El PSOE pide explicaciones sobre el colapso en el servicio de Rehabilitación de La Arrixaca
Puerto Lumbreras contará con un Centro de Atención a Mujeres Víctimas Violencia de Género
La Comunidad Autónoma, a través de la Dirección General de Mujer e Igualdad de Oportunidades de la Consejería de Familia, mejorará notablemente la atención a las víctimas de violencia de género con la creación de un Centro de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género (CAVI) en Puerto Lumbreras.
La Comunidad pondrá en marcha próximamente el CAVI, lo que supondrá un incremento en el número de horas de atención psicológica, la incorporación de una trabajadora social y una asesora jurídica a jornada completa para prestar apoyo integral a las víctimas en el municipio.
Hasta ahora, el municipio de Puerto Lumbreras disponía de un Punto de Atención Especializada a Víctimas de Violencia de Género de Puerto Lumbreras (PAE) que ofrecía intervención psicológica a mujeres. El Punto de Atención Especializada de Puerto Lumbreras está integrado por una psicóloga experta en violencia de género que trabaja en colaboración con Policía Local y Guardia Civil del municipio.
La alcaldesa, Mª Ángeles Túnez, ha valorado de forma positiva la creación de este centro, ya que “las mujeres que necesiten hacer uso de este servicio recibirán atención integral personalizada y durante el tiempo que cada caso necesite, sin tener que desplazarse a otras localidades”.
Túnez destacó que “la finalidad de este servicio gratuito es ofrecer acompañamiento y asesoramiento a mujeres que son o han sido víctimas de maltrato. Desde aquí se ofrece una atención especializada para que las víctimas de violencia de género puedan afrontar con éxito las experiencias vividas”. Para finalizar, la alcaldesa señaló que “la lucha contra la violencia de género es fundamental para conseguir la igualdad real entre hombres y mujeres”.
La desimputación de Pablo Casado obliga a revisar la condena del juez Baltasar Garzón
La doctrina que ha creado el Tribunal Supremo para desimputar a Pablo Casado en el “caso Master”, exigiendo ahora el acuerdo de voluntades en el delito de prevaricación, le obliga a revisar la condena impuesta al juez Baltasar Garzón – y a todos los demás jueces condenados por el mismo motivo- para cuya inhabilitación no exigió entonces ese concierto de voluntades que ahora se considera necesario.
La posible imputación de la mujer de Pablo Llarena, Gema Espinosa Conde, en el “asunto de la hija de Marchena”, ha sido el motivo que en realidad ha obligado al Tribunal Supremo a desimputar a Pablo Casado en el “caso Master”, cambiando el criterio que hasta ahora había mantenido el Alto Tribunal para aplicar la prevaricación cuando no exigía entonces el necesario acuerdo de voluntades entre el sujeto prevaricante y el favorecido por el delito.
El pasado mes de julio la Comisión de Selección -de la que formaba parte la mujer de Pablo Llarena, Gema Espinosa Conde- tomó la polémica decisión de crear una plaza de fiscales sin tener competencia para ello y con la finalidad exclusiva de favorecer a la hija del presidente de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, Sofía Marchena, que perdió la oportunidad de acceder a la carrera judicial con su promoción al encontrarse enferma, apareciendo ambas mujeres de esta forma como protagonistas de lo que parece claramente que fue un soborno para pagar un favor anterior: Pablo Llarena era el último de los candidatos posibles – según las propias Normas de Reparto– para instruir las causas contra aforados debido precisamente a su inexperiencia, y sin embargo el presidente de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, permitió su designación como juez instructor en la causa del Procés.
La Sala de Admisión del Caso Máster de Pablo Casado, compuesta por Manuel Marchena, Miguel Colmenero, Francisco Monterde, Ana Ferrer y Pablo Llarena, ha archivado ahora las actuaciones en la Sala 2ª del Tribunal Supremo por considerar que no se detectó el necesario concierto de voluntades entre Pablo Casado y la Universidad Rey Juan Carlos, lo que supone un evidente balón de oxígeno para todos los implicados en el asunto de “la hija de Marchena” pero también obliga al Gobierno de Pedro Sánchez a promover el indulto de Baltasar Garzón, porque el juez de la Audiencia Nacional fue condenado entonces por el delito de prevaricación sin exigir prueba alguna de ese acuerdo de voluntades que ahora se considera necesario.
Cuando los magistrados de la Sala de Admisión han afirmado ahora en su resolución de archivo del Caso Máster de Pablo Casado que “la jurisprudencia sobre el delito de prevaricación exige un concierto de voluntades”, están diciendo algo que es rotundamente falso porque ni una sola sentencia del Tribunal Supremo había hecho tal afirmación hasta ese momento. Es más, Manuel Marchena había negado en dos sentencias dicho principio, y una de ellas además siendo ponente Pablo Llarena.
La doctrina del acuerdo de voluntades en el delito de prevaricación es una creación jurisprudencial del Tribunal Constitucional -en su Sentencia de 17 de octubre de 2016- que está diseñada exclusivamente para el delito de prevaricación judicial que no sea instrumento de un soborno, ni tenga nada que ver con la corrupción. Por eso no es de aplicación a la prevaricación administrativa que sirve de instrumento al delito de cohecho, como el que se imputa a Pablo Casado.
Podríamos pensar que el Tribunal Supremo ha decidido simplemente cambiar de criterio en el “caso Master” de Pablo Casado, si no fuera por el hecho de que con él se beneficia personalmente a dos de los Magistrados que han dictado la resolución, Manuel Marchena y Pablo Llarena que, sin embargo, no se abstuvieron de formar parte de la Sala de Admisión a pesar de que concurría en ellos causa y motivo de recusación.
En cualquier caso, ese cambio de criterio operado por el Tribunal Supremo en la aplicación del delito de prevaricación, exigiendo ahora el necesario acuerdo de voluntades, le obliga a revisar en cambio la condena impuesta al juez Baltasar Garzón –y a todos los demás jueces condenados por el mismo motivo– para cuya inhabilitación no exigió entonces prueba alguna de ese concierto de voluntades que ahora se considera necesario.
Precariedad y especulación: las bases de la recuperación económica
A pesar de que los índices de crecimiento económico se están ralentizando levemente, la realidad es que España está en un momento positivo dentro de un ciclo favorable. Sin embargo, esos datos de la macroeconomía no se están reflejando en el bienestar de los ciudadanos en lo referente a la masa salarial y a las condiciones laborales y, por lo tanto, no existe un beneficio real más allá de que el número de millonarios se esté incrementando de manera escandalosa.
Los índices de desigualdad son tan escandalosos la Comisión Europea situó a España en la vanguardia junto a «grandes potencias» económicas como Bulgaria, Lituania y Grecia. Dentro de los siete ítem que se utiliza para realizar estos análisis, nuestro país no aprueba en ninguno.
Esta falta de transposición de la recuperación macroeconómica a la ciudadanía se traduce, en primer lugar, en que más de 8 millones de españoles se encuentre en riesgo de pobreza o que 13 millones se hallen en una situación de exclusión social.
Estas cifras vergonzosas se entienden mejor si comprobamos que esa recuperación económica está cimentada sobre una especulación salvaje y un mercado laboral enfermo donde las reformas del gobierno de Mariano Rajoy han permitido que la precariedad, la destrucción de derechos y una masa salarial más propia de un país en desarrollo sean la seña de identidad que está generando una situación insostenible para una democracia: el incremento de los beneficios empresariales fue de un 42,8%, según Eurostat, mientras que los salarios apenas han crecido un 3%.
Este mercado laboral enfermo es, precisamente, uno de los mayores lastres para el crecimiento real de España. En nuestro país se firman todos los meses más de 2 millones de contratos con variaciones en la tasa de paro que dependen en exclusiva de la estacionalidad, por lo que, en realidad, España prácticamente no crea nuevo empleo porque hay un exceso de rotación generada por el hecho de que más del 90% de las contrataciones son temporales y, de esa cifra, casi la mitad corresponde al contrato eventual por exigencias de la producción que es el más precario que hay ya que en él se incluyen las relaciones laborales inferiores a una semana.
Por otro lado, la especulación salvaje es la que mueve las cifras de crecimiento y el mercado inmobiliario es el mejor ejemplo. El precio de la vivienda se sigue incrementando. La firma de hipotecas continúa subiendo con picos del 34% mensual. El volumen de ventas sube a un ritmo del 15%. El alquiler se ha convertido en una quimera para las familias por la burbuja que se ha creado en los últimos años. Este fenómeno es inexplicable. En España el salario medio es de 23.156 euros brutos anuales y el más común de 16.497, según datos del INE.
Por tanto, ¿cómo es posible este ritmo de crecimiento en el mercado inmobiliario con estos salarios, estos contratos y con el precio en alza? Sólo se explica porque la especulación se ha disparado. Pongamos un ejemplo. Para que una entidad bancaria conceda una hipoteca tiene en cuenta que la ratio de endeudamiento no sea superior al 30%. Si tomamos como referencia el precio medio de la vivienda en España que es de 140.000 euros, un préstamo hipotecario con una duración de 25 años tendría una cuota mensual de 480 euros, intereses incluidos. Tomando con referencia el salario medio apenas habría una diferencia de 100 euros respecto a dicha cuota y la ratio de endeudamiento, siempre y cuando no tuviese ningún tipo de financiación al consumo como, por ejemplo, un bien tan necesario como un coche. Si en este caso el trabajador hubiera financiado la compra de un coche, algo muy habitual, ya se haría imposible que la concesión de la hipoteca. Si nos vamos al salario más habitual, el sueldo mensual se queda por debajo de la ratio de endeudamiento. Por tanto, ¿cómo es posible que estén incrementándose las hipotecas? La respuesta es que son las rentas medias-altas las que están financiando la compra de vivienda y las grandes fortunas las que se están invirtiendo en ladrillo con el único fin que la especulación.
Otro aspecto a tener en cuenta son las grandes operaciones que los bancos están realizando con los grandes fondos buitre como BlackStone, Cerberus o Lone Star también influye en el incremento de las ventas de vivienda. Estas empresas compran barato para poder especular con ella provocando un déficit de vivienda en el mercado y, por tanto, un incremento del precio de la misma. Esto es especulación.
Por tanto, la economía española está creciendo en base a la especulación y la precariedad, algo que deja expuesto a nuestro país a las consecuencias de otra crisis.
Justa Montero: «El Pacto de Estado contra la Violencia de Género empezó con deficiencias»
El 28 de septiembre se cumplió un año de la aprobación en el Congreso del Pacto de Estado contra la Violencia de género, un documento que en opinión de Justa Montero, uno de los rostros más reconocidos del activismo feminista en España, presenta «deficiencias» desde su nacimiento y sigue sin aplicar «medidas que son urgentes».
En una entrevista con Diario 16, Montero lamenta que a falta de tres meses para acabar el año todavía no se haya transferido a las Comunidades Autónomas ni a los Ayuntamientos la parte correspondiente (120 millones de euros) de los 200 millones de euros comprometidos para financiar la aplicación en 2018 de las medidas contempladas en el pacto.
«No vale un pacto que se anuncia a bombo y platillo y en términos grandilocuentes. Hacen falta políticas públicas concretas e inmediatas que acaben con esta situación, que prevengan y que proyecten un panorama a medio plazo completamente distinto», asevera tras recordar la crudeza del balance que ha dejado esta semana la violencia machista: dos menores de edad y tres mujeres asesinadas.
En opinión de Montero, que en abril de 2017 compareció en la subcomisión del Congreso para el Pacto de Estado contra la Violencia de Género en representación de la Asamblea Feminista de Madrid y a invitación de Podemos, uno de los principales déficits del documento se encuentra en el aspecto educativo.
«Tendría que haber una modificación urgente en la Ley de Educación que garantizara una educación afectivo-sexual y en valores de igualdad que fuera transversal en todas las etapas educativas», urge la activista.
«Hay consenso en torno a que el abordaje del problema debe realizarse en el ámbito preventivo y, por lo tanto, en el terreno de la educación, pero llevamos años y años en los que no se hace nada a nivel estatal. Como es una competencia transferida no hay un planteamiento estratégico desde el Ministerio de Educación. Sin embargo, a los políticos se les llena la boca al decir que hay que abordar el problema desde la fase educativa», lamenta.
Un ejemplo reciente que avala el planteamiento de Montero lo encontramos en Andalucía, donde una comisión de expertos revisará los libros de texto de todas las etapas educativas para, entre otros objetivos, fomentar la igualdad y cambiar el paradigma ‘mi papá trabaja, mi mamá cocina’, añejo y rancio a todas luces pero vigente en muchos ejemplos de los materiales escolares, tal como han denunciado diferentes profesionales del sector en diversos medios de comunicación en los últimos días.
«Han pasado casi 15 años desde la Ley contra la Violencia de Género de 2004 y seguimos exactamente igual», dice Montero acerca de una normativa cuyo capítulo primero aborda la materia que le atañe desde, precisamente, el ámbito educativo, un sistema que debería, según el texto, incluir «entre sus fines la formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de la igualdad entre hombres y mujeres», algo que, como atestiguan las recientes declaraciones de algunos docentes andaluces, no se está cumpliendo. «¿Dónde queda esa preocupación por atajar el tema de la violencia de género desde el ámbito educativo? Es pura palabrería», reflexiona la activista.
Preguntada acerca del comunicado de Amnistía Internacional en el que la organización señala que «desde la aprobación del Pacto» su puesta en práctica ha sido «lenta e insuficiente», a Montero se le endurece el rostro al considerar que a estas alturas no puede haber «una jueza que no protege a una mujer y a sus hijos cuando ha denunciado, cuando ha alertado (a las autoridades competentes) y no se ha hecho absolutamente nada». «Ahí es donde se tiene que ver qué es lo que está fallando en la aplicación de las medidas del Pacto de Estado. Hay que revisar los protocolos de evaluación de riesgo, hay que revisar los criterios que están aplicando los jueces y juezas. No estamos hablando de un problema administrativo, estamos hablando de mujeres que se juegan la vida», agrega.
Otra de las deficiencias del Pacto de Estado que señala Montero es su abordaje de la violencia sexual, «que acarrea situaciones de injusticia, vulnerabilidad y falta de protección para las mujeres, como se ha visto en el caso de La Manada», apunta. Esta observación también la defiende en su comunicado Amnistía Internacional, que critica que el documento final del Pacto «no incluyera medidas contra la violencia sexual en el ámbito de la prevención y sensibilización en áreas clave» como el deporte, la sanidad o los entornos laborales.
En ese sentido, Justa Montero ve con buenos ojos la Proposición de Ley de Protección Integral de la Libertado Sexual y para la erradicación de las violencias sexuales presentada por Podemos y admitida a trámite por la Mesa del Congreso el pasado julio. «Creo que es un marco muy bueno para que pueda haber un debate parlamentario y para que se pueda aprobar y empezar a tomar medidas en esta materia», asegura.
A pesar de su actitud crítica ante cómo se están implementando las iniciativas pactadas, Montero reconoce que este año “se han aplicado algunas medidas que eran importantes, como el hecho de que la mujer no tuviera que denunciar para poder acceder a los recursos y servicios” de protección, aunque recalca que “sigue siendo insuficiente” y recuerda que tras los tristes sucesos de esta semana no se está hablando “de todas esas violencias que no acaban en asesinatos pero que están sufriendo miles de mujeres” a diario en España.
La situación actual ha llevado al Ejecutivo a admitir que el pacto necesita una revisión, tal como reconoció la delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Pilar Llop, que en declaraciones a Europa Press dijo que “hay medidas en el Pacto que son difíciles de aplicar en la práctica, o bien porque no tienen una redacción adecuada o porque no identifican o identifican mal al órgano competente para ejecutar la medida”. “Estamos trabajando para afinarlo”, añadió.
En este trasiego de leyes, propuestas, pactos, modificaciones, deficiencias normativas y falta de implementación de medidas efectivas para paliar la lacra de la violencia de género (38 asesinadas este año y 962 en los últimos 15) el tiempo pasa y Justa Montero se ve abocada a preguntarse: “¿Importa la vida de las mujeres?”.
Conscientes del poder de movilización tras el último 8M y de que en una estrategia de lavado de imagen y marketing muchos “tuvieron que subirse al carro” a pesar de que “desarrollan unas políticas que en absoluto favorecen a las mujeres”, Montero subraya que el feminismo tiene más fuerza que nunca y que no cejará en su empeño de combatir a quienes «siguen queriendo unas políticas patriarcales y neoliberales que sitúan a las mujeres en una situación de precariedad vital y de falta de derechos y libertades cada vez mayor».
Casado y Rivera quieren acabar con la democracia española
Ambos se reconocen liberales. Ambos dicen respetar el pluralismo. Ambos dicen que la democracia representativa y el sistema capitalista combinados es el final de la historia y por tanto lo mejor que ha conocido y conocerá el ser humano en su vida. Pero ambos quieren acabar con la democracia tal y como la dicen defender según sus últimas declaraciones públicas. Medidas iliberales más propias de Viktor Orban (con el que tienen nexos de unión vía José María Aznar) que de los populismos que tanto critican. Pablo Casado y Albert Rivera, en su pelea por ver quién es más de derechas, atentan contra los principios democráticos y liberales en sí.
Albert Rivera no se cansa de repetir que su partido es un partido liberal progresista que defiende la democracia liberal representativa y todo lo que ello implica. Pablo Casado, aunque se considera mucho más un neo-conservador, afirma que el sistema occidental es la mayor construcción social que permite sociedades abiertas. Todo ello implica, salvando las peculiaridades sobre más o menos intervención estatal, que defiende sociedades pluralistas, esto es, sociedades donde las diversas opiniones tienen cabida; donde los parlamentos son los mecanismos fundamentales para deliberar y generar el consenso suficiente para que el sistema social siga su curso de prosperidad; donde, producto de la sociedad abierta que se persigue, cada cual tiene la oportunidad de expresarse y demandar libertad para sus propios deseos; donde se busca mediante la democracia liberal la mayor felicidad para el mayor número de personas; donde acaba la historia porque no hay más democracia, ni posibilidad de nuevas Icarias comunales (en referencia a la utopía de Étienne Cabet). Democracia plural y capitalismo unidos en la prosperidad común.
Esto es lo que defienden al hacer presentación de sus principios. Pero no es lo que demuestran cuando empiezan a pensar en el sistema y las diversas opciones políticas y sociales que actúan en favor o en contra. En ese justo momento sacan el nacionalismo, el odio, la xenofobia y las propuestas iliberales (no democráticas en sí) para atacar al que piensa diferente o quiere otro tipo de sistema/sociedad. Muestran sus carencias democráticas renegando de los propios principios que dicen defender. El pluralismo de la democracia liberal torna en sus mentes neo-totalitarias en expulsar todo aquello que confronta. La deliberación y el diálogo en busca del consenso desaparece como por arte de magia y surge la palabra maldita: “Prohibir”. Una prohibición que se puede hacer mediante una acción directa o una indirecta recurriendo a mecanismos técnicos.
Casado ha afirmado que deberían ser prohibidos todos aquellos partidos que atenten contra el sistema constitucional. Lo dice por acabar con los partidos secesionistas, sin duda, pero también mira de reojo a Podemos y PNV. Eso supondría, independientemente de que gusten más o menos las posiciones de unos u otros, expulsar del sistema la opinión de una gran masa de personas, de ciudadanos que piensan de forma distinta. No son partidos que alienten la violencia directamente, sea terrorista o xenófoba, no. Se quiere expulsar a cualquier partido que quiera superar el sistema constitucional actual. Cualquier partido que quiera transformar el sistema capitalista en un sistema socialista, por ejemplo, sería prohibido. Para Casado, aunque no alcanza a pensarlo, sólo tendrían cabida en su pluralismo los partidos que defienden el sistema tal cual. Por lo que poco o ningún pluralismo habría en realidad, sólo partidos de matices. Ni un partido republicano tendría cabida según ese planteamiento, por lo que Izquierda Unida debería ser prohibida. Dejar fuera del sistema, como en el siglo XIX a parte de la sociedad. O como hicieron en la Alemania de la ocupación estadounidense y británica y posterior, prohibiendo cualquier partido comunista y encarcelando a los comunistas.
Una vuelta a los años oscuros de la Guerra Fría, una vuelta al macartismo contra todos aquellos que no sean liberales y capitalistas. Una quiebra democrática al pensar que el parlamento no debe ser reflejo de la sociedad sino un lugar de élites aborregadas y entregadas a lo que dicte el establishment. Los márgenes del debate democrático marcado por la clase dominante y sin presencia de parte de sociedad. Eso es lo que propone Casado para España cuando quiere prohibir partidos. Porque no sólo serían los secesionistas catalanes, luego vendrían los comunistas, los vascos, los republicanos, los populistas o los que la clase dominante determinase.
Albert Rivera, con menos recorrido intelectual en las formas, propone la prohibición mediante una sofisticación técnica, la cual es tan iliberal y tan poco pluralista como la prohibición directa de Casado. El dirigente de Ciudadanos quiere que los partidos que no superen el 3% del voto a nivel estatal no tengan representación en las cámaras de representantes. Claro, una persona decente lo escucha y piensa que es muy lógico. Pero si se va al fondo de la cuestión es tan poco democrática y pluralista como lo otro. De esta forma Rivera acabaría con muchos más partidos que Casado. De primeras, y sin entrar en la cuestión ideológica de apoyo o no al sistema, Coalición Canaria, PNV, En Comú Podem, En Marea, ERC, PDeCAT, Foro Asturias, Unión del Pueblo Navarro, Compromís, Chunta Aragonesista, Nueva Canarias o el casi extinto Partido Andalucista no podrían tener diputados. Algo así como, sumando todos porcentajes, dejar fuera del Congreso y el Senado a casi un 20-25% de la ciudadanía. Ninguno alcanza el 3% estatal pero sí suponen fuerzas muy importantes en sus regiones. De esta forma Rivera acaba con el pluralismo (en su vertiente más regional) dejando todo en cuatro partidos. Una forma de tener más representación la derecha españolista frente a la izquierda.
Y lo hace transmitiendo el odio y la rabia contra los que piensan distinto y quieren cambiar de sistema. No quieren permitir que mediante el diálogo se alcance algún tipo de consenso. Así sea con secesionistas. Pero la virtud que todos los analistas han dado a la democracia liberal representativa es que permite canalizar las disensiones de forma institucional y democrática. Con las medidas de Rivera y Casado se abrirían vías legítimas no-institucionales de protesta frente al sistema. Al final quebraría la democracia porque han quitado los mecanismos de regeneración del sistema. Y eso es lo que quieren al final. Que la sociedad española quiebre, en un sentido u otro, y poder volver al totalitarismo, al fascismo disfrazado, a la falta de democracia aunque sea liberal. Por ello es obvio que Casado y Rivera quieren acabar con la democracia española.
Diego Conesa descata las actuaciones del Gobierno de Pedro Sánchez en las ramblas para evitar tragedias como la de San Wenceslao en 2012
El delegado del Gobierno, Diego Conesa, que ayer asistió a la marcha convocada por los afectados en el sexto aniversario de la riada de San Wenceslado, en la que fallecieron cinco personas, y que ocasionó considerables daños materiales en la Comarca del Guadalentín, destaco la actuaciones preventivas impulsadas por el Gobierno de España a través de la Confederación Hidrográfica del Segura en las ramblas de Lorca, Mazarrón y Los Alcázares para evitar que se repitan episodios similares.
“Son actuaciones que pusimos en marcha a las pocas semanas de asumir nuestras responsabilidades mediante las que el Gobierno de España va a agilizar el estudio de un plan integral de defensa contra inundaciones en el Valle del Guadalentín, con la realización de los anteproyectos para la construcción de las presas de Nogalte, Béjar y La Torrecilla, que constituyen la raíz de los problemas de las inundaciones en esta zona, tal como explicamos el presidente de la Confederación del Segura, Mario Urrea, y yo, a los vecinos en las visitas que realizamos, no sólo a la rambla de Lorca, sino, también, a las de Mazarrón y Los Alcázares el pasado 22 de agosto”, indicó el delegado del Gobierno.
Encauzamiento rambla de Mazarrón
En el caso de Mazarrón, la Confederación Hidrográfica del Segura ya dio el visto bueno para que el Ayuntamiento de la localidad realice el proyecto de encauzamiento de dicha rambla y el delegado del Gobierno se comprometió con los vecinos a agilizar los trámites pertinentes, pues la financiación del proyecto corresponde al propio ayuntamiento
Indepe en defensa propia
Verán, desde hace como quince años estoy vinculado al Partido Pirata. Esto es así porque cuando llevé la defensa de Padawan SL contra la SGAE y las otras entidades de gestión. Inicialmente sólo dos asociaciones (Internautas y Usuarios de Internet), cuatro juristas con dos dedos de frente y los «frikis» del teclado me apoyaron. Los demás, o se escondían o estaban a favor del poder constituido, que en ese momento era Tedy Bautista, presidente de SGAE y Enrique Cerezo, su homónimo de EGEDA.
Cuando esos ciudadanos con teclado se constituyeron como Partido en Catalunya, eso de la independencia quedaba lejos. Pirates.cat, siempre se movió entre las posturas federales y las confederales. Pero eso sí con una idea muy clara: La democracia se basa en el voto de todos los que vivimos en una zona determinada, y una vez votado, el resultado te compromete y debe respetarse.
En otro artículo publicado también en Diario16, expliqué que la estructura social de la sociedad catalana es absolutamente diferente de la española; la jerarquía política, pero sobretodo la jerarquía ideológica, no va de arriba a abajo, sino al revés.
Lo primero que debe entender el lector es que la decisión inicial de “volem votar”, se tomó desde la base social. Los políticos, fueron sobrepasados desde el minuto 1; sólo pudieron correr para ponerse delante de la manifestación. Y he dicho bien, “volem votar” no era exigir la independencia, sino decidir cuál era el sentimiento mayoritario. Así de simple.
Lo segundo es que digan lo que digan los que han retorcido el derecho y la realidad, la sociedad necesitó a los políticos para bien poco. Se auto organizó al margen de ellos. Y fruto de esa auto organzación, aparecieron las urnas y las papeletas en el día y momento indicados. Ni el CNI, ni la Guardia Civil, ni la Policía Nacional, ni todos los funcionarios y delatores, encontraron NI UNA. La conjura social fue absoluta y sin fisuras. Para pensárselo.
En tercer lugar, realmente, los tanques no entraron por la Diagonal, como entraron en Barcelona los tanques de Franco, pero sí entraron por Internet, donde se libró una batalla en la que el Estado no salió victorioso. Y para librarla, la Guardia Civil y la Magistratura, vulneraron todos los Derechos Fundamentales de los Ciudadanos, sobretodo el derecho a la libertad de expresión.
Y aparecieron las palizas indiscriminadas de la policía española en los colegios, a niños y viejos; aparecieron los abusos de derecho de los Llarenas de turno, las coacciones, las imputaciones; pero más personas que nunca votaron, y quedó claro que, hiciera lo que hiciera el estado español, la decisión mayoritaria, era cuestionar el status quo.
Y en eso estamos los piratas; el pueblo votó, y a pesar de las porras, de las vinculaciones del gobierno con el imán de Ripoll y de los abusos sufridos, con efectivas suficientes garantías que SI valen para otras sociedades; y hasta que no vuelva a votarse otra cosa, esa es la decisión de la mayoría de nuestros conciudadanos. Decisión que democráticamente acatamos y nos compromete. Somos “independentistas en defensa propia”, en defensa de nuestros mayores apaleados, en defensa de nuestros cargos democráticos vejados y encarcelados.
Toda sociedad tiene sus “judíos preferidos” a los que culpa de sus desgracias y frustraciones. España expulsó a moriscos y judíos hace 500 años, y los catalanes los han venido a sustituir desde siempre. Y para ello, para repartir odio, esa sociedad ha contado con unos medios de comunicación que para vender un periódico más, no han dudado en falsear la realidad, en conveniarse con los Villarejos de turno, filtrando dossieres inventados y repartiendo odio e inquina. Si hubiera un premio a los separadores, habríamos de dárselo a la prensa capitalina. Nadie, salvo Villarejo ha hecho más para que los catalanes se separen.
Y así estamos ahora, El Partido Popular salió trasquilado y está próximo a desaparecer en Catalunya. Los que fueron a votar, se han convertido en independentistas; y a algún lumbreras se le ocurrió que tener rehenes políticos en la cárcel, debilitaría el movimiento independentista. Ahora esos rehenes son un problema.
Resultado: Las elecciones propiciadas por el 155 las volvió a ganar el independentismo, y las encuestas para las próximas, indican que sus resultados se decantan aún más mayoritariamente por la indenpendencia, en votos y escaños.
Y en Europa, por un lado, España no para de recibir chascos judiciales porque se duda, con razón, de su calidad democrática, y por otro lado, ha de pagar las facturas que contrajo buscando apoyo a la causa deel 155. El abandono del soporte europeo a la política española sobre Gibraltar, es la primera.
Dos nuevas unidades de tren para Metro de Granada
La Consejería de Fomento y Vivienda anticipa la ampliación de la flota de trenes del Metropolitano de Granada con la compra de dos nuevas unidades que estarán operativas en el transcurso del año 2020, una decisión que se toma teniendo en cuenta el buen funcionamiento de la demanda del metro en Granada y su área metropolitana, que ha alcanzado los 9,5 millones de viajeros en el primer año de funcionamiento.
La compra de dos nuevas unidades permitirá el aumento de la capacidad de transporte de viajeros y mejorar la frecuencia de paso, lo que unido a la demanda y a la puesta en funcionamiento de la estación de ferrocarril de Andaluces supondrá alcanzar los 11 millones de viajeros al año en pleno rendimiento.
El Metropolitano de Granada se ha convertido en su primer año de servicio en una alternativa de movilidad sostenible que recibe altos grados de satisfacción por parte de los usuarios y cuenta con un elevado nivel de fidelización, alcanzándose una media de 30.000 viajeros en días laborales, que representa el 77% del total de la demanda.
En este primer año de funcionamiento las incidencias han sido muy escasas, alcanzándose un índice de puntualidad superior al 95% y consolidándose un intervalo de paso de trenes en paradas cada 9 minutos en las principales franjas horarias.
El metro de Granada, infraestructura impulsada por la Consejería de Fomento y Vivienda y cofinanciada con Fondos FEDER de la Unión Europea, consta de un trazado de casi 16 kilómetros de longitud, que discurre por las localidades de Albolote, Maracena, Granada y Armillla, y de los cuales 2,7 kilómetros discurren bajo tierra a través del eje Camino de Ronda – Avenida de América, en la capital.
De la Torre abandona el parque Andrés Jiménez de Málaga
Responsables del partido Libres han denunciado la situación de abandono total de lo que tendría que ser el parque Andrés Jiménez Díaz, en la zona del Puerto de la Torre, convertido ahora en un peligroso botellódromo donde abundan los cristales de botellas y los ejemplos de salvajismo juvenil.
“Este terreno, propiedad municipal, tenía que acoger un parque y el futuro auditorio donde celebrar los tradicionales verdiales del Puerto de la Torre. El Ayuntamiento reforestó hace años la zona con una inversión de 40.000 euros, pero la empresa encargada del proyecto renunció al mismo y, desde entonces, el equipo de gobierno del PP lo ha convertido en un nuevo terreno abandonado que aprovechan algunos para dar rienda suelta al vandalismo. Los escalones de lo que tendría que ser el auditorio están en un lamentable estado”, ha explicado María de la Torre, responsable de Atención a la Ciudadanía de Libres.
Debido a esa falta de mantenimiento, los árboles plantados no han crecido. “hace unos meses se hicieron dos riegos de emergencia porque llevaban dos años sin ver agua”, ha comentado Rosa Aguilar, coordinadora del partido.
Pero el problema es aún mayor. “La zona es un foco de posibles incendios. Las farolas, que costaron cada una mil euros, tienen los cables por fuera y cualquiera que pase por allí, sobre todo algún niño, puede tocarlos y morir. Y allí, cerca de las viviendas, se acumula paja y matorral seco que, con un verano como el que hemos tenido, supone un peligro mayúsculo”, ha denunciado Juan Palomo, encargado de Seguridad de Libres.
Es por ello que el candidato a la alcaldía de Málaga por esta formación, Iván González, exija que “el Ayuntamiento mantenga las zonas en las que invierte porque, como estamos viendo en todo el Puerto de la Torre, perjudica los intereses sociales y económicos de los malagueños el invertir y abandonar los proyectos mucho más que no haber hecho nunca nada. En todo caso, el PP debería asumir su incompetencia y recuperar este parque Andrés Jiménez Díaz, muy necesario para los vecinos de este distrito tan golpeado por la política del PP”.











