sábado, 3 enero, 2026

¿Errejón representa lo peor de la izquierda?

Comencemos por la gran virtud que posee Íñigo Errejón, que habrá párrafos para criticarle, que no es sino la mirada a largo plazo. Al contrario que los demás dirigentes políticos que viven al día, el dirigente madrileño establece su estrategia política con una visión que va más allá del último tuit o tontería lanzada desde los medios de comunicación del establishment. Errejón sabe que paso a paso, aunque no pierde oportunidad cuando se le presenta como presentarse a las próximas elecciones, es la forma de conseguir todo el poder de la parte izquierda (de momento) del electorado español. La hegemonía no se construye de la noche a la mañana y por eso hay que dar los pasos con amplitud de miras. Su proyecto, al fin y al cabo, es un populismo nacionalista que necesita de tiempo, como pedía cuando estaba en Podemos.

Una vez vista su gran virtud es momento de preguntarse, como dice el título, si el errejonismo (pues aún no hay nombre de partido para llamarlo de otra forma) congrega en sí mismo todo lo malo que tiene la izquierda y parte de la derecha. No hay magufada, histrionismo o idea chorra que acaben defendiendo. Si hay que apoyar al sindicato de puteros, se le defiende, aunque sea defendiendo una forma de esclavitud persistente a lo largo de la historia. Si hay que dejar de comer carne porque se acaba el mundo, se deja de comer carne y así sucesivamente. Como buenos bohemios burgueses son partícipes de todas las demandas, sean justas o meros deseos de pequeños burgueses, que parezcan de izquierdas. Son ecologistas, pacifistas, feministas, identitarios, nacionalistas, patriotas ya sí hasta completar todas las demandas que la clase dominante sitúa como temas que despisten de lo realmente importante. Tienen el germen del idealismo que tanto daño ha hecho a la izquierda a lo largo de dos centurias y que ni ha magullado al sistema capitalista.

El ideario del errejonismo es el populismo tal y como Ernesto Lacau y Chantal Mouffe han venido desarrollando desde hace tres décadas. Un populismo peronista, muy intelectual, que acaba insertándose en el sistema como radicalización del mismo. En el errejonismo se produce una continua agregación de demandas, por absurdas que puedan parecer, para conformar una cadena de equivalencias que acaba engarzando no por el materialismo aleatorio, sino por una clave idealista: el nacionalismo/patriotismo. Para que exista un pueblo y un antipueblo (base populista) aquel debe ser construido y nada mejor que hacerlo desde el nacionalismo propio. Todos pueden haber visto a Errejón defendiendo la bandera de España, pidiendo que no se podía entregar a la derecha, hablando de la unión de todas las personas contra quienes secuestran las capacidades de desear y la libertad de ser como se quiera pero con derechos. Una lucha agonista persistente entre la casta/antipueblo y el pueblo que se dirime en lo hegemónico. Lo que quiere decir que Errejón plantea, además de la actividad parlamentaria para ganar pequeñas batallas, conquistar la forma en que las personas piensan, la cosmovisión, la weltanschauung. Conquistar las cabezas para gobernar bajo el mando directo del líder carismático. Sumar al peronismo lo que en Lenin es temporal pero que el populismo hace permanente.

Como vanguardia que se creen que ellos y ellas tienen la razón pese a las contradicciones que supone esa agregación continua de demandas. De ahí que en muchas ocasiones no se sepa si son rojos o pardos, o rojipardos. Lo que sí queda claro es que la transformación del sistema no la consiguen, sólo proceden a un cambio de élites. El errejonismo no plantea una lucha de clases en la teoría, sino que todas las posmoderneces les valen. Así defienden desde la identidad de los sin identidad al ecocapitalismo más fiero. Defienden la creación de empresas individuales, eso que llaman emprendimiento, que ahorra los gastos de personal a la clase dominante, se evitan los conflictos laborales (todos son empresas y tienen que resolver los conflictos en el derecho mercantil, el más sistémico de los derechos) y acaba con las personas sufriendo distintas enfermedades psíquicas. Mediante ese populismo de la postmodernidad acaban desviando el centro de atención de lo material para quedarse en lo subjetivo/idealista donde el sistema capitalista asume tranquilamente demanda tras demanda porque es capaz de vender los distintos placeres que se reclaman. Y si alguien no queda satisfecho es problema suyo.

Otro problema, habrán escuchado que Errejón no tiene problemas en pactar con quien sea (de momento ha llegado hasta Ciudadanos y PP), es que no hay límites políticos para el populista. Al poner el bien común en lo etéreo del pueblo puede defender desde la nacionalización de la electricidad hasta la liberalización del transporte ferroviario. Siempre será en beneficio del pueblo. Un pueblo que acaba teniendo el rostro de los populistas y la clase dominante al final del camino. Pan et circus para unos y acumulación de riquezas para los pocos. Y si para ello hay que echar mano de palabras y frases de Karl Marx se hace, no vaya a ser que digan que no son suficientemente de izquierdas. Fetichismo marxista para quitarle valor epistemológico al mismo. Cuando se sabe que el alemán escribió mucho (la mayoría por obra de Engels en la sombra) y muchas estupideces. El legado de Marx no es la toma de sus palabras como doctrina sagrada sino lo científico que dejó. Pero al populista le conviene mucho más lo humanístico que el materialismo. Adoran recitarte a historiadores marxistas y demás ídolos (Gramsci y Luxemburgo especialmente) pero jamás aplican el análisis a lo actual, no vaya a ser que se les estropee la cadena de equivalencias. Hay una completa desconexión entre teoría (lo que muestran) y la praxis política. La praxeología, que diría Manuel Sebastián, no es lo suyo, sino el engatusamiento.

Al final el errejonismo es el resumen de todas esas cosas que acaban dando vergüenza a la izquierda, como los gallos violadores de gallinas, como humanizar la naturaleza y deshumanizar al ser humano. Todas esas cosas que un trabajador o trabajadora observa y acaba por votar al Rassemblement national de Marie Le Pen. Con un movimiento progresista así la verdad es que la ruina de la izquierda está más cerca. Ni el PSOE que siempre ha sido muy de ir sumando lo primero que ven por ahí que hace gracia ha llegado tan lejos. El errejonismo supera todo eso porque su única preocupación es la toma del poder para radicalizar el sistema. Lo podrán hacer desde una visión de izquierdas o una visión de derechas. El camino hacia el poder de un populista se sabe dónde empieza pero no donde termina, de ahí que no sea extraño que los populismos en América Latina hayan sido muchas veces más de derechas que de izquierdas, llegándose a la paradoja de que en Argentina hay populistas con el mismo discurso pero diciéndose de las dos partes del espectro político. Los errejonistas, que van sumando desde nacionalistas, regionalistas y amargados de la izquierda, no sería extraño que acabasen por llevarse el voto de gentes de Vox. El de Ciudadanos seguramente en breve tiempo. Si le apoyan todos los medios de la clase dominante ¿será que mucho peligro no le ven? En Podemos ya conocen cómo las gastan, pues se llevó por delante hasta a un buen dirigente como Ramón Espinar. En el PSOE les ríen las gracias sin percatarse de que el populismo errejonista les tiene como la verdadera gran pieza a cazar. La buenas formas ocultan algo más tenebroso y peligroso.

Rivera da un paso más hacia la extrema derecha

Decía hace poco menos de un mes Miguel Urbán, en la Universidad de Anticapitalistas, que Marcos de Quinto era más el neofascismo actual que lo que pudiese significar Vox, y la realidad le acaba dando la razón. Albert Rivera con sus manifestaciones por la exhumación del dictador Francisco Franco se sitúa a un solo paso de esa extrema derecha populista que puebla Europa. Tanto hablar de democracia y justo en el momento en que hay que defender sus valores el dirigente naranja se pone la “camisa nueva que bordaste en rojo ayer”.

Rivera, haciendo uso de una supuesta tercera España (que ya veremos lo que significa), ha comentado lo siguiente: “Afortunadamente, la dictadura de Franco acabó hace 44 años. Sánchez lleva un año jugando con sus huesos para dividirnos en rojos y azules, pero a muchos españoles a estas alturas no nos importan. Yo prefiero unir a los ciudadanos y hacer las reformas de futuro que España necesita”. Comienza como queriendo renegar de la dictadura, como si lo de la dictadura fuese algo tan del pasado que ya no afectase a lo presente, cuando su nacionalismo rancio se nutre especialmente de los posos que persisten en la ideología dominante en España. Pero esto él no lo sabe ya que no suele leer libros de los que hacen pensar, como ha reconocido, no es algo que nos inventemos. Una vez que condena a la remanguillé la dictadura, o piensa que la condena, habla de usar los huesos para dividir a España en rojos y azules. Y aquí es cuando se le ve la camisa azul escondida debajo del jersey.

En ningún momento el Gobierno ha utilizado la exhumación de los restos del dictador para dividir España entre rojos o azules. Eso es algo que lleva años presente, con más o menos altibajos, pero eso sí sin necesidad de maternos unos a otros. El problema es que con esa frase Rivera justifica la existencia de un mausoleo a un dictador, pagado con los impuestos de todos los españoles, algo que contraviene los valores democráticos. Pero no los de España sino los de cualquier democracia que quiera catalogarse así. Un mausoleo ad majorem dei gloriam que Rivera no quitaría. ¿Por qué? Si una persona se dice demócrata asume todas las consecuencias de esa asunción, incluyendo la existencia de reivindicaciones simbólicas de una dictadura sangrienta y asesina hasta el último minuto. Salvo que se sea un falso demócrata y que le venga bien cualquier sistema político siempre y cuando el capitalismo pulule con libertad amplia. Como pensaba Milton Friedman, uno de los Chicago Boys, padre del neoliberalismo que defiende Ciudadanos. Al final la patita parda aparece en Rivera cuando menos se lo espera como aquella vez que afirmó que las “dictaduras no tienen libertad pero tienen paz y orden”.

Paradójico también es que quien se ha dedicado a dividir España entre constitucionalistas y populistas, entre defensores de la libertad (de mercado principalmente no se olvide) y bilduetarras, ahora se queje de algo que no ha sucedido, dividir entre rojos y azules. Como inconscientemente le encanta que el cadáver del dictador resida en Cuelgamuros, pues dice esa boutade que muestra bien a las claras que cada vez más Ciudadanos camina hacia el populismo neofascista que se extiende a lo largo y ancho de Europa. Tiene más que ver Rivera con Salvini que con Macron (ese presidente al que adora en la intimidad). Pero como la ignorancia es atrevida (Garicano debe estar dándose golpes contra la pared) habla de que él lo que quiere es unir a los españoles. Y para querer unirlos, la verdad sea dicha, no para de insultarlos día tras día. Todo aquel que no piensa como él es mal español (otra división), es etarra, es bolivariano o un doctor fraude (el que dice que había cursado sus estudios de doctorado, algo increíble para quien no lee ni a Kant, ni a Garicano). Rivera es conocido por ser el mayor instigador de odio de la política española, más que las gentes de Vox, y para ejemplo hoy mismo acude al Cuartel de la Guardia Civil en Vic para seguir llamando terroristas a todos los que se oponen a él. Un personaje con una serie de patologías psicosomáticas que se evidencian en esos comportamientos extraños que hasta Aitor Esteban le ha afeado.

Si comparan la frase de Santiago Abascal con la de Rivera, el tono es completamente distinto pues el dirigente de Vox claramente se adhiere a los valores de la dictadura franquista. Algo que hace Rivera de forma inconsciente al no defender los valores democráticos. Abascal habla de libertad como hace Rivera cuando realmente es libertad para que las estructuras franquistas permanezcan inalterables pues son parte de la base del sistema. De ahí que se hable de deslegitimar la monarquía porque saben que es heredera del franquismo. Más gracioso es lo de defender el sentido común, como si en Vox supieran lo que es eso, algo que tampoco conoce Rivera, que se sabe perseguido por la clase dominante por no haber utilizado el sentido común y haber pactado con Pedro Sánchez. Se lo dijeron por las buenas, se lo han recomendado indirectamente y ahora se lo van a hacer pagar con todas. Al sistema le viene mejor Vox que Ciudadanos. Si no sirve para equilibrar el sistema y el régimen no tiene sentido que siga un solo día más. Como ha reconocido Óscar Puente el presidente del Gobierno quería y deseaba pactar con Rivera pero se negó pensando que él sería el próximo presidente y el líder de la derecha española. Mañana veremos si consigue trabajo de ujier.

Así tiene el PP andaluz las residencias

Que el Partido Popular no se preocupa de lo público, salvo cuando puede ayudar a ganar dinero a los amigos y grandes empresarios (como se viene viendo en todos los casos de corrupción), es tan claro y evidente que parece reiteración hablar sobre el tema. No obstante la denuncia debe persistir pues afecta a personas, muchas de las cuales se encuentran completamente desvalidas. Esto es lo que viene sucediendo con la Residencia Asistida de Almería a la que Juan Manuel Moreno Bonilla ahora que preside la Junta y Gabriel Amat y Javier Aureliano García tienen desatendida desde hace años. La Junta ha estado abonando durante los gobiernos del PSOE por los enfermos y enfermas que allí residen, los cuales están en situación de no valerse por sí mismos por diversas enfermedades, y de momento el PP sigue haciéndolo. ¿Hasta cuándo? No se sabe porque la intención de los conservadores es deshacerse de la misma en cuanto puedan.

Han estado reduciendo camas y espacios constantemente engañando a la Junta de Andalucía con diversas obras, necesarias sin duda, especialmente con los rumores de salmonela que hubo, de acondicionamiento que acabaron con la desaparición de esas camas. Para sorpresa de propios y extraños, como ya denunciamos en estas mismas páginas, esas obras de rehabilitación sirvieron para que la Diputación montase una Escuela Taller ¡teniendo a los enfermos allí! Amat y su sucesor García negaban la mayor, pero es un hecho consumado que tienen a personas transitando por allí para recibir formación ¿de cuidados? No, para un Vivero. Engañaron a la Junta del PSOE y a los familiares diciéndoles que las obras de Poniente y Levante eran para que los enfermos estuviesen mejor. Y a Moreno Bonilla le parece estupendo.

 

Ya que hay una Escuela Taller de jardinería y relacionados lo suyo sería que la Residencia tuviese un jardín hermoso y unas instalaciones cuidadas. Pues no, debe ser que las prácticas se hacen no se sabe dónde, porque la Residencia, como pueden ver en el vídeo adjunto, está hecha una pena. Los familiares de los enfermos han grabado diversos vídeos para que se compruebe el estado de las partes exteriores, con goteras y grietas en los techos y paredes, pero también muestran esos vídeos que el jardín y el arbolado está dejado de la mano. No se vislumbra por ningún sitio un establecimiento acorde con los mínimos. Deben pensar que al no ser muy conscientes de la realidad os enfermos y enfermas no necesitan tener un recinto acondicionado mínimamente. Esa es la mentalidad que muestra el PP y el respeto que tiene a los mayores. Cuando se les llena la boca de familias y demás debe ser que sólo se refieren a sus propias familias (o a la Famiglia), porque es patente que las de los ciudadanos no les importan mucho.

No es la primera vez que engañan a los familiares (aquí tienen un resumen de otras ocasiones), ni será la última. Ahora que gozan del poder total que les permite la Junta de Andalucía seguirán recortando en los enfermos para ver si de una vez pueden cerrar la residencia y utilizar el terreno o el inmueble para algo que les convenga más. Ya les hicieron pasar frío en febrero, ni los alimentos para los intolerantes estaban disponibles. Si a Amat le molestaba, a Moreno Bonilla no digamos. Están destruyendo a marchas forzadas la Educación y la Sanidad para favorecer a las empresas privadas de sus amigos, así que la residencia será un objetivo a medio plazo y es lo que los familiares se huelen. Ni un euro de inversión para luego decir que está catastrófica y cerrar o entregar a alguna empresa de servicios. O vender el terreno que siendo Almería nunca se sabe.

La “malvada casta” ofrece un altavoz a Iglesias

La verdad es que la “malvada casta”, el establishment, la clase dominante o el bloque en el poder (como ustedes prefieran llamarlo) para odiar y no querer a Podemos tiene a su dirigente máximo todos los días en televisión. No es cuestión de control por parte de una fracción determinada, porque los intereses de toda la clase dominante están representados en los medios de comunicación, que Pablo Iglesias esté en televisión día sí, día también. No es cuestión de que el control de George Soros de una parte de los medios propicie que salga. Nada es lo que parece y todo sirve para el mismo fin, revitalizar al propio sistema, la autopoiesis sistémica gracias Iglesias, especialmente si puede dañar al actual inquilino de La Moncloa. Un dos por uno completo llevándose por delante a los partidos de izquierda.

Las quejas sobre la persecución de la clase dominante a la formación morada son constantes (y tienen razón en los movimientos del periodo Rajoy), no paran de decir que el Estado profundo les acosa y quiere verlos acabados porque levantan miedo a los poderosos. Ayer en televisión insistió sobre el tema Iglesias que, como sólo entiende el mundo desde la centralidad de su propia persona, desperdició una oportunidad de criticar la Ley Mordaza. No lo hizo porque la defensa de la clase trabajadora “vende” menos que la victimización (recuerden que los postmodernos han establecido que las víctimas siempre tienen la razón, aunque sean falsas víctimas), algo que ha debido comentar con Albert Rivera, otro que busca siempre aparecer como víctima. Afirmó que a los diputados del PSOE no les acusaban y que a ellos sí por ser una trama que persiste de persecución a Podemos. A los diputados socialistas no les acusan porque no van a las manifestaciones/protestas y no se encaran con los policías. Por culpa de la Ley Mordaza una jueza puede acusarlos, algo que es más grave que la supuesta persecución. La cual no parte de la clase dominante pues son necesarios para distribuir su propia carga ideológica.

Muchas quejas pero Iglesias ha podido hablar, como hacen todos los días a todas horas los pocos fieles que le quedan en Podemos, todo el tiempo que ha querido, de todos los temas y en un ambiente relajado. Con buena parte de la derecha mediática siendo amable con él para poder atizar al presidente del gobierno. Ha podido presentar su visión de lo que ha sido el proceso de negociación. Y eso que se le ha olvidado decir que para sentarse a negociar lo primero de todo fue asegurar la vicepresidencia de Irene Montero, la heredera del trono podemita. ¿Son ciertas las palabras de Iglesias sobre ese tiempo pasado? Son su forma de ver lo que ha pasado, como Pedro Sánchez ha contado la suya. Ni completamente falsas, ni completamente reales. Eso sí, lo de ministerios con poca chicha (Igualdad y Sanidad no lo parecen) no se sostiene, la verdad es que, como se ha filtrado, se han pasado de frenada pensando que no eran ciertas las palabras de Sánchez sobre que no habría nueva propuesta de ministerios.

También le han permitido desde los medios de la clase dominante decir que lo que le preocupa en estos momentos son las cosas que afectan a las personas. Algo que le han aplaudido a rabiar desde la derecha, aun sabiendo que es parte del cinismo de Iglesias. ¿Cinismo? ¿Hipocresía? Sí en tanto en cuanto durante las negociaciones de julio los problemas de las personas ni les importaron, ante una propuesta programática del PSOE respondieron que cargos. Ante una petición de Alberto Garzón para acordar un programa de Gobierno para empezar respondieron que cargos. Ante la insistencia de los Anticapitalistas de no entrar en el gobierno y pactar un duro acuerdo programático respondieron que cargos. Y justo ahora, cuando se camina hacia unas elecciones generales, Iglesias recupera lo programático ofreciendo una muestra más de la hipocresía que tiene por ideología. “Mi, me, conmigo” como lema hasta que hay que aparentar tener conciencia social. Normal que el profesor Jaime Pastor, que lleva décadas de lucha en las calles, vea con claridad que solo le interesa el poder y los cargos.

Eso sí, parece que Íñigo Errejón ha pasado a ser “esa persona de la que usted me habla” y que lo que haga le importa poco. Lo curioso es que para desviar la atención, y nadie de ese establishment mediático se lo ha negado, es que ha mentido sobre la historia del PSOE afirmando que también tuvo sus escisiones por la izquierda. Ha citado, como pueden ver en el vídeo, a Alonso Puerta y a Pablo Castellano. Ninguno de los dos se escindió para fundar el PASOC, partido que es la transformación del PSOE (histórico) de Rodolfo Llopis (el secretario general más longevo y que la Fundación Pablo Iglesias ignora en sus celebraciones, por cierto) tras el XI Congreso en el exilio de 1972. Alfonso Guerra peleó en los tribunales para que no llevase ese nombre en las elecciones y hubieron de cambiarlo por dos ocasiones. Puerta llega al PASOC tras denunciar un caso de corrupción y no haber permitido que Felipe González fuese el número uno de la lista de Madrid al Congreso Extraordinario. Se la juraron y le dieron, nunca mejor dicho, puerta. Lo mismo sucedió con Castellano al que expulsaron en 1986 del PSOE siendo uno de los portavoces de Izquierda Socialista. No hubo traición, sino patada en las posaderas a quienes molestaban por ser más de izquierdas. Que de haber sabido la historia, y eso que se jacta de variopintos conocimientos, incluso podría haber hecho más daño a Sánchez afirmando que en el PSOE suelen acabar con las posiciones más izquierdistas.

No se puede quejar de estar bajo la sospecha continua en los medios de comunicación que controla la clase dominante porque salen con bastante más asiduidad, hasta resultar cansinos algunas veces, que otros partidos. Son junto a Ciudadanos los más cansinos y habituales de los programas televisivos, el problema es que esa presencia no la sepan utilizar en beneficio propio. Al ser productos manufacturados por la propia clase dominante viven al día cuando la política requiere más visión a largo plazo y de conjunto. En Podemos todo se reduce realmente a tres o cuatro proclamas y a estar en diversas protestas, por más estrambóticas que sean, pero olvidando lo dicho a la mañana siguiente. Como mucho hacen una pregunta gubernamental y a otra cosa. Curioso que los que más han insistido en temas y acciones legislativas ya no estén como diputados o senadoras de Podemos. En muchas ocasiones incluso ocultando sus trabajos en favor de los elegidos por Iglesias. Pero no será que no aparecen en televisión y tienen a numerosos opinólogos (aunque sea más adecuado el termino doxósofo del pensador Pierre Bourdieu) y columnistas de su parte día tras día. Para ser unos desheredados de la clase dominante bastante aparecen, de hecho no han dejado de aparecer. Lo que les molesta es no aparecer y que todo el mundo se rinda a sus pies por llevar la verdad revelada en su seno. Les molestan las críticas y por eso vetan y mandan a sus grupos de trolls al ataque.

Arrecia la lucha contra el cambio climático

El próximo viernes 27 de este mes de Septiembre habrá más   movilizaciones mundiales que se están preparando contra el Cambio Climático. Se han celebrado,  el viernes pasado día 20,  más de 5.000 actos en más de 150 países y en el Estado español ha habido más de 300 organizaciones que secundan la protesta y continuarán. En Málaga se ha convocado para las 12 de la mañana en la Plaza de la Constitución el próximo viernes 27 de este mes.

Empezaron en Australia donde hubo más de 300.000 personas en la manifestación, en Berlín y Hamburgo con más de 100.000 en cada ciudad, París, donde hubo fuertes ataques de la policía con más de 150 detenidos al confluir la manifestación “ecologista” con la lucha de los “chalecos amarillos”,  Nueva York en torno a 250.000 manifestantes junto a la estudiante sueca, Greta Thumberg, que lanzó el movimiento “Fridays for Future” (viernes por un  futuro) acompañó a la marcha, tras viajar en un velero desde Europa para dar ejemplo de no contaminar, etc….

Las manifestaciones y huelgas son por la supervivencia del planeta Tierra, el único que tenemos para el futuro de la Humanidad y por tanto, no solo incumbe a la juventud, aunque son los  jóvenes los que más se están moviendo, sino que no debieran separarse de las restantes reivindicaciones sociales que afectan a la clase trabajadora y los sectores menos favorecidos, que son los primeros que sufren las consecuencias de los efectos devastadores de las inundaciones y catástrofes medioambientales que ya se están produciendo.

Nos enfrentamos a un capitalismo enfermo, autoritario y despótico, con temblores de crisis cercana, que oprime y explota a la clase trabajadores y machaca a los sectores más deprimidos y castigado por la anterior crisis que dura ya más de 10 años, con el único fin de acelerar la acumulación de las ganancias especulativas de los grandes bancos y multinacionales que no dudan en depredar y destrozar el planeta.

En esta ocasión, las direcciones de los sindicatos mayoritarios, como UGT,  CCOO y otros debieran tomar los acuerdos pertinentes y sumarse a la lucha solidariamente,  convocando para apoyar esta Huelga General de 24 horas que hay organizada por el movimiento estudiantil como el Sindicato de Estudiantes y otros, que secundan ya más de 200 organizaciones, incluidas las plataformas feministas como Libres y Combativas, pensionistas, organizaciones ecologistas, etc,  para exigir medidas económicas que permitan salvar al planeta.

Pero como se viene explicando en “Ecosocialismo de Izquierdas”, que es una plataforma que llevamos en FB un grupo de militantes de diversas organizaciones, salvar el planeta va a requerir organizarnos mucho mejor y masivamente, para retar y derrotar a la Dictadura Mafiosa de los Capitalistas y sus Monopolios, que ejercen una depredación permanente arrasando recursos en la producción mundial, haciendo caso omiso a aquel lema tan olvidado de “el que contamina paga” o negándose a aplicar la norma de “prevenir antes que curar”. 

Para ello necesitamos reivindicar también y conseguir lo antes posible lo que es una necesidad acuciante de establecer una planificación científica de los recursos económico, para producir de manera racional y respetuosa con el objetivo de mejorar el medioambiente, poniendo a todas las fuerzas humanas y materiales a trabajar garantizando el pleno empleo, con salarios dignos, con servicios sociales públicos gratuitos, que tendrán que ser conquistados a través de la movilización permanente de las masas en acción exigiendo todo un profundo cambio del modelo de sociedad, o de lo contrario, en unas decenas de años, según nos indican los científicos que trabajan en grupos “Ecologistas”, millones de personas podrían morir por las condiciones adversas que producirá este terrible Cambio Climático que podría hacerse irreversible poniendo a largo plazo en peligro la vida sobre el planeta.

Los efectos actuales son ya devastadores y los que participamos en partidos políticos y sindicatos de izquierdas sabemos que solamente acabando con la opresión, la explotación, los desfalcos y la podredumbre de este modelo capitalista que roba a los pobres para darlo a los ricos, podremos disponer de los recursos estatales, para iniciar la construcción de una sociedad auténticamente democrática y que se base en la justicia social, poniendo a la persona por delante del beneficio de unas mafias que están arrasando el planeta.

Vemos con horror lo que está pasando en Brasil, con más de 9.000 incendios,  cuando Bolsonaro está propiciando arrasar la Amazonía, que es el pulmón del Planeta, para beneficiar las inversiones capitalistas a las que este elemento neofascista se debe.

A los principales responsables de la destrucción del planeta que actúan de forma salvaje contra la humanidad, debemos llamarlos por sus nombres, al menos los más conocidos que niegan el Cambio Climático, como Trump y demás líderes de las derechas, defensores acérrimos del capitalismo que es la esencia químicamente pura de los fascismos que están levantando cabeza, por lo cual, debemos movilizarnos para defender la naturaleza con el objetivo de transformar la sociedad para poder librarnos de las catástrofes que nos amenazan.

Pero aunque tienen nombres y apellidos, es preciso entender que no depende solo de personas individuales (que en parte también), sino que precisamos conocer  la causa fundamental, que es este modelo imperialista multinacional, que controla y perturba los mercados internacionales y presiona a los gobiernos de todo el mundo, para que inviertan antes en armamentos, jueguen en bolsas, en especulación… aplicando métodos brutales en el ejercicio de la represión, las invasiones, el golpismo o la guerra,  cuando los pueblos pacíficamente se manifiestan pidiendo soluciones, negándose a tener en cuenta las necesidades básicas de la persona, negándose a invertir en cambiar el modelo energético basado en el petróleo, por ejemplo, negándose a dedicar recursos de verdad  para la transición ecológica a energías limpias y no contaminantes.

Datos apabullantes de estudios científicos hay abundantes, pues el 63 % de las emisiones de CO2 y metano, son el resultado de la actividad nociva de 90 multinacionales, que tomando un estudio bastante extendido de Oxfam, señala  que “casi el 50 % de las emisiones son generadas por el 10 % más rico de la población mundial, mientras que la mitad más pobre solo produce alrededor del 10 %”.

No es que el planeta se muere, como dicen muchos que tergiversan la verdad, sino que al Planeta Tierra lo están asesinando las grandes multinacionales manejadas por el G-7, el Club Bilderberg, que es el Gobierno Mundial en la sombra y el consentimiento de organismos oficiales, como la ONU, la OTAN, el FMI, la BM… manejados o a las órdenes del Complejo Militar Industrial USA, que domina el mundo mediante el terror y no la “democracia” como nos quieren hacer tragar con ruedas de molino, gastando enormes sumas en matanzas y destrucción con armas mortíferas como el Misil Tomahawk cuyo costo es de 800.000 dólares/unidad y demás armas de destrucción masiva y luego dicen que no hay dinero para evitar el deterioro del Medio Ambiente y  combatir la pobreza mundial.

En el intento que ha habido de conformar un Gobierno de izquierdas entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que ha fracasado estrepitosamente en contra del sentir de la mayoría de izquierdas (ahora seguirán la bronca para ver quién es más responsable del fiasco), las consecuencias las podría pagar el pueblo, cuando las urnas habían hablado superando en torno a dos millones los votantes de izquierdas a los de derechas.

En el programa del PSOE  se contemplaba poner en marcha una “Agenda de Transición Ecológica”. Pero si Pedro Sánchez quiere seguir manteniendo esa tesis y realmente se propone luchar contra el Cambio Climático, no puede decir que prefiere pactar antes con C’s que con U.P. pues con una coalición contra natura y unos reaccionarios como Rivera es imposible; más bien  es desconcertante para convencer al votante, pues ese fue el primer fracaso de la vez anterior y si no rectifica esa posición, podría actuar como desmovilizadora para el izquierdismo, cuando en realidad debería preparar a las fuerzas sociales de izquierdas para luchar de forma conjunta confrontándose con las derechas y sus poderes económicos si quiere seguir siendo fiel a la anterior consigna movilizadora de “somos la izquierda”.

Un gobierno socialista que quiera aplicar un verdadero plan ecologista deberá empezar a explicar de dónde saldrán los recursos, que no pueden ser del bolsillo de los más pobres, sino que debe empezar por nacionalizar las empresas eléctricas y el sector de la energía para que sean públicas y al servicio de la ciudadanía y a su vez, presentar el resto del programa socialista, en el que se contemple una Banca Pública para acometer las inversiones necesarias que permitan resolver los problemas sociales, medioambientales y territoriales, que son las tres cuestiones ineludibles que un Gobierno tiene que  resolver y que nunca podrá llevarse a cabo con una alianza con las derechas, que defienden a las multinacionales y a las mafias de la banca y el capital, porque si se queda todo en palabras y no se acometen acciones firmes, ya sabemos lo que ocurre,  que en política son los hechos y no las palabras los que el pueblo,  que es sabio,  agradecerá o condenará finalmente con su voto.

No hay dudas que estas jornadas de lucha por un Planeta limpio del 27 de Septiembre, volverán a mostrar la determinación de la juventud y la clase trabajadora, atrayendo la solidaridad del pueblo unido en una lucha firme señalando a los responsables de las catástrofes ambientales, como ocurre en los Primeros de Mayo, jornada mundial de la clase trabajadora,  donde el pueblo toma las calles y plazas dando la batalla por un mundo mejor, señalando y protestando contra la explotación capitalista.

Es preciso tomar conciencia que la tarea fundamental es desarrollar estos movimientos “ecologistas”, “mediambientalistas”“ecosocialistas” para fortalecer las organizaciones de nuestra clase y poner fin a la dictadura de las mafias de los monopolios capitalistas,  porque con pequeños parches y medias tintas nunca podrán resolverse los  graves y acuciantes problemas globales que amenazan a la humanidad,  cuando nos jugamos tantas cosas,  por lo que, tomando como ejemplo las movilizaciones inmensas que consiguieron avances hacia el progreso,  es preciso seguir insistiendo que  “hay que ser realistas y pedir lo imposible” como se gritaba en la Revolución del 68 y seguir adelante en la batalla por la transformación socialista de la sociedad.

El pater Monedero ofrece la verdad revelada

En la Antigüedad siempre el brujo, el adivino, el augur (o la bruja, la adivina o la pitonisa que no es extraño) se acomodaba al poder para ejercer su función de ideologización de la tribu. Hoy en día son los medios de comunicación los que, siguiendo pegados al poder en la época capitalista, siguen ideologizando a las tribus (sin olvidar el poder de la educación), pero en los partidos políticos siempre suele haber un brujo que ofrece a su tribu la verdad revelada. Este es el caso de Juan Carlos Monedero y Podemos. El profesor siempre está presto a marcar la verdad oficial del partido para que las masas tengan su ración de ideología y puedan batirse en duelo con los antagonistas. Como jefe de la iglesia morada, el pater Monedero acude en salvación de su tribu cuando hace falta señalando a los pecadores y a aquellos que lograrán la salvación siempre y cuando sigan al elegido: Pablo Iglesias.

Nunca se equivoca en la toma de decisiones quien dirige Podemos, siempre son los demás los que cometen errores o están entregados a la clase dominante es la máxima del pater Monedero, quien para justificarlo acude al sermón semanal . En esta ocasión ha hecho un análisis de la situación actual donde se ve claramente que el pecador es el PSOE, con Pedro Sánchez que viene a ser algo así como Lucifer. Y son pecadores por cobardes, por no asumir la verdad revelada y seguir en la infausta línea marcada por la clase dominante, no como Podemos que es el Camino a la liberación de los cuerpos y las almas. El PSOE es culpable pues gobierna a ese espectro de la izquierda que se acobarda para no perder lo poco que se tiene, que se asusta con tan sólo mencionarles que pueden perder lo conseguido hasta la fecha, ese pueblo al que tienen maniatado por los miedos de las diferentes guerras civiles que han sido la tónica de la España moderna. El voto cautivo de los pensionistas que ya llevan 40 años así, con miedo, dice Monedero sin percatarse que, por pura lógica del tiempo, los pensionistas de hace cuatro décadas igual ya no están y quienes hoy son pensionistas fueron los que lucharon por tener pensiones. Pero la culpa es del PSOE que les inyecta “esos argumentos del miedo”. Lo que viene a decir es que la mayoría de las personas son cobardes y sólo quien vota a Podemos es valiente, sin ofrecer argumentos teóricos o prácticos de dónde viene esa valentía.

De ahí que las diatribas que dice haber escuchado en un debate universitario sobre la subjetividad (las personalidades) que se ha podido ver en las negociaciones sean falsas respecto al poder de las estructuras. Se pregunta “¿Lo individual vence invariablemente a las estructuras?” y se responde que, teniendo alguna incidencia, las estructuras lo son todo. Curioso para quien renegó de pensadores como Althusser y que en sus propios libros se ha decantado por cierto humanismo analítico. En El poder de las palabras acusaba a Niklas Luhmann de quitar al individuo de sus análisis sobre los sistemas y primar lo estructural. Claro en aquellos momentos no era el pater de Podemos y no tenía que ocultar todo lo individualizante que viene lastrando a la formación morada más allá de posicionamientos ideológicos. El pablismo como estalinismo, la primacía de los deseos individuales frente a lo programático y el populismo de los significantes vacíos y las cadenas de equivalencias como todo ideológico no son importantes ahora que se ve a Iglesias desnudo.

Quiere ocultar que, salvo alguna cosa que otra, en esta ocasión las personalidades de Sánchez e Iglesias han sido fundamentales para no lograr acuerdos. Y para que no piensen que es cosa nuestra, les ofrecemos lo dicho por Jaime Pastor (que no es un peligroso socialdemócrata) en la revista Viento Sur sobre el candidato morado: “Las sucesivas concesiones que ha ido haciendo Pablo Iglesias, hasta el punto de prometer la obediencia a la disciplina gubernamental en las decisiones con las que no estuvieran de acuerdo, han puesto de relieve una vez más la obsesión por gobernar que le caracteriza”. Algo que desde aquí hemos puesto de manifiesto en más de una ocasión sobre Iglesias y su deseo de poder sin más. Paradójicamente esa obsesión Monedero la traslada a Sánchez: “Pedro Sánchez no tiene proyecto de país: su único objetivo es gobernar”. Pues lo mismo que Iglesias pero, como buen pater morado, no puede mostrar el pecado propio sino el de los demás. Al final, lo que parece es que en ese aspecto, que es algo extendido entre toda la clase política española, Sánchez e Iglesias son iguales.

No extraña que los “bandazos ideológicos” que sitúa en el debe de Sánchez sean los mismos bandazos ideológicos que sitúa en el haber de Iglesias. Eso sí, con una diferencia según Monedero: Iglesias no hace lo que quiere el poder económico, la monarquía y la mayoría neoliberal y Sánchez es pilar fundamental del sostenimiento del sistema. No se junta con ese poder pero, dejemos hablar de nuevo a Pastor, cayó en la “absurda y vergonzosa apelación al rey para que presionara a Sánchez”. La monarquía como pilar del régimen del 78, como garante de ese “Estado profundo” (donde campa la tecnoburocracia y los aparatos represivos del Estado), al final tenía que ayudar a Iglesias para cumplir sus deseos personales. Como sigue diciendo Pastor en su artículo, Podemos ha tenido también su parte de culpa al ser conscientes, como muestra el análisis de Monedero, de las enormes diferencias existentes y que “el PSOE es pilar del bloque de poder transnacionalizado”, habiendo diferencias en políticas socioeconómicas y divergencias en el tema catalán, de ahí que no tuviera “sentido reclamar un gobierno de coalición que les habría llevado a la subalternidad más pronto que tarde”. No creemos que el profesor Pastor nos haya leído pero eso mismo hemos contando al respecto en estas páginas en más de una ocasión.

Como Monedero ve que se mete en un jardín de flores del que tiene difícil salida al no ver los errores propios que son similares a los del PSOE, nos deja una frase para intentar solucionarlo todo: “Lo definitivo es cómo te posicionas respecto al poder”. Una frase que tiene mucho de cierto. El PSOE es un partido sistémico desde hace años, como dijimos en otro artículo, pero eso no significa que Podemos sea realmente antisistema, sino que pretende radicalizar las propias bases de la democracia liberal y defender con uñas y dientes las conquistas del Estado social logradas en buena medida por la socialdemocracia. No tomará ningún palacio de Invierno el PSOE de Sánchez pero los condicionamientos de la clase dominante son también patentes en Podemos o ¿es Soros es una hermanita de la caridad? O ¿es que los medios de comunicación que tienen a su servicio son parte de un movimiento revolucionario? Son tan sistémicos como el PSOE solo que sirven a una fracción distinta de la clase dominante. Pero esto no lo reconocerá Monedero, como tampoco las escasas políticas sociales que han traído los ayuntamientos del cambio (barrios de clase trabajadora abandonados, viviendas en contenedores, desahucios sin alternativa ocupacional igual que con otros gobiernos…). Eso sí, mucho falso referéndum para mostrar una falsa democracia de base y mucho autobombo con vetos a los medios que no les seguían el juego. Como dice Pastor, ahora el PSOE está recomponiendo el “régimen frente a extremistas e independentistas y ante una derecha radicalizada que no hace más que abrir nuevas guerras culturales que favorecen una mayor polarización política y social”.

La ideología dominante se extiende por toda la clase política, es algo evidente y que sólo desde la conciencia de ello se puede luchar contra esa ideología. En Podemos parecen no tener esa conciencia a pesar de los intentos, no siempre afortunados, de Monedero en construir esa caja de herramientas que sirva para la Resistencia. Pero lo que sirve a la resistencia contra la clase dominante no siempre sirve para la revolución. No le importa al pater morado e insiste en que “el problema de Podemos es afinar sus herramientas para hacer un verdadero partido-movimiento”. Sigue sin ver que no sólo son las herramientas sino el estalinismo que se ha instalado en el seno de lo poco que queda de partido-movimiento. Vuelta a la culpa de los demás y la posesión de la verdad revelada de unos pocos, por eso se atreve a afirmar que el problema de Sánchez es que tiene un “complejo con Iglesias”. ¿No habíamos quedado que lo subjetivo no era importante sino las estructuras? Para no hablar de las estructuras propias se pasa a señalar al presidente del gobierno como un acomplejado respecto a su “santidad y guía espiritual”. No carece de ego Sánchez tampoco, pero no querer a Iglesias en el gobierno es más un problema de desconfianza que de complejos. Que no quiere Sánchez que alguien le haga sombra es evidente. Que le gusta rodearse de personas que le doren la píldora también. Como le pasa a Iglesias. Pero de ahí a tener que estar todos los días de pelea en el gobierno igual pesa más que ver quien tiene el ego más grande.

Monedero debe dar a sus “hijos e hijas” la ración necesaria de doctrina pablista (curioso que la perversión de la iglesia católica llegase de la mano de Pablo de Tarso) para acabar con Pedro Sánchez. ¿Dónde está la clase trabajadora, la lucha contra las estructuras del poder, en el discurso podemita? En casa de alguno seguro porque en lo real no. Monedero se cansa de hablar del poder de la clase dominante pero jamás ofrece, salvo demagogia y populismo, la solución. Bueno sí hay una solución: elevar a los altares al elegido. Dice Carolina Bescansa que Podemos ha acabado transformándose en una mala versión de Izquierda Unida y puede tener mucha razón, pero mejor quedarse con la reflexión del siempre locuaz profesor Jaime Pastor: “Los nuevos partidos han sido incapaces de cristalizar ni siquiera en un proceso de regeneración política”.

El disputado voto del señor Úriz

¿Quién no recuerda en estos instantes en los que entramos en una nueva campaña electoral, la famosa novela de Miguel Delibes, “El disputado voto del señor Cayo” y la posterior película interpretada magistralmente por Paco Rabal?

En esta reflexión introduzco la impostura de, como en el peor fotoshop posible, cambiarme no sin cierto pudor por el señor Cayo, permitiéndome el lujo de  actualizar la trama.

Después del impactante fiasco que Pedro y Pablo, Pablo y Pedro, consumaron el pasado 18 mi grado de cabreo, me temo que coincidente con un amplio sector de la izquierda sensata, me llevó a tomar una decisión crucial; el próximo día 10 de Noviembre y como castigo a su irresponsabilidad no iría a votar.

La izquierda perdería así un voto insignificante en lo cuantitativo pero quizás significativo en lo cualitativo.

Que alguien de ese espectro ideológico que se dejó la piel en el franquismo para que llegara la democracia y por lo tanto las elecciones libres, decida plantearse por primera vez desde entonces, ausentarse de manera voluntaria, debería hacer reflexionar a los sesudos líderes de nuestros partidos, PSOE y Unidas Podemos si lo conocieran.

Aunque lo dudo porque este tipo de información no les suele llegar a su blindada atalaya con filtrajes de sus palmeros que evitan cualquier información que pudiera alterarles.

Posteriormente y ya con la resaca de las sensaciones vividas los últimos días, he decidido volver a dar una vuelta a una decisión tomada fruto del calentón del cabreo. Ya se sabe que nunca es bueno tomar decisiones de esa manera abrupta y primitiva.

Ahora por tanto quedaba reflexionar y utilizar las pocas neuronas que nos van dejando de una manera racional y sensata. Utilizando el sentido común, el menos común de los sentidos en los tiempos que nos tocan sufrir.

¿Cuál debería ser mi decisión desde esa nueva posición?

Después de darle unas cuantas vueltas he llegado a la conclusión de que tengo cuatro alternativas:

1.- Desde la participación continuar con mi idea inicial de castigar a los responsables. Para ello introducir en la urna el sobre con las papeletas de ambos, PSOE y UP, rotas en diez pedazos. Sería una manera extrema de manifestar mi enfado con los dos.

2.- Seguir votando al PSOE como en los últimos 29 años, pero tapándome la nariz.

3.- Cambiar y hacerlo a UP de la misma manera gráfica.

4.- Votar a un partido que no haya participado del desaguisado, en el caso de que Íñigo Errejón decidiera entrar en la contienda.

Por eso decido escribir estas líneas, para trasladarles que de aquí al 10-N me abro a escuchar sus propuestas con el fin de que acabe eliminando la opción primera.

Como en la novela de Delibes, o en la película de Giménez Rico me convierto en Cayo, o mejor, en Paco Rabal y quiero que me convenzan, que me llenen de argumentos (por supuesto creíbles) para conseguir mi voto.

Podría ser como un experimento, una especie de experiencia piloto que pudiera servir al resto de la ciudadanía que se encuentra como yo en estado de máximo cabreo.

Aquí me tenéis Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, e Íñigo Errejón en espera de vuestra dialéctica convincente. Pero no me mandéis lacayos, venid en persona y exponerme vuestros razonamientos cara a cara, mirándome a los ojos, para observar también vuestra expresión corporal que a veces dice más que mil palabras.

¿Tendrán el valor de hacerlo? ¿Bajarán al polvo de debatir en un pequeño pueblo de Navarra, muy diferente por cierto al rural de Burgos de la novela?

Podría ser una de las novedades de la campaña, una especie de “puerta a puerta” personal e intransferible.

Aquí tenéis al señor Cayo-Úriz y su disputado voto……….os espero sentado a la puerta, como me dijo un sabio anciano cubano, “viendo la vida pasar”.

Veremos…………

¿Es el PSOE liberal y Podemos socialdemócrata?

Dicho apoyado en la barra de un bar con dos copazos ya en el cuerpo, la aseveración de Fernando Berlín en Al Rojo Vivo es completamente correcta: el PSOE es liberal y Podemos socialdemócrata. Las frases sin ningún análisis, sin ningún sentido, dichas en forma de cuñadismo dan para eso y mucho más. Podrían haber dicho que unos son sistémicos y los otros antisistémicos; que unos son modernos y los otros postmodernos; que unos son diversos y los otros magufos; y así hasta completar todo el arco de calificativos posibles a fin de definir algo que conviene a quien pronuncia la frase. Porque esa parte subjetiva no hay que desestimarla y el inconsciente produce una reflexión del tipo: “si las personas en España son socialdemócratas y quiero que mi partido sea mejor visto digo que es socialdemócrata para ver si atraigo votos hacia él”.

La cara de Pablo Simón, politólogo que no se sale ni por un milímetro de las reglas establecidas, tras escuchar la palabrería de Berlín es de época. Expresó una especie de “¿Pero qué me estás contando?” sin decir nada y perdonando la vida al interlocutor. Porque de haber querido le podría haber destrozado allí mismo. Tan interesante como la cara de Simón es la utilización por parte de Podemos de ese “análisis” (entrecomillado sí que tampoco es que se devanase los sesos) por parte de Podemos para ganar esa cuota que inconscientemente estaba reclamando el periodista. La formación morada se sube al carro de la socialdemocracia visto que sus planteamientos populistas y de pseudoizquierdas (los bohemios burgueses) no calan entre la población. No es la primera vez que lo advertimos. Desde Vistalegre II Podemos ha virado hacia el centro, lo que suponía aceptar las tesis errejonistas con una dirección unipersonal. Y ahí está parte de la clave de la dificultad de situar a Podemos más allá de un evanescente izquierdismo. La formación morada no deja de ser un movimiento personalista que se mueve al albur de los deseos del dirigente máximo. Ora comunista, ora populista, ora socialdemócrata.

La negociación para formar gobierno dejó bien a las claras que en Podemos lo ideológico, más allá de soflamas para contentar al público, no es importante, sólo el poder. De ahí que aceptasen las propuestas completas del PSOE porque las comparten o les da igual. Sólo la defensa de lo público permanece en todos estos años, lo que tiene una explicación clara pues la mayoría de sus dirigentes surgen del Tercer Sector y viven de las subvenciones del Estado. En ese aspecto son los más estatistas del mundo y así lo han demostrado en todos los gobiernos que han tenido, otorgando subvenciones a todos los grupos afines. No desean asaltar el Estado para, desde los intersticios que existen según Bob Jessop (teórico del Estado), transformar el sistema capitalista. No es que asalten el Estado para instaurar la dictadura del proletariado. No. Quieren poder para controlar y hacer una política en interés de los grupos de interés. Esto es lo que se ha visto donde han gobernado y es lo que quieren para el gobierno estatal. Por eso hoy defienden el 155 y mañana no. Siguiendo la boutade de Berlín incluso podríamos decir que son seguidores de Felipe González y su revolución burguesa, ya que Podemos no es más que una radicalización de los principios de la democracia liberal. Nada de superar el sistema capitalista.

¿Son socialdemócratas? Ni ellos saben lo que son así que difícilmente se puede saber qué son, salvo tener claro que no desean cambiar el sistema sino aprovechar los resquicios del mismo para intentar gestionarlo de otra forma. No tienen hecho ningún análisis serio y profundo en resoluciones o similares donde se ponga en cuestión el sistema mismo. No hay un análisis materialista. Se presentan como mejores gestores de lo dado, lo mismo que ha venido haciendo la socialdemocracia que fracasa por toda Europa, como fracasan todos los movimientos populistas por cierto. Partiendo del populismo y la lucha contra la casta, hoy en día, a una velocidad asombrosa, han pasado en Podemos a defender al propio sistema y como superar las crisis de forma más humana. No es poco, todo hay que decirlo, pero la mentalidad pequeño burguesa está ahí y se muestran incapaces de superar esa barrera psicológica que les ha sido insertada desde infantes. Podemos no es más que un grupo de bohemios burgueses que quieren lo que les prometieron desde el sistema y no les han dado: dominar el mundo y satisfacer todos sus deseos. En resumen son, como mucho, la socialdemocracia del deseo.

¿Es el PSOE liberal?

La otra parte de la frase de Berlín es tan cierta como falsa. El PSOE posiblemente tenga más de liberal que de socialdemócrata, pero siempre y cuando el análisis se haga bajo dos matrices: el sistema y la ideología dominante. Hasta hace pocos años llamar a alguien del PSOE liberal era considerado un insulto, hoy se acepta tranquilamente ese calificativo. A veces como insulto hacia personas como Susana Díaz o Emiliano García Page, a veces como muestra de pluralidad. Que el PSOE está lleno de liberales, especialmente en su aparato y su cúpula, es verdad. Los hay por todos lados, pero, siempre hay un pero, no es lo mismo que ser neoliberal. Digamos que en el PSOE desde los años de José Luis Rodríguez se han aceptado los principios liberales de Justicia Social y buena parte de los mantenidos por los neo-utilitaristas. Ser de este tipo de liberalismo, que no está contra el sistema, pero es la ideología de la socialdemocracia tras la Tercera Vía. Berlín esto no lo conoce con seguridad, ni muchas personas que se siguen diciendo socialistas o socialdemócratas, las cuales son liberales pero no como Ciudadanos o PP. No son el mismo liberalismo.

El mejor ejemplo de lo que decimos se encuentra en un artículo que Manuel Escudero ha sacado para contrarrestar la autoubicación ahora de Podemos, vía sus portavoces mediáticos, como socialdemócratas. Con la brevedad requerida por el formato digital, Escudero explica, exagerando en algunas cuestiones intrapartido, la nueva ideología de la socialdemocracia que acabará extendiéndose por toda Europa como modelo. Para el economista la diferencia actual se basa en que mientras la socialdemocracia clásica sigue estando posicionada en la defensa del Estado de bienestar y las políticas de redistribución, en el PSOE van más avanzados con las políticas de predistribución. ¿Esto qué significa? Intentar llevar a cabo la Justicia Social, las políticas feministas y la transición ecológica. Adelantarse al capitalismo salvaje para ponerle límites de todo tipo y que las personas partan de una posición igual en la vida.

Suena bien, salvo que esto de nuevo no tiene nada. Como mucho ha habido un cambio de paradigma, como cuando se abandonó el marxismo, nada más. La Justicia Social y la predistribución surge de la Teoría de la Justicia de John Rawls  de ¡¡¡1971!!! con su velo de la ignorancia. Un camino que han seguido pensadoras como Nancy Fraser o economistas de la subalternidad. Curiosamente el último libro donde Rawls perfilaba su teoría se llamó Liberalismo político. El ecologismo ya sabemos que tampoco es nada nuevo y que está siendo asumido por el propio capitalismo hasta donde le es rentable en términos económicos y publicitarios. Una transición que no asusta al sistema sino que le conviene a su fracción mayoritaria. El feminismo tres cuartas partes de lo mismo. El resto del programa del PSOE es redistributivo sin más. No deja de ser una cara amable del propio sistema, no siendo esto negativo aunque pueda parecer insuficiente. Un neo-utilitarismo para hacer feliz a la mayor parte de las personas.

Por tanto ¿la afirmación de Berlín es cierta? No, en tanto en cuanto ambos partidos son liberales al aceptar y no posicionarse contra las reglas del juego. Puede haber matices pero no son antisistémicos, ya sea de forma gradualista o revolucionaria. Es más ambos partidos podrían ser calificados como socialdemócratas al ser estatistas y pensar que las políticas públicas pueden cambiar las cosas, siempre y cuando no se toquen los medios de producción o a la fracción financiera de la clase dominante. Ambos partidos están contentos con una fracción de esa clase dominante pero tienen un sentido social que no poseen los partidos neoliberales. Cada uno, desde su punto de vista, quiere mejorar la vida de las personas y en la práctica hacen lo mismo al final. Por mucho que los morados clamen contra la casta no dejan de ser casta ellos mismos ya que están identificados con la ideología dominante. En el PSOE se asumió hace tiempo y, tal vez por eso, no pegan tantos bandazos. Según el razonamiento del pequeño burgués de las ondas la clase trabajadora en España es liberal y la bohemia burguesa socialdemócrata. Aunque lo que se esconde realmente detrás de todo eso es pensar que la clase trabajadora en España es estúpida por votar al PSOE y no al elegido. Para cualquier aclaración vean el artículo sobre la “Berdadera Hizquierda”.

Sánchez le deja hecha la campaña a Podemos

Maquiavelo decía que, además de otras virtudes, el gobernante debía atraerse la Fortuna para lograr el éxito. En Podemos tienen esa Fortuna rondándoles de cuando en cuando. Para su desgracia la han despreciado con suma facilidad vez tras vez. La última hace dos días con la imputación de tres dirigentes de su formación imputados por culpa de la Ley Mordaza, a la cual no han atacado sino que se lanzaron a hablar de persecuciones imaginarias que no existen en la actualidad. Tenían una buena campaña hablando de la criminalización de las protestas de la clase trabajadora y demás, pero no son capaces de verlo. De igual forma han desperdiciado el potencial del acontecimiento (15-M). Ahora se encuentran que su máximo oponente, Pedro Sánchez, les hace un favor enorme con una campaña a punto de comenzar y que les perfila la misma.

El presidente del Gobierno en funciones jamás ha destacado por su locuacidad y facilidad de palabra. Salvo memorizarse discursos que repite hasta la extenuación, Sánchez nunca ha ganado un debate, ni dentro del PSOE, ni afuera. No tiene el don de la palabra lo que ya valdría de aviso para Iván Redondo y el resto de personas que le asesoran o que están con él en la Ejecutiva Federal. Aun así insisten en mandarle a explicar cosas a la televisión y ocurre que acaba soltando una perla que sirve perfectamente a sus oponentes. Y eso que jugaba en casa ya que Ferreras es del entorno de George Soros, el cual en principio está contento con el socialdemócrata, pero hubo de reflexionar en alto y ahí abrió las puertas para que desde el Círculo de Empresarios le hayan dado hasta la razón. Decir que no dormiría tranquilo teniendo ministros de Podemos, que es lo que queda como veremos, es para que Pablo Iglesias esté callado toda la campaña y sólo ponga el vídeo una y otra vez diciendo (que ya lo hacen en redes sociales) “Si quieren que los poderosos no duerman vótennos”.

La reflexión de Sánchez era que, con las peticiones primeras de Iglesias, quien quería hasta el colchón renovado de La Moncloa, no podría dormir tranquilo ya que serían personas del entorno del dirigente morado que estarían haciéndole el juego sucio día sí, día también. Pero se le olvidó decir que, debido a eso, ofreció los ministerios sociales y la vicepresidencia que ya tenía nombre, Irene Montero. Pero no dijo esto y añadió, dando un cariz completamente clasista a su intervención, que no los quería por carecer de experiencia gubernamental o profesional. ¡Como si él hubiese tenido ambas! Descartar a personas por no ser políticos profesionales o tecnócratas manda a Sánchez muy lejos de la socialdemocracia. Eso ataca profundamente a la base mínima de los principios democráticos para situarse en un mundo platónico donde sólo gobiernen los sabios. Una falta de respeto a sus propios militantes de clase trabajadora aunque muy en consonancia con el pensamiento de aparato (a lo que añadir la soberbia, que se extiende entre toda la clase política, de la titulitis).

En Podemos tienen la campaña hecha, como se ha comentado, salvo que vuelvan a perder la oportunidad que la Fortuna le ha ofrecido. No se van a ver en otra similar para acaparar el voto de la clase trabajadora en disputa. Aunque no es Iglesias persona capaz de hablar lo justo y necesario, y ya avanza que “Sánchez me ha mentido” porque no quería un gobierno de coalición, algo que es falso porque ofreció otros ministerios que le quitaban menos el sueño. Tampoco deberían hablar de que en Podemos se han preocupado de las políticas que “quitan el sueño a la gente”, porque también es falso ya que en toda la negociación lo único que hubo encima de la mesa fueron los cargos. Ni respondieron a la oferta programática del PSOE de primeros de julio, ni a la segunda de agosto. Así que mejor taparse y poner el video de Sánchez junto al de los empresarios y campaña sin hacer y decir nada. Es más, sin necesidad de hacer campaña en sí. ¿Lo harán? Evidentemente no porque también tienen lo suyo. Mientras la izquierda de base a verlas venir y esperando tener una clase dirigente que posea cuando menos algo de miras amplias más allá de lo personal de cada uno.

Gracias Iván Redondo y Pablo Gentili.

Una candidatura errejonista dañaría tanto a PSOE como Podemos

Algunos medios y personajes del social-liberalismo se alegran de la posibilidad de que Íñigo Errejón dé el salto a la política estatal y, cuando menos, se presente en la circunscripción de Madrid a las siguientes elecciones generales. Desde Podemos, por su parte, lo ven con desagrado al insistir que el “traidor” no hace más que servir a los intereses de Pedro Sánchez. Dos posiciones antagónicas que el propio dirigente político se ha encargado de alimentar con ciertas manifestaciones como “yo sí hubiese aceptado la oferta de Sánchez” o sus reflexiones sobre la madurez necesaria que hay que demostrar cuando lo importante trasciende a las propias personas, el bien común, y que había que dejarse de prepotencias y personalismos y ponerse a trabajar. Pero ¿a quién haría más daño esta candidatura?

Desde Más Madrid, salvo algún artículo voluntarista, la realidad es que se encuentran analizando la situación no tanto como factibilidad sino como puente a algo más. Ni el propio Errejón, por mucho que insista, se cree que el movimiento que lanzaron desgajándose de Podemos se va a quedar en lo autonómico. Ya le habrán contado sus propios compañeros de viaje que lo mediático en la Asamblea de Madrid no existe. Una vez pasan las elecciones todo queda concentrado en el Gobierno regional y el resto de noticias pasan con más pena que gloria, salvo que haya corruptelas. Así que, pese a que su intención fuese permanecer en lo autonómico para dar el salto más adelante, la realidad es que para construir ese movimiento necesita tener cierto foco mediático que se consigue en el parlamento estatal no en el madrileño. De tomar la decisión, seguramente, muchas personas en el PSOE se alegrarían porque así acabarían con esa bête noire que es Pablo Iglesias, “el culpable” de que Sánchez haya superado la investidura. No en vano es el “niño bonito de Sánchez”.

Las encuestas que se han venido haciendo, más algún tracking partidista, ofrecen como resultados que Más Madrid haría mucho daño a Podemos en la Comunidad de Madrid. Tanto como dejarle como última fuerza en lograr representación, incluso por debajo de Vox. Como ya ocurrió precisamente en las elecciones autonómicas de mayo de 2019. Hasta el 70% de los votos madrileños quitaría el errejonismo a la formación morada que conservaría el voto de Izquierda Unida y poco más. Unidas Podemos obtendría, aproximadamente, un 4,87% a día de hoy. Eso equivaldría a 2 o 3 diputados máximo, mientras que ahora tienen 6. Pero no sólo haría daño a sus excompañeros sino que al PSOE le podría dar el mordisco que no llegó a hacer del todo en las elecciones autonómicas. Esos trackings calculan que, a priori, al PSOE le podrían restar cerca del 25% del voto, ya que existe cierto descontento en Madrid con los socialdemócratas. El PSOE pasaría para la lista al Congreso de los diputados del 27,88% a cerca de un 21% (sin contar lo que resten a Ciudadanos y Podemos a su vez), lo que supondría perder cerca de 3 diputados. Así, sobre el papel Más Madrid lograría unos cinco diputados a la espera de las divisiones y los votos capturados a otros partidos entre unos y otros.

Todo esto son números, puras proyecciones, o meras especulaciones sobre cierta base sociológica, pero hay cuestiones objetivas y subjetivas que también tendrían su importancia en el proceso de elección. Entre las cuestiones subjetivas, la personalidad de Errejón tiene menos rechazo que la de Iglesias, se le observa menos soberbia y prepotencia, y le gana claramente en saber percatarse de las corrientes subterráneas de la sociedad y tener visión a largo plazo. Iglesias es más impaciente e incontinente en lo verbal. Frente a Sánchez, el madrileño muestra más inteligencia y capacidad discursiva. Errejón es mucho más capaz de establecer un discurso para amplias capas sociales con proyecciones futuras mientras interviene en lo inmediato con mesura y con conciencia de la contingencia misma. Y esto es un factor que, de saberlo encajar, posibilita la atracción de voto, no los eslóganes de usar y tirar que utilizan los demás. Entre las cuestiones objetivas, es claro que desde la clase dominante se le va a ofrecer una amplitud mediática suficiente para que capte el voto necesario. Ningún medio, de derecha a menos derecha, le va a negar sus páginas para que explique su proyecto. Lo que le permitirá llegar a un votante más diverso y que se encuentra bastante cabreado. Tampoco carece de un mal equipo detrás pese al claro caudillismo, algo que igual no suma, pero no resta. Añadamos, como cuestión mixta entre lo objetivo y lo subjetivo, que existen muchísimas personas enfadadas con unos y otros (desde Vox hasta Podemos) que pueden castigar con el voto a Errejón.

Toda esta reflexión la aguanta el papel pero el escenario al que se enfrentan los partidos políticos es tan aleatorio, debido a la abstención, que bien podrían producirse efectos no deseados como capturar más voto del PSOE, especialmente entre las capas más jóvenes, que de Podemos o dejar a ambos tiritando. Como podría producirse que ni se presente pues considera que no hay un acontecimiento suficiente para malgastar las fuerzas o que consiga apoyos más allá de la comunidad madrileña y entonces el salto sería mucho más perjudicial a los intereses de PSOE y Podemos. Que se sepa, Anticapitalistas ni se plantean pactar algo con Errejón, como ya informamos, pero habría que ver si ramificaciones moradas cansadas y aburridas de la dirección morada, que se conocen perfectamente con Errejón, plantearían montar algo en ciertas zonas. Lo suficiente para rascar cuatro o cinco diputados más. Tal y como se encuentra la situación política casi todo es posible, desde el lento caminar de Errejón hacia el PSOE, como el gobierno del trifachito.