domingo, 19 abril, 2026

El Gobierno reconoce que no tiene dinero y lo pagará usted

Desde la semana pasada quien esto escribe lleva recibiendo insultos por parte del sanchismo por osar decir que el PSOE estaba tomando una deriva globalista, que había olvidado a parte de la población española, que se había constituido en una organización bonapartista (por cierto, este es el calificativo que utilizaba José Félix Tezanos –el sociólogo de cabecera del sanchismo- contra otro secretario general todopoderoso) o un partido plataforma. También les ha enfadado a estas personas señalar que Sánchez lleva prometiendo las mismas derogaciones desde 2014, a razón de diez veces al año. Eso sí, es de esperar que se indignen con las últimas medidas que piensa aplicar el gobierno… no lo harán.

Nuevamente, ahora sin la sospecha de que el ministro José Luis Ábalos estuviese entregado a Florentino Pérez –como comentaron los panfletos amarillos de la izquierda y la derecha-, el gobierno de Pedro Sánchez vuelve a imponer los peajes en las autovías y las autopistas de uso completamente público.  ¡Perdón! Que dicen en el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (otra agenda, que parece el gobierno una empresa en navidades) que no se llamará peaje sino de otra forma. Desde aquí se propone Cuota de paso de vehículos, carruajes, cuadrúpedos y personas de mal vivir. Total al precio que están el gasóleo y la gasolina se va a tener que volver al uso de caballos, burros y asnos. Peajes o impuestos que pagan todos los españoles por igual sin determinación de los ingresos. Algo que siempre defendió Louis Charles de Secondat, barón de Montesquieu y que vienen recogiendo todos los liberales habidos y por haber. Vamos, que muy de izquierdas no será.

Según ha contado Sergio Vázquez (secretario general de Infraestructuras), en principio costaría unos 90 euros y se establecería mediante una pegatina puesta en la luna del coche, la cual permitiría la circulación. Y se dice en principio porque estas cosas ya se sabe, luego acaban cambiando (miren más abajo en el párrafo). Un pago anual que es similar para todo el mundo, use mucho o poco la circulación por autovías o autopistas. Sin discriminación por uso. Con un par. Como les pasa a los políticos, que hablan tanto intentando no equivocarse, ese precio no será para los vehículos más antiguos. Esos como, por designación del ecocapitalismo, contaminan más, pagarán más de esos 90 euros. ¿Cuánto? Ni lo saben.

Claro que las declaraciones de la ministra han sido mucho más interesantes. Raquel Sánchez ha dicho: “Será un sistema de tarificación para asegurar el mantenimiento de las carreteras de alta capacidad”.  ¿Tanto cuestan? No, la causa es que hay españoles que no deben mantener las autopistas y autovías: “no tiene sentido que haya este vacío y que el mantenimiento y la conservación de la infraestructura se siga sufragando con los impuestos de todos los españoles, que tienen necesidades más urgentes como son las políticas sociales”. El final de la frase y el concepto demagogia deben estar juntos en una acepción de la RAE. Y para que no parezca que esto es algo que se le ha ocurrido al PSOE, mandan una nota de prensa informando sobre la cantidad de países donde se cobra peaje. Como si fuese un mandamiento de la Unión Europea cobrar peaje (el “vacío” de la frase entrecomillada anterior). Demagogia.

Lo que no tienen en el gobierno es dinero. Y ponen como excusa las políticas sociales, la mayoría de las cuales están transferidas a las Comunidades Autónomas. Ven como era demagogia. Por eso han subido las cuotas a los autónomos. Por eso están subiendo otros impuestos, como el catastrazo que van a dar en estos presupuestos (sí, por si no lo sabían les subirá el IBI), por eso quieren utilizar la hucha de las pensiones en el mercado financiero (con el peligro de perder ese dinero), por eso y porque los millones del plan de recuperación de la UE no llegan de una vez, sino poco a poco. Y desde el gobierno han prometido demasiadas cosas que no se pueden pagar salvo con deuda en el mercado financiero (lo que implica más intereses).

Lo paradójico es que un gobierno de izquierdas esté haciendo recaer toda la recaudación en los lomos y los hombros de la clase trabajadora (o media-trabajadora como gustan decir en ocasiones desde el PSOE). Todos los impuestos que están subiendo no afectan para nada a las rentas más altas, ni a las grandes empresas. Bien al contrario los paga usted, su vecino, el señor de la panadería, la señora de la tienda de bisutería, el de la empresita que arregla el ascensor, el del taller mecánico… y todo para sufragar gastos  que no son sociales, ni de seguridad, ni sanitarios (no tiene competencias el Estado central), ni de progreso humano.

Son transferencias del bolsillo de la clase trabajadora, normalmente, hacia grandes empresas que son las que contratan con la administración central del Estado. Son dineros para el proyecto globalista y para asesores y subvenciones a medios de comunicación, no para el desarrollo de la España periférica (a la que más costarán esos 90 o más euros de peajes o ¿es que piensan en Moncloa que no hay autovías en la España periférica?), no para mejorar los centros hospitalarios, ni para mejorar la Justicia, ni para que usted pueda montar un negocio con el que ganarse un sueldo decente. A ello súmenle que hay una inflación media que con el aumento de impuestos y la energía no bajará… y que pagará usted si es que le queda algo con lo que pagar. Tras un fin de semana de celebración llegan las rebajas del tío Pedro, hachazo al bolsillo de todos los españoles, sin distinción de clase. ¡Vaya, como le gustaba al liberal Montesquieu!

Política de plataforma y me gustas

Cada vez más se acerca el ocaso de los todopoderosos partidos políticos del pasado. Seguirán existiendo estructuras partidistas, según el sistema político, pero ya no serán las poderosas estructuras que permitían la sosegada circulación de las élites (esa oligarquización de la que hablara Robert Michels) y el debate interno sobre la realidad circundante y qué hacer según los principios ideológicos. En una especie de eterno retorno se pasó, según su organización, de los partidos de notables o clubes a los partidos de cuadros, de éstos a los partidos de masas, luego a los partidos mixtos (cuadros y alguna parte de las masas) cartelizados, para llegar a algo así como clubes electorales establecidos como plataformas. No interesa para el análisis si son más o menos ideologizados porque casi todos son partidos atrápalo todo (o catch-all que se dice en términos más científicos y anglo). Un retorno a lo primigenio pero con todo el aparataje actual.

No es casualidad que una parte del capitalismo actual sea catalogado como capitalismo de plataformas (ahí tienen Amazon, Netflix, etc.) y que se vengan desarrollando las plataformas en el marco político. ¿Qué es una plataforma política? Una semi-estructura donde un candidato, con un pequeño grupo de apoyo, construye una plataforma electoral sin necesidad de pertenencia a un partido político, en unas ocasiones, o transformando un partido político. Es mucho más sencillo que la plataforma aparezca en los modelos presidencialistas que en los parlamentarios, pero no es imposible como se verá. Casos como los de Emmanuel Macron que alcanzó la presidencia de la república francesa sin partido detrás, sino un movimiento o plataforma, o como Donald Trump que sí estaba ligado al partido Republicano pero en realidad era una plataforma personal que surge de dentro de un partido.

Sólo mediante una política de plataformas es posible comprender que Éric Zemmour obtenga ya un 18% de los apoyos en las encuestas electorales francesas, con un discurso que deja a Vox como centro-derecha (para que se hagan una idea), mientras Anne Hidalgo siendo candidata del partido socialista no pase del 4% de los apoyos. Macron se sitúa casi en el treinta por ciento con su movimiento En Marché. Giorgia Meloni es un caso parecido en Italia con su Fratelli d’Italia y Podemos lo fue en sus inicios. Más un movimiento o plataforma electoral que un partido político en sí es lo que viene surgiendo en diversos lugares del mundo. En unos casos como una plataforma electoral personal, otros con apariencia de partido o club político (ahí tienen el supuesto Frente Amplio de Yolanda Díaz). Curioso que en la ponencia y los discursos del PSOE y Pedro Sánchez se señale que éste es un movimiento que trasciende las siglas.

Características de las plataformas electorales

Lo que permiten las plataformas electorales es o bien dedicarse a un tema o pocos temas (como la inmigración, la pérdida de identidad nacional, etc.), o bien adaptarse a todos los temas que surjan sin prestar atención a principios o tradición histórica, con la simulación de situarse en algún punto del eje político (bien sea izquierda-derecha, bien sea centro-periferia). Por ello es normal ver cómo unos y otros candidatos afirman ser pro-LGTB, pro-feministas, pro-catolicismo, pro-europeísmo, anti-europeístas, sin encontrar principio de contradicción alguno. Se puede luchar en favor de la emancipación del ser humano mientras se apoya el sistema capitalista que le esclaviza. O se puede luchar en favor del progreso industrial de la patria mientras se defiende el libre mercado globalizado. Todo cabe en una plataforma política porque, al fin y al cabo, no hay nadie por debajo para rendir cuentas internas. Es la comunión perfecta entre “líder” y las masas.

Cuando la plataforma se constituye dentro de un partido político clásico se tiende a la digitalización de la vida interna; las sedes pasan a ser un lugar de reunión de los cuadros solamente y para los días de elecciones; se inocula el virus del dogmatismo; todo se plantea alrededor del jefe máximo y todo depende de su deseo cuasi-personal. El militante deja de existir para ser transformado en un mero activista que debe repetir las consignas que le envían al whatsapp o al telegram, mover hagstags, señalar al enemigo (que no adversario), callar al discrepante (si lo hubiese) y conseguir que si plataforma electoral consiga cuantos más me gustas posibles. La pelea no es sobre la verdad, sobre la posibilidad de una transformación, la mejor política a ejecutar sino sobre quien tiene más me gustas, más apoyos y sus mensajes son más movidos en las redes sociales. Todo lo que surge de la persona al frente de la plataforma electoral es como las tablas de los mandamientos, cuestión de fe y herejía. Y al hereje se le quema, deja de ser persona para pasar a ser un no-ser, un homo sacer al que cualquiera puede matar públicamente. La plataforma, es decir, el “líder” lo es todo, el resto es el enemigo.

Desencantamiento de la política

Normal que se hable de desencantamiento con la política. La ausencia de valores o principios que defender con suficiencia, sin renunciar a los mismos (por mínimos que sean) y apostar por productos que se ofrecen en el mercado político conllevan la pérdida de apoyo, no al sistema en sí sino a los actores del espectáculo de las plataformas. Antes a los partidos se les valoraba por la cantidad de personas que destacaban y transmitían autoridad, siempre con el jefe de filas en primer lugar; se valoraba la discusión sobre los principios, el cambio mediante el habla compartida; se valoraba el no mentir (hoy gente como Pablo Casado puede hacerlo todos los días sin que pase nada) aunque no se dijese toda la verdad; se valoraba a un medio de comunicación por su veracidad, no por si está con la posición de mi plataforma o no… Cierto que las sociedades avanzan pero nadie ha dicho que a mejor, por ello el desencanto.

Se ha pasado de los pega-carteles a los activistas en redes, pero fuera de las redes quedan muchas personas, más de las que se piensa. Y todas esas personas se van separando de la política en la misma medida en que la política se va separando de ellas. Activismo y separación que se vislumbra en los propios medios de comunicación que ya no buscan contar algo cercano a la realidad sino contar lo que les produzca más visitas y lo que caiga mejor a quien maneja la publicidad institucional. Se ha derribado a dios para poner a diosecillos como elementos de culto, los cuales durarán lo que dura el fogonazo de un meme en las redes sociales. Ya nadie recuerda a Albert Rivera, ni falta que hace, y mañana nadie recordará al actual de turno. La política de plataformas es como el titán Cronos devorando a sus hijos, salvo que no hay un Zeus. Los que hoy son adorados, mañana serán olvidados porque no se desea que exista memoria. Ni memoria, ni pasión política, esa que genera comunidad; que genera compartir principios, ideología, creencias; no debe haber más unión que la entrega total al jefe de la plataforma, sea política o mediática. Y cada vez menos personas hacen suyo el salmo 23 para caminar por el valle de la muerte sin temor, porque allí ya no hay nadie, ni báculo que proteja.

Sánchez destruye los 142 años de historia del PSOE

Ha terminado el 40° Congreso del PSOE y si no se hubiese celebrado los resultados obtenidos habrían sido los mismos. Un congreso a la búlgara que haría sonrojarse hasta a los propios comunistas búlgaros. Habrán leído o seguirán leyendo análisis sobre si esta región (ya no cabe hablar de federaciones desde el estropicio de José Luis Rodríguez Zapatero –otro gran destroyer de oro-) tiene más o menos peso, si se ha lanzado al cuello de Emiliano García-Page, si esta persona es mejor o peor que la anterior, si son más o menos conocidos quienes integran la Ejecutiva, si esto o lo otro, pero lo vivido en Valencia ha sido el enterramiento del PSOE como partido político. Pedro Sánchez, en su bonapartismo egocéntrico, ha finiquitado al partido más antiguo de España en un fin de semana. El PSOE ha perdido la P sin saber qué significan la S, la O y la E.

Les voy a hablar de la P porque sobre la S pueden especular sobre si es Sanchista o Social-liberal o lo que prefieran. La O está claro que no es de obrero, de clase trabajadora, con una ponencia de cariz individualista y empresarial de escuela de negocios, como se contó en estas páginas, eso parece una obviedad. Y sobre la E de España los actos definen al individuo que está al frente. Igual piensan que hablar de la P, del partido, es una estupidez, buena gana de dar por culo, y no. La P conlleva (más si se junta a la S de socialista) una historia de peleas, muertes, encarcelamientos, principios, logros sociales y políticos, tradiciones, democracia, militancia, orgullo, llantos… Y Sánchez se ha pasado a esas personas que le antecedieron en el PSOE por el arco del triunfo en un solo fin de semana. Las tradiciones han quedado aniquiladas en pos de un culto al líder como jamás se ha visto en la historia de España (salvo en período dictatorial), a la voluntad de una persona. Ninguna ideología es posible con Sánchez.

Paseando entre la militancia del PSOE, salvo los más jóvenes que estaban como en una fiesta bacaladera de los años 1990s y algunos que habían acudido a comer paella y aplaudir, había cierta desgana con lo que estaban viviendo. Cierta desazón por ver en qué estaba quedando todo aquello por lo que habían luchado ellas y ellos, y en muchos casos sus propios antecesores. Daba igual si eran cargos mayores (algún barón me lanzó una mirada de “para lo que hemos quedado”), medios o menores según la escala administrativa. Alcaldes y diputadas regionales a los que se ha “obligado” a acudir para ejercer de palmeros o atajar todo lo que no quería el señor de Ferraz que estuviese en SU ponencia. Porque ha dejado de ser la ponencia del PSOE para ser la ponencia del amo y señor Pedro Sánchez. Tristeza en muchas miradas (las mascarillas no permitían ver más) y falta de lugares donde darse al alcohol para quitarse las penas o escapar de la realidad demasiado lejos. Porque el fin del mundo y el lugar donde se ha celebrado el cónclave sanchista vienen a ser casi lo mismo.

Desde 1993 he acudido a congresos federales y regionales en muchísimas ocasiones y jamás pude observar el pisoteo y el mearse en lo mínimo democrático y estatutario de un Congreso. En un Congreso la soberanía es de las delegadas y delegados, no del secretario general en funciones. Manda la presidencia del congreso y el resto a mirar, debatir y votar. Aquí no. Aquí había que tragarse insulsas charlas de todo el gobierno de su sanchidad. Ya si eso, el sábado se abría el Congreso y se hacía algo de paripé de debate… Ni eso, porque la defensa de la gestión de la Ejecutiva saliente duró menos que un billete de cien euros a la puerta de la casa de Puigdemont. Ximo Puig ejerciendo de cicerone y presidente se pasó por el forro debatir la gestión. Por supuesto lo de votarla ni por asomo. Un impresentable el señor Puig, primero por saltarse los principios y los estatutos, segundo por ser un cagado frente al amo. Había prisa por nuevas conferencias y que las comisiones acabasen cuanto antes para la fiesta nocturna y pasar a adorar a Sánchez. Jamás en la historia del PSOE hubo un congreso donde no se debatiese, aunque fuese mínimamente, la gestión y se votase, por muy en loor de multitudes que fuese. El bonapartista Sánchez no quiere que nadie le tosa mínimamente. Así que ni debatir, ni votar.

Algo que pasó a las comisiones, especialmente la número dos (la del debate feminista vs. queer). De hecho hubo alguna que se liquidó en una hora. Entre que quienes acudieron no tenían muchas intenciones de debatir, el terror totalitario tiene esas cosas y más en personas que aspiran a tener o mantener cargos, y entre que el aparato no quería que se debatiera, pues eso. Se obligó a Izquierda Socialista y a JJSS a dejar el debate sobre la república (debate es ser generoso con un planteamiento sin fundamento en realidad porque se quedan en república sin nada detrás). Por eso se manipuló la composición de la comisión donde las feministas debatían contra los postulados queer que suponen un borrado de las mujeres de facto.

El feminismo es molesto para Sánchez

Curioso lo acontecido en esta comisión. Según me han contado varias fuentes que estaban en esa comisión y llevaban trabajando el congreso con semanas de antelación, al ver que las mujeres del PSOE llegaban dispuestas a todo, con todo el empoderamiento del mundo (¿No proponen empoderarse en la ponencia? ¡Ah no! Que sólo es para hacerse autónomo o tragar con el Capital), cambiaron los nombres de ciertas personas que se habían apuntado con antelación en esa comisión para dejarlas en minoría. El cambio se efectuó quitando mujeres y colocando personas (¿ellos, ellas, elles?) del lobby LGTB que tanto gusta a Sánchez. La abolición de la prostitución se pudo lograr, entre otras cosas porque fue expuesto públicamente en la presentación del Congreso, pero intentaron laminar a las feministas en la comisión. No quedaba otra que negociar o salirse de la comisión y presentar lista alternativa al Comité federal como propuesta. Pero cualquiera de esos movimientos hubiese supuesto la muerte política del feminismo en el PSOE y algo había que salvar para luchas posteriores (ni hablar de la retirada de la orden para el registro de los bebés de los vientres de alquiler). Para colmo, la defenestración de Carmen Calvo y su cambio por Andrea Fernández tampoco es que haya sido un favor al feminismo.

El feminismo es una pegatina para Sánchez

Porque Sánchez, en su mundo de la política de plataformas (que ahora se explicará), gusta de rodearse de símbolos o íconos de las luchas más o menos sociales que permite la ideología dominante. Vean la ejecutiva y encontrarán una persona de cada batalla cultural sin importar su valía personal o su capacidad política. Y en esa batalla Sánchez es mujerista (como diría Amalia Valcárcel). Se rodea de muchas mujeres (como si fuese un harem particular) como símbolo de compromiso feminista, pero hasta un límite: no poner en peligro su persona. Calvo era molesta porque defendía, transaccionando algunas cuestiones, el feminismo hasta el punto de dañar los deseos y aspiraciones del señoro máximo. Y si alguna destaca se le aísla (como en el caso de Adriana Lastra, otra que ha defendido el feminismo con vehemencia) o se le da la patada. Si se fijan, el verdadero poder del PSOE y el gobierno (salvo la ministra Nadia Calviño que es imposición de la UE y por ello intocable, además de no ser militante) está sustentado en hombres. Saquen sus conclusiones. Pero una pregunta queda en el aire ¿cómo van a confiar las mujeres (su mayor apoyo electoral) a Sánchez si a las propias las trata así?

La militancia en casa y con la pata quebrada

Que Felipe González, el conocido como César socialista, haya sido el único que ha defendido a la militancia del PSOE en la Convención (mejor llamarlo así que Congreso si no se respetan los mínimos principios) es muy indicativo. González reclamó el derecho a discrepar y debatir de la militancia. Cuestión previa a pedir disciplina de partido. Si el cambio de posición de la OTAN, que supuso un desgarro emocional y político en el seno del PSOE, se hubiese realizado bajo Sánchez, no hubiese pasado por un proceso congresual como sí hizo aquel. González, y su compinche Alfonso Guerra, jamás rehuyeron el debate ni en los Congresos, ni en los Comités Federales (¿se imaginan hoy un Comité federal de dos días debatiendo?). Las hicieron de todos los colores con las purgas, eso está ahí, pero el respeto a la militancia, y más en un Congreso, fue un principio máximo. Y si no había acuerdo “a votar”.

Felipe González pidiendo libertad de expresión y conciencia

Con Sánchez no hay derecho a debatir y mucho menos a discrepar. Se le hincha el músculo de la cara y fulmina a quien defiende la libertad de expresión y pensamiento (que no encaje con el suyo). En general no les gusta debatir porque, si lo miran fijamente, salvo para discursos estériles y politiqueros, casi nadie en la ejecutiva es capaz de sostener un debate ideológico con mínima presteza. No les interesa y excluyen eso que no les interesa porque hoy el PSOE ha sido transformado en una plataforma electoral de Sánchez. Lo que hagan los demás en sus territorios le da igual (que monten sus plataformas si quieren), salvo que sea algo que contradiga lo que ÉL desea (esta obsesión por los deseos igual es parte de su apoyo a lo postmoderno-queer). Una plataforma electoral tipo Macron donde todo es Macron. Por eso hoy el PSOE es todo Sánchez y sólo Sánchez. Lo que pase más allá de su persona no existe. De ahí que la militancia mejor en casa y con la pata quebrada. Eso sí conectada digitalmente para dar un me gusta a todo lo que haga su sanchidad.

Lo que era el PSOE hasta la llegada de Sánchez ha sido destruido. Ni respeto por los estatutos (ya se cambian mediante trilerismos en reglamentos que la militancia no ha aprobado), ni respeto por el debate, ni respeto por la ideología, ni respeto por la tradición. 142 años de historia tirados al mar Mediterráneo en un fin de semana. Es gracioso ver a militantes (especialmente los más jóvenes) en las redes sociales leer mucho y pensar discursos y soluciones desde el socialismo, cuando la realidad es que en el PSOE sólo hay un discurso válido, el del amo y señor. González en su discurso hizo un aporte ideológico potente aunque nadie lo haya sabido o querido entender, señalando que tampoco hay que vencerse hacia el neoliberalismo como está haciendo el PSOE, y aplaudiendo otras cuestiones que sí se han recogido en la ponencia. Seguramente González sí se haya leído la ponencia, no como la mayoría de los delegados y militantes, pero eso tampoco tiene mucho valor. Pedro Sánchez piensa que los españoles son gilipollas. Y para corroborarlo ayer mismo, durante la clausura de su plataforma personal, volvió a proclamar que derogaría la ley mordaza y la reforma laboral… ¿por vigésima ocasión?

Sánchez fagocita al PSOE

Clausurado el 40 Congreso de Valencia, la pregunta del millón es: ¿qué PSOE sale de este evento histórico? Y como derivada de la cuestión anterior, ¿qué Pedro Sánchez emerge de la gran paellada valenciana gigante? A esta hora podemos decir que la respuesta solo la tiene el propio Sánchez. Periodistas, politólogos y tertulianos se devanan los sesos tratando de recomponer el misterioso puzle existencial de un hombre que hoy es aclamado por los mismos que en su día lo defenestraron en un extraño caso de esquizofrénica catarsis. Sonroja comprobar cómo los barones territoriales enemigos, ZapateroSusana DíazFernández VaraFelipe y demás exconjurados rinden pleitesía al líder con el que nunca comulgaron pero al que ahora dan palmaditas en la espalda y lo ensalzan como nuevo líder de la socialdemocracia europea, lo cual no hace sino confirmar que la política es ese peligroso juego solo apto para psicópatas y oportunistas.

Quienes antes odiaban a Sánchez, en silencio, hoy aparentan quererlo mucho; quienes lo humillaban y ninguneaban por guapo galán sin luces ni talento político (también por envidia de su percha y su mandíbula de Superman, todo hay que decirlo), hoy le reconocen el mérito de haber cosido el partido, al menos de cara a la galería, para darle una última oportunidad a la maltrecha izquierda española. Los que intrigaban contra él, hoy lo aplauden hipócritamente; los que iban de críticos por ideología o porque el personaje les caía mal o sencillamente porque con él en la jefatura se les acababa el chollo felipista y tenían que volver al despachillo de abogados de su pueblo, hoy hasta ocupan algún que otro carguete en la Ejecutiva nacional.

Solo Alfonso Guerra, el ilustrado y mordaz Arfonso, se ha comportado con impecable coherencia política (el que tuvo retuvo) al declinar la invitación para acudir al sarao de un anfitrión al que no traga, una fiesta donde, junto a la acreditación oficial a la entrada, te daban un manual de instrucciones sobre cómo llevarse bien con las otras familias rivales, o sea el programa o prospecto de la nueva fórmula política: dientes dientes. Aquí todos, unos y otros, moderados y propodemitas, liberales y ortodoxos, han enterrado el hacha de guerra (el primero Pedro), por propio instinto de supervivencia y por intereses y proyectos personales de cara al futuro. A fin de cuentas, eso es la democracia de hoy: el reparto pacífico e incruento de las diferentes cuotas de poder. Lo ha reconocido a las claras el propio maestro de ceremonias, Ximo Puig, en su emocionado discurso de despedida: “Este ha sido el congreso de la fraternidad”. Y el del cinismo a calzón quitado, habría que decir. Y el de la hipocresía por puro cálculo y estrategia política, cabría puntualizar.

Sea como fuere, el 40 Congreso ya es historia. Y no pasará precisamente por haber inyectado un nuevo plasma al socialismo del siglo XXI ni por haber relanzado revolucionarias ideas (no hay nada nuevo bajo el sol, todo está recogido en las actas fundacionales del partido de 1879 y en las enseñanzas del patriarca Pablo Iglesias) sino por haber instaurado una nueva versión tuneada del pragmatismo socialista mucho más útil y eficaz que la clásica acuñada por Peirce y que ya se había quedado obsoleta. O sea, la vuelta al viejo lema castellano de o nos salvamos todos o matamos a la burra. La burra es el partido de los 140 años de historia y han estado a punto de cargársela.

Aquí se nos ha vendido un partido verde y feminista para el siglo convulso que nos espera, eso es verdad, pero en realidad de lo que se trataba era de que la rosa marchita no terminara secándose para siempre por tantas reyertas y luchas internas que habían desangrado el socialismo. Todo lo cual nos devuelve a la pregunta clave de este artículo: ¿qué PSOE y qué Sánchez salen de este congreso federal? Por lo que respecta a la organización, a lo colectivo, un partido presuntamente más cohesionado pero bajo cuyo nivel freático circulan escorrentías de malestar y disidencia (los haters seguirán afilando los cuchillos en la sombra y esperarán su oportunidad); un partido bien soldado y fundido al Gobierno hasta formar un mecano engrasado (hasta seis ministros han sido nombrados para la nueva Ejecutiva nacional); un partido a cuyo aparato, tras años de abandono, decadencia y debilitamiento por los liderazgos personalistas, se le ha metido argamasa y hormigón para que no acabe desplomándose como otros proyectos emergentes que en los tiempos líquidos de posverdad que vivimos duran lo que duran.

Y en cuanto al faro y guía espiritual, nos queda un líder que a partir de este momento controlará las pistas de ambos circos. Un líder que, ahora sí, cree tener controlado el patio. Pero también un presidente que, ungido ya con todos los poderes plenipotenciarios, puede terminar emborrachándose de poder, como ya ocurriera con otros que sufrieron el síndrome de Moncloa antes que él. Quizá un hombre más huraño, más hosco, más hermético y preocupado por el sillón de su despacho. Un bello Dorian Gray que tiende a degradarse y a envejecer por dentro y por fuera. Él mismo lo ha expresado, premonitoriamente, en su discurso triunfal: “Cuando se convive con el miedo, se tiene miedo a vivir”. O como dijo Lord Acton: “El poder tiende a corromper, el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Pedro Sánchez claudica ante la socialdemocracia y se olvida del socialismo

Este año no ha resonado Guns and Roses, este Congreso del PSOE ha suavizado el tono musical, lo que es una muestra de cómo el Partido Socialista ha retrocedido a las cavernas de la socialdemocracia que tanto daño le hizo porque el pueblo, los hombres y mujeres de las clases medias y trabajadoras, que levantan el país, que deberían ser el objetivo principal de la acción del PSOE y que esperan de los socialistas españoles que hagan socialismo.

Sin embargo, Pedro Sánchez, actual secretario general del PSOE y presidente del gobierno por dos años más, ha renunciado al socialismo, lo ha abandonado para abrazarse a la socialdemocracia porque, de cara a sus intereses futuros, estar alineado con Felipe González José Luis Rodríguez Zapatero le permitirá en un futuro muy cercano iniciar pasos que un socialista de verdad jamás se atrevería a dar. La socialdemocracia es un modelo político (no una ideología) que no duda en aplicar políticas de derechas en lo económico y, si cabe y no afecta a los poderosos, políticas de izquierdas en lo social.

Esta vuelta a la socialdemocracia, ese avanzar hacia el pasado que se ha dado en este 40 Congreso de exaltación de Pedro Sánchez y de ponderación de la unanimidad como en las dictaduras más totalitarias, disfrazándola de unidad, no hace más que posibilitar que el destino del PSOE se pueda unir a de las opciones neoliberales en un futuro tal vez más cercano. El «Avanzamos» que sirvió de lema de este 40 Congreso encierra muchas lecturas y, una de ellas, puede ser, evidentemente, ese caminar hacia adelante con recetas del pasado. La socialdemocracia que tanto ha ponderado Sánchez en su discurso no impide, en ningún caso, la unión con el centro derecha porque son dos opciones que comparten más cosas de las que las separan.

Sánchez empieza su discurso y empieza a llover

El secretario general del Partido Socialista comenzó a hablar y la lluvia apareció en Valencia. Todo un presagio de lo que vendría después.

Sánchez ha iniciado su discurso de clausura del 40 Congreso haciendo mención a su gestión de la crisis sanitaria desde un punto positivo, olvidándose de mencionar la inconstitucionalidad de algunas de sus decisiones que eran necesarias pero en las que no tuvo el valor de ejecutar lo que señalaba la Carta Magna.

Por otro lado, no ha dudado en arrogarse el mérito de las medidas sociales del gobierno, sin realizar mención alguna a Unidas Podemos. Un líder supremo no podrá aceptar jamás que sus decisiones hayan sido provocadas por la presión de otros.

«Orgullo de país, orgullo de España. Orgullo de lo que hemos superado. España crea empleo y lo hace con fuerza. Hoy tenemos más personas ocupadas que antes de la pandemia. En 2008 tardamos 10 años en recuperar los niveles de empleo y ahora lo hacemos en menos tiempo, en menos meses. Creamos empleo, subimos el SMI e igualamos la lucha por la equiparación salarial entre hombres y mujeres», ha dicho Sánchez olvidándose de que el empleo que se está creando es muy precario y que, si no fuera por los ERTE, las cifras del paro estarían disparadas.

Además, Sánchez, con los líderes sindicales entre el público, ha vuelto a hacer la promesa que todavía no ha cumplido: la derogación de la reforma laboral. «Pondremos punto y final a la ley mordaza y a la reforma laboral del PP». Sin embargo, nuevamente se ha olvidado de mencionar a quien realmente está luchando por dejar ese legado a los españoles: Yolanda Díaz.

El secretario general del PSOE, además, ha hecho mucho hincapié en lo aprobado en las comisiones del Congreso para que su discurso tuviera un toque feminista: «Hoy os quiero decir una cosa: avanzaremos aboliendo la prostitución en este país. Ese es mi compromiso». Sin embargo, Sánchez se ha olvidado de la traición a las feministas al no permitir que el PSOE se opusiera frontalmente a la Ley Trans, una de las reivindicaciones de las feministas socialistas.

Sánchez ya es España

Por otro lado, Sánchez se ha arrogado, como hacen los líderes totalitarios, el espíritu del país, la posesión de España. «Somos la representación del partido que más se parece a España. Sumamos la experiencia de un maestro de un pueblo, la de un jubilado, la de un estudiante. Sumamos la experiencia del pasado, del presente y del futuro. No hablamos en abstracto del sufrimiento de la gente, sino que sabemos de los problemas reales».

No obstante, la acción de gobierno de Sánchez sigue manteniendo los privilegios de las élites, permitiendo que los poderosos, sobre todo los bancos, mantengan su impunidad ante la Justicia y que una parte de la Justicia siga siendo el mejor activo de las grandes empresas y familias de este país.

Sánchez no ha dicho nada respecto a cómo ha puesto al servicio de la banca a la Abogacía del Estado para defender los intereses de los que más tienen frente a decenas de millones de hombres y mujeres, gente de las clases medias y trabajadoras, tiene que empeñar su patrimonio económico en abogados para poder recuperar lo que les quitaron con cláusulas abusivas.

En referencia al peligro de la extrema derecha, al totalitarismo de los ultras, Sánchez ha mirado la paja en el ojo ajeno sin darse cuenta de la viga en el suyo. «En nuestro país, las corrientes de la extrema derecha están calando. Y son peligrosas, también para la derecha tradicional, que está desnortada. Critican la legitimidad de este Gobierno, cuestionan nuestra condición democrática. No les basta que tengamos la victoria electoral ni el apoyo parlamentario. No les valen los avales democráticos, porque la democracia solo les sirve cuando ellos gobiernan».

Socialdemocracia, Felipe González y Zapatero

Una de las palabras que más ha repetido ha sido «socialdemocracia» y han sido recurrentes las constantes referencias a Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, sus dos nuevos «muy mejores amigos» como ejemplo socialdemócrata de gobierno. De socialismo, ni una palabra, sólo referencias a «los socialistas». Este hecho ya da el perfil de lo que quiere Sánchez y del camino que va a seguir el PSOE tras este Congreso. Habla de igualdad y justicia social pero todavía no ha aplicado las reformas que Pablo Iglesias Posse hubiera aprobado el primer día en que hubiera ostentado la Presidencia del Gobierno. Habla de igualdad cuando ha claudicado ante las teorías saturnales del movimiento queer traicionando a las feministas de su partido.

Sánchez, además, no ha dedicado ni un segundo de su tiempo en hablar de aspectos que están en el decálogo de cualquier socialista, como la estructura federal del Estado o la República. Ya se encargaron en Ferraz de que esos asuntos, incómodos para un socialdemócrata y que son la Biblia para un socialista, no pudieran afectar a la unanimidad de este Congreso, de la fiesta de Sánchez que, como no podía ser de otro modo, ha terminado con una charanga tocando «Paquito el Chocolatero» mientras los delegados e invitados abandonaban la Feria de Valencia.

Los pensionistas se echan a la calle contra Escrivá en medio de la fiesta valenciana del sanchismo

Miles de jubilados salieron ayer a las calles de Madrid para pedir la dimisión de Escrivá por su reforma de las pensiones. A los boomers no les ha gustado el recorte que prepara el ministro ni tampoco su consejo a todos los españoles para que empiecen a ahorrar y a invertir en planes privados porque en unos años la hucha del Estado no dará para más. A esta hora se desconoce la cuantía exacta de la movilización ya que, de nuevo, las cifras varían según la institución oficial que las aporte (más de 10.000 manifestantes, según la Policía Nacional, 5.000 según la Delegación del Gobierno).  

De cualquier manera, Escrivá se está ganando a pulso el título de ministro más odiado del Reino y la ira popular empieza a cargar contra él por proliberal, francotirador del socialismo y antipático. Esta protesta ciudadana contra sus políticas antisociales no podía llegar en el peor momento para el Gobierno de coalición, justo el fin de semana en que Pedro Sánchez se da un baño de masas en el 40 Congreso del PSOE que se celebra en la Feria de Muestras de Valencia (más bien feria de las vanidades políticas). El presidente del Gobierno clausura hoy el acto de exaltación a mayor gloria de él mismo y, de una forma o de otra, en su discurso final para la historia va a tener que entrar en el tema de las pensiones, ya que cualquier jubilado tiembla a estas horas ante la posibilidad de un recorte a la paguita que se ha ganado merecidamente tras toda una vida dando el callo o en el tajo. Sánchez está obligado a decir algo medianamente convincente y todo lo que no sea corregir o enmendar la plana al odiado ministro de Seguridad Social va a desentonar con los discursos grandilocuentes, la fanfarria retórica y las palabras rimbombantes que se han escuchado desde el viernes en las diferentes ponencias del congreso.

A lo largo de tres días, las grandes figuras del partido, los viejos y los jóvenes, han debatido bizantinamente, entre aplausos fervorosos de la militancia, sobre el futuro del socialismo español. Allí se ha hablado de justicia social, de feminismo, de una sociedad más igualitaria, en definitiva, de los grandes avances y conquistas sociales que, no puede negarse, ha llevado a cabo el PSOE en las últimas décadas de democracia. La charlas y mesas redondas han transcurrido entre la complacencia, el onanismo político y la euforia desmedida, sin que haya aparecido ni un solo atisbo de autocrítica como ordena el manual de Marx que ya nadie lee. Alguien, algún veterano de toda la vida, podría haber puesto los pies en el suelo para advertir a los impetuosos jóvenes que el proyecto socialista no solo no culmina nunca porque es una tarea utópica, sino para decirles que esta España de hoy no está para que en Ferraz se saque pecho sin pudor.

Con unas cifras de paro galopantes, con unos índices de desigualdad que nos colocan a la cabeza de los países europeos y con más de ocho millones de pobres pidiendo en las colas del hambre, en ese congreso se deberían haber visto caras largas, semblantes tensos, gestos de preocupación y responsabilidad por la ardua tarea que aún queda por delante, no el pachangueo nocturno en la discomóvil ni las sonrisas satisfechas e impregnadas por el aroma de la paellada gigante, la birra y los gin tonics. A uno, que ha asistido al sarao valenciano con una mezcla de estupefacción y algo de vergüenza, se le venía a la cabeza, una y otra vez, la misma pregunta: ¿Pero de qué demonios se ríe esta gente si el país, pese a que va levantando cabeza a duras penas tras la crisis coronavírica, está hecho unos zorros? Nadie supo darme una respuesta convincente.

Para colmo de males, las feministas se le rebelaron a Sánchez a última hora (no estaban de acuerdo con los ellos, ellas y elles de Irene Montero, o sea la ponencia trans) y los tocapelotas de Izquierda Socialista, aunque sean los cuatro gatos de siempre que hacen más ruido que otra cosa, volvieron a montar el pollo habitual de cada congreso al sentirse vetados por la organización. Ellos querían que se sometiese a votación el informe de gestión y poner encima de la mesa el espinoso debate república o monarquía, pero, una vez más, no les hicieron ni puñetero caso (Santos Cerdán, el secretario de Organización, sabrá por qué). Para rematar el día, algunas de las cabezas cortadas por Sánchez en su histórica remodelación de Gobierno de julio mostraron su disconformidad con el hiperliderazgo, cesarismo o bonapartismo del jefe bien públicamente (mediante metáforas, adivinanzas o chinitas en las ponencias y charlas) o en petit comité con cotilleos de pasillo. Los airados enojados (no hace falta dar nombres) explotaron definitivamente cuando, llegada la hora de designar a los nuevos cargos de la Ejecutiva nacional, comprobaron con estupor que ellos no iban en la lista y sí otros figurantes que no hacen sino reforzar el poder y control de Sánchez en los aparatos del partido.

Quiere decirse que el acto de exaltación sanchista de Valencia que debía servir para dar una imagen de unidad ha logrado su objetivo solo parcialmente y no es oro todo lo que reluce, ya que soterradamente, subterráneamente, empiezan a circular entre la militancia corrientes alternas de malestar y conatos de disidencia por la gestión interna de un líder que empieza a dar síntomas de grave presidencialismo y encastillamiento tras una camarilla de colaboradores de confianza que recuerda bastante a los añejos tiempos del felipismo. Mi compañero de fatigas, el gran Santiago Aparicio, cree que este ha sido un congreso a la búlgara que probablemente se haya cerrado en falso y razón no le falta.

En resumen, la balsa de aceite que parecía el PSOE no es tal y solo faltaba una manifa de jubilados cabreados por los planes del siempre sospechoso de ultraliberalismo Escrivá, el hombre que amenaza con cargarse el sistema público de pensiones, gran conquista del Estado de bienestar. Y eso que por la mañana Unai Sordo y Pepe Álvarez parecían entregados a la causa sanchista. Que no crea el presidente que la segunda parte de la legislatura va a ir como la seda porque aquí queda todavía mucha tela que cortar.

Sánchez se la devuelve a García Page

La Comisión Ejecutiva Federal que saldrá del 40 Congreso del Partido Socialista Obrero Español no ha dejado indiferente a nadie. Nuevamente, al igual que pasó en 2017, las Secretarías tienen una visión directa de las intenciones de Pedro Sánchez y de cómo el «líder supremo» premia o castiga a la disidencia, a los leales y a los más leales. Con Sánchez nunca se sabe porque igual premia a quien le ha arreado y fustiga a quienes le fueron fieles hasta el infinito y más allá. El «pedrismo» es así, una oda a la aleatoriedad. Nada es lógico, salvo que beneficie a quien tiene al PSOE en una situación de «ordeno y mando» que jamás tuvo, ni siquiera en los años en los que Felipe González gobernaba con puño de acero, imponiendo pero haciendo creer a quien se le oponía que no era una imposición.

En este 40 Congreso, que quería ser de unidad pero que se ha convertido en el de la unanimidad y en el blindaje definitivo de Pedro Sánchez, han muerto el socialismo y hasta el sanchismo. Ya sólo queda el pedrismo y quienes se haya salido del guion han recibido su castigo. Quienes, desde la lealtad, fueron en algún momento críticos con las decisiones del líder supremo, pero en la intimidad y sin que trascendiera para que no le hiciera daño, también han sido castigados. Da la impresión de que en este PSOE pedrista ya nadie puede levantar la voz y el Partido Socialista siempre ha sido una formación en la que todas las voces, todas las críticas, todas las tendencias, todas las opiniones, eran tenidas en cuenta y respetadas. Ahora no, ahora lo único que vale es lo que el líder supremo diga o piense.

La nueva Comisión Ejecutiva Federal es un reflejo de esta nueva etapa. No hay más que analizar los territorios que han sido «premiados» y los que han sigo «castigados». El que más, Castilla-La Mancha, donde Pedro Sánchez ha pasado la guillotina y ha condenado a la insignificancia, incluso, a una de sus ministras.

Sánchez no perdona a Emiliano García Page por su oposición a la política territorial, al diálogo con Cataluña o a la financiación autonómica. Sin embargo, otros líderes también han sido críticos con estos temas. No hay más que ver cómo, el presidente de la Comunidad ValencianaXimo Puig, lleva años reclamando un cambio en la financiación. O cómo, Guillermo Fernández Vara, también ha tenido un posicionamiento muy claro en referencia la defensa de la unidad de España. Sin embargo, el líder extremeño tiene un sitio en la Ejecutiva Federal, mientras que Castilla-La Mancha no ha obtenido ninguna Secretaría y sólo dos Vocalías.

Por otro lado, tal y como adelantamos en Diario16, Sánchez ha metido al gobierno en la Ejecutiva, lo que es una clara señal de que pretende unir el destino de Moncloa con el del partido. Esto es un error muy propio de los líderes autoritarios, unir su destino al de su organización o al gobierno que lidera.

En la nueva Ejecutiva se mantienen nombres como Patxi López o Adriana Lastra, y no sorprende el ensañamiento de Sánchez con Carmen Calvo quien, tras recibir la mayor ovación del Congreso (hasta la salida en plan Donald Trump en la clausura del Congreso), ha sido despojada de la Secretaría de Igualdad. Será sustituida por Andrea Fernández, una joven de 28 años, diputada en el Congreso de los Diputados, pero que en un asunto tan sensible para el PSOE, no tiene trayectoria en el feminismo como Calvo. Tal vez, este nombramiento es el guiño que necesita Irene Montero para garantizarle a Pedro Sánchez la paz en Moncloa. Esta es la demostración de que Sánchez quiere tener controlado cualquier movimiento de disidencia dentro del feminismo después de lo ocurrido ayer, cuando se les aprobó la abolición de la prostitución pero se les negaron las enmiendas contrarias a la Ley Trans.

Todo para el líder y por el líder. Este 40 Congreso ha finiquitado al socialismo y al propio sanchismo. Ya sólo queda el pedrismo que no es más que la unidad basada en la unanimidad para mayor gloria de Pedro Sánchez.

Novedades literarias: pequeñas y medianas editoriales (17 octubre)

Les presentamos las novedades de las pequeñas y medianas editoriales. Como siempre, se hará un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.

Novela

Amelia B. Edwards, El carruaje fantasma y otros cuentos góticos, Alba, 23€

Amelia B. Edwards, admirada por Dickens y asidua colaboradora de su revista «All the Year Round», fue muy conocida en la época victoriana por sus cuentos fantásticos y de misterio, y también por su labor como egiptóloga. Esta obra reúne la totalidad de su contribución al género.

Marina Jarre, Los padres lejanos, Siruela, 21,95€

Delicado clásico contemporáneo de la literatura italiana que examina con primorosa lucidez cuestiones como la perpetua reconstrucción de la propia identidad o la siempre inestable divisoria entre el territorio geográfico y el emocional. Un fascinante recorrido vital salpicado de fracturas familiares y tragedias históricas que afloran luminosamente en este bellísimo ejercicio de memoria y reencuentro.

Annie Ernaux, Perderse, Cabaret Voltaire, 21,95€

Narrado en forma de diario íntimo, Ernaux nos cuenta en esta obra la relación sentimental que mantuvo en secreto durante varios años con un diplomático ruso. «Nunca supe nada de sus actividades que, oficialmente, eran de orden cultural. Me sorprende hoy que no le hiciera más preguntas. Nunca sabré tampoco qué fui para él. Su deseo de mí es lo único de lo que estoy segura.»

Stefan Zweig, Cuerdas de plata, Fórcola, 17,50€

En la primavera de 1901, cuando aún no había cumplido veinte años, Stefan Zweig vio cumplido el sueño de ver impreso su primer libro, se trataba de «Cuerdas de plata». Estos poemas, los más logrados y temáticamente más afines entre los cientos que había escrito hasta la fecha, habían nacido de la «pasión por el lenguaje», como declaró en sus memorias.

Edmundo Paz Soldán, La vía del futuro, Páginas de Espuma, 16€

¿Terminará el ser humano adorando a las máquinas? ¿Tendrán las máquinas derechos? ¿Cómo se está transformando el paisaje interior de las personas ante la mutación del paisaje exterior? En esta obra Edmundo Paz explora las perturbadoras y laberínticas relaciones del ser humano con la inteligencia artificial: todo un viaje insólito que abre las puertas de lo posible a un futuro que ya está aquí.

Rose Macaulay, Y todo eso, Minúscula, 19€

Unos años después de la Gran Guerra, y con el objetivo de que no haya nunca otra semejante, el Ministerio de Cerebros clasifica a los ciudadanos en distintas categorías según su nivel de inteligencia y establece un rígido sistema de autorizaciones para casarse y tener hijos. Una novela satírica que denuncia los regímenes basados en la ingeniería social y la manipulación de los medios desde un punto de vista feminista.

Damir Ovcina, Plegaria en el asedio, Automática, 29€

Plegaria en el asedio es una hazaña literaria cuya crudeza ha sido comparada con la de las obras de Shalámov o de Grossman. Una novela con poso autobiográfico que se enfrenta a los horrores de la guerra sin dejar de ser una historia íntima sobre personas, sobre la oscuridad y la luz que hay en ellas.

Henry James, Los periódicos, Alba, 14€

Escrita en 1903, es una excelente nouvelle de la madurez de Henry James. En ella se narran las peripecias de una pareja de periodistas -jóvenes, inquietos, pobres, enamorados- que andan a la caza de la noticia en el bullicioso Londres de principios de siglo. Una serie de consecuencias aparentemente fatales les llevará a preguntarse hasta qué punto sus investigaciones han desencadenado los hechos.

Jazmina Barrera, Punto de cruz, Tránsito, 18,90€

La inesperada muerte de la mejor amiga de la protagonista es el punto de partida de esta novela, que narra la transición a la adultez de tres adolescentes. Su descubrimiento de un mundo atravesado por violencias machistas, clasistas, racistas y medioambientales que las asombra y decepciona a partes iguales. Punto de cruz entreteje diferentes tiempos, conversaciones y vivencias para contarnos la relación entre Mila, Dalia y Citlali, quienes encuentran en la amistad la herramienta más poderosa de cuidado y resistencia. Y también en el bordado, una actividad que a lo largo de diferentes épocas y culturas ha reflejado la represión y la libertad, la comunidad y el arte. Esta novela es, además, la crónica de un viaje de las protagonistas por Europa. Una aventura llena de hallazgos lingüísticos y culturales, en la que el camino de cada una, y sus heridas, empiezan a perfilarse.

Donatella Di Pietrantonio, Las hermanas de Borgo sud, Duomo, 16,80€

Adriana es como un viento, irrumpe siempre en la vida de su hermana con la fuerza de una revelación. Fueron niñas rebeldes y cómplices, hijas de ninguna madre. Ahora son mujeres cargadas de impulsos y de errores, de decepciones y posibilidades, con una herencia de palabras no dichas y atenciones intermitentes. Viven dos grandes amores, sagrados y algo tortuosos, irreparables como lo son a veces los amores nacidos en la juventud. Pero para quien no conoce la lengua del afecto es muy difícil abrir el corazón.

Con la sabiduría y la naturaleza de los grandes escritores, Donatella Di Pietrantonio nos regala en estas páginas una emoción cálida y susurrada, que permanecerá en nosotros durante mucho tiempo.

Anne Hébert, Los alcatraces, Impedimenta, 22,50€

El 31 de agosto de 1936, dos adolescentes, Olivia y Nora Atkins, desaparecen en Griffin Creek, un pueblo canadiense junto al mar. Envidiadas por su belleza, su rastro se pierde en una playa salvaje. La imagen de las muchachas se funde con el paisaje marítimo, y el viento siembra un clima adverso, en el que laten las huellas de lo prohibido y lo siniestro. Pronto se descarta que su ausencia sea fruto de la casualidad: la desgracia se viene rumiando desde hace tiempo. A través de las voces de los habitantes del lugar asistimos a un proceso imparable en el que la catástrofe trastorna de manera radical a la comunidad, anquilosada en la tradición y en un exacerbado culto religioso. Y es que el destino del pequeño pueblo quebequés parece estar sujeto irremediablemente a los designios de Dios.

Francesco Pecoraro, La avenida, Periférica, 24€

Desde su observatorio en una séptima planta, el narrador de La avenida radiografía la Ciudad de Dios, metrópoli decadente y moderna habitada por una nueva clase social, el Gran Relleno. Este extraviado y lúcido hijo del siglo xx desgrana la historia del barrio paria en el que vive, que propició con su mano de obra la belleza de la ciudad eterna, a la vez que analiza su propio desencanto: historiador del arte, funcionario corrupto, excomunista sin nostalgia. Como en La vida en tiempo de paz, Pecoraro logra de nuevo una novela única, arrolladora, total. Su estilo acerado abarca la digresión filosófica, la sátira, la indagación sociológica y su Ciudad de Dios, una Roma que no ha agotado su capacidad simbólica, es la gran metáfora de nuestro tiempo: un futuro que se desangra sin utopía.

Pietro Aretino y Fernán Xúarez, Coloquio de las damas, Reino de Cordelia, 12,95€

Única traducción española llevada a cabo por un contemporáneo del poeta y escritor italiano Pietro?Aretino, el «Coloquio de las damas» (1547) fue realizada por Fernán Xuárez. En detalle, se trata de una versión parcial de la tercera jornada del Razonamiento (Ragionamento) de Aretino, dedicado a la vida de las prostitutas, todo un análisis de los burdeles del Renacimiento, que Xuárez adapta según criterios de españolización y moralización, para lo que recorta y retoca especialmente los elementos sacrílegos y eróticos. Es, así, un libro nuevo que ofrece un entretenimiento controlado. Este es el Aretino español, algo así como el tinto de verano, es decir, el vino tinto bendecido con agua o gaseosa.

Gabriel García Maroto, Girón: Cuarenta y ocho horas en la vida de un comisario político, Espuela de Plata, 22,90€

La novela Girón: Cuarenta y ocho horas en la vida de un comisario político, recibió un accésit en el Concurso Nacional de Literatura de 1938, en la zona republicana, y ha permanecido inédita hasta hoy tras haber sido rescatada del Archivo Estatal Ruso de Historia Política y Social, en los expedientes relativos a las Brigadas Internacionales. Gabriel García Maroto, artista, tipógrafo, escritor y editor, hizo uso no solo de las letras sino también de las armas durante la guerra civil, como tantos otros intelectuales de la época. En la retaguardia, ejerció como Subcomisario General de Propaganda y dirigió el Taller de Artes Plásticas de la Alianza de Intelectuales y Artistas Antifascistas de Madrid; en el frente, se batió contra las tropas de Franco y resultó herido en noviembre de 1936. En Girón, fechada un año después, destila su experiencia bélica como comisario comunista. Es un libro de propaganda política, una hagiografía de los comisarios que recorrían los frentes instruyendo y arengando a los soldados y que cumplían la función de ser los ojos del Partido entre las tropas. Maroto quiso insuflar a su personaje Girón del lirismo que desprende un clásico como La caballería roja, de Isaak Bábel, cuya primera edición española publicó e ilustró él mismo en 1927 en su editorial Biblos.

Álex Chico, Los nombres impares, Candaya, 17€

A veces, una historia se inicia con una sola frase o con la mención de un nombre. Aquí comienza cuando el director de cine Tomás Acosta se encuentra con el narrador de esta novela para hablarle de Damián Gallego. A partir de ese momento, emprenden una búsqueda que intenta dilucidar quién es ese hombre que vive en Vallcarca, un barrio del norte de Barcelona, y cuyo pasado está envuelto en interminables círculos de intriga. Sus primeras indagaciones les hacen sospechar que detrás de Damián se oculta otra persona, Darío Galicia, uno de los autores que formaron parte de la escena poética mexicana de los setenta y al que se le perdió la pista varias décadas atrás. De esa forma, se adentran en un universo incierto que les conduce, en primer lugar, a Roberto Bolaño y a la generación de infrarrealistas, y más tarde al París de los años ochenta. Así hasta converger en una esquina olvidada del plano de Barcelona.

Los nombres impares es una narración sobre los borrosos márgenes de la identidad y un sugerente ejercicio literario que nos plantea hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir aquello que nos hemos propuesto narrar. Una obra que transita entre el ensayo y la novela y que nos desplaza hacia otros espacios fronterizos: la línea que separa la realidad de la ficción, los límites entre verdad y verosimilitud, el deseo de autenticidad y la sombra de la falsificación, así como el capricho del canon y el ostracismo al que sometemos a determinados autores.

Octavia E. Butler, La parábola de los talentos, Capitán Swing, 22€

La Parábola de los Talentos celebra los temas butlerianos de alienación y trascendencia, violencia y espiritualidad, esclavitud y libertad, separación y comunidad, con un efecto asombroso, en el escandalosamente familiar y roto mundo de 2032. Largamente esperada, La parábola de los talentos continua las tribulaciones de Lauren Olamina, la heroína del finalista del Premio Nebula de 1994, la exitosa ‘Parábola del Sembrador’. Se cuenta con la voz de la hija de Lauren Olamina, de quien ha estado separada durante la mayor parte de la vida de la niña, con secciones en forma de diario de Lauren. Con el trasfondo de un continente devastado por la guerra y con un cruzado religioso de extrema derecha en la oficina de la presidencia de los Estados Unidos, este es un libro sobre una sociedad cuyo tejido mismo se ha desgarrado, y donde las necesidades básicas físicas y emocionales de la gente parece casi imposible de encontrar.  

En 2032, Lauren Olamina sobrevivió a la destrucción de su hogar y su familia, y se dio cuenta de su visión de una comunidad pacífica en el norte de California basada en su fe recién fundada, Earthseed. La incipiente comunidad ofrece refugio a los marginados que enfrentan la persecución después de la elección de un presidente ultraconservador que promete «hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande». 

 En una nación cada vez más dividida y peligrosa, la colonia subversiva de Lauren, una facción religiosa minoritaria dirigida por una joven mujer negra, se convierte en un objetivo del reinado de terror y opresión del presidente Jarret. Años después, Asha Vere lee los diarios de una madre que nunca conoció: Lauren Olamina. Mientras busca respuestas sobre su propio pasado, también lucha por reconciliarse con el legado de una madre atrapada entre su deber para con la familia elegida y su vocación de guiar a la humanidad hacia un futuro mejor.

Miguel Sandín, Roma y viceversa, Pez de Plata, 17,90€

Marcelo Mayoral lo tiene todo para fracasar, y además es profesor de Historia Antigua. Pero una tarde, al abandonar de la Universidad, Marcelo repele la agresión de tres misteriosos individuos sobre un pobre desgraciado. Y ahí empieza todo. Porque ese pobre desgraciado es un extraterrestre procedente del exoplaneta KOI.4878.01. Un ectoplasma adicto al bourbon, al pollo asado, al heavy metal y al sexo desenfrenado. Un extraño ser, capaz de viajar en el tiempo, que invita a nuestro protagonista a conocer la Antigua Roma y a uno de sus grandes protagonistas: el emperador Nerón. En esta buddy novel donde todos los caminos conducen a Roma asistimos a sangrientos combates de gladiadores y carreras de cuadrigas, orgías y bacanales pantagruélicas, invasiones bárbaras y conspiraciones políticas. Conoceremos el amor de la mano de la esclava siria Rut y viajaremos con Séneca y sus frases célebres, con un trastornado Calígula, con un Claudio borracho y tartamudo o con la implacable ninfómana Mesalina. Es preciso decirlo: Desde La vida de Brian no se ha visto (ni leído) una Roma tan cachonda y divertida.

Mazo de la Roche, Amanecer en Jalna, Avarigani, 17,95€

Es el año 1863 y la vida en Jalna transcurre apacible. Philip, que de mayor se convertirá en el señor de Jalna, acaba de llegar al mundo, mientras que Augusta, Nicholas y Ernest son apenas unos niños. Sin embargo, cuando reciben la visita de los Sinclair, los Whiteoak empiezan a sospechar que el matrimonio alberga un insondable y peligroso secreto.

Maria Konnikova, El gran farol, Libros del Asteroide, 22,95€

En 2016, la experta en psicología Maria Konnikova decidió escribir sobre cómo se podrían aplicar las estrategias del póquer a la vida. No podía imaginar que, en poco más de un año y gracias a las enseñanzas de un famoso jugador, pasaría de no conocer siquiera las reglas básicas a convertirse en campeona internacional y ganar más de trescientos mil dólares dentro del ferozmente competitivo y abrumadoramente masculino mundo del póquer.

Mientras acompañamos a la autora por los entresijos del póquer profesional hasta la cima, nos cuenta todo lo que este juego puede enseñarnos sobre el funcionamiento de nuestra mente, la toma de decisiones, la gestión de la frustración o el papel del azar. Konnikova ha escrito una épica aventura que nos ayudará a entender mejor a los demás y a nosotros mismos y a distinguir lo que está en nuestra mano cambiar y lo que escapa a nuestro control. Una de las sorpresas literarias del año en EE.UU.

Ilustrados

Javier Montesol y Ramón de España, Cuando acaba la fiesta, Berenice, 17€

¿Qué fue de aquellos veinteañeros atolondrados que rondaban por las páginas de los dos primeros álbumes de los señores España y Montesol, La noche de siempre (1981) y Fin de semana (1982)? Dos de ellos, convertidos ya en sesentones desengañados, protagonizan Cuando acaba la fiesta, un paseo por la Barcelona del procés y el coronavirus, una ciudad en la que las cosas no han salido exactamente como ellos habían previsto. Reflexión irónica sobre el paso del tiempo, la pérdida de las ilusiones personales y colectivas y la decadencia de una urbe que los protagonistas de esta historia quisieron ver convertida en la Nueva York del Mediterráneo, Cuando acaba la fiesta constituye un brillante epílogo de los peculiares manifiestos generacionales que fueron La noche de siempre y Fin de semana hace cuatro décadas, cuando ni sus autores ni sus lectores ni nadie podían prever su propia evolución y la de su entorno.

David de las Heras y Juan Pablo Díaz Chorne, Político animal, Sexto Piso, 24,90€

¡Pasen y vean! Ante ustedes todo un compendio ilustrado de hombres y mujeres poderosos de las más variopintas esferas –bastantes más hombres que mujeres, pues al hablar de poder, de poder real, así de crudo está el tema–. Son poderosos por cuanto encarnan, es más, ¡moldean! un estado de cosas que se da por inamovible: la mentalidad oficial de nuestro tiempo.

¿Es esto una sátira del poder? En efecto, siempre que se entienda que la sátira no solo busca ridiculizar, sino suscitar el debate, hacer ver, dar que pensar, usando el humor como forma de desentrañar el lugar desde donde habla ese poder.

Les invitamos, pues, a leer entre líneas, a respirar estos aires de nuestro tiempo. De hecho, combinen esas líneas, dejen que estos sujetos se contaminen entre sí, permitan que relancen nuevos significados. Como en los bestiarios medievales, podrán toparse con resultados monstruosos, seres deformes contrarios a la naturaleza y la moral. ¡Atrévanse, no les tengan miedo! Recuerden: algo de todos ellos habita dentro de nosotros. ¡Abracen su propio político animal!

Anónimo, Bhagavad Gita, Errata Naturae, 28€

La Bhagavad Gita es la esencia de la antigua sabiduría hindú y una de las obras capitales de la historia de la humanidad. Y lo es porque se cuenta entre esos poquísimos textos que, en una categoría distinta incluso a los llamados «clásicos», nos ayudan a entender la esencia lo real y nos permiten anclarnos a la existencia; en otras palabras: nos enseñan a vivir más allá de toda enseñanza. Ya se lea como un canto poético, como un poema filosófico o como un libro sagrado, la Bhagavad Gita es una guía en el laberinto de la vida que invita a la meditación y la quietud. Esta edición ilustrada, con una impecable traducción directa del sánscrito, cuenta además con un corpus de notas que conforma una suerte de manual para adentrarse en la riqueza histórica, cultural y espiritual del texto.

Novela histórica

Agustín Alonso G., La edad imperfecta, Sílex, 23€

En los conflictivos años que suceden, Garcilaso sufrirá el destierro, luchará en dos guerras, se integrará en el entorno del poderoso duque de Alba, vivirá un amor tempestuoso, será nombrado caballero de Santiago y procurador en Cortes y deberá tomar decisiones cruciales que marcarán su futuro personal y político. En ese mundo de poder e intrigas en torno a Carlos V, descubrirá su talento para la poesía y encabezará una renovación literaria mientras trata de abrirse hueco entre una nueva generación de caballeros a la que le corresponderá gestionar un imperio. La edad imperfecta recrea el viaje hacia la madurez la perfecta edad del príncipe de los poetas en castellano. Un relato apasionante, necesario y controvertido sobre una figura fundamental para la Historia de España. Pero es, al mismo tiempo, un relato minuciosamente documentado sobre una de las décadas más determinantes de la historia europea, una ficción histórica en la que Castilla es más que un paisaje o un escenario, un personaje. Una novela que provocará debates sobre la identidad española, la naturaleza incierta del amor y la necesidad del arte y la belleza para redimir el mundo.

Otras lecturas

David Sedaris, Un vestido de domingo, Blackie Books, 21€

No es fácil ser David Sedaris. Crecer en una familia que cree que el televisor es el diablo. Con una madre capaz de encerrarte fuera de casa en plena nevada. Siendo expulsado de tu propia casa por ser homosexual. No es fácil ser David Sedaris. Pero lo complicado sería un mundo sin él, sin relatos autobiográficos como estas 22 joyas, que nos demuestran que la risa es la respuesta más válida ante lo inesperado.

Novedades: Ensayos, Historia y otras lecturas (17 octubre)

Les presentamos las novedades de ensayos, historia y otro tipo de lecturas (que pueden ser interesantes) que se publican en España. Se incluyen grandes, medianas y pequeñas editoriales. Como es usual, la presentación de las obras se hace mediante un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.

Ensayos

Giuseppe Rensi, Contra el trabajo, Firmamento, 16€

En el marco de la tradición libertaria de la primera mitad del siglo XX, el pensamiento de raíz escéptica de Giuseppe Rensi destacó singularmente (pese al ostracismo al que trataron de relegarlo los cancerberos de la filosofía italiana de la época, Benedetto Croce y Giovanni Gentile, hoy casi olvidados) gracias a su indudable originalidad y a la ferviente pasión crítica que alimenta gran parte de sus escritos, atestiguada tanto por su compromiso político juvenil como por su firme oposición posterior al régimen fascista.

En Contra el trabajo, hasta la fecha inédito en España, el que fuera apodado «el poeta maldito de la filosofía» aborda las paradojas y contradicciones de una norma elevada por el sistema capitalista al rango de ley moral, anticipando con su elocuente invectiva la que sería más tarde una de las aspiraciones principales del movimiento situacionista: la abolición del trabajo alienante. Para ello el autor recurre, con una mirada exenta de complacencia, a las aportaciones de Friedrich Schiller o Georg Simmel, así como al Manifiesto comunista de Marx y Engels, legándonos un texto a contracorriente que invita a desconfiar de la exaltación del trabajo y de lo que hoy da en llamarse «cultura corporativa» en la creencia de que todo pensamiento político debe considerar esta obligación productiva una maldición del individuo. En contraposición, Rensi reclama el juego, el arte, la pasión por la ciencia y por cualquier actividad que le ayude a sustraerse de las limitaciones asociadas a la tiranía del dinero.

Sumándose a una larga y fecunda tradición de libros apologéticos en torno al ocio y la vida contemplativa, Contra el trabajo acaba revelándose, hoy más que nunca, como un texto indispensable para entender nuestro lugar en el mundo y remover algunos de los cimientos en apariencia más firmes de la civilización moderna.

Benjamin Labatut, La piedra de la locura, Anagrama, 8,90€

¿Lo real está más allá de nuestro alcance? ¿La verdad y la locura son síntomas de la misma enfermedad? Labatut utiliza un cuadro del Bosco, el terror atávico de Lovecraft, la lógica radical de David Hilbert y la delirante iluminación que tuvo Philip K. Dick para hablar de la extraña textura que está adquiriendo la experiencia humana.

Georges Brassens, Escritos libertarios, Pepitas de Calabaza, 11,50€

En 1946, en París, Georges Brassens cultivó la amistad con algunos activistas anarquistas de su barrio, sumados a la lectura de algunos clásicos libertarios llevaron a un joven Brassens a involucrarse en el movimiento anarquista. Estos escritos libertarios, que por primera vez se publican en español, ponen de manifiesto el alcance contestatario, a veces violento, de la obra del autor.

Joke J. Hermsen, Un cambio de rumbo, Siruela, 13,95€

Rosa Luxemburgo (1871-1919) y Hannah Arendt (1906-1975) fueron dos pensadoras que abogaron por una mayor participación política de la población. En este oportuno y esclarecedor ensayo, Joke J. Hermsen refrenda el reconocimiento que Arendt reclamaba para el legado de Rosa Luxemburgo, y se pregunta en qué medida puede sernos útil el pensamiento de estas dos filósofas.

Roberto Aparici, El algoritmo de la incertidumbre, Gedisa, 18,90€

El algoritmo de la incertidumbre descifra los códigos invisibles que operan en nuestra sociedad y desentraña algunos de los mecanismos que han impuesto las grandes empresas al sistema educativo, a la política y a la cultura. El resultado es una obra que presenta algunos de los grandes dilemas de nuestra época y ofrece propuestas para el mundo que viene, en el campo de la educación postdigital, la plataformización, la educación mediática y el futuro de las democracias. No es una obra sobre algoritmos ni sobre matemáticas, sino que ofrece, desde la metáfora, desmitificar la concepción de la realidad actual. No existe el algoritmo del amor, ni el algoritmo de la paz, y tampoco el de la incertidumbre. 37 autores en 24 capítulos que operan como si fueran algoritmos, ofrecen las claves para entender algunos aspectos de este mundo incierto. El algoritmo de la incertidumbre propone un viaje al lector desde una doble experiencia, combinando texto convencional con códigos QR.

Miquel Seguró, Vulnerabilidad, Herder, 16,90€

En este ensayo, Miquel Seguró proyecta la vulnerabilidad como condición de la vida humana. Por vulnerabilidad solemos entender todo lo que tiene que ver con la dimensión sufriente de nuestra realidad. Pero ser vulnerable significa principalmente ser afectable. Por lo tanto, lo que tiene que ver con lo humano, también lo positivo y alegre, remite a que todos somos, siempre y en todo momento, seres vulnerables. Este es el punto de partida de este libro, en el cual se invita al lector a pensar la vulnerabilidad en clave existencial. El recorrido filosófico se vertebra en torno a dos áreas fundamentales: la realidad existencial de la vulnerabilidad (su pathos), y la decisión de integrarla y vivirla como engranaje ético y político (su ethos). El autor se apoya en la obra de René Descartes, cuya filosofía presenta, más allá de los tópicos, como una filosofía propicia para meditar sobre la vulnerabilidad, proponiendo una reflexión filosófica que proyecta la vulnerabilidad como condición de la vida humana, en todas sus magnitudes.

Mario Ramos Vera, El sueño utópico de G. K. Chesterton, Biblioteca de Autores Cristianos, 22€

Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) postula en sus obras la idea de una sociedad más justa moral y políticamente, de una utopía alejada de la ingeniería social. Aunque la verdadera perfección no es alcanzable en este mundo y ningún orden político puede traer el paraíso a la tierra, sí es posible mitigar el mal y el dolor por medio de un orden político más justo mientras buscamos la verdadera salvación del alma. El sueño utópico de G. K. Chesterton aspira a recuperar el significado normativo de la utopía tal y como la formuló este autor a través de su pensamiento imaginativo y de sus célebres paradojas.

Mathieu Bock-Cotê, El imperio de lo políticamente correcto, Homo Legens, 19,50€

«Racismo sistémico», «queer», «identidad fluida», «racializado», «afrodescendiente»… Son algunas de las muchas expresiones que forman parte imprescindible de todo discurso políticamente correcto. Es una neolengua, y quienes se niegan a emplear esta jerga, se sitúan extramuros de lo que el progresismo considera correcto. Y lo que merece quien no comulga, es la censura y la reclusión, cuando no la reeducación. Bock–Côté explica con todo detalle la cartografía de la situación social, cultural y política que implica la tiranía de la corrección política, así como sus más profundas pretensiones.

Pedro Costa, Manual crítico de cultura ambiental, Trotta, 34€

Este Manual crítico de cultura ambiental está concebido como un texto que estimule el entendimiento de los problemas ambientales en general, que perciba la gravedad de las amenazas más acuciantes que de ellos vienen derivándose y que invite a adoptar una postura socialmente activa, fundada y crítica. Desgrana, así, en sus diez capítulos, los grandes ámbitos sobre los que es necesario detenerse y reflexionar: desde los fundamentos y el desarrollo de la vida en el planeta y los retos básicos a los que se enfrenta (demografía galopante, contaminación ubicua, escasez de los recursos naturales, hostilidad histórica hacia la naturaleza) hasta la consideración, urgente y alarmada, de las grandes amenazas (la climática y la vírica, en particular) que se abaten sobre el planeta y nuestras sociedades.

Historia

Adolfo de Mingo Lorente, Alfonso X el Sabio, Esfera de los Libros, 19,90€

Alfonso X el Sabio es una de las figuras más importante de la historia de España. Legislador, historiador, poeta y conquistador, aunó en sí las cualidades más importantes para convertirse en el primer gran rey.

Desde las campañas de reconquista hasta la fundación de la Escuela de Traductores de Toledo, pasando por su intensa labor diplomática para convertirse en emperador del Sacro Imperio, esta obra, concisa pero completa, ofrece al lector una visión global de la vida política, cultural y militar de Alfonso X durante sus más de treinta años de reinado.

Un recorrido tan complejo como apasionante que no solo se centra en sus grandes gestas bélicas y su profusa vida intelectual, sino que también lo hace en su legado artístico e iconográfico a través del tiempo para, de este modo, plasmar la trascendencia del personaje en el VIII centenario de su nacimiento.

Sabino Perea Yébenes, El mar y la conquista de Hispania, Marcial Pons, 35€

Este libro sobre la España romana se vertebra sobre el mar y su importancia en el proceso de la conquista de la Península Ibérica, que duró dos siglos de guerras casi continuas. De las muchas historias generales de la Hispania romana en época republicana en esta se ofrece una perspectiva original y novedosa al hacer el autor una exploración de las fuentes antiguas para extraer de ellas las noticias sobre el mar.

Rafael Rojas, El árbol de las revoluciones, Turner, 23,90€

Un recorrido por las diez revoluciones latinoamericanas del siglo xx: la mexicana (1910-1940), la nicaragüense de los años veinte, la cubana de los treinta y la de 1959, el varguismo brasileño, el peronismo argentino, la guatemalteca (1944-1954), la boliviana de 1952, la chilena (1970-1973) y la sandinista en 1979. Traza un perfil desapasionado de sus principales dirigentes (Augusto César Sandino, Emiliano Zapata, Francisco Villa, Venustiano Carranza, Getúlio Vargas…). Recoge las ideas en las que abrevaron de José Vasconcelos a José María Mariátegui, pasando por Rómulo Gallegos o José Ingenieros.

Fernando Ballano, Tierra de nadie, Arzalia, 23,95€

«Yo era cartero en Sevilla. Cuando se levantó Queipo de Llano, fueron a mi casa y me preguntaron: ¿Quieres a España? Sí contesté. Pues venga —me dijeron, que te está esperando en la cama y en camisón. Y de esa manera tan sencilla me vi en un camión y con un fusil en la mano». El autor ahonda en aspectos poco estudiados como el de la lealtad geográfica y las familias divididas entre los dos bandos, la frecuente comunicación a través de las trincheras, la importancia de las canciones, en ocasiones, cantadas juntos. Es la curiosa crónica de los frecuentes intercambios de todo tipo y de las actividades en común con el enemigo: comidas o favores desafiando a los jefes. Este libro también nos ofrece un decálogo del combatiente, a modo de guía para la supervivencia, teniendo en cuenta que, en muchos casos, el enemigo estaba en el propio bando, como ocurría con distintas facciones e ideologías. Por si fuera poco, todos los combatientes tuvieron enemigos comunes y terribles, como las enfermedades, las plagas, el frío, el hambre o todo tipo de incomodidades. Una obra necesaria para desmitificar aspectos de la guerra presentados como épicos sin serlo y para desvelar otros, ocultos, así como las conductas positivas y elogiables en medio de la sinrazón y sin distinguir bandos.

Otras lecturas

 Martine Delvaux, El mundo es tuyo, Firmamento, 16€

Figura clave del feminismo canadiense contemporáneo, Martine Delvaux es asimismo una de las autoras más relevantes del panorama literario francófono de nuestro tiempo. En El mundo es tuyo, indaga en el pasado, el presente y el futuro de las mujeres y reflexiona sobre la transmisión de los valores cívicos feministas a través de una carta dirigida a su hija que oscila con soltura de lo particular a lo universal. ¿Es posible pensar el feminismo, se pregunta Delvaux, sin pensar en el amor? ¿Puede una escritora, profesora universitaria y activa militante por los derechos de la mujer, abrumada por sus ocupaciones, situar pese a todo ello a su hija en el centro de su vida? El mundo es tuyo es un libro sobre la maternidad, el cuidado y la responsabilidad, pero sobre todo sobre el amor incondicional de una madre por su hija y sobre cómo este amor informa y robustece el pensamiento feminista de nuestros días.

Jorge Crespo Cano, Cosas del nuevo siglo (y parte del otro), 20€

En este libro, Jorge Crespo Cano habla en tono de humor sobre el 5G, Aliexpress, Amazon, automedicarse, Autoservicios, Casas rurales, Coches eléctricos, cocina de autor, colesterol y triglicéridos, comida basura, compras online, contestadores telefónicos, deportes de riesgo, caras desfiguradas, dietas milagro, domótica, drones, Ebay, agua ionizada, el bluetooth, el cambio climático, Coachings, Covid-19, el DNI electrónico, exoplanetas, Facebook, la fotografía digital, franquicias, bebidas energéticas, bicicletas fijas, bolsas de plástico, cafeteras de cápsulas, casas de apuestas, nuevas estafas, agujeros negros, alimentos light, asistentes de voz, marketing y fútbol, Oumuamua y zumba.

Iñaki Arteta, Historia de un vasco, Espasa, 19,90€

A través de diferentes momentos y situaciones vividos en el País Vasco en su juventud, Iñaki Arteta trata de explicar a los jóvenes, de explicarnos y de explicarse, cómo fue posible que durante varias décadas ETA sembrara de muertos la incipiente democracia española con el beneplácito, cómodo o cobarde, de la mayor parte de la sociedad vasca y el apoyo de la ideología que justificaba los asesinatos.

Una alerta para los jóvenes actuales, fácilmente manipulables con soflamas de “libertad”, “independencia” y “paz”, que esconden acciones excluyentes de odio al vecino y superioridad de pueblos, ideologías o creencias.

The Beatles, Get Back, Libros Cúpula, 43€

En 1969 los Beatles se reunieron en sus estudios Apple para grabar un proyecto inicialmente llamado Get Back, título homónimo de la canción que debía dar nombre a su último álbum publicado, y que finalmente se acabó llamando Let It Be. Durante veintiún días, y sin precedentes en su trayectoria, se rodearon de cámaras, grabadoras y fotógrafos que archivaron sus últimos días como cuarteto y documentaron su trabajo diario, así como el ensayo de nuevas y antiguas canciones para la preparación de su legendario último concierto en la azotea del edificio de Apple el 30 de enero de 1969.

Estas sesiones dieron lugar al álbum y la película Let It Be, lanzados en mayo de 1970, con el grupo ya disuelto, y que representan el único momento en la historia de los Beatles que fueron grabados durante tanto tiempo creando música. Todas las fotografías y las grabaciones tomadas en exclusiva (más de 120 horas) han estado almacenadas durante más de 50 años. Ahora, por fin, y tras todo este tiempo, Get Back revela, por primera vez, el contenido de esas sesiones.

AA.VV., Historias nazis, Jot Down/Deusto, 19,95€

Alemania, 1933-1945. Muchas de las preguntas que nos hacemos sobre aquello todavía siguen sin respuesta, aunque quizá todas ellas se pueden resumir en una: ¿cómo es posible que algo así llegase siquiera a suceder? Las respuestas, cuando las hay, rara vez satisfacen a todo el mundo. Quizá nos falte perspectiva. A fin de cuentas, el capítulo más terrorífico de la Historia es también uno de los más recientes. O quizá nos falte coraje. Quizá las respuestas sean sencillas y lo difícil sea creerlas. A nadie le gusta pensar en ello como una semilla que germina y crece. A nadie le gusta pensar que aquella semilla podría volver a germinar.

Antonio Gómez Villar (ed.), Maradona, un mito plebeyo, Ned Editorial, 18,90€

Maradona, nos dio otro cuerpo posible, un rostro, sus rulos. El cuerpo y el color de la villa. Nos dio una lengua, incendiaria. Nos dio una política, siempre la más irreverente. Nos dio un movimiento, la gracia, la astucia, la insolencia. Nos dio la felicidad, la más plebeya. Nos dio el desborde, nos enseñó la lujuria. La quiso para todos, como al oro del vaticano. Fue el sueño, el de los muchos. Cuando estuvo entre los amos, escupió su mano y volvió al barro. Se dio todo, hasta el final. Lo quisieron capitalizar todo, hasta el final. Hasta su cuerpo viejo y roto. Sin resto.

Luis Miguel Bravo Álvarez, Entrevista a Jesucristo, Ediciones Palabra, 14,90€

Si pudieran entrevistar a la persona que ustedes quisieran, ¿a quién elegirían? Esa pregunta, lanzada en el ámbito de un aula de clases en la universidad, fue el origen de este libro. Curiosamente, al autor nunca se le ocurrió responder que elegiría a Jesucristo. Más que nada, porque esa pregunta invitaba a pensar en un deseo irrealizable. Pasó el tiempo, y un día, mientras leía el Evangelio, el autor hizo un descubrimiento: la entrevista a Jesucristo no solo era posible, sino que ya había tenido lugar. De hecho, el Evangelio en cierto sentido es una gran síntesis de esa entrevista. Al rabino galileo se le dirigieron decenas de preguntas durante los años que pasó en la tierra. Ese Hombre, que es Dios, se deja entrevistar.

Jorge Buxadé, Soberanía, Homo Legens, 22€

El progre medio suele ridiculizar el sentimiento patriótico del español orgulloso de su legado, quien sí siente y quiere España, y es consciente de ser heredero de algo más grande que él mismo. El progre culto dice “la Reconquista no fue un esfuerzo consciente”, o “los Reyes Católicos no son España”, o incluso “España surge por la Constitución de Cádiz”. Pero ¿qué es la nación? ¿Y qué es España? ¿Cuándo surgió la nación española? ¿Es el pueblo la nación? ¿Es el Estado? ¿Existe España por sí sola? ¿Es España producto de la Constitución, o la Constitución producto de España? ¿Y qué puedo hacer yo? Jorge Buxadé, haciendo gala de su carácter de docente, responde a éstas y a muchas más cuestiones.

Juan Pablo Nieto Mengotti, Elogio de los abogados, Ediciones del Viento, 22€

Con el firme soporte de su inmenso bagaje de lecturas y referencias –también a la ficción, con un apasionante recorrido por la cinematografía y la literatura judicial-, nos introduce a los más polémicos abogados de América, Clarence Darrow, Johnnie Cochran, Lee Bailey, Dershowitz; de Inglaterra, Marshall Hall; de Francia, Isorni, Dupond-Moretti; o de España, como Pedrol Rius, Cobo del Rosal y muchos más. Un “río que nos lleva”, donde la única barrera que existe en la Justicia universal -el idioma- se rompe para identificar el oficio de impartir justicia con parámetros enigmáticamente idénticos.

Giovanni Verga, Cavallería rusticana, Traspiés, 15€

Cavallería rusticana, de Giovanni Verga, es un título mítico de la literatura europea. Relato ambientado en la Sicilia del siglo diecinueve, ha sido fuente de inspiración para creadores como el compositor Pietro Mascagni, que lo utilizó para el argumento de su ópera más famosa, e incluso para cineastas como Francis F. Coppola, que se apoyó en él para el final de su trilogía sobre “El Padrino”.

Escritos bajos los postulados del verismo, fértil corriente artística derivada del naturalismo, estos relatos nos muestran la vida en las aldeas sicilianas, y en ellos se reconocen buena parte de las costumbres que aún perviven en las tierras del sur italiano. El artista verista debía ceñirse únicamente a la realidad, sin añadir absolutamente nada, tratando de pasar completamente desapercibido.

La presente edición incluye una decena de relatos extraídos de los volúmenes Vita dei campi (Vida en los campos, 1880) y Novelle rusticane (Cuentos rústicos, 1883), algunos de ellos inéditos en castellano, así como un prólogo del traductor José Abad.

Novedades Literarias: Grandes Editoriales (16 octubre)

Les ofrecemos las novedades literarias (novelas, poesía, teatro, curiosidades) de las grandes compañías del sector. Como es habitual, se hace un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.

Novela

Pajtim Statovci, El corazón de Tirana, Alianza Editorial, 24€

Tras la muerte de Enver Hoxha y la pérdida de su padre, Bujar crece en las ruinas de la Albania comunista y de su propia familia. Mientras Albania se sume en el caos, Bujar, adolescente solitario, decide seguir a su amigo, el audaz Agim, en la ruta del exilio. Es el comienzo de un largo viaje, de Tirana a Helsinki, pasando por Roma, Madrid, Berlín y Nueva York, pero también de una odisea interior, una fuga en busca de una identidad esquiva. ¿Cómo sentirse a gusto, tanto en el extranjero como en el propio cuerpo? Bujar se inventa continuamente a sí mismo, a veces es hombre y a veces mujer. Se construye como un puzle a partir de los fragmentos que roba a los demás, del pasado de las personas a las que ha amado y de sus nombres, porque puede elegir quién quiere ser, su género y su ciudad de nacimiento simplemente con abrir la boca, convencido de que nadie está obligado a ser la persona que ha nacido siendo. Pajtim Statovci, doctorando en Literatura Comparada en la Universidad de Helsinki, es un joven novelista finés de origen kosovar que ha sido galardonado con los premios literarios más prestigiosos de su país. Sus novelas han sido traducidas a más de quince lenguas.

Hakan Nesser, La noche más oscura, Destino, 20,90€

Unos días antes de Navidad, la familia Hermansson al completo se reúne para celebrar los sesenta y cinco años de Karl-Erik, un padre encomiable y maestro jubilado, y los cuarenta de Ebba, su hija favorita. Unas horas después, se producen dos desapariciones inexplicables: primero, Robert, la oveja negra de la familia; al día siguiente Henrik, el hijo mayor de Ebba, quien desaparece en medio de la noche sin dejar rastro. Gunnar Barbarotti, un inspector de origen italo-sueco que trabaja en la policía de Kymlinge y que se preparaba para la odiosa perspectiva de una Navidad con su exmujer y sus ex suegros, se hará cargo del caso. Las investigaciones, sin embargo, parecen no avanzar. ¿Existe una conexión entre los dos casos? Obsesionado con encontrar la verdad, hará falta tiempo, perseverancia y la ayuda del destino para que las investigaciones tomen una dirección precisa y dé con el culpable antes de que el caso quede enterrado por el olvido.

Anne Weber, Annette, una epopeya, Alianza de Novelas, 18€

¿Qué lleva a una persona a implicarse y a oponer resistencia? ¿Qué está dispuesta a sacrificar? ¿Cuáles son los límites? ¿Qué puede conseguir realmente?

Con la fuerza de un lenguaje insólito que le ha valido el mayor reconocimiento de la literatura en lengua alemana de 2020, Anne Weber narra este convulso recorrido vital que es, a la vez, un agudo reflejo del siglo XX: la vida de Anne Beaumanoir; y lo hace en forma de epopeya, una epopeya en femenino. Una mujer que se unió a los diecinueve a la Resistencia francesa; a los diecinueve y medio desobedeció las normas del movimiento cuando decidió salvar la vida de dos adolescentes judíos. Después vinieron la carrera de neurofisiología, el matrimonio, los hijos… La guerra había terminado y parecía que su vida se reconducía por caminos más convencionales, pero unos años más tarde estalló la Guerra de Argelia, que ofreció a Annette la oportunidad de oponer una nueva forma de resistencia en nombre del Frente de Liberación Nacional (FLN), razón por la cual acabó siendo detenida y condenada a diez años de prisión. Tras una azarosa huida llegó primero a Túnez y después a Argelia, donde formó parte del primer gobierno independiente bajo las órdenes de Ben Bella, hasta que un golpe de Estado la obligó de nuevo a huir…

Esta es su vida en pocas palabras. Pero ¿cómo contar los anhelos y aspiraciones de Annette, sus dudas y sus hazañas? ¿No sería mejor cantarlas?

Pol Guasch, Napalm en el corazón, Anagrama, 18,90€

Situada en una geografía ambigua, la primera novela de Pol Guasch pone en danza a una pareja de chicos que han crecido en una zona militarizada. La única alternativa es huir de esa tierra yerma. En su trayecto encontrarán respuestas diferentes a enigmas compartidos. Escrita con precisión y belleza esta obra contiene una viva alegoría de las diversas opresiones que determinan tantas vidas.

Irati Elorrieta, Luces de invierno, Galaxia Gutenberg, 21€

Esta obra nos transporta a un Berlín contemporáneo, el lugar donde convergen todos los personajes que rodean a la protagonista, una mujer vasca que dejó su pueblo para irse a París y de ahí a Berlín. Una reflexión honda y emotiva, a partir de una mirada íntima que explora la cotidianeidad de la vida, sobre la amistad, la creación de lazos comunitarios, el desarraigo y de un lugar en la vida donde seguir creciendo.

Rafel Nadal, Días de champán, Destino, 21€

Con apenas dieciséis años, Francisco Oller abandona su pequeño pueblo en busca de un futuro mejor en la ciudad de Reims, donde tras mucho esfuerzo acabará creando una poderosa industria de tapones de corcho que suministrará a los mayores fabricantes mundiales de champán. En el corazón de la Champaña francesa criará a cuatro hijos de fuertes personalidades: la baba Angèle, la valiente; Hélène, la rebelde; Louis, el insatisfecho e Yvonne, la misteriosa.

Escrita con una prosa rica y evocadora, Rafel Nadal construye una apasionante saga familiar que transita por los cien años más convulsos de la historia de Europa: la Primera Guerra Mundial, el crac del 29, la guerra civil, la Segunda Guerra Mundial y el renacimiento europeo de la posguerra.

Una gran historia de superación, amor, odio, traición, éxitos y fracasos que nos acerca al elegante universo del champán.

Guillaume Musso, La vida es una novela, Alianza de Novelas, 18€

«Un día de abril, mi hija de tres años, Carrie, desapareció mientras jugábamos las dos al escondite en mi piso de Brooklyn.»

Así arranca el relato de Flora Conway, novelista de gran prestigio y aún mayor discreción. Nadie se explica cómo ha desaparecido Carrie. La puerta y las ventanas del piso estaban cerradas, las cámaras del vetusto edificio neoyorquino no han captado a ningún intruso. La investigación policial resulta infructuosa.

Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, un escritor con el corazón hecho trizas se atrinchera en una casa destartalada. Es el único que sabe la clave del misterio. Pero Flora va a desentrañarlo.

Una lectura sin parangón. En tres actos y dos golpes de efecto, Guillaume Musso nos sumerge en una historia pasmosa cuya fuerza reside en el poder de los libros y en las ansias de vivir de sus personajes.

Santi Balmes, Bajaré de la luna en tirolina, Planeta, 19,50€

David, o Déibid Weirdo, como le gusta que le llamen, es un preadolescente que ve el mundo desde una perspectiva muy diferente a la del resto de su familia y no está pasando por su mejor momento: sus padres se acaban de separar, su hermano mayor, Dano, ha dejado de hablarle sin que Déibid sepa el motivo y, para colmo, se ha enamorado por primera vez de una chica de la que no sabe ni su nombre.

Santi Balmes sumerge al lector en el mundo fantasioso y peculiar de Déibid, los sucesos cotidianos y extravagantes que acontecen en su estrambótica familia y hace que viva con él su despertar a la adolescencia, al amor y a la sexualidad.

Una novela tierna y descarnada en la que la profundidad de las emociones llega envuelta en una capa de ironía y humor.

Si a los doce años eras un poco fantasioso, bastante cabroncete y muy divertido…, la nueva novela de Santi Balmes, el líder de Love of Lesbian, te hará recuperar al niño que llevas dentro.

Jonathan Franzen, Encrucijadas, Salamandra, 24€

En vísperas de las Navidades del año 1971, en Chicago se anuncia una gran nevada. Russ Hildebrandt, pastor en una iglesia progresista de un barrio residencial, está a punto de liberarse de un matrimonio que considera desdichado, salvo que su esposa, Marion, que también tiene sus secretos, se le anticipe. Clem, el primogénito, viene de la universidad infundido de un moralismo extremo que lo ha hecho tomar una decisión que causará estragos. Su hermana Becky, hasta entonces la reina de su clase en el instituto, ha virado bruscamente hacia la contracultura. El tercer hijo, el brillante Perry, que se ha dedicado a vender droga a sus compañeros de curso, se ha propuesto volverse mejor persona. Mientras que el más pequeño, Jay, intenta abrirse camino entre la incertidumbre y el asombro. Así, todos los Hildebrandt persiguen una libertad que los demás miembros de la familia, cada uno por su cuenta, amenazan con coartar.

Patrick Deville, Taba-Taba, Anagrama, 21,90€

A principios de los años sesenta, en el estuario del Loira, en un antiguo lazareto reconvertido en psiquiátrico, un niño observa a un loco que salmodia: «Taba-Taba-Taba…» Ese niño es Patrick Deville y su padre es el director del manicomio. A partir de ese recuerdo el escritor emprende un viaje por la historia familiar y la de Francia que nos lleva a la bisabuela que llegó en el siglo XIX procedente de El Cairo.

Maaza Mengiste, El rey en la sombra, Galaxia Gutenberg, 24€

En esta novela monumental Maaza Mengiste indaga en las vidas casi borradas de las mujeres de su Etiopía natal que participaron en la guerra de resistencia ante la invasión italiana fascista que comenzó en 1935. A través de los personajes de esta obra Mengiste nos desvela las graves consecuencias de una violencia omnipresente que deja profundas cicatrices.

Novela histórica

Eduardo Álvarez, El hijo de Eulalia, Esfera de los Libros, 21,90€

Luis Fernando de Orleans y Borbón, hijo de la infanta Eulalia y nieto de Isabel II, nació infante de España en 1888 pero murió en 1945 despojado de título y honores por decisión de su primo el rey Alfonso XIII, quien no pudo perdonar los escándalos que le convirtieron en uno de los protagonistas más excéntricos de la Belle Époque y de los locos años veinte en París.

Así pasó de ser uno de los miembros de la familia real más cercanos al joven monarca a reinar él mismo tanto en los grandes salones aristocráticos franceses como en los divertidos cabarés y en los burdeles de baja estofa. Fue amigo de los personajes más singulares de la realeza de su tiempo y de ilustres artistas y literatos que formaban parte de su peculiar séquito. Su desenfreno llegó a convertirse en un gran quebradero de cabeza para la corte española. Homosexual indisimulado, no le faltaron sin embargo riquísimas pretendientes, aunque solo se casaría con la septuagenaria princesa de Broglie que vio cómo su enorme fortuna se esfumaba en apenas unos años de matrimonio.

Esta es la vida de novela de uno de los integrantes más extraordinarios y desconocidos de la dinastía real española, quien murió en el ostracismo debido a sus excesos vitales y que merece abandonar ya ese lugar tan ingrato que es el olvido.

Poesía

Friederich Hölderlin, Poemas (edición bilingüe), Lumen, 29,90€

Junto a Píndaro, Dante o Shakespeare, Hölderlin pertenece a la restringida familia de los grandes cantores de todos los tiempos. La insondable belleza de sus poemas alcanza una trascendencia que rebasa los límites del movimiento romántico en que se gestaron, adentrándose así en un territorio indómito en el que se entreveran la poesía, la filosofía, el mundo clásico y la espiritualidad.

El presente volumen, extraordinariamente traducido por Eduardo Gil Bera, reúne el corpus esencial de la poesía de juventud y madurez del poeta de Suabia, desde las grandes odas hasta las elegías y los himnos, incluido «El archipiélago», uno de los grandes hitos de la poesía universal. Como recuerda Félix de Azúa en su iluminador prólogo, en estos poemas, a pesar de la oscuridad circundante, aúlla un inmenso sí a la vida.

Otras lecturas

Javier Reverte, Queridos camaradas, Plaza & Janés, 22,90€

Javier Reverte, el gran viajero y escritor, ponía rumbo a su última travesía el 31 de octubre de 2020. Tan solo unos días antes entregaba a sus editores estas páginas en las que había trabajado los últimos quince años, reuniendo en ellas recuerdos y reflexiones sobre la vida, los viajes y la escritura, sus grandes pasiones. Una memoria feliz y luminosa que arranca en la infancia, «verdadera patria del hombre» en palabras de su admirado Rilke; recorre sus años de juventud, en los que nació su compromiso con la política y el periodismo; su etapa como corresponsal, en la que cubrió conflictos como el irlandés o la guerra de Bosnia y su descubrimiento de África, el continente que le abrió para siempre el camino de la literatura y la aventura.

Volvía a mirarlo todo con los ojos del niño y sentía que llenaba la vida con «el sentido infantil del juego», como pedía John Dos Passos. Percibía que mi existencia estaba siendo trazada por lo que anhelé cuando era un crío que soñaba con aventuras, al tiempo que alentaba la conciencia de que, si me inclinaba hacia otra manera de ser, en la vejez lo lamentaría. Quería que el pequeño Javier se sintiera orgulloso del anciano Reverte.

Bolsillo

Sándor Márai, La mujer justa, Salamandra, 9,95€

Compuesta de tres monólogos, correspondientes a los tres personajes que conforman la novela, esta edición de La mujer justa reúne por primera vez en castellano las dos primeras partes, publicadas en 1941 en Hungría, y la tercera, escrita durante el exilio italiano de Márai y añadida a la versión alemana de 1949.

Una tarde, en una elegante cafetería de Budapest, una mujer relata a su amiga cómo un día, a raíz de un banal incidente, descubrió que su marido estaba entregado en cuerpo y alma a un amor secreto que lo consumía, y luego su vano intento por reconquistarlo. En la misma ciudad, una noche, el hombre que fue su marido confiesa a un amigo cómo dejó a su esposa por la mujer que deseaba desde años atrás, para después de casarse con ella perderla para siempre. Al alba, en una pequeña pensión romana, una mujer cuenta a su amante cómo ella, de origen humilde, se había casado con un hombre rico, pero el matrimonio había sucumbido al resentimiento y la venganza.

Cual marionetas sin derecho a ejercer su voluntad, Marika, Péter y Judit narran su fallida relación con el crudo realismo de quien considera la felicidad un estado elusivo e inalcanzable.

Márai inició su carrera literaria como poeta y ese aliento pervive en La mujer justa. En esta novela están sus páginas más íntimas y desgarradas, las más sabias. Su descripción del amor, la amistad, el sexo, los celos, la soledad, el deseo y la muerte apuntan directamente al centro del alma humana.