viernes, 24 abril, 2026

Libros, libros, libros VI

A la espera de las grandes novedades que ya llegarán para el año que viene, poca cosa en esta casi finalización de noviembre. Mucho libro pandémico o para-pandémico y alguna novela interesante. Aquí tienen las novedades literarias de la semana que nos han enviado las editoriales.

NOVELA

La hija del samurái de Sevilla  de John J. Healey. Traducción de Aurora Rice, Espuela de plata. 17,90 €

En 1613 sale de Japón una expedición insólita de veintidós samuráis con rumbo a España. Después de un año de viaje por fin llegan a Sanlúcar de Barrameda para cumplir su misión organizada por el Shogun de Japón: entablar relaciones comerciales con España y sus colonias a cambio de extender su vinculo al mundo católico. Son recibidos por el Séptimo Duque de Medina Sidonia. Shiro, uno de los guerreros japoneses, acaba enamorándose de una aristócrata sevillana que se llama Guada. Ella le corresponde y a pesar de los tabúes sociales y las enormes diferencias culturales consiguen estar juntos. Guada se queda embarazada y trágicamente muere en el parto de su hija, Soledad. La hija del samurái de Sevilla es la autobiografía de Soledad, su extraordinaria historia contada por ella misma. También es la continuación de la historia de su padre, el protagonista de El Samurái de Sevilla. A Soledad le tocará vivir a caballo, o mejor dicho, a barco, entre Asia y Europa, y dos culturas que son suyas pero que no encajan fácilmente. Los temas de supervivencia e identidad destacados en La hija del samurái de Sevilla son tan relevantes hoy como fueron hace cuatro siglos.

Casa de hojas de Mark Z. Danielewski. Traducción de Javier Calvo. Alpha Decay/Pálido Fuego. 31,90 €

Casa de hojas fue el magistral debut de Mark Z. Danielewski, un monumento entre el terror, la erudición académica y el juego posmoderno en el que encontramos múltiples referencias a Stephen King, Umberto Eco, el simbolismo de Moby Dick y la audacia formal de James Joyce. Un clásico indiscutible de la novela del siglo XXI.

Will Navidson, un famoso fotoperiodista premiado con el Pulitzer, se traslada con su familia a una casa del entorno rural de Virginia en un intento de salvar su matrimonio, seriamente perjudicado por sus continuos viajes y su adicción al trabajo. Pronto, Will descubre que la casa presenta una anomalía singular: su espacio interior es ligeramente más grande que el que debería ocupar según sus dimensiones exteriores. Así comienza El expediente Navidson, un fascinante documento que narra los sucesos acaecidos en la casa de Ash Tree Lane, la Casa de hojas.

Navidson tratará de averiguar qué secreto esconde la casa, mientras procura poner a salvo a su familia con el apoyo de su hermano gemelo Tom, y recurriendo a todos los medios a su alcance, incluida una temeraria expedición espeleológica. Mientras Will se enfrenta a los peligros de esa casa encantada, Johnny Truant, un joven tatuador de con problemas con las drogas, malvive en un sucio apartamento de Los Ángeles. Las historias de Truant y Navidson se entrelazarán gracias a un hallazgo que cambiará la vida de todos los personajes inolvidables que recorren esta novela monumental.

La ruta del tabaco de Erskine Caldwell. Traducción de Horacio Vázquez-Rial. Navona Editorial. 9,50 € (Próxima aparición)

En los campos de Augusta, en Georgia, el algodón ha dejado de cultivarse y los campesinos se han trasladado a la ciudad para trabajar en las hilanderías. Jeeter Lester es un blanco arruinado, dueño de una extensa propiedad que en otros tiempos fue próspera. Él no ha abandonado sus tierras y mantiene la esperanza de conseguir un préstamo para comprar semillas de algodón y reavivar el añorado cultivo. La decadencia económica de la región que expresa esta novela se aúna a la vileza moral de unos personajes con actitudes mezquinas y racistas, casi grotescas. Los paisanos de Caldwell lo consideraron un traidor, y El camino del tabaco fue anatemizado en las bibliotecas de la zona. El escritor alegó que la obra era sobre todo un rechazo a la literatura de «claro de luna y magnolias» que proliferaba en el sur de Estados Unidos. El texto fue llevado a la gran pantalla por John Ford en 1941 y conoció asimismo una adaptación teatral de éxito: en Broadway permaneció en cartel durante siete años.

Un cuento de navidad para Le Barroux de Natalia Sanmartín Fellonera. Editorial Planeta. 12,95 €

«Mi madre creía en las hadas y en los dragones, decía que creía en todos esos seres legendarios que la memoria de los hombres no recuerda ya. No es que estuviese segura del todo. No creía en las hadas del mismo modo en que creía en Dios, en la Virgen o en los santos. Solo decía que podían haber existido cuando el mundo apenas estaba en pañales y los hombres aún no se habían acostumbrado a los regalos fabulosos de Dios».

Un cuento de Navidad para Le Barroux narra la historia de un niño sin madre que pregunta incansablemente a Dios si lo que ella le contaba sobre Belén, el cielo y las estrellas ocurrió en realidad. Día tras día, durante tres largos años, implora una señal. Hasta que llega la tercera Navidad…

Alfred Hitchcock presenta: cuentos que mi madre nunca me contó de VVAA. Traducción de Haizea Beitia. Blackie Books. 21 €

Veinte relatos de veinte autores y autoras de la literatura universal, las mejores historias de misterio, de terror, de suspense: los ingredientes que el maestro del cine, Alfred Hitchcock, mejor supo cocinar en su larga carrera cinematográfica, y que supo hacer como nadie hasta hoy. En las historias firmadas por Shirley Jackson, Roald Dahl, Ray Bradbury, Margaret St. Clair, Jane Rice, Edward D. Hoch, por nombrar algunos, quizá encontréis breves señales o referencias empleadas después por el cineasta, que volcó su gran pasión por el suspense en sus películas y jamás dejó de buscarlo en la literatura. Este es un compendio personal, que sin embargo da cuenta de la mejor literatura de misterio del último siglo y de las pasiones de uno de los mejores cineastas de la historia.

No es de extrañar que su pasión por el suspense, tan fun­damental en su carrera artística, naciese de la literatura del género. Hitchcock era un ávido lector y jamás abandonó la lectu­ra de los grandes maestros de la novela negra. Por ello, comenzó pronto a recopilar sus propios compendios de relatos cortos, de entre los cuales Cuentos que mi madre nunca me contó es el más memorable, el más brillante, el más misterioso.

Vidas samurais de Julia Sabina. Destino. 18,90 €

Vidas samuráis es el debut literario de Julia Sabina, una voz joven, fresca y sincera. Un potente retrato de una generación lleno de vida y de verdad. Una novela dedicada a todos los jóvenes que, como su autora, tuvieron que marcharse de España tras la crisis de 2008 a buscarse la vida, a malvivir y sobrevivir como auténticos samuráis. Algunos regresaron, otros, no. A todos esos héroes y heroínas va dedicada Vidas samuráis.

Maribel ha terminado sus estudios en Madrid y no encuentra su sitio en un país que siente que le está fallando y que no le ofrece ninguna alternativa laboral ni vital. Esta situación, unida a un desengaño amoroso, la lleva a la localidad francesa de Lille, donde bajo el pretexto de preparar una tesis doctoral lucha como una auténtica samurái contra las dificultades que supone empezar de nuevo en una ciudad de la que apenas conoce el idioma.

Allí la esperan los retos de una vida que aún no ha tenido que enfrentar por sí sola: encontrar vivienda, crear un nuevo entorno de amistades y descubrir otras maneras de enfocar el amor. En el transcurso de un año vivirá todo aquello que todavía no había experimentado, y lo más importante, Maribel deberá descubrir quién es y cuál es su lugar en el mundo.

Una novela sumamente original, fresca y moderna, repleta de un buen número de pequeños personajes maravillosos e inolvidables que acompañan a la protagonista en su personal búsqueda de una identidad. Una novela de juventud y crecimiento, con continúas escenas que despiertan emociones, sonrisas y también carcajadas. Julia Sabina llena páginas y páginas con un pulso narrativo fuerte, reflejando los usos y costumbres de una generación en su más amplio espectro. Perturba, conmueve, intriga en grandes dosis.

Divertida y conmovedora porque es como la vida misma de tantas veinteañeras que se crecen intentando sortear los caminos de la adultez entre desengaños amorosos, relaciones desastrosas, amistades inolvidables y la intensa búsqueda de sí mismos. Una gran historia sobre la búsqueda de identidad los primeros pasos en la edad adulta y el amor, llena de épica y exuberancia  desde una mirada fresca y renovadora. No hay ni uno solo personaje que no sorprenda, divierta, entretenga. Julia Sabina da vida a un fresco de emociones y  vidas.

El chico que dibujaba constelaciones de Alice Kellen. Planeta. 15,90 €

Esta es una historia de amor, de sueños y de vida. La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.

El chico que dibujaba constelaciones es una larga carta de amor que Valentina escribe a Gabriel, su marido, el hombre con quien ha compartido toda su vida, siendo, no solo un recorrido por la pequeña historia doméstica de una familia de clase media, sino también un repaso a los acontecimientos más importantes que han marcado la historia reciente de nuestro país desde los años 60 hasta nuestros días.

“El chico que dibujaba constelaciones sigue siendo mi novela más personal y también la que más alegrías me ha regalado. No solo por la emoción al recibir mensajes llenos de magia durante estos años —nietas leyéndoselo a sus abuelas y madres e hijas compartiendo un mismo libro—, sino, además, porque nunca esperé nada de esta historia que al final hicisteis vuestra”, explica la autora. «Esta novela es lo más bonito que he podido leer en mucho tiempo. Me ha parecido un regalo, un soplo de vida… Y todo contado con tanta delicadeza que es precioso leerlo. Solo podría hacerlo Alice. Mil gracias por regalarnos a Valentina y a Gabriel, por su vida. No he podido ser más feliz leyéndolos», Patricia Bejarano.

Hermanas de Imma Monsó. Univers. 18 €

Una cena de Navidad que podría ser la nuestra.

Alrededor de noviembre Rita siempre se maldice: un año más, y ya son unos cuantos, ha sido incapaz de decir que no, no a la cena de Navidad. Otra vez la deberá organizarse.

Mientras la mayoría de la gente se marca propósitos de año nuevo ambiciosos, con objetivos que cambiarán sus vidas para siempre, ella, Rita, debe conformarse con encomendarse a la ilusión, algo ingenua, de decir que no a la siguiente cena de Navidad. Pero cada año desfallece, y lo que comenzó hace un tiempo siendo una excepción se ha convertido en una costumbre, y la costumbre en una tradición inamovible. Cada Navidad la familia de Rita se encuentra en la casa del valle, el último refugio familiar, donde se reúnen todos: el cuñado, la hermana, los niños y Palmira, que durante muchos años trabajó con la familia y que ahora es, un poco, la voz de los padres muertos, de la voluntad olvidada.

NOVELA GRÁFICA/COMIC

El jardín secreto de Virginia Woolf de Lady Desidia. Lunwerg editores. 21,90 €

Adeline Virginia Stephen, nacida en Londres en enero de 1882, ha pasado a la historia como Virginia Woolf, una de las figuras más trascendentes del modernismo literario del s.XX y una pionera del movimiento feminista. Habiéndose criado en un marcado entono intelectual entre artistas, literatos y políticos, Virginia decidió hacer de su vida la escritura hasta lograr un más que merecido hueco en el mundo de hombres en que le había tocado vivir.

Su estilo único e introspectivo, siempre experimental; su sensibilidad inconfundible; su perspectiva inusual; el monólogo interior al que asiste el lector en cada una de sus obras… El vasto legado de una de las autoras más importantes de la historia de la literatura sigue más vivo que nunca, reflejando pasiones, inquietudes, emociones, pensamientos y preocupaciones que se han vuelto atemporales y que han servido y sirven de referencia a muchas otras generaciones de escritores.

La vida de Virginia Woolf tampoco es ya ningún secreto: sus días atormentada, su enfermedad, su inestabilidad emocional, sus depresiones y sus intentos de suicidio hasta su trágico final en las aguas del río Ouse han protagonizado un sinfín de biografías que hoy tenemos a disposición, además de verse constantemente reflejados estos episodios en los escritos de su puño y letra.

Sin embargo, Vanessa Borrell (Lady Desidia desde 2008), con este -su primer- libro, se propone acercarnos a la figura de la escritora desde una óptica muy especial: con sus características ilustraciones, de estilo romántico y estética refinada, y sus habituales motivos evocando a la naturaleza, sugiere a través de las páginas de El jardín secreto de Virginia Woolf un recorrido inédito por la vida de la artista y por la de las grandes mujeres que la rodearon.

ENSAYO

La libertad de los antiguos frente a los modernos de Benjamin Constant. Traducción de Carlos Fernández Muñoz. Página Indómita. 14 €

Publicamos en este volumen uno de los textos capitales de la teoría política y del liberalismo, el célebre discurso que Benjamin Constant pronunció en el Ateneo de París en 1819. Marcado por la experiencia de la Revolución francesa, y por la deriva despótica de un republicanismo que había empleado la «voluntad general» rousseauniana para instaurar el Terror, el autor estableció aquí la famosa distinción entre la libertad de los antiguos y la de los modernos; esto es, entre la libertad propia de las repúblicas de la Antigüedad y la libertad de las sociedades modernas, posteriores a la Revolución.

Frente a quienes quieren que «los ciudadanos estén completamente sometidos para que la nación sea soberana, y que el individuo sea esclavo para que el pueblo sea libre», Constant sostiene que «la libertad individual es la verdadera libertad moderna», y que la libertad política basada en el gobierno representativo y las garantías constitucionales es su sostén, de modo que, lejos de renunciar a una de las dos clases de libertad, es preciso aprender a combinar ambas.

El discurso se complementa en este volumen con «La libertad de pensamiento», capítulo extraído de la obra cumbre del autor, Principios de política aplicables a todos los gobiernos. El texto que aquí publicamos compendia la firme defensa de la libertad de pensamiento, de expresión y de prensa que llevó a cabo Constant y que ejercería una enorme influencia en pensadores como John Stuart Mill y en el liberalismo político en general.

Genética eres tú de Rosa García-Verdugo. Paidós. 16,95 €

Son muchas las referencias cinematográficas que nos vienen a la mente cuando pensamos en la genética: ¿quién no recuerda ese maravilloso parque jurásico en la remota Isla Nublar o la sociedad distópica que dibujó Gattaca? Pero ¿qué hay de cierto en todo eso?

Rosa García-Verdugo nos invita a acompañarla en un fascinante viaje en el que descubriremos no solo qué es la genética, sino cuáles son sus aplicaciones reales y qué nos depara el futuro de esta fascinante disciplina de la biología.

«[C]uando oímos hablar de mutaciones en los virus, parece que es con una connotación negativa, pero en realidad son parte de la evolución natural de los organismos —como ya vimos— y en el caso de una pandemia como esta, nos permiten observar dónde y cómo se extiende el coronavirus en un grupo de personas y seguirlo para detectar nuevos cambios en su genética. Por otro lado, normalmente, la acumulación de mutaciones acaba por debilitar el virus. Aunque no parece que esto haya ocurrido aún y al coronavirus le queda mucho por mutar.»

Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI de Erik Orlin Wright. Traducción de Cristina Piña Aldao. Akal. 18 €

El capitalismo ha transformado el mundo y aumentado nuestra productividad, pero a costa de un enorme sufrimiento humano y de dinamitar el futuro ecológico del planeta. Si queremos que haya un mañana para todos, debemos pensar un horizonte anticapitalista consagrado a la prosperidad humana.

Este breve y poderoso manifiesto póstumo compendia décadas de trabajo académico y militante de Erik Olin Wright, una de las figuras intelectuales fundamentales de los últimos 50 años. Cómo ser anticapitalista en el siglo XXI es un alegato urgente en favor del socialismo, y una guía incomparable para ayudarnos a alcanzarlo. Sí, porque otro mundo es posible.

El paciente cero eras tú de Juan Carlos Monedero. Foca. 10 €

Las crisis rompen la normalidad, abren los tarros de las esencias y también la caja de los truenos. Traen de regreso un aroma de muerte y de peligro, y activan nuestro cerebro más antiguo. Son momentos en los que volvemos a pedir ayuda y en los que organizar la ayuda mutua vuelve a ser una posibilidad. Son momentos de expresar obediencia a quien piensas que te puede salvar, y de trenzar con tus iguales solidaridades frente a la adversidad. Las crisis son el momento de la comunidad, del grupo, del colectivo, del Estado. Con sus peligros y sus oportunidades.

El Estado no es algo con conciencia propia, un ente con una lógica aislada de su entorno. Es una relación social cuyo significado se obtiene en virtud de lo que la sociedad haga con él. Depende de la ciudadanía, que quizá obedezca las órdenes sin rechistar o quizá recuerde que, en democracia, se manda obedeciendo. En tiempos de crisis, pueden chocar el Estado y el gobierno, los partidos pueden colaborar con el gobierno o empezar su asalto al poder. La sociedad puede organizarse para ayudar a los más necesitados o convocar caceroladas para debilitar al gobierno. El resultado depende de la correlación de fuerzas, y los Estados, llenos de sesgos y surcos trazados por la Historia, son más amigos de inercias que de innovaciones. Pero, no lo olvidemos, quien decide es la correlación de fuerzas.

En tiempos de crisis se produce un cortocircuito en el Estado y para pilotar la nave no hay otra que activar la dirección manual. Por tanto, la pregunta ahora, que vienen tantas curvas, es: ¿nos ponemos todos, cada cual donde pueda y deba, a los mandos del barco?

¿Qué es la vida? de Paul Nurse. GeoPlaneta. 21,90 €

¿Qué es la vida? es un ensayo extraordinario que puede cambiar nuestra forma de entender la Biología. Extraordinario, porque contiene las respuestas de un gran científico a la gran pregunta que la Ciencia viene haciéndose desde la Antigüedad. Y es extraordinario también porque lo hace de forma breve, amena y perfectamente comprensible para todos. El premio Nobel de Medicina Paul Nurse nos explica de forma apasionada qué significa estar vivo, en solo cinco capítulos que destilan amor por la ciencia y por la vida: la célula, el gen, la evolución por selección natural, la química de la vida y la información de la vida. Este breve ensayo consigue desentrañar los fundamentos de la biología para acercarlos al gran público y ponen a Paul Nurse al nivel de otros grandes divulgadores como Stephen Hawking y Richard Dawkins.

Sir Paul Nurse es un genetista y bioquímico bioquímico británico que ganó el Premio Nobel de Medicina en el 2001 y el Príncipe de Asturias en Comunicación y Humanidades en el 2011 por su labor como presidente de la Royal Society. Gracias a su estudios se han podido conocer los mecanismos que regulan el ciclo celular. Además, Paul Nurse está muy implicado en las investigaciones científicas sobre la Covid-19 por lo que en los últimos meses ha protagonizado numerosas entrevistas y reportajes en todo el mundo.

OTRAS LECTURAS

Niños hiperactivos. Cómo ayudar a los padres a afrontar los problemas de conducta de Inmaculada Moreno García y María Susana Menéres Sancho. Ediciones Pirámide. 21 €

Portarse bien, no molestar, actuar adecuadamente cuando otras personas están presentes, controlar el mal comportamiento en situaciones que desagradan, evitar interrumpir a terceras personas, no decir palabras malsonantes, quedarse quieto en escenarios que así lo requieren, no provocar líos y conflictos con amigos y hermanos, obedecer en casa, seguir las indicaciones de los adultos, controlar el malhumor cuando se convierte en rutina, etc., constituye un desiderátum que con frecuencia resulta difícil de alcanzar en el caso de los niños con hiperactividad. Como si se tratara de un decálogo de buenas intenciones, los adultos repiten una y otra vez cómo esperan que los menores se comporten y actúen tanto en casa como en situaciones públicas.

Este libro se centra en esta forma problemática de comportarse que exhiben los niños hiperactivos y en las dificultades de los padres para afrontar tales comportamientos. Por este motivo, se exponen las herramientas que las investigaciones científicas han mostrado eficaces para ayudarles: programas de entrenamiento para padres que tienen hijos con problemas de comportamiento. A través de estas páginas, escritas desde una perspectiva práctica y aplicada, basada en la propia experiencia de las autoras, el lector puede consultar los recursos de afrontamiento recomendados actualmente. Este texto también resulta de utilidad para los profesionales que trabajan con niños hiperactivos, ya que posiblemente encuentren de interés los apartados en los que se refleja que la práctica no está exenta de obstáculos y limitaciones.

Don DeLillo o cómo la propaganda hace que compres un truño de libro

Todos los medios de comunicación españoles alabando el libro y uno piensa “Malo no debe ser”. Incluso algún cultural realiza una entrevista al autor donde habla sobre los miedos de la actualidad y piensas “Tiene pocas páginas pero debe ser tremendo”. Lees a Paul Auster que califica a Don DeLillo como el “novelista norteamericano que escribe mejor” –piensen que para estas gentes México no es Norteamérica o no han leído en su vida a Alejo Carpentier, por ejemplo-, a Salman Rushdie, a David Foster Wallace y piensas que debes tener ese libro en tu biblioteca. Esperas la fecha en que llegará a tu librería preferida hasta con ansia por hacer con un ejemplar. El día llega y te preparas, hasta con un portaminas con la mina de color verde para subrayar frases o pensamientos epatantes. Abres el libro y…

Te acuerdas de los parientes más cercanos de todos esos que han escrito en los medios alabándolo. Terminas el libro en hora y cuarto –no hace falta más tiempo- y te queda la sensación de que te han colocado un truño de los de época. Que el libro lo ha escrito el autor para sacarse unos cuantos milloncejos a costa de pobres lectores de todo el mundo por algo que no llega a alcanzar el rango de folletín. Una estafa literaria impresionante. Si en una novela se espera encontrar, para ser calificada como buena al menos, una buena historia y/o buenos personajes, en este libro publicado por Seix Barral –siempre hay que señalar a los culpables del atentado literario-, ni personajes, ni historia. Comenzando por la segunda, ni se sabe en todo el relato el porqué de lo que sucede –más allá de la gracieta de típico estadounidense conspiranoico-, ni se llega a saber qué pasa en realidad y, como ya habrán comprendido, no hay desenlace alguno. Aspectos novelescos que pueden faltar en alguna que otra obra pero en este caso no hay ninguno. Una historia con fallos argumentales impresionantes como provocar un aterrizaje forzoso de un avión váyase a saber por qué y si es por el apagón ese avión jamás debería haber llegado al aeropuerto.

Igual los personajes que aparecen tienen un alma lo suficiente interesante para engancharse o para que merezca la pena leerlo… Pues tampoco. Personajes planos, carentes de emotividad alguna, presos de esquizofrenias e insustanciales. Hasta a copiado a la película Un pez llamado Wanda cierta parafilia de uno de los personajes. En realidad son gentes que deberían estar en un frenopático o tan carentes de alma que te dejan como si te hubieses sentado en un banco del parque a ver pasar gente. Bueno, en el banco del parque podrías imaginar historias, personalidades o gustos que jamás encontrarán en esta obra. Normal que le hayan puesto de título El silencio porque no encontrarán el mínimo ruido que les anime a leerla. Puede que guste a instagramers y gentes que se contentan con lecturas cortas que les valgan para decir que han leído un libro en su vida. Y lo habrán hecho sin dificultad alguna.

Si a ustedes les dijesen que la novela ocurre porque todos los aparatos electrónicos, al menos de Nueva York (no se puede saber si es más allá), han dejado de funcionar esperarían en la narración algo más que soliloquios insustanciales de personajes planos. Esperarían alguna reacción, algún tipo de sentimiento humano (salvo sexo en un lavabo no encontrarán nada más) y no la más absoluta nada. Es imposible, tal y como está tecnificada la sociedad actual, que las personas no reaccionasen en algún sentido, pues DeLillo parece que piensa que sí, que la humanidad es como sus personajes: planos y sin sentimientos. Es más, personas sin vida ni alma. Tampoco es para que presente una tragedia griega pero ¿la nada?

Como sucede en otros ámbitos de la vida la propaganda sirve para colocar productos que no necesitamos en muchas ocasiones, para votar por ese político que al final nos decepciona, para comprar un truño de libro que hace pensar si es una confabulación mundial de los críticos de libros o simplemente es que ni lo han leído o están a sueldo de las editoriales. Frente a los anuncios cada persona está más o menos entrenada para defenderse del fetichismo de la mercancía, pero en el ámbito cultural se espera que cuando menos no engañen a las personas. Porque no es lo mismo que a un crítico le parezca un libro mejor o peor y de forma subjetiva un lector piense de forma diferente y otra es faltar completamente a la objetividad mínima de lo que debe ser la crítica literaria. Que me han hecho gastar 16 euros de mala forma por un libro que, aprovechando los tiempos pandémicos, parece que va a contar algo distópico que aliente a las personas a tomar conciencia de su realidad (así lo han llegado a vender) y te encuentras con el vacío más absoluto. Ni se les ocurra comprarlo, avisados están. ¡Es que ni bien escrito está leñe!

El alcalde Almeida mete la pata donde menos se esperaba

Si ustedes fuesen calvinistas de manera consciente, en muchos aspectos lo pueden ser inconscientemente, entenderían que la clase política en general está determinada por dios para ser representantes públicos. Lo que les albergaría dudas es el porqué de no concederles, además de ese destino humano, algo más de una neurona en el cerebro para actuar de forma racional y que esa neurona no se quede haciendo eco en solitario. Todo esto viene a cuentas de que, dando igual el color –aunque los de verde se llevan la palma y caben dudas de la existencia hasta de una neurona-, la clase política actual es especialista en crear problemas donde no los hay o en meter la pata en cuestiones tan evidentes que asombran. Esa metedura de pata es la que ha cometido el alcalde de la ciudad de Madrid José Luis Martínez Almeida.

Como todo el mundo sabe, porque lo ha reconocido en diversas ocasiones, es alcalde madrileño en confeso seguidor de la SAD Atlético de Madrid –se supone que cuando era club también-. Nada extraño pues, aunque no lo parezca, hay numerosos políticos de derechas que llevan el color rojiblanco –porque como decía el padre del Lolo el lion, el rojiblanco es un color no dos- en su alma. Así por citar algunos, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid Alfonso Serrano o el consejero de Transportes Ángel Garrido. Incluso es conocida la amistad del vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, con Miguel Ángel Gil. Lo normal siempre y cuando, en los negocios, siempre gane el tito Floren.

Siendo seguidor del Atlético de Madrid el alcalde Almeida habrá sufrido en sus propias carnes la pena y el desgarro de ver como el templo rojiblanco del Vicente Calderón fue vendido y derruido por culpa de la deuda que nunca se acaba –al menos desde que están los Gil al mando, de forma ilegal cabe recordar-, por eso no se entiende que en el descampado que ha dejado el Templo Rojiblanco el alcalde haga la “gracia” de permitir que se llame Ribera del Calderón. O es muy macabro y tiene esa parafilia, o ha metido la pata hasta el fondo. Pero no meter la pata suya, que por físico es más pequeña, sino la de un tipo que mida 2,20 metros como poco –Tkachenko mismamente (aunque esto sólo lo entenderán los que ya van por la cuarentena o más)-. Esto es como cuando de pequeños algún crío o cría se llevaba un regalo y lo mostraba fardando a los demás chavales. Daban ganas de quitárselo o rompérselo en la cabeza por tener tan mala baba. Y encima invita a los criminales de la destrucción al evento.

¿A quién se le ha ocurrido nombrar así el lugar cuando el Calderón ya no existe por una operación mercantil de dudoso éxito? Seguro que a un madridista porque es mentar la madre muerta, como poco, a un rojiblanco. Tanto jugar con lo emotivo esta clase política actual para no darse cuenta de que si hay algo que molesta a los aficionados rojiblancos es haber perdido su casa para marchar al estadio del logo. Que allí estuviese el Calderón y hoy ya no esté no es motivo de melancolía sino de cabreo supino entre la afición. Esto sólo se le podría haber ocurrido a Florentino Pérez o sus literatos. Lo podrían haber llamado “Ribera de los melancólicos”, mucho más poético, o “Ribera del Manzanares”, más geográfico, o “Ribera de los ejércitos” por la gran cantidad de casas militares de los alrededores. Pero no, han tenido que meter el dedo en la llaga de los aficionados atléticos y citar al Calderón. Normal que las redes sociales le hayan puesto de vuelta y media al alcalde porque siendo rojiblanco debería haber sido consciente del atentado contra los sentimientos que ello produce. Ni una, es que no aciertan ni una.

Jugador del Atleti y Selección = Siempre infravalorado

Es normal que entre la hinchada rojiblanca haya una enorme desafección con la selección española de fútbol. Desde tiempos históricos no han sido los seleccionadores muy de llevar a los jugadores españoles del Atlético de Madrid al conjunto nacional. Si se mirasen las internacionalidades de los jugadores que han sido leyenda no es que destaquen por su gran cantidad hasta tiempos muy recientes. Y eso que gracias a un gol de Rubén Cano (12 internacionalidades) se logró la clasificación para el mundial de Argentina de 1978. Así que la afición del club madrileño tampoco es que espere mucho más del conjunto que representa al fútbol español. Lo que sí molesta es el menosprecio de los medios de comunicación con los jugadores rojiblancos.

Bien es sabido que la mayoría de la prensa es madridista y que los dos principales diarios (al menos por lectores) deportivos siempre elogiarán a los jugadores del conjunto del viudo con gafas muy por encima de la realidad. Si algún jugador de ese equipo hace algo mínimamente destacable lo ensalzaran como si Pelé y Maradona hubiesen cedido sus genes y su genio a ese jugador para lograr la conjunción perfecta. Aburridos tienen a las aficiones de los demás equipos por ensalzar a personajes como Morales (¿se acuerdan que por un buen partido pidieron que fuese a la selección ipso facto?), como Lucas Vázquez o cualquier otro que vista la zamarra blanca. Incluso si son ex-jugadores del equipo también son ensalzados por la prensa madridista si juegan en la selección, siempre y cuando no jueguen en al Atlético de Madrid o el FC Barcelona. Así, Morata mientras vestía la rojiblanca no debía acudir al conjunto rojo, y ahora que está en la Juventus es indispensable. Eso por no hablar de los futuros fichajes inventados por el conjunto de la Castellana, que tienen que ir todos pues son lao máximo en lo futbolístico. ¡Si hasta siguen pidiendo que vaya Isco! Pero el bien recordado Arteche era un tuerce botas y no podía quitar el sitio a ningún madridista.

Esto está asumido por las aficiones de todos los equipos, aunque a la del Atleti le toque más cerca y que muchas personas son del equipo de su ciudad y del equipo del florentinato y, por ello, les duele menos. Décadas aguantando a madridistas que iban a llevar a lo más alto a la selección para que luego en las tres Eurocopas ganadas las mieles fueran gracias a jugadores del Atleti (aunque sólo fuese en el alma). Jamás les verán en los medios madridistas recordar que Fernando Torres fue el máximo goleador de la Eurocopa de 2012 y lo del gol en la de 2008 porque no hay otra (aunque le dieron palos de todos los colores durante todo el torneo). No como el amado Raúl que iba a lograr lo que nunca se había logrado con España… y si no fue así es por culpa de Luis Aragonés, otro rojiblanco, que se lo impidió. Esta pena la llevan clavada hasta dentro y no se lo perdonaron al entrenador ni en vida, ni ahora que está en el tercer anfiteatro.

Y ustedes se preguntarán ¿por qué toda esta perorata? Porque ayer mismo, los medios de la caverna madridista lo han vuelto a hacer. Salvo las excepciones habituales de Rubén Uría, Juan Gato o Álvaro Benito (poco falta para que le llamen traidor), para el resto de periodistas deportivos parece que Koke ni jugó el partido –y eso que fue durante gran parte del mismo el capitán de la selección-. Ni él, ni Rodri, ni Fabián. Entre los tres dieron una lección, donde destacó el rojiblanco por saber estar y hacer, de dirección del conjunto español que posibilitó la goleada frente a los alemanes. Un despliegue de fútbol el del capitán rojiblanco que ha sido ocultado sibilinamente en los medios madridistas no vaya a ser que a Luis Enrique le dé por seguir convocándole en detrimento del futuro fichaje madridista inventado o del jugador que haya salido de su cantera. En su momento se menospreció claramente a Torres en favor de Xavi e Iniesta, algo lógico pues eran realmente el alma del equipo, hoy se menosprecia al alma del equipo en favor de los delanteros.

Siempre evitando destacar al rojiblanco. Ya sucedió lo mismo en los años de Caminero y Kiko, ellos siempre eran los culpables pero nunca merecían el loor y prez. Normal que sea la afición futbolística que se entera de los partidos de la selección cuando ya han pasado… pero si dan más espacio a Cristiano Ronaldo (que ya dirán ustedes lo que juega en España o para España) que a cualquier jugador del Atleti. Incluso si se es deportista de otro deporte y se confiesa rojiblanco suelen ocultarlo cuando pueden. Aquí o se es del equipo de tito Floren o se está equivocado.

Lo que realmente ha molestado a Sánchez de los barones

La trifulca entre las baronías del PSOE y el presidente del gobierno ha opacado el primer trámite de los presupuestos del Estado y ha servido para que propios y extraños hayan hecho propaganda en favor o en contra de los elementos en disputa. Tanto como para provocar el enfado de Pedro Sánchez que ha terminado por acusar a los militantes y dirigentes socialistas que han criticado la acción de gobierno de “desleales o ignorantes”. O se está con ÉL o se está contra ÉL ha sido el resumen de la confrontación donde desde Ferraz han declarado que la “doctrina del PSOE es clara”. Ahora bien, todos se preguntarán si todo esto es tan sólo por el apoyo de EH Bildu a los presupuestos o hay algo más.

Respecto a un no-existente pacto con EH Bildu como dejó dicho José Luis Ábalos el lunes en rueda de prensa, ya que los vascos decidieron apoyar porque les venía bien y no a cambio del acercamiento de presos (algo que han hecho todos los gobiernos independientemente del color), ni por otras cuestiones ocultas o a negociar, no parece que sea el principal problema. Recuérdese que Sánchez I ya fue avisado por las mismas baronías que hoy han hablado en el famoso Comité Federal del 28 de diciembre de 2014 cuando, tras “unos resultados históricos”, el candidato socialista pidió al máximo órgano entre congresos que le dejasen intentar la investidura si Mariano Rajoy no conseguía la mayoría. Las líneas rojas fueron claras, ni con los herederos de ETA, ni con los independentistas. Tras las primeras elecciones de 2019, en Comité Federal las baronías volvieron a señalarle esas líneas rojas, esperando que pactase, como así estuvo negociando en la sombra Iván Redondo, con Ciudadanos y formar un gobierno de 180 diputados. No se dio por la negativa ególatra de Albert Rivera y sus fanáticos populistas del sistema, pero se intentó. Producto de esa negociación fueron las declaraciones de Sánchez II sobre no poder dormir con Podemos en el gobierno o su “no es no” a EH Bildu.

No puede decir Sánchez que no ha sido avisado por las baronías porque lo han hecho hasta la saciedad, incluso le han llegado a permitir que con mucho cuidado negociase aspectos con los independentistas de ERC. Emiliano García-Page fue claro, en la negociación de la segunda investidura, que las negociaciones con los catalanes debían ser claras y no perjudicar al común de los españoles. Por tanto decir hace dos días que las baronías tienen su teléfono para decirle que lo de EH Bildu no les gusta es absurdo pues es algo que le han repetido hasta la saciedad en privado y en público. De hecho, siendo Sánchez el presidente y viendo la situación, podría haber llamado a las baronías y avisarles de lo que podía ocurrir para que no hablasen, puesto que la maravilla de los teléfonos permite llamar a las dos partes –salvo que se tenga de pre-pago y no se disponga de saldo-. Si se fijan en la línea temporal de las críticas, todas se produjeron después de la aprobación para debate de los presupuestos generales, no antes. Y esto ha sentado mal a Moncloa y a Ferraz (si es que siguen siendo dos cosas distintas como venden los medios afines) por estropearles la campaña de publicidad. ¿Por estropear la campaña de publicidad de unos presupuestos que aún no están aprobados ya que faltan todas las enmiendas parciales y algunas cuestiones podrían ser retiradas por extrañas alianzas parlamentarias se llama desleales a compañeros de partido?

Menosprecio a su posición.

Entre todas las filtraciones que han hecho desde Ferraz casi todo el mundo se ha quedado con los calificativos de desleales y de ignorantes, los cuales se han extendido a toda la militancia que haya criticado la acción de gobierno. Un aviso para los sugus que ya tienen instrumento de ataque y una amenaza para las baronías. O son desleales “a la doctrina del partido” o es que son ignorantes y por ende deben callar y dedicarse a sus regiones o sus cosas privadas sin molestar en las redes sociales. Calificativos demasiado gordos por haber criticado posibles acuerdos con los herederos de ETA, los cuales conllevan un valor emocional de muchas personas en España, da igual su ideología porque para eso los terroristas no hacían distingos, ya que han sido dolientes del terror por unas cuestiones u otras. Imagínense los cientos de miles de chavales que hicieron la mili en esos años y sabían que un día podían poner una bomba en su cuartel, el autobús con mandos que conducían, en la furgoneta o en coche de un alto mando. Así que tener cierto resquemor a esos pactos es hasta normal para un español corriente y de mediana edad, como son los barones García-Page, Javier Lambán o Guillermo Fernández Vara. Si esto no lo entienden en Ferraz se les podría llamar desalmados pero el problema es otro, no es EH Bildu.

Realmente lo que ha molestado a Sánchez y a su equipo es que desde las baronías o el ínclito Alfonso Guerra se les haya tachado de monigotes o peleles de Pablo Iglesias. En este sentido han sido claros los cuatro, no puede ser que el presidente del Gobierno de España ceda al su vicepresidente segundo la función de negociar los presupuestos con ERC y Eh Bildu y alardear de ello; no puede el presidente dejar que todas las medidas –aunque luego no se hayan podido aplicar correctamente o hayan sido fraudulentas (sí se podía despedir pero más caro, o sí han seguido los desahucios…)- que tienen un carácter más positivo o social sean apropiadas por una sola parte del gobierno y no por el conjunto; no puede ser que el presidente del Gobierno no asuma su responsabilidad institucional plenamente ya sea para cesar a quienes han insultado al jefe del Estado, ya sea para permitir que se diga tranquilamente desde la vicepresidencia segunda que EH Bildu viene a Madrid a dirigir el gobierno. Esto es lo que han dicho las baronías y Guerra que tan mal ha sentado a Sánchez y por lo que les ha catalogado de desleales.

A ello súmenle que esto está siendo jaleado desde los medios de la caverna mediática destacadamente. Lo que incide en enfadar al presidente del gobierno, a su camarlengo y al secretario general del partido. Incluso a su vicesecretaria general que ha salido a decir que “esta es otra generación así que déjennos dirigir a nosotros”. No ha gustado ni en Moncloa, ni en Ferraz que les digan que quien marca el paso en el gobierno es el vicepresidente segundo al que, según se puede colegir, están postrados los demás miembros de la coalición. Sólo les ha faltado decir que aún no han derogado la ley mordaza al completo o que la ley laboral del PP para haber sido entendido como una amenaza de guerra. Desde Ferraz han sido claros, no se puede criticar al gobierno. Ni baronías, ni militantes. Y si lo hacen es porque no aceptan los resultados (recuérdese que hay un 50,3% de los votantes en primarias que no apoyaron al actual secretario general) o porque ignoran la “doctrina del PSOE”, sea cual sea ésta. En este PSOE no se puede discrepar en el exterior del partido y sólo en los órganos internos aunque no se haya convocado al comité federal para ello.

Lo que le ha sentado mal a Sánchez no es que critiquen sus decisiones sino que le critiquen a él y le menosprecien poniendo en mayor valor a Iglesias. Le ha molestado que se extienda la imagen de ser un rehén del vicepresidente segundo. Le ha molestado que los méritos se le concedan más a Podemos que a Sánchez, aunque de esto no tienen culpa las baronías sino los medios de comunicación. Le ha molestado que se proyecte esa imagen de despreocupado, de dejado, de pusilánime ante los actos de la parte podemita. Le ha molestado que no le ponga a él en valor por presidir el gobierno, no porque haga esto o aquello. Le molesta todo lo que no sean alabanzas a su persona porque desde los medios de comunicación bastantes palos le vienen dando con argumentos similares a los que han expresado las baronías. Claro que nadie se imagina a Lambán llamando a Sánchez para decirle “eres un cagao Pedro”, a García-Page igual sí. Pero no es el pacto con EH Bildu, que según Ábalos no existe, sino no elevar a los cielos al presidente del gobierno y dejarle a los pies de los caballos frente a su gran contendiente Iglesias. Tanto esfuerzo de Redondo para nada habrán pensado en Moncloa. Por ello las baronías son desleales e ignorantes, como toda la militancia (el 50% que no le votó en primarias se entiende) que le critica porque no conoce la doctrina del PSOE…

Casado se agarra a lo único que le queda para no caerse

Anda revuelta la tropa de la carcunda por los posibles acuerdos que se lleguen a establecer entre el gobierno de coalición y la coalición EH Bildu. Siendo en parte herederos de una infausta y criminal historia de la que no han querido alejarse, su entrada por la senda de las instituciones siempre será mejor que el asesinato indiscriminado (lo mismo sucedió con el IRA y el Sinn Fein). Más vale que estén en la parte de los demócratas, por mucha repugnancia que provoque su historia –lo mismo que sucedió en su momento con los franquistas-, que en el lado de los asesinos y la inmoralidad. Esto es comprensible, en términos racionales porque la emotividad cada cual la vive como puede, siempre y cuando se sepa para qué se llega a un acuerdo.

Alfonso Guerra o Emiliano García Page, en su derecho a discrepar pues parece que está prohibido para las legiones de trolls el disenso, han explicado que les parece abominable ese tipo de acuerdo. Lo dicen emotivamente pero falta por conocer el para qué. En ocasiones el quien es menos importante que el qué. De hecho no se ve a nadie quejarse cuando este mismo gobierno se pliega a los deseos de la CEOE o de alguna de las fracciones de la clase dominante (véase los EREs que permiten al Banco de Santander) y esos qués hacen más daño que lo que se pudiera acordar con los herederos del terrorismo etarra. Porque la realidad es que no sabemos el qué se está negociando o se ha negociado con EH Bildu y por tanto cualquier apriorismo o sentimentalismo es pura divagación o proyección de ciertos sesgos cognitivos de cada persona. Quienes apoyan sin pensar en el qué se está negociando también tienen sus propios sesgos cognitivos, sus emotividades y su sectarismo en demasiadas ocasiones.

Lo peor de todo es que toda esta disputa en el aire está sirviendo a Pablo Casado para agarrarse a lo único que le queda para no caer al vacío. El PP casadiano, como anteriormente el aznariano y el marianista, recurre al terrorismo –que ya no existe- como mecanismo emocional que le permite ocultar no sólo los cientos de casos de corrupción que tienen en puertas de juzgarse sino la incompetencia de su principal gestor. Incompetencia porque, si bien sobre la ley Celaá saben que recurrirán al Tribunal Constitucional (que decidirá algún día cuando les venga bien) y confían todo a la justicia, respecto a los presupuestos del Estado no se les ha escuchado crítica alguna al qué. Se quejan especialmente del quién. No paran de quejarse de los independentistas catalanes –este tema también daría para un tratado psicoanalítico porque se pactan cosas del Estado con quien quiere acabar con el Estado (al menos no se han retractado de su independentismo)-, de las cosas de los comunistas (si encuentran alguno en el gobierno avisen), de los impuestos que afectarán a las clases medias (directos ni uno, indirectos afectan también a la clase trabajadora, casi más que a la media) y lo de los herederos de ETA.

¿Han escuchado a Casado quejarse de tal o cual partida presupuestaria? El aumento del gasto en infraestructuras, que se podría ver si son necesarias algunas o no, les parece bien porque nutre los bolsillos de los Florentinos de España, por ejemplo. No hablan de partidas, salvo Teodoro García Egea que ahora pide dinero para el mar Menor cuando la propia Comunidad sigue lastrando su recuperación con los vertidos y, al fin y al cabo, es un “¿qué hay de lo mío?” habitual en este tipo de casos. Tampoco le parece mal el aumento de los gastos militares, como ha exigido la OTAN, porque son más otanistas que los EEUU. Tampoco verán que se quejen de la falta de recursos sanitarios, culturales, etcétera porque no les interesa en su proceso de privatización de España. No hay queja alguna sobre lo importante de los presupuestos y sí sobre lo intrascendente.

Y como no tiene queja sobre gran parte del presupuesto tiene que aferrarse a lo único que le queda, lo simbólico. El problema para el gobierno es que lo simbólico mueve bastante a las personas, especialmente si se está machacando constantemente en los aparatos ideológicos principales de la actualidad: los medios de comunicación. A esto se agarra Casado para sobrevivir políticamente al carecer de otro tipo de discurso. El PSOE, como uno de los dos partidos del orden, no ha presentado unos presupuestos fuera del marco que impone la Unión Europea y la patronal española. Algo que habría hecho perfectamente el PP. Es en los márgenes que se permiten donde unos gastos se derivan hacia cosas más sociales (beneficio de los “lobbies del humanismo”), mientras que el PP recortaría gasto o lo haría en favor de los “lobbies del emprendimiento”. Pero en el núcleo presupuestario están los dos partidos del orden de acuerdo. Ya verán como enmiendas del PP se pactan y aceptan en el debate sobre los presupuestos.

Como se advirtió hace semanas en estas páginas, estos presupuestos serán la salvación de Pedro Sánchez por al menos dos años más. Hasta que la pandemia sea un mal recuerdo y aprieten las tuercas desde la UE. Y Casado no tiene seguridad alguna de poder aguantar estos dos años más sin que los franquistas le coman el terreno o sin que un repunte económico le deje sin argumentos. Más si no se atreve a renovar el CGPJ conculcando los valores constitucionales que dice defender. A este respecto es curioso como desde el PSOE no se ataca más por ese camino al PP. Todo el día con la Constitución en la boca y cuando hay que actuar bajo los valores constitucionales (el amplio acuerdo entre partidos enfrentados) se echa para atrás. Igual es porque no es muy de alentar sentimientos como gusta al asesor monclovita, pero podrían callar bocas y editoriales.

Tampoco actúan con otra cuestión. Ya que desde el PP y la caverna mediática hacen publicidad constante de las continuas pretensiones de parte del gobierno y algunos socios independentistas de “acabar con el régimen”, ¿por qué desde el PSOE no señalan que los neofranquistas con los que tienen pactos de gobierno el PP también quieren acabar con el régimen del 78? No han ocultado que quieren una reforma constitucional para acabar con las mamandurrias y las comunidades autónomas. Alentar la amenaza fascista puede ser efectivo un día, dos, tres, pero al cuarto ya no hace efecto como se ha demostrado históricamente. O se les hace el vacío a unos y otros (a los fascistas de Cataluña también) o acaban por instalarse. Casado está ante su última oportunidad y por ello se agarra al simbolismo del terrorismo, estando de acuerdo con lo central de los presupuestos, no le queda más para sobrevivir.

40 años de Izquierda Socialista

Cumplir cuarenta años de existencia para una corriente ideologizada dentro de un partido donde ya se habla abiertamente de socialdemocracia del siglo XXI –hasta no hace muchos años, incluso bajo el felipismo, se añadía a socialdemócrata el apelativo “de mierda”- es una victoria. Pírrica pero victoria al fin y al cabo. No han sido sencillos estos cuarenta años de existencia, más bien todo lo contrario pues no han sido pocas las ocasiones en que distintas ejecutivas, da igual federales, que provinciales, que regionales, que locales, han intentado torpedear la acción de la corriente de Izquierda Socialista.

Hoy hace justo cuatro décadas, aquellos y aquellas que quedaban del sector crítico, bajo la auctoritas de militantes históricos como Luis Gómez Llorente, Pablo Castellano, Francisco Bustelo, Carlos López Riaño o Manuel Sánchez Ayuso presentaban públicamente el manifiesto de la Izquierda Socialista. No eran corriente en sí porque estaba prohibido por los férreos estatutos ideados por Alfonso Guerra para procurar la tranquilidad al “líder carismático” Felipe González, pero era la forma más lógica de poner negro sobre blanco y afianzar eso que las prácticas políticas en el seno del PSOE se habían venido produciendo por numerosos militantes. No eran antifelipistas aunque eran contrarios al felipismo, eran marxistas gradualistas en la lógica tradición del partido, eran pacifistas (algo que luego sería clave) y, especialmente, eran pablistas. Ser pablistas era defender la democracia interna, los principios ideológicos, la fuerza de la práctica política en ligazón con el sindicalismo de clase, el rechazo de todo hiperliderazgo, una fuerte ética que se acompañaba de austeridad y un rechazo a dejarse llevar por la política espectáculo y el electoralismo. “El PSOE y, en su seno, la Izquierda Socialista, retomará como primordial objetivo interno y externo la lucha ideológica y la formación ciudadana, consciente de que dicho esfuerzo, por lento y difícil que sea, fortalece la organización obrera”.

La OTAN, la Huelga del 14D, la corrupción y el GAL: los años de González

Llegó en 1982 el triunfo arrebatador de González y con ello comenzaron a vislumbrarse las contradicciones entre los postulados que se decían defender y los hechos provocados por la acción de gobierno. El primer choque en que las gentes de Izquierda Socialista tuvieron que posicionarse fue la pelea entre Gobierno y sindicatos de clase. Algo que suponía abrir una profunda herida que no se ha terminado de cerrar entre las dos organizaciones hermanas, PSOE y UGT. Las drásticas medidas de Miguel Boyer y Carlos Solchaga, con el proceso de reconversión industrial a la vista, supuso una ruptura de familia en la que las gentes de la corriente crítica se posicionaron, como era de esperar, al lado de la lucha sindical.

Mientras tanto y para apaciguar la situación con los críticos, inteligentemente Guerra propuso una conferencia de organización para incluir a las corrientes de opinión dentro del anclaje de partido. Cabe recordar que Izquierda Socialista rechazó en 1981 acudir a la celebración del 29° Congreso del PSOE que terminó a la búlgara como bien reflejaron en la prensa de aquellos años. Inquietaba mucho más a Guerra que a González, que estando en el gobierno, con las contradicciones que ello implicaba, al final pudiesen perder la mayoría interna (recuérdese que el que ganaba las votaciones se llevaba todos los delegados y se votaba por federación) y que la prensa les señalase por la falta de democracia interna. Al final se legalizaron las corrientes pero los conflictos no desaparecerían porque una nueva contradicción ya amenazaba en lontananza.

En el 30° Congreso ya se planteó la posibilidad de que el gobierno socialista apoyase la permanencia de España en la OTAN, aunque sin integrarse en la estructura militar. Aquello provocó un gran revuelo dentro de las filas socialistas y permitió a Izquierda Socialista recordar que el partido había sido siempre, salvo algunas propuestas de Luis Araquistaín, contrario a pertenecer a alguno de los dos bloques político-militares. Comenzó González a presentar aquello como una necesidad de gobierno para todos los españoles –se pisaba el “OTAN de entrada, No”- ya que se iba a conseguir la entrada en la Comunidad Económica Europea o mercado común. Con la llegada del referéndum sobre la materia las gentes de Izquierda Socialista valoraron mucho más los principios defendidos que las cosas del gobierno, vislumbrando que aquello de no entrar en la estructura militar tendría poco recorrido. Así fue muy normal en la campaña contra la OTAN ver a Antonio García Santesmases, a Eugenio Morales, a Manuel de la Rocha, a Castellano y otros mitinear con la sociedad civil y el PCE contra la permanencia en la OTAN. Esto les costó una reprimenda del partido y a la postre a Castellano la expulsión del partido.

Con el contrato de formación y la huelga general de 1988 Izquierda Socialista se veía en la tesitura, nuevamente, de ser disciplinados con la senda que había tomado el partido o defender los principios de un partido de clase. Como es evidente apostaron por lo segundo y apoyaron la huelga general convocada por UGT y CCOO. El hartazgo con las contradicciones que se veían, el endiosamiento de González, los comportamientos extraños y burgueses de todos los que iban ocupando cargos (aquello del cambio de las tres ces: casa, compañero/a, coche) y el olor a podredumbre que empezaba a salir de las cloacas del Estado. Cuando se destaparon los casos Juan Guerra, Filesa y Gal, Izquierda Socialista estuvo defendiendo los principios éticos que muchos de sus compañeros, para no tener que volver a trabajar si es que aun conservaban el trabajo, se tragaban, reaccionando como verdaderos fanáticos no queriendo ver los que pasaba. Allí estaban las gentes de Izquierda Socialista como Juan Antonio Barrio o Vicent Garcés para señalar lo que pasaba. A eso súmenle a García Santesmases diciéndole a González en los comités federales (algunos duraban hasta ¡¡¡dos días!!!) que la doctrina social de la iglesia católica de Juan Pablo II era más de izquierdas que sus propuestas, o a De la Rocha batallando contra todos los pelotas del secretario general que calificaban de traidores a las gentes de la corriente de opinión  por decir lo que era vox populi y evidente: corrupción, terrorismo de Estado y pérdida de principios en favor de la idolatría.

La apuesta por Borrell y la negativa reformar el art. 135

El tiempo iba pasando, González decidía marcharse de la secretaría general tras la derrota de 1996 (año en que, por cierto, España entró en la estructura militar de la OTAN como había denunciado Izquierda Socialista) no sin antes recordar en entrevista en Antena 3 que en el momento de la despedida su primer recuerdo era para el fundador de IS Gómez Llorente en un hecho tan freudiano que sigue sin explicación lógica. Para dotarse de autoridad, ya que su nombramiento fue dedocrático, Joaquín Almunia tuvo la ocurrencia de establecer las primarias para elegir el candidato a la presidencia del gobierno y ahí Izquierda Socialista se sumó con todo al candidato Josep Borrell. Personaje al que siempre han situado a la izquierda del PSOE pero que en caso de duda siempre ha estado con la clase dominante y con la OTAN. El caso es que comparado con Almunia parecía mejor. Borrell venció, el aparato felipista le hundió y después de un estrepitoso fracaso en las elecciones de 2000 el PSOE tuvo que buscar una nueva persona para ocupar la secretaría general.

En esa elección Izquierda Socialista apostó por Matilde Fernández, guerrista, ex-ministra, feminista y persona que había pasado buena parte de su vida en la UGT bregando en una federación como la de Químicas. Apostar por José Bono no se hubiese entendido, como tampoco por Rosa Díez o el neoliberal de la postmodernidad José Luis Rodríguez. No ganaron y al poco el vencedor les robó de manera torticera el discurso del republicanismo. Como bien contó hace tiempo el miembro de Izquierda Socialista Mario Salvatierra “Zapatero nos acabó robando el discurso ético y republicano para hacer lo contrario”. Aquí comenzaron unos años de la corriente con menos presencia pública de la que sus tres diputados podrían dar a entender. Pareciera que pelear contra el felipismo les hubiese dejado exhaustos. También hubo sus peleas internas por envidias y celos personales que no se comprenden cuando eres una minoría perseguida, además, por el aparato de Almunia o de José Blanco. Cierto es que los diputados de Izquierda Socialista se negaron a votar el cambio del artículo 135 de la Constitución que permite salvar a los bancos antes que a las personas. Eso supuso su expulsión de las listas en las siguientes elecciones.

Después de Pérez Tapias

En 2015 se pudo ver, tal y como se ha desarrollado la historia posterior y anterior, el canto del cisne de Izquierda Socialistas. Juan Antonio Pérez Tapias fue presentado como candidato a las primarias del PSOE donde no venció pero convenció bastante más que el vencedor, apoyado por el aparato de las baronías, Pedro Sánchez y el otro perdedor Eduardo Madina. Ese 15% de los votos fue algo grandioso ante la poca presencia de la corriente dentro del partido y también provocó que muchas personas pensasen que aquello podría servir de plataforma personal. Sánchez, no se sabe bien el porqué, decidió que la corriente molestaba y pidió a su secretario de organización, César Luena, que propusiese la eliminación de las mismas en el siguiente congreso a celebrar en cuanto las elecciones generales lo permitiesen. Tras dos “resultados históricos” Sánchez dimitió por no admitirle la ejecutiva federal y el comité federal un congreso exprés, más las presiones para que se abstuviese como había prometido a baronías y grandes empresarios en la votación de investidura de M. Rajoy e IS se salvó… de momento.

Una parte de la corriente se puso del lado de Sánchez II en su vuelta a la secretaría general, otra se abstuvo o apoyó a Susana Díaz al poder leer las propuestas orgánicas que presentaba el candidato. Andrés Perelló fue uno de los principales valedores de Sánchez en ese tiempo, como lo fue Pérez Tapias. El primero disfruta de su estancia en París y actúa como Pepito Grillo de vez en cuando en la Ejecutiva, el otro abandonó el PSOE al ver que, en realidad, nada había cambiado. El caso es que por el camino Sánchez no ha tenido que recurrir a la expulsión estatutaria de las corrientes para acabar con Izquierda Socialista, la ha adormecido y se ha negado a reconocer a las personas elegidas en Asamblea Federal. Un entrismo que ha funcionado para dar una estocada a Izquierda Socialista, aunque sigue existiendo un bastión importante de militantes pablistas, marxistas y éticos que siguen defendiendo el legado de aquellas personas que le antecedieron. Como los que se agruparon en torno a De la Rocha en la candiatura a las primarias de la alcaldía madrileña frente al dedazo de un outsider del partido y de la política, demostrando que no todo vale en un partido de la clase trabajadora.

Haber luchado contra Felipe González en todo su esplendor y potencia ya supone un hito histórico, seguir defendiendo las esencias históricas del PSOE –donde algunos sacan los retratos antiguos para figurar-, defender la conciencia de clase, la lucha contra el militarismo, la ética y la democracia interna, más ahora en que parece que cualquier disenso debe ser perseguido, donde la libertad de expresión y de pensamiento se criminaliza (sólo hay que leer el reglamento del PSOE), donde la ética no tiene cabida porque el principio de contradicción (decir hoy una cosa y mañana la contraria) ha desaparecido, donde el pablismo en las formas y los usos han quedado enterrados en favor de lo espectacular, de la tecnocracia y los asesores áulicos, aún hay un espacio para que Izquierda Socialista tenga un sentido histórico. Aquello que criticó en su momento Gómez Llorente sobre el felipismo: idolatría, hiperliderazgo, pérdida de democracia interna (las Agrupaciones son sedes fantasmas en casi toda España), mercadotecnia antes que principios, lucha contra el imperialismo, europeísmo de la clase trabajadora, etcétera sigue estando presente en la vida del PSOE. Cuarenta años de lucha por el socialismo. Cuarenta años de disgustos y alegrías. Cuarenta años que hay que agradecer a muchas personas que ya no están y que defendieron los valores del socialismo antes que poder desarrollar carreras políticas bien pagadas. Cuarenta años de lucha por la libertad de expresión, de opinión. Cuarenta años de asamblearismo como verdadero elemento democrático dentro de un partido. Cuarenta años de defensa de un partido que no sólo piense en lo institucional sino en la conexión en igualdad con las entidades de la sociedad civil y de la clase trabajadora para aprender de sus prácticas y compartirlas en muchas ocasiones. Cuarenta años de lucha de clases y batalla cultural. Cuarenta años pudiendo decir con la cabeza bien alta que otro socialismo es posible. Cuarenta años que merecen un “felicidades” por haber sido dignos representantes de los valores que se dicen defender. Igual muchas personas no recuerdan a Gómez Llorente, Salvatierra, Morales, García Santesmases, Castellano, De la Rocha, Barrio de Penagos, Garcés, Pérez Tapias, Bustelo, Fernando Baeza, López Riaño, José Manzanares, Manuel Mata, Ana Noguera, Antonio Chazarra, Francisco Cordero y tantas personas en tantas agrupaciones del PSOE defendiendo los valores del partido que se fundó hace 140 años, pero sin ellos la historia del PSOE sin duda hubiese sido peor.

Libros, libros, libros V

Presentamos las novedades bibliográficas que amablemente nos han transmitido las editoriales. Mucha novela gráfica esta semana y algún libro con una primera impresión estupenda.

NOVELA

Todavía seguimos aquí. Unas memorias del Holocausto de Esther Safran Foer, Traducción de Pablo Hermida Lazcano, Paidós, 21 €

Esther Safran Foer creció en una familia con un pasado demasiado terrible como para hablar sobre él. El Holocausto fue el trasfondo en el que discurrió su vida cotidiana —estaba ahí, pero nadie lo mencionaba—, porque sus padres fueron los únicos supervivientes de sus respectivas familias. La infancia de Esther estuvo marcada por silencios dolorosos y un aire trágico. Incluso con una carrera exitosa, su matrimonio y sus tres hijos, Esther siempre sintió que algo se le escapaba.

Todo cambió el día que la madre de Esther reveló un secreto enterrado años atrás: su padre había tenido una esposa y una hija que fueron asesinadas en el Holocausto. Esther decide entonces averiguar quiénes fueron aquellas mujeres y cómo sobrevivió su padre. Con solo una foto en blanco y negro y un mapa dibujado a mano, la autora viaja a Ucrania, decidida a encontrar el shtetl donde se escondió su padre durante la guerra. Lo que encuentra allí le dará una nueva forma a su identidad y la oportunidad de hacer el duelo finalmente.

Todavía seguimos aquí es la conmovedora historia de cuatro generaciones que vivieron a la sombra del Holocausto; cuatro generaciones de supervivientes, de custodios de la memoria dispuestos a que el pasado no se pierda en el olvido. « ¿Cómo recordar a alguien que no ha dejado rastro alguno? La búsqueda me condujo a lugares que me permitieron comprender con más profundidad el Holocausto, y cómo este continuaba reverberando mucho después de la liberación y en las generaciones siguientes. En última instancia, fue una investigación que me llevó a explorar parajes de mi propio interior que me asustaban».

Nocturnos. Textos cortos para leer en la cama de Ona Vinyamata, Zenith, 14 €

Para todos los que les cueste conciliar el sueño, encontrarán en Nocturnos un jarabe de relatos cortos que les transportarán a un mundo muy especial: el de Ona Vinyamata.

La idea inicial de la autora es crear un sustituto del móvil antes de irse a dormir. Algo que fuera tan corto y variado en temática y género como un feed de Instagram, pero sin la bofetada de la pantalla.

Nocturnos son textos breves para personas que les gusta leer pero que no lo están haciendo últimamente. Quizá porque les cuesta conciliar la vida personal y profesional con el teletrabajo, quizá porque ahora están muy pendientes de las noticias en las redes sociales, quizá porque tenemos la sensación que desconectamos más rápido con el móvil. La autora nos recuerda que leer de noche es un bálsamo narcótico y este libro ofrece una colección de relatos extraños y curiosos, para acompañarnos cuando empieza a oscurecer. Guárdalo junto a la cama y ábrelo por cualquier página. O sigue un orden, no importa. Sea como sea, encontrarás recetas diminutas de sueños que se abrirán en tu mente como un mapa.

La oscuridad es un lugar de Ariadna Castellarnau, Destino, 18,90 €

La oscuridad es un lugar se adentra en el terreno de la fantasía oscura para explorar el lado extraño y tenebroso de las relaciones humanas. ¿Qué sucede cuando el universo de la infancia se ve amenazado por los adultos? Ocho relatos que funcionan como espejos retorcidos donde sus habitantes descubren quiénes son verdaderamente. Una obra que consolida la deslumbrante evolución literaria de su autora.

En estos ocho relatos, Ariadna Castellarnau se adentra en el terreno de la fantasía oscura para explorar el lado extraño y tenebroso de las relaciones humanas. Una niña que se refugia en la selva huyendo de su familia conoce a un adolescente salvaje que trata de ayudarla; dos hermanos, uno de los cuales tiene una deformidad que lo vuelve un ser fascinante, compiten entre ellos por el protagonismo familiar junto a unos padres ausentes en su rol; una pareja en una isla trata de encontrar un sentido a su vida mientras decide qué hacer con un misterioso bebé abandonado.

Los protagonistas de estas historias son madres, padres, hermanos, hijos e hijas que se mueven en un territorio incierto, curvilíneo. A la autora le gusta llevar a sus personajes al encuentro de lo extraño, no porque pretenda que les ocurra nada maravilloso, sino porque es en ese espejo retorcido donde pueden verse mejor, descubrir quiénes son verdaderamente. Ariadna Castellarnau es una escritora todavía por descubrir, una nueva mirada inquietante sobre nuestro presente desde una perspectiva fantástica, alejada de lo real. Su primera novela, Quema, fue galardonada con el Premio Internacional Las Américas a la mejor novela hispanoamericana de 2015.

Agente presidencial de Upton Sinclair, Traducción de Pablo González-Nuevo, Hoja de lata, 29,90 €

En 1937, el mundo está patas arriba: Francia e Inglaterra contemplan impasibles como Hitler avanza imparable sobre Austria mientras sigue aportando aviones para la España de Franco. En EEUU, el presidente Franklin D. Roosevelt aún no está preparado para intervenir en el Viejo Continente, a pesar de los escalofriantes informes que le llegan de allí. Su confidente, el agente presidencial 103, no es otro que Lanny Budd, marchante de arte norteamericano criado en la Riviera a quien las altas esferas europeas y los principales jerarcas nazis abren las puertas de sus salones alegremente. Su doble misión: disfrazarse de ferviente admirador del Reich para recabar información y descubrir qué ha sido de su esposa secreta Trudi, agitadora antifascista recién desaparecida en París.

Cuentos de trinchera y retaguardia de Javier Reverte, Ediciones del viento, 18,50 €

Un año después de publicar la última entrega de la “trilogía de la guerra civil” (Venga a nosotros tu reino, el tiempo de los héroes y Banderas en la niebla) Javier Reverte, se encontró todavía barruntando y ordenando todas las historias que había acumulado de aquella dramática época de nuestra historia. Y desde su refugio de Valsaín, en el invierno de 2018 se sumergió en un nuevo proyecto literario, según sus palabras, que se recogen en el prólogo, “escrito con la ilusión y la audacia de asomarme a un género nuevo para mí: el cuento. Siempre pensé que la medida de un relato breve no casaba con mi forma de narrar y, sin embargo…”, y añade, “varios de los cuentos que se incluyen aquí tienen su origen en pequeñas historias personales acontecidas durante el conflicto, que me fueron contadas por mis mayores o por mis amigos. A causa de ello, una buena parte transcurre en Madrid y en los frentes madrileños de la contienda. Otros cuentos los he entresacado de relatos más amplios o son producto de mi imaginación. Mezclar todo eso ha resultado un empeño literario fascinante, ya que me sentía, mientras narraba, cabalgando en la estela de algunos de los escritores que más admiro”, pero añade, “no son historias de buenos y malos, sino de víctimas de una catástrofe histórica que arrastró a todo un pueblo a una de las más crueles matanzas del siglo XX”.

NOVELA HISTÓRICA

El Trono del César (Vol 3. Fuego y Victoria) de Harry Sidebottom, Traducción de Julio Hermoso Oliveras, Espasa, 21,90 €

ROMA, 238 d. C. El imperio se encuentra en plena crisis: en África han fallecido los Gordianos y, en Roma, el Senado, que apoyó su rebelión, tendrá que actuar rápidamente para evitar la venganza de Maximino, quien luchará por recuperar el trono. Dos senadores son escogidos para compartir el púrpura imperial, pero la polémica se desata y las revueltas estallan en todas las vías de la capital. ¿Será capaz el nuevo césar de mantener la ciudad unida mientras los territorios más lejanos del imperio resisten los sangrientos ataques de godos y persas? Maximino se enfrentará a un gran guerrero, Menófilo, para conquistar Aquilea, en el norte de Italia. En uno de los mayores asedios del imperio, su destino se decidirá en una lucha por la victoria, por la venganza, por Roma.

ENSAYO

Las extremas derechas en Europa de Jean-Yves Camus y Nicolas Lebourg, Clave Intelectual, 22 €

A fines del siglo XX emergieron en toda Europa, a la derecha del espectro político, partidos extremistas o radicales que, rompiendo con las tradiciones nazis o fascistas, pretendían la conquista del poder por la vía electoral o democrática.

Este libro, escrito por dos grandes expertos en la historia del Front National de Le Pen, define y describe las diferentes familias de los movimientos de extrema derecha vivos en los países miembros de la Unión Europea y en Rusia. Bucea en su origen, pero se centra en la historia reciente de estos movimientos, en sus programas ideológicos y en su visión del mundo. Expone sus resultados electorales y la sociología de su electorado para esclarecer el “denominador común” que los reúne, aun cuando su heterogeneidad y sus particularidades nacionales no permitan pensar en una “internacional de la extrema derecha”.

Contrariamente a las teorías facilistas en boga, Jean- Yves Camus y Nicolas Lebourg sostienen que es un error explicar el ascenso de los partidos nacionalistas, populistas y xenófobos por la sola variable de la crisis económica. Su público creciente es más bien el síntoma de un profundo cuestionamiento de los marcos tradicionales de la identidad europea, de la representación política y de las referencias liberales o conservadoras de las derechas de gobierno.

La máscara democrática de la oligarquía de Luciano Canfora y Gustavo Zagrebelsky, Traducción de Víctor M. Vassallo, Juan-Ramón Capella, Trotta, 19 €

Este libro es un artefacto para suscitar dudas y sobre todo reflexión en el lector. Los problemas centrales de la filosofía política estrictamente contemporánea están ahí: la torsión oligárquica de la democracia, el nihilismo político, las oligarquías, las élites, la tecnocracia, el populismo; y temas como dinero y poder, financiarización de la economía, fracaso estatal, precariado, Unión Europea y otros. Tratados sin dogmatismo y sin edulcorantes. Los interlocutores de este diálogo a varias bandas son autores vitalmente implicados en la reflexión científica sobre la política.

Radical(es). Una reflexión sobre la identidad de Saïd El Kadaoui, Catedral, 18 €

Radical(es) es una aproximación lúcida a este concepto tan esquivo como abstracto que es la identidad, para el autor un continente flexible y elástico donde caben todas nuestras vivencias. Una obra en permanente construcción, inacabada y en constante diálogo con las miradas que la modelan.

Saïd El Kadaoui bucea en su propia experiencia, a la vez que se aproxima a la ajena, a la de escritores —Leïla Slimani, Chimamanda Ngozi Adichie, Abdellatif Laâbi o Hanif Kureishi, entre otros—, amigos y pacientes, para intentar entender la construcción que cada uno de nosotros hace de su identidad.

Este libro habla, en gran parte, del espacio donde se lleva a cabo esta negociación que continuamente establecemos entre nuestra necesidad de saber quiénes somos y el miedo de no conseguirlo.

«La literatura y también la psicología son dos de las grandes lentes a través de las que observo el mundo. Las dos me dicen que, efectivamente, la identidad es un continente flexible y elástico donde caben todas las vivencias. Una obra en permanente construcción, inacabada y en constante diálogo con las miradas que construyen. También me ha ayudado a entender que las personas actuamos en muchas ocasiones como animales heridos. La razón es sensible y frágil. El odio, el miedo, la humillación y la tristeza amenazan permanentemente su estructura. Se debe estar muy atento a las grietas y fisuras.» El Kadaoui. «Este nuevo libro de Saïd El Kadaoui va más allá de lo que trata y nos enfrenta a esa realidad contradictoria del ser humano. Un ser tan pronto inclinado a hacer el mal como predispuesto a la bondad. Somos seres inacabados y, entretanto, escindidos entre el bien y el mal. Sin embargo, con Saïd El Kadaoui nos resistimos a admitir que esta configuración mixta sea nuestra naturaleza. El hombre es sociable por naturaleza, y es su inhumanidad, el faltar a su condición natural, aquello que lo corrompe (…) El Kadaoui es psicoterapeuta y escritor. Ha publicado novelas y ensayos con una temática común: el problema de la aculturación de aquellos que se ven forzados a emigrar y viven con dificultad su instalación en la cultura del país de recepción. El autor se refiere en esta obra a la aculturación de muchos ciudadanos marroquíes, y especialmente los más jóvenes, en un mundo, como el catalán, y el europeo en general, que dice acogerles, pero que en realidad les sigue tratando como inferiores. Es una asimetría que, nos señala, en parte viene facilitada por aquellos emigrantes que ante el lógico choque cultural y la humillación se aferran a la nostalgia de su país con la adopción de una identidad religiosa de refuerzo, dogmática y reacia a admitir otros credos, lo que al mismo tiempo contribuirá a su aislamiento.» Del prólogo de Norbert Bilbeny.

El populismo de José María Perceval, Cátedra, 15,30 €

Este trabajo pretende encontrar un nuevo paradigma de interpretación acerca del populismo, y parte del estudio de aquellos grupos y personas que, formando parte o no de la élite política, aluden al «pueblo» como elemento para cambiar la realidad vigente en una sociedad determinada. No es una historia de los partidos que se atribuyen el término populista ni de los grupos, personas o discursos que son acusados de utilizar el «populismo». Por lo tanto, no pretende definir qué es el populismo sino lo que se considera «pueblo» en cada situación diferente desde su creación como «ente de ficción utilizable» hasta la actualidad. Desea escudriñar la utilización que se ha hecho de esta herramienta teórica de interpretación de la realidad, su utilidad para acceder al poder o conservarlo y, finalmente, la imposibilidad de obviarlo en una situación donde se haya desarrollado el mecanismo de opinión política mediante la comunicación de masas.

La ironía de Vladimir Jankélévitch, Traducción de Ricardo Pochtar, Taurus, 18,90 €

¿Qué es la ironía? ¿Qué formas adopta y qué trampas contiene? ¿Acaso puede llegar a definirse frente a la hipocresía como una verdadera conciencia alegre? No existe humor sin amor ni ironía sin alegría. La ironía salva lo que puede ser salvado. Porque gracias a la ironía, el pensamiento actúa más ágilmente cuando se la reconoce en el espejo de la reflexión.

NOVELA GRÁFICA/COMIC

La segunda guerra mundial. Una historia gráfica de Antony Beevor, Ilustradora: Eugènia Anglès, Pasado y presente, 39 €

Esta adaptación gráfica del best-seller de Antony Beevor quiere ser la puerta de entrada para el gran público al conflicto bélico que dramáticamente marcó todo el siglo XX y cuyas consecuencias todavía resuenan hoy. Con más de 2000 ilustraciones en 530 páginas, esta historia gráfica sabe extraer la parte más emotiva y humana del conflicto que tan magistralmente ha narrado Antony Beevor. Todos los frentes, las batallas más esenciales, los protagonistas, mapas y el armamento bélico están recreados fidedignamente basándose en imágenes reales de la época. Un acercamiento inédito a la guerra más brutal de cuantas ha vivido el ser humano.

«Esta es la narración más completa y objetiva que se puede lograr sobre el curso de la guerra. Y la más conmovedoramente humana que se haya escrito jamás». John Gray

La mala leche de Henar Álvarez, Ilustraciones de Ana Müshell, Planeta, 15,90 €

La expresión «mala leche» generalmente indica que alguien está de mal humor. Su origen se basa en la antigua creencia de que la leche con que se amamantaba influía en el carácter. Nani (alter ego de la cómica Henar Álvarez) es una joven y atribulada madre primeriza que sufre pequeñas explosiones de ira. ¿Los motivos? Un deseo sexual no resuelto, el miedo a la muerte, los machismos encubiertos o el sentimiento de culpa por no ser ni la madre ni la pareja perfecta.

Entre sueños húmedos, camisas de lactancia y chats clandestinos de Telegram, discurre esta novela gráfica provocadora y gamberra, salpicada de humor negro y libre de tabúes. Los derechos de “La mala leche” han sido vendidos para una serie de televisión, próximamente daremos más detalles.

Transparentes. Historias del exilio colombiano de Javier de Isusi, Astiberri.

A la venta a partir del 10 de diciembre de 2020.

Transparentes recoge la experiencia del exilio colombiano derivado del conflicto armado interno de más de cincuenta años, el más antiguo de América Latina. Las historias que Javier de Isusi cuenta reproducen parte de la escucha llevada a cabo por la Comisión de la Verdad de Colombia e incide en muchas de las inquietudes que han acompañado en su trayectoria al autor vasco, reciente ganador del Premio Nacional del Cómic 2020 con La divina comedia de Oscar Wilde: Latinoamérica, los exiliados y cómo las realidades sociopolíticas afectan a las historias personales.

La nueva obra de Isusi “es un ejercicio magistral en torno a la verdad de víctimas y sobrevivientes, una excelente contribución para mostrar el exilio y dejar un legado para las nuevas generaciones”, asegura Carlos Martín Beristain, comisionado de la Comisión de la Verdad de Colombia, entidad que coedita esta obra junto con Hegoa y Astiberri. En 2016, se logró la firma de un Acuerdo de Paz del Gobierno colombiano con la guerrilla de las FARC, que incluye medidas relativas a la participación política, el acceso a la tierra o el desarrollo rural, así como define la centralidad de las víctimas en el proceso de reconstrucción del tejido social. “El horizonte de este trabajo de Isusi –añade Beristain– es la no repetición, porque no somos dueños del tiempo. El tiempo les pertenece a quienes vienen. Nuestra tarea es asimilar ese pasado que no quiere dejar de serlo, y traer el futuro aquí como ese compromiso compartido”.

Carboneras de Aitana Castaño y Alfonso Zapico, Pez de plata, 18,90 €

Trabajaban en las tolvas eligiendo el mejor mineral y descartando restos de piedras y madera. Cuidaban de las casas, de las familias, de los niños, de los mayores… También se cuidaban entre ellas. Todo el polvo del carbón de las minas asturianas pasaba por sus pulmones. Luchaban contra la silicosis, contra el olvido, contra una sociedad que las ignoraba y contra ellas mismas y sus destinos. Eran las carboneras. Madres, abuelas, tías, hermanas, vecinas, amantes y esposas de todos los niños de humo que nacieron, se criaron y murieron con las cuencas mineras metidas en el corazón. Sus vidas están llenas de llantos, amores y batallas, a las había que sumar la de una clase dirigente represora que no dudó en hacer de las comarcas carboníferas uno de sus laboratorios de torturas. El espacio en el que se localiza la acción es Montecorvo del Camino (un lugar ficticio del universo que Alfonso Zapico dibujó y creó para contar la Revolución del 34 en su trilogía La Balada del Norte), en algún momento de los años sesenta.

JUVENIL/INFANTIL

Cuentos de Buenas Noches para Niñas Rebeldes III de Elena Favilli, Destino, 19,95 €

Cuentos de Buenas Noches para Niñas Rebeldes se publicó por primera vez en España en 2017 y a día de hoy acumula más de 500.000 ejemplares vendidos. A nivel global, la edición original vendió medio millón de ejemplares en solo 6 meses, y acumula, actualmente, 5,5 millones con derechos editoriales en 85 países y 49 idiomas distintos. Actualmente, la colección incluye tres volúmenes de la serie, un diario rebelde creativo, una agenda, y dos cuentos de historias exclusivas, y que posicionan a Niñas Rebeldes como todo un fenómeno internacional, emblema del movimiento del empoderamiento de la mujer.

El feminismo y el empoderamiento femenino ha tomado protagonismo los últimos años gracias a voces y herramientas como Cuentos de Buenas Noches para Niñas Rebeldes que han dado a conocer las historias y visibilizado a un sinfín de mujeres extraordinarias. La aparición de movimientos decisivos como el Me Too, o Ni Una Menos, son un ejemplo de los pasos agigantados que está dando la sociedad y que hay que seguir fomentando. Recientemente, en Estados Unidos, Kamala Harris ha sido elegida vicepresidenta del país, siendo la primera mujer que ocupará ese cargo. Cuando hecho como este dejen de ser noticia habremos logrado el cambio, hasta entonces sigamos empoderando a nuestros pequeños.

El éxito de Cuentos de Buenas Noches para Niñas Rebeldes es anterior a la publicación del primer libro. Elena Favilli y Francesca Cavallo publicaban semanalmente en su boletín digital historias reales de mujeres grandiosas. Al ver la buena recepción que estas tenían decidieron editar por sí mismas un libro ilustrado y para financiarlo lanzaron una campaña de crowdfunding en Kickstarter. Su objetivo era recaudar 40.000 dólares, pero en pocos meses se multiplicaron sus expectativas y superaron los 1,28 millones gracias a las donaciones de 30.000 patrocinadores de 75 países. ¡Cuentos de Buenas Noches para Niñas Rebeldes fue el libro con mayor recaudación de la historia del crowdfunding!

El libro de Gianni Rodari. Versos, cuentos y vida de Gianni Rodari, Ilustraciones de Marta Altés, Traducción de Jordi Martí Garcés, Blackie Books, 23, 90 €

Una completísima antología con sus mejores cuentos (Cuentos por teléfono, Cuentos escritos a máquina…), sus poemas más conocidos, su biografía contada a los más pequeños (su entorno familiar, la muerte de su padre, la lucha por la igualdad y por una nueva visión de la infancia), y páginas especiales que explican sus conceptos clave: la fantasía, la escuela, la educación, la lectura… Una obra de coleccionista, bellísimamente ilustrada a todo color por Marta Altés, una de las autoras de álbum infantil de más éxito internacional del momento y que servirá de libro de cabecera para niños y adultos.

OTRAS LECTURAS

Caza al hombre. Cómo atrapamos a Pablo Escobar de Steve Murphy y Javier F. Peña, Traducción de María Eugenia Santa Coloma, Península, 19,90 €

Los legendarios agentes de la DEA Steve Murphy y Javier F. Peña, inmortalizados en la exitosa serie Narcos (Netflix), narran por primera vez la verdadera historia de cómo participaron en la caza de uno de los narcoterroristas más infames de la historia: Pablo Escobar.

En las décadas que pasaron en la DEA, Javier F. Peña y Steve Murphy se dedicaron a la caza y captura de narcotraficantes, pero sin duda su mayor desafío fue Pablo Escobar, el cerebro del cartel de Medellín y responsable del tráfico de toneladas de cocaína a Estados Unidos y a Europa en las décadas de 1980 y 1990, así como de miles de asesinatos de competidores, policías y civiles para asegurarse el trono en el mundo de la droga.

Entre julio de 1992 y diciembre de 1993 Steve y Javier, tras un riguroso entrenamiento físico y unas misiones tempranas en Miami y Austin, se instalaron en Medellín, donde vivieron y trabajaron con las autoridades colombianas con el objetivo común de capturar a un hombre que hasta entonces muchos consideraban intocable; un héroe para las comunidades más pobres, para las que mandó construir viviendas y centros deportivos. Su experiencia en primera persona, las historias de los archivos desclasificados de la DEA, los desafíos a los que se enfrentaron y las estrategias innovadoras que emplearon para terminar con el reino del terror componen un relato épico de cómo dos agentes estadounidenses arriesgaron sus vidas en territorio de sicarios para destruir el imperio de Escobar y atrapar al narcotraficante más buscado del mundo.

Joe Biden. Una nueva era de Evan Osnos, Traducción de Ariadna Molinari y José Carlos Ramos, Península, 18,90 €

Este retrato de Joe Biden se centra en algunos de los episodios más trascendentales de la dilatada trayectoria política del presidente: desde su larga etapa como senador, hasta sus ocho años como vicepresidente de Obama, su estancia en el desierto político después de haber sido apartado por Hillary Clinton en 2016, su decisión de enfrentarse a Donald Trump y su elección de la senadora Kamala Harris como candidata a la vicepresidencia.

Evan Osnos ha realizado exhaustivas entrevistas a Joe Biden y ha tenido conversaciones reveladoras con más de un centenar de personas, entre ellas Barack Obama, Cory Booker, Amy Klobuchar, Pete Buttigieg, así como con varios activistas, asesores, oponentes y miembros de la familia Biden. Un examen de los desafíos a los que el nuevo presidente deberá enfrentarse desde la Casa Blanca y una valoración de cómo las circunstancias políticas y los cambios en el pensamiento de Biden han alterado su postura. En este matizado perfil del nuevo presidente de Estados Unidos, destacan tanto sus debilidades, como su determinación y coraje ante la tragedia.

Reinas del abismo de Varias Autoras, Impedimenta, 24,50 €

A la venta el 23 de noviembre de 2020.

Con frecuencia se acepta que durante el siglo xix y principios del xx fueron los escritores varones quienes desarrollaron y ampliaron el horizonte de los relatos atroces de misterio, y que las mujeres escritoras se limitaron a seguir su estela. ¡Nada más lejos de la realidad! La antología que hoy presentamos reúne las contribuciones de dieciséis maestras y amantes del miedo exquisito; muchos de cuyos nombres se perdieron en las revistas pulp y underground de principios de siglo. Por fin podremos conocer el lado oscuro de El jardín secreto, de Frances Hodgson Burnett, y en qué consistían las pesadillas de la mismísima Marie Corelli. Escucharemos cautivados, a la par que temerosos, las voces de las escritoras que poblaron las páginas de la revista Weird Tales, como Sophie Wenzel Ellis.

#Críticadelibros: Swift y Baños desencantan

Esta semana se van a analizar dos textos que han sido publicados en los últimos tiempos. Por un lado un clásico de las letras universales como Jonathan Swift y su compilación de textos en Las artes de la mentira política, y por otro El dominio mental. La geopolítica de la mente de Pedro Baños, ambas publicadas por la editorial Ariel. Esto último algo no intencionado sino todo lo contrario como podrán comprobar al leer la crítica… que igual no gusta tanto al grupo editorial.

Jonathan Swift, Las artes de la mentira política, Ariel, 14,90 €

Cuando publicas un texto y desde la propia introducción ya adviertes que el principal texto del mismo no es obra del autor que aparece en la cubierta, malo. Así sucede con el texto que da título a la obra que no es Swift sino de su amigo John Arbuthnot algo que no parece haber importado al editor pues así se rellenaban unas páginas y se llegan a las 124 que contiene todo el libro. Si se deja pasar ese texto que no es de Swift, el creador de Los viajes de Gulliver para que ustedes se ubiquen, el resto del tratado que se presenta no deja de ser algo anecdótico desde el punto de vista editorial o del pensamiento. Hay algún aforismo que tiene su gracia, se conoce un tanto la atribulada vida de este hombre perteneciente al partido tory (conservadores) y poco más. Realmente la mentira política ya está en los albores de la democracia representativa pero más allá de esa curiosidad no hay una profundización sino mera recolección de textos de aquí y de allá para cuadrar el libro. Una cita, que en algunos casos se ha atribuido a Winston Churchill, queda como lo más destacado del texto: “No puedes convencer a alguien para que abandone una opinión a la que no ha llegado racionalmente”. Un libro sobre la mentira política, sino se es un fan del autor, acaba siendo una mentira editorial… más bien una obra que ni es chicha, ni limoná.

Pedro Baños, El dominio mental. La geopolítica de la mente, Ariel, 21,90 €

Tras sus anteriores éxitos en ventas sobre geoestrategia y dominio mundial, ahora se adentra el ex-coronel Baños en las profundidades del control mental de las masas. Si usted no ha leído jamás sobre mecanismos de control, sobre ideología dominante, sobre procesos de ideologización o temas similares, el libro le puede abrir los ojos sobre la forma en que empresas y gobiernos controlan a las personas de forma consciente. Consientes los gobiernos y las empresas evidentemente. También es curiosa la distopía sobre el control que puede causarse a las personas con toda la biotecnología que se está ya desarrollando. Por ese lado el libro puede ser cautivador… siempre y cuando usted no sepa nada del tema, lo cual, también es cierto, será porque le tienen sorbido los sesos o porque no le interesa el tema en cuestión y por tanto el libro tampoco.

Para todas aquellas personas que saben algo sobre el tema, se han preocupado de leer sobre esas cuestiones, no sólo en la actualidad sino a lo largo de la historia, el libro es un petardo y gordo. Terminarlo ha resultado un sufrimiento y ya estaba cansado hacia la página 145 de las más de quinientas que tiene el tomo. Un fracaso personal del comprador que no tiene por qué ser el de otro comprador. La forma de escribir el texto es excesivamente pedagógica, casi escrito para que lo entienda un niño de cinco años –algo que los psicólogos recomiendan utilizar cuando se habla a las masas (Howard Gardner)- pero que en un ensayo no es adecuado. Así como las constantes reiteraciones y alusiones del texto. Relatos muy breves que dejan los temas que se tocan sin profundidad (y ha gastado más de 500 páginas, sí), como “ahí queda eso” y sin conexión con procesos históricos ya analizados y avisados por filósofos y científicos sociales.

Ni una sola referencia a la rama marxista del pensamiento que venía denunciando (todos los autores que han analizado los mecanismos de la ideología y los aparatos ideológicos) el control mental. Autores como Althusser, Marcuse, Therborn… ni son nombrados en favor de una pléyade de autores con ciertos tics conspiranoicos. Falta una breve historia de la manipulación de las masas, algo que como es conocido comenzó con la crítica de Platón a los sofistas, por ejemplo. Tampoco hay un análisis de los distintos mecanismos para conseguir ese dominio mundial que han desarrollado numerosos lingüistas y filósofos del lenguaje como Noam Chomsky (recordar que tiene un libro que se titula Cómo nos venden la moto). No es un estudio novedoso para quienes se hayan cultivado un tanto sobre la materia aunque puede servir a todas esas otras personas que se quieran sorprender con algunas formas mediante las cuales son dominados. Así que dependiendo del tipo de lector que sea usted puede decidir si leerlo o gastar sus euros en otra obra que le produzca más satisfacción. Ésta a mí no me ha gustado.

Noticias literarias de la semana

Entre las noticias destacadas de la semana en el ámbito literario, que no son publicaciones de libros (algo que podrán descubrir mañana en estas mismas páginas), hay que destacar el nombramiento de Pema Maymó como nueva responsable de la Galera, editorial dentro del Grup enciclopèdia (donde están también Bridge, Catedral, :Rata_ y enciclopèdia). Un nombramiento como editora del segmento infantil y juvenil que tiene como misión la ampliación de autoras y autores en el catálogo así como sus correspondientes obras. Un impulso, cuentan desde el grupo editorial, que tiene todo el apoyo de Ester Pujol (directora) y Joan Abellà (director general).

Maymó es ya una veterana en la lucha editorial pues antes de llegar a Grup enciclopèdia estuvo desempeñándose en el área de ficción internacional del grupo Planeta y como editora de Columna Edicions. Una llegada al mundo editorial que se produjo como jefa de prensa d’Edicions 62. También, recuerdan en la editorial, es “colaboradora regular del proyecto cultural El Culturista, ha trabajado en las áreas de comunicación de la Diputación de Barcelona y del Instituto del Teatro”. Suerte en su nueva etapa.

Obras completas de Manuel Chaves Nogales.

La editorial Libros del asteroide ha presentado esta semana un gran esfuerzo editorial como es ofrecer las obras completas del escritor Manuel Chaves Nogales. Un esfuerzo apoyado por la Diputación de Sevilla y que “reúne por primera vez en una única edición todos los escritos literarios y periodísticos firmados por Chaves de los que se tiene noticia hasta la fecha, ordenados cronológicamente, e incluye sesenta y ocho textos inéditos”. La hija del autor, Paula Chaves, ha destacado: “Mi padre fue un gran defensor de la libertad y un visionario. Fue un gran observador, quería ver las cosas por sí mismo, viajaba y hablaba con la gente, y además era un buen escritor. El mejor homenaje es que se conozca su obra”.

El editor de Libros del Asteroide, Luis Solano, ha destacado que la editorial «lleva ya trece años publicando a Manuel Chaves Nogales, a lo largo de los cuales se ha ido forjando una estrecha complicidad con sus herederos en la difusión de su obra; hemos publicado sus cinco libros más importantes y es un autor fundamental del catálogo de la editorial. Por eso nos parece que Libros del Asteroide era el sitio natural para acoger, con la complicidad de la Diputación de Sevilla, una nueva y necesaria edición de su Obra completa. Cinco volúmenes; casi cuatro mil páginas; una nueva ordenación y presentación de los textos, nuevamente revisados y anotados…: ha sido un orgullo llevar a cabo un proyecto de esta magnitud, que es el que el autor merecía. Se trata de una Obra completa que pone en valor la modernidad de Manuel Chaves Nogales, un autor que leemos como a un contemporáneo nuestro y que todavía ilumina nuestro presente».

El escritor Antonio Muñoz Molina, uno de los prologuistas de la obra, ha destacado el compromiso democrático de Manuel Chaves Nogales en un contexto adverso y «la amplitud europea de su visión», y ha añadido que «su opción democrática y europea fue la causa de que desapareciera durante tanto tiempo y ha sido en parte la causa de que lo hayamos recuperado con tanto fervor». Por su parte, Andrés Trapiello, también prologuista de la obra, ha subrayado, a propósito del famoso prólogo de A sangre y fuego (1937), que «había una mayoría de españoles que necesitaban leer a Chaves Nogales y entender cómo se les había mentido sistemáticamente de un lado y de otro»; «no ha habido ninguna otra recuperación de ningún otro autor español tan fulgurante como la de Chaves».

El editor literario de la obra, el crítico literario y editor Ignacio F. Garmendia, ha destacado que «junto con los lectores, es el propio autor el responsable de su rescate porque está completamente vivo» y ha valorado «la extraordinaria calidad de su escritura y la ironía y gracia de una prosa única». Sobre su labor de editor, ha explicado que la nueva ordenación cronológica y en parte temática de la obra «permite seguir mejor por ejemplo su preocupación social» y ha repasado algunos de los textos inéditos más destacados que aporta esta edición, como las colaboraciones de juventud en la revista España, artículos de tema urbanístico, cuentos, crónicas parisinas para el Liberal de Madrid, su única crónica publicada en un periódico español durante la guerra civil o muy especialmente el conjunto de treinta y seis crónicas del período de la Drôle de guerre.

Fernando Rodríguez Villalobos, presidente de la Diputación de Sevilla, entidad coeditora de la obra, ha declarado: «La Diputación ha sido pionera en dar a conocer, también en Sevilla, a nuestro compatriota, como el grandísimo periodista, escritor y analista de su tiempo que fue. Y ahora, nuestra contribución a la que puede ser durante muchos años la más amplia y completa edición para conocer y comprender su pensamiento, sentimos que cerramos un círculo porque, si bien es cierto que por coyunturas diferentes a las que perfilaron los años treinta y cuarenta del pasado siglo XX, España y Europa siguen necesitando la voz alta y clara de Manuel Chaves Nogales».

Simón, la novela que está rompiendo los estándares.

Cabe destacar que esta semana la novela Simón de Miqui Otero (Blackie Books) ha llegado a la segunda edición en un tiempo record. La historia que se cuenta en el libro parte del deseo de Simón para vivir en cien libros. “Piensa que solo así vivirá cien vidas. Y tiene hambre de vivir, de salir del bar en el que crece y del que desaparece Rico, su primohermano, su mejor amigo. Simón vive en este libro y no sabe qué es lo que le deparan sus páginas. No adivina que su historia irá saltando de decorado en decorado, de cocina en cocina (pues en ellas encuentra su vocación resignada). De vida en vida, ya que recorrerá muchas: la de Estela, la misteriosa chica del pelo verde, transgresora obcecada y activista convencida, la de Betty, mujer de identidades cambiantes y antagónicas, la de Biel, optimista insobornable (como lo son muchos cuando nacen con un colchón debajo del culo) y la de su hermana Ona (menos orgullosa del mismo colchón). Se encuentra a tanta gente que no puede evitar sentir que se está extraviando a sí mismo por el camino”.

La editorial dice que “Simón es una novela en continuo movimiento, en cambio constante. Ninguna de sus partes, ni de los libros que contienen estas, son idénticas. El arranque es un homenaje claro a la novela clásica, un ejercicio narrativo total que conforme avancemos se irá cerrando sobre el protagonista, sin abandonar por ello el entorno. El despliegue de puntos de vista y focos narrativos sorprende por lo certero y bien construido, y los interrogantes que irá sembrando en el lector se irán resolviendo en el momento adecuado. Esta es, indudablemente, una novela magistralmente escrita, que cuida tanto del fondo como de la forma para que la conjunción encaje en la gran literatura pasada y presente”.