viernes, 1 mayo, 2026

28-A: dispersión de voto y corrientes de opinión

El pueblo ha hablado el 28-A: Las urnas muestran una derrota estrepitosa del Bloque Azul y un triunfo histórico del Bloque Rojo, que frena en seco a la involución.   Preciso es profundizar en el análisis de los cambios que se están produciendo en el voto y la mentalidad de la clase trabajadora y la ciudadanía en general, porque estamos inmersos en giros a derechas e izquierdas formándose corrientes de opinión, a veces no declaradas.

La atomización y dispersión es fuerte y expresan cambios en sectores importantes de los trabajadores y también en sus direcciones. Representa una ruptura total del antiguo bipartidismo del modelo del 78 que ha sido barrido por las urnas.

El PSOE liderado por Pedro Sánchez alcanza el 28,7% con 7.480.755 votos y consigue 123 escaños. El remonte con relación a 2016 es notorio consiguiendo 48 parlamentarios más y una derrota del PP en el Senado.

Unidas Podemos pasa de 71 escaños a 42, bajando del 21,1 % al 14,30 % pero  esos parlamentarios pueden ser muy útiles para un gobierno de izquierdas.

Sumando todos los votos que podrían favorecer al Bloque Rojo, con nacionalistas de Cataluña, Euskadi y Galicia, esas fuerzas del progreso obtienen 13.239.980 votos, 185 escaños y un 50,8 % de los apoyos, derrotando al Bloque Azul (PP, Cs y Vox) que consigue un 43,2 % y solo 149 escaños con 11.276.920 votos.

El PP se da un batacazo perdiendo un 45 % de los votos, Cs logra 57 diputados (15,85 %) y Vox alcanza 24 escaños (10,26%) pero casi la mitad de lo que esperaban por las encuestas.

Aparte de las 5 fuerzas centralistas tenemos 8 más periféricas. ERC gana 15 escaños desde Cataluña (24,6%) arrasando ante Jxcat (7): PNV 6, Bildu 4, CC 2, NA+ 2, Compromís 1, PR Cantabria 1.

Las listas proclamadas para el Congreso (579)  y el Senado (579)  que competían en las elecciones del 28-A han sido en total 1.174 a nivel del Estado. La Junta Electoral de Málaga proclamó candidaturas al Congreso y Senado (BOE 2-4-19).

En Málaga se presentaron 3 fuerzas de Derechas: Cs, PP, Vox.  Y 8 fuerzas de izquierdas: PSOE, Unidas/Podemos, Pacma, Pum-J, PCTE, PCPA, AxSí, Recortes O.  La dispersión de voto es enorme.

Durante la larga crisis y recesión de más de diez años la clase trabajadora ha tenido la ocasión de aprender en base a su propia experiencia, probando la incapacidad de la política de derechas y también del reformismo, para dar soluciones a los profundos problemas sociales que padece el pueblo trabajador, surgiendo la búsqueda de atajos en líneas nacionalistas como en Cataluña.

A partir del 11-M vimos cómo surgieron corrientes nuevas en el movimiento obrero, hablando incluso de “tomar el cielo por asalto”, formada por gente joven y clase obrera que sabían ya lo que NO querían, pero todavía no sabían bien lo que querían. Confundían el reformismo del PSOE con el PP, cuando cantaban aquello de ¡¡Psoe y PP, la misma “ROSA” es¡¡ (para ser elegante y no escatológico).

Tras las movilizaciones surgió Podemos que venían como muy revolucionarios, pero luego se moderaron y no han llegado a comprender la necesidad de defender un programa de transición al socialismo en bases marxistas. La deriva encabezada por Iñigo Errejón los dividió y se desmarcó claramente de Iglesias, formando una corriente que no llega siquiera a socialdemócrata. La Socialdemocracia y la Constitución  están siendo ahora reivindicadas por la corriente oficialista  mayoritaria encabezada por Irene Montero  y Pablo Iglesias que han aplazado la línea revolucionaria.

Distinguir la transición entre el “reformismo de izquierda y el marxismo democrático” es difícil y está lleno de obstáculos, existiendo una cierta confusión que solo se podría despejar en situaciones revolucionarias cuando las masas entren en combate.

Precisamente por esas dificultades, los procesos de clarificación de las corrientes de opinión pueden ser más o menos largos, como ocurre en el PSOE que dura ya más de 40 años, desde el inicio de la deriva a la derecha de la corriente encabezada por Felipe González, cuando resurgió la oposición de la corriente Izquierda Socialista. Durante esos procesos, las masas trabajadoras han pasado por diferentes etapas y estados de ánimos, buscando espacios a derechas e izquierdas.

Científicamente se podría definir al “centrismo” simplemente como un estado de ánimo entre sectores importantes de los trabajadores, que han abandonado el reformismo y buscan de forma inconsciente, el programa marxista de transición al socialismo, que es el que verdaderamente defiende los intereses históricos de la clase trabajadora y cuya expresión pudo haberse dado en el seno del PSOE, pero se produjo por fuera a través del 11-M y cristalizó en Podemos.

Desde el punto de vista del socialismo científico el “centrismo” es una corriente intermedia, que oscila entre el reformismo socialdemócrata y el marxismo. No tiene una línea política muy definida. Busca su política al tanteo contradictorio, dando giros a derecha e izquierda. Va de un lado a otro a veces en plan oportunista, cambia, vacila y modifica sus posiciones sin justificación seria. Las direcciones “centristas” acaban burocratizadas y sometidas en parte al marco del estado burgués, sin atreverse a romper con el sistema ni siquiera de forma teórica, porque abundan las camarillas y las componendas personalistas que defienden sus sillones.  ¿Es Podemos “Centrista”?

Necesitamos diferenciar de forma clara este estado de ánimo de las masas en acción de los “dirigentes centristas”  porque éstos,  en realidad no son ni reformistas ni marxistas, sino que están en transición de una corriente a otra confundiendo en estos casos a la clase trabajadora de base.

Esas direcciones, al menos  muchas de ellas, lo único que buscan es explotar políticamente esas corrientes en transición, que podríamos llamar “centristas” que están surgiendo en plan oportunista y a la caza de unos escaños para vivir del cargo y no precisamente para ayudarlas a sacar conclusiones de girar a la izquierda buscando el “socialismo marxista”.

Distorsionan el proceso, surgiendo el divisionismos con grupúsculos, muchos de ellos artificiales o financiados y creados por la propia burguesía, para impedir que cuajen corrientes internas en los partidos de masas de la izquierda y eso, objetivamente, favorece a las derechas aunque no lo entiendan o no quieran entender.

La gran mayoría de esos dirigentes llamados “independientes” e incluso “centristas”, son en realidad “burócratas de izquierdas profesionales”, siendo solamente una minoría de afiliados, trabajadores honrados capaces de hacer la transición hacia el “socialismo marxista” o hacia partidos revolucionarios, porque, de lo contrario, es difícil entender que gane siempre el ala más moderada, siendo la clase trabajadora la mayoría inmensa, en relación a los cuadros.

Las bases solo pueden expresarse libremente cuando hay una oportunidad como cuando Pedro Sánchez se basó en el voto directo de la militancia tras el golpe de las baronías prometiendo el giro a la izquierda. Algo parecido pasó en el Laborismo Británico cuando Jeremy Corbyn derrotó al ala derecha y el Partido ha crecido con 500.000 nuevos militantes.

Muchos de esos dirigentes están a años luz de aquellos de los años 30, como Largo Caballero, que hubiese podido hacer la Transición completa al Socialismo,  si se hubiese desarrollado una corriente en el PSOE,  basada en la Izquierda Socialista marxista y democrática que se empezó a formar, pero fue  demasiado tarde y demasiado débil e incluso boicoteada por el estalinismo “centrista” desde Moscú, junto a los errores de las direcciones de izquierdas.

Las características principales de los llamados “centristas” son un cierto eclecticismo, su carácter amorfo y su desprecio a la ideología y al programa socialista.  Algunos dirigentes de las izquierdas son capaces de pronunciar preciosos discursos, reconociendo la necesidad de los cambios sociales revolucionarios, como otrora hacían Alfonso Guerra en el PSOE, o Julio Anguita en el PCE,  o  Pablo Iglesias en Podemos, o Pedro Sánchez en campañas.

Pero a veces en momentos clave, dejan a un lado sus discursos floridos, sus ideales y sus programas, actuando en la práctica de forma totalmente oportunista, adaptándose a la gestión del modelo capitalista en plan reformista agarrándose a la Constitución o a la clásica teoría del “etapismo”, o incluso resucitando las dos orillas.

Las corrientes “reformistas” e incluso las “centristas” son muy reacias a aceptar la necesidad de organizaciones internacionalistas, cayendo siempre antes en las particularidades “nacionales”, que significa no practicar en realidad la Solidaridad Internacional con las organizaciones más afines, cuando los trabajadores toman acciones de luchas firmes, lo cual equivale al “sectarismo”.

De esa forma, sustituyen el más elemental principio del Internacionalismo Socialista propio del movimiento obrero internacional, por apoyos simbólicos que causan pocos efectos en la clase dominante y en los abusos que cometen las multinacionales capitalistas corruptas hasta la médula y el capitalismo dominante.

La confusión ideológica y programática de las diversas y numerosas corrientes de opinión, (declaradas o NO declaradas), tienen también una importancia enorme en los aspectos organizativos y por tanto es difícil encontrar en los partidos actuales,  corrientes diversas manteniéndose en el interno con propuestas diferenciadas, porque las direcciones no actúan con un método compañero y tolerante, llegando al extremo que, por una coma,  o un punto,  o cualquier discrepancia secundaria, surgen cuatro elementos y un dirigente que forman otra corriente o plataforma o vete tú a saber… despreciando la Unidad y siendo incapaces de tener tolerancia y respeto para defender cada cual sus posiciones, se esté en minoría o en mayoría.

Existe un ansia desmesurada de mando que es muy destructivo, una falta de método de funcionamiento  democrático y otras anomalías que habría que corregir.  Teniendo en cuenta el ambiente de apatía al que las direcciones han arrojado al movimiento obrero, debido a la escasez de cuadros políticos bien formados, junto al vaciamiento constante de los partidos y sindicatos de clase tradicionales, podremos explicarnos perfectamente la dificultad para que surjan, se fortalezcan y avancen, en el seno de esas organizaciones, potentes corrientes de masas claramente diferenciadas con sus propuestas Organizativas y Programáticas claramente definidas.

Estas Oposiciones existen hoy en el  PSOE: por un lado las llamadas baronías encabezada por Susana Díaz con los apoyos de Felipe y demás dirigentes,  como ala más moderada y proclive al  pacto con C’s.  Por otro lado, la Oposición Izquierda Socialista, con una base amplia que alcanzó en las primarias en torno al 30 % del voto de la militancia pero representada ahora por una burocracia en Ferraz que se niega a terminar el proceso de la Asamblea Federal, pese a tenerla solicitada 14 territoriales, existiendo una discrepancia entre ese residuo de la Comisión Permanente de I.S. Federal y las 3 Portavocías, elegidas desde las bases junto,  con una discrepancia paralizante que se debe subsanar lo antes posible mediante la democracia.

La Organización Federal del PSOE debe despejar el camino y abrir los cauces para elegir democráticamente  a la nueva representación de la corriente Izquierda Socialista, cuyos aplazamientos duran ya más de dos años. Asimismo exigir la aclaración de otras corrientes no declaradas, como  “Socialistas de Izquierdas“, “Socio-Liberales, “Democratacristianos”, “Cristianos Socialistas”, “Masonería”, con sus alas Conservadoras y Progresistas (Secretas o Discretas) y algunas otras de carácter demasiado personalista,  por lo cual el PSOE y sus corrientes de opinión internas tienen que dar los pasos para restaurar los métodos democráticos y clarificar la situación.  Ya está bien de mesas camillas y de manejos fuera de los cauces democráticos.

La lucha más firme que ha llevado a cabo Izquierda Socialista, como única corriente reconocida estatutariamente por la corriente oficialista,  contra todos y contra todo, ha sido por la restauración de la democracia interna y la necesidad del giro a la izquierda. Eso lo empezaron a llevar a cabo precisamente cuando el aparato comenzó a tomar la deriva hacia la “democracia orgánica” moderada.

Aquella dirección se reservó la potestad de remover a los cabeza de las listas por parte de los órganos superiores, despreciando las decisiones tomadas por la “democracia de base”, acabando con la soberanía de las Asambleas Locales, que hay que restaurar, para que tengan la posibilidad de elegir y revocar a los representantes, como el método democrático más legítimo para combatir la burocratización y la degeneración.

La clase dominante no tarda ni un día en intentar cambiar la voluntad popular

Ni un día, por no decir ni unas horas la clase dominante ha dejado de ejercer como tal. En muchas ocasiones lectoras y lectores nos dicen que nuestros análisis son un tanto exagerados al hablar del poder del establishment, de la clase dominante, de la fracción dominante del bloque en el poder y demás conceptos utilizados para demostrar que, bajo este sistema democrático liberal, se esconde realmente un poder que controla todo. Ese poder curiosamente coincide con un grupo de personas que tienen conciencia de sí mismos, de ser los que mandan y por qué mandan. Un análisis sin más puede dejar a las personas un tanto descontextualizadas, pero cuando se topan con noticias como las de ayer, todo cobra sentido y lo que explicábamos se aclara. Y no exagerábamos cuando afirmábamos que la clase dominante quería un tipo de gobierno, es más hasta nos hemos quedados cortos.

Ha sido Ana Patricia Botín, representante de la fracción financiera, la primera en pedir mediante un informe ad hoc que, por el bien de España, el futuro gobierno sea entre PSOE y Ciudadanos. En virtud de una necesidad de estabilidad política, pues la inestabilidad de los últimos años ha provocado, según dicho informe, una caída de la cotización bursátil del Ibex-35 de un 70%. O lo que es lo mismo, les ha hecho más pobres a ellos y ella, no al país. Y claro, como no tienen bastante con la extracción de rentas, necesitan además dominar el ámbito especulativo para que las personas apuesten a “ahorrar” (así lo llaman demagógicamente) mediante el posicionamiento de sus dineros sobrantes en bolsa. Están tiesos de liquidez, como venimos contando desde hace meses, y necesitan incorporarlo de alguna forma.

“La coalición entre PSOE y Ciudadanos probablemente complacería a los mercados financieros dado que la postura liberal de Ciudadanos sería mejor recibida que el populismo de Unidas Podemos” dice en informe señalando el camino correcto que deben tomar ambos partidos. Lo curioso es que ambas formaciones políticas dependen del Banco de Santander, por el robo organizado del Banco Popular, debido a sus deudas financieras. Además, de por las presiones y relaciones que tienen los dirigentes con los miembros del establishment financiero y empresarial. Así, que rápidamente la clase dominante intenta subvertir la voluntad popular expresada en votos y deseos. El “Con Rivera No” de las bases socialdemócratas no existe más que como volición que tampoco se cumplirá esta vez. O eso es lo que desean.

Pero no sólo ha sido Botín quien ha animado al pacto PSOE-Cs sino el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien ha afirmado: “Nos encontraríamos muy cómodos con un Gobierno de centro izquierda […] que proporcione estabilidad y moderación”. Blanco y en botella. También los directores de los medios de comunicación de la derecha han salido a clamar por un pacto PSOE-Cs que genere estabilidad ante la situación de crisis económica que se atisba en lontananza. Bieito Rubido de ABC ha afirmado en un artículo titulado “Sentido de Estado” que “lo mejor que le puede ocurrir ahora mismo a España es que Ciudadanos acepte integrarse en un gobierno de coalición con el PSOE, aunque ello suponga tragarse todas las promesas en sentido contrario que su líder lanzó en campaña, una y otra vez. El viejo aserto de que en política no hay amigos eternos ni enemigos permanentes vuelve a confirmarse. El sacrificio lo tiene que hacer Albert Rivera, aunque no soporte a Sánchez. Solo así podemos analizar con una luz de esperanza los resultados de ayer. Solo así nuestro país puede encarar un tiempo de estabilidad y reformas que aliente a la sociedad española y que nos permita crecer como país próspero y gobernable, en el que los políticos no traten de rescatarnos de la miseria, sino de propiciar las condiciones idóneas para generar riqueza”. Toda una declaración de intenciones respecto a una reforma contraria a la de los derechos sociales como se podría presumir con Podemos.

El Mundo, La Razón y los diversos digitales más vinculados al mundo económico piden a Albert Rivera que se baje del burro del cordón sanitario a Sánchez y se avenga a negociar un gobierno de coalición. El caso más llamativo es el de Pedro J. Ramírez, verdadero factótum naranja en la prensa de derechas, que hasta ha hecho un video pidiendo cordura y sentido de la responsabilidad a ambos políticos. Las respuestas desde los cuarteles generales han sido negativas… de cara a la galería. Saben desde hace tiempo en ambas casas que esto podía pasar porque les habían avisado desde la clase dominante. Aquí lo hemos recordado en diversas ocasiones, una al comienzo de la precampaña (“Rivera ya tiene tractor para pactar con Aitor”) y otra después de los debates electorales (“Nadie cree que Sánchez y Rivera no acaben pactando”), nadie nos creía y, sin embargo, lo que decíamos ya está aquí. Las presiones han comenzado y, como narramos hace tiempo, a José Luis Ábalos no es que se le interpretasen mal sus palabras, sino que consciente por sus reuniones con los peces gordos de la fracción constructora del Ibex-35 sabía que tendrían que llegar a algún tipo de transacción. ¿Cuál? Seguridad en la defensa de la acción de gobierno en los medios afines y control de Rivera y sus gentes. Ábalos ya avanza que hablarán con todos y negociarán con todos, pese al feo de Rivera de no llamar a Sánchez, por lo que Ciudadanos ya se vislumbra como socio preferencial en algunas cuestiones sino todas.

No dirán nada hasta que pasen las elecciones autonómicas y locales por pura estrategia política y porque la acción parlamentaria no comienza hasta días antes de votar. No tienen la necesidad de pactar nada hoy, ni mañana, ni hasta dentro de un mes cuando comience la legislatura. Hasta entonces puede alardear de no quererse, de no poderse ni ver, de querer un gobierno monocolor (que tampoco se lo permitiría Unidas Podemos porque eso supondría querer negociar sólo con ellos los social y el resto de materias con la derecha); y los otros de situarse como la única y verdadera primera fuerza de la oposición. Todo un teatro en esta sociedad del espectáculo para entretenernos mientras escondidos entre las bambalinas se cuece lo que sucederá realmente. El aviso de hoy de la clase dominante, que ha salido en tromba y aumentará en próximas fechas, es sólo el primer aviso de que la verdadera voluntad que debe estar presente en las cabezas de los dirigentes políticos de PSOE y Ciudadanos no es la popular, ni la nacional, sino la de ellos y ellas.

Mientras los ciudadanos se entretienen con sus aspiraciones a ser clase media y obtener más rentas; mientras toda su vida acaba girando en torno a la adquisición de fetiches; mientras comen banderas y cagan identidades; la clase dominante tiene conciencia de clase en sí y para sí. Saben quiénes son y por lo que están unidos. La clase trabajadora, ensimismada en sus fetiches y sus identidades diversas, carece de esa conciencia necesaria para que no le roben la voluntad que expresa en esta democracia limitada que es la liberal representativa. Sin conciencia de clase no hay lucha de clases, aunque una clase en concreto, la clase dominante, esté llevándose todos los triunfos, precarizando a las personas, quitándoles sus formas de sustento y, además, impidiendo que su voluntad política sea representada. En esta ocasión van a poner todo su arsenal en esta lucha, veremos si Sánchez y Rivera claudican, porque no nos equivocamos cuando lo advertimos, como tampoco cuando lo advirtieron Iglesias y Garzón.

García Sempere “satisfecha” por el resultado conseguido por Unidas Podemos en Málaga

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La dirigente federal de Izquierda Unida y diputada de Unidas Podemos por Málaga, Eva García Sempere, se ha mostrado “satisfecha” por el resultado de la candidatura en esta provincia, en la que iba como número dos, tras Alberto Garzón, una vez revalidados los dos escaños contra pronóstico dado lo que indicaban casi todas las encuestas. García Sempere, como ya hizo horas antes tras concluir el recuento electoral, ha hecho un llamamiento al resto de fuerzas progresistas para que consideren que “la absoluta prioridad es la defensa de los servicios públicos y de la clase trabajadora”, sobre todo de cara a futuras alianzas para formar gobierno.

Reconoció que “teniendo en cuenta la situación tan difícil en la que estábamos, con todos los agoreros dándonos por muertos, entendemos que el resultado es muy positivo, sobre todo porque los números no le dan a la derecha”.

Igual que hizo durante toda la campaña, además de agradecer el trabajo de todos y todas las militantes y simpatizantes por su trabajo, considera rotunda que Unidas Podemos es realmente el “voto útil” que va a seguir frenando “a las derechas”.

La diputada de Izquierda Unida indica que para poder hacerlo ha tenido mucho que ver el tipo de campaña realizada, que ha permitido “llegar a cada rincón de la provincia y de nuestros barrios” para conseguir que todo el trabajo realizado en buena medida “se vea recompensado”.

Del “no es no” al “con Rivera no”. No nos falles Pedro

Ha sido una noche electoral llena de sensaciones, para unos agrias, para otros dulce y para un sector agridulces. Como en todas hubo vencedores y derrotados y mensajes equívocos y engañosos.

Que tenga mucho cuidado la clase política, porque la alta participación habida en estas elecciones indica que la ciudadanía les ha devuelto temporalmente la confianza, pero pudiera ser que si la defraudan ya nunca más puedan recuperarla.

La irrupción de VOX, más como tormenta que como tsunami al menos de momento, ha roto en mil pedazos el panorama electoral. Es evidente que este hecho ha producido una sangría en la derecha y que no haber estado presente probablemente no se habrían dado esto resultados.

Pero que no se equivoque ésta al realizar su análisis de lo ocurrido, porque es probable que el batacazo del PP se haya producido también por sus propios errores, al hacer un seguimiento mimético de los llamados que venían de esta nueva fuerza política, al mismo tiempo que ha tenido que pagar las letras pendientes por su corrupción, por su mala gestión de la crisis de Catalunya y por no haber resuelto de manera integradora su propia crisis.

Igualmente Ciudadanos, que esperaba un resultado mucho mejores y que las sumas les dieran, ha pagado su propia letra al abandonar de manera suicida el espacio de centro dejándoselo en bandeja a un PSOE ahora victorioso.

En el espacio de la izquierda también existen perdedores, en este caso Podemos y Compromís que también pagan sus crisis internas y el voto útil que en esta ocasión ha sabido capitalizar el PSOE. El miedo a “que viene VOX” le ha venido genial.

También en el espacio independentista se libraba su propia batalla, con victoria contundente de Juqueras y su ERC frente al enloquecido Puigdemont, que ha sido capaz de llevar al descalabro absoluto a la antigua Convergencia. Este resultado y el pragmatismo demostrado por los primeros en los últimos tiempos, resulta muy beneficioso para la resolución de ese conflicto.

Pero por encima de análisis partidistas la realidad es que la derecha y la izquierda empatan con más de 11 millones cada una, pero también conviene tener en cuenta que el sector nacionalista e independentista llega a más de dos millones, que gobierne quien gobierne deben tenerse en cuenta.

Después del 28-A ya no se puede decir que “Spain is different”, porque al igual que el resto de Europa tiene su espacio político fragmentado, existe la contienda rojos-azules, e irrumpe un partido de extrema derecha, de momento de puntillas como ocurrió allí pero no conviene confiarse y sólo hace falta mirar Suecia para darse cuenta.

¿Qué puede ocurrir a partir de ahora?

En el caso de la derecha resulta evidente que debe poner en marcha, sin prisa pero sin pausa, una refundación que le aleje del nacional-populismo y le lleve a una derecha liberal, europeísta y moderna. ¿Será posible con Pablo Casado?, es probable que no aunque tiene piezas de recambio como Núñez Feijóo (significativo su discurso de la noche electoral) o Ana Pastor.

La izquierda por su parte, en especial el PSOE, debe administrar su victoria con prudencia, siendo consciente por un lado del empate técnico en votos que nuestra ley electoral no traslada a escaños, de la irrupción de VOX, y del llamamiento de sus bases al pacto en su seno.

Los llamados de las bases socialistas esa noche resultan significativos y Pedro Sánchez no debería ignorarlos. Que sonara el “sí se puede” podemita al aparecer en pantalla Pablo Iglesias, o el contundente “con Rivera no” que le exigieron en numerosas ocasiones, debe hacer recapacitar a su cúpula dirigente porque sonó al “no es no” que llevó a Sánchez a su liderazgo.

Un pacto PSOE-Cs además de resulta anti natura, mucho más después de escuchar a Rivera en los últimos tiempos, sería un suicidio. Supondría abandonar un espacio conquistado en estas elecciones (se ha llevado cientos de miles de votos que han abandonado Podemos hacia una opción más segura) y significaría una traición a las bases que le impulsaron a ganar las  primarias.

Además si Cs se implicara en ese gobierno dejaría en el espacio de la derecha un terreno libre para la refundación del PP, lo que sería la mejor noticia que les podría dar después del batacazo histórico que se han llevado. Rivera abandonaría de esa manera su batalla estratégica por liderar la derecha española para la próxima década.

¿Cometerán ambos, Sánchez y Rivera ese error? En política todo es posible cuando la táctica se impone a la estrategia.

La otra opción sería un gobierno presidido por Pedro Sánchez con apoyo externo de Podemos o incluidos en el mismo. Los 166 apoyos con los que cuentan no les darían para salir en primera votación por mayoría absoluta, pero podría ser con la abstención de ERC y PNV en segunda.

¿A qué precio? El del PNV parece asequible y parece justo porque tiene que ver con las trasferencias aún pendientes del Estatuto de Guernica y más autogobierno. Las de ERC podrían ser más complicadas, aunque su pragmatismo actual lo puede poner más fácil.

Después de eso vendrían los grandes retos, las políticas sociales, abrir vías de diálogo con Catalunya, afrontar la crisis en la UE, o el problema de la emigración. Pero eso ya da para otra película.

Veremos……..

Premios de Cultura de la Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid ha hecho entrega hoy de sus Premios de Cultura, con los que se ha reconocido la obra de 12 artistas y creadores que han sobresalido en distintas facetas. La ceremonia de entrega de estos premios, que alcanzan su vigésimo aniversario, se ha celebrado en los Teatros del Canal.

El consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, ha hecho entrega de estos Premios, cuyo objetivo es fomentar la cultura y que constan de 12 categorías. “Los galardonados de esta edición nos ofrecen un magnífico cuadro de nuestra cultura”, ha resumido el consejero.

De los Santos ha agradecido la labor de los creadores, “los artífices de que España sea una potencia cultural mundial”, y ha resaltado que “la Comunidad de Madrid tiene la mejor y más innovadora oferta cultural de España”.

Así, siete de los diez primeros lugares entre los espacios culturales más valorados de nuestro país los ocupan prestigiosas instituciones madrileñas como el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía, el Teatro Real y los Teatros del Canal. “Y la proyección y vitalidad de nuestra cultura se ha incrementado sustancialmente en los últimos años”, ha añadido el consejero de Cultura, Turismo y Deportes.

“La cultura es nuestro mayor atractivo y es el mejor vehículo de expresión y de participación en una región moderna, abierta y tolerante como la nuestra”, ha destacado De los Santos, subrayando también “el motor económico de primera magnitud que supone”: Las industrias culturales representan el 4 % de nuestro Producto Interior Bruto, y el turismo –en nuestra región de carácter esencialmente cultural– supone el 7 % del PIB. El año pasado se alcanzaron los 7,1 millones de turistas extranjeros, un 6,3 % más que el año anterior.

Galardonados de la XX edición

Los galardonados en la XX edición de los Premios de Cultura de la Comunidad de Madrid son Irene Escolar, Enrique Ponce, Cayetana Guillén Cuervo, Juan Vidal, Diego Guerrero, Ana Laguna, Ángela Vallvey, Eduardo Barceló de Torres, Isabel Villanueva, Mayte Martín, La Ribot y Carmela García.

La actriz Irene Escolar ha sido premiada en la categoría de Teatro; el torero valenciano Enrique Ponce en Tauromaquia; la también actriz Cayetana Guillén Cuervo en la categoría de Cine; y Juan Vidal, en la de Moda.

Asimismo, se ha premiado a Ángela Vallvey en la categoría de Literatura; Diego Guerrero en Gastronomía; Ana Laguna en Danza; Eduardo Barceló de Torres en Patrimonio Histórico; Isabel Villanueva en Música Clásica; Mayte Martin en Música Popular; La Ribot en Artes Plásticas; y Carmela García en Fotografía. Los Premios de Cultura de la Comunidad de Madrid están dotados con un importe total de 216.000 euros, 18.000 euros para cada premiado.

Fra-Casado consigue subir de 137 a 66 diputados

Veníamos advirtiendo que las mentiras constantes de Pablo Casado no estaban calando entre las personas de derechas. Esa hipérbole mitomaníaca en que se ha convertido el verbo del presidente del PP ha tenido una réplica ciudadana provocando un “ascenso” de 137 a 66. Hablamos de ascenso, si lo recuerdan, por aquello que dijo que pensaba subir el salario mínimo de los 900 euros que había fijado el gobierno a los 850 euros que habían fijado patronal y sindicatos. En esa realidad paralela donde habita Casado se sube cuando se baja. Debe ser por eso que ahora entiende casi como una victoria perder más de la mitad de los diputados.

No dimite Casado después de tamaño fracaso electoral por varios motivos. El primero, cree que la culpa es de los demás que no le han entendido, que el bienestar de los españoles (a los que se les quita ese bienestar privatizándolo o robándolo) sólo se consigue con el PP. El segundo, y casi más evidente, porque no tiene donde caerse muerto. Con sus currículum, trufado de mentiras, y su nula capacidad demostrada en pocos meses, tendría difícil encontrar un trabajo que le suponga el casi cuarto de millón de euros que le paga el PP. Con suerte tendría un trabajo de 900 euros, dando las gracias a Pedro Sánchez por haber puesto ese SMI. Y ahora que hablamos de salario que le paga el PP ¿han pensado en Génova cómo van a mantener el ritmo de gastos y salarios con la mitad de los ingresos? Y el tercero porque los que quieren su cabeza están esperando al 26 de Mayo.

Ha espantado a todo votante moderado por un miedo infundado hacia los neofascistas. Al final no tenían tantos caballos, ni eran tantos cristianos en la batalla. Más daño les ha hecho Ciudadanos con el que no ha querido confrontar y ha acabado pagando. Pensando en Abascal quien le ha hecho el roto ha sido Albert Rivera. Pensando que tenía casi todo hecho para ser presidente del Gobierno, ahora resulta que ha sacado casi peor resultado que Manuel Fraga en 1982. Lo que ya es decir. No es que en sí Casado sea más moderado y haya estado impostando un radicalismo de derechas, el problema es el contrario, que es un radical con muy poca capacidad intelectual y nadie le ha sabido moderar. Por ahí el dirigente de Ciudadanos le ha dado una lección siendo radical en los temas importantes para los votantes de derechas y no en los que no lo eran.

Y lo peor está por llegar en las próximas elecciones autonómicas donde sus electos para representar el partido tienen un perfil similar. Sólo hay que ver que en Madrid han quedado como tercer partido e Isabel Díaz Ayuso dice las mismas mentiras más unas cuantas boutades de cosecha propia. Si el radicalismo no les ha servido a nivel estatal tampoco lo hará a nivel autonómico y local, donde va a ser segundón de Ciudadanos en las ciudades importantes. Fra-Casado hace gala de su mote como nadie podía llegar a imaginar.

Una tarde-noche en la alegría de Ferraz

Uno está tranquilo en casa preparando sus cosas (cuardernos, cargadores, bolígrafos, etc.) para salir hacia la sede de Ferraz cuando lee a Daniel Basteiro (El Español) que hay unas filas impresionantes para acreditarse como prensa en la sede del PSOE y ya se te acelera el corazón. Había enviado la solicitud casi al momento de recibir el correo del PSOE y pensaba que no veas como llegue tarde igual no hay hueco ni para sentarse. Por suerte lo había porque en la sala de prensa no estaba la noticia en sí, sino en la calle y en los escondrijos de la sede socialdemócrata.

Llegar a la sede del PSOE y ver que las filas habían desparecido resultó un alivio. En nada tenía mi acreditación y, como toca siempre en casos así, había que buscar los pareceres de unos y otros, incluso entre compañeros tan amables como Esther Palomera, la gente de Castilla-La Mancha televisión o Ketty Garat. No se asusten que por allí ni Eduardo Inda, ni gente tan cavernaria apareció. Pensaba justo en eso cuando en 2016 todos los popes de la derecha mediática, al menos, se pasaron un poco a ver qué, otro poco a molestar. Esta vez debían estar llorando o pensando como tergiversar un titular para que no pareciese un fracaso lo que es un fracaso. No adelantemos acontecimientos.

Me encontré a unos cuantos asesores monclovitas y gente de comunicación del presidente Pedro Sánchez. Se sentían confiados en la victoria pero no se fiaban. Lo habían pintado tan mal en algunos medios de comunicación que hasta estas personas, que tienen trackings propios, estaban con la duda. De la duda se llega a conocimiento, pero más que duda era canguelo. Muchas sonrisas contenidas pero no por no creer en la victoria, sino por no saber si podrían gobernar. Hoy tampoco es claro con quién se gobernará, pero se sabe que los otros no lo harán. Algún miembro de la Ejecutiva, que te encuentras mientras acudes a por una bebida, ya se siente más confiado cuando acababan de cerrar los colegios y los sondeos apuntaban a lo que luego sucedió, que los neofascistas no eran tan fieros y que el PP se estaba pegando el golpe de su vida de mano de Fra-Casado. Así Óscar Puente sonreía más que sus compañeros hacía una hora.

Pasaban lentamente los minutos y en la sala de prensa ya había sorpresas por el batacazo del PP, e incluso alguno hacía alguna broma. De repente, las miradas y los whatsapps se dirigían a la calle Génova para intentar conocer si Casado dimitiría o se aferraría al sillón de mando como él dice que se aferra Sánchez a la Moncloa. La buena gente de prensa de Ferraz nos explica cómo va a funcionar el sistema de ruedas de prensa y palabras. Observamos que Pedro Sánchez imitará a José Luis Rodríguez y saldrá a un escenario en la calle. Así que, en buena medida, parte de la información comenzaba a estar en la calle, en la gente que se iría acercando a la calle Ferraz a centenares. No llegaron a miles, comprensiblemente, porque la mayoría de militantes estaban en los colegios electorales.

 

Edificio enfrente sede PSOE

Eso sí, según iban ofreciendo los datos en la pantalla gigante que situaron en mitad de la calle, los cansinos de los neofascistas que habían pasado buena parte de la tarde con canciones militares y gritando contra el PSOE con sus banderas de Vox, se escondieron. Quitaron las banderas de Vox y aguantaron que sus vecinos de arriba sacasen una bandera republicana y les dijesen tres o cuatros eslóganes. Al menos los oídos se alegraron de no escuchar marchas militares por más tiempos. No fue una victoria de la izquierda pero sí del buen gusto, hasta Alejo Estivel miraba entre asustado y sorprendido el espectáculo.

Según pasaban los minutos más y más gente se acercaba a la sede del PSOE esperando poder escuchar y ver de cerca a su héroe particular. Todas las personas preguntaban por Pedro, no por el partido y demás. Gratificante fue observar que cuando aparecieron Pablo Iglesias y Alberto Garzón la gente del común estalló de júbilo con aplausos y gritos de “Sí se puede”. Un aviso para aquellos y aquellas que en Ferraz orgasmean con un acuerdo con Ciudadanos (que dice Rivera que jamás se producirá, o al menos hasta el 27 de mayo). Los votantes y las bases quieren un pacto por la izquierda.

Y, al final, salió Sánchez y aquello se convirtió en la fiesta que todas las personas deseaban. Adoración al líder y satisfacción por haber evitado la llegada del neofascismo hecho partido al poder. Muy entrañable todo pero hay que escribir y no podía quedarme a ver lágrimas, que las hubo; vítores, que los hubo; y abrazos en la diversidad, que hubo y muchos. Corriendo a escribir con una extraña sensación de que tampoco ha sido para tanto. O me estoy haciendo mayor y mi capacidad para la sorpresa es muy alta, o igual se ha exagerado todo tanto que al final, realmente, no es más que una votación más dentro de una democracia muy limitada.

Hoy podemos perder nuestra libertad por un voto

Lo que la ciudadanía española se juega hoy ejerciendo el voto no es la elección de un gobierno escorado a la izquierda o a la derecha, hay algo más: podemos perder la libertad. Parafraseando a José Saramago parecerá democrática pero será una dictadura. Invisible, sofisticada, porosa, pero dictadura al fin y al cabo. Si el trifachito acaba ganando, con todo el odio a los otros que llevan acumulando en sus cuerpos, la rabia de la victoria se convertirá en rabia de gobierno. Se creerán tocados por los dioses de la Historia para hacer y deshacer a su antojo. Más si cabe cuando, como han dicho en más de una ocasión, piensan incorporar a los neofascistas en el poder político.

Este escrito no es una paranoia, ni una hipérbole buscando cambiar dos votos, sino una advertencia seria sobre cuestiones que igual usted que lee estas líneas no había pensado. No es que vaya a llegar una dictadura como las del siglo XX, sino que será una dictadura nueva donde las libertades individuales y colectivas se verán mermadas y, en algunos casos, destruidas completamente. Aún está activa en España la Ley mordaza esa que prohíbe algunos derechos fundamentales como el de reunión y protesta cívica. Esto puede quedarse pequeño ante la actuación de los tres del trifachito. Las mujeres verán que su derecho a una vida digna se evapora frente al machismo inilustrado de estas cabezas huecas.

A los liberales les gusta la libertad negativa, esa que postula que el individuo cuanto menos cortapisas del Estado y la Sociedad tenga mejor se puede desarrollar. Por eso hablan de reducir la administración del Estado, sus competencias y dejar solamente las funciones judiciales, policiales/militares y las mínimas gubernamentales. Sólo así, entienden, la persona puede vivir en libertad. Algo que, paradójicamente, lleva a la ley del más fuerte y convertir las sociedades en una película de Spaghetti Western llenas de muertos. Quien más fuerza tiene, siempre y cuando no cometa un delito eso sí, se impondrá sobre los demás en todos los ámbitos de la vida. Pero los liberales piensan que así son más libres. En caso de conflicto acudir a la Judicatura y que allí se dirima el problema, sin contar con que quien es más fuerte puede, como se ha demostrado a lo largo de la Historia, vencer hacia su lado a la justicia.

Partiendo de esta premisa, que está en el núcleo ideológico de los partidos del trifachito, todas las libertades que tengan que ver con algo que vaya más allá del individuo y la convivencia mínima desaparecerán. Nada de derecho a la huelga, a manifestarse o a reclamar derechos como grupo. Los grupos no existen y carecen de derechos así que los colectivos LGTB, de Mujeres, de grupos étnicos, de grupos lingüísticos, etcétera verán como sus derechos desaparecen en nombre de una falsa libertad. Porque tampoco el individuo en sí gozará de mayor libertad, ni de mayor autonomía.

Si algo hemos aprendido a lo largo de la Historia es que los poderosos de cada época son los que realmente acaban mandando y controlando a la sociedad. Hoy en día, la clase dominante no sólo domina por un control de los medios de producción sino, también, por el control de todo el proceso de las relaciones sociales, incluidas las relaciones Estado-Sociedad. La ideología dominante es gestionada y financiada desde el bloque en el poder mediante sus medios de comunicación, mediante las sentencias judiciales o mediante el control del proceso político. La sociedad del espectáculo promovida por el establishment oculta la realidad de lo que acontece en muchos aspectos, principalmente en lo económico-social, generando una anomia social. Cuando existe una rebelión, ese ser rebelde que niega la realidad para transformarla, no dudan de ejercer el poder contra esa rebelión. Y el trifachito español llega para ejecutar esas órdenes de la clase dominante.

A estas órdenes hay que añadir que los tres candidatos tienen una personalidad claramente autoritaria. En el caso del neofascista mucho más aparente que la de los otros dos. Pero el candidato naranja, con esa pretensión de prohibir a los que no piensan igual que él, con esos cordones sanitarios que establece, con esa energía y aceleración, lo que demuestra es que, de poder, sería feliz como gran César. El candidato de la reacción azul no sólo sufre de mitomanía sino que es obvio que su personalidad es autoritaria. Sólo hay que ver el odio con el que habla de las personas de izquierdas; cómo quiere imponer la realidad que habita en su cabeza (que no deja de ser producto de su propia deriva mental) a todas las personas; cómo cosifica al enemigo para deshumanizarlo y, desde esa cosificación, poder destruirlo empleando todo el poder a su disposición. La muerte social, la censura y la transformación del disidente a sus ideas en un no-ser es el camino más rápido para eliminar la libertad y a la persona.

Alentados por una clase dominante que no desea ni por asomo un giro a la izquierda en las políticas implementadas en España, los del trifachito han llegado a exagerar tanto sus posturas que están más cerca de la dictadura que de la democracia. Catalanes y vascos perseguidos por pensarse identitariamente de forma distinta; mujeres sometidas al albur de los deseos del patriarcado sin posibilidad de llevar una vida autónoma; gentes de izquierdas perseguidas en listas negras por pensar distinto; negación de la autonomía personal como forma de alcanzar la libertad; y una explotación laboral como si se viviese en una dictadura bananera. No sólo quieren quitar la libertad, sino explotar a la clase trabajadora hasta someterla completamente. En cuanto ha asomado la cabeza, la clase dominante ha sacado de la manga al pseudoliberalismo populista naranja y al neofascismo.

El ser humano para ser libre debe tener autonomía personal y eso no lo ofrecen los partidos del trifachito. Ni quieren que tenga una protección sanitaria, ni quieren que haya igualdad de oportunidades, ni quieren que protesten, ni quieren que decidan hacer su vida sobre sus propios parámetros. De hecho, siendo tan españoles, no permiten que las personas sean españolas, patriotas, de la forma que hayan decidido, sólo se puede ser español tal y como ellos han decidido. Y si a una mujer la dan una paliza volveremos a ver aquello de “algo habrá hecho”. Cuando la violencia no es machista sino doméstica, como postula el sinsorgo azul, eso significa que debe arreglarse en la oscuridad de lo íntimo, lo que genera la muerte social y la pérdida de autonomía de la mujer. Por cosas así hoy podemos perder la libertad por un voto.

Las bolleras toman las calles de Chueca por el día de la visibilidad lésbica

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La consigna era incomodar, molestar, subvertir, okupar con mucha pluma, en el día de la visibilidad lésbica, Chueca, ese barrio del que las bolleras reclaman haber sido expulsadas por las “dinámicas del capitalismo rosa y del pinkwashing”. Se refieren a esa enorme lavada de cara y el márketing hipócrita que el sistema se permite hacer con las luchas de los colectivos LGTBQI+, “bajo la falsa careta de lo gay friendly, que encubre prácticas discriminadoras con las poblaciones más vulnerables”.

La consigna también era recordar a las primas, a las bostonianas, a todas las ancestras lésbicas que tuvieron que esconderse, que fingirse otra cosa, para no ser repudiadas, encarceladas, patologizadas y encerradas en hospitales mentales por desear y amar a otras como ellas. Por esa memoria el Bloque Bollero salió este viernes 26 de abril a tomar las calles, a ser visibles, a gritar su existencia y resistencia.

Vestidas con tacones, pajaritas, medias de rejilla, corbatas, tirantes y todo lo que incomode a la heteronorma. Reivindicándose como butch, marimachos, femmes, putones y chonis, decenas de bolleras protagonizaron desde las 22 horas un festivo y cuestionador recorrido que empezó en la plaza Pedro Zerolo.

Allí se leyó un primer manifiesto de denuncia de la utilización de sus identidades para convertirlas en “nichos de mercado”. Rechazaron ese modelo de ciudad, “en el que no cabemos todas” y al grito de “somos las bolleras a las que no quieren en Chueca”, “las que deshecha el capitalismo”, cargaron contra la plumofobia, las políticas neoliberales, la gentrificación, la especulación, el racismo institucional y los contratos precarios.

Pidieron así mismo una sanidad pública que no las violente y nos recordaron las últimas agresiones lgtbfóbicas, reafirmándose en su compromiso de poner el cuerpo para combatir el fascismo que hoy campea libre en las calles e instituciones.

Resistencia bollo

Sus críticas siguieron en la segunda estación del recorrido, el Hotel Óscar, un lugar en el que se ha vetado la entrada de personas transgénero. Su dueño, uno de los miembros de AEGAL –el círculo de empresarios que dice representar al colectivo LGTBQI+ pero que en realidad ha conseguido despolitizar Chueca–, explota a sus trabajadores y es parte del engranaje del circuito de ocio y de odio, inaccesible para los bolsillos de tantas bolleras, “porque aquí ni los alquileres ni la marcha son para nosotras”.

Denunciaron también la poca oferta laboral para lesbianas, que deben realizar trabajo feminizado y bollerizado, por el machismo y la plumofobia reinante.

A continuación, las bolleras se acercaron al edificio aún abandonado de la calle Barbieri, que el año pasado fue okupado por el colectivo La Pluma, un centro social que iba a ser núcleo de la resistencia dentro del barrio pero que solo duró unos días debido al violento desalojo ordenado por el dueño, el también propietario de la peluquería Marco Aldany.

La manifestacón proyectó sobre el edificio el vídeo del día en que el espacio fue liberado y recordaron cómo fueron echados al grito de “maricones de mierda, os vamos a matar a palos”.

Cañonazos de confeti y la marcha continuó hasta el Smoke, un histórico bar de bolleras que en unas semanas cerrará sus puertas tras 23 años de actividad, debido a la deriva neoliberal del barrio, y cuya memoria colectiva quisieron homenajear con proyecciones y temazos musicales.

Con la pluma por delante

Sus dos últimos destinos fueron el mercado de San Antón, al que entraron para rechazar el modelo de consumo de Chueca, que ha hecho desaparecer al pequeño comercio para elitizar el barrio usando la bandera del arcoíris cuando les conviene; y el bar lésbico Fulanita de tal, sobre cuyas paredes también proyectaron imágenes de bolleras de cuerpos y expresiones muy diversas, para cuestionar la plumofobia de ese espacio y defender una performatividad más transgresora.

La multitud avanzó de vuelta a la Plaza de Chueca, donde se habló de la falta de referentes culturales y representaciones lésbicas, para acabar con una invitación al baile desaforado y a una pasarela que dio rienda suelta a la pluma bollera, transfeminista, contra la cisheteronorma y la monogamia obligatoria.

“Somos los referentes que nos han faltado”, clamaron como una declaración de intenciones y una demostración de fuerza, porque la visibilidad es hoy más que nunca un arma para las lesbianas contra el sistema que las quiere sumisas y obedientes.

Siniestralidad cero. Un objetivo compartido

El 28 de abril celebramos el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, instituido por la Organización Internacional del Trabajo. Precisamente, la OIT celebra en 2019 su centenario. Son 100 años de esfuerzo internacional compartido entre todos los agentes por mejorar las condiciones de trabajo, y por conseguir entornos laborales más seguros.

Precisamente, este esfuerzo compartido es el que estamos llevando a cabo en Castilla-La Mancha. El Acuerdo Estratégico de Prevención de Riesgos Laborales, del que forman parte todos los agentes implicados en la seguridad y salud en el trabajo, es el ejemplo más claro de nuestra convicción de que reducir la siniestralidad y mejorar la salud laboral, es un objetivo en el que todas y todos tenemos que unir nuestros esfuerzos.

Este esfuerzo común incumbe a las empresas, a los trabajadores, a las administraciones en todos los niveles, a los sindicatos, a las organizaciones empresariales, a los servicios de prevención. En definitiva, a todos aquellos que tenemos algo que aportar para avanzar hacia un entorno laboral cada vez más seguro y saludable, lo que se está traduciendo en la aplicación de las 148 medidas del Acuerdo, que nos compromete a todos los actores.

Estamos en un momento de recuperación económica y de empleo. El aumento de la actividad económica, muchas veces, puede venir aparejado con un repunte de la siniestralidad, lo que refuerza la necesidad de aplicar medidas preventivas. En este entorno, estamos asistiendo a un cambio de tendencia. En 2017, por primera vez desde 2012, descendió el índice de incidencia de la accidentalidad en Castilla-La Mancha, una tendencia que se ha consolidado en 2018, en el que, con un aumento de la afiliación a la Seguridad Social, este indicador ha vuelto a registrar un descenso.

Este descenso en las cifras de siniestralidad, aunque fortalece nuestra convicción de continuar trabajando, no nos deja satisfechos. El objetivo común es la siniestralidad cero, con el convencimiento de que un solo accidente laboral es demasiado.

Para avanzar en este objetivo, es imprescindible mejorar la cultura preventiva en nuestra sociedad. Algo en lo que estamos trabajando de la mano de las administraciones locales, y en el marco del Acuerdo, con iniciativas como la celebración de más de 100 jornadas divulgativas en Institutos de Educación Secundaria de Castilla-La Mancha.

Pero hoy quiero terminar con un recuerdo para las 32 personas que perdieron su vida por causas laborales en 2018 en Castilla-La Mancha, para sus familiares, amigos y compañeros. Todas y todos estamos determinados a reducir a cero esta cifra, que sin duda requiere del esfuerzo conjunto de toda la sociedad.