Curioso lo de esta semana de derbi capitalino. En el Atleti están las gentes como siempre, con un constante MHDP y animando desde las redes a su equipo (porque ya se sabe que los entrenamientos son cerrados y demás). La prensa rojiblanca, empero, está callada. Ni rumores de fichajes imposibles (casi todos los que publican), ni análisis de los entrenamientos (como siempre), ni entrevistas a jugadores para ver si calientan el derbi o se ofrece un algo a los lectores (como es habitual también), ni nada. Los típicos artículos para salir del paso y cobrar el sueldo a final de mes (¡qué suerte tienen!).
En el lado nacionalmadridismo, sin embargo, la situación es distinta a otros derbis. Todavía no han soltado ningún rumor sobre la salida del equipo de alguno de los buenos jugadores que quedan; ni han inventado alguna polémica de tipo racista o buenista (acostumbrados a los come pipas normal que el resto les parezca demasiado efusivo); ni han sacado el espíritu de algún jugador; ni Roncero se ha juntado con Toñín a hacer el lila. Es más, desde Marca han señalado a Real Madrid y Barça por intentar prohibir las camisetas en seguidores de los equipos visitantes y a Vinicius por bocachanclas. El derbi como si no existiese.
Cabe preguntarse, entonces, si todo ello es producto de bien la soberbia, bien el miedo. Soberbia siempre les sobra para regalar a los nacionalmadridistas. Los “tontos-las-Champions” nunca faltan ni en las redes, ni en la calle, ni en los medios de comunicación. Es como un comodín para tapar la ignorancia o la falta de argumentos: “Ej que tenemos 14 Champions” (robadas 5 por lo menos). Van tan de sobrados, se podría entender, que este partido es como si lo jugasen contra el Manzanares CF. Un mero trámite hasta que se vean en la final frente al Barça. Un trofeo menor vamos. Soberbia.
Pero puede ser miedo. Que les estén temblando las canillas (de ahí ese intento de controlar a Vinicius) frente a un Atlético que podría ir con ánimos desbordados (por esto rezan los aficionados rojiblancos porque el equipo no es que esté para tirar cohetes) y darles la puntilla copera en casa. El viudo con gafas quería una encerrona en casa y, visto lo visto, va a tener que pedir a Grefusa cargamentos extras. Igual es cierto y tienen miedo. Sudores fríos al ver a De Paul o a Morata. ¿Tan mal están? Sería extraño en gentes que tienen el ego tan grande que si se subiesen al mismo y se lanzasen podrían suicidarse o utilizar un paracaídas.
La realidad es que es un partido entre dos equipos que dan cierta pena futbolística. Algún arreón de calidad, o de mansos, sí han dado esta temporada. Unos con la ayuda arbitral clásica, otros porque les ha venido a ver la virgen de Mâcon. Esta es la realidad, algo que el nacionalmadridismo siempre trata de esconder (salvo debacle que entonces ejecutan las órdenes del viudo con gafas para cargarse a un jugador o a un entrenador) y que en semanas como estas suelen derivar en un apoyo excesivo a su equipo. Al no hacerlo y hacer ver como si casi no hubiese derbi… ¿Será soberbia? ¿Será miedo? ¿Qué será, será?
La obtención de una vivienda propia es uno de los derechos fundamentales que el ser humano más añora. Es tanto así que, en el caso de la República Dominicana, cuando uno de sus ciudadanos decide marcharse de su tierra en busca de nuevas oportunidades, entre sus principales objetivos está “trabajar para poder adquirir una vivienda propia”.
En ocasiones ese anhelo se ve frenado por varias razones, pero uno de los más recientes es el aumento del precio de los materiales de construcción a causa de las crisis internacionales que está sufriendo el mundo.
En República Dominicana, gracias a la gestión a favor de su pueblo que desarrolla el presidente Luis Abinader, esas posibilidades se están convirtiendo en realidades, ya que ha hecho parte fundamental de su política facilitar apartamentos al pueblo dominicano.
Hace aproximadamente un año, el Jefe de Estado, lanzó el Plan de Viviendas Familia Feliz, que tiene entre sus objetivos facilitar una residencia a sectores que presentan dificultades para su adquisición, dando paso esta acción a una disminución de las cifras de personas que no cuentan con una propiedad, aparte de elevar la calidad de vida de cada uno de los beneficiarios.
El gobierno ha expandido este programa en diferentes sectores del país, entre ellos, la región Este, en donde, recientemente, el presidente Abinader entregó 96 apartamentos a igual número de familias. Para ello, la administración aportó más un millón de dólares.
Estas son las acciones que hacen de República Dominicana una nación de mejores oportunidades para sus ciudadanos. En ocasiones solo necesitan de una mano ayuda que los impulse y es lo que está haciendo la actual gestión de gobernanza, mediante las facilidades que les ofrece con los subsidios para la obtención de sus residencias. El Bono Inicial, El Bono ITBIS y Bono Tasa por 7 años, son parte de las iniciativas que implementado la administración Abinader para que esas y otras familias dominicanas puedan decir que hoy que son dueños de una vivienda propia.
Aquí están los resultados de cuando se realiza una gestión positiva de los fondos financieros del Estado, ya que, cuando los recursos no son malgastados se pueden destinar a lo que verdaderamente lo merece, el pueblo, el pueblo y el pueblo.
República Dominicana es un país que tiene mucho que ofrecer al mundo, más allá de sus hermosas playas y su clima favorable. República Dominicana se está convirtiendo en un actor clave en la región latinoamericana gracias a la proyección internacional que le está dando el presidente Luis Abinader. En la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en Buenos Aires, volvió a demostrar que el país, que a lo largo de la historia no ha tenido peso internacional, está aportando una nueva visión que tiene como fin un posicionamiento en los puntos clave y los lugares donde se toman las decisiones que afectan tanto a Latinoamérica como al resto del planeta.
Ante los ataques directos a la democracia que se han producido por el populismo de extrema derecha, como fueron los asaltos al Capitolio en Estados Unidos y el intento de golpe de los seguidores de Jair Bolsonaro en Brasil, Abinader fue contundente: «Es nuestra obligación como Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños condenar los actos violentos y vandálicos contra el gobierno legítimo y constitucional del presidente Lula en Brasil, que buscaban subvertir la voluntad expresada libremente en las urnas por el pueblo brasileño». Añadió, además, haciendo un alegato directo a las esencias fundamentales de la democracia que los procesos electorales libres son el único camino para el establecimiento de un gobierno legítimo. «Como comunidad, tenemos la responsabilidad de defender la soberanía de los pueblos y promover la integración regional basada en principios y valores».
Principios y valores. Esas dos palabras son una de las pautas que Abinader ha impuesto a su administración. Ante los jefes de Estado y de gobierno, y representantes de Estados Unidos y de la Unión Europea, el presidente dominicano no dudó en afirmar que « es necesario que hablemos con firmeza y convicción sobre la defensa de los principios democráticos y que profundicemos en un diálogo sincero y bien documentado para sacar enseñanzas positivas y mejorar la confianza y cooperación entre los países de la región».
Las consecuencias de la guerra de Ucrania
En Diario16 hemos hecho mucho hincapié en que la situación de incremento de los precios es una «inflación importada» de la que la gestión del gobierno de Luis Abinader no tiene responsabilidad directa, por más que se esté intentando desde otros ámbitos de la política sacar rédito político de ello.
Por esta razón, el presidente dominicano se refirió a un asunto que es clave y que la guerra en Ucrania es un desafío para todo el planeta porque los estragos que se están viviendo allí también amenazan la estabilidad global, avivan los conflictos ideológicos, incrementan la carrera armamentística y genera una inseguridad alimentaria.
«La CELAC debe hacer un llamado a la paz y exigir que se trabaje seriamente para detener los horrores de una guerra que sigue causando estragos sobre poblaciones que no merecen pagar el precio de conflictos ajenos», afirmó con contundencia Luis Abinader.
Haití
Como siempre ha hecho desde agosto de 2020, Luis Abinader busca una solución a la situación que se vive en Haití, intentando, allá por donde va, involucrar a la comunidad internacional porque el problema de Haití no es un problema exclusivo de República Dominicana, sino que tienen que ser todos los países del mundo los que se sumen a las soluciones para que el problema no sea aún mayor.
En Buenos Aires, Abinader no esquivó el asunto y advirtió que esa inacción de la comunidad internacional está agravando la situación que viven los haitianos. Por ello, pidió una intervención y una actuación inmediata.
«Urgimos a que empiece a operar formalmente el comité de sanciones establecido en las resoluciones 2645 y 2653 del Consejo de Seguridad de la ONU, para que las medidas que unilateralmente han tomado algunos Estados puedan estar respaldadas por el marco vinculante del derecho internacional», dijo Abinader.
Por otro lado, denunció que nadie ha respondido al llamamiento que hizo su gobierno para la creación de una fuerza militar que permita a la Policía de Haití poder enfrentarse en mejores condiciones a las bandas criminales que controlan el país a través de la violencia. «Sin esa ayuda, podemos estar seguros de que seguiremos lamentándonos de los sufrimientos que aquejan a Haití».
Eso sí, Abinader, no rehuyó su responsabilidad en este asunto y dejó claro que República Dominicana continuará ofreciendo al pueblo haitiano, dentro de sus posibilidades, todo el apoyo, pero volvió a insistir que la solución a la situación de Haití no pasa porque lo resuelva República Dominicana.
Polémica menor por el pequeño número de entradas que permite el Real Madrid vender a los aficionados del Atlético de Madrid para el encuentro de Copa del Rey. Polémica menor porque, como pueden imaginar, todo lo que hagan en el paseo de la Castellana está bien hecho a ojos de los rodilleras habituales. Lo que no cuentan, ni en los medios rojiblancos, es que todo tiene una explicación plausible, más allá del pifostio que tiene montado Luis Rubiales con cualquier cosa que organice. Porque de la incompetencia de este tipo da para escribir más volúmenes que la Summa Theologica.
Florentino Pérez, habilidoso como pocos en los bajos fondos de la economía, la política o el fútbol –ya dijo Joseph Blatter que era experto en campañas de “afecto” para los balones de Oro (igual aquello de caballos y yeguas de Jesús Gil) –, está preparando una encerrona de las que pueden hacer época. Un atraco como aquel en una final de Copa de Europa en blanco y negro cuando les pitaron un penalti por mirar a Gento. O mayor. Porque el viudo con gafas (aunque se rumorea que ronda a una filipina) no sólo quiere atracar sino que sea con saña y a la vista de todos.
El Atleti ya sabía que le estaban preparando una encerrona nada más ver el sorteo. Rubiales odia al conjunto rojiblanco –ahí están los audios– tanto o más que Florentino y no podía permitir que llegase más allá de los cuartos de final. Su sueño es una final entre Barça y Real Madrid porque le reporta más beneficios, no al fútbol que debería defender sino a él como jefe del negociado. Para colmo la designación arbitral ha querido situar en la posible escena del crimen al más capacitado para que el criminal salga limpio de polvo y paja: César Soto Grado en el campo y José Luis González González en el VAR. Ni Franco lo tenía tan atado.
A todo esto, desde los medios nacionalmadridistas vienen enrareciendo el ambiente con Vinicius (¿recuerdan que se llegó a calificar a Koke de racista antes del anterior partido?). Un pobre jugador que no hace nada y al que todos dan patadas porque sí. Desde que Ancelotti lo avisó el domingo, los teleñecos de la noche, los tribuneros, el de la cabeza rara y demás escribas del nacionalmadridismo están alertando que hay que protegerle y sancionar con más dureza a los defensas contrarios. Justo la semana de derbi. Todo muy sospecho.
A ello súmenle que Juan Carlos Rivero estará en televisión comentando el partido, que es como si lo comentase el propio Florentino, por no hablar de las gentes de las radios entregadas a la causa. ¿El resto de las teles? Los teleñecos a lo suyo. En Gol seguro que al día siguiente acude Gonzalito Miró. Rubén Uría o Juan Gato estarán “vetados” unos días. Las 334 entradas no son cortesía sino para tener un grupo de gente del que reírse en su cara (por eso prohíben comprar entradas de público en general) y que no se les escuche demasiado animando mientras los Isidoros comen pipas. Un atraco perfectamente planificado, pero…
Las diferentes crisis internacionales han demostrado de manera clara la interconexión de los países, no solo a través de los efectos que impactaron de manera negativa a naciones ubicadas a miles de kilómetros, sino de la importancia a la búsqueda de soluciones de manera global.
Para ser más precisos, la pandemia del Covid19 se inició en China, aproximadamente a 17.849 km de distancia de Latinoamérica. La invasión rusa a Ucrania sucede en Europa, país que se encuentra a 10.554 km. No obstante, a pesar de las grandes distancias, la región ha sufrido y sigue sufriendo las secuelas de estas dificultades globales.
América Latina y el Caribe tienen un peso fuerte, aunque no quizás como el que en la actualidad poseen grandes potencias pertenecientes, por citar algunos casos, a Europa o América del Norte, pero sí ha ido logrando a través del tiempo mostrar ante el mundo que como región tiene mucho que ofrecer.
Una de las evidencias de lo anterior, es comprobar lo que puede ofrecer y la resistencia de la República Dominicana frente a los golpes que ha recibido de las dos últimas crisis mundiales. Por ello, el país ha sido reconocido a nivel internacional, ya que se implementaron medidas certeras antes que esas superpotencias que cuentan con una economía robusta comparada con la de un país que apenas ocupa una parte de una pequeña isla.
Como región son muchos los riesgos a los que Latinoamérica está expuesta, pero gracias a los organismos qua creados para trabajar en unión, las tareas quizás pueden llegar a ser más llevaderas, debido a las experiencias compartidas en estos espacios que al final constituye porvenir para todos.
Uno de ellos es la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que hoy celebrará en Buenos Aires, Argentina, la VII Cumbre de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, actividad en donde participará y tendrá una intervención el presidente dominicano, Luis Abinader.
Este organismo es el mecanismo intergubernamental que funciona como estructura de diálogo entre los 33 países miembros. Tiene como «propósito, hacer progresar el desarrollo escalonado de incorporación de la región, creando una armonía entre la unión y la multiplicidad económica, cultural, social, política del área, como también hacer crecer el porvenir, el creciente económico, el desarrollo sostenible fundamentado en la igualdad y la democracia, etc».
A la cumbre, según varios medios internacionales, está previsto que asistan, entre otros mandatarios y personalidades, el presidente de Brasil, Lula da Silva, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, el presidente de Chile, Gabriel Boric, la presidenta hondureña, Xiomara Castro, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, el presidente de Bolivia, Luis Arce.
Además, no solo participarán miembros de la comunidad, sino que, según varios medios, también participarán el Asesor Especial del presidente de los Estados Unidos, en representación del mandatario, ya que había sido invitado por el presidente Alberto Fernández, anfitrión de la cumbre. También estarán presentes Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, en representación de la Unión Europea, que también fue invitada. Todo esto con la intención de fortalecer los lazos de la región con estas naciones, sin dejar a un lado a China, ya que, según la misma fuente, se prevé que Xi Jinping, participe con un video, no de manera presencial.
Este es un escenario en donde se tratan temas comunes, cumbre que, sin lugar a dudas, forma parte del interés del Jefe de Estado dominicano, porque es un político de solución y avance para su pueblo, pero sin dejar atrás el progreso y desarrollo de su región.
Posiblemente ni se hayan percatado de ello pero la mayoría de dirigentes de todo el mundo tiene, cada vez más, un rasgo común en su estilo de dirección de los asuntos de sus organizaciones e instituciones. Demasiados tics autoritaritos; demasiada necesidad de acallar al discrepante; demasiada soberbia en términos generales. Las escuelas de negocio no hacen más que sacar al mercado laboral promociones y promociones de “gerentes en ciernes” a los que les han intentado inculcar nuevos modos de dirigir empresas. Parece que eso no se ha trasladado ni a las empresas, ni a la sociedad.
El falso cuento del liderazgo –realmente en España, por ejemplo, no se sabe lo que es un líder (que no es lo mismo que un dirigente político, por muy alto cargo que ocupe) en cualquier nivel desde hace décadas– de los cursos “especializados” y las crónicas de plumillas al servicio del poder se destapa con sólo analizar los modos y formas que tienen los dirigentes de nuestros días. Y da igual que sean de derechas que de izquierdas, populistas o globalistas, mayores o jóvenes, todos acaban por asomar la patita de la soberbia y el cierre de filas. Paradójicamente, la mayoría de ellos han hecho cursos de liderazgo (habrá que ver qué profesores y qué cualificaciones tienen) que parecen no haberles servido para nada. Todo camina por la senda de la tradición, la mala tradición del cacique de partido.
Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno es un buen ejemplo de autoritarismo, mangoneo o soberbia. Aupado por menos de la mitad de los afiliados del PSOE se creyó César cruzando el Rubicón, pero en realidad ha copiado de aquel el autoritarismo hacia el interior del partido y la soberbia con sus colaboradores. Al igual que César se prometía salvar al PSOE y a la socialdemocracia y del partido no va a quedar casi nada (rescoldos) y la socialdemocracia que dice defender se parece demasiado al liberalismo estadounidense, en especial en lo referente a dejar a las mujeres vendidas. Es curioso que venda que las horas laborales deben ser las justas cuando en Moncloa se pueden contar, a manos llenas, las jornadas sin horas de finalización cuando al señorito se le pone tener un informe o un argumentario que, en muchas ocasiones, ni utiliza.
El PSOE como organización está acallada porque ha instaurado una dictadura mediante un reglamento que persigue a quien discrepe. Incluso contando con la delación de cualquier “mierdecilla” que pasa por ahí –el personaje del mierdecilla es un clásico en los procesos de delación de la literatura universal– por pensar con libertad y expresarlo sin cautelas. Por no hablar de la cultura de la cancelación que lleva a cabo desde las propias instituciones. Cualquiera que lleve la contraria o haga un apunte crítico es transformado en fascista. Y el colaborador que se “come sus marrones” acaba en la calle con la espalda llena de puñales. De los que comenzaron con él en la vuelta no queda ni una figura.
Isabel Díaz Ayuso
La musa de la derecha libertaria y acadabrante tampoco es una figura llena de virtudes. Todo el día con la libertad en la boca y resulta que tiene a los de su propio partido acobardados y silentes. Es cierto que en el PP han sido mucho de tragar con cualquier cosa, hasta con la corrupción, pero siempre ha existido algún verso suelto. Telemadrid, que tuvo un repunte periodístico con Cristina Cifuentes, ha vuelto a TeleAguirre o Tele Ayuso, como los regímenes comunistas que tanto critican. A la prensa la tiene amedrentada porque son muchos los millones que maneja y si alguien se mueve un milímetro no recibe publicidad.
Cualquiera que se le enfrenta, con razón, acaba siendo tildado de comunista. Por ejemplo, en el corredor del Henares la construcción del metro (Línea 7b) ha propiciado que se hayan derrumbado centenares de casas. Cuando las personas protestan porque la Comunidad de Madrid ni les indemniza, ni les ofrece alternativa, les califica de comunistas. No se sabía que los comunistas defendiesen la propiedad privada con tanto ahínco como la presidenta. A que si son propiedades de pobres no es propiedad… Liberalismo de mis ovarios se llama eso. Más allá de la mala gestión, lo que muestra es un estilo autoritario de gobierno.
Francisco I
El papa de los progres o liberales de la Iglesia, ese al que todos los medios califican como una nueva bocanada de aire fresco en una institución caduca y apolillada, tampoco es que sea un dechado de virtudes democráticas en lo que respecta a la forma de dirigir la institución. Como normalmente no siguen los temas vaticanos día a día, sino que les llegará algún meme o algún artículo con frases sueltas, graciosas o moralistas, pues no entenderán que esté al lado de dos personajes tan autoritarios. Pero serlo, lo es.
Cuando habla contra los chismorreos no es porque esté, de algún modo evangelizando, sino que está atacando a cardenales u obispos que tienen la sana costumbre de pensar y disentir. Y si publican libros donde se pone en cuestión sus propuestas pontificias, pues más chismosos son y, por ende, pecadores. Si se quedase tan sólo en la calificación de pecador tendría hasta gracia, pero es que actúa de forma autoritaria cesando o mandando a Israel-Palestina (a ver si le cae un misil) al crítico. O se atraganten con cerveza como le pasa con el cardenal Müller o el ex-secretario de Benedicto XVI, monseñor Gänswein.
Mucho se arrepentirá de haber llevado a Roma al cardenal Zen, exiliado interior de los comunistas chinos, quien ha criticado la retirada de la misa en latín y otro tanto ha sucedido con el nuevo nuncio, pata a seguir, de Jordania Giovanni Pierto Dal Toso (ex adjunto del dicasterio/ministerio para la Evangelización y presidente de las Obras Misionales Pontificias). Eso sí, a su “amigo” el jesuita Rupnik –acusado de orgías con feligresas y presuntos abusos sexuales con mujeres– le quita la excomunión que había dictado la Congregación para la Doctrina de la Fé. De hecho, cada vez más está configurando un grupo de amigos personales que son los que gobiernan la Iglesia.
Un estilo universal
En todos los casos, como otros cientos que se pueden explicar (Donald Trump, Pablo Iglesias, Emmanuel Macron, Albert Rivera, etc.), la tendencia es a autoidentificarse como salvadores de la causa como mecanismo de legitimación de una forma de hacer autoritaria; a actuar como verdaderos asesinos con aquellos que discrepan (en público o en privado); y a que todos los que se sitúen a su alrededor actúen como lameculos o confirmadores de la ocurrencia del dirigente de turno.
Si Francisco quiere que la misa tradicional desaparezca para siempre, todos deben tragar o aceptar el castigo, como sucede con el cambio en el padrenuestro. Si Sánchez dice que lo que él propone es la verdadera y única socialdemocracia, todos a decir amén. Si Ayuso cataloga de comunistas a quienes han perdido sus casas por culpa de los políticos y los intereses empresariales, los esbirros de la prensa a calumniarles y hacer desaparecer la realidad de sus medios. Si hay que cargarse a mil, mejor que a cien. Y a esto lo llaman liderazgo… ya.
No es que en este espacio diario Federico Jiménez Losantos sea santo de devoción. Se le reconoce su gracia en numerosas ocasiones pero poco más. Ello no empece para darle la razón cuando la tiene. De hecho es de justicia hacerlo, como es el caso. Por ejemplo, cuando se burla del gran Gabriel Albiac calificándole de althusseriano, algo ilógico porque Louis Althusser supo ver mucho antes que otros la deriva postmodernista de la izquierda occidental. De ahí que se refugiase en Maquiavelo y Spinoza… Pero esto no interesa en estos momentos a casi nadie.
Tiene razón en dos cuestiones: la primera, que Vox está siendo atrapada por la secta El Yunque; y segunda, que su grupo Libertad Digital no está paniaguada por el PP, ni es su altavoz mediático por ello. Comenzando por la segunda, pues la primera daría para un libro casi, el grupo mediático que dirige Jiménez Losantos tiene tanta dependencia de la publicidad institucional como el resto de grupos y medios de comunicación. Suelen salvar las cuentas anuales de resultados y servir para pagar algunos sueldos que de otra forma no se podrían afrontar con el actual sistema publicitario.
La publicidad institucional
Como saben Google y Facebook son los mayores captadores de publicidad del mundo y de España también. Se quedan con mucho más de la mitad del pastel publicitario. De ahí que sea normal que usted cuando lee una noticia en el móvil acaba hasta las narices con anuncios que le saltan por aquí o por allá, con recomendaciones de artículos de tipo tremendista o con anuncios de X marca que usted consultó hace unos días. A mí me suelen aparecer guitarras o libros, que se es una información que no les interesa pero me sirve para terminar el párrafo.
El resto del pastel publicitario, por tanto, hay que rascarlo de las marcas españolas, preferiblemente bancos, grandes empresas o energéticas. Los hay que tienen suerte y disfrutan de la publicidad casi en exclusiva de empresas de Florentino Pérez o Mercadona a través de los artículos publicitarios. Esos artículos que ustedes pueden leer tipo “La crema de Hacendado que compite con las de grandes marcas” o “El buen trato en las residencias del grupo ACS”… No es el caso de Federico y eso que es la quinta cadena radiofónica de España. Como no se puede contener algunas opiniones, pasa lo que pasa. Otros viven de aquellos citados y se dicen valientes.
El chantaje publicitario
La publicidad institucional, por tanto, acaba siendo fundamental para los medios de comunicación. Numerosos regionales o locales ni sobrevivirían sin esa publicidad. Hay unos anuncios que se reparten proporcionalmente, pero se pueden establecer ciertos requisitos. Y aquí, en los requisitos, es donde cabe la mano suministradora de favores. Por ejemplo, que la mayoría de los lectores, radioyentes o televidentes sean de la región que oferta la publicidad; que haya una información continuada de las noticias de ese espacio político (Barcelona capital, por ejemplo); o cualquier otra ocurrencia dirigida a entregar las cantidades a los medios más amigos. También los hay que entregan la publicidad a una agencia con criterios similares.
1) INFANTILISMO La verdad es que resultan graciosas (y un tanto infantiles) algunas críticas a esRadio que leo por aquí, poco menos que diciendo que esRadio es un mero altavoz pepero, vendido a las subvenciones que recibe.
Este tipo de publicidad suele ser “más democrática” pero existe un buen puñado de millones que se reparten por organismos públicos o empresas públicas (Canal de Isabel II, Renfe, etc.). Esos son los que acaban dirigidos a ciertas cuentas corrientes y esos son los que utiliza la clase política para comprar voluntades. Aquí se ha escuchado a algún dirigente prometer publicidad a cambio de silencio y/o apoyo. También a algún medio local extorsionar a alcaldes, que de todo hay en la viña del Señor. Y cuando existían las cajas de ahorros, ni les cuento aquello. Por eso en Andalucía los medios que ayer eran susanistas, hoy son bonillistas. Por eso en Madrid y Barcelona casi toda la prensa se la coge con papel de fumar con quien esté en los gobiernos de Ayuntamiento y Comunidad.
El Yunque y el ultracapitalismo
¿Participa el grupo Libertad Digital de esto? Como todos los demás. Ni más, ni menos. ¿Condiciona esto la línea editorial de Libertad Digital y Esradio? Hasta ahora no lo había hecho demasiado. Sabiendo que la línea editorial es de derechas, Jiménez Losantos, Dieter Brandau, Luis del Pino o Luis Herrero han dado palos gordos a diestra y siniestra. También hacen la pelota cuando es necesario, pero ¿no lo hacen medios “progres” con sus políticos? Por tanto, las críticas de Iván Espinosa de los Monteros no tienen ninguna solvencia, ni sustento. Sólo es porque le ha molestado que le hayan dado un buen palo a su esposa.
Y como han calentado a Federico, pues vuelve a señalar en lo que se está convirtiendo Vox. Tiene razón al decir que allí se le ha dado más cuartelillo que en otras cadenas, aplicando la libertad de expresión y, por qué no, tener una buena cantidad de oyentes que son voxeros, pero no yunqueros. Tiene mucha razón cuando le pregunta a Santiago Abascal si este es el Vox del principio, el de José Ortega Lara, el de los católicos y nacionalistas españoles y no la secta evangelista de sus amigos (lo del evangelismo da para un artículo extenso porque hay que explicarlo al detalle), la de la teocracia ultracapitalista que tienen en mente en El Yunque y que no deja de ser una herejía.
¿Qué culpa tiene Federico?
¿Todo esto es parte de una conspiración contra Vox como quieren dar a entender desde las filas verdes? Intentan hacer ver desde Vox que Jiménez Losantos y otros aparatos ideológicos en el Estado están intentando acabar con ellos para que el PP tenga las manos libres y gane las elecciones por sí solos o con una ayuda disminuida del partido verde. Así el aborto, por ejemplo, quedaría sin debate y el resto en manos del globalismo. Es curioso cómo el globalismo al que está apuntado El Yunque (porque los católicos siempre han querido que el debate sobre el aborto no se extinguiera, como impulsan otros debates sobre biopolítica o el transhumanismo) está moviendo el tema a escala mundial (vean lo que sucede en EEUU). Parece que lo que han lanzado desde Vox, aunque fuese en Castilla y León, responde a intenciones globalistas igualmente.
Y esto Federico lo sabe o lo intuye. Desde luego sabe que por mucha bandera en la que se envuelvan los yunqueros, al final del camino está la mano del ultracapitalismo libertario menos cercano a la Doctrina Social de la Iglesia, el vivir del cuento para muchos y que Abascal o Buxadéno son más que teleñecos movidos por esta secta para aparentar otra cosa. Pero esto mismo lo han estado viendo muchos votantes voxeros durante estos años. Mucho prometer defender al campo y nada de nada. Mucho prometer defender la industria y la empresa española y nada de nada. Mucho… y nada de nada al final porque están a la batalla supuestamente cultural. Al final cuando teoría y praxis no van unidas pasa lo que pasa, que se ven las costuras.
La edición de 2023 de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) ha terminado, fue clausurada en el día de ayer. Por tanto, ya se puede decir que República Dominicana ha sido el país vencedor de este evento clave para el sector turístico y, sobre todo, para la economía del país caribeño.
Las cifras presentadas durante las diferentes presentaciones por David Collado, ministro de Turismo, por Samuel Pereyra, administrador del Banco de Reservas, y por otros representantes del sector financiero, demuestran que República Dominicana se ha convertido en un objetivo para los inversores internacionales. Ya no se trata sólo del sector turístico, sino que también han entrado juego sectores como la construcción, la inmobiliaria, el cine y el tecnológico.
Todo esto no hubiera sido posible sin los resultados de la gestión que desde agosto de 2020 ha implementado el gobierno de Luis Abinader. El presidente fue muy claro en su juramento: «Tenemos un examen con la historia y con las próximas generaciones que nos pedirán cuentas de nuestras acciones. Hemos de mostrar al mundo lo que somos capaces de hacer unidos en nuestra diversidad y fuertes en nuestra lucha».
Vaya si lo está demostrando. Los datos que facilitó David Collado están ahí y son indiscutibles:
Sports Illustrated Resorts en Cap Cana, con inversión de 50 millones de dólares.
Fondo Pioneer: inversiones por 2.000 millones de dólares en Macao. También, comenzará de inmediato con 250 millones de dólares, y por primera vez la República Dominicana tendrá un hotel Ritz-Carlton todo incluido.
Martinón: inversiones por 90 millones de dólares para un hotel Hyatt en Santo Domingo. Además, 50 millones de dólares en la reforma de uno de sus hoteles en Punta Cana-Bávaro.
Frank Elías Rainieri: inversión de 200 millones de dólares con el hotel Zemí, en Miches.
Rafael Blanco Canto: inversión de 150 millones de dólares en Miches con un nuevo hotel de la cadena Viva Wyndham Resorts.
Grupo Fuertes: inversiones con hotel Hyatt, de 1.000 habitaciones, en Miches.
La familia Rainieri anunció que la República Dominicana tendrá, por primera vez, un hotel W todo incluido, una marca de lujo que implicará un mayor nivel de gasto del visitante. La inversión será de 135 millones de dólares.
La familia Cisneros anunció que el hotel Four Seasons será realidad en Miches, con una inversión de 200 millones de dólares.
BH Caribe invertirá 250 millones de dólares y también comenzará con 200 millones de dólares más en mayo. Serán 450 millones de dólares en total.
Bahía Príncipe, del Grupo Piñero, hizo anuncios por 100 millones de dólares, de los que la mitad será invertida en 2023 y el resto en 2024.
En un escenario global de incertidumbre económica, con una inflación descontrolada en todo el mundo por la guerra entre Rusia y Ucrania, con subidas agresivas de tipos de interés por parte de los principales bancos centrales y una crisis energética que no se recordaba desde el año 1973, estas cifras de inversiones cerradas y que entrarán en República Dominicana, no son más que la confirmación de un trabajo que se ha ido desarrollando en silencio durante todo el año 2022.
Abinader ha conseguido generar un planteamiento de colaboración público-privada único en el mundo, porque, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares del mundo, en la República Dominicana del presidente Luis Abinader, todos reman en un mismo sentido: mejorar la vida de la ciudadanía con un incremento de los niveles de bienestar.
En muchas de las grandes potencias, la colaboración público-privada se ha convertido en un eufemismo que se traduce en un incremento sustancial de los beneficios de los empresarios a costa de una reducción de los niveles del estado del bienestar del pueblo. Abinader ha logrado en que República Dominicana todos vayan en esa misma dirección, porque tanto los empresarios como la banca han comprendido que si el pueblo sale beneficiado, ellos multiplicarán por 10 sus beneficios.
Por eso, el presidente dominicano ha implementado un nuevo estilo de gobernar con el que, tal y como prometió, está aplicando un cambio tan profundo y positivo que ha atraído el interés de quienes tienen la capacidad de invertir porque, y esto es muy importante, los inversores se juegan mucho y buscan el retorno de su dinero. Es decir, que en República Dominicana las promesas se han convertido en hechos, y eso se traduce en las cifras anunciadas en Madrid.
Expectativas desbordadas
Los resultados de FITUR han desbordado todas las expectativas. Los tres principales bancos de República Dominicana no han dado abasto. La estabilidad económica ha generado durante estos días de FITUR que las entidades financieras que han viajado a Madrid se hayan visto desbordadas por las peticiones de financiación realizadas durante las cerca de dos centenares de reuniones que tanto Banreservas como Banco Popular y BHD han mantenido con inversores y empresarios internacionales.
En un encuentro con periodistas, René Grullón, vicepresidente de Banco Popular Dominicano (BPD) le dijo, en tono irónico a Samuel Pereyra, administrador de Banreservas, que «tres bancos no podemos, Samuel». A continuación, en un tono más serio, Grullón afirmó que las demandas recibidas durante estos días han sido tan importantes que «seguramente, al final vamos a tener que involucrar a los otros».
BPD, desde el domingo 15 de enero, mantuvo en Madrid cerca de medio centenar de reuniones con una cifra de negocio de 600 millones de dólares en financiación y 1.200 millones en inversiones.
Por su parte, Banreservas señaló que en más de 55 reuniones mantenidas estos días, se cerraron acuerdos y proyectos de inversión que sobrepasan los 4.000 millones de dólares y que recibieron solicitudes de financiación cercanas a los 2.500 millones.
Por otro lado, las presentaciones realizadas por el Ministerio de Turismo sobrepasaron todas las expectativas de generación de interés. Tanto el Roadshow celebrado un día antes de la inauguración de FITUR en el Madrid Marriott Auditorium Hotel, como las presentaciones de Miches, en el Hotel Meliá Madrid Princesa, y del proyecto Punta Bergantín, en el Real Casino de Madrid, tuvieron tal acogida entre inversores y empresarios internacionales que los auditorios se quedaron pequeños.
Todo lo anterior no es más que la confirmación de que el cambio que prometió Luis Abinader es ya una realidad. En una ocasión, el presidente dominicano afirmó que «la palabra que se le da al pueblo dominicano es sagrada. Y yo no voy a traicionarla nunca».
Y no lo está haciendo. Por esta razón, Abinader se está convirtiendo en uno de los líderes políticos con mayor proyección internacional. En las grandes cumbres se habla y se pone de ejemplo a República Dominicana. Los organismos internacionales hablan y ponen de ejemplo a República Dominicana. La economía mundial admira la resiliencia económica que se ha conseguido desde agosto de 2020. Por eso, la verdadera fuerza del pueblo no está en todólogos que tienen solución para todo de palabra, pero no de hechos. Por eso, la verdadera fuerza del pueblo dominicano está en la gestión de Luis Abinader y los hechos desmienten siempre a la propaganda.
En múltiples ocasiones se ha publicado en diversos medios internacionales la importancia de la diáspora para la República Dominicana, ya que constituye un sector que aporta mucho al bienestar de pueblo dominicano de diferentes maneras. Una de ellas es a través de las remesas que envían al país para sus familias, las cuales, aparte de servirles para su sustento, contribuyen al desarrollo económico del país caribeño.
En el año 2022, a pesar de que el empleo y la integración social, en muchos casos, no está totalmente resuelto en los países donde residen los dominicanos como, por ejemplo, EstadosUnidos y España (territorios donde vive el mayor porcentaje de la diáspora), los ciudadanos y ciudadanas dominicanos y dominicanas no han desamparado a sus familiares. La muestra está en la cifra importante de remesas que les enviaron de enero a diciembre de ese mismo año: 9.856,5 millones de dólares. Así, los dominicanos residentes en el exterior aportan progreso a su tierra.
Tal y como se ha publicado en medios de difusión internacional, la acción política decidida por el presidente Luis Abinader de introducir dentro de los beneficiaros del Plan Nacional de “Vivienda Familia Feliz”, la posibilidad de la obtención de una residencia, a 18 dominicanos de la diáspora es sin duda un gran gesto de igualdad real.
Pero las acciones no se limitan ahí, sino que, actualmente, la Unidad Técnica Ejecutora de Titulación de Terrenos de Estado (UTECT) y el Instituto Agrario Dominicano (IAD), han realizado la entrega de 65 títulos de propiedad a dominicanos residentes en Estados Unidos, lo que se ha producido por segunda vez durante la presidencia de Luis Abinader ya que, en julio del 2022, se otorgaron 87 certificaciones a diferentes propietarios de vivienda y solares en diferentes ciudades de la República Dominicana. Estas prácticas son una transición de las promesas a los hechos, lo cual se ha convertido en habitual en la gestión del presidente Abinader.
Ya el mandatario había expresado que durante su legislatura la diáspora no iba a estar desamparada. «El presidente ha instruido al director ejecutivo de la UTECT, Mérido Torres, para que haga cuanto sea posible con el fin de entregar a la comunidad dominicana en el exterior sus certificados de títulos y es justo lo que estamos haciendo, cumpliendo esa misión del señor presidente», manifestó el subdirector de la UTECT de la región Sur, Duarte Méndez.
Cada vez son más las acciones del gobierno que respaldan a los dominicanos residentes en el exterior. Un claro ejemplo es ver el encuentro que la vicepresidenta de la República Dominicana, Raquel Peña, mantuvo hace día con los dominicanos residentes en Suiza, reunión que funciona como escenario en donde se dan a conocer las inquietudes y necesidades de esta comunidad.
Les presentamos las novedades de las pequeñas y medianas editoriales. Como siempre, se hará un corta y pega de las notas de presentación de las obras tal y como llegan u ofrecen las editoriales y/o las distribuidoras sin ningún tipo de apreciación sobre ellas, salvo la elección de unos u otros títulos.
Novela
Alex Halberstadt, Jóvenes héroes de la Unión Soviética, Impedimenta, 23,95€
Con nueve años, Halberstadt le dice a su mejor amigo que va a abandonar la Unión Soviética, a lo que este responde entristecido: «Ya no podrás morir por tu país». Años después, el autor indaga en el pasado para dar respuesta a sus miedos irracionales, bloqueos emocionales y pesadillas recurrentes. De Moscú a Ucrania, de Lituania a Nueva York, lo personal es indiscutiblemente político en una narración a la vez divertida y aterradora. Los recuerdos de su abuelo de la KGB, las migraciones de su familia judía, las peleas de sus padres en el Moscú de los 70 y, finalmente, su propia experiencia: la de un niño que crece a caballo entre el Tío Sam y la Madre Patria, que carga con el miedo de tres generaciones, y que encuentra la forma de vengarlos de la mejor manera posible: viviendo y recordando.
Richard Bassett, Últimos días en la vieja Europa, Catedral, 21,90€
1979. El Simplon-Orient Express deja al joven Richard Bassett al pie de la vieja estación de Südbahn tras “un descenso traqueteante por los acantilados que hay más allá de Duino”. El autor emprende así un maravilloso viaje al corazón de una Europa Central que vivía en gran parte sumergida en la austera y aislada realidad del Telón de Acero. Últimos días en la vieja Europa es el resultado de esta ruta que encapsula el espíritu de ciudades como Trieste, Liubliana, Viena, Salzburgo o Budapest para construir un homenaje a esta Europa olvidada.
Primero como músico profesional y luego como corresponsal para The Times, Bassett nos embarca en un recorrido por las ciudades, la cultura y la historia de una sociedad ya desaparecida. Si Stefan Zweig es una de las voces más representativas de la primera mitad de siglo, Bassett ilustra los últimos años de la Guerra Fría en Europa, viviendo en primera persona el derrumbe del régimen soviético.
La universalidad de la historia y la geopolítica se entrelazan con música y pintura, arquitectura y paisaje, comida, vino y amistades improbables. Bassett llena de vida renovada este período histórico y articula unas memorias elegantes y evocadoras de su viaje al corazón del viejo continente.
Marc Biancarelli, Huérfanos de Dios, Armaenia, 21€
Decidida a vengar a su hermano, a quien unos sanguinarios bandidos conocidos como los Santa Lucia han asaltado y desfigurado, Vénérande, una joven campesina de corazón seco, contrata los servicios de l’Infernu, un asesino a sueldo conocido por su violencia, y se embarca con él en una sangrienta épica por la montañas de la Córcega del siglo XIX.
Mientras cabalgan hacia la guarida de los Santa Lucia, l’Infernu relata a su «discípula» su antigua afiliación al ejército de los insumisos, un grupo de mercenarios sin religión ni ley que sembraban el terror y el caos allá donde iban. L’Infernu se confiesa a Vénérande, después de una vida dedicada a buscar en vano su humanidad entre el caos de las armas, y dota a la lucha por el honor de los vencidos de la Historia la virtud de convertirse en un último y poderoso legado.
Arcaica pero actual, esta epopeya heroica reinventa de manera extraordinaria la inocencia de las grandes narraciones fundacionales de las naciones; ese primer momento en que nacen los mitos patrióticos sin que su brillo oculte aún su verdadero origen de violencia.
Lev Tolstoi, Jadzhi Murat, Nórdica, 21,50€
Jadzhi Murat es una de las obras maestras de Tolstói. En ella nos muestra el conflicto entre la vida sencilla de los habitantes del Cáucaso, regida por la tradición y la costumbre, personificada en el atractivo protagonista que da nombre al título, y la vida «moderna» y «civilizada» representada por los rusos. Tolstói vivió la situación en primera persona, pues estuvo en esa zona durante su etapa en el Ejército, por lo que es el mejor guía para adentrarnos en los orígenes de una guerra que perdura hasta casi nuestros días en Chechenia.
Andrés Felipe Solano, Gloria, Sexto Piso, 16,90€
Es un luminoso sábado de primavera: 11 de abril de 1970. El célebre cantante argentino Sandro va a convertirse en el primer latinoamericano en actuar en el Madison Square Garden y Gloria será una de las afortunadas asistentes al mítico concierto. A sus veinte años recién cumplidos, la joven recorre las eléctricas calles de Nueva York, que invitan a olvidarlo todo y aprenderlo de nuevo. Tiempo habrá para que lleguen las decepciones, pero no hoy: hoy deberá durar para siempre y ser, tal vez, el día perfecto, si es que Gloria logra sacarse de la cabeza las perturbadoras imágenes que vio en los laboratorios fotográficos de AGFA, donde trabaja; si consigue no pensar demasiado en su padre asesinado cuando era niña, o si al irascible e impuntual Tigre le da por aparecer. Tal vez.
Cinco décadas más tarde, un hijo se asoma a los años de iniciación de su madre y repara en que sus juventudes, marcadas por el paso por Nueva York exactamente a la misma edad, no son tan distintas. Ese hijo es Andrés Felipe Solano, quien con una mirada resplandeciente pero no exenta de oscuridad, y una prosa tan sincera como sofisticada, rememora en Gloria el momento en que su madre descubrió que el amor es un interminable juego que consiste en balancearse para no caer por el precipicio. Un libro cargado de emociones que concede al lector el privilegio de presenciar el inicio y todos los futuros posibles de una mujer a partir de un día en su vida.
Daria Serenko, Chicas e instituciones, Errata Naturae, 14€
Son cientos, miles, pero resultan invisibles. Apenas las miramos, nunca las escuchamos. Trabajan en organismos culturales del Estado ruso: un mundo particular, tenebroso, que impone sus turbias leyes a quienes forman parte de él. Por las páginas de esta breve, incisiva y bella obra de Daria Serenko, desfilan las «chicas» que se encuentran en los eslabones más bajos de la jerarquía cultural. Son las mujeres que preparan las exposiciones, cuadran los presupuestos, falsifican las estadísticas de asistencia y pagan el pato cuando las cosas se tuercen. Sufren acoso sexual y laboral, normalizan sus míseros sueldos y se plantean qué será de su futuro si algún día deciden ser madres. Al fin se hace audible un coro de mujeres que habitualmente se pierde en el estruendo de la maquinaria estatal.
Oda Sasukone, El signo de los tiempos, Satori, 23€
Una geisha enamorada de un vividor vago y mujeriego que no ceja en su empeño de convertirse en una mujer respetable; un joven que camina sin comida ni dinero por las vías del tren desde Osaka hasta Tokio para declararse a una mujer a la que apenas conoce; un soldado que vuelve de la guerra y antes de salir siquiera de la estación de tren pierde hasta los zapatos; un escritor fracasado en busca de la historia que refleje el signo de los tiempos.
Los personajes que pueblan las historias de Oda se dejan llevar por su destino como hojas arrastradas por el viento. Personas insignificantes que habitan un mundo en descomposición y cuyas pequeñas tragedias y minúsculas alegrías palpitan en las vibrantes calles de la ciudad de Osaka.
Juan Cárdenas, Peregrino transparente, Periférica, 18,50€
Henry Price, pintor inglés al servicio de la Comisión Corográfica, una expedición científica que recorre Colombia en 1850, va siguiendo el rastro de un misterioso y hábil artista local de cuya identidad apenas hay indicios. Lo que empieza siendo un mero interés profesional acaba convirtiéndose en una obsesión, en una aventura filosófica y en un camino de aprendizaje para el pintor.
Peregrino transparente es una novela imponente e hipnótica en la que vemos desfilar todos los fantasmas del mundo contemporáneo: la geopolítica de las mercancías, el racismo como táctica de dominación global, las representaciones coloniales del trópico, la destrucción de la naturaleza a manos de un capitalismo irracional, pero también las utopías y la imaginación de posibles futuros para la especie humana.
Richard Matheson, En algún rincón del tiempo, Hermida Editores, 22€
En algún rincón del tiempo es la abracadabrante historia de un amor que trasciende el tiempo, el espacio y aun la muerte, escrita por uno de los grandes maestros de la literatura fantástica moderna.
La novela de Richard Matheson —publicada originalmente en 1975— cuenta la conmovedora y romántica historia de un hombre moderno —el guionista de televisión Richard Collier— que, habiéndose enamorado de una mujer retratada en una antigua fotografía, remonta la corriente del tiempo hasta 1896, donde encuentra a su alma gemela en la forma de una célebre actriz teatral de finales del siglo xix. La acción transcurre en un hotel de lujo en Coronado (San Diego), que, además de ser un personaje más de esta fascinante novela, funciona como un elemento superconductor entre las dos épocas consideradas.
En algún rincón del tiempo ganó en 1976 el World Fantasy Award a la mejor novela, y la versión cinematográfica realizada en 1980 ―protagonizada por Christopher Reeve y Jane Seymour— sigue siendo un clásico de culto cuyos fans continúan celebrando convenciones anuales hasta el día de hoy.
Noelia Hontoria, Tres días de enero, Versátil, 17,90€
Podría contarte con todo lujo de detalles en qué momento, en qué lugar, qué persona me cambió la vida. Si cierro los ojos, todavía puedo sentir la gélida brisa de aquel enero de 2021, cuando Madrid se congeló. Filomena, lo llamaron los expertos; la suerte de mi vida, lo bauticé yo. Porque mientras mi Barrio de las Letras se ocultaba bajo un manto blanco, me enamoré.
No nos importó la distancia, ni que el reloj avanzara en nuestra contra. Fuimos tan egoístas que quisimos tenerlo todo, quizá por eso también lo perdimos.
Me llamo Alicia y quiero que conozcas mi historia…
Wolfgang Hildesheimer, Marbot, Tresmolins, 19€
Brillante novela satírica sobre las limitaciones e imposturas del arte, revestida de biografía ficticia de un romántico inglés. Hildesheimer pinta el emocionante retrato de un personaje que anticipó las teorías de Freud para los estudios del arte. El público y la crítica tardaron años en destapar la burla: sir Andrew Marbot nunca existió. Falsos documentos y cuadros reales componen un panorama fascinante de la época del romanticismo, con amor incestuoso incluido. En el apéndice al volumen figuran los cuadros con los que Hildesheimer apuntala su lúcida crítica del arte.
Léon Bloy, El mendigo ingrato, Renacimiento, 22,90€
La personalidad de Léon Bloy, al igual que su misma literatura, se resiste a ser resumida en unas cuantas líneas. De él puede decirse que fue tumultuoso y atrabiliario, católico fervoroso tras declararse un anticlerical violento y anti-burgués por afecto a los humildes, crítico feroz de la sociedad literaria del fin de siglo y, en fin, combativo con todas las ideas de modernidad dominantes en su tiempo. Profeta, visionario y especialista de la injuria –al decir de Jorge Luis Borges–, «suscita en el lector una deslumbrante admiración o un total rechazo». Los caudalosos Diarios de Léon Bloy, cuyos ocho volúmenes publicará íntegros Editorial Renacimiento, son sin duda la obra más representativa del autor. En todos y cada uno de ellos, empezando por El mendigo ingrato, aparecen sus trifulcas con los editores, la pobreza irradiante a la que se vio abocado, las contiendas despiadadas con sus coetáneos. La innegable grandeza de esta obra –en palabras del añorado Cristóbal Serra, que la seleccionó y tradujo con solvencia– «reside en su héroe, que no es tan sólo el yo diarista, aunque este yo pese con toda su carga de sangre y de cólera».
Léon Bloy, Mi diario, Renacimiento, 22,90€
Incómodo y problemático, Léon Bloy fue uno de los escritores católicos más controvertidos de su tiempo. El profesor Pierre Glaudes atribuye su sensación de extrañamiento a tres razones fundamentales: su ultra-catolicismo en una época que se estaba descristianizando; la complejidad de su lenguaje y el empleo de un vocabulario muy particular; la propensión a convertir arcaísmos latinos en neologismos franceses, derivada de su conocimiento del latín y, en particular, de la Vulgata de san Gerónimo. Estas dificultades no impidieron que se ganase la admiración y el reconocimiento de algunos seguidores. En la primera mitad del siglo pasado, su influencia se dejó sentir en autores de muy diferente condición: Alfred Jarry, el autor de Ubú rey y adalid de la patafísica, y Georges Bernanos, que se reconoce como su descendiente; Erich Klossowski y Georges Bataille que descubrieron en sus libros resonancias del «apofatismo» procedente de los místicos renanos; Roland Barthes, que destaca su opulencia verbal como réplica a su pobreza. Para Robert Escarpit, Mi diario fue «uno de los más poderosos incentivos que contribuyeron a despertar el catolicismo contemporáneo en todas sus formas».
Muriel Spark, El esplendor de la señorita Jean Brodie, Blackie Books, 21€
En el Edimburgo de los años 30, la escuela femenina Marcia Blane es la institución llamada a educar a las élites del mañana. Entre la plana docente destaca la peculiar Jean Brodie: una mujer sofisticada, de ideas conservadoras y encanto arrollador. Una profesora peculiar e influyente. Un grupo de alumnas que aprenderán de ella lo mejor de la vida. Y también lo peor.
María Elena Morán, Volver a cuándo, Siruela, 19,95€
La vida en la revolución fue bonita mientras fue promesa. Luego vinieron los fracasos, los del país y los propios. Nina pidió el divorcio, Camilo se separó de ella y de su hija Elisa. Años después, Nina se irá a Brasil, dejando a Elisa con la abuela, Camilo reaparece con una propuesta para la niña. Lo que para él es un intento de recuperar a su familia, para Nina es una réplica íntima del autoritarismo nacional.
Fiódor Dostoievski, Memorias del subsuelo, Alba, 18,50€
En una novela tiene que haber un héroe, y aquí se han reunido deliberadamente todos los rasgos del antihéroe, dice el narrador. Un funcionario, ya retirado, que se dirige a un imaginario público a partir del recuerdo de una anécdota de juventud. La novela empieza a poblarse de personajes que acaban de perfilar, con sus juergas y sus desaires, el característico universo dostoievskiano.
José Luis Correa, La estación enjaulada, Alba, 18€
La paz y el equilibrio de un pueblo de pescadores se resquebrajan con el asesinato de una joven irlandesa que pasa sus vacaciones en la isla. El hallazgo del cadáver atormenta a la dueña de un hostal que no se atrevió a llamar a la Guardia Civil y decide ponerse en contacto con un detective para desentrañar el caso. Personajes siniestros, intenciones aviesas y ausencia de escrúpulos que se apilan en una novela que estremece y abruma.
Donal Ryan, Flores extrañas, Sajalín, 20€
La plácida existencia de Paddy y Kit Gladney en el pequeño pueblo irlandés donde viven se viene abajo una mañana de 1973 cuando su única hija desaparece repentinamente. La joven Moll cogió el primer autobús a Nenagh y luego el tren a Dublín. Cinco años después de esa aciaga mañana, la llegada de un extranjero a la casa de los Gladney no hace sino añadir preguntas a los motivos de Moll para huir.
Cesare Pavese, La luna y las fogatas, AltaMarea, 18,90€
Esta obra cuenta la historia de Anguilla, un bastardo crecido en las colinas y en los campos piamonteses, un siervo campesino que viaja por el mundo, hace fortuna en Estados Unidos y vuelve a su tierra como hombre cabal y respetado. Es la novela de la nostalgia de la infancia, de la búsqueda de la identidad, de la descripción de la vida rural italiana durante el fascismo y tras la guerra.
Stefan Zweig
Cuentos completos, Páginas de Espuma, 44€
Por primera vez en español recogemos en un solo volumen, y ordenada cronológicamente, toda la narrativa breve de la voz que profundizó en las luces y en las sombras de la Europa del siglo XX: Stefan Zweig al completo. Un acontecimiento en el panorama bibliográfico de uno de los escritores más transversales entre los lectores y las lectoras.
Novela de ajedrez, Editorial Océano, 10,95€
Cuando unos pasajeros descubren que el actual campeón mundial de ajedrez, Mirko Czentovic, está a bordo de un crucero que se dirige de Nueva York a Buenos Aires, un compañero de viaje lo reta a una partida. Czentovic, hombre arrogante y antipático para todos, lo derrota fácilmente, pero durante la revancha, un misterioso pasajero interviene y, para sorpresa de todos, ayuda a que la partida llegue a tablas.
Ilustrados
Luis Alberto de Cuenca y Manuel Alcorlo, La mujer y el vampiro, Reino de Cordelia, 19,95€
En uno de los muchos cuadernos de dibujo que el pintor Manuel Alcorlo guarda en su estudio aparecen una serie de mujeres desnudas, codeándose con diferentes animales de compañía, en una suerte de refinada simbiosis bestialista. A partir de ese material gráfico, Luis Alberto de Cuenca asumió el reto de redactar una historia poética en veinticinco brevísimos capítulos. Hay dos protagonistas: un vampiro -alter ego del poeta, que es quien monologa de forma fragmentaria en cada uno de estos recortes líricos- y una mujer -insignia de todas las mujeres, que permanece en silencio-. El resultado es tan original como sorprendente. Un auténtico regalo para los sentidos confeccionado con el amor inmortal que acostumbran a poner en todas sus obras los vampiros.
Jeff Lemire, Nadie, Astiberri, 18€
La vida en el pequeño pueblo pesquero de Large Mouth es bastante tranquila, sobre todo fuera de temporada. Y, al menos, así lo ha seguido siendo hasta la llegada de Griffen, un desconocido cuyo cuerpo está cubierto de pies a cabeza por unos extraños vendajes. Impulsada por la curiosidad, la joven Vickie está dispuesta a descubrir el trágico pasado de Griffen y el misterioso accidente que lo dejó horriblemente desfigurado. Aunque con el paso del tiempo el extraño ha terminado formando parte del paisaje de Large Mouth, cuando una serie de incidentes asola a la comunidad, los vecinos del hogar de la perca más grande del mundo ponen a Griffin en el punto de mira, hasta el punto de perseguirlo y amenazar con desenmascarar el más impactante de los secretos.
Raúl Guridi, Cómo meter una ballena en una maleta, Avenauta, 13,90€
Existen maletas para casi todo: para violines, botellas, prismáticos, abrigos… pero ninguna para guardar todos nuestros recuerdos. Si tuvieras que dejar tu hogar para hacer un viaje sin fecha de retorno… ¿qué te llevarías?
Poesía y Teatro
María García Zambrano, Esta ira, Vaso Roto, 18€
Explica la poeta Julieta Valero en el epílogo de Esta ira que las mujeres estamos «desentrenadas para mostrar la ira». «Entonces» —se pregunta— «¿cómo decir, cómo articular una ira que no responde estrictamente a los hombres, sino a la vida misma, a su designio duro? ¿Y cómo ser capaz de hacer de su objeto precisamente a las hermanas, a las mujeres?»
A esta dificilísima prueba del lenguaje se enfrenta María García Zambrano en su nuevo poemario. Una obra potente que reclama el derecho a expresar la ira y el dolor censurado de las maternidades no hegemónicas.
Como antídoto a la ira, Zambrano recurre al principio budista de que todo está en continuo cambio, que atraviesa la obra como un bálsamo y alcanza su máximo poder sanador en la cuarta y última parte: un canto esperanzador a la belleza que podemos encontrar incluso en los lugares más dolorosos.
Jesús Aguado, Todos mis amores imposibles, Vagamundos, 12,50€
Desde «La balada de Gilgamesh» a «La Ilíada», pasando por los versos de Petrarca o Keats, Emily Dickinson o Rilke, escribir amores imposibles es uno de los motores de la poesía universal. En este libro se catalogan unos cuantos de estos amores imposibles que, en realidad, no son otra cosa que alegorías de las relaciones humanas. Es el adjetivo “imposible” el que acaba fagocitando al sustantivo “amores”, que es como decir que es la vida adjetiva la que se impone a la vía sustantiva. Ironía (y autoironía), humor, gratitud, ternura, desencanto, miedo, gozo y la enseñanza de que, hagamos lo que hagamos, nunca conoceremos a la otra persona por muy cercana y querida que sea.
Ofelia González, El silbido del jilguero, Valparaíso, 13,95€
El silbido vulnerable del jilguero me despierta, a veces, desde la ventana de la habitación. Y, como las gotas condensadas, empiezo a deslizarme por la memoria. Viajo otra vez a la tierra que habité, ahora curtida por el presente, y recuerdo todas las heridas existentes. Creo que fue en ese instante cuando empecé a escribir. O había sido antes, no sé. La memoria a veces es confusa. A veces, sin embargo, no escucho su silbido y hablo con el silencio, que me recuerda las ausencias que no vuelan. Entonces, les escribo y dejo que vuelen sobre el papel.
Este poemario va dedicado a todos aquellos silencios que nos forman como individuos, como sociedad. Hay que habitarse a uno mismo, conocerse y encontrar la chispa. Aquello que te salve y te haga creer, sentir, resistir. Hay que amar, por encima de todo, a la vida. Para todos a los que los silencios ahogan, pesan e incluso asustan, estas páginas buscan resistir a la tristeza, encontrar el silbido y volver a volar.
Ana María Caballero, Entre domingo y domingo, Valparaíso, 12€
Este libro urbano y contemporáneo juega con las formas y el lenguaje para dibujar el desasosiego de la rutina citadina. El tumulto de la juventud sacude cada página con sus males de amores, su incertidumbre, su esperanza desaforada, y su rebeldía frente a las presiones socioculturales. La ciudad de Bogotá aparece como testigo y cómplice, amparando a la narradora en sus desamores y retándola en las noches. Esta obra canta con frescura y sin romanticismos, presentando con honestidad el explosivo cóctel de emociones que embriaga las vidas que apenas comienzan.
Inongo-vi-Makomè, El presidente negro de la República de Bolino, Carena, 14€
A veces, la política se parece a una cultura o ciencia de alguna gente muy lista y de otra gente muy tonta. Pero ¿qué pasa cuando los listos se creen que lo son de verdad y toman a los tontos como lo que son? Y ¿qué pasa, sin embargo, cuando los tontos se consideran más listos y creen que los tontos son otros?
Esta es la extraña historia que encontramos en El presidente negro de la República de Bolino. Después de leerla, que cada uno saque sus propias conclusiones.
Otras lecturas interesantes
Gabriele Morelli, Homenaje italiano a Gerardo Diego, Renacimiento, 14,90€
Homenaje italiano a Gerardo Diego, más que un ensayo es un tributo que el conocido hispanista Gabriele Morelli rinde a Gerardo Diego. En él se recuerdan sus viajes a Italia, sus versiones de poetas italianos y la relación que tuvo con sus traductores. Además, dado el hermanamiento existente entre Diego y Leopardi, se ofrece un minucioso cotejo del soneto «Insomnio» con el idilio «La sera del dì di festa» del autor de «L’infinito», que trata el mismo tema. Pero, sobre todo, el Homenaje presenta el conocido soneto de Diego en sus tres borradores (el último, inédito), estudia su rico entramado verbal y se sumerge en la fuente de inspiración del poema, ejemplo perfecto de la humana aspiración al amor y a la belleza.
Manuel Moya, Pessoa, el hombre de los sueños, Ediciones del Subsuelo, 29€
Manuel Moya, traductor de Pessoa y estudioso del personaje, nos presenta en esta biografía una visión que se aleja de muchos de los clichés que han rodeado la figura del poeta portugués. Moya intenta dar una interpretación cabal de la desasosegante peripecia vital e intelectual de este escritor singular que intentó pasar de puntillas por una vida muchísimo más rica y extraordinaria de lo que se suele creer.
Bolsillo y reediciones
Manuel Vázquez Montalbán, Los alegres muchachos de Atzavara, Navona, 22€
Durante el verano de 1974, un grupo de acomodados urbanitas convergirán en Atzavara, un pueblecito de montaña cercano a la costa mediterránea. Allí transformarán las casas abandonadas en mansiones particulares y crearán una comunidad basada en el sueño liberal, posible gracias a la sospecha del ocaso de la dictadura.
A través de un relato dividido en cuatro voces distintas, Los alegres muchachos de Atzavara describe magistralmente una época marcada por el fin de la represión social y sexual, detallando las características, los prejuicios y las contradicciones de una burguesía acomodada y moderna que se resiste a olvidar sus sueños de juventud.