viernes, 16 enero, 2026

Rivera no se sube al taxi

“A mí también se me quitan las ganas de coger un taxi”, ha dicho Albert Rivera tras el escrache que sufrió ayer en Atocha a manos de un grupo de taxistas que tomaban parte en la huelga salvaje. Con esa sentencia tan rotunda, y quizá poco reflexionada, el líder de Ciudadanos parece haber roto relaciones con un colectivo que se siente maltratado por la Administración a cuenta de su conflicto con las licencias VTC, Cabify y Uber. A partir de ahora el joven aspirante a presidente tendrá que buscarse otro medio de transporte para llegar a la Moncloa, tal como pretende, ya que los taxistas mirarán para otro lado cuando lo vean salir de las Cortes, apresurado, levantando el dedo índice y gritando aquello de “¡taxi!”.

Todo escrache es injustificable, y más si es violento, pero los taxistas que lo han increpado en Atocha eran solo una minoría. Quizá el presidente del partido naranja no haya tenido en cuenta que al taxista hay que respetarlo porque es la primera víctima de la carretera, el esclavo de la noche que tiene que exprimir el reloj a tope para poder sobrevivir, la presa fácil del primer yonqui enloquecido que pasaba por allí para ponerle un cuchillo en el cuello, llevarlo a un descampado o poblado chabolista, con alevosía y nocturnidad, y robarle la miseria de la madrugada. El taxista es el guardián ojeroso de la ciudad que llega donde no llegan la policía ni los bomberos, la matrona improvisada que asiste a la parturienta anticipada, el médico de primeros auxilios que socorre al enfermo cuando no está la ambulancia, el testigo súbito del delito y el que traslada a la mujer maltratada a comisaría cuando su marido pretende acabar con ella. El taxista es mucho más que un simple conductor, es un servicio público, la primera cara que ve el guiri cuando aterriza en España, el primer comentarista de las noticias del día, el que da conversación al cliente estresado y hasta un consejo útil, proverbio o refrán para sobrevivir en la jungla de asfalto. El taxista es un filósofo de la vida (los hay mejores y peores, como todo), una especie en vías de extinción por culpa de eso que llamamos progreso y un ser humano que lucha por salir adelante en las tripas de hormigón de nuestras grandes ciudades.

Todo eso lo sabe Rivera, de ahí que no se entienda la falta de sensibilidad y el error mayúsculo que supone haberse puesto en su contra al gremio del taxi, un lobby que tiene más poder que el sindicato de camioneros. Si los taxistas se lo proponen paralizan Madrid y Barcelona en cinco minutos, dan por clausurada la feria Fitur y hasta derriban al debilitado Gobierno de Pedro Sánchez.

Al apostar por el transporte VTC, Rivera es plenamente consciente de que ya nunca más podrá tomar un taxi sin que lo lleven por el camino más largo, le coloquen un disco de reguetón malo a todo decibelio o le saquen veinte pavos de más por la cara. En España hay más de 67.000 licencias de taxi –cada una de ellas de un padre o una madre de familia con varias bocas que alimentar–. Es decir, todo un arsenal de votos nada despreciable, una bicoca para cualquier político. Eso ha sabido verlo el astuto Pablo Iglesias, que entre navajazos podemitas y traiciones de Errejón, se ha subido al taxi a tiempo, poniéndose al lado de miles de desamparados del volante y declarándose en huelga indefinida junto a ellos. Mientras tanto, Rivera defendía cuestiones metafísicas como el individualismo personal –“la libertad es poder elegir si quieres ir en taxi, en VTC, en transporte público o andando”, ha dicho–, las leyes de la oferta y la demanda, el mercado salvaje y darwinista, el poder del más fuerte sobre el más débil, y la tecnología ciega que está devorando oficios tradicionales a golpe de teléfonos inteligentes, GPS y otras moderneces de este mundo idiota y absurdo que estamos construyendo.

Sentándose en el flamante Mercedes de Cabify, ese vehículo que, guste o no, huele a ambientador caro, a perfume de rico y a globalización, Rivera toma partido en la guerra del taxi, perdiendo un buen puñado de votos vitales y dando la espalda a todo un sector y a miles de familias. “Es la evolución. Ayer me gritaron moderno como insulto. Pues modernidad es evolucionar. Estamos en tiempos cambiantes”, ha asegurado jugando a filósofo de la posverdad. En el fondo, lo único cierto es que el taxista no entiende su lenguaje retórico, de ahí que piense que está jugando con el pan de sus hijos. Y por ahí no pasa.

El Banco Popular, Thesan y Luxemburgo

La difusión del caso Thesan en medio de la investigación que lleva a cabo la Audiencia Nacional en el asunto del caso Popular, pretende, en nuestra opinión, desviar la atención sobre el expolio sufrido por 305.000 accionistas que se han visto privados de un patrimonio de más de 10.700 millones de euros y trasladarla a un asunto que, de ser cierto, tendría un impacto absolutamente menor sobre el patrimonio confiscado.

Este asunto pretende confundir a la opinión pública, apartando la atención de los verdaderos beneficiarios de la confiscación de un enorme patrimonio y tratando de ponerla sobre unos directivos, a los que atribuyen haber gestionado presuntamente algunos créditos con la intención de ocultar provisiones, lo cual parece no tener fundamento alguno.

El Fondo Thesan gozaba en el período 2011-2014 de alta reputación como consultora y, además, como compañía especializada en la adquisición, gestión y venta de empresas en crisis. En dicho período de tiempo, Popular aceptó las propuestas económico-financieras de Thesan que, en todos los casos, iban acompañadas de un detallado plan de negocio para que dicha compañía comprara determinadas empresas en crisis, clientes del Banco Popular.

Esas empresas adquiridas por Thesan provenían de diversos sectores de actividad y tenían riesgo financiero con la entidad. En alguno de los casos, el banco había adquirido una parte del capital, pero, lo controlase o no, además, era uno de los acreedores; por lo cual tenía mucho que decir sobre el futuro de las compañías.

Según hemos podido saber, en todos los casos había fuertes discrepancias con los gestores de las compañías, a los que se achacaba que no siempre gestionaban con el propósito de mejorar los beneficios de las compañías. En definitiva, se trataba de compañías endeudadas, con un patrimonio con alto valor.

Si se trataba de compañías con potencial de mejora, en varios casos con una gestión manifiestamente mejorable y que podía amenazar potencialmente la reputación del Banco, parece razonable que el Popular buscase nuevos gestores interesados en hacerse con las riendas de la compañía con nuevos planes de negocio. Hay que subrayar que, en algún caso, existían plantillas con algunos cientos de trabajadores, lo que también era algo a tener en cuenta para una entidad cuyos principales clientes eran pymes.

Thesan negoció con dureza las condiciones de compra. El Popular accedió porque la profesionalidad de los gestores y los planes de negocio presentados les parecían mejores que dejarlos en manos de los gestores de las compañías que parecían llevarlas al fracaso, con evidente riesgo económico, reputacional –como decíamos- y para los trabajadores, en contra de lo que se ha insinuado en algunos medios próximos a Emilio Saracho, el Popular jamás creó vehículo alguno para estas compras de empresas, pues Thesan existía y se dedicaba a esto con alta reputación.

A este respecto, de la documentación disponible, se comprueba que Thesan creó distintas compañías, denominadas en el argot “special purpouse vehicles” o SPV´s, para la mejor gestión de las empresas compradas. Dichas “SPV” son compañías de derecho luxemburgués, Estado miembro de la Unión Europea y de la Eurozona y donde están radicadas múltiples fondos de inversión y compañías de todo tipo. Luxemburgo no es un paraíso fiscal y, por tanto, Thesan tenía todo el derecho a constituir las compañías que considerase necesarias para la mejor gestión de las empresas adquiridas.

Hoy en día, desde Luxemburgo operan más de 1.200 fondos de pensiones o de inversión y alberga más de 10.000 holdings y grupos empresariales. Multitud de empresas y fondos de inversión han operado y operan desde Luxemburgo y han participado en múltiples operaciones en nuestro país ya fueran inmobiliarias o de compra de créditos fallidos, por ejemplo.

Se ha especulado mucho también en cuanto a la presunta opacidad de las compañías compradoras de las empresas en cuestión creadas por Thesan. Se pretende trasladar a la opinión pública como algo oscuro y excepcional, lo que es práctica habitual en la gestión empresarial. Muy mal lo deben de ver para sus intereses los beneficiarios y urdidores de la trama diabólica que acabó con la ruina de cientos de miles de accionistas, que emplean argumentos que se diluirán como azucarillos en el agua, en cuanto los directivos del Banco sean llamados y aporten las pruebas que dicen tener.

Según hemos podido conocer de los gestores del Popular en aquel momento e incluso de los que han continuado después, el Banco Popular puso a disposición del Banco de España, de Hacienda y de los Tribunales de Justicia las denominadas “actas de titularidad real” (quiénes eran los dueños) de las compañías constituidas por Thesan. Pero no se trata de un caso excepcional, los gestores del Banco solicitaron a Thesan lo que a cualquier otro acreditado o cliente en cumplimiento de la legislación vigente, en especial la de prevención de blanqueo de capitales. Por ello, también facilitaron al Servicio Ejecutivo de Prevención de Blanqueo de Capitales del Banco de España (SEPBLAC) toda la información preceptiva. Insisten en dos cuestiones: nunca hubo ocultamiento de ningún tipo, ni siquiera hubiese podido darse, pues las operaciones de las compañías eran suficientemente relevantes, de tal manera que todas eran conocidas desde su origen por los inspectores del Banco de España y del Banco Central Europeo, por lo que en todo momento pudieron conocer y conocieron, dicen los directivos consultados, la información relativa a los propietarios reales de las sociedades de derecho luxemburgués en cuestión y la situación de las operaciones que les afectaban.

Para los directivos que gestionaban estos clientes, el objetivo de estas operaciones era diáfano: conseguir la mejora de su gestión y que ello se tradujera en un aumento de su valor, de tal forma que, mediante la venta de las compañías o de sus activos aislados al mejor precio posible, el Banco recuperara el máximo de sus créditos, incluso incentivando a los gestores para que optimizasen el valor de las compañías, cuyos anteriores gestores no parecían los mejores para las compañías.

Dicen con firmeza los directivos que el Popular hizo en todo momento las dotaciones necesarias exigidas por la normativa en relación a los créditos concedidos a las compañías compradas por Thesan, por lo que acusan de la existencia de otro intento de oscurecer y desviar la atención.

Además, insisten, en que el Banco de España y el Banco Central de nuevo Europeo dispusieron de toda la información correspondiente a dichas operaciones, como no podía ser de otra manera.

Finalmente, de la información que ha circulado se deduce la pretensión de vincular al Popular con el caso del despacho Numaria, implicado también en las cuentas abiertas en paraísos fiscales a través del despacho panameño Mossac Fonseca.

Los directivos del Popular están particularmente irritados con este asunto. Algunos socios de Thesan están envueltos en la causa penal que afecta al bufete de abogados español Numaria por un presunto delito fiscal. Los directivos dicen que el banco jamás contrató los servicios profesionales de dicho bufete de abogados, siendo dicho despacho, al parecer, el contratado por Thesan para su propio y particular asesoramiento. Igualmente dicen que debe quedar claro que el conocimiento de la existencia del procedimiento penal indicado se produjo durante el año 2015, siendo de finales del año 2014 las últimas operaciones de Thesan con el Popular. O sea, un nuevo intento de oscurecer para que nadie mire hacia los únicos y verdaderos responsables del «atraco» realizado a los dueños del Popular, sus antiguos accionistas.

«El nivel de corrupción entre los que gobiernan en Colombia es pavoroso, llega hasta los más altos niveles y contamina todo»

A sus 68 años, J es, seguramente, uno de los oradores más brillantes de Colombia. A su larga trayectoria profesional de profesor, arquitecto y político con vocación de servicio público, se le viene a unir su condición de ser uno de los senadores más votados de esta nación. En esta entrevista, realizada recientemente en la capital colombiana, Bogotá, se muestra muy escéptico e incluso crítico con respecto a los primeros pasos dados por el nuevo presidente Iván Duque. También se ha convertido en el principal azote del Fiscal General de Colombia, Néstor Humberto Martínez, quien supuestamente está encubriendo el caso Odebrecht en este país y protegiendo a los principales sospechosos de estar implicados en el mismo, entre los que se encuentra el propio presidente Duque y el expresidente Santos. Robledo es miembro del Polo Democrático, principal partido de la izquierda colombiana, y uno de sus principales activos.

 

¿En qué situación judicial se encuentra el caso Odebrecht en Colombia?

Hay varios aspectos que destacaría, pero voy a destacar lo más importante a modo de resumen, y es que en Colombia se han tomado dos decisiones relativas a este caso: una de la Superintendencia de Industria y Comercio y otra del Tribunal Administrativo de Cundinamarca. En ambas se asegura que una empresa del Grupo Aval -Episol- fue socia en los sobornos con la empresa brasileña Odebrecht, es decir, ambas son copartícipes en esta auténtica trama. Este asunto es muy importante porque siempre se habló solo del caso Odebrecth como algo que sólo tenía relación con la empresa brasileña y éramos muchos los que consideramos que detrás de estos sobornos también estaba implicada la empresa que pretendía construir la Ruta del Sol, como todo apunta ahora. Y aquí se señala a la empresa colombiana Episol, integrante del Grupo Aval, como partícipe de estar implicada junto  a Odebrecht. Odebrecht siempre mantuvo esta versión que señala claramente a la empresa colombiana del Grupo Aval de estar detrás de toda esta trama junto a los brasileños.

Todo esto tiene una lógica aplastante en la dinámica capitalista, en la que si alguien quiere ganar dinero tiene también que invertir su parte para más tarde obtener los consabidos beneficios. Este hecho es fundamental en toda la trama y agrava aún más las cosas en relación con el papel que está desempeñando el Fiscal General de la República Néstor Humberto Martínez. Yo ya lo he dicho claramente en los tres debates que ha habido sobre este caso de corrupción y he señalado claramente que el Fiscal llega a este cargo a sabiendas previamente de que este escándalo iba a estallar, tal como ha ocurrido, y también con el conocimiento previo de que en esta trama de corrupción estaba implicado Odebrecht, el Grupo Aval y todo el negocio relacionado con la Ruta del Sol. Se sabía, el Fiscal lo conocía, e incluso había un pacto de silencio entre Odebrecht y el Grupo Aval para tapar estos negocios ilícitos. Si el Fiscal Martínez se sostiene todavía sin que haya abandonado el cargo, es porque el nivel de corrupción  entre los que gobiernan en Colombia es pavoroso, llega hasta los más altos niveles y contamina todo.

Aquí lo que se está tratando de proteger a todos los poderosos que están implicados en el caso y que están untados por la trama corrupta. No olvidemos que en este caso se apunta a las más altas responsabilidades, como por ejemplo el expresidente Juan Manuel Santos, Oscar Iván Zuluaga y el propio presidente Iván Duque, que se vio envuelto en varias situaciones relativas al caso Odebrecht que al día de hoy todavía no ha podido explicar. Es decir, por mucho que algunos intenten tapar las evidencias, el caso está absolutamente desenmascarado e incluso en Estados Unidos están tras la trama en varios departamentos que investigan el asunto. Las cosas cada día que pasa se ven cada vez más claras y ya le digo el caso se está desenmascarando a pesar de los intentos por parte de algunos desde el poder por no llegar al final de la madeja. Cada vez se va conociendo más en profundidad la verdad, pero lo que ocurre es que hay un pacto en la elite colombiana para que este caso quede impune y nadie se responsabilice de nada, como si no hubiera ocurrido realmente. Es una idea perversa. Si a esto le añadimos el inmenso poder que tiene Luis Carlos Sarmiento Angulo, que no casualmente representa al Grupo Aval, aliado con Odebrecht en la trama, comprobamos que se está intentando engañar y distraer a la opinión pública colombiana. Pese a todo, en este asunto ya solo faltan los pequeños detalles para conocer toda la verdad y se acabará conociendo.

Luego, para añadir más leña al fuego, tenemos sobre la mesa tres cadáveres cuyas muertes no han quedado esclarecidas, ¿parece una trama mafiosa, no cree?

La historia de este asunto es realmente tenebrosa. Parece un asunto de novela más que real y lo más grave es que alguien como Martínez ha llegado a la Fiscalía General para tapar todo este asunto y que quede en la sombra. Luego está también el Fiscal Anticorrupción acusado de corrupción, Luis Gustavo Moreno, que estuvo también al frente de este caso, y sin que nadie haya explicado hasta ahora la razón por la que el Fiscal Martínez le nombró a este sujeto. Nosotros, con mi equipo, estuvimos investigando todo este asunto y hemos llegado a la conclusión que el ahora detenido Moreno era innombrable, no apto para al cargo a todas luces, pero, sin embargo, contra toda lógica fue nombrado. Era una persona absolutamente sospechosa que nunca debería ser nombrado para el cargo que ejerció, pero sin embargo el Fiscal Martínez lo nombra. ¿Por qué lo hace? Martínez nunca me ha dado esa respuesta, no la tiene, porque simplemente lo nombró porque servía a sus intereses. Aquí todos estos asuntos están interrelacionados y apuntan a la misma trama, claramente. Luego está la muerte de  Jorge Enrique Pisano y en cuyo caso se llegó a decir incluso de una forma sibilina que nunca había sido envenenado. Se tratan de manipular los hechos, de deformarlos, y presentarlos de una forma que encajen en la trama. Se han preparado todos los elementos, bajo la clara responsabilidad del Fiscal Martínez, para manipular los hechos y falsearlos de cara a engañar a la opinión pública en el caso Odebrecht, pero la sombra de la sospecha sigue presente en todos los actos y señalan claramente las responsabilidades que ya he denunciado en varias ocasiones. Si este fuera un país serio y no Colombia, Martínez ya estaría bajo investigación y bajo sospecha, pero, sin embargo, una comisión de la Cámara de Representantes que debería tomar cartas en el asunto e investigarlo no lo hace porque sus miembros son unos corruptos también. Hay una clara conspiración por parte de un grupo de poderosos para proteger a Martínez de cualquier forma y, a su vez, protegerse a ellos mismos.

José Enrique Robledo, en un momento de la entrevista

ODEBRECHT: TRAMA POLÍTICO-FINANCIERA

¿Parece que estamos ante una trama político-financiera liderada por Santos y el empresario Sarmiento con un gran poder para incluso tapar el caso?

Pero sin olvidar y perder de vista que también está Uribe o su representante y luego candidato presidencial, Oscar Iván Zuluaga; todos están implicados. No olvidemos que un soborno de Odebrecht se pagó durante el gobierno de Uribe y otro durante el de Santos, ¡pero ambos fueron pillos! Por lo que ha caído el Fiscal de Perú es una nimiedad con lo que tenemos aquí, en Colombia. Es que el dinero que hay en este soborno para la Ruta del Sol suena en los bolsillos del Fiscal Martínez, que ha mentido deliberadamente en todo este asunto y lo sigue haciendo al día de hoy. Al final de uno de los debates que tuvimos sobre este asunto perdió tanto los nervios que se acabó incriminando el mismo y al Grupo Aval. El ya ha reconocido que sabía que había corrupción en la Ruta del Sol y tenía el deber informarlo, no de ocultarlo como finalmente hizo. Tenía que haber informado aunque solamente hubiera tenido la sospecha y no la certeza, porque esa era precisamente su responsabilidad institucional.

Este asunto de Odebrecht apunta a las más altas responsabilidades políticas en Colombia, ya que los dineros y los sobornos de este grupo entraron en la campaña electoral de Juan Manuel Santos, tanto en el año 2010 como 2014,  e incluso antes seguramente. Asimismo, las acusaciones de entrada de dineros de procedencia ilícita en la campaña del candidato que apoyaba Uribe, Oscar Ivan Zuluaga, son gravísimas. Si se logra que Brasil coopere con nuestra justicia y entregue las pruebas que tiene, el escándalo va a alcanzar en el país unas proporciones mayúsculas. En este asunto, hay demasiado poder para que no conozcamos toda la verdad de lo que realmente ocurrió, pero al mismo tiempo hay mucha  putrefacción. Tocas y sale pus por todas partes. ¿Pero por qué se sostiene todo este asunto de esta forma y a los que están detrás del mismo? Porque tienen al Fiscal Martínez que les apoya y les defiende al tiempo que también ellos le apoyan para seguir sosteniéndose y no ser acusados de nada, saliendo impunes de toda esta trama, como ha pasado en tantas ocasiones en Colombia.

¿Qué mecanismos institucionales fracasan en Colombia para que este asunto no sea encausado por la vía judicial como debería?

En Colombia, hay algunos asuntos muy complicados y que dificultan como usted dice el encausamiento de los responsables de estos actos. El Presidente de la República y el Fiscal Martínez gozan de un fuero que les da total impunidad, ya que la única institución que podría juzgar a este responsable de obstaculizar la investigación de toda la trama sería la Comisión de Acusaciones de la  Cámara de Representantes, que nosotros la llamamos de absoluciones porque nunca acusa a nadie ni actúa contra nadie porque es una Comisión de índole política y no judicial. En esa Comisión están los amigos del Fiscal, del presidente Duque, de Uribe, de Vargas Lleras, de César Gaviria, de todos ellos, y, en definitiva, representa el poder que tienen en el país para hacer lo que quieran. Son los mismos con las mismas los que están protegiendo con absoluto descaro al Fiscal Martínez en este caso. Se vio en el debate en el Senado, y como montaron la trapisonda  para desviar la atención del caso y seguir haciendo lo que siempre han hecho, lo que les da la gana sin que nadie les ponga coto. Pero ahí se acobardaron y crearon una cortina de humo para ponernos a los colombianos a hablar de otras cosas. Ya hicieron lo mismo cuando se descubrió todo el asunto del ministro Carrasquilla y que fue cogido con las manos en la masa por corrupto, tal como ha quedado demostrado y he denunciado en repetidas ocasiones. Lo absolvieron, claramente, aunque está acobardado y no habla con los medios, no se atreve a darle la cara al país.

Duque está consolidando lo que yo denomino como el «frente nacional duquista», que es una nueva estructura en la que están los viejos conservadores y liberales con las nuevas formaciones políticas para proteger el poder político-financiero de los de siempre en el país. Nada nuevo bajo el sol, el país vive bajo el poder de los de siempre.

¿No ha tenido miedo con las duras acusaciones que ha lanzado en algún momento?

Bueno trato de ser cuidadoso, en la medida de lo posible, pero, en definitiva, este es mi oficio y trato de hacer lo mejor posible para el país. Colombia es una nación donde casi todo el mundo, se puede decir así, se la juega cada día y yo simplemente cumplo con mi deber ante los ciudadanos.

Saracho no hizo caso de las advertencias de los directivos del Popular

En días anteriores hemos visto cómo Carlos Berastain, director de Relaciones con los Inversores y Agencias de Rating del Popular, hacía un análisis completo de las razones que estaban llevando al valor de la acción de la entidad a derrumbarse y las consecuencias que estaba teniendo para el banco.

La advertencia de Berastain era clara: o se hacía algo rápido o el banco se iba a la resolución porque así era como lo percibía el mercado: «La suma de los puntos anteriores (posible falta de ofertas/interés para M&A, y la elevada dificultad de una ampliación) lleva al mercado de manera automática a asignar una probabilidad cada vez más alta al escenario de Resolución/Intervención». Por lo tanto se advertía de manera transparente a Saracho que había que hacer algo de manera inminente, algo que, como todo el mundo ya sabe, no se hizo. ¿Había ofertas corporativas? Según las fuentes consultadas por Diario16, el Santander estuvo negociando con Miguel Ángel Moral hasta prácticamente el último día y se barajó un valor de venta del Popular no inferior a los 3000 millones de euros. ¿Había ofertas de ampliación de capital? Sí, las había: Deutsche Bank, Credit Suisse y Barclays, además de las indicaciones de Morgan Stanley del mes de abril. ¿Hizo Saracho algo? Sí, pero no en el sentido que le indicaba Carlos Berastain ya que al día siguiente de ese correo se recibieron las instrucciones de Uría y Menéndez sobre la declaración de inviabilidad, además del plan de comunicación del «Día R», además de recibir por la noche la convocatoria a la reunión en la que el día 3 de junio la JUR y el FROB decidieron que el Popular iba a ser intervenido e, incluso, se aprobó el calendario de la resolución y del proceso de venta.

En ese correo el directivo del Popular dejaba muy claro que el hecho de que no hubiese avances en las negociaciones para una venta de la entidad, sobre todo en un momento en el que existían rumores de ofertas por parte de Bankia o de BBVA (Santander aún no había sonado) o que unos días antes Isidre Fainé, a través de Criteria Caixa, hubiera reservado 4000 millones de euros para la compra del Popular a través del proceso en el que estaba intermediando JP Morgan, estaban perjudicando al valor de la acción.

Por otro lado, hay que recordar que en el mes de abril, en concreto los días 25 y 26, se produjo un cruce de correos entre Miguel Escrig, director general financiero contratado por Emilio Saracho, y los responsables de Morgan Stanley en España. En esos mails se debatió sobre una ampliación de capital de 5.700 millones de euros, por tanto, en primer lugar, el Popular no valía un euro y, en segundo término, había un interés en invertir 5.700 millones, al igual que ocurrió un mes después con las ofertas de 4.000 millones de Barclays y de Deutsche Bank.

Además, Berastain indica que el hecho de que no se esté anunciando una ampliación de capital estaba dando una imagen al mercado de que ni siquiera con esa operación corporativa el Popular podría salvarse, lo que hacía mucho más vulnerable el valor al ataque de las posiciones bajistas, principalmente de BlackRock y de Marshal Wace.

Sin embargo, tal y como publicó Diario16 en exclusiva, Saracho en esas fechas ya tenía conocimiento de que había interés por parte de varios de los más importantes bancos de inversión del mundo en acometer la ampliación de capital para el Banco Popular, garantizando, en algunos casos, los 2.000 millones de euros. Hay que recordar los correos cruzados entre Saracho y el director financiero, Miguel Escrig, en los que éste la confirmaba que Deutsche Bank estaba «positivo» de cara a la ampliación. Esa valoración de una entidad como la alemana no se produce de un día para otro, sino que lleva un tiempo de conversaciones previas y de análisis de los datos del banco.

Si Saracho hubiera lanzado un mensaje al mercado de que la ampliación se iba a acometer y que estaban barajando las ofertas de esos bancos de inversión, el valor en bolsa no se hubiera resentido del modo en que lo hizo ni, por supuesto, se hubiesen producido las salidas de depósitos masivas que provocaron la crisis de liquidez que fue la causa principal de la resolución.

¿Luchará Juan Marín contra la corrupción de Ciudadanos en Andalucía?

¿Sorprendidos? Resulta que sí, que en Ciudadanos también tienen sus casos de corrupción política y eso que sólo llevan cuatro años en las instituciones andaluzas. No es que sea uno de esos casos donde se han movido miles de millones, pero no deja de ser corrupción el conceder dádivas a ciertas empresas para que contraten a tus familiares. No es el enchufismo de la “administración paralela”, esa que tanto preocupa al trifachito en el gobierno andaluz, sino sacar recursos públicos para las empresas que se portan bien con ese cargo público. Por ello cabe preguntarse si el nuevo vicepresidente de la Junta de Andalucía, consejero de Justicia y Regeneración Política, Juan Marín va a poner todo su empeño en que la Justicia se aplique a sus propios compañeros de partido. Y de paso a los corruptos de su presidente Juan Manuel Moreno Bonilla.

Los que dicen llegar sin mácula, pero sí tienen deslustre en la provincia de Almería y algo en la de Huelva, deberían para ser creíbles comenzar por limpiar la casa propia antes de levantar alfombras en otros lados. No vaya a ser que tanto empeño por las alfombras de otros impida limpiar las propias y se piensen que todo vale y acaben todos enfangados. Como el sistema permite que copen todos los cargos con dedazos, ya tiene sitio para colocar a sus amigos y amigas del clan de la manzanilla. Así que tiene libertad para acabar con su propia corrupción y la de sus amigos del alma del PP. Ya sabemos que en Huelva se utilizaron fondos de la Diputación para pagar la sede de su partido y unas obras que allí se acometieron. Se hizo un uso fraudulento de las subvenciones para el trabajo de los grupos parlamentarios pues está prohibido por ley. Pero esto, siendo grave, no es la corrupción almeriense que se conoce hasta el momento.

El caso al que hacemos referencia es la concesión y renovación a dedo del servicio de limpieza urbana y de playas a la UTE La Generala-Acciona por un montante de 110 millones de euros. Según la denuncia de AMAyT (Asociación Mediterránea Anticorrupción y por la Transparencia) en 2013, el entonces concejal Ramón Fernández-Pacheco (hoy alcalde de Almería) votó a favor de la concesión del servicio de limpieza urbana y playas a la UTE Acciona-La Generala con un coste de 110 millones de euros. Una UTE que había contratado a la cuñada del alcalde un mes antes de la confección de los pliegos municipales. Por lo que debería haber advertido la circunstancia y/o haberse abstenido. Desde la Asociación entienden que la contratación de la cuñada del alcalde actual se produjo ex profeso “para obtener este concurso”. Además, y esto aumenta la gravedad del caso, se ha generado un “ambiente propicio para los intereses personales” de otros cargos sindicales, técnicos municipales y políticos como, según denuncia AMAyT, los del portavoz de Ciudadanos, Miguel Cazorla.

La denuncia que está investigando la Fiscalía, además, advierte que esta UTE se ha convertido en una suerte de “oficina de empleo” porque hubo una serie de familiares contratados (tras el despido de 70 trabajadores “limpios” que figuraban como eventuales en la bolsa de trabajo) entre ellos supuestamente el cuñado de Cazorla o el yerno del diputado provincial de Ciudadanos Roberto Baca. De hecho se denuncia que siendo ya alcalde, Fernández-Pacheco, éste amplió el contrato de la UTE en dos ocasiones en menos de tres años, con una repercusión en los siete años que restan de concesión por importe de más 11 millones de euros y que a petición de Ciudadanos incrementó estas subidas con la inclusión de una partida de 800.000 euros para 2018. Lo que supone un incremento mayor al 20% del coste anual permitido por la Ley.

El concejal Cazorla no es nuevo en las lides judiciales fue estuvo imputado por un caso de apropiación indebida. Ahora parece haber colocado a su cuñado, que se tenga constancia, y a familiares de otros cargos de Ciudadanos. Esto es algo grave y que Marín debería atajar cuanto antes poniendo los medios necesarios, pues los juzgados de Almería se encuentran un tanto colapsados por falta de personal, como sucede en Roquetas de Mar, nicho de la corrupción del Partido Popular, y no sólo administrativos sino jueces. Es su deber como regenerador mayor de la Comunidad Autónoma el procurar que tanto sobre su propia corrupción como la del PP caiga todo el peso de la Ley. Y si, además, descubren algo malo del PSOE pues también. Mas lanzarse a una caza de brujas pero permitir que el propio partido sea un nido de corruptos, así como el del aliado en el trifachito, dejaría clara la moral que posee Ciudadanos. Ninguna. No es que se dude de que no tengan moral (es algo empíricamente demostrado), es que deberán mostrar al común de los mortales que el cuñadismo ideológico y esos golpes de pecho por ver quién es menos corrupto son ciertos y, así, disipar las dudas, si las hubiere.

Albert Rivera, que raudo y veloz acudió a presentar él, sólo él, a los nuevos consejeros, sabe perfectamente que este caso de corrupción está en manos de Marín. ¿Querrá atrasarlo y ralentizarlo tanto como se pueda para que no le afecte en las elecciones municipales? Seguramente sí. Como es seguro que intentarán buscar cualquier pequeña nimiedad del PSOE para escandalizar cuanto antes a la opinión publicada y así seguir en su lucha contra el sanchismo. Pero el periodismo libre, que aún queda en España, seguirá sacando a la luz los trapos sucios de Ciudadanos, ese partido que está protegido por los poderes fácticos. Da igual que sea el caso familiares que el caso Amat, aún mucho más grave, del PP de Moreno Bonilla. De momento ha puesto la competencia de Universidades con Economía, para poder privatizar mejor y destruir uno de los pilares críticos de la Sociedad Civil, esa misma que encanta a Rivera sólo cuando es económica.

La Operación Chamartín contempla solo un 20% de vivienda protegida

La Operación Chamartín –un macroproyecto urbanístico participado al 75 por ciento por el BBVA y al 25 por ciento por la constructora Grupo San José– contempla apenas 2.200 viviendas protegidas de las 11.000 inicialmente proyectadas. Ese bajo porcentaje choca con la política social que propugna el programa electoral de Ahora Madrid, la plataforma de la alcaldesa Manuela Carmena que gobierna el consistorio municipal. Madrid Nuevo Norte (el nombre con el que ha sido rebautizado el plan de urbanización del PP paralizado por la crisis) contempla más de un millón de metros cuadrados residenciales, sobre los que se edificarán en su mayoría viviendas de libre propiedad.

Según el informe del Instituto por la Democracia y el Municipalismo, el proyecto adjudicado adolece de información sobre vivienda pública y en régimen de alquiler. Las casas se distribuyen de la siguiente manera: 3.000 en La Malmea (el 20% de protección oficial); 4.250 en Fuencarral-Tres Olivos (el 20% de protección); 750 en Las Tablas (el 20% de protección); y 3.000 en el Centro de Negocios, previsiblemente de lujo, aunque el 20% se anuncian como de protección oficial.

El Centro de Negocios (todo el espacio al sur de la M30 menos la estación de Chamartín) dispondrá de 1.200.000 metros cuadrados de suelo terciario –es decir, para actividad comercial, de negocios y empresarial– además de las 3.000 viviendas planificadas. “Aunque no se habla de ello, es evidente que esta edificabilidad no cabe fácilmente en el suelo ocupable, a pesar de la incorporación de las dos hectáreas de la Colonia Campamento”, según el dosier que maneja el Instituto por la Democracia.

Los vecinos alertan de que “habrá que luchar” para mantener, por ejemplo, la zona deportiva de la EMT y que “habrá que estar atentos” a la distribución de las torres que se proyectan en la zona, para que “no se asfixie” a San Cristóbal y Mauricio Legendre. Las informaciones que se barajan apuntan a que pueden levantarse varios rascacielos como las “torres florentinas” de La Castellana.

La Malmea (desde la M30 a Cardenal Herrera Oria) contará con 150.000 metros cuadrados de edificios de actividad económica, además de 3.000 viviendas. En el punto 15 del proyecto se especifica que habrá “un periodo transitorio para el traslado de las actividades existentes”. Es decir, desaparecerá el tejido urbano actual y las actividades económicas y empleo existentes, en contra de lo ofrecido inicialmente. Aparentemente, en esta zona se incluirá un nuevo parque lineal, “pero no se sabe que quieren hacer con el Canal”. El citado punto establece que “las tipologías previstas deberán tener en cuenta las existentes e integrarse en los tejidos urbanos de borde”. No hay mención a las redes viarias y accesos (salvo donde se dice que se potenciarán “las conexiones transversales entre distritos”), ni sobre el transporte público, la movilidad o la necesidad de equipamientos.

Fuencarral-Tres Olivos (desde Cardenal Herrera Oria hasta el nudo de Fuencarral) contará con 100.000 metros cuadrados de edificios de actividad económica, además de 4.250 viviendas. En principio, según los detractores del plan, tampoco hay “mención a las redes viarias y accesos” (salvo en el punto 15: potenciar “las conexiones transversales entre distritos”) como Llano Castellano, la Nueva Castellana, la afección a Nuestra Señora de Valverde, ni sobre el transporte público (por ejemplo la estación de Cercanías), la movilidad o las necesidades de equipamientos.

Las Tablas (franja entre la playa de vías de Fuencarral y el barrio de Las Tablas) dispondrá de 130.000 metros cuadrados de edificios de actividad económica, además de 750 viviendas. “No hay menciones al aumento de congestión y de déficit de servicios que implicará para el barrio de Las Tablas, ni a si este Ensanche va a proporcionar nuevo suelo de equipamiento”.

El movimiento errejonista oculta un nuevo caudillismo

El daño ya está hecho, por tanto no cabe lamerse mucho más en las heridas y sí mira hacia delante. Es lo que se comenta entre los que quedan en Podemos después de la salida hacia Más Madrid de Íñigo Errejón. No hay que pensar más en quién tiene razón o no. En ambos lados del tablero se han hecho cosas mal como se han hecho bien. No cabe cargar las culpas en Pablo Iglesias y las siglas diciendo que restan más que suman, mientras que Errejón siempre ha caído mejor a la gente. Si hubiese tenido que sufrir, pese a los errores cometidos, las campañas diarias que se han montado contra el secretario general de Podemos igual no caía tan bien.

Las cosas como son. Ni Iglesias es mejor que Errejón, ni al contrario. Pero la puñalada queda y provocado una herida que veremos si cierra, pues desde los medios de comunicación cavernarios y algunas plumas de la izquierda caviar se está ensalzando a quien abandona el barco. Ya se advirtió de esta campaña hace unos días, así que no sorprende nada. Ayer y hoy verán en los medios de comunicación alabando a Errejón por su coherencia al dejar el acta. Compararlo con el Pedro Sánchez que dimitió (Antonio Maestre). O decir, en una completa absurdez, que es una acción democrática. Todos los parabienes son para el populista y las malas para el radical. Igual porque no se han parado a analizar las propuestas de ambos para ver si había alguna diferencia. Y de haberla a qué se debía. Como verán en el análisis de abajo, las diferencias pocas por mucho que digan, salvo en dos o tres puntos estratégicos, pero una principal: ser el caudillo total. (Se intentará ser lo más claros y explicativos posibles con alguna terminología que utiliza Errejón y su equipo para mayor comprensión del análisis).

Apuesta por el movimiento antes que las estructuras partidistas.

Los errejonistas, al menos los que se han significado con total publicidad, lo que es de loar, hablan que Podemos, no sólo es una marca que está manchada y en decadencia (callan que por culpa de Iglesias, aunque en privado lo comentan sin ambages), por ello hay que recurrir a una fórmula que vaya más allá de las estructuras partidistas y encauzar la pluralidad de la diversidad a través de un movimiento. Dicen que en Podemos lo que se quería era un acuerdo entre partidos (IU y Equo principalmente) dejando fuera a muchos otros colectivos que son fundamentales para una confluencia que tenga capacidad de generar hegemonía. En parte es cierto, pero podrían haberlo dicho justo hace algo menos de un año, cuando comenzó todo el proceso. Así, por ejemplo, los Anticapitalistas habrían participado del proceso y, por el camino, no se hubiese perdido a una magnifica portavoz como Lorena Ruiz-huerta en la Asamblea de Madrid. Por tanto, toman hoy los errejonistas, no se sabe bien por qué, las tesis de los anticapitalistas para hacerlas suyas cuando en su momento las negaron. Primera contradicción.

Clara Ramas y Jorge Lago, en un texto en Ctxt, explican algunos porqués de esta decisión: “Y, sin embargo, una cosa está muy clara para todos: había y hay que hacer algo. Si crece la abstención, si una parte significativa de la base de los partidos progresistas y del cambio lleva tiempo desinflándose, y si la inyección de la moción de censura no está siendo suficiente para mantener posiciones y acaso tomar nuevas, algo hay que hacer; o, claro, permitir que una parte de la ciudadanía sucumba al hastío, la desafección, la desilusión y la sensación de que el cambio político era deseable, pero no posible”. El análisis de las elecciones andaluzas, donde la izquierda (PSOE-Adelante Andalucía) perdió cerca de un millón de votos que pasaron a la abstención, sin entrar en los factores que puedan explicar esa desafección, les lleva a avalar sin más la idoneidad de la apuesta por Más Madrid. Tiene razón al decir que la fórmula “Paremos al fascismo” no es discursivamente movilizadora en la totalidad que se desearía. Un remedo de luchas pasadas que hoy, en sí, no convoca. También tienen razón al decir que “no se les gana enfrentándose únicamente a ellos, en una polarización en la que sacan rédito azuzando odio y resentimiento”. Tiene que haber algo más que la confrontación directa y la apelación al miedo.

En otras palabras quieren un Podemos-Movimiento pero errejonista

¿Cuál es esa solución entonces? Lo explican con claridad: “el acuerdo Carmena-Errejón puede, y a nuestro juicio debe, entenderse como un primer y fundamental paso en la dirección correcta. Es el revulsivo que, seguramente, el momento pedía: no una estrategia defensiva o inmovilista, sino que movilice y amplíe su base social”. Un movimiento aglutinador donde la lucha de clases, por ejemplo, es meramente un “fetiche emocional” porque es necesaria una pluralidad de posiciones diversas para ver, en el momento que toque, cual es el significante hegemónico que totalitarizará el movimiento. O lo que es lo mismo, juntarse muchos grupos de personas para ver en el futuro qué parte de todos los discursos, en esa cadena de equivalencias que se busca, es el que más engancha para el momento de alcanzar el poder. Lo que se pretende con esto es algo que ya expresó Ernesto Laclau en La razón populista: es “la sobredeterminación de esa pluralidad antagónica que puede crear sujetos anticapitalistas”. Esto es, en algún momento se logrará que esos colectivos y personas se vuelvan anticapitalistas gracias al proceso mismo. Quieren un movimiento y no un partido para unir diversas posiciones antagónicas (desde gente que está en la esfera de Vox hasta anarquistas, pasando por colectivos de la diversidad más diversa). Algo que en Podemos no acaban de ver. Ni en el PSOE, por mucho que se derechice.

En otras palabras quieren un Podemos-Movimiento pero errejonista. Así se comprende que vuelvan los errejonistas a apelar al 15-M (que como acontecimiento de verdad, esto es, que supone la apertura de un momento de cambio, ya se está quedando incluso desfasado), a que lo que pretenden ya se ha hecho. Y de ahí a poner también como ejemplo las candidaturas populares de los ayuntamientos del cambio. Que como todos deberían saber, salvo en algunos lugares, han acabado como han acabado, a golpes entre unas y otros. Salvo que ahora se hará bien y de otra forma que no terminan de explicar los errejonistas. Bueno sí exponen, Ramas y Lago, que será “un proyecto, en fin, que apele siempre a una unidad por encima de las siglas que lo componen: la unidad popular que agrega a una mayoría social en construcción y encuentra, en cada momento, la mejor herramienta electoral y táctica para movilizarla”. Quieren algo que vaya más allá de las estructuras organizativas y que sea lo suficientemente dúctil para afrontar cada cambio o acontecimiento de la forma que se estime mejor. La crítica a la férrea organización, y no sólo por la mala leche que gasta Pablo Echenique, sino por la estructura misma, es palpable. Se quiere algo más líquido y fluido para poder adaptarse con rapidez y atraer a personas de cualquier ámbito, sin exclusiones. Sin exclusiones.

El elemento de imbricación del movimiento: ¿el líder?

Decía Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la cárcel que el movimiento de lucha debería tener una “clase dirigente cada vez más amplia [gracias] a la absorción gradual pero continua, con método de eficacia variable, de los elementos activos de grupos aliados, incluso de los adversarios que antes parecían enemigos irreconciliables”. En parte esto es lo que quieren los errejonistas, ampliar la base y la dirigencia del movimiento a otras personas que o bien estaban fuera, o bien estaban dentro por la articulación de diversos grupos. Son muy gramscianos en la órbita de Podemos, algo menos en Anticapitalistas (algunos marxistas dirán por suerte). Por eso Ramas y Lago hablan en el texto citado de la necesidad de una plataforma que “integre a las fuerzas que llevan años luchando por el cambio, con IU, con Podemos, con Equo y con otras fuerzas que han operado al margen de la organización de los partidos y que son sin duda imprescindibles”. Volver al principio pero con otra conformación de la vanguardia dirigente y de las bases del movimiento. Demuestran, por tanto, que en su momento podían haber pedido la ampliación de la base, porque con IU y Equo ya se estaba hablando y negociando programáticamente, y no lo hicieron. En aquel momento les venía bien, como no han ocultado ahora, ese tipo de articulación hasta que dejó de venirles bien. Aceptaban un modelo más de partido, que de movimiento.

ese intento paracarismático de elevar por encima del propio movimiento a las candidaturas individuales

Han escrito hace unos días Raúl Camargo y Rommy Arce un artículo sumamente demostrativo de esto que se está hablando, ¿Qué hacemos en Madrid? Los anticapitalistas explican a la perfección sus propuestas, esas que parecen retomar hoy los errejonistas: “la única forma de garantizar la unidad es reconocer la pluralidad, debatiendo y construyendo colectivamente programas y proyectos. De lo que se trata ahora es de politizar las diferencias, que el pueblo de izquierdas pueda participar y elegir su proyecto: no se trata de lanzar proyectos por diferencias burocráticas, se trata de organizar proyectos políticos. El nuestro está claro: democracia, pluralidad, movimiento y programa transformador”. La diferencia fundamental con la propuesta de Errejón, más allá de lo que se explicará, es que mientras los anticapitalistas quieren un proyecto impugnador, un “espacio impugnador” dicen Camargo y Arce, de lucha contra las élites y claramente transformador del capitalismo. Una diferencia política y estratégica fundamental, pero en la letra parece que la música ahora sí les suena a los errejonistas. Sólo la letra, la música va por otra parte como se ha explicado.

“Errejón y Carmena son el tándem con más potencial de victoria” dicen Ramas y Lago, algo que apoya por descarte el siempre inteligente Santiago Alba Rico. Si Podemos es una “marca quemada” que ya no aporta, lo mejor es apostar por un tándem que pueda ganar, o cuando menos llegar a la casilla de llegada con posibilidades de frenar la ola reaccionaria compartiendo gobierno con el PSOE en una competencia virtuosa. Lo primero a decir, es que al señalar como perdedora la apuesta de Podemos como “marca” se entra en la misma dinámica de mercado de la democracia que los partidos tradicionales. Una mala señal en todo caso subsanable pero que no responde a la pregunta crucial que es ¿Cómo unir todo ese conglomerado de diversidades? Desde anticapitalistas apuestan por el debate abierto y plural de programas y estrategias, algo que no queda claro en el caso del errejonismo. Parece más bien que hubiese una confluencia que se sostendrá por no se sabe bien qué pegamento político o filosofía de la praxis. Debate parece que no va a haber en el caso de la candidatura de Manuela Carmena pues ella utilizará algo parecido a la dedocracia para hacer la composición de la lista. En el caso de Errejón aún no se sabe con certeza qué pasará, aunque parece que debate abierto sobre programa y estrategia no se hará. Más bien se meterán todos los significantes vacíos, se montará la cadena de equivalencia y a andar.

No es Errejón, ni el errejonismo, partidario de significarse por algo concreto. Salvo la impugnación de lo dado y la disputa de la patria, no hay camino más allá porque, como suele decir en muchas ocasiones, se hace camino al andar. O lo que es lo mismo, cada situación requiere su estrategia y ante cada caso veremos qué decir. En cierto modo es una forma de no mojarse salvo en significantes y luchas que sean sumamente claras. Así es el populismo. Pero elegirá él, en las negociaciones, su propio equipo porque hace buenas las palabras de Pável Axelrod en 1898: “La vanguardia de la clase obrera debe actuar sistemáticamente como el destacamento dirigente de la democracia en general”. Quiten clase obrera y pongan pueblo y ahí están las pretensiones del cambio brusco dado por Errejón. Confluencia para articular el movimiento pero los nombres de esa vanguardia mejor se debaten no vaya a ser que se cuele alguien que impugne el pegamento del propio movimiento. No quieren que, en el futuro no programado, Carmena o Errejón sean impugnados pues se los considera los líderes y ese pegamento del movimiento.

Como buenos populistas de Laclau apuestan a ese nexo de unión que es el líder. Descuidan que el liderazgo no se obtiene por imposición o mediante el cumplimiento de una mera función. Y menos ese intento paracarismático de elevar por encima del propio movimiento a las candidaturas individuales. Al otorgarles ya la victoria en el espectro de la izquierda frente a lo que pudiesen proponer Podemos en solitario o IU, al PSOE lo esconden como izquierda en sí para eliminar competencia, parecen otorgarle un poder taumatúrgico, como a los antiguos reyes. No es más, empero, que la aplicación de las teorías freudianas del liderazgo, erradas en su mayoría, y que tanto gustan a Laclau, de asimilación del yo aspiracional del individuo en un yo colectivo que se encarna en el líder. En este caso no hay egos individuales y ya se están poniendo las aspiraciones en los supuestos líderes. Supuestos porque en ningún caso, y con un PSOE sin candidato electo, hay datos fiables de victoria por parte del alguno de los dos. Es todo un ejercicio de manipulación y voluntarismo.

Decía Louis Althusser: “Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. Sin movimiento revolucionario no hay teoría revolucionaria”. En el caso del errejonismo, sin haber teoría y movimiento, parece que la revolución está más cerca que nunca. Así sea un momento populista a la espera de un acontecimiento de verdad, que diría Alain Badiou, que le permita hacerse con el poder y lograr un proyecto hegemónico. Aunque como dice el filósofo francés, el acontecimiento es tan ingrato que marca su sujeto de cambio y sus posibilidades, si es un acontecimiento de verdad claro. Se podría imaginar que esa diversidad del movimiento errejonista debería ser suficiente para ese acontecimiento, pero como al final todo cambio revolucionario exige un sujeto ¿de dónde saldría y cuál sería? Como no hay teoría, no hay posibilidad de que el movimiento sea revolucionario y viceversa. Al final todo el problema y la disputa parece que se queda en un nuevo caudillaje por parte del tándem Carmena-Errejón. O más bien caudillaje de Errejón que le sirve a Carmena para apoyarse en alguien contra Podemos. Y todo ello lo veremos potenciado por el establishment.

La “querella al Borbón” consiguió el dinero de la fianza

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Los firmantes de la querella presentada por el Partido Comunista de España (PCE) e Izquierda Unida (IU), junto al Foro de Abogadas/os de Izquierda–Red de Abogados Demócratas de España (FAI-RADE), ante la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo contra el ex jefe del Estado y actual rey emérito, Juan Carlos de Borbón, y otras siete personas desean mostrar su “total agradecimiento” a todas las personas que han colaborado desde el pasado viernes en la campaña de crowdfunding abierta por FAI-RADE para hacer frente a la fianza impuesta por esta instancia judicial.

Desde el equipo jurídico responsable de la querella agradecen la “desinteresada colaboración demostrada por miles de personas y su reacción inmediata, antes incluso de que estuviera lista la campaña a través de http://goteo.cc/querellaborbon ”

“Este gran respaldo -detallan- permitió alcanzar los 12.000 euros exigidos como fianza por el Supremo en las primeras 11 horas de campaña, 15.000 en algo menos de 24 horas, hasta llegar a los 18.815 euros con los que se ha decidido ponerla punto y final, cuando se habían  previsto otros cuatro días para completar la cantidad estimada como necesaria”.

Aunque el Alto Tribunal no ha decidido aún la admisión o no a trámite de esta querella, lo que sí dispuso a través de un auto dado a conocer el pasado 14 de enero -tras abrir la Causa Especial 21092/2018- es que los 12.000 euros de fianza se debían abonar ‘en metálico, debidamente consignado, en el plazo de ocho días’.

La querella va dirigida, además de sobre Juan Carlos de Borbón, a su amiga especial y empresaria comisionista Corinna zu Sayn-Wittgenstein, el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) general Félix Sanz Roldán, los empresarios Juan Miguel Villar Mir y Juan Villalonga, el comisario de Policía detenido José Manuel Villarejo, además del ciudadano y abogado suizo Dante Canónica y Álvaro Orleans Borbón.

En el texto se imputan hasta 13 supuestos delitos, que incluyen los de cohecho, contra la Hacienda Pública, administración desleal, fraude y exacciones ilegales, tráfico de influencias, constitución de grupo criminal, blanqueo de capitales, encubrimiento, amenazas de muerte condicionales, descubrimiento y revelación de secretos, omisión del deber de perseguir delitos o corrupción entre particulares.

La Sala que deberá resolver sobre la admisión o no a trámite de la querella o cualquier otra diligencia relativa a la misma que se presente en esta causa especial está compuesta por el propio presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena Gómez, como ponente, más otros/as cuatro magistrados/as: Francisco Monterde Ferrer, Juan Ramón Berdugo Gómez de la Torre, Andrés Palomo del Arco y Ana María Ferrer García.

Rivera no encuentra su sitio en el trifachito

Queda clausurado el tiempo de Albert Rivera como promotor de propuestas, así fueran perjudiciales para la clase trabajadora, así fueran producto del cuñadismo ideológico. Hoy en día no le queda programa político al dirigente de Ciudadanos salvo el antisanchismo y anticatalanismo (o antivasquismo, o antivalencianismo, o antibalerarismo, o antigalleguismo). No sabe hablar de otra cosa que no sea el mal que, según su poca dotada cabeza, supone el gobierno de Pedro Sánchez y el sanchismo que le apoya. Como tampoco sabe qué proponer para solventar el conflicto catalán salvo que los nacionalistas catalanes deban ser quemados en una pira en la plaza de Cataluña. Acosado por las presiones del establishment, del PP reaccionario y de los neofascistas, el dirigente de la secta naranja ha perdido toda la energía propositiva que tenía. “Stop Sánchez” (slogan robado a las gentes que defienden la ignominia social que es un desahucio) e “Indultos no” son todas sus propuestas políticas.

“Convirtamos las elecciones de mayo en un sí a la igualdad y a la libertad y en un stop a Sánchez” dijo ayer en el fracasado acto de Valencia, a donde acudió con su odio-bus. Fracasado porque no acudieron más de 200-250 personas (los planos de las imágenes que aportan desde Ciudadanos hábilmente manipuladas son claras a ese respecto) y porque ni los propios medios de la Caverna mediática le han prestado atención. Centrados como estaban en la convención del PP de la reacción y del absurdo, Rivera se ha quedado “solo, fané y descangallao”. Pide el ignaro igualdad pero no para la ciudadanía, sino para quitar derechos. Pide libertad no se sabe por qué ya que en España todo el mundo es libre. Gabriel Rufián diría que hay presos políticos pero eso ahora no viene al caso, ni se sostiene. Pide libertad utilizando la palabra de forma hueca, lo que se dice un significante vacío, porque como se la ha visto utilizar a Pablo Casado él sigue la estela. Aunque le ocurre como al dirigente popular que no sabe qué significa la palabra en sí. Mejor dicho, sólo entiende la libertad como la capacidad de la clase dominante de seguir oprimiendo a los ciudadanos y que estos sonrían. Libertad sin capacidad, señor Rivera, no es libertad. Libertad sin igualdad no es libertad. Libertad sin justicia social no es libertad. Libertad con dominación, esa dominación que usted apoya, no es libertad.

El anticatalanismo lo extiende a la Cataluña Baja, que es lo que piensa se ha convertido la Comunitat Valenciana, y clama contra Ximo Puig por venderse a los nacionalistas. Como Toni Cantó tampoco es que sea un lumbreras en estas lides, no acaban de comprender el blasquismo, el valencianismo, o el sentirse honrado de la región que te ha dotado de una cultura mixta y hablan de nacionalistas. Puig el mayor nacionalista escondido del mundo. Y Mónica Oltra la más peligrosa de las huestes nacionalistas. Y como todos saben, esos dos han proclamado la República Valenciana. Eso está en la cabeza de los dirigentes naranjas al menos. No son grandes cabezas, ni tienen capacidad de análisis, pero como se han quedado sin programa político, nada mejor que lanzar odio por donde pasan con su “España Ciudadana”. Que a este ritmo acabará llamándose “España a golpes por culpa de Rivera”. Es todo lo que le queda, odio y más odio cargado de mentiras. Ya le ha dicho el presidente del Gobierno, que sí que ¡viva España! Pero sin el enfrentamiento que están provocando las tres derechas “sino que viva unida a la igualdad entre españoles y a la diversidad territorial”.

Su alumno aventajado, el señor que se traga todas las noticias falsas y todos los bulos que se lanzan en las redes sociales, y que no ha dimitido según el código ético de Ciudadanos por mentir en su currículum, Cantó no ha tenido mejor ocurrencia que afirmar que el gobierno del Botánico persigue a todos los valencianos. Es cierto, Manuel Mata, síndic del PSPV, va persiguiendo por todas las calles a los valencianos con una escoba para darles en la cabeza. Y Oltra está cavando las trincheras que Cantó dice que están construyendo. No es broma no. Acusa al gobierno valencia de acosar y de cavar trincheras entre los valencianos. Debe ser que extraña la corrupción institucionalizada del PP que sí que unía a los valencianos y tenía a sus hijos en barracones en vez de colegios, porque ese dinero se gastaba en mordidas. Porque lo curioso es que habiendo ido acabando con esos barracones desde el gobierno valenciano, Cantó les acusa de ser culpa suya. Todo para inyectar el odio en la sociedad valenciana. Y en un gesto de estupidez y mala baba, porque gracia no tiene, llama al síndic socialista “Monchito” Mata porque le declaró persona non-grata al votar contra la reforma del estatut valenciano, la cual le equipararía a otras comunidades autónomas. ¿No querían la igualdad entre las comunidades? Parece que es todo mentira.

No encuentra su lugar en el trifachito Albert Rivera. Sigue con sus cuñadismos ideológicos del tipo jamás pactaremos con populistas, pero se reúne con los consejeros andaluces que han sido apoyados por y deberán implementar las políticas de los neofascistas. Como la bandera de España la tiene que compartir, así como los cariños del establishment, anda deambulando de un lado a otro sin encontrar un sitio. Ni el apoyo de George Soros y sus medios afines le sirven más que para odiar un poco más, sin darse cuenta que en todas las encuestas le han dado más peso que votos ha sacado. La realidad es que hasta los artículos críticos con él han dejado de tener visitas como en el pasado. Su tiempo está pasando lánguidamente y él no se está dando cuenta. Quería ser el salvador de la patria y la patria parece que le va a mandar a trabajar a Caixabank en breve.

La rebelión de los precarios

El capitalismo no puede vivir sin sus crisis cíclicas, que cada vez son menos distanciadas y más profundas. La realidad es que desde 2008 el capitalismo ha ido profundizando hasta llega a un cierto estancamiento. Que hoy día se ve abocado de nuevo a una recesión entre otras causas por la “guerra comercial” no solo entre China y los EEUU, sino entre los distintos bloques regionales. El dólar contra el Euro, que conlleva a que la Unión Europea vez su hegemonía cada vez más débil. Hoy como ya vaticinó en la década de los 30 del siglo pasado, Leon Trotsky, el centro se está desplazando desde Europa al Pacífico. La Union Europea comienza a tener un papel subordinado. Incluso algunos economistas ya comienzan a hablar de un posible “fin del Euro”. Aunque no sea la cuestión de este texto  pienso que esto ya lo comenzábamos a ver en la etapa de la desintegración de una Yugoslavia multicultural y socialista. Desintegración en la que tuvo un gran papel la UE y en particular Alemania.

 A pesar del lenguaje demagógico de la derecha europea las crisis se reproducen, Italia se encuentra en curso de colisión gracias a la deuda, Y Alemania, que basó su crecimiento en la “Agenda 2010” llevada a cabo desde el año 2000 cambió completamente su estructura social. Gracias a dicha agenda alrededor del 40 por ciento de la población tiene un nivel de vida muy inferior al de hace 20 años y donde más de 15 millones de personas corren el riesgo de pobreza o exclusión social. Hoy en día es una alegría ser “mileurista” o tener un trabajo aunque sea parcial. Sin embargo la política de la cogestión socialdemócrata y los derechos sociales van camino del basurero de la historia.

 La lucha de clases es discontinua y a veces caprichosa, a pesar de cualquier tipo de populismo, o de aquellos que creen en la entelequia del pueblo. Por esto “me avergüenzo” de esos progres de izquierdas cuando se escandalizan de la violencia de los miserables cuando asaltan la ciudadela burguesa y, sin embargo, callan o miran hacia otro lado ante la violencia estructural de un sistema caduco dominado por una burguesía senil y decadente. Y no se dan cuenta de que la Unión Europea se está fragmentado delante de nuestras propias narices.

 Macron apareció como el que iba a unir al pueblo francés, como el salvador de la patria, cual Bonaparte que viene a salvar de la decadencia “socialista” (terminología que suena cercana). Como en la década de los 30 del siglo pasado hay que echar a los enemigos de la religión y de la moral que ha llevado a la decadencia a Occidente. El socialismo es el demonio. Hay pero la realidad es otra cosa, dicha realidad es completamente diferente de esa ideología. No olvidemos que la UE, hegemonizada por Alemania y por Francia, se basa en la austeridad y en la supeditación de toda la política y al economía en la deuda pública. La UE está derivando sin rumbo y el escenario que se divisa no es nada halagüeño. Inmersa en la crisis del capitalismo mundial ha perdido el papel que tenía cuando comenzaba a implementarse este bloque regional. Como bien dice Alan Woods el destino de la economía mundial depende en gran medida de las exportaciones. La caída de la demanda en Europa y los Estados Unidos ha creado una crisis de sobreproducción en el acero y otros sectores clave de la economía china”. La Guerra comercial incide sobre la política y sobre la economía.

 Se produce una polarización de la lucha de clases a nivel mundial. Pero a diferencia de las plazas y del 15M, hoy no se televisa nada. El movimiento de los indignados supuso una crítica a la democracia representativa caduca, pero dicho movimiento era “interclasista”. Había que indignarse y con razón pero para cambiar hay que comprometerse”. El problema es que cuando se produjo el compromiso político todos los medios han ido a degüello y hoy puede ser que dicha esperanza haya caducado.

 Pero la Rebelión actual ya no interesa y es necesario difuminarla y a ser posible criminalizarla. Así la rebelión en la India ha sido acallada. Un país industrializado, donde del 8 al 9 de Enero alrededor de 200 millones de trabajadores secundaron una huelga en todo el subcontinente indio. Sus demandas iban contra el aumento de los precios, contra el desempleo, la privatización del sector público y el empleo temporal. Es decir contra todo el eje de las políticas neoliberales. Frente a lo dicho pedían una Seguridad Social Universal para todos los trabajadores o un aumento del salario mínimo. Además de tener las pensiones aseguradas y la abolición del trabajo contractual.

 La política neoliberal se ha “globalizado”. Mala terminología, utilicemos la terminología marxista. El capitalismo se encuentra en su tercera etapa de internacionalización; y de nuevo basando en aquello que predijo Rosa Luxemburgo: en la acumulación por desposesión y en el militarismo. El mismo Marx con 175 años de adelanto nos decía: “La burguesía no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción, y con ello todas las relaciones sociales”; y más adelante continúa: “Espoleada por la necesidad de dar cada vez mayor salida a sus productos, la burguesía recorre el mundo entero. Necesita anidar en todas partes, establecerse en todas partes, crear vínculos en todas parte” [El Manifiesto Comunista]. Rosa Luxemburgo  en su capítulo sobre “El militarismo” [La Acumulación del Capital] profundiza el estudio y describe el papel de lo militar en ese proceso.

 En este contexto de internacionalización hay que colocar la polarización de la lucha de clases y las distintas luchas en contra del capital. Por eso después de 40 años de políticas neoliberales, de privatizaciones y de desprestigio de los sindicatos junto al retroceso de los derechos sociales y el vaciamiento de la democracia; la lucha de clases en el siglo XXI está teniendo otras características y lo estamos viendo en la lucha de los “precarios”.

 Pensar que todo comienza por la “subida de un impuesto”. Y nuestro progres de izquierda no lo entiende. La historia la debe de tener en el armario. O es que no nos acordamos de ella. ¿Cómo comenzó la Revolución de 1905? Las masas hambrientas rusas siguieron al pope Gapón para proponer al Zar una serie de propuestas de mejoras laborales, Sin embargo la manifestación fue salvajamente aplastada por los soldados del zar. Incluso 1789 se produce por la protesta ante un impuesto sobre la cerveza. O en la década de los 80 el movimiento obrero inglés se rebela contra M. Thatcher por la imposición del Poll-tax (una tasa sobre los alquileres)

 Las rebeliones/ revoluciones estallan en momentos determinados pero expresan el disgusto de años. Es lo que ha ocurrido en Francia con el movimiento de Chalecos Amarillos. El impuesto sobre el gasoil ha hecho surgir el movimiento de los precarios gracias a las redes y el internet. Un impuesto, sin. Pero que entiendan todos los progres que los impuestos no se hacen sobre las grandes fortunas, ni sobre las clases pudientes. Tanto los neoliberales como los social-liberales basan sus políticas en los impuestos directos. Pongámonos en una ciudad como Madrid, donde cada día entran miles de trabajadores en su coche a trabajar desde el cinturón de ciudades dormitorio que la rodea. Ahora que nuestro gobierno les imponga este impuesto indirecto sobre la gasolina y que encima sean mileurista. Calcular ahora realizar todos los días un trayecto entre 40 y 80Km. Yo lanzo una pregunta al aire ¿por qué callamos?

 El movimiento obrero francés tiene su historia. Y a 50 años del 68, los precarios lanzan un movimiento espontáneo y nacional. El problema es su desconfianza de los sindicatos- en parte con razón- ya que aquellos no se han implicado en la lucha. Sólo determinadas seccione de los sindicatos como la CGT de la Metalurgia o FO- Transportes se han unido en diversos departamentos en una plataforma reivindicativa de incremento salarial y contra los impuestos indirectos que perjudican a las clases populares.

 El movimiento de los chalecos amarillos representa la rabia y la ira de las clases populares. La ira de los “falsos autónomos” y pequeños artesanos. Representa un fenómeno de acumulación del cabreo social, después de 40 años de políticas neoliberales que se han basado en la desposesión  de los de abajo, de las clases populares

 Es la clase obrera precarizada que trabajan en uno o más empleos. Lo que la nueva sociología denomina trabajadores pobres. Por tanto se trata de una movilización profunda que a partir del rechazo al impuesto del gasoil ha ido propugnando una plataforma. Es una exasperación social de estos “miserables” que cada fin de semana bajan a la ciudadela burguesa. La clase obrera se encuentra fraccionada y se mueven los precarios, el estrato más bajo. Y se mueven por el reconocimiento y la dignidad, pero al mismo tiempo en favor de la democracia. Que decidan las víctimas, no los representantes de distintas transnacionales a espalda de la ciudadanía

 El movimiento tiene un “carácter de clase” evidente. Lo que sucede es que la movilización se realiza fuera de los cauces normales de lo que hasta hoy han sido las movilizaciones de la clase obrera. Ante unas direcciones sindicales desarmada y burocratizada, los de abajo buscan su propio camino. Y mientras tanto la burguesía solo está teniendo una salida: la represión y la violencia policial. Por esto mismo el vaciamiento de la democracia es necesario para aplicar las las políticas suicidas en la UE.

Pero todo este proceso nos lleva a nuevas formas de lucha que ya comienzan a no pasar por las organizaciones estructuradas y jerárquicas. La realidad de los movimientos sociales son complejos, heterogéneos y al mismo tiempo lleno de contradicciones.

 Por último, el movimiento ha de comenzar a tener altura de miras, si no quiere diluirse. No hay que acabar solamente con las tasas injustas. Hay que abrir un proceso que comience con lucha contra la deuda pública y contra todo lo que supone. Hay que luchar por lo público y su defensa y al mismo tiempo en desandar el camino de las privatizaciones de 40 años de política neoliberal entre otras cuestiones.