jueves, 30 abril, 2026

El Popular mejoró sus métricas en el sector Pymes en el primer trimestre de 2017

Una de las razones por las que se mide la buena salud de una entidad financiera o su músculo a la hora de hacer frente a las crisis es su capacidad para generar negocio. El Popular, tras las primeras medidas implementadas del plan de negocio aprobado en el mes de mayo de 2016, era un banco con capacidad para haber continuado su actividad sin tener que llegar a la resolución.

Esto se demostró en los test de estrés del año 2016, en los que se encontraba al mismo nivel de resistencia que Bankia o que Banco Sabadell. Por esta razón, por la capacidad de la entidad y por las perspectivas de futuro, los datos del primer trimestre de 2017 el Popular estaba generando negocio.

Uno de los datos que lo demuestran es el crecimiento de las métricas en el sector Pymes, un ámbito en el que el Popular ya era líder absoluto frente a sus competidores. En concreto, la sexta entidad financiera de España tenía una cuota de mercado del 17,7% con una estructura de personal especializado de más de 2.400 personas.

Según se puede comprobar en datos internos del Banco Popular, en el primer trimestre hubo un importante incremento en la generación de negocio, con un volumen económico de 2.950 millones de euros. Por otro lado, se incrementó en un 8% la actividad en créditos sin colateral y en operaciones de leasing y un 5% en el sector de autónomos. Además, se mantuvo el volumen de créditos rentables a Pymes en el entorno de los 34.000 millones de euros respecto al cuarto trimestre de 2016. ¿Una entidad que sería resuelta apenas dos meses después generaría estos volúmenes de negocio? Evidentemente, no.

Hay que tener en cuenta que estos datos corresponden al 31 de marzo de 2017. Tres días después, Emilio Saracho notificó a través de un Hecho Relevante a la CNMV una reexpresión de cuentas que, tal y como vimos en artículos anteriores, tuvo un impacto mínimo en la entidad pero que fue magnificado por el mercado y generó el pánico entre los clientes.

Diez días después de que se cerraran los datos arriba indicados, Saracho pronunció su discurso en la Junta General de Accionistas que provocó otra importante bajada de la acción y una fuerte salida de depósitos.

Los peritos del Banco de España han calificado estos dos momentos como el inicio de la crisis de liquidez que, finalmente, fue la causa única por la que se resolvió a la sexta entidad financiera, un banco sistémico, se vendió por un euro al Banco Santander y se arruinó a más de 305.000 familias.

En dos meses se resolvió un banco solvente que en el primer trimestre estaba generando datos positivos y, de haberse implementado la totalidad del plan de negocio, habría estado totalmente saneado al quitarse del balance las provisiones generadas por la cartera inmobiliaria. Como afirmaron los peritos del Banco de España, el abandono del proyecto Sunrise fue inexplicable. Sin embargo, se abandonó porque los supervisores se lo permitieron hacer a Saracho.

Una decisión judicial llevará a Mañueco a la Presidencia de Castilla y León

Tal y como informó Diario16, una denuncia anónima acusó a Alfonso Fernández Mañueco y a parte de su cúpula de la comisión de un presunto delito de financiación ilegal durante el proceso de primarias del Partido Popular en el que el ex alcalde de Salamanca se hizo con la victoria y la presidencia del PP de Castilla y León.

Los hechos, según la denuncia, se produjeron por el supuesto pago de las cuotas pendientes de cobro de 5000 militantes que, al no estar al corriente de pago, no podían votar en las primarias. Los pagos, siempre según lo indicado en la denuncia anónima, se realizaron a través de cajeros automáticos.

Tras realizar una serie de actuaciones y de tomar declaración a algunos testigos, y a otros citarlos para luego no permitir que declararan, se decidió en un auto el sobreseimiento libre de la causa, algo que indicaba que el juez no veía ningún tipo de indicio de haberse perpetrado los presuntos delitos de financiación ilegal de los que se acusaba al PP de Castilla y León y a su líder Alfonso Fernández Mañueco. Además, el sobreseimiento libre dificultaba la interposición de recursos.

Sin embargo, una de las acusaciones particulares, la encabezada por Equo, ha presentado un recurso en el que advierte claramente al juez decano de Salamanca de que ha tardado menos en investigar los hechos presuntamente delictivos denunciados que en entregar a las acusaciones las pruebas testificales realizadas durante los pocos días en que se instruyó la causa.

En concreto, el recurso se refiere a que pasaron 6 días desde el archivo sin que las acusaciones particulares conocieran el contenido de los testimonios recogidos por el juez decano a los testigos que declararon y que, según el magistrado, fueron suficientes para determinar que no había indicios de la comisión de delitos, lo que llevó al sobreseimiento libre.

Hay que recordar, además, que el juez recogió el testimonio de tres cargos electos del Partido Popular de Salamanca que reconocieron haber pagado 500 euros para colaborar en el pago de las cuotas de los militantes que no estaban al corriente y que, por tanto, no hubieran podido votar en las primarias que terminaron con la victoria de Fernández Mañueco. ¿Por qué el juez decano de Salamanca archivó la causa en tan pocos días y no inició una investigación de los hechos denunciados? ¿A quién favorecía la decisión de sobreseer las diligencias? En este caso, el sobreseimiento favorecía los intereses de Mañueco a la hora de cerrar su pacto de gobierno con Ciudadanos pero, por otro lado, perjudicó al propio sistema democrático que la Justicia está obligada a defender por encima de los intereses políticos de cada cual.

Esta decisión judicial tiene su importancia desde un punto de vista político, puesto que, según fuentes conocedoras del caso, da la sensación de que se ha retrasado esa entrega de las pruebas testificales para ganar tiempo y que Fernández Mañueco pudiera ser investido como presidente de Castilla y León tras su acuerdo con Ciudadanos y, sobre todo, tras su debacle electoral.

Si esto fuera así, nos hallaríamos ante un atentado claro al Estado de Derecho y al propio sistema democrático puesto que esta decisión judicial podría tener consecuencias políticas y, por consiguiente, para el pueblo de Castilla y León.

El poder judicial no puede, en ningún caso, ponerse al servicio de los intereses del ejecutivo o formar parte, de manera indirecta, de la ruta de toma de decisiones de los diferentes partidos a la hora de llegar a pactos. ¿Habría aceptado Ciudadanos un pacto con el PP de Mañueco si no se hubieran archivado las diligencias que, en principio, el juez admitió a trámite? Posiblemente el líder del partido naranja en Castilla y León, partidario de la regeneración democrática para los castellanos y los leoneses, hubiera optado por cerrar su acuerdo de gobierno con Luis Tudanca en vez de con Mañueco.

¿Ha condicionado la Justicia al resto de poderes de la democracia con el sobreseimiento y el retraso en la entrega a las acusaciones particulares de las pruebas testificales? Según el recurso presentado por Equo, «Mañueco tendrá que estar eternamente agradecido a que en este caso se rompa la máxima tan manida de que los tiempos judiciales nada tienen que ver con los tiempos políticos». Es decir, que, con toda la carga de ironía posible, el partido ecologista reconoce que Mañueco podrá ser investido presidente gracias a «los tiempos judiciales» que, en este caso, han favorecido claramente al ex alcalde de Salamanca.

A esto se añade, además, cómo Francisco Igea, el líder de Ciudadanos en Castilla y León, afirmó con rotundidad que «ningún imputado estará en el Gobierno de Castilla y León» tras conocer la denuncia anónima interpuesta en los juzgados se Salamanca por la presunta financiación ilegal del PP durante el proceso de primarias que dio la presidencia del partido conservador a Fernández Mañueco.

El poder judicial no puede ser el que decida quién va a gobernar o no porque estaría asumiendo algo que corresponde en exclusiva a la ciudadanía y a los partidos políticos en sus políticas de pactos. Un hecho así va en contra de la propia esencia de la democracia puesto que, en primer lugar, el pueblo castellano-leonés decidió con sus votos que Fernández Mañueco no fuera el presidente de la Comunidad Autónoma y, en segundo término, la sola sospecha de que se han retrasado actuaciones que van en contra de los derechos procesales de la acusación particular ya deslegitima presuntamente la independencia que se presume a los órganos judiciales. El retraso en la entrega de las pruebas testificales, ¿podría presuntamente favorecer a los intereses de un determinado partido o de un determinado candidato que lleva años salvándose de las imputaciones que se le han hecho en Castilla y León?

Vox fulmina a los concejales «rebeldes» de El Ejido

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En el día de ayer, Diario16 publicó en exclusiva que los concejales de Vox de El Ejido (Almería) decidieron ignorar  las órdenes del partido y apoyar para diputado provincial a su cabeza de lista en vez de al presentado por la Vicesecretaría Nacional de la formación de ultraderecha.

Abascal y la ejecutiva no han temblado a la hora de tomar la decisión de expulsar del partido a los concejales de la localidad almeriense «por anteponer su ambición personal al interés de sus votantes», según se indica en un comunicado hecho público por Vox en el día de hoy.

Según ese documento al que ha tenido acceso Diario16, el partido de Santiago Abascal «ha iniciado los trámites de expulsión del partido de Juan José Bonilla López y Rosa María Martín Escobar, concejales elegidos en el municipio almeriense de El Ejido tras haberse hecho con el acta de diputado provincial por el Partido Judicial de Berja (Almería) contra la decisión de la dirección nacional del partido».

En referencia a Juan José Bonilla, el cabeza de lista de Vox en El Ejido, el partido indica que tras «saber que la decisión del partido no era que el ocupase el puesto en la diputación, decidió anteponer su interés personal, secundado por Rosa María Martín como suplente, en lugar de permitir que una zona más deprimida como Adra tuviera representación».

Por otro lado, Bonilla se negó a aceptar las decisiones de Vox, algo que la formación de Santiago Abascal no tolera y por ello no han tardado en reaccionar con un expediente de expulsión fulminante dado que, según indica el comunicado, «Desde Vox no se va a tolerar que ninguno de sus cargos electos use este partido como plataforma para satisfacer sus intereses personales. Un extremo del que ya se le había advertido durante la campaña de las pasadas elecciones municipales desde el equipo de Organización del partido ante actitudes poco claras de Bonilla».

Sin embargo, fuentes cercanas al partido de Abascal advierten del peligro que supondrá la decisión adoptada puesto que si los expulsados se pasan al grupo mixto del Ayuntamiento de El Ejido «se abre la puerta a que otros hagan lo mismo, se pasen al PP y Francisco Góngora tendrá mayoría absoluta».

Las mismas fuentes también observan que esta situación se ha podido generar por el control que los partidos quieren hacer de sus territoriales desde Madrid, puesto que los que sufren las consecuencias de estas decisiones las padecerán los que conocen verdaderamente las singularidades de cada territorio, en este caso, de Almería.

 

Rivera confirma que sí ha pactado con la ultraderecha

El día de ayer será recordado por Albert Rivera por muchos años. Se produjo la auténtica demostración de que no dice la verdad y de que comienza a reconocer que sí ha pactado con la ultraderecha de Vox. Un todo en uno que no hace más que dar aliento al establishment para que le acaben sustituyendo (algunos desean que por Garicano, otros por Arrimadas), algo que venimos contando desde hace meses en este medio. El narcisismo y la egolatría del dirigente de Ciudadanos ya ha hecho comenzar a correr libremente los rumores de recambio en los mentideros madrileños y el interfecto parece no haberse dado cuenta a tenor de sus declaraciones.

Comenzó la mañana afirmando que el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, le había felicitado por sus pactos con la ultraderecha y el PP, en clara contraofensiva a las palabras de Manuel Valls que le acusó el día anterior de ensuciarse hasta el alma por ese acercamiento. Aprovechando que estuvo en Bruselas para reunirse con los dirigentes de Renew Europe (el grupo liberal en la eurocámara) le dio por «fardar» delante de los medios de comunicación pensando que, tal vez, en el Elysée no se iban a enterar. Bien porque sabe que sus palabras interesan poco o nada, bien porque al decirlas en español no lo iban a entender. No ha recordado que Valls puede llamarle directamente, por ejemplo, o que los equipos de información del presidente francés funcionan y se lo pueden haber dicho. De una forma u otra, la reprimenda le ha llegado en forma de comunicado, el cual no han tardado de distribuir todos los medios de comunicación de ambos países.

Macron ha dejado claro que Rivera miente más que habla y se da una importancia de la que carece completamente. Si ya en España están todos los medios de comunicación de derecha a centro-izquierda en su contra, por mandato supremo de la clase dominante, se añaden los dignatarios de países vecinos y con un peso en la Unión Europea que jamás (nunca ha tomado tanta fuerza de significación este adverbio) tendrá él. Incluso ha llegado a hacer un poco de cuñadismo al decir que Luis Garicano iba a “liderar la economía desde la principal vicepresidencia del grupo liberal”. Como si el docto Garicano fuese a tener la economía en sus manos y se la fuese a quitar a la Troika y la Banco Central Europeo.

 

No sólo le han reprochado sus mentiras desde el Elysée sino que, en una muestra de su torpeza analític,a ha reconocido en declaraciones a la prensa (como se puede ver en el vídeo adjunto) que sí negocia con la ultraderecha de Vox. Le ha preguntado la periodista sobre si le han dicho el porqué de los no-pactos de los liberales en la Unión Europea con los partidos de ultraderecha como ha hecho él en España. A eso ha contestado “Eso pregúnteselo a ellos”. Exacto ellos no lo hacen y Rivera sí, como ha reconocido al darlo por hecho. No ha dicho “nosotros tampoco lo hacemos”, sino que el subconsciente ha hecho su aparición, ha tomado la realidad y la verdad, y le ha hecho reconocer que si ellos no lo hacen es su problema ya que yo sí lo hago. Ayer publicábamos que Garicano blanqueaba, tragando sapos y culebras a Rivera en Renew Europe, ya nada de eso vale porque su propio jefe de filas reconoce implícitamente con su respuesta que lo hacen.

Alcaldesa socialista se sube 12.000 euros el salario por “dignidad”

La primera medida, para la que se ha convocado un pleno extraordinario y que parece revestía gran urgencia en el municipio de Móstoles, ha sido aumentar el salario de la alcaldesa, el primer teniente de alcalde, los concejales con delegación y los portavoces de los grupos municipales. En el caso de la alcaldesa su soldada pasa de 70.236,59 euros al año a 82.000 euros. Un 16,75% de aumento de una legislatura a la otra para la misma persona que ostentaba el bastón de mando. En el caso del teniente de alcalde y los portavoces de los grupos parlamentarios el salario pasa de 66.724 euros a 73.800 euros. Los concejales con delegación (que son 11) pasan de 63.212 euros a 69.700 euros. Subidas aprobadas por los grupos de PSOE, PP, Ciudadanos y Más Madrid-Ganar Móstoles, con los votos en contra de Vox y Podemos tal y como han informado medios locales.

Una subida que no tiene explicación al ver las cuantías, pues la alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse del PSOE pasa a ganar casi 5.000 euros limpios al mes si lo contabilizamos en doce pagas. Según Noticias para municipios la excusa para tal aumento de sueldo, que en el caso de la alcaldesa es de 12.000 euros lo que podría ser el salario de muchos y muchas de sus vecinas, ha sido para que “los portavoces, alcaldesa y concejales puedan realizar su trabajo con dignidad”. Una vez más la clase política dando lecciones de estética porque la ética parece ser que se olvidó por el camino. Resulta que ganar cerca de 4.000 euros al mes (salario anterior en doce pagas) impide a la señora Posse desempeñarse dignamente en el puesto de la alcaldía. Lo mismo aplicable a los portavoces de PP, Ciudadanos o Más Madrid que han apoyado esa “nueva dignidad salarial” en Móstoles.

Móstoles es una ciudad de clase trabajadora en su gran mayoría, una de esas ciudades dormitorio que se construyeron a principios de los años setenta, donde parece que la ciudadanía tiene trabajos en los que se desempeñan de forma indigna. Ganar 1.000 euros es indigno sí pero son los políticos que se ponen salarios indignos los que deberían ser consecuentes y no subirse los mismos, ya que no eran malos, antes de procurar que la ciudadanía, que no los súbditos, aumente y mejores sus condiciones vitales. La dignidad no va en el salario habría que recordarle a la señora Posse sino en las acciones y el trabajo desarrollado. Pero si la primera medida es subirse el salario ya está indicando que carece de esa dignidad que reclama. ¿Con 2.500 euros al mes no se desempeñarían con dignidad? Tampoco es que los concejales hayan dejado grandes trabajos para ser concejales o alcaldesa para poder entender eso de la dignidad y el buen sueldo.

Pueden pensar que con lo de los salarios de los políticos se hace mucha demagogia pero hay que tener en cuenta que son ellos y ellas mismas quienes se los establecen sin seguir parámetros racionales, sino sólo por voliciones y sensaciones estéticas. ¿Cuántos gastos puede tener alguien que es representante público en el mismo municipio en el que vive? Pocos o casi ninguno. Por lo que es normal que la desafección con la clase política esté presente en todos sitios. Mientras las personas están pasándolo mal y con estrecheces, no encuentran alquileres decentes, no llegan en muchos casos a final de mes, trabajan más horas de las recomendables y ve como sus representantes les trata como súbditos. Sí como súbditos y no ciudadanos ya que, más siendo de un partido que se dice de izquierdas el de la alcaldesa, hacen y deshacen a su antojo en lo relativo a sueldos, gastos y fastos. Les gusta más la pompa y la circunstancia que a un británico. Decir que se suben el salario para trabajar con mayor dignidad es un insulto a la ciudadanía.

IU pedirá la investigación judicial de Díaz Ayuso por prevaricación

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Izquierda Unida Madrid ha ampliado la denuncia presentada hace un año por posibles delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos por los contratos menores de la Comunidad de Madrid. En un periodo donde precisamente la candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, era la viceconsejera de Presidencia y Justicia, y por lo tanto, presuntamente conocedora de las contrataciones.

“Un año después constatamos que la investigación desgraciadamente no ha avanzado y que, sin embargo, se han producido hechos significativos que obligan a Izquierda Unida a ampliar la denuncia presentada” ha señalado Carlos Sánchez Mato, responsable del Área Económica de IU Madrid tras la prestación de la ampliación de la denuncia, realizada el 17 de junio.

Y es que tras conocer un informe aprobado por el Consejo de la Cámara de Cuentas el pasado 29 de mayo, en el que se fiscalizaban una muestra de 993 contratos menores de 2017 de los 569.903 remitidos por la Comunidad de Madrid. En dicho documento se concluye que en «numerosas ocasiones» los contratos menores se repiten año tras año, algo prohibido por ley porque estos contratos duran un máximo de un año y no son prorrogables.

Esta presunta irregularidad se ha producido en contrataciones en los Hospitales de La Cruz Roja, El Escorial, Fuenlabrada, Fuenfría, doctor Lafora, Getafe, Móstoles, 12 de Octubre, Gregorio Marañón, Niño Jesús, Princesa o La Paz.

«La contratación menor de los hospitales pertenecientes al Servicio Madrileño de Salud se realiza de forma generalizada, llegando a convertir en práctica habitual lo que es una excepción de la contratación pública», señala el informe, que añade que los suministros de material médico «a un único proveedor son muy superiores al límite establecido en el artículo 138» de la Ley de Contratos del Sector Público.

En un día, detalla la Cámara de Cuentas, se adjudicaron varios contratos a la misma empresa todos ellos por importe de 17.999,99 euros, justo en el límite de 18.000 euros, la cantidad máxima por la que se pueden suscribir contratos menores para servicios.

El fraccionamiento de contratos se extiende a la Consejería de Educación -donde se están fraccionando los contratos de limpieza de los institutos-, Juventud y Deporte y Políticas Sociales y Familia o el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

“Es evidente que las irregularidades flagrantes que puso de manifiesto Izquierda Unida han sido detectadas también por la Cámara de Cuentas” ha concluido Sánchez Mato.

Señores Sánchez e Iglesias ¿por qué no hablan de programa ya?

Es curioso cómo la derecha española lo primero que suele hacer antes de gobernar, juntos o revueltos, es sentarse a negociar el programa de gobierno del nivel institucional que sea. En la mayoría de los casos es puro paripé. Saben que van a gobernar juntos y detrás de todo están los cargos y las prebendas derivadas de ellos. Pero al menos hacen el teatro de comenzar las negociaciones por la parte mollar, el programa. Julio Anguita será recordado, entre otras cosas, por aquello de “programa, programa, programa” en momentos donde se hablaba de posibles pactos de la izquierda. Lo que significa construir la casa por el soporte lógico para luego hablar de tal o cual ministerio, canonjía o ente de gobierno.

Resulta que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, a diferencia de lo que sería lógico, están enredados estos días en dar significado a un significante vacío como “gobierno de cooperación”. Podría dar la sensación de que se está ante personajes que sólo parecen mirar por sus intereses personales y no por el bien común. Esta es la sensación y todo porque los máximos responsables no han decidido, aunque sea tipo paripé de la derecha, sentar a sus grupos de negociación para aparentar que se trabajan en otros aspectos. Y lo peor de todo es que desde un lado y otro se lanzan amenazas de nuevas elecciones. ¿De verdad piensan que los votantes de izquierdas no les penalizarían a ambos?

Lo lógico hubiese sido organizar unas mesas de negociación sobre distintas materias donde ambos partidos expusiesen sus deseos, aspiraciones y mediante un debate tranquilo alcanzar varios acuerdos. Cediendo unos y otros. Esto es lo lógico. ¿Provocaría más revuelo mediático porque se filtrarían algunos aspectos de los acuerdos? Posiblemente pero eso también tiene un componente de debate para que la ciudadanía exprese sus preferencias, sus miedos y valore la capacidad de cada cual en lograr acuerdos programáticos por el bien común. Un verdadero programa de Gobierno del que ya se verían las personas a implementarlo. Se verían los equipos de personas que, igual, podrían ocupar los distintos cargos que ahora se están negociando sin tener una base.

Si los programas fuesen iguales y similares, como pasa en la derecha, se podría entender de mejor manera que se dedicasen a lo más infecto de la política, la pelea por la poltrona, pero al haber diferencias sustanciales en numerosas materias programáticas, lo mejor es sentarse y construir el programa de Gobierno. Un programa que luego se debatiría con otros grupos con comisiones paritarias. Dar sentido de unidad al acuerdo por mucho que gritasen, pataleasen y se escandalizasen en la caverna mediática. Ese no es el problema. El problema realmente es que después de dos meses de celebradas las elecciones ningún votante de izquierdas sabe qué sustenta la pelea de cargos. Una pelea que, además, no les interesa a ninguno porque les hace quedar como aquellos políticos del turnismo que tanto critican unos y otras. También la negociación es una fórmula de reforzar la democracia en general y más cuando quienes deberían estar negociando son partidos que se dicen de izquierdas y más democráticos que ningún otro.

Ahora bien todo esto depende de que esas élites partidistas entiendan, por fin, que esto no es un juego, que por mucho que se elija a los mejores ministros del mundo, sin programa están al albur de los deseos del establishment. Igual no quieren atarse las manos para, cada cual, justificarse ante sus militantes o votantes. Igual lo que no se quiere desde alguna de las partes es que se vean sus flaquezas. Igual es que están todos pensando más en nuevas elecciones. El caso es que con 123 diputados no se puede gobernar porque, por mucho que digan desde el PSOE que han conseguido muchas cosas (migajas) con 84 así que con 123 será increíble, el ciclo electoral ha cambiado. Cuando ocupó la presidencia del Gobierno Sánchez se sabía que iba a ser por poco tiempo (él mismo lo prometió en la tribuna del hemiciclo), había un fecha prefijada casi. Ahora el ciclo electoral es a cuatro años porque ni la economía, ni lo que ocurre en el mundo, ni la ciudadanía española está para sobresaltos y crisis constantes.

Tiene razón José Luis Ábalos en que Podemos tampoco puede pedir todo lo que desee porque no llegan a la mayoría absoluta, pero no hay que olvidar que con 165 diputados a piñón fijo, conseguir 10 más para aprobar presupuestos, leyes y demás es mucho más sencillo que con 123. Hay lógica en la petición de Iglesias y también en la renuencia de Sánchez, pero eso acaba dando igual porque no hay programa de Gobierno. Quieren desde el PSOE un “gobierno a la portuguesa” y qué hacen que no están negociando como en el país vecino las cuestiones básicas del programa de gobierno. Iglesias siempre dice que lo primero las personas y qué hace que no está sentado para forjar esas políticas públicas que cambien la vida de aquellas. Ambos están haciendo lo contrario de lo que dicen al final y queda la sensación de pelea por cargos, pelea por cuotas de poder, pelea por cosas de partidos. ¿Para qué? Esto nos lo van a tener que explicar muy, pero que muy bien en breve.

 

Garicano blanquea a Ciudadanos en la UE

Luis Garicano ha sido elegido por sus colegas liberales de la Unión Europea vicepresidente de Renew Europe (el conglomerado de partidos liberales de la eurocámara). Algo que, como es comprensible, le ha hecho mucha ilusión por ser él un liberal “de verdad”. Alguien comprometido con el proyecto de construcción europeo, desde el lado del establishment eso sí, y con la democracia liberal representativa. Alguien con un buen bagaje profesional e intelectual. Lo malo es que tiene como jefe de filas a Albert Rivera, quien ha decidido tomar el camino bonapartista y creerse que está por encima de los principios liberales, de quienes le pusieron en la cumbre y del resto de los mortales. Un jefe de filas al que están colocando en la rampa de salida pero que ha pasado de populismo del sistema (el que lucha contra las perturbaciones existentes en el mismo) al populismo nacionalista sin más. Hoy no está mucho más lejos de Trump que de quienes han elegido a Garicano.

Así, el docto Garicano, tragando saliva, quina y pasando por encima de sus principios y valores, está blanqueando a Ciudadanos en la Unión Europea día tras día. Porque sus colegas del grupo Renovar Europa le preguntar por esos contactos con Vox. Ellas y ellos se apartan de ese tipo de grupos políticos que desde la demagogia, el populismo y utilizando la ansiedad ante los cambios globales gana votos por toda Europa., pero en Ciudadanos se juntan, pactan y compadrean. Por mucho que Garicano afirme que “jamás han pactado con Vox, ni pactarán” todo el mundo conoce a la perfección que sí lo han hecho y seguirán haciéndolo mientras vetan a los socialdemócratas. Curioso que quien defiende la eficacia del Estado para garantizar un mínimo de igualdad y asegurar la democracia acabe blanqueando ante personas, mucho más inteligentes que sus propios compañeros de partido,  esos pactos con quienes quieren acabar con sus propios ideales.

No son ideales inventados en una noche de verano con un gin-tonic en la mano, no. Son valores que ha expresado perfectamente en un libro que el propio Rivera tildó de manual del buen liberal en su presentación. En El contrataque liberal  de la Editorial Península (el error en el título no es fallo de escritura, la RAE habla de contraataque), cuyo subtítulo es “Entre el vértigo tecnológico y el caos populista”, Garicano ataca con fiereza, intentando descubrir los motivos inherentes a la aparición de los populistas, a esos mismos grupos que ahora blanquea para su jefe de partido. “Estamos presenciando el regreso del nacionalismo populista. Un nacionalismo excluyente, que se fabrica mediante la creación de un enemigo al que se culpa de todos los males” (p. 27). ¿No es Vox eso mismo que ha definido el dirigente de Ciudadanos? Entonces, si es un peligro tan grande ¿por qué se pacta y no se hace un cordón sanitario como en Europa? Porque les puede más el odio a Sánchez de su dirigente máximo. Porque se creen que van a acabar con el PP de esta forma. O porque Rivera no da para más.

No es lo único que escribe Garicano que resulta incomprensible viendo su actitud. En el momento en que deja el análisis economicista y pasa al político afirma: “El problema para las democracias sucede cuando se produce la alianza de los demagogos, nacionalistas y populistas con miembros del establishment del sistema democrático” (p. 161). No se puede negar que tiene razón, que es cierto que cuando los partidos del sistema acaban pactando, por activa o por pasiva, con los populistas de extrema derecha la democracia está en peligro. Por eso los partidos liberales establecen un cordón sanitario, como ha hecho Manuel Valls en Barcelona, a este tipo de partidos. Buscan el mal menor. Estar entregados a los disparates de Vox, como pasa en Andalucía, ¿no daña la democracia? Ciudadanos está en ciertos gobiernos junto a estas personas que les imponen ciertas políticas contrarias a los principios que dicen defender. En algunos casos lo hacen porque en Ciudadanos han llegado unos cuantos fascistillas camuflados, pero en general no se entiende ese juntarse y compadrear. Y en esta línea Garicano acaba por dar una clave que debería enviar por mensaje a Rivera cada 10 minutos: “la existencia de una oposición desleal, o semidesleal, es clave para la caída de los regímenes democráticos” (p. 160).

Si no quiere seguir haciendo el ridículo, puesto que es de los pocos que internamente cara a cara con Rivera expresan la crítica de forma contundente, debería exponer lo mismo que dice en la dirección del partido y en sus ensayos abiertamente. Como escribe cuando habla del “buen patriotismo” en el libro mencionado, si sigue los postulados de Martha Nussbaum de llenarlo de valores positivos, tolerancia con la diversidad y que sea autocrítico se dará cuenta de que Ciudadanos ha tomado el camino erróneo, como le recuerdan sus colegas europeos. Es más, debería hacerse caso a sí mismo y tomar en cuenta que el patriotismo de partido, añadimos, “no debe estar basado en aceptar ciegamente las acciones del grupo o de los líderes” (p. 173). Si hace caso a Rivera y le blanquea en Europa, al final no cumple la máxima kantiana de aplicarse a él mismo lo que desea que hagan los demás. Igual que no le gusta el populismo morado, es incomprensible que le guste el verde. Aquí el establishment ha estado ocultando el cuñadismo de Ciudadanos, pero en Europa no se hace y se ven las carencias intelectual y personales. Por eso cabría preguntarle ¿le merece la pena arrastrar así su bien ganada reputación señor Garicano?

La jugada para que haya un Gobierno Sánchez-Cs

Detrás de la hojarasca que están moviendo estos días los medios de propaganda del establishment sobre la coalición local más estrambótica, que lo único que pretende es tener entretenidas a las masas con el espectáculo y que no se vea lo que hay detrás, se está cociendo en los mentiros de la clase dominante una estrategia de altos vuelos. Se hacen proyecciones, habituados como están a hacerlas en sus empresas, de los posibles aconteceres políticos estatales. Porque así, sin que nadie se haya dado cuenta, llevamos casi dos meses sin que siquiera se haya planteado algo parecido a un acuerdo pre-gubernamental. Con excusas y amagos de negociación quienes han sido elegidos para representar la soberanía general están a otras cuestiones menos importantes que ganarse el sueldo trabajando en lo que deben. Y esto comienza a molestar en el establishment y a la Troika.

Que José Luis Ábalos diga que van a convocar en breve el pleno de investidura, cuando antes habían dicho que a finales de julio, no es baladí y sí un reflejo del enfado que existe en la clase dominante. No tanto porque ganen o pierdan ellos, que lo hacen en esta interinidad, sino porque pierde todo el mundo al estar completamente descolgados de todo lo que pasa a nivel internacional. La cuestión geoestratégica se está moviendo, incluyendo el intento de falsa bandera de EEUU con Irán, y la comercial muchísimo más. Se vislumbra ya una crisis de sobreproducción y en España está la clase política dedicada a mirarse al espejo y a vetar a los demás. Esto está molestando a los poderosos tanto como al pueblo, de ahí que Pedro Sánchez, dejando de lado las estrategias de camarlengo monclovita, se lance a convocar sin tener resueltos los posibles votos necesarios.

Ayer Ignacio Varela, desde El Confidencial, avisaba a Sánchez sobre la necesidad de hacer algo, de moverse en el sentido que quisiera (el autor prefería algo más naranja), pero con un programa firme. Esto de intentar jugar a criminalizar a los demás si no le apoyan porque sí e intentar sacar rédito en unas elecciones, porque le pasó a Rajoy, es no saber analizar los hechos y las coyunturas concluía el columnista. El camarlengo monclovita quería forzar la situación y ha tenido que salir Ábalos, que está en constante contacto con una fracción de la clase dominante, a decir que la investidura se presentará cuanto antes. Un cambio en la estrategia que puede provocar un giro inesperado en los apoyos que pudiera tener Sánchez. En el establishment manejan estos escenarios y, como adelanto, en todos no está Albert Rivera.

Primer escenario. Se pierde la primera votación de la investidura.

Se plantean en las zonas nobles de la clase dominante que Sánchez, al comprobarse que no logra formar una alianza estable con Pablo Iglesias (según cuentan en la reunión secreta del lunes disertaron sobre el significado del gobierno de cooperación sin llegar a acuerdo alguno, o lo que es lo mismo Sánchez le dijo que no quería ministros morados a ser posible), que el presidente en funciones no logre salir investido. Sería la segunda vez, record en España, que no lo consigue pero abriría la puerta a movimientos que ya se están perfilando en la clase dominante. Todo esto quedaría por los suelos si se consigue la investidura pero, a día de hoy, eso está más lejos de lo que quieren contar de verdad porque ni programática ni ministerialmente han avanzado algo.

En el PSOE no quieren poner sobre la mesa un programa de gobierno con Podemos que pueda ser debatido en los medios de comunicación y provocar un desgaste de Sánchez siendo probables unas nuevas elecciones. Al presidente y a algunos ministros les están intentando hacer ver desde el establishment que con el 34% de los escaños es una locura intentar un gobierno en solitario por la inestabilidad que eso generaría, como pasó en la última legislatura de M. Rajoy. Y más estando la situación catalana tan enquistada como está. No sería extraño que cada vez que le dicen eso al máximo mandatario filtrase sus reuniones con Iglesias como amenaza de otra posibilidad que no está cerrada. Ábalos, que es más político que el camarlengo, empero, sabe que el partido se está jugando ya y que nadie les garantiza ganar unas nuevas elecciones. Si se llega a ellas Sánchez sería el máximo responsable y lo difundirían así en TODOS los medios de comunicación. Una campaña insoportable.

Segundo escenario. Se fuerza la máquina para que Rivera caiga como presidente de Ciudadanos.

La segunda parte del escenario que maneja el establishment, si Sánchez no logra la investidura (o incluso si la logra con el apoyo de ERC) es aumentar la maquinaria mediática crítica para hacer caer a Albert Rivera. Como advertimos antes, en los cálculos del establishment no encaja el dirigente catalán, aunque sí Ciudadanos. Si se fijan, aprovechando la lección de Manuel Valls en Barcelona, los ataques a Rivera han comenzado a extenderse por todos los medios de la derecha mediática. Francesc de Carreras o Arcadi Espada como fundadores y primeros apoyos de Rivera ya han salido a criticarle y decirle claramente que se está equivocando. Salvador Sostres le ha calificado de incompetente sin más. Pero, y esto es importante, las críticas directas a la persona de Rivera han llegado desde El Imparcial y El Español. Estos dos medios son el boletín oficial del apoyo del establishment a Ciudadanos y ya han dado el primer aviso al “chaval”.

Lo dijimos hace meses, no le quieren al frente de “su” partido que para eso han puesto mucho dinero. Y ahora le van a hacer caer. Al “pequeño Bonaparte” (como le llama un poderoso de la construcción) no le dejarán ni llegar a la isla de Santa Elena. Ya le han avisado Pedro J. Ramírez y Victoria Prego de que o se aviene a razones, o caerá antes de que finalice el verano. Porque la campaña ha comenzado y aumentará de intensidad. Como es evidente al establishment no le preocupan sus pactos con Vox, lo ven hasta lógico y normal, lo que sí que no entienden es la manía que ha tomado a Sánchez. Saben que hay un odio personal, un creerse más que el propio personaje que le han dejado crear, un no haber entendido que, al fin y al cabo, no es más que un títere de lo que mandan de verdad. Si se fijan Inés Arrimadas no vio problema alguno con la actuación de Valls, pero al día siguiente fue reconvenida en la reunión de la dirección de Podemos para que atacara al político hispano-francés.

Rivera ha conseguido enfadar a la fracción constructora de la clase dominante porque el programa de expansión económica por vía de la demanda (infraestructuras y servicios) les conviene para tener flujo de caja y contratos con los que poder tener cierta estabilidad ahora que los proyectos internacionales van a bajar. Rivera también ha enfadado a la fracción financiera de la clase dominante porque no ha hecho caso a las advertencias de Ana Botín y sus edecanes de la CEOE que han pedido estabilidad mediante un gobierno de coalición o un pacto de gobierno que dote de estabilidad por cuatro años a España. Rivera ha llegado a enfadar a unos cuantos dirigentes, precisamente los más conectados con el establishment, por su cuñadismo y su cerrazón en querer ser el Califa en lugar del Califa. Realmente el dirigente naranja se ha creído que puede ser el líder de toda la derecha española y su secta que le rodea (muy cerrada y pelota al máximo) se lo reconfirma. Mientras que otros dirigentes con más capacidad analítica observan que los pactos con el PP han resucitado al PP, que Ciudadanos no ha ganado poder territorial y que la principal función que tenían en el sistema se evapora.

Tercer escenario. Un Ciudadanos sin Rivera apoya a Sánchez.

Cuando el presidente del Banco de Sabadell pidió un Podemos de derechas, reclama un partido liberal al estilo europeo que, de no ganar las elecciones por él mismo, pudiese ser el eje vertebrador a derecha (PP) e izquierda (PSOE) de la estabilidad política necesaria. Evitar que los nacionalistas echados al monte tengan capacidad de decisión o que la izquierda radical de Podemos pueda ejercer influencia en la economía política. Si Sánchez se niega a meter a Podemos en el Gobierno no es por algún tipo de personalismo, eso sólo lo tiene con Iglesias, pero aquí se habla del partido, sino que es porque le han avisado en esas reuniones semanales que tiene con distintos empresarios y gentes de la Troika de que por ahí mal camino. Ahora que ha enganchado el sillón monclovita no lo va a soltar tan fuerte. De ahí que, tanto Ábalos como él mismo no hayan puesto reparos a pactar con Ciudadanos. Ojo con Ciudadanos.

Si logran cargarse al dirigente naranja, que no va a ser fácil (aunque algún as guardan en la manga), Ciudadanos dirigido por Arrimadas (a la que han explicado en Bilderberg por dónde tiene que caminar) o por algún otro dirigente más moderado y fuera del círculo de exaltados de Rivera (tipo Garicano) negociaría con Sánchez un acuerdo gubernamental. Todo sobre el límite de nuevas elecciones para provocar que la militancia del PSOE apoye el acuerdo (ya apoyó el 80% el anterior) y Ciudadanos no se vea directamente implicado en el nuevo gobierno. Lo que no quiere decir que pasado el tiempo y, por necesidad, acabasen incorporándose al gobierno personas de Ciudadanos. A la militancia socialdemócrata se le diría que al no estar Rivera ya no se incumple el “Con Rivera No” y que, además, Pablo Iglesias es un radical que nada más que quiere cargos (aunque estos ya lo difunden las redes socialistas).

Cuarto escenario. Nuevas elecciones.

Si no pudiesen acabar con Rivera y hubiese que ir a nuevas elecciones porque el nacionalismo no apoya (y con una posible sentencia condenatoria a los secesionistas encima de la mesa), la clase dominante utilizaría todo su arsenal mediático, todos sus aparatos ideológicos para acabar con Ciudadanos como sea. Lo mismo que intentaron con Podemos pero desde el poder y contra uno de los suyos. Como hemos contado párrafo antes ya están en ello y no van a parar con cualquier excusa. De repente un día dejará de aparecer con Griso o Quintana, o aparecerá para ser criticado duramente. Día tras día le atacarán desde todos los medios hasta que Ok Diario saque el bombazo final.

Sánchez y Ábalos conocen perfectamente las intenciones del establishment y están jugando, legítimamente, a sus dos opciones. Bien hacen tragar sapos y culebras a Iglesias (nada de ministros morados) y ERC se abstiene, bien dejan a la clase dominante que haga su trabajo. No va a llorar quien recibió esas mismas andanadas hace un tiempo para abstenerse con Rajoy y sabe que la clase dominante puede hacerlo y más con Rivera. De hecho, sentiría un gusto especial el presidente porque odia con todas sus fuerzas al dirigente naranja pues le puso en evidencia con el plagio de su tesis. No lo perdona y es conocido que Sánchez es rencoroso y las guarda. Y aun cuando se estuviese gobernando un año, año y medio con Podemos y demás partidos, saben en el PSOE que el deseo de los que mandan es que Ciudadanos acabase entrando en el mismo (una especie de Gobierno de Salvación). Eso sí, sin Rivera al frente ya.

Todo esto no son más que los pensamientos que tienen en la clase dominante respecto a Rivera y el fin del cuñadismo ideológico. Arrimadas ya sabe en qué terreno se juega y espera su turno, como lo van a empezar a hacer otros gota a gota. Estos son los escenarios que manejan porque ven cómo el propio Sánchez cada vez está más lejos de Podemos. La Troika tiene controlada el área económica y con un partido liberal sensato entienden que el tema catalán se podría resolver de mejor forma. Además tener ciento ochenta y tantos diputados no es para despreciarlo. Ya advertimos que el establishment quería un gobierno PSOE-Cs y están en el camino de conseguirlo, tanto que ya preveían la caída de Rivera. Y, de momento, Ábalos ya ha comenzado a pedir abstenciones como pistoletazo de salida.

Si hoy es miércoles, toca reclamar la República

Desde hace un largo tiempo en las redes sociales los miércoles han pasado a ser los miércoles republicanos. Un movimiento que, con diferentes eslóganes y temas acude miércoles a miércoles a su cita con la petición de la III República en España. Personas de muy distinto signo político (hay socialdemócratas, socialistas, comunistas, populistas e indefinidos) hacen suya la reclamación de lo que poco a poco se va extendiendo entre las personas más politizadas, la necesidad de dar paso a un ´régimen republicano como solución a unos cuántos males que lleva sufriendo España como Estado, como nación y como sociedad.

La clase dominante en España es la que mantiene el régimen monárquico porque les ha venido muy bien para enriquecerse utilizando la monarquía como “abrepuertas” en distintos países. También les ha servido como conseguidor en el propio Estado español. Los “compiyoguis” y demás caterva de sanguijuelas que están secando las arcas públicas en beneficios de unos pocos. Una acumulación por desposesión con el delicado manto de la protección regia. De ahí que la fortuna del emérito haya sido considerada en cerca de 2.000 millones de euros y la del actual inquilino de la Zarzuela ya alcance la decena de millones con sólo dos años de mandato. La Borbonada sigue haciendo negocio a costa de los sufridos españoles sin importarles realmente en país gracias al cual ostentan la corona. Ni sus antecesores, ni los más cercanos han pensado en España salvo como negocio.

Pero no sólo los miércoles republicanos sirven para criticar al Borbón, quien sólo está en la cúpula de todo el sistema institucional, sino para denunciar que por culpa de la existencia de una monarquía felizmente enlazada los sectores más conservadores y parafascistas del sistema, la solución a un tema como el catalán es prácticamente imposible. La unidad de España como reclamo y salvaguarda de una corona plagada de millones impide que la República Federal de los Estados Españoles pueda ser solución y una realidad para la fraternidad y entendimiento entre los pueblos de España. Incluso para una confederación ibérica como postulan algunos. En sí esto no molestaría a los poderes económicos pero sí a otros de los aparatos ideológicos del Estado que perderían su influencia y buen vivir. Como la Iglesia. Una República que en sí misma, en su esencia, es laica quitaría privilegios y dineros. Se acabarían las mamandurrias de eclesiásticas.

También tendría un gran efecto en la Educación porque los valores republicanos, con una escuela laica, humanista, abierta y meritocrática, pondría muchas trabas a la extensión del discurso de la clase dominante. Un discurso que quiere situar al ser humano como mera extensión de la máquina, en estos tiempos el algoritmo o lo electrónico, mientras que el republicanismo lucha por la creación de un ser humano pleno de facultades, donde la igualdad de oportunidades sea clara y con un alto componente meritocrático. Eso de que el dinero pueda comprar el título o el trabajo no es un valor republicano, sino que son las capacidades demostradas por la persona lo que se acaba valorando. De ahí que muchas personas que se creen con derechos naturales a ser y estar en la cúspide de la sociedad se asusten ante una oportunidad tal.

Tampoco la clase política es que quiera compartir esos valores republicanos que, al ser sumamente democrático, no por representación, sino por la participación directa del ciudadano en la política, les pone en un brete a la mayoría de los electos. Verse limitados en los mandatos, verse expuestos por tener menos méritos (ojo méritos que no estudios), tener que dar explicaciones y responder realmente por sus acciones políticas, no es plato de buen gusto cuando hay tanta mediocridad, tanta vanguardia, tanta oligarquía del empujón y la puñalada. Y luego, cómo no, el poder acudir a adorar al monarca y que le hagan la pelota y las fotos es algo que en ese pensamiento cortesano de gran parte de la clase política es complicado eliminar. Decir que uno es republicano de sentimiento pero que con la monarquía se vive bien y nos va bien es no ser lo primero. Y más con la borbonada que nos ha tocado en suerte en este país.

Si es miércoles toca reclamar la III República.