lunes, 12 enero, 2026

Acabar con Iglesias, ¿al precio que sea?

La verdadera bicha que cuando se le menta a los poderosos en España les hace palidecer es Podemos. En estos momentos de incertidumbres estratégicas, la clase dominante ha redoblado sus esfuerzos para que su dirigente máximo fenezca políticamente hablando. Quieren que Pablo Iglesias desaparezca del ágora política al precio que sea y utilizando todos los mecanismos a su alcance, toda vez que han visto que potenciando a los disidentes no ganaban mucho. No sólo fueron las cloacas del Estado, sino todo el poder mediático utilizado para que abandonase la ciudadanía su voto a la formación morada. Nunca ha sido el partido utilizado para acabar con el PSOE, el problema es que pensaban que no eran peligrosos y sólo unos alborotadores, pero los buenos resultados electorales (incluidos los 42 escaños actuales después de todo lo ocurrido) y la posibilidad de sostener un gobierno del PSOE ha asustado y mucho.

Decía esta semana el profesor Jorge Verstrynge, en conversación con Juan Carlos Monedero, que le habían contado desde inteligencia que seguía en la mente de los poderosos acabar como fuese con Iglesias. Y a eso se están dedicando con especial fruición los medios de información controlados por la clase dominante. Ayer mismo, interpelando a que alguien contestase por qué en el PSOE no se respondía sobre las propuesta programáticas de Podemos, advertíamos que se iba a seguir diciendo que Iglesias sólo quiere cargos, que todo el problema está en las ambiciones de poder del dirigente morado. Pues no han tardado en ello, ayer mismo editoriales pidiendo al PSOE que resista a la ambición del líder de la coleta. Lo hacían de forma que también quedase perjudicado el presidente en funciones pero siempre insistiendo en que Iglesias sólo quiere ministerios. No es la primera vez que advertimos de esta caza a la que se está viendo sometido Iglesias pero en aquella ocasión no había posibilidad de formar gobierno y se esperaba que no la hubiese.

Tampoco las tropas mediáticas más progresistas, incluidos sus plumillas de cabecera en medios cavernarios, han dejado por un día la crítica a Iglesias. Juegan, por un lado contra el veto al sanchismo de Albert Rivera (a quien también se quieren llevar por delante) y, por otro lado, a azuzar el fuego contra Iglesias al decir que está “condicionando” la investidura. Incluso se ha podido leer en los medios del establishment que Iglesias es menos de izquierdas que George Marchais, secretario general del Partido Comunista Francés, quien negoció un gobierno de coalición con François Mitterrand, pero no aceptó entrar en el gobierno porque le parecía mal que un jefe de un partido estuviera bajo el mando de otro jefe de partido. Para más inri le indican a Iglesias que ese gobierno de coalición terminó con el hundimiento del PCF al bajar del 20% al 10% de los votos en las siguientes elecciones. No termina ahí la historia que le han sacado de Marchais, sino expresan para que le quede grabado a fuego al dirigente morado que hubo muchas discusiones y peleas en ese tipo de gobierno. Y que “los comunistas son todos muy malos” le ha faltado decir al columnista. El contexto histórico no interesa en este tipo de artículos encaminados solamente a denigrar la opción de que Podemos sea parte del Gobierno.

No sólo está el ataque contra la posibilidad de un Pablo Iglesias ministro, o de personas elegidas por Podemos (ya dijimos que en el PSOE al que no quieren ni en pintura es a Iglesias), sino que se atreven a advertir que ya ha pasado el tiempo y es obligatorio que Iglesias haga algo, que se ponga en movimiento para aceptar las canonjías menores que le han ofrecido. Cuando puede ser que haya sido al contrario.

Desde el PSOE se ha dado un ultimátum a Iglesias sin responderle sobre las propuestas programáticas y, como ha expresado perfectamente José Antonio Pérez Tapias, humillando a quien debería ser aliado. Aquel “Somos la izquierda” que postulaba coaliciones de ese tenor, de hecho Sánchez forzó a hacerla a García-Page en Castilla-La Mancha, por ejemplo, parece que al tocar poder se ha transformado en la “izquierda soy yo” y el resto deben adorarme y hacer lo que yo diga. Se ha conocido, además, que Sánchez hubiese tenido como vicepresidente a Rivera cuando el “pacto del abrazo” dejando la argumentación que ha repetido José Luis Ábalos sobre la no posibilidad de alcanzar sólo con esos votos la mayoría absoluta. Tampoco los alcanzaban en la Comunitat Valenciana y están tres partidos en el Gobierno.

Por si fuese poca la tunda que le están dando a Podemos y su jefe, que se suman los análisis tipo “no es de fiar porque un personaje tan histriónico dejaría en mal lugar al gobierno”. En el debate a cuatro el más moderado fue Iglesias así que presuponer que el juego llevado a cabo en los medios, producto de la sociedad espectáculo, impide a una persona utilizar otros registros y trabajar con lealtad tampoco se sostiene. Pero en los medios no cejan en fomentar cualquier tipo de análisis peregrino. Hay que acabar con Iglesias de la forma que sea, incluso alentando la esperanza del errejonismo como partido a sustituir a Podemos, o presentar lo que es un modelo de confederación, como expresó Ganfornina, como una escisión que están perpetrando en Adelante Andalucía. Mentiras o medias verdades (que no dejan de ser mentiras en sí) para derribar a Iglesias.

Piensan en el establishment que sin Iglesias Podemos se derretirá (algo en lo que pueden tener razón) y dejará de ser un problema. El espacio a la izquierda del PSOE quedará huérfano sin más y así se estabilizará en sistema de partidos. Porque sin Iglesias, Errejón no es necesario y se le negaría el pan y la sal. En el PSOE están contentos con esta estrategia porque piensan que serán el único partido de la izquierda y podrán pactar tranquilamente con un Ciudadanos sin Rivera. Iglesias no puede estar en el Gobierno porque el PSOE no quiere quien le haga sombra, ni que le impida pactar hacia la derecha en la mayoría de políticas de Estado si quiere aguantar los cuatro años de legislatura. Bastante tienen con aguantar que les tocará pactar con ERC y PNV de momento, para compartir protagonismo.  Y si por el camino se cargan a Iglesias mejor que mejor.

X Edición de la Universidad de Anticapitalistas

Al finalizar agosto, como viene siendo habitual en los últimos años, Anticapitalistas ofrecerán su X Universidad de Verano nuevamente en La Granja (Segovia). Entre pinares y con un tiempo alejado de los calores, aunque en esas épocas menores, capitalinos, se reunirán pensadores, artistas, políticas y personas de toda condición para debatir sobre el futuro. No sólo serán debates sino que, dentro de una lógica más lúdica, habrá actividades de todo tipo para la infancia (se puede ir en familia, cuestión importante) y culturales. Senderismo, torneo de ping-pong, piscina y talleres de creación de pulseras por ejemplo.

En un ambiente de camaradería Anticapitalistas ofrecen este año una buena programación para todos los gustos, salvo que se sea un fascista evidentemente, para propiciar un debate sumamente necesario en la izquierda. Por ello, porque el debate y la deliberación de los pensamientos de izquierdas, son importantes en todas sus variables, se expondrán opiniones desde la izquierda socialista hasta el altermundismo, pasando por el comunismo en sus diferentes variantes. José Antonio Pérez Tapias y Laura Camargo debatirán sobre “El gobierno de Sánchez y la nueva socialdemocracia” el día 28 de agosto. Stathis Kouvelakis expondrá las conexiones entre la extrema derecha francesa y los chalecos amarillos, un tema de preocupante interés para la izquierda. “¿Cómo renovar el marxismo?” a cargo de Eddy Sánchez, Montserrat Galcerán y Brais Fernández compartirá espacio con el taller “Situación política en EEUU y la nueva izquierda socialista” a cargo de Suzy Weismann y Robert Brenner.

Si desean cuestiones más de lucha y combate también habrá talleres sobre esos temas como Turistificación y burbuja del alquiler, si Adelante Andalucía puede ser un modelo exportable al resto de España, la lucha sindical en el medio rural, lo que ha supuesto el “pacto a la portuguesa”, la experiencia municipalista de Cádiz o el camino de la izquierda anticapitalista en España. Como no podía ser menos también habrá un amplio abanico de análisis sobre la dominación patriarcal en situaciones tan importantes como el urbanismo, la alianza con el ecologismo, la mujer racializada, la explotación sexual, el trabajo doméstico o cómo responder a los ataques de la extrema derecha contra las mujeres. Lo que se dice una amplia programación que pueden consultar en este enlace.

Las inscripciones ya han comenzado y es sumamente importante que se realicen cuanto antes para que la organización pueda determinar las necesidades infraestructurales habituales en este tipo de eventos. Para ello pueden acudir a la web que han puesto a disposición de todas las personas. Una vez más, fuera de los canales institucionales a los que suelen recurrir los partidos cartelizados con cursos en Universidades diversas, que son una forma de que sus dirigentes se rodeen de algún intelectual que les legitime, Anticapitalistas se desmarcan para no tener que depender de ningún tipo de aparato ideológico y poder debatir en completa libertad. Sin presiones intraorganizativas o de la clase dominante. Aunque la verdad es que los bancos difícilmente dejarían que este tipo de debates se diesen en sus bien pagados cursos. ¡Si hasta ofrecen un concierto de Nacho Vegas!

¿Es hoy más democrático pactar con Bildu que con Vox?

Lo ocurrido el pasado miércoles 19 en la constitución del nuevo Parlamento de Navarra ha revolucionado al gallinero de la derechona, la de aquí y especialmente la de allí.

Que la situación diera un giro inesperado después de su alegría del sábado anterior con la constitución de los ayuntamientos navarros, les pilló absolutamente desprevenidos. Sólo había que ver el careto que se le quedó a una Inés Arrimada en la balconada de invitados, al darse cuenta que había hecho el viaje en balde y debía irse con el rabo entre las piernas.

Durante la elección de la mesa del Parlamento de Navarra el PSN elegía justo el camino contrario, apoyando al candidato de Geroa Bai para presidirlo  y lo más relevante, permitía por omisión la llegada de Bildu a su mesa. Todo ello de manera legal, democrática y legítima.

En apenas 72 horas el PSN pasaba de ser para ellos un partido ejemplar y constitucionalista a un cómplice de los asesinos etarras. Aún la derecha española no quiere enterarse que ETA dejó de existir hace más de un año y que esa desaparición se produjo con la inestimable ayuda de quienes desde el seno de la izquierda abertzale colaboraron a ello, precisamente esos que ya integrados en el sistema democrático ellos intentan repudiar impúdicamente.

A partir de esa mañana convulsa del 19 de Junio se producía un nuevo panorama aquí y de rebote también allí. La posibilidad de María Chivite fuera Presidenta de Navarra con el apoyo de Geroa bai, Podemos e I-E más la abstención de Bildu se abría camino.

Quizás los votos (afirmativos y abstención) sólo le puedan llegar si se construye un gobierno de coalición PSN-Geroa bai-Podemos-I-E, con un programa que convenza a Bildu para su abstención, un gobierno que garantice que no existan más jugadas en el futuro.

Pero lo que resultaba más importante era que lo que había ocurrido en Navarra  podía  trasladarse a la hora de elegir a Pedro Sánchez, abría la posibilidad, ahora más cercana, del apoyo del  PNV y la abstención de Bildu.

Para explicar este giro habrá que considerar la posibilidad de que sea producto del maquiavelismo de su gurú Iván Redondo.

Puede ser que a las tres posibilidades que Pedro Sánchez tenía abiertas para acceder de nuevo al poder; un acuerdo con Cs extremadamente difícil pero no imposible, el apoyo o abstención de UPN y CC ahora eliminadas, o conseguir la abstención de ERC más compleja después de la jugada realizada en el Ayuntamiento de Barcelona y las decisiones del TS, haya añadido una tercera; la abstención de Bildu. Ellos y PNV suponen nada menos que 10 votos imprescindibles.

Recordar que la suma de PSOE+Podemos+PNV+Compromis dan 172 diputados y con la abstención de los 4 de Bildu más otros cuatro de ERC y JXCAT que no asistirán, hace que en contra podrían haber un máximo de 170. Bingo!

Esto además abriría la puerta a ir considerando a Bildu como un partido plenamente normalizado y democrático, con el que se puede contar incluso con más coherencia que la derecha al apoyarse en VOX.

Parece evidente que desde la desaparición de ETA Bildu es un partido más integrado en nuestro sistema democrático que VOX y además en términos generales su ideario cada vez se parece más al de PSOE y Podemos, excepto lógicamente en el tema identitario.

Por eso la respuesta a la pregunta inicial es sí, pactar con Bildu hoy está mucho más legitimado  democráticamente  que hacerlo con VOX.

Pero conseguir su abstención no resultaría sólo un elemento puramente táctico para que Pedro Sánchez acceda al poder, también puede serlo estratégico dado que Bildu hace tiempo que ha elegido convertirse en la ERC de Euskadi y esa abstención le abriría una puerta definitiva para conseguirlo.

Con un PNV pragmático y dialogante, más una ERC y Bildu caminando por la misma senda, se abre una oportunidad única para que Pedro Sánchez de pase a la historia, como quien consiguió acabar con las tensiones centro-periferia heredadas de nuestra Transición. Sería una gran aportación al futuro del país.

Navarra se cruza así en pleno laberinto del PSOE. ¿Habrá comportamientos de estadistas y con altura de miras en ambos lugares?

Veremos qué ocurre los próximos días pero a día de hoy esto va pintando mejor, al menos para quienes apostamos por un gobierno de progreso y de izquierdas en Navarra y España. Aunque conviene no confiarse debido a la liquidez de la política actual en la que del negro se pasa al blanco con inusitada rapidez.

Veremos…………

Un portavoz de Vox llama «puta» a la ministra de Justicia

El partido de ultraderecha Vox ya está dando muestras de cómo es su visión de regenerar la política en España. No ha sido un militante, un simpatizante o un mero seguidor de la formación de Santiago Abascal quien ha sobrepasado las líneas rojas del respeto político. Juan José Liarte Pedreño, portavoz de Vox en la Asamblea de Murcia, ha insultado gravemente a la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado: «La tiparraca esta es una embustera, y sus socios filoetarras así lo proclaman. Un inspector de policia al que conocí, que bien pudiera ser un personaje de Pérez Reverte pero de hecho no lo es, ya me lo advirtió hace muchos años: de una puta solo puedes esperarte putadas».

El problema, más allá de la gravedad del insulto, lo encontramos en que estos políticos de Vox que no creen en el sistema democrático y que lo quieren demoler desde dentro, quieren imponer su ideología trasnochada y violenta desde cualquier foro. Es la metodología de Steve Bannon que bien aprendió Abascal en las reuniones mantenidas con el ex asesor de Donald Trump, en el gurú de todos los ultras de Europa.

El insulto es un tipo de violencia que en la clase política democrática está descartado. Pueden tener discrepancias ideológicas, que las hay, pero jamás podría imaginar que Pedro Sánchez, por ejemplo, llamara «gilipollas» a Pablo Casado o que Albert Rivera se refiriera a Quim Torra como «el hijo de puta este». Tal vez en privado lo puedan afirmar, todos somos humanos, pero en un foro público jamás. Entre los líderes políticos se podrán llamar «corruptos», «mentirosos», e, incluso, «felón». Sin embargo, jamás pasarán la línea roja del insulto personal.

De la violencia del insulto personal a otro tipo hay un trecho muy pequeño. José Antonio Primo de Rivera, en su discurso de la fundación de Falange, lo dejó muy claro cuando afirmó que «bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria». ¿Ahí es donde quiere llegar Vox? Abascal ya tiene su Smith and Wesson. Hay que tener en cuenta que muchos de los dirigentes y simpatizantes del partido de ultraderecha vienen de Falange y de otros grupos ultras.

Tanto Abascal como Ortega Smith ya están tardando en recriminar a su portavoz en Murcia porque se podrá estar en acuerdo o en desacuerdo con las medidas adoptadas por el gobierno pero jamás llegar a la violencia de un insulto personal. Se podrá criticar a la ministra Delgado, que mucho tendrá en su haber para ello, pero un portavoz de una Asamblea democrática no puede, ni siquiera en sus redes sociales personales, llamar «puta» a una señora que es una representante del gobierno de España, del gobierno de la Patria.

Moreno Bonilla claudica ante Vox e incluye en su agenda la repatriación de menores inmigrantes

Las políticas antiinmigración impuestas por Vox empiezan a carburar a pleno rendimiento en Andalucía. En esta ocasión van a ser los niños inmigrantes que llegan solos a España (los ‘menas’ o menores no acompañados), los que probablemente van a pagar el pato de las ideologías ultras con las que la formación verde empieza a impregnar las decisiones de sus socios de gobierno, tanto PP como Ciudadanos. Según una nota de prensa del partido de Santiago Abascal, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha viajado a Marruecos para tratar diversas cuestiones, entre las que destaca la “gestión de los menores extranjeros no acompañados”. En el comunicado, Vox se jacta de haber logrado que Moreno Bonilla haya incluido este punto en la agenda de asuntos a tratar con el país vecino del norte de África.

“El objetivo está centrado en la gestión de estos menores de cara a ser identificados y repatriados por el Gobierno. El número de menores no acompañados presentes en la comunidad autónoma asciende a más de 9.000 en lo que ya es un gasto autonómico significativo”, alega Vox.

Según el partido ultra, “el objetivo marcado por ambos gobiernos está focalizado en un mayor control en ambos lados del Estrecho de Gibraltar que deberá ser reforzado en cuanto a vigilancia se refiere, al ser uno de los puntos más significativos en el fenómeno migratorio de Europa”.

Para Vox, el gobierno marroquí se ha mostrado favorable a una “cooperación bilateral con España y, si bien esta colaboración podría ayudar a dar cierta estabilidad a la situación, ya que 3 de cada 4 menas proceden de Marruecos, aún existe un actor con el que habrá que seguir lidiando: las oenegés”, ironiza el partido de Abascal.

Una vez más, el “trifachito” atraviesa una peligrosa línea roja al tomar decisiones políticas que podrían ir contra los convenios internacionales sobre protección del menor que España tiene suscritos, como la Convención de los Derechos del Niño y el Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH). Así, el artículo 3 de esta última norma prohíbe el “sometimiento de cualquier persona a penas o tratos inhumanos o degradantes”. Entre las obligaciones positivas de los Estados derivadas de este precepto está la exigencia de protección y tutela de los menas sujetos a su jurisdicción. Además, el Convenio de los Derechos del Niño advierte de que no proteger a los menores y no sacarles de situaciones de precariedad que puedan afectar a su integridad física y moral, vulnera el derecho de los niños a no sufrir tratos degradantes.

En los asuntos relativos a la acogida de menores extranjeros, acompañados o no, es preciso tener presente la situación de “extrema vulnerabilidad del niño”, según los convenios humanitarios. Esta condición debe primar sobre cualquier otra, como la de que se trate de un extranjero en situación irregular o que esté tratando de penetrar irregularmente en territorio nacional. Es decir, en su afán por controlar la inmigración irregular los Estados no deben privar al menor extranjero de la protección ligada a su situación, debiéndose conciliar la protección de los derechos fundamentales y los imperativos de política de inmigración de los Estados.

La primera obligación de cada país es adoptar las medidas necesarias para identificar a los menores, particularmente en la frontera, de modo que esta identificación sea el presupuesto necesario para adoptar cualquier decisión que les incumba. En caso de incertidumbre o de duda sobre la identificación se debe aplicar la presunción de minoría de edad, de manera que “en la hipótesis de que se trate de un menor, se le trate como tal”.

A la hora de adoptar decisiones sobre la situación del menor, los jueces y las administraciones públicas deben asegurar la garantía de su interés superior, teniendo en cuenta siempre sus circunstancias concretas y las de “particular vulnerabilidad” en que se encuentra. La garantía del interés superior del niño puede promoverse de oficio pero, en cualquier caso, para tomar estas decisiones es preciso escuchar al menor.

En cumplimiento de las obligaciones resultantes del artículo 37 de la Convención de los Derechos del Niño, se debe velar porque un menor “no sea sometido a tortura o a otros tratos crueles, inhumanos o degradantes”. El Estado no deberá trasladar a un menor a un país en el que haya motivos racionales para pensar que existe un peligro real de daño irreparable. Ello exige evaluar ese riesgo, tomando en cuenta el interés superior del niño y, para ello, es necesario que entren al territorio, sea cual sea la documentación que posean o de la que carezcan, y sean remitidos a las autoridades encargadas de evaluar sus necesidades de protección.

En el caso de resultar detenidos en puestos policiales de frontera, aunque ello debe ser evitado por cuanto son menores, la privación de libertad debe ser lo más corta posible para “identificarles y buscar una estructura de atención adecuada, debiendo estar presidida por todas las garantías de la detención”, incluyéndose la obligación de informar a los niños de sus derechos en tanto que menas.

Resulta obvio que con su decisión de repatriar a los menores inmigrantes que viajan solos, la Junta de Andalucía podría estar incurriendo en un flagrante incumplimiento de los convenios internacionales sobre la materia. A buen seguro las oenegés ya están trabajando en demandas y reclamaciones contra una decisión política más que discutible desde el punto de vista de su legalidad.

¿Por qué no responde Sánchez a la propuesta programática de Podemos?

Hace unos días nos preguntábamos sobre el porqué de no haberse filtrado temas programáticos de las reuniones entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, habida cuenta de que el tema del baile de cargos era insostenible por ambas partes. Era evidente que algo se estaba hablando sobre programa porque desde el panfleto orgánico del PSOE, El Socialista, la ejecutiva del partido socialdemócrata pedía al dirigente de Podemos que renunciase a aspectos programáticos y de principios. La estrategia del camarlengo monclovita es desgatar y hacer claudicar, con humillación si es necesario, a la formación morada, la cual se encuentra en su propio proceso de transformación interno (confederación, fusión fría con IU y debate sobre el nuevo ciclo).

En Podemos no son tan estúpidos, ni están tan bajos de fuerzas como para jugar solamente al juego que desde la Moncloa quieren manejar. De ahí que desde el jueves hayan comenzado a filtrar a diversos medios y periodistas cercanos las propuestas de programa que han presentado y a las que el PSOE aún no ha respondido. Tanto Iglesias como Yolanda Díaz, así como desde IU Alberto Garzón y Enrique Santiago, han empezado a cambiar el turno del juego señalando al PSOE justo donde no querían jugar. Utilizando un símil futbolístico, en Podemos le han cambio la forma de jugar al PSOE con la pretensión de no caer en la trampa de los cargos. La simpleza política de creer que con dos o tres cargos puramente administrativos y alguna empresa pública sin importancia, ni visualización del esfuerzo en el bien común, se iban a contentar en la formación morada salta por los aires. Pensar que en Podemos se actúa sólo por el cargo, algo a lo que están muy habituados en el seno del PSOE, y que sus bases tragarían con eso es no conocer a quien quieres de aliado pero tratas de adversario en realidad.

Las bases de Podemos, sin acuerdo programático fuerte, no van a aceptar cualquier acuerdo, salvo que haya ministros podemitas. Está en su legítimo derecho el PSOE a no cedérselos (y casi mejor para la formación morada visto lo visto), pero también tienen derecho en Podemos a exigir un programa social y económico que mire por las personas, por la clase trabajadora y no por el establishment. Y en esa jugada es en la que están en Podemos. Lo dijo claramente Iglesias en Twitter: “Mundo rural vivo. Pensiones dignas. Justicia fiscal. Empleo con todos los derechos. Alquileres y luz asequibles. Horizonte Verde. Sanidad y educación públicas de calidad”. Esto supone que la caja única de las pensiones, vía Seguridad Social, no se puede romper como parece que estaría dispuesto el gobierno en sus acuerdos con los vascos. Esto supondría el control de los alquileres y potenciar la vivienda pública de diferente uso. Esto supondría un salario mínimo de 1.200 euros al finalizar la legislatura. Esto supondría una empresa pública de energía y/o el control tarifario. Esto supondría realizar infraestructuras e implementar políticas efectivas en el mundo rural. Y, evidentemente, no secar el Tajo creando un problema ecológico como está haciendo la ministra Ribera. Todo esto supone mucho dinero y capacidad política.

Yolanda Díez también lo ha dejado claro: “Derogar reforma laboral. Revalorización pensiones IPC por Ley. Derogación factor sostenibilidad. Creación empresa pública energía. Bajar precio de la luz. ¿Están de acuerdo?”. Conocemos que en el Gobierno no quieren derogar los aspectos más lesivos de la reforma laboral del PP sino que prometen un nuevo Estatuto de los Trabajadores para el cual no se cuenta con mayoría suficiente y debería pactarse con, al menos, algún partido de derechas (estatal o regional) que sería la cuña de la clase dominante para rebajar los aspectos más favorables a la clase trabajadora. Y claro olvidarse de la mochila austríaca que la ministra de Economía quiere imponer por mandato de la Troika y la fracción financiera. Algo que no ven con buenos ojos en Moncloa, ni en Ferraz (si es que queda alguien allí) porque su idea es debatir y aprobar un Estatuto de los Trabajadores con el mayor consenso posible y en ese consenso se incluye, al menos, a Ciudadanos.

Habiendo, por tanto, algunas pautas programáticas encima de la mesa ¿por qué no quiere Sánchez abrir ese debate entre ambas formaciones cuando sí ha acordado políticas con otros grupos? Garzón ha sido claro con el presidente en funciones pidiéndole que se deje de cargos e ínsulas baratarias y se siente a negociar el programa de gobierno. Pero nadie en el PSOE habla de ello. Sólo hay que ver a la vicepresidenta Carmen Calvo exigiendo que se decidiesen ya sobre si aceptaban o no los puestos de cagatintas que les habían ofertado. ¿Prefieren vivir en la Moncloa dentro del mercado persa pero sin hablar de las políticas públicas necesarias para el bien común? Sí. Esa es la estrategia del camarlengo de la Moncloa ha impuesto a Sánchez y su equipo de Gobierno. No quiere que se hable de programa porque ahí no lleva ventaja el PSOE. Porque en una negociación programática se ven las costuras de quienes se sientan, se ven las factibilidades, se ven las verdaderas intenciones que existen respecto a gobernar. En una negociación programática no cuentan los escaños, no hay sumatorio que debatir entre propuestas y principios por lo que no hay juego de suma cero (la preferida del camarlengo), todos ganan o pierden y se parte de premisas paritarias, lo que quita esplendor al presidente. Imaginen que hay una propuesta de Podemos que cala entre la ciudadanía y en el PSOE no quieren llevarla a cabo ¿cómo justificar que esa propuesta es mala y beneficiar así a la clase dominante? Ni un especial de seis días de Ferreras le salvaría.

Quiere manos libres el camarlengo monclovita para negociar la investidura y, de no salir adelante, tener capacidad de culpabilizar a Podemos y Ciudadanos. Si se trabaja sobre aspectos programáticos, aunque no entrase en el Gobierno Podemos, y se rechazasen muchas propuestas moradas, la crítica a Iglesias quedaría sin fundamentos. Y si se aceptan aspectos que favorezcan claramente a la clase trabajadora se quedan sin argumentos para criticar el poco sentido de Estado de la derecha naranja. Cualquier aspecto programático, cualquier aspecto de política que vaya más allá de lo mediático-afectivo-espectacular perjudica la estrategia futuro que ha diseñado el camarlengo. Han estado trabajando en la imagen de Iglesias y su equipo como unos simples interesados en los cargos, pero ahora les han cambiado el paso desde la formación morada y eso implica bajar al barro a negociar de tú a tú, cara a cara. Los medios del establishment seguirán insistiendo en los cargos pero en Podemos han pasado a hablar de programa desarticulando la estrategia de la clase dominante. Veremos si aceptan el reto en Moncloa.

Díaz Ayuso usurpa el cargo de presidenta de la Comunidad de Madrid

La diputada de la Asamblea de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ve proclamada como presidenta de la Comunidad tanto como para ir usurpando las prerrogativas de la institución. Como si ya hubiese sido nombrada con el máximo cargo de aquella, Díaz Ayuso no ha dejado la oportunidad de darse un baño de masas en el balcón de la Puerta del Sol junto a los campeones de la Liga ACB de baloncesto cuando no es más que una simple diputada. Saludando al pueblo que esperaba a los campeones la popular ya saboreaba las mieles del poder que aún no tiene. Pero eso no le ha impedido ejercer de jefa.

Tanto da por hecho que ya es la futura presidenta, aunque no deje de ser una diputada de a pie, que hasta se ha hecho una foto con el equipo justo al lado del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Pronto se acerca a los poderosos y los poderosos se acercan a ella. En la imagen (que pueden ver en el titular de la noticia) se observa que ha desplazado al presidente en funciones, Carlos izquierdo, y al presidente de la Asamblea de Madrid, Juan Trinidad, que sí son cargos electos e institucionales confirmados. Ella al lado de Pérez para que se vea quien manda. Evidentemente es Florentino, pero en la cabeza de Díaz Ayuso ya ejerce como jefa del cotarro a la que deben rendir pleitesía hasta el electo presidente de la Asamblea.

Díaz Ayuso saludando cual Evita Perón

No habrán visto en las noticias, ni en imágenes a los demás diputados y diputadas de la Asamblea de Madrid que tienen el mismo derecho que ella a estar en ese fasto. Al menos los y las que se sientan madridistas podrían haber ido. Pero no. La patrimonialización de las instituciones, la usurpación de las funciones porque se piensa que ya es de una el cargo, es la tónica en el PP madrileño. La carencia de ética al no comprender que aunque sea factible que sea nombrada presidenta, al no ostentar cargo alguno de carácter institucional, no debe estar ahí y menos hacerse fotografías como si fuera la presidenta, no sorprende en quien durante la campaña electoral se destacó por su incontinencia verbal. Ahora también es incontinencia por el cargo.

Si sólo hubiese sido la foto con los campeones podría haber excusa, podría decir que era una cosa privada que le hacía ilusión, pero salir al balcón con el consejero de Cultura indica que no, que es una usurpación de funciones. O un intento de tapar de manera populista (en el sentido demagógico) los problemas que la prensa va sacando a la luz como el posible alzamiento de bienes al aceptar la donación de un piso de sus padres para que no fuese embargado por deudas empresariales. O los 400.000 euros que le concedió AvalMadrid a su progenitor cuando ella trabaja en la Comunidad de Madrid. Igual no es tan ególatra y todo se debía a una maniobra de despiste para esa carencia de virtud civil. O las dos cuestiones a la vez porque estando el PP y Díaz Ayuso por medio todo es posible. El día que sea presidenta que se haga fotos hasta con la estatua de ajedrecista de la calle Arenal, pero ayer no era más que una simple diputada usurpando funciones.

La revolución feminista que la derecha quiere extinguir

Ha coincidido en el tiempo esta reflexión que lleva madurando unas semanas con la magnífica noticia de la condena de La Manada a quince años de prisión y la consideración de agresión sexual del delito. La judicatura del Tribunal Supremo ha actuado conforme a derecho ante las peticiones de la Fiscalía y las pruebas aportadas. Sin embargo, la mayor victoria se ha producido en el ámbito social. Las mujeres han luchado y peleado como nunca porque calase en la conciencia de todas las personas la ignominia que se estaba cometiendo. El derecho tiene partes de subjetividad que son a las que se acogen algunos jueces para dictar sentencias que sin ese impulso social podrían llegar a ser más cotidianas. Como ha denunciado Natalio Blanco en el caso de uno de los jueces de la Audiencia de Navarra, según la posición ideológica del individuo se producen unas u otras sentencias. De ahí que la importancia de la presión del colectivo feminista, no contra los jueces, sino para que en la sociedad se impregnen los valores de la igualdad entre mujeres y hombres resulta crucial.

La lucha del colectivo feminista, empero, no es tan sencilla como parece. El feminismo es el único sujeto colectivo actual con capacidad para transformar la sociedad, el sujeto revolucionario de nuestros tiempos ya que la clase trabajadora parece estar abandonada a su suerte. Y esa capacidad revolucionaria de transformación sistémica ha sido bien observada por la derecha (da igual conservadores, tradicionalistas, ultracatólicos o neoliberales) y de ahí que se lancen a atacarla o a disgregarla para asimilarla de muy distintas maneras. El feminismo ha conseguido lo que en tiempos consiguió la clase trabajadora, conformar un sujeto de transformación que pone en peligro el sistema en su totalidad. Las grandes autoras feministas lo tienen claro (como Alicia Miyares), no sólo es una lucha en lo moral, en lo legislativo sino en la profundidad de la base misma del sistema capitalista. En el fondo del feminismo late un anticapitalismo al estar relacionado el sistema con la estructura patriarcal de dominación. Y como la clase dominante reacciona y lucha, nada mejor que utilizar a las diversas fracciones de la derecha para acabar con el feminismo.

La división del trabajo contra el feminismo se divide en diversas estrategias y en diversos frentes. Debilitar al feminismo por todos los frentes posibles. El más impactante, por ser el más frontal, puede ser la tan manida utilización de la “ideología de género” como un factor negativo. Es curioso que los ultracatólicos y conservadores se hagan “marxistas” en este aspecto al considerar la ideología como falsa conciencia o como una cuestión negativa. Se apropian de los mecanismos de análisis de la izquierda para lanzarse contra la propia izquierda, algo que ya denunciaron en su momento Althusser y Therborn. Cualquier propuesta de avance en la causa feminista es respondida con un ataque de la carcunda que clama ante el cielo, nunca mejor escrito, por ese intento de imposición ideológica. ¡Como si el sistema que defienden no fuese ideológico en sí! Y no es algo que, por ejemplo en España, se relacione sólo con Vox, en el PP llevan muchísimos años hablando de ideología de género en sus análisis. El miedo al “hombre nuevo” que acaba por atacar a la “mujer nueva”. Negatividad contra un movimiento colectivo que va ganando fuerza (se ha visto en las últimas manifestaciones feministas a lo largo y ancho del mundo) pero no es la única forma de destrucción del movimiento. Es la más basta y evidente dentro de una lógica que intenta que se acepten posiciones menos burdas, que parecen menos patriarcales pero que lo son en el fondo.

El “feminismo liberal” (o el feminismo de derechas) es una más de las argucias y, tal vez, la más sofisticada de la que dispone la clase dominante para disolver al colectivo feminista. Es un intento de meter una cuña a una lucha de décadas para poner la duda, para quebrar la sororidad, para dejar sin fuerza transformadora al feminismo. El feminismo liberal no es más que la individualización de la mujer en su lucha, esto es, la pretensión de eliminar la comunión existente entre las mujeres como colectivo. Es un no-feminismo en sí que habla de la mujer en términos individuales y de una falsa soberanía de la persona. Es aplicar las recetas liberales del individuo a la mujer para hacerla dudar, para que pierda la sororidad. El feminismo liberal, al contrario que el feminismo, habla de la “libertad” de la mujer para prostituirse o ser una fábrica de bebés para quienes puedan comprarlos. La mujer es soberana para ser puta y vientre de alquiler, negando que no lo es, cuando es conocido que es esclava de la estructura patriarcal y/o económica que le obliga a aquello. Lo curioso es que hay muchas mujeres que se dicen de izquierdas en las que va calando este mensaje producto de la ideología de la clase dominante.

Ana Botín como feminista o las mujeres del PP que son puestas a dedo, elegidas por ellos no hay que olvidarlo (ojo que en los partidos de izquierdas también hay mucho de eso), no es más que otra estrategia de la clase dominante para deslegitimar al movimiento feminista. Haciendo ver que el feminismo sólo es de izquierdas (que lo es en gran parte), presentan a estas mujeres como triunfadoras de la vida cuando no dejan de ser unas epicleras como ha explicado perfectamente Amelia Valcárcel. Mujeres que están guardando el poder a los hombres que realmente son los que dominan. O en tiempos de la política espectáculo meras fantasmagorías que impiden ver la realidad de la posesión del poder. La clase dominante no duda en utilizarlas, como hace la derecha con profusión, para que las mujeres desistan en su empeño de formar un sujeto colectivo y su lucha sea individual y pro-capitalista. No quieren un sujeto colectivo y la mejor forma de destruirlo es mostrar historias de éxito que son paradójicas por el hecho de ser raras. Por eso apoyan la nueva historiografía feminista que trae a la luz a mujeres de la historia que fueron silenciadas, lo que no está mal que se haga (sin llegar al ridículo de cuestionar la filosofía de Hegel por machista, por ejemplo). Pero en esa participación de las mujeres de la clase dominante hay mucho de destrucción del colectivo. Normal que el movimiento feminista dijese a las mujeres de la derecha española que se fuesen a su casa, estaban allí a destruir no a construir.

Y, por último, está la acción comunicativa del establishment que es tan importante como las otras dos tácticas. Para esta táctica, además, tienen la colaboración gratuita de todos esos individuos o activistas postmodernos que se dicen de izquierdas pero que, al final, no son más que los sostenedores del propio sistema. El mundo queer que intenta penetrar en el fondo del feminismo poniendo en cuestión la propia significación histórica de la mujer hace mucho en favor de la clase dominante. Ese negar la identidad como mujer oprimida para repensarla desde las aportaciones individuales, que no dejan de estar marcadas por la ideología dominante, o las especulaciones de la primera persona que hace gracia, muy típico de la postmodernidad, es potenciado por el propio sistema para dañar la fuerza colectiva. Las postmodernas que apoyan la prostitución o los vientres de alquiler por ser una forma de autoidentificación o autoexpresión o autoleches, pero que están bien relacionadas con el lobby gay (al que se califica de gaycapitalismo), no dejan de ser esa otra cuña. El colectivo feminista no hace de la identidad en sí, aunque todo pueden ser identidades, su caballo de lucha sino que es una parte de la lucha contra unas estructuras de dominación. No es el puritanismo postmoderno de los ofendiditos, ni los cambios del lenguaje estrambóticos, sino una lucha contra la dominación que es doble, de género y de clase. Es normal ver en los medios de comunicación todas las cosas estrambóticas de este movimiento, más las performances (por aquello de la acción performativa que diría Butler) sin sentido y que acaban haciendo más daño al colectivo que un favor (tipo Rita Maestre enseñando sujetador en un recinto religioso, la procesión del coño y demás chuscadas).

La clase dominante sabe que el feminismo ha constituido el nuevo sujeto revolucionario y por ello ha respondido desde todos los rincones que le permite su dominio de los aparatos ideológicos. Desde lo conservador se intenta impedir que muchas mujeres pierdan ese pensamiento tradicional de sumisión al hombre. Desde lo liberal intentan destruir lo colectivo introduciendo el elemento individualista y así impedir la sororidad. Y desde la izquierda, además de influir en lo individualista identitario y estrambótico, se ponen los mimbres para deslegitimar el feminismo. Se han conseguido muchas cosas con la lucha tal y como se ha venido desarrollando desde hace décadas pero ya ha llegado el momento feminista de dar un paso más en las sociedades occidentales, el que produzca la verdadera transformación y por eso tienen miedo en la clase dominante. Si a la sororidad se pudiese añadir la solidaridad de clase el acontecimiento revolucionario/transformador estaría muy cerca. Por eso se impide que las mujeres añadan a su conciencia de mujer la conciencia de clase. Por eso se lanza muchas veces al trabajador hombre contra la mujer. La lucha de clases de siempre a la que han añadido la lucha contra el feminismo, porque saben que la revolución será feminista o no será.

La Junta tiene Almería con apagones de luz continuos

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El pasado 16 de mayo el Gobierno de la Junta de Andalucía se comprometía en el Pleno del Parlamento, y ante una pregunta del diputado por Almería Diego Crespo, a crear una mesa contra el fraude eléctrico para buscar soluciones al problema de los cortes de luz, y, además, a abrir la posibilidad de sancionar a ENDESA;  sin embargo, a fecha de hoy, las actuaciones brillan por su ausencia. «Las palabras de este Gobierno son menos que papel mojado. No han actuado y dilatan cualquier reunión para rendir cuentas sobre el compromiso adquirido» ha manifestado Diego Crespo.

También ha denunciado que «el pasado mes de abril solicité una reunión con carácter urgente a la Delegada provincial de Fomento en Almería y a día de hoy la única respuesta que he recibido es un le tenemos en la agenda; esto demuestra el interés que tiene la administración andaluza en abordar el grave problema que afecta a varios barrios de Almería capital y su provincia, ninguno».

Desde Adelante Andalucía continuarán exigiendo a la Consejería que cumpla sus compromisos. «La situación es insostenible para las vecinas y vecinos de los barrios de Almería. Hay un compromiso expreso de la Consejero recogido en Pleno y lo único que hace falta es que se ponga a trabajar un poquito por las vecinas y vecinos de Almería», finalizó Crespo.

El Popular mejoró sus métricas en el sector Pymes en el primer trimestre de 2017

Una de las razones por las que se mide la buena salud de una entidad financiera o su músculo a la hora de hacer frente a las crisis es su capacidad para generar negocio. El Popular, tras las primeras medidas implementadas del plan de negocio aprobado en el mes de mayo de 2016, era un banco con capacidad para haber continuado su actividad sin tener que llegar a la resolución.

Esto se demostró en los test de estrés del año 2016, en los que se encontraba al mismo nivel de resistencia que Bankia o que Banco Sabadell. Por esta razón, por la capacidad de la entidad y por las perspectivas de futuro, los datos del primer trimestre de 2017 el Popular estaba generando negocio.

Uno de los datos que lo demuestran es el crecimiento de las métricas en el sector Pymes, un ámbito en el que el Popular ya era líder absoluto frente a sus competidores. En concreto, la sexta entidad financiera de España tenía una cuota de mercado del 17,7% con una estructura de personal especializado de más de 2.400 personas.

Según se puede comprobar en datos internos del Banco Popular, en el primer trimestre hubo un importante incremento en la generación de negocio, con un volumen económico de 2.950 millones de euros. Por otro lado, se incrementó en un 8% la actividad en créditos sin colateral y en operaciones de leasing y un 5% en el sector de autónomos. Además, se mantuvo el volumen de créditos rentables a Pymes en el entorno de los 34.000 millones de euros respecto al cuarto trimestre de 2016. ¿Una entidad que sería resuelta apenas dos meses después generaría estos volúmenes de negocio? Evidentemente, no.

Hay que tener en cuenta que estos datos corresponden al 31 de marzo de 2017. Tres días después, Emilio Saracho notificó a través de un Hecho Relevante a la CNMV una reexpresión de cuentas que, tal y como vimos en artículos anteriores, tuvo un impacto mínimo en la entidad pero que fue magnificado por el mercado y generó el pánico entre los clientes.

Diez días después de que se cerraran los datos arriba indicados, Saracho pronunció su discurso en la Junta General de Accionistas que provocó otra importante bajada de la acción y una fuerte salida de depósitos.

Los peritos del Banco de España han calificado estos dos momentos como el inicio de la crisis de liquidez que, finalmente, fue la causa única por la que se resolvió a la sexta entidad financiera, un banco sistémico, se vendió por un euro al Banco Santander y se arruinó a más de 305.000 familias.

En dos meses se resolvió un banco solvente que en el primer trimestre estaba generando datos positivos y, de haberse implementado la totalidad del plan de negocio, habría estado totalmente saneado al quitarse del balance las provisiones generadas por la cartera inmobiliaria. Como afirmaron los peritos del Banco de España, el abandono del proyecto Sunrise fue inexplicable. Sin embargo, se abandonó porque los supervisores se lo permitieron hacer a Saracho.