El candidato a la alcaldía de Málaga por Libres, Iván González, ha visitado este viernes un rincón especial en la calle Bailén, en el barrio de la Trinidad: una muestra de más de 2.000 piezas con rocas y minerales de gran riqueza geológica. Allí, desde hace tres años, Juan Carlos Romero se esfuerza en dar a conocer este patrimonio sin apenas ayuda municipal, algo que le ocurre también a muchos emprendedores cuyo esfuerzo, en ocasiones, resulta baldío.
“Es una pena que el Ayuntamiento de Málaga apenas contribuya con 3.000 euros para dar a conocer este tipo de esfuerzos que ponen en vigor la riqueza geológica que poseemos en nuestra ciudad y en nuestra provincia. Luego sí se gastan auténticas milllonadas en fracasos espectaculares como el Museo de las Gemas”, ha expresado indignado Iván González.
El líder del partido Libres ha destacado que, en el caso de Juan Carlos Romero, “él sólo se encarga de promocionar esta muestra que incluso es motivo de visita de centros escolares de toda la provincia. Y es una pena porque es muy fácil promocionar este patrimonio geológico con un poco de interés”. En ese sentido, González propone “sacarle partido al Convento de la Trinidad, habilitando allí un espacio, aunque sea de titularidad de la Junta de Andalucía, para colocar allí la exposición. O en el caso del Ayuntamiento, aprovechar que la Hermandad del Cautivo se va a trasladar a un nuevo solar cedido por el propio Consistorio y habilitar la Tenencia de Alcaldía que actualmente ocupa para convertir esta exposición en un museo de geología malagueña”.
Y es que González considera imprescindible “apoyar a los emprendedores que no obtengan respaldo público. Es deber de las instituciones ocuparse de promocionar nuestro patrimonio. Y eso haremos desde Libres si los malagueños nos dan su confianza en las próximas elecciones municipales”.
Cuando uno es presidente del Gobierno está obligado a acudir a actos institucionales propios del cargo. Aunque no le gusten debe acudir por respeto a quienes convocan el acto o a la ciudadanía que está simbolizada en ese acto. Así lo han entendido hasta la fecha los distintos gobiernos (PP y PSOE) que han pasado por Moncloa y que no han dejado de asistir con una representación institucional adecuada a la fiesta del 2 de Mayo. El año anterior, sin ir más lejos, acudió Soraya Sáenz de Santamaría como vicepresidenta y eso que estaba caliente el affaire Cifuentes. Este año nadie ha acudido por parte del Gobierno del PSOE.
Pedro Sánchez hace un feo desprecio a la Comunidad de Madrid no acudiendo él o alguno de sus ministros. Para un presidente no hay puentes. Y cabe recordar que si tiene puente es porque es fiesta en la Comunidad no porque los dioses hayan decretado esa medida para que él disfrute de relax. Máxime cuando es diputado electo por la provincia no hace más de unos días. Doble falta de respeto. Alguien podría decir que igual no podía porque estaba ocupado (limpiando el Falcon diría Eduardo Inda), pero como tampoco ha mandado a ministros o ministras sigue siendo un feo. Otro sanchista podría justificar diciendo que son de fuera de Madrid. Y eso no valdría porque son diputadas por Madrid Carmen Calvo, Teresa Ribera, Dolores Delgado o Reyes Maroto (que cuando era diputada de a pie en la Asamblea sí acudía). Si están cansadas para no ir tenían una salida no meterse en política.
Una vez más Sánchez desprecia una institución que no es la suya. Ni él, ni sus ministras han acudido pero bien que les piden a los madrileños y madrileñas que les voten. Eso sí, ha mandado a Irene Lozano (para que le haga de negra otra vez) y a Iván García (famoso por llamar a líneas eróticas desde el teléfono de su puesto de trabajo como concejal en Móstoles). Y también a Pepu Hernández para que haga E-qui-po o coma canapés. Y ¡cómo no!, Ángel Gabilondo a quien le encanta acudir a estos actos y sufrir las entrevistas que quieren todos los medios. En términos generales ha enviado a dos candidatos y unos chusqueros de la política mostrando que Madrid sólo le sirve como circunscripción electoral para que le voten.
Igual si la fiesta hubiese sido en Vera (Almería) habría acudido pero ni él, ni sus ministras que son diputadas por Madrid. Pues según nos cuentan se ha perdido hasta unos deliciosos canapés. Eso sí, la estrella del día era Ángel Garrido y ver las caras de Pablo Casado y demás dirigentes del PP. Por cierto, según me cuenta mi compañero que sí ha estado, alguno de los que dejó fuera de la lista Casado y Díaz Ayuso se reían bastante al ver a todos los que se van a quedar sin trabajo en unos días. Al menos Raphael ha acudido aunque tenía que irse pronto por ciertos asuntos privados. De cuatro ministras colocadas a dedo en la lista madrileña, ni una.
Existe verdadera ansia en el errejonismo por ocupar los espacios de Podemos, la formación a la cual traicionaron con nocturnidad y empanadillas, tanto como para hacerlo físicamente. Les contamos. En la Fiesta del 2 de mayo de la Comunidad de Madrid había reservada una silla para cada uno de los candidatos y candidatas que se presentan al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Había una para Íñigo Errejón de Más Madrid y otra para Isabel Serra de Podemos. Ésta había decidido no acudir pues le daban un premio a El Corte Inglés. Quería de esta forma protestar la candidata por las condiciones laborales que vienen sufriendo los y las trabajadoras. Querían que esa silla vacía simbolizase la conciencia de clase que está implícita en la formación morada.
Habían avisado que no acudirían y los motivos, pero la silla no pudo estar vacía porque el errejonismo se apropió de la silla y acabó destruyendo el elemento simbólico que querían destacar en Podemos. No fue un neofascista, no fue un cabreado del PP, no fue un cuñado de Ciudadanos, no fue una estrella aspiracional del PSOE, no fue ni la número dos, Sol Sánchez, de Podemos, fue Clara Serra. No sólo consumó la traición contra Podemos en el pacto de las empanadillas, sino que con cierto toque cainita, nunca mejor dicho, ocupó el sitio de su hermana para aparecer en las fotos y reventar el juego simbólico que querían provocar en Podemos. Hasta ese punto llegan las ansias del errejonismo en ese camino hacia la destrucción de la formación morada. Ese mismo camino que les lleva por una senda que tienen clara, la entrada en el PSOE.
De momento se divierten destruyendo a Podemos todo lo que pueden mediante la transversalidad, las cadenas de equivalencias y los significantes vacíos, en una competencia virtuosa cuyo único fin no es la hegemonía social sino la destrucción de quienes hasta ayer eran compañeros y compañeras de batallas. Ahora con el apoyo del establishment mediático intentan arrinconar a Podemos para venderse como la izquierda del pueblo frente a los radicalismos carentes de sentido histórico. Una izquierda que se distingue del PSOE en casi nada. Bueno sí en que son regulacionistas de la prostitución, pecata minuta a la que podrían renunciar para entrar en las listas socialdemócratas a no más tardar un año o dos. Aunque como bien ha explicado Carlos Sánchez Mato, candidato a alcalde por Madrid en Pie-IU, al final cabe elegir entre dos PSOEs y la izquierda seria que no sólo habla sino también actúa. Acción y praxis de toda la vida.
Acudieron en manada todos los que son en Más Madrid para apoyar a Errejón y conceder entrevistas a quien se lo pidiese, desde la COPE hasta La Sexta. Y para llorar lo mala que es la reglamentación que no les deja ir a los debates electorales madrileños pese a no tener representación. Quieren quitarle, como le han quitado la silla, a Podemos, quieren quitarle los amigos en los medios, quieren quitarle hasta el alma podemita que los traidores reclaman como propia. Por cierto, en muchos y muchas de los errejonistas el cambio de la indumentaria es manifiesto. Eso de irse socialdemocratizando, aunque sea mediante Ernesto Laclau, acaba siendo también estético. No sólo traicionaron a su partido sino que quieren quitarle todo el espacio que puedan, comenzando por la silla de Isabel Serra.
Hoy, 3 de mayo, es el primer ‘Día Nacional de la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas’, tras la aprobación, el pasado mes de febrero, por el Consejo de Gobierno de España de esta celebración con el objetivo de “conmemorar y reconocer la importancia de este instrumento normativo internacional que ha supuesto un cambio de paradigma a la hora de abordar el fenómeno de la discapacidad”.
España ratificó la Convención y su Protocolo Facultativo en 2007, entrando en vigor el 3 de mayo de 2008, de ahí la elección de este día como fecha idónea para insistir en que el contenido de la Convención, como Tratado Internacional que incorpora a nuestro ordenamiento jurídico todos los derechos, principios y garantías que establece e impone obligaciones a los poderes públicos para garantizar su ejercicio pleno y efectivo.
El movimiento asociativo de la discapacidad, a través del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), celebra este día bajo el lema ‘La Convención de la ONU, la mejor aliada de las personas con discapacidad’, poniendo el acento en que la Convención “es el tratado internacional que promueve, protege y asegura los derechos humanos de las personas con discapacidad en todo el mundo”.
Además, hace un llamamiento al uso combinado de la Convención junto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030 de Naciones Unidas para aprovechar todo el “potencial transformador” de estos instrumentos a favor de las personas con discapacidad.
Bajo el amparo de la Convención y su trascendental influencia, hemos asistido a imponentes avances en la igualdad efectiva de las personas con discapacidad, entre los que destacan dos: el acceso al voto de todas las personas con discapacidad y la aprobación en las Cortes de Castilla-La Mancha de la Ley de Protección y Apoyo Garantizado para las Personas con Discapacidad.
Por primera vez, las personas con discapacidad han tenido la posibilidad de ejercer su derecho al voto, gracias a la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral (LOREG), que garantiza el derecho de sufragio a todas las personas con discapacidad, lo que ha permitido que 100.000 personas en España y más de 5.000 en Castilla-La Mancha puedan votar.
Además, en el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma, las Cortes regionales aprobaron por unanimidad la Ley de Protección y Apoyo Garantizado para Personas con Discapacidad, que está en sintonía con el artículo 12 de la Convención que establece que las personas con discapacidad tienen derecho en todas partes al reconocimiento de su personalidad jurídica y, por tanto, tienen capacidad jurídica en igualdad de condiciones con los demás en todos los aspectos de la vida.
Esta norma viene a dar tranquilidad a las familias y una respuesta a la angustia de muchos padres que se preguntan ¿qué va a ser de nuestros hijos cuando nosotros no estemos? Esta Lay fortalece el marco jurídico de garantías cuando las personas con discapacidad carezcan de apoyos familiares, favoreciendo la toma de decisiones, y con la creación de los Planes Personales de Futuro para que la Administración respete las decisiones de las personas con discapacidad y sus familias.
Desde Castilla-La Mancha nos sumamos a esta conmemoración, que significa un paso más hacia una comunidad inclusiva en la que las personas con discapacidad puedan ejercer de forma plena sus derechos y que, desde las administraciones, podamos contribuir a seguir mejorando su bienestar.
La primera vez que España se sintió España y se constituyó como nación fue el 2 de mayo de 1808 cuando el pueblo de Madrid se lanzó en rebeldía a las calles contra el invasor francés, algo que imitarían día a día en otros lugares del Estado. No fueron políticos los que azuzaron un mitologema, o una arcadia feliz para construir un sentimiento nacional, sino que fue el mismo pueblo quien se constituyó como nación. Una nación donde no se miraba la nacionalidad porque no importaba. Una nación plural y diversa donde catalanes, castellanos o vascuences eran conscientes de ser tan españoles como los demás, independientemente de sus propias nacionalidades. Adelantándose a lo que más adelante en el siglo XIX Ernest Renan legaría para la posteridad, el pueblo español decidió ser precisamente la nación española por deseo. Un plebiscito popular contra la invasión francesa.
Curioso que en España la fiesta nacional no sea el 2 de mayo (en Francia es el 14 de julio cuando se tomó la Bastilla, que tampoco es que derrocara la monarquía pero es un elemento simbólico) y se utilice una fecha Imperial (12 de octubre) o en tiempos pretéritos el santoral (25 de julio por el apóstol Santiago). Salvo el 6 de diciembre por la fecha de la Constitución de 1978, España no celebra la conformación de su nación. Para algunos es lógico porque, al fin y al cabo, aquello desembocó en un movimiento constitucionalista y democrático de corte liberal, y lo liberal nunca ha sido bien visto por el conservadurismo y el tradicionalismo. Y otros, especialmente en la izquierda, porque sigue rechazando la existencia de una nación española y su influencia en la vida política y social. De todo ello el día que España tomó conciencia de su ser nacional no se celebra y queda como fiesta de una Comunidad Autónoma que, para más inri, es un invento por descarte. Nadie quería a Madrid, viejo poblachón manchego de Castilla. Un completo esperpento.
Una nación que surgió por culpa del mal gobierno de la borbonada. Un “primer ministro” más pendiente de la bragueta que de trabajar en favor del país cedió a la entrada de las tropas napoleónicas un 27 de octubre de 1807 (Tratado de Fointanebleau) camino a Portugal, pero como nadie les decía nada decidieron quedarse. El motín de Aranjuez, que supuso la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando VII, fue utilizado por el general Murat, que era más listo que Godoy y los dos borbones, para afianzarse en España y quedársela para su jefe Napoleón Bonaparte. Los borbones fueron llamados a Bayona para verse con el Emperador y comenzó a rumorearse por Madrid que iban a entregar la corona al francés, como acabaría sucediendo el 7 de mayo de 1808. El Rey Felón entregaba a Bonaparte su corona que éste cedió, a su vez, a su hermano José. Antes de esa felonía borbónica (que no sería la primera ni la última de esta familia), el 2 de mayo el pueblo al olerse el percal cuando se querían llevar a los infantes que quedaban en Madrid se lanzó a luchar contra el ejército invasor.
Bravamente un pueblo sin instrucción militar y azuzado por la pasión por su país (sin saber que estaban creando la nación española) se lanzó a las calles para frenar la tropelía napoleónica y borbónica con navajas, macetas y aceite hirviendo. La represión francesa fue salvaje, tal y como dejó recogido Goya en algunas de sus pinturas, Luis Daoíz y Pedro Velarde en el cuartel de artillería de Monteleón aguantaron las embestidas francesas, con parte del pueblo que se había refugiado allí, hasta que cayeron en manos invasoras. Fueron los días de Manuela Malasaña luchando en las calles con lo que tenía a mano. Comenzaron el día siendo súbditos para terminarlo entregando su sangre como ciudadanos y ciudadanas de la nación española.
Esa tarde del 2 de mayo Juan Pérez Villamil (secretario del Almirantazgo) convenció al alcalde de Móstoles, Andrés Torrejón, de lanzar un bando donde se pedía a todos los españoles empuñar las armas contra el pérfido invasor francés. La guerra se había declarado y la patria española respondería al llamamiento sin pensar en un problema lingüístico, de impuestos o de quién tiene más grande la nacionalidad. El pueblo se levantó, se conformaron la Juntas Generales, desde donde se enviarían los diputados que realizarían la Constitución de Cádiz de 1812. Allí la soberanía tornaba nacional.
El regreso tras la victoria en la guerra volvería el Rey Felón Fernando de Borbón quien, como siempre han hecho los borbones, reinstauró el absolutismo porque le beneficiaba a él no a su país. Y por su culpa y de su hermano Carlos María Isidro tendríamos cuatro guerras civiles (las Carlistas), numerosos intentos constitucionales, quedar detrás en el desarrollo del país, una república, un rey extranjero, el bipartidismo canovista y así hasta entrar en el siglo XX con personas que renegaban de su nación por vergüenza en la comparación. Fue un Borbón quien quito a España su sentido nacional y fueron otros después los que azuzaron nacionalidades, repúblicas de parte, dictaduras, fascismo y un sinfín de problemas. Hasta hoy mismo cuando la borbonada sigue teniendo a España dividida en el propio beneficio suyo.
Ni los Borbones quieren esta fecha por ser un recuerdo de su felonía, ni los políticos de uno y otro bando la estiman porque fue la creación nacional por parte del pueblo. Mal apaño cuando en España al pueblo que pasó a ser soberano, que se hermanó, que entregó su sangre sin pensar en la nacionalidad de quien estaba a su lado, le niegan su momento histórico nacional. Mejor fiestas estúpidas y muy regionales, no vaya a ser que le dé por pensar a las buenas gentes de España que la nación es cosa de ellos y ellas y no de un dios, de una tradición o de un grupo de políticos. Pues no. España se constituyó en nación un 2 de mayo de 1808 gracias al pueblo. Ahora que vengan a hablarnos de reconquistas, imperios y demás cuestiones en las que ni la nación, ni el pueblo participó.
Han olido la sangre en la presa caída y en Ciudadanos no van a dejar de hurgar en la herida del PP. Si hace unos días Albert Rivera se autoproclamaba jefe de la oposición, ayer Luis Garicano les recordaba que en temas de Derechos Humanos tienen carencias enormes. “El Partido Popular mira hacia otro lado ante las violaciones de derechos humanos de su compañero Viktor Orbán” ha dicho durante La Marcha por Europa celebrada en la capital de Hungría, Budapest. Todo un golpe en el hígado a Pablo casado que está estos días disimulando su derrota con el tema venezolano.
No deja de tener razón el candidato de Ciudadanos al Parlamento Europeo cuando señala la hipocresía de los populares ante los casos de vulneración de Derechos Humanos según los cometan amigo o enemigos, si benefician para captar seis votos o no. Tampoco es que Rivera y los suyos sean precisamente asépticos respecto a la captura de votos, de hecho aprovechan cada ocasión que pueden para obtener un beneficio electoral. Carecen de sentido de Estado o Histórico respecto a numerosas cuestiones que siempre intentan utilizar contra sus adversarios. Pero en esto tienen razón. Viktor Orbán, muy bien relacionado con José María Aznar, no deja de ser un neofascista de tantos que pueblan Europa a los que consideran amigos. Bien porque son amigos del Imperio (o Trump) o son enemigos de Putin, que para los conservadores es casi lo mismo.
“Nosotros, los liberales, estamos unidos en la defensa de los valores democráticos y en contra de los nacionalismos y populismos” ha recordado Garicano, como si en Ciudadanos no fuesen nacionalista y populistas, del sistema pero populistas al fin y al cabo. Claro que queda más bonito decir que los nacionalpopulistas se han extendido por Europa por culpa de conservadores y socialdemócratas por su incapacidad para “emprender las reformas necesarias para hacer sostenible el modelo social europeo”. Otra gracieta de un cargo naranja que oculta que en sus programas la liberalización de las relaciones laborales, la privatización soterrada de la sanidad o la educación y la bajada de impuestos (con la correspondiente reducción de ingresos de la Administración estatal) señalan un camino alejado de lo social, que es lo que provoca la rebelión neofascista. Tendrán garantías sociales quienes se las puedan pagar.
Falta que en Ciudadanos defiendan la vulneración de Derechos Humanos en Honduras, en Siria, en Iraq o en China, especialmente en este gigante comercial al que no quieren enfadar porque tiene colmillos nucleares. Hay, por tanto, hipocresía en la formación naranja si quien se salta los DDHH es una potencia militar y económica, aunque en comparación con el PP se asemejan a Mahatma Ghandi, pues quitando el caso venezolano (por molestar a Podemos realmente), en el PP han sido más de lanzar bombas y matar gente por el mundo. Incluso querían, con un proceso de paz por medio, que se siguiese la guerra en Colombia. Así son estas personas y Garicano lo dice mientras aprovecha para meter el dedo en la llaga del fracaso histórico del PP.
Pablo Casado debería recibir el premio IgNobel de Ciencia Política si existiese. Es más el año que viene debería abrirse esta categoría por los descubrimientos que ha realizado el presidente del PP para solucionar los problemas del hundimiento de su partido. Por si no lo saben, los premios IgNobel son una parodia de los Nobel aunque sobre investigaciones científicas reales pero en muchos casos absurdas o inútiles. Han ganado este premio investigaciones que afirmaban que los agujeros negros eran el infierno o que la presencia de humanos altera las ganas de sexo de los avestruces. En el caso del político patrio podría decirse que ha descubierto la centralidad del sistema expandiendo a los extremos a los demás.
Expliquémoslo. En la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, cuando todos le pedían al presidente explicaciones por la debacle del domingo 28 de abril, Casado ha reaccionado afirmando que sí, que va a recuperar el centro para el PP. Lo que no sabían los barones y demás compungidos cargos (muchos de ellos se quedan sin sueldo) es que iba a ser tan rápido en hacerlo, en minutos. Todo mediante el descubrimiento mayor de la historia de la Ciencia Política española y universal, echando a sus competidores de la derecha hacia los lados. El sinsorgo Casado, que cada día que pasa da pruebas de su completa nesciencia, ha recuperado el centro político situando a Ciudadanos como partido socialdemócrata y al Vox como ultraderecha. Así, cambiando los adjetivos calificativos el simple presidente del PP ha logrado en segundos situar al PP en el centro.
Da igual que en Ciudadanos se califiquen como liberales, con la carga ideológica que ello conlleva, para Casado son socialdemócratas (“de mierda” le ha faltado decir) y por eso ya no ocupan el centro derecha. Con esto espera recuperar cinco millones de votos. Y lo curioso es que a nadie se le había ocurrido. Bueno sí, se le había ocurrido a su amiga y “gran ideóloga” Isabel Díaz Ayuso, pero no se había atrevido Casado a hacerle caso. Ayer lo hizo y las caras de pasmo de algunos de los presentes, según nos cuentas, fueron para enmarcar. Es lo que tiene situar a “intelectuales” tan profundos en los puestos de decisión del PP que solucionan en segundos los problemas. Que las personas no compartan sus mentiras, que les asquee que les traten como idiotas o que sean unos catastrofistas no era el problema. Tan sólo la adjetivación de los competidores.
Claro y a los otros los manda a la ultraderecha y les pide que se unan a Le Pen sin son valientes. Como si a los neofascistas les importase coquetear con la francesa. Eso sí, Abascal les seguirá llamando derechita cobarde. Lo curioso es que al situar a sus contrincantes en las posiciones ideológicas en las que lo ha hecho afirma que el PP gobierna con socialdemócratas y con neofascistas, como en Andalucía, o en Madrid. Y ¿por qué no pacta con Pedro Sánchez que es otro socialdemócrata? Claro es que este señor debe estar en la ultraizquierda según los parámetros mentales de Casado. Al final nadie entiende nada, salvo que se han quedado en 66 escaños y que les van a acabar embargando la sede por deudas. Eso sí, ahora tendrán que parar la liquidación de los chiringuitos del PSOE andaluz para colocar a tantos que ya no tienen con qué comer. Un marrón para Moreno Bonilla que lleva unos días mirando para otro lado.
Las bases del PP, cuando pasen el duelo, esperan recuperarse en las autonómicas y locales. Los medios de la caverna ponen lo suyo mintiéndoles con artículos de brujería electoral, también dignos competidores de los IgNobel, diciendo que con unidad habrían ganado (falso porque el comportamiento electoral es contextual), que si con los votos de las generales lograrán gobernar en Comunidades Autónoma y Ayuntamientos (falso, porque el comportamiento puede cambiar y cambia dependiendo del nivel electoral, más la bajada de participación y la motivación). Pero Casado ya ha logrado centrar al PP mandando a los demás a los lados, el problema es que ni le creen los suyos, ni la ciudadanía. Por mucho que se haya cargado a Maroto y García Egea, el problema sigue siendo él mismo.
¡Lo que nos faltaba por ver! Falange Auténtica ataca a Vox por no ser lo suficiente patriotas. Todo a causa de la futura investidura como presidente del Gobierno de Pedro Sánchez. Según la histórica formación fascista la derecha valiente que tantos golpes de pecho se da, queriendo demostrar más patriotismo que nadie, al final no es más que una derechita cobarde y apegada a los intereses del sionismo. Si fuesen patriotas de verdad, han dicho mediante un tuit, se abstendrían para facilitar la investidura del dirigente del PSOE. De esta forma, dicen, no tendría que entregarse a los independentistas.
“¿La diferencia entre VOX y la Falange? Que José Antonio ya hubiera ofrecido su apoyo parlamentario a la coalición de gobierno de izquierdas con tal de que éste no tuviera que pactar con el separatismo. Pero hay que ser auténticamente patriota para semejante sacrificio” han escrito en el mensaje de Twitter. De esta manera indican a los neofascistas de Santiago Abascal que sí, que muchos golpes de pecho y mucha música militar, algo que aborrecían los históricos fundadores de Falange mucho más cultivados que estos nuevos, pero que a la hora de la verdad son también parte de la “derechita cobarde”. José Antonio Primo de Rivera, dicen, tenía un sentido de Estado que la troupe de Abascal no tiene, ni tendrá.
¿La diferencia entre VOX y la Falange? Que José Antonio ya hubiera ofrecido su apoyo parlamentario a la coalición de gobierno de izquierdas con tal de que éste no tuviera que pactar con el separatismo. Pero hay que ser auténticamente patriota para semejante sacrificio.
Es curioso que tengan que venir los fascistas de verdad a enmendar la plana a estos imitadores de Trump que han querido, con el consentimiento y manipulación de los medios de comunicación de la clase dominante, vender un populismo (como demagogia) neoliberal. Han intentado copiar la estética de Falange pero sin el programa de Falange y se lo recuerdan con un simple tuit. Realmente si Abascal y sus amigos ricos leyesen las propuestas de los fascistas españoles se echarían a temblar. Nacionalizaciones, lucha contra la plutocracia y los oligopolios, democracia orgánica, etcétera. Y nada de comprar banderas de España en el chino del barrio, sino fabricadas aquí.
Claro que Vox, que no deja de ser un movimiento de estética rancia y carente de historicidad suficiente, nunca llegará a la estética de los fundadores de Falange. Quienes al menos leían, escribían y pensaban, tres cuestiones que estos mastuerzos verdes son incapaces de hacer. Está bien que los verdaderos fascistas recuerden a quienes quieren usurparles el lugar en la historia reciente cómo son las cosas y lo que significa ser patriota más allá de cantar “El novio de la muerte”. Porque hasta en esto es penosa la gente de Vox. El verdadero himno de comunión militar es La muerte no es el final. Pero no pidamos donde no hay.
Es curioso que habiéndose producido el tercer peor dato electoral del PSOE en la democracia post-1978, con sólo 123 escaños, Pedro Sánchez y su ejecutiva estén mostrándose tan henchido, ufanos y soberbios. Quieren gobernar en solitario con pactos puntuales y algún acuerdo de investidura que no les comprometa demasiado. Es legítimo, sin duda, y hasta factible pero esconde la carencia de sentido de Estado de los actuales rectores del PSOE. 123 diputados apoyando a un gobierno, por muy sanchistas que sean (que lo son y ese es el rasgo característico de la mayoría), siempre serán peor que 165 o 171.
Los españoles, como siempre, intentamos inventar siempre la rueda y no aprender de lo bueno y que funciona allende las fronteras. Desde el PSOE José Luis Ábalos pone como ejemplo de coalición con gobierno monocolor a Portugal, que como todo el mundo sabe es comparable por magnitud y estructura del Estado con no se sabe qué, pero no con España. Nuestro país está descentralizado y es más grande que el país vecino por lo que no es un marco de comparación, aunque sí de aprendizaje. La Asamblea Nacional posee 230 escaños de los que el Partido Socialista tiene el 37,39% de los mismos (86) y la oposición de derechas el 46,52% (107), el resto son partidos de izquierdas (Bloque de izquierda, CDU y PAN). En España a la izquierda del PSOE sólo está Unidas Podemos, el resto está o a su derecha o contra el Estado. No es la misma situación.
La intención de Sánchez, imitando a Portugal y no queriendo mirar hacia países del norte, es seguir la senda de las plataformas personalistas que se estilan en muchos de esos países, donde el dirigente es más importante que el partido. Si se percataron en la campaña electoral, la marca PSOE casi estuvo desaparecida centrando todo en el ídolo de la socialdemocracia. Por eso quiere un Gobierno monocolor para centrar todos los objetivos en su persona y su equipo. El partido es para Sánchez un trampolín, la organización que sostiene el entramado de su cúpula directiva. No quiere compartir escenario con ningún otro partido sea Unidas Podemos, sea Ciudadanos como quiere Ana Botín. Todo el foco para él.
La estrategia es doble. Por un lado la personalista, como si quien hubiese estado “tocado por los dioses del socialismo” fuese Sánchez. Y, por otro lado, la libertad para pactar con la derecha libremente y sin cortapisas. Como reconocen en Moncloa, de esta forma pueden pactar cuestiones más sociales y algunas con apariencia de izquierdas con Unidas Podemos, Compromís y ERC y todas las Económicas o de ajustes con la derecha, léase PNV, Ciudadanos e, incluso, PP. Gobernar mirando a ambos lados, tipo Marty Feldman. Una estrategia que no evitará roces y suplicios.
La mirada del Gobierno del PSOE
¿Qué nos dice la experiencia más cercana? Si miramos hacia Madrid, donde ha gobernado PP con el apoyo de Ciudadanos fuera, se demuestra que la acción de gobierno ha estado lastrada y no se han llevado a cabo verdaderas reformas. Lo mismo se puede decir en Andalucía. Han aguantado en el último caso hasta que vieron que podían echar a Susana Díaz. Y en Madrid la parálisis ha sido enorme. Sólo ha funcionado bien la Comunidad Valenciana del Pacto del Botànic. A nivel estatal, por mucho que digan en el PSOE, han durado hasta que se quedaron sin presupuestos, tras haberles hecho los poderes fácticos el favor de destruir Podemos con la fuga de los errejonistas. Y 123 escaños no garantizan presupuestos como no lo hacían 84. Ni se puede gobernar cuatro años a base de decretos ley que pueden ser tumbados constantemente.
Esto no lo aceptan en Ferraz porque piensan que son los más listos y amenazando a los demás cavarían por entrar en razón. Así mientras Sánchez mejore su imagen o los demás se destruyan. Resistir sin importar la ideología, ni lo que pase alrededor. Lo hizo dentro del PSOE y lo hará en el Parlamento. El problema está en que necesita mayoría simple, por tanto abstenciones, para ser nombrado presidente y a día de hoy sólo tiene 123 escaños más los de ERC que se abstendrán. Ciudadanos no tiene nada que perder, ni el PP, ni Vox, ni JxCat, ni el PNV, los cálculos de Sánchez no les afectan. Las más presionadas podrían ser las gentes de Unidas Podemos, pero si les impiden pactos por la izquierda tienen la campaña hecha.
Es jugar con fuego cuando en el resto de Europa se ha demostrado que las coaliciones de Gobierno funcionan y se avanza. Negar por principio la negociación de esa posible coalición, que no la consecución de la misma, es querer sorber y soplar a la vez. Decir que sí se es de izquierdas mientras miras con cariño al niño de naranja. El otrora adalid de la unidad de la izquierda Andrés Perelló ha pedido en Facebook que se deje la cantinela “Con Rivera no”. No le gustan las especulaciones asociadas al tema y se pregunta “¿Quién ha dicho que hace falta un gobierno de coalición?”. 40 años de militancia en la izquierda del PSOE destruidos en un minuto al calor del viento parisino. Nadie se le podría decir pero siempre será mejor que no tenerla si se dice que se quiere la unidad de la izquierda y cierta estabilidad institucional. Que haya ministros de Unidas Podemos y del PNV sería muy bueno para la democracia española. Como legítimo es gobernar en solitario, pero sin quejarse luego.
En realidad lo que quiere Sánchez, además de tener todo el foco centrado en él y su equipo, es ver si los demás terminan de fallecer y así poder gobernar durante una década. Lo dijo en su momento pero no pensábamos que lo haría a costa de la destrucción de los demás sino con propuestas de izquierdas. Albert Rivera, que no es el más indicado para hablar de estas cosas, acertaba al decir que no es una persona de la que fiarse. También se lo dijo Pablo Iglesias quien quiere algunos ministerios, no por el prurito del oropel, sino para controlar al PSOE porque la mochila austríaca está a la vuelta de la esquina.
Todo ello puede llevarnos a unas nuevas elecciones si no hay capacidad de transacción y colaboración entre todas las fuerzas, incluso las de derechas. Por una vez estaría bien que todos pensasen en la ciudadanía y no en sus intereses partidistas. Complicado la verdad porque entre los egos de unos y la incapacidad de otros al final España hecha una mierda. Tener sentido de Estado es lo mínimo que debemos pedirles. Y eso supone que aunque quieras ser el más guapo del baile y ocupar en centro de la pista de baile debes dejar que los demás también bailen. Y puede bailar con Unidas Podemos, ERC y PNV o con Ciudadanos o PP. Ahora el guapo que elija pareja y se moje realmente.
El partido Libres ha acompañado este martes a un centenar de vecinos del Puerto de la Torre que se han manifestado en su centro de salud, donde se han quejado de la situación de indefensión que sufren cuando acuden al médico. A veces no pueden ser atendidos por sus doctores habituales porque estos no sólo tienen que cubrir las guardias allí sino que también han de hacerlo al mismo tiempo en Almogía.
“Y encima no cuentan ni con una ambulancia”, ha explicado Salvador Vera, vecino del Puerto y número 6 en la candidatura de Libres al Ayuntamiento de Málaga en las próximas elecciones municipales. Vera, como afectado que es, ha recordado que “sólo hay una salida y una entrada al Puerto y es muy difícil evitar las caravanas cuando tenemos que ir a una urgencia al hospital”.
Es por ello que desde Libres consideran imprescindible “la puesta en marcha, en el Puerto de la Torre, de un Dispositivo de Cuidados Críticos de Urgencias, una iniciativa que está por encima de la cobertura básica de un centro de salud, pero por debajo de la atención hospitalaria”, tal y como ha explicado el candidato a la alcaldía de Málaga por este partido, Iván González.
Esta medida supondría la apertura de las urgencias del centro de salud de este distrito las 24 horas los 365 días del año. “Le pedimos a la Delegación de Salud que lo estudie porque no sólo se daría mejor asistencia a los pacientes en una zona donde ha crecido mucho el número de personas en edad avanzada y con enfermedades crónicas, sino que se descongestionarían las urgencias de los hospitales y también las carreteras porque habría menos gente que usaría su vehículo privado para acudir a esos hospitales”.
De este modo, también se conseguiría uno de los objetivos que Libres tiene en su programa: que cada uno de los once distritos de Málaga funcione como una centralidad, “de modo que todos estén equipados con lo básico para que los ciudadanos tengan cubiertas sus necesidades cerca de donde residen”, ha detallado Iván González.