisión de fomento, infraestructuras y ordenación del territorio, “en mayo de 2018, el anterior Gobierno de la Junta adjudicó un contrato para la realización de un Estudio de viabilidad para la implementación de servicio ferroviario de cercanías en Almería, Bajo Andarax y no tenemos ninguna información sobre el resultado del mismo” explicó el parlamentario por Almería. Para Adelante Andalucía el transporte público y los servicios de cercanía ferroviarios son fundamentales para una buena vertebración del territorio, Crespo expuso que “si hay una provincia donde el servicio ferroviario es una vergüenza esa es Almería y la necesidad de implementar un cercanías sobre un trazado ya existente y, por tanto, con un coste adecuado, está sobre la mesa y debe ponerse en marcha a la mayor brevedad posible”.

Adelante Andalucía solicitó a la Consejera que explicase cuales van a ser la actuaciones de la Consejería en relación a las conclusiones del estudio y, además, que explicase qué difusión va a dar a este estudio y en qué forma para que toda la ciudadanía pueda tener acceso al mismo y sus conclusiones.

Línea Guadix-Baza-Almanzora-Lorca

Crespo considera que la realización del Corredor Ferroviario Mediterráneo “es la ocasión perfecta para reabrir la línea entre Guadix y Lorca, y no solo eso sino una oportunidad para todas estas comarcas de vertebrarse; en los treinta años, sin que esa línea preste servicio, la población en las comarcas afectadas se ha reducido un 25% y su actividad económica se ha visto reducida considerablemente, si creemos que de verdad hay que actuar contra la despoblación en las zonas rurales la reapertura de este trazado es una oportunidad que no debe dejarse pasar”.

Por todo esto, el parlamentario por Almería, ha registrado una Propuesta no de Ley a petición de la Plataforma Comarca de Guadix por el tren y la Asociación Amigos del Ferrocarril Comarca de Baza, para que desde el Parlamento se inste al Gobierno central a priorizar la reapertura de la línea férrea Guadix-Baza-Almanzora-Lorca, licitando y adjudicando con urgencia la redacción del Estudio de reapertura recogido en los Presupuestos Generales de 2018, así como un aumento hasta los 1,6 millones de euros su partida presupuestaria.

“El tren no es solo el AVE, el tren es una modalidad de transporte público útil y necesaria para vertebrar los territorios y combatir la despoblación, un tren público de calidad es fundamental para la supervivencia de los territorios, a la vez que reduce la contaminación al ser un medio mucho menos contaminante para el transporte de mercancías; la oportunidad para revitalizar estas comarcas está encima de la mesa y no podemos dejarla pasar” finalizó Crespo.

Banesco se hizo con Abanca gracias a decisiones políticas

Resumiendo, Escotet puso 400 millones que se trajo de la matriz Banesco, radicada en Venezuela, con actividades en el Caribe y en Florida y se quedó una entidad que había recibido 9.000 millones que se volatilizaron y traspasado más de 5.000 millones a la SAREB, con unos activos fiscales a su favor valorados en 2.300 millones de euros. Con sólo un par de movimientos y ajustes contables, obtiene en cuestión de meses 2.700 millones.

Lo que resulta más sorprendente es que en la carrera por NCG/Abanca participaron según el FROB las más relevantes entidades españolas. ¿Solamente Escotet se dio cuenta del “chollo” que encubría la operación?

Con independencia de lo que haya pasado en otros casos en los que desconocemos por la complejidad de los mecanismos utilizados en cuánto se han beneficiado los compradores de los fondos que todos los españoles hemos pagado, —Caixa con Banco de Valencia, BBVA con Unim y Catalunya Caixa—, en este caso la operación aparece transparente a los medios de comunicación y a la opinión pública sólo un año después de anunciarse.

Pero ¿qué había pasado? Nuestras fuentes en la entidad gallega nos dicen que varios ejecutivos de La Caixa habían llegado en aquel noviembre de 2013 para “tomar posesión” de su conquista. Era vox pópuli que Isidro Fainé quería conquistar Galicia y, aprovechando las ingentes ayudas prestadas por el Estado, sanear su balance y despejar su futuro. Los 2.700 millones de beneficios obtenidos en cuestión de meses dan prueba de ello y hubiesen reducido las necesidades de capital de La Caixa, que en 2013 ya no gozaba de los favores del gobierno del PP, porque después de haberse comprometido a aplacar la “revuelta independentista”, los líderes conservadores lloraban sus cuitas por Madrid diciendo que Fainé les había engañado y que le habían regalado el Banco de Valencia sin contraprestación por su parte. La desconfianza entre las partes dificultaba el visto bueno del Gobierno para ceder el control de una pieza tan codiciada a Fainé y, en esto, apareció Escotet. Nadie daba un duro por él.

En ese momento, procesado el ex presidente de la Caja del Sur de Galicia, Julio Gayoso, por aparentes irregularidades en la fijación de la retribución de los ejecutivos, el Gobierno del PP y algunos políticos de la oposición temían en qué manos pudiese caer NCG, la antigua CaixaGalicia más CaixaNova o CaixaVigo. Nuestras fuentes en La Coruña hablan de extrañas operaciones que tenían su origen en CaixaGalicia y de la que habían sido beneficiarios todos los partidos políticos, especialmente el PP, pero también todos los que tocaban poder en aquel momento, municipal, provincial o autonómico, es decir Bloque Nacionalista Galego y PSdeG-PSOE. Al presidente de Caixa Galicia se le cubrió con el manto de indiferencia y con un plan de pensiones de 16 millones de euros y de él nunca más se supo. ¿Se acuerdan de cómo se llamaba?

Fuentes extraoficiales del gobierno gallego niegan esta razón para justificar que La Caixa “estaba tomando posesión” de la caja gallega, aunque no fuese la adjudicataria, sino que se trató de un pulso por el poder entre Núñez Feijoo y Luis de Guindos. El primero le dijo a Mariano Rajoy que, si La Caixa pasaba a controlar NCG, él no se volvería a presentar a las elecciones porque la venta a los catalanes suponía una humillación “nacional” y que, en cualquier caso, Escotet se había comprometido a mantener en La Coruña el centro de decisión y el mayor número de puestos de trabajo. Finalmente, el Banco de España que a través de su vicepresidente Restoy, muñidor de operaciones varias, cedió y entregó NGG a Escotet con los abrumadores resultados económicos que ya conocemos.

Sea por un motivo, muy sórdido el primero, muy político el segundo, el resultado final es la demencial transferencia de riqueza desde el Estado al ya de por sí elevado patrimonio del segundo, Juan Carlos Escotet, nacido en Madrid, criado en la Venezuela de Hugo Chaves, banquero de pro en la Venezuela chavista.

En el medio de este lío, cobra todo el sentido la fusión anunciada entre Abanca y su matriz, Banesco Holding Hispania, porque con esa operación se ha generado, según algunas fuentes conocedoras del caso, más de doscientos millones de capital. Abanca se está preparando para dar un zarpazo más.

Por todo ello, Abanca figura en primera línea para quedarse con Liberbank —otra entidad con un pasado vinculado a tejemanejes políticos, en este caso cercanos al PSOE y a Caja Castilla La Mancha del Sr. Moltó, pero que también tuvo entre sus asesores al ínclito Ignacio López del Hierro-, arreglando con nuestro dinero los supuestos problemas del segundo y cerrando bajo siete llaves los secretos que ambas entidades guardan en sus entrañas. Mientras tanto, Unicaja deberá afrontar los ataques de quienes quieran quedarse con el botín que atesora.

«A un compañero con desviación severa de columna le dicen “siéntate bien y ponte derecho”»

Tal y como publicamos en Diario16, la representación legal de los trabajadores con discapacidad de la empresa Konecta BTO asignados a un servicio de la Agencia Tributaria ha interpuesto una denuncia en la Inspección de Trabajo, a la que este medio ha tenido acceso, en la que se exponen situaciones muy graves que, según el documento, se están dando con los empleados que fueron trasladados a Sevilla tras la sentencia que obligaba a readmitirlos.

Este es uno de los puntos denunciados puesto que, según el escrito presentado ante la Inspección de Trabajo, se está incumpliendo dicha sentencia judicial. Hay que recordar que Konecta BTO fue condenada a contratar a 92 personas con discapacidad a las que no subrogó cuando en el mes de agosto de 2018 consiguió la adjudicación del servicio de gestión telefónica de cita previa de la Agencia Tributaria.

Konecta decidió no contar con el personal con discapacidad y obligó a la anterior adjudicataria, Grupo SIFU, a entregar un listado con todas las personas que serían subrogadas a partir del día uno de agosto. Esta empresa, a la que califican los sindicatos como «el número uno en precariedad», rechazó la subrogación y envió una carta a las plantillas en la que se indicaba que no reconocía el convenio del centro especial de empleo y sólo ofrecían lo que indica el artículo 18 del Convenio de Contact Center: un proceso de selección.

El sindicato CGT denunció esta situación y ha sido el Tribunal Superior de Justicia de Madrid quien ha decidido que los despidos de estas personas con discapacidad son nulos y obliga a Konecta a pagar el salario que dejaron de percibir desde el día 1 de agosto.

Sin embargo, esta no es la única situación denunciada por estos trabajadores con discapacidad a los que, como presunta medida de presión para que aceptaran darse de baja en la empresa, se les trasladó a Sevilla, un hecho que, teniendo en cuenta las necesidades especiales de estos empleados, ha provocado que muchos lo aceptaran. Sin embargo, hubo otros que no firmaron esa baja y que se han visto obligados a trasladarse desde Madrid. Esto ha provocado situaciones que presuntamente contravienen los derechos de estos trabajadores y que se incluyen en la denuncia como, por ejemplo, comentarios realizados en la empresa del tipo «si os vale la pena esta lucha por mantener vuestros puestos de trabajo» o que se ha despedido a una tercera parte de la plantilla que gestionaba el servicio para «ubicarnos a nosotros». Además, de referencias vejatorias sobre la discapacidad como «no estáis capacitados para realizar ningún trabajo. Llevamos más de 5 años realizando este trabajo con felicitaciones de la Agencia Tributaria», afirma la denuncia.

Respecto a las condiciones de trabajo, teniendo en cuenta las necesidades especiales de este grupo de trabajadores, la denuncia en Inspección de Trabajo refiere la no disponibilidad de las sillas especiales que requieren estos empleados con discapacidad, hecho que provoca situaciones como la descrita en el escrito: «A un compañero con desviación severa de columna y operado de la cadera le dicen “siéntate bien y ponte derecho”», se puede leer en la denuncia.

Por otro lado, el escrito presentado en la Inspección de Trabajo insiste en el hecho de que la empresa no está cumpliendo con lo indicado en la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y que, además, se podrían estar vulnerando derechos recogidos en la Constitución y en el Estatuto de los Trabajadores para con los representantes sindicales de estos empleados con discapacidad.