viernes, 16 enero, 2026

Alberto Garzón pide la unidad de la izquierda contra la reacción

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El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha advertido hoy que en Andalucía “Partido Popular, Ciudadanos y Vox no han tenido ningún problema en ponerse de acuerdo en una política de clase que supone, entre otras cosas, bajar impuestos a los más ricos”. Lo han hecho de forma solapada, en medio de cortinas de humo. Puso como ejemplo de estos pactos la “reducción de hasta el 99% del Impuesto de Sucesiones, para beneficiar sobre todo a las herencias de más de un millón de euros, o la reducción de impuestos a los que ganan más de 50.000 euros”. De ahí que Garzón advirtiera que a día de hoy, en la política de ámbito estatal, “nos jugamos la reproducción de lo de Andalucía en el resto de España”, ya que “supondría una regresión amplísima en todos los temas sociales, laborales o de derechos y libertades”.

El máximo responsable de IU incluyó esta reflexión durante su explicación a los/as integrantes de la Coordinadora Federal (máximo órgano ejecutivo de dirección) reunida hoy en Madrid de su informe ‘La izquierda para un país que lucha. Estrategia IU 19/20’, que ha sido objeto de un amplio debate. Finalmente, ha sido aprobado por el 77% de los presentes por 46 votos a favor, 8 en contra y 6 abstenciones.

Garzón resaltó la “enorme importancia” del documento debatido, que tachó de “informe honesto, con autocrítica, que puede resultar muy útil para el debate de la militancia y cuyo objetivo es que llegue y facilite el debate a todas las asambleas”.

Entre las cuestiones estratégicas propuestas destacó la “necesidad de construir un bloque histórico que haga frente a la extrema derecha”, una vez que se han encendido todas las alertas tras las elecciones andaluzas.

En esa misma línea, Alberto Garzón incidió también en la necesidad de “acentuar la defensa del movimiento feminista, incorporando aún más sus demandas de forma transversal en toda la organización” y, a su vez, la de “ser más capaces de penetrar en los conflictos en los barrios obreros”.

A todo lo anterior se le debe sumar lograr “ser más claros a la hora de definir nuestro concepto de país”, que pasa ineludiblemente por la República Federal de España, ya que “somos republicanos y federalistas”.

La Coordinadora Federal aprueba con el 96% abrir expediente informativo a Llamazares.

La Coordinadora Federal de Izquierda Unida (máximo órgano ejecutivo de dirección) reunida hoy en Madrid, entre otros, ha debatido y votado esta tarde por espacio de cerca de una hora un punto de su orden del día relativo al informe elaborado sobre las actividades de Izquierda Abierta -partido perteneciente a IU- y la formación Actúa, así como la posible apertura de expedientes informativos a alguno/a de los/as miembros del primero.

Tras el debate se han producido dos votaciones. En la primera de ellas, con un 96% de los votos -52 votos a favor, 0 abstenciones y 2 en contra- se ha aprobado el mencionado informe. Éste recoge, entre otros aspectos, mantener las medidas ya aprobadas en junio en relación a Izquierda Abierta, así como la apertura de sendos expedientes informativos a los/ afiliados/as de Izquierda Unida y también miembros de Izquierda Abierta Gaspar Llamazares, José Alberto Novoa y Arantxa Azmara por la posible comisión de infracciones tipificadas en los Estatutos de IU como “graves” o “muy graves”.

En la segunda votación se ha aprobado con un 89% de los votos -51 votos a favor, 6 abstenciones y 0 en contra- una propuesta de resolución sobre la situación en Asturias.

El ensañamiento del Estado hacia los denunciantes de corrupción

¿El aparato del Estado del Reino de España es corrupto en su totalidad? Evidentemente, no. ¿Hay corrupción en las instituciones públicas españolas? Demasiada y es sistémica, va en el ADN hispánico, algo que, por desgracia, no lo podemos negar. El coste de la corrupción en España ha sido calculado por distintos estudios independientes en 90000 millones de euros anuales, es decir, un 8% del Producto Interior Bruto (PIB).

Los sistemas de corrupción institucional son tal sofisticados que las Fuerzas de Seguridad del Estado no pueden controlar todo y, por lo tanto, precisan de ciudadanos que denuncien los comportamientos corruptos de cargos públicos, de instituciones o de los que se benefician de ello. Sin embargo, cuando hay personas que son conocedores de la corrupción y la denuncian, el aparato corrupto del Estado activa todo su poder para destrozarles la vida.

La corrupción política es la que más alarma social genera o, al menos, la que más despierta la indignación del pueblo. Sin embargo, existen otros tipos de elementos corruptos dentro del aparato del Estado cuyos comportamientos son totalmente ajenos a la opinión pública. El problema lo encontramos cuando hay personas que están dentro de la Administración, ven lo que está ocurriendo y, por su ética o por el amor que sienten hacia lo que esas instituciones representan para el pueblo, dan el paso de denunciar la corrupción. ¿Se castiga a los corruptos? En España se activa un protocolo de destrucción absoluta de quienes tienen el valor de presentar ante quien corresponde lo que está ocurriendo. Esto no ocurre sólo con personas particulares sino con empresas o medios de comunicación que también están denunciando modelos corruptos en sectores financieros que están dejando a su paso millones de personas afectadas.

Esto ocurre porque ese aparato corrupto del Estado se siente impune a su degeneración por el poder o por la influencia que ejercen en los estamentos que tienen la capacidad para tomar decisiones. No obstante, el creerse en posesión de la impunidad les lleva a cometer una serie de errores que muestran a la sociedad las redes corruptas a las que pertenecen aunque, hasta que eso ocurre, los denunciantes de corrupción viven en un infierno que los anula desde el punto de vista social, empezando por la invisibilidad mediática pasando por la destrucción de sus medios de vida hasta llegar a la insignificancia o a la desesperación porque, al fin y al cabo, ellos han cumplido con su deber cívico y ciudadano, mientras que los que están ejecutando comportamientos espurios son los corruptos.

El caso del teniente Luis Segura, quien denunció la corrupción en las Fuerzas Armadas, es paradigmático. Al oficial le expulsaron del Ejército y, como él mismo afirmó a Diario16, «el denunciante de corrupción no encuentra un lugar donde desarrollar su vida profesional fuera de las instituciones públicas» porque, al fin y al cabo, las empresas no contratan a nadie que saben que no van a permitir que haya alguien que sea capaz de denunciar las irregularidades que se pudieran cometer a su alrededor.

El juez Fernando Presencia, quien ha denunciado la corrupción en la Administración de Justicia, fue expulsado de la carrera judicial y, a día de hoy, sigue sufriendo las consecuencias en las decisiones que sobre su caso adoptan los órganos judiciales, con sentencias en las que, incluso, llegan a insultarle. Recordemos, además, cómo sufrió un intento de agresión por parte de uno de los abogados del fiscal de Talavera de la Reina a quien Presencia denunció por corrupción, según reza en la denuncia que se interpuso por estos hechos y que Diario16 publicó hace unos meses.

La sargento María Serrano en la Academia de Baeza en el año 1993

Otro caso significativo lo hallamos en la sargento de la Guardia Civil María Serrano quien, tras denunciar actos presuntamente corruptos de un subordinado, ha pasado ya por 14 procesos judiciales. Durante se celebraba un encuentro de denunciantes de corrupción en el Parlamento Europeo, en el que Diario16 estuvo presente, la sargento Serrano salió de la sala porque, tal y como comunicó posteriormente, la acababan de precintar su vivienda en la Comandancia de Montequinto, Sevilla, y estaba pendiente de ser desahuciada. Además, se le comunicaba que no se le concedía un aplazamiento para poder sacar sus cosas del piso. Las casualidades no existen y, que este hecho se realizara durante la estancia de la suboficial en Bruselas, no deja de ser paradigmático de los comportamientos de quienes están dentro del aparato corrupto del Estado.

Sin embargo, tanto en el caso del teniente Segura, como en el del juez Presencia o en el de la sargento Serrano, la sensación de impunidad de los corruptos les hizo cometer errores que ya desglosaremos próximamente y que se pueden convertir en fundamentales para que, en vez de condenar a los denunciantes de corrupción, las instituciones españolas hagan justicia. Hoy nos centraremos sólo en el caso de María Serrano.

El desahucio de la sargento no cumplió con los requisitos marcados por la ley y, sobre todo, por haber sido dictaminado por un organismo que no era competente para ello. Sin embargo, a María Serrano han conseguido dejarla sin vivienda. ¿Quién es responsable de ello? En la sentencia a la que ha tenido acceso Diario16, no se condena, por ejemplo, al pago de las costas del proceso a quienes tomaron la decisión. Esto es una muestra más del ensañamiento del aparato corrupto del Estado hacia los denunciantes de corrupción quienes, por desgracia, están indefensos y abandonados por el Estado que debería estarles agradecido.

El interés en que Eduardo Zaplana no salga vivo de la prisión

En la película La lista de Schindler, dirigida por Steven Spielberg, hay una secuencia tremenda que transcurre en el campo de exterminio de Płaszów, cuando un oficial alemán pregunta ante una fila de prisioneros judíos quién había sido el autor del robo de una patata, y, ante el silencio, el oficial mató a uno de ellos de un disparo, reiterando la pregunta al resto de prisioneros. En ese momento se destacó de la fila un niño que, entre sollozos, señalaba el cuerpo del prisionero que acababan de abatir indicando que el muerto había sido el autor del robo. De esta manera, la inteligencia del niño prisionero consiguió salvar la vida a todos los demás.

Esta secuencia de la película de Spielberg donde se le echa la culpa al muerto para salvarse todos los demás y parece que vuelve a repetirse con el drama personal que está atravesando Eduardo Zaplana, a punto de morir en prisión a consecuencia de una leucemia.

Zaplana fue ingresado en prisión preventiva en mayo de 2018 en la operación Erial, acusado de blanquear 10,5 millones de euros procedentes de comisiones presuntamente cobradas en su etapa de presidente de la Generalitat valenciana (1995-2002) y ocultados durante más de una década en el extranjero.

Dos meses antes, como si fuera una premonición, Francisco Camps denunciaba en el juicio de la trama valenciana de la Gürtel que fue Eduardo Zaplana quien le envió a ‘El Bigotes’ cuando era presidente de los ‘populares’ valencianos.

Lo cierto es que Zaplana es, hasta ahora, el único ex presidente de la Comunidad Valenciana que está en prisión, a pesar de que han sido tres lo ex presidentes de esa comunidad los que están imputados o han sido juzgados por delitos de corrupción. En la lista, además de Eduardo Zaplana, están José Luis Olivas, encausado por la salida a Bolsa de Bankia, y Francisco Camps, investigado en dos causas relacionadas con la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 y la visita del papa a Valencia en 2006.

La cuestión se está complicando aún más para el resto de ex presidentes porque los investigadores de la Operación Erial sitúan a José Luis Olivas en la misma “red criminal” que al ex ministro del PP, y la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Valencia, que investiga posibles irregularidades en contratos de la fundación que organizó la visita del Papa en 2006, ha citado a Francisco Camps para declarar como investigado el próximo mes de febrero.

Con todo, lo más intrigante son las “casualidades” judiciales en torno al drama personal de Eduardo Zaplana: la ponente de las resoluciones de la Audiencia Provincial que están confirmando la prohibición de que el ex ministro salga de prisión es María Begoña Solaz Roldan, amiga íntima y compañera de promoción del actual presidente de esa misma Audiencia Provincial y enemigo declarado de Zaplana, Fernando de Rosa Torner, quien ocupó la Secretaría Autonómica de Justicia de la Generalidad Valenciana desde 2003 hasta 2007 durante la etapa del gobierno de Francisco Camps, y entre junio de 2007 y septiembre de 2008 fue Conseller de Justicia y Administraciones Públicas también bajo el mandato del último presidente del Partido Popular.

Italia contra Matteo Salvini

El Festival de San Remo es Italia. Durante la semana en que se celebra las audiencias televisivas superan, en ocasiones, el 80% de share. Es un fenómeno social que define al país y que mueve conciencias, además de que ha sido utilizado por los cantantes participantes para realizar reivindicaciones justas de derechos o para censurar hechos concretos que iban en contra de los intereses del país.

En la rueda de prensa de presentación del Festival, el mito de la canción italiana Claudio Baglioni, intérprete de temas como «Avrai», «Sabato Pomeriggio» o «Mile giorni di te e di me», criticó duramente las políticas xenófobas del ministro Matteo Salvini: «Estamos viviendo una farsa. No se puede resolver el problema de millones de personas en movimiento bloqueando el desembarco de cuarenta o cincuenta. Creo que las medidas que ha propuesto el Gobierno no están a la altura. Tampoco las de los gobiernos anteriores y esto ha llevado a la situación actual. La clase política, la dirigente y la opinión pública han estado ausentes. Somos un país envilecido, rencoroso, miramos con sospecha a nuestra sombra, y esto es un desastre intelectual. Nunca hemos derribado los muros». Evidentemente, Salvini respondió a través de redes sociales espetándole a Baglioni que se dedicase a cantar y que cerrara la boca.

Sin embargo, el poder de Salvini puede tener consecuencias para el cantante, puesto que varios medios italianos se han hecho eco de la posibilidad de que la directora de la RAI, Teresa de Santis, no descarta prescindir de Baglioni como presentador porque, al parecer, no ha sentado nada bien que se haya introducido el tema político en el Festival.

Sin embargo, no es la primera vez que San Remo entra en la actualidad. En el año 2016 el Festival fue una reivindicación total en favor de la legalización de las uniones civiles.  Todo comenzó en la segunda actuación de la noche de apertura. La cantante Noemi salió al escenario para cantar su canción «La borsa di una donna» (el bolso de una mujer), un tema intimista que expresa en el contenido de un bolso la realidad de la mujer de hoy en día. No obstante, la reivindicación se hallaba en el asta del micrófono, donde colgaban siete cintas con los colores de la bandera del arco iris. Como ella misma declaró en una entrevista para el periódico L’Unità «se trata de un mensaje bello, sin palabras», para añadir después «Es importante que las uniones civiles tengan su puesto en la Constitución italiana para dar la posibilidad de tener todos los mismos derechos. Todos tenemos el derecho de amar».

Todo podría haber quedado en la reivindicación de uno de los veinte participantes en el Festival pero no fue sólo en Noemi. Grandes intérpretes como Enrico Ruggeri, Arisa, Patty Pravo, Annalisa, Eros Ramazotti, Dolcenera, Irene Fornaciari, Francesca Michielin, Valerio Scanu o Bluvertigo, por citar algunos, también portaron de una u otra manera el arcoíris para reivindicar la legalización de las uniones civiles. Pero no acabó ahí todo: Laura Pausini, directamente, lo hizo de viva voz lanzando un mensaje a favor de la igualdad de derechos. Para Italia esto fue una bomba. En medio del debate fueron los cantantes los que tomaron posiciones, unos cantantes que mueven masas, y se posicionaron a favor de la lógica y de la verdad de nuestro tiempo: nada ni nadie tiene el derecho de decidir a quién debemos amar; nada ni nadie tiene el derecho de decidir sobre los sentimientos de los demás.

En 2019 ha sido Claudio Baglioni, un mito el que ha censurado la xenofobia de Matteo Salvini, posicionando al propio Festival de San Remo en favor de la diversidad y de los derechos humanos.

Casado admite su derrota en Madrid con su dedocracia

Miedo. Pánico. Olor a derrota por las cuatro esquinas de la calle Génova. Todo eso es lo que se intuye en el PP que, salvo la alegría andaluza que durará lo que tenga que durar, con las elecciones dedocráticas que está llevando a cabo Pablo Casado para las distintas autonomías y alcaldías. Una dedocracia que muestra bien a las claras que el viento frío de los neofascistas está incrustándose hasta los tuétanos en los huesos peperos. Un miedo a ser superados o a quedar como segunda fuerza de las derechas. Aunque según la mentalidad del dirigente máximo como son el centro del mundo y todo gira en torno a ellos no son derechas. Es más, casi están a punto de reconocer posmodernamente que no hay ni derechas ni izquierdas. Que es el fin de las ideologías menos la suya y la de género (que parece es la única que les preocupa a los machotes y machotas, o bien que es la única forma ideológica contra la que no tienen remedio).

Sólo dentro de ese miedo se pueden comprender ciertas elecciones, como Ruth Beitia en Cantabria (para arañar votos debido a su fama en el atletismo), o concretamente la realizada en Madrid. De hecho en el PSOE ya no hace falta que piensen mucho en quién poner para la capital madrileña, incluso un mono con un tutú tendría mejor imagen que el señalado. Que Casado elija a Isabel Díaz Ayuso y a José Luis Martínez Almeida es producto del miedo que tiene a los neofascistas. Ha puesto a dos lenguaraces no para ganar sino para no perder, para no hundirse como les muestran las encuestas con las que se manejan en la sede pagada con los sobornos a empresarios y con los desfalcos de la caja pública. Dos lenguas viperinas para contrarrestar las mentiras neofascistas y así intentar otro trifachito en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Para eso no ha dudado en llevarse por delante, y eso que había hecho méritos dialécticos últimamente, a Ángel Garrido. Un liberal de verdad, no esos reaccionarios disfrazados que pululan a miles en las filas populares, que sabe gestionar y se maneja con formas moderadas e, incluso, con pensamientos propios (seguro esto le ha matado). Pero el miedo es mayor a la política de moderación, deliberativa y con racionalidad.

Isabel Díaz Ayuso encalidada por el apologeta de Vox, Hermann Tertsch

Vuelve el aguirrismo con nuevas ranas de la charca del PP, lo cual no asegura que eso vaya a producir el efecto deseado de alzarse con la victoria. Casado no entiende, no tiene capacidad para ello y sus asesores parece que tampoco, que una parte del establishment es la que ha sacado a Vox a la luz pública y, como hicieron con Ciudadanos, no piensa reintegrarlo a las catacumbas. Así que la opción aguirrista, cuando además Díaz Ayuso actuó de conseguidora de servicios púnicos, no es más que un síntoma de la enfermedad que sufren en Génova. Martínez Almeida es un político irónica y lenguaraz que sabe batirse el cobre perfectamente en el mundillo, proceloso a veces, de lo municipal madrileño. Puede que caiga bien, pero no mejor que Begoña Villacís en los salones y cafeterías del barrio de Salamanca, Chamberí o en las conglomeraciones de clase media de los barrios periféricos. Puede que sea muy despierto, y con mucha más cultura que los dirigentes populares, pero en los barrios donde Vox está captando una base de clase trabajadora no es ni conocido. Por mucho que chille, patalee y haga fotos de los baches madrileños los neofascistas le llevan un terreno ganado en redes sociales y mecanismos electrónicos. Podrá salvar como mucho los muebles de la abuela Aguirre, pero la cartera y el palacete no dependerán de él.

El caso de Díaz Ayuso es un mayor ejemplo de esa pobreza de miras que tiene Casado y su equipo. La reina de las víboras mediáticas y electrónicas es incapaz de hacer un discurso que contenga más de tres frases seguidas con algo que no sea mentira, insulto o absurdo. Para quienes trabajan en la información de la Comunidad de Madrid es obvio que las capacidades de la política madrileña no son el razonamiento, la cultura, el savoir faire, sino todo lo contrario. Todo el que no piensa como ella, que por lo general es el 75% del mundo, es podemita, antiguo, comunista, persigue a los judíos, come niños y mata viejas. Ella es la ideóloga del PP como centro y Ciudadanos como centro-izquierda, con eso no habría más que decir de su capacidad intelectual, pero es que declarándose libertaria (no se le cae la palabra libertad de la boca) es incapaz de explicar lo que eso significa, más allá de hacer lo que le dé la gana. Una especie de anarcoliberal posmoderna incapaz de reflexionar el mundo que le rodea. Tanto como para poner en un tuit, sin ruborizarse, que es amiga de Israel (lo cual es personal) porque defiende la libertad, salvo que seas palestino y te invada el ejército israelí para echarte de tu casa. Sólo este último año 56 advertencias ha tenido Israel sobre pasarse los derechos humanos por el forro del fusil por parte de la ONU. Pero claro eso es libertad. Y si no te gusta eres un antisionista y podemita. Si se defienden los DDHH se es antisionista cuando, en realidad, no se les juzga por judíos sino por jodíos. No sabe separar lo étnico de las militar-estatal porque claro ella es muy mucho española y esa es una raza imperial y pura, o algo así debe pensar. ¿Qué tendrá que ver el Holocausto con la invasión de Gaza y Cisjordania? Para ella parece que sí. Lo dicho, incultura o interés.

Imagínense por un momento un debate entre candidaturas a la Comunidad de Madrid con Ángel Gabilondo, Íñigo Errejón e Ignacio Aguado y Díaz Ayuso diciendo a todo lo que diga Errejón “Venezuela”, a lo que diga Aguado “cuñado” y a Gabilondo “despilfarro”. Porque no esperan mayor capacidad verbal que esa en un debate como ha demostrado sobradamente en los plenos de la Asamblea de Madrid, las escasas ocasiones en las que ha hablado. Aguado, que oratoriamente no es un dechado de virtudes, con estar callado en ese debate ganaría 10.000 votos por cada intervención de Díaz Ayuso. Y claro Gabilondo y Errejón con un discurso elegante y bien estructurado mostrarían que no está capacitada para gobernar. Un debate como ese daría votos a los neofascistas, sin necesidad de estar, y a Ciudadanos. Pero Casado piensa, no porque sea su amiga íntima y se conozcan desde hace muchos años, que la candidata puede frenar a los neofascistas porque tiene el mismo tipo de discurso viperino. Perder frente a Aguado o Gabilondo (que huelen a pacto suficiente) no le importa, pero no quiere ser tercero en una competición como la madrileña con el impacto mediático que tiene. Además, lo de España vs Cataluña no va a servir de mecanismo contra las izquierdas, porque ambos candidatos tienen una visión prístina del Estado y la nación. Tendría que leer a Isaiah Berlin, el último ensayo de Mario Vargas Llosa o a Elie Kedourie para entender lo que es ser liberal y tener un sentido patriótico. Y si leyese a John Stuart Mill para saber qué es la libertad y lo bueno que es un Estado plurinacional ya sería de premio.

Pablo Casado demuestra ser ese hombre que languidece según avanza el tiempo porque le dieron un portaviones y lo está dejando ni para goleta va a servir. Le dieron una estructura política que gustaba a las personas por representar una derecha madura, deliberativa, patriótica y democrática y está volviendo a la anti-España, a la reacción, al odio y a la derrota en las urnas. Lo de Andalucía es un espejismo más producto de errores ajenos que de aciertos propios, pero no parece haberlo entendido. Mientras las piezas estatales van recomponiéndose, lenta pero firmemente, él está en una pelea con los neofascistas que le quitan votos a espuertas y con el mundo porque no le hacen caso y le siguen como se sigue a cualquier gurú de secta. Hasta Albert Rivera se ha dado cuenta de que el camino de la posible victoria es otro y no el seguir el juego de los neofascistas, pero Casado debe ser que sólo se junta con la ultraderecha de su partido y es incapaz de ver que todas sus acciones son las propias de un derrotado, de una persona sin salida, de un ignaro de sonrisa plastificada. Por eso ha elegido a Martínez Almeida (se puede hacer el chiste de “Martínez el facha” sí) y a Díaz Ayuso, para morir matando. Los moderados callan por disciplina, pero un revés en las locales perdiendo poder municipal que es donde tiene su bastión principal el PP y van a salir a darle collejas hasta de debajo de las tumbas. Huele a dedocracia de derrota segura.

A Rivera le sienta mal la soltería

A Albert Rivera le está sentando francamente mal la soltería. Desde que en noviembre dejase la relación que mantenía con Beatriz Tajuelo, el dirigente de Ciudadanos va de mal en peor. Pensaba coronarse en Andalucía y resulta que está aliado con los neofascistas españoles a los que niega sistemáticamente cuan Pedro negó a Jesús antes de que el gallo cantara tres veces. ¿Hay relación entre una cosa y otra? Seguramente no, ni es que su ex-pareja fuese un amuleto, sino que la suerte (si es que alguna vez la tuvo) se le ha vuelto esquiva al presidente de la secta naranja. Le están discutiendo desde otras formaciones políticas, no el cuñadismo ideológico que es imposible, sino los únicos temas sobre los que había cimentado su discurso político. Y tres son demasiados para poder destacar en las derechas, por muy de centro (ese lugar inexistente que todos aman cual Atlántida política) que te catalogues.

Desde Vox le han quitado la bandera del odio. Buenos son los neofascistas, lo llevan en la sangre, para decir sandeces e inventarse datos xenófobos o misóginos (ni las mujeres matan niños a mansalva, ni hay invasión de inmigrantes). Ante eso, las bufonadas de los proetarras (cuando no existe ETA, que parece mentira que hay que seguir recordándolo), el peligro podemita o comunista, o cualquier otro palabro que pergeña esa mente ignara es nada ante la chulería de niño pijo del barrio de Salamanca. Él no es más que un mal contable de Caixabank y con un currículum inventado. Ni lo de “doctor Plagio” hace gracia ya. Nunca la ha tenido porque esa memez suelen decirla aquellos que han sido incapaces de leer más de dos libros sesudos y menos aún escribir algo que sea digerible. Es envidia por no estar en la “aristocracia” del esfuerzo, el conocimiento y el estudio. Envidia de la mala. Los neofascistas, decíamos, le han quitado la bandera del odio. Sólo le queda Cataluña, pero a repartir con otros tres y Rosa Díaz que suele pasar por allí pregonando sus miserias intelectuales y vitales.

La bandera de España que parecía sólo suya también la tiene que compartir con las tres derechas. Si Rivera apostaba por una España europeísta, y sigue haciéndolo según parece, ahora Casado y Abas-Kal le pelean la patria rancia de los españoles llevando la lucha hasta los reyes católicos y no llegan a Séneca porque no saben quién es. Ahora la bandera de España que parecía suya se la quieren quitar los chicos malos y a fuer de historia manipulada y reaccionaria seguro se la quitan. Él que quería ir en un caballo blanco matando infieles (catalanes y podemitas), se ha quedado con una burra que ni leche da. Le harán en Andalucía papa del Palmar de Troya si se empeña, pero no obtendrá más santidad que esa. Y veremos qué hacen los neofascistas que los kikos son muy suyos y eso de ser lefebvrianos les gustaría (por Marcel Lefebvre el arzobispo excomulgado por ultracatólico aunque luego readmitido por Ratzinger, ni por asomo por Henri Lefebvre, que no saben ni quién es).

Ni odio, ni bandera a la que agarrarse le están dejando al pobre Rivera, que además tiene moscas a sus amigos liberales europeos (los de verdad, no los busca cargos de aquí) por sus acuerdos en la sombra, detrás de los visillos, con los neofascistas. Porque Juan Marín, que no ha sido liberal nunca y sí tripero para su clan de la manzanilla, se junta con quien haga falta y, de momento, por mucho que digan haciéndose los ofendiditos, su jefe ha tragado. Amenaza con levantar alfombras el ideólogo, porque tiene ideas (malas pero ideas) no por su lucidez intelectual, Juan Carlos Girauta afirmando que van a levantar alfombras en la Junta de Andalucía como si el PSOE hubiese robado lo que han hecho sus amigos del PP. Lo que no advierte es que van a levantar las alfombras para poner otras de Persia (o turcas dado que es común entre los dirigentes naranjas acudir a implantarse pelo), que son muy mirados y no les gustan las cosas usadas. Van a levantar alfombras como en Madrid que todo el mundo ha visto que si no es por PSOE, PP  de Cristina Cifuentes y Ángel Garrido (paradójicamente) y Podemos lo del Canal de Isabel II ahí se hubiese quedado. El caso es que sólo les queda esa chulería que veremos en lo que queda cuando los neofascistas les aprieten un poco en los plenos parlamentarios.

Le queda el cuñadismo ideológico y poco más. Porque hasta el presidente del Gobierno ha amenazado con hacerse el representante de los liberales españoles que ahora están huérfanos. Siempre le ha tirado más esa parte del espectro a Pedro Sánchez, es más moderado y tiene una sonrisa más blanca que la de Rivera. Así que ya hasta el sanchismo, ese mal que observa Rivera en el partido socialdemócrata, le va a quitar el espacio político. De ahí que, en el programa de Ana Rosa Quintana, siempre dispuesta a dar cobertura a lo que le manden sus jefes, da igual si casquería rosa o política, pidiese moderación política y dejar las banderías. Porque le están quitando todo y lo peor es que se está dando cuenta. Claro que para banderías las suyas que habla de constitucionalistas y demás seres infernales. Para él, salvo la reacción y los neofascistas, todos son anti-España y anticonstitucionalistas. Bueno, ve que en el PSOE hay algunos que son aceptables por intentar hacer cuña contra Sánchez nada más. Sólo son constitucionalistas los que son españoles en esa forma del cuñadismo ideológico que confunde los términos (Constitución-Nación-Estado) porque son muy incultos.

Está mustio y por mucho que le invitan Quintana y Susanna Griso a tomar café y poder soltar su perorata y sus baladronadas, acaba musitando su discurso falto de toda la fuerza que otrora mostrara. Quedarse sólo en cuñado político es poco para lo que él aspiraba a ser dios. Se comienza a ver como un ídolo caído, como una estrella estrellada porque la clase dominante ahora tiene otros niños que pasean y llevan al parque. Ser cuñado, además, tiene otro perjuicio que la familia acaba por darte de lado y te soporta lo justo y necesario. Eso le está comenzando a pasar. Y se nota porque ahora no sólo manda a Girauta a ladrar por los medios de comunicación, sino que las críticas a los presupuestos, por ejemplo, las deja para Francisco de la Torre, el único del grupo parlamentario que igual sabe algo de números. Las críticas contra Puigdemont las deja en casi solitario a Arrimadas. Y él, como mucho, habla mal de Maduro el sátrapa venezolano. Lo que tampoco es de su exclusividad ya que en el PP los apoyos de la burguesía venezolana son también fuertes. Eso sí, no van al mismo gimnasio ni se toman cañas juntos como hace Rivera. Se le está cayendo el chiringuito por su culpa y está a la espera de que otros y otras le terminen de arreglar la situación, lo que rompe el principio de poder dentro de la secta. Al tener una organización más férrea que la de un partido comunista, si el jefe falla y se pierde la fe, la organización acaba derrumbándose. Y es evidente que la clase dominante no va a sostener al trifachito o los “voxolnaros” que ha dicho Sánchez, en algún momento a alguno dejará caer. Igual es por esto y no por la ruptura por lo que está mal Rivera. Igual.

González denuncia la opacidad de las plusvalías en Málaga

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El partido Libres, a través de Iván González, su candidato a la alcaldía de Málaga, se ha quejado de la opacidad con que el equipo de gobierno ofrece información acerca de lo que el Consistorio recauda con las plusvalías, ya que no hace desglose de la recaudación y no establece diferenciación alguna entre las plusvalías por herencia y las de compraventa. “Sospechamos que lo que se recauda con las plusvalías por herencia es una cantidad mucho menor en comparación con lo que se obtiene con las plusvalías por compraventa. Por tanto, optimizando los recursos públicos, evitando despilfarrar, se podría prescindir de buena parte de la recaudación de las plusvalías causa mortis o por herencia, Libres las bonificaría en el 95%”, manifestó González.

En este sentido, Iván González lamentó que el candidato del PSOE a las próximas Municipales esté centrándose recurrentemente en eliminar las Plusvalías por herencia. “No logro entender que un político diga esto cuando las plusvalías no pueden ser eliminadas ya que están vinculadas a la Ley estatal de Haciendas Locales. Lo único que se podría hacer es bonificarlas, tal y como en Libres haremos. Si bien, me parece una paradoja que Daniel Pérez se rasgue las vestiduras por la injusticia social que suponen las Plusvalías por herencia, y no dijera ni mu cuando la ex-presidenta socialista Susana Díaz se negaba a bonificar el impuesto de sucesiones. Va a tener que haber un cambio de gobierno en Andalucía para hacer justicia”.

“Si Libres obtiene el respaldo de los malagueños, bonificará en el 95% las Plusvalías por herencia, y revisará las de compraventa, ya que el Ayuntamiento de Málaga es uno de los consistorios a nivel nacional que mayor presión impone sobre este gravamen, un 29 de un 30% como cota máxima”, concluyó González.

Carta abierta a Pedro Sánchez. No me defraudes.

Estos escritos se suelen escribir con pocas o nulas esperanzas de que lleguen a quien se dirigen, pero en esta ocasión vamos a ser optimistas y confiar en que esta vez sí pueda sortear el filtro de los Torquemada de turno.

Apreciado y respetado Pedro, permíteme que te tutee al igual que hice en los dos contactos en persona que tuve contigo, el primero en plena campaña de las primarias 2014 en la sede del PSN. Allí te comenté que a pesar de apoyar a Pérez Tapias asistía para conocer de primera mano tus propuestas.

La segunda fue en la Casa de Cultura de Burlada durante la segunda campaña de primarias después del golpe de estado del 1 Octubre 2016, en esta ocasión contabas con mi apoyo activo y así te lo transmití, al mismo tiempo que mi deseo de que contigo en la SG del PSOE las cosas cambiaran y pudiera acceder a la militancia que me fue arrebata de manera inmoral, con manipulaciones y mentiras.

Recuerdo que ese apoyo fue tan explícito, que fui uno de los impulsores de la reunión que en Noviembre de ese 2016 realizamos en un lugar tan emblemático como el Ateneo de Madrid para impulsar tu candidatura.

Allí gentes de la izquierda del partido como Odón Elorza, Margarita Robles, Josep Borrell, Cristina Narbona, Manu Escudero, Manuel De la Rocha, con apoyos aunque no pudieron estar presentes como Pérez Tapias,  Andrés Perelló, o Toni Ferrer decidieron incluso a través de un documento animarte para que te presentaras, justo en un momento en el que las dudas te paralizaban.

A partir de tu decisión afirmativa mi apoyo resultó absoluto, más aún al escuchar que tus propuestas coincidían plenamente con las de aquel “Espíritu del Ateneo” que resultó definitivo para tu victoria.

En Burlada tu respuesta a mi interrogante fue igualmente positiva. Debo reconocer que en esa mirada tuya vis a vis observé sinceridad y te creí. Por esa razón justo al día siguiente de esa victoria me dirigí a la sede del PSN a tramitarla, posteriormente también lo hice a través del sistema informático que pusisteis en marcha.

Entendía que en ese nuevo tiempo que estabas dispuesto a impulsar en el seno del PSOE, teníamos cabida gentes de izquierdas, republicanas, partidarias del diálogo como medio de resolución de conflictos que este país aún tiene pendientes, como las tensiones centro-periferia, o el encaje de Euskadi y Catalunya en una nueva España como Estado Federal Plurinacional, o aquí el tema de la paz definitiva. O que el escollo del “derecho a decidir” se podía salvar con imaginación, audacia y generosidad.

El silencio fue la respuesta. Quizás fui ingenuo creyendo que eso fuera así, quizás entendí erróneamente que se haría justicia conmigo después de una expulsión vil e injusta, a raíz del cohete de inicio de fiestas en Villava-Atarrabia que lancé, acusándome falsamente que se lo había dedicado a Arnaldo Otegi.

Cuestión absolutamente incierta tal y como demostré con pruebas de vídeos y grabaciones de los numerosos medios de comunicación allí presentes y de testimonios de responsables del Ayuntamiento y personalidades asistentes.

Visto desde ahora cuando la figura de Otegi está normalizada, como se demuestra por la última polémica de su foto con el resto de representantes del Parlamento Vasco incluida la líder del PSE, Idoia Mendía, resulta anacrónico y revisable.

Por eso me interrogo y te interrogo Pedro. ¿Por qué no puedo militar en el que siento como mi partido, el PSOE? ¿Qué crimen tan abominable he cometido para que eso no sea posible ahora? ¿Cómo es posible si observo que coincidimos en la dirección que has decidido iniciar desde el 1 de Junio?

Te puedo asegurar compañero Pedro que mi absoluta lealtad a mis ideas, ahora que coinciden con las tuyas, me sitúa con una mayor proximidad ideológica a ti que quienes impiden mi entrada.

Apoyo con mis intervenciones en las tertulias en las que participo, o los artículos que publico tu valentía en el momento actual. Considero que en la difícil etapa en la que entra nuestro país, la izquierda, el PSOE y tú necesitáis gentes como yo.

Probablemente tú también lo pienses Pedro, pero en un momento en el que los gestos son importantes sería vital que abras las puertas de tu proyecto a personas de izquierdas, que lucharon contra el franquismo incluso siendo torturadas por miembros de la BPS como “Billy el niño”, republicanas, que creen que el conflicto de Catalunya se resuelve desde el diálogo, que los políticos catalanes presos deben salir a la calle, que debemos buscar alternativa a la demanda del “derecho a decidir”, o que las izquierdas deben ir juntas para poder frenar a una derecha extrema y extrema derecha unidas.

Nos necesitas a tu lado, porque vamos a necesitar a todos y todas en esta dura lucha que nos espera. Necesitas gentes forjadas en el acero de las luchas anti franquistas.

Pero te anticipo una cosa Pedro, aunque no me abras la entrada del partido seguiré apoyándote en la medida que sigas la senda iniciada. Aunque te abandonen muchos por el camino y nos vengan malos tiempos estaré a tu lado.

Ingenuamente termino esta carta esperando tu respuesta. No me defraudes Pedro. No nos defraudes.

Veremos………..

Casado sigue confirmando que le regalaron los estudios

No hay día en que el presidente del Partido Popular no nos sorprenda con su enorme ignorancia respecto a lo que acontece en España. Le sacas de la Comunidad de Madrid y no sabe diferenciar a una vaca de un toro. Eso sí, pregunta al primero que se le cruza que le diga dos cosas típicas del lugar para hacerse el gracioso consiguiendo, porque el don del pensamiento no se lo concedieron, o bien insultar a los locales, o bien dejarlos como unos atrasados. Bien visto, como su visión de España encaja con el país de hace 70 años, él lo único que hace es adaptar a su idea la realidad. Una mente hegeliana e idealista tiene el chico de José María Aznar, pero como no sabe qué es eso más vale no insistir no vaya a ser que crea que es un insulto o un halago. Lo que sí logra Pablo Casado es que se piense que le regalaron los estudios.

Ya se expuso en otro artículo que sus declaraciones históricas demostraban que había habido regalo por ser el niño de Esperanza Aguirre como se denunció (de Aznar a Aguirre, vaya currículum), que aunque había pasado (poco) por la Universidad, la Universidad no había pasado por él, pero volver al tema tan pronto sorprende a propios y extraños. A propios porque le tienen idolatrado y a extraños porque le habían dado un margen de confianza respecto a la cantidad de estupideces que se pueden decir sin inmutarse. Está en plena competición con Albert Rivera por ganar el premio de político más ignorante y cuñado y parece que no la quiere perder. La última, que mezcla ignorancia con insulto, ha sido en Asturias. Cuidado que podía haber hablado de la tierra de Don Pelayo, cuna de España y de los valores patrios, que mal que bien sería aceptable para su nivel. Aunque a Casado le acabe pasando como al sucesor Favila. En vez de hacer una perorata, ha decidido decir que los niños en Asturias estudian los hórreos y los frixuelos.

Lo de los hórreos no hace falta que los estudien pues lo ven constantemente. Casado sí debería estudiarlos para saber algo, más que nada. Y los frixuelos (una especie de crepes) no los estudian, los comen desde pequeños. En Asturias estudian lo que en el resto de España. Allí son tan españoles como en Ávila, o incluso más. No hay ningún nacionalismo. Pero si el presidente asturiano es Javier Fernández que puso el PSOE patas arriba para entregar el gobierno al PP de Mariano Rajoy, eso sí, al de Casado igual no. La gente no es tan ignorante como Casado para que vaya haciendo esas gracias de mal gusto, que demuestran además que el verdadero ignorante es él. Porque no hace falta estudiar lo que ha dicho al ser algo inmanente al ser asturiano. Igual con eso lo que quería evitar es que los niños y niñas estudien la lucha de la minería y de la siderurgia para defender los derechos laborales, lo cual le molesta mucho más. Es como si alguien dice que en Madrid se estudian los coches y el cocido. Es humillar a un pueblo que seguramente tenga más cultura que la que pueda conseguir el señor Casado con sus master en Harvard de Aravaca.

No queriendo que esa tontería quedase como la única del acto, ha decidido soltar otra mucho mejor. Sin sonrojarse, con esa sonrisa falsa que gasta sí, ha afirmado que él puede pactar a izquierda y derecha porque es de centro. Una cámara ha sufrido un ictus cuando ha escuchado la frase de marras porque no ha podido asimilar el mensaje que quería transmitir. El resto del auditorio le ha debido mirar como se mira a cómico que no hace gracia pero le sonríes para no hundirlo. Hay que ser botarate para decir eso y no inmutarse. Está bien que debe ser la moda en el PP, decir que es de centro, Vox centro derecha y Ciudadanos de centro izquierda, el resto todos rojos peligrosos. El problema no es que tú pienses que eres de centro, es que lo piense el resto de las personas. Y el resto de las personas dicen que el PP y su jefe de filas son de derechas. Y no por algo místico sino por sus formas, sus palabras y sus políticas. Quien quiere acabar con la ley del aborto y retrotraerse a 1980, no es que sea de derechas solamente sino un reaccionario, por ejemplo.

Está bien autoubicarse donde uno quiera, pero eso son problemas psicológicos de esa persona que deben ser refrendados por sus acciones globales. Cuando alguien quiere que los trabajadores no ganen más dinero y sean explotados muy de centro no parece, suele tener tufillo a derechona. Cuando alguien sólo inocula odio sobre los demás y es partidario de la lucha agonística (a muerte) contra los demás, en vez de utilizar la razón y la deliberación, como hace Casado, de centro no parece, más bien de derechas de toda la vida. Es cierto que sólo se debe poner frente al espejo para practicar la sonrisa falsa que muestra de continuo, pero mirarse frente al espejo en forma de introspección no estaría mal. No se puede decir que si lee autores de derechas y los cita es de derechas porque no hace esas cosas el chaval de Aznar. Lee tres whatsapps, un Astrolabio de Bieito Rubido (no se afirma que los entienda), el Ok Diario para conseguir artillería ligera de asimilar y un cuento de esos llenos de dibujos para leer a sus retoños. Y lo que ha escrito se ha demostrado que ha sido plagiado. Así que por lo intelectual no se puede decir que sea de derechas y como habla de oídas nos cuenta una historia de España inventada por él. Ignorancia la mostrada por Casado una vez más y con, otra vez, tufillo a insulto o mofa de los asturianos.

Alberto Garzón desvela los manejos políticos del Santander

Un hilo, sólo un hilo de Twitter, ha servido a Alberto Garzón para desvelar cómo el Banco de Santander maneja los hilos del poder en España. Cómo, desde esa dominancia que le confiere ser parte de la fracción financiera que controla el bloque en el poder, maneja a su antojo los resortes de los tres poderes del Estado. Que el Estado está trufado de relaciones y por ello con sólo tener el poder ejecutivo/legislativo no vale para poder transformar la sociedad y las estructuras se conocía desde, al menos, los tiempos de Nicos Poulantzas. Pero lo que demuestra el hilo del coordinador general de Izquierda Unida es algo más, es la demostración palpable de que el Estado, sus poderes, sirve para la reproducción de las relaciones de poder dominantes. No es el gobierno el consejo de administración de la burguesía, pero su autonomía relativa es eso realmente relativa.

Comienza haciéndose el interesante Garzón y demostrando que lo que va a exponer lo lleva dentro, bien dentro: “Tenía ganas de explicar esto con detalle. El Banco Santander es una de las entidades que mejor representa cómo funciona realmente el sistema político español. Un tipo de clientelismo en el que participan jueces, políticos y empresarios (HILO)”. Un hilo que surge a raíz de las escuchas de Villarejo y de ciertos cargos del gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero. Algunas cosas se conocían, no eran nuevas, pero puestas todas una detrás de otra, muestran una verdad que desde el Banco de Santander se ha querido ocultar. En las escuchas se muestra a una sumisa María Teresa Fernández de la Vega, actual consejera de Estado, comentar a un interlocutor del susodicho banco que lo de su jefe, Emilio Botín, estaba arreglado. ¿Qué era lo de su jefe? Garzón lo explica con claridad: “Entre 1987 y 1991 el Banco Santander comercializó unos productos financieros -cesiones de crédito- para evitar el pago de 2.600 millones de euros en impuestos. El Banco vendía dichos productos a los clientes y movía el dinero negro usando testaferros y otras trampas”. El juez Miguel Moreiras admitió la querella presentada contra el presidente del Santander llamándole a declarar. Después de una campaña de desprestigio en los medios de comunicación contra Moreiras, se decide cambiarle por la juez Teresa Palacios.

En este tiempo, el PP de José María Aznar ya había ocupado el poder monclovita, pero a Botín eso poco o nada le importaría. Así en 1998, a instancias de delincuente convicto Rodrigo Rato, la fiscalía cambio su criterio y salió en defensa de los encausados directivos del banco. Entre medias se cambió al fiscal Jesús Santos, por el mucho más conservador Eduardo Fungairiño, de nefasto recuerdo, que sería el que acabó quitando la acusación contra Emilio Botín. Por tanto el PP ya estaba a las órdenes de sus amos y señores, pues desde los tiempos de Alianza Popular, el señor Botín, como ha contado en más de una ocasión Jorge Verstrynge (en aquellos tiempos secretario general del partido), otorgaba cheques con buenas cantidades para el funcionamiento de la organización. Escandalizado Garzón advierte de esa sumisión del Estado: “Para que nos entendamos: la fiscalía -que nos representa a todos- estaba diciendo que no le importaba que el Estado -que somos todos- hubiera perdido 2.600 millones de euros… Además, la Abogacía del Estado también cambió el criterio y pidió no celebrar el juicio…”.

En 2004, pese a las presiones la Justicia avanzaba y el juicio se celebraba. Es justo en 2005 cuando comenzaba el juicio el momento en el que las asquerosas declaraciones de Fernández de la Vega se producen. Como advierte el dirigente de IU: “Recordemos que las palabras de la entonces vicepresidenta del Gobierno del PSOE son de 2005 y allí anuncian una intervención del Gobierno para salvar a Emilio Botín. El cambio de rol de la fiscalía y de la Abogacía del Estado no había sido suficiente… ¿qué podrían hacer ahora?”. Y el resultado fue: “Lo que sucedió fue que en diciembre de 2006 la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, dirigida por el juez Gómez Bermúdez (quedaos con este nombre) declaró el sobreseimiento del caso, de tal forma que Emilio Botín estaba salvado. Pero, ¿cómo fue esto posible?”. Javier Gómez Bermúdez sobreseyó el caso dando lugar a lo que se conoció como doctrina Botín, esto es, si Fiscalía y abogacía del Estado, por mucho que dijesen las acusaciones populares, no acusaban no se procedía a juzgar los posibles delitos contra la Hacienda Pública. Sería Rato el que, tras acusársele de haber recibido favores del Santander por haber comprado empresas suyas, reconoció que esos favores que le hacían venían de antes, de cuando movió los hilos del poder del Estado para favorecer a Botín. A lo que hay que añadir que reconoció que Fernández de la Vega ya le había dicho en 1996 que había que salvar al presidente del Santander. Luego, Rato se vería en compañía del banquero a las puertas del juzgado por el caso de Aguas de Fuensanta, de la que se libraron ellos dos, Ramón Rato, Jaime Botín y Alfredo Sáenz (número dos del Santander).

Alfredo Sáenz es más recordado por la condena a 6 años de cárcel por mangoneos en el caso Banesto y su indulto en 2011 por parte del gobierno del PSOE de Rodríguez Zapatero. Algo conocido y que ya fue un escándalo en su momento. Como cuenta Garzón, tras una serie de denuncias, “en 2013 el Tribunal Supremo anuló el indulto del Gobierno del PSOE, pero Emilio Botín se negó a cesar a su amigo Alfredo Sáenz. Finalmente éste se marchó dimitiendo y se llevó un pequeño honorario de… 88 millones de euros”. A Jaime Botín le imputaron en 2017 por fraude fiscal al defraudar un millón de euros, que comparado con otros no parece mucho, pero con eso se pagan unos sueldos de médicos. La coincidencia hace que quien ejerce hoy de abogado defensor de Jaime Botín es Gómez Bermúdez, el juez que inventase la doctrina Botín, pues trabaja en un bufete que es el de la familia Botín. Aprovecha Garzón para lanzar la puyita al ex-juez Baltasar Garzón que le pidió dinero, que luego no se entregó, al banco de Santander para unos cursos. Para que se vea que quien se presenta como adalid de la nueva izquierda (y van…) en Actúa junto a Gaspar Llamazares tiene su historia de relaciones con los poderosos.

Lo que sí sorprende, al amplio público sin duda, no tanto a los que sabemos cómo aprieta el banco de Santander y sus maniobras en la oscuridad para callar voces, es la historia de acoso personal sufrido por Garzón, el profesor Vicenç Navarro, el economista Juan Torres López, y Noam Chomsky, a los que el Santander impidió publicar su libro “Hay alternativas” en la editorial Aguilar, del grupo Prisa, y por tanto del banco de Santander. Realmente sí se lo publicaban siempre y cuando quitasen un capítulo sobre el banco que tenían. Se negaron y acabaron publicando en Sequitur.

Hoy en día sólo hay que seguir el caso Banco Popular en Diario 16, con el gran Esteban P. Cano al frente de la investigación, para observar cómo el poder de manipulación del poder político sigue presente en manos del Santander. Da igual que ahora esté al frente Ana Botín, sus tentáculos llegan hasta la Comisión Europea. Ninguno de los que apoyaron a Botín, salvo Rato por meter demasiado la mano en la caja(Madrid), está mal colocado y tiene su futuro garantizado. Todo aquel que se enfrenta al Santander tiene muchas posibilidades de salir mal parado, especialmente si es político. Una orden y desde diversos medios de comunicación, más los propios del Grupo Prisa evidentemente, y se lanzan campañas de acoso y derribo contra ese partido. O, más habitual, se silencia todo lo que puedan decir. Es normal que, por tanto, desde Izquierda Unida hayan pedido la presencia de la ex-vicepresidenta del PSOE en la comisión constitucional. Lo de Miguel Sebastián y el asalto al BBVA, donde Aznar puso a Francisco González para cargarse el poder de los banqueros de Neguri y así machacar al PNV y al PSE, se supo en aquellos años y no hay más que aportar. Salvo que el banco contrató a Villarejo para espiar a sus contrincantes y a unos miles de españoles más.