lunes, 12 enero, 2026

Aguado se hace el valiente

Ignacio Aguado es la mayor plasmación como político de lo que ha dado en llamarse cuñadismo ideológico, esa weltanschauung naranja que le hace apuntarse todos los tantos y ponerse en la cabeza de todas las críticas aunque se esté apoyando al Gobierno de turno. En su momento el gran periodista Nino Olmeda tuvo a bien pedirle explicaciones por su apoyo a Cristina Cifuentes dado que vertía críticas sobre ella día sí y día también. No hubo respuesta como es comprensible. De hecho Ciudadanos en la Asamblea de Madrid ha votado en más ocasiones con la oposición que con el Gobierno al que sostenía. Ahora Aguado vuelve a hacerse el valiente respecto a las propuestas de Vox para que haya una negociación a tres bandas.

El dirigente naranja se ha venido arriba ante las peticiones de la extrema derecha y durante el día de ayer ha dicho una cosa y la contraria en menos de dos horas. Respecto a la propuesta de la extrema derecha, Aguado ha recordado que ellos no apoyan ni a populistas, ni a partidos que quieren hacer retroceder la sociedad a los años 50. Le acaban de premiar el colectivo trans y no puede apoyarse “directamente” en quienes niegan el pan y la sal a este colectivo. No sería bonito. Tampoco puede permitir que quienes están contra los vientres de alquiler (PSOE, Vox, parte de Podemos y parte del PP) le quiten su minuto de oro. Por tanto, sin rubor alguno ha expresado que ellos, en  Ciudadanos, sólo van a pactar con el PP, partido con el que alcanzan un número suficiente para “un gobierno estable y que procure estabilidad que es lo que hace falta”. Así que Vox puede hacer lo que quiera y apoyar por la cara, o pactando con el PP lo que quiera, pero jamás con Ciudadanos. Si no se produce esa renuncia, nuevas elecciones.

Rocío Monasterio ha sido clara en sus declaraciones de ayer. Si no se sientan los tres partidos a negociar no hay pacto, ni gobierno de la derecha. Que no quieran que haya gobiernos de izquierdas no significa que les vayan a tomar por el tonto del sereno. No piensan en Vox permitir que Ciudadanos y el PP les ninguneen. Saben que Madrid, por tener las sedes de los más grandes grupos mediáticos, tiene una repercusión mayor que otros lugares. Han podido tragar en otras regiones o localidades pero en Madrid van a montar su altavoz mediático sí o sí. Han aprendido de lo que viene pasando en Andalucía y, de momento, ya tienen una vicepresidencia en la Mesa de la Asamblea gracias a la colaboración de PP y Ciudadanos. Porque, por mucho que Aguado intente vender la moto de que con sus votos no se hizo esa carambola, todo el mundo sabe que estaba en la jugada para cuadrar las cifras de votos y así sacarlo adelante. Ahora bien, ¿aguantará Aguado hasta el final o se sentará en la mesa con Vox, aunque no acuerden nada? Veremos hasta donde llega la valentía.

Por si lo anterior fuera poco, Aguado tampoco ha querido dejar abierta una puerta abierta a negociar con otras formaciones algún tipo de alternativa. Íñigo Errejón le ha propuesto a Ciudadanos un gobierno de mínimos y parece que Aguado está jugando con esa posibilidad. Se hace el valiente aunque es conocido que no hará a Ángel Gabilondo presidente así él mismo sea nombrado vicepresidente de la Comunidad. No es más que una forma de lanzar presión sobre el PP para que haga sus jueguitos con la extrema derecha y a él dejen seguir ejerciendo de cuñado que es lo que le gusta. Que sea Díaz Ayuso quien se “enfangue” con Vox pero con la línea roja de no darles cargos en el Gobierno regional para que él pueda ir por las televisiones haciendo ver que es puro, casto y sin mácula. Aunque realmente es el cómplice necesario de la entrada de la ultraderecha en las instituciones. Algo que, por mucho cuñadismo que empleen, toda la ciudadanía sabe.

¿Será valiente Aguado y propiciará nuevas elecciones en Madrid? No. Es todo mentira. La carrera política de Aguado y Ciudadanos muestra con claridad que han tensado la goma en muchas ocasiones pero al final han tragado con todo. Se negaron a la moción de censura contra Cifuentes y justo el día antes, cuando ya era probable la dimisión por las cremas, quisieron sumarse. Lo de los engaños en el Máster les daba un poco igual, tal vez porque mentir en el curriculum lo había hecho hasta su jefe de filas Albert Rivera. En Ciudadanos Madrid son muy de amagar y no dar. Pero a la hora de la verdad tragan con lo que les pongan encima de la mesa. Por ello aceptarán co-gobernar con Vox como hacen en Andalucía e, incluso, que les den viceconsejerías en el PP. Mientras, haciendo cuñadismo del bueno, nos intentará vender cualquier idea peregrina o mentira piadosa. Que si el radicalismo izquierdista de Gabilondo impide otra alternativa, que si el errejonismo lee mucho, que si Podemos es el mal, que si los impuestos, que si el progreso, pero con la extrema derecha del brazo.

El Popular cerró el primer trimestre de 2017 con más de 77.000 millones en depósitos

En el día de ayer vimos cómo la comunicación de los hechos más importantes del Banco Popular fue un fundamental para que tanto clientes como inversores perdieran la confianza en la sexta entidad española.

Los resultados del Popular no podían indicar que sólo 68 días después de cerrarse el primer trimestre la entidad sería resuelta por la Junta Única de Resolución y vendida por un euro al Banco Santander, hecho que provocó la ruina de más de 305.000 familias que, por cierto, no han encontrado más que obstáculos para recuperar el dinero que les fue arrebatado. El más importante, el posicionamiento del Estado en favor de la operación en vez de al lado del pueblo.

El Banco Popular fue resuelto por una grave crisis de liquidez iniciada tras el cierre del primer trimestre, en el que los datos del negocio principal generaron un beneficio neto de 180 millones. En referencia a esto hay un dato que es fundamental para comprender lo que ocurrió en los dos meses posteriores: el Popular disponía de más de 77.000 millones en depósitos a 31 de marzo de 2017. ¿Cómo es posible que con una cifra de ese calibre se produjera Saracho declarara la inviabilidad por falta de liquidez? ¿Se pueden esfumar miles de millones de euros en 68 días?

Además, en la producción de depósitos, el Popular estaba en tendencia positiva, puesto que, respecto al cuarto trimestre de 2016, se produjo un incremento del 16%, hecho en el que tuvo mucho que ver el fuerte crecimiento del mes de marzo. Todo esto, además, con un coste creciente de esos depósitos (0,21%).

Sólo tres días después de cerrar empezó la estrategia desde dentro de torpedeo a la confianza en el Banco Popular. Saracho sabía perfectamente que no podría llevarlo a un escenario de resolución por la solvencia, así que sólo tuvo un camino: la liquidez. Eso sólo se lograría generando el pánico entre los clientes, todo ello, además con el apoyo de la reacción del mercado a esas noticias negativas. Según el informe de los peritos del Banco de España, los momentos clave fueron los siguientes:

  • 3 de abril de 2017: Hecho Relevante de re expresión de las cuentas de 2016
  • 20 de abril de 2017: Discurso de Emilio Saracho en la Junta General de Accionistas
  • 11 de mayo de 2017: Noticia publicada en El Confidencial sobre la venta para evitar la quiebra
  • 31 de mayo de 2017: Filtración a Reuters en referencia a la resolución del Popular
  • 5-6 de junio: Salida masiva de depósitos de organismos, administraciones y empresas públicas

El documento arriba indicado con los datos de depósitos del primer trimestre está fechado el día 5 de mayo de 2017. Una semana después El Confidencial publicó la noticia sobre la venta. Como se puede comprobar en la relación de fechas clave, hay una especie de patrón en el momento de activar el «botón del pánico». Entre cada uno de ellos hay espacio temporal de tres semanas hasta llegar al golpe definitivo a la liquidez que se produce cinco días después de la filtración de Reuters.

Hay que recordar, además, que el día 3 de junio se produjo la reunión de Saracho con la JUR y el FROB donde se decide iniciar el proceso de resolución en un momento en el que la situación del Popular, ni de liquidez ni, por supuesto, de solvencia, no era crítica. «Casualmente», la gran fuga de depósitos se produjo el primer día laborable después de que se iniciara el «Proyecto Hipócrates».

El Banco Popular tenía unas previsiones de liquidez que no contemplaban, ni siquiera en el peor de los escenarios, lo que ocurrió en el segundo trimestre. La sexta entidad financiera de España tenía capacidad para disponer en diciembre de 2017 de un superávit de liquidez de 5.949 millones de euros si se hubiesen implementado las medidas aprobadas en el Plan de Negocio de 2016 y que fueron paralizadas de manera inexplicable por Saracho.

Como se puede comprobar en este cuadro, tras el primer trimestre de 2017 el Banco Popular disponía de un superávit de liquidez de 8.601 millones de euros, cantidad que fue dilapidada en 68 días.

El “pacto secreto” de las tres derechas deja como tramposos a PP y Ciudadanos

Si reúnes en una misma habitación a un negociador del PP, a otro de Ciudadanos y a un tercero de Vox, lo normal es que lo que allí se firme salga viciado por alguna trampa. No en vano, estamos hablando de un partido condenado por la trama Gürtel; de otro que presumía de ser el centro moderado y que ha terminado posando con los que cantan El novio de la muerte; y de una tercera formación que está dispuesta a todo con tal de demoler la democracia, incluso a airear un acuerdo que se supone confidencial solo para que sus dos interlocutores queden como embusteros patológicos.

El pacto que firmaron los tres partidos para garantizar gobiernos de derechas en los ayuntamientos de España tras las elecciones municipales parece más propio de un grupo de tahúres del Manzanares que de honestos representantes públicos legítimamente elegidos por el pueblo. Ahora que ya sabemos cómo se firmó aquello no extraña que a la salida de las reuniones cada cual diera su versión, una interpretación distinta de lo que allí se estaba cociendo. Así, Ciudadanos aseguraba que no había firmado nada con Vox; el PP se felicitaba por un pacto sólido y cohesionado a tres bandas cuando en realidad aquel papel de fumar cogido por los pelos no era más que una farsa; y el partido verde garantizaba que finalmente tocaría sillones y cargos, o sea poder real en los ayuntamientos.

Nunca un documento de apenas tres párrafos ha suscitado tantas interpretaciones, lo que da lugar a pensar que allí cada cual se guardaba su propio as en la manga. O sea, que más que una negociación para pactar un gobierno aquello fue una partida de trileros.

Ayer, la dirección de Vox formalizaba su ruptura con el PP y Ciudadanos, anunciando que “renuncia a cargos en gobiernos locales y que se pasa a la oposición en los consistorios”. En cuanto a las negociaciones en las Asambleas Autonómicas, especialmente en la Comunidad de Madrid y Murcia, cuyos gobiernos dependen de sus votos, todo estará condicionado al resultado de las conversaciones, pero el partido de Abascal y Ortega Smith ya ha advertido de que su prioridad será “hacer valer su programa electoral”.

Todo esto fue comunicado en el Congreso de los Diputados por un cariacontecido Iván Espinosa de los Monteros, portavoz parlamentario de Vox, que denunció el “incumplimiento” por parte del PP y Ciudadanos de los acuerdos para desalojar a la izquierda en las sesiones constitutivas de los ayuntamientos del pasado día 15. Tan contrariado se mostró el responsable de Vox que terminó sacando el papel, secreto hasta ayer mismo.

Por una vez, y sin que sirva de precedente, los ultraderechistas tienen razón, ya que en el documento de la discordia, firmado por Teodoro García Egea en calidad de secretario general del PP y por Javier Ortega Smith en representación de Vox, se dice textualmente que el partido de Santiago Abascal apoyará la investidura de alcaldes para la conformación de gobiernos de coalición de los distintos ayuntamientos de España en todas aquellas poblaciones donde la alianza PP-Cs-Vox “pueda impedir un gobierno de izquierdas”. Además, se deja constancia de que una vez elegidos los gobiernos de coalición de cada tripartito, y en el plazo máximo de 20 días naturales contados desde la fecha de investidura, “se nombrará a las personas indicadas por Vox en cada ayuntamiento en distintas concejalías de gobierno y responsabilidades directivas en entes municipales, que en número y presupuesto guardarán proporción a los resultados electorales obtenidos por Vox en cada población”. Como ya se sabe, ni PP ni Ciudadanos han dado tales concejalías al partido verde, lo que ha provocado la ira de los ultras y la ruptura de la alianza. Más claro agua.

Cuál será el futuro de los diferentes “trifachitos” es hoy por hoy una incógnita, pero de momento de este acuerdo aireado por los líderes ultraderechistas en venganza por lo que consideran un incumplimiento de contrato por parte de lo que ellos consideran la “derechita cobarde” del PP y la “veleta naranja” de Cs se pueden extraer al menos tres conclusiones. En primer lugar que Albert Rivera e Inés Arrimadas han estado mintiendo todo el rato a los españoles, ya que se han pasado semanas enteras jurando y perjurando que no tenían contacto ni relación alguna con la ultraderecha española. Aunque es cierto que la firma del partido naranja no ha quedado estampada en negro sobre blanco, hace falta ser muy ingenuo para no pensar que Ciudadanos sabía que Vox iba a lograr poder real en muchos ayuntamientos españoles y pese a ello lo ha asumido con resignación. En segundo término queda confirmado que el PP de Pablo Casado ha estado utilizando y manipulando a la formación ultraderechista, con total falta de escrúpulos, para sus propios intereses políticos, que no eran otros que hacerse con el poder allí donde podía conseguirlo. Y finalmente, de toda esta farsa ridícula y vergonzante sale un Vox al que han intentado desplumar como a la víctima del timo de la estampita, pero que quizá, al final de la historia, quede como el más cumplidor y coherente. Después de todo, el pardillo no sale tan mal parado. Lo cual es una mala noticia para Casado y Rivera.

Girauta confirma que les mueve el odio a Sánchez y Puigdemont

A Juan Carlos Girauta hay que valorarle que nunca se esconde y habla claro. No es político de eufemismos, parábolas o subterfugios. Al contrario es directo, vehemente y no se anda por las ramas. Si tiene que decirle a un contrincante que es un ser despreciable se lo dice sin tapujos. Eso mismo ha hecho ayer en una columna escrita para intentar tapar la crisis que se ha abierto en Ciudadanos no tanto por las dimisiones, que no dejan de ser plasmaciones de algo más profundo, como por la imposibilidad de cerrar un acuerdo de Gobierno con el PSOE como vienen pidiendo sus jefes financiadores. En El Español, medio de cabecera de Ciudadanos y de la clase dominante, Girauta ha dejado claro que mantienen un odio feroz a Sánchez y Puigdemont. Eso sí, vean estos nombres como símbolos, porque no habla el neotoledano de cuestiones íntimas que se pueden inferir.

Odian a Pedro Sánchez porque entienden en Ciudadanos, como bien expresa Girauta, que se ha vendido al secesionismo catalán. Entienden que Sánchez se ha bajado los pantalones, con tal de seguir en el poder, ante no sólo quieren destruir España, sino que han destrozado Cataluña y están imponiendo un estado totalitario con adoctrinamiento y utilización de los aparatos ideológicos para conseguir sus fines: la independencia. “Y fue entonces cuando conocimos al verdadero Pedro Sánchez, el político marcado por un temible espíritu revanchista, el presidente que no desaprovechó una sola semana, en nueve meses de gobierno, para otorgar concesiones a los separatistas”. En la frase en negrita se resume ese odio hacia quien, entiende el diputado naranja, engañó a todo el mundo. Si tiempo ha respetó las líneas rojas que le marcaron desde el partido las baronías, una vez fuera de juego éstas podía hacer lo que quisiese sólo por seguir montado en el Falcon es lo que explica el neotoledano.

Olvida Girauta que lo que en Ciudadanos ven como concesiones (los 21 puntos que pusieron los pelos como escarpias a muchas personas a izquierda y derecha), en otros ámbitos es visto como una forma de comenzar algún tipo de diálogo con los secesionistas. Bien para que cesen en sus mefistofélicas propuestas, bien para que se reconstruya la convivencia que, como bien sabe el neotoledano, está destrozada. Un odio recorre las calles y plazas de Cataluña. Un odio que, por cierto, han contribuido a alimentar Girauta y sus compañeros de partido. Especialmente Albert Rivera desde hace unos años. Por muy totalitario que sea el pensamiento de Quim Torra o de Carles Puigdemont tampoco hay que calentar día sí y día también los ánimos. El procés es un sindiós de parte de la burguesía catalana y, por ello, controlan los aparatos ideológicos. Esos mismos que, aunque Girauta fuese presidente, no podría controlar en sí. Ha debido olvidar, o jamás lo leyó, el marxismo de su juventud que utilizaba para ligar. Las relaciones sociales están influenciadas por las relaciones de producción y por el control de los aparatos ideológicos. Si cerrase TV3, que sería como un orgasmo para él, daría lo mismo. Desde otros medios habría ideologización de las personas. Por tanto, no quiere ver Girauta que el problema es mucho más global que lo que admiten en Ciudadanos.

Odian a Sánchez porque va a indultar a los secesionistas presos. Lo dice claramente: “cómo se negó a responder, pese a nuestros numerosos intentos, sobre su disposición a indultar a los golpistas en caso de que fueran condenados”. No pueden entender, porque la política de parte de la gente de Ciudadanos es de resentimiento y odio al que piensa diferente o les contradice, que no responda a algo que no se sabe si ocurrirá, ni en qué condiciones ocurrirá. La subversión constitucional del voto de la DUI tiene un castigo que determinarán los tribunales, pero no fue un golpe de Estado. Y no por el uso de la violencia o no, sino porque proclamaron la República Catalana y se fueron a su casa o a tomar unas copas. Nada más. Fue una simple proclamación que no tuvo ningún efecto administrativo, práctico o social. Por tanto elevar a rango de destrucción de España una cuestión simbólica, preocupante sí, pero sin ningún tipo de efecto no hace que se tenga razón. Bastante destruye la clase política actual España y no se dice que haya golpes de Estado todos los días. De hecho, salvo a los catalanes y a las gentes que sienten odio dentro o rencor, al resto lo del juicio del procés sinceramente, ni fu, ni fa.

Tiene razón cuando afirma que no apoyarán a Sánchez porque “con plena transparencia y responsabilidad, hicimos pública nuestra decisión antes y durante la campaña electoral. Se trata de un serio compromiso, profundamente meditado, que adquirimos ante los 4.200.000 españoles que escogieron nuestra papeleta”. Lo hicieron. Establecieron ese cordón sanitario con el presidente del Gobierno y ya fueron criticados por ello. Pero si algo tiene la política es que los contextos provocan que el dogmatismo, aunque en el caso de Ciudadanos es producto de su conformación como secta naranja, se vuelva inservible. Mantener los principios es fundamental, sin duda, y una renuncia es una claudicación, pero esto no es una cuestión de principios porque si fuese otro el candidato del PSOE seguramente ya habrían negociado el Gobierno, es estratégica. Y lo que la clase dominante les pide es que la cambien por un bien mayor: España. Esa palabra que no se les cae de la boca ni cuando van al baño, desaparece como por arte de magia en cuanto enfrente está Sánchez. Si no les gustan ni los nacionalistas pre-ilustrados (así califica al PNV), ni los bilduetarras, ni los secesionistas, ni los populistas de extrema izquierda (porque los de extrema derecha sí le gustan), ni quieren que estén en el poder ¿por qué no pactan con Sánchez? Porque piensan gobernar España algún día.

Finalizando explica su razonamiento: “Nuestra convicción de que sólo alcanzando la Presidencia del gobierno podremos proceder a las profundas reformas estructurales, de regeneración y modernización que precisa España, rompiendo el hechizo paralizante de los descreídos y adentrándonos con paso firme en la próxima revolución industrial mientras garantizamos las libertades, el Estado del bienestar y la unidad nacional”. Lo malo es que no ha debido querer enterarse de que por ese camino Ciudadanos está muerto. A Adolfo Suárez le cerraron todas las puertas, así que con ellos la clase dominante no va a tener piedad. Fíjense que hasta Pablo Casado está callado porque está viendo cómo se consume Ciudadanos y cómo se consuma la acción de los poderosos. Girauta se queja del “coro abrumador” que clama contra ellos, el problema es que ese coro tiene sus corifeos y estos están ahí por mandato de la clase dominante. Lo que significa que en breve igual en Ciudadanos no va a quedar ni el portero para cerrar. Mientras, Girauta con su locuacidad para explicar las cosas nos enseña que no apoyan a Sánchez porque le odian. Sin más.

El establishment pone fecha de caducidad a Rivera

Imaginen un país donde existiera un sistema múltiple de partidos con representación, con sus diferencias ideológicas pero con un sentido por el bien común. Añádanle diversas tensiones regionales y extremas. En un sistema así el partido que quiere ocupar ese centro (imaginario) político representaría la estabilidad al evitar los extremos y las tensiones secesionistas/regionalistas al pactar con socialdemócratas y/o conservadores. Eso ha pasado en Alemania durante un buen tiempo pero es algo imposible en España. Fuera de los apegos ideológicos de cada, lo racional, ya que hay una suma de más de 180 diputados (mayoría absoluta), se atisba crisis y hay que seguir reduciendo deuda sería un gobierno entre PSOE y Ciudadanos. Esto han demandado desde la clase dominante a ambos partidos y el partido que se decía liberal se ha negado. Y como quienes mandan tienen control sobre los aparatos ideológicos  han comenzado la caza del insurgente.

Albert Rivera odia a Pedro Sánchez. No se sabe si es  porque dicen que es más guapo, porque está en el sitio que a él le gustaría, o simplemente porque es un vanidoso que se ha creído el salvador de España. Vivir a caballo de encuestas tiene estas cosas y si se añade que vives en una secta, lo que es Ciudadanos, normal que estés separado de la realidad. Al final esa separación de lo real, de la cotidianeidad y de los deseos de quien te ha puesto donde estás acaban llevando el barco al hundimiento. Se produce, además, el primer caso donde en un barco que se hunde quienes se marchan primero son los que tienen una concepción más liberal y/o más racional y se quedan las ratas. El establishment no quiere hundir el barco porque consideran que tener un partido liberal (de verdad) en España es muy rentable al poder jugar a derecha e izquierda, dotar de estabilidad al sistema (para su propio beneficio evidentemente), evitar los extremos y las tensiones regionalistas. Les ha costado mucho dinero y muchas horas de televisión acrítica y compra de voluntades en los medios para que ahora un niñato ególatra les chafe la inversión.

Cuando Ana Botín dijo que quería un gobierno PSOE-Cs, replicado por editoriales de los medios más establishment (El País, El Español, El Independiente…), no estaba aconsejando a Rivera sino que le estaba indicando el camino a seguir. Pero en Ciudadanos, absortos en su mismidad de secta de creyentes, se lanzaron a cazar al PP para hundirle y echarle de la derecha. Se encontraron a la vuelta de boomerang electoral que el partido conservador les había batido en las urnas y además les llevaba a pacta con uno de los extremos. Económicamente Vox no molesta a la clase dominante, pero no les gusta en sí por lo polemistas que son y la sinrazón que provocan en las personas. En una teoría de vasos comunicantes, piensan que si Vox existe es imposible eliminar a Podemos, el verdadero monstruo de las pesadillas del Ibex-35. De ahí que, en un reparto equitativo, nadie en el establishment veía con malos ojos que Ciudadanos hubiese dado poder institucional a unos preferentes (PP) y a otros (PSOE). Siempre evitando extremos que les perjudican en sus negocios, que es lo importante para la clase dominante. Pero Rivera ha puesto un veto sanchista inamovible que quiebra la estrategia pensada en los poderosos.

Ciudadanos nació no para acabar con PP y PSOE sino con el secesionismo y las encomiendas nacionalistas (esa doble tributación del País vasco duele y mucho) por un lado, pero especialmente para impedir que Podemos gobierne y toque poder. Y justo la estrategia de la formación naranja va a poner en el Gobierno, así sea en cargos menores, a Podemos. Sánchez tiene que asegurarse una cierta estabilidad y visto que no la consigue por el centro, no tiene más remedio que buscarla por su izquierda. Su preferencia, como ha expresado a ciertos poderosos en sus reuniones secretas en Moncloa (a una de ellas no quiso asistir Rivera), hubiese sido un gobierno de mayoría absoluta, más cuando en la Unión Europea están pactando liberales y socialdemócratas. No puede ser por el empecinamiento del dirigente naranja y el establishment ha tomado una decisión que venía gestándose desde hace tiempo.

Rivera sabe que su cabeza tiene precio y por ello está intentando quemar a sus posibles sustitutos, como Inés Arrimadas, pero se ha encontrado con personas que sí son liberales, que sí tienen sentido común y que piensan en términos del bien común o de lo menos malo. Normal que Toni Roldán y Javier Nart abandonen la ejecutiva, no sólo es una medida de presión sino que responde a cierta lógica. En esa famosa votación también han pedido abrirse a cambiar la estrategia Luis Garicano (con muy buenas relaciones en el establishment europeo y estatal), Fernando Maura y Francisco Igea (muy enfadado por el trágala de Castilla y León con el PP). También hay que sumar tres abstenciones de Ignacio Prendes, Marta Martín y Orlena de Miguel. Estas palabras de Roldán en su adiós como diputado dejan claro el porqué: “Todas las estrategias políticas tienen costes, pero los costes para España de la estrategia elegida por Ciudadanos son demasiado altos”. Nart no deja el acata de eurodiputado por estar alineado con Garicano y desde la UE mantener la respuesta crítica del establishment.

No es que las dimisiones hayan sido programadas por el establishment, aunque no caen en saco roto y son consecuentes con lo que va a venir. Rivera está muerto políticamente y se le comenzarán a cerrar puertas; habrá duras críticas; le sacarán algún trapo sucio o poco ético (hacerle un Cifuentes vamos); le van a presionar mucho más de lo que hicieron con Sánchez porque ahora hay mucho más en juego. Un gobierno estable y, a poder ser mayoritario, es lo que piden los poderosos y la mayoría de partidos están por la labor de conceder. El problema es que la cúpula de Ciudadanos, mayoritariamente, es más un cúpula sectaria, una cúpula como la de esos partidos de extrema izquierda donde defendían la mayor pureza posible, y se hace complicado meter cuña. Igual el neotoledano es una pieza clave junto a Garicano. En los mentideros madrileños del establishment, empero, las cosas están claras, Rivera tiene fecha de caducidad.

Las “trampas” de La Sexta para que Iglesias no entre en el gobierno

La manipulación de los datos no es algo nuevo, desde que hay registros en los parlamentos y en la prensa se han utilizado esos datos para atacar al oponente o para ratificar las propias decisiones. Las “trampas” se utilizan para crear estados de opinión mediante unos datos que se presentan como inescrutables, como la plasmación “real” de la voluntad popular. No es extraño pues estamos en la época de la democracia de opinión o de sondeos. Los sondeos que no son más que tendencias u opiniones muy concretas se imponen como una “verdad” incuestionable. Y de esto saben más que cualquier otro en los medios de comunicación. No son noticias falsas sino creación de estados de opinión utilizando un idealismo empírico. Una trampa que esconde la realidad que en este caso es evitar que Pablo Iglesias y/o Podemos se sienten en el consejo de ministros.

Si hay una buena liada en Ciudadanos a cuenta de los deseos del establishment, en La Sexta siguen con su campaña de impedir lo que más temen en la clase dominante, que alguien de Podemos pueda tener obra y parte gubernamental. En esta ocasión se recurre a una encuesta ad hoc para saber si la ciudadanía española quiere o no a Iglesias como ministro. ¡Casi nada tener que preguntar sobre la posibilidad de una persona para ser ministro! De entrada la pregunta ya es tendenciosa porque se fija en una persona contra la que se ha hecho campaña de desprestigio para que no entre en el Gobierno. Casi desde el día siguiente de las elecciones se ha advertido desde los medios de comunicación que las peticiones de Podemos eran una locura. En La Sexta deciden que nada mejor que preguntar para saber si esa campaña penetra o no entre las personas y así confirmar lo que es voluntad de los poderosos.

Si se fijan en los datos aportado verán que casi un 60% de las personas consultadas (que en la información habla exageradamente de los españoles) dice que no quiere a Iglesias de ministro. Entonces hay un 37% de personas que sí querrían que entrase y un 3% que pasan, algo que se evita decir y permite que se descontextualicen los apoyos. Algo que se consigue manipulando las preferencias de las consultadas pues sólo se muestran las opiniones de PSOE, PP, Ciudadanos, Vox y Podemos. ¿Dónde están las preferencias de ERC, PNV, JxCat, Compromís, CC, etcétera? No se enseñan por si las personas que han expresado que sí fuesen de esos partidos. No quieren que se vean los posibles apoyos a Podemos de otras fuerzas políticas para no contagiar el discurso dominante. Una forma ideológica de manipulación de la consciencia.

No sólo hay manipulación al mostrar que todos los partidos que aparecen en la imagen están mayoritariamente en contra de Iglesias como ministro, sino que hay una manipulación al no hacer divisiones en la opinión. Esto es, como ven no quieren a Iglesias en el PP un 96,4%, en Ciudadanos un 93,6% y en Vox un 96,3% produciéndose un sesgo conservador claro y definido. Al ser una pregunta binaria (sí o no) este sesgo es imposible de eliminar salvo que se hubiesen hecho otros cálculos y divisiones. Como toda la derecha no quiere ni en pintura cualquier posición de izquierdas, lo suyo hubiese sido presentar los datos diciendo que en la izquierda las personas opinan el porcentaje que fuese. Al carecer de los datos base del estudio, que tampoco es que sea muy amplio, no podemos ofrecerles esa alternativa de forma correcta. Pero si utilizásemos los datos que La Sexta ofrece, puestos a manipular, nos diría que un 68% de los españoles de izquierdas quieren a Iglesias de ministro. Algo que no se podría presentar.

¿Imaginan a Ferreras diciendo que el 68% de los votantes de izquierdas quieren a Iglesias en el Gobierno? Ni ustedes, ni los que controlan los aparatos ideológicos. Una trampa sutil rodeada de un halo científico que esconde sin más una intención ideológica para que Iglesias sólo acuda a Moncloa de visita. Y las menos veces que se pueda eso sí. Todo con tal de que Podemos no entre en el Gobierno y se abra la posibilidad, que visto lo que pasa en Ciudadanos es cada vez mayor, del pacto PSOE-Cs. De momento que Iglesias, al que tildan de arribista por querer poder, como si Sánchez y sus acólitos fueran hermanitas de la caridad o la política fuese una cuestión de sonrisas y magdalenas y no de poder, apoye la investidura. Y ya si eso con el tiempo y la crisis se hace la coalición que llevan reclamando desde el establishment. Y en ello, como en otras cosas, La Sexta ayudando a la manipulación ideológica. Por el camino, de paso, se destroza la imagen de Iglesias y de cualquier pensamiento de izquierdas más allá de la socialdemocracia.

Debate sobre el marxismo y el feminismo

El pasado sábado 22 de Junio tuve la suerte de asistir como invitado a un interesante debate político, organizado por el “Sindicato de Estudiantes de Málaga” y el colectivo feminista “Libres y Combativas”.

Primeramente se constituyó la mesa compuesta por  Ainhoa,  Secretaria General del “S.E.M.” y actuó como moderadora la compañera Alba en representación de “LyC”.

La exposición de la Ponente fue amplia y exhaustiva versando en la controversia entre el “feminismo liberal burgués” y el “feminismo de clase y revolucionario”. Como no podía ser de otra manera salió a relucir el Caso Manada y su reciente sentencia del Tribunal Supremo que reconoce que fue una violación múltiple elevando la condena a 15 años de cárcel, lo que puede considerarse un triunfo de la lucha feminista.

Explicó cómo en el Estado español, al igual que en otros países, cientos de miles de mujeres trabajadoras y jóvenes, han protagonizado un movimiento imponente, desde las 15.000 personas que en 2016 se manifestaron en Madrid, a cerca de un millón en 2018,  cuya cifra fue superada en 2019 en la lucha por la emancipación de la mujer trabajadora y contra la violencia machista y patriarcal.

También analizó que ha sido necesaria una virulenta y profunda crisis del capitalismo para que se desatara una oleada de luchas y a su vez, el movimiento de liberación de la mujer vuelva a atravesar por un conflicto ideológico entre “feminismo del sistema burgués” o “feminismo revolucionario”, lo que refleja las presiones de las dos clases en litigio dentro del movimiento, como son las mujeres de la burguesía “Explotadora” y las mujeres de la clase trabajadora “Explotada”.

Se hizo referencia a la explosión de rabia y determinación de millones de mujeres oprimidas en América Latina y el resto del mundo, que tras la bandera de “Ni una menos”, se levantan contra el feminicidio  y conecta con la lucha por la legalización del aborto en Argentina, las protestas y el fuerte rechazo contra las políticas de Bolsonaro en Brasíl, donde cientos de miles de mujeres han salido a las calles reivindicando sus derechos y contra la violencia machista.

Al analizar todas estas situaciones de protesta, comentó la frase de Marx, cuando afirmaba “El ser social determina la conciencia. Se trata de una idea sencilla y a la vez profunda: nuestra forma de entender el mundo está determinada, en última instancia, por nuestras condiciones materiales de existencia”.

Es imposible aproximarse siquiera a un debate de tres horas en esta breve crónica, donde se profundiza en las raíces del movimiento feminista, pues ya en la insurrección obrera de la historia reciente, la Comuna de Paris de 1871, las mujeres revolucionarias formaron parte de esa vanguardia que “asaltó los cielos”. Se habló de una de las pioneras, Louisse Michel, que dijo: “Las mujeres no se preguntaban si una cosa era posible, sino si era útil y necesaria y entonces lograban llevarla a cabo”…

Habló de Rosa Luxemburgo y demás intelectuales de izquierdas que fueron combatientes contra la explotación de la mujer bajo el capitalismo, que es mencionada como “la esclava del esclavo”  y vemos ahora cómo la lucha por la liberación ha dado un salto colosal, convirtiéndose en un fenómeno político que nadie puede ignorar.

“Como causa de esas luchas maravillosas que están llevando a cabo las mujeres en todo el mundo, el enfoque feminista que desprecia y combate la opresión de clase, está consiguiendo un importante respaldo tanto mediático como académico”, comentó la Ponente.

“Desde aquella histórica II Conferencia de Mujeres Socialistas, en 1910, organizada por Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo, en que se aprobó declarar el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el movimiento obrero y marxista continúa la lucha de manera decidida y permanente a favor de la liberación de la mujer como antes nunca ha sucedido en la historia, porque 1.001 mujeres asesinadas por el machismo en lo que va de año, ya es demasiado. Nos queremos Vivas, Libres y Combativas (….)

Terminada la exposición se abrió un turno de debate donde cada persona tuvo la ocasión de hacer uso de la palabra para expresar su punto de vista. A título particular había compañer@s de S.E. LyC, CGT, UGT, CCOO y de organizaciones, como Izquierda Unida, Izquierda Socialista, Podemos e Izquierda Revolucionaria. Se analizó las luchas del movimiento obrero a través de la historia, donde la mujer ha jugado un papel importante cuando se pone a la vanguardia de la acción.

El feminismo no es una lucha de la mujer contra el varón, sino por la  igualdad y derechos plenos. La violenta crisis del sistema capitalista ha hecho retroceder el incipiente estado de Bienestar que nos decían que querían construir y que solo en algunos países privilegiados se notó.

El populismo reaccionario de extrema derecha incubado en las filas del PP ha degenerado con el surgimiento de Vox en “ultraderecha franquista”. Se analizó la situación de la mujer que padece el machismo patriarcal implantado por la Dictadura Franquista y se denunció que la burguesía está utilizando ahora la misma verborrea machista que usaba la C.E.D.A de Gil Robles en los años 30.

El Trifachito PP, C’s y Vox demuestran el giro reaccionario y la crisis del modelo capitalista iniciado en el “régimen del 78” y están reproduciendo el ADN que los vincula con la terrible dictadura de Franco, que incubaron y financiaron los del PP con mordidas de los empresarios corruptores.

La lucha entre clases se recrudece porque todo el sistema está podrido: Monarquía, Constitución, Justicia, Policía política, Parlamento… todo eso es visto por cada vez más gente como un engaño y una farsa,  e indigna a la clase trabajadora,  que siente que esto no es una democracia sana, sino que es parecida a la Dictadura del Capital y quieren implantar el franquismo sin Franco.

El Trío de las Derechas reproduce el discurso fascista, machista, patriarcal y reaccionario que beneficia a la clase dominante y su política de opresión, recortes, austeridad y represión, a la vez que defienden el sistema de explotación del máximo beneficio para el capitalista y bajos salarios de miseria para la clase trabajadora, donde la mujer es discriminada con un salario muy por debajo de la media.

La lucha feminista la tienen esos elementos retrógrados en el punto de mira. No es casual que parte de su discurso lo centran en atacar los derechos de la mujer, intentando suprimir los anticonceptivos, el aborto, el divorcio y demás derechos conquistados con la lucha, porque, al igual que antes con la Dictadura, esos elementos consideran a la mujer un ser inferior.

La clase dominante ha entendido que las luchas feministas tienen un marcado carácter clasista y los últimos años de potentes reivindicaciones ha supuesto un auténtico terremoto incluso a escala internacional.

El levantamiento de las mujeres y la juventud de la clase trabajadora ha adquirido unas dimensiones colosales, tras décadas de represión y negación de derechos, aumentando las desigualdades, con una Justicia Patriarcal, la violencia machista y la crisis del sistema, hasta que la mujer ha dicho “¡¡Basta”¡¡ y se levanta exigiendo sus derechos.

Las potentes y masivas manifestaciones del 8-M, “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, tanto del año 2018, como éstas últimas de 2019, han tenido consecuencias importantes, sobre todo porque ha roto el discurso individualista e hipócrita del llamado “feminismo burgués liberal”, que dicen asumir algunas dirigentes empresariales, de la banca y de la Política Burguesa, que fomentan el progreso de la “mujer de élite”, que dirigen grandes empresas y son multimillonarias, pero que en el fondo, explotan igual más a la mujer que al varón, porque es el modelo explotador capitalista que defienden el causante de esas injusticias.

La clase dominante está alarmada porque ven en las protestas el germen de la Revolución que late en el seno del movimiento feminista que la burguesía ve muy peligroso, por eso los estrategas del capitalismo con su potente aparato de propaganda, prensa, radio, TV y redes sociales, golpean e intentan desprestigiar al feminismo marxista, intentando cortar el movimiento antes de que se les vaya de las manos.

Elementos al servicio del capital y financiados por la Banca y el Ibex 35 han asumido el discurso de VOX  que declaran ellos mismos ser partidarios de la “ideología josenantoniana”  utilizada por el fascista Franco y quieren volver a ponernos a todas y todos “cara al Sol”, bajo el lema de esa “España Una, Grande y Libre” que piensan que les pertenece y acabar con los derechos de todas y todos,  que había sido la bandera del régimen de Franco, con su golpe de Estado sometiendo a la mujer y destrozando a su vez al movimiento obrero. Estos herederos ideológicos pretenden hacer lo mismo.

La represión durante la dura posguerra contra la mujer fue un proceso salvaje, premeditado y consciente. Las humillaciones y violaciones públicas fueron brutales y las utilizaron masivamente.  Muchas mujeres por ser esposa, madre, hija o familiar de un republicano, fuese socialista, comunista,  anarquista, o simplemente progresista y republicana, fueron juzgadas y condenadas por tribunales militares, acusadas por  “rojas”  a muerte o torturadas.

La historia nos relata que los falangistas aplicaron una represión muy violenta. El General Queipo de Llanos desde Radio Sevilla, proclamaba a los cuatro vientos y alentaba a legionarios, regulares y falangistas a violar a las mujeres cuando tomaban los pueblos aplicando la política del terror, pues aplastar a las mujeres y a la clase trabajadora, disolviendo las organizaciones de izquierdas,  era su cometido.

Cuando llegaban a un pueblo asaltado tras el golpe, cogían a las mujeres, les afeitaban la cabeza, le daban aceite de ricino y las paseaban por las calles del pueblo. Era un ejemplo para someter a las demás y las que se arriesgaban a desobedecer, las mandaban al paredón.

La mujer quedó anulada durante la Dictadura sin ningún tipo de derechos. Franco entregó a la Iglesia la tarea de “velar por las buenas costumbres”, que significaba sumisión absoluta. El machismo opresivo estaba legalizado en el Código Civil franquista. Al marido o al padre le daban potestad absoluta sobre la mujer que quedaba “incapacitada” para todo derecho civil.

La mafia del robo de bebés a las presas republicanas y luego a cualquier mujer pobre, un clan de médicos,  monjas, con el complot del Poder Franquista y el Clero, robaban impunemente los bebés.  Más de 30.000 niños siguen sin aparecer y esa práctica se prolongó hasta los años 90.

Por cualquier motivo había torturas físicas y palizas y ese es su modelo y la herencia del franquismo que nos quieren transmitir desde el PP, C’s y Vox, que nunca han condenado el golpe de Franco, al revés, lo aclaman como su Jefe de Estado, al igual que algunos elementos del Poder Judicial. El aparato franquista nunca fue depurado. El “régimen del 78” con todos sus gobiernos,  tienen que hacer una autocrítica y rectificar porque son colaboradores necesarios por acción u omisión de prestar consentimiento de este franquismo sin franco que algunos pro/golpistas quieren.

Estas son algunas ideas tomadas a vuela pluma del interesante debate al que tuve la suerte de asistir. Se comentó que puede profundizarse en esos hechos históricos a través de la Revista Marxismo Hoy número 28 en la que se basaba la ponente para su introducción y respuesta final.

El Popular era el banco líder en rentabilidad de su negocio principal antes de la llegada de Saracho

En un documento interno al que ha tenido acceso Diario16, el Banco Popular hace una comparativa de los datos de rentabilidad de su negocio principal respecto al de los que ofrecían sus competidores.

Son importantes estas cifras, puesto que se dan en el año 2016, momento en el que se estaban diseñando diferentes estrategias para ajustar el balance creando diferentes divisiones externas que absorbieran, por ejemplo, las pérdidas que se estaban produciendo por culpa de los activos inmobiliarios heredados de la época de la burbuja.

Según este documento, la rentabilidad del negocio principal del Banco Popular estaba por encima del resto de entidades en lo referido a los márgenes de intereses. En concreto, el sexto banco español tenía una rentabilidad del 1,88%, 0,6% por delante de su inmediato perseguidor. En referencia a los márgenes de explotación sobre ATM (cajeros automáticos), el Popular estaba por encima de su competencia en más de un 0,4% con un total anualizado de 1,67%. Respecto a las ratios de eficiencia del negocio principal, incluyendo los costes de amortización, el Popular aventajaba en casi 10 puntos a la siguiente entidad con un 38,9%. Finalmente, el retorno de activos (ROA) también era muy superior, puesto que casi duplicaba al banco que le seguía. En concreto, el Popular tenía un retorno del 0,92%.

Estos datos muestran cómo el banco estaba generando negocio rentable incluso antes de la implementación del plan de negocio en el que estaban incluidas estrategias tan importantes como el Proyecto Sunrise. La realidad del Popular era que estaba lastrado por el negocio inmobiliario, unos activos que hubiesen generado rentabilidad inmediata si la sexta entidad financiera no hubiese sido resuelta. Esta afirmación no es ninguna suposición, sino que los propios movimientos del Santander, una vez que se hizo con el Popular por un euro, demuestran que así era.

 

Derecho y deber del socialismo con el pueblo español

La política es la ciencia de los hechos no de las palabras. Ponerse una etiqueta ideológica y aplicar comportamientos contrarios a la misma es lo que ha llevado a la socialdemocracia europea, y por consiguiente al PSOE también en anteriores elecciones a recibir el desapego de la ciudadanía.

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos incluye una frase que dice lo siguiente: «Cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, evidencia el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y proveer de nuevas salvaguardas para su futura seguridad».

Precisamente, el día de la Independencia de los Estados Unidos, el 4 de julio, el Reino de España y el Banco Santander presentarán ante el TJUE sus escritos en los que defenderán la legalidad de la resolución del Banco Popular. El Estado se ha personado porque se considera un tercero coadyuvante en la resolución al tener intereses comunes para que Europa no pierda este caso, según informó el diario Cinco Días.

¿Se está indicando que el Reino de España tiene intereses comunes a los de la banca? ¿Se puede permitir que el pueblo sea la víctima y no defenderla por tener «intereses comunes» a los de los bancos? ¿Cuáles son esos intereses?, ¿Cómo es posible los departamentos del gobierno responsables de esta personación no hayan retirado ya esa defensa de un hecho que, según la documentación publicada por Diario16 y el informe de los peritos del Banco de España, está prácticamente demostrado que no se ajustó a derecho?

¿No se dan cuenta ese ministro y ministras de que se está poniendo en contra de más de un millón y medio de ciudadanos y ciudadanas, además de poner en un compromiso a sus compañeras y compañeros que sí están trabajando por la justicia social?

Me parece increíble, cuanto más lo pienso, que una parte del gobierno socialista mantenga una decisión, más propia del PP, C’s, Vox —partido  de ultra derecha— o  del anterior gobierno el de Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y Luis de Guindos, que actúe contra 305.000 familias —más de un millón de hombres y mujeres— de nacionalidad española en un tribunal internacional, para defender los intereses económicos de uno solo, el Banco Santander y de un organismo como la JUR, después de que con nuestras informaciones documentadas hayamos demostrado que, con prevaricación y alevosía, se aplicó indebidamente un procedimiento inadecuado para un banco solvente español. ¿Desean disponer de los documentos que acreditan lo que digo? Pues los tienen a su disposición.

¿Así quieren los poderes democráticos dar luego lecciones de patriotismo? ¿Así se desea evitar la desafección hacia Europa? ¿Así se desea conseguir que se nos respete en el mundo, cuando estamos dañando a los nuestros? ¿Qué hacen este ministro y ministras protegiendo los desmanes y traiciones a la nación del infausto ministro Luis de Guindos? Es lamentable. Esto nunca lo haría un alemán, un inglés, un italiano o un francés.

¿Una administración socialista le puede dar la espalda al pueblo? No es muy coherente y en estos casos relacionados con la banca algunos ministerios lo están haciendo puesto que, a pesar de que la personación de la Abogacía del Estado es una herencia recibida del anterior Ejecutivo, no hay razón lógica alguna, ni siquiera la tan manida «razón de Estado», para seguir manteniendo un hecho que podría ser perfectamente considerado como «disfunción democrática».

Recuerdo que los únicos gobiernos que actúan de espaldas a su ciudadanía son las dictaduras. Ponerse en contra del pueblo para defender los intereses de la banca no es más que la certificación de que el Estado está al servicio de las élites financieras y no al de los ciudadanos y ciudadanas que han sido, son y serán víctimas de los abusos de las dictaduras privadas.

Mientras que los partidos a los que se acusa de romper España se ponen en la vanguardia de la defensa de los intereses legítimos del pueblo, los que se autodefinen como defensores de la Constitución han colocado un muro que no tiene más finalidad que continuar con el mantenimiento de los privilegios y de la impunidad de la banca.

En el carnet de afiliado al PSOE hay una frase de su fundador, Pablo Iglesias Posse: «Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes». La «S» de socialista se demuestra con hechos y mantener la personación de la Abogacía del Estado ante el TJUE en el Caso Banco Popular o en del IRPH desde luego no se ajusta a los valores ideológicos del socialismo verdadero y unos cuantos ministerios, ministros y ministras no pueden paralizar el trabajo de otros y otras que sí que están trabajando por la justicia social, por la igualdad y por la defensa de los derechos y libertades que son la base de cualquier Estado democrático. Son l@s que ganaron las últimas elecciones… ¿o no?

La ONU sitúa a España como uno de los seis países más esquilmados por los fondos buitre

Expertos en derechos humanos de la ONU han condenado las prácticas comerciales “atroces” de las grandes multinacionales de capital privado y de inversión –los conocidos como “fondos buitre”−, que están adquiriendo viviendas a bajo precio en todo el mundo, tras obligar a los inquilinos a abandonar sus propiedades, para hacer negocio con la especulación. Esta práctica, que atenta sin duda contra los derechos humanos, ya es habitual en España, donde los fondos de inversión aumentan sus beneficios cada año.

El Relator Especial y el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas han alertado de que estas prácticas se están produciendo sobre todo en España, la República Checa, Dinamarca, Irlanda, Suecia y Estados Unidos. “Recordamos a los Estados sus obligaciones con los derechos humanos a la hora de regular la inversión en bienes inmuebles residenciales para que respalden el derecho a una vivienda digna y de ninguna manera lo socaven. Esto no se puede dejar al sector privado para que lo realice de manera voluntaria”, advierten los analistas de la ONU.

Leilani Farha, relatora especial de Naciones Unidas para la defensa del derecho a una vivienda digna, y Surya Deva, presidenta del Grupo de Trabajo sobre empresas y derechos humanos, han escrito a uno de los mayores inversores del mundo en la compra de viviendas, Blackstone Group LP, expresando su “preocupación” ante el hecho de que las actividades de esta compañía multinacional sean “inconsistentes con el derecho internacional y con los derechos humanos, en concreto con el derecho a la vivienda”.

Casi de la noche a la mañana, las firmas multinacionales de capital privado y de administración de activos como Blackstone se han convertido en los mayores propietarios del mundo adquiriendo miles y miles de pisos y casas en América del Norte, Europa, Asia y América Latina, aseguran los expertos. “Han cambiado el panorama global de la vivienda. Al invertir cantidades de capital sin precedentes en viviendas, han convertido a estas en instrumentos financieros e inversiones”, agregan.

Según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), Blackstone-España lleva invertidos en nuestro país, desde el inicio de la crisis, más de 20.000 millones de euros (5.420 millones sólo durante 2018, el año del crack inmobiliario). Blackstone ha comprado hoteles (hasta 20.000 plazas hoteleras, el segundo mayor propietario del sector), viviendas (35.000 pisos, el primer casero de España), hipotecas (100.000 a Catalunya Caixa), logística (55 activos y 162.000 metros cuadrados de suelo para uso industrial) y empresas de juego (tras la adquisición de Cirsa y Codere). Como cualquier fondo buitre, su único objetivo es “comprar barato y vender caro en el menor tiempo posible. No le importa los métodos ni cómo quede el país tras su paso. En España, por ejemplo, sólo 5 años después, ya ha puesto a la venta parte de los 1.860 pisos de vivienda pública que compró al Ayuntamiento de Madrid o de las 100.000 hipotecas que compró a Catalunya Caixa”, denuncia la PAH.

Prueba de la gravedad del problema es que hace un par de días, y por primera vez en España, el Ayuntamiento de Barcelona ha expropiado una vivienda de manera forzosa por permanecer más de dos años vacía. El piso pertenecía al BBVA y ya se ha incorporado al parque municipal de vivienda, donde permanecerá durante 10 años. El ayuntamiento de Ada Colau alega motivos de interés general.

Los analistas de la ONU lo tienen claro: los negocios de algunos bancos y empresas transnacionales como Blackstone en el mercado inmobiliario van contra los derechos humanos. Su modelo de inversión, del cual Blackstone es pionero, se está convirtiendo en el estándar de la industria. El fondo buitre compra las propiedades que considera infravaloradas −lo que generalmente significa que son asequibles para las personas que viven allí−, las adquiere en masa, más tarde las reforma y finalmente las pone a la venta o en alquiler a precios mucho más elevados que los de origen. “Los propietarios se han convertido en corporaciones sin rostro que causan estragos en el derecho a la seguridad de los inquilinos y contribuyen a la crisis mundial de la vivienda”, alertan los expertos de la ONU.

Los relatores de Naciones Unidas aseguran en sus informes que han escuchado “innumerables historias” de inquilinos cuyos edificios habían sido comprados por firmas de capital privado y cuyas rentas se habían disparado casi inmediatamente después, a veces en un 30 o incluso un 50 por ciento, haciendo imposible frenar estas prácticas especulativas.

“Las empresas de capital inmobiliario tienen una responsabilidad con los derechos humanos, lo que significa que deben llevar a cabo la diligencia debida para identificar, prevenir, mitigar y explicar cómo abordan los impactos adversos sobre el derecho a la vivienda”, dicen los expertos.

Lo que hace que estas prácticas sean “particularmente atroces” es que se están realizando sin ningún tipo de seguimiento del Estado o mecanismos de control. Parece que los “gobiernos no se han dado cuenta” de que esta nueva forma de inversión inmobiliaria se está llevando a cabo en un área que se rige por el derecho internacional, que impone una serie de obligaciones legales. “Recordamos a todos los Estados que, si bien el oro es una mercancía, la vivienda no lo es, es un derecho humano”, aseguran los informes de la ONU.

“Queremos alertar a los estados y a las empresas de capital privado y de gestión de activos que la inversión en vivienda en su forma actual es contraria a las normas internacionales y no puede continuar. En este momento hemos identificado seis Estados, pero hay muchos más en los que estos mismos problemas son de gran preocupación. Estamos listos para entablar un diálogo con todos los Estados relevantes e inversionistas financieros sobre cómo se puede abordar este problema”, añaden.