martes, 13 enero, 2026

Garzón reprende a Felipe de Borbón por su discurso sobre Cataluña

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha trasladado esta tarde a Felipe de Borbón en el Palacio de la Zarzuela que la mejor forma de abordar los retos que tiene España es a través de “un Gobierno que parta de un acuerdo estable” y esto pasa “por uno que sea ineludiblemente de izquierdas y que cristalice en un acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos”.

Para Garzón, “lo deseable es que haya un Gobierno de coalición con un buen acuerdo programático previo”, aunque aclaró que “sin conocer la posición del PSOE”, que hasta el momento no ha abierto canales concretos de diálogo, especular con el sentido del voto en la investidura es “hacer castillos en el aire”.

Señaló, además, que no está en su mano decir aún cuál será el sentido del voto de los diputados y diputadas de Izquierda Unida, porque en esta formación “las decisiones se toman de forma colectiva en órganos muy amplios, cuando no haciendo una consulta entre las bases”.

Puntualizó que “los millones de votante de Unidas Podemos merecen un reconocimiento y que entendamos que en cualquier negociación no hay nada gratis”, sobre todo porque esta candidatura representa “una serie de programas e intereses” y “tenemos unas exigencias”.

Explicó también que había comentado con Felipe de Borbón que la otra posibilidad sólo puede pasar “por un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos el cual, aunque den los números para ello, solo supone más continuismo y más políticas de derechas, como se vio en el acuerdo al que llegaron en 2016. Supondría ahondar más en los problemas que tiene nuestro país”.

El máximo responsable de IU hizo estas valoraciones durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso de los Diputados tras la entrevista que mantuvo con el jefe del Estado, en el marco de las consultas previas a la sesión de investidura del próximo presidente del Gobierno. Calificó el encuentro de “muy cordial”, fruto de la “relación razonablemente buena” con su interlocutor -al que en todo momento se ha referido como “ciudadano Felipe de Borbón”-, todo ello teniendo claro ambas partes la “opción republicana sobre el modelo de Estado que defendemos”.

Alberto Garzón ha desvelado que durante la conversación llegó a trasladar a su interlocutor que el discurso televisado que dio el 3 de octubre de 2017, dos días después del referéndum en Cataluña del 1-O, fue “un grave error”, según su opinión, ya que contribuyó a ampliar la “escalada de hostilidad” que existía en ese momento “y que no ha cesado todavía”.

Preguntado por los periodistas sobre cuál había sido la respuesta del jefe del Estado, señaló que debido a la “cortesía” propia de estos encuentros no podía reproducir la contestación exacta y se limitó a decir que no incumpliría esa norma si revelaba que Felipe de Borbón “no estaba de acuerdo con mi opinión”.

Garzón explicó que también habían hablado del “reto territorial” al que se enfrenta España y que su valoración pasaba por la necesidad ineludible de que “nuestro país aborde con sinceridad el encaje de las diferentes nacionalidades. Hay que redefinir el modelo para las nuevas generaciones”.

Detalló que entre el resto de cuestiones tratadas estuvo cómo hacer frente “al cambio climático o la situación por la que atraviesa la Unión Europea”, además del encaje de la economía española en la europea. Explicó también que hablaron sobre “el tipo de política que se hace hoy en nuestro país”, y lamentó que ésta esté protagonizada por la “espectacularidad” y tratar los temas “a través de flashes”.

Sin Iglesias Podemos desaparecería

Si mañana abandonara Podemos Pablo Iglesias la formación morada desparecería. A día de hoy, recalcamos a día de hoy, no se puede entender Podemos sin el madrileño a la cabeza. No es cuestión hagiográfica, ni peloteo, sino un análisis basado en hechos y análisis sobre el liderazgo. Al menos sobre el liderazgo de verdad no lo que venden comunicólogos y maestros de la confusión política, lo que no dejan de ser recetas inventadas que nada tienen que ver con lo real, lo que ha pasado a lo largo de la historia. Bajo esa perspectiva la fusión existente entre partido y líder es tal que cualquier alternativa, incluso si fuese señalada por el propio dirigente, tiene pocas posibilidades de otorgar a Podemos algo que sí tiene ahora. Un liderazgo claro y aceptado por las bases y, lo más importante, una buena cantidad de personas en el exterior.

Ahora que parece que se quiere la cabeza del bautista en bandeja de plata, no se sabe si para entregarla al establishment, para que los “traidores” puedan volver y hacer de Podemos un PSOE 3.0, o para que haya una circulación de las élites. Todo el mundo, menos el círculo cercano a Iglesias, pide su cabeza por unos malos resultados electores generales, es decir, por los suyos y por los de los demás, sin pensar o sin querer pensar que a día de hoy Iglesias es quien hace que Podemos pueda ser una “herramienta” para que el “bloque del cambio” siga teniendo un espacio político. Hablaba Espinar de la potencialidad de Podemos como ganador de elecciones a futuro y es muy factible que eso sea así, pero con Iglesias al frente de momento. Se equivocan bastante quienes pretender acabar con el dirigente morado y piensan que hoy el partido está suficientemente asentado como para no desaparecer. Como ha demostrado la traición madrileña y los resultados regionales, no hay un Podemos como marca en España. Hay, como máximo, un Podemos de Iglesias y algunas excepciones como Kichi.

Hace cuarenta años, permítannos este inciso histórico, el PSOE celebró su 28º Congreso donde el líder Felipe González quería quitarse de encima la etiqueta marxista. Después de una serie de malos resultados electorales (como ha pasado este año también hubo generales y municipales seguidas) el partido que se había entregado en cuerpo y alma al líder pedía responsabilidades y que no le quitasen su identidad. La mayoría de los que apoyaban que el marxismo siguiese como seña de identidad del PSOE ni eran marxistas en sí, pero bajo ese concepto hacían una proyección de la lucha antifranquista, de la lucha por las libertades (en asociaciones vecinales, sindicatos, etc.), de ser socialistas y cambiar el mundo. Votaron contra la voluntad de González, dimitió y la catarsis se produjo. Querían un PSOE marxista y con González rodeado de una ejecutiva plural, no el felipismo que era la forma de actuación (aquí hay que recordar las palabras del crítico Luis Gómez Llorente). Hubo un congreso extraordinario y volcados con el líder se abandonó el marxismo (aunque formalmente fue en 1981), la democracia interna y se acabó en brazos del social-liberalismo de la beautiful people (ya saben “OTAN de entrada No”, Huelga General, Guerra del Golfo, GAL, etcétera).

Algo parecido pasó en Vistalegre II, que se atacó a Iglesias por una cuestión estratégica y acabó con todo el poder en sus manos. Lo paradójico es que está llevando a cabo la estrategia que perdió pero lo que está claro es que es el líder indiscutible. Como hizo González, Iglesias ante los ataques feroces que ha venido soportando desde las cloacas, desde la caverna y desde dentro ha ido cerrando el círculo de las personas en las que confía y ejecutando purgas más por miedo que por amenaza real. Esto ha pasado en el plano interno, pero en el externo hay que reconocer que volvió y logró que Podemos no se hundiese como decían la encuestas. Lo curioso es que análisis, como el de Ramón Espinar, hablan de error al plantear la campaña desde el miedo a los neofascistas cuando fue de lo que menos habló Iglesias. Por el contrario, ya que lo hemos seguido día a día, se centró en los derechos constitucionales y en gobernar para las personas. Como dijimos en su momento había vuelto el Iglesias cabreado, el que metía miedo al establishment, pero que los medios de comunicación pusieran en la agenda el miedo a Vox no es culpa de Iglesias.

Todo esto nos lleva a una paradoja similar a la que afligió a los socialistas en 1979, se quiere un Podemos más plural, con una ejecutiva más abierta, donde se debata más sobre posicionamiento estratégico y donde la cooptación no sea uninominal. Una propuesta loable que la mayoría de inscritos e inscritas seguramente apoyarían, pero ese Podemos que se está pensando, aquí viene el hecho paradójico, no puede estar separado de Iglesias. Al menos si se quiere que Podemos siga existiendo. Visto con perspectiva de liderazgo hoy en día en Podemos no existe nadie que interna y externamente concite tanto apoyo como el madrileño. Ni Espinar, ni Kichi, ni Juan Carlos Monedero podrían sustituir hoy a Iglesias y que Podemos siguiese funcionando. Ni, incluso, Irene Montero. Y todo ello sin una estructura territorial suficiente, que es algo que parece se desestima y todo vale con un grupo de Telegram (igual por eso se ha perdido en ciertos lugares).

Si mañana existiese un Vistalegre III nadie podría quitar a Iglesias y sería peor el remedio que la enfermedad. Se saldría con más división, con la misma fractura existente y con un proyecto destrozado. Pasaría como ocurrió en 1979 en el PSOE quedaría todo el poder en el PSOE, pero con una diferencia que el ciclo electoral ahora no es propicio. González tardó casi 5 años en reconocer el pluralismo en el PSOE y acabó por alentar él mismo una facción por esa falta de democracia interna y contra el guerrismo. Podemos está a un paso de caer en el mismo error si se sigue insistiendo en convocar una Asamblea Ciudadana. En este momento hay una fuerte campaña en los medios de comunicación contra Iglesias, como hemos contado, y en la que han colaborado algunos desde la incredulidad.Hay que acabar con Iglesias como sea” es la consigna y el motivo por el que los medios abren la puerta a cartas, manifestaciones, entrevistas y mucha televisión. ¿Habían visto a Kichi antes en televisión o difundiendo sus entrevistas en medios locales? No es culpa suya, pero bien que lo utiliza la Caverna contra Iglesias.

No hay más salida, y así lo tienen que entender los críticos, que esperar a tiempos más calmados, hablar en privado no en los medios (que cuidado que filtran cosas unos y otros), y avanzar hacia la recuperación de Podemos como herramienta de lucha contra la clase dominante. Pueden tener razón de que es mejor no entrar en el Gobierno con el PSOE, seguramente muchas inscritas e inscritos lo apoyarían; es verdad que las estructuras partidistas deben cambiar, recuperar los círculos, más pluralidad en la ejecutiva, menos dirigismo, menos purgas, más claridad en el acuerdo con IU, analizar todo con detalle, acabar ciertas lógicas sentimentales (de todo esto ha hablado Monedero, por ejemplo), pero todo ello sólo puede pasar con Iglesias como dirigente máximo. A día de hoy es él quien sostiene el entramado. Puede que sea un signo de inmadurez de la formación, pero lo que la historia ha demostrado es que cuando hay una vinculación tan fuerte entre líder y partido los cambios mejor hacerlos con toda la prudencia del mundo. A día de hoy Iglesias es el líder natural y quitarle a él es hundir Podemos. Por eso la caverna mediática tiene una campaña en su contra, porque es consciente de esa situación. Ahora los críticos que decidan qué hacer, los datos ya los tienen y no es sencillo combinar ambas tensiones estructurales.

Alberto Garzón: “Lo de Sánchez con Franco es una chapuza legislativa”

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El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, critica la decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco, que debía llevarse a cabo el próximo día 10, tal y como había decido y anunciado de forma reiterada el Gobierno de Pedro Sánchez. Para Garzón, el fallo conocido hace unas horas, del que falta conocer aún su redacción íntegra, deja en evidencia el “papel lamentable de la ‘justicia democrática’ de España”, una actuación que considera “sería incomprensible si se analiza desde parámetros europeos”.

El máximo responsable federal de IU entiende que “resultan poco comprensibles las notables diferencias que se pueden apreciar en las formas y en la rapidez de algunas instancias judiciales a la hora de defender los derechos y las garantías de las víctimas de la dictadura, que cuando se trata de hacer lo propio con los de determinados recurrentes”.

La decisión adoptada hoy por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo se produce a raíz de las medidas cautelares solicitadas por la familia de Francisco Franco, la Fundación Francisco Franco, la comunidad Benedictina en Cuelgamuros y la Asociación de Defensa del Valle de los Caídos.

A juicio de Garzón, “que el Tribunal Supremo considere que Franco fue el jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936 dice mucho, demasiado, sobre el tipo de altas instancias judiciales que tenemos en este país. Hablamos de un ‘franquismo institucional’ que sale por los poros del sistema democrático”.

Del mismo modo, no duda en tachar de “chapuza legislativa” la actuación que arrastra el Gobierno de Sánchez en un asunto que, no se puede olvidar, anunció como ‘medida estrella’ poco después del triunfo de la moción de censura que permitió su llegada a La Moncloa y de la que ya ha pasado más de un año.

“A este Gobierno -añade- le ha sobrado la propaganda y el uso electoralista de los que decidió rodear este tema. Le ha faltado rigor, seriedad y responder de verdad a los intereses de la mayoría de la sociedad que está de acuerdo en sacar al dictador de Cuelgamuros. Resulta muy triste que esto sea cada vez más evidente y ahí están las múltiples fechas y el baile de anuncios incumplidos sin pudor desde antes del verano pasado”.

Por otra parte, la responsable federal de Memoria Democrática de Izquierda Unida, Esther López Barceló, recuerda que “la ley exige que para suspender un acto debe existir un perjuicio irreparable, lo que no ocurre en este caso”.

Del mismo modo, López Barceló rechaza el argumento del Alto Tribunal de que su decisión garantiza la defensa de los ‘intereses públicos’, que de otra manera se verían ‘gravemente amenazados’. Valora que “con esta suspensión se daña el interés general consistente en cumplir el art. 16 de la Ley de Memoria Histórica, además de que se dejan por cumplir los tratados internacionales que exigen verdad, justicia y reparación a las víctimas, unos tratados que obligan al Estado español”.

Esther López Barceló espera que “la decisión adoptada hoy se motive convenientemente en el futuro, como exige la legislación atendiendo a la circunstancias de cada caso”. Además, considera que “habría sido deseable que el Supremo hubiera atendido también al perjuicio que supone para el interés general democrático mantener en el tiempo un acto contrario a la ley y a los Derechos Humanos”.

Tensiones centro-periferia. Euskadi, Navarra y Catalunya

Las elecciones del pasado domingo han dejado un panorama diverso y complejo. Eso en lo que se refiere al estado, pero fijando el foco en lo más diferencial como Euskadi, Navarra y Catalunya aunque se detecten elementos comunes, también existen otros más específicos.

En Euskadi queda clara la hegemonía del PNV, el descalabro de las derechas con un PP debilitado y Cs y VOX incapaces de tener ninguna representación y la consolidación de Bildu a la que la desaparición de ETA y su pragmatismo actual ha sentado muy bien.

La incógnita es si el acuerdo PNV-PSE consolidado en el gobierno de Vitoria se va a trasladar a los ayuntamientos más importantes, Bilbao, San Sebastián y Vitoria así como la las tres diputaciones. Por los datos salvo el caso específico de Álava todo indica que sí, especialmente después de el comunicado emitido por el EBB reconociendo como socio preferente y EXCLUSIVO al PSE.

Esa experiencia en común beneficia y mucho la posibilidad de colaboración estable del PNV con el gobierno de Pedro Sánchez, aunque por el contrario la situación en Navarra podría empeorarla.

Más compleja resulta la situación de Navarra. A la debacle del cuatripartito se le añade la maniobra de Esparza creando Navarra + que se ha demostrado acertada al aumentar en 3 su representación anterior de UPN y PP, más la ola estatal a la que se ha subido el PSN tanto en el Ayuntamiento de Pamplona como en Navarra.

Nadie podía augurar hace apenas unos meses que pudieran sacar 11 parlamentarios y 5 concejales, pero ha ocurrido así. Ahora se convierten en el epicentro de la política navarra a pesar de haber perdido peso municipal.

La clave está en ese PSN de Pedro Sánchez y tienen dos opciones, o acordar gobierno y ayuntamiento con una Navarra +, que recordemos lleva en su seno a la derecha extrema de PP (2) y Cs (3), esa que ataca nuestros derechos, o liderar en ambas instituciones una alternativa que cuente con el apoyo del resto de las fuerzas de izquierda y progresistas, incluida Bildu.

Esa nueva Bildu a quien el PSOE debe aprender a mirar así y no como una Batasuna del pasado ya fallecida. Una Bildu que cada vez más se está convirtiendo en la ERC de aquí, con la que habrá que hablar, acordar y pactar con absoluta normalidad democrática.

La ceremonia de la confusión que han creado en los últimos días, más parece un acuerdo entre Ferraz y PSN para aturdir al personal. Da la sensación de que detrás de eso está una aceptación de       que María Chivite sea Presidenta incluso con la abstención de Bildu.

Porque Navarra no puede ni debe ir contracorriente, debe mirar lo que está ocurriendo más allá de nuestras fronteras, con pactos entre la derecha extrema y la extrema derecha que nos va a arrebatar comunidades y ayuntamientos, incluido Madrid y una situación de mejor relación y colaboración entre las izquierdas.

¿Si el futuro camina en esa dirección lo haremos nosotros en la contraria? No tendría sentido y quebraría una regla de oro de la política; actuar con coherencia con nuestros principios y nuestra ideología.

María Chivite-Pedro Sánchez tienen un reto histórico pero no deberían olvidar cuando tomen la decisión, que muchos de esos 72.000 votantes (32.000 le han venido ahora de Podemos e I-E) han condicionado su apoyo a que cumplan su palabra de que con la derecha extrema ni para heredar.

Por último Catalunya se llena de contradicciones.

Los resultados de las europeas nos dan de nuevo un empate técnico entre las opciones independentistas y las que no lo son, lo que indica un peligroso enquistamiento de la situación.

En el panorama de la confrontación en el seno del independentismo mientras que en el aspecto municipal se da una clara victoria de ERC sobre Puigdemont y los suyos, con la guinda de ganar en Barcelona capital, por el contrario en las elecciones europeas es éste quien se impone con claridad a los primeros.

Esa situación perjudica los intereses del gobierno de Madrid que deseaba una victoria definitiva de ERC que acabara con las ambiciones del habitante de Waterloo.

Por otro lado la recuperación del PSC le permite consolidar su poder municipal en las poblaciones más importantes, especialmente de Barcelona. Así ocurre en Hospitalet, Santa Coloma, Cornellá, Mataró, Esplugas, o Granollers con mayorías absolutas.

Las alcaldesas victoriosas de las dos primeras, Nuria Marín y Nuria Parlón, son ahora las figuras emergentes de un nuevo PSC clave para el devenir de Catalunya.

El panorama político después de este 26-A se diversifica con tres fuerzas repartiéndose el poder y con En Comú Podem a la baja especialmente después de la posible pérdida de la capital que sólo podría evitar la sorprendente oferta de Vall.

Pero es probable que una vez pasada la resaca electoral el futuro nos depare momentos de mayor y mejor colaboración entre las tres fuerzas de la izquierda, ERC, PSC y los comunes que podría ayudar a deshacer el nudo que ahora atenaza a Catalunya y de algún modo el resto del estado.

La sentencia del Procés en el caso de ser contundente entorpecería esa posibilidad, aunque probablemente sólo la demoraría en el tiempo.

Veremos……

Posdata: Reconozco que esta es una reflexión a contracorriente, pero a veces se debe romper el tacticismo que nos domina y observar la realidad con altura de miras, de manera estratégica.

¿Es Ramón Espinar un traidor?

¡Vaya revuelo se ha montado por un artículo de reflexión de Ramón Espinar! En el mismo el exdirigente de Podemos ha reflexionado sobre el fracaso electoral y social que sola a la formación morada, y ha pedido que se convoque un “Vistalegre III” para debatir y cambiar las estructuras del partido, “recuperando a aquellos que se han ido”. Una reflexión que podría no haber llegado en el momento más conveniente, en una semana igual la recepción habría sido mejor, por cómo está el establishment utilizando todos los medios a su alcance para acabar con Podemos, pero una reflexión. De ahí, sin intermediar más palabra, han surgido entornos e informaciones donde se decía que Espinar se postulaba para sustituir a Pablo Iglesias y mandar lejos también a Irene Montero. ¿Dónde lo ha dicho? ¿Dónde lo ha escrito?

Las redes sociales de Podemos han ardido calificando a Espinar de traidor pidiéndole que se vaya con Íñigo Errejón si eso es lo que le apetece. Todos los descalificativos han sido guiados por la información torticeramente lanzada por los medios del establishment. Y no, Ramón Espinar no es un traidor en la misma forma en que lo fue Errejón y su burguesía bohemia. Puede haber cometido el error de dar de comer a la caverna mediática, puede no estar de acuerdo sobre cómo se está manejando la situación, puede errar en el análisis de la situación, pero no hay traición en sus intenciones. Que igual no son dirigir Podemos porque las informaciones interesadas para destruir Podemos le asocian con un grupo de dirigentes que son tan culpables como Iglesias en los malos resultados sino más. Tendría derecho Espinar a intentar ser secretario general de Podemos aunque igual lo que quiere es recuperar ciertos mecanismos democráticos, cierta pluralidad y menos cierre sistémico. No es un egocéntrico el madrileño, ni un estúpido, para no reconocer que Iglesias tiene un potencial dirigente que otros no tienen. En ninguna parte del artículo, ni en sus declaraciones televisivas ha hablado mal del secretario general.

Espinar, como expone en su artículo, quiere que Podemos siga siendo una formación de impugnación del sistema, utilizando las instituciones como medio de esa impugnación y no como un fin en sí mismas. De ahí que no esté de acuerdo con entrar en el gobierno y formar parte del bloque progresista que el establishment quiere alentando la política de bloques. Siendo como es uno de los primeros del 15-M sigue teniendo en la cabeza el “no nos representan” y el bloque de cambio, de transformación, de impugnación. No quiere a Podemos como coleta, nunca mejor dicho, del PSOE. Lo que es tan legítimo como entrar en el Gobierno, aunque el error no es tanto entrar en el gobierno como repetirlo todos los días provocando que parezca que Iglesias sólo busca cargos (así lo venden desde la caverna). Ante eso Espinar se ha rebelado en cierto modo.

Espinar podría haberse ido de Podemos cuando dimitió y seguramente Errejón, por molestar, le hubiese acogido, pero se quedó e hizo campaña de una forma modesta pero la hizo. No es una traición como la errejonista. Espinar podría haberse cabreado, con toda la razón del mundo, al ver cómo ha ejecutado las purgas en Madrid que le han pedido desde la cúpula, cambió a José Manuel López por Lorena Ruíz Huerta y a ésta por Clara Serra; al ver cómo tras dimitir se laminó a trabajadores y cargos por la sospecha de espinarismo; al ver que purgó a los anticapis y nadie le dijo gracias; al ver cómo trabajó, no queriendo, para que las listas de Madrid fueran propicias a los oficialistas; al ver cómo él que se ha dejado el alma en construir una estructura para Podemos en la Comunidad de Madrid (le hemos visto en pleno julio defendiendo a compañeros y compañeras en pueblos madrileños), no se le pidió ser candidato después de la traición siendo mediáticamente más conocido, y se puso a la pareja de Juan Manuel del Olmo, sin menosprecio de la capacidad de Isabel Serra. Porque en Podemos muchas peleas, muchos nombramientos y muchos cambios han venido provocados por coitos ligeros, rupturas sentimentales y emparejamientos (y no los de Iglesias precisamente). Podría por esto y alguna que otra cuestión estar enfadado, pero se quedó.

Hay en el ánimo de Espinar un intento de cambiar las cosas en Podemos, con Iglesias seguramente, porque hiperliderazgos hay en todos los partidos. ¿Quién rechista a Pedro Sánchez que hace y deshace a su antojo? ¿Quién decide todo en el PP sino Pablo Casado? ¿No es Albert Rivera el dictador naranja? ¿No es Errejón un caudillo al que además dotan sus acólitos de capacidad carismática casi? El politólogo madrileño más que criticar el liderazgo de Iglesias, como les pasa a los Anticapitalistas, lo que criticado es que al líder no se le puede rodear de solamente palmeros sino que debe haber pluralismo y discusión. Y, por encima de todo eso, claridad estratégica. ¿Para qué está Podemos y qué alianzas se establecen? Porque tiene razón que la cohabitación con ciertos independentistas resta ya que no es una impugnación del sistema que construya a futuro.

No era el momento, ni toda la reflexión es correcta porque hay demasiados matices a nivel regional especialmente. Una semana más tarde hubiese encajado mejor la reflexión, pero cada uno es cautivo de lo que escribe y en esta época de velocidad también de cuándo lo publica. Igual Espinar se habrá dado cuenta de que su libertad de expresión ha sido aprovechada por la caverna y aquellos que quieren destruir de verdad a Podemos. Le han utilizado como el ariete contra Iglesias al ser “uno de los suyos”. Y eso se paga en las redes y los círculos. Si tenía alguna pretensión a futuro de encabezar Podemos o situarse en altos lugares, los y las inscritas le han ajusticiado. Queda marcado como un traidor cuando posiblemente quiera más a Podemos que otros que callan, actúan por detrás y purgan a gente brillante para que no les quiten el lugar cerca del líder. No todo es perfecto en Podemos y Espinar lo ha dicho cuando menos favorable era para la formación.

Ciudadanos ha vetado a todos los partidos menos al PP

“Nuestra fórmula es clara: acuerdos a dos en los que no estarán ni Vox ni Podemos” ha dicho José Manuel Villegas a lo que ha añadido que “si algún dirigente del PSOE se abre a apoyar nuestras políticas y nuestro programa, podremos llegar a acuerdos puntuales”. Esto en román paladino significa que han lanzado vetos a los neofascistas, a los populistas, a los socialdemócratas que no traguen y a todos los independentistas o nacionalistas. Respecto a estos últimos sólo hay que leer lo escrito por Juan Carlos Girauta: “A ver, con la extrema derecha (PNV) está pactando el PSOE”. Vamos que salvo el PP, su “socio preferente”, no le queda partido alguno con el que poder acordar algo.

Por mucho que hayan levantado el veto a ciertos dirigentes del PSOE, ninguno en su sano juicio, y esto es importante, tragará con el veto de las políticas públicas que proponen. Privatizar servicios sociales no está en la agenda de un socialdemócrata normal, por muy a la derecha que esté. Y eso de las medidas regeneradoras es una filfa que venden en Ciudadanos y que realmente no sirve para nada (quitar aforamientos no evita el delito y más cuando la mayoría de demandas son hechas por los contrarios). Y si se escucha a Albert Rivera decir que “priorizaremos bajadas de impuestos, apoyo a las familias y medidas de regeneración y de igualdad entre españoles” saltan todas las alarmas del peligro que acecha a España. (Si se fijan es lo mismo que dice el PP)

Realmente en Ciudadanos sólo quieren pactar con el PP, bien porque se lo han mandado desde arriba, desde el poder económico, bien porque nadie les quiere. O las dos cosas a la vez. El hazmerreír de la política española y europea, al que hasta alguien con algo de cabeza como Luis Garicano ha dicho que con los neofascistas no (como ha dicho José María Lassalle al PP), se ha atado las manos con tanto veto. De hecho están creando un nuevo sistema político, la vetocracia, que sólo pueden controlar ellos. Una dictadura desde una posición ridícula políticamente hablando y que durará hasta que el establishment diga a sus cadenas amigas que Ciudadanos ya no salga en ellas.

Se suma una chulería tremenda pues dicen estas son mis propuestas y si quieres las aceptas y si no se acabó pactar. Y todo para ocultar que realmente le han cogido el gusto a ser parte del trifachito y que encamados con el PP tienen orgasmos políticos. El mandato de cierta parte de la clase dominante lo han aceptado con total alegría, donde podamos saquear lo público a pactar con el PP, en el resto de sitios haced lo que queráis. La famosa acumulación por desposesión es lo que quieren aplicar en los siguientes cuatro años para seguir aumentando la riqueza de unos pocos a costa de todos. Y saben que para eso tienen que juntarse con los neofascistas, los homófobos, los xenófobos, los ultracatólicos y todo lo contrario a lo que dicen representar en Ciudadanos.

Cuando tienen que hacer giros verbales y recurrir a los eufemismos para no reconocer que tragarán con Vox, es que al final saben lo que pasará, les gusta y tragarán con todo porque hay un mandato superior. ¿Alguien ha pensado que dejarán a la izquierda en la Comunidad de Madrid por no meter a uno de Vox en el Gobierno? Salvo el camarlengo de Moncloa nadie con dos dedos de frente. Decir, como ha dicho Villegas que será normal ver a un dirigente naranja “en la misma mesa junto a otro dirigente de Vox explicándole el acuerdo al que se ha llegado” es tratar a los españoles y españolas de, perdonen la expresión, gilipollas. Y a los neofascistas también. Verán cuando les digan, como han hecho en Andalucía, que o entran en el Gobierno o no hay gobierno, se retractarán, contarán una película y acabarán entrando. Los neofascistas no tienen nada que perder, ya tienen garantizados cuatro años de mamandurrias que es lo que querían, y un altavoz desde donde lanzar consignas.

Mayo 2019: mes negro para las bolsas mundiales que presagian una nueva crisis

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La política económica mundial muestra síntomas claros de distorsión  y ralentización, presentando rasgos muy perturbadores con caídas de las bolsas que mantienen una tendencia de fondo que lejos de remitir y favorecer la salida del persistente estancamiento, se están acentuando y complican el panorama comercial.

El ataque arancelario impuesto la semana pasada a México por el gobierno de Donald Trump, subiendo las tarifas un 5 %, que junto a las anteriores desde octubre pasado suman ya un 25 % afectando a la totalidad de los productos mexicanos, está alborotando las bolsas mundiales, a la vez que  impide el tráfico de migrantes en las fronteras, insistiendo en el dichoso muro para impedir el paso de esos pueblos que huyen del hambre y la miseria que este sistema capitalista provoca y es incapaz de solucionar.

La guerra comercial iniciada por Donald Trump se agudiza y afecta claramente a los movimientos financieros bursátiles del Estado español y el resto de países, haciendo perder en mayo al IBEX35 un 5,92 % que cierra ese mes como el peor del año, bajando de los 9.000 puntos, cuando en los momentos dorados del boom antes de 2007, superaba los 16.000 puntos. El Ibex 35 registra ahora la peor caída desde 2012.

Las bolsas alemanas también cierran mayo con caídas bajando un 1,47 %, y la rentabilidad del bono alemán se desploma a mínimos históricos.  Según explican los economistas, cuando los capitalistas se alarman y ven venir una cierta perturbación financiera, venden acciones bursátiles de forma masiva, lo cual hace que las bolsas bajen, mientras que cuando están eufóricos y ven el futuro con confianza, compran masivamente y las bolsas suben.

El año 2018 fue el peor año para la bolsa de Wall Street desde la crisis financiera estructural del capitalismo que estalló en 2007 y que todavía arrastra las secuelas en los sectores y países que se empobrecieron con la crisis. Igualmente en diciembre de 2018 fue el peor mes desde 1931, lo cual refleja la desaceleración de la primera economía mundial como es EEUU que sufre ya, como el resto de las potencias, los efectos de la guerra comercial de los aranceles que provocó Trump con el “nacionalismo económico”

Las tendencias proteccionistas perjudican directamente al comercio mundial. La actividad de la producción en China está siendo afectada entrando también en contracción dado que esa segunda potencia comercial vende a EEUU cuatro veces más de lo que compra y su potente sector manufacturero es una vez y media más grande que el norteamericano.

La guerra comercial iniciada entre EEUU y China se extiende por todo el planeta aunque es cierto que la producción por persona activa china equivale a un 19 % de la de un trabajador estadounidense, pero el Gobierno chino ha respondido implantando un plan estratégico con una dotación de 300.000 millones de dólares, para incrementar la productividad del tejido industrial introduciendo la robotización a gran escala, plan que han llamado “Made in China 2025”.

En un informe emitido por el Consejo de Relaciones Internacionales de EEUU se habla de ese plan como “una amenaza estratégica para el liderazgo tecnológico estadounidense”, porque las grandes multinacionales norteamericanas no quieren aceptar que podrían perder el liderazgo de sus grandes negocios que les reportan enormes beneficios y por eso, el Departamento del Tesoro anuncia medidas para prohibir que las compañías chinas puedan comprar empresas de EEUU con “tecnología industrialmente significativas”.

Ese conflicto Chino-Estadounidense no afecta solo a esos dos “colosos en llamas”, sino que afecta a Europa y al resto del mundo. Alemania ha protestado también por ese programa “Made in China 2025”, por la compra de “Robótica KUKA” por capital chino o por la entrada en Daimler de la empresa china automotriz Geely, que en 2018 invirtió 7.300 millones de dólares.  Como respuesta, el Ministro de Economía de Alemania ha presentado un borrador de un plan llamado “Estrategia Industrial Nacional 2030”, que facilitará a Alemania comprar participaciones en sectores estratégicos y adoptar medidas para defender sus ventas buscando alianzas con  inversores internacionales.

La tensión entre China y EEUU por el Caso Huawei que depende de los componentes electrónicos, que fabrican los norteamericanos para sus teléfonos y viceversa,  pasa por un momento muy amenazante. En respuesta a Trump, China anunció la creación de una lista negra de empresas extranjeras “no fiables”, como respuesta a las medidas de Trump contra la potente compañía Huawei, que aumenta la escalada de tensión de la brutal guerra comercial entre las dos primeras potencias, pasando ya a amenazas bélicas sacando ambos bandos músculo militar en el Pacífico provocado por esa imparable escalada de tensiones comerciales.

En 2018 el 59 % del empresariado asiático consideraba a EEUU el principal destino económico para invertir y exportar, pero esos planes han quedado muy recortados por la guerra comercial declarada por Donald Trump y en este año 2019 ya  solo el 17 % mantienen sus planes, lo que representa una caída del 42%. Las bolsas chinas se tambalean; la de Shanghai cayó el 6 de mayo un 5,58 %, la de Shenzen se derrumbó bajando un 7,38 % y Hong Kong cayó un 2,9 %.

Las grandes compañías mundiales han recortado sus planes de expansión que tenían previstos. Los directivos de EEUU planeaban invertir fuera de sus fronteras en 2018 un 46 % y este año en enero, solamente un 27 % mantenían sus planes de exportación e inversión en el exterior, lo que indica un derrumbe de sus previsiones de un 19 %.

La política de Trump de “América Primero” equivale al proteccionismo periclitado, a un nacionalismo económico que refleja el agudo cambio de la época, de esos “liberales hipócritas que renuncian al liberalismo”, demostrando que ese modelo es un fracaso y no puede funcionar, pero sus medidas a la desesperada serán el equivalente de saltar de la sartén al fuego, lo que provocará la situación que viene asociado a esa distorsión de los mercados, que anuncia un cambio de época, acelerando el proceso de fuertes batallas sociales, con cambios bruscos y repentinos en la conciencia de las masas, que se verán acorraladas y no les quedará otro camino que organizarse y luchar.

Se necesitarán grandes transformaciones de un enorme calado en la lucha de clases, en la cuestión nacional, en las cuestiones sociales, en las crisis de los refugiados, en el ecologismo, en el feminismo, entre los pensionistas y demás sectores,  pues aumentarán  las desigualdades,  el paro, la miseria, rompiendo las relaciones internacionales, donde veremos bruscas rupturas de los equilibrios, saltando por los aires las alianzas tradicionales que la clase dominante y sus archimillonarios y potentados, con su poderío, se verán “incapacitados de poder volver a la época de los grandes beneficios” aunque intentarán someter a las naciones y sus pueblos al vasallaje del mundo con su sistema “neocolonial”.

Lo vienen manteniendo ahora mediante el sometimiento económico pero les ha saltado por los aires, porque bajo el capitalismo no hay salida para la humanidad. Eso muestra a las claras que existe una ruptura del equilibrio capitalista que solamente podrá superarse con un cambio del paradigma económico que represente un giro a la izquierda, porque los tres modelos principales aplicados por la clase dominante,  han fracasado y veremos por tanto,  una lucha firme de los pueblos por la transformación socialista de la sociedad ya que el capitalismo podría entrar en una lenta agonía.

El populismo reaccionario de ultraderecha, tiene la misma lógica de lo que ocurría en los años treinta cuando surgieron formaciones nazi/fascistas y están recurriendo una vez más a la demagogia y a la política del terror, disfrazados de una opción antisistema, con el objetivo de conectar con la frustración, la desmoralización, la amargura, la rabia y la indignación de crecientes  sectores de la ciudadanía  y la reacción actúa de forma decidida e incluso violenta, despreciando los Derechos Humanos.

Los partidos de ultraderecha siguen haciendo claramente  apología del Golpismo en todas partes y aquí,  de la Dictadura franquista, reivindicando el pensamiento “joseantoniano”, como hace Vox con absoluta “desfachatez”.   Son claramente agentes del capital financiero de la banca y las multinacionales, que los utilizan para ganar puestos políticos con el fin de preparar nuevos golpes de recortes y ataques duros a la clase trabajadora, a los sectores más empobrecidos de la sociedad y a la juventud, que les han robado el futuro.

Pero será con la lucha organizada de las izquierdas y el conjunto de las clases menos favorecidas de la sociedad y los sectores sociales en lucha, como podremos frenarlos y derrotarlos, porque la única fuerza que puede hacer frente a esos corruptos, explotadores y opresores, superando su modelo “hipócrita neoliberal” que esconde la Dictadura del Capital, se encuentra en la clase trabajadora organizada y movilizada con un programa alternativo, un genuino programa democrático y socialista para conquistar mediante una batalla sostenida, ese mundo mejor que la humanidad necesita.

Los supuestos líos judiciales fuerzan la retirada de Juan Carlos I de la vida pública

“¿Un poco raro no, de repente, de la noche a la mañana?, se pregunta capciosamente Pedro J. Ramírez a propósito de la jubilación total de Juan Carlos I. La noticia de que el rey emérito se retira de la vida pública sigue levantando rumores, sospechas y especulaciones de todo tipo, no solo en Villa y Corte, sino en todo el mundo. Según Pilar Urbano, biógrafa de cabecera de la reina Sofía, el adiós definitivo del monarca a la primera línea de la política puede “no deberse a asuntos de salud, sino por un proceso de judicialización contra el emérito que esté a la vuelta de la esquina”.

La supuesta bomba estaría activada y a punto de estallar, y esa sería la razón de que Zarzuela haya decidido que el artífice de la Transición sea relegado de cualquier papel institucional en la vida política española. De esta forma, la estrategia de la Casa Real sería dejar caer al rey para salvar la Monarquía.

Urbano cree que algún día veremos a Juan Carlos I en un juzgado, quizá como testigo para dar explicaciones, pero nunca sentado en un banquillo como imputado, investigado o acusado. Además, cree que si la opinión pública supiera cómo el rey ha logrado su fortuna “nos escandalizaríamos”, ya que no cuadran las cuentas de sus dotaciones y asignaciones presupuestarias desde que llegó a la Corona con las cantidades que efectivamente se atribuyen a su importante patrimonio personal. Según revistas especializadas, la fortuna de Juan Carlos I alcanzaría los 2.300 millones de dólares y eso “lo dice un periódico como de Minganilla de Abajo que se llama The New York Times”, ironiza la reportera experta en asuntos de la Familia Real. Pocos años antes, la revista británica EuroBusiness ya había lanzado una cifra parecida, por lo que Urbano se pregunta: “¿Y todo esto de dónde sale?”

Juan Carlos I empezó a estropear su imagen histórica y personal en el año 2004 por cuestión “de unas faldas que fueron desleales”, asegura la periodista, que apunta directamente a la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, amante del rey, quien en aquellos años destapó la caja de los truenos al denunciar ante el comisario Villarejo hechos “que de ser ciertos son delitos”. La propia reina Sofía ya anticipó lo que estaba por venir cuando le insinuó a Urbano que todo aquel “que no cumple y se desvía o el que tiene ambición de dinero” tiene problemas en la vida. En realidad, le estaba hablando del dramático futuro que le esperaba a su marido, el rey de España. “Ella le lanzaba mensajes: un rey se tiene que morir en la cama; un rey no puede abdicar; aquí hace falta que se diga el rey ha muerto, viva el rey; el rey no está cansado; el príncipe tiene prisa… Son frases que a mí me ha dicho ella”, asegura Pilar Urbano en una entrevista con Jorge Javier Vázquez en el programa Sálvame de Telecinco.

La escritora confirma que los reyes hace mucho tiempo que no se hablan ni hacen “vida marital”, pese a vivir bajo el mismo techo. Pero lo más sorprendente es que eso ocurre en la pareja desde el año 1976, cuando Sofía tomó la decisión de cambiar el rumbo de su vida. “Luego ha habido muchas vejaciones, humillaciones de Juan Carlos hacia la reina…”, explica. Urbano recuerda aquel famoso anuncio de la agencia de relaciones extramatrimoniales Ashley Madison, que en 2011 desplegó un gigantesco cartel en la Gran Vía de Madrid con las fotografías de Bill Clinton, el príncipe Carlos de Inglaterra y el propio Juan Carlos bajo el eslogan: ¿Qué tienen estas “realezas” en común? Sin duda, se trataba de una campaña publicitaria para promocionar la infidelidad que vio en el Borbón una veta de oro por sus comentados flirteos extraconyugales. “Aquello lo vio la reina y puso una demanda, de modo que el anuncio se hizo retirar”, recuerda Urbano.

Sofía sabe desde hace tiempo que el rey tiene devaneos, amoríos, aventuras. Cierto día ella, visiblemente contrariada, entró en el despacho de Sabino Fernández Campos, consejero de confianza del monarca, y le preguntó: “Sabino, ¿es una que se la llevan a todas partes o son varias?”, en referencia al número de amantes de Juan Carlos. Eran los años en que corrían intensos rumores de la relación del monarca con Marta Gayá y los viajes a Suiza que incluso perjudicaban sus tareas como Jefe de Estado.

Urbano cree que se ha protegido en exceso la figura del rey, incluso con una “especie de carpa de amianto”. “Era intocable, y más después de creerse que nos había salvado del 23F. Él podía haber sido como Franco pero en rey, y es verdad, eso no se puede olvidar, nos abrió a Europa, al mundo entero, a la democracia, se despojó de sus poderes”, insiste la biógrafa de la reina Sofía.

Pero las revelaciones de la escritora no quedan ahí e incluso indagan en la compleja personalidad del emérito. “Este hombre ha tenido ya desde niño una especie de esquizofrenia espiritual, moral, porque había tenido que obedecer y desobedecer a su padre; obedecer y desobedecer a Franco; engañando en los dos sitios, en Estoril y en El Pardo, sabiendo que aquí estaba su pasado con Don Juan y su futuro con Franco. Eso crea una doble vida, teniendo en cuenta que ya en 1956 hay una paternidad que no ha reconocido…”

La Nueva Izquierda de Errejón murió en 2008

Toda vez que no merece la pena estarse lamiéndose las heridas constantemente, Íñigo Errejón ya ha comenzado a esbozar su propia apuesta política para el futuro. Una vez que se ha desligado de Podemos, aunque haga el ridículo al decir que no debe estar porque le han echado de un grupo de Telegram, el dirigente de Más Madrid se ha lanzado a avanzar la que será su nueva profesión de fe para consolidar el “espacio del cambio” en esa reducida franja izquierda que parece quedar a la izquierda del PSOE. Animado, sin duda, por los resultados aceptables de su incursión electoral comienzan a vendernos, con palabras cultas, que su discurso ideológico estará centrado en la Justicia Social y el ecologismo. O como ha dicho Hugo Martínez Abarca, uno de los correligionarios de Errejón, un “movimiento cívico-republicano”.

Se abandona el populismo en sí, aunque la transversalidad no, para pasar al republicanismo ecologista. Nada nuevo, como veremos, pero que no deja de ser seguir el manual teórico del buen laclauiano. No ha inventado nada Errejón sino que toma prestada la estrategia de dos profesores, vinculados a Podemos, que teorizaban que después del “momento populista” sólo cabía acudir al “republicanismo”. Si con el populismo no se conseguía que el momento destituyente, o si se conseguía, había que tomar el camino del republicanismo. Tanto José Luis Villacañas como Carlos Fernández Lliria son los padres españoles de la idea. Y Errejón sigue esa estela, como también parece querer hacer Podemos pues ha convocado un curso sobre republicanismo en los Cursos de Veranos de la UCM.

esta nueva izquierda es el discurso de José Luis Rodríguez Zapatero

¿Cuál es el fundamento de ese republicanismo? Acudiendo más a Martha Nussbaum, Amartya Sen o Cornelius Castoriadias y menos a Hanna Arendt o Philippe Petit, establece Errejón que hay que luchar en nuestras sociedades por una Libertad sin miedo, una libertad que genere felicidad en las personas porque no tienen miedo a diversas cuestiones. No es la Libertad como no dominación de Petit, por ejemplo, donde se intentaría establecer principios de Justicia que impidiesen que las posiciones de poder (de cualquier tipo) impidiesen el libre desarrollo de la persona. Una libertad que se fundamente en la Justicia social con la cual no es posible encontrar la igualdad. Aquí tiene que recurrir Errejón, para dotar al republicanismo de algo más, a Chantal Mouffe, una de las grandes influencias del politólogo, para proponer un camino hacia la democracia radical (que aún no se sabe qué es). Una democracia donde no habrá antagonismo entre las posiciones políticas sino agonismo, lo que significa que cada parte dota de legitimidad a la otra para conducir el conflicto dentro de las instituciones. De ahí su “competencia virtuosa”.

La siguiente pata, pues en la Justicia social caben todos los conflictos identitarios habidos y por haber, es el ecologismo. El peligro del cambio climático, el exceso de producción que está devastando los recursos del planeta y el respeto por la naturaleza como filosofía es lo que incorporar Errejón al arsenal discursivo de manual. Si en el resto de la Unión Europea el ecologismo es movilizador, se ha debido preguntar que había que incorporarlo para agudizar sus análisis y penetrar en el campo agonístico con una posición transversal y diferente. Discursivamente impecable, prácticamente veremos, aunque Errejón es de la opinión de que dada la actual correlación de fuerzas siempre habrá que tomar, mientras no se esté en posición hegemónica, la decisión menos mala que “no es siempre la que es preferida”. Republicanismo, democracia radical, libertad sin miedo y el pragmatismo más absoluto es el corpus ideológico de la Nueva Izquierda transformadora.

El problema es que, como dice el título del artículo, esta propuesta programática fue masacrada por las urnas en 2008. Un poco más aderezada y puesta al día, pero esta nueva izquierda es el discurso de José Luis Rodríguez Zapatero que cayó bajo la votación de la modificación del artículo 135 de la Constitución. Republicanismo, feminismo, justicia social (derechos identitarios) y ecologismo defendió Rodríguez. También es cierto que ese discurso tiene efluvios sesesntayochistas también, esos mismos que fundaron la izquierda caviar (y que son pasto para la mala uva que gasta Michel Houllebecq en sus obras) y que son la influencia de buena parte de los “bobos” (Bourgeois Boheme). Un discurso, como suele decir Mouffe, que no camina hacia ningún tipo de revolución transformadora sino que alivie los penares de las personas. O lo que es lo mismo, proseguir en la policía que diría Jacques Rancière frente a hacer política, porque al final todo queda, por mucho republicanismo que vendan, en manos del líder populista y la oligarquía que le acompaña. Porque, en todos esos análisis perfecto siempre se esconde que la política, la vida social en general, siempre genera oligarquía de poder.

lo que está intentando Errejón es hacer un PSOE 3.0

Cómo articulará el movimiento Errejón.

La primera diferencia, porque siempre conservará su toque populista, es que Errejón no quiere una estructura de partido en sí, sino que todo sea un movimiento liviano de estructuras pero en el que se pueda participar para alimentar la cadena de equivalencias (demandas de la sociedad). Todo ello bajo el impulso del “líder” y la oligarquía electa por designios insospechados, la popularidad, la bohemia o simplemente por suma de pequeños jefes regionales. Todo ello con la intención de ampliar el “espacio progresista”. Y se entrecomilla espacio progresista porque no se desea ningún tipo de referencia a la “izquierda” en sí. En el camino hacia el inexistente centro agonístico donde el conflicto se reduce no se puede hablar ligeramente de izquierda. El populismo en su fase republicana no admite ese tipo de etiquetas sino que hay que hablar del movimiento en sí.

No quiere Errejón un movimiento creado por aluvión, como pasó en Podemos, para evitar a personas que se suman con fines espurios o con demandas más allá de lo admisible. Por eso sorprende que algunos medios hablen de que tanteará a Adelante Andalucía en ese sumar organizaciones porque representan justo lo contrario al ideal del errejonismo. Demasiado marxistas y radicales para el gusto del líder supremo. Con Compromís y lo que quede de Las Mareas igual sí puede confluir y con nuevos “traidores” o expulsados de Podemos. Un sumatorio que al final no deja de producir las mismas tensiones regionales que han destrozado Podemos en muchos lugares, pero esta vez todo pasará por el “centralismo democrático”. Curioso que en el Movimiento se utilice esa frase tan leninista, que no es más que un eufemismo para ocultar lo que suele pasar en la mayoría de los partidos, que la cúpula toma todas las decisiones y los demás a asentir y callar. Pero ahora lo quieren vender como un mecanismo de control donde todo el mundo puede hablar y ofrecer sus posturas para acordar un punto común. Vamos un Comité Central de toda la vida pero mucho más fashion y lleno de gentes de clase media alta. Una forma como otra cualquiera para ocultar que mandarán los que están arriba y los demás a callar.

Algo que no se ha visto en los análisis a futuro del errejonismo es un atisbo de realismo. Salvo Madrid capital tampoco es que fuera hayan cosechado apoyos tan grandes como para pensar que hay una posibilidad de que el movimiento errejonista pueda alcanzar algo más. Ha sido una situación muy peculiar en un escenario donde ellos y ellas han contado con todo el apoyo mediático, especialmente del grupo Prisa y de Atresmedia, y los demás han penado por asomar la cabeza. Si a eso se le suma el tirón evidente de Carmena ¿qué les hace pensar que tienen posibilidad de algo más? Por mucho que se unan a Equo o Compromís (que no es que a nivel estatal haya sacado un buen resultado) es factible que no haya espacio, ni político, ni mediático. Saben sus compañeros de filas lo que es penar en la Asamblea de Madrid y por mucho que te llames Errejón esas cosas no suelen interesar. Que mire a Gabilondo para aprender.

Al final parece que lo que está intentando Errejón es hacer un PSOE 3.0 con gente más joven, más aparente y con mayor porte intelectual. Como dice Esteban Hernández unos “bobos” que han abandonado la política transformadora para aceptar los dogmas máximos del sistema. Un circunloquio político pero con mejor pinta y más cerca de los sectores creativos y que son progres por rebeldía o por pena, pero en coche eléctrico de 50.000 euros eso sí. Gentes que no dejan de pensarse como una élite que debería estar gobernando a esas clases populares que no llegan a su capacidad y valor económico, y que quieren que el sistema adopte su moral que se aplicará de forma impecablemente implacable. Un PSOE como el de Rodríguez que cuando tuvo que decidir entre las personas y el sistema no dudó ni un minuto en apostar por el sistema. Al final, y como dijimos hace meses, están creando un movimiento que acabará dentro del PSOE o muy pegado a él. Por eso le gusta tanto a la militancia socialdemócrata, aunque no se percatan que el errejonismo en su competencia agonística parasitará si puede al PSOE hasta devorarlo. No es Podemos su objetivo sino Sánchez y jugando con sus mismas armas de progresía sin transformación social o política. Esta Nueva Izquierda, como todas las nuevas izquierdas que hubo antes a cientos, murió en 1968 (sesentayochismo), en 1979 (eurocomunismo), en 1996 (felipismo), en 2003 (Tercera Vía) o en 2008 (zapaterismo).

Aguado chafa a Franco y se entrega a Vox

La jugada que ha pensado el carmalengo monclovita y que debía ejecutar José Manuel Franco es poco factible. Pareciera que no conoce a quienes han sido sus adversarios políticos durante cuatro años en la Asamblea de Madrid. Ahora que él ha marchado al altillo de la Cortes parece olvidar que Ignacio Aguado no sólo es un firme defensor de todas las cosas que se le ocurren a Albert Rivera sino que es capaz de superarle por la derecha. Criado en el odio a todo lo que huela a izquierda sabe que, por mucha vicepresidencia que le ofrezcan (lo que también le darán en el PP), no puede permitir que la izquierda gobierne. Y más pactando con populistas como el errejonismo.

Un error de Franco que, salvo que el establishment madrileño no lo remedie, que no lo hará, le ha servido para esquivar la crítica interna y la asunción de responsabilidades, algo que ya avisó nuestra compañera Amalia Yebra esta semana. Pensar, como han hecho en el PSOE de Madrid, alentados desde Moncloa sin duda, que Ciudadanos podría entregar la Comunidad al PSOE más sanchista de los posibles en Madrid es cuando menos ingenuo. Más cuando a Aguado juntarse con los neofascistas no le importa mucho, más bien nada. Podrá decir que informarán en reunión sobre las conversaciones y negociaciones, pero tragará con todo lo que quieran. Antes que hundir al PP está hundir a la izquierda, mucho más cuando Ángel Gabilondo ha salido debilitado de las elecciones (ha sido incapaz de ganar un solo escaño). Aguado no se juntará, por activa o por pasiva con los errejonistas, que en su mayoría son los mismos que estaban hace un mes en la Asamblea dentro de Podemos.

Aguado, que es una de las patas de la clase dominante en la Asamblea de Madrid, prefiere juntarse con las gentes de la derecha excesiva (un eufemismo que llegará a utilizar), con los camisas pardas del establishment, antes que con Gabilondo y todos los que van en su lista. De hecho ha confirmado ya que están hablando con el PP (David Pérez y Ana Camins) para definir las “líneas estratégicas para la Comunidad de Madrid”. Dice que no aceptará a Vox en el gobierno junto a la formación naranja, pero ya se hicieron una foto en Colón y en Andalucía los neofascistas les marcan el paso. Hoy dice muchas cosas pero mañana, propio del cuñadismo inilustrado, se abrazará con quien haga falta mientras sea de la misma derecha que él. Porque Aguado no es liberal, es anarcocapitalista aunque le toque aparentar.

Una vez que han visto que ya no hay posibilidad de superar al PP se entregarán a la causa, o lo que es lo mismo, se entregarán a ejecutar todas las políticas públicas que beneficien a la clase dominante, incluida la iglesia católica (dirán que por presiones de Vox). El programa de Ciudadanos es incluso más de derechas que el del PP si se ponen a analizarlo. Igual Aguado no parece tan rancio como las gentes del PP, pero por muy derecha-Pop que intenten vender, es derecha entregada al poder económico. Y como los neofascistas sólo se distinguen por ser iliberales en lo político y ultracatólicos en lo moral no hay problema para hacer y deshacer en favor de esos empresarios que tan mal lo han pasado sin grandes obras.

Sólo en la cabeza de los mandamases del PSOE de Madrid (y alguno en Moncloa) cabía la esperanza de conseguir cambiar a Aguado de bando. “El señor Gabilondo es uno más de los que no se atreven a decir nada contra Sánchez demostrando que apuesta por ese modelo de políticas [de acuerdos con secesionistas y Bildu]” ha dicho Aguado dejando claro que son consciente de que la cúpula del PSOE de Madrid es sanchista y Ciudadanos se posiciona contra el sanchismo que destruye España. Y, como Aguado no es tonto, ha dejado claro que Íñigo Errejón, por muy guay que parezca, no deja de ser un radical populista. Y como la oferta es la misma en cargos pero en Ciudadanos se sienten más cómodos con el PP por una cuestión de clase (algo que al menos deberían haber pensado en el PSOE), pactará con el PP.

Lo curioso es que algo de primero de Asamblea de Madrid (siempre que ha habido algo en favor del establishment o de aspectos lesivos para las clases populares, Ciudadanos ha votado junto al PP) no lo hayan sabido ver en la calle Buen Suceso. Normal que no lo hayan visto en Moncloa el camarlengo y sus muchachos, pero Franco y sus huestes lo sabían y han debido pensar que igual colaba. De esa forma el golpazo electoral de Gabilondo y Pepu, que son responsabilidad de la ejecutiva regional, quedaba difuso por una ilusión que era más utópica que la conquista del socialismo por medios reformistas. Aguado se echará en brazos de los neofascistas porque están todos ahí para apuntalar las políticas neoliberales y el poder de la clase dominante. El resto puro humo.